Mi angustia, mi refugio
Salmo 130
UN ALMA DESESPERADA EN BUSCA DE PERDÓN V. 130
de lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
Cántico para los peregrinos que suben a Jerusalén. Desde lo profundo de mi desesperación,
oh Señor, clamo por tu ayuda.
Este salmo nos habla de un hombre que está angustiado, él está desesperado, su alma a
llegado a lo más profundo de la angustia que un hombre pueda llegar, excepto Cristo.
Angustia según la RAE: Temor opresivo sin causa precisa. Dolor o sufrimiento.
Desesperación: Pérdida total de la esperanza.
¿Qué puede causar tanta angustia, dolor, o sufrimiento? En su contexto, es el pecado.
Habla de un alma que está enredada en el pecado y que clama por perdón.
Salmo: 32. 3-5
Mientras callé, se envejecieron mis huesos
En mi gemir todo el día.
4
Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano;
Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
5
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;
Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah
¿Qué haces cuando tu alma está angustiada? ¿Cuándo hay desesperación en tu interior?
¿Cuándo has buscado ayuda en otros y no lo encontraste? ¿Cuándo lo intentaste todo y ya no
tienes mas opciones? ¿Cuándo tu vida está en lo más profundo del pecado? El salmista nos da
la respuesta: de lo profundo oh Jehová clamo a ti.
Hoy quizá tu alma está en lo más profundo y necesitas clamar a Dios.
El salmista está en un abismo espiritual de angustia o estrés exterior e interior, está deprimido.
UN RECONOCIMIENTO DE QUIEN ES DIOS V. 2
Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
Este salmo expresa
Es interesante que el salmista se refiera a Dios como Señor. Porque cuando pecamos, nos
convertimos en nuestros propios dueños, señores de nuestra vida, siguiendo nuestra voluntad,
desechamos el señorío de Dios y establecemos el nuestro. Oseas 8.4-5,14.
El salmista llama a Jehová Señor. Aunque su angustia es profunda, su Señor está en control de
todo lo que pasa.
Al llamar Señor, ahora lo reconoce como el Dios que gobierna su vida, que tiene la autoridad
y que acepta vivir bajo su autoridad.
La palabra Señor es Adonai indica su soberanía, controlador.
La providencia de Dios es el gobierno soberano de nuestro Dios que, en su Omnisciencia,
poder y sabiduría, controla y ordena todos los eventos de su creación, incluidos aquellos
relacionados con cada persona para garantizar que sus propósitos sean llevados a cabo.
Conocer el carácter de Dios debería traer el más completo descanso de nuestros temores.
Nuestro Dios está en control de todo. Su mano está obrando motivado por su compasión y
poder.
LA ESPERANZA DEL PERDÓN V. 3-4
JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados, ¿quién, oh Señor, podría sobrevivir? NTV
Si tu mirares, es decir, si tú consideraras nuestro pecado, si tu obraras de acuerdo a nuestras
maldades ¿Quién podría estar de pie? Y la respuesta es nadie.
Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.
Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte.
Perdón es liberar o librar a alguien. Es Dios quien nos libera de la esclavitud del pecado, de
nuestros temores, de nuestras angustias.
Su perdón tiene un propósito: para que seas reverenciado, es decir, para que sea respetado,
adorado, temido.
NUESTRA RESPUESTA V. 5-8
Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
En Dios he puesto mi esperanza; con toda el alma confío en él, pues confío en sus promesas.
TLA.
Aquí el salmista dice que esperó a Jehová, lo cual es una referencia a esperar con esperanzas
de lo que Dios hará de acuerdo a su palabra.