3.
ORGANIZACIÓN SANITARIA (I)
Ley 14/1986, de 25 de abril, General de Sanidad: Principios Generales
Los medios y actuaciones del sistema sanitario estarán orientados a promover la salud y a prevenir las
enfermedades. La política de salud estará orientada a superar los desequilibrios territoriales y sociales.
Los Servicios Públicos de Salud permitirán la participación comunitaria a través de las Corporaciones
territoriales correspondientes en la política sanitaria y en el control de su ejecución. En dicha
participación estarán las organizaciones empresariales y sindicales.
Las actuaciones de las Administraciones Públicas Sanitarias estarán orientadas:
1. A la promoción de la salud.
2. A promover el interés por la salud mediante la educación sanitaria de la población.
3. A garantizar que las acciones sanitarias se dirijan a la prevención de las enfermedades y no sólo a la
curación de las mismas.
4. A garantizar la asistencia sanitaria en todos los casos de pérdida de la salud.
5. A promover las acciones necesarias para la rehabilitación funcional y reinserción social del paciente.
El Sistema de Salud adecuará su organización y funcionamiento a los principios de eficacia, celeridad,
economía y flexibilidad.
Se considera como actividad fundamental del sistema sanitario los estudios epidemiológicos
necesarios para orientar la prevención de los riesgos para la salud, así como la planificación y evaluación
sanitaria.
Asimismo, se considera actividad básica del sistema sanitario la que pueda incidir sobre el ámbito
propio de la Veterinaria de Salud Pública en relación con el control de higiene, la tecnología y la
investigación alimentarias, así como la prevención y lucha contra la zoonosis y las técnicas necesarias
para la evitación de riesgos en el hombre debidos a la vida animal o a sus enfermedades.
Todos tienen derecho:
Al respeto a su personalidad, dignidad e intimidad sin que pueda ser discriminado.
A la información sobre los servicios sanitarios a los que puede acceder y sus requisitos.
A la confidencialidad de toda la información relacionada con su proceso y con su estancia.
Será imprescindible autorización escrita del paciente y la aceptación del médico y de la Dirección
para que los procedimientos que se le apliquen sean utilizados para docencia o investigación.
A que se le asigne un médico.
A participar, a través de las instituciones comunitarias, en las actividades sanitarias.
A utilizar las vías de reclamación y de sugerencias. Se deberá recibir respuesta por escrito.
A elegir el médico y los demás sanitarios titulados de acuerdo con las condiciones contempladas.
A obtener los medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para su salud.
Serán obligaciones de los ciudadanos con el sistema sanitario:
Cumplir las prescripciones generales de naturaleza sanitaria comunes a toda la población, así
como las específicas.
Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad.
Responsabilizarse del uso adecuado de las prestaciones ofrecidas por el sistema sanitario.
Los poderes públicos orientarán sus políticas de gasto sanitario a corregir desigualdades sanitarias y
garantizar la igualdad de acceso a los Servicios Sanitarios Públicos en todo el territorio español.
El Gobierno aprobará las normas para evitar el intrusismo profesional y la mala práctica.
Los poderes públicos procederán, mediante desarrollo normativo, a la facultad de elección de médico
en la atención primaria del Área de Salud. En los núcleos de más de 250.000 habitantes se podrá elegir
en el conjunto de la ciudad.
Una vez superadas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de la atención primaria, los usuarios
del SNS tienen derecho, en su Área de Salud, a ser atendidos en los servicios especializados
hospitalarios.
Los usuarios sin derecho a la asistencia de los Servicios de Salud, así como los previstos en el artículo
80 (personas sin recursos económicos, que será con cargo a transferencias estatales), podrán acceder a
los servicios sanitarios con la consideración de pacientes privados, de acuerdo con los siguientes
criterios:
1. Para la atención primaria se les aplicarán las mismas normas sobre asignación de equipos y libre
elección.
2. El ingreso en centros hospitalarios será a través de la unidad de admisión del hospital, por una
lista de espera única.
3. La facturación por la atención de estos pacientes será efectuada por las respectivas
administraciones de los Centros, tomando como base los costes efectivos.
Las Administraciones Públicas obligadas a atender sanitariamente a los ciudadanos no abonarán a
éstos los gastos que puedan ocasionarse por la utilización de servicios sanitarios distintos de aquellos
que les correspondan.
Competencias de las Administraciones Públicas
Son competencia exclusiva del Estado la sanidad exterior y las relaciones y acuerdos sanitarios
internacionales.
Actividades de sanidad exterior. Aquellas relacionadas con la vigilancia y el control de los riesgos para
la salud derivados de la importación, exportación o tránsito de mercancías y del tráfico internacional de
viajeros.
Mediante las relaciones y acuerdos sanitarios internacionales, España colaborará con otros países y
Organismos internacionales. Prestará especial atención a la cooperación con las naciones que tiene
mayores lazos. En estas funciones, las autoridades sanitarias actuarán en colaboración con el Ministerio
de Asuntos Exteriores.
Las decisiones y actuaciones públicas previstas en esta Ley que no se hayan reservado expresamente al
Estado se entenderán atribuidas a las Comunidades Autónomas.
Las CCAA al organizar sus servicios de salud, deberán tener en cuenta las responsabilidades y
competencias de las provincias, municipios y demás Administraciones Territoriales intracomunitarias.
Las Corporaciones Locales participarán en los órganos de dirección de las Áreas de Salud. No obstante,
los Ayuntamientos tendrán las siguientes responsabilidades mínimas:
Control sanitario del medio ambiente: Contaminación atmosférica, abastecimiento de aguas,
saneamiento de aguas residuales, residuos urbanos e industriales.
Control sanitario de industrias, actividades y servicios, transportes, ruidos y vibraciones.
Control sanitario de edificios y lugares de vivienda y convivencia humana, especialmente de los
centros de alimentación, peluquerías, saunas y centros de higiene personal, hoteles y centros
residenciales, escuelas, campamentos turísticos y áreas de actividad físico-deportivas y de recreo.
Control sanitario de la distribución y suministro de alimentos, bebidas y demás productos
relacionados con el uso o consumo humanos, así como los medios de su transporte.
Control sanitario de los cementerios y policía sanitaria mortuoria.
El Estado ejercerá la Alta Inspección como función de garantía y verificación del cumplimiento de las
competencias estatales y de las CCAA en materia de sanidad.
Las funciones de Alta Inspección se ejercerán por los órganos del Estado competentes en materia de
sanidad. Los funcionarios que ejerzan la Alta Inspección tendrán la consideración de autoridad pública.
Organización General del Sistema Sanitario Público
Todas las estructuras y servicios públicos de salud integrarán el SNS.
El SNS es el conjunto de los Servicios de Salud de la Administración del Estado y de las CCAA.
Características fundamentales del SNS:
La extensión de sus servicios a toda la población.
La organización de la promoción de la salud, prevención de la enfermedad, la curación y la
rehabilitación.
La coordinación y la integración de todos los recursos sanitarios públicos en un dispositivo único.
La financiación se realizará mediante recursos de las Adm. Públicas, cotizaciones y tasas.
Una atención integral procurando altos niveles de calidad debidamente evaluados y controlados.
Se crea el Consejo Interterritorial del SNS, que estará integrado por un representante de cada una de
las CCAA y por igual número de miembros de la Administración del Estado.
Será el órgano de comunicación e información entre los distintos Servicios de Salud, y con la
Administración estatal. Su Presidente será el Ministro de Sanidad y Consumo.
Se crea un Comité Consultivo vinculado al Consejo Interterritorial, integrado por el mismo número de
representantes de las organizaciones empresariales y sindicales más representativas y de asociaciones
de consumidores y usuarios que proponga el Consejo de Consumidores y Usuarios, y por representantes
de las Adm. Públicas presentes en el Consejo Interterritorial, designados por éste.
Ley 2/1998 de Salud de Andalucía: Objeto, principios y alcance
La presente Ley tiene por objeto:
La regulación general de las actuaciones hagan efectivo el derecho a la protección de la salud.
La definición y el cumplimiento de los derechos y obligaciones sanitarias de los ciudadanos.
La ordenación general de las actividades sanitarias de las entidades públicas y privadas .
Son titulares de los derechos, que la normativa reguladora del SSPA reconozca como tales, los
siguientes:
Los españoles y los extranjeros residentes en cualquiera de los municipios de Andalucía.
Los españoles y extranjeros no residentes en Andalucía que tengan establecida su residencia en
el territorio nacional, con el alcance determinado por la legislación estatal.
Los nacionales de Estados miembros de la Unión Europea tienen los derechos que resulten de la
aplicación del derecho comunitario europeo y de los Tratados y Convenios que se suscriban.
Los nacionales de Estados no pertenecientes a la Unión Europea tienen los derechos que les
reconozcan las Leyes, los Tratados y Convenios suscritos por el Estado español.
Se garantizará a todas las personas en Andalucía las prestaciones vitales de emergencia.
Las prestaciones sanitarias del SSPA serán, como mínimo, las establecidas para el SNS.
La actuación sanitaria de la Junta de Andalucía se regirá por los principios de planificación,
participación, cooperación y coordinación.
Derechos y deberes de los ciudadanos respecto de los servicios sanitarios en
Andalucía
Derechos de los ciudadanos con respecto a los servicios sanitarios públicos en Andalucía:
A que se les garantice, en Andalucía, que tendrán acceso a las prestaciones sanitarias en un tiempo
máximo.
A la libre elección entre las opciones que les presente el responsable médico, siendo preciso el
consentimiento escrito del paciente para cualquier intervención sanitaria, excepto en los siguientes
casos:
1. Cuando la no intervención suponga un riesgo para la salud pública.
2. Cuando no esté capacitado para tomar decisiones, en cuyo caso, el derecho corresponderá a sus
familiares o personas allegadas, y en el caso de no existir éstos, o no ser localizados, corresponderá a
la autoridad judicial.
3. Cuando la posibilidad de lesión irreversible o peligro de fallecimiento exija una actuación urgente.
A disponer de una segunda opinión facultativa sobre su proceso.
A negarse al tratamiento, excepto si la no intervención supone un riesgo para la salud pública.
Los enfermos mentales tendrán los siguientes derechos:
A que por el centro se solicite la autorización judicial en los supuestos de ingresos involuntarios sin
autorización judicial previa, y cuando, habiéndose producido voluntariamente el ingreso,
desapareciera la plenitud de facultades del paciente durante el internamiento.
A que por el centro se reexamine, al menos trimestralmente, la necesidad del internamiento forzoso.
De dicho examen periódico se informará a la autoridad judicial correspondiente.
Los derechos contemplados del presente artículo, rigen también en los servicios sanitarios de
carácter privado y son plenamente ejercitables, excepto los derechos a prestaciones y servicios; a la
información sobre factores de riesgo; a la libre elección de médico; al acceso a las prestaciones en un
tiempo máximo; a disponer de carta de derechos y deberes.
Los ciudadanos tienen los siguientes deberes individuales:
Cumplir las prescripciones sanitarias generales y específicas.
Cuidar las instalaciones y colaborar en el mantenimiento de la habitabilidad de los centros.
Responsabilizarse del uso adecuado de los recursos ofrecidos por el sistema.
Cumplir las normas y procedimientos de uso y acceso a los derechos que se les otorgan.
Mantener el debido respeto a las normas de cada centro y al personal que preste servicios.
Firmar, en caso de negarse a las actuaciones sanitarias, el documento pertinente, en el que
quedará expresado que el paciente ha sido informado y rechaza el tratamiento sugerido.
Efectividad de los derechos y deberes
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía garantizará los derechos y obligaciones de esta Ley.
Todo el personal sanitario y no sanitario de los centros sanitarios públicos y privados queda obligado a
no revelar datos de los pacientes, con excepción de la información necesaria en los casos previstos.
Los centros y establecimientos sanitarios, públicos y privados, deberán disponer de:
Información accesible, suficiente y comprensible sobre los derechos y deberes de los usuarios.
Formularios de sugerencias y reclamaciones.
Personal y locales bien identificados para la información, reclamaciones y sugerencias.
Plan Andaluz de Salud: compromisos
Se propone que el IV PAS se oriente a la consecución de los siguientes compromisos:
Aumentar la esperanza de vida en buena salud.
Proteger y promover la salud de las personas ante los efectos del cambio climático, la
sostenibilidad, la globalización y los riesgos emergentes de origen ambiental y alimentario.
Generar y desarrollar los activos de salud y ponerlos a disposición de la sociedad andaluza.
Reducir las desigualdades sociales en salud.
Situar el SSPA al servicio de la ciudadanía con el liderazgo de los y las profesionales, potenciando
el espacio compartido de la gestión clínica.
Fomentar la gestión del conocimiento e incorporación de tecnologías con criterios de
sostenibilidad para mejorar la salud de la población.