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Relevancia Territorial en Problemas Sociales

Este artículo analiza la creciente importancia dada a la dimensión territorial en el análisis de los problemas sociales en América Latina. Se argumenta que la relevancia del territorio es "por defecto", derivada de la crisis en el mundo del trabajo y las transformaciones en las políticas sociales bajo el nuevo modelo neoliberal de desarrollo. Si bien el territorio adquiere mayor atención, esto se debe a que expresa las ausencias generadas por la desestructuración laboral y la reducción de protecciones, en lugar de recursos positivos. Se requi
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Relevancia Territorial en Problemas Sociales

Este artículo analiza la creciente importancia dada a la dimensión territorial en el análisis de los problemas sociales en América Latina. Se argumenta que la relevancia del territorio es "por defecto", derivada de la crisis en el mundo del trabajo y las transformaciones en las políticas sociales bajo el nuevo modelo neoliberal de desarrollo. Si bien el territorio adquiere mayor atención, esto se debe a que expresa las ausencias generadas por la desestructuración laboral y la reducción de protecciones, en lugar de recursos positivos. Se requi
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Tan cerca, tan lejos:

Acerca de la relevancia “por defecto” de la


dimensión territorial

Ximena Baráibar Ribero

Resumen

Este artículo procura problematizar el auge creciente de la importancia de la dimensión


territorial en el análisis de los problemas sociales. Se entiende que el ámbito territorial adquie-
re menos relevancia por sus supuestas potencialidades que por lo que denuncia: la crisis en el
mundo del trabajo y las transformaciones en las políticas sociales, propias del nuevo modelo
de desarrollo. Se trata de una relevancia por “defecto” y por tanto con dificultades para trans-
formarse en un espacio que aporte a los procesos de integración social, como muchas veces se
señala. Se entiende que los límites de la referida relevancia del territorio, han sido escasamente
debatidos prevaleciendo en cambio una mirada “romántica” del mismo.

Introducción Estados nacionales, así como en la posibili-


dad de dar cuenta de la diversidad de expre-
Desde hace unos años se asiste al auge siones existentes en el territorio. Asimismo,
del desarrollo de la dimensión territorial en el espacio territorial es visualizado como un
el análisis de los problemas sociales, siendo ámbito potencialmente integrador, a partir de
las formulaciones sobre la descentralización, la crisis en el mundo del trabajo.
el desarrollo local o el capital social, algunas Esta revalorización de lo territorial, co-
de ellas. En muchas oportunidades, estas for- incide con el cambio de modelo de desarrollo
mulaciones sobre lo territorial han tenido dos que viene procesando América Latina, desde
características fundamentales. Por una parte, los años 80, y que se expresa -entre otros pro-
han tendido a autonomizarse de la realidad cesos- en los cambios en el mundo del trabajo
social más amplia, de la cual es parte y ex- (con aumento del desempleo, la informalidad
presa. Las transformaciones en el territorio y y la precarización del trabajo) y en las políti-
en la valoración que de él se hace operan con cas sociales. Señala Barba Solano (2004: 15)
independencia de los aspectos que las expli- que la crisis económica de 1982 y la necesi-
can, llevando en muchos casos a hacer de lo dad de crédito, le dio a Washington una posi-
territorial “la” cuestión social y no como aquí ción fuerte y el resultado desde la perspecti-
será entendido, una expresión de ella. Por otra va de Washington tuvo mucho éxito, con un
parte, han estado connotadas de forma ex- cambio general en la formulación de políti-
clusivamente positiva. Se ha insistido en los cas. Se redefine el escenario para la interven-
potenciales recursos (institucionales y de los ción estatal y se consolidan nuevos actores
habitantes) a ser movilizados por instancias globales y locales, quienes ponen en marcha
más pequeñas que aquellas derivadas de los una agenda económica y social distinta a la
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de la industrialización vía sustitución de im- territorial adquiere una importancia funda-


portaciones y sintetizada en el “Consenso de mental y distinta a la que tuviera en el anterior
Washington”. Este promovía un capitalismo modelo de desarrollo. Pero se entiende que la
de libre mercado y la apertura comercial, a misma no se deriva de los aspectos positivos,
través de una serie de reformas estructurales sino que se trata de una relevancia “por defec-
encaminadas a corregir los desequilibrios fis- to”. El aumento de la exclusión y la pobreza,
cal y externo, privatizar los bienes y servicios tienen expresión en el territorio amplificando
públicos, liberalizar el comercio, desregular su importancia a partir de un doble movimien-
el mercado laboral y financiero, y reformar to. La dimensión territorial adquiere relevan-
los sistemas tributario y de pensiones. cia a partir de las ausencias, básicamente las
En cuanto a la agenda social, señala el derivadas de la desestructuración del trabajo
autor, que la misma fue establecida por el y las protecciones sociales. Y también debido
Banco Mundial y el Banco Interamericano a que un conjunto de “respuestas” a estas au-
de Desarrollo a través de una serie de reco- sencias, toman lo territorial como su punto de
mendaciones para enfrentar la pobreza sin anclaje, lo que vuelve a darle importancia. La
poner en tela de juicio el funcionamiento del actual centralidad dada a la dimensión terri-
mercado. Estas indicaciones han llegado a torial, más que anunciar el descubrimiento de
conformar un nuevo paradigma de bienestar recursos y potencialidades hasta ahora desco-
en la región. En éste las políticas adquieren nocidos, anuncia la crisis de los mecanismos
un carácter residual, porque la agenda social de integración social que fueran consolidados
subraya el papel central del mercado en la a partir de la mitad del siglo XX.
producción y distribución del bienestar so- Se considera que es necesario contribuir
cial y rechaza la intervención estatal en los a problematizar la señalada autonomización
mercados laborales, los subsidios públicos a de lo territorial de procesos sociales más am-
la producción o la tendencia a fijar política- plios, los que si por una parte explican los
mente algunos precios. La política social se cambios en el territorio, por otra parte operan
subordina a imperativos de disciplina fiscal y de límites para su potencialidad. Esto tiene
presupuestal. Se enfatiza la conveniencia de que ser debatido en contextos que colocan en
descentralizar el gasto y los programas socia- las comunidades y el desarrollo local expec-
les y se le confiere un papel fundamental a tativas desmedidas. Junto a esto y entendida
la inversión en capital humano. El enfoque la relevancia del territorio “por defecto”, su
residual se expresa también en la reducción análisis adquiere importancia a partir de lo
de la cuestión social a problemas de pobre- que denuncia siendo una forma de aproximar-
za extrema, necesidades básicas insatisfechas se a procesos más generales. Aun en aquellos
o vulnerabilidad social y no a la producción países donde la fractura social constituye una
y distribución de bienestar. Los individuos marca de origen, se asiste a una fuerte deses-
más pobres se convierten en los referentes de tructuración de las formas de vida colectiva
la política social, excluyendo al resto de la que durante décadas marcaron el ritmo de las
sociedad, que conforman la categoría de “la relaciones sociales. Esta realidad, presente en
no pobreza extrema”. En congruencia con lo toda América Latina, adquiere dimensiones
anterior, los apoyos son concebidos para que particulares en los países del Cono Sur. La
los beneficiarios resuelvan por sí mismos sus consolidación de la ciudad posfordista, con-
problemas, aprovechando las oportunidades lleva enormes implicancias socio-espaciales,
que brinda el mercado. que se expresan en el reforzamiento de la
Pese a esta coincidencia, los procesos re- segregación territorial la que pone al descu-
feridos han sido poco puestos en relación y bierto las consecuencias de la desarticulación
por esto su vinculación es el objeto de este de las formas anteriores de sociabilidad y los
artículo. Se considera que en la actualidad lo modelos de socialización que estaban en la
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base de una cultura más igualitaria que la ac- obra barata y el desplazamiento del centro
tual (Svampa, 2004: 71). Las referidas impli- de gravedad económica hacia los servicios.
cancias se expresan en territorios poblados de También implica el deterioro y la dispersión
ciudadanos, que “aunque cerca, están lejos”. de las condiciones de empleo, remuneración
Se trata de una reflexión sobre los barrios y protección social para los asalariados, sal-
populares, debido a que es fundamentalmente vo para aquellos de los sectores protegidos
en estos donde se han colocado las expecta- (Wacquant, 2007: 304).
tivas de respuesta a variados problemas so- Entienden Castel (1997) y Wacquant
ciales. Y es también en estos que se entiende (2007: 306, 207) que es la propia naturaleza
opera una relevancia “por defecto”. No se tra- de la relación salarial lo que ha cambiado, de
ta de un rescate de la sociabilidad heterogé- manera que el empleo ya no ofrece una ga-
nea propia del anterior modelo de desarrollo, rantía sólida de protección contra la pobreza,
sino de expectativas puestas en espacios terri- incluso para aquellos que acceden a él. Con
toriales cada vez más empobrecidos y homo- el desarrollo del empleo de tiempo parcial,
géneos, a partir justamente de la crisis de ese los horarios rotativos y flexibles, los trabajos
modelo de desarrollo.1 temporarios, asociados a una disminución de
Este artículo se organiza en cuatro partes. los derechos y de la cobertura social, la ero-
En la primera y segunda parte, se destacan las sión de la protección sindical, la expansión
formas en que los cambios en el mundo del de escalas salariales a dos velocidades, el
trabajo y en la provisión de protección social resurgimiento de los talleres de explotación
se vinculan con el territorio. Luego de esto, intensiva y los salarios de miseria, el propio
se problematizan las posibilidades que tiene contrato de trabajo se ha transformado en una
lo territorial para constituirse en un espacio fuente de fragmentación social y de precarie-
integrador. Finalmente, junto con una síntesis dad. Si durante la expansión fordista, la rela-
de lo trabajado, se destacan algunos desafíos ción salarial ofrecía una solución a los dile-
planteados para el Trabajo Social. mas planteados por la marginalidad urbana,
bajo el nuevo régimen se la debe considerar
1. De la fábrica al barrio2 parte del problema a resolver.
Estos aspectos impactan en el territorio
El actual modelo de desarrollo ha ge- de diversas maneras. Por una parte, la pérdida
nerado como una de sus manifestaciones, o reducción de ingresos, así como el aumento
la desestructuración de la sociedad salarial, de la informalidad, hacen que el acceso a so-
entendiendo por esta una sociedad en la cual luciones habitacionales en las áreas formales
la mayoría de los sujetos sociales tienen su de la ciudad sea cada vez más difícil. No exis-
inserción social relacionada al lugar que ocu- te estabilidad laboral que permita organizar la
pan a partir del trabajo, o sea, no solamente estabilidad habitacional. En otros casos, al
su renta, sino también su estatus, protección descender los ingresos, se produce una re-
e identidad (Castel, 1997: 414). Esta deses- organización del presupuesto familiar, “libe-
tructuración de la esfera del trabajo remite rando” ciertos gastos como el de la vivienda
a la desaparición de millones de empleos de y los consumos básicos, al pasar a habitar la
baja calificación bajo la presión de la auto- periferia de la ciudad.
matización, la competencia de la mano de Por otro lado, el aumento del desempleo
y de las ocupaciones precarias, implican -en-
1 Esto no implica asimilar segregación territorial a pobre- tre otros aspectos-, para quienes viven esta
za. La segregación territorial no solamente tiene que ver situación, una mayor presencia en el territo-
con los movimientos (y sus consecuencias en la trans-
formación de la ciudad y la sociedad) que realizan los
rio donde habitan, dado que sus presencias
sectores de bajos (o nulos) ingresos, sino también con lo fuera son escasas e intermitentes. Quien no
que hacen los sectores de ingresos altos y medios. trabaja se desplaza poco en tanto no tiene
2 Svampa, 2005: 160.
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lugar donde ir ni recursos para desarrollar aspecto este reforzado por el carácter comuni-
actividades alternativas al trabajo (paseos, vi- tario de la asistencia.
sitas de familiares, etc.). El lugar en el que De esta manera, la relevancia de la di-
se vive y no el trabajo se transforma en el mensión territorial más que expresión del
espacio estable. De esta forma lo territorial descubrimiento de potencialidades ignoradas,
cobra potencia por defecto: es el lugar donde lo es de problemas en la integración social.
están los pobres. Se trata de un espacio que La promesa de que el trabajo se constituiría
se desarrolla por abandono, por inexistencia en la vía privilegiada para la integración so-
del espacio laboral. De acuerdo con Svampa cial, pierde actualidad para la población que
(2005: 160, 168) los procesos mencionados no logra establecer vínculos, estables y pro-
fueron ampliando la distancia entre el mundo tegidos, con el mercado de trabajo, para ser-
del trabajo formal y el mundo popular, cuyo vir de plataforma a estos procesos. El trabajo
corolario fue el quiebre del mundo obrero y la formal pierde su papel como referente central
progresiva territorialización y fragmentación para la organización de la vida cotidiana, para
de los sectores populares. Este proceso, que la provisión de disciplinas y regularidades, a
la sociología argentina ha sintetizado como el la vez que el progresivo aislamiento tiende a
pasaje de la fábrica al barrio, señala el ocaso hacer cada vez más difusas las señales que
del universo de los trabajadores urbanos y la desde la sociedad global indican caminos ac-
emergencia del mundo comunitario de los po- cesibles a personas de baja calificación para
bres urbanos. El barrio fue surgiendo como el alcanzar condiciones dignas de vida. El mun-
espacio de acción y organización, y se convir- do laboral ha operado como la principal fuen-
tió en el lugar de interacción entre diferentes te para la adquisición de derechos sociales, lo
actores sociales, desarrollando acciones cada que se reflejó en la extensión de la cobertura y
vez más desvinculadas del mundo del traba- variedad de las prestaciones asociadas al tra-
jo formal. bajo, así como el mejoramiento de su calidad.
Al ser el lugar donde los pobres están y al También ha proporcionado experiencias bási-
ser un espacio que no se articula con aquellos cas de ciudadanía, de valoración de la con-
derivados del trabajo, lo territorial adquiere tribución al funcionamiento de la sociedad y
relevancia, una vez más, por defecto. Buena de defensa de intereses colectivos a través de
parte de la vida de los pobres, tiene que ver acciones sindicales. Actualmente, se debilita
con lo que pasa en el territorio, lo que genera su rol como articulador de identidades, como
una diferencia con lo ocurrido en el anterior generador de solidaridades en la comunidad
modelo de desarrollo. En este, la vida de los laboral y en las instituciones que de allí de-
trabajadores pobres del Cono Sur latinoame- rivan. La reducción de las formas estables
ricano se caracterizaba por combinar densi- de participación en el mercado y el debilita-
dad urbana con una capacidad relativamente miento de sus organizaciones cierran fuentes
alta de absorción de empleo en la industria y importantes de construcción de derechos, per-
el sector público. En ese contexto, los traba- diendo también relevancia como promotor de
jadores pobres mantenían vínculos más esta- ciudadanía (Kaztman, 2003 a: 10,19).
bles con el mercado de trabajo y compartían En suma, y de acuerdo con Svampa
más servicios y espacios públicos con los es- (2005: 49, 294), las transformaciones señala-
tratos medios que lo que lo hace actualmente das implicaron una mutación de las pautas de
la media de pobres urbanos de esas ciudades integración social y trajeron una nueva matriz
(Kaztman, 2003 b: 14-15). De acuerdo con caracterizada por la polarización y la hetero-
Merklen (2005: 115) a falta de otros vínculos geneidad social. Como consecuencia, el pai-
de pertenencia y de solidaridad instituciona- saje urbano también reveló transformaciones
lizados, las clases populares construyen su importantes, adoptando formas territoriales
identidad alrededor de una comunidad local, cada vez más radicales, ilustradas por el pro-
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ceso de autosegregación de las clases media social. Actúan a nivel intelectual, tanto en la
y alta, así como por la segregación obligada producción de datos como de herramientas
de un amplio contingente de excluidos del conceptuales. Luego actúan a nivel de acceso
modelo, reflejada en la multiplicación de los a la ayuda financiera, ya que una buena par-
asentamientos irregulares. te de la misma es condicionada por la toma
El ámbito local se transforma en la caja de iniciativas de lucha contra la pobreza, lo
de resonancia de los efectos negativos del que estimula la adopción de su punto de vista
modelo. El aumento de la pobreza y la pro- (Merklen, 2005: 122).
fundización de las desigualdades, se expresan Con este telón de fondo y como fuera
en el territorio y también el aumento de la señalado, una de las manifestaciones de la
conflictividad social de estos derivada (Cle- transformación del sistema de protección
mente y Girolami, 2006: 50). social se vincula con la ampliación de la
vertiente asistencial. Derivado fundamen-
2. La territorialización de la protección talmente de los cambios en el mundo del
social trabajo, la relevancia de la dimensión te-
rritorial está dando cuenta del quiebre de
Las transformaciones en el mundo del la seguridad social dentro del sistema de
trabajo se articulan con cambios en la presen- protección social. Señala Boschetti (1997:
cia del Estado, expresadas en modificaciones 28) que en el Estado social, la pobreza y
en el sistema de protección social. Esto tam- la inseguridad social encuentran respues-
bién genera impactos en el territorio, el que tas a través del desarrollo de un sistema de
adquiere -nuevamente por defecto- relevan- protección social basado en la articulación
cia. Aquí interesa analizar la ampliación de de dos lógicas de cobertura social: junto a
la vertiente asistencial (en detrimento de la la asistencia, se desarrollan los seguros so-
seguridad social) en la protección social, las ciales. Históricamente, la asistencia social
modificaciones en las esferas de provisión de presenta características específicas: dere-
bienestar, así como en las formas de gestión cho no contributivo, selectivo, condicional,
de las políticas sociales. en la mayoría de las veces relacionado a
Los países latinoamericanos precedieron la idea de dependencia e incapacidad para
a las corrientes reaganistas y thatcherianas en producir. Los seguros sociales, a diferencia
la desarticulación de los antiguos modelos de de la asistencia, se impusieron como dere-
desarrollo económico y en la aplicación de los chos contributivos, basados en la relación
modelos neoliberales expresados en el Con- entre trabajo estable y el derecho a obtener
senso de Washington. Estas políticas se ba- acceso a la protección social. Las transfor-
saron en la reducción del tamaño del Estado, maciones en el mundo del trabajo, ponen
la liberalización de la economía, la apertura en cuestión la vertiente contributiva de la
de los mercados, las privatizaciones, la flexi- protección social, abriendo paso a la asis-
bilización de las relaciones laborales. Las re- tencial.
formas tuvieron como principal efecto poner El desplazamiento de la seguridad social
fin a la injerencia del Estado en la economía, y la creciente relevancia de la asistencia tie-
desactivar los sistemas de protección social y ne un correlato en el territorio. Este adquiere
desarticular la intervención de los sindicatos. menos relevancia por las supuestas potencia-
La crisis de la deuda externa dejó a los lidades existentes que porque la asistencia es
Estados latinoamericanos en una situación territorializada. Señala Castel (1997: 40,62)
de dependencia financiera que indujo a los que el campo de la asistencia está delimita-
gobiernos al recurso de los organismos inter- do a partir de dos vectores fundamentales:
nacionales de crédito, los que se transforman la incapacidad para trabajar y la relación de
en un nuevo actor en el campo de la cuestión proximidad entre quienes asisten y son asis-
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tidos. El indigente tiene más posibilidades de Entiende Merklen (2005: 110,119) que
obtener socorro cuando es conocido, cuando un nuevo sistema de protagonistas en las polí-
entra en las redes de vecindad que expresan ticas sociales (el Estado descentralizado y re-
una pertenencia a la comunidad. formado, las organizaciones internacionales y
las ONG y organizaciones de habitantes) se
Entiende Castel (1997: 469) que la re- engrana con un desplazamiento de la proble-
lación laboral fordista, implica -entre otros mática social, expresada en el corrimiento
aspectos- la inscripción del trabajador como de la problemática del trabajador hacia la del
miembro de un colectivo dotado de un estatu- pobre. La cuestión social será sinónimo de
to social, superando la fragilidad contractual pobreza, lo que no se deriva necesariamente
y permitiendo la reducción progresiva del de una observación objetiva del fenómeno,
carácter personalizado e individualizado del puesto que otros aspectos (como el aumento
vínculo de trabajo. Se trataba de un proceso del desempleo y la degradación de la relación
de desindividualización que inscribía al tra- salarial) fueron observados sin que pasaran a
bajador en regímenes generales y protección integrar las problematizaciones o las estrate-
social y permitía una estabilización de los mo- gias para hacer frente a los nuevos retos. La
dos de vida. Esa desindividualización permi- denominación de pobres de los que eran con-
te la desterritorialización de las protecciones. siderados trabajadores comporta una redefini-
Las nuevas protecciones se colocan en un re- ción de los problemas sociales y del campo de
gistro distinto del promovido por las protec- lo posible en el ámbito de la acción.
ciones cercanas de la asistencia, donde sólo En el contexto analizado, esta redefini-
se obtenía seguridad a través de la pertenen- ción de los problemas sociales, se expresa
cia territorial. El seguro despersonalizaba y al en dos ámbitos con impactos en el territorio.
mismo tiempo deslocalizaba las protecciones, En primer lugar, en un reordenamiento de las
instaurando una asociación inédita entre se- esferas que potencialmente proveen bienestar
guridad y movilidad. Si llenaba las condicio- social. Para las perspectivas liberales, debe
nes que lo convertían en derechohabiente, el tenderse a la reducción de la esfera del Es-
trabajador podía estar igualmente asegurado tado, siendo el mercado el ámbito en el que
en cualquier ciudad. El resquebrajamiento deben resolverse las necesidades sociales. En
de la seguridad social y la emergencia de la caso de una falla de este, se espera que sean
asistencia, implica entonces un retorno a la las familias y comunidades las que respondan
reterritorialización de la protección social, al a las mismas. Entiende Svampa (2005: 89)
espacio territorial como ámbito fundamental que la ciudadanía reservada a los excluidos
en el cual se desarrollan las políticas y progra- es de carácter restringida, se trata de un “mo-
mas sociales. Esto por la razón ya señalada: es delo participativo-asistencial”. Este implica
el ámbito donde la gente está de manera esta- políticas focalizadas, omnipresencia del Es-
ble. Si existe trabajo formal, es posible pensar tado y participación en redes, expresado en
en programas sociales fuera del lugar donde la exigencia de auto-organización comunita-
se vive, básicamente en la órbita del trabajo. ria. Una de las recetas para combatir la po-
Ante esta realidad, diversos programas socia- breza consiste en impulsar el desarrollo de
les se desconcentran, procurando acercar los redes comunitarias locales, con el objetivo
servicios a las distintas comunidades. A esto de generar formas de participación ciudada-
se suman los programas emblemáticos surgi- na y estrategias de “empoderamiento” entre
dos en el marco de situaciones de “crisis en la los más vulnerables. En similar sentido, para
crisis” -programas que garantizan alguna for- Merklen (2005: 113) pensar la agenda social
ma de renta y los de alimentación-, los cuales en términos de lucha contra la pobreza tiene
se desarrollan fundamentalmente en el marco como una de sus consecuencias fijar la mirada
de administraciones locales. sobre los pobres, trabajando menos sobre los
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dinamismos sociales que configuran la causa de los pobres). En suma, este enfoque instala
del empobrecimiento. En el mejor de los ca- la idea de un municipio capaz de movilizar
sos, se pretende promover las asociaciones de recursos locales y reconoce diferencias técni-
habitantes y se habla del empoderamiento, lo cas y administrativas que se pueden superar
que implica una invitación a los pobres a par- por medio de planes de desarrollo. A su vez,
ticipar en la gestión de su propia asistencia. se pondera la capacidad de establecer redes
Finalmente, la vinculación entre protec- de cooperación entre las ONG, las organi-
ción social y territorio es potenciada por el zaciones comunitarias y los beneficiarios de
cambio en la matriz de políticas sociales. Las los programas sociales. Se incentiva la visión
respuestas construidas a partir de las pers- de un desarrollo autogenerado que ignora las
pectivas neoliberales, implican abandonar las condiciones objetivas que tienen la mayoría
pretensiones universalistas para focalizar las de los gobiernos municipales para establecer
acciones sobre las categorías de pobres más sus estrategias económicas.
afectadas por las dificultades. Las políticas De esta manera, los cambios a nivel es-
sociales son orientadas hacia los distintos tatal, la redistribución de los papeles de los
grupos que deben asistirse y sobre los dife- actores encargados de la provisión de bienes-
rentes tipos de problemas sociales asociados tar y la nueva problematización de lo social
con la pobreza, lo que genera además una en términos de pobreza, se ven acompañados
multiplicación de programas sociales. Se trata por un aumento de la relevancia de las ONG
de ayudar a los sectores de la población des- y de las asociaciones de beneficiarios. La
amparada y para eso “es necesario estar sobre existencia de organizaciones de base territo-
el terreno” (Merklen, 2005: 125). rial no constituye una novedad. Los rasgos
La focalización debe acompañarse de distintivos en la actualidad se derivan del au-
una descentralización del Estado en beneficio mento de las mismas en detrimento de otras
de los gobiernos locales, permitiendo mejorar modalidades organizativas y su ubicación en
las políticas en términos de costos e impac- el entramado de prestaciones sociales, lo que
tos. Entienden Clemente y Girolami (2006: también potencia el ámbito territorial.
16,20-21) que este cambio está relacionado En un estudio sobre organizaciones te-
con cuestiones económicas y políticas deri- rritoriales en Argentina, realizado por Cle-
vadas fundamentalmente de la reforma del mente y Girolami (2006: 50-55), estas fue-
Estado, como la reducción de los gastos en ron agrupadas en dos conjuntos. Por un lado,
el nivel central y la transferencia de respon- organizaciones tradicionales que responden
sabilidades a las provincias y municipios y a una configuración ligada al fomentismo y
la pérdida de importancia gradual del Esta- al vecinalismo. En estas, la idea de progreso
do nacional como agente de desarrollo. En constituye la principal motivación y su acción
este marco, se vuelve importante considerar se encuentra centrada en el desarrollo urbano
las especificidades locales para el diseño y ligado a la provisión de infraestructura, equi-
la gestión de las políticas públicas, en vistas pamiento, vivienda y servicios. Por otro lado,
del reconocimiento de la necesidad de ges- fueron identificadas nuevas expresiones aso-
tión de la diversidad, siendo el municipio ciativas que se desarrollan para enfrentar la
una instancia privilegiada. Un segundo argu- pobreza y el desempleo, cuyo motivo básico
mento a favor de la descentralización refiere de nucleamiento está centrado en la satisfac-
a la relevancia del aumento de la participa- ción de necesidades de subsistencia. Dentro
ción social. Señalan las autoras que al bino- de este segundo grupo, un conjunto importan-
mio democracia/ desarrollo local se agrega el te de organizaciones corresponde a aquellas
principio de superación de la pobreza, lo que que encontraron en el territorio un espacio de
implica desarrollo de la comunidad, focaliza- agregación de demandas que anteriormente
ción y participación social (particularmente se manifestaban en el campo laboral. Como
66 Ximena Baráibar Ribero

consecuencia de los procesos de desempleo “capital social” del que los gobiernos no pueden
y desafiliación, son dos las principales moti- ignorar ya la existencia. En tercer lugar, las nue-
vaciones para el agrupamiento en el territo- vas estrategias contribuyeron a modificar la re-
rio. La primera está dada por la posibilidad lación con lo político de las clases populares. El
de acceder a recursos que permitan mayores juego triangular entre agencias internacionales,
niveles de satisfacción de necesidades. La ac- ONG y gobiernos convoca a las organizaciones
ción de las organizaciones comunitarias está locales como actor privilegiado, lo que refuerza
dirigida fundamentalmente a la resolución de a las organizaciones de base territorial así como
necesidades y demandas antes garantizadas el juego político local. De esta manera, el pa-
por las políticas sociales del Estado de bien- saje de la fábrica al barrio se fue consolidando
estar y la relación salarial estable. La situa- a través de la articulación entre descentraliza-
ción de crisis, constituye el principal factor ción administrativa, políticas sociales focaliza-
de contexto y el impulso para que se activen das y organizaciones comunitarias, lo cual trajo
nucleamientos en el espacio comunitario. La una reorientación de las organizaciones locales
proximidad territorial constituye el primer (Svampa, 2005: 184).
punto de vinculación entre los miembros de Políticas desconcentradas y descentrali-
la organización y un lugar de reconocimien- zadas, focalizadas y con participación de los
to de objetivos compartidos. El otro factor ya beneficiarios, canalizan recursos a partir de
fue señalado y refiere a la implementación una lógica de proyectos, lo que implica cur-
de programas sociales del Estado con foca- sos de acción limitados en el tiempo y en el
lización territorial. En el surgimiento de las espacio (lo que también potencia el territorio)
nuevas organizaciones se combina la crisis y la intención de luchar contra la pobreza en
económica y de ingresos con el modelo de función de necesidades y de objetivos que de-
gestión asociada de las políticas sociales y las ben ser definidos localmente y que deben des-
políticas focalizadas de asistencia y las prác- encadenar dinámicas destinadas a volver más
ticas de beneficencia, que han contribuido al autónomos a sus beneficiarios. Sin embargo,
nucleamiento en el territorio. los proyectos de lucha contra la pobreza no
Como fuera señalado con relación a las permiten nunca que algo sea conquistado.
organizaciones sociales la segunda novedad re- Asociaciones y grupos de habitantes perma-
fiere a su ubicación dentro de las prestaciones necen en una perpetua búsqueda de recursos
sociales. Entiende Merklen (2005: 126) que la que son distribuidos demasiado puntualmente
participación de las organizaciones barriales en para que puedan inscribirse en una dinámica
la gestión de las políticas sociales es mucho más de regularidad social (Merklen, 2005: 128-
antigua que la reorientación de las políticas pú- 129).
blicas. Para el autor, la novedad procede de va-
rios factores reunidos por la coyuntura en la que 3. ¿Nuevo fundamento para la integración
se inscriben las estrategias de lucha contra la social?
pobreza. En primer lugar, la precarización del
empleo y el deterioro de los sistemas de protec- Como fuera señalado, este artículo parte
ción social dejan a una cantidad creciente de fa- de considerar que la dimensión territorial ha
milias fuera del alcance de los antiguos sistemas adquirido en los últimos años una gran rele-
sociales apoyados por los sindicatos y el Estado: vancia en el análisis de los problemas socia-
los mismos que se tenían por trabajadores, hoy les, estando asociado a valoraciones positi-
son invocados como pobres. En segundo lugar, vas, llegando a ser indicado como un posible
alentados por las nuevas orientaciones políticas, ámbito de integración social. En este apar-
los Estados se propusieron construir este tipo de tado interesa analizar en qué medida esto es
interlocutor político. El estatuto de las organiza- posible, lo que debe ser realizado a la luz de
ciones locales cambia, se las reconoce como un los cambios en el mundo del trabajo y en la
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matriz de políticas sociales, tal como fueron dades barriales ocupan los espacios vacantes
desarrollados. dejados por las instituciones.
Merklen (2005: 176) destaca la inesta- Entonces, en espacios caracterizados ines-
bilidad como una característica del mundo tablemente por el empleo y las instituciones, el
popular. Para el autor, las fuentes de esta barrio puede constituir el sostén básico de los
inestabilidad son la relación con el trabajo y individuos, la base principal de la estabilización
las instituciones públicas. Las condiciones de de la experiencia. Este ofrece al individuo un
trabajo y la seguridad del empleo, junto a las marco de inscripción social territorializada en
instituciones públicas, fueron el germen de el que los habitantes encuentran, por una parte,
una estabilidad que permitió organizar histo- una estructura relacional que les sirve de soporte
rias individuales e intergeneracionales. Fue la y por la otra, un lazo con los servicios, la ciudad
articulación entre el mundo del trabajo y la y las instituciones. Permite por tanto hacerse de
institucionalización de las protecciones socia- un lugar en el mundo y en gran medida afrontar
les a través del derecho que permitió conjurar de manera colectiva los problemas engendrados
una gran parte de las inseguridades sociales. por la precariedad, reduciendo los estados de
Actualmente, y como fuera analizado, se vulnerabilidad.
asiste a la introducción de nuevas fuentes de Señala Merklen (2005: 137) que las cons-
inestabilidad. Si la precariedad de las relacio- tataciones anteriores conviene relativizarlas.
nes de trabajo se sitúa en el corazón de las La inscripción territorial permite -a veces- re-
irregularidades, la orientación de las políticas sistir algunos de los efectos más perversos de
sociales no es menos productora de inestabili- una individualización anómica que amenaza
dad. Las estrategias de lucha contra la pobre- a los más débiles de una desafiliación com-
za, inscritas en la lógica de proyectos, no per- pleta. Las estructuras relacionales constitui-
miten estabilizar la vida de los individuos ni das a partir de la inscripción territorial, sus-
constituirse en los soportes necesarios para su tituyen las fallas de las otras modalidades de
soberanía. En lugar de modificar la situación inscripción colectiva. Sin embargo, el carác-
contra la cual luchan, estas estrategias termi- ter masivo de la vulnerabilidad plantea pro-
nan reforzando las lógicas de funcionamiento blemas imposibles de resolver en el marco de
ya instaladas en los barrios pobres (Merklen, las solidaridades locales. Ante la pobreza y la
2005: 129,170, 193). precariedad, la ayuda mutua no puede bastar
Señala Merklen (2005: 156,182) que la para colmar los déficit de una situación a la
forma y el tipo de institución, así como las ac- que son abandonadas las familias. Los lazos
tividades institucionalizadas son determinan- locales de solidaridad no pueden propulsar a
tes del lugar que lo local adquiere en la inte- los individuos a una plena integración en la
gración social de los individuos. Cuanto más sociedad moderna.
amplias y comprensivas son las estructuras Los límites de lo local son de dos natura-
universales, más pierde el barrio en importan- lezas diferentes. El primer tipo de límites se
cia como constructor de identidad y sostén de desprende del hecho de que las regulaciones
los individuos y de las familias. Cuando los de la vida del barrio se realizan en gran medi-
soportes de orden societal son menos sólidos, da fuera de éste. La mayoría de las regulacio-
lo local toma el relevo a través de diversas nes de la vida social corresponden al dominio
formas de relaciones de proximidad. El ba- institucional, especialmente al del Estado, in-
rrio puede resultar la vía privilegiada de for- cluso en las sociedades en que el Estado está
mación de la identidad cuando los lazos de poco presente. El segundo tipo de límites pro-
integración social no son lo suficientemente viene del hecho de que la participación de los
sólidos, como en el caso de todos los barrios individuos en la sociedad no puede hacerse
asociados a formas de exclusión social, en los exclusivamente en el dominio de lo local. Si
que los lazos tejidos en el marco de solidari- el barrio puede constituir un territorio de ins-
68 Ximena Baráibar Ribero

cripción, no puede bastar nunca para organi- esos ámbitos, pero también dado que el TS
zar por entero la vida del individuo. El barrio mira con “romanticismo” ciertos trazos de las
se constituye en una muralla defensiva frente políticas sociales, sin la suficiente problema-
a la pobreza y la inestabilidad en la que está tización de los mismos: se entusiasma rápi-
inmersa la experiencia social, permitiendo po- damente con el discurso de la autonomía y
ner pie en tierra firme a sectores sociales que con las lógicas de contrapartida; concibe los
de otra manera se encontrarían en el mayor territorios como lugares llenos de potenciali-
desarraigo. No obstante, esta estrategia de in- dades; se entusiasma también con el traslado
tegración opera a través de una inscripción en creciente de las intervenciones a los procesos
la ciudad que en sí no puede colmar los déficit de coordinación, promoción, etc., en tanto
de integración engendrados por otros registros tiene dentro de sí miedo a los programas asis-
de lo social. No da acceso más que a una in- tenciales y gusto por los educativos y los pro-
serción de tipo marginal, aunque más no sea mocionales; y finalmente también confía en
porque la relación con el trabajo pasa por otras la autogestión de los pobres como mecanismo
vías (Merklen, 2005: 169, 191). de salida de la pobreza (Baráibar, 2005: 163).

4. Desafíos para el Trabajo Social y síntesis final En el territorio desarrolla su acción profe-
sional con población que producto -entre otros-
A partir de la constatación de la relevan- de la pérdida y/o precarización del trabajo viene
cia que la dimensión territorial ha adquirido sufriendo un constante deterioro de sus condi-
en los últimos tiempos, este artículo tuvo ciones de vida, manifestándose en un aumento
como objetivo analizar su vinculación con los de la desigualdad y la pobreza. Estas situaciones
cambios en el mundo del trabajo y el nuevo generan un aumento de demandas al Estado, en
modelo de políticas sociales. Se considera el mismo momento en que este cambia su ma-
que la relevancia del territorio deriva menos nera de estar presente (ampliación de su carácter
de las supuestas potencialidades que el mis- residual y transitorio, deterioro de la calidad y
mo tiene, que de las ausencias que denuncia, de los dispositivos existentes y ampliación de
siendo por tanto una relevancia “por defecto”. los procesos de desmaterialización de las po-
líticas sociales). Mayores demandas al Estado
Los procesos analizados impactan en el en la provisión de bienes y servicios sociales,
ejercicio profesional del Trabajo Social, en tan- implican mayores demandas a los trabajadores
to las políticas sociales constituyen el espacio sociales.
ocupacional de la profesión y las poblaciones Si aumentan el desempleo y el número de
pobres, el sujeto fundamental a quien se dirige pobres, habrá cada vez más gente cuya vida
el accionar de los trabajadores sociales. transcurre casi exclusivamente en el territorio
El Trabajo Social se coloca entre las ex- donde vive y solamente con quienes compar-
pectativas desmedidas puestas en el ámbito te ese territorio. Por otra parte, la desconcen-
territorial y la realidad de quienes allí habi- tración y más en general, lo territorial como
tan. Si por una parte esas expectativas pro- ámbito de desarrollo de políticas y programas
vienen como mandatos externos, por otra sociales, que permitiría acercar bienes y ser-
existen dentro de la propia profesión, lo que vicios sociales a quienes tienen dificultades
las termina reforzando en muchas oportuni- para su acceso, puede terminar consolidando
dades. Por otra parte, las modificaciones en mayores procesos de segregación en tanto la
la administración de las políticas sociales no gente queda cada vez más “encerrada” en su
ocurren por fuera de la profesión. En los pro- territorio. Es posible observar un creciente
cesos de descentralización y focalización, los proceso de aislamiento de las comunidades
trabajadores sociales tienen un rol relevante. más pobres y de su gente, de desarrollo de
Este deriva de la ubicación privilegiada en competencias sociales solamente habilitantes
Tan cerca, tan lejos: Acerca de la relevancia “por defecto” de la dimensión territorial 69

para operar en el territorio en que se habita En cuanto a la emergencia de las orga-


con la creciente sensación de lejanía de la nizaciones territoriales, generalmente tiende
ciudad y por tanto de resquebrajamiento de la a establecerse una relación (perversa) entre
ciudadanía. Señala Procacci (1999: 38) que el crisis y participación. Cuanto mayor es la
significado de ciudadanía que opera en esas situación de crisis (por tanto, de dificultad
políticas es el de integración local. La ciuda- para el acceso a recursos a través del merca-
danía se convierte en una cuestión de socia- do), mayor es la dependencia de la asistencia
bilidad, de animación activa; conductas cuyo y más centradas están estas organizaciones
marco es el emplazamiento donde se produce en la sobrevivencia. La lógica de proyectos
la exclusión. Los recursos materiales y sim- y las propias condiciones de vida de la po-
bólicos disponibles en los barrios populares blación, refuerzan una lógica centrada en la
tienden a empobrecerse, lo que obliga a pre- sobrevivencia. No se trata de organizaciones
guntarse por el potencial del espacio territo- enmarcadas en horizontes que trasciendan la
rial. emergencia y por tanto, lo inmediato. Esta
A esto es posible sumar las advertencias realidad lleva -nuevamente- a preguntarse so-
señaladas por Castel (1997: 475) quien entien- bre qué es posible de esperar del nuevo tejido
de que la localización de las intervenciones social surgido en territorios empobrecidos y
recobra una relación de proximidad entre los organizados en torno de proyectos contingen-
participantes, que las regulaciones universa- tes.
listas del derecho habían desdibujado. Para el El Trabajo Social (no exclusivamente)
autor, las prácticas de la asistencia constituyen avanza escasamente en la problematización
un buen esquema para captar el retorno a lo de las tensiones instaladas en el territorio, no
local en las políticas de inserción. La novedad visualizando que las intervenciones sociales
de estas políticas no excluye algunas homolo- “fallan” mucho menos por problemas técni-
gías con la estructura de la protección cercana. cos u operativos que debido a que la impor-
Para el solicitante se trataba siempre de hacer tancia adquirida por el territorio es al mismo
reconocer su pertenencia a la comunidad. Se tiempo su límite.
pregunta el autor sobre las garantías de que los Como fuera señalado en la introducción,
nuevos dispositivos no den origen a formas de analizar el territorio es un camino para anali-
neopaternalismo. Sin la mediación de los de- zar transformaciones más generales. Los ac-
rechos colectivos, con la individualización del tuales procesos de segregación territorial, así
socorro y el poder de decisión fundado en el como la relevancia del territorio “por defecto”
conocimiento recíproco otorgado a las instan- dan cuenta de la crisis de los mecanismos de
cias locales, se corre el riesgo de que renazca integración social. Señala Svampa (2004: 60,
la vieja lógica de la filantropía: promete fideli- 77) que la inversión del anterior patrón socio-
dad y serás socorrido. espacial aparece vinculado al colapso del anti-
Por otra parte, la apuesta a la auto-organi- guo modelo de acumulación y a su reemplazo
zación de los pobres, forma parte de un enfo- por una matriz diferente. Lo propio de los an-
que que encapsula el problema de la pobreza tiguos modelos societales (fundamentalmente
y propone su superación a partir de activar los del modelo Estado céntrico, que caracterizó
recursos locales. Entienden Clemente y Giro- la etapa de sustitución de importaciones) fue
lami (2006: 21) que en contextos de aumento limitar las asimetrías sin poder anularlas del
de la desocupación y la pobreza y de concen- todo. Los diagnósticos actuales dan cuenta de
tración de la riqueza, esto resulta bastante la afirmación de un tipo societal que refuer-
improbable. Se establece que la planificación za los procesos de fragmentación existente,
y la participación social generan desarrollo, que multiplica la segmentación social, todo lo
independientemente de las variables sociales cual conduce a una conclusión inversa a la de
y económicas locales y su contexto regional. las décadas anteriores.
70 Ximena Baráibar Ribero

Los procesos reseñados vuelven impres- la profesión supere la contradicción entre un


cindible el estudio y la reflexión sistemática discurso que señala la complejidad de los fe-
sobre los mismos, lo que coloca desafíos a las nómenos a los que se debe responder y una
unidades académicas. El territorio constituye pobre capacidad teórica para dar cuenta de
un buen punto de partida, en tanto muestra y esta complejidad. Se señala que los proble-
oculta. Si por un lado muestra ausencias y mas son múltiples e interrelacionados, pero
quiebres, por otro lado el proceso de encap- las explicaciones se vuelven superficiales, es-
sulamiento hace que las expresiones más dra- trechas, acotadas y particulares.
máticas de las condiciones de vida actuales Los resultados de los procesos analiza-
puedan “no ser vistas” por el conjunto de la dos generan cambios en el vínculo social, en
sociedad. Dado su quehacer profesional, el la concepción de lo que debe ser una “bue-
Trabajo Social presencia cotidianamente los na” sociedad, en la reconfiguración de las
procesos analizados. En tanto tiene proximi- relaciones entre lo público y privado, en la
dad con las expresiones dramáticas del actual emergencia de formas de regulación que irán
modelo de desarrollo, le cabe a la profesión marcando nuevas y rotundas formas de dife-
dar cuenta de estos procesos y contribuir a renciación entre los ganadores y perdedores
volverlos públicos. Se trata de una ubicación del modelo neoliberal, todo lo cual se expresa
profesional privilegiada para la generación de en el territorio y al mismo tiempo lo limita.
conocimiento, lo que ha sido escasamente ca- Generan consecuencias en el modelo de ciu-
pitalizado (Baráibar, 2005). dadanía, asentado en la figura del ciudadano-
Pero la realidad no “habla” por sí sola. propietario y del ciudadano-consumidor, an-
La vinculación del territorio con transfor- tes que en un modelo de ciudadanía política
maciones generales de las cuales es parte y apoyado sobre criterios universalistas y, por
expresa, solo es posible desde el conocimien- ende, con alcances generales (Svampa, 2005:
to. Un riesgo aquí presente tiene que ver con 58, 94).
que la territorialización de la protección, sea En suma, la dimensión territorial adquie-
también la territorialización de la reflexión. re relevancia menos por sus presencias que
Las nuevas modalidades de las políticas so- por sus ausencias; no por sus potencialidades,
ciales operan también como límites a una sino por lo que denuncia: ilustra la fragmenta-
reflexión más universal, centrándola en las ción social que constituye uno de los núcleos
pequeñas unidades y en cortos cursos de ac- centrales del nuevo modelo social.
ción. Este riesgo se deriva de la idea de que
el territorio expresa toda la realidad social y
por tanto, analizar lo micro implica automá-
ticamente analizar lo macro o como otra ver- Bibliografía
sión del asunto, creer que lo micro se explica
a sí mismo, vaciándolo de sus vinculaciones Baráibar, Ximena. “Transformaciones
generales. Si bien no alcanza comprender la en los regímenes de protección social y sus
sociedad global para entender las situaciones impactos en el Trabajo Social”. En: Revista
particulares, no es posible entender estas úl- Katálysis, Volumen 8, número 2. Universi-
timas sin una comprensión de la primera, lo dad Federal de Santa Catarina. Florianópolis,
que solamente es posible dentro de referen- Brasil 2005.
ciales teóricos. Es imprescindible poder for-
mularle a la realidad buenas preguntas, para Barba Solano, Carlos. Régimen de bien-
lo cual es necesaria la formación teórica y la estar y reforma social en México. Serie Polí-
investigación. ticas Sociales Nº 92. CEPAL Santiago, Chile
En el caso del Trabajo Social, para avan- 2004.
zar en el sentido señalado, es necesario que
Tan cerca, tan lejos: Acerca de la relevancia “por defecto” de la dimensión territorial 71

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