Principales principios reformistas del ’18 y
su impacto en la vida cotidiana
universitaria.
Autoras/es: Stella Maris Torre
“Hombres de una República libre, acabamos de romper la
última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua
dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar
a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se
redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza
menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las
libertades que faltan. Creemos no equivocarnos. Las
resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando
sobre una revolución, estamos viviendo una hora
americana”.
Deodoro Roca, 21-06-1918 Manifiesto liminar de la Reforma del ‘18
Principales principios reformistas del ’18 y
su impacto en la vida cotidiana
universitaria
(Fecha original del artículo: Octubre 2004)
Consignas:
Autonomía Universitaria
Gratuidad y Libre asistencia a clase
Libertad de Cátedra
Periodicidad de Cátedra
Régimen de Concursos
Docencia Libre
Investigación
Extensión Universitaria
Antes de detallar los posibles impactos de estas consignas en la vida cotidiana de las
universidades, en especial referencia a los estudiantes, cabe decir que, en términos
generales, la reforma apuntaba a la masificación, la democratización interna y la
autonomía universitarias. En aquel momento, el problema estaba planteado en torno
a las oportunidades de participación, mientras que ahora, según Portantiero, el
problema es la crisis de función de la universidad, ya que, según el autor, ésta “forma
una fuerza de trabajo cuya profesionalidad se desvaloriza dentro de los actuales
patrones de ocupación del capitalismo dependiente”. Veamos entonces cómo se
materializan (o no) en lo cotidiano las consignas detalladas:
Autonomía Universitaria: se trata de una autonomía jurídica con respecto al
estado, con la intención de evitar el peligro de la injerencia de la política oficial en
los claustros y la subordinación de la libertad de investigar y enseñar a los gobiernos
de turno. Pero no debemos olvidar que el Estado está presente como fuente de
recursos económicos indispensables, con lo cual sólo podemos hablar de una
autonomía relativa. Al respecto, Portantiero critica el carácter predominantemente
político de la universidad reformista que alentó las posibilidades de autonomía al
tiempo que, paradójicamente su suerte era indiferente al sistema económico: las
clases dominantes lo consideraban, dice el autor, como “un mero espacio político
extraño al desarrollo de las fuerzas productivas”.
Cogobierno: implica llevar la representación estudiantil a los Consejos
Departamentales, Académicos y Superiores. En el 18, se logró un gobierno tripartito
paritario, actualmente es cuatripartito: docentes, no-docentes, graduados y alumnos;
que con “la proporción que les pertenezca” participan en la dirección de la
universidad. Es tema de permanente discusión “la proporción” de participación de
cada uno de los claustros, cuyos representantes de los cuatro claustros, son elegidos
por sus pares en voto secreto, obligatorio y “universal”.
Gratuidad y Libre asistencia a clase: la gratuidad, que hoy día está un tanto
tergiversada, es un modo de facilitar el acceso de todos los sectores sociales, (aunque
debe necesariamente complementarse con otros, como es el caso, por ejemplo, de
las becas para materiales de estudio). La libre asistencia a clase garantiza la
permanencia de estudiantes que, por ejemplo por dificultades de horario, no disponen
de tiempo; además, este derecho permite a los alumnos demostrar su desacuerdo con
sus profesores.
Libertad de Cátedra: a fin de asegurar la pluralidad ideológica. El profesor debe
garantizar la más amplia discusión, y profundizar el debate sobre ideas y cuestiones
académicas.
Periodicidad de Cátedra: renovación periódica de profesores, de forma tal que se
vuelvan a concursar al cabo de cierto tiempo predeterminado.
Régimen de concursos: de oposición y antecedentes para el nombramiento de los
profesores, donde la participación estudiantil en el jurado tiende a verificar la
capacidad del postulante, en cuanto a su facilidad para transmitir o no los
conocimientos que posee.
Docencia Libre: posibilidad de que toda persona con capacidad y vocación docente
pueda incorporarse a la Universidad a dictar clases sin otra obligación que respetar el
orden normativo y el funcionamiento de ésta, en forma ad honorem. A partir de esto,
existe la posibilidad de crear “cátedras libres”, como es el caso de la de Derechos
Humanos de la UBA con sede en varias facultades.
Investigación: permanente profundización de los conocimientos, entrando en
contacto con las problemáticas reales de la sociedad. Tal es el caso de UBACYT
(Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA).
Extensión Universitaria: acercamiento al pueblo, proyección social, para no generar
una isla académica ajena al país en el que está inmersa. Pero, según Portantiero,
también opera otro factor aparte del “filantropismo”: si la ligazón entre estudiantes
y trabajadores se realiza sin una auténtica intervención obrera, los estudiantes pueden
terminar de postularse como dirigentes de los trabajadores. Por ejemplo, las
Secretarías de Extensión Universitaria de las facultades de la UBA.
Fuentes
-Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria (1918).
Bibliografía
-PORTANTIERO, Juan Carlos (1978) Estudiantes y política en América Latina: el proceso
de la Reforma Universitaria. México. Siglo XXI. (Capítulos II y III).
-PUIGGRÓS, Adriana (1992) La educación argentina desde la Reforma Saavedra Lamas
hasta el fin de la Década Infame en PUIGGROS, Adriana (dir) Historia de la Educación
Argentina, Tomo III: Escuela, democracia y orden (1916-1943), Galerna. Bs. As.