Tema: Cristo está buscando obreros
Texto: Mateo 9:36-38
Por el Pastor: Edwin Moisés Valerio Sánchez
“…Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban
desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos:
A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies…”
INTRODUCCIÓN:
Jesús hizo esta observación con sus discípulos para que entiendan
como solucionamos las necesidades espirituales de la gente. Jesús les
hizo la comparación de que son como ovejas sin pastor, sin iglesia (su
rebaño), y sin alguien de cuidarles espiritualmente (su pastor). Para Dios,
Él lo ve esto de gran problema que causa tristeza en su corazón. Es muy
en contra de su voluntad.
¿Qué es la obra del Señor? Es la salvación del mundo de sus pecados.
Específicamente, es el testificar a todo los inconversos donde ellos están
(en casa, trabajo, o mercado), presentarles el evangelio claramente, y
convencerles de aceptar a Jesús como su Salvador personal.
Luego de los que aceptan al Señor traerles a la iglesia local para que
sean discipulados, y se integran a la obra de Dios.
La integración es
(1) La Confesión Pública de Fe (Aceptar a Cristo),
(2)El Bautismo en agua y en el nombre de Jesucristo,
(3) La Asistencia con frecuencia o regularidad a los servicios y
actividades de la Iglesia,
(4) La oración de unidad y fraternidad entre todos los miembros,
(5) El diezmar y Ofrendar con fidelidad a Dios por amor a su obra y como
una muestra de nuestra fe y gratitud hacia Dios, para sostener y sacar
adelante su obra ,
(6) El testificar de Cristo con nosotros,
(7) Crecer espiritualmente por medio de los sermones y las enseñanzas
que se imparten en la iglesia mientras se desarrollan los servicios, y la
exhortación.
HACIENDO QUE LA IGLESIA CREZCA
El crecimiento de la iglesia primitiva fue muy prominente, y constante.
Rápidamente crecía en número de los que habrían de ser salvos.
I. PARA CRECER, CADA MIEMBRO DE LA IGLESIA DEBE SER UN OBRERO.
1. Fuimos creados en Cristo Jesús para buenas obras.
Efesios 2.10
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
2. A todos se les dice, “Id… a mi viña” (a trabajar).
Mateo 20.1-7
Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia,
que salió por la mañana a contratar obreros para su viña.
Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día,
los envió a su viña.
Saliendo cerca de la hora tercera del día,
vio a otros que estaban en la plaza desocupados;
y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo.
Y ellos fueron.
Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo.
Y saliendo cerca de la hora undécima,
halló a otros que estaban desocupados; y les dijo:
¿Por qué estáis aquí todo el día desocupado?
Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado.
Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.
3. En el cuerpo físico cada miembro tiene que funcionar.
Así en la iglesia, el cuerpo de Cristo.
1 Corintios 12.14-27
Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo,
¿por eso no será del cuerpo?
Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo,
¿por eso no será del cuerpo?
Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído?
Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo,
como él quiso.
Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?
Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo.
Ni el ojo puede decir a la mano:
No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies:
No tengo necesidad de vosotros.
Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles,
son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos
dignos, a éstos vestimos más dignamente;
y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro.
Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero
Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba,
para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos
se preocupen los unos por los otros.
De manera que, si un miembro padece, todos los miembros se duelen con
él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.
Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo,
y miembros cada uno en particular.
4. “Cada uno llevará su propia carga”
Gálatas 6.4-5
Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá
motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;
porque cada uno llevará su propia carga.
5. “Cada uno según el don que ha recibido”
1 Pedro 4.10
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios.
6. Hay que descubrir su don, luego cultivarlo y desarrollarlo.
1 Timoteo 4:14
II. LA LEY DE CRECIMIENTO.
1. Crecer es natural y normal: Física y espiritualmente.
1 Corintios 15:58
“…Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre,
sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano“…
Hebreos 6:1:
“…Dejando ya los rudimentos de la doctrina del Cristo,
vamos adelante a la perfección“…
Lo que Pablo dice de sí mismo.
Filipenses 3:12-14.
Hay que olvidar lo que queda atrás
Los fallecimientos y triunfos.
Efesios 4.15-16
“Crezcamos en todo… según la actividad propia de cada miembro“.
a) Debemos crecer en conocimiento de las Escrituras. (Colosenses 1.10)
b) Debemos crecer espiritualmente por la oración.
c) En visitar a los enfermos, hermanos nuevos o débiles.
d) En la búsqueda de otros para traerles a Cristo.
III. DEBEMOS TRABAJAR POR LA CONVERSIÓN DE MÁS PERSONAS A CRISTO.
1. En esto también todos tienen su parte. Algunos dicen, “Esto es trabajo
del pastor, pues para esto se le paga” (Este es el caso en donde los
pastores reciben un salario). Con esta idea, lo único que una iglesia va
a hacer es: Hacer morir a sus pastores o hacer morir la iglesia.
2. Lo que necesitamos es: Haber nacido de nuevo, amar a Cristo y amar
a las almas.
3. Alguien en una congregación decía: “Si queremos, podemos, y si
podemos, queremos”.
4. Cuando convertimos a una persona a Cristo, debemos convertirla a
UNA VIDA DE SERVICIO.
Uno de nuestros errores más grandes que cometemos al hablar del
evangelio a los que estamos tratando de convertir a Cristo, es hablar
solamente de las bendiciones que van a recibir y nada de las
responsabilidades y del gozo que viene por medio de su participación
en la obra.
IV. CRISTO ES NUESTRO GRAN EJEMPLO EN TRABAJAR.
Juan 5:17
“Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.”
1. Trabajó al enseñar a individuos, a grupos y a multitudes.
2. Trabajó al sanar a los enfermos.
3. Guardó la ley de Moisés con todas sus fiestas, etc.
4. Preparó y entrenó a sus doce apóstoles para la gran obra de llevar el
evangelio a todo el mundo.
V. JESUCRISTO Y LOS APÓSTOLES ENSEÑARON DE LA NECESIDAD DE TRABAJAR.
Mateo 7:21
“No todo aquél que me dice Señor, Señor… sino los que hacen la voluntad
de mi Padre“.
Gálatas 5:6
Lo que vale: “…La fe que obra por el amor“.
Filipenses 2.12
“Ocupaos en vuestra salvación “.
Gálatas 6:4-5
“Cada uno llevará su propia carga“.
VI. ¿EN QUÉ TRABAJAR EN LA IGLESIA?
1. Atender la casa de oración, limpiando, proveyendo accesorios y
utensilios, proveyendo flores, mantener limpias las bancas, púlpito,
arreglar el altar, mantener limpia cada una de sus áreas desde afuera
hasta adentro, etc.
2. Visitar a los enfermos. Tito 3.1; 2 Corintios 9.8; Colosenses 1.10.
3. Enseñando, animando y siendo ejemplo a los nuevos miembros. (Que
ellos vean como se trabaja en la iglesia, para que luego ellos hagan lo
mismo)
4. Preparando y repartiendo volantes evangelísticas y otra literatura
pertinente. Preparar la ofrenda del culto, Dar los diezmos de todo, (No
solo una parte de ello, sino de todo), preparar tarjetas de bienvenida
para las visitas, no descuidar las lámparas de la iglesia, es decir, que no
estén quemadas, tener abierto los portones y las puertas de la iglesia.
etc.
5. Lo principal, enseñando y predicando el evangelio.
a. Ejemplo de los primeros cristianos:
Hechos 5:28
“Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, ”
b. Todo cristiano con tiempo, debe ser capaz de enseñar a otros.
c) DEBEMOS DE REDIMIR EL TIEMPO:
Efesios 5:15-17
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,
aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no
seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”.
(De manera especial en la iglesia y no desperdiciarlo).
Desde que entremos a la iglesia, pongamos la mirada en Jesucristo, y
no nos distraigamos en vanas conversaciones.
VII. EN EL JUICIO SEREMOS JUZGADOS CONFORME A NUESTRAS OBRAS.
1 Corintios 3:13
“La obra de cada uno se hará manifiesta;
porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada;
y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.”
2 Corintios 5:10
“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal
de Cristo, a para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras
estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.”
Apocalipsis 22:12
“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo para recompensar a cada
uno según sea su obra.”