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Crecimiento y Normatividad de Biocombustibles

La producción y el consumo de biocombustibles líquidos como el etanol y el biodiésel han crecido significativamente en las últimas décadas a nivel mundial y en México. La normatividad mexicana ha fomentado su uso, aunque todavía existe potencial para aumentar su participación como alternativa a los combustibles fósiles.
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Crecimiento y Normatividad de Biocombustibles

La producción y el consumo de biocombustibles líquidos como el etanol y el biodiésel han crecido significativamente en las últimas décadas a nivel mundial y en México. La normatividad mexicana ha fomentado su uso, aunque todavía existe potencial para aumentar su participación como alternativa a los combustibles fósiles.
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TEGNOLOGICO NACIONAL DE MEXICO

INSTITUTO TECNOLOGICO DEL VALLE DE ETLA

INGENERÍA EN ENERGÍAS RENOVABLES

BIOCOMBUSTIBLES

TRABAJO:

RESUMEN DE LOS DOS LINK DEL TEMA 1

PRESENTA:

MOLINA RUIZ LUIS ALBERTO

#20770174

ASESOR:

M. C. JUÁREZ REYES JEHÚ

CLAVE ASIGNATURA:

ERF1003

GRUPO:

5AU

UNIÓN HIDALGO; OAXACA 02 SEPTIEMBRE 2022


RESUMEN

La producción y el consumo de biocombustibles líquidos han tenido un destacado crecimiento en los


últimos veinte años.

En particular, la producción de biodiésel y bioetanol1, en forma conjunta, creció 928 % entre el año
2000 y el 2019.

Además, paulatinamente se incorporaron nuevos países a su producción y consumo. En forma


simultánea, fue creciendo la participación del bioetanol elaborado con base en maíz, siendo hoy este
grano la materia prima más utilizada en el mundo para la producción de bioetanol.
A través de transesterificación, principalmente de aceite de palma, soja y colza, se fue incrementando
la producción del biodiésel conocido como FAME, por sus siglas en inglés. Además de incorporarse otras
materias primas al proceso productivo, como el aceite vegetal usado, las grasas animales u otros aceites
vegetales vírgenes, también fue ganando terreno la producción de biodiésel a través de procesos
productivos alternativos, destacándose la producción de biodiésel a partir de aceite vegetal
hidrotratado, proceso más comúnmente conocido por sus siglas en inglés: HVO.

En la actualidad los biocombustibles líquidos forman parte de una transición más limpia en el marco de
un paradigma de movilidad basada en la combustión interna. Al tiempo que constituyen alternativas de
movilidad ambientalmente más sostenibles que los combustibles fósiles, los biocombustibles permiten
una movilidad más limpia sin grandes cambios técnicos.

LA PRODUCCIÓN:

La producción mundial de biocombustibles líquidos mostró un crecimiento acumulado del 53 % en la


última década (2010-2019). La tasa de variación interanual osciló en ese período entre el 1 % y el 13 %,
con una clara tendencia alcista en la producción, que en 2019 llegó a 163 millones de metros cúbicos.

Los cinco principales productores de biocombustibles líquidos son Estados Unidos (40 %), Brasil (23 %)
Indonesia (5 %), China (3 %) y Alemania (3 %). El 26 % restante de la producción se distribuye en los
restantes países del mundo, con una participación destacada de Francia, Argentina, Tailandia, India y
España.

La producción de biodiésel en el mundo mostró un crecimiento acumulado de 140 % en la última década


(2010-2019). La tasa de variación interanual en ese período osciló entre -6 % y 21 %, con una clara
tendencia alcista de la producción, que alcanzó 50 millones de metros cúbicos en 2019.
Los cinco principales productores de biodiésel en el mundo son Indonesia (16 %), Estados Unidos (13
%), Brasil (11 %), Alemania (8 %) y Francia (5 %). El 47 % restante de la producción se distribuye en los
otros países del mundo, con una participación destacada de Argentina, España, Países Bajos, Tailandia
y Malasia.

La producción de bioetanol en el mundo mostró un crecimiento acumulado de 31 % en la última década


(2010-2019). La tasa de variación interanual osciló entre -1 % y 15 %, con una clara tendencia creciente
de la producción, que llegó a 112 millones de metros cúbicos en 2019.

Los cinco principales productores de bioetanol son Estados Unidos (53 %), Brasil (28 %), China (4 %),
India (3 %) y Canadá (1 %). El 11 % restante de la producción se distribuye en los demás países del
mundo, con una participación destacada de Tailandia, Argentina, Francia y Alemania.

CONSUMO

El consumo de biocombustibles líquidos en el mundo tuvo un crecimiento acumulado del 67 % en la


última década (2010-2019). Con una tasa de variación interanual que osciló entre el 1 % y el 13 %, el
consumo mostró una clara tendencia creciente, superando los 163 millones de metros cúbicos eh el
último año.

El consumo de biocombustibles líquidos está fuertemente concentrado en dos países: Estados Unidos
(38 % del total) y Brasil (23 % del total). Les siguen Indonesia (4 %), China (3 %) y Francia (3 %). El 29 %
restante se distribuye en los demás países del mundo, con una participación importante de: Alemania,
Canadá, Tailandia, Reino Unido, España, India, Argentina y Suecia.

Por su parte, el consumo de biodiésel en el mundo mostró un crecimiento acumulado del 129 % en la
última década (2010-2019). Con una tasa de variación interanual que osciló entre el -6 % y el 19 %, el
consumo presentó una clara tendencia creciente, superando los 48 millones de metros cúbicos el último
año.

El consumo de biodiésel tiene un grado de participación relativamente descentrado, en comparación


con el bioetanol. Estados Unidos, Indonesia, Brasil, Francia y Alemania tienen una participación del 14
%, 13 %, 12 %, 8 % y 5 % sobre el total mundial, respectivamente. El 48 % restante se distribuye en los
demás países del mundo, con una participación importante de: España, Suecia, Tailandia, Reino Unido,
Italia y Argentina.

El consumo de bioetanol en el mundo tuvo un crecimiento acumulado del 50 % en la última década


(2010-2019). Con una tasa de variación interanual que osciló entre el 0 % y el 12 %, el consumo mostró
una clara tendencia creciente, alcanzando los 115 millones de metros cúbicos en 2019.
El consumo de bioetanol está fuertemente concentrado en dos países: Estados Unidos, con el 48 % del
total, y Brasil, con el 27 %. Les siguen China (4 %), Canadá (3 %) e India (2 %). El 16 % restante se
distribuye en los demás países del mundo, con una participación destacada de Tailandia, Alemania,
Argentina, Reino Unido y Francia.

BVE20128304e.pdf (iica.int)

LA NORMATIVIDAD EN MÉXICO SOBRE LOS BIOCOMBUSTIBLES

La producción y el consumo de los biocombustibles, el etanol y el biodiesel, se han incrementado en el


mundo debido, principalmente, al uso que se les da en el sector autotransporte. En México se han
creado leyes y programas de gobierno para fomentar el desarrollo de los biocombustibles, sin
embargo. En el futuro, inmediato o lejano, probablemente se tengan que seguir los pasos de otras
naciones e impulsar más decididamente la utilización de los biocombustibles como una alternativa a los
combustibles fósiles en el sector autotransporte.

El presente reporte, que se divide en seis secciones principales, tiene como principal objetivo valorar la
producción y el comercio de los biocombustibles, en México y en el mundo. En la segunda sección se
revisa la normatividad más importante en México sobre los biocombustibles.

De igual manera, biodiesel se refiere al combustible que se obtiene por la transesterificación de aceites
de origen animal o vegetal, mientras que etanol anhidro es un tipo de alcohol etílico que se caracteriza
por tener muy bajo contenido de agua. Los biocombustibles líquidos, como el etanol y el biodiesel, son
usados primordialmente en el sector autotransporte debido a que pueden contribuir a disminuir las
emisiones de gases de efecto invernadero y se obtienen de fuentes renovables. Estados Unidos y
Brasil, los dos actores más relevantes en el mundo en este tema, han basado su producción de etanol
en el maíz y la caña de azúcar, respectivamente, mientras que los demás países han elaborado biodiesel
regularmente a partir de semillas oleaginosas.

En México, la venta y uso de los biocombustibles, etanol y biodiesel, son permitidos cuando se cumple
con los permisos y normas; sin embargo. En 2017 se modificó la norma con la finalidad de incrementar
el contenido máximo de etanol anhidro a 10 por ciento en las gasolinas del resto del territorio
nacional, pero se mantuvo la prohibición en las zonas metropolitanas del valle de México, de
Guadalajara y de Monterrey.
El tema sobre los impactos negativos al medio ambiente, que algunos científicos atribuyen a la
producción y consumo de los biocombustibles, se volverá a mencionar más adelante en el
documento. En febrero del 2020, el actual gobierno de México, que es encabezado por el licenciado
Andrés Manuel López Obrador, hizo pública su estrategia para promover el uso de tecnologías y
combustibles más limpios, entre los que se encuentran los bioenergéticos o biocombustibles. La
estrategia incluye varias líneas de acción, entre las que se encuentran facilitar el acceso al
financiamiento para la producción de bioenergía sustentable, impulsar la inversión necesaria para
atraer biocombustibles al mercado y fomentar la investigación científica sobre la producción de
bioenergéticos y sus impactos económicos y ambientales.

ETANOL
Aproximadamente 80 por ciento del etanol que se consume en el mundo es utilizado como
combustible, o biocombustible, en el sector autotransporte, mientras que el 20 por ciento restante es
destinado para la producción de bebidas alcohólicas, medicamentos y cosméticos, entre otros usos
industriales.
Como se puede ver en la gráfica 1, el consumo mundial de etanol se incrementó de 30 800 millones de
litros en 2000 a 131 500 millones de litros en 2019. 17 200 millones a 107 900 millones de litros, es
decir, 527 por ciento, mientras que su utilización para otros fines incrementó más lentamente, 74 por
ciento: de 13 600 millones a 23 600 millones de litros.

Brasil y Estados Unidos son líderes mundiales en lo que se refiere al etanol, tal como puede apreciarse
en el cuadro 1. En 2019 se produjeron 131 287 millones de litros, de los cuales Estados Unidos aportó
47 por ciento, es decir, 61 552 millones de litros. Brasil contribuyó con 26 por ciento, 33 875 millones,
de la producción mundial. Del total mundial producido, 109 582 millones de litros fueron de
biocombustible, de los cuales Estados Unidos contribuyó con 59 691 millones, es decir casi 55 por ciento.
Brasil produjo 30 553 millones de litros del biocombustible de etanol.

México produce cantidades incipientes de etanol.


144 millones de litros, de los cuales 54 millones fueron de biocombustible, es decir 37 por ciento. El
consumo de México, por otra parte, fue de 320 millones de litros, de los cuales 171 millones
correspondieron a biocombustible de etanol.
107 905 millones totales del biocombustible de etanol utilizados en el mundo.
Ambos países también participan activamente en el comercio internacional de etanol. En lo que
respecta a las exportaciones totales, contabilizaron 10 046 millones de litros, de los cuales a Estados
Unidos se le atribuyó 58 por ciento.
1 929 millones de litros de etanol en 2019, es decir, 19 por ciento de la cantidad global.

56Producción y comercio de biocombustibles.pdf (cedrssa.gob.mx)

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