Pachamamismo vs. Extractivismo en AL
Pachamamismo vs. Extractivismo en AL
:da Capítulo 6
ido
Los bienes comunes en
ión América Latina: el debate
"pachamamismo vs. extractivismo"
ºª
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nte
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:ras
Analicemos ahora el debate en curso acerca de las políticas que debe
eza
::¡_ue rían seguir los gobiernos progresistas latinoamericanos en lo con
cerniente al aprovechamiento de sus bienes comunes. Pero antes de
isas
introducirnos de lleno en el tema, pasemos rápida revista al escenario
dos
global de los bienes naturales, a los efectos de poder calibrar la grave
1 de dad de la situación que hoy enfrenta la humanidad.
El investigador colombiano Renán Vega Cantor escribió un breve
>ar
pero enjundioso artículo sobre el interminable saqueo de la naturaleza y
oja:
el que padecen los parias del sur del mundo115 • En su trabajo demuestra
pa-
con mucha elocuencia el impacto predatorio que ha tenido la globaliza
las
ción capitalista, con la apertura incondicional de los países de la peri
tta
feria a la voracidad de las grandes transnacionales, impulsadas por las
sin,
perspectivas de obtener enormes ganancias en los negocios que hacen
lles
en nuestros países. Ahora bien, esto ocurre debido a la persistencia -y a
ial?
la extensión geográfica y la profundización- de un modelo de consumo
mo,
basado en el despilfarro, y a la irracional e irresponsable utilización de los
,eto
bienes de la naturaleza que, tal como vimos anteriormente, es absoluta
n el
mente insostenible, no ya en el largo plazo, sino también en el mediano.
� se
Este saqueo de la Madre Tierra fue legitimado por las políticas
:en
neoliberales de estabilización y ajuste estructural, con el argumento de
que
que constituían un aporte decisivo para "insertar" a las economías lati
noamericanas en los mercados mundiales116 • En línea con este modelo
133
Atilio A. Boron
led growth), dos, y no hay. Además, necesitaríamos un tercer planeta para alojar allí
¡unos pocos los desechos de esta mal llamada civilización 117•
es naturales En la base de este argumento se encuentran las célebres cuatro
1acional, en leyes de la ecología que Commoner explicitó en un libro publicado en
ial y suicida 1971: El círculo que se cierra. En él este autor sostenía que (1) hay una sola
L cual aban ecosfera en la cual habitan todos los seres vivos. Por lo tanto, lo que afec
de control y ta a uno de ellos afecta a todos los demás; (2) no se hallan "residuos" en la
1es, dejando naturaleza, ni un lugar que esté "afuera" donde los desechos y desperdi
lbutario que cios puedan ser arrojados sin alterar el funcionamiento de la exosfera; (3)
icos genera los "avances tecnológicos" para mejorar la naturaleza no hicieron otra
ngresos que cosa que perjudicarla; (4) no existe el "almuerzo gratis" en la naturaleza:
1taba era de cada beneficio que se obtiene de ella tiene un costo y, más importante
na gigantes aún, en la naturaleza las deudas siempre se pagan. ¡Puede haber moro
entales a un sidad -lo cual ya de por sí es un grave problema- pero no hay default!' 18•
Un concepto clave para entender esta problemática es el de
a naturaleza "ecosistemas". Los ecosistemas han sido "los conjuntos o escenarios
La otra, que en que se reproduce la vida. Un ecosistema determinado está definido
a fenomenal por 'el medio abiótico físico-químico y las manifestaciones bióticas a
iente se ori las que sirve de soporte: microbios y bacterias, plantas, animales'. Para
dos Unidos/ las sociedades, los ecosistemas han sido fuentes de riqueza y bienestar,
ie un patrón en la medida en que no solamente son ensamblajes de especies, sino
movación de de 'sistemas combinados de materia orgánica e inorgánica y fuerzas
te plantea de naturales que interactúan y se transforman'. La energía que permite el
5 millones de funcionamiento del sistema proviene del sol" 119•
de todo tipo,
5nde deposi
.io ambiente, l 17 El tema de los desechos tóxicos preocupa también al BM. Su ex economista en jefe y
posterior secretario del Tesoro de Bill Clinton, Lawrence Summers, propuso en 1991
tlmente muy la adopción de una política que forzara a los países pobres a aceptar desechos tóxi
1r del "ecoso- cos. En un célebre memo dijo que "la lógica económica por detrás de alojar residuos
1uien afirmó tóxicos en países de bajos salarios es impecable. [ ... ] Siempre pensé que los países
ís lograrán! con poca población de África se encuentran ampliamente subcontaminados".
los obligados Diversas investigaciones demuestran que la mafia está fuertemente involucrada en
el tráfico ilegal de residuos tóxicos, de los que suele disponer apelando al hundi
fo civilizato miento de barcos cargados con esa clase de materiales. También, que el gobierno de
odologías de Estados Unidos presionó a países como Haití, Guatemala y Somalia a aceptar en sus
en el mundo territorios desechos tóxicos. Ver <[Link]/2009/10/residuos
:ación de ese [Link]>.
npunidad en 118 Commoner expuso estas cuatro leyes en The closing circle: nature, man, and
, de desechos teclmology (Nueva York: Knopf, 1971). Existe traducción en lengua castellana. John
, tipo, que los Bellamy Foster analizó en detalle la contradicción entre esas cuatro leyes y otras
tantas del modo de producción capitalista en The vulnerable planet: a short economic
� de sus terri history of the eni>ironment (Nueva York: Monthly Review Press, 1999).
Vega Cantor, 119 Ver Renán Vega Cantor, "El imperialismo ecológico. El interminable saqueo de
orno ya seha la naturaleza y de los parias del sur del mundo", en Herramienta, N ° 31, marzo de
ln de la natu 2006, en <[Link]/revista-herramienta-n-31/el-imperialismo
'ierra, sino de ecologico-el-interminable-saqueo-de-la-naturaleza-y-de-los->.
135
Atilio A. Boron
137
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
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RIALISMO Atilio A. Boron
jos dedicados a cuestionar el antes no existía, debido al atraso de la conciencia ecológica de tiempos
a de la región, y, en el caso de pasados. Por ejemplo, el presidente chileno Salvador Allende solía decir
�flexión sobre la problemática que "el cobre es el sueldo de Chile", y tenía toda la razón. Claro está que
o del siglo xxr", como las esbo para el imaginario de la época la existencia de una gran minería a cielo
·o dedicado al asunto125 • abierto -la enorme mina de cobre de Chuquicamata, con su depreda
, le cabe a nuestra región la ción ambiental- no constituía un problema. El avance de una concien
do en el cual la problemática cia ecológica y socialista hace de tal postura un planteo insostenible,
ió rango constitucional. Pero como lo prueban en carne propia gobiernos como los de Rafael Correa
llO producto de numerosas y en Ecuador, Evo Morales en Bolivia, Cristina Fernández en Argentina y,
arios y los movimientos cam en otras cuestiones (sobre todo en energía hidroeléctrica), los sucesivos
>gía, el pachamamismo, que gobiernos del Brasil.
ión y resguardo de la natura Esta discusión se tornó más intensa que nunca en los últimos
iamismo llegó tan lejos como años debido a la preocupación suscitada entre los gobiernos de la
de izquierda el abandono de región por el desencadenamiento de la nueva crisis general capitalista,
ursas naturales, colocando a a la cual ya nos hemos referido en los primeros capítulos de esta obra.
: cómo conciliar la necesidad ¿Por qué? La razón es bien sencilla: a los efectos de paliar el impacto
le justicia distributiva -eleva de la crisis, los gobiernos progresistas fueron aguijoneados a redoblar
)S de opresión y miseria- con el impulso exportador. Ya antes de la crisis nuestros países habían sido
tta de una contradicción que presionados, bajo el influjo del neoliberalismo y las condicionalidades
del BM y el FMI, a adoptar un patrón de desarrollo cuyo dinamismo se
fundaba en el desempeño exportador más que en el vigor de la demanda
interna. Y como los países de América Latina y el Caribe, sin excepción,
de sus numerosos artículos perio se han desindustrializado y reprimarizado, el colofón ha sido acentuar
:-l.aúl Zibechi son Política & miseria. la dependencia de los saldos exportables de materias primas, alimen
s sociales y los gobiernos progresistas tos, minerales e hidrocarburos, para equilibrar la balanza comercial
:ontrainsurgencia y pobreza (Bogotá:
Cartografía política de las periferias y financiar las políticas sociales y el proceso de desarrollo. Esto vale
). De la extensa producción biblia tanto para Brasil y México como para Bolivia y Ecuador, pasando por
� sus más recientes contribuciones: todos los demás127• En algunos casos, esto desencadenó un desenfrena
la, 2009). Véase asimismo el dossier do extractivismo, causante de innumerables problemas de todo orden:
tinoamérica publicado por la revista sociales, económicos, ecológicos e inclusive políticos, al deslegitimar
gobiernos progresistas pero atrapados por el dilema crecimiento-distri
iespués del neoliberalismo? (Buenos
bución. Según autores como Gudynas y Zibechi, el extractivismo puede
debate. Uno de los disparadores fue
asumir dos variantes: una, el modelo clásico, centrado en la producción
ronde diplomatique en Bolivia, Pablo minera y los hidrocarburos, y caracterizado por un papel relativamen
ismo?" enRebelión, 28 de abril de2010, te secundario del Estado, que simplemente deja las manos libres a la
·[Link]/noticia;php?id=l05233>. inversión extranjera para que haga y deshaga a su antojo. Casos de
cos en "Pachamamismo ventrílocuo", Chile y la Venezuela previa a la Revolución Bolivariana; o puede ser de
,3351>. Entre sus principales críticos nuevo tipo, como el que se está desarrollando en estos días en países
, del capitalismo y modernidad" en
Jctubre-noviembre de 2010; y Arturo como Argentina, Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia y Venezuela, con
:1 Línea de Fuego, 6 de marzo de 2012 , nuevas explotaciones mineras (litio, mercurio y otras además del cobre
hamam icos-versus-modernicos-por
nás bien coincidente con Stefanoni,
sponder", de Andrés Solís Rada, en
tp: //[Link]/2011 /11/29/ 127 El caso de México ha sido magníficamente examinado en La compra-venta de Méxi
,onder-andres-soliz-rada/>. co, de John Saxe-Fernández: (Barcelona: Plaza & Janés, 2002).
139
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
c,q)(íl Ll
y el zinc) y, especialmente, con la desorbitada expansión del cultivo de
la soja. En estos casos, el extractivismo está caracterizado por una pre líc;1,, fl!
!JÍPlll o L
sencia mucho mayor del Estado nacional como promotor, regulador y
financiador (al menos en parte) de estos emprendimientos. Esta inten lúern d,
sificación del modelo extractivista tiene profundos impactos ambien Tmn¡¡1,¡
tales: agravamiento de la deforestación, deterioro de los ecosistemas, d1uanl1'
pérdidas en la biodiversidad, contaminación de suelos, aguas y aire, remHi;·1
inundaciones, incendios forestales y cambio climático. de thil.i
Según Gudynas, los estragos del extractivismo se explican por ?SJlOO 1
varias razones: (a) la inexistencia o la debilidad de los controles fiscales la rcg1<'J
en materia ambiental, potenciados por la flexibilidad exigida -o logra se cw 11
da mediante presiones extorsivas por las transnacionales- para invertir de orn,
en nuestros países; (b) la falacia de una "contabilidad ecológica" que, subsíd11
contrariando una de las leyes de Commoner, supone que en la relación sus ex¡,
con la naturaleza todo puede ser ganancia y que no existen costos. No sino q11
se toman en cuenta en esos cálculos el deterioro producido por la irra "escnm
cional explotación de la naturaleza y los impactos sociales de la degra cxte1íc,1
dación medioambiental, desde catástrofes mal llamadas "naturales" :mplH',:I
(porque en realidad son creadas por la depredación capitalista, como exprn 1.1
las inundaciones y las sequías) hasta las múltiples enfermedades de las poco 1. <
que son víctimas las poblaciones afectadas. Además, como si esto fuera
r,
poco, las pérdidas ocasionadas por el descontrolado extractivismo se soslay;i
trasladan a los gobiernos locales o provinciales, con lo cual quedan tas lrn11
relativamente invisibilizados ante la opinión pública; (c) el hecho de tanto 11
que en la mayoría de los casos la explotación intensiva de los recursos es un;11
naturales se realice en regiones apartadas, de difícil acceso y sobre las damc,1 1
cuales la prensa difícilmente informa. Aparte de eso, los lobbies que de tra11
defienden los intereses vinculados con el extractivismo son muy efi COITIO 1
caces a la hora de ocultar los estragos de esas actividades ante el resto ciuda1 L'
de la población, situación que se agrava por el desconocimiento de de la ;q
quienes son las víctimas directas e inmediatas de la degradación de los conc<'p
ecosistemas y, peor aún, de quienes podrían ser las víctimas en el largo amplio
plazo; (d) por último, los altos precios de las commodities ejercen una la silt1:1
influencia incontrastable en gobiernos agobiados por la crisis económi en reL,
ca internacional, endeudados y necesitados de recursos para solventar de M,11
las políticas sociales requeridas para contrarrestar las consecuencias de Lul.
estructurales de largos años de políticas neoliberales, sobre los cuales Partid<
se sobrepone la crisis actual. Por ello, relajan los controles ambientales vuelt;i,
y laborales, ofrecen subsidios, garantizan protección y "estabilidad prog1<1
jurídica" a las transnacionales -entre otras cosas, comprometiéndose
por décadas a no modificar los impuestos aplicables a la actividad, o las
actuales alícuotas de los impuestos existentes-, a la vez que autorizan 12H "fl1,·
la irrestricta remesa de las utilidades y les otorgan, al mismo tiempo, pr"I'
ventajas en relación con la liquidación de las divisas producto de sus p11l,I
140
Atilio A. Boron
141
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
gran m.i
sirven como paliativos para la angustiosa situación social que caracte de haccr
riza a los países del área (recordar que América Latina es el continente exclusivi
de mayor desigualdad de ingresos del mundo), lo cierto es que el frenesí sorpretH
extractivista genera nuevos costos sociales y ambientales que requie para la 1
ren la urgente atención de nuestros gobiernos. Sin exagerar, podría deFonw
decirse que estamos en presencia de un auténtico círculo vicioso. del Plat.1
Nacion.i
Organizando el saqueo: el proyecto IIRSA tement1·,
a la filo-:
Antes de examinar la reacción ante la ofensiva extractivista conven no fuc1:1
dría dedicar unas pocas líneas a la Iniciativa para la Integración de creació11
la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA). Se trata de un pro te las pi
yecto que tuvo su partida de nacimiento en el marco de la reunión Colombi
de presidentes sudamericanos convocada por el presidente Fernando naturak
H. Cardoso en Brasilia entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre de estadou,
2000. En esa ocasión, el BID, cuya absoluta fidelidad a las políticas El
del Consenso de Washington nos exime de cualquier esfuerzo argu auspici:1
mentativo, presentó a pedido de Cardoso un Plan de Acción para la el BID y I;
Integración de la Infraestructura de Sudamérica. Dicho plan era un se infor1
ambicioso programa concebido para ejecutar proyectos de infraestruc mado u1
tura física y favorecer cambios en las legislaciones, normas y reglamen transpoi
tos nacionales, con el objeto de facilitar el comercio regional y global. 47 grup1
La IIRSA es, en consecuencia, un proyecto que no surge como respuesta 69 mil 11
a las necesidades sociales y económicas de la región, ni de la demanda marán ('
de la sociedad civil, movimientos sociales y fuerzas políticas, sino que latinoa11
fue concebido por el BID con la intención de desarrollar e integrar las harán c:
infraestructuras de transporte, energía y telecomunicaciones para las prop
consolidar la orientación exportadora de las economías latinoame algo m,11
ricanas en un plazo de diez años. Se busca, de este modo, organizar pero no
el espacio geográfico sudamericano basado en el desarrollo de un muydili
complejo sistema regional de transporte terrestre, aéreo y fluvial; de secreto<
oleoductos, gasoductos, hidrovías, puertos marítimos y fluviales, y ten
didos eléctricos y de fibra óptica, entre los más destacados; todo esto,
por supuesto, absolutamente dentro de la lógica del neoliberalismo.
Estas obras deberían materializarse en "diez ejes de integración y desa 129 Inforn
rrollo", corredores que concentrarán las inversiones para incrementar traen
el comercio y crear cadenas productivas conectadas con los mercados toriu,.,
del mundo, principalmente Asia, América del Norte y Europa. Lo que de 11111
grand,
brilla por su ausencia en este proyecto es una tentativa seria de integrar pagt11
efectivamente a los países sudamericanos con iniciativas como las pro toriulí
puestas por el presidente Hugo Chávez del Gasoducto del Sur, orientada (M,',11
principalmente a la satisfacción de las grandes mayorías nacionales, (sile111
Relwli,
las empresas pequeñas y medianas, las cooperativas, los campesinos,
rroJI.,
las comunidades indígenas y los productores independientes que en su
142
Atilio A. Boron
RIALISMO
144
Atilio A. Boron
RIALISMO
prende comprobar las reac- permitirán a Estados Unidos y a las transnacionales ejercer un control
largo y ancho del continente de todos los recursos naturales (energéticos, mineros, agua, bosques,
:e a varias causas: en primer i:iuelos, ríos, etcétera) de los países americanos y el usufructo ilimitado
lortado Acuerdo Multilateral de los mismos por parte de esta nación13°. El control de estos recursos es
¡lés) -negociado en secreto y el objetivo supremo de las corporaciones multinacionales, y es el moti
ico por una ONG canadiense vo por el cual se propone llevar a cabo la iniciativa de integración física
rradores del MIA, precipitó un de nuestros territorios, lo que constituye, precisamente, la misión de la
de todo tipo que obligaron a URSA 131 • Se debe recordar que la construcción de dicha infraestructura
msA se diseñan y desarrollan era uno de los objetivos fundamentales del ALCA, y que todo esto tiene
sociedades civiles involucra una lógica muy clara. El TLCAN (inaugurado el 1 de enero de 1994), la
entos, sino que los mismos ni propuesta del ALCA (lanzada por Bill Clinton en diciembre 1994), el Plan
públicos, agencias estatales y Colombia (propuesto en 1999), el proyecto URSA (lanzado en Brasilia
il Judicial, y se ejecutan siem el 1 de septiembre de 2000) y el Plan Puebla-Panamá (puesto en mar
este modo a deslegitimar aún cha en marzo de 2001) forman un conjunto coherente de dispositivos
: la región. En segundo lugar, e instrumentos diseñados para consolidar la dominación integral de
lSivamente por interconectar los Estados Unidos en América Latina y el Caribe. Más específicamen
ervas de recursos naturales o te: con el Plan Puebla-Panamá los Estados Unidos procuran crear la
)S mercados internacionales. infraestructura física para consolidar su indisputado control sobre
. IIRSA son los siguientes: Mesoamérica; con la URSA, buscan los mismos resultados en el vasto
escenario sudamericano. Es por eso que este constituye el supuesto
'.cuador, Perú, Bolivia). necesario para que se pueda concretar el ALCA, con o sin la firma de un
ria, Chile). 1 ratado explícito, cosa que ya fue rechazada en Mar del Plata. Al fin de
)fagasta, Chile; Jujuy, cuentas, como lo recuerda uno de los estudiosos del tema, "el ALCA y la
to Alegre, Brasil). URSA son dos caras de la misma moneda" 132•
145
1 1
llALISMO Atilio A. Boron
industrializar la naturaleza", principales objetivos son lograr el "cambio de régimen" en Cuba, bre
�stipulada en la Constitución gar por mejorar la situación de los derechos humanos presuntamente
1 campaña electoral que con pisoteados en la isla y colaborar con "socios locales" para poner fin a
. Mujica irritó sobremanera a las "experiencias populistas" en curso en Sudamérica. Un párrafo de
,ro grama del Frente Amplio/ su sitio web nos exime de mayores comentarios: "Reformas institucio
[Link] ninguna cláusula nales muy innovadoras para promover la efectividad y transparencia
: una vez asumido el poder, del gobierno en países como Brasil, Colombia, México y Perú corren en
laros para atraer la inversión paralelo con reformas regresivas aprobadas para recortar los derechos
1 conjunto de prerrogativas y civiles y políticos, extender las atribuciones del Ejecutivo y promover
presas pocas veces vistos en la caprichosa intervención del Estado en los países que abrazan el así
e las mayores, sino la mayor llamado 'Socialismo del siglo xxr" 133• La FAES es un engendro del Partido
·ía por concretarse -si es que Popular de España y su presidente es José María Aznar, que se mantiene
presidente Correa desarrolló en el cargo desde su creación, en 1989. Sus objetivos reflejan nítidamen
bstenerse de extraer petróleo te los de la NED, y actúan incluso con mayor agresividad que aquella,
llísima y estratégica reserva pero en Latinoamérica 134 • Como decíamos anteriormente, no pocas
:ompensación parcial por los ONG que se desempeñan en nuestros países son brazos ejecutores de la
:r aportada por un fideicomi CIA, la NED y la FAES. De hecho, su involucramiento en las luchas polí
lte interesados en disminuir ticas internas llama poderosamente la atención. En Bolivia y Ecuador
ación, que había despertado se ha comprobado que esas ONG y varias iglesias evangélicas penetran
ó ante la previsible mezquin profundamente en algunas comunidades originarias y convencen a los
stas poco dispuestos a poner nuevos adeptos de que deben dejar de lado las tradicionales prácticas
; de amor por la naturaleza. sociales basadas en la reciprocidad y los lazos comunitarios y organi
impacto que esto tuvo en la zar su vida priorizando por encima de cualquier otra cosa sus intereses
:ierta dirigencia de los movi individuales. El argumento usado por esas organizaciones es que el
frustración para lanzar una atraso secular de los pueblos originarios habría sido causado por la
e Correa que continúa hasta persistencia de esas formas arcaicas y colectivistas de organización
económica y social, y que la envidiable pujanza de países como Estados
:on lo anterior, que no pocas Unidos es hija del individualismo. No es necesario avanzar demasiado
en apariencia inofensivas y en esta línea para comprobar las derivaciones políticas de este proceso
ueblos originarios y la defen de recolonización cultural.
,rganizaciones pantalla de la Las opciones extractivistas -surgidas tal vez más de la necesidad
cy (NED) o la Fundación para que de la elección- de los gobiernos de izquierda y centroizquierda lati
La NED es una organización noamericanos vinieron de alguna manera a revertir un sentido común
stados Unidos a solicitud del muy establecido en nuestra región (entre otras cosas, gracias a la obra
seno a los representantes de de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, en
y su talante y sus proyectos los años cincuenta y sesenta), según el cual el desarrollo estaba aso
inspirador. Financia fuerte ciado con la industrialización, el mercado interno y las exportaciones
icas pronorteamericanas en manufactureras. Eso era "progresista" en aquellos años, y la influencia
do más de mil donativos por de esta cosmovisión era tan fuerte que aun gobiernos de facto y dictato
:tos del intervencionismo de riales, como el de los militares brasileños y argentinos de la década del
) algunas de las labores que
lrmente activa en Venezuela
:ación, en Bolivia, Ecuador, 133 Sobre la NED ver: <[Link]/where-we-work/latin-america-and-caribbean>.
área. En América Latina sus 134 Ver <[Link]/es/groups/pensamiento>.
147
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
di¡:
IÍ!'I
135 Digo "constitucionales" y no "democráticos" porque, según mi entender, los países
que ameritan esa calificación en América Latina son Venezuela, Bolivia y Ecuador, ((·ci
dado que sus constituciones y marcos institucionales contemplan y viabilizan la Y 111
frecuente participación de la población mediante referendos constitucionales, ci,,1
asambleas constituyentes, referendos revocatorios, etcétera. Se debe tener en cuen 1111
ta, por ejemplo, que, según lo plantea Juan Carlos Gómez Leyton, ¡ninguna de las
c11;1
tres constituciones establecidas en el Chile republicano (1833, 1925 y 1980) surgió
de una asamblea constituyente o fue ratificada por el voto popular! Hay que añadir a ¡;¡¡
los tres países anteriores el caso de Cuba, con un modelo político muy distinto pero al,,
con un democratísmo de base que llevó al propio Robert Dahl, la figura consular
de la teoría norteamericana del liberalismo democrático, a admitir la necesidad
de ampliar la categoría de democracia para dar cuenta de la especificidad del caso
cubano. Más antecedentes de esto en mi Aristóteles en Macondo (Córdoba: Esparta
co Córdoba, 2009). El libro de Correa lleva por título Ecuador: de Banana Republic a
la No República (Buenos Aires: Sudamericana, 2010).
136 Sobre el papel de China y -en menor medida, la India- en relación con los procesos
de integración de América Latina, ver "Recuperando el espíritu de Bandung: China y
l'.1/
la integración latinoamericana", de Mónica Bruckmann, en Comunicai;ao & Politica
(Río: Centro Brasileiro de Estudos Latinoamericanos) Vol. 29, N° 2, mayo-agosto de
2001, pp. 125-158.
148
UALISMO Atilio A. Boron
149
RlALISMO Ati!io A. Boron
5 arrebatar esa nueva fuente de la comunidad internacional no aúne esfuerzos en pos de este ideal.
capitalistas, en el momento Esto supone la inmensa tarea de modificar los patrones de consumo
n tipo de "soviets" (entendido irracionales, derrochistas e irresponsables del capitalismo avanzado.
poder popular, más allá de lo ¿Podrá lograrse tal cosa en ausencia de una profunda revolución social?
1alidad burguesa) unido a la Una de las críticas que pueden formularse a quienes (como Eduardo
;ía que hoy reposa en manos Gudynas y tantos otros) pregonan la necesidad de llegar primero a un
de su evidente fuerza moral, extractivismo "sensato" -es decir, que para 2020 no supere el 30% de
do como una solución viable las exportaciones de nuestros países- reside precisamente en la debi
lidad de una argumentación a favor de una racional y cuidadosa apro
mundo actual. Su llamado a
piación de los recursos naturales liberada de los condicionamientos y
!a, no logra ocultar la necesi
limitaciones que plantea el capitalismo, y su modelo de consumo, en
to yde procurarse razonable
su actual fase imperialista. Estamos de acuerdo en la meta, pero para
. racional y responsable de los
ello nos parece que es necesario hablar de -¡y hacer!- una revolución
imo afirma, con razón, que la
socialista. Dentro del capitalismo tal solución es inviable. La automo
m objetivo loable y digno de
deración en el consumo y la adopción de un estilo de vida signado por
debe serlo la protección de la la austeridad sólo son posibles si se pone fin a la dominación del capital.
isiciona en contra de la natu En otras palabras, ¿qué es lo que propone el pachamamismo?
,tivo que el de maximizar su ¿Un modelo alternativo de desarrollo o, como dicen algunos, de aban
que sea su simétrico reverso, donar por completo el objetivo del desarrollo? Quienes sostienen esta
ble de existir y la ruta para el segunda postura exhortan a la "desmaterialización" de las economías,
:Slo podrá ser alcanzada cus a la reducción a lo mínimo indispensable del uso de las materias pri
�a. Se debe recordar, además, mas y la energía y a la concentración de los esfuerzos en el "buen vivir"
n campesina también alteran y en la calidad de la vida de nuestras poblaciones. Pero ¿es razonable
rción humana, cualquiera sea proponer estos fines, este "no desarrollo", en poblaciones en las cuales
, nadie de manera tan brutal todavía el hambre hace estragos, la desnutrición es rampante, las enfer
:riminal megaminería a cielo medades curables y prevenibles se cobran miles de víctimas cada día,
11onocultivo de la soja; o en el el analfabetismo sume en la ignorancia y la superstición a millones de
en los mismos principios que latinoamericanos que, además, viven en chozas construidas en sitios
1Scar un punto de equilibrio, de extremo riesgo, como laderas de montañas que se derrumban o a la
�ún gobierno, y mucho menos vera de ríos que, en sus crecidas, arrasan con todo? ¿Es posible acceder
la necesidad de promover el al "buen vivir" proclamado por los pueblos originarios en condiciones
podrá haber escuelas, univer de tremenda escasez y privación? Tal como lo veremos en el próximo
ogramas sociales, carreteras, capítulo, desde nuestro punto de vista tal cosa es imposible; pero aun
:a que el "buen vivir" sea algo si no lo fuera, tal estrategia suscitaría importantísimos problemas éti
una palpable realidad. cos. Porque ¿hasta qué punto podríamos estar autorizados a exigirles a
ar el hecho de que si la cons los países que, no por propia voluntad, sino a causa de la dominación
a demostrado ser una empre imperialista quedaron sumidos en el atraso y el subdesarrollo, que se
la de dificultades, no menos resignen a permanecer en esa situación, o tal vez a conformarse con
hamamismo en un solo país", un módico progreso, pero a años luz de los niveles de vida de los países
ualeza, mientras el conjunto que se beneficiaron durante siglos del despojo colonial? ¿Tiene sentido
construir un modelo sustentable ecológicamente pero que congele las
asimetrías internacionales creadas por el imperialismo?
con el desarrollo de las fuerzas pro Recapitulando: la crítica al pachamamismo no debe ser interpre
, las relaciones sociales existentes en
;u desenvolvimiento.
tada como un aval al extractivismo. El primero es inviable y el segundo
151
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
152
VIO
1 Para una permanente actualización del tema se recomienda visitar el sitio web del
Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos (MOPASSOL):
<[Link]>.
267
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
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268
USMO Atilio A. Boron
4o· Argentina
l. Malvinas: Monte Agradable, isla Soledad.
Chile
ll. Fuerte Aguayo: en Cancón, cerca de Valparaíso. El Comando
Sur de Estados Unidos construyó en esta base instalaciones
para "ejecutar operaciones de mantención de la paz o de esta
bilidad civil" de los Cascos Azules.
269
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
Su
Guayana Francesa
12. Kourou: base aeroespacial francesa a 60 km al noroeste de
Cayena (OTAN).
Guyana
13. Base para el lanzamiento de cohetes y satélites en Esequibo
(territorio en conflicto disputado por Venezuela), construida
por la empresa Beal Aerospace Technologies.
Paraguay
14. Mariscal Estigarribia: base Luis María Argaña, en el Chaco
paraguayo, a 525 km de Asunción. Su localización es estra
tégica en el Cono Sur por estar a 200 km de la frontera con
Bolivia y Argentina, y a 320 de Brasil, muy cerca de la Triple
Frontera.
15. Pedro Juan Caballero: Aeropuerto Internacional Dr. Augusto
Roberto Fuster, ubicado en el Departamento de Amambay, al
noreste de Asunción f en zona limítrofe con Brasil.
Perú
16. !quitos (Amazonas) y Santa Lucía (Alto Huallaga), de esta últi-
ma falta información reciente.
17. Pucallpa: en Ucayali (Amazonas).
18. Mazamari: base del Ejército.
19. Palmapampa: en el distrito de Ayahuanco, Departamento de
Ayacucho.
20. Ancón: puerto marítimo en el norte de Lima que ha servido
para el adiestramiento de fuerzas de todo el Cono Sur por parte
del Comando Sur.
21. Puerto de El Callao.
22. Santa Clotilde: base naval próxima a !quitos, en la margen
izquierda del río Nanay, en plena Amazonia peruana, región
de Loreto.
23. Teniente Clavero: base naval en !quitos, en la frontera con
Colombia. Comprende una serie de destacamentos.
24. El Estrecho: base naval ubicada en el distrito de San Antonio del
Estrecho, en !quitos, a orillas del río Putumayo.
270
Atilio A. Boron
MO
Surinam
25. El Pentágono estableció una base para probar nuevos vehícu
60 km al noroeste de los militares desarrollados por la General Dynamics Combat
System.
y satélites en Esequibo
Venezuela), construida
ogies.
a Argaña, en el Chaco
1 localización es estra-
km de la frontera con
muy cerca de la Triple
.neo, Departamento de
!quitos, en la margen
zonia peruana, región
Antigua y Barbuda
26. Base militar ubicada a 8 km de la capital Saint John's. Pertenece .
a la Comunidad Británica de Naciones (OTAN).
Aruba
\ n 27. Reina Beatrix: Estados Unidos tiene un Sitio de Operaciones de
; i\ Avanzada (FOL) ubicado en esta isla caribeña, cuyo territorio de
_,
<( ,_.,..J·�·
i-'
·....\
ultramar pertenece a Holanda.
w \,
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N i
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w i Bahamas
z
w .,,.-·
> .,..
,,
_r·'-.... __ .,__ ; ·,_.,,·"· 28. Mayaguana Army Airfield: base militar ubicada en Mayaguana.
i.
;
29. Isla Andros: base aeronaval donde se encuentra el Centro de
/
l Pruebas y Evaluación Submarina del Atlántico (AUTEC), utiliza
i.
i � do para probar nuevas armas de guerra.
i ID
,._,i :E
.,(· � <q' Belice
o •
(..)
"'• 30. Calabash Caye: espacio para entrenamiento de efectivos de
Gran Bretaña (OTAN). El 23 de marzo de 2010 se inauguró allí un
FOL de Estados Unidos.
Costa Rica
31. Liberia: a 280 km de San José, sobre el océano Pacífico. Hay una
estación de radar.
32. Caldera: según el diario La Nación de ese país, el Comando Sur
estaría construyendo una base naval en la localidad de Caldera,
provincia de Puntarenas, donde funcionaría una escuela naval
para el adiestramiento de oficiales.
• Cuba
33. Guantánamo: centro de detención, interrogación y tortura.
Cura�ao
34. Hato Rey: FOL con idénticas condiciones que el de Aruba.
El Salvador
35. Comalapa: ubicada a 34 km al sureste de la capital San
Salvador, sobre la costa del Pacífico y cercana al Aeropuerto
Internacional.
273
MO Atilio A. Boron
México
44. Chicomuselo: base militar en el Estado de Chiapas, en la fronte
.í se encuentran por lo ra con Guatemala.
45. Jiquipilas: ubicada en el Estado de Chiapas.
46. Las Encinas: ubicada en San Salvador de Chachapa, al oriente
de la capital del Estado de Puebla. Este lugar, destinado para
s extranjeras pero está reserva ecológica, será en adelante una reserva militar.
:ar contra las drogas.
Panamá
Sobre el Pacífico:
ncia y Estados Unidos.
e ocupado por las fuer 47. Quebraga de Piedra: ubicada en la provincia de Chiriquí.
tciones Unidas en Haití 48. Isla de Coiba: se encuentra en la provincia de Veraguas.
ttre ellos, Argentina.
49. Merisabé: se'ubica en el distrito Las Tablas, en la provincia Los Santos.
50. Isla de Chapera.
�ra la Fuerza de Tarea 51. Punta Coco: ubicada en el archipiélago Las Perlas.
52. Isla Galera.
ar un FOL (no confir- 53. Bahía o Puerto Piña: base naval en la provincia de Darién.
1stalada sobre la !agu
a Dios, territorio de la Sobre el Caribe:
\tlántico está pegado a 54. Rambala: en la provincia de Bocas del Toro.
55. Fort Sherman: en Colón.
Islas de la Bahía, en el
56. El Porvenir: base aeronaval en Kuna Yala.
57. Puerto Obaldía: en Kuna Yala.
58. San Vicente: en Metetí, provincia de Darién, cercana a la fron
e Naciones. Tiene una tera con Colombia.
OTAN.
Puerto Rico
Estados Unidos lo considera su territorio.
menos dos bases:
59. Lajas: en este municipio la Fuerza Aérea de Estados Unidos
:sponsable de la Fuerza cuenta con un sitio de radar (Lajas Radar Site) y la presencia del
iada en la capital Fort Departamento de Seguridad Interna.
275
;MQ
1 Este artículo presenta una versión reducida elaborada sobre la base de dos clases
virtuales preparadas para el curso sobre Geopolítica de América Latina dictado
sfuerzos Internacionales en el Campus Virtual del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en
stas y la DEA. Ciencias Sociales (PLED).
2 Grupo de Estudios sobre América Latina y el Caribe ( GEAL).
277
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
CQJJ1
1985 en Brasil y la fundación de la Coordinadora Latinoamericana de
Organizaciones del Campo (CLOC) en 1994. ado¡
Incluso los conflictos por los bienes comunes se convirtieron ne(I,
en puntos de articulación sociopolítica nacional (rural-urbano) de los natí
cuestionamientos al régimen neoliberal, como graficó la experien An11
cia boliviana con el ciclo que va de la llamada "Guerra del Agua" de
Cochabamba (2000) a la "Guerra del Gas" (2003), y la agenda de octubre La:;
que orientó el proceso de luchas y cambios en el primer mandato de rec1
Evo Morales (2006-2010). En igual sentido, la reforma petrolera impul
sada por el gobierno de Hugo Chávez fue uno de los motivos del golpe Los
de estado fallido de 2002 y uno de los centros de la disputa social -par el q
ticularmente en relación con la empresa petrolera estatal PDVSA- en el glol
período de confrontación social que le siguió. plal
Asimismo, la conflictividad social por los bienes comunes siguió car!
teniendo un peso creciente en aquellos países donde, resultado de tar
movilizaciones y cuestionamientos sociales, acontecieron cambios dep
políticos gubernamentales que,· con distinta intensidad, se alejaron COll
de las recetas de la ortodoxia neoliberal de los noventa. En esta direc fica
illlll
ción apunta, por ejemplo, el crecimiento de los conflictos rurales en la
Amazonía brasileña o las luchas contra la megaminería en Argentina; je i 1
y también la ascendente contraposición entre la Confederación de na1
Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) y el gobierno de Rafael res1
Correa alrededor de las políticas adoptadas en relación con la minería, prú
los hidrocarburos y el agua. in11
Finalmente, en el plano internacional, el reciente ciclo de últi
incremento de los precios de los alimentos (2010-2011) ha desperta
do intensas revueltas sociopolíticas en África del Norte y el Medio de
Oriente, que iniciaron una serie de cambios que auguran rediseñar el ci,11
mapa geopolítico de la región, mientras los efectos de la crisis climáti mu
ca -resultado de la emisión de los llamados "gases invernadero"-, que lla1
ya se dejan sentir sobre pueblos y territorios, ha convocado a una de de
lll''.,
las campañas internacionales de movimientos sociales más significa
tivas de los últimos años. reJ;
En todos estos terrenos, y ciertamente en otros más, la disputa 0 11
por el uso de los bienes comunes de la naturaleza se transformó en poi
V;t('
punto clave de las resistencias, de la crisis y de las alternativas enarbo
ladas frente al capitalismo neoliberal. COI
Esta contribución tiene por objeto presentar, alrededor de cinco tr.1
puntos, algunos señalamientos sobre las razones estructurales que
dan cuenta de la relevancia política de estas disputas y los procesos
en los cuales estas se inscriben, así como referir a las características 3
de los movimientos populares que emergen de los mismos y los dis
tintos proyectos de salida que se plantean ante la crisis de legitimidad
del neoliberalismo en relación con los bienes naturales. Por último, 4
278
'.
SMO Atilio A. Boron
lora Latinoamericana de concluimos con una reflexión acerca de las formas particulares que
adopta la gobernabilidad del modelo extractivista bajo los proyectos
omunes se convirtieron neodesarrollistas, para cerrar con una breve exposición de las alter
rral (rural-urbano) de los nativas y desafíos que afrontan los movimientos sociales en Nuestra
mo graficó la experien América. Veamos.
::la "Guerra del Agua" de
3), y la agenda de octubre Las plagas de la mundialización neoliberal: desposesión,
in el primer mandato de recolonización y catástrofe ambiental
:eforma petrolera impul
de los motivos del golpe Los pueblos de la América latina y caribeña habitan un territorio en
::le la disputa social -par el que crecen el 22% de los bosques y el 40% de la biodiversidad del
>lera estatal PDVSA- en el globo; casi un tercio de las reservas mundiales de cobre, bauxita y
plata son parte de sus riquezas, y guarda en sus entrañas el 27% del
,s bienes comunes siguió carbón, el 24% del petróleo, el 8% del gas y el 5% del uranio -sin con
,es donde, resultado de tar las nuevas reservas en exploración-; alberga uno de los mayores
, acontecieron cambios depósitos de litio y niobio a nivel mundial y sus cuencas acuíferas
intensidad, se alejaron contienen el 35% de la potencia hidroenergética globaP. Esta signi
; noventa. En esta direc ficativa disposición de estos bienes naturales ha sido considerada
s conflictos rurales en la muchas veces como una verdadera maldición por las lógicas del pilla
�aminería en Argentina; je imperial que despierta. Sin embargo, lejos de implicar una conde
re la Confederación de na de la naturaleza, es importante comenzar reconociendo que ello
ú y el gobierno de Rafael resulta de las características propias del capitalismo y, en la historia
relación con la minería, próxima, de las particularidades de su fase neoliberal y de la división
internacional del trabajo promovida y construida a lo largo de las
11, el reciente ciclo de últimas cuatro décadas.
2010-2011) ha desperta Habitualmente, los cambios impulsados por este nuevo ciclo
:a del Norte y el Medio de mundialización capitalista se refieren a los procesos de finan
ue auguran rediseñar el ciarización o de valorización financiera. Pero otro aspecto de esta
:ctos de la crisis climáti mundialización, menos promocionado, es el papel cumplido por la
ases invernadero"-, que llamada "acumulación por desposesión"4; es decir, por aquel proceso
ha convocado a una de de acumulación de capital basado en la apropiación privada de bie
s sociales más significa- nes o recursos que se encontraban hasta ese momento, por lo menos
relativamente, fuera del mercado; o lo que es lo mismo, que no eran
m otros más, la disputa o no habían sido transformados en mercancías. Esta acumulación
·aleza se transformó en por desposesión refiere, de este modo, al proceso de apropiación pri
las alternativas enarbo- vada -en gran medida transnacional- tanto de los llamados "bienes
comunes sociales" (por ejemplo, las empresas y servicios que fueron
ntar, alrededor de cinco transformados en públicos-estatales, especialmente desde mediados
ones estructurales que
disputas y los procesos
�rir a las características 3 Ver "Movimientos sociales y recursos naturales en América Latina: resistencias
le los mismos y los dis al neoliberalismo, configuración de alternativas" de José Seoane, publicado en la
) la crisis de legitimidad revista del OSAL (Buenos Aires: CLAcso) Año VI, N° 17, mayo-agosto de 2005.
: naturales. Por último, 4 Ver El nueuo imperialismo de David Harvey (Madrid: Akal, 2004).
279
,, ..
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
5 En la historia larga son las dos doctrinas que han guiado la política de las cla
ses dominantes estadounidenses hacia América Latina. La doctrina del Destino
Manifiesto, cuyo origen es contemporáneo a la llamada Doctrina Monroe pero que
fue revitalizada y profundizada desde finales del siglo x1x, parte de sustentar que el
destino de los Estados Unidos es expandirse por toda América. Algo de esto fue refe
rido anteriormente al hablar de las doctrinas elaboradas por la fundación del Nuevo
Siglo Americano.
280
1 .
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
modo reiterado en las luchas que tienen como centro al agua6 , la tierra y el
territorio7, la biodiversidad8 , los minerales9 , los hidrocarburos10 , y la vida
ambiente en general (ver en las notas al pie de página el significado par
ticular de las luchas en relación con cada uno de estos bienes naturales).
De este modo, la propia noción de bienes comunes ha sido adop
tada en los últimos años por los movimientos sociales, para contra
ponerla a la de recursos naturales, acuñada por la economía clásica
y generalizada por la modernidad capitalista, y se encuentra actual
mente en proceso de popularización y debate. En el mismo sentido, la
visión capitalista de la naturaleza ha sido confrontada y reformulada
desde las referencias a la Madre Tierra y la Pacha Mama. En similar
6 En sus variados aspectos, entre ellos: (a) por el acceso al agua para la agricultura
campesina y las comunidades locales y contra la contaminación de estas cuencas
hídricas; (b) por el acceso al servicio de agua corriente en el mundo urbano y los
cuestionamientos a la calidad y tarifas; (c) contra las represas y emprendimientos
hidroeléctricos; (d) contra la apropiación y comercio del agua (hidropiratería), y (e)
por la preservación de las fuentes estructurales de agua (glaciares, acuíferos subte
rráneos, etcétera).
7 Principalmente la lucha contra el agronegocio que motoriza la expansión de la
frontera agraria, el desplazamiento de las poblaciones originarias y el deterioro
ambiental del territorio (con el uso masivo de agrotóxicos, introducción de orga
nismos genéticamente modificados, y pérdida de la diversidad biológica, el equi
librio ambiental y el deterioro de los suelos). En esta disputa se mezclan tanto los
cuestionamientos al cultivo industrial de la soja transgénica como al de los bosques
artificiales para la producción de celulosa, lo que ha sido llamado la lucha contra los
"desiertos verdes".
8 La defensa de la biodiversidad ha adoptado históricamente dos direcciones diferen
tes. Por un lado, frente a la devastación ambiental que implica el desarrollo de las
actividades industrial-extractivas ya mencionadas. Pero, por otro, también se han
cuestionado los proyectos e iniciativas orientados a la apropiación y mercantiliza
ción de la biodiversidad, y de su conocimiento y uso tradicional por las comunidades
locales, generalmente presentados bajo el interés científico o protectivo del medio
ambiente, y que son llamados habitualmente de bioprospección o, desde la perspec
tiva de los movimientos sociales, de biopiratería.
9 La dinámica de la megaminería bajo la fase neoliberal capitalista se ha caracteriza
do por la expansión de la explotación minera a cielo abierto de gravosos impactos
sobre el ambiente y voraz consumidora de agua y energía, y la disputa por el con
trol de las fuentes de los nuevos minerales vinculados con los nuevos desarrollos
productivo-tecnológicos.
10 El anunciado agotamiento de las fuentes energéticas de la matriz productiva
actualmente hegemónica (petróleo y gas) ha implicado la valorización de depósitos
no explotados y la intensificación de la explotación de los existentes, así como la
búsqueda de nuevas reservas. En este caso, el proceso de mercanti!ización estuvo
muy asociado a la privatización de las empresas públicas que, originarias de la
fase capitalista de la segunda mitad del siglo xx, habían presidido la estatización
nacionalización de estos recursos.
282
'.
SMO Atilio A. Boron
mtro al agua6, la tierra y el dirección, la lucha por la tierra ha ido mutando en los últimos años en
nidrocarburos10 , y la vida lucha por el territorio. Así también las nociones de desarrollo, progreso
página el significado par y crecimiento económico han sido rebatidas desde la revalorización de
� estos bienes naturales). nociones como "buen vivir" o sumak kawsay. Alrededor de todas estas
s comunes ha sido adop cuestiones, sea que se expresen en el orden de la construcción colec
)S sociales, para contra tiva como de los horizontes de acción y de transformación, aparece
por la economía clásica reflejado en realidad una creciente impugnación a la oposición entre
L, y se encuentra actual sociedad y naturaleza, consolidada bajo la modernidad capitalista, y
. En el mismo sentido, la a la racionalización de la relación entre ambos términos bajo las ideas
[Link] y reformulada de la explotación económica y el afán de lucro de la primera sobre la
>acha Mama. En similar segunda. En los cuestionamientos a esta dualidad y a las prácticas que
legitima y promueve, se entremezclan las cosmovisiones de los movi
mientos indígenas, de los movimientos ecologistas-ambientalistas, de
la nueva izquierda "ecosocialista" y de la propia experiencia popular
so al agua para la agricultura del despojo y la destrucción de la vida.
1taminación de estas cuencas Por otra parte, esta lucha contra la mercantilización se expresó
nte en el mundo urbano y los
, represas y emprendimientos
también en las resistencias a las políticas de privatización y liberaliza
del agua (hidropiratería), y (el ción económica, en una serie que une los conflictos frente a la privati
ua (glaciares, acuíferos subte- zación de empresas y servicios públicos de la década del noventa con
los luchas actuales, donde adquieren mayor relevancia las resistencias
motoriza la expansión de la a la mercantilización de los territorio y sus riquezas. En esta dirección,
nes originarias y el deterioro los conflictos locales frente al despojo se tradujeron también en el
óxicos, introducción de orga plano nacional e internacional en el reclamo por el reconocimiento del
diversidad biológica, el equi
disputa se mezclan tanto los carácter público-común de estos bienes, expresado muchas veces bajo
génica como al de los bosques la consagración legislativa de su uso y acceso como derecho humano.
do llamado la lucha contra los Estas luchas por la desmercantilización también supusieron una pro
gramática orientada no sólo a la reconstrucción del control público
1ente dos direcciones diferen- estatal de estos bienes (por ejemplo, con la mentada nacionalización),
1e implica el desarrollo de las sino también a la búsqueda de nuevas formas de gestión de la autoridad
ero, por otro, también se han
a apropiación y mercantiliza
pública que expresara la crítica a la matriz liberal colonial del Estado y
tdicional por las comunidades su concepción de la democracia.
:itífico o protectivo del medio De esta manera, estos procesos de lucha y organización popu
Jspección o, desde la perspec- lar implicaron, de manera creciente, una intensa experimentación de
organización comunitaria y de democracia participativa. Por ejemplo,
l capitalista se ha caracteriza en el caso de la lucha contra la megaminería a cielo abierto, la iniciativa
abierto de gravosos impactos desarrollada en la ciudad de Tambogrande, Perú, donde tuvo lugar en
ergía, y la disputa por el con
Js con los nuevos desarrollos 2002 el primer referendo comunal a nivel regional sobre un proyecto
minero propagó su ejemplo hacia el sur y el norte del continente. Así,
:as de la matriz productiva en la ciudad argentina de Esquel en 2003 se realizó una consulta similar
o la valorización de depósitos y, unos años después (2005), la experiencia se repetió en el municipio
ie los existentes, así como la guatematelco de Sipakapa, abriendo un proceso que lleva al día de hoy
o de mercantilización estuvo más de 25 consultas similares en dicho país. Por otra parte, el masivo
1blicas que, originarias de la
ían presidido la estatización-
rechazo a estos emprendimientos hizo que corporaciones y gobier
nos procuraran restringir, prohibir o manipular estas consultas, aun
283
1 .
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
284
'.
Atilio A. Boron
10
16 El más claro ejemplo del alcance de dicho proceso de recolonización resulta la firma
y puesta en vigencia de Tratados de Libre Comercio entre diferentes países y regiones
de América Latina y el Caribe y los Estados Unidos entre 2003 y 2009 que, sumados
al TLCAN que integra México, abarcan a Colombia, Costa Rica, Chile, El Salvador,
Guatemala, Honduras, Nicaragua, República Dominicana, Panamá y Perú, y que en
su conjunto representan casi el 45% del PBI total de la región, según datos de 2009.
Ver "Anuario estadístico de América Latina y el Caribe", de CEPAL (2009), disponible
en <[Link]/cgi-in/[Link]?xml=/publicaciones/xml/6/38406/P38406.
xml&xsl=ideype/tpl/[Link]&base=/tpl/[Link]>. Este proceso de recoloni
zación comprende también la profundización de la intervención estadounidense en el
control militar-policial de los territorios donde se realiza la explotación-exportación
de estos bienes comunes, viabilizado, entre otros dispositivos, a través del creciente
despliegue de fuerzas, asesores y nuevas doctrinas militares y de seguridad. Haití es
un caso paradigmático en relación con ello. El país caribeño se encuentra ocupado
militarmente desde 2004 por la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización
en Haití (MINUSTAH, por sus siglas en francés), conformada por tropas de varios paí
ses latinoamericanos (Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, entre otros). El proceso de
militarización de la sociedad haitiana estuvo marcado así por la participación de la
MINUSTAH en acciones represivas contra protestas populares. Luego del trágico terre
moto que asoló a dicho país en enero de 2010, Estados Unidos aprovechó la desespe
rante situación y envió también tropas regulares cuya presencia ha sido legitimada
bajo el pretexto de la "ayuda humanitaria". La presencia militar estadounidense y
latinoamericana contrasta con la ayuda internacional brindada por Cuba, que se
materializa a través de la presencia de médicos y profesionales cubanos en Haití.
286
'.
Atilio A. Boron
v!O
1 .
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
288
1 .
10 Atilio A. Boron
1ción del MERCOSUR, el destructiva de las fuerzas del capital sobre la naturaleza. El "sacrificio"
5n de los esfuerzos de de los bienes naturales y del ambiente en pos de un crecimiento econó
archa de la UNASUR y, mico, que parece sentar las bases indispensables para el mejoramiento
ie América Latina y el de las condiciones de vida, tiende a primar sobre cualquier otra conside
ración. Ciertamente, la capacidad de interpelación social de este enfo
�s proyectos y de quien que encuentra su explicación en las devastadoras consecuencias de las
íticos a nivel nacional políticas neoliberales de los noventa en términos de empobrecimiento,
Ltes escenarios, fuerzas desempleo y desocupación de millones de latinoamericanas y latinoa
dedor de los conflictos mericanos. En esta perspectiva, la posibilidad experimentada por vastas
y ancho del continente. franjas de los sectores populares de un mejoramiento de las condiciones
de vida, aun si este es relativo y limitado, no debe subestimarse desde
la defensa cerrada de un "ambientalismo" abstracto. Sin embargo, es
nodelo preciso subrayar que se trata de una falsa dicotomía: lo "social" y lo
!l costo ambiental "ambiental" no son excluyentes. El riesgo de consagrar esta dualidad
..1eremos proponer una como una "ley de hierro" del desarrollo capitalista actual es altísimo.
ucción de la goberna La experiencia en curso demuestra que la apropiación de los beneficios
Lemos señalado en las resultantes de la creciente depredación ambiental está concentrada en
>S a las estrategias de pocas manos. En este sentido, el actual ciclo económico de depreda
10 modelo en el marco ción de bienes naturales no ha modificado la matriz de acumulación
visibles en la discursi neoliberal, más bien la resignifica y actualiza en una nueva coyuntura
:ntelectuales, expertos histórica provocando nuevos problemas sociales, ambientales, políticos
de la militancia social y culturales que agudizan las lógicas de desposesión.
Estos señalamientos deben servir para relativizar una visión
o" en la región enfati optimista respecto de las capacidades del "neodesarrollismo" para
mómico", las políticas resolver efectivamente la "cuestión social", que también ha sabido
r la superación de los ganar predicamento entre organizaciones sindicales del mundo urba
por el neoliberalismo. no industrial. Es preciso entender que no existe una resolución de la
, de la aguda situación "cuestión social" escindida de la "cuestión ambiental" en la medida en
la situación de "subde que las dos dimensiones son constitutivas de la experiencia secular del
turales" comparativas actual patrón de poder mundial. Ambas estuvieron históricamente vin
le coyuntura interna culadas y continúan estándola hoy más que nunca. La comprensión de
:n la retórica neodesa ello es decisiva en la posibilidad de promover convergencias solidarias
quedan de esta forma entre los llamados mundos "rural" y "urbano", que interpelen radical
miento de un modelo mente el modelo societal de consumo y de producción organizado en
inusitada intervención torno a la rentabilidad del capital. La superación de la falsa dicotomía
entre "lo social" y "lo ambiental" no es un ejercicio de especulación
intelectual. Su realización efectiva se inscribe en la experiencia histó
rica concreta de las luchas, los debates y las acciones de los oprimidos
:rollado que conforman la y explotados de Nuestra América latina y caribeña. El "buen vivir" for
:ios, la Unión Europea y las mulado desde las luchas y resistencias de las comunidades indígenas
China). andinas es en este sentido una importante contribución al debate sobre
iad, la complementariedad esta dicotomía. Volveremos sobre esta cuestión más adelante.
e bienes ni a los acuerdos
ación más avanzada de un
Si bien estos señalamientos remiten particularmente a lo acon
estra América. tecido en los países del Cono Sur, su consideración resulta importante
289
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
19 Ver Recolonización, bienes comunes de la naturaleza y alternativas desde los pueblos ?11
de José Seoane, Emilio Taddei y Clara Algranati (Río de Janeiro: IBASE, 2010).
290
'.
-- ------�-
- 7
Atilio A. Boron
o
lternativas desde los pueblos 20 Seoane, Taddei y Algranati, Recolonización... , op. cit.
fo de Janeiro: !BASE, 2010).
291
..
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
a-so
a fines de 2010 a anunciar el aumento de los combustibles debido a la del
decisión de eliminar los subsidios estatales. Este incremento fue justi mc1
ficado con el argumento del perjuicio causado por el contrabando de ind
carburantes a la economía nacional y promovía el aumento del precio vid
de los combustibles en un 80%. Rápidamente la decisión presidencial UJJ:
se reveló como altamente antipopular. Las protestas, movilizaciones y yd
bloqueos de ruta protagonizados por distintas organizaciones sociales an,
e indígenas pusieron de manifiesto la amplitud del repudio popular y col,
obligaron al presidente boliviano a dar marcha atrás con la medida.
jid,
Esta rectificación del rumbo gubernamental exigida por los propios del
movimientos comprometidos en el proceso de cambio manifiesta la
lo,;
capacidad aún existente en las organizaciones populares para incidir ni1
en el rumbo de las decisiones gubernamentales y la respuesta permea la 1
ble del gobierno a la opinión popular. Sin embargo, el anuncio realiza
do no permitió revertir, en gran parte, el incremento de los precios de p()J
fü·1
productos alimenticios y de otros insumos de consumo popular pro de
vocado tras la tentativa del "gasolinazo". Posteriormente, en enero de cio
2011 el propio presidente Morales anunció la promoción de una nueva de
Ley Minera para Bolivia que pretende dinamizar el proceso de indus ot,
trialización y redefinir al mismo tiempo los porcentajes de las utilida qui
des que las empresas privadas del sector deberán reinvertir en dicho COI
país. Distintos sectores sindicales y organizaciones indígenas y cam
la 1
pesinas, como el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu
(coNAMAQ), la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (crnoB),
la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bi!
Bolivia (csuTCB) y la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas ful
Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa (CNMCIOB-BS), alertaron Sí 1
sobre el riesgo de que dicha ley fuera exclusivamente discutida con las )
2( (,
empresas mineras y cooperativas, y formularon la necesidad de que la
<k:
misma recogiera la visión de las naciones originarias y contemplara los
s1::
derechos colectivos de las comunidades.
La evolución reciente de las experiencias de "cambio constitu SIII
yente" en la región andina permite vislumbrar así las disyuntivas y ten
fa,
siones que enfrentan estos procesos como resultado de los efectos de la z;11
crisis capitalista y la tendencia a trasladar sus "costos" hacia la periferia PII
del sistema-mundo. Esta situación es una amenaza para la profundiza
d,.
ción de los procesos de cambio. Ante este contexto, el debate y la acción op
en torno a la construcción de nuevas alternativas societales asumen
unas particulares relevancia y urgencia. Los pueblos y comunidades
indígenas y campesinas contribuyen a este debate y construcción 111.
desde su experiencia histórica. La propuesta del "buen vivir" o sumak JI.!
kawsay es en este sentido un aporte a la necesaria reflexión sobre los r11
horizontes emancipatorios y de liberación. La idea del "buen vivir" se si·:
funda en una aguda crítica al concepto y a las políticas de desarrollo,
292
\ .
Atilio A Boron
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1 .
AMÉRICA LATINA EN LA GEOPOLÍTICA DEL IMPERIALISMO
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