Lumbalgia
Hablamos de lumbalgia cuando un paciente refiere dolor, acompañado generalmente de tensión
muscular, en la región lumbar, entre la parrilla costal y la región glútea inferior. Puede ser aguda o
crónica (>12 semanas). Puede irradiarse a la pierna más abajo de la rodilla (ciática) o no (lumbalgia
simple).
Entre un 60-80% de las personas tiene dolor lumbar a lo largo de su vida. La lumbalgia aguda tiene
buen pronóstico y generalmente se manifiesta como una entidad autolimitada (más del 90% se
recuperan en 3-6 meses y más del 90% de las bajas duran menos de 2 meses) (Pengel LH, 2003;
Koes B, 2006)
En más del 85% de las personas no se encuentra una causa subyacente. Clasificar a los pacientes
en: lumbalgia simple o irradiada, lumbalgia sospechosa y lumbalgia crónica puede ser el punto de
partida para decidir el manejo y las pruebas de estudio indicadas.
Hablamos de lumbalgia sospechosa en estas situaciones:
Primer episodio ocurre antes de los 20 años o después de los 50
Dolor no mecánico
Fiebre
Historia previa de cáncer
Tratamiento con esteroides
Inmunodepresión
Pérdida de peso
Síntomas o signos de déficit neurológico
Traumatismo previo
Algoritmo de manejo
Pronóstico y derivación
El dolor lumbar disminuye rápidamente en el primer mes tras el inicio, la mayoría
de pacientes recuperan su nivel previo de dolor. Continúa decreciendo en los 3
meses siguientes y permanece estable a partir de ahí. Entre el 68% y el 86% de
participantes volvieron al trabajo en el plazo de un mes. Entre 3-6 meses la
recuperación laboral fue del 93% (Pengel LH, 2003)
Aunque existe una gran heterogeneidad y poca concordancia en los resultados de
los estudios sobre pronóstico de la lumbalgia, este listado resume algunos a tener
en cuenta (Grupo Español de Trabajo del Programa Europeo COST B13, 2005;
Enthoven P, 2006; Shelerud RA, 2006):
Haber sufrido episodios previos en los últimos 5 años
Sexo femenino
Edad superior a 50 años
Poco ejercicio físico
Dolor irradiado
Signo de Lasègue positivo
Incapacidad producida por el dolor al inicio del episodio
Problemas laborales (conflictos, trabajos con altas demandas, baja
satisfacción laboral, trabajos monótonos)
Problemas emocionales (depresión, ansiedad)
En caso de que al inicio o a lo largo del proceso exista paresia progresiva,
incontinencia de esfínteres o síndrome de cauda equina, debe remitise al paciente
con urgencia para su intervención quirúrgica. También debe considerarse la
valoración quirúrgica en caso de (Grupo Español de Trabajo del Programa
Europeo COST B13, 2005)
Dolor intolerable de ≥6 semanas pese a tratamiento médico
Dolor que limita la deambulación y cede con reposo de ≥6 meses e imagen
radiológica positiva
¿Qué tratamiento usar?
Aunque aconsejar el aumento de la actividad física no ha demostrado que pueda
prevenir el dolor de espalda en adultos sanos, tiene otros beneficios probados
como la disminución del riesgo cardiovascular, la obesidad y la osteoporosis (U.S.
Preventive Services Task Force, 2005). No hay un tipo de ejercicio más
recomendable que otro, elige el paciente el que más se adapta a sus
características y posibilidades.
Es recomendable informar al paciente sobre la lumbalgia basándonos en un
modelo biopsicosocial. Explicar al paciente que la lumbalgia inespecífica no se
debe a ninguna enfermedad grave y que si no hay signos que vayan a modificar
el tratamiento no se precisan pruebas especiales (Henrotin YE, 2006; Grupo
Español de Trabajo del Programa Europeo COST B13, 2005) La entrega de
material informativo no es suficiente prevenir el absentismo y reducir costes de
los cuidados de salud (Henrotin YE, 2006)
¿Reposo o actividad?
Salvo en los primeros días en que el dolor puede ser severo e invalidante, no está
indicado hacer reposo. Existen evidencias suficientes para afirmar que el reposo
en cama es menos eficaz que cualquier otra alternativa terapéutica. Así pues, no
debe recomendarse y debería limitarse a los pocos días en los que el paciente
normalmente tiene dolor severo al moverse (generalmente menos de 4).
Mantener el máximo de actividad posible (incluso su actividad laboral habitual) es
beneficioso para los pacientes: mejoran más rápido los síntomas, disminuye el
riesgo de paso a la cronicidad y se reduce el tiempo que están fuera del trabajo.
En los pacientes con ciática, hay poca o ninguna diferencia entre la
recomendación de reposo en cama y la de permanecer en actividad, entre el
reposo en cama y los ejercicios o la fisioterapia y entre siete días de reposo en
cama o dos a tres días. (Hagen KB, 2006).
El tratamiento con ejercicios es efectivo para disminuir el dolor y mejorar la
función en adultos con dolor lumbar crónico (Van Tulder MW, 2006). En el dolor
lumbar subagudo (6-12 semanas) un programa de actividades graduadas mejora
los resultados de ausentismo, pero otros tipos de ejercicios tienen una utilidad
más incierta. En el dolor lumbar agudo, el tratamiento con ejercicios es tan
efectivo como otros tratamientos conservadores (Hayden JA, 2006).
Fármacos
Los analgésicos y los antiinflamatorios son útiles para aliviar el dolor y mejoran la
capacidad funcional. Debemos pensar en ellos como agentes de alivio mientras la
evolución natural permite la recuperación. Podemos usar Paracetamol o
Ibuprofeno a intervalos regulares (no a demanda). No parecen existir diferencias
significativas entre ambos (Van Tulder MW, 2000). Los ensayos clínicos con
analgésicos en la lumbalgia aguda se hicieron con pocos pacientes, por lo que su
beneficio podría ser mas discutible, por contra los antiinflamatorios tienen más
efectos secundarios, aunque las pruebas de su eficacia son más contundentes
(Koes B, 2006).
No existen evidencias de la eficacia de los antidepresivos en la lumbalgia aguda.
En la crónica pueden ser útiles aunque quizás sea más importante tomarse el
tiempo suficiente para evaluar la existencia de problemas sociales, psicológicos o
económicos y abordarlos. Podemos usar Amitriptilina, los nuevos antidepresivos
serotoninérgicos no son más eficaces. En pacientes con exacerbaciones
importantes de lumbalgia crónica que no responden a Paracetamol o Ibuprofeno
pueden usarse opioides, con preferencia Tramadol.
Existen evidencias que demuestran que los relajantes musculares son útiles en el
dolor lumbar agudo sin que se hayan encontrado diferencias definitivas entre
ellos. No tienen utilidad en la lumbalgia crónica. Deben usarse con precaución
(indicándolos solo en los pacientes que tienen contractura muscular) ya que
tienen efectos secundarios importantes (inestabilidad, somnolencia,
dependencia). No es aconsejable prolongar la duración del tratamiento más de
una semana. Puede usarse Diacepam a dosis bajas, usando la mayor fracción por
la noche (Tulder MW van, 2006)
No existen evidencias que demuestren la utilidad de las inyecciones de esteroides
a ningún nivel. Además en algunos casos los efectos secundarios pueden ser
importantes. Tampoco existen evidencias sobre la utilidad de la vitamina B, por lo
que se desaconseja.
Otros tratamientos
Las escuelas de dolor lumbar (programas educativos que incluyen ejercicios) no
tienen utilidad alguna en el dolor lumbar agudo. En el dolor crónico parece que
los resultados son beneficiosos por disminuir el dolor y mejorar la capacidad
funcional, a corto y medio plazo y en los sitios de trabajo. No existe ninguna
evidencia de que prevengan el dolor de espalda en individuos sanos o con riesgo
para el dolor de espalda (Heymans MW, 2006).
Los programas multicomponentes que incluyen información, consejos posturales
y ejercicios pueden ser útiles en las personas que sufren lumbalgia crónica.
Existen ensayos clínicos que apoyan esas recomendaciones. No tienen utilidad en
la lumbalgia aguda y parece razonable valorar su indicación a partir de las 6
semanas de la presentación del cuadro.
Los tratamientos físicos (masajes, ultrasonidos, calor local y onda corta) se
recomiendan habitualmente para aliviar el dolor agudo. Sin embargo no existen
pruebas de que tengan efecto alguno sobre los resultados ni utilidad clara en el
manejo de la lumbalgia crónica (French SD, 2006). Tampoco tienen efectos
secundarios significativos. Tampoco la tracción es efectiva en ningún tipo de
dolor. El uso de corsés u otro tipo de sujeción lumbar puede ser perjudicial por la
atrofia muscular secundaria y no es útil en la lumbalgia.
Existen numerosos ensayos clínicos sobre la manipulación en la lumbalgia simple
con resultados contradictorios. Puede producir alivio del dolor y mejora de la
satisfacción en los pacientes a corto plazo, con efectos discretos o nulos a medio
plazo. No es mejor que los cuidados habituales en atención primaria (Koes B,
2006). En la lumbalgia crónica también puede disminuir el dolor, aunque esta
mejoría es poco relevante clínicamente. No parece que tenga mayores
complicaciones si la efectúa un individuo entrenado, aunque no debe realizarse en
personas con algún tipo de déficit neurológico o dolor radicular. La tracción,
continua o intermitente, no fue más efectiva para mejorar el dolor, la
discapacidad o la ausencia al trabajo que el placebo (Clarke JA, 2006)
Los ensayos clínicos realizados para evaluar la eficacia de la acupuntura son de
baja calidad. En varias revisiones sistemáticas se encontró nula o dudosa
evidencia que sustente su recomendación en el dolor crónico. Sin utilidad en el
agudo (Furlan AD, 2006).
La neurorreflexoterapia consiste en la implantación de varios dispositivos
epidérmicos en puntos gatillo de la espalda y en el pabellón auricular. Parece una
intervención segura y eficaz para el tratamiento del dolor lumbar crónico
inespecífico, aunque los estudios fueron realizados por médicos específicamente
adiestrados y experimentados. No se puede recomendar de forma generalizada,
se necesitan más estudios en otros contextos (Urrútia G, 2006)
ETIOLOGIA:
Invasion de Frio y Humedad: Dolor: que empeora continuamente
agravado al acostarse
agravado con tiempo lluvioso
Sensacion de pesadez y frio
Movimiento alterado
Saburra blanca y viscosa
Pulso profundo o lento
Invasion por Calor y Humedad: Dolor lumbar y en la cintura
Sensacion quemante
Agravado en verano o con lluvia
Articulaciones inflamadas y rojas
Inquietud , desasosiego
Sed
Orina oscura
Saburra amarilla y viscosa
Pulso blando y rapido
Insuficiencia de R.: Dolor y debilidad lumbar
Apetencia por la presion
Debilidad de rodillas y piernas
Agravado por el sobreesfuerzo y el estress
Aliviado por el descanso
Frecuentemente recurrente
- ------------------------------------------
Si hay insuficiencia de Yang Calambres abdominales
Palidez
Manos y pies frios
Lengua palida
Pulso profundo y filoso
--------------------------------------
Si hay insuficiencia de Yin Desasosiego
Insomnio
Boca y garganta secas
Cara enrojecida
Calor molesto en los 5 corazones
Lengua palida
Pulso filoso y nervioso
Estasis de Sangre: Dolor: Lumbar fijo en puñalada o fractura
Agravado por la presion
Agravado por la noche
Se alivia durante el dia
Limitacion importante del movimiento
Lengua purpurea oscura o con manchas cianoticas
Pulso agitado
TRATAMIENTO
Invasion de Frio y Humedad: 23V, Puntos Ashi (dolorosos), 40V, 16DU, 3DU.
Invasion por Calor y Humedad: 40V, 28V, 9B, Puntos Ashi (dolorosos)
Insuficiencia de R.: Insuficiencia de Yang 23V, Puntos Ashi (dolorosos), 6DU, 4DU
Insuf. de Yin 23V, Puntos Ashi (dolorosos), 3R, 6B.
Estasis de Sangre: 40V, 5PC, 6B, 17V, 32V.