TEMA: Profeta Hageo, Biografía
TAM: Mateo 6:24: “Ninguno puede servir a dos señores,
porque o aborrecerá al uno y amará al otro o estimará al uno
y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las
riquezas.”
HAGEO. SIGNIFICADO: festivo,
solemnidad. La profecía lleva el
nombre de su autor. Debido a que su
nombre quiere decir festivo, se cree
que Hageo nació en un día festivo de
las fiestas judías. Hageo es el
segundo libro más corto en el AT
( Abdías es el mas corto) y es citado
por el NT una vez (He 12:26, Hag 2:6)
Hageo fue uno de los profetas
posexílicos.
DEFINICIÓN DE EXILIO: SEGÚN LA
RAE: Separación de una persona de
la tierra en que vive. Bíblicamente, es
la salida forzosa del pueblo de
Jesusalén alrededor del año 586 AC dado que la ciudad fue conquistada por
Nabucodonosor.
Poco se conoce de Hageo aparte de su profecía.
Él es mencionado brevemente en Esdras 5:1 y 6:14, en ambas ocasiones en
conjunción con el profeta Zacarías.
Las listas de refugiados en Esdras no menciona nada de Hageo
No hay indicaciones de su parentela o linaje tribal.
Tampoco la historia proporciona registro alguno de su ocupación.
Es la única persona en el AT con ese nombre, aunque aparecen nombres similares.
(Gen. 46:16; Nm 26:15)
Hageo 2:3 puede sugerir que él también había visto la gloria del templo de Salomón
antes que fuera destruido, haciéndolo por lo menos de 70 años de edad cuando
escribió su profecía.
Hageo y el profeta Zacarías animaron al pueblo a terminar el templo bajo la conducción
de Zorobabel.
CONTEXTO HISTORICO
En el año 538 AC, Después de derrotar a los babilonios, Ciro el grande, Rey de Persia,
decretó que los diferentes pueblos que habían sido deportados a Babilonia podían
regresar a sus lugares de origen bajo el liderazgo civil de Zorobabel y la guía espiritual de
Josué el sumo sacerdote (Esd. 3:2) y restablecer su sistema religioso. Regresaron
alrededor de 50,000 judíos. El decreto original se ha conservado hasta hoy en una pieza
de arcilla llamada: El cilindro de Ciro, que se encuentra en el Museo Británico en Londres,
y es reconocido como una de las reliquias más importantes. Es considerado como un
símbolo de la tolerancia y libertad. Tiene escrito lo siguiente:
“Anuncio que respetaré las tradiciones, costumbres y religiones de las naciones de mi
imperio… Hoy anuncio que todos son libres de escoger una religión.” Según la universidad
de Gresham, Inglaterra.
Cilindro de Ciro
Por esto los judíos pudieron regresar a Jerusalén y reconstruir el templo destruido por
babilonia. Por ello el cilindro es considerado símbolo de libertad y es llamado: “la primera
declaración de los Derechos Humanos.” (Esto ya había sido profetizado antes: Esdras 1:1-
3, 2º Crónicas 36:22-23)
En el 536 AC comenzaron a reconstruir el templo, pero la oposición de los vecinos y la
indiferencia de los judíos causó que la obra fuera abandonada (Esd. 4:1-24)
Dieciséis años más tarde Hageo y Zacarías fueron comisionados por el Señor en alentar al
pueblo a:
1- No sólo reconstruir el templo, sino también
2- Reordenar sus prioridades espirituales (Esd 5:1 – 6:22)
Como resultado de esto el templo fue terminado cuatro años más tarde (516 AC – Esd.
6:15)
PERSONAJES DEL LIBRO
HAGEO: Profeta de Judá tras el retorno del exilio babilonio, alentó al pueblo a reconstruir
el templo. (1:3 – 2:23)
ZOROBABEL: Líder de los judíos que salieron del exilio de babilonia, representante oficial
de la dinastía de David, a quien se le llama anillo del sello.
JOSUE: Sumo sacerdote de Judá, líder conjunto con Zorobabel (1:1 – 2:4)
EL PUEBLO DE JUDÁ: A quienes Hageo animaba a completar la reconstrucción del templo
(1:2,12; 2:2)
SIGNIFICADO DEL MENSAJE DE HAGEO.
Hageo y Zacarías fueron llamados a convocar al pueblo a recuperar el culto verdadero al
Señor. La reconstrucción del templo debía encabezar la lista de prioridades, pero la gente
no compartía esa priorización. Hageo, pues, señaló que algunos problemas que
enfrentaban para suplir sus necesidades básicas se debían a que habían abandonado a
Dios y su casa. La solución era reunir los materiales necesarios y comenzar las obras, y
esto es exactamente lo que el pueblo hizo. Bajo la conducción del gobernador Zorobabel
y del sumo sacerdote Josué. “… vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos,
su Dios.” (1:14)
Hageo luego exhortó al pueblo a continuar trabajando, con la confianza de que el Señor
siempre estaría en medio de ellos (2:1-9). En esa primera etapa, tal vez la apariencia del
templo no parecía gran cosa, pero debían saber que Dios estaría con ellos así como había
estado junto a sus antepasados cuando salieron de Egipto. El señor llenaría la nueva casa
con Su gloria y bendeciría a su pueblo dándoles paz.
Hageo insistió en la estrecha relación entre las bendiciones materiales y el culto
verdadero a Dios (2:10-19). La santidad no puede transferirse de un objeto a otro, pero sí
puede extenderse la impureza. De igual forma podemos decir que una cosa santa no
santifica a otras, aquello que es sucio corrompe a todo lo que toca. Así será con el pueblo.
Cuando el pueblo no se ocupaba del templo, su desobediencia contaminaba los sacrificios
que presentaban ante el altar (Ver Esd 3:3). El Señor no podía aceptar esos sacrificios, por
eso la tierra había sido asolada en lugar de bendecida. El acto de volverse limpios, por así
decirlo, lograría el favor del Señor y constituiría una solución para los apremiantes
problemas económicos entre ellos. Ahora que habían respondido a la convocatoria divina
a reconstruir el templo, podían esperar que Dios aceptara sus ofrendas y bendijera la
tierra nuevamente (Hag. 2:18-19)
Hageo se refirió a las bendiciones materiales que Judá iba a recibir, pero, a la vez, estaba
expectante a la llegada del día en que el Señor cumpliría su promesa: “… llenaré de gloria
esta casa…” (2:7) En aquel día, “La gloria postrera de (aquella) casa será mayor que la
primera…” (2:9). Esta profecía apuntaba a la llegada del Mesías, cuya presencia en el
templo representaría la gloria del Señor.
Hageo recalcó el tema mesiánico a través de la promesa de Dios a Zorobabel: “…le
tomaré… siervo mío, y te pondré como anillo de sellar…” cuando tiemblen los cielos y la
tierra, y los reinos de las naciones sean derrocados (2:21-23). Zorobabel, como
descendiente de David, representaba la continuidad de la línea davídica, aun cuando no
fuera rey sino tan solo gobernador de Judá. Esa línea se proyectaría hasta llegar al propio
Mesías Jesucristo. Dios cumpliría todo lo que el profeta había anunciado: el temblor de
los cielos y la tierra, el derrocamiento de los reinos y el encumbramiento de Zorobabel;
en este sentido, Zorobabel prefiguró al Mesías.
ENSEÑANZA DEL LIBRO
Dios siempre debe ser la prioridad fundamental en nuestra vida. No podemos esperar
que El escuche nuestras oraciones y nos bendiga si nosotros no consideramos prioritario
obedecerlo.
Por otra parte, asegura el profeta, hay continuidad en la obra que el Señor lleva a cabo en
su pueblo a través de la historia. Podemos confiar en que el estará siempre presente en
medio de nosotros porque siempre ha acompañado a su pueblo. Dios no olvida la
promesa: “…yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo…” (Mt 28:20).
Por último, un principio importante en Hageo es la certeza de que la historia avanza hacia
una meta: el reino mesiánico. Los cristianos aguardan la segunda venida de Cristo que
inaugurará ese reino, cuya consumación está garantizada por la promesa de Dios mismo
(1ª co. 15:20-28; 1ª Ts 5:9-11)
PREGUNTAS
1- Significado del nombre Hageo:
2- Libro más corto del AT:
3- Cuál es la definición de exilio según la Biblia:
4- Aproximadamente, de cuantos años era Hageo cuando escribió el libro:
5- A qué pueblo le habló Hageo:
6- Quién era el gobernador del pueblo y el sumo sacerdote:
7- En qué año retornó el pueblo a Jerusalén:
8- Cuántos judíos Regresaron aproximadamente:
9- Cómo se le llamó al decreto original de Ciro, Rey de Persia:
10- Adónde se encuentra:
11- Cómo se le consideró:
12- Cuáles son los personajes del libro:
13- Qué les enseñó el Señor a través de Hageo 2:10-19
14- Hageo, además de hacer referencia a las bendiciones materiales que Judá iba
a recibir, su profecía también apuntaba a: (Hageo 2:7,9)
15- Qué nos deja de enseñanza el libro: