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Nombres de los Hijos de Israel en Egipto

Este documento resume el capítulo 1 del libro de Éxodo en la Torá. Presenta los nombres de los hijos de Jacob que vinieron a Egipto, y cómo sus descendientes se multiplicaron allí. Un nuevo faraón que no conocía a José asumió el poder y oprimió al pueblo hebreo, forzándolos a trabajar como esclavos y ordenando matar a todos los niños varones recién nacidos.

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Nombres de los Hijos de Israel en Egipto

Este documento resume el capítulo 1 del libro de Éxodo en la Torá. Presenta los nombres de los hijos de Jacob que vinieron a Egipto, y cómo sus descendientes se multiplicaron allí. Un nuevo faraón que no conocía a José asumió el poder y oprimió al pueblo hebreo, forzándolos a trabajar como esclavos y ordenando matar a todos los niños varones recién nacidos.

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13S-SHEMOT

1:1 Primera Lectura


Y estos son los nombres de los hijos de Israel que vinieron a Egipto (1) con Jacob; vino cada uno con su familia
‫וביתֹו ָבאו‬
ֵ ‫ ִאיש‬,‫ ֵאת ַי ֲעקֹב‬:‫ ִמ ְצ ָריְ ָמה‬,‫ ַה ָב ִאים‬,‫ ְשמֹות ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫וְ ֵא ֶלה‬
Ve'eleh shemot beney Yisra'el haba'im Mitsraymah et Ya'akov ish uveyto ba'u.
1 El segundo libro de la Torah comienza citando los nombres de los hijos de Jacob. El Midrash (Shemot Rabbá, l) atribuye esta repetición (ver Gén. XLVI, 8) al
hecho de que ellos se conservaban fieles a las enseñanzas de los Patriarcas en medio del Egipto idólatra. De estos nombres debería surgir un pueblo que más
tarde llevaría el estandarte del judaísmo.

1:2 Rubén, Simón, Leví y Judá,


‫יהודה‬
ָ ִ‫ ֵלוִ י ו‬,‫אובן ִש ְמעֹון‬
ֵ ‫ְר‬
Re'uven Shim'on Levi viYehudah.

1:3 Isajar, Zebulón y Benjamín;


‫ָמן‬
ִ ‫ובנְ י‬
ִ ,‫שכר ְזבולֺן‬
ָ ‫יִ ָש‬
Isajar Zvulun uVinyamin.
1:4 Dan y Naftalí, Gad y Asher.
‫ָאשר‬
ֵ ְ‫ גָד ו‬,‫ַפ ָת ִלי‬
ְ ‫ָדן וְ נ‬
Dan veNaftali Gad ve'Asher.
1:5 Y todas las almas que salieron del lomo de Jacob fueron setenta almas, y José (con sus dos hijos) era (estaba)
en Egipto. (2)
‫ ָהיָה ְב ִמ ְצ ָריִ ם‬,‫יֹוסף‬
ֵ ְ‫ָפש; ו‬
ֶ ‫ ִש ְב ִעים נ‬--‫ ַי ֲעקֹב‬-‫ֶר ְך‬
ֶ ‫ֶפש י ְֹצ ֵאי י‬
ֶ ‫נ‬-‫ ָכל‬,‫וַיְ ִהי‬
Vayehi kol-nefesh yots'ey yerej-Ya'akov shiv'im nafesh veYosef hayah veMitsrayim.
2 La Escritura Sagrada quiere hacer notar con esto que José, que estaba en Egipto, no se desvió de las tradiciones de la casa paterna, aún cuando ejercía el cargo
de virrey de este país. En hebreo el verbo ser y estar son idénticos. La frase debe traducirse pues de esta manera: "Y José era en Egipto", es decir, a pesar de que
José poseía el nombre egipcio de Tzafenat Panéaj (descubridor de cosas ocultas), siguió siendo él mismo aun en tierra extraña, y no se asimiló.

1:6 Y murió José, (3) y todos sus hermanos, y toda aquella generación.
‫ וְ כֹל ַהדֹור ַההוא‬,‫ ֶא ָחיו‬-‫יֹוסף וְ ָכל‬
ֵ ‫ָמת‬ָ ‫ַוט‬
Vayamot Yosef vejol-ejav vejol hador hahu.
3 Según el Midrash, una de las causas que abrevian los años de vida de la persona es que ésta dé muestra de superioridad sobre las demás. José, que tenía este
defecto moral, murió antes que sus hermanos, pues el versículo dice: "Y murió José y todos sus hermanos". Primero José y después ellos.

1:7 Y los hijos de Israel fructificaron y aumentaron y se multiplicaron, y se hicieron muy fuertes; y el país se llenó
de ellos.
‫ א ָֹתם‬,‫ָארץ‬
ֶ ‫ַת ָם ֵלא ָה‬
ִ ‫ ִב ְמאֹד ְמאֹד; ו‬--‫ַע ְצמו‬
ַ ‫ ָנרו וַטִ ְש ְרצו וַטִ ְרבו ַוט‬,‫ובנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬
ְ
Uveney Yisra'el paru vayishretsu vayirbu vaya'atsmu bime'od me'od vatimale ha'arets otam.

1:8 Y se levantó un nuevo rey sobre Egipto, (4) que no conocía a José.
‫יֹוסף‬
ֵ -‫ ֶאת‬,‫ָדע‬
ַ ‫י‬-‫ ֲא ֶשר לֹא‬,‫ ִמ ְצ ָריִ ם‬-‫ ַעל‬,‫ ָח ָדש‬-‫ָקם ֶמ ֶל ְך‬
ָ ‫ַוט‬
Vayakom melej-jadash al-Mitsrayim asher lo-yada et-Yosef.
4 Algunos historiadores creen que se trata del faraón Ramsés II. El faraón del tiempo de José parece haber sido uno de los reyes hiksos que gobernaron Egipto
aproximadamente 200 años antes de Ramsés II.

1:9 Y dijo a su pueblo: He aquí que el pueblo de los hijos de Israel es más numeroso y más fuerte que nosotros.
‫ ִמ ֶםמו‬,‫ ַרב וְ ָעצום‬--‫ ַעם ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ ִהמֵה‬:‫ ַעםֹו‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer el-amo hineh am beney Yisra'el rav ve'atsum mimenu.

1:10 Vamos pues, usemos de astucia con él, no sea que se multiplique y suceda que, habiendo guerra, se una él
también a nuestros enemigos y luche contra nosotros, y se vaya (nos vayamos) de la tierra.
-‫ וְ נִ ְל ַחם‬,‫שֹנְ ֵאינו‬-‫הוא ַעל‬-‫נֹוסף גַם‬
ַ ְ‫ ִת ְק ֶראנָה ִמ ְל ָח ָמה ו‬-‫ וְ ָהיָה ִכי‬,‫יִ ְר ֶבה‬-‫ ֶנן‬:‫ לֹו‬,‫ָה ָבה נִ ְת ַח ְכ ָמה‬
‫ָארץ‬
ֶ ‫ ָה‬-‫ וְ ָע ָלה ִמן‬,‫ָבנו‬
Havah nitjakemah lo pen-yirbeh vehayah ki-tikrenah miljamah venosaf gam-hu al-sonenu veniljam-banu
ve'alah min-ha'arets.
1:11 Y pusieron sobre él comisarios de impuestos, a fin de afligirlo con sus cargas. Y edificó ciudades de depósitos
para el Faraón: Pithom y Ramses.
-‫ וְ ֶאת‬,‫ ִנתֹם‬-‫ ֶאת‬--‫ ְל ַפ ְרעֹה‬,‫ ְל ַמ ַען ַעמֹתֹו ְב ִס ְבל ָֹתם; וַטִ ֶבן ָע ֵרי ִמ ְס ְכנֹות‬,‫ָשימו ָע ָליו ָש ֵרי ִמ ִןים‬
ִ ‫ַוט‬
‫ַר ַע ְמ ֵסס‬
Vayasimu alav sarey misim lema'an anoto besivlotam vayiven arey miskenot le-Far'oh et-Pitom ve'et-
Ra'amses.
1
1:12 Pero cuanto más lo afligía, tanto más se multiplicaba y tanto más se fortalecía. Y se hastiaban a causa de los
hijos de Israel.
‫ ִמ ְננֵי ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ָקצו‬
ֺ ‫ ֵכן יִ ְר ֶבה וְ ֵכן יִ ְפרֹץ; ַוט‬,‫וְ ַכ ֲא ֶשר יְ ַעמו אֹתֹו‬
Veja'asher ye'anu oto ken yirbeh vejen yifrots vayakutsu mipeney beney Yisra'el.

1:13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza.
‫ ְב ָפ ֶר ְך‬,‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ֲבדו ִמ ְצ ַריִ ם ֶאת‬
ִ ‫ַו ַטע‬
Vaya'avidu Mitsrayim et-beney Yisra'el befarej.

1:14 Y les amargaron su vida con duro trabajo de barro y ladrillos, (5) y con todo trabajo del campo. Todo el
trabajo con que se servían de ellos, era con dureza.
,‫ ֲעב ָֹד ָתם‬-‫ ָכל‬,‫ ֵאת‬--‫ ַב ָש ֶדה‬,‫ ֲעב ָֹדה‬-‫וב ָכל‬
ְ ,‫וב ְל ֵבנִ ים‬
ִ ‫ ְבח ֶֹמר‬,‫ֵיהם ַב ֲעב ָֹדה ָק ָשה‬
ֶ ‫ ַחט‬-‫וַיְ ָמ ְררו ֶאת‬
‫ ְב ָפ ֶר ְך‬,‫ ָע ְבדו ָב ֶהם‬-‫ֲא ֶשר‬
Vayemareru et-jayeyhem ba'avodah kashah bejomer uvilvenim uvejol-avodah basadeh et kol-avodatam
asher-avdu vahem befarej.
5 En el Museo Británico de Londres se encuentran ladrillos grabados con el nombre de Ramsés II.

1:15 Y habló el rey de Egipto a las parteras hebreas, de las cuales la una se llamaba Shifrá y la otra se llamaba
Puá;
‫נועה‬
ָ ‫ וְ ֵשם ַה ֵשנִ ית‬,‫ַאחת ִש ְפ ָרה‬
ַ ‫ ֲא ֶשר ֵשם ָה‬,‫ַלדֹת ָה ִע ְב ִרטֹת‬
ְ ‫ ַל ְמי‬,‫ֹאמר ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ַריִ ם‬
ֶ ‫ידטו ַוט‬
Vayomer melej Mitsrayim lameyaldot ha'Ivriot asher shem ha'ajat Shifrah veshem hashenit Puah.

1:16 y les dijo: Cuando sirváis de parteras a las hebreas, observadlas en el asiento; si fuere hijo lo mataréis, mas
si fuere hija la dejaréis vivir.
‫ ַבת ִהוא‬-‫ וְ ִאם‬,‫ַה ִמ ֶתן אֹתֹו‬
ֲ ‫ ֵבן הוא ו‬-‫ ִאם‬:‫ָאבנָיִ ם‬
ְ ‫ ָה‬-‫ ַעל‬,‫יתן‬
ֶ ‫ור ִא‬
ְ ,‫ ָה ִע ְב ִרטֹות‬-‫ַל ְד ֶכן ֶאת‬
ֶ ‫ ְבי‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ָחיָה‬
ָ‫ו‬
Vayomer beyaledjen et-ha'Ivriot ur'iten al-ha'ovnayim im-ben hu vahamiten oto ve'im-bat hi vajayah.

1:17 Y temieron las parteras a Dios y no hicieron como les había dicho el rey de Egipto, sino que dejaron vivir a los
niños.
-‫ ֶאת‬,‫ַת ַחטֶי ָן‬
ְ ‫יהן ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ָריִ ם; ו‬
ֶ ‫ ַכ ֲא ֶשר ִד ֶבר ֲא ֵל‬,‫ וְ לֹא ָעשו‬,‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ ֶאת‬,‫ַלדֹת‬
ְ ‫ירא ָן ַה ְמי‬
ֶ ‫ַת‬
ִ‫ו‬
.‫ַהיְ ָל ִדים‬
Vatir'ena hameyaldot et-ha'Elohim velo asu ka'asher diber aleyhen melej Mitsrayim vatejayeyna et-
hayeladim.

1:18 Segunda Lectura


Y llamó el rey de Egipto a las parteras y les dijo: ¿Por qué habéis hecho esto y habéis conservado la vida a los
niños?
‫ ַהיְ ָל ִדים‬-‫ ֶאת‬,‫ַת ַחטֶי ָן‬
ְ ‫יתן ַה ָד ָבר ַהזֶה; ו‬
ֶ ‫ֲש‬
ִ ‫דוע ע‬
ַ ‫ ַמ‬,‫ֹאמר ָל ֶהן‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫ַלדֹת‬
ְ ‫ ַל ְמי‬,‫ ִמ ְצ ַריִ ם‬-‫וַטִ ְק ָרא ֶמ ֶל ְך‬
Vayikra melej-Mitsrayim lameyaldot vayomer lahen madua asiten hadavar hazeh vatjayeyna et-hayeladim.

1:19 Y las parteras dijeron al Faraón: Porque las hebreas no son como las mujeres egipcias, sino que son de gran
vitalidad, (6) y antes de que llegue a ellas la partera, ya han dado a luz.
‫ ְב ֶט ֶרם ָתבֹוא‬,‫ ָחיֹות ֵהמָה‬-‫ ִכי‬:‫ָשים ַה ִם ְצ ִרטֹת ָה ִע ְב ִרטֹת‬
ִ ‫ ִכי לֹא ַכמ‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ַלדֹת ֶאל‬
ְ ‫ֹאמ ְר ָן ַה ְמי‬
ַ ‫ַות‬
‫ָלדו‬
ָ ‫ַל ֶדת וְ י‬
ֶ ‫ֲא ֵל ֶהן ַה ְמי‬
Vatomarna hameyaldot el-Par'oh ki lo janashim haMitsriot ha'Ivriot ki jayot henah beterem tavo alehen
hameyaledet veyaladu.
6 Esta palabra, en hebreo jayot, significa también "animales". De acuerdo con este sentido, las parteras quisieron decir al Faraón: Las hebreas son en este aspecto
como los animales, que no necesitan de ayuda para dar a luz.

1:20 Y Dios hizo bien a las parteras; y se multiplicó el pueblo y se hizo muy fuerte.
‫ ְמאֹד‬,‫ַע ְצמו‬
ַ ‫ַלדֹת; וַטִ ֶרב ָה ָעם ַוט‬
ְ ‫ ַל ְמי‬,‫ֵיטב ֱאל ִֹהים‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayeytev Elohim lameyaleot vayirev ha'am vaya'atsmu me'od.

1:21 Y aconteció que por temer las parteras a Dios, El les hizo casas (linajes) (7).
‫ ָב ִתים‬,‫ַעש ָל ֶהם‬
ַ ‫ ָה ֱאל ִֹהים; ַוט‬-‫ַלדֹת ֶאת‬
ְ ‫ָראו ַה ְמי‬
ְ ‫י‬-‫ ִכי‬,‫וַיְ ִהי‬
Vayehi ki yar'u hameyaldot et-ha'Elohim vaya'as lahem batim.
7 Las parteras obtuvieron como recompensa por su sacrificio el que sus descendientes fueran sacerdotes y levitas de la primera (Shifrá-Yojéved), y reyes de la
segunda (Puá-Miriam).

1:22 Y el Faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: todo hijo (hebreo) que naciere, lo echaréis al río; y a toda hija
dejaréis vivir.
‫ ְת ַחטון‬,‫ ַה ַבת‬-‫ וְ ָכל‬,‫ ַהיְ א ָֹרה ַת ְש ִליכֺהו‬,‫ ַה ֵבן ַהטִ לֹוד‬-‫ ָכל‬:‫ ַעםֹו ֵלאמֹר‬-‫ ְל ָכל‬,‫וַיְ ַצו ַנ ְרעֹה‬
Vayetsav Par'oh lejol-amo lemor kol-haben hayilod haYe'orah tashlijuhu vejol-habat tejayun.
2
7 Las parteras obtuvieron como recompensa por su sacrificio el que sus descendientes fueran sacerdotes y levitas de la primera (Shifrá-Yojéved), y reyes de la
segunda (Puá-Miriam).

2:1 Y fue un hombre de la casa (tribu) de Leví, fue y tomó por esposa a una hija de Leví.
‫ ֵלוִ י‬-‫ ַבת‬-‫ ֶאת‬,‫ ִמ ֵבית ֵלוִ י; וַטִ ַעח‬,‫ֵל ְך ִאיש‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayelej ish mibeyt Levi vayikaj et-bat-Levi.

2:2 Y concibió la mujer y parió un hijo; (1) y vio que era (un niño) bueno (sano) (2) y lo tuvo escondido tres meses.
‫ַת ְצ ְננֵהו ְשל ָֹשה יְ ָר ִחים‬
ִ ‫ ו‬,‫טֹוב הוא‬-‫ַת ֶרא אֹתֹו ִכי‬
ֵ ‫ַת ֶלד ֵבן; ו‬
ֵ ‫ ו‬,‫ַת ַהר ָה ִא ָשה‬
ַ‫ו‬
Vatahar ha'ishah vateled ben vatere oto ki-tov hu vatitspenehu shloshah yerajim.
1 La mayoría de las religiones atribuyen a sus fundadores un nacimiento milagroso, pero en el judaísmo aun Moisés, el mayor de los profetas, tiene un nacimiento y
una muerte naturales, como todos los humanos de la tierra.
2 Desde su nacimiento se vio que Moisés era bueno, ki tov (estas dos palabras fueron empleadas en el Génesis cuando Dios creó la luz, Gén. l, 3), apto para
iluminar a la humanidad, simbolizando así la aurora de una nueva era.

2:3 Pero no pudiendo esconderlo por más tiempo, tomó para él una arquilla de junco y la calafateó con brea y con
pez; y colocó en ella al niño, y la puso en un carrizal, a la ribera del río.
,‫ֶלד‬
ֶ ‫ ַהט‬-‫ַת ֶשם ָבה ֶאת‬ָ ‫ָפת; ו‬
ֶ ‫ובז‬
ַ ‫ַת ְח ְמ ָרה ַב ֵח ָמר‬
ַ ‫ ו‬,‫לֹו ֵת ַבת ג ֶֹמא‬-‫ַת ַעח‬
ִ ‫ ו‬,‫ ַה ְס ִפינֹו‬,‫ָכ ָלה עֹוד‬
ְ ‫י‬-‫וְ לֹא‬
‫ ְש ַפת ַהיְ אֹר‬-‫ַת ֶשם ַבןוף ַעל‬
ָ‫ו‬
Velo-yajlah od hatsfino vatikaj-lo tevat gome vatajmerah vajemar uvazafet vatasem bah et-hayeled vatasem
basuf al-sfat haYe'or.

2:4 Y su hermana (del niño) se apostó de lejos para saber lo que le sucedería.
. ‫ֵע ֶשה לֹו‬
ָ ‫ט‬-‫ ַמה‬,‫ ְל ֵד ָעה‬,‫ ֵמ ָרחֹק‬,‫ַת ַת ַסב ֲאחֹתֹו‬
ֵ‫ו‬
Vatetatsav ajoto merajok lede'ah mah-ye'aseh lo.

2:5 Y descendió la hija del Faraón para bañarse en el río, mientras que sus doncellas se paseaban cerca del río, y
vio la arquilla en el carrizal y envió a su criada y se la trajo.
‫תֹוך‬
ְ ‫ ַה ֵת ָבה ְב‬-‫ַת ֶרא ֶאת‬ ֵ ‫יַד ַהיְ אֹר; ו‬-‫יה ה ְֹלכֹת ַעל‬
ָ ‫ וְ ַנ ֲער ֶֹת‬,‫ ַהיְ אֹר‬-‫ ַנ ְרעֹה ִל ְרחֹץ ַעל‬-‫ַת ֶרד ַבת‬
ֵ‫ו‬
‫ַת ָע ֶח ָה‬
ִ ‫ ֲא ָמ ָתה ו‬-‫ַת ְש ַלח ֶאת‬
ִ ‫ ו‬,‫ַהןוף‬
Vatered bat-Par'oh lirjots al-haYe'or vena'aroteyha holjot al-yad haYe'or vatere et-hatevah betoj hasuf
vatishlaj et-amatah vatikajeha.

2:6 Y cuando la abrió vio al niño, y he aquí que el niño lloraba y le tuvo compasión, y dijo: Este es de los niños de
los hebreos.
‫ַל ֵדי ָה ִע ְב ִרים זֶה‬
ְ ‫ ִמט‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ ַות‬--‫ַת ְחמֹל ָע ָליו‬
ַ ‫ַער ב ֶֹכה; ו‬
ַ ‫נ‬-‫ וְ ִהמֵה‬,‫ֶלד‬
ֶ ‫ ַהט‬-‫ַת ְר ֵאהו ֶאת‬
ִ ‫ַת ְפ ַתח ו‬
ִ‫ו‬
Vatiftaj vatir'ehu et-hayeled vehineh na'ar bojeh vatajmol alav vatomer miyaldey ha'Ivrim zeh.

2:7 Entonces di]o su hermana a la hija del Faraón: ¿Iré y llamaré para ti una nodriza entre las hebreas, para que te
críe al niño?
-‫ ֶאת‬,‫ ִמן ָה ִע ְב ִרטֹת; וְ ֵתינִ ק ָל ְך‬,‫ֶקת‬
ֶ ‫אתי ָל ְך ִא ָשה ֵמינ‬
ִ ‫ ַה ֵא ֵל ְך וְ ָק ָר‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ ַבת‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר ֲאחֹתֹו‬
ֶ ‫ַות‬
‫ָלד‬
ֶ ‫ַהט‬
Vatomer ajoto el-bat-Par'oh ha'elej vekarati laj ishah meyneket min ha'Ivriot veteynik laj et-hayaled.

2:8 Y contestó la hija del Faraón: Ve. Y fue la doncella y llamó a la madre del niño.
. ‫ָלד‬
ֶ ‫ ֵאם ַהט‬-‫ ֶאת‬,‫ַת ְק ָרא‬
ִ ‫ ו‬,‫ ָה ַע ְל ָמה‬,‫ַת ֶל ְך‬
ֵ ‫ ֵל ִכי; ו‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ ָלה ַבת‬-‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַות‬
Vatomer-lah bat-Par'oh leji vatelej ha'almah vatikra et-em hayaled.

2:9 Y la hija del Faraón le dijo: Lleva a este niño y críamelo, y yo te daré tu salario. Y tomó la mujer al niño y lo crió.
‫ַת ַעח‬
ִ ‫ ְש ָכ ֵר ְך; ו‬-‫ ֶא ֵתן ֶאת‬,‫ַאנִ י‬
ֲ ‫ ו‬,‫ֶלד ַהזֶה וְ ֵהינִ ִקהו ִלי‬
ֶ ‫ ַהט‬-‫יכי ֶאת‬
ִ ‫יל‬
ִ ‫ ֵה‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ֹאמר ָלה ַבת‬
ֶ ‫ַות‬
‫יקהו‬
ֵ ִ‫ַתנ‬
ְ ‫ ו‬,‫ֶלד‬ ֶ ‫ָה ִא ָשה ַהט‬
Vatomer-lah bat-Par'oh heyliji et-hayeled hazeh veheynikihu li va'ani eten et-sjarej vatikaj ha'ishah hayeled
vatenikehu.

2:10 Y el niño creció y ella lo trajo a la hija del Faraón, y fue para ella como un hijo, (3) y lo llamó Moisés (Moshé),
pues dijo: Porque de las aguas lo saqué.
‫ ַה ַםיִ ם‬-‫ ִכי ִמן‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ ַות‬,‫ מ ֶֹשה‬,‫ַת ְק ָרא ְשמֹו‬
ִ ‫ ְל ֵבן; ו‬,‫ ָלה‬-‫ וַיְ ִהי‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ַת ִב ֵאהו ְל ַבת‬
ְ ‫ ו‬,‫ֶלד‬
ֶ ‫וַטִ ְג ַדל ַהט‬
.‫יתהו‬ ִ ‫ְמ ִש‬
Vayigdal hayeled vatevi'ehu levat-Par'oh vayehi-lah leven vatikra shemo Moshe vatomer ki min-hamayim
meshitihu.
3 La Divina Providencia conduce los acontecimientos de una manera oculta para los hombres. El Faraón, rey bárbaro y cruel, ordenó que arrojaran al Nilo a todos
los hijos de los israelitas, mas por otra parte Dios escogió a la hija del Faraón para salvar de las aguas a aquél que debería ser un día el libertador de su nación, y
que a su vez haría que se ahogase el tirano con todo su ejército en las aguas del Mar Rojo.

2:11 Tercera Lectura


3
y aconteció en aquellos días, cuando Moisés creció, que salió adonde estaban sus hermanos, y observó sus
cargas y vio que un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos.
-‫ ַמ ֶכה ִאיש‬,‫ַרא ִאיש ִמ ְצ ִרי‬
ְ ‫ ְב ִס ְבל ָֹתם; ַוט‬,‫ַרא‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ ֶא ָחיו‬-‫ֵצא ֶאל‬
ֵ ‫ וַטִ ְג ַדל מ ֶֹשה ַוט‬,‫ָמים ָה ֵהם‬
ִ ‫וַיְ ִהי ַבט‬
.‫ִע ְב ִרי ֵמ ֶא ָחיו‬
Vayehi bayamim hahem vayigdal Moshe vayetse el-ejav vayar besivlotam vayar ish Mitsri makeh ish-Ivri
me'ejav.

2:12 Y se volvió Moisés a un lado y a otro, y vio que no había nadie y mató al egipcio y lo escondió en la arena.
‫ ַבחֹול‬,‫ וַטִ ְט ְמנֵהו‬,‫ ַה ִם ְצ ִרי‬-‫ ֶאת‬,‫ַך‬
ְ ‫ַרא ִכי ֵאין ִאיש; ַוט‬
ְ ‫ ַוט‬,‫וַטִ ֶפן כֹה ָוכֹה‬
Vayifen koh vajoh vayar ki eyn ish vayaj et-haMitsri vayitmenehu bajol.

2:13 Y cuando salió al día siguiente, he aquí dos hebreos que estaban peleando. Dijo entonces al malo (agresor):
¿Por qué golpeas a tu compañero?
‫ ֵר ֶע ָך‬,‫ ָל ָםה ַת ֶכה‬,‫ ָל ָר ָשע‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ָשים ִע ְב ִרים נִ ִסים; ַוט‬
ִ ‫ ֲאנ‬-‫ וְ ִהמֵה ְשנֵי‬,‫ֵצא ַבטֹום ַה ֵשנִ י‬
ֵ ‫ַוט‬
Vayetse bayom hasheni vehineh shney-anashim Ivrim nitsim vayomer larasha lamah takeh re'eja.

2:14 A lo que respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Acaso piensas matarme a
mí como mataste al egipcio? Y tuvo miedo Moisés y dijo: ¡Seguramente se ha divulgado la cosa! (4)
;‫ ַה ִם ְצ ִרי‬-‫ ַכ ֲא ֶשר ָה ַר ְג ָת ֶאת‬,‫ַאתה א ֵֹמר‬ָ ‫ ַה ְל ָה ְרגֵנִ י‬--‫ ָע ֵלינו‬,‫ֹאמר ִמי ָש ְמ ָך ְל ִאיש ַשר וְ ש ֵֹפט‬
ֶ ‫ַוט‬
‫נֹודע ַה ָד ָבר‬
ַ ‫ָאכן‬
ֵ ,‫ֹאמר‬ ַ ‫ירא מ ֶֹשה ַוט‬ ָ ִ‫וַט‬
Vayomer mi sameja le'ish sar veshofet aleynu halehorgeni atah omer ka'asher haragta et-haMitsri vayira
Moshe vayomar ajen noda hadavar.
4 Al salir Moisés el segundo día para ir con sus hermanos, vio a dos hebreos (Datán y Aviram) peleando entre sí. Queriendo intervenir recibió esta respuesta del
peor de ellos: "¿Quién te puso como jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?" Al oír estas palabras, dice el Midrash, Moisés hizo
las siguientes reflexiones: "Que un egipcio maltrate a un hebreo, esto puede ocurrir desgraciadamente entre esclavizadores y esclavos. Pero que dos compañeros
de sufrimiento peleen en lugar de unirse en la desgracia y darse mutuo consuelo, es inexplicable". "Seguramente se ha divulgado la cosa" (vers. 14) : "Hasta hoy no
pude concebir cuál haya sido el pecado de Israel, entre setenta naciones, para ser esclavizado, pero ved que lo merece" (Rashí, vers.
14). Mientras falte a los israelitas la unión y la concordia, jamás podrán ser redimidos del sufrimiento.

2:15 Y oyó el Faraón esta cosa y procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de la presencia del Faraón y habitó
en la tierra de Midián; y (al llegar) se sentó junto a un pozo.
-‫ֵשב ְב ֶא ֶרץ‬ֶ ‫ ַוט‬,‫מ ֶֹשה; וַטִ ְב ַרח מ ֶֹשה ִמ ְננֵי ַפ ְרעֹה‬-‫ וַיְ ַב ֵעש ַל ֲהרֹג ֶאת‬,‫ ַה ָד ָבר ַהזֶה‬-‫וַטִ ְש ַמע ַנ ְרעֹה ֶאת‬
‫ ַה ְב ֵאר‬-‫ֵשב ַעל‬ ֶ ‫ִמ ְדיָן ַוט‬
Vayishma Par'oh et-hadavar hazeh vayevakesh laharog et-Moshe vayivraj Moshe mipney Far'oh vayeshev
be'erets-Midyan vayeshev al-habe'er.

2:16 Y el sacerdote (jefe) (5) de Midián tenía siete hijas, las cuales vinieron y sacaron agua y llenaron los
abrevaderos para abrevar el rebaño de su padre.
‫יהן‬
ֶ ‫ צֹאן ֲא ִב‬,‫ ְל ַה ְשקֹות‬,‫ ָה ְר ָה ִטים‬-‫ַת ַמ ֶלאנָה ֶאת‬
ְ ‫ ו‬,‫ַת ְד ֶלנָה‬
ִ ‫ַתבֹאנָה ו‬
ָ ‫ ֶש ַבע ָבנֹות; ו‬,‫ולכ ֵֹהן ִמ ְדיָן‬
ְ
Ulejohen Midyan sheva banot vatavonah vatidlenah vatmalenah et-harehatim lehashkot tson avihen.
5 Esta palabra hebrea no siempre significa sacerdote. El Targum Onklós la traduce por "jefe". La Escritura Sagrada califica de cohanim a los hijos del rey David (ver
Sam. II, VIII, 18), lo que significa "dirigentes".

2:17 Y vinieron los pastores y las expulsaron. Y se levantó Moisés y las salvó, y abrevó su ganado.
‫צֹאנָם‬-‫ַש ְק ֶאת‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ַטֹוש ָען‬
ִ ‫ָקם מ ֶֹשה ו‬
ָ ‫ָרשום; ַוט‬
ְ ‫ וַיְ ג‬,‫ַו ָטבֹאו ָהר ִֹעים‬
Vayavo'u haro'im vayegarshum vayakom Moshe vayoshian vayashk et-tsonam.

2:18 Y ellas fueron a Reuel (Yitró), su padre, y éste les dijo: ¿Por qué os apresurasteis a venir hoy?
‫דוע ִמ ַה ְר ֶתן בֹא ַהטֹום‬
ַ ‫ ַמ‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫יהן; ַוט‬
ֶ ‫עואל ֲא ִב‬
ֵ ‫ ְר‬-‫ ֶאל‬,‫ַתבֹאנָה‬
ָ‫ו‬
Vatavonah el-Re'u'el avihen vayomer madua miharten bo hayom.

2:19 Y ellas respondieron: Un varón egipcio nos libró de mano de los pastores, y también sacó agua para nosotras
y abrevó el rebaño.
‫ ַהסֹאן‬-‫ַש ְק ֶאת‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ ָדלֹה ָד ָלה ָלנו‬-‫ילנו ִמטַד ָהר ִֹעים; וְ גַם‬
ָ ‫ ִה ִס‬,‫ ִאיש ִמ ְצ ִרי‬--‫ֹאמ ְר ָן‬
ַ ‫ַות‬
Vatomarna ish Mitsri hitsilanu miyad haro'im vegam-daloh dalah lanu vayashk et-hatson.

2:20 Y él dijo a sus hijas: ¿Y dónde está él? ¿Por qué habéis dejado al hombre? Llamadlo para que coma pan.
‫ֹאכל ָל ֶחם‬
ַ ‫ ִק ְר ֶאן לֹו וְ י‬,‫ ָה ִאיש‬-‫ַב ֶתן ֶאת‬
ְ ‫ וְ ַאטֹו; ָל ָםה זֶה ֲעז‬,‫ ְבנ ָֹתיו‬-‫ֹאמר ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer el-benotav ve'ayo lamah zeh azavten et-ha'ish kir'en lo veyojal lajem.

2:21 Y consintió Moisés en permanecer con el hombre; y él dio a Moisés su hija Seforá (Tziporá).
‫ ְלמ ֶֹשה‬,‫ ִצנ ָֹרה ִבתֹו‬-‫ ָה ִאיש; וַטִ ֵתן ֶאת‬-‫ ָל ֶש ֶבת ֶאת‬,‫ַטֹואל מ ֶֹשה‬
ֶ ‫ו‬
Vayo'el Moshe lashevet et-ha'ish vayiten et-Tsiporah vito le-Moshe.

4
2:22 Y ella tuvo un hijo, y él lo llamó Guershom, porque dijo : Extranjero he sido en tierra extraña.
‫ָכ ִרטָה‬
ְ ‫ ְב ֶא ֶרץ נ‬,‫יתי‬
ִ ִ‫גֵר ָהי‬--‫ָאמר‬
ַ ‫ ִכי‬:‫ֵרשֹם‬
ְ ‫ ְשמֹו ג‬-‫ וַטִ ְק ָרא ֶאת‬,‫ַת ֶלד ֵבן‬
ֵ‫ו‬
Vateled ben vayikra et-shemo Gershom ki amar ger hayiti be'erets nojriyah.

2:23 Y aconteció que pasados muchos días murió el rey de Egipto, mientras los hijos de Israel gemían a causa de
la servidumbre, y clamaron y subió a Dios su clamor, a causa de su servidumbre.
‫ַת ַעל‬
ַ ‫ וַטִ ְז ָעקו; ו‬,‫ ָה ֲעב ָֹדה‬-‫יִ ְש ָר ֵאל ִמן‬-‫ ַוטֵָאנְ חו ְבנֵי‬,‫ָמת ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ַריִ ם‬
ָ ‫ ַוט‬,‫ָמים ָה ַר ִבים ָה ֵהם‬
ִ ‫וַיְ ִהי ַבט‬
‫ ָה ֲעב ָֹדה‬-‫ ִמן‬,‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ַשוְ ָע ָתם ֶאל‬
Vayehi vayamim harabim hahem vayamot melej Mitsrayim vaye'aneju veney-Yisra'el min-ha'avodah
vayiz'aku vata'al shav'atam el-ha'Elohim min-ha'avodah.

2:24 Y oyó Dios los lamentos de ellos; y recordó Dios su pacto (6) con Abraham, con Isaac y con Jacob.
‫ ַי ֲעקֹב‬-‫יִ ְצ ָחק וְ ֶאת‬-‫ַאב ָר ָהם ֶאת‬
ְ -‫ ֶאת‬,‫ ְב ִריתֹו‬-‫ַא ָק ָתם; וַטִ ְזכֹר ֱאל ִֹהים ֶאת‬
ֲ ‫נ‬-‫ ֶאת‬,‫וַטִ ְש ַמע ֱאל ִֹהים‬
Vayishma Elohim et-na'akatam vayizkor Elohim et-brito et-Avraham et-Yitsjak ve'et-Ya'akov.

2:25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y Dios lo tomó en cuenta.


. ‫אל ִֹהים‬
ֱ ,‫ֵדע‬
ַ ‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל; ַוט‬-‫ ֶאת‬,‫ַרא ֱאל ִֹהים‬
ְ ‫ַוט‬
Vayar Elohim et-beney Yisra'el vayeda Elohim.
6 Dios no olvida jamás sus promesas; esto quiere decir que llegó la hora de salvar a los israelitas, a causa del mérito de los patriarcas.

3:1 Cuarta Lectura


Y Moisés apacentaba el rebaño de Yitró, su suegro, sacerdote (jefe) de Midián, y guió el rebaño más allá del
desierto, y llegó a Horev, el monte de Dios.
-‫ ַו ָטבֹא ֶאל‬,‫ַאחר ַה ִם ְד ָבר‬
ַ ‫ ַהסֹאן‬-‫כ ֵֹהן ִמ ְדיָן; וַטִ נְ ַהג ֶאת‬--‫צֹאן יִ ְתרֹו ח ְֹתנֹו‬-‫ ָהיָה ר ֶֹעה ֶאת‬,‫ומ ֶֹשה‬
‫ַהר ָה ֱאל ִֹהים ח ֵֹר ָבה‬
UMoshe hayah ro'eh et-tson Yitro jotno kohen Midyan vayinhag et-hatson ajar hamidbar vayavo el-har
ha'Elohim Jorevah.

3:2 Y se le apareció el ángel del Eterno en una llama de fuego, en medio de una zarza; y miró y he aquí que la
zarza ardía en el fuego, y la zarza no se consumía.
‫ ֵאינֶמו‬,‫ וְ ַה ְןנֶה‬,‫ וְ ִהמֵה ַה ְןנֶה ב ֵֹער ָב ֵאש‬,‫ַרא‬
ְ ‫תֹוך ַה ְןנֶה; ַוט‬
ְ ‫ ִמ‬--‫ ֵאש‬-‫ ְב ַל ַבת‬,‫ַאך יְ הוָה ֵא ָליו‬
ְ ‫ֵרא ַמ ְל‬
ָ ‫ַוט‬
‫ֺא ָכל‬
Vayera mal'aj Adonay elav belabat-esh mitoj hasneh vayar vehineh hasneh boer ba'esh vehasneh eynenu
ukal.

3:3 Y dijo Moisés: Me aproximaré para contemplar este gran espectáculo; ¿por qué no se consume la zarza?
‫יִ ְב ַער ַה ְןנֶה‬-‫ לֹא‬,‫דוע‬
ַ ‫ ַמ‬:‫ ַה ַם ְר ֶאה ַה ָגדֹל ַהזֶה‬-‫ ֶאת‬,‫מָא וְ ֶא ְר ֶאה‬-‫ָאס ָרה‬
ֺ --‫ֹאמר מ ֶֹשה‬
ֶ ‫ג ַוט‬
Vayomer Moshe asurah-na ve'er'eh et-hamar'eh hagadol hazeh madua lo-yiv'ar hasneh.

3:4 Y viendo el Eterno que se desviaba para mirar, lo llamó Dios desde dentro de la zarza, (1) diciendo: ¡Moisés!
¡Moisés. (2) Y él respondió: Heme aquí.
‫ֹאמר‬ ֶ ‫ ַוט‬--‫ֹאמר מ ֶֹשה מ ֶֹשה‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫תֹוך ַה ְןנֶה‬
ְ ‫ ִכי ָסר ִל ְראֹות; וַטִ ְק ָרא ֵא ָליו ֱאל ִֹהים ִמ‬,‫ַרא יְ הוָה‬
ְ ‫ַוט‬
‫ִהמֵנִ י‬
Vayar Adonay ki sar lir'ot vayikra elav Elohim mitoj hasneh vayomer Moshe Moshe vayomer hineni.
1 El Talmud y el Midrash hacen los siguientes comentarios con referencia a la aparición de Dios a Moisés en la zarza ardiente: El Santo, bendito sea El, escogió
una simple zarza para hacer brillar en ella la Shejiná (la Luz Divina), en lugar de otros árboles bajos y majestuosos, a fin de dar a los hombres el ejemplo de la
humildad (Sotah 5). La madera de la zarza no sirve para esculpir ídolos. Las aves que se posan sobre la zarza, sueltan sus plumas; así ocurre con los pueblos que
oprimen a Israel, que por esto se causan daños a sí mismos. La zarza tiene espinas y la espina simboliza el dolor, tal como Israel es el pueblo del sufrimiento; y del
mismo modo que el fuego ardía sin consumir a la zarza, así el dolor puede arder en el pueblo de Israel sin destruirlo.
2 Siempre que Dios habla repitiendo el nombre, es una señal de afecto por aquella persona. De igual manera llamó Dios a Abraham (Gén. XXII, 11) y a Jacob
(amén. XLVI).

3:5 Y El dijo: No te llegues acá; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que estás, tierra santa es. (3)
-‫ַאד ַמת‬
ְ ,‫עֹומד ָע ָליו‬
ֵ ‫ַאתה‬
ָ ‫ ִכי ַה ָםקֹום ֲא ֶשר‬--‫יך‬
ָ ‫ ֵמ ַעל ַר ְג ֶל‬,‫יך‬
ָ ‫נְ ָע ֶל‬-‫ ִת ְק ַרב ֲהלֹם; ַשל‬-‫ ַאל‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ק ֶֹדש הוא‬
Vayomer al-tikrav halom shal-ne'aleyja me'al ragleyja ki hamakom asher atah omed alav admat-kodesh hu.
3 Todo lugar en donde Dios se aparece se considera santo. La misma orden de quitarse el calzado de los pies le fue dada a Josué por el ángel de Jericó Josué
V,15).

3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Y se cubrió
Moisés su rostro, porque tuvo temor de mirar a Dios.
‫ ִכי‬,‫ ָננָיו‬,‫ַס ֵתר מ ֶֹשה‬
ְ ‫ וֵאל ֵֹהי ַי ֲעקֹב; ַוט‬,‫ַאב ָר ָהם ֱאל ֵֹהי יִ ְצ ָחק‬
ְ ‫ ֱאל ֵֹהי‬,‫יך‬
ָ ‫ָאב‬
ִ ‫ ָאנ ִֹכי ֱאל ֵֹהי‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ ֵמ ַה ִביט ֶאל‬,‫ָרא‬ֵ‫י‬
5
Vayomer anoji Elohey avija Elohey Avraham Elohey Yitsjak ve'Elohey Ya'akov vayaster Moshe panav ki
yare mehabit el-ha'Elohim.
3:7 Y el Eterno dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de
sus opresores, porque conozco sus padecimientos;
‫ ִכי‬,‫ֲק ָתם ָש ַמ ְע ִתי ִמ ְננֵי נֹגְ ָשיו‬
ָ ‫ ַצע‬-‫עֳנִ י ַע ִםי ֲא ֶשר ְב ִמ ְצ ָריִ ם; וְ ֶאת‬-‫יתי ֶאת‬
ִ ‫ ָראֹה ָר ִא‬,‫ֹאמר יְ הוָה‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ַמ ְכא ָֹביו‬-‫ָד ְע ִתי ֶאת‬ַ‫י‬
Vayomer Adonay ra'oh ra'iti et-oni ami asher beMitsrayim ve'et tsa'akatam shamati mipeney nogsav ki
yadati et-maj'ovav.

3:8 y por eso he descendido para libertarlo de la mano de los egipcios, y para hacerlo subir de aquella tierra a una
tierra buena y espaciosa, tierra que mana leche y miel; al lugar del cananeo y del hiteo y del emoreo, y del perizeo
y del hiveo y del yevuseo.
‫ָבת‬
ַ ‫ ֶא ֶרץ ז‬-‫ ֶאל‬,‫ור ָח ָבה‬ ְ ‫טֹובה‬ ָ ‫ ֶא ֶרץ‬-‫ ֶאל‬,‫ָארץ ַה ִהוא‬ ֶ ‫ ָה‬-‫ול ַה ֲעלֹתֹו ִמן‬
ְ ,‫ָא ֵרד ְל ַה ִסילֹו ִמטַד ִמ ְצ ַריִ ם‬
ֵ‫ו‬
‫בוסי‬
ִ ְ‫ וְ ַה ִחוִ י וְ ַהי‬,‫ וְ ָה ֱאמ ִֹרי וְ ַה ְנ ִר ִזי‬,‫ וְ ַה ִח ִתי‬,‫ ְמקֹום ַה ְכ ַנעֲנִ י‬-‫ ֶאל‬--‫וד ָבש‬ ְ ‫ָח ָלב‬
Va'ered lehatsilo miyad Mitsrayim uleha'aloto min-ha'arets hahi el-erets tovah urejavah el-erets zavat jalav
udevash el-mekom haKna'ani vehaJiti veha'Emori vehaPrizi vehaJivi vehaYevusi.

3:9 Y ahora he aquí que el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta Mí, y también he pisto la opresión con
que los egipcios los oprimen.
‫ֹח ִצים א ָֹתם‬
ֲ ‫ ל‬,‫ ֲא ֶשר ִמ ְצ ַריִ ם‬,‫ ַה ַל ַחץ‬-‫ ֶאת‬,‫יתי‬
ִ ‫ ָר ִא‬-‫יִ ְש ָר ֵאל ָבָאה ֵא ָלי; וְ גַם‬-‫ֲקת ְבנֵי‬
ַ ‫ ִהמֵה ַצע‬,‫וְ ַע ָתה‬
Ve'atah hineh tsa'akat beney Yisra'el ba'ah elay vegam-ra'iti et-halajats asher Mitsrayim lojatsim otam.

3:10 Ahora pues, ven y te enviaré al Faraón, y saca a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto.
‫ ִמ ִם ְצ ָריִ ם‬,‫יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ ַע ִםי ְבנֵי‬-‫הֹוצא ֶאת‬
ֵ ְ‫ ַנ ְרעֹה; ו‬-‫ וְ ֶא ְש ָל ֲח ָך ֶאל‬,‫וְ ַע ָתה ְל ָכה‬
Ve'atah leja ve'eshlajaja el-Par'oh vehotse et-ami veney Yisra'el mi-Mitsrayim.
3:11 Y Moisés dijo a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya al Faraón y para que saque a los hijos de Israel de Egipto?
,‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫אֹוציא ֶאת‬
ִ ‫ ַנ ְרעֹה; וְ ִכי‬-‫ ִכי ֵא ֵל ְך ֶאל‬,‫ ִמי ָאנ ִֹכי‬,‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר מ ֶֹשה‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ִמ ִם ְצ ָריִ ם‬
Vayomer Moshe el-ha'Elohim mi anoji ki elej el-Par'oh veji otsi et-beney Yisra'el mi-Mitsrayim.

3:12 Y El dijo: Porque Yo estaré contigo; y esto te será a ti por señal de que Yo te he enviado: cuando hayas
sacado al pueblo desde Egipto, serviréis a Dios en este monte.
,‫ ִמ ִם ְצ ַריִ ם‬,‫ ָה ָעם‬-‫יא ָך ֶאת‬
ֲ ‫הֹוצ‬
ִ ‫ ְב‬:‫יך‬
ָ ‫ ִכי ָאנ ִֹכי ְש ַל ְח ִת‬,‫ ְל ָך ָהאֹות‬-‫ וְ זֶה‬,‫ ֶא ְהיֶה ִע ָם ְך‬-‫ ִכי‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ַעל ָה ָהר ַהזֶה‬,‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ַת ַע ְבדון ֶאת‬
Vayomer ki eheyeh imaj vezeh-leja ha'ot ki anoji shlajtija behotsi'aja et-ha'am mi-Mitsrayim ta'avdun et-
ha'Elohim al hahar hazeh.

3:13 Y dijo Moisés a Dios: He aquí que yo iré a los hijos de Israel y les diré: "El Dios de vuestros padres me ha
enviado a vosotros". Y cuando me pregunten "¿cuál es su nombre", qué les diré?
‫יכם‬
ֶ ‫בֹות‬
ֵ ‫ ֱאל ֵֹהי ֲא‬,‫ָאמ ְר ִתי ָל ֶהם‬
ַ ְ‫ ו‬,‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ ִהמֵה ָאנ ִֹכי ָבא ֶאל‬,‫ ָה ֱאל ִֹהים‬-‫ֹאמר מ ֶֹשה ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ָמה א ַֹמר ֲא ֵל ֶהם‬,‫ ְשמֹו‬-‫ ִלי ַמה‬-‫ָאמרו‬
ְ ְ‫יכם; ו‬ ֶ ‫ְש ָל ַחנִ י ֲא ֵל‬
Vayomer Moshe el-ha'Elohim hineh anoji va el-beney Yisra'el ve'amarti lahem Elohey avoteyjem shlajani
aleyjem ve'amru-li mah-shmo mah omar alehem.

3:14 Y dijo Dios a Moisés: Ehyé asher Ehyé (seré el que seré). Dijo además: Así dirás a los hijos de Israel: Ehyé
me ha enviado a vosotros.
‫ ְש ָל ַחנִ י‬,‫ ֶא ְהיֶה‬,‫ֹאמר ִל ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬
ַ ‫ כֹה ת‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ ֶא ְהיֶה ֲא ֶשר ֶא ְהיֶה; ַוט‬,‫מ ֶֹשה‬-‫ֹאמר ֱאל ִֹהים ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
‫יכם‬ ֶ ‫ֲא ֵל‬
Vayomer Elohim el-Moshe eheyeh asher eheyeh vayomer koh tomar livney Yisra'el eheyeh shlajani aleyjem.

3:15 Y Dios dijo también a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: El Eterno, Dios de vuestros padres, el Dios de
Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre y éste
es mi memorial para todas las generaciones.
‫יכם ֱאל ֵֹהי‬
ֶ ‫ יְ הוָה ֱאל ֵֹהי ֲאב ֵֹת‬,‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ֹאמר ֶאל‬ ַ ‫ת‬-‫ כֹה‬,‫מ ֶֹשה‬-‫ֹאמר עֹוד ֱאל ִֹהים ֶאל‬ ֶ ‫ַוט‬
‫ וְ זֶה ִז ְכ ִרי ְלדֹר דֹר‬,‫ ְש ִמי ְלע ָֹלם‬-‫יכם; זֶה‬
ֶ ‫ ְש ָל ַחנִ י ֲא ֵל‬,‫ַאב ָר ָהם ֱאל ֵֹהי יִ ְצ ָחק וֵאל ֵֹהי ַי ֲעקֹב‬
ְ
Vayomer od Elohim el-Moshe koh tomar el-beney Yisra'el Adonay Elohey avoteyjem Elohey Avraham
Elohey Yitsjak ve'Elohey Ya'akov shlajani aleyjem zeh-shemi le'olam vezeh zijri ledor dor.

3:16 Quinta Lectura


Ve y reúne a los ancianos de Israel y diles: El Eterno, el Dios de vuestros padres, se me apareció; el Dios de
Abraham, de Isaac y de Jacob, diciendo: "Ciertamente Yo os he visitado y (he visto) lo que os han hecho en Egipto;

6
‫ַאב ָר ָהם‬ְ ‫ ֱאל ֵֹהי‬,‫יכם נִ ְרָאה ֵא ַלי‬ ֶ ‫ָאמ ְר ָת ֲא ֵל ֶהם יְ הוָה ֱאל ֵֹהי ֲאב ֵֹת‬
ַ ְ‫ ו‬,‫ ִז ְקנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ָאס ְפ ָת ֶאת‬
ַ ְ‫ֵל ְך ו‬
‫ ֶה ָעשוי ָל ֶכם ְב ִמ ְצ ָריִ ם‬-‫ וְ ֶאת‬,‫ ָנקֹד ָנ ַק ְד ִתי ֶא ְת ֶכם‬:‫ ֵלאמֹר‬,‫יִ ְצ ָחק וְ ַי ֲעקֹב‬
Lej ve'asafta et-zikney Yisra'el ve'amarta alehem Adonay Elohey avoteyjem nir'ah elay Elohey Avraham
Yitsjak veYa'akov lemor pakod pakadeti etjem ve'et-he'asuy lajem beMitsrayim.

3:17 y he dicho: Os sacaré de la opresión de Egipto a la tierra del cananeo y del hiteo y del emoreo y del perizeo y
del hiveo y del yevuseo, tierra que mana leche y miel'.
--‫בוסי‬
ִ ְ‫ וְ ָה ֱאמ ִֹרי וְ ַה ְנ ִר ִזי וְ ַה ִחוִ י וְ ַהי‬,‫ ֶא ֶרץ ַה ְכ ַנעֲנִ י וְ ַה ִח ִתי‬-‫ ֶאל‬,‫ֲלה ֶא ְת ֶכם ֵמעֳנִ י ִמ ְצ ַריִ ם‬
ֶ ‫ ַאע‬,‫ָוא ַֹמר‬
‫וד ָבש‬
ְ ,‫ָבת ָח ָלב‬ ַ ‫ ֶא ֶרץ ז‬-‫ֶאל‬
Va'omar a'aleh etjem me'oni Mitsrayim el-erets haKna'ani vehaJiti veha'Emori vehaPrizi vehaJivi
vehaYevusi el-erets zavat jalav udvash.

3:18 Y ellos oirán tu voz, e iras tú con los ancianos de Israel ante el rey de Egipto, y le diréis: "El Eterno, Dios de
los hebreos, se nos ha aparecido; ahora pues, permite que vayamos camino de tres días en el desierto para
ofrecer sacrificios al Eterno, nuestro Dios.
‫ַא ַמ ְר ֶתם ֵא ָליו יְ הוָה ֱאל ֵֹהי‬
ֲ ‫ ו‬,‫ ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ַריִ ם‬-‫ַאתה וְ ִז ְקנֵי יִ ְש ָר ֵאל ֶאל‬
ָ ‫את‬ ָ ‫וב‬ָ ;‫ ְלק ֶֹל ָך‬,‫וְ ָש ְמעו‬
‫ וְ נִ ְז ְב ָחה ַליהוָה ֱאל ֵֹהינו‬,‫ָמים ַב ִם ְד ָבר‬ִ ‫מָא ֶד ֶר ְך ְשל ֶֹשת י‬-‫ֵל ָכה‬ ְ ‫ וְ ַע ָתה נ‬,‫ָה ִע ְב ִרטִ ים נִ ְק ָרה ָע ֵלינו‬
Veshame'u lekoleja uvata atah vezikney Yisra'el el-melej Mitsrayim va'amartem elav Adonay Elohey
ha'Ivri'im nikra aleynu ve'atah neljah-na derej shloshet yamim bamidbar venizbeja l'Adonay Eloheynu.

3:19 Y Yo sé que no os dejará ir el rey de Egipto, ni siquiera con poder fuerte.


‫ָקה‬
ָ ‫ ְביָד ֲחז‬,‫ וְ לֹא‬:‫ ַל ֲהל ְֹך‬,‫יִ ֵתן ֶא ְת ֶכם ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ַריִ ם‬-‫ ִכי לֹא‬--‫ָד ְע ִתי‬
ַ ‫ַאנִ י י‬
ֲ‫ו‬
Va'ani yadati ki lo-yiten etjem melej Mitsrayim lahaloj velo beyad jazakah.
3:20 Y extenderé mi poder y heriré a Egipto con todos mis prodigios que haré en medio de él, y después os dejará
ir.
‫ יְ ַש ַלח‬,‫ ֵכן‬-‫ַאח ֵרי‬
ֲ ְ‫ֱשה ְב ִק ְרבֹו; ו‬
ֶ ‫ ֲא ֶשר ֶאע‬,‫ ְבכֹל נִ ְפ ְלא ַֹתי‬,‫ ִמ ְצ ַריִ ם‬-‫יתי ֶאת‬
ִ ‫ וְ ִה ֵכ‬,‫ָדי‬
ִ ‫י‬-‫וְ ָש ַל ְח ִתי ֶאת‬
‫ֶא ְת ֶכם‬
Veshalajti et-yadi vehikeyti et-Mitsrayim bejol nifle'otay asher e'eseh bekirbo ve'ajarey-jen yeshalaj etjem.

3:21 Y daré gracia a este pueblo a ojos de los egipcios, y sucederá que cuando partáis no iréis con las manos
vacías; (4)
‫יקם‬
ָ ‫ לֹא ֵת ְלכו ֵר‬,‫ ְב ֵעינֵי ִמ ְצ ָריִ ם; וְ ָהיָה ִכי ֵת ֵלכון‬,‫ ַהזֶה‬-‫ ֵחן ָה ָעם‬-‫ָת ִתי ֶאת‬
ַ ‫וְ נ‬
Venatati et-jen ha'am-hazeh be'eyney Mitsrayim vehayah ki telejun lo telju reykam.
4 Según las leyes de la Torah, cuando el amo libera a su esclavo no puede enviarle con las manos vacías (ver Deut. XV, 12-16).

3:22 pues pedirá cada mujer a su vecina y a la que mora en su casa, objetos de plata y objetos de oro y prendas
de vestir, y las pondréis sobre vuestros hijos y sobre vuestras hijas, y despojaréis a Egipto.
-‫ֵיכם וְ ַעל‬ ֶ ‫ ְבנ‬-‫ ַעל‬,‫וש ָמלֹת; וְ ַש ְמ ֶתם‬ְ ‫ָהב‬
ָ ‫וכ ֵלי ז‬
ְ ‫ ֶכ ֶסף‬-‫ ְכ ֵלי‬,‫יתה‬
ָ ‫ָרת ֵב‬
ַ ‫ומג‬
ִ ‫וְ ָש ֲא ָלה ִא ָשה ִמ ְש ֶכנְ ָתה‬
‫ ִמ ְצ ָריִ ם‬-‫ ֶאת‬,‫ וְ נִ ַס ְל ֶתם‬,‫יכם‬
ֶ ‫ְבנ ֵֹת‬
Vesha'alah ishah mishjentah umigarat beytah kley-jesef ujley zahav usmalot vesamtem al-beneyjem ve'al-
benoteyjem venitsaltem et-Mitsrayim.

4:1 Y respondió Moisés y dijo: Mas ellos no me creerán ni escucharán mi voz, porque dirán: "No se te ha
aparecido el Eterno".
‫יך יְ הוָה‬
ָ ‫נִ ְרָאה ֵא ֶל‬-‫ לֹא‬,‫ֹאמרו‬
ְ ‫ ִכי י‬:‫ וְ לֹא יִ ְש ְמעו ְבק ִֹלי‬,‫ַא ִמינו ִלי‬
ֲ ‫י‬-‫ וְ ֵהן לֹא‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫ַען מ ֶֹשה‬
ַ ‫ַוט‬
Vaya'an Moshe vayomer vehen lo-ya'aminu li velo yishme'u bekoli ki yomru lo-nir'ah eleyja Adonay.

4:2 Y el Eterno le dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara.
‫ ַמ ֶחה‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ָד ָך; ַוט‬
ֶ ‫זֶה) ְבי‬-‫ מזה ( ַמה‬,‫ֹאמר ֵא ָליו יְ הוָה‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer elav Adonay mah-zeh veyadeja vayomer mateh.

4:3 Y El dijo: Echala a tierra. Y él la echó a tierra, y se convirtió en una serpiente; y huyó Moisés ante ella. (1)
‫ ִמ ָננָיו‬,‫ָחש; ַו ָטנָס מ ֶֹשה‬
ָ ‫ַאר ָצה וַיְ ִהי ְלנ‬
ְ ‫ַש ִל ֵכהו‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ַאר ָצה‬
ְ ‫יכהו‬
ֵ ‫ֹאמר ַה ְש ִל‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer hashlijehu artsah vayashlijehu artsah vayehi lenajash vayanas Moshe mipanav.
1 El Midrash (Shemot Rab. 3, 12) hace referencia a la conversación que una señora pagana de la antigua Roma tuvo con el rabino Yosé, para demostrar mejor la
omnipotencia de Dios. "Mi dios es más poderoso que el tuyo", le dijo ella, puesto que Moisés quedó inmóvil, escondiendo su rostro cuando la Divina Providencia se
le apareció en la zarza ardiente; pero cuando vio a la serpiente, que es mi dios, tuvo miedo y huyó con el fin de escapar de él". El rabino le respondió: "Cuando Dios
se reveló en la zarza, no había lugar hacia donde Moisés pudiera huir, ya que nuestro Dios se encuentra en todo lugar; pero en el caso de la serpiente que es tu
dios, es suficiente correr unos pasos para escapar de él". (La palabra Macom, que es uno de los calificativos de Dios, significa también lugar, declarando que Dios
está en todas partes.)

4:4 Y dijo el Eterno a Moisés: Extiende tu mano y tómala por su cola; y él extendió su mano, la asió y se tornó vara
en su palma.

7
‫ וַיְ ִהי ְל ַמ ֶחה ְב ַכנֹו‬,‫ַחזֶק בֹו‬
ֲ ‫ֶאחֹז ִב ְזנָבֹו; וַטִ ְש ַלח יָדֹו ַוט‬
ֱ ‫ ו‬,‫ָד ָך‬
ְ ‫ ְש ַלח י‬,‫מ ֶֹשה‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר יְ הוָה‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer Adonay el-Moshe shlaj yadeja ve'ejoz biznavo vayishlaj yado vayajazek bo vayehi lemateh bejapo.
4:5 Para que crean ellos que se te ha aparecido el Eterno, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de
Isaac y el Dios de Jacob.
‫ וֵאל ֵֹהי ַי ֲעקֹב‬,‫ַאב ָר ָהם ֱאל ֵֹהי יִ ְצ ָחק‬
ְ ‫ ֱאל ֵֹהי‬:‫יך יְ הוָה ֱאל ֵֹהי ֲאב ָֹתם‬
ָ ‫נִ ְרָאה ֵא ֶל‬-‫ ִכי‬,‫ַא ִמינו‬
ֲ ‫ְל ַמ ַען י‬
Lema'an ya'aminu ki nir'ah eleyja Adonay Elohey avotam Elohey Avraham Elohey Yitsjak v'Elohey Ya'akov.

4:6 Y el Eterno le dijo más: Pon tu mano en tu seno. Y puso el su mano en su seno, la sacó y he aquí que su
mano estaba leprosa (2) (y blanca) como la nieve.
‫ וְ ִהמֵה יָדֹו ְמצ ַֹר ַעת ַכ ָש ֶלג‬,‫ַטֹוצָאה‬
ִ ‫ ְב ֵחיקֹו; ו‬,‫ָבא יָדֹו‬
ֵ ‫ ַוט‬,‫יק ָך‬
ֶ ‫ָד ָך ְב ֵח‬
ְ ‫נָא י‬-‫ ָה ֵבא‬,‫ֹאמר יְ הוָה לֹו עֹוד‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer Adonay lo od have-na yadeja bejeykeja vayave yado bejeyko vayotsi'ah vehineh yado metsora'at
kashaleg.
2 Esto lo hizo Dios como castigo por haber dicho: "mas ellos no me creerán" (vers. 1) puesto que la persona que habla mal de su prójimo es atacada de lepra (ver
el caso de Miriam, Números XII, l-lO).

4:7 Y El dijo: Vuelve tu mano a tu seno. El volvió su mano a su seno y al sacarla de su seno he aquí que se tornó
como toda su carne.
‫ ִכ ְב ָשרֹו‬,‫ ָש ָבה‬-‫ וְ ִהמֵה‬,‫ ֵמ ֵחיקֹו‬,‫ַטֹוצָאה‬
ִ ‫ ֵחיקֹו; ו‬-‫ ֶאל‬,‫ָשב יָדֹו‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫יק ָך‬
ֶ ‫ ֵח‬-‫ָד ָך ֶאל‬
ְ ‫ ָה ֵשב י‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer hashev yadeja el-jeykeja vayashev yado el-jeyko vayotsi'ah mejeyko vehineh-shavah kivesaro.
4:8 Y si no te creyeren ni dieren oídos a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la última señal;
‫ַאחרֹון‬
ֲ ‫ ְלקֹל ָהאֹת ָה‬,‫וְ ֶה ֱא ִמינו‬--‫ ְלקֹל ָהאֹת ָה ִראשֹון‬,‫ וְ לֹא יִ ְש ְמעו‬,‫ַא ִמינו ָל ְך‬
ֲ ‫לֹא י‬-‫ ִאם‬,‫וְ ָהיָה‬
Vehayah im-lo ya'aminu laj velo yishme'u lekol ha'ot harishon vehe'eminu lekol ha'ot ha'ajaron.

4:9 y si no creyeren tampoco a estas dos señales ni escucharen tu voz, tomarás de las aguas del río y las
derramarás en tierra seca; y el agua, al tomarla del río, vendrá a ser sangre en tierra seca.
,‫ימי ַהיְ אֹר‬
ֵ ‫וְ ָל ַק ְח ָת ִמ ֵם‬--‫ וְ לֹא יִ ְש ְמעון ְלק ֶֹל ָך‬,‫ַא ִמינו גַם ִל ְשנֵי ָהאֹתֹות ָה ֵא ֶלה‬
ֲ ‫לֹא י‬-‫וְ ָהיָה ִאם‬
‫ַב ֶשת‬
ָ ‫ וְ ָהיו ְל ָדם ַבט‬,‫ ַהיְ אֹר‬-‫ַב ָשה; וְ ָהיו ַה ַםיִ ם ֲא ֶשר ִת ַעח ִמן‬ ָ ‫וְ ָש ַפ ְכ ָת ַהט‬
Vehayah im-lo ya'aminu gam lishneh ha'otot ha'eleh velo yishme'un lekoleja velakajta mimeymey haYe'or
veshafajta hayabashah vehayu hamayim asher tikaj min-haYe'or vehayu ledam bayabashet.

4:10 Y dijo Moisés al Eterno: ¡Te ruego, Eterno! No soy hombre elocuente de ayer ni de anteayer (desde mucho
tiempo), ni desde que hablaste a tu siervo, sino que soy pesado de boca y pesado de lengua.(3)
‫ גַם ֵמָאז‬,‫ לֹא ִאיש ְד ָב ִרים ָאנ ִֹכי גַם ִמ ְתמֹול גַם ִמ ִש ְלשֹם‬,‫ ִבי ֲאדֹנָי‬,‫יְ הוָה‬-‫ֹאמר מ ֶֹשה ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ָאנ ִֹכי‬,‫וכ ַבד ָלשֹון‬
ְ ‫ ֶנה‬-‫ ִכי ְכ ַבד‬:‫ ַע ְב ֶד ָך‬-‫ַד ֶב ְר ָך ֶאל‬
Vayomer Moshe el-Adonay bi Adonay lo ish devarim anoji gam mitmol gam mishilshom gam me'az daberja
el-avdeja ki jevad-peh ujevad lashon anoji.
3 Moisés era un hombre de lengua tarda, pero Dios insistía en que fuese él el guía de Israel por su valor moral, extrema bondad, piedad y modestia. He aquí un
ejemplo de su bondad y piedad citado en el Midrash: Cierta vez Moisés, cuando apacentaba las ovejas de Yitró, su suegro, vio que un cordero se apartó
repentinamente del rebaño y comenzó a correr. Moisés lo siguió a fin de traerlo de vuelta, pero el animalito huyó aún más, hasta que alcanzó una fuente para
calmar su sed. " ¡Pobre corderillo! - exclamó Moisés - No sabía por qué te habías escapado, pero ahora debes estar muy cansado". Lo levantó entonces en sus
brazos y lo cargó hasta donde estaba el rebaño. Dios lo vio todo y le dijo: "Quien tanto cuidado y piedad dedica a los animales que le son confiados, es digno de ser
pastor de mi rebaño. Tú serás el guía ideal de mi pueblo".

4:11 Y el Eterno le dijo: ¿quíen colocó la boca al hombre? O ¿quién le hace mudo o sordo, vidente o ciego?
¿Acaso no Yo, el Eterno?
‫ ֲהלֹא‬--‫ אֹו ֵח ֵרש אֹו ִפ ֵע ַח אֹו ִעוֵר‬,‫יָשום ִא ֵלם‬-‫ אֹו ִמי‬,‫ָאדם‬
ָ ‫ ִמי ָשם ֶנה ָל‬,‫ֹאמר יְ הוָה ֵא ָליו‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ יְ הוָה‬,‫ָאנ ִֹכי‬
Vayomer Adonay elav mi sam peh la'adam o mi-yasum ilem o jeresh o fike'aj o iver halo anoji Adonay.

4:12 Y ahora ve y Yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que has de hablar.


‫יך ֲא ֶשר ְת ַד ֵבר‬
ָ ‫ית‬
ִ ‫הֹור‬
ֵ ְ‫ ו‬,‫יך‬
ָ ‫ ִנ‬-‫ ֵל ְך; וְ ָאנ ִֹכי ֶא ְהיֶה ִעם‬,‫וְ ַע ָתה‬
Ve'atah lej ve'anoji eheyeh im-pija vejoreytija asher tedaber.

4:13 Y el dijo: ¡Por favor, Eterno! Envía, te ruego, por mano de (otro) que (quieras) enviar.
‫ ִת ְש ָלח‬-‫ ְביַד‬,‫נָא‬-‫ ִבי ֲאדֹנָי; ְש ַלח‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer bi Adonay shlaj-na beyad-tishlaj.

4:14 Y se encendió la ira del Eterno contra Moisés, y El dijo: Por cierto, Aarón (Aharon) el levita, hermano tuyo, Yo
sé que el puede hablar bien. Además he aquí que sale a recibirte, y al verte se regocijará en su corazón.
-‫ ַד ֵבר יְ ַד ֵבר הוא; וְ גַם ִהמֵה‬-‫ ִכי‬,‫ָד ְע ִתי‬ ַ ‫י‬--‫יך ַה ֵלוִ י‬
ָ ‫ָאח‬
ִ ‫ַאהרֹן‬
ֲ ‫ֹאמר ֲהלֹא‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫ַאף יְ הוָה ְבמ ֶֹשה‬-‫וַטִ ַחר‬
‫ וְ ָר ֲא ָך וְ ָש ַמח ְב ִלבֹו‬,‫את ָך‬
ֶ ‫הוא י ֵֹצא ִל ְק ָר‬
Vayijar-af Adonay beMoshe vayomer halo Aharon ajija haLevi yadati ki-daber yedaber hu vegam hineh-hu
yotse likrateja vera'aja vesamaj belibo.
8
4:15 Tú le hablarás a él y pondrás las palabras en su boca; y Yo estaré con tu boca y con su boca y os enseñaré
lo que habéis de hacer.
‫ ֵאת‬,‫יתי ֶא ְת ֶכם‬
ִ ‫הֹור‬
ֵ ְ‫ ו‬,‫ ִניהו‬-‫יך וְ ִעם‬
ָ ‫ ִנ‬-‫ ֶא ְהיֶה ִעם‬,‫ ַה ְד ָב ִרים ְב ִפיו; וְ ָאנ ִֹכי‬-‫ וְ ַש ְמ ָת ֶאת‬,‫וְ ִד ַב ְר ָת ֵא ָליו‬
‫ֲא ֶשר ַתעֲשון‬
Vedibarta elav vesamta et-hadvarim befiv ve'anoji eheyeh im-pija ve'im-pihu vehoreyti etjem et asher
ta'asun.

4:16 Y él hablará por tu orden al pueblo; y sucederá que él te servirá a ti de boca, y tú le servirás a él de señor.
‫לֹו ֵלאל ִֹהים‬-‫ַאתה ִת ְהיֶה‬
ָ ְ‫ ו‬,‫ ְל ָך ְל ֶפה‬-‫ ָה ָעם; וְ ָהיָה הוא יִ ְהיֶה‬-‫ ֶאל‬,‫הוא ְל ָך‬-‫וְ ִד ֶבר‬
Vediber-hu leja el-ha'am vehayah hu yihyeh-leja lefeh ve'atah tihyeh-lo le'Elohim.

4:17 Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales.
. ‫ ָהאֹתֹת‬-‫ ֶאת‬,‫בֹו‬-‫ֲשה‬
ֶ ‫ ֲא ֶשר ַתע‬,‫ָד ָך‬
ֶ ‫ ִת ַעח ְבי‬,‫ ַה ַם ֶחה ַהזֶה‬-‫וְ ֶאת‬
Ve'et-hamateh hazeh tikaj beyadeja asher ta'aseh-bo et-ha'otot.

4:18 Sexta Lectura


Y fue Moisés y volvió a Yéter (Yitró), su suegro, y le dijo: Iré, te ruego, y volveré con mis hermanos que están en
Egipto y veré si viven todavía. Y dijo Yitró a Moisés: Vete en paz.
,‫ ְב ִמ ְצ ַריִ ם‬-‫ַאחי ֲא ֶשר‬
ַ -‫ָאשובה ֶאל‬
ָ ְ‫ֹאמר לֹו ֵא ְל ָכה מָא ו‬
ֶ ‫ ַוט‬,‫ֶתר ח ְֹתנֹו‬
ֶ ‫י‬-‫ָשב ֶאל‬
ָ ‫ֵל ְך מ ֶֹשה ַוט‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ֵל ְך ְל ָשלֹום‬,‫ֹאמר יִ ְתרֹו ְלמ ֶֹשה‬
ֶ ‫עֹודם ַחטִ ים; ַוט‬ ָ ‫ ַה‬,‫וְ ֶא ְר ֶאה‬
Vayelej Moshe vayashov el-yeter jotno vayomer lo eljah-na ve'ashuvah el-ajay asher-beMitsrayim ve'er'eh
ha'odam jayim vayomer Yitro le-Moshe lej leshalom.
4:19 Y dijo el Eterno a Moisés en Midián: Anda, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los hombres que
buscaban tu vida.
‫ַפ ֶש ָך‬
ְ ‫נ‬-‫ ֶאת‬,‫ ַה ְמ ַב ְק ִשים‬,‫ָשים‬
ִ ‫ ָה ֲאנ‬-‫ ָכל‬,‫ ֵמתו‬-‫ ִכי‬:‫ ֵל ְך ֺשב ִמ ְצ ָריִ ם‬,‫מ ֶֹשה ְב ִמ ְדיָן‬-‫ֹאמר יְ הוָה ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer Adonay el-Moshe beMidyan lej shuv Mitsrayim ki-metu kol-ha'anashim hamevakshim et-nafsheja.

4:20 Y tomo Moisés a su mujer y a sus hijos y los hizo cabalgar sobre un asno, y se volvió a la tierra de Egipto.
Tomó (también) la vara de Dios en su mano.
-‫ַאר ָצה ִמ ְצ ָריִ ם; וַטִ ַעח מ ֶֹשה ֶאת‬
ְ ,‫ָשב‬
ָ ‫ ַוט‬,‫ ַה ֲחמֹר‬-‫ַר ִכ ֵבם ַעל‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ ָבנָיו‬-‫ ִא ְשתֹו וְ ֶאת‬-‫וַטִ ַעח מ ֶֹשה ֶאת‬
‫ ְביָדֹו‬,‫ַמ ֵחה ָה ֱאל ִֹהים‬
Vayikaj Moshe et-ishto ve'et-banav vayarkivem al-hajamor vayashov artsah Mitsrayim vayikaj Moshe et-
mateh ha'Elohim beyado.

4:21 Y dijo el Eterno a Moisés: Cuando te vayas para volver a Egipto, observa todas las maravillas que he puesto
en tu mano y las harás ante el Faraón; y Yo endureceré su corazón (4) y él no dejará ir al pueblo.
‫ָד ָך‬
ֶ ‫ ַש ְמ ִתי ְבי‬-‫ ַהם ְֹפ ִתים ֲא ֶשר‬-‫ ְר ֵאה ָכל‬,‫ ְב ֶל ְכ ְת ָך ָלשוב ִמ ְצ ַריְ ָמה‬,‫מ ֶֹשה‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר יְ הוָה‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ ָה ָעם‬-‫ וְ לֹא יְ ַש ַלח ֶאת‬,‫ ִלבֹו‬-‫ַאנִ י ֲא ַחזֵק ֶאת‬
ֲ ‫יתם ִל ְפנֵי ַפ ְרעֹה; ו‬
ָ ‫ֲש‬
ִ ‫ַוע‬
Vayomer Adonay el-Moshe belejteja lashuv Mitsraymah re'eh kol-hamoftim asher-samti veyadeja va'asitam
lifney Far'oh va'ani ajazek et-libo velo yeshalaj et-ha'am.
4 Dios sabía de antemano que el Faraón endurecería su corazón para no dejar libres a los hijos de Israel. En virtud de que Dios concedió al ser humano la libertad
de escoger entre el bien y el mal, no impide a nadie hacer lo que quiere; por el contrario, encamina a la persona según las inclinaciones del corazón de cada cual,
pero le da muchas oportunidades para que haga penitencia antes de castigarla, según lo vemos en el caso del Faraón.

4:22 Y dirás al Faraón: Así ha dicho el Eterno: Israel es mi hijo, mi primogénito.


‫ ְבנִ י ְבכ ִֹרי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ָאמר יְ הוָה‬
ַ ‫ כֹה‬:‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ ֶאל‬,‫ָאמ ְר ָת‬
ַ ְ‫ו‬
Ve'amarta el-Par'oh koh amar Adonay beni vejori Yisra'el.

4:23 Y ya te he dicho: Deja ir a mi hijo para que me sirva, y tú rehusaste dejarlo ir; he aquí que voy a matar a tu
hijo primogénito.
‫ ִבנְ ָך ְבכ ֶֹר ָך‬-‫ ֶאת‬,‫ ִהמֵה ָאנ ִֹכי ה ֵֹרג‬--‫ ְל ַש ְלחֹו‬,‫ַת ָמ ֵאן‬
ְ ‫ ו‬,‫ַע ְב ֵדנִ י‬
ַ ‫ ְבנִ י וְ י‬-‫ ַש ַלח ֶאת‬,‫יך‬
ָ ‫ָוא ַֹמר ֵא ֶל‬
Va'omar eleyja shalaj et-beni veya'avdeni vatema'en leshaljo hineh anoji horeg et-binja bejoreja.

4:24 Y aconteció en el camino, en una posada, que el (ángel del) Eterno lo encontró (atacó) a Moisés con
enfermedad mortal y procuró matarlo. (5)
‫ וַיְ ַב ֵעש ֲה ִמיתֹו‬,‫ ַב ָםלֹון; וַטִ ְפ ְג ֵשהו יְ הוָה‬,‫וַיְ ִהי ַב ֶד ֶר ְך‬
Vayehi vaderej bamalon vayifgeshehu Adonay vayevakesh hamito.
5 Los versículos 24, 25 y 26 fueron explicados de la siguiente manera: Y aconteció en el camino que en la posada encontró el ángel de Dios a Moisés y le quiso
matar, porque se demoraba en cumplir la misión que Dios le había encargado, la de sacar a los hijos de Israel de Egipto; o según algunos exegetas, por no haber
circuncidado a sus hijos a tiempo. Entonces Seforá tomó una piedra aguda y cortó el prepucio de su hijo, lo arrojó a los pies de Moisés y pronunció acerca de su
hijo las siguientes palabras: "Tú ibas a ser culpado de la sangre de mi esposo, tú ibas a ser el causante de su muerte". Entonces el ángel soltó a Moisés, y Seforá
se persuadió de que fue por causa de que Moisés había demorado la circuncisión de sus hijos, por lo que el ángel vino a matarlo.

9
4:25 Y tomó Seforá un pedernal y cortó el prepucio a su hijo, y Io acercó a sus pies (de Moisés), diciendo:
Ciertamente eres para mí un esposo de sangre (tú, hijo, serías culpable de la muerte de mi esposo).
‫ַאתה ִלי‬
ָ ‫ ָד ִמים‬-‫ ִכי ֲח ַתן‬,‫ֹאמר‬
ֶ ‫ ְל ַר ְג ָליו; ַות‬,‫ַתגַע‬
ַ ‫ ו‬,‫ ָע ְר ַלת ְבנָה‬-‫ַת ְכרֹת ֶאת‬
ִ ‫ ו‬,‫ַת ַעח ִצנ ָֹרה צֹר‬
ִ‫ו‬
Vatikaj Tsiporah tsor vatijrot et-orlat benah vataga leraglav vatomer ki jatan-damim atah-li.

4:26 Y el (ángel) lo soltó. Y ella dijo: Esposo de sangre, con motivo de la circuncisión.
‫ ַלםולֹת‬,‫ ֲח ַתן ָד ִמים‬,‫ָאמ ָרה‬
ְ ,‫ ִמ ֶםמו; ָאז‬,‫וַטִ ֶרף‬
Vayiref mimenu az amerah jatan damim lamulot.

4:27 Y el Eterno dijo a Aarón: Ve al desierto al encuentro de Moisés. Y él fue y le encontró en el monte de Dios, y
le besó.
‫לֹו‬-‫וַטִ ַשק‬--‫ וַטִ ְפ ְג ֵשהו ְב ַהר ָה ֱאל ִֹהים‬,‫ֵל ְך‬
ֶ ‫ ֵל ְך ִל ְק ַראת מ ֶֹשה ַה ִם ְד ָב ָרה; ַוט‬,‫ַאהרֹן‬
ֲ -‫ֹאמר יְ הוָה ֶאל‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer Adonay el-Aharon lej likrat Moshe hamidbarah vayelej vayifgeshehu behar ha'Elohim vayishak-lo.

4:28 Y Moisés refirió a Aarón todas las palabras del Eterno que le había enviado, y todas las señales que le había
encomendado.
‫ ֲא ֶשר ִצוָהו‬,‫ ָהאֹתֹת‬-‫ וְ ֵאת ָכל‬,‫ ִד ְב ֵרי יְ הוָה ֲא ֶשר ְש ָלחֹו‬-‫ ֵאת ָכל‬,‫ַאהרֹן‬
ֲ ‫ַו ַטגֵד מ ֶֹשה ְל‬
Vayaged Moshe le-Aharon et kol-divrey Adonay asher shelajo ve'et-kol ha'otot asher tsivahu.

4:29 Y fueron Moisés y Aarón y reunieron a todos los ancianos de los hijos de Israel;
‫ ִז ְקנֵי ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ ָכל‬-‫ ֶאת‬,‫ַַאספו‬
ְ ‫ַאהרֹן; ַוט‬
ֲ ְ‫ ו‬,‫ֵל ְך מ ֶֹשה‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayelej Moshe ve'Aharon vaya'asfu et-kol-zikney beney Yisra'el.

4:30 ¿y habló Aarón todas las palabras que había dicho el Eterno a Moisés, quien hizo las señales a los ojos del
pueblo.
‫ ְל ֵעינֵי ָה ָעם‬,‫ַעש ָהאֹתֹת‬
ַ ‫מ ֶֹשה; ַוט‬-‫ ִד ֶבר יְ הוָה ֶאל‬-‫ ֲא ֶשר‬,‫ ַה ְד ָב ִרים‬-‫ ֵאת ָכל‬--‫ַאהרֹן‬
ֲ ‫וַיְ ַד ֵבר‬
Vayedaber Aharon et kol-hadvarim asher-diber Adonay el-Moshe vaya'as ha'otot le'eyney ha'am.

4:31 Y creyó el pueblo; y cuando oyeron que el Eterno había visitado a los hijos de Israel, y que El había visto su
aflicción, se inclinaron y se postraron.
. ‫ וַטִ ְש ַת ֲחוו‬,‫ וַטִ ְעדו‬,‫ ָענְ יָם‬-‫ וְ ִכי ָרָאה ֶאת‬,‫ ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ ָפ ַקד יְ הוָה ֶאת‬-‫ ָה ָעם; וַטִ ְש ְמעו ִכי‬,‫ַא ֵמן‬
ֲ ‫ַוט‬
Vaya'amen ha'am vayishme'u ki-fakad Adonay et-beney Yisra'el veji ra'ah et onyam vayikdu vayishtajavu.

5:1 Séptima Lectura


Y después vinieron Moisés y Aarón y dijeron al Faraón: Así ha dicho el Eterno, el Dios de Israel: "Deja ir a mi
pueblo, para que me celebren imana fiesta en el desierto".
,‫ ַע ִםי‬-‫ ַש ַלח ֶאת‬,‫ ֱאל ֵֹהי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ָאמר יְ הוָה‬
ַ -‫ כֹה‬:‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמרו‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ַאהרֹן‬
ֲ ְ‫ ָבאו מ ֶֹשה ו‬,‫ַאחר‬
ַ ְ‫ו‬
‫וְ ָיחֹגו ִלי ַב ִם ְד ָבר‬
Ve'ajar ba'u Moshe ve'Aharon vayomeru el-Par'oh koh-amar Adonay Elohey Yisra'el shalaj et ami veyajogu
li bamidbar.

5:2 Y dijo el Faraón: ¿Quien es el Eterno para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? No conozco al Eterno, ni
tampoco dejaré ir a Israel.
‫ וְ גַם‬,‫יְ הוָה‬-‫ָד ְע ִתי ֶאת‬
ַ ‫ לֹא י‬:‫יִ ְש ָר ֵאל‬-‫ ְל ַש ַלח ֶאת‬,‫ ִמי יְ הוָה ֲא ֶשר ֶא ְש ַמע ְבקֹלֹו‬--‫ֹאמר ַנ ְרעֹה‬
ֶ ‫ַוט‬
‫יִ ְש ָר ֵאל לֹא ֲא ַש ֵל ַח‬-‫ֶאת‬
Vayomer Par'oh mi Adonay asher eshma bekolo leshalaj et-Yisra'el lo yadati et-Adonay vegam et-Yisra'el lo
ashale'aj.

5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha aparecido. Permite, te rogamos, que vayamos camino de tres
días en el desierto y ofrezcamos sacrificios al Eterno, nuestro Dios; no sea que nos hiera con peste o con espada.
‫ וְ נִ ְז ְב ָחה ַליהוָה‬,‫ָמים ַב ִם ְד ָבר‬ ִ ‫ֵל ָכה מָא ֶד ֶר ְך ְשל ֶֹשת י‬
ְ ‫ ֱאל ֵֹהי ָה ִע ְב ִרים נִ ְק ָרא ָע ֵלינו; נ‬,‫ֹאמרו‬
ְ ‫ַוט‬
‫ ַב ֶד ֶבר אֹו ֶב ָח ֶרב‬,‫ָענו‬ֵ ‫יִ ְפג‬-‫ ֶנן‬--‫ֱאל ֵֹהינו‬
Vayomeru Elohey ha'Ivrim nikra aleynu nelejah-na derej shloshet yamim bamidbar venizbejah l'Adonay
Eloheynu pen-yifga'enu badever o vejarev.

5:4 Y el rey de Egipto les dijo: ¿Por qué, Moisés y Aarón, molestáis al pueblo en sus obras? Id a vuestras tareas.
‫יכם‬
ֶ ‫ ְל ִס ְבל ֵֹת‬,‫ֲשיו; ְלכו‬
ָ ‫ ָה ָעם ִמ ַםע‬-‫ ַת ְפ ִריעו ֶאת‬,‫ַאהרֹן‬
ֲ ְ‫ ָל ָםה מ ֶֹשה ו‬,‫ ֶמ ֶל ְך ִמ ְצ ַריִ ם‬,‫ֹאמר ֲא ֵל ֶהם‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer alehem melej Mitsrayim lamah Moshe ve'Aharon tafri'u et-ha'am mima'asav leju lesivloteyjem.

5:5 Y dijo el Faraón: He aquí que el pueblo del país es ahora mucho y lo haceis cesar en sus trabajos. (1)
‫ ִמ ִן ְבל ָֹתם‬,‫ָארץ; וְ ִה ְש ַב ֶתם א ָֹתם‬
ֶ ‫ ַר ִבים ַע ָתה ַעם ָה‬-‫ ֵהן‬,‫ֹאמר ַנ ְרעֹה‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer Par'oh hen-rabim atah am ha'arets vehishbatem otam misivlotam.
1 Siendo el pueblo de Israel numeroso, el cese del trabajo, aún por poco tiempo, causaría gran perjuicio.

5:6 Y ordenó el Faraón en aquel día a los opresores (egipcios) del pueblo y a sus guardas (hebreos), diciendo:
10
‫ש ְֹט ָריו ֵלאמֹר‬-‫ וְ ֶאת‬,‫ ַהמ ְֹג ִשים ָב ָעם‬-‫ ֶאת‬,‫ ַבטֹום ַההוא‬,‫וַיְ ַצו ַנ ְרעֹה‬
Vayetsav Par'oh bayom hahu et-hanogsim ba'am ve'et-shotrav lemor.
5:7 No volvais a dar paja al pueblo, como antes, para hacer ladrillos; que vayan ellos y recojan para sí la paja.
‫ ֶת ֶבן‬,‫ וְ ק ְֹששו ָל ֶהם‬,‫ֵלכו‬
ְ ‫ י‬,‫ ֵהם‬:‫ ִכ ְתמֹול ִש ְלשֹם‬--‫ ִל ְלבֹן ַה ְל ֵבנִ ים‬,‫ֹאספון ָל ֵתת ֶת ֶבן ָל ָעם‬
ִ ‫לֹא ת‬
Lo tosifun latet teven la'am lilbon halevenim kitmol shilshom hem yelju vekosheshu lahem teven.

5:8 Pero el número de ladrillos que hacían ayer y anteayer (antes) impondréis sobre ellos; nada rebajaréis de él,
porque están ociosos. Por eso claman diciendo: "Vayamos a ofrecer sacrificios a nuestro Dios".
-‫ ִכי‬:‫ ִמ ֶםמו‬,‫לֹא ִת ְג ְרעו‬--‫יהם‬ ֶ ‫ֲל‬
ֵ ‫ ָת ִשימו ע‬,‫ ַמ ְתכֹנֶת ַה ְל ֵבנִ ים ֲא ֶשר ֵהם ע ִֹשים ְתמֹול ִש ְלשֹם‬-‫וְ ֶאת‬
‫ֵל ָכה נִ ְז ְב ָחה ֵלאל ֵֹהינו‬
ְ ‫ נ‬,‫ֲקים ֵלאמֹר‬ִ ‫ ֵכן ֵהם צֹע‬-‫ ַעל‬--‫נִ ְר ִנים ֵהם‬
Ve'et-matkonet halevenim asher hem osim tmol shilshom tasimu aleyhem lo tigre'u mimenu ki-nirpim hem
al-ken hem tsoakim lemor neljah nizbejah l'Eloheynu.

5:9 Hágase el trabajo más pesado sobre los hombres, para que se ocupen en él y no hagan caso de palabras
mentirosas.
‫ ָש ֶקר‬-‫ ְב ִד ְב ֵרי‬,‫יִ ְשעו‬-‫ ָבה; וְ ַאל‬-‫ וְ ַיעֲשו‬,‫ָשים‬
ִ ‫ ָה ֲאנ‬-‫ִת ְכ ַבד ָה ֲעב ָֹדה ַעל‬
Tijbad ha'avodah al-ha'anashim veya'asu-vah ve'al-yish'u bedivrey-shaker.

5:10 Y salieron los opresores del pueblo y sus guardas, y hablaron al pueblo diciendo: Así ha dicho el Faraón: "No
os doy paja;
‫ ֵאינֶמִ י נ ֵֹתן ָל ֶכם ֶת ֶבן‬,‫ָאמר ַנ ְרעֹה‬
ַ ‫ כֹה‬:‫ ֵלאמֹר‬,‫ ָה ָעם‬-‫ֹאמרו ֶאל‬
ְ ‫ ַוט‬,‫ וְ ש ְֹט ָריו‬,‫ֵצאו נ ְֹג ֵשי ָה ָעם‬
ְ ‫ַוט‬
Vayetse'u nogsey ha'am veshoterav vayomru el-ha'am lemor koh amar Par'oh eyneni noten lajem teven.
5:11 id vosotros mismos a recorrer para vosotros paja en dondequiera que la halléis, y no se disminuirá nada de
vuestro trabajo".
‫ ָד ָבר‬,‫ ִכי ֵאין נִ ְג ָרע ֵמ ֲעב ַֹד ְת ֶכם‬:‫ ִת ְמ ָצאו‬,‫ ֵמ ֲא ֶשר‬,‫ ְלכו ְקחו ָל ֶכם ֶת ֶבן‬,‫ַאתם‬
ֶ
Atem leju kju lajem teven me'asher timtsa'u ki eyn nigra me'avodatjem davar.

5:12 Y se esparció el pueblo por toda la tierra de Egipto para juntar rastrojo por paja.
‫ ַל ֶת ֶבן‬,‫ ְלק ֵֹשש ַקש‬,‫ ֶא ֶרץ ִמ ְצ ָריִ ם‬-‫ ְב ָכל‬,‫ָפץ ָה ָעם‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayafets ha'am bejol-erets Mitsrayim lekoshesh kash lateven.

5:13 Y los opresores instaban diciendo: Acabad vuestra obra, la tarea de cada día en su día, como cuando había
paja.
‫ ַכ ֲא ֶשר ִב ְהיֹות ַה ֶת ֶבן‬,‫יֹום ְביֹומֹו‬-‫יכם ְד ַבר‬
ֶ ‫ֲש‬
ֵ ‫ ַכלו ַמע‬:‫ָאצים ֵלאמֹר‬
ִ ,‫וְ ַהמ ְֹג ִשים‬
Vehanogsim atsim lemor kalu ma'aseyjem dvar-yom beyomo ka'asher bihyot hateven.

5:14 Y fueron golpeados los guardas de los hijos de Israel, a quienes los opresores del Faraón habían puesto
sobre ellos, diciéndoles: ¿Por qué no habéis acabado vuestra tarea de hacer ladrillos como antes, ni ayer ni hoy?
‫יתם ָח ְק ֶכם‬
ֶ ‫דוע לֹא ִכ ִל‬
ַ ‫ ַמ‬:‫ נ ְֹג ֵשי ַפ ְרעֹה ֵלאמֹר‬,‫ֲל ֶהם‬
ֵ ‫ ָשמו ע‬-‫ ֲא ֶשר‬,‫ ש ְֹט ֵרי ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ַוטֺכו‬
‫ ַהטֹום‬-‫ גַם‬,‫ ְתמֹול‬-‫גַם‬--‫ ִכ ְתמֹול ִש ְלשֹם‬,‫ִל ְלבֹן‬
Vayuku shotrey beney Yisra'el asher-samu alehem nogsey Far'oh lemor madua lo jilitem jokjem lilbon
kitmol shilshom gam-temol gam-hayom.

5:15 Y vinieron los guardas de los hijos de Israel y clamaron al Faraón, diciendo: ¿Por qué haces así a tus siervos?
‫יך‬
ָ ‫ֲב ֶד‬
ָ ‫ ַלע‬,‫ֲשה כֹה‬
ֶ ‫ ָל ָםה ַתע‬:‫ ֵלאמֹר‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫ וַטִ ְצעֲקו ֶאל‬,‫ ש ְֹט ֵרי ְבנֵי יִ ְש ָר ֵאל‬,‫ַו ָטבֹאו‬
Vayavo'u shotrey beney Yisra'el vayits'aku el-Par'oh lemor lamah ta'aseh joh la'avadeyja.

5:16 No se da a tus siervos paja, pero nos dicen: ¡Haced ladrillos! Y he aquí que tus siervos (2) son golpeados;
mas la culpa la tiene tu propia gente.
‫ וְ ָח ָטאת ַע ֶם ָך‬,‫יך ֺמ ִכים‬
ָ ‫ֲב ֶד‬
ָ ‫ עֲשו; וְ ִהמֵה ע‬,‫ול ֵבנִ ים א ְֹמ ִרים ָלנו‬
ְ ,‫יך‬
ָ ‫ֲב ֶד‬
ָ ‫ ֵאין נִ ָתן ַלע‬,‫ֶת ֶבן‬
Teven eyn nitan la'avadeyja ulevenim omrim lanu asu vehineh avadeyja mukim vejatat ameja.
2 La esclavitud en Egipto fue la realización de la visión de Abraham (Gen. XV, 13). Pero esto no justificaba la conducta de los egipcios y los sufrimientos que
causaron a los hijos de Israel. De cualquier manera que actúe el hombre, la voluntad de Dios se cumplirá, pero no por eso deja el hombre de ser libre. Existe un
destino en general, y al mismo tiempo la libertad moral total. José debía ir a Egipto, pero sus hermanos eran libres de venderlo o no a los ismaelitas, pues Dios no
quita al hombre su libertad de acción. El libre albedrío existe, y con él la Providencia. Esta idea está bien expresa en el Tratado de Moral Judaica: Todo está
previsto, pero a las personas se les da la libertad de escoger entre el bien y el mal (Avot III, 15). La Sagrada Escritura dice a este propósito: "Llamo hoy a los cielos
y a la tierra por testigo de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escogerás pues la vida, para que vivas tú y tu descendencia,
amando al Eterno, tu Dios, obedeciendo a su voz y apegándote a El, pues esto es tu vida" etc. (Deut. XXX 19-20).

5:17 Y él dijo: Ociosos estáis, ociosos, por eso decís: "¡Vayamos a ofrecer sacrificios al Eterno!"
‫ֵל ָכה נִ ְז ְב ָחה ַליהוָה‬
ְ ‫ נ‬,‫ַאתם א ְֹמ ִרים‬
ֶ ‫ ֵכן‬-‫ נִ ְר ִנים; ַעל‬,‫ַאתם‬
ֶ ‫ֹאמר נִ ְר ִנים‬
ֶ ‫ַוט‬
Vayomer nirpim atem nirpim al-ken atem omrim neljah nizbejah l'Adonay.

5:18 Y ahora id, trabajad, y no se os dará paja, mas habéis de entregar la cuenta fijada de los ladrillos.
11
‫ ִת ֵתנו‬,‫ָתן ָל ֶכם; וְ ת ֶֹכן ְל ֵבנִ ים‬
ֵ ‫יִ מ‬-‫ וְ ֶת ֶבן לֹא‬,‫וְ ַע ָתה ְלכו ִע ְבדו‬
Ve'atah leju ivdu veteven lo-yinaten lajem vetojen levenim titenu.
5:19 Y vieron los guardas de los hijos de Israel el mal que éstos pasaban cuando se les decía: "No disminuiréis
nada de vuestros ladrillos en la tarea de cada día".
‫יֹום ְביֹומֹו‬-‫ ְד ַבר‬,‫ֵיכם‬
ֶ ‫ ִת ְג ְרעו ִמ ִל ְבנ‬-‫ לֹא‬:‫ ְב ָרע ֵלאמֹר‬--‫ א ָֹתם‬,‫יִ ְש ָר ֵאל‬-‫וַטִ ְראו ש ְֹט ֵרי ְבנֵי‬
Vayir'u shotrey veney-Yisra'el otam bera lemor lo-tigre'u milivneyjem dvar-yom beyomo.

5:20 Y encontraron a Moisés y a Aarón, que estaban de pie frente a ellos, cuando salieron de la presencia del
Faraón.
‫ ֵמ ֵאת ַנ ְרעֹה‬,‫אתם‬
ָ ‫ ְב ֵצ‬,‫אתם‬
ָ ‫ נִ ָס ִבים ִל ְק ָר‬,‫ַאהרֹן‬
ֲ -‫מ ֶֹשה וְ ֶאת‬-‫וַטִ ְפ ְגעו ֶאת‬
Vayifge'u et-Moshe ve'et-Aharon nitsavim likratam betsetam me'et Par'oh.

5:21 Y les dijeron: ¡El Eterno os mire y juzgue, porque nos habéis hecho odiosos a los ojos del Faraón y a los ojos
de sus siervos, dándoles la espada en su mano para matamos!
‫וב ֵעינֵי‬
ְ ‫ ְב ֵעינֵי ַפ ְרעֹה‬,‫יחנו‬
ֵ ‫ ֵר‬-‫ַאש ֶתם ֶאת‬
ְ ‫ ֲא ֶשר ִה ְב‬:‫יכם וְ יִ ְשנֹט‬
ֶ ‫ֲל‬
ֵ ‫ֵרא יְ הוָה ע‬
ֶ ‫ י‬,‫ֹאמרו ֲא ֵל ֶהם‬
ְ ‫ַוט‬
.‫ ְל ָה ְרגֵנו‬,‫ָדם‬
ָ ‫ ֶח ֶרב ְבי‬-‫ ָל ֶתת‬,‫ֲב ָדיו‬
ָ‫ע‬
Vayomru alehem yere Adonay aleyjem veyishpot asher hiv'ashtem et-reyjenu be'eyney Far'oh uve'eyney
avadav latet-jerev beyadam lehorgenu.

5:22 Última Lectura


Y Moisés se volvió al Eterno y dijo: Eterno, ¿por qué has hecho mal a este pueblo'' ¿Por qué me has enviado?
‫ ְש ַל ְח ָתנִ י‬,‫ ָל ָםה זֶה‬--‫ ָל ָמה ֲה ֵרע ָֹתה ָל ָעם ַהזֶה‬,‫ ֲאדֹנָי‬:‫ֹאמר‬
ַ ‫ ַוט‬,‫יְ הוָה‬-‫ָשב מ ֶֹשה ֶאל‬
ָ ‫ַוט‬
Vayashav Moshe el-Adonay vayomar Adonay lamah hare'otah la'am hazeh lamah zeh shlajtani.
5:23 Pues desde que vine al Faraón para hablarle en tu nombre le fue mal a este pueblo, y Tú, librar no has
librado a tu pueblo.
‫ ַע ֶם ָך‬-‫ ֶאת‬,‫ ִה ַס ְל ָת‬-‫ ָל ָעם ַהזֶה; וְ ַה ֵסל לֹא‬,‫ ֵה ַרע‬,‫ ְל ַד ֵבר ִב ְש ֶמ ָך‬,‫ ַנ ְרעֹה‬-‫אתי ֶאל‬
ִ ‫ומָאז ָב‬
ֵ
Ume'az bati el-Par'oh ledaber bishmeja hera la'am hazeh vehatsel lo-hitsalta et-ameja.

6:1 Y dijo el Eterno a Moisés: Ahora verás lo que voy a hacer al Faraón, porque con poder fuerte él los dejará ir, y
con poder fuerte los echará de su tierra.
‫ָר ֵשם‬
ְ ‫ יְ ג‬,‫ָקה‬
ָ ‫וביָד ֲחז‬
ְ ,‫ יְ ַש ְל ֵחם‬,‫ָקה‬
ָ ‫ ִכי ְביָד ֲחז‬:‫ֱשה ְל ַפ ְרעֹה‬
ֶ ‫ ֲא ֶשר ֶאע‬,‫ ַע ָתה ִת ְר ֶאה‬,‫מ ֶֹשה‬-‫ ֶאל‬,‫ֹאמר יְ הוָה‬
ֶ ‫ַוט‬
‫ַארצֹו‬
ְ ‫ֵמ‬
Vayomer Adonay el-Moshe atah tir'eh asher e'eseh le-Far'oh ki veyad jazakah yeshaljem uveyad jazakah
yegarshem me'artso.

12
SHEMOT
SHEMOT
¿Por qué el Exilio Egipcio Acabó en Esclavitud?
El Primer Decreto del Faraón: Trabajo Esclavizado.
El Heroísmo de las Mujeres Judías
El Segundo Decreto del Faraón: Infanticidio por medio de las Parteras Judías
El Tercer Decreto del Faraón: Arrojar a los Bebés Varones al Nilo.
El Nacimiento de Moshe.
Moshe es adoptado por Batia.
El Niño Moshé en el Palacio del Faraón.
Moshé Soporta la Carga Junto con sus Hermanos
Moshe en la Tierra de Kush.
Moshe en Midián.
Hashem Se Revela a Moshé en el Arbusto Ardiente.
Moshe es Reprendido por Dejar de Circuncidar a su Hijo.
Moshe y Aharón en el Palacio del Faraón.
El Faraón Intensifica la Labor de los Esclavos

¿Por qué el Exilio Egipcio Acabó en Esclavitud?


Todos los descendientes de Iaakov vivían en Goshen. Mientras los hijos de Iaakov, las Tribus, estaban vivos, los Benei Israel evitaron cualquier
contacto social con sus vecinos egipcios.1 Pero luego de la muerte de los hijos de Iaakov, los judíos comenzaron a entrar en la sociedad
Egipcia. Ellos ya no deseaban estar confinados en Goshen. Llenaron la tierra, mezclándose con los Egipcios y asistiendo a sus teatros y
circos.2 Ellos se sintieron atraídos al culto Egipcio de adoración al animal e imitaron sus prácticas.* La Tribu de Leví, empero, y los tzadikim de
las otras Tribus nunca se convirtieron en adoradores de idolos.3
Debe ser entendido que a pesar de que los judíos imitaron extremamente las acciones de los egipcios, sus valores espirituales eran
sumamente diferentes. Mientras los Egipcios eran intrínsecamente corruptos, los Benei Israel poseían una pureza innata de alma y caracteres
refinados puesto que ellos eran descendientes de Abraham, ltzjak, y Iaakov.4 La atmósfera moral fuertemente corrupta de Egipto era la más
degenerada en el mundo y en aquel tiempo había alcanzado su punto más bajo.5 Aun así los Benei Israel sin excepción mantuvieron su alto
nivel de kedushá Durante el exilio egipcio íntegro, la inmoralidad era inexistente entre ellos (con una excepción, el caso de Shlomít bat Dívrí, el
cual la Torá especifica), y no existieron casamientos con no Judíos. Hashem Mismo testificó luego que todos sus hijos eran de linaje puro
limpio.6
Los judíos se distinguieron a si mismos de los egipcios en cuatro categorías:
Ninguno de ellos le dio a un niño un nombre no Judío.
Además de eso, ellos no cambiaron al lenguaje del país, sino continuaron hablando lashón hakodesh (hebreo).
No se vistieron conforme al uso Egipcio.*
Practicaron bondad entre sí y no delataron a un semejante judío ante los egipcios.7
Luego de la muerte de los hijos de Iaakov, el Faraón prohibió por decreto el brit milá. Todos los judíos por consiguiente discontinuaron el rito de
la circuncisión a excepción de la Tribu de Leví la que observó la mitzvá a pesar del peligro que implicaba.8
Cuando Hashem vio que la asimilación progresaba, cambió los sentimientos de los Egipcios hacía los Judíos haciéndoles sentir odio hacia
ellos. Su antisemitismo recién despertado se manifestó en una serie de decretos malvados contra K‟lal Israel. *

El Primer Decreto del Faraón: Trabajo Esclavizado


A pesar de que los Benei Israel asumieron externamente las prácticas Egipcias de adoración de ídolos, Hashem los amaba profundamente
porque ellos eran los hijos de las sagradas Tribus.10 El por consiguiente, causó que se multiplicaran de una manera extraordinaria. Las
mujeres Judías daban a luz a sextíllizos,11 sus nacimientos múltiples similares a aquellos de los insectos, peces y escorpiones los cuales
producen descendencia a una velocidad excepcional.12
R. Gamliel enseñó, “¡En el tiempo del Mashíaj, una mujer dará a luz todos los días!”
Uno de los oyentes, quien ridiculizó todas sus afirmaciones comentó: “Yo no creo en lo que usted acaba de explicar ¡no existe nada nuevo bajo
el sol!” “Este no será un fenómeno nuevo,” R. Gamliel replicó. “Usted puede encontrar un paralelo dentro de su propio rango de experiencia.
¿No pone una gallina un huevo diariamente ?“.13
Ninguno de sus sextillizos nacía muerto o tenía constitución débil, más bien todos los niños Judíos fueron fuertes y sanos.14
Los egipcios tuvieron miedo de la creciente población Judía. Los nobles egipcios advirtieron al Faraón, “Existe una gran probabilidad de guerra
futura entre nosotros y los reyes de Canaán. Ellos pueden pensar en recuperar las riquezas que nosotros recolectamos de ellos durante los
años de hambruna.15 ¡En caso de guerra, los Judíos se unirán a nuestros enemigos y nos forzarán a dejar la tierra! ¡Debemos tomar acción en
su contra!”
“¡Tontos!” el Faraón los reprendió. “Sí no fuera por su antepasado Iosef quien salvó al país en los años de hambruna, todos nosotros no
estaríamos vivos hoy. ¿Cómo pueden ustedes pensar en hacerles daño?”17
Los egipcios se enfurecieron por la simpatía del Faraón hacia los Judíos. Lo derrocaron del trono, exponiéndolo a un destino de vergüenza y
humillación porque él se rehusó a tratar a los judíos injustamente.
El Faraón no cambió su actitud por tres meses. Después de ese período de tiempo decidió que era más provechoso para él obrar de acuerdo
con las demandas de la nobleza y del pueblo. Anunció que deseaba reasumir su posición habiendo formulado una nueva política hacía los
Judíos.18
El Faraón que ascendió al trono tres meses después no era el mismo hombre que lo había dejado. Era un “nuevo” rey frío y cruel, determinado
a poner fin a la “plaga Judía.”
Ahora actuó como si nunca hubiera conocido a Iosef (el benefactor históricamente famoso del país quien, como era de público conocimiento,
había sustentado a la población durante los años de hambruna). Así como el Faraón alegó que él no sabía nada de Iosef, así él pronto
declararía que tampoco conocía a Hashem.20

13
Un noble que era un conocido es trecho del emperador fue hallado muerto, con una balo en su cabeza. El homicida fue atrapado y conducido
ante el emperador. “¡Decapítenlo inmediatamente!” ordenó eh emperador “¡Si él falló al considerar mi estrecha relación con mi amigo y los
asesinó despiadadamente, yo estoy convencido que es capaz de asesinarme también!”21
Similarmente, por negar su gratitud a losef el Faraón reveló la bajeza de carácter que le causaría finalmente desconocer asimismo a Hashem.
El Faraón ideó un astuto plan con el que esperaba debilitar a los Benei Israel - separando los maridos Judíos de sus esposas y conteniendo de
esta manera la corriente de expansión Judía. Dio orden de que se apostaran proclamas en Goshen y en todo el país que exponían:
¡EL PAÍS TE NECESITA!
Las ciudades de Pitóm y Ramsés tienen necesidad urgente de renovarse. Su fortificación es de suma importancia para asegurar el
almacenamiento seguro de nuestros tesoros nacionales.23 El gobierno ha consolidado este proyecto con millones de piezas de oro.
Quienquiera que firme el contrato recibirá paga generosa todos los días.24 Se espera de todo hombre y mujer que son leales al país que se
alisten como voluntarios para esta digna causa.
Para atraer a los judíos, el Faraón mismo apareció en el emplazamiento con una azada y una pala en su mano. Si alguien después de eso
alegara que este tipo de trabajo estaba más allá de su dignidad, él seria reconvenido, “¿Eres tú de naturaleza más delicada que el Faraón? ¡El
también tomó parte en la construcción!”25
La nobleza Egipcia se alistó y así hicieron muchos egipcios. ¿Cómo podían los judíos ser indiferentes a la causa patriótica? Corrieron al
emplazamiento, y los supervisores del Faraón compilaron listas de nombres de aquellos que se presentaron para trabajar.26
El primer día, los judíos trabajaron entusiastamente. Dado que ellos eran hombres fuertes, hicieron rápido progreso con la construcción. Al
anochecer, los soldados del Faraón les dijeron; „¡Cuenten el número de ladrillos que colocaron hoy ya que se espera que alcancen la misma
cuota mañana y todos los días!”27
Por un mes el Faraón pagó a los trabajadores. Después de eso, los Judíos estuvieron aún comprometidos en el proyecto mientras algo extraño
sucedió a los Egipcios - cada día, algunos mas desaparecieron quedamente hasta, que después de dieciséis meses, todos los Egipcios se
habían retirado. Ahora, los Judíos fueron informados que el rey no tenía más dinero para pagar por su labor. Ellos protestaron pero el Faraón
había organizado un ejército de brutales policías. Ellos se les arrojaron a los judíos y vociferaron:

“¡Ustedes deben continuar trabajando para el rey!” A estos policías, los superintendentes egipcios, les fue dada la tarea de asegurarse de que
todos aparecieran en la mañana para trabajar. También forzaron a los judíos a devolver todo el dinero que ellos habían ganado previamente.
Una Tribu entre los Benei Israel nunca fue reclutada por el Faraón, la Tribu de Leví. Cuando el Faraón emitió la proclamación original, ellos no
se presentaron a trabajar, diciendo, “¡Nosotros estamos constantemente comprometidos en el estudio de la Torá y no tenemos tiempo para ir!”
Subsecuentemente el Faraón los dejó tranquilos y ellos permanecieron libres hasta el fin del exilio.
Si hubieran salido del Beit Hamikdash para ofrecer sus servicios siquiera por un día, las consecuencias hubieran sido ¡doscientos diez anos de
esclavitud!
Los leviím habían sido instruidos por su antepasado laakov para concentrarse en el estudio de la Torá.3O*
El emplazamiento de la construcción de las dos ciudades particulares de Pitóm y Ramsés las que los Benei Israel tenían que construir fue
elegido con gran astucia. Ellos nunca serían completados, sin importar cuán celosamente los judíos trabajaran. Estaban situados sobre
pantanos donde todas las construcciones se colapsaban continuamente y se hundían dentro del suelo.31
Los Benei Israel no sólo tuvieron que hacer trabajo esclavizado para el rey, más aun los Egipcios también los forzaron a realizar tareas en sus
propias casas y campos después que retornaban del sitio de la construcción.32 Además de esclavizar a los Judíos con tareas agobiantes, ellos
idearon una forma de crueldad tras otra para torturarlos. Un egipcio le asignaba un trabajo a un judío sin decirle cuánto tiempo éste duraría.
´´Sólo continúa trabajando,” él le ordenaba, añadiendo agonía mental al esfuerzo físico.33 Los Egipcios solían ordenar a los Benei Israel que
realizaran trabajo apropiado para el día en la noche y trabajo apropiado para la noche en el día. A las mujeres. Ellos les asignaban tareas de
hombres, diciéndoles, “¡Mezclen cemento y pongan ladrillos!” A los hombres Judíos ellos les daban trabajo mejor hecho por mujeres,
ordenándoles, ´´Esta noche ustedes deben coser, hilar y cocinar para nosotros.” Pensando alegremente que alcanzaría de tal modo su
propósito de rebajar sus números, el Faraón dio órdenes de que los hombres fueran detenidos en sus campamentos de labor en los campos
toda la noche mientras las mujeres permanecían en la ciudad.

El Heroísmo de las Mujeres Judías


El decreto del Faraón fue más efectivo en dirigir los corazones de los Benei Israel a Hashem que cuarenta años de guías y enseñanzas bajo
Moshé en el desierto36. Ellos clamaron a Hashem e hicieron teshuvá. Cuando la esposa de Amram dio a luz a una niña, ella la llamó Miriam,
significando, “Los Egipcios han amargado nuestras vidas,” ya que en ese tiempo la labor esclavizada fue intensificada.37 Pero las mujeres
Judías no serían derrotadas. Ellas eran descendientes de Sará, Rivká, Rajel y Leá quienes habían vivido para construir la nación Judía, y
estaban determinadas a continuar este compromiso, venciendo todos los obstáculos.38
Cuando las mujeres salían a conseguir agua, Hashem causaba que encontraran pequeños peces en ella. Con ellos en mano, salían sin ser
vistas hacía los campos y refrescaban a sus maridos con jarras de agua caliente y pescado cocido. Ellas lavaban y alimentaban a sus maridos
y encontraban palabras de consuelo y aliento confortándolos “Nosotros no estaremos esclavizados para siempre, porque Hashem
eventualmente nos redimirá.” Ellas continuaban teniendo hijos con el gran bitajón (fe) de que Hashem los protegería.40
Hashem respondió a su confianza en El realizando milagros revelados. Cuando las mujeres Judías daban a luz en los campos y eran forzadas
a abandonar a sus recién nacidos, El les enviaba un ángel para alimentar y asear a los infantes así como El alimenta y sustenta a todas Sus
criaturas, de la hormiga al ciervo. Toda vez que las patrullas Egipcias arribaban a los campos para buscar bebés judíos, la tierra se abría para
ocultar a los infantes. Los egipcios estaban estupefactos por su desaparición, pensando que habían sido engañados por alguna forma de
magia. Ellos estaban determinados a matar a los niños y revolvieron el suelo con sus arados. (Sabían que la magia no puede ejercer poder
más lejos que la profundidad a la que una mano puede alcanzar. Ellos por consiguiente estaban seguros de que una vez que labraran el suelo
hasta la profundidad del largo de una mano, los niños serian suyos para ser exterminados.) Pero nunca descubrieron un solo niño.41
Tan pronto como los egipcios se hubieran retirado, los niños brotaban fuera del suelo como pasto del campo. Cuando crecieron, retornaron en
muchedumbres a las casas de sus padres.42
Los egipcios estaban perplejos. ¿Cómo podía ser que la nación Judía continuara creciendo y floreciera?
K‟lal Israel le dice a Hashem, “¡Considera cuántas intrigas insidiosas las naciones traman en contra nuestra!”
“Dejen las planear” Hashem contesta. “Ningún plan llegará a cumplirse nunca a menos que Yo lo permita.”
► El Faraón decretó aniquilar a la nación Judía. Yo, sin embargo, ordené lo contrario. Consecuentemente, cuanto más ellos fueron
torturados tanto más ellos se incrementaron y multiplicaron.

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► Hamán planeó exterminar a la totalidad del pueblo Judío, jóvenes y ancianos a la par. Yo, sin embargo, deseaba que ellos vivieran, y por
consiguiente revertí la situación y él fue muerto.
► El profeta Bilam intentó maldecir a la nación Judía. Yo no estuve de acuerdo, y por consiguiente el tuvo que bendecirla.43

El Segundo Decreto del Faraón: Infanticidio por medio de las Parteras Judías
El Faraón comprendió que el plan de campos de labor había fallado. “La solución final parece ser más complicada de lo que yo pensé,” él
murmuró. “Nosotros debemos cambiar nuestra estrategia” El Faraón tenía miedo de asesinar a los Judíos abiertamente, temiendo tanto la
opinión pública como el castigo Divino. Buscó por consiguiente, agentes para asesinar a los bebés Judíos secretamente. Decidió convocar a
las parteras Judías a quienes les ordenaría llevar a cabo esta horrorosa misión. El pensó que a los ojos del Cielo, no él sino las parteras
cargarían por lo tanto con la responsabilidad por las acciones asesinas.44
El Faraón ordenó que las dos parteras Judías, Shífrá y Puá llegasen a su palacio. Estas no eran otras que Iojeved y Miríam mas ellas eran
conocidas por nombres diferentes. Iojeved era llamada Shifrá porque ella solía lavar y asear a los infantes (Shifrá denota que solía rneshaperet
/embellecer a los niños) y Miríam era llamada Puá porque ella sabía como tranquilizar a los llorosos recién nacidos (Puá significa que solía
hacer sonidos arrulladores para calmar a los infantes.)45 Por añadidura, el nombre Puá le había sido dado a Miríam porque ella clamó con
espíritu profético, “¡Mí madre dará a luz en el futuro al salvador de K‟lal Israel!”46
En aquel tiempo Miríam era una niña de sólo cinco años pero solía acompañar a su madre para asistirla en su tarea y era tan hábil como un
adulto.47
El Faraón ordenó a las dos parteras matar a todos los recién nacidos varones y dejar sólo a las niñas sobrevivir,
Tan pronto como la pequeña Miríam escuchó el vil edicto, exclamó,” ¡Qué vergüenza! ¡Qué rey malvado! ¡Infortunio para él en el día que Di- s
le imponga castigo!”
El Faraón empalideció e indicó a su verdugo que llevara a Miriam inmediatamente a su muerte. Pero su madre cayó al suelo delante del rey,
rogándole misericordia para su hija. Ella rogó, “¿Por qué debería usted estar enojado ante las palabras de una niña pequeña? ¡Ella es sólo una
niña!” Finalmente el Faraón consintió en dejar a Miríam con vida.48
Tanto Iojeved como Miríam abandonaron el palacio con el claro conocimiento de que desafiar la orden del rey significaba la muerte para ellas.
Pero no tenían la intención de obedecerlo porque temían al Todopoderoso más de lo que temían a un rey humano.49 “¿Cómo podríamos
perpetrar la horrible acción de matar niños Judíos?” clamaron. ¿Nuestro antepasado Abraham no abría posadas para sustentar aun a gentiles?
¿Cómo podemos entonces actuar de manera opuesta, aniquilando y destruyendo niños Judíos?”50
De ahí en más, ellas no estuvieron meramente satisfechas de cumplir con sus obligaciones como parteras, sino que también se preocuparon
de que los recién nacidos de familias pobres fueran sustentados. Recolectaban comida de las casas de las mujeres ricas, llevándola a aquéllas
de las mujeres Judías pobres. Más aún, antes de cada parto, ellas permanecían orando a Hashem. Le rogaban a El que el niño naciera sano.
“Hashem,” rezaban, “Tú sabes que nosotras actuamos desafiando la voluntad del Faraón de forma de cumplir con Tu voluntad. Permite que
este niño entre al mundo libre de defecto (aun sí Tú habías destinado para él nacer rengo o ciego), de otra forma los Judíos nos sospecharán
de acciones malignas. Ellos dirán, “¡El niño nació impedido ya que las parteras intentaron matarlo!” También rogaron a Hashem en beneficio de
niños y madres que estaban destinados a morir en el alumbramiento. “Sé misericordioso y concédeles vida”, ellas oraban, “¡de forma tal que
nosotras no seamos culpadas por sus muertes!” Hashem aceptó sus tefilot. Todos los niños que ayudaron a alumbrar nacieron sanos y bien.
Por esto puede decirse que Iojeved y Miriam realmente concedieron vida a los niños Judíos.51
El Faraón pronto descubrió que los bebés Judíos no eran muertos. El convocó a Iojeved y Miriam al palacio.
“¡Ustedes son culpables de haber transgredido mis órdenes!” el Faraón las acusó.
“Usted debe entender, su majestad,” Iojeved explicó, “que las mujeres Judías son diferentes de las Egipcias. Nuestros antepasados nos
compararon a las bestias- la Tribu de Yehudá es comparada al león, Binyamín al lobo y Naftalí a una cierva. Así como las bestias dan a luz sin
ninguna asistencia, así las mujeres Judías no tienen necesidad de parteras durante el alumbramiento. Nosotras sólo somos requeridas
después para dar una mano de ayuda.52 Iojeved, de hecho, dijo la verdad. Las mujeres Judías en Egipto eran tzidkaniot (mujeres rectas) y
alumbraban sin dolor.53
El Faraón se satisfizo con la explicación y las despidió. Subsecuentemente, sin embargo, lamentó el haber creído sus palabras. El envió
soldados a la casa de Amram para arrestar y ejecutar a Iojeved y Miríam.

Pero Hashem realizó un milagro para ellas. Ellas se volvieron invisibles a los soldados del Faraón, tragadas por las paredes de la casa.54
Hashem dijo, ´´ ¡Ellas merecen milagros por su gran temor a Mi!”
Además de salvación del Faraón, Iojeved y Miríam recibieron recompensa eterna. Miríam se casó posteriormente con Kalev de la Tribu de
Yehudá y por consiguiente se convirtió en la madre de la dinastía real de David. Iojeved se convirtió en la madre del primer kohen gadol,
Aharón y del primer Leví, Moshé, y en la antecesora de todos los kohanim y leviím.55

El Tercer Decreto del Faraón: Arrojar a los Bebés Varones al Nilo


El Faraón comprendió que no podía depender de las parteras para disminuir el número de los judíos.
El también estaba urgido a la acción por un sueño aterrador que lo acosaba: En su sueño, se había visto a si mismo sentado en su trono. Un
hombre anciano aparecía ante él, sosteniendo una gran balanza que suspendió delante del Faraón. Se extendió con una mano, tomó a todos
los nobles y príncipes de la corte Egipcia, los amarró y los colocó de un lado de la balanza. Luego trajo una pequeña oveja blanca y la puso del
otro lado de la balanza, y, ¡he aquí!- la balanza continuó descendiendo hasta que la pequeña oveja blanca los hubo bajado a todos. El Faraón
se despertó con un sudor frío sobre su frente.56 Convocó a sus tres consejeros principales. Ellos eran Bilam, el mago universalmente famoso,
Itró (en aquel tiempo conocido como Ietzer o Reuel) quien era un hombre sabio y filósofo, e Ivo, un hombre recto de la tierra de Etz.
Bilam, al escuchar el sueño, declaró inmediatamente. “No hay duda acerca del significado de vuestro sueño. El presagia que un niño Judío un
día destruirá Egipto.”
El Faraón pidió a sus tres consejeros su opinión acerca de cómo tratar a los judíos. Itró elevó su voz. ´´Como ustedes saben,” declaró, “toda
vez que nosotros intentamos dañar a los Judíos en el pasado, nos convertimos en los perdedores. Ustedes recuerdan que el difunto Faraón
que detuvo a Sará por una noche fue afligido por una plaga. Así también fue Avimelej, rey de los Pelishtim. Más aún es nuestro deber recordar
la deuda de gratitud que nosotros debemos a Iosef, la que nos obliga a abstenemos de cualquier plan malvado contra los Judíos.” Itró observó
el creciente disgusto en la cara del Faraón y se dio cuenta que ella auguraba peligro para él. Hizo apresuradamente su salida a través de una
puerta posterior del palacio. De allí huyó a Midián para escapar de la furia del Faraón.
Luego Bilam expuso su opinión: “¡Escúcheme, su majestad!,” dijo. “Yo conozco bien a esta nación. Le diré a usted cómo habérselas con ellos.
Como es claro de la historia, el fuego no los daña. Su Di- s salvó a su ancestro Abraham de la caldera ardiente. -Espadas no los matan

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nosotros sabemos que Itzjak fue salvado del cuchillo de Abraham sobre el altar y que un carnero fue sacrificado en su lugar. Está claro que
ellos son inmunes a la esclavitud. Iaakov fue esclavizado por Laván con todo tipo de trabajo concebible, y no obstante, él emergió exitoso y rico.
Tanto como yo puedo ver, existe sólo un elemento que tiene poder sobre ellos ¡agua! ¡Ordenad a vuestros soldados arrojar a los bebés
varones Judíos al Nilo para ahogarlos! “57
Todos los astrólogos del Faraón concordaron con las palabras de Bilam porque ellos pensaron que Hashem no podría castigarlos por ahogar
niños Judíos. Ellos conocían el principio de que Hashem trata con el hombre mídá - kenegued - midá. Por arrojar niños al agua, razonaron,
incurrirían en el castigo de muerte por inmersión. No obstante, asumieron, dado que Hashem se había obligado a Sí mismo por un juramento a
Noaj de no traer otro mabul nunca sobre el mundo, inevitablemente escaparían al castigo. Su razonamiento, no obstante, era imperfecto.
Hashem había jurado solamente no anegar la tierra íntegra nuevamente, pero El aún podía traer un diluvio sobre naciones individuales (los
Egipcios finalmente fueron ahogados en el 1am Sul como castigo por haber ahogado bebés Judíos.)58
El Faraón también consultó a su tercer asesor, Iov, para escuchar su opinión en la materia, pero Iov eligió permanecer en silencio. El Faraón
por consiguiente decidió implementar el consejo de Bilam.
Todos los tres consejeros fueron recompensados por Hashem mídá- kenegued- midá:
► Itró que arriesgó su vida por emitir un juicio veraz fue recompensado con descendientes que se convirtieron en jefes del Sanhedrin y que
tuvieron la oportunidad de juzgar a otros justamente.
► Bilam que aconsejó que los judíos fueran masacrados fue eventualmente muerto por ellos.
► Iov que permaneció silencioso fue afligido con sufrimiento.59
Quien tiene la oportunidad de protestar contra el mal y permanece indiferente es juzgado culpable por Hashem.
Cuando los egipcios supieron del edicto que significaba muerte para los niños judíos, se regocijaron grandemente. Siendo ellos la más inmoral
de las naciones, su pensamiento inmediato fue que todas las niñas Judías sobrevivientes serian suyas para tomarlas.61

El Nacimiento de Moshe
El líder de la generación y cabeza del Sanhedrin en aquel tiempo era Amram de la Tribu de Levi.62 El era un tzadik perfecto. (Amram fue una
de las cuatro personas que no pecaron nunca de ningún modo y murió sólo porque Hashem había decretado muerte sobre la humanidad.)63
Cuando la nueva ley del Faraón fue publicada, Amram tenía dos hijos, Aharón y Miríam, y su esposa estaba embarazada de tres meses de un
niño.
Cuando Amram escuchó que todos los varones recién nacidos estaban predestinados al exterminio, razonó, “¿Para qué deberíamos nosotros
tener más hijos sólo para verlos masacrados?”
A fin de establecer un ejemplo que todos los Judíos siguieran, él divorció a su esposa públicamente. Subsecuentemente todos los hombres
Judíos también se separaron de sus esposas. Pero su pequeña hija Miríam discutió con él. “Tu decisión es más dura que la del rey,” dijo.
“Mientras que la ley del Faraón rige solamente para los hijos varones, tú impides el nacimiento tanto de niños como de niñas. El Faraón puede
privarlos de sus cuerpos, mas sus almas continuarán viviendo en el olam habá. Tú, sin embargo, impides que sus almas siquiera entren al
mundo. ¡Más aun, yo estoy segura de que el edicto del Faraón será revocado pronto mientras que tu decreto perdurará!” Amram reconoció la
fuerza de sus argumentos. El decidió que Iojeved debía unirse a él de modo notable para que todos los Benei Israel comprendieran. Una jupá
fue erigida y Aharón y Miríam danzaron frente a ella. Los Benei Israel siguieron el ejemplo de Amram nuevamente y volvieron a casarse con
sus esposas.65
Un milagro le sucedió a Iojeved quien tenía ciento treinta años de edad en aquel tiempo. Sus arrugas y pelo gris desaparecieron y ella fue
rejuvenecída.*66
Durante aquel tiempo, los astrólogos Egipcios se presentaron ante el Faraón y anunciaron, “Nosotros prevemos que el redentor de los Judíos
está a punto de nacer. No estamos seguros, sin embargo, de sí es Judío o Egipcio.”67
La visión de los astrólogos fue confundida ya que Moshé, a pesar de haber nacido de madre Judía, seria criado por una mujer Egipcia, Batía, la
hija del Faraón en el propio palacio del Faraón.68
“Sí existe una posibilidad de que el redentor pueda ser Egipcio,” el Faraón declaró, “nosotros debemos incluir a todos los recién nacidos
varones en el decreto de aniquilación, por los próximos nueve meses.
Los egipcios se enfurecieron ante las palabras del Faraón. Ridiculizaron la idea de que un líder de los judíos pudiera emerger de su pueblo. El
Faraón, no obstante, no prestó atención a sus protestas y ordenó a los soldados arrojar también a los bebés Egipcios al Nilo.69
Los astrólogos de] Faraón creían firmemente que el futuro redentor perecería si sólo fuera arrojado al Nilo. Sus visiones astrológicas revelaban
que sería castigado por medio de agua. Interpretaron que esto significaba que se ahogaría. En realidad, esta predicción se refería al posterior
castigo de Moshé mediante el agua de Merivá donde fue decretado sobre él que moriría en el desierto y no entraría a Eretz Israel.70
El siete de Adar, a Iojeved y Amram les nació un hijo. Cuando él entró al mundo, la casa brilló con la luz de la shejiná.71. El bebé nació
circuncidado, una señal de que sería un tzadik.72
Amram besó a su hija Miríam. “Tenias razón,” le dijo. “Profetizaste que tu madre daría a luz al redentor de Benei Israel. “73 Amram y Iojeved
llamaron a su hijo Iekutiel, 74 pero él se volvería eternamente famoso por el nombre de Moshé.
De hecho, Moshé tenía diez nombres.75
El se llamaba:
► lered, que significa:
1. El que bajó la Divina Torá a esta tierra.
2. El que restauró la shejiná que antes de matán Torá se había retirado al Séptimo Cielo.
3. El término “íered” también denota “soberano” (puesto que Moshé fue un líder de K‟lal Israel con la autoridad de un rey.)76
► Avigdor: (Este nombre deriva de la palabra raíz cerco.) Moshé fue la cabeza de todos los Sabios que instituyeron guedarím, medidas
precautorias, para proteger la ley de la Torá de ser violada.
► Jever: Este nombre denota que Moshé llevó a los Benei Israel más cerca de su Padre en el Cielo por medio del Mishkan que él construyó
significa juntar).
► Abi Sojó, ya que Moshé fue el más grande profeta que jamás vivió (visualizar).
► Iekutiel, que significa que enseñó a los Benei Israel a poner su esperanza en Hashem. / está relacionado con esperanza
► Abi Zanúaj: Fue más exitoso que cualquier líder que lo sucedió en hacer que los judíos abandonasen la idolatría ¡abandonar).
► Tubiá: Moshé fue llamado así porque cuando nació, su madre vio que él era /bueno.
► Shmaiá: Moshé mereció este nombre porque Hashem escucharía / escuchar,) sus tefilot.
► Ben Netanel: A él le fue dado este nombre porque fue el hombre a quien Hashem le dio la Torá (natan kel ¡ Di-s dio).

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► Leví fue también uno de los nombres de Moshé porque él era de la familia de Leví.77
A pesar de ello, la Torá no usa otro nombre más que Moshé. Hashem dijo, “¡Puesto que la hija del Faraón salvó tu vida, Yo juro que sólo te
llamaré por el nombre que ella te dio!”78
Hasta que Moshé tuvo tres meses de edad, Iojeved pudo ocultar su existencia de los egipcios. Ellos sólo habían comenzado a observarla
después de que su esposo la hubiera tomado nuevamente, contando nueve meses a partir de allí.79 Cuando Moshé tuvo tres meses de edad,
Iojeved fue prevenida, “¡Los soldados Egipcios están buscando a tu infante!” “Yo lo esconderé bien para que ellos no lo encuentren,” contestó
Iojeved. Los vecinos, no obstante, le advirtieron. “¿No sabes tú cuán astutas son las mujeres Egipcias? Ellas llevarán a sus bebitos a tu hogar y
los harán llorar. Cuando tu bebé escuche sus lloros, él gritará también y revelará así su presencia.”80 Al escuchar los trucos engañosos de las
taimadas mujeres Egipcias, Iojeved temió que se perdiera la vida de su hijo sí continuaba en la casa. Por lo tanto ella ideó un plan.
Tomó una pequeña cajita y embadurnó el interior con barro y el exterior con brea para hacerla impermeable. Fabricó un pequeño casquete
sobre la cajita, porque dijo tristemente, “¡Quién sabe si presenciaré la jupá de mí hijo!”.81
Ella depositó la cajita con el bebé en su interior próxima a las márgenes del río Nilo. Mientras preparaba a su infante para esta peligrosa prueba
palmeó a su hija mayor Miriam en la cabeza y le preguntó. “¿Qué le pasó a tu profecía, Miriam?” Miriam, no obstante, no perdió la fe.
Acompañó a su madre al río y permaneció parada a la orilla del Nilo, esperando ver cómo Hashem cumpliría Su palabra.83
Iojeved tenía una buena razón para depositar la caja en el Nilo antes que esconderla en cualquiera de otros numerosos lugares. Ella tenía la
esperanza de que los signos astrológicos indicasen entonces que el salvador Judío había sido arrojado al Nilo y los egipcios abandonasen su
persecución de potenciales candidatos. Esto fue precisamente lo que sucedió. Tan pronto como la cajita de Moshé fue puesta a flote en el Nilo,
los astrólogos se apresuraron a decirle al Faraón, “¡El redentor de los Judíos ha sido arrojado al Nilo!”. El Faraón inmediatamente abolió su
edicto, y desde entonces no fueron arrojados más niños al Nilo.84
En verdad, Hashem salvó a todos los niños Judíos que habían sido lanzados al río. El ordenó al río arrojarlos sobre tierra seca. EI río los
depositó sobre tierras desiertas donde fueron alimentados por Hashem que ordenó a la roca de un lado de los niños producir miel y a la roca al
otro lado dispensar aceite y alimentar a los infantes.85
Estos niños que habían sido salvados y criados por la shejiná (divinidad) más tarde reconocieron a Hashem en el 1am Sul y exclamaron
(Shemot 15:2), “¡Este es mi Di- s, y yo ¡o glorificaré!”.86
El día en el que Moshé fue expuesto a las aguas del Nilo era el seis de Siván. Los ángeles en el Cielo, rogaron a Hashem, “¿Debe Moshé
perecer en este día, el preciso día en el que se lo destinó a entregar la Torá a los Benei Israel?”87

Moshe es adoptado por Batia


Hashem trajo la salvación de Moshe del modo más milagroso. Las mismas personas que procuraban destruirlo el Faraón y su casa fueron
empleados por Hashem para salvar su vida y criarlo hasta su madurez.*88
Batía, la hija del Faraón, había rechazado mucho tiempo atrás el culto sin sentido de los egipcios y aceptado sobre si las leyes de la nación
Judía.89
Hashem había dispuesto que Moshé seria salvado no por una gentil sino por una mujer digna, una Judía conversa.90
En esta mañana particular, ella caminaba hacia el río para lavarse dado que sufría de lepra.*91
De pronto notó una pequeña cajita flotando sobre las olas y comprendió que ésta contenía un niño. “¡Traedme este niño!” ordenó a sus
doncellas.
“Princesa,” ellas protestaron,” ¡Eso es contrarío al decreto de vuestro padre! ¡Un extraño podría transgredir la ley pero seguramente no la
propia hija del rey.
Cuando Hashem vio que las doncellas de Batía intentaban impedirle salvar a Moshé, El envió al ángel Gabriel para darles muerte.92
Batía estaba a punto de abandonar su plan93 mas Hashem ordenó a Gabriel golpear a Moshé y hacerlo llorar y evocar la misericordia de
Batía94. Ella estiró su mano hacia la canasta la que estaba más allá de su alcance, y su brazo se extendió milagrosamente varios amot (un
ama es aproximadamente 50 cm.) para que pudiera tomarla-95. Tan pronto como tocó la canasta de Moshé, la lepra que la había infestado
desapareció y ella fue curada.96 “Este debe ser un niño recto,” exclamó y decidió que lo criaría.97
“Tú adoptaste un niño que no era el tuyo propio, llamándolo tu hijo,” Hashem dijo. “A cambio, Yo te llamaré Mi hija.” Por lo tanto la Torá la llama
/Batia que significa “La hija de Di- s. “98
Cuando Batía examinó al bebé, lo encontró circuncidado y rodeado por la gloria de la shejiná. Batía comprendió que él era un niño Judío.
“Debe llorar porque está hambriento” dijo. “¡Traedme una nodriza!”.Una nodriza Egipcia fue traída, pero el infante rehusó mamar.
“¿Qué sucede?” Batía preguntó. “¡Conseguid otra mujer!” Más Moshé no tomaría de una mujer Egipcia. La boca que hablaría mas tarde a
Hashem era demasiado santa para tomar leche de una gentil. 100
La hermana de Moshé, Miriam, quien había estado observando la escena, ahora se adelantó y ofreció,” “¿Os consigo una muy buena nodriza
Judía?” “Si,” Batía replicó.
Miríam caminó rápidamente a casa101 y retornó con su madre. La princesa ordenó a Iojeved, “¡Llevadlo, es vuestro!” (ignorante del hecho de
que estas palabras eran literalmente ciertas).102 “Amamantadlo, y yo os pagaré por vuestro servicio. ¿Veis cuán perfectos son sus miembros?”
La princesa alzó al bebé y se lo mostró a su madre. “Asegúrate de devolverlo a mi sano y bien.”103
´´Yo no me atrevo a aceptar esta tarea. ¡Temo al decreto de vuestro padre!” Iojeved protestó.”No temáis,” la princesa la tranquilizó. “Es para mi
que vos lo estáis amamantando.”104
Iojeved (quien era la partera Shífrá) había salvado niños Judíos de la muerte. Hashem la recompensó ahora salvando a su propio hijo del
decreto del Faraón y aun pagándole a ella por cuidarlo.
Ella lo amamantó por veinticuatro meses, y luego Batía le solicitó traerlo al palacio.106

El Niño Moshé en el Palacio del Faraón


Batía nombró a su hijo adoptivo “Mashé” que significa “el que fue sacado.” Su nombre así significa que Hashem había causado que él fuera
sacado del agua con el fin de que él a su vez salvara a otros. 107
El nombre que Batía le dio a Moshé fue conservado por la Torá como recompensa por su bondad al salvar su vida. Esto demuestra la gran
recompensa de aquéllos quienes practican jesed (actos de bondad).108
Moshé de dos años de edad era tan alto y apuesto que era un placer mirarlo. El Faraón mismo gustaba de agasajarlo.
Cierto día, cuando Moshé tenía tres años de edad, el Faraón estaba sentado a la mesa junto con la reina Alfrenít, sus ministros y su hija Batía
quien sostenía al niñito sobre su regazo. Moshé bajó del regazo de Batía y caminó hacia el rey. Levantó su corona y la colocó sobre su propia
cabecita. Todos miraron con fijeza sin atreverse a pronunciar palabra hasta que el consejero Bilam se levantó bruscamente. “¡Recordad, su

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majestad, lo que os dije a vos acerca de vuestro sueño!” exclamó. “Este niñito debe ser Judío y con su conducta vergonzosa está imitando a
sus antepasados. Abraham e Itzjak engañaron al anterior Faraón y a Avimelej, fingiendo que sus esposas eran sus hermanas. Iaakov engañó a
su hermano tomando su primogenitura. Luego él secuestró a las hijas de Laván y robó todas sus posesiones. Iosef trajo a su familia entera de
la tierra de Canaán a Egipto y los alimentó aquí a nuestras expensas.
Este niño aquí actúa como todos ellos lo hicieran, tratando de engañaros. ¡El quiere arrebatar vuestra corona y también vuestro reino! ¡Vos
haríais mejor en disponer de él antes, de que sea demasiado tarde!”
¿.Vosotros todos concordáis con las palabras de Bilam?” el Faraón preguntó vacilantemente a los ministros sentados a la mesa. El ángel de
Hashem asumió la personalidad de uno de los ministros y contestó, “Vos podéis hacer un simple experimento para determinar qué motivó a
este pequeño niño cuando arrebató vuestra corona. Ordenad que un diamante y un carbón ardiente sean traídos y colocadlos frente a él. Sí él
se esfuerza por tomar el diamante e ignora al carbón, nosotros sabremos que pensamiento y astucia dictan sus acciones. Sin embargo, sí
recoge también el carbón, entonces será evidente que él se esfuerza por tomar indiscriminadamente cualquier objeto brillante como hacen
todos los niños pequeños.”
El diamante y el carbón fueron traídos mientras la corte en su totalidad esperaba en suspenso ver qué sucedería. El pequeño Moshé escrutó
ambos objetos bien consciente de la diferencia entre ellos. El no tenía intención de escoger el pedazo de carbón encendido. Estiró su mano
para tomar el diamante, mas Hashem lo impidió. El envió al ángel Gabriel para empujar su mano hacia el carbón. Moshé lo tomó, se lo puso en
su boca, y, como resultado, quemó sus labios y lengua. De ahí en más, le fue dificultoso hablar. * 110

Moshé Soporta la Carga Junto con sus Hermanos


El Faraón reconoció las excepcionales habilidades del joven muchacho Moshé y lo puso a cargo de la casa real.111
El palacio egipcio con todo su esplendor y lujos pudo haber provisto a Moshé de una fácil y confortable juventud. Pero lejos de volverse
indulgente consigo mismo, Moshé, tan pronto como supo de sus orígenes Judíos, salió del palacio todos los días para visitar a sus hermanos
en los campamentos de labor.112 Fingiendo que él estaba asistiendo a los supervisores egipcios, inclinó sus hombros y cargó las pesadas
cargas junto con los Benei Israel. El lloró ante su dolor, doliéndose, “¡Vuestras torturas me lastiman a mi también; sólo deseo poder morir por
vosotros!”113
Si la comunidad sufre, una persona no debiera decir, “No me atañe. Iré a casa, comeré, beberé, y me haré confortable.” Por el contrario, él
debiera tomar parte en las penurias de la comunidad.114
Moshé trazó un plan para mejorar la suerte de sus hermanos. Fue al Faraón y manifestó, “Yo noto que vos no sabéis tratar sabiamente con
vuestros esclavos.”
¿Como es eso?” el Faraón inquirió.
“Una persona que es sujeta a labor incesante está forzada a perecer. Vos aumentaréis grandemente la eficiencia de vuestros esclavos siles
permitís a ellos descansar un día a la semana.
“Lo que dices es cierto,” contestó el Faraón. “Arregla que descansen un día a la semana.
Moshé dio órdenes de que los judíos descansaran todos los Shabat.
En Shabat los Benei Israel eran así libres de su labor de esclavos. Empleaban el tiempo estudiando los rollos de pergamino en su posesión
que contenían la promesa de que Hashem los redimiría finalmente.”115
Un día, cuando Moshé estaba visitando a sus hermanos judíos, en su diario recorrido a través de los campamentos de labor, sus ojos
encontraron una vista terrible. Un superintendente Egipcio permanecía inclinado sobre un judío, asestándole golpes mortales. Moshé se
preguntó qué podía haber inducido al egipcio a golpear al judío de esta manera brutal que excedía la medida usual de crueldad Egipcia. El ruaj
hakodesh descansó sobre Moshé y pudo percibir el episodio que había conducido al maltrato de esta infortunada víctima.116
Datán, no era un trabajador corriente. Era un supervisor Judío a cargo de supervisar a los judíos en el trabajo. Cuando el superintendente
Egipcio había golpeado a su pueda aquella mañana para despertarlo para el trabajo, había visto a la hermosa esposa de Datán, Shlomít. El
egipcio retornó a la casa después de que Datán hubo salido, fingiendo ser su esposo. Datán descubrió que su esposa había sido deshonrada.
Ahora, el superintendente Egipcio- temeroso de ser castigado por su acción- había despedido a Datán de su tarea como supervisor. En vez de
ello, lo arrojó nuevamente al campamento de labor, y lo golpeaba asesinamente, esperando matarlo. 117
“¡Tú hombre malvado!” Moshé le gritó al supervisor Egipcio. “¿No es suficiente que abusarais de su esposa, que también procuráis golpearlo
hasta la muerte?”118
Moshé cuidadosamente consideró qué castigo merecía el Egipcio por su delito y llegó a la conclusión que debía ser sujeto a la pena de
muerte.*119
Moshé miró arriba hacia el Cielo. “¿Existe algún ángel defensor para redimir a este hombre?” No hubo respuesta desde lo Alto. “¿Es él el
progenitor de descendientes rectos por cuyos méritos deba ser perdonado?” El ruaj hakodesh reveló a Moshé que no había un solo tzadik
entre la descendencia del Egipcio.120
Moshé luego miró en todas direcciones para asegurarse de que no había ningún Egipcio cerca para observarlo, pronunció el shem hameforash
(el hombre oculto de Di-s), y el Egipcio cayó muerto.121 Moshé cubrió su cuerpo con arena. El advirtió a los judíos presentes mantener el
asunto en secreto.122
Cuando Moshé retornó al campamento de labor al día siguiente, encontró a Datán, el judío cuya vida había salvado, envuelto en un serio
altercado con su hermano Avirám. Datán quería divorciar a su esposa después de lo que había ocurrido, pero su hermano. Avirám objetaba
violentamente.123 Datán había levantado su mano para golpear a su hermano124 cuando Moshé intervino. “¡Rashá!” gritó. “¿Por qué pegáis a
vuestro semejante?”
Cuatro personas son calificadas de malvadas:
► Alguien que levanta su brazo para pegar a su semejante (aún si no lo golpeo)
► Alguien que pide prestado dinero y deja de reintegrarlo
► Un individuo descarado
► Un baal majloket, alguien empeñado en incitar contiendas.125
“¿Quién eres tú para meterte en nuestros asuntos?” Datán y Avirám se dirigieron a Moshé descaradamente. “¡Tú no tienes siquiera edad
suficiente para actuar como juez! ¡Nosotros sabemos que tú mismo te llamas hijo de Batía mientras en realidad sólo eres hijo de Iojeved!”126
Datán y Avirám solicitaron una audiencia con el Faraón. “Este Moshé no toma en serio vuestro honor,” ellos se quejaron.
“No me importa,” el Faraón contestó.

18
“¿No sabéis vos que él no es realmente hijo de vuestra hija sino que él es un Judío?”
“Eso no me importa a mí,‟´´ replicó el Faraón.
Finalmente ellos le reportaron que Moshé había asesinado a un egipcio.
“Eso es ir demasiado lejos,” decidió el Faraón. “El debe ser sentenciado a muerte.”127
La tristeza y desilusión de Moshé ante la traición de Datán y Avirám fue enorme. “Hasta ahora yo no entendía por qué K‟lal Israel más que
ninguna otra nación debía ser sujeta a esta esclavitud,” dijo. “Mas ahora yo lo sé, entre ellos existen informantes.”128
Moshé fue arrestado y llevado ante el verdugo. El blandió una espada tocando el cuello de Moshé, pero Hashem transformó el cuello de Moshé
en una pieza de mármol. El verdugo la bajó sobre él una segunda vez pero nuevamente en vano. Luego de numerosos intentos infructuosos,
una segunda espada de tremendo tamaño fue traída. En vez de cortar la cabeza de Moshé, ella rebotó hacia atrás sobre el verdugo, dándole
muerte. Moshé huyó y el Faraón envió sus soldados en su búsqueda, pero Hashem los afligió a todos con ceguera. Cuando el Faraón inquirió,
“¿Dónde está Moshé?” no recibió respuesta porque quienquiera intentaba informar al Faraón del paradero de Moshé se tornaba sordo y mudo.
Así Moshé escapó sin obstáculos de la tierra de Egipto.‟29

Moshe en la Tierra de Kush


Mientras Moshé estuvo a cargo del palacio del Faraón, el consejero del rey, Bilam, huyó. Rumores habían alcanzado sus oídos de que Moshé
planeaba matarlo. El y sus dos hijos Ainus y Fiambras erraron hasta que arribaron a la tierra de Kush.
En aquel tiempo, Kush estaba trabada en guerra contra los Benei Kedem. El rey, Kokenus, había abandonado la capital para estar al frente del
campo de batalla. En la ausencia del rey, Bilam incitó al pueblo a sublevarse contra su ausente monarca. El pueblo fue convencido por la
palabra de Bilam; ellos lo designaron como su nuevo gobernador con sus hijos como ministros.
Bilam les aconsejó cómo fortificar la capital de tal forma que el rey Kokenus y sus soldados no pudieran recobrar el acceso a la ciudad.
“Eleven los muros de dos lados de la capital a tal altura que sea imposible superarlos,” aconsejó Bilam. “En el tercer lado de la ciudad, caven
una profunda zanja. Ella debería llenarse con agua canalizando el río a su interior El área frente al cuarto lado de la ciudad debe llenarse con
culebras y sabandijas.”
Cuando Kokenus retornó de la guerra, todas las entradas a la ciudad estaban obstruidas. Los altos muros de dos lados de la ciudad
presentaban obstáculos insuperables. Por consiguiente envió soldados con balsas a través del agua para atacar a la ciudad. Ellos fracasaron,
a pesar de ello, porque fueron ahogados en las alborotadas olas. Intentando invadir por el cuarto lado donde las culebras y sabandijas habían
sido ubicadas, perdió ciento setenta soldados quienes murieron como resultado de las venenosas picaduras de las culebras.
Fue en aquel tiempo que Moshé arribó a la vecindad y se unió a las filas del depuesto rey. Kokenus pronto reconoció la extraordinaria sabiduría
de Moshé y lo designó su asesor Cuando Kokenus murió nueve años después, Moshé lo sucedió como líder. Los soldados se lamentaron a
Moshé, diciendo, “Nosotros no hemos visto a nuestras esposas e hijos por nueve años porque Bilam contraía el fuerte. Aconséjanos qué
hacer.” Moshé contestó, ´´Si nosotros intentamos vencerlos en batalla, perderemos, y si tratamos de cruzar el agua, nos ahogaremos como lo
hicieron los otros soldados. Debemos por consiguiente abordar el asunto diferentemente. ¡Que todo hombre atrape una cigüeña joven, la lleve
a su casa, y la entrene para volar!”
La gente se esparció en los bosques, capturó cigüeñas jóvenes, y las crió, enseñándoles a volar Cuando las cigüeñas hubieron alcanzado la
madurez, Moshé comandó que todas las aves fueran hechas padecer hambre por dos días. En el tercer día, ordenó, “Que todo hombre ciña su
espada y monte su caballo, llevando a su cigüeña consigo. Nosotros invadiremos la ciudad del lado por donde están ubicadas las culebras.”
Cuando ellos se aproximaron a la ciudad, Moshé ordenó que las cigüeñas fueran liberadas. Los hambrientos pájaros inmediatamente se
lanzaron sobre las culebras y devoraron hasta la última. Tan pronto como las culebras fueron eliminadas, la gente sonó sus trompetas y atacó.
Cada hombre luchó por su casa, su esposa, y sus hijos. Ellos dominaron, y Bilam, junto con sus dos hijos, huyeron de regreso al Faraón.
Moshé fue proclamado el rey oficial de Kush. A él le fue dada la esposa del rey anterior, Kokenus, como su reina. Pero Moshé, quien temía a
Hashem, no se acercaría a ella. El recordó a Abraham quien había hecho jurar a su sirviente Eliezer el no tomar ninguna de las hijas de
Canaán para Itzjak y a Itzjak quien había advertido a Iaakov que no casara a ninguna de las hijas de Jam.
Por cuarenta años, Moshé reinó exitosamente, pero en el cuadragésimo año, cuando el hijo del rey anterior hubo alcanzado la adultez, la reina
se rebeló. Se quejó a los ministros, “¿Cómo podéis vosotros tolerar como vuestro rey a un extraño que no comparte vuestro modo de vida ni
adora a ninguno de los dioses de Kush? ¡Ha llegado el tiempo de designar a mi hijo Munjam como vuestro rey!”
Los ministros sostuvieron una conferencia para debatir la cuestión. A la mañana siguiente, ellos coronaron a Munjam, hijo de su ex- rey
Kokenus, como su soberano. No obstante, ellos no tocarían a Moshé dado que habían jurado serle leales y lo despidieron con gran honor y
regalos.
Moshé abandonó Kush cuando tenía sesenta y siete años de edad. Había sido la intención de Hashem el detenerlo hasta que el tiempo
destinado para la redención de los Benei Israel arribara.* Moshé, temeroso de regresar a Egipto, dirigió sus pasos hacia Midián. 130

Moshe en Midián
Itró había huido desde la corte Egipcia a Midián. Allí fue designado como sumo sacerdote de los dioses, una posición sumamente respetada en
Midián. Más Itró no estaba satisfecho con la adoración de imágenes sin vida. Habiendo rechazado el culto de Egipto, él también descartó la
religión midianita por no tener valor y continuó investigando toda religión y creencia en el mundo. Después de mucho estudio, las halló a todas
falsas. A pesar de que él no había aún encontrado la verdadera creencia, se sintió incapaz de servir a dioses sin ninguna importancia. Por
consiguiente le dijo al pueblo de Midián, “Yo estoy muy viejo para ser sumo sacerdote. ¡Recibid de regreso todos los objetos religiosos usados
en el servicio de los dioses. No tengo más uso para ellos!”131

Ellos entendieron que Itró despreciaba la adoración de sus ídolos y en represalia lo excomulgaron. Nadie casaría a sus hijas. Nadie lo asistiría
en algún modo, y nadie acordaría servir en su empleo y cuidar sus ovejas. Todas sus siete hijas eran por consiguiente solteras. Ellas también
tenían que atender sus ovejas porque ningún pastor trabajaría para él.132
Siempre que las hijas de Itró solían ir al pozo para sacar agua para sus ovejas, los pastores trataban a las muchachas rudamente y sólo les
permitían un turno en el pozo después que todos los demás hubieran finalizado.133
Cierta vez, la conducta de los pastores fue más violenta que nunca, y empujaron a las indefensas muchachas dentro del agua.134
Súbitamente un transeúnte con vestimentas Egipcias intervino.135 Recriminó a los pastores y rescató a las desventuradas muchachas. Luego
dio de beber tanto a los rebaños de las muchachas como a aquéllos de los pastores. Mientras el extraño, que no era nadie más que Moshé,
estuvo presente ante el pozo, el agua se alzó hacia él. Ella sólo retrocedió a su nivel anterior cuando él se fue.136
Siempre que un tzadik arriba, trae bendiciones consigo. Así nosotros también encontramos que el agua de Jarán fue bendecida a causa de
Iaakov.137

19
Antes que las muchachas se marcharan, agradecieron a Moshé profusamente por haberlas salvado. El contestó, “¡No me agradezcan a mí!
Más bien agradézcanle al egipcio que yo maté. Si no fuera por él, yo no hubiera estado aquí hoy.”
Moshé intentó implicar con sus palabras que él era un mero agente de la Divina Providencia.139
Un hombre fue picado por una víbora venenosa y se precipitó al río para limpiar su herida. En el preciso momento en que arribó a la orilla del
río, escuchó los clamores de un joven niño ahogándose en el agua. El extendió su brazo y pudo devolver al niño a tierra seca. “¡Cómo puedo
yo agradeceros!” exclamó el niño. “Si no fuera por vos, me hubiera ahogado.” “No fui yo quien os salvó,” el hombre lo corrigió. “Fue la culebra
que me picó. Fue a causa de la culebra que yo corrí al río y así pude salvaros. “140
Similarmente, Moshé explicó a las hijas de Itró que Hashem es la Causa que dirige todos los eventos a fin de alcanzar Sus objetivos.
Itró se sorprendió ante el retorno inusualmente temprano de sus hijas.” ¿Por qué estáis vosotras de regreso tan pronto hoy?” inquirió. Las
muchachas relataron que los pastores las habían arrojado dentro del pozo y que un extraño las había rescatado. Ellas también repitieron las
palabras de Moshé concernientes a la Divina Providencia. 141
“¿Por qué no trajisteis a aquel hombre a casa?” preguntó Itró. “Del modo en que vosotras lo describís, él debe ser uno de los descendientes de
Iaakov.142 Invitadlo a comer con nosotros.”
La invitación de Itró no estaba motivada sólo por el impulso de practicar hospitalidad. El invitó al extraño teniendo en mente el hecho de que
sus hijas eran solteras- ¡quizá éste era un yerno potencial!”143
De esta historia nosotros aprendemos cuán ricamente una persona es recompensada por practicar hajnasat orjim (hospitalidad). Aún cuando
Itró tenía motivos ulteriores al invitar a Moshé a compartir su comida (porque esperaba que Moshé pudiera casar a una de sus hijas), fue no
obstante recompensado con descendientes que se convirtieron en jefes del Sanhedrin.
Quien invita a un talmid jajam a su casa solamente por consideración a cumplir la mitzvá merecerá ciertamente la más grande de las
recompensas.
La hija de Itró, Tsiporá, fue a traer al extraño. Su nombre Tsiporá (que significa pájaro) denota que ella era rauda para llevar a cabo buenas
acciones. 145
Itró interrogó a Moshé acerca de su pasado. Cuando supo que Moshé era un refugiado de la corte Egipcia de justicia, decidió ponerlo en el
calabozo por temor al Faraón.146
Moshé fue arrojado dentro de un foso donde permaneció por los siguientes diez años. Durante aquel tiempo, fue sustentado por la hija de Itró
Tsiporá quien secretamente le llevó comida. Después de diez años, ella preguntó a su padre, “¿Quieres ver al hombre a quien encarcelaste
diez años atrás?”
“El hace mucho que murió de hambre,” replicó Itró.
“Yo escuché acerca de la grandeza del Di- s de los Judíos,” tzíporá dijo. “El salvó a Abraham de la caldera ardiente, a Itzjak del cuchillo sobre
el altar, y a laakov de las manos de un ángel. El también salvó a este hombre de la espada del Faraón.” Itró despachó un mensajero a la celda
y fue informado que Moshé estaba vivo y había sido descubierto rezando a Hashem. Itró se maravilló ante esto. Ordenó que Moshé fuera
liberado, le fuera dado un corte de cabello, fuera vestido y traído a su casa.
Cuando Moshé posteriormente se retiró al jardín detrás de la casa de Itró para agradecer a Hashem por haberlo sustentado y mantenido vivo,
advirtió un cetro de zafiro saliendo del suelo. Lo quitó y lo llevó a Itró para averiguar de quién era. “¡Si pudisteis mover este bastón, vos debéis
ser su legítimo propietario!” exclamó Itró. “Sabed pues que de acuerdo con cálculos astrológicos, él es muy especial: yo por tanto lo tomé de la
corte Egipcia después de la muerte de losef, a quien él originalmente perteneció. Las estrellas predicen que el propietario de este cetro
redimirá a los Judíos de Egipto. Nadie más pudo nunca sacarlo de la tierra.”
El bastón que Moshé extrajo de la tierra en el jardín de Itró había sido moldeado por Hashem Mismo que luego se lo había entregado a Adám.
Fue transmitido a Shet y luego a Abraham, Itzjak, Iaakov, Iosef y Moshé. Posteriormente, después de la muerte de Moshé, fue entregado al
Rey David y a los reyes subsiguientes de la dinastía de Iehudá.147
Después de estos eventos Itró trató a su huésped con gran respeto. Moshé le enseñó a la casa de Itró el culto de Hashem. tziporá fue la
primera en aceptar sus enseñanzas, purificando la casa de cualquier último vestigio de idolatría. Su nombre Tsiporá/pájaro significa que ella
purificó la casa como la ofrenda de un pájaro (la que purifica a un leproso).148 Tsiporá poseía la grandeza de Sará, Rivká, Rajel y Leá.149
Cuando Moshé tenía setenta y siete años de edad, él la desposó. Después de su casamiento, Itró hizo jurar a Moshé que no retornaría con su
familia a Egipto. Allí su vida estaba en peligro a causa de la sentencia impuesta sobre él como resultado de la intervención de Datán y Avirám.
Itró también ordenó a Moshé bajo juramento solemne consagrar a su primer hijo a la idolatría.151
Estas palabras de nuestros Sabios implican que Moshé, por el preciso hecho, de que voluntariamente permaneció en la vecindad de Itró (que
no era un judío aún), expuso a su futura descendencia al peligro de deterioro espiritual, incluso al extremo de tornarse adoradores de ídolos.
Las intenciones de Moshé al vivir en la vecindad de Itró eran leshem shamaim - él esperaba ejercer una influencia positiva sobre Itró. No
obstante, su leve negligencia subconsciente de los peligros presentados por un medio ambiente degenerado era equivalente a un juramento a
aquel efecto. Por consiguiente su, acción, en el juicio absoluto de nuestros Sabios, es calificada “tomar un juramento.”‟152
Itró demandó de Moshé que su primogénito permaneciera no circuncidado. Moshé no obstante acordó casarse con su hija, pensando,
“Déjenme desposar a esta tzadeket y cumplir con la mitzvá de tener hijos. Quizá Hashem guíe eventos de tal manera que yo pueda circuncidar
a mi hijo.”153
Moshé atendió el rebaño de Itró a cambio de haber recibido la mano de su hija en matrimonio.154 Tan pronto como Moshé asumió
responsabilidad por las ovejas, una bendición descansó sobre los rebaños. Ellos se multiplicaron de una manera extraordinaria, y ni un solo
animal fue jamás devorado por bestias salvajes.155 El solía pastorear las manadas en tierras sin dueño para asegurarse de que ellas no
pastaran en campos que no fueran de propiedad ajena a Itró.156
Moshé fue el más considerado de los pastores.
Una vez un cordero se escapó del rebaño y Moshé lo siguió hasta que alcanzó algunos arbustos cerca de un estanque de agua. Allí se detuvo
y comenzó a beber. Moshé dijo, “Yo no sabia que tú corriste todo este camino porque estabas sedíento; debes estar cansado.” El alzó al
cordero sobre sus hombros y lo cargó de regreso al rebaño.157
Hashem no eleva a una persona a una alta posición antes de probarlo previamente en pequeñas cuestiones. Esto está ilustrado por las vidas
de dos personas que fueron puestas a prueba por Hashem en cuestiones diarias antes de ser elevadas a la grandeza.
► David fue probado como pastor y pasó la prueba. El solía proteger las ovejas pequeñas de los ataques de las mayores y se aseguraba de
que cada animal recibiera la comida más adecuada para él, primero él daba a los corderitos la hierba más tierna; luego alimentaba a las viejas
ovejas, buena, suave hierba, mientras que dejaba que las fuertes o vejas jóvenes masticaran los duros tallos. Dijo Hashem,” ¡El hombre que se
esfuerce para complacer las necesidades individuales de cada oveja ciertamente tomará buen cuidado de Mi pueblo Israel!” Hashem por
consiguiente designó a David como el futuro re y.158
► Moshé fue también probado como pastor y pasó la prueba exitosamente

20
Dijo Hashem,” ¡Tú que cuidas las ovejas con tal misericordia serás un líder compasivo para Mis ovejas Israel!”
Tsiporá dio a luz dos hijos de Moshé. El llamó al mayor Guershom, implicando, “Yo soy un extraño (Guershom deriva de guer/extraño) en una
tierra extraña- es una tierra donde todos los demás sirven ídolos, sin embargo yo sirvo a Hashem.”159
Hashem Se Revela a Moshé en el Arbusto Ardiente
La tortura de los judíos en Egipto era más extremada que nunca. Los hombres y mujeres en los campamentos de labor tenían que trabajar con
toda su fuerza. Sí no fabricaban el número requerido de ladrillos, los egipcios ponían niños judíos dentro de los muros como un substituto de
los ladrillos faltantes.160
El Faraón cayó enfermo afligido por lepra.
“El mejor remedio para vuestra enfermedad,” sus astrólogos le aconsejaron, es el bañarse en sangre. Masacrad a ciento cincuenta niños en la
mañana y ciento cincuenta en la tarde y bañaos en su sangre. Cuando los Benei Israel escucharon acerca de este nuevo decreto, ellos
gimieron y clamaron a Hashem.161
Hashem escuchó su clamor. El recordó Su pacto con Abraham, Itzjak, y Iaakov y decidió redimirlos.
Su redención fue ocasionada por cinco factores:
► Su sufrimiento
► Su teshuvá (arrepentimiento)
► El mérito de sus antepasados
► La misericordia de Hashem
► El arribo del tiempo destinado. 162
(A pesar de que sólo doscientos diez años habían transcurrido y no cuatrocientos como Hashem había decretado, El decidió, “los doscientos
diez años de esclavitud en opresión son equivalentes a los cuatrocientos años que Yo tenía previsto para ellos. ¡Por consiguiente los redimiré
ya!”).‟63
Hashem en consecuencia se presentó a Moshé a fin de enviarlo a Egipto. Un día, cuando Moshé estaba atendiendo las ovejas en el desierto,
no pudo encontrar suelo de pastura para ellas. Erró en busca de un campo 164 y las manadas lo siguieron. Moshé continuó caminando por
cuarenta días sin comida ni bebida, y los animales sobrevivieron milagrosamente.
Hashem insinuaba a Moshé que así como él había sobrevivido por cuarenta días en el desierto, así él conduciría a los Benei Israel a través del
desierto durante cuarenta años.165
Súbítamente Moshé se encontró al pie de Har Sinaí, porque Sinai fue acercado hacía Moshé como hierro a un magneto.166
El ángel Mijael llamó a Moshé a fin de prepararlo para la inminente revelación de Hashem. Moshé, no obstante, no prestó atención a la voz
porque era un empleado leal y no quería descuidar su deber de cuidar las ovejas. 167 Hashem por tanto tuvo que atraer la atención de Moshé
con una visión impresionante. Moshé avistó un arbusto espinoso ardiendo sobre la montaña, pero a pesar de que las llamas lo lamían
continuamente el arbusto no era devorado. Moshé, que comprendió que ésta era alguna señal especial de lo alto, abandonó las ovejas
diciendo.” ¡Déjenme aproximarme a esta maravillosa escena y ver por qué el arbusto no está siendo consumido!”.
Cuando Moshé ascendió a la montaña el ángel lo llamó,169 “¡Quítate los zapatos de tus píes porque el lugar sobre el que estás parado es
sagrado!”. Moshé usaba botas altas a la usanza de los pastores para protegerse a sí mismo cuando cruzaba vadeando los ríos.170 Después
de que se las hubo quitado, estuvo listo para escuchar a Hashem mismo.
Hashem temía que Moshé se asustara porque no estaba familiarizado con la profecía. “Si le hablo en una voz fuerte, se confundirá,” Hashem
díjo. ‟Llamarlo en voz baja, por el contrario, bajará su estima por la profecía. ¡Por consiguiente Me dirigiré a él en la voz de su padre!”.
Hashem llamó en la voz de Amram, “¡Moshé, Moshé!”.
“Aquí estoy” contestó Moshé. “¿Qué es lo que mí padre pide de mi?”.
“Yo no soy tu padre,” contestó Hashem. “Yo soy el Di- s de tu padre y de Abraham, Itzjak y Iaakov. Te llamé en la voz de tu padre para que no
te asustaras.”171
Tan pronto como Moshé escuchó a Hashem llamarse a Sí mismo, “El Di- s de tu padre, “comprendió que su padre (durante su ausencia de
Egipto) había muerto. El sabía que Hashem no presta su nombre a los vivos. Hashem por lo tanto también se llamó a Sí Mismo el Di-s de
Abraham, Itzjak, y Iaakov a fin de contrarrestar la pena de Moshé ante estas nuevas. Hashem sabia que la mención de su padre Amram en el
mismo soplo que los patriarcas y, de hecho, aún antes que los patriarcas, alegraría el corazón de Moshé.172
¿Por qué Hashem se reveló a Si Mismo a Moshé en un arbusto espinoso en lugar de en un algarrobo o en un roble? Hashem demostraba a
Moshé que El también sufría junto con los Benei Israel. Así como en el caso de gemelos, si uno tiene jaqueca el otro la siente también, así
Hashem siente el dolor de K‟lal Israel, como está dicho (Tehilím 91:15), “Estaré con él en tiempo de aflicción 173
Más aún, presentándose en el bajo arbusto espinoso, Hashem mostró que no existe lugar desprovisto de la shejiná, ni aún el más bajo de los
lugares.174
Más aún, el indestructible arbusto espinoso era una garantía para Moshé. Moshé había temido que los egipcios pudieran exterminar a los
judíos. Ahora le fue mostrada una visión de que el arbusto espinoso- el pueblo Judío- no seria nunca devorado por el fuego (sus enemigos), ni
en Egipto ni a través de su largo exilio entre las naciones.175
Cuando Moshé vio a la shejiná, él ocultó su rostro. Tuvo temor de contemplarla. “El Di-s de mi padre se me presentó a mi,” pensó “¿No debería
esconder mi rostro?”
Hashem dijo, „Puesto que tú Me otorgaste honor y escondiste tu rostro. Yo, juro que podrás permanecer en Har Sinai cuarenta días y cuarenta
noches sin comida ni bebida, alimentado por la gloria de la shejiná.¨*176
Hashem dijo a Moshé, “Yo he visto la aflicción de Mí pueblo y he escuchado el clamor de cada persona Judía.177 Yo he descendido para
rescatarlos de los Egipcios y llevarlos a una buena y espaciosa tierra abundante en leche y miel. ¡Y ahora, ve al Faraón- a aquel mismo Faraón
de quien tú huiste-178 y saca a los Benei Israel fuera de Egipto!”
Moshé objetó,” ¿Quién soy yo que deba ir a Egipto y sacar a los Benei Israel fuera de Egipto? Señor del Universo no prometiste Tú a Iaakov,
¡Mi shejiná bajará contigo a Egipto y os elevará nuevamente!” “¿Me envías Tú ahora a mí en Tu lugar?”
El rey prometió a su hija recién casada, „Cuando tú y tu esposo abandonen el palacio para mudarse a vuestro propio hogar, yo les daré un
miembro de la casa real para asistirlos y acompañarlos.” Cuando estuvieron listos para partir, el rey convocó a una mujer común para ir con
ellos.” ¿Es ésta la noble compañía que vos nos prometisteis?” su nuevo yerno se quejó.179
Similarmente, Moshé quiso que Hashem Mismo fuera el redentor como El le había prometido a Iaakov.*
Moshé continuó cuestionando, “Tú me ordenas sacar a K‟lal Israel ¿Quién soy yo para conducirlos? Aún sí Tú me ordenaras conducir sólo a
cíen o doscientas personas, encontraría eso difícil. ¡Aún así Tú quieres que yo guíe seiscientas mil personas!
Yo no puedo protegerlas del calor del verano ni del frío del invierno. ¿Cómo los alimentaré? Todas ellas tienen diferentes requerimientos
¡existen mujeres entre ellas que acaban de dar a luz como así también mujeres embarazadas y bebés!”.180

21
Hashem le contestó, “¡La pequeña cantidad de masa que los Benei Israel sacarán de Egipto será suficiente por treinta días para demostrarte
que no necesitas tampoco preocuparte acerca de sus necesidades futuras!”181
Moshe siguió cuestionando, “¡No es seguro para mí el retornar al palacio del Faraón, una guarida de ladrones y asesinos!”
“Yo estaré contigo” Hashem prometió.182
“¿Qué mérito posee K‟lal Israel para que ellos deban ser redimidos?” Moshé preguntó. Hashem le aseguró que merecían ser redimidos por el
mérito de la Torá que recibirían más tarde sobre la precisa montaña sobre la cual Moshé permanecía parado ahora, Har Sinaí. 183
“¿Y sí ellos preguntan quién me envió que debería responder?” Moshé interrogó.
“Yo no soy llamado por ningún nombre permanente; Mí Nombre varia de acuerdo con el modo en que Mis acciones son percibidas por el
hombre,” Hashem explicó. “Cuando Yo me siento en juicio sobre el mundo, la humanidad me percibe como Elokim; cuando Yo libro guerra
contra los malvados, Yo soy llamado Tsevaot; cuando suspendo el castigo de un pecador, soy calificado Shadai; cuando Yo soy misericordioso,
me presento como Hashem. El nombre /ehié significa que al igual que Yo estoy con ellos en este exilio; así estaré con ellos en sus futuros
exilios. “184
“¿No están ellos sufriendo suficientemente en el presente?” interrogó Moshé. „~¿Por qué debieran ser dichos acerca de exilios futuros?” -
“Cierto,” Hashem le contestó. “Yo sólo te he revelado este hecho a ti porque debes saberlo como su líder. A los Benei Israel Yo quiero que tú
les menciones solamente que ehié te ha enviado, significando que Yo estaré con ellos en su presente aflicción.”185
“Ve reúne a los Ancianos* de los judíos y diles que Yo sacaré a los Benei Israel de Egipto.
Cuando tú les menciones la expresión pakod- pakadti ellos harán caso a tu voz. Tienen una tradición de su antepasado losef de que esta
expresión será usada por el verdadero redentor.”186
La doble expresión pakod- pakadti denota, “Yo castigaré a los Egipcios por sus pasados crímenes así como también por sus futuros delitos; Yo
los castigaré en Egipto así como también en el Iam Suf.”187
Hashem continuó instruyendo a Moshé, “Preséntate frente al Faraón junto con los Ancianos y dile, „Hashem, el Di-s de los Hebreos, se nos ha
revelado. ¡Por favor déjanos ir en un viaje de tres días de duración al desierto para que podamos hacer sacrificios para Hashem nuestro Di- s!**
Hashem luego reveló a Moshé que el Faraón se rehusaría inicialmente a poner en libertad a los Benei Israel, y haría su molesta labor aún más
dura que anteriormente. Prediciendo esto a Moshé, Hashem quiso prepararlo para sus futuros planes de manera tal que Moshé no se quejara
después. Moshé, sin embargo, protestó cuando el Faraón intensificó la labor de los esclavos.188 Hashem concluyó, “Yo infligiré a Egipto con
Mis plagas, y por consiguiente el Faraón los dejará ir. Cumpliré luego Mí promesa a Abraham de que los Benei Israel abandonarán Egipto con
gran riqueza; ustedes despojarán la tierra a tal grado que ella quedará como las mismas profundidades del océano que están despobladas de
peces.”189
Moshé continuó objetando, “Más ellos no me creerán ni escucharán mí voz pues dirán, „¡Hashem no se te ha presentado!”‟
“¿Por qué los acusas de descreimiento?” Hashem censuró a Moshé. “Yo te aseguro que ellos te escucharán. Son maaminim benei maaminim,
creyentes, hijos de Abraham acerca de quien está escrito “y él creyó en Hashem” (Bereshit 15:6).190 Tú hablaste lashón hará acerca de Mis
hijos. Serás por lo tanto castigado con el objeto que sostienes en tu mano. ¡Arroja esa vara al suelo!”
Moshé la arrojó hacia abajo, y ella fue transformada en una culebra.
„¡Tú tuviste una lengua maligna como una culebra!”
Moshé se asustó de la picadura de la culebra y huyó. De no haber sido por el pecado de hablar lashón hará contra K‟lal Israel, él no hubiera
tenido causa para temer. La culebra en si misma es incapaz de hacer daño son los pecados de la persona los que la hacen vulnerable a su
picadura.191
Una serpiente venenosa fue una vez vista en una de las ciudades de Eretz Israel, y el pueblo reaccionó con pánico. Ellos abordaron a R.
Janiná ben Dosó por consejo.
“Condúzcanme a la cueva de la culebra,” comandó. Fue llevado allí y puso su talón sobre la apertura de la cueva. La serpiente se deslizó fuera,
lo picó, y cayó muerta. R. Janina se la puso sobre su hombro y la llevó al Beit Hamídrash, declarando, “¡Vosotros veis, hijos míos, no es la
culebra la que mata, mas antes bien el pecado lo hace!”192
Una mujer noble romana desafió a R. lose.
“¡Mi deidad es superior a vuestro Di- s!” ella se mofó.
„¿Qué os hace decir eso?” él le preguntó.
“Cuando vuestro Di- s se le presentó a Moshé en el arbusto, él escondió sólo su cara, pero cuando mi dios, la culebra, se presentó, ¡él huyó!”
“Una maldición sobre vos,” replicó R. lose. “Cuando el Todopoderoso se reveló a Sí Mismo a Moshé, ¿adónde podía Moshé haber escapado
con posibilidad? La gloria de Hashem llena cielo y tierra; no existe lugar al que alguien pueda escapar de El. Pero vuestro ídolo, la culebra,
Moshé sólo tenía que retroceder unos pocos pasos, y ¡estaba a salvo!”193
Hashem ordenó a Moshé, ¡Toma a la culebra por su cola!” Tan pronto como él lo hizo, ella fue convertida de vuelta en una vara.
Esta señal del bastón volviéndose culebra tuvo un doble propósito. Fue un castigo por el hablar maligno de Moshé así como también una
maravilla a ser ejecutada por él a fin de probar que era el verdadero redentor.*194
Hashem dio a Moshé una segunda señal, diciendo, “Ahora, pon tu mano dentro de tu pecho.” Moshé lo hizo. Cuando la sacó, estaba blanca
como la nieve con lepra. Esto también, además de constituir una señal a ser ejecutada para los Benei Israel, tuvo como propósito ser un
castigo para Moshé. El fue atacado con tzara‟at (diferentes tipos de manchas blancas en la piel) por el lashón hará que había hablado. Poner
su mano dentro de su pecho- un lugar escondido- era una insinuación más de que él había cometido una ofensa al hablar lashón hará, un
pecado perpetrado en secreto.195
Hashem luego ordenó a Moshé poner su mano dentro de su pecho una segunda vez. Tan pronto como la sacó, ella estaba curada. El acto de
curar la mano de Moshé tenía también significación para los Benei Israel. Hashem dijo, “Sí los Benei Israel te preguntan, Cómo podemos ser
redimidos si estamos sucios por la idolatría Egipcia?‟ demuéstrales que así como Yo curé tu mano, así los purificaré de todo último vestigio de
idolatría Egipcia.”196
“Yo te daré todavía una tercera señal,” dijo Hashem. “Podrás entonces presentar todas las tres para probar que el Di-s de sus tres ancestros
Abraham, Itzjak, y Iaakov se presentó ante ti.197 Si tomas agua del río y la viertes sobre tierra seca, se volverá sangre.
Moshé no obstante rehusó ir. “Yo no soy un mensajero adecuado para proclamar Tu grandeza,” cuestionó, “puesto que no soy un hombre de
palabras; soy duro de habla y lento de lengua. El Faraón habla setenta idiomas, dirigiéndose a cada visitante en su lengua materna. Tan pronto
como yo me presente, él me probará y descubrirá que no soy un orador fluido. En consecuencia, los Egipcios se mofarán y dirán „¡Moshé viene
en Nombre de El Quien creó al mundo y no sabe siquiera cómo replicar en una sola lengua!”198
Señor del Universo, yo sé que Tú creaste cada miembro con un propósito especifico. ¿De qué me sirve esta lenta lengua mía? ¡Dame habla de
tal modo que pueda usar mi boca y lengua!”199

22
“¿Quién le dio habla al primer hombre, Adám?” Hashem preguntó a Moshé. “Con la habilidad que Yo le concedí, Adám supo todos los setenta
idiomas. Y pudo nombrar a cada animal por su nombre.200 ¿Quién hace a las personas ser sordas o mudas? ¿Quién causó que los soldados
del Faraón estuvieran sordos y mudos cuando huiste?201 Yo estaré contigo, y te enseñaré lo qué decir.
Hashem intentó por seis días convencer a Moshé de aceptar el liderazgo. En el séptimo día, Moshé sugirió, “¿No sería preferible escoger a mi
hermano Aharón como líder? El ya recibió de Ti profecía en Egipto por ochenta años. Se sentirá herido si yo tomo su lugar. “202
Hashem se enojó ante la continua resistencia de Moshé. “Tú mereces ser destruido por tu negativa,” El dijo. “¡Sólo eres perdonado por el
mérito de tu padre Amram y porque Yo soy un Di-s misericordioso!”203
Moshé había sido destinado por Hashem a volverse un kohen y su hermano Aharón un leví. Sin embargo, cuando Moshé rehusó aceptar el
liderazgo de K„Ial Israel, Hashem se enojó con Moshé y como resultado, él perdió la kehuná. Aharón fue designado kohen gadol en lugar de
Moshé, y Moshé se convirtió en leví.
Hashem le dijo a Moshé, “A Aharón no le importará que tú fueras escogido. Por el contrario, sentirá una felicidad genuina ante esto. El se unirá
a ti en tu tarea. Tú hablarás en lashón hakodesh, y él traducirá tus palabras al Faraón. En verdad, no necesitas ser un orador para convencer al
Faraón. ¡Toma tu bastón y dale golpes con él ése es el único lenguaje que él entiende!”206
Moshe es Reprendido por Dejar de Circuncidar a su Hijo
Hashem se presentó a Moshé en Midián y le ordenó, “¡Retorna a Egipto! No necesitas temer la venganza de Datán y Avirám. Ellos se han
vuelto pobres y ya no son influyentes. Por consiguiente son incapaces de dañarte.”207
Cuando Hashem habló a Moshé, Su Voz se dividió en dos, y Aharón en Egipto oyó a la misma Voz ordenar, “¡Ve encuentra a Moshé en el
desierto!”208
Moshé solicitó a su suegro, “¡Déjame llevar a mi esposa e hijos y partir!”
“¿Adónde los llevas?” preguntó Itró.
“Yo quiero regresar a mis hermanos en Egipto,” replicó Moshé, y ver si ellos aún están vivos.”
Itró objetó, “¿Por qué querrías llevarlos allí? Los judíos en Egipto serian felices si fueran autorizados a partir. ¡¿Por qué entonces quieres
aumentar sus números y llevar a tu esposa e hijos allí?!”
“Los Benei Israel eventualmente se pararán en Har Sinaí y escucharán las palabras, „¡Yo soy Hashem, vuestro Di-s!‟ ¿No deberían estar mis
hijos allí para escuchar la Divina proclamación?” Moshé contestó.
“Tienes razón,” acordó Itró. “Ve en paz.”209
Hashem comandó a Moshé llevar consigo su bastón a Egipto a fin de realizar milagros con él. A pesar de que el cetro pesaba cuarenta seá,
aparentaba no tener peso cuando Moshé lo transportaba. Estaba hecho de zafiro y las letras estaban grabadas en él. Aquéllas eran las
iniciales de las Diez Plagas. También tenía grabado el Nombre Divino sobre su superficie.211
Hashem ordenó a Moshé decir al Faraón, “Israel es Mi hijo primogénito. Deja ir a Mi hijo para que pueda Servirme. Site rehúsas a dejarlo ir, ¡Yo
te castigaré matando a tus hijos primogénitos! “212
Moshé tomó a su esposa e hijos y ellos partieron. En el camino a Egipto Hashem envió un ángel para matar a Moshé.
El ángel se tragó a Moshé hasta su milá, y Tziporá comprendió inmediatamente que dejar de ejecutar circuncidando a su hijo de acuerdo con
su suegro Itró. 214
Aún después de su partida de Midián, Moshé había demorado la circuncisión de su hijo porque estaba demasiado ocupado preparando un
lugar de alojamiento para su familia. A pesar que una persona inferior a Moshé no hubiera sido castigada inmediatamente por tal demora,
Hashem fue estricto en Su juicio a Moshé que era un tzadik notable. El por consiguiente comandó al ángel amenazar la vida de Moshé
inmediatamente por esta leve negligencia de la mitzvá.215

Tziporá cayó en la cuenta de otro pensamiento, y exclamó, “¡Quizá es porque tú te casaste conmigo que eres castigado!” Ella no estaba segura
de sí Moshé estaba siendo atacado por el ángel a causa de que él se había casado con ella en lugar de con una muchacha que fuera Judía de
nacimiento o por dejar de realizar la milá.216
Tziporá tomó un cuchillo (de acuerdo con algunas opiniones una piedra afilada) y circuncidó a su hijo. El ángel inmediatamente dejó libre a
Moshé. Tziporá, comprendiendo que Moshé había estado en peligro por haber descuidado la mitzvá de milá, manifestó, “¡Cuán grande es la
mitzvá de brit milá! Mí esposo estuvo sujeto a la pena de muerte por haber sido flojo en el cumplimiento de la mitzvá, y todos sus numerosos
méritos no sirvieron para salvarlo. ¡No obstante ahora fue salvado a causa de la rnilá!”217
¡Cuán grande es la mitzvá de brit milá!
► Si no fuera por esta mitzvá, Hashem no hubiera creado el cielo y la tierra.
► Es equivalente a todas las mitzvot de la Torá combinadas.
► Trece pactos fueron concluidos por su causa.
► El castigo por descuidaría es caret.
► Supera la gran mitzvá de Shabat (puesto que el brit es realizado aún en Shabat).218

Moshe y Aharón en el Palacio del Faraón


Al mismo tiempo que Moshé abandonó Midián, Aharón viajó hacia él desde Egipto, lo encontró en Har Sinaí, y lo besó.
“¿Quiénes son la mujer y los niños que están contigo?” Aharón le preguntó.
“Ellos son mi esposa e hijos,” contestó Moshé.
“¿Y adónde los llevas?” inquirió Aharón.219
“A Egipto,” fue la réplica.
“¡¿Los Judíos que están allí están sufriendo tanto, y tú quieres llevarnos aún más gente?!” Aharón exclamó.
Moshé relató a Aharón que Hashem lo había escogido como el redentor. Aharón lejos de sentirse celoso, se regocijó ante la grandeza de su
hermano.220 Juntos viajaron a Egipto y reunieron a los Ancianos quienes eran los líderes del pueblo Judío.
El pueblo Judío es comparado a un pájaro y sus Sabios de la Torá a las alas del pájaro. Al igual que el pájaro no puede volar sin alas, así los
Judíos son incapaces de elevarse a si mismos sin el liderazgo y consejo de sus Sabios de la Torá.221
Los talmidei jajamim se han separado a sí mismos de los aspectos materiales de la vida. Ellos por consiguiente son capaces de elevarse sobre
su generación, de este modo guiando al pueblo hacia fines espirituales.222
Moshé mostró las señales que le habían sido dadas para establecer la veracidad de su misión, pero los Benei Israel creyeron en él aún antes
de ser enseñados. Tan pronto como él pronunció las palabras pakod- pakadti, ellos aceptaron a Moshé puesto que Seraj, la hija de Asher, aún
vivía y afirmaba que estas palabras podían ser solamente pronunciadas por el verdadero salvador de acuerdo con la tradición que ella había
recibido de la casa de Iaakov.223

23
Luego Moshé, Aharón y los Ancianos caminaron hacia el palacio del Faraón. Tan pronto como llegaron al patio. Una espantosa vista se
presentó ante ellos- pilas sobre pilas de cadáveres de los asesinados judíos. Algunos habían sido pisoteados sobre el cemento, otros tenían
sus manos y pies amputados. El Faraón había tratado sin piedad a sus infortunados hermanos.224
Los atemorizados Ancianos declararon, „„ ¡Nosotros preferiríamos continuar esclavizados antes que acompañaros a vosotros ante el Faraón!”
Uno por uno ellos se marcharon.
Al igual que ellos rehusaron escoltar a Moshé ante el Faraón, así Hashem los dejó atrás en matán Torá. Sólo Moshé fue autorizado a ascender
al Har Sinai mientras los Ancianos tuvieron que permanecer en una porción inferior de la montaña.225
Moshé dijo a Aharón, “Ellos no han recibido una orden de Hashem, mas nosotros sí. ¡Debemos por lo tanto continuar aún si el Faraón nos
mata!”226
Existían cuatrocientas entradas diferentes al palacio del Faraón. Cada puerta estaba custodiada por leones, osos, y otras bestias salvajes.
Cuando los guardias advirtieron a Moshé y Aharón, dejaron sueltos a dos jóvenes leones que corrieron de prisa hacia ellos. Moshé ondeó su
bastón, y ellos inmediatamente se serenaron y trotaron al lado de Moshé y Aharón tan obedientes como corderos. Todas las otras bestias
salvajes también se volvieron mansas y lamieron los píes de Moshé y Aharón. Los guardias se maravillaron ante la escena.227
Nunca en sus vidas habían visto hombres aún remotamente similares a estos dos altos, individuos barbados. Ellos eran inspiradores de temor
reverente con ojos ardientes como el sol y rostros irradiando grandeza. Sus palabras eran vehementes, y en sus manos sostenían la vara
sobre la que el Nombre Divino estaba grabado. Les parecieron a los guardias semejantes a ángeles más que a hombres. Respetuosamente les
permitieron entrar e informaron al Faraón de su arribo.228
El Faraón castigó más tarde a los guardias del palacio por admitirlos sin permiso. El hizo ejecutar a algunos de ellos y expulsar a otros de sus
funciones. Cuando el Faraón escuchó del arribo de Moshé y Aharón, dijo, „¡Estos hombres deben ser delegados de algún país distante que han
venido aquí para congratularme!”
Ocurrió que éste era el día del cumpleaños del Faraón. Delegados de numerosos países arribaban con regalos, coronas, y rollos de pergamino
conteniendo himnos que proclamaban su grandeza.
“¿Quiénes sois vosotros?” Faraón se dirigió a Moshé y Aharón.
Ellos replicaron, “Nosotros somos mensajeros de Hashem. Hashem dice, „¡Deja ir a Mi pueblo para que ellos puedan Seguirme en el desierto!”‟
“¿Quién es Hashem? YO NO CONOZCO A HASHEM. El nunca me envió una carta ni me honró con un presente,” contestó el Faraón.
“El es el Di- s de los Hebreos,” Moshé y Aharón explicaron.
“¿Poseen ellos un Di- s? ¿Por qué entonces El no los salvó en todos estos años?”
“El esperó hasta que llegara el tiempo de castigaros de una vez y por todos vuestros numerosos delitos.”
“Si El es un dios, como vosotros decís que El es, dejad que encuentre Su nombre en mis registros.”
El Faraón poseía enciclopedias que listaban las deidades de todas las naciones. El buscó bajo los nombres de los dioses de Amón, Tzidón,
Moab y todas las otras naciones mas no pudo encontrar mención del Todopoderoso.
“No existe tal Di- s,” él declaró. “El no aparece en ninguno de mis libros.”
Por supuesto el Faraón había escuchado el nombre de Di- s* y cómo El había asistido a Abraham, Itzjak, y Iaakov.
El negó con intención Su existencia de tal modo que no tuviera que escuchar Su mensaje. Por consiguiente, Moshé y Aharón contestaron
abruptamente, “¡Tonto! Vos lo buscáis en el lugar equivocado. Vuestros libros sólo mencionan dioses sin vida; vos no hallaréis al
Todopoderoso allí. ¡Nuestro Di- s es el Di- s viviente, el Señor del Universo!”230
¿A qué puede compararse la reacción del Faraón? A la conducta del estúpido sirviente de un kohen.
El kohen viajó al extranjero, y su sirviente fue a buscarlo. El sirviente entró a un cementerio y comenzó a gritar, “¿Alguien vio a mi amo?”
“¿No es vuestro amo un kohen?” él fue preguntado.
“Sí, él lo es, “fue la réplica.
“¿Entonces, por qué lo buscáis en el cementerio?” la gente le preguntó riendo.
Así, Moshé y Aharón explicaron al Faraón que era insensato buscar a Hashem, el Di-s Eternamente Vivo, entre las listas de ídolos sin vida.231
Faraón los interrogó, “¿Vuestro Di- s es viejo o joven? ¿Cuántas ciudades El ha conquistado? ¿Cuán grande es Su ejército? ¿Por cuántos
años El ha sido un soberano?”
“Hashem existió antes que el mundo y vivirá por siempre. El os creó y os dio vida.”
“¿Y cuáles son Sus proezas?” preguntó el Faraón.
“El sostiene al cielo y la tierra; Su Voz parte las ardientes llamas. Su arco es fuego, Sus flechas llamas. Las nubes son Su escudo, y el trueno
Su espada. El forma colinas y montañas, cubre las montañas con hierba, trae lluvia y rocío, y hace que la hierba crezca. El contesta los gritos
de la mujer en parto, forma el embrión en el útero de la madre, y trae al niño al mundo.”
“¡Vos mentís! ¡Yo soy el amo del mundo! ¡Yo creé tanto al Nilo como a mi mismo!” proclamó el Faraón.
Hashem respondió, “¡Rashá! Vos sufriréis por medio de este mismo río cuyas aguas se volverán sangre.”232
“¡Idos ya!” el Faraón les ordenó. El llamó a su consejero Bilam junto con sus hijos para relatarles la conversación.
“¿Qué os importan ellos?” se mofó Bilam. “Son magos corrientes al igual que lo somos nosotros. Cuando vengan aquí la próxima vez, nosotros
los probaremos. “233
El Faraón Intensifica la Labor de los Esclavos
Fue de público conocimiento que dos líderes Judíos habían acudido al Faraón y demandado que él liberara a los judíos. Los Benei Israel se
relajaron algo y se dedicaron a su trabajo de una manera más lenta.234
El Faraón estaba furioso. “¡¿Por qué vosotros disturbasteis al pueblo de su trabajo, Moshé y Aharón?!” él gritó. “Vosotros debéis haber ideado
estos planes porque sois miembros de la Tribu de Leví y por lo tanto libres vosotros mismos del trabajo. ¡Yo corregiré la ley! De hoy en más, la
Tribu de Leví debe también realizar labores.235 ¿Qué pedís de mí? ¡Que yo despida 600.000 esclavos! ¡Si hubierais solicitado que mil o dos
mil personas fueran puestas en libertad, hubiera podido considerarlo, mas vosotros esperáis de mi que renuncie a 600.000 trabajadores?”236
El Faraón citó a los supervisores Egipcios y les comandó, “¡Dejad de dar paja a los Judíos para fabricar los ladrillos! De hoy en más, cada
persona debe juntar su propia paja para realizar faenas. No obstante, no permitáis a ninguno producir menos que su cuota diaria de ladrillos.
Estos Judíos son perezosos, y es por eso que dicen, “Dejadnos ir para hacer sacrificios para nuestro Di- s” ¡Que su labor por lo tanto sea
intensificada! Ya no se los permitirá a ellos a descansar de su trabajo en el séptimo día y leer libros como solían hacer. “237
En aquel tiempo, Moshé, ante el mandato de Hashem, viajó de regreso a Midián. Devolvió a su esposa e hijos a su suegro y permaneció en
Midián por los próximos seis meses.238
¿Por qué causó Hashem que la esclavitud fuera intensificada durante los seis últimos meses de exilio mientras Moshé estaba ausente de los
Benei Israel? La respuesta es que durante la etapa preparatoria final de la redención Hashem probó a los Benei Israel. El quería determinar
quiénes eran los tzadikim de entre aquellos que merecían ser redimidos y quiénes eran los reshaim que perecerían durante los tres días de

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Oscuridad. El sufrimiento saca la verdadera naturaleza del hombre. Los Benei Israel fueron sometidos a la prueba de crecientes opresiones
para ver si ellos se mantendrían firmes en su emuná en Hashem. Los tzadikim permanecieron leales a Hashem mientras los reshaim negaron
Su Providencia. La desaparición de Moshé era una parte integral de la prueba. Ellos estaban sin un líder ante quien volverse y en
consecuencia debían sentirse enteramente dependientes de Hashem.239
Los superintendentes Egipcios advirtieron a los supervisores Judíos punzar a los Judíos para trabajar más duro si notaban a alguien que no
estaba produciendo el mismo número de ladrillos como anteriormente cuando la paja les era suministrada. Pero los supervisores Judíos
tuvieron pena de sus opresos hermanos. Ellos se rehusaron a forzarlos a realizar más arduas labores. Por dejar de obedecer, fueron
golpeados por sus supervisores Egipcios. Hashem recompensó grandemente a los supervisores por su auto sacrificio en pro de los Benei
Israel. El prometió, “Estos hombres se convertirán en el futuro en los Ancianos del pueblo Judío. ¡Puesto que ellos estaban dispuestos a ser
golpeados por consideración a sus semejantes Judíos, merecen que el ruaj hakodesh descanse sobre ellos y deberán liderar al pueblo
Judío!”240
Los Benei Israel tuvieron que dispersarse por todo Egipto para encontrar paja para su trabajo. Toda vez que un egipcio advertía a un judío en
su campo, aprovechaba la oportunidad para maltratarlo.
Hashem había causado que el Faraón emitiera el decreto sobre retirar la paja de los judíos a fin de poner de manifiesto la perversidad de cada
individuo Egipcio. Así ellos no podrían luego quejarse, ´´ ¿Por qué nos sobrevienen las Plagas? Sólo el Faraón es culpable en tanto que
nosotros somos inocentes.”241
Después de seis meses, Hashem se le presentó a Moshé en Midián y le ordenó retornar a Egipto.242
Moshé y Aharón se encontraron, Moshé viniendo de Midián y Aharón de Egipto. Juntos se presentaron ante el Faraón para transmitir el
mensaje de Hashem. Mientras abandonaban el palacio, los supervisores Judíos llegaron para encontrarlos. Ellos se quejaron amargamente
acerca del decreto adicional de no recibir paja para hacer ladrillos. Dos de los supervisores, Datán y Avirám los mismos viles personajes con
quienes nosotros ya nos topamos comenzaron a blasfemar a Moshé y Aharón. “Nosotros no sabemos si vosotros sois verdaderamente
mensajeros de Hashem,” declararon. “Hashem solamente sabe. Sí la verdad es que El os envió, sea Su voluntad castigar al Faraón. Sí
vosotros mentís, sea Su voluntad castigaros. Por vuestra causa hemos sido golpeados con tantos golpes que un olor feo emana de nuestras
bocas. Desde que vinisteis, los Egipcios han comenzado a rellenar las partes incompletas de los muros con bebés Judíos, y el hedor de sus
cadáveres contamina la ciudad. Vuestra presencia ha hecho a los egipcios conscientes del hecho de que nosotros estamos a punto de ser
redimidos, y ellos quieren impedir nuestra partida. Vosotros habéis puesto así una espada en las manos de los Egipcios con la que
matarnos.”243
Los Benei Israel también se quejaron a Moshé, “Nosotros somos como un cordero que fue robado por el lobo. Cuando el pastor advirtió que el
cordero faltaba, corrió tras del lobo para recuperarlo. Esto sólo hizo empeorar las cosas. El lobo se volvió tan furioso de ser perseguido que
mató al cordero. ¡Así, entre el Faraón y vosotros, nuestra suerte fue sellada, y ciertamente moriremos!”244
Moshé se volvió a Hashem y oró, “Hashem, ¿por qué Tú has hecho mal a este pueblo? En el Sefer Bereshit encontré que la Generación del
Diluvio fue castigada y que la Generación de la Dispersión y los Sodomitas fueron destruidos, todo porque ellos eran malvados. Pero, ¿qué ha
hecho este pueblo para que merezca ser esclavizado? Y si Tú respondes que está más allá de mis facultades de comprensión penetrar en el
secreto de Tus caminos, ¿por qué debí ser yo el mensajero que trajo creciente sufrimiento sobre los judíos? ¿Qué les contestaré a aquéllos
que me acusan y dicen que le he dado al Faraón una espada con la que matarlos?245 Es cierto que ellos serán redimidos en el futuro, pero
¿qué hay acerca de todos aquellos niños que están ahora cementados en los muros?”
El midat hadin (Atributo de Justicia) debió haber causado que Moshé fuera muerto por pronunciar su queja contra Hashem. El fue perdonado,
sin embargo, porque Hashem vio que su grito desesperado fue motivado por la profunda compasión que sentía por sus hermanos.246
Hashem replicó, “Si tú estás preocupado acerca de los bebés que mueren en los muros, puedes rescatar a uno de ellos. Entonces entenderás
que estos niños, sí vivieran, se volverían completamente malvados. Yo solamente estoy arrancando las espinas de entre los Benei Israel.”
Moshé salvó a uno de los niños, un niño de nombre Mijá. El fue el mismo Mijá que posteriormente asistió a los erev rav para formar el Becerro
de Oro y quien en el tiempo de los Jueces erigió un ídolo en Eretz Israel. 247
Hashem garantizó a Moshé, “Tú verás aún los castigos milagrosos que infligiré sobre el Faraón. El tendrá tal prisa de conducir a los Ben el
Israel fuera de su tierra que no les dará siquiera tiempo a ellos para preparar provisiones para el camino. Pero puesto que tú te quejaste en
contra Mía, no verás nunca lo que Yo haré a los treinta y un reyes de Eretz Canaán; ¡no tú, sino tu discípulo Iehoshúa los llevará a la
Tierra!”248
Hashem continuó censurando a Moshé por haber encontrado falla en Sus modos, como es relatado al comienzo de la próxima parshá, Vaerá.

Fuente: El Midrash Dice – Libro de Shemot – Editorial Bnei Sholem – Páginas 1 a 46

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