RMCH 0175
RMCH 0175
F,
Facultad de Artes
ISSN: 0716-2790
REVISTA
MUSICAL
CHILENA
ANO XLV ENERO JUNIO 1991 N° 175
REVISTA MUSICAL
CHILENA
Ano XLV Santiago de Chile, Enero Junio 1991 N°175
REDACCION: COMPANIA 1264 - CASILLA 2100 - SANTIAGO DE CHILE
FACULTAD DE ARTES - UNIVERSIDAD DE CHILE
DECANO
MIREYA LARENAS SOTO (S)
DIRECTOR
LUIS MERINO MONTERO
SUBDIRECTORA
MAGDALENA VICUNA LYON
PRICE LIST
1990
SUBSCRIPTIONS
ALL FOREIGN COUNTRIES: PER YEAR WITH
TWO ISSUES ....................................................................US$ 40.00
SUBSCRIPCIONES
EN CHILE: POR ANO CON DOS NUMEROS ...........................................
.................................................................................................. $ 5.000
EN CHILE
NUMERO SUELTO ....................................................................$ 3.000
ESTUDIANTES .............................................................................$ 800
SUMARIO
CLAUDIO ARRAU LEON. Una conjunci6n de paradigmas. Por Luis Merino .....5
EDITORIAL. Cuadragesimo Quinto Aniversario de la Fundaci6n de la Revista
Musical Chilena. Por Luis Merino ................................................................8
MARIA ESTER GREBE VICUNA. Aportes y Limitaciones del Analisis Musical
en la Investigaci6n Musicol6gica y Etnomusicol6gica ...............................10
VLADIMIR WISTUBA-ALVAREZ. La Musica Guitarristica de Leo Brou-
wer ...............................................................................................................19
FERNANDO GARCIA ARANCIBIA. Domingo Brescia y el Aporte Fora-
neo al Desarrollo Musical Chileno ............................................................42
JUAN ORREGO-SALAS. "El Retablo del Rey Pobre", Cuarenta Anos Despues
......................................................................................................................57
CRONICA
Creaci6n Musical en Chile .................................................................................72
Interpretes Chile .................................................................................................76
Ballet ................................................................................................................82
Noticias Varias ...................................................................................................84
IN MEMORIAM
Esperanza Pulido Silva (1901-1991), por Magdalena Vicuna Lyon .......
Argeliers Le6n (1918-1991), por Fernando Garcia ................................. 89
90
INDICE DE NUMEROS PUBLICADOS EN 1990 ............................... 93
Es propiedad
Facultad de Artes de la Universidad de Chile
"
Revista Musical Chilena "
Inscription N " 79.919
Impresa en talleres de
EnllORI:\I. UNIvE:Rsll\RlA, San Francisco 454
Santiago de Chile
Claudio Arrau Leon:
una conjuncion de paradigmas
por
Luis Merino
5
Revista Musical Chilena/ Luis Merino
Para ello cont6 con el apoyo decisivo del escritor y periodista Antonio Orrego
Barros, "el mejor amigo i mas entusiasta admirador de las dotes de Claudio",
que le permitio obtener amplia acogida en los mas altos niveles del Gobierno
chileno presidido entonces por el gran estadista don Pedro Montt, nacido en
1848, elegido Presidente en 1906 y quien fallece el 16 de agosto de 1910, en
Bremen, Alemania, sin concluir su mandato. Los legisladores chilenos mostra-
ron un apoyo irrestricto hacia el entonces nino-artista, y no pararon mientes ni
en los montos de becas que se asignaron, ni en los serios problemas presupues-
tarios por los que atravesaba entonces el pals, entre 1911 y 1921, para tributar
este "homenaje al arte", segun lo sefialara el Diputado Carlos Alberto Ruiz en
una sesidn de la Camara de Diputados realizada el 7 de mayo de 1918.
El entonces joven Arrau devolvi6 con creces el apoyo de su patria. Entre
1911 y 1921 se empap6 de todo lo que la entonces floreciente capital de
Alemania, Berlin, le ofrecio en lo musical y en lo cultural, y estableci6 de
manera s6lida y profunda la piedra miliar de su ulterior carrera como solista. En
1913 encontr6 al profesor Martin Krause, a traves de otra gran artista chilena, la
pianista Rosita Renard, quien a la saz6n se perfeccionaba en Alemania tambien
con el apoyo del Gobierno chileno. Ademas de maestro, Krause fue un padre y
un mentor para el nino prodigio en su transito a la adultez y fama, mediante una
carrera que abarc6 todos los importantes centros musicales del mundo.
Junto con ser un ciudadano del mundo conserv6, con amor e inteligencia, la
vigencia de sus raices chilenas hasta el final de su vida. Al reves de otros artistas
latinoamericanos, Arrau no demostr6 este Lazo en la divulgaci6n sistematica de
la musica de los compositores chilenos. Pero si fue un cauce que llev6 la musica
de los grandes maestros europeos a amplios sectores del publico nacional, quien
lo aclam6 siempre con intenso fervor y con hondo arraigo. Desde el punto de
vista de la musicologia, una de sus contribuciones mas importantes para Chile
fue la renovaci6n que hizo del vocabulario musical del publico chileno, entre
1921 y 1928, en una decada crucial de la historia de la musica del pals. Junto a
Bach, Beethoven, Schumann, Chopin, Liszt y Brahms, el pals aclam6 sus
interpretaciones de los "grandes revolucionarios " de entonces, Albeniz, Debussy,
junto a Skriabin, Ravel, Busoni, Schoenberg, Bartok y Stravinsky, a pesar del
revuelo maytisculo que provocaron entre los criticos tradicionalistas.
Claudio Arrau ha vuelto hoy dia para quedarse en su patria para siempre.
Recibio por ultima vez, el homenaje de las mas altas autoridades de gobierno, de
los mas importantes artistas, intelectuales y hasta del mas humilde campesino.
La Catedral de Santiago se colmo de personas que le tributaron el ultimo adios y
en el trayecto funerario de Santiago a Chillan miles de personas hicieron lo
mismo en el Frio del mono. Su presencia en Chile hizo reverdecer nuevamente
la musica de los grandes maestros en el alma de Los chilenos. La interpretacion
del Requiem de Mozart —compositor con el que Arrau fuera parangonado
cuando nino—, por la Orquesta Sinf6nica, el Coro Sinf6nico de
6
Claudio Arrau Le6n: Una conjunci6n de paradigmas /Revista Musical
Chilena
la Universidad de Chile y solistas, bajo la direcciOn de Irving Hoffmann,
escuchada con uncion reverencial por el ptiblico que colmo la Catedral de
Santiago y por el otro ptIblico que colmo la Plaza de Armas para escuchar la mt
sica a travos de altoparlantes, constituyO un verdadero milagro hecho realidad
gracias a la conjuncion de paradigmas que fuera el genio de Claudio Arrau Leon.
7
Revista Musical Chilena/ Luis Merino
Editorial
Cuadragesimo Quinto Aniversario de
la Fundacion de la Revista Musical Chilena
Con ocasi6n de cumplir treinta anos la Revista Musical Chilena, el ano 1975,
formulamos las ideas matrices que orientaran nuestra gestion como director de
esta publicaci6n, que nuestro amigo, el gran musicologo Francisco Curt Lange ha
calificado como la decana de las revistas musicologicas en lengua castellana.
Estas ideas matrices se plantearon en los siguientes terminos*:
"Su nucleo debe estar constituido por trabajos que se ajusten a las
categorias de objetividad, rigor cientifico, originalidad, claridad y
consistencia en la presentacion, y que en su sustancia conformen una
`fisonomia ante todo americanista' ".
"Esta linea americanista conlleva un enfoque integral de nuestra
musica, por un lado, considerando sus caracteristicas intrinsecas y su
calidad de fen6meno cultural y, por otro, examinando los diferentes
tipos de musica involucrados, vale decir, la musica docta en su
devenir historico, la musica folkl6rica de ascendencia hispana, y la
musica indigena, en la que se fusionan la vertiente autoctona con el
acervo hispanico y el negro. La Revista continuara impulsando el
estudio de la vida y obra de nuestros creadores con el mismo espiritu
con que lo iniciara en 1945, en aquel numero dedicado a Pedro
Humberto Allende, primer musico que obtuviera el Premio Nacional
de Arte (N° 5, septiembre 1945). Similar impulso se continuara
dando a los otros estratos musicales".
"Complementan a este nucleo de la Revista, las resenas de publica-
ciones y de discos, enfocadas objetivamente y en profundidad. El
reflejo que la Revista ofrece de nuestro quehacer musical se ha
planteado y se seguira planteando alrededor de dos puntos funda-
mentales; en primer termino, la informacion objetiva y veraz acerca de
nuestra vida musical y, en segundo termino, los planteamientos
acerca de ella".
Esta fisonomia americanista se justificaba en que "nadie mas indicado que los
latinoamericanos para preocuparnos del acervo cultural del continente, algo que,
mas que una tarea urgente constituye casi un imperativo moral ".
Estas ideas matrices, a su vez, se afincaban en una larga y hermosa tradici6n
que se ha plasmado gracias al esfuerzo de personalidades seneras de nuestra
vida musical que han estado a cargo de la direccion de la Revista. Entre estas
personalidades esta el gran historiador Leopoldo Castedo, el arquitecto y
Revisal Musical Chilean. Afio XLV. enero-junio, 1991. N" 175, pp. 8-9 8
Cuadragesimo Quinto Aniversario... /Revista Musical Chilena
Luis Merino
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Aportes y limitaciones del analisis musical
en la investigacion musicologica
y etnomusicologica
Dra. M. Ester Grebe Vicuna, Ph.D.
I INTRODUCCION
En este breve ensayo critico, se intenta examinar el papel desempenado por el
analisis musical en la investigacion y comprension cabal de los fenomenos
musicales, con el fin de evaluar sus posibilidades, caracteristicas y orientacio-
nes. En consecuencia, se reflexionara criticamente acerca de la validez, eficacia y
limitaciones de esta tecnica para el estudio de la milsica en st misma y como
medio de comunicacion humana en el contexto de una cultura y sociedad.
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Aportes y Limitaciones del AnSlisis Musical... /Revista Musical Chilena
El analisis musical es una ideofactura creada por los musicos que to han puesto
en practica principalmente para conocer la estructura y estilo de un fenOmeno
musical. Surge en la musicologfa de Occidente, razon por la cual posee un
fuerte sesgo europeocentrico. En efecto, fue creado para el estudio de la musica
docta europea clasico-romantica y adaptado luego a los estilos de la musica
occidental tanto de epocas tempranas previas como tambien de epocas
recientes.
Cualquiera que sea su estrategia utilizada, la tecnica analftico-musical existe
en funcidn de la optica y decisiones del analista profesional que lo asume —sea
este mtisico interprete, musicologo, etnomusicdlogo, compositor o crftico musi-
cal—, y de las caracterfsticas del fen6meno musical al cual se aplica. Es, por
tanto, un producto de la interacciOn entre el analista y el fen6meno musical en si,
mediatizado tanto por la cultura y formacion academica del analista como
tambien por el contexto sociocultural, histOrico y estetico del fen6meno musical
en estudio. En consecuencia, el resultado del analisis musical variara de acuer-
do a la formacion interdisciplinaria o exclusivamente musical del analista, la
cual, a su vez, influira en su interes o desinteres por estudiar la insercion de la
musica en su cultura y sociedad; o por concentrarse meramente en la musica en si
misma, escindida artificialmente de su contexto.
No obstante, en ambos casos el analisis musical es limitado por el filtro de la
cultura, preferencias y percepcion selectiva del analista, que afecta su manera
de categorizar, conceptualizar y, por ende, analizar el fen6meno musical en
estudio. Dicha percepci6n selectiva varia de acuerdo a patrones tanto indivi-
duales como culturales. Sus problemas se intensifican cuando el analista se
II
Revista Musical Chilena/ Maria Ester Grebe Vicuna
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Aportes y Limitaciones del Analisis Musical... /Revista Musical
Chilena
En las tareas musicol6gicas, existen relaciones determinantes entre la audi-
ci6n, transcripci6n o notacion y el analisis de un fenomeno musical. En el
trabajo etnomusicologico, la audicion —como percepcion selectiva con limitantes
culturales— condiciona a la transcripcion, que deberia registrar y representar
mediante la escritura musical todos los elementos constituyentes del discurso
musical. Condiciona, asimismo, al analisis, puesto que este depende de la
calidad de la transcripcion y esta, a su vez, del proceso de percepcion auditiva
que la precede. Por su parte, en el trabajo musicologico la notacion musical
generada por el compositor condiciona el analisis. Es, por tanto, un trabajo
menos problematico y complejo. El musicologo no necesita generar sus propias
partituras. Debe basarse en partituras originales complementandolas con fuentes
documentales histdricas.
En etnomusicologia, la transcripcion eficiente o deficiente de un trozo
musical dependera de la habilidad, entrenamiento auditivo y conocimiento de la
base cultural del trozo transcrito por parte del transcriptor (vease Seeger 1964:
276-277). En este caso, la elaboracion de la transcripcion y el analisis suelen ser
procesos convergentes y simultaneos, siempre que ambos sean realizados por la
misma persona. El etnomusicologo siempre puede recurrir a la grabacion
original para verificar o controlar sus transcripciones y analisis, y acceder al
material de documentaci6n correspondiente. Asimismo, puede recurrir a la
percepcion auditiva, analisis, explicaciones e interpretaciones de significados
proporcionados por los propios mtisicos nativos y sus receptores. Es posible que
de ello resulte el hallazgo de una etnoteoria o simbologia musical nativa; o la
articulacion de relaciones entre mtisica, cultura y sociedad a partir de las
concepciones y creencias nativas.
En musicologia, la precision y exhaustividad de la notacion musical depende
del periodo historico, observandose una tendencia hacia la mayor simplificacion
e imprecision en las notaciones tempranas y una tendencia hacia la precision
maxima con gran recargo de indicaciones en ciertos compositores
contemporaneos. No obstante, gran parte de las partituras del pasado son
prescriptivas: dan cuenta de como el compositor deseo que fuese interpretada su
mOsica y no como fue interpretada de facto en su tiempo. Este problema se
agudiza por no contar con mitsica viva grabada hasta el siglo xlx inclusive,
existiendo un gran vacio de varios siglos que dificulta la verificacion y control
de las teorias interpretativas, Ias cuales deben apoyarse en documentacion
historica tanto escrita como iconografica.
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Revista Musical (:hilena/ Maria Ester Grebe Vicuna
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Aportes v Limitaciones del Analisis Musical... /Revista Musical
Chilena
interdisciplina que impulsara decisivamente esta tiltima orientaci6n es la
Antropologia de la Mtisica.
Es necesario dejar en claro que cada una de las tecnicas analitico-
musicales propuestas no han sido sometidas a prueba a su debido tiempo. Al
carecerse de una revision critica, ellas coexisten en calidad de opciones
favorecidas por algunos investigadores o por escuelas musicolOgicas o
etnomusicolOgicas. Sus diversas orientaciones responden a paradigmas
compartidos por grupos de musicologos y etnomusic6logos en distintos
paises desde el siglo xtx hasta el presente.
3. Modelos analitico-musicales
Herndon (1974: 221-239) distingue los siguientes cuatro modelos analitico -
musicales aun vigentes: 1) organico, 2) mecanico, 3) procesal y 4)
matematico.
1) El modelo organico se refiere al analisis musical descriptivo,
centrado en la musica en si misma. Ha sido utilizado por mucho tiempo,
generandose en la musicologia hist6rica y sistematica y aplicandose
posteriormente en etnomusicologia. En su genesis, recibe la influencia de la
biologia y del evolucionismo unilineal o darwinismq cultural del siglo xtx.
Da lugar a un analisis musical descriptivo que intenta comprender las
relaciones formales entre el todo y sus partes como tambien la estructura y
relaciones estructurales de los elementos musicales. Asi, sus relatos
descriptivos del fen6meno musical dan cuenta de las caracteristicas formales,
estructurales, melodicas, ritmicas, armOnicas, etc., tomando como punto de
partida las categorias del analista reconocidas comi nmente en la musica
docta de Occidente y operando en base a la partitura o la transcripciOn
musical. Este es el tipo de analisis ensenado aim en la mayor parte de los
conservatorios de musica. Sus ejemplos tempranos se caracterizan por un
lenguaje literario retorico e impreciso. (Vease Tovey 1959).
2) El modelo mecanico concibe la musica como un objeto fisico. Recibe
influencias de las matematicas, fisica y mecanica desarrolladas a partir del
siglo xVII. Da lugar a tipos de analisis basados en listados de categorias,
fichas clasificatorias y otros recursos similares, todos ellos aportados por
etnomusic6-logos. Como ejemplo, cabe citar algunos de los recursos
propuestos por Neal 1956 (listados de rasgos musicales), Lomax 1968
(fichas cantometricas), Merriam 1964 y 1967 (fichas clasificatorias) y
Kolinski 1959, 1961, 1965 y 1982 (diagramas analIticos).
3) El modelo procesal intenta analizar el fenomeno musical de acuerdo
a un enfoque analitico-sintetico integrado, centrandose en sus procesos
dinamicos. Incorpora el estudio de los procesos de transformation y
aculturaci6n musicales. (Vease a McLeod 1966, tesis doctoral
etnomusicolOgica sobre tecnicas de analisis para la musica no occidental).
4) El modelo matematico se centra en el use de la tecnica estadistica al
servicio de la cuantificaciOn de datos musicales. Los procesos clasificatorio
y comparativo pueden ser sistematizados y mejorados mediante la utilization
de la estadistica. Se ha empleado tanto en musicologia historica y sistematica
como
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Revista Musical Chilena/ Maria Ester Grebe Vicuna
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Aportes y Limitaciones del Analisis Musical... /Revista Musical Chilena
Universidad de chile
Departamento de Antropologfa
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Revista Musical Chilenal Maria Ester Grebe Vicuna
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18
Zemp, Hugo. 1979. "Aspects of the 'Are 'Are Musical Theory". En Ethnomusicology, xxut, 1, pp. 5-
48.
La Musica Guitarristica de Leo Brouwer
(Una concretion de identidad cultural en el repertorio
de la mi sica academica contemporanea)
por
Vladimir Wistuba-Alvarez
1. A MODO DE PROLEGOMENO
Poco se ha relatado Pero podemos afirmar que junto a los Beres barbudos de piel blanca
europeos, los caballos, las arms de fuego y las espadas, las armaduras y los vidrios de
colores que asombraran a los habitantes amerindios tambien estuvieron las guitarras y
vihuelas (Giro, 1986: 16-17).
De hecho, desde los primeros tiempos del "encuentro" [—y no decimos
"descubrimiento", entre muchas razones porque el "asombro" del choque
cultural fue mutuo— (Todorov, 1984)], la guitarra se adentro sonando en una
tierra entonces completamente ignota para el Viejo Mundo y sonando pronto
completara cinco siglos.
, Quien duda hoy en dla que uno de los simbolos con que se identifica en el mundo a
esa inmensidad territorial y cultural que es America Latina y el Caribe, no lo tengamos en
la guitarra?
Dos razones centrales para este fen6meno son: para la guitarra la facultad
de asimilaci6n imitativa de todas las musicas y sonoridades instrumentales,
fruto del incesante mestizaje cultural desarrollado en la confluencia de las culturas
amerindia, europea y africana, que como el intelectual venezolano Arturo Uslar
Pietri enfatizara: ha sido iinico en la historia de la humanidad (Uslar, 1986).
Asi, desde hate cinco siglos, confluyeron tanto las flautas, vasijas, timbales y
cantos amerindios como las vihuelas, arpas, espinetas, 6rganos de lino, cantos e
idiomas peninsulares, tambores y cantos africanos cada uno con sus particulari-
dades, en los sincretismos musicoculturales resultantes, presences hoy en la
expresi6n y en el repertorio academico de la guitarra latinoamericana.
La segunda raz6n es consecuencia de la primera, ya que por aquella
asimilaci6n maravillosa y por ese mestizaje irreverente la production guitarris-
tica latinoamericana ha alcanzado en este siglo y especialmente despues de la
decada de Ios anos 50 su pequefia Epoca de Oro.
Asi la espiral de la historia se expresa elocuentemente: la vihuela que ya
madura hacia prodigios durante el Siglo de Oro del 1600 en la peninsula iberica,
con nombres como Luis de Milan, Mudarra, Valderrabano, Pisador, etc., y que
titubeando tocara las arenas de las grandes culturas precolombinas hoy revela
su expresi6n guitarristica latinoamericana en contenido y estilo.
Si en el piano econ6mico nuestro continence vive y pena en el subdesarro-
llo, consecuencia colonial del temprano desarrollo de otros continentes, como
bien lo ha destacado el escritor uruguayo Eduardo Galeano (Galeano, 1983), en el
repertorio guitarristico sucede la maravilla de ser en la actualidad una
Revisla Musical Chi/ma, Arlo XLV, enero-junio, 1991, N " 175, pp. 19-41
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Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
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La Miisica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
los excelentes arreglos (para guitarra y orquesta) From Yesterdat to Perna Lane
(1987). En 1992 se estrenara el Concierto de Helsinki.
'
Brouwer senala en su Sintesis de la Armenia Contempordnea (Instituto del Libro, La Habana,
1972) que las obras de Villa-Lobos, Revueltas, Ginastera, Chavez, (;uarnieri v otros deben ser
estudiados porque "(Oxman la vanguardia de nuestro siglo ". Y enfatiza: "De ninguna manera pueden
pasar inadvertidos path no.wMrns" (Brouwer, 1972:3) (subravado agregado).
21
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
'
Por mencionar algunas de estas obras cito: Al asalto del cielo(Homenaje a Lenin), la mtisica
incidental para la pelicula de Santiago Alvarez Hanoi Marl" 13 (1967) acerca de la cual Michael
Chanan ha dicho: "...La partitura creada para esta pelicula es una de las mas bellas escritas por
Brouwer..." ( "...The score for this film is one of the finest that Brouwer has written... ") ((:haman,
1985:185) y la musica para la pelicula Lucfa (1968) de Humberto Solas sobre la cual Brouwer
entrega antecedentes detallados en su escrito Lucia en Tres Movimientos (Brouwer,1982:71-76).
'
En los terminos planteados por Eco: "Se trata de hablar de una interpretation que confrere
sentido a vastas porciones de discurso a partir de descodificaciones parciales... esa interpretation es un
inferencia... sintetica en que encontramos una circunstancia muy curiosa que podria explicarse por la
suposiciOn de que es el caso especifico de una regla general... " (Eco, 1977:234, 235).
''Que si bien es cierto no existe en ningun manual escolastico es posible resumir y deducir de
las numerosas reflexiones personales de los mas importantes intelectuales latinoamericanos con -
frontandolas con nuestras propias investigaciones y su teorizacion.
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La Mtisica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
'
Quien ademas nos d esvel izara la dasica Gramatica de la Lengua Castellano de Andres Bello clue
en sus principios gramaticales en gran medida da Ias bases para Is elalxoraci6n anal6gica de las
actuales premisas de lo clue deberia ser la musicologia latinoamericana, o sea, fundamentalmente: "Ia
independizaci6n" del estudio musicol6gico Iatineamericano de la I6gica escolastica europea
teniendo en cuenta que no existe un tipo univoco de musica, sino clue ins musicas son inherentes a
cada cultura y condicionadas por una interrelaciOn con el lenguaje verbal; tambien, otro dasico muy
signiticativo es Sislema, Norma y Habla (1952) del linguista uruguayo Eugenio Coseriu, clue en su epoca
sintetiza y posibilita todo el posterior desarrollo de la linguistics del espanol (Coseriu, 1967).
Curiosamente, debemos mencionar que similar postulado te6rico tripartite seria fi rmulado poste-
riormente por Alan Merriam en el terreno de la etnomusicologia en su tratado The Anthropology of
Music (1964).
23
Revista Musical Chilena! Vladimir Wistuba-Alvarez
"
Acerca de la espiral como forma y proceso el compositor plantea: "...la Espiral como forma es
comun a la naturaleza desde la galaxia hasta el caracol y corresponde a una forma de comporta-
miento en la sociedad de acuerdo a mi criterio " (Wistuba 1987c:59).
Ademas, acerca de su desarrollo estilfstico "en espiral" Brouwer enfatizaba:
"
...continuamente nos volvemos a encontrar en el mismo punto, pero desarrollado. Una vez mas nos
encontramos con la musica del siglo xpero a un nivel de mayor expresividad. No quiero decir
que sobrepasaremos a Mahler o Brahms. Repito, no hablo de calidad. Es un paso mas Ala en la
remodelacion de todo el asunto" ("...we are continually encountering the same point, but
developed. We are once more taking up I9'" century music, but on a higher level of expression. I
don't mean that we are going to surpass Mahler or Brahms. I repeat, I'm not talking about
quality. It is one step further in remodelling the whole thing " (Cooper, 1985:14).
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La Musica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
7
Radames Giro distingue tres aspectos constituyentes:
a) Una tecnica renovadora.
b) Nuevas generaciones de compositores para el instrumento con un catalogo nuevo de obras.
c) Un status sociocultural favorable dentro de una perspectiva comtin a compositores,
interpretes y editores (Giro, 1986:123).
"
Desde un punto de vista tanto elico como tmico. Naturalmente que ambos integralmente
interrelacionados, pero que al formalizarlos estructuralmente revela, el primero, una obvia siste -
matizaciOn consciente y, el segundo, una asistematicidad mas o menos inconsciente.
"
A modo de ejemplo, una cadencia plagal es un rasgo redundante para la musica eclesiastica y
barroca, pero en la musica del periodo clasico es marcadamente irredundante.
25
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
7117
r~ n
Entonces, podemos formalizar nuestro razonamiento mediante el siguiente
esquema (ver ej. 3).
1. Ejemplo extraido de La Espiral Eterna se publica con la autorizaciOn de Schott Music Corp.,
New York.
2. Ejemplo extraido de Elogio de la Dania se publica con la autorizacion de Schott Music Corp.,
New York.
" ' Brouwer especifica: " Las celulas del Danzon, del Sony de la Rumba tienen dos compases en
su estructura (celula bicompasada)..." (Wistuba, 1988c:4). Y senala algo fundamental: "Los medios
sonoros mas representativos de lo popular en el pasado tienen hoy dia igual vigencia (todo el
aparataje sonoro actual es una ampliacion o transformaciOn de la percusion v la guitarra (...). La
union del ritmo y el instrumento da todas las demas formas instrumentales cubanas. A travels del
factor ritmico de procedencia y rasgos africanos (que sobreviven hasta hoy) se cohesionan todos los
demas parametros de la musica " (Brouwer, 1982: 15-14).
"
Segun P. Newmann la secuencia 3-3-2 se deriva de la serie aditiva de Fibonacci por lo canto se
inserta dentro de la Ramada SecciOn Aurea (Newmann, 1979:240).
''Con sus valores completos, o sea, sin pausas de silencio de 2/4 que contiene una corchea con
punto (1/8+1/16). luego una semicorchea ligada a una corchea (1/16+1/8) y aun una corchea (1 /8).
Luego, en el compas ( " abierto " ) siguiente se incluye una pausa (silencio = (2)) de corchea, dos
corcheas sucesivas (1/8+1/8), mas una pausa equivalente, o sea, un silencio de corchea=(2).
26
La Mt sica Guitarrfstica de Leo Brouwer /Revista Musical Ghilena
Ej. 3: Valor: / 3 3 2 /(2) 2 2 (2)/, equivalente a una unidad cultural con rasgo
distintivo.
Codigo de reconocimiento proporcionado por la cultura musical correspondiente,
tambien se podria hablar de una" competencia musical" (Stefani, 1982).
Codigo de representacion iconica13. Ver ej. 2b.
771
grbfico
Artiflclo : /
Ej. 4: © r.7
F)
.tL• . ~ L s
P
w t •}- -r.
3. Ejemplo extraido de La Fuga N" I se publica con la autorizaciOn de Ediciones Max Esching,
Paris.
4. Ejentplo extraido de la Pieza sin Muto se publica con la autorizacibn de Ediciones Max Esching,
Paris.
"
Acerca de las cualidades del signo iconico dice Eco: "...el signo iconico puede poseer entre las
propiedades del objeto las Opticas (visibles), las ontolOgicas (presuntas) V las convencionalizadas
(convertidas en modelo, conocidas como inexistentes, pero eficazmente denotantes: comp los rayos del
27
sol en forma de varillas) (Eco, 1977:347).
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
Ej. 5:
AI hablar de rasgos con "marca" de cubanidad hay que destacar que los mas
importantes provienen en su mayoria de la cantera monumental de la raiz
africana de la musica cubana y que como tal no habfa Ilegado a tener una real
expresion en el repertorio international de la Ilamada Milsica Clasica para
Guitarra hasta la segunda mitad de la decada de los ands 5011.
Entonces es este un factor de enriquecimiento cultural por el cual Brouwer
ha Ilegado a ser el principal representante de una sintesis mdsico-cultural
peculiar e inedita. AsI, entonces, se expresa una concretion de identidad cultural
de America Latina en la historia de la musica academica mundial
contemporanea.
Brevemente mencionaremos algunos de los rasgos con clara "marca" de
cubanidad donde los investigadores de la musica cubana muestran una amplia
''Rasta esa epoca la raiz musical of ricana incidia muy secundariamente en algunas transcrip-
clones de obras no escritas originalmente para guitarra yen las cuales los rasgos hispanic tenian el
mayor relieve ya que se inspirahan en la fuente folklGrica campesina —aunque con una base
armGnica postromantica— como en el caso de algunas de las contradanzas pianisticas de los
compositores cubanos del siglo pasado, Ignacio Cervantes (1847-19115) y Manuel Saumell (1817-
18711) que el maestro espanol Emilio Pujol adaptara para guitarra alrededor de los anus 30.
28
La MUsica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
'
Para antecedentes detallados acerca de este punto consultar: Acosta, 1982; Carpentier, 1979;
Crook, 1982; Erin, 1984; Leon, 1974; List, 1980; Orozco, 1984. '"Graficado en la notacion
musical de la siguiente manera:
' 7Realmente una consecuencia del patron ritmico del Clave c o m o se aprecia e n su notacion:
y que aparece en la musica popular cubana preferencialmente en la secciOn del Montuno (la
segunda parte improvisativa del Son cubano), o sea, como patron ritmico ( "tumbao") derivado y
diferenciador formal.
29
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
"
Paul Klee (1879-1940) escribio en 1923 su original obra Libro de Notas pedagegica.s, publicada con
el tttulo de Padagogisches Skizzenbuch en 1925 (como segundo de una serie de catorce libros
Bauhaus), en ella se explican cuatro grupos de conceptos esteticos organico-estructurales que en
terminos actuales podriamos denominar constructivistas " :
a) La linea, la proporcion y la estructura
b) La dimension y el equilibrio
b) La curva gravitacional
d) La energia cinetica y cromatica (Klee, 1953:9).
Estos planteamientos conceptuales son compartidos por Brouwer e influencian su praxis
compositiva. El senala:
"
...yo siempre en mi composiciOn desde los ands 60 y tanto, he hecho musicas halo una
referencia extramusical (...) las obras que yo hago tienen dos procesos compositivos fundamentales,
uno el de la obra en desarrollo, una obra abierta, lo que permite un desarrollo gradual, o sea, la obra
es compositiva en su proceso. El otro proceso compositivo es el de la composicion modular, es decir,
yo use modulos universales que pueden ser la estructura de una hoja o de un arbol" (Wistuba,
1987a:58).
Entonces, este tipo de planteamientos —mezclados a otros originados en la dialectics
hegeliana-marxista— tambien se inspiran en la posiciOn inductiva de la interrelacion hombre-natu -
raleza sostenida por Klee. El hablaba de " reverberacibn de to finito con to infinito " ya que " Para el artista
la comunicaciOn con la naturaleza continua siendo la condiciOn esencial. El artista es humano; el
mismo es naturaleza; parse de la naturaleza dentro del espacio natural ("For the artist communica -
don with nature remains the most essential condition. The artist is human; himself nature; part of
nature within natural space " ) (Klee, 1953:7).
Consecuentemente con lo anterior, Brouwer ha planteado algo semejante al referirse a la
espiral, como hemos visto en la pagina 24.
30
La Musica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
son parte de la base universal de la cultura cubana. El dice con respecto a la obra
recien mencionada:
"Lo que hay es la vision monotematica celular que en este caso va es esencial porque
parte de una nota, despite's dos, luego tres, despues cinco, posteriormente ocho, vov
siguiendo la progresion no matemkticamente exacta pero si la progresion de la serie de
Fibonacci, no literalmente, porque no me interesa tener una constriction de esa indole pero
si fue el panto de partida. Empieza una nota, despues dos, tres, cinco, o sea in suma de los
nt meros anteriores y asi se va creando la section ciurea que a mi me /ascina de toda la
vida..." (Wistuba, 1988c).
Por otra parte lo cubano se expresa en su conception del paisaje"...confor -
mado culturalmente" y no como una representation de "tarjeta postal", por eso el
senala:
"...para ml el paisaje cubano no es solamente el landscape, o sea, la naturaleza. El
paisaje en cualquier parte del mundo para mi es esa naturaleza que el hombre modula,
transforma v recrea " (Wistuba, 1988c).
Entonces, al conjugarse to universal con algunos rasgos con marca de
cubanidad evidences, surge no solo un caracterde identidad intrinseco sino que
incluso se reivindica el valor de la cultura musical tercermundista (ver ej. 6).
D
J = 60-72
r v tabu Mr notary tot lbarrfones v L
L i,n,vro.W,
mp o ir on notes and ngu , MErr d l .
Not.1 and Flryun bnprovWrrtn
24
2 is, one MM, Mr now - don't chasm du notes - Mr Noun Mitt tvnMduo
__________broawtll., Mt an - intautunn the Mums - dN Pleoun tonrtrhen
4011 -45"
1 3 .1-92
b>
>>
t
Ej. 6 (Parte D 1, 2) del complejo ritmico afrocubano de La Espiral Eterna:
31
Podemos anadir, tambien, que en el ejemplo N° 7 (parte A) del Paisaje
Cuban con Lluvia se aprecian facturas con "marca" de cubanidad evidente,
como se veal comienzo del compas ni mero seis en el "dialogo parlant e " entre la
primera guitarra y la segunda. Tambien, el caracter parlante se refleja clara -
mente en el motivo lineal del compas ocho en la tercera guitarra (ver ej. 7).
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
Ej. 7:
n
Como otra muestra del caracter "parlante" (por la riqueza
y variedad timbrica en la acentuaci6n lograda en base a una
muy peculiar tecnica que combina arpegios sobre cuerdas
pulsadas y al aire, mas ligados tecnicos sobre notas que se
reiteran mediante una pulsaci6n apoyada) y de la disposicion
responsorial estructural tomaremos los siguientes motivos de
la obra Paisaje Cubano con Campanas (1986) (ver ej. 8).
32
La Musics Guit:u-ristica de Le() Brouwer /Revista Musical Chileua
Ej. 8:
Motivo a) " llamada"
f;N
0 0 0
t.t
4)
tt
lr________________
[1I
33
'
Revista Musical Chilena/ \ laditnir \Cistuba-Alvarez
que conforma un evento tematico con las caracteristicas de una f ianja de accion
estatica, por la repeticiOn de este motivo en el que se distingue la disposicion
responsorial ya mencionada con dos niveles de registro timbrico evidentes.
Por otra parte como una muestra de lo que podriamos denominar una franja
de desplazamiento lo encontramos en la parte D que comienza con la celula inicial
(compas N" 5) siguiente (ver ej. 10).
Ej. 10:
Ej. 11:
34
La Mtisica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
Ej. 12a:
` 3 / ~ . 3-./
L
101
_
.J 7
"
°List respecto a Ias caracteristicas de la raiz africana presente en la ritmica caribena senala: "El
metro, en cambio, es producido por factores externos, ciclos reiterativos creados por palmadas,
toques de tambor, patadas o impulsos kineticos recurrentes " CMeter, instead, is produced by and
external factors, reiterated cycles/armed by claps, drum beats, footfalls, or recurrent kinetic impulses " ) (List,
1980:7).
Por su parte, ()lavo Alen destaca el aspecto multidimensional esencial del ritmo como concep -
to, sobre todo, tomandolo como uno de los m g s importantes parametros y antecedente.s de la
msisica latinoamericana heredada de la cultura musical africana, dice : " El ritmo es un feu$meno social.
Aparece solo en relacien con el comportamiento.wvial del hombre, coma una farina espeRlica del reflejn estetica.
El ritmo es un compleja fenomeno musical. No se le debe senalar comp un simple parlumelm sins rasa un even/n
multiparamelrico de la actividad musical" (Alen, 1984:398).
35
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-
Alvarez
Sobre lo mismo Alejo Carpentier en su celebre novela de los anos 30 Ecue Yamba
0 (Publicada en Madrid en 1933), en el capitulo septimo (pp. 46-51) narra la
multidimensionalidad rftmica de un "rompimiento" ("nanigo") de la Santerfa
afrocubana.
Al prestar atenciOn a los parametros de la tesitura y de la tecnica guitarristi ca
en los ejemplos anteriores es posible darse cuenta de la explotacion de "punteos",
esencialmente percutivos por la combination del use de las cuerdas al aire y
pulsadas, junto a una peculiar digitacion de la mano izquierda.
Ademas, es relevante senalar que todo lo anteriormente sostenido tiene su raiz
generica inspiradora en los tres tipos de Rumbas de la musica afrocubana, o sea, la
Columbia, el Yambu y el Guaguanco.
Quisiera agregar todavia que, a traves de los ejemplos anteriores, se tiene
ademas una muestra de la funcion estructural de un eje tonal (en el ejemplo N " 8 de
Paisaje Cubano con Campanas en torno a la nota fa sostenido), que se podrfa asimilar
a la competencia musical occidental, pero que en nuestra opinion tambien puede ser
asimilada como un substrato mtisico-cultural africano.
En el caso de la musica de origen Banal, el musicologo cubano Argelies Le6n
ha usado el concepto de sonidos terminales y en el caso de la obra de Brouwer yo lo
he ampliado e incluido en lo que he denominado nticleos entonacionales10 abarcando
ademas los rasgos de cubanidad, ciertamente que de un nivel menos "marcado" y
subyacente, pero constituyendo virtualmente una tendencia sintetica con la
colaboracion del canto, la percusion afrocubana, v posiblemente, de los patrones
entonacionales mas caracteristicos y comunes del habla cubana actual (Wistuba,
1988a).
Un claro ejemplo de un nucleo entonacional caracterfstico en Brouwer lo
constituyen sus cadencias finales, sobre todo en sus obras tempranas. Aquf
nuevamente hay una constante que es congruente con la raiz africana, en concreto
con el sistema cadencial o de juntura en la musica Yoruba donde la relajaciOn
expresiva se alcanza"...con un acortamiento o sintesis del motivo clue ocupa el piano
grave". Entonces, las"...unidades expresivas... van disrninuyendo en intensidad y en
figuration de valores, los cuales se concatenan demorando o alcanzando mks
rkpidamente el piano grave, de carkcter cadencial" (subrayado agregado) (Leon,
1974:50-51) (ver ej. 13a y 13b).
'
Dice LeGn: "La estructura sintactica del Bantu, a base de frases cortas v entrecortadas se
repite en la estructuraci6n melOdica de sus cantos, elaborada a base de motivos breves v giros
melddicos apoyados en sonidos muv fijos que obran como apoyo de giros melddicos que resuelven
en los mismos. Los motivos cambian o varian el diseno melddico a medida que se va improvisando
un texto. De esta manera los cantos de procedencia conga se diferencian de los de origen voruba.
En estos, los cantos presentan giros melddicos mas amplios, de mayor articulaciOn (...). Ahora, en la
musica de origen Bantu aparecen motivos cortos, de sonidos no precisos, que buscan su apoyo en
un sonido terminal, como si cayeran en el o lo buscaran. Los sonidos terminales pueden alternar en
cada motivo, formando como una referenda tonal que se reitera en todo el canto" ( LeGn, 1974:63).
36
La Mtisica (;uitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
v
4. A MOUO U F. CONCLCSIUN
L1
Que tambien deberia incluir una especial atenciOn y elaboration en los niveles de mayor
dinamica en a interacriGf dialictu-a de la inteneionalidad expres:va musiro-entonaewnal realizada mediante
procesos transpositivos, reflexives, transitivos, etc., que afectan por medio de la articulation,
position, orden, y sobre todo por funcitn a todos lav niveles inlimnalivov de los elementos y rasgos
37
Revista Musical Chilena/ Vladimir Wistuba-Alvarez
dos, que, segtin se ha comprobado, son claros indicios que nos aproximan tanto a la
dimension concreta de lo cubano, como a los reflejos esteticos de una identidad cultural
dinkmica que en definitiva es portadora de un macrosistema polidimensional de
comunicacitn, que en su continuum musical refleja la multientonacionalidad22,
concordante con el caracter e intention contemportinea en el lenguaje musical de la
personalidad creativa de Leo Brouwer.
MACRONIVF.L
(Desde mayor ( + ) "marcadez")
a) Mtdulos ritmicos (Clave, Cinquillo, Bajo Anticipado) y motivos celulares de
caracter " p a r l a n t e " .
b) Disposition responsorial como tendencia a la estructuracitn binaria en los
motivos.
c) Estratificacion timbrica de los motivos en que se s u p e r p o n e n tres niveles
tesiturales de registro.
d) Inflexions meltdico-ritmicas (que pueden coincidir con ejes tonales) que por su
"pe rfi l " caracterfstico tienen la importancia de constituir nucleos entonacionales.
(A menor (—) "marcadez")
MACRONIVEL
(Desde mayor ( + ) "marcadez")
a) Plan formal generico (estructuras derivadas de generos como el Son y la
Rumba).
b) Un modo de hater sonero peculiar donde se sintetizan la gran mayoria de los
rasgos expuestos.
estructurales, ya que cualquiera de ellos puede contener un"reflejo" de connotation simultanea que
nos puede remitir a una o varias "raices musicales" constituyentes originales de los denominados
subsistemas, que conlleva una bi-tri-o multivalencia. Tambien habria que tomar en cuenta aspectos
ligados a una "tension hegem6nica" —en nuestras palabras— de indole intra o intercultural en la
competencia musical que basicamente cohesiona, distingue e identifica un determinado estilo composi-
tivo teniendo en cuenta categorias analiticas derivadas de la metodologia desarrollada por Antonio
Gramsci. A este respecto esperamos entregar una mayor elaboration en un trabajo proximo.
220 sea, multientonacibn inmersa en un proceso de multisincretismo (un concepto derivado de los
trabajos de Fernando Ortiz) a consecuencia de la natural transculturacion (categoria desarrollada por
F. Ortiz) de la gran mayoria de las culturas y de la personal "transmigration" (en el sentido de la
concurrencia del "...seguir siendo quienes somos y recordando lo que fuimos.. ." en palabras de
Jorge Luis Borges ( Borges, 1980:31). 0 sea, todo ese constante ejercicio de cognoscividad musical que
en su fase initial se Ramada "enculturacion" y que ma's tarde se constituye en una verdadera
"transmigration intelectual", mezcla de olvido y recuerdo del proceso creativo que constituye una
"
competencia musical" personal, que en el caso de Leo Brouwer "condensa" un ideolecto caracte-
ristico.
38
La Milsica Guitarristica de Leo Brouwer /Revista Musical Chilena
Helsinki,
Universidad de Helsinki
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Pereira Salas, Biobibliogralia Musical de Chile desde los origenes a 1886, Santiago, Ediciones de la
Universidad de Chile, 1978, pp. 9, 125.
Alejo Carpentier, op. cit.. p. 120.
'
Ibid., p. 127.
'Jorge Urrutia Blondel, "La mtisica en el siglo xix ", en Historia de la mvsica en Chile, Santiago,
Edit. Orhe, 1973, p. 91.
Revista Musical Chilena, Ano XLV, enero-junio, 1991, N " 175, pp. 42-56
42
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
"
Alejo Carpentier, op. cit., p. 120.
'
Eugenio Pereira Salas, "Los primeros pianos en Chile ". Riw n, 1/3 (1 de julio, 1945), pp. 48,
49.
"Alejo Carpentier, op. cit., pp. 120, 122.
`"
forge Urrutia Blondel, op. cit., p. 114.
' °Jorge Antonio Gonzalez, La composici6n operistica en Cuba, La Habana, Edit. Letras Cubanas,
1986, p. 15.
"Edgardo Martin, Panorama histerico de la mtisica en Cuba, La Habana, Cuaderno cec, Univer-
sidad de La Habana, 1971, p. 44. Para mss detalles ver Jorge Antonio Gonzalez, op. cit., pp. 9-15.
'
Jorge Urrutia Blondel, op. cit., pp. 87, 88.
"
Ibid., pp. 103, 104.
"
Ibid., p. 89.
"
Edgardo Martin, op. cit., p. 44.
'
Samuel Claro Valdes, Oyendo a Chile, Santiago, Edit. Andres Bello, 1979, p. 88.
''Alejo Carpentier, op. cit., p. 120.
"
Ibid., p. 119.
"Edgardo Martin, op. cit., p. 45.
43
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia Arancibia
Eugenio Pereira Salas informa (Biobibliografta musical de Chile desde Ins origenes a 1886) que
x"
Herz visith Chile entre 1850 v 1851 (p. 84), que Gottschalk lo hizo en 1866 (pp. 70. 71) v Julien
en
1854 (p. 87).
'Jorge Urrutia Blondel, op. cit., p. 98.
«
Ibid., p. 112.
Samuel Claro Valdes. "La musics en los siglos xvu v xvnl", en Historia de la musica en Chile,
2'
44
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
["
Eugenio Pereira Salas, Biobiblingrafia musical de Chile desde dos origenes a 1868, p. 95.
"'
Eugenio Pereira Salas, Historia de la mtisica en Chile (1850-1900), Santiago, Publicaciones de la
Universidad de Chile, 1957, p. 365.
1"
V i rgilio Figueroa, Diccionarin Historic' B ingra f ico v Bibliwgra f 'fro de Chile. 1800-1928, Santiago,
1928, tomo u, p. 302.
'
Eugenio Pereira Salas, Binbibliografla musical de Chile, p. 34.
'Ibid., p. 93.
"
Ibid., p. 71.
"Ibid., p. 36.
"Ibid., 56.
"
Samuel Claro Valdes, "La musica en los siglos xvn y xvm ", p. 79.
''
Eugenio Pereira Salas, Biobibliografia musical de Chile, p. 83.
"
Ibid., 54.
"
Jorge Urrugia Blonde], op. cit., p. 96.
'
Ibid., p. 102.
"Ibid., p. 1.32.
''
Ibid., p. 85.
Luis Sandoval B., Rese6a histi rica del Conservatorio National de Alaska y Derlamacirin. 1849 a
1911, Santiago, Imprenta Gutenberg, 1911, p. xm.
"
Eugenio Pereira Salas, Biobibliografia musical de Chile, p. 58.
"
Luis Sandoval B., op. cit., p. vi.
"Ibid., p. x.
"
Ibid., p. v.
"'
Eugenio Pereira Salas, Biobibliografia musical de Chile, p. 30.
"
Ibid., p. 93.
45
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia Arancibia
de canto13, Alberto Ceradelli, violinista 49, Juan Gervino, violinista '0, Enrique
Manfredi, trombonista"t, Jose Soro, compositor y pianista'2 y Domingo Brescia,
director de coros y compositor. De este grupo, Brescia fue el ultimo en llegar a
nuestro pals y tuvo especial participaci6n en la formaci()n de una generaciOn de
compositores que se dieron a conocer en los albores del presente siglo.
Domenico Brescia nacie, en Pirano, peninsula de Istria al norte de Italia, en
1866'3. Sus padres fueron Pedro Brescia y Magdalena Fonda, ambos descen-
/ dientes de ilustres familias. Sus primeros estudios escolares los realize, en la
Escuela Real de Pirano, desde 1872 a 1882, y los de musica los hizo con el
maestro Jose Ventrella, alumno de Giuseppe Severio Mercadante' 4, que le
ensen() armonia, contrapunto, piano y violin''. Siguiendo los consejos de su
maestro, el joven Brescia se present() a examen de admisi()n al Real Conservato-
rio de Milan en 1885. Fue aceptado en dicha instituci6n y aqui complete, sus
estudios de contrapunto con el Maestro Mapelli, iniciando los de composici6n
con Amilcare Ponchielli, que "lo distinguia entre sus mejores alumnos, siendo su
maestro hasta su muertes56. No hay informaci6n de quien recibi() clases en el
Conservatorio de Milan a la muerte de Ponchielli, ocurrida en 1886, pero si se
sabe que en 1888 postul6 at Conservatorio de Bolonia, donde fue admitido. Alli
tuvo como maestro "al distinguido contrapuntista Alejandro Busi i al celebre
compositor Jose Mantucci en el ramo de composici6n" 57. En el Conservatorio de
Bolonia concluy() su formaci6n musical, recibiendo en 1889, por unanimidad de
votos del jurado, el diploma de Maestro Compositor. Segun Pereira Salas, "en
1889 tenia grados academicos, presentando como tesis una Cantata que merecie,
los elogios de la prensa"3. Canepa Guzman, por su parte, sostiene que "present()
como tesis una cantata y la opera en un acto Vesperi "t'; y P.P. Figueroa senala que
Brescia dio a conocer publicamente "varias composiciones que le merecieron
articulos elogiosos de la prensa". Luego agrega que "L'Ar pa, peri()dico oficial de
la Real Academia Filarm6nica de Bolonia, emitie, el siguiente honroso concepto
sobre el joven artista: 'Brescia hace honor at instituto
46
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
47
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia Arancibia
revisado el compositor escribio: "Homenaje del autor al Sr. Don Luis Arrieta,
Concepcion, 30/enero/1894" y firmo. La otra partitura es "Minuettino, per
orchestra d'archi e piano forte", impresa por "Stabilimento Musicale Achille
Tedeschi, Editore, Bologna". La dedicatoria autografa de Brescia dice: "El au-
tor al Sr. Dn. Luis Arrieta. Concepcion, 30 enero 1894", a continuacion el com-
positor estampo su firma. Esta obra es la version para orquesta de cuerdas con
piano ad libitum del primer ntimero de su Suite Mignonne, op. 2, para piano.
Segall se anuncia en la ediciOn para ese instrumento del referido Minuettino,
hecha por C. Schmidt de Bolonia, que se conserva en la Biblioteca Nacional.
Brescia escribio versiones de esta pieza para piano a cuatro manos, piano y
violin, piano y mandolina, piano y cello, mandolina y guitarra, ademas del
comentado arreglo para orquesta de cuerdas. El ejemplar de la edicion italiana
del Minuettino para piano a que se hace referencia, esta dedicada a su compa-
triots y colega Fabio De Petris, que fue contratado en Europa en 1876 para que
dirigiera el Coro del Teatro Municipal, tarea que realizo hasta 1894 6x. La
dedicatoria expresa: "A11'amico M° Fabio De Petris omaggio dele'autore". Es
interesante senalar que hemos tenido en nuestras manos un ejemplar de esta
misma obra, igualmente en su version para piano, editada por la Litograffa
Barcelona de Santiago. La partitura esta dedicada y autografiada "A su buen
amigo Dn. Enrique Arancibia. Stgo. 26/vtt/900". Lo anterior sugire que la Suite
Mignonne, al igual que Festa Campestre, ambas editadas en Italia, fueron corn-
puestas por Brescia en su pals natal, es decir, antes de 1892, independiente -
mente que encontremos ediciones chilenas de esas obras, que no son, sino,
reimpresiones que pueden llevar a confusiones en la cronologfa del catalogo
del mOsico italiano.
Lo mss trascendente realizado por Brescia en el campo de la composiciOn,
mientras vivid en la ciudad del Bio-Bio, fue terminar su opera en tres actos La
Salinara sobre la que basaba "su orgullo de compositor " y cuya orquestaciOn
habia quedado pendiente por su viaje a Chile'. El libreto de la Opera, de corte
realista, se debe a J. Gasparini y su action se desarrolla en la tierra natal del
compositor. Canepa Guzman nos entrega una sfntesis del argumento de la
obra, cuyos dos primeros actos ocurren en el puerto de Pirano y el tercero en las
salinas cercanas. "Rosa, la morena, esta de novia con Piero, que es celoso y
mandOn. Esto lo perjudica en sus amores con Rosa, que muy voluntariosa y
personalista rechaza sus actitudes dominantes. Despues de una ruptura de
enamorados Piero sale al mar a pescar y Rosa, para vengarse de sus arrestos
dictatoriales, acepta la oferta matrimonial de Toni, otro pretendiente que
estaba muy distante de lograr los amores de Rosa. Piero regresa cuando se
celebra la boda y logra sobreponerse a esta situation aceptando los amores de
Nina, hija de Barba Tita, que ha servido de padrino de la boda. Piero no ama
""
Eugenio Pereira Salas, Biobibliografia musical de Chile, p. 52. Es oportuno recordar que en 1886
De Petris fue contratado comp profesor del Conservatorio Nacional de Mtisica (Luis Sandoval B., op.
cit., p. vt).
"Eugenio Pereira Salas, Historia de la misica en Chile, p. 247.
48
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
"
Mario (anepa Guzman, op. cit., pp. 124, 125.
'Eugenio Pereira Salas, Historia de la musica en Chile, p. 247.
71
Luis Sandoval B., op. cit., p. 18.
7"
Profesor aleman que ejercia funciones docentes en el Conservatorio Nacional de Mtisica
desde 1894 (Luis Sandoval B., op. cit., p. xnt).
" I b i d . , p. 18.
"
Ibid., pp. 18, 19.
71
Eugenio Pereira Salas, Historia de la musica en Chile, p. 248.
49
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia
Arancibia
publicar durante dos dfas la traduccion del libreto hecha por el poeta Diego
Duble Urrutia77. La cortina del Teatro Municipal de Santiago se descorrio el I 1
de octubre y dio paso al drama musical de Brescia. La orquesta la dirigio el
Maestro Padovani y el elenco que canto La Salinara fue el siguiente: Nina, Srta.
Pozzi; Barba Tita, Sr. Cerradelli; Piero, Sr. Izquierdo; Toni, Sr. Titta Ruffo;
Rosa, Srta. Miotti, y Zarzi, Sr. Sillingardi78.
Al parecer, el publico asistie) al teatro con desconfianza por ser el autor de la
obra un compositor italiano radicado en un rincon tan apartado del planeta, pero
la mtisica y la trama dramatica convencieron al auditorio. Canepa Guzman en
su muy acucioso estudio de la opera en Chile consigna que "despues del primer
acto, los comentarios eran vivos y animados. El final del primer acto, las estrofas
de Tasso, muy bien cantadas por Cerradelli, el gran coro de la tiltima escena,
fueron estrepitosamente aplaudidos, llamandose a escena repetidas veces al
Mto. Brescia". Respecto del acto siguiente escribe: "El preludio del segundo
acto, que es una hermosa melodfa de la tarde, habilmente dirigido por Padovani,
fue del agrado general. El duo de Nina y Piero fue obligado al bis y
nuevamente Ilamado a escena el Mto. Brescia. La Pozzi, el tenor Izquierdo se
Ilevaron los mejores elogios por la correction y sentimiento con que cantaron
este bellfsimo duo". A continuation anota: "Rosa, personificada por la Miotti,
fue aplaudida y regalada con flares en el segundo acto, haciendo recordar su
suave y correcta interpretation de Mane)n. Toni, el joven barftono Titta Ruffo,
canto con la maestria de siempre su simpatico papel, llevandose los aplausos del
segundo acto". Y concluye Canepa Guzman: "Al finalizar el tercero estallaron
nuevos aplausos en la sala y el Mto. Brescia fue llamado otra vez a escena" 70. El
estreno de La Salinara fue un momento importante en la temporada operatica de
190080 que se terra brillantemente con Fedora de Giordano, estreno para
Valparaiso y Concepcion.
Durante su permanencia en Santiago, Brescia siguio trabajando en la
composition de nuevas creaciones, antes y despues del estreno de La Salinara.
En las revisiones de diferentes archivos hemos ubicado las siguientes obras:
50
Domingo Brescia... /Rerista Musical
Chilena
Cuanto tarda!, op. 5, N° 2, tambien para "medio soprano " y piano. En este caso el
texto que utiliza el mtisico es de Diego Duble Urrutia, el autor de la traducciOn
al castellano del libreto de La Salinara, con quien, seguramente, desarrollo un
cierto grado de amistad. Esta cancion, como la anterior, fue impresa en la
Litografia Barcelona y tambien esta dedicada, ahora "A la Sra. Julia Codecido v.
de Mora". Hemos revisado dos ejemplares de la obra, en uno Brescia anoto
"Recuerdo del autor al Sr. Dn. Luis Arrieta C. Stgo., 14/vd900" yen el otro "A su
amigo Dn. Enrique Arancibia. Stgo. 14hv/900".
Berceuse, op. 6, N" I, para violin y piano, obra destinada "All'amico Luigi Thayer
O.", y tambien impresa en la Litografia Barcelona. En el ejemplar que hemos
tenido a nuestro alcance se lee, de puno y letra de Brescia, "Recuerdo del autor a
su amigo Dn. Enrique Arancibia. Stgo., 14/vu/900".
Pajina (sic) de album, para piano. Es una pieza breve que fue editada por el
periodico La Ilustracion. Aqui se reproduce firmada la partitura autografa de
Brescia.
Mazurka per Violino v (sic) Piano. Esta es una partitura autOgrafa encontrada
entre los papeles que pertenecieron al Dr. Enrique Arancibia, quien fuera
alumno de Brescia. La partitura esta firmada por su autor.
Ademas de las composiciones senaladas, tenemos noticias de una pieza para
violin, cello y piano, op. 6., N° 1. Sobre esta podemos decir que en el "Indice de
nombres de autores con indicacion de las obras ejecutadas. Registro de
Santiago" de su libro Mtisica. Reuniones musicales (De 1889-1933), Luis Arrieta
Canas menciona la interpretacion del "Op. 6, N° 1", sin titulo, de Domingo
Brescia, para piano, violin y cello 81. No hemos logrado establecer si se trata de
una version para esos tres instrumentos de la Berceuse antes mencionada, de una
equivocaciOn de informaciOn al incluir el cello en la instrumentalizacion de la
obra, de un error en el opus o de otra obra diferente.
Tomando en cuenta que el nOmero de composiciones de Brescia a nuestra
disposicion para su analisis es pequeno y que son ellas, ademas obras menores
—pues hay datos de que escribio, al menos, dos operas, una sinfonia y tres
cantatas—, emitir un juicio sobre su capacidad creadora y evolucion estilistica
es aventurado. Pero nuestros estudios si nos permiten descubrir el dominio que
e1 tenia en aigunos campos de la composicion, como son la armonia, el contra-
punto, el manejo de la organizacion del discurso sonoro y las pequenas formas.
Otros aspectos, tales como la orquestacion y el empleo de las grandes formas se
podran estudiar una vez que se ubiquen sus obras de mas aliento. No obstante
deben tenerse en consideracion los favorables comentarios ptiblicos emitidos,
por ejemplo, a raiz del estreno de su opera La Salinara.
La revision de los cuadernos de clase de uno de sus alumnos, el Dr. Enrique
Arancibia, confirman nuestro juicio sobre los firmes conocimientos tecnicos que
Brescia poseia. El primer cuaderno, que esta fechado en 1899, incluye un
"'
Luis Arrieta Canas, Mvsica. Reuniones musicales (De 1889 a 1933), [Santiago], s/e, 1954, p.
21.
51
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia Arancibia
"'
Fernando Garcia. "Enrique Arancibia, musico desconocido ", evtcn, x1x/94 (octubre-
diciembre, 1965), p. 8.
":`Ibid.. pp. 5, 6.
"
Gaeta (Publication semanal), Santiago, Segundo Ano de Tecnicos de la Escuela Nacional de
Artes Graticas, Ano 1, N " 9, 20 de mayo de 1949, p. 4.
"
En un artfculo editorial, sin firma, de la revista Mrisica, se dice que Emilio Uzcategui Garcia
en su obra Mfoicos chilenos contempor4neos sostiene que Soro "despues de haber escrito su cueca La
tarde inicin sus estudios serios bajo la direction del Sr. Domingo Brescia " ("El distinguido composi-
tor chileno Sr. Enrique Soro B. ". En Mtisica, Santiago, Imp. Labranaga, ano r, N " 6, junio de 1920, [p.
1O. bas precisamente. lo que Uzcategui relata en su libro, citando a Zig-Zag, es que "en los bravos
tiempos en que el diario'La tarde ', era dirigido por los hermanos Galo y Alfredo Irarraza bal.
apareciO un aire eminentemente popular. de aquellos de loco rasgueo de cuerdas y de redobles
atronadores v cascabeleros " que habf a sido compuesto por Enrique Soro, por entones casi un nino.
Esto ocurria antes de iniciar "con gran exito sus estudios serios " con Brescia (Emilio Uzcategui
Garcia, op. cit.. p. 124).
' R o b e r t o Escobar, Mvsicus sin pasado. Cornposicibn y compositores de Chile, Santiago, Edit.
Pomaire, 1971, p. 249.
"
Vicente Salas Viu, La creation musical en Chile. 1900-1951, Santiago. Ediciones Universidad de
Chile, s/f, p. 353.
"Roberto Escobar, op. cit., p. 251.
""
Luis Sandoval B., op. cit., p. 20.
52
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
Uniaersidad de Chile
Facultad de Artes
"Ibid., p. 21.
°Pereira Salas, equivocadamente, da el aim 1900 comp el momento en que Brescia parte a
Ecuador (Hisdmia de la Musica en Chile, p. 267). Esto ha lido recogido por otros autores, pero Ios
antecedentes que entrega Sandoval respecto de la fecha en que abandona Brescia el Conservatorio,
y por tanto el pals, son irrefutables (Luis Sandoval B., op. cit., pp. 20. 21).
"
Luis Sandoval B., op. cit., p. 21.
"Vicente Gesualdo, "Musica de America Latina e historia y evolution de la musica en los poises
americanos" (Apendice), en Diccionarin de to Musica (dir. Eric Blom), Buenos Aires, Edit. Claridad
S.A., I ' ed., 1958, p. 298. Es necesario senalar que Gesualdo indica ernineamente en su articulo que
Brescia dirige el Conservatorio de Quito a partir de 1903, en circunstancias que abandona Chile en
1904.
"
Nicolas Slonimsky, La musica en America Latina (traduc. M. Elofsa Gonzalez Kraak). Buenos
Aires, Libreria v Editorial El Ateneo, 1947, p. 233.
"
Ibid. Flay que senalar que Slonimsky tambien da el ail() 1903 coma fecha de inicio de la
gestie)n de Brescia como director del Conservatorio de Quito. Seguramente el libro de Slonimsky
fue la fuente que utilize) Gesualdo para reiterar ese dato diez anus despues.
53
Revista Musical Chilena/ Fernando Garcia Arancibia
Meladias Folklericas (Danzando en la Era), Concepcion, 1892-98. Ob.: solo conocernos el titulo de la
melodic mencionada . No hay datos que permitan ubicar la partitura de la obra.
""
La Salinara, opera, 1900. Text.: J. Gasparini. Estr.: 1 I/octubre/19(10, Santiago, Teatro Municipal. Oh.:
la comenzO en Italia a pedido del editor C. Schmidt. Su texto fue traducido por Diego Duble
'
Eugenio Pereira Salas, Historia de la Mdsica en Chile, p. 247.
97
Mario Ganepa Guzman, o p . cit., p. 124.
° Ibid.
1H
"Ibid.
'"'
ibid.
" I b i d . , p. 125.
54
Domingo Brescia... /Revista Musical Chilena
Urrutia part set . publicado en El Mercurio. No hay datos sobre la ubicaciOn de la partitura y/o mat
eriales.
Sin!nnia Eruolariaua. 1904-1911 . Oh.: ubicaciOn desconocida.
Fe,sta Campestre. op. I. N" I. piano, 1889-92. Ed.: Bologna. Trieste, Stabilimento Musicale C.
Schmidt & Co. Oh.: obra dedicada a la Srta. Augusta Genesini. Un ejemplar se encuentra en la
Section Musica v Medios Multiples de la Biblioteca Nacional.
Suite Migrmnne. op. 2, piano. 1889-92. Oh.: de esta obra solo se conserva un Minuettino que se
describe a continuation: Minuettino, op. 2, N " I, piano. Ed.: Santiago, Lit. Barcelona; Minuettino, [op.
2. N" I ]. orquesta de cuerdas, piano ad libitum. Ed.: Bologna, Stabilimento Musicale Achille
Tedeschi, Editore, 0b.: las versiones para piano y para orquesta de cuerdas con piano ad libitum, se
encuentran en la Biblioteca Nacional. Existe ademas la referencia a versiones para piano, piano a
cuatro manos, piano v violin, piano v mandolina, piano v violoncello, y mandolina v guitarra
editadas en Bologna, Trieste, por Stabilimento Musicale C. Schmidt & Co.
Sotto le Plante..., op. 5, N " I. mezzosoprano, piano, 1898-1904. Ed.: Santiago, Heine Lit. Barcelona.
Ob.: obra dedicada a la Sra. Ana B. de Balmaceda. Suponemos Me compuesta en Santiago. Un
ejemplar de la partitura se conserva en la Facultad de Arles v otro to tiene el autor del articulo en su
archivo.
jCud nto tarda!, op. 5, N" 2, mezzosoprano. piano, 1898-1904. Text.: D. Duble Urrutia. Ed.: Santiago.
Lit. Barcelona. Ob.: cancion dedicada a la Sra. Julia Codecido v. de Mora. Supuestamente escrita en
Santiago. Existe un ejemplar en la Biblioteca Nacional y otro en la Facultad de Artes.
Berceuse, op. 6, N " I, violin, piano, 1898-1904. Ed.: Santiago, Lit. Barcelona. Ob.: obra dedicada al
Sr. Luis Thayer O.. supuestamente escrita en Santiago. Un ejemplar se encuentra en la coleccion del
autor del articulo. Existe tambien una referencia al Op. 6, N " I , para violin, violoncello y piano,
1898-1904, que puede ser una version de la Berceu.ce para trio, y de la que no hay datos sobre sic
ubicaciOn.
Pdgina de Album, piano, 1898-1904. Ed.: Periodico La llustrarion, Santiago, vol. 3, N " 22, primera
semana de junio de 1902, p. 4. Mazurka, violin, piano, 1898-1904. MS.Ob.: se conserva en el archivo
del autor del articulo.
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"El Retablo del Rey Pobre", cuarenta albs despugs
por
Juan Orrego-Salas
58
"El Retablo del Rey Pobre"... /Revista Musical Chilena
59
Revista Musical Chilena/ Juan Orrego-Salas
60
"El Retablo del Rey Pobre"... /Revista Musical
Chilena
arco que se levanta en la Vigilia, en la ctispide esta la Natividad y se completa en
la CelebraciOn.
No tiene argumento como tal. No se apoya en los conflictos que son
comunes al repertorio operistico convencional. No hay hechos heroicos, dramas
pasionales, venganzas, traiciones o intrigas que impulsen su accion teatral. Por el
contrario, en El Retablo, esta depende fundamentalmente de una sucesiOn de
episodios celebratorios que flucttian entre lo animado y lo contemplativo, entre lo
festivo y lo reverente y ceremonial. Del acento que logre conferfrsele a cada uno
de estos extremos, depende totalmente el impacto escenico de la obra, o sea, del
apropiado manejo de lo que el famoso "regisseur" Jorge Lavelli clasificarfa
como "la teatralidad de los opuestos".
En algunos aspectos, mi Retablo, se acerca al genero de obras como el Edipo
Rey de Stravinsky, que el propio compositor y jean Cocteau, autor del texto,
describen como una Opera-Oratorio. La accion en esta aparece reducida al
minimo. Es una obra basada en una sucesion de cuadros estaticos en que solo
Tiresias y El Pastor encarnan papeles de cierto despliegue escenico. Tal minimo
serfa insuficiente para El Retablo del Rey Pobre. Pero, la realidad es que
creaciones como estas han logrado echar raices en el repertorio de los Teatros
de Opera, pese a la gran distancia que las separa del drama lIrico tradicional.
Esto es especialmente cierto en Europa.
Por otra parte, uno debe preguntarse, que habrfa sido de Idomeneo, de
Mozart, que basicamente depende de escenas pictoricas, si el contenido de estas
no hubiese sido interpretado en terminos de una accion teatral adecuada? Habria
subsistido su maravillosa musica, pero la escena habrfa sido futil.
Probablemente otro tanto podrfa decirse de Pelleas etMelisande de Debussy, o
de El Castillo de Barba Azul de Bartok, entre muchas otras obras.
Con esto quiero decir que el repertorio del teatro musical, ya no puede
seguir limitandose al tipo de obras cuya accion dramatica depende exclusiva-
mente del conflicto inmediato y evidente, puesto que las hay de una trama sutil y
simbolica suficientemente elocuente como para que la musica pueda expresarla
y la escena, en manos de un "regisseur" imaginativo, pueda realzarla.
Es claro que todas estas consideraciones acerca de la importancia que tiene la
accion escenica como vehiculo de expresion dramatica, no excluye la necesidad
de poder entender el texto, lo que muy corrientemente no sucede asf debido o a
la deficiente diccion de muchos cantantes, o a las dimensiones excesivas de
ciertos teatros. Me pregunto al respecto, por que si en las presentaciones de
oratorios y cantatas en la sala de conciertos, por lo general se provee el texto
impreso en los programas, todos los teatros de opera no disponen de lo que ya
muchos poseen; equipos para la proyecciOn simultanea del texto cantado en el
idioma vernaculo?
En el caso de El Retablo del Rey Pobre, creo que el tener acceso a la rica y
sugerente imaginerfa poetica de Josef De Valdivielso, ofrecerfa la posibilidad
de captar un perfil expresivo que de sernos ajeno, la obra se resentirfa, puesto
que perderfa una dimension que le es propia, y que yo procure reflejar con
minuciosidad en la musica. En una obra de esta naturaleza, en que el contenido
61
Revista Musical Chilena/ Juan Orrego-Salas
62
"El Retablo del Rey Pobre"... /Revista Musical Chilena
Otro cauce de desarrollo escenico que se me revelo una vez mas, como en el
momento de la creacion de mi obra, fue el de los Patriarcas; los "Santos Padres
del Limbo", como el poeta los apoda. Estos cuatro personajes, figuras del
Antiguo Testamento, que se levantan de las profundidades exhortadas por las
palabras del Relator, vienen a pedir "al Justo que Ilueva ", en otras palabras, que
haga fertil el suelo del Nuevo Testamento, y al mismo tiempo a expresar,
bailando una especie de Pavana con un coral obligado, su solidaridad a la
Vigilia que se observa. El Coro canta:
Mks noble sois que David,
Mks sabio que Salomon Mks
rico sois que Abraham y mks
galan que Jacob.
Estas palabras se presentan sobre la austera "Danza de los Santos Padres ",
quienes en la severidad de sus movimientos deben reflejar su condicion de
haber sido figuras esculpidas, ahora puestas en movimiento por el sortilegio de
la narracion y la mdsica. Son estos quienes en la escena final, Ievantaran en
andas y transportaran en solemne cortejo, a la "Doncella y el Recien Nacido",
expresando asf no solo la transicion del Antiguo al Nuevo Testamento, sino que
la continuidad de la profecia e historia biblica mas and de la venida del Mesias.
Los tres Pastores, "atiterados" como los describe De Valdivielso, cumplen su
propia mision dentro de la miscelanea de caracteres y episodios que convergen
hacia el singular acontecimiento de la Natividad. Gil de las Heras, Benito y
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Revista Musical Chilena/ Juan Orrego-Salas
Pablo —nombres que les da el poeta—, con sus figuras pristinas, espontaneas y
alegres, encarnan al hombre sencillo y terreno que adhiere a la Vigilia y
celebran con sus acrobacias, parodias y golosinas populares, la prOxima Ilegada
del Rey Pobre. Se aterrorizan con los Angeles que merodean por el lugar e
interrumpen su bucdlica y sincopada danza. Lo esoterico y extraterrestre esta
mas ally del alcance de estos candidos lugarenos. Pero pronto se recuperan e
invitan al pueblo (Coro) a unirse con ellos para bailar una animada cueca, a la
que el cuarteto de m6sicos que suben de la orquesta al escenario se agregan (ver
ej. 2). Culmina esta "Danza General de Pastores y Gente" con el anuncio
exaltado del Relator que dice:
Desctibrese el portalejo y en
el mil almas y dias. Y
abrazada al Nino Sol canta
asi la Aurora Nina:
La Voz de la Aurora, realzando un motivo melodico que se ha hecho presente
a lo largo de toda la obra, se escucha desde el interior del proscenio (ver ej. 3).
Yo me era morenica, y
quemome el Sol.
;Ay mi Dios que abraso! Y
me muero de amor.
Mi obra alcanza aqui su climax, enfatizado por la emotividad lirica del
"Canto de la Aurora" y la orquestacidn rutilante y coloristica, mas que por la
intensidad sonora, la que reservo para el cortejo y letanias finales. El espiritu de
recogimiento y contenida adoration que prevalece en este episodio, lo perpe t6a
el motete (Adagio espressivo) que canta el coro:
Jardin guardado del cielo
Donde el jardinero amor
Planto por arte sutil
Lnjerto del hombre en Dios.
...................... )
Gloria, Gloria!
;Gloria a Dios en el cielo!
A la "reprise" del "Canto de la Aurora" sigue un ondulante y amable arioso,
saturado de melismas evocadores del Canto Llano, en que el Ministril invita a los
maravillados pastores a acercarse al retablo y contemplar alli al que,
...es flor de las flores
Y que en uno, es Hombre y Dios.
La entrada de los tres Nobles en sus corceles, personification de los Reyes
Magos del Evangelio, extiende esta celebration con una nota de color y gala.
Son ellos simbolos de prosperidad y fortuna que estan respondiendo al Ilamado
del Rev Pobre, que ahora brilla como el "Nino-Sol" en brazos de la "Aurora-
Madre" en la rusticidad del portal que el retablo despliega. Le han traido
regalos de lejanas tierras, frutos de su propia alcurnia—incienso, oro y mirra
64
"
Retablo del Rey Pobre " ...
El /Revista Musical
Chilena
y, cada uno, de acuerdo a su propia tradition, le bailan unas "Difereneias". A
estas se une el Coro cantando:
Corazon de mi corazGn,
Con gusto os lo doy, Y mil
que tuviera,
Tambien os to diera,
Porque mi Rey sois.
Sus ofrendas se agregan a las que el pueblo (Coro) ha depositado a los pies
del retablo; espigas, frutas y flores. Cada cual ofrece la cosecha de su propia
cepa, en un acto de comuni6n espiritual y material, en que el privilegio y la
abundancia, se han unido at infortunio y pobreza para honrar al recien nacido.
Hasta el momento me he referido predominantemente a los valores poeti cos
y teatrales de El Retablo del Rey Pobre y a los recursos musicales directamente
dependientes de estos. Sin embargo, toda obra de creation musical —o por to
menos cualquiera que emerja de mis propios sentimientos y personal orienta -
ci6n estetica—, por mucho que este destinada a servir a un texto o action
teatral, debe tener su propia estructura que, aunque subordinada a la palabra y
escena, se sostenga a si misma y contribuya at total del edificio.
Los cuarenta ands transcurridos entre la creaci6n de "El Retablo" y mi
reciente retoma de contacto con el gracias a su estreno en Estados Unidos,
tambien habian cubierto con un velo de olvido aquellos aspectos directamente
relacionados con la mtisica misma.
Mas de setenta obrasescritas entre esta, mi opus 27, y el reciente opus 101*,
creo que pueden explicar mi perdida de contacto con "El Retablo " . Tambien es
un factor de considerar el que esto haya tenido lugar en un periodo de
constantes cambios esteticos, de resurgimientos de nuevas tecnicas, avances y
reconsideraciones, saltos hacia adelante y revisiones del pasado.
Sin embargo, puedo decir con un dejo de sorpresa y otro canto de satisfac -
ci6n, que en esta nueva visita a "El Retablo", comence a darme cuenta que
ciertos principios conscientemente empleados en mis obras de la ultima deca da,
ya estaban presentes en este, aunque introducidos en forma totalmente
inconsciente. Me refiero especialmente a to que he definido como "compo sici6n
modular"**, para describir una tecnica basada en el empleo de motivos
germinales, que son casi siempre muy breves, como generadores de los ma -
teriales tematicos de una obra y que, en ultima instancia, controlen el total
desarrollo de esta y aseguren su unidad. Si estos no estan siempre presentes en su
forma original, como serfa el " leitmotiv" wagneriano o "l'idee fixe " de Berlioz,
aparecen linealmente alterados o reacondicionados como, tambien, llenando una
funci(n arm6nica.
*Este ntimero de opus corresponde a la segunda Opera del compositor, titulada Viudas, cuyo
libreto esta basado en la novela del misma nomhre del escritor chileno Ariel Dorfman. La partitura
de esta fue completada en julio de 1990.
**Ver Juan Orrego-Salas, "Presencia de la Arquitectura en mi mtisica ", kMu:u, xt.udl69
(enero-junio, 1988), pp. 5-20.
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Revista Musical Chilena/ Juan Orrego-Salas
En El Retablo del Rey Pobre hay dos de estos motivos germinates o mOdulos;
uno es una triada, predominante mayor, y el otro, es un movimiento escalar
descendente y ascendente, enmarcado en el intervalo de una cuarta perfecta, que
a veces se presenta en movimiento contrario (ver ej. 4 a y b).
La presencia de ambos motivos es facilmente captable por el auditor. Es
claro, que el hacerlo consciente de esto no to considero necesario para la
apreciaciOn de la obra.,
Pocas veces estos germenes ocultan su presencia, aunque aparezcan disfra-
zados con la inserci6n de ornamentaciones, notas de paso o vecinas, extensiones
melismaticas y otros recursos lineales o, como tambien sucede, cedan la palabra a
otros motivos de intervencibn pasajera. Estas esporadicas desviaciones no hacen
mas que confirmar el use inconsciente con que maneje esta tecnica at crear "El
Retablo", o tat vez expresan mi personal repudio a todo dogmatismo o
preconceptos te6ricos que puedan restringir el libre fluir de las ideas y
sentimientos, to que hasta el presente es un principio que me ha guiado.
El primero de los modulos senalados posee ademas un contenido simb6lico.
La triada de que consiste, constituye la medula del tema con que la Voz de la
Aurora se hace presente en el climax de la obra (ver ej. 3) y la presencia de este en
su forma original, emerge cada vez que hay una referencia at acontecimiento
que es eje del desarrollo dramatico de la obra: la Natividad. Ademas, encabeza
el coral engastado en la "Danza de los Santos Padres ", simbolos del Antiguo
Testamento que se repite a las letantas que acompanan at Cortejo final (ver ej. 5).
Recamado con notas ajenas de enlace, aparece tambien en la proclamaciOn
de los dos Pages, en el comienzo mismo de la obra y en la Fanfarria que anuncia
el Cortejo antes mencionado (ver ej. 6). Adornado de inserciones melismaticas
se hace presente en el preambulo del Poeta, at pedir este at pueblo murmurante
que espera, que guarden silencio para poderles explicar lo que pronto vet-An
representado en el retablo (ver. ej. 7).
El segundo de estos mOdulos (ver ej. 4b) se extiende en el total de la
melodia que canta el Ministril y repite la orquesta en la "Danza de la Doncella y
su Esposo" (ver ej. 1) y muy ostensiblemente en el tema de las "Diferencias" que
bailan los Nobles (ver ej. 8).
Ambos m6dulos, en integrada y sutil secuencia se hacen presentes en la
meditaci6n que el Ministril canta at retiro de la Doncella para dar a luz en la
intimidad del portalejo —y que luego el Coro extiende en polifOnica elabora-
ci6n (ver ej. 9)—, y en la rustica danza de los tres Pastores (ver ej. 10).
66
"El Retablo del Rey Pobre ' •... /Revista Musical
Chilena
o r ~ ~ r _ ~ ~ ~ f l s a ~ ~ a
. Y . Sa.1WS - ! L a arr ! I ! ! L a n a . ~~~ 514aa
Ej. 3
Allegretto .1 =69
Yo e - ra ma - - re - ni - - ca.
Out from night-titre out from tM - light.
Fl .cel.hrp. st s
np r r p m n p r r p m r•rrr=1a=
~aatrlar~r~rr~rrr~~ •p• r ! n .nr rmaw
r PUnr n. o! n
r !r IIPn
a ar~rw r
. msra
1111111raf lil! diI ra rr11+11 rrr.r 11171
a.11=11rr rrrwr / r-rri: h•!r
'a's ars! 1 !1=tr~1 . IMP 1111! Ufa.I
!WI rte
airsWl i I !! I! ! I lnI•!1 SI
,
1 n L-111! 1!a1 1I/ l i a aw1a
1
uur
E.hn.
~ .
!a!! r s n r!m — . I I r WI! .1
Ej. 4 a) b)
1;lMll. K .= •Allki11r~•A1111WnIll • . I
11 , I MO MI MO MO= M M . MIMI MOM.
11n11MIllM
1(1!_• _________________________________________~
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Revista Musical Chilenal Juan Orrego-Salas
Ej. 5
Maestoso c =56 ^ 1F~
to.
Tutti
and Chorus
Has no - ble sots . que Da - vid.
No - bier far th ~ -vd mac -- ~a
rr•.aaan~•iaaa aaaaa~-•
aaac =• m a c v, a r — . a •—.aa—s st•a~~raaaa~-•
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raa--7 —
rums. mu 4.6'1 w~aanna,
aaaa~ aaaas aa: aaaa~ •,ar aaa~a: ~ ~a ~ a a r
Ej. 6
68
"El Retablo del Rev Pobre"... /Revista Musical Chilena
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Ej. 8
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D I F E R E N C I A S . Espressivo e comodo J 76
69
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n - • ~ — n 1 I M n ' - - M b a r
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Revista Musical Chilena/ Juan Orrego-Salas
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"El Retablo del Rey Pobre "... /Revista Musical Chilena
Universidad de Bloomington
Indiana
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CRONICA
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CreaciOn Musical en Chile /Revista Musical Chilena
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Reeista Musical Chilena/ Creation Musical en Chile
"
Apocaliptika II" de Santiago Vera fue interpretada en Oslo durante la Asamblea General
de la Sociedad International de la Mtisica Contemporknea (srm(:)
Santiago Vera, Delegado Oficial de Chile a la Asamblea General de la sIMC,
celebrada en Oslo, Noruega, entre el 22 y 30 de septiembre de 1990, nos
inform() con fecha 3 de marzo de este ant). El Directorio de la stmt por el
perfodo 1991-1993 quedo estructurado por las siguientes personalidades:
Michael Finnissy de Gran Bretana, Presidente; Richard Tsang, de Hong Kong,
Vicepresidente, y Franz Eckert, de Austria, Consejero Legal.
Tambien informa que su obra Apocaliptika II para orquesta de cuerdas y
piano fue interpretada por la Orquesta de Camara de Noruega y el pianista
sueco Per Skoglund, bajo la direction del maestro Jiirg Wyttenbach de Suiza,
con gran exito de publico y crftica.
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Creation Musical en Chile /Revista Musical Chilena
tocd obras tempranas desde Suite Grotesca, para piano de 1936; las Cuatro Piezas
para piano de 1964-65 y las Variaciones en Fa sobre un tema propio de 1948.
La destacada trayectoria del profesor Alfonso Letelier abarca practicamente
todas las formas de la creation musical, con una nutrida production de obras
para piano y canto, corn, musica de camara, orquesta sinfdnica y voz.
Duo Orlandini-Mendieta
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Interpretes, Chile
Cincuentenario de la Orquesta Sinfonica de Chile
nos del Centro, Raymundo Ernst, quien ademas hizo entrega de diplomas y
distinciones a los miembros fundadores de la Orquesta.
El conjunto bajo la direction del maestro Cullell interpreto la Obertura
Festival Academico, de Brahms; La Voz de las Calles, del maestro Pedro Humberto
Allende y Suite Mascarade de Aram Jachaturian.
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Revista Musical Chilena/ Interpretes, Chile
Esto significa que este alto en Frutillar se creo un espacio para la creaciOn
joven a fin de que los nuevos interpreter puedan demostrar su capacidad tecnica
y de interpretation. Este ano no solo en los conciertos de extensi6n sino que
tambien en los oficiales la programacion le dio oportunidad a ninos y
adolescentes, tal fue el caso de la Orquestas Juvenil de Camara y la Orquesta de
Ninos de la Sociedad Bach, de Concepcion.
Marcelo Gonzalez partio a Estados Unidos el 17 de febrero y audicion6 en
el Instituto de Musica de Peabody donde le ofrecieron media beca, invitaciOn
que pudo aprovechar gracias al Citibank. En Chile estudio con su padre Roberto
Gonzalez, desde los cinco anos, con Fernando Ansaldi, y a los dote anos
continuo con Sergio Prieto, su maestro actual.
El violinista chileno Jaime de la Jara estreno el Concierto para violin Op. 100 de Blas
Emilio Atehorttia con la Orquesta Sinfonica de Cali
El 9 de mayo la Orquesta Sinfonica de Cali, dirigida por el maestro Agustin
Cullell, con Jaime de la Jara como solista, estreno el Concierto para violin Op.
100 de Blas Emilio Atehorttia, uno de los compositores colombianos mas
prolfhcos y ampliamente conocido en el continente. De la Jara dijo que la obra
"es muy interesante y muestra una cierta filiation con Igor Stravinsky y Bela
Bartok, ademas de cierta raigambre popular. Es una obra bastante diffcil, hecha
para el lucimiento del solista.
El 4 de marzo debut6 en el Weill Recital Hall del Carnegie Hall de Nueva York, la
cellista chilena Eliana Mendoza, con un programa que incluy6: Sonata en Fa
Mayor, Op. 69 N" 3 de Ludwig van Beethoven; tres Movimientos para cello y
piano (1990) de Ilan Rechtman y Polonesa Brillante Op. 3 de Chopin.
La artista radicada en los Estados Unidos ha sido solista con las Orquestas
SinfUnicas de Chicago, Michigan, Ohio y Massachusetts y ha ofrecido recitales
en la National Public Radio de Boston. El publico la ha ovacionado y la critica, en
The Enterprise-Massachusetts la califico como "una artista total".
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lnterpretes, Chile /Revista Musical
Chilena
ademas de recitales y como solista con orquesta en Alemania, Austria, Suiza,
Belgica, Francia y Espana.
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Revista Musical Chilenal tnterpretes, Chile
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Interpretes, Chile /Revista Musical Chilena
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Ballet
"Tiempos de Arte" Festival Contemporaneo
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Noticias Varias
Como parte de la Escuela de Temporada de la Universidad de Chile, cuya
tematica giro en torno al Descubrimiento de America, el Coro de Madrigalistas
de la Universidad de Chile que dirige el maestro Guido Minoletti estreno la
Misa en Fa del jesuita Domenico Zipoli, quien Ilego a la region Ilamada Para-
guay en las primeras decadas del siglo xvul donde continuo su labor de musico
iniciada en Europa, y liege) a tener fama como compositor de obras para
6rgano. Fue ademas maestro de capilla de la Iglesia del Gesii, en Roma.
El estreno para Chile se realize) el 15 de enero en la Iglesia San Francisco de
Borja, es una de las obras mas importantes de la musica colonial compuesta en
Latinoamerica y, sin duda, la pieza mas relevance de las que se ha conseguido
rescatar de la production de las misiones jesuitas.
La Ramada Mica en Fa se salvo gracias a que en Bolivia la encontro y copio el
insigne musicologo Dr. Robert Stevenson. La obra incluye un coro a tres votes
ademas de un pequeno conjunto instrumental de cuerdas y bajo continuo. Los
fragmentos solistas son muy breves y en esta version fueron cantados por
Patricia Herrera, soprano; Victoria Barcel6, contralto y German Green, tenor.
La obra es apegada al barroco y posee una linea de fuerte enfasis mel6dico.
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Noticias Varias /Revista Musical Chilena
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Revista Musical Chilena/ Noticias Varias
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Noticias Varias /Revista Musical Chilena
mt1sica indigena que existe en el pals. El Museo tenia algunos tftulos, Pero como
no eran suficientes se dedicaron a mandar comunicaciones a todo el mundo y
ahora cuentan con 134 tftulos, que esperan continuar aumentando. Tienen
mOsica de Asia, Africa, America y Chile, aunque lo esencial es la etnica america-
na. La mayorfa de estas grabaciones se realizaron in situ, o sea, en las mismas
ceremonias indigenas, de all su valor histOrico y antropologico. Para el archivo
tomaron en cuenta la mtisica contemporanea con rafces indigenas.
Entre los tftulos chilenos tienen rituales mapuches, aymaras, selk'nam y
kawashkar.
"America a la vista": ritos, cantos, danzas
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Revista Musical Chilena/ Noticias Varias
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In Memorian
Esperanza Pulido Silva (1901-1991)
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Revista Musical Chilena/ In Memoriam
mas larga vida que se ha impreso en la historia de Mexico, y en sus paginas han
publicado desde los grandes nombres de la musicologfa mundial, encabezados
por el Dr. Robert Stevenson, el titan de los investigadores de la mUsica mexicana
e iberoamericana, hasta los estudiantes promisorios que —en algunos casos—
ella transform!, en los mas respetados profesionales de la actualidad.
Esperanza Pulido fue una persona noble y altruista, una mujer afectuosa, de
inmenso entusiasmo, cuya devocion por el trabajo corria pareja con una
cordialidad y una genuina capacidad de comunicacion humana. Una curiosidad
insatiable la acompano hasta el Ultimo momento de su vida conscience y una
devociOn infatigable por el trabajo fue, hasta el final, su principal rasgo
profesional.
No podria terminarse este emocionado recuerdo de Esperanza Pulido de
parte de todos los miembros de la Revista Musical Chilena, sin citar la circular
que nos enviara el Dr. Robert Stevenson a los panelistas de "The Publication
and Diffusion of Music in the Iberian World":
"Aprovecho esta ocasion para mencionar una perdida irreparable. Maestra
Esperanza Pulido, quien con anterioridad habfa aceptado incorporarse a nues-
tras Sesiones de Estudio, quien con su incomparable sabiduria habrfa ensalzado
nuestras Sesiones, partiO de esta vida el 19 de enero de 1991. Jamas podre
adecuadamente alabarla. Absolutamente sola y sin ningun subsidio fundo
Heterofonia y la mantuvo con recursos propios a traves de una serie de crisis
financieras. Su incomparable espiritualidad, su erudiciOn, su patriotismo y su
devocion por la mtisica y los mUsicos mexicanos la colocan en el empireo, fuera
del alcance de los mortales corrientes. Su ejemplo perdurara para confortarnos e
inspirarnos".
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In Memoriam /Revista Musical Chilena
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Revista Musical Chilena/ In
Memoriam
Los trabajos del Dr. Argeliers LeOn en el campo de la musicologia —en los
que derroch6 imaginaciOn y sabiduria— le labraron respeto, prestigio y admi-
raci6n entre sus colegas de todas las latitudes. Sus creaciones musicales—en las
que con espiritu inquieto siempre recurria a las nuevas tecnicas pero sin
abandonar jamas sus origenes latinoamericanos— le colocan, sin lugar a dudas,
entre los mas notables compositores de nuestro continence. Sus tareas como
maestro —signadas por una entrega total a sus discipulos— le granjearon el
reconocimiento general. En conjunto constituyen razones mas que suficientes
para que los mttsicos de America esten ahora de duelo por la desaparicion de un
Maestro, sentimiento de profundo pesar que comparte la Revista Musical
Chilena.
Fernando Garcia
92
Indite de niumeros publicados
en 1990
INDICE ALFABETICO DE CONTRIBUCIONES FIRMADAS
Aharonian, Coriun. Un extrano senor Ilamado Gonzalez, Juan Pablo. Expresien y Expresividad
Acario Cotapos. N " 173: 114. en Musica: Un Problema Semantico y
Alexander, Leni. Luigi Nono (1924-1990). N" Filos6Gco. N" 174: 5.
173: 118.
Bustos Valderrama, Raquel. Nuevos aportes al Merino, Luis. Repercusiones Nacionales e In-
Estudio de Pedro Humberto Allende (1885- ternacionales de la Visita a Chile de Jose
1959). N" 174: 27. White. N" 173: 65.
Caceres, Eduardo. La Agrupacion Musical Ana- Milanca Guzman, Mario. Jose White en Vene-
crusa y Los Encuentros de Musica Con- zuela. N" 173: 25.
temporanea. N" 174: 57.
Garcia, Fernando. Recordando a Luigi Nono. Toledo, Armando. White en Cuba. N " 173: 5.
N" 173: 120.
Torres, Rodrigo. Luigi Nono. N" 173: 122.
INDICE DE RESENAS
93
Revista Musical Chilena/ Indice de mimeros
Alcalde, Andres. Aria (1989) para violin. N " 111; Dualidad para uno (1989) para cello, N "
174: 112; Girrimbao para vibrafono y 174: 112.
piano, N" 174: 135. Cori, Rolando. Magnificat para coro v guitarra, N "
Alvarado, Boris. Hiroshima para percusiones, N " 174: 114; Dos trozos para guitarra. N " 174:
174: 116; Duo (1989) para cello y piano, N " 116, 122.
174: 114. Cornejo, Sergio. " ...e forpio" para Ilauta, oboe.
Allende, Pedro Humberto. Mensajero de Dios clarinete, violin, cello v piano, N " 174: 114.
(Gabriela Mistral) para coro femenino, N" Cortes, Rendn. Suonare para guitarra, N " 174:
174: 124. I11; Rumores (1989) para piano. cinta
Amendbar, Juan. I will pray para voz y piano, N " magnetica y voz, N" 174: 112.
174: 114; Viernes Santo (Gabriela Mistral) Cotapos, Acario. Sonata Fantasia para piano, N "
para coro, N " 174: 124. 174: 114.
Amengual, Rene. Miedo (Gabriela Mistral) para Delano, Pablo. Sonata N" I para guitarra, N " 174:
coro femenino, N " 174: 124; A las nubes 116, 122; Duo para guitarras. N " 174: 116;
(Gabriela Mistral) para corn femenino, N" Dos trozos para guitarra. N " 174: 122;
174: 125. Piececitos (Gabriela Mistral) para corn
Ancarola, Francesca. Biorritmica (1989) para mixto, N " 174: 124; Cancun del maizal
clarinete, violoncello, piano y percusi6n, (Gabriela Mistral) para coro mixto, N " 174:
N " 174: Ill. 124; Noche (Gabriela Mistral) para coro
Asuar, Jose Vicente. Cuatro piezas instrumentales, mixto y arpa, N " 174: 124; Balada de la
musica electroactistica (1989), N " 174: 114. Estrella (Gabriela Mistral) para coro fe-
Ayma, David. Avenidas para oboe, N " 174: I I I . menino y arpa, N " 174: 124; Sonata de Verano
Becerra, Gustavo. *Variations sobre la cueca para para flauta y guitarra, N " 174: 139.
guitarra, N " 174: 116; Sonata para flauta y Diaz, Rafael. Escondida I para clarinete, N " 174:
piano, N" 174: 139. 111; Correlato para clarinete, N " 174: 111.
Bello, Joakin. Ofrenda a los Andes por la Paz para Escobar, Roberto. *Atmosferas para violin, cello v
mezzosoprano, tenor, instrumentos andi- piano, N " 174: 114; La lluvia lento (Gabriela
nos, orquesta de cuerdas, percusiones, co- Mistral) para coro masculino, N " 174: 125.
ro, cinta magnetofonica, proyecciones, Escobedo, Ricardo. *Limite (1989) para clarinete y
efectos luminicos y danzas, N " 174: 113. cello, N " 174: 111.
Botto, Carlos. Ronda (Gabriela Mistral) para co- Falabella, Roberto. Duo para flauta y violin, N "
ro femenino, N" 174: 124. 174: 141.
Bozzi, Ricardo. Diva Para flauta, N " 174: Ill. Fantin, Alessandro. Arte di nuova fiamma para
Brncic, Gabriel. *Masica de Camara III (1988) clarinete, N" 174: I l I.
para flauta, flauta en sot, clarinete bajo, Garcia, Fernando. *Tierras Ofendidas (1984) para
guitarra y contrabajo, N " 174: 115; Chile flauta, oboe y clarinete, N " 174: 111, 114.
Fertil Provincia (1975-1983), musica elec- Garcia, Leonardo. Tumi (1987) para quena, N "
troactistica, N " 174: 115; Cielo (1980) para 174: 112; Muraiki para quena y comp, N "
viola y cinta magnetica, N " 174: 116; Quin- 174: 114.
teto vienes (1970) para violin, viola, cello, Gonzalez, Jaime. Ensemble para piano a 4 ma-nos,
fagot y piano, N " 174: 116. N " 174: III.
Caceres, Eduardo. Tubulari (1989) para tuba y Gonzalez, Juan Pablo. Estudio 03 para guitarra, N "
piano, N " 174: 112; La otra concertacion 174: 122.
(1989) para voz actistica y electroac6stica, Gonzalez, Sergio. Chatarras y cacerolas para 4
voz procesada, tablas hindties y bajo elec- percusionistas, N " 174: 116; *Sur para or-
trico, N " 174: 113. questa, N " 174: 117.
Campos, Daniel. *Suite Rock para Siete Pdjaros Gorigoitia, Raman. Acuerdos para oboe, clarine-
(Pablo Neruda) para soprano, tenor, flauta,
oboe, teclados, bateria, guitarra y se -
cuenciadores, N " 174: 112.
Canton, Edgardo. Escape para piano, N " 174:
94
Incfice de nomeros /Revista Musical Chilena
te. Von]peta. violin, cello, contrabajo y para violin, cello, piano y saxofon, N" 174:
percusion. N" 174: 114. 119: Widows, opera en 3 actos, N" 174:
Gtuuello..4/eja Alejandro. Incontri ( 0 ) para flauta. 120; Esquinas, op. 68 para guitarra, N"
clarinete v cello. N" 174: 114: *Quetirdo 174: 122.
(1989) para flauta. oboe. clarinete, corno y Ortega, Sergio. Acoso y muerte de un hombre para
fagot. N" 174: 116, 118: Base Esad para cuarteto de cuerdas, N" 174: 121.
guitarra, N" 174: 116: *Pieza para guitarra. Pella Hen, Jorge. Concierto para piano y orques-
N" 174: 116; *Imobuse para orquesta, N" ta, N" 174: 120; Tonada para orquesta, N"
174: 118: Intrelaccion para orquesta, N" 174: 120; Suite para orquesta de cuerdas,
174: 118. N" 174: 120; Cuarteto de cuerdas, N" 174:
(:idi, Elias. *SolduM (1988) para oboe, clarinete v 120: Variaciones y fuga p a r a flauta, violin y
fagot, N" 174: 112. cello, N" 174: 120; Retablo de Navidad para
Heinlein, Federico. *Alta abajo (1989, David Ro- orquesta y coro, N" 174: 120; Reyes de
semann) para contralto, violin, clarinete, Belen para orquesta y coro, N" 174: 120;
cello y piano. N" 174: 112; *Las aguas de los CoronaciOn, ballet, N" 174: 120; Cenicienta,
anios (Gabriela Mistral) para contralto, vio- Opera, N" 174: 120.
lin, clarinete, cello y piano. N " 174: 114. Peralta, Alejandro, CanciOn para guitarra, N"
Leon, Ernesto. Ostinato para piano, N" 174: I l l . 174: 116.
Letelier, Alfonso. Pinares (Gabriela Mistral) para Ramirez, Hernan. *Estudio N" 1, op. 83 (1989)
corn mixto, N" 174: 124. para percusiones, N" 174: 112; Quinteto N"
Lopez, Gloria. Meciendo (Gabriela Mistral) para 2 (1989) para flauta, oboe, clarinete, corno
Coro mixto, N" 174: 124. y fagot, N" 174: 116; Partita para vibrafono,
Miqueles, Jaime. Quinteto de vienlos (1989) para N" 174: 116; ArteMagnetica para
flauta, oboe, clarinete, corno y fagot, N" percusiones, N" 174: 116.
174: 116. Ramirez, Daniel. *Preludio N" I para flauta y
Montecinos, Alfonso. *Tres Piezas (1989) para piano, N" 174: 139.
flauta y piano, N" 174: 117, 118; *Pieta Rifo, Guillermo. *Impresiones (1987) para flauta y
(1989) para cello solo, N " 174: 117, 118; arpa, N" 174: 112; Tercer Vacio (1989) para
*Sonata breve en trio (1988) para flauta, sa- conjunto instrumental, N " 174: 114;
xo, soprano y piano, N" 174: 117; *Diverti- *Atacama para fagot y orquesta, N" 174:
mento (1989) para cuatro saxofones, N" 115; **Quinteto 8 9 , para flauta, oboe, clari-
174: 117, 118. nete, corno y fagot, N " 174: 116, 140;
Moreno, Carlos. Mareludio para guitarra, N" 174: Fragrnentos para percusiones, N" 174: 116;
I I I ; Estudio para guitarra, N" 174: 111. *Pucara para tuba, cuerdas y percusiones,
Mourns, Juan. La parabola del brujo (Mario Mi- N" 174: 117.
randa) para soprano, charango y guitarra, Rojas, Guillermo. *Concierto para fagot y cuer-
N" 174: 111, 112. das, N" 174: 117.
Nunez Navarrete, Pedro. Suite de la abuela (1982) Rojas Zegers, Jorge. Canto del Justo (Gabriela
para guitarra, N" 174: 112; Dulzura (Ga- Mistral) para coro mixto, N " 174: 124.
briela Mistral) para coro mixto, N " 174: 124; Romeo, Maria Eugenia. Balada (Gabriela Mistral)
Apegado a mi (Gabriela Mistral) para coro para coro femenino, N " 174: 124.
mixto, N" 174: 124. Salinas, Horacio. Cristalino, Danza en tres tiempos
Ohlsen, Oscar. Arreglo para guitarra de A can-tar (1988) para guitarra, N " 174: 112; Milonga
a una nina, N" 174: 122; arreglos para para guitarra, N" 174: 116.
guitarra de De la cordillera vengo, N" 174: Sanchez, Juan Antonio. Un pirata chico para pia-
122; de En el portal de Belem, N" 174: 122; no, N" 174: I 1 1 ; Nostalgia elemental II para
de El tortillero, N" 174: 122; de La traslrasera, piano, N" 174: 1I I.
N" 174: 122; de Rio, rio, N" 174: 122; de Schidlowsky, Leon. Altazor (1956, Vicente Hui-
Viva la luz de don Creador, N" 174; 122. dobro) para recitante y percusiones, N"
Orrego-Salas, Juan. *Concierto N" 2 para piano y 174: 116.
orquesta, N" 174: 119; *Partita op. 100 Sepulveda, Maria Luisa. Donn Primavera ( G a -
briela Mistral) para coro femenino, N" 174:
124.
95
Revista Musical Chilena/ Indice de nunteros
Silva, Carlos. Indbmito (1989) para fagot, N " 174: 1I1, 115; Tres estudios para piano, N " 174:
114. 115; Dos preludios para piano, N " 174: 115.
Vargas, Darwin. Mica de la I nauguracien del Savo- Vera, Santiago. *Apocaliptika II para orquesta de
tuario de Maipu para solista, coro y orques- cuerdas v piano, N" 174: 116.
ta, N " 174: 125. Wang, Patricio. Alter ego (1983) para dos trom-
Vasquez, Edmundo. *Ofrenda (1986) para guita- petas, N " 174: 114.
rra, N ' 174: 112; Suite Popular para guita- Wistuba, Vladimir. Ileana (1988) para recitante,
rra, N" 174: 116. guitarra, charango, N " 174: 114; Mantes 13
Vivado, Ida. Tres momentos para piano, N" 174: para guitarra, N " 174: 116.
Estrenos
Meneses, Octavio. Homenaje, N " 174: 132.
Ballet North, Robert. Entre dos Aguas (Paco de Lucia,
Simon Rogers), N" 174: 130.
Araneda, Luis Eduardo. Ciudadela (I.S. Bach, Pena, Esteban. Angel en Tierra de ltoja (Bach,
Antonio Vivaldi, Samuel Barber). N " 174: Shukzel), N" 174: 132; La necesidad blanca
129: Nostalgia. N" 174: 133. (Peter, Gabriel), N" 174: 132; Alas de luz...
Guth. Nuria. Perfume serial (collage), N " 174: tan solo (David Darling, melodias medieva-
132. les), N" 174: 132.
Hume, Marisol. Awl profundo (Maurice Ohana, Riveros. Hilda. El Mandarin Maravilloso (Bela
Chene Noir). N " 174: 133. Bartok), N " 174: 129; Violeta...s (Joakin
Bello, Violeta Parra), N " 174: 130.
Abbado. Roberto, N" 174: 118, 144. Aguilar, Rene, N" 174: 113. Agnilera,
Academia de Bellas Arles del Instituto de Chile, N " Ricardo, N " 174: 125. Alain. Jehan, N "
174: 115. 138. 174: 152. Alcalde, Andres, N" 174:
Adasme. ,%lar ibel. N" 174: 147. 112, 135. Adana. Enrique, N " 174:
Agrupacibn Beethoven. N " 174: 150. 151. 117. Aldan, Marcos, N " 174: 1 17.
AgrupaciOn Musical Anacrusa. N " 174: 111. 114. Allende, Pedro Humberto, N " 174: 124, 125.
Aguilar. .Miguel. N " 174: 153. Alonso. Alejandro, N " 174: 125.
96
Indite de numeros /Revista Musical Chilena
Alvarado, Boris, N° 174: 114, 116. Burgos, Genaro, N° 174: 117, 147.
Alvear, Carola, N° 174: 130. Bussch, Casten von dem., N° 174: 125.
Amenabar, Juan, N° 174: 114, 115, 122, 123, Bustos, Carmelo, N° 174: 117.
124. Cabello, Jose, N" 174: 138.
Amenabar, Magdalena, N° 174: 114. Caceres, Eduardo, N° 174: I11, 112, 114.
Amengual, Rene, N° 174: 124, 125. Calderon, Pedro Ignacio, N° 174: 149.
Ancarola, Francesca, N° 174: 112, 114. Calisto, Jaime, N" 174: 114.
Angel, Luis Henan, N° 174: 112. Ansaldi, Carvo, Ricardo, N° 174: 114.
Fernando, N° 174: 139, 151. Araneda, Luis Campos, Daniel, N° 174: 112, 113.
Eduardo, N° 174: 129, 132. Aranguiz, Waldo, Canton, Edgardo, N° 174: 112.
N° 174: 127. Aranto, N" 174: 113. Cantoria de San Francisco, N° 174: 146, 154.
Araya, Santiago, N " 174: 111, 112, 114. Carbone, Felix, N° 174: 135.
Arrieta, Mario, N " 174: 152. Arteaga, Cardenas, Clara Luz, N " 174: 115.
Lourdes, N° 174: 133. Arteche, Miguel, N" Carnicer, Ramon, N " 174: 155.
174: 125. Artus, Juan Carlos, N " 174: 131. Carrasco, Cnstian, N " 174: 137.
Asociacion National de Compositores, N° 174: Carrasco, Fernando, N " 174: 113.
115, 122. Carrasco, Washington, N " 174: 152.
Asociacion Nacional del Folklore de Chile (A.vFO,- Casa de Lo Matta, N" 174: 135.
(HI), N" 174: 152. Cases, Eduardo, N° 174: 113.
A:ste, Guillermo, N " 174: 125. Castello, Josep Maria, N " 174: 150.
Asuar, Jose Vicente, N " 174: 114. Castro, Luis, N " 174: 116.
Atehortua, Bias, N° 174: 149. Celis, Rosa, N" 174: 129, 130.
Aula Magna de la Universidad Federico Santa Centro de Extension de la Universidad Catolica, N "
Maria, N" 174: 114, 127. 174: 116.
Aula Magna del Centro de Extension de la Univer- Cerezzo, Marcela, N " 174: 140.
sidad Catolica, N' 174: 146. Chaparro, Claudio, N" 174: I l l , 112.
Australian Chamber Orchestra, N " 174: 150. Clara, Catalina, N" 174: 134.
Asma, David, N" 174: 111. Azecar, Jose, N " Club Amigos de la Opera, N" 174: 142. Concurso
"
174: 142. Bat chi, N" 174: 126. Claudio Arrau", N " 174: 134. Concurso "Teresa
Ballet de Santiago, N" 174: 133. Carreiao", N " 174: 134. Concurso "Victor Tevah",
Ballet Folklnrico Nacional, N" 174: 157. N " 174: 134. Concurso de Composition de la
Ballet National Chileno, N" 174: 129. SecciOn Italiana de
"
Barahona, Fresia, N" 174: 125. Barraza, icuxs ", N " 174: 121.
Walter, N" 174: 139. Barria, Patricia, N " Concurso de Violin de la Liga Chileno-Alemana, N"
174: 112. Becerra, Gustavo, N " 174: 174: 136.
116, 139. Belart, Carmen, N " 174: 125. Conjunto Europeo Antidogma, N " 174: 121.
Betio, Joakin, N" 174: 113, 130, 131. Conjunto Millaray, N" 174: 152.
Biblioteca del Congreso, N " 174: 123. Conn, Frida, N " 174: 151.
Bistoto, Juan Carlos, N " 174: 131. Consejo Mundial de Education, N " 174: 125.
Bohorges, Cecilia, N " 174: 113. Conservatoria de la Sociedad Bach de Concepcion,
Botto, Carlos, N " 174: 124, 134. N " 174: 155.
Conservatorio de Mtisica de in Universidad Catoli-
Bozzi, Ricardo, N" 174: 1 I I. Bravo,
ca, N" 174: 135.
Roberto, N " 174: 131. British
Conservatorio de Mtisica Enrique .Sara, N" 174:
Council, N " 174: 150.
152.
Britten, Benjamin, N" 174: 126, I50.
Corn.s'ervatario de Masica Laurencia Contreras,
Brncic, Gabriel, N " 174: 115.
N " 174: 152.
Bronstein, Ertel, N " 174: 154.
Coruervatorio Regional de Masica de La Serena,
Brown, Edward, N" 174: 114.
N" 174: 120.
Brown, Iona, N' 174: 116.
Contreras, Laurencia, N " 174: 153.
Bruckner, Anton, N" 174: 149.
Contreras, .Silvia, N " 174: 111.
Con, Alejandro, N " 174: 114.
Cori, Rolando, N " 174: 116, 122.
Cornejo, .Sergio, N " 174: 114.
97
Revista Musical Chilena/ Indite de mimeros
Coro Arsis xxi, N° 174: 124, 125. Escobar, Roberto, N° 174: 114, 115, 125.
Coro de Camara de la Universidad Catolica, N° Escobedo, Ricardo, N° 174: 112.
174: 126. Escuela Experimental de la Universidad de La Se-
Coro de Camara de la Universidad de Chile de rena, N" 174: 155.
Valparaiso, N° 174: 127. Escuela Modern de MIaica, N " 174: 153.
Coro de Madrigalistas de la Universidad de Chile, Espinoza, Sandra, N° 174: 152.
N° 174: 126. Falabella, Roberto, N° 174: 141.
Coro de Voces Solistas, N° 174: 113. Fantin, Alessandro, N° 174: 111.
Coro Lex de la Facultad de Derecho, N " 174: 126. Fassler, Gregorio, N° 174: 132.
Coro Sinfonico de la Universidad de Chile, N° Fernandez, Manuel, N " 174: 112.
174: 126, 127. Festival de Musica Chilena Contemporanea, N"
Corporation Cultural de Las Condes, N " 174: I l l , 174: 116.
139. Fischer, Edgar, N° 174: 147, 154.
Corporation Cultural de Santiago, N° 174: 144. Fischer, Edith, N" 174: 154.
Correa, Marcos, N° 174: 130. Flores, Cristian, N° 174: 114.
Correggia, Enrico, N " 174: 121. Fonda Universitario de las Arles de la Universidad
Cartes, Renan, N° 174: 111, 112. de Chile, N° 174: 111, 123.
Cotapos, Acario, N" 174: 114. Frias, Patricia, N" 174: 125.
Cragg, Raul, N° 174: 147. Frigerio, Felipe, N° 174: 113.
Cruchaga de Walker, Rosa, N° 174: 125. Fuentes, Arnaldo, N" 174: 119.
Cruz, Alvaro, N " 174: 112, 116. Fundacion Andes, N° 174: 114, 135, 140, 155.
Cuarteto d'Archi di Torino, N" 174: 121. Fundacion de Cultura de Concepcion, N " 174:
Cuarteto de Bio-Bio, N " 174: 139. 155.
Cuarteto Endellion, N " 174: 150. Galan, Jorge, N° 174: 113.
Cuarteto Santiago, N° 174: 139. Galardon "Soprano d'Oro", N" 174: 142.
Cuarto Encuentro de Danza Contemporanea, N " Galilea, Heenan, N° 174: 125.
174: 132. Garcia, Fernando, N " 174: 111, 114.
Cullen, Agustin, N° 174: 119. Garcia, Ignacio, N" 174: 147.
Cuneo, Ana Maria, N" 174: 125. Garcia, Leonardo, N " 174: 112, 114.
D'Anselmo, Lucia, N " 174: 152. Gidi, Elias, N " 174: 112.
Daiber, Maite, N" 174: 146. Giusti, Americo, N" 174: 145.
Davalos, Eulogio, N° 174: 146, 147. Glasinovic, Karina, N " 174: 111, 139.
Davalos, Gloria, N" 174: 147. Gonzalez, Jaime, N° 174: 111.
Decimo Segundo Concurso de Piano Talentos Mu- Gonzalez, Juan Pablo, N" 174: 122, 155.
sicales "F. Chopin", N" 174: 134. Gonzalez, Oscar, N " 174: 117.
Decimo Segundo Festival Internacional de Coros, Gonzalez, Ruben, N" 174: 114.
N" 174: 126. Gonzalez, Sergio, N " 174: 112, 116, 117.
Del Campo, Edith, N " 174: 131. Gorigoitia, Ramon, N° 174: 114.
Delano, Pablo, N" 174: 116, 122, 124, 125, 139. Gouet, Francisco, N " 174: 112, 114, 116, 140,
Delmira, Agustin, N" 174: 152. 141.
Departamento de Musica de la Universidad de La Grupo "Barroco Andino", N " 174: 146.
Serena, N " 174: 136. Grupo "Manka Saya", N" 174: 137.
Diaz, Andres, N" 174: 136. Grupo de Percusiones de la Universidad Catolica,
Diaz, Jose, N " 174: 116. N " 174: 116.
Diaz, Pilar, N " 174: 127. Guarello, Alejandro, N" 174: 113, 114, 116,
Diaz, Rafael, N " 174: 111. 118, 137.
Doggenweiler, Julio, N " 174: 112. Guelbet, Vladimir, N " 174: 133.
Donatucci, Emilio, N " 174: 115. Guerra, Flora, N" 174: 134.
Dourthe, Antonio, N " 174: 141. Guilof, Pavel, N" 174: 151.
Duo "Orlandini-Mendieta", N" 174: 138. Gutes, Nuria, N" 174: 132.
Dusi, Marco, N" 174: 127. Hartley, Edgardo, N" 174: 131.
Encuentro de Musica Contemporanea, N " 174: I I I . Heinlein, Federico, N " 174: 112, 113, 119, 149,
Ensemble Bartok, N " 174: 113. 151.
Hernandez, Esteban, N" 174: 129, 130.
98
Indite de numeros /Revista Musical Chilena
Hen-era, Carlos, N " 174: 117. Lyon, Alejandro, N° 174: 114, 122.
" "
Herrera, Margarita, N 174: 1 Manriquez, Luz, N 174: 135.
Hoefling, Lukas, N" 174: 144. Mansilla, Jaime, N° 174: 113.
" "
Holzapfel, Marcela, N 174: 142. Marti, Josep Antoni, N 174: 150.
Hume. Marisol, N" 174: 132.
"
/bat-ache, Mauricio, N 174: 116, 140, 141.
"
Instituto Chileno Altman de Cultura, N 174:
135.
"
Instituto Chileno Italian de Cultura, N 174: 138.
"
Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, N
174: 111.
"
Instituto Cultural de Las Condes, N 174: 149.
Instituto de Musica de la Universidad Academia de
"
Humanismo Cristiano, N 174: 154.
Instituto de Musics de la Universidad Catolica de
Chile, N° 174: 147.
Instituto Goethe, N° 174: 111, 114, 138, 139.
"
Iturra Pacheco, Esteban, N 174: 153.
Izzo, Alfonso, N° 174: 153.
"
Jara, Herndn, N 174: 1 l 1, 114, 116, 117, 140,
141.
Jauretche, Marcella, N° 174: 150.
Jimenez, Manuel, N° 174: 112.
Jornadas Musicales de Meisica Contemporanea,
N° 174: 122.
Kachele, Jaime, N° 174: 117.
Kistler, Ricardo, N° 174: 126.
"
Knuth, Penelope, N 174: 149.
"
Koenigs, Lothar, N 174: 114, 127, 144.
"
Kovac, Fran, N 174: 112, 116.
Krassa, Hedi, N° 174: 129.
Lafourcade, Gaston, N° 174: 135.
Latorre, Luis Alberto, N" 174: 117, 149.
"
Lefever, Tomas, N 174: 131.
Lehmann, Gabriela, N° 174: 111, 112.
"
Leiva, Juan Sebastian, N 174: 112.
Leng, Alfonso, N 174: 145.
"
Leon, Ernesto, N 174: 111.
"
Leonard Quartet de Colonia, N 174: 122.
"
Letelier, Alfonso, N 174: 122, 124.
"
Letelier, Carmen Luisa, N 174: 113, 143.
Levin, Jorge, N° 174: I11.
"
Leyton, Marta, N 174: 113.
Lopez, Celso, N" 174: 112, 114, 117, 144.
"
Lopez, Enrique, N 174: 136, 139.
"
Lopez, Gloria, N 174: 124.
"
Lora, Pedro, N 174: 152.
Lorca, Sandra, N" 174: 125.
"
Lutoslawski, Witold, N 174: 151.
99
" "
Martinez, Nelson, N 174: 152. Orrego, Eliana, N 174: 141. Orrego-
"
Martorell, Concepcion, N 174: 150. Salas,Juan, N' 174:119,120,122,137. Ortega,
" "
Matamoros, Ximena, N 174: 112. Sergio, N 174: 121, 140.
Melo, Patricio, N" 174: 132.
"
Mendez, Giandira, N 174: 125.
"
Mendoza, Eliana, N 174: 137.
Mendoza, Magda, N" 174: 112.
"
Meneses, Octavio, N 174: 132.
Meza, Santiago, N" 174: 114.
Minoletti, Guido, N" 174: 113, 126, 127.
Miqueles, Jaime, N" 174: 116, 140.
Miranda, Elm, N" 174: 114.
Miranda, Mario, N" 174: 111, 112.
Mistral, Gabriela, N" 174: 113, 114, 124, 125.
Montecinos, Alfonso, N° 174: 117.
Mora, Hector, N° 174: 116.
Morales, Pablo, N" 174: 126.
Moreno, Carlos, N" 174: 111.
Moro, Hector, N° 174: 113, 135.
"
Moubarak, Eduardo, N 174: 155.
Mourns, Juan, N° 174: 1 I I, 112.
Multisala del Instituto Chileno Frances de Cultura,
N° 174: 140.
"
Munoz, Cristian, N 174: 114.
"
Munoz, Patricia, N 174: 114.
"
Museo de Arte Decorativo, N 174: 135.
Navarro, Rodrigo, N" 174: 112.
Neruda, Pablo, N° 174: 128.
Nieto, Sara, N" 174: 131, 133.
Nunez Navarr'ete, Pedro, N" 174: 111, 112, 124,
125.
Ohlsen, Oscar, N" 174: 116, 122, 137.
Olivares, Jose, N° 174: 112.
Olivares, Leopoldo, N" 174: 130.
Orellana, Romilio, N" 174: 115.
Orfeo Catala, N" 174: 150.
Orlandini, Cecilia, N" 174: 125.
Orlandini, Luis, N" 174: 138.
Orquesta de Alumnos de la Sociedad Bach de Con-
"
cepcion, N 174: 145.
Orquesta de Camara de Noruega, N" 174: 116.
Orquesta de Camara de Santiago, N"
174: 127.
Orquesta de la Universidad de Santiago de Chile
,
( t SACH), N° 174: 117, 147.
"
Orquesta Film-mania de Santiago, N 174: 118,
136, 144, 151.
"
Orquesta Sinfonica de Chile, N 174: 113, 115,
119, 127, 144, 149.
Orquesta Sinfanica de la Corporation Cultural del
Bio-Bio, N" 174: 140.
Orquesta Sinfonica de La Serena, N" 174: 120.
Revista Musical Chilena/ Indice de numeros
Ortigoza, Luis, N° 174: 133. Riveros, Hilda, N° 174: 129, 130, 131.
Osorio, Eduardo, N° 174: 132. Riveros, Irene, N° 174: 125.
Osses, Virna, N° 174: 112. Riveros, Jose Luis, N° 174: 152.
Pantoja, Heenan, N° 174: 129, 130. Rodriguez, Andres, N° 174: 144.
Parada, Maritza, N" 174: 129. Pam, Rodriguez, Isidro, N° 174: 112.
Nicanor, N° 174: 131. Pam, Violeta, Rojas Flares, Lautaro, N° 174: 136.
N° 174: 130, 140 Party, Lionel, N° Rojas Zegers, Jorge, N° 174: 124.
174: 154. Pastene, Rodrigo, N° 174: Rojas, Guillermo, N° 174: 117.
130. Roman, Jorge, N ° 174: 139.
Patron Marchand, Miguel, N° 174: 151. Romero de Espinoza, Carmela, N° 174: 153.
Pecaric, Julia, N° 174: 150. Pedrotti, halo, Romero, Georgias, N° 174: 112.
N° 174: 114. Pena Chile Rie y Ganda, N" Roma, Maria Eugenia, N° 174: 124.
174: 152. Pena Hen, Jorge, N" 174: 120. Rosemann, David, N° 174: 112.
Pena, Esteban, N° 174: 132. Pena, Rossi, Luis, N° 174: 147, 149.
Manuel, N" 174: 125. Peralta, Alejandro, Rousseau, Eugene, N° 174: 119.
N° 174: 116. Peralta, Renato, N° 174: Ruiz, Gustavo, N° 174: 134.
130. Perceval, Julio, N" 174: 135. Perea, Ruiz, Jorge, N" 174: 130.
Eduardo, N" 174: 112, 114. Ruiz-Tagle, Carlos, N° 174: 125.
" Ruz, Belfort, N° 174: 127.
Pergamenschikow, Boris, N 174: 151.
"
Peel, Alfredo, N° 174: 134. Sala America de la Biblioteca Nacional, N 174:
Pfenniger Daiber, Daniela, N" 174: 135, 146. 117.
P i c k , Paula, N" 174: 125. Pino, Juan Alfonso, Sala Claudio Arrau del Teatro Municipal, N° 174:
" 125, 142.
N 174: 155. Pino, Martin, N" 174: 138.
"
Pizarro, Gabriela, N " 174: 152. Plaza, Cecilia, Sala Isidora Zegers, N 174: 115, 125.
N " 174: 114. Poblete, Ana, N" 174: 152. Salazar, Gerardo, N" 174: 112, 116.
Prieto, Berthica, N" 174: 132. Prieto, Sergio, Salgado, Eduardo, N" 174: 114, 150.
Salinas, Horacio, N" 174: 112, 116, 137.
N" 174: 113, 147, 154. Sanchez, Carlos, N" 174: 155.
Primer Encuentro Regional de Directores de Coros, "
N° 174: 153. Sanchez, Juan Antonio, N 174: 111.
Primer Festival de Musica Barroca y Antigua, "
Sandoval Junemann, Maria Jose, N 174: 125.
N" 174: 146. Sandoval, Silvia, N" 174: 124, 125.
Primer Festival Internacional de Guitarra, N"
Sanhueza, Pauhna, N" 174: 123.
174: 146. "
Santana, Juan, N 174: 125.
Purcell, Henry, N" 174: 126.
Quezada, Bernarda, N° 174: 136. Santiago Community Church, N" 174: 152.
" "
Quezada, Francisco, N 174: 135. Saravia Sepulveda, Manuela, N 174: 125.
"
Quezada, Ernesto, N" 174: 113. Sauvalle, Sergio, N 174: I I1, 112, 137.
Quinta Temporada de Musica Contemporanea Savi, Elvira, N" 174: 117.
Chilena, N " 174: 11 I.
Scarpa Roque, Esteban, N" 174: 122, 125.
Quinteto "Pro-Arte", N" 174: 116, 140.
Schene, Daniel, N" 174: 114.
Radrigan, Maria Iris, N" 174: 135, 147, 154.
Schidlowsky, Lean, N" 174: 116.
Ramirez, Daniel, N" 174: 139. Ramirez,
Schumann, Clara, N" 174: 151.
Hernan, N" 174: 112, 116. Rebolledo, Miguel, Sculthorpe P., N" 174: 150.
N" 174: 125. Reger, Max, N" 174: 126. Seccion Musics y Medios Multiples de la Biblioteca
Reyes, Alejandro, N" 174: 114, 126. Reyes, Nacional, N° 174: 122.
" Segundo Temporada de Conciertos de la Corpora-
Rene, N 174: 150. cian Bach, N° 174: 152.
Rifo, Guillermo, N° 174: 112, 114, 115, 116, "
Segundo Simposio Mundial de Coros, N 174:
117, 140.
Rioseco, Antonio, N" 174: 116. 127.
Segura, Sergio, N" 174: 140.
"
Sepulveda, Hector, N 174: 111.
"
Sepulveda, Maria Luisa, N 174: 124.
100
"
Shtchepatcheva, Valentina, N 174: 133.
Sierra, Pedro, N ° 174: 114, 116, 117, 140, 141.
"
Sierra Ruben, N 174: 147.
Indice de nsirneros /Revista musical Chilena
101
Universidad de La Serena, N° 174: 120. YOi ez, Ricardo, N° 174: 131.
Universidad de Biobio, N° 174: 152. Universidad "
Zapata, Sergio, N 174: 130.
Metropolitan de Ciencias de in Edu-
Zegers, Margarita, N" 174: 116.
cacion, N" 174: 125.
Urbina, Paola, N° 174: 111.
"
Urrutia, Gerardo, N 174: 116.
Uthoff, Ernst, N° 174: 129.
"
Valdebenito, Mauricio, N 174: I11, 112.
"
Valdes, Maximiano, N 174: 118, 144.
Vargas, Darwin, N° 174: 125.
Vasquez, Edmundo, N" 174: 112, 116, 137.
" "
Vasquez, Patricia, N 174: 151. Vera, Carlos, N
174: 112, 116. Vera, Santiago, N" 174: 116.
Vergara, Edith, N" 174: 123. Vergara, Victoria,
N° 174: 142. Vidal, Daniel, N" 174: 116, 140,
141. Vigesimo Segundas Semanas Musicales de
Fruti-
llar, N° 174: 113.
Vila, Cirilo, N" 174: 112, 114, 116, 119.
"
Villarroel, Veronica, N 174: 142, 143.
Villenas, Eleazar. N" 174: 150. Virgilio,
"
Claudia, N 174: 114. Vivado, Ida, N° 174:
111, 115. Vivanco, Ricardo, N° 174: 112.
Waiss, Elena, N" 174: 153, 154. Wang,
Patricia, N° 174: 114. Weil, Carlos, N" 174:
152. Wistuba, Vladimir, N° 174: 114, 116.
World Music Day 1990, N° 174: 116.
Wurman, Vivian. N" 174: 153, 154.
"
Yanez, Luis, N 174: 112, 114.