Terapia Familiar: Retos y Soluciones
Terapia Familiar: Retos y Soluciones
número...
5 Editorial
6 Desde la presidencia
9 Noticias de las asociaciones
13 Agenda de actividades
14 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico
y la intervención en redes sociales.
Mª Dolores Rodríguez Álvarez
28 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar.
Conversaciones entre familias y profesionales.
Laila Aljende Medina y Bàrbara Prats i Amo
93 Y MÁS...
94 Validación de una escala de evaluación familiar: Adaptación
del SCORE-15 con normas en español. Garazi Rivas y Roberto Pereira
117 Terapia familiar sistémica breve entre tres países: Acuerdos entre
Alemania, España e Inglaterra. Corina Ahlers
128 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad:
Entrevista del apego adulto. Lucía Pérez Portas y Alejandra Trujillo Borrego
140 “Hace 25 años en la FEATF” (2016). Roberto Pereira
144 Recensiones
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DIRECTOR
Francisco Javier Ortega Allué
COMITÉ DE REDACCIÓN
Francisco Javier Macías, Ricardo Ramos Gutiérrez,
Annette Kreuz Smolinski, Javier Bou, Mark Beyeback
EDICIÓN
Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF)
COORDINACIÓN DE LA EDICIÓN PORTUGUESA
Editorial
Maria Filomena Gaspar
REDACCIÓN Llega a tiempo y bien encurtido este número de Mosaico, poco antes del inicio del periodo estival, ese tiempo en que la
C/ Aragón 659 1º 1ª – 08026 Barcelona vida queda como en suspenso y se cambian unos hábitos por otros, pues los seres humanos estamos trenzados con la
e-mail: mosaico@[Link]
materia intangible de la repetición y del cambio, de los hábitos y de las novedades, de lo conocido y de lo aún ignoto.
Hemos hablado ya mucho los terapeutas de las etapas del ciclo vital, que nos han servido para construir hipótesis pro-
visionales sobre lo que nos pasa en ciertos momentos de la vida, en ciertas culturas y épocas, sobre lo que se espera
y lo que resulta inesperado. De donde se deduce que no sabemos viajar ni acaso podemos salir a la intemperie de los
acontecimientos sin llevar con nosotros un pequeño –o gran– mapa del mundo, con el que hilvanamos lo que a nuestro
CONSEJO EDITORIAL alrededor sucede, entre nosotros y con los demás.
Norberto Barbagelata (Madrid) Edith Golbeter (Bruselas) Matteo Selvini (Milán) Sin embargo, se ha hecho menos hincapié no ya en las etapas del ciclo vital, sino en el sucederse de las estaciones que,
Javier Bou (Valencia) Ana Gomes (Lisboa) Joakko Seikkula (Finlandia) con su rítmica y aposentada repetición, sin duda también afectan a los seres humanos. Estaciones que encierran rituales
Philippe Caille (Niza) Jaime Inclán (USA) Carlos Sluzki (USA) y manifestaciones idiosincrásicas de pueblos y de familias enteras, que celebran con sus fiestas y costumbres algunos
Luigi Cancrini (Roma) Annette Kreuz Jorge de Vega (Las Palmas) hitos importantes de sus compartidas existencias, tejiendo mitologías y construyendo miradas que explican, cuentan o
Alberto Carreras (Zaragoza) Juan Luis Linares (Barcelona) Arlene Vetere (Surrey) anticipan lo que las personas han sido o aquello que aspiran a ser. Hay tiempos que son para el reencuentro y tiempos
Marcelo R. Ceberio (Buenos Aires) Raúl Medina (México) que lo son para saciar el hambre y curiosidad viajera, pues somos una especie itinerante. Regresamos a los lugares que
Jorge Colapinto (USA) Luigi Onnis (Roma) (‡) DIRECTORES ANTERIORES nos hicieron felices para recomponer con sus pedacitos de existencia el rompecabezas de nuestra dicha; o nos lanza-
Jose Manuel Costa (Lisboa) Roberto Pereira (Bilbao) mos a explorar rincones ajenos y tierras extrañas para descubrir que en el fondo los que habitamos este planeta tenemos
Roberto Pereira Tercero
Claudio Deschamps (Buenos Aires) Manuel Peixoto (Portugal) la misma piel y nos rondan amores y desamores muy semejantes.
Norberto Barbagelata Churruarín
Valentin Escudero (La Coruña) Ana Paula Relvas (Coimbra) Alfonsa Rodríguez Rodríguez Como terapeutas familiares, comprobamos el impacto que provoca en muchas personas la obligada convivencia que
Celia Falicov (USA) Elida Romano (París) Javier Ortega Allué trae consigo el tiempo de vacación. Lo que durante el año ha sido un continuo esquivarse con el trabajo y el estrés acu-
Regina Giraldo (Bogotá) Daniel Sampaio (Lisboa) Olga B. Díez Puig mulado –la función evitativa del síntoma, en muchos casos- es ya en esos instantes de ocio inapelable llamada a una
reformulación de nuestro particular modus vivendi, y a tener que encarar de forma inevitable la crisis que hemos ido
distrayendo con tanto trajín y ruido. Tras el verano son numerosas las parejas que consultan por la frustración que les
generó la obligada convivencia vacacional. Parejas en crisis, que, si son inteligentes, acuden a terapia para darse una
CORRESPONSALES nueva oportunidad o separarse de la forma más civilizada posible, en suma, para hacerse cargo de sus propias vidas
María Francisca Campayo Toledo Roberto Antón santiago y sus consecuencias; y, si no los son, con la esperanza de que sirvamos de reguladores homeostáticos de su malestar,
Asociación Castellano-Manchega Asociación Gallega o, aún peor, de jueces de sus propias culpas y responsabilidades, de testigos de sus expectativas frustradas y del des-
E-mail: esmarifrancis@[Link] E-mail: roberto_anton-santiago@[Link] amor causado por los roces de la existencia. Decía Whitaker que la función de la terapia es convertir a los usuarios en
Garazi Rivas Petra González Cañamero sus propios terapeutas, como lo somos cuando nos enfrentamos a las pequeñas crisis cotidianas con nuestros propios
Asociación Vasco-Navarra Asociación Extremeña recursos y capacidades.
E-mail: garazitxu06@[Link] E-mail: pgc_web@[Link] En las terapias, como en la vida y sus crisis sucesivas, el tiempo no es un intangible, como ya dejara señalado Ausloos,
Laura Martínez Oria Julia Hernández Reyna sino parte de nuestro propio bagaje como profesionales. El tiempo deviene historia y biografía, existencia personal y com-
Asociación Castellano-Leonesa Asociación Canaria partida. Tiempo que ha sido y es ahora pasado; tiempo que es instante huidizo, presente pasajero y que será futuro y
E-mail: lauramartinezoria@[Link] E-mail: juliahreyna@[Link] albergará la esperanza y el proyecto.
Sergio Siurana Yolanda Cardona Muntaner Esto que nos sucede a los seres humanos les ocurre también a las instituciones. También ellas tienen su propio tiem-
Asociación Aragonesa Asociación Balear po marcado, al trasluz de lo que los humanos hacemos en su seno. Hace tiempo que algunos la soñaron y la fueron
E-mail: ssiurana@[Link] E-mail: dunas@[Link]
poniendo en pie, y ahora la Federación cumple 25 años de existencia, un cuarto de siglo, con una historia a sus espal-
Sara Flórez Ricardo Ramos Gutiérrez das que pone de manifiesto el continuado esfuerzo de muchos para hacer de ella un instrumento eficaz y permitir que
Asociación Madrileña Asociación Catalana la terapia familiar tenga la visibilidad profesional y política que nuestro trabajo precisa. Igual que los terapeutas acom-
E-mail: [Link]@[Link] E-mail: ramosgutierrez@[Link] pañamos a las personas en su periplo por los territorios de las crisis, cuando ellas quieren, así la federación nos hace
Antonio León Maqueda Lorena Blasco Claros sentirnos menos solos, al cobijo de su amplio paraguas y de los proyectos profesionales que nos abre con su gestión.
Asociación Andaluza Asociación Valenciana Hace veinticinco años que un puñado de soñadores puso esto en marcha y ahora, veinticinco años después, somos sus
E-mail: antonioleon@[Link] E-mail: lorenablasclaros@[Link] agradecidos herederos.
Dolores González Díaz Rafael Martí
Asociación Asturiana Desde estas páginas queremos felicitar, pues, a todos los que contribuyeron en el pasado a que esto fuera posible, y unir
Asociación Murciana
E-mail: dgonzalez@[Link] en este agradecimiento a cuantos en el presente siguen trenzando colaboraciones y suscitando voluntades aquí y en la
E-mail: difusion@[Link]
otra orilla del Atlántico para que los próximos veinticinco sean aún, si cabe, más promisorios y fructíferos. Pero agrade-
cer sólo es el principio, porque lo importante es pasar a la acción. De ella hablaremos próximamente.
Javier Ortega Allué
DEPOSITO LEGAL: B-16180-2005
ISSN: 1887-0600. MOSAICO, julio 2016. Nº 64 Director de Mosaico
«Mosaico no se identifica necesariamente con los juicios expresados en los trabajos firmados»
5
Desde la
presidencia
Hola a todos.
Desde mi última comunicación en el anterior número de Mosaico hemos puesto
en marcha los proyectos de trabajo de la nueva Junta Directiva de la Federación.
Quisiera señalar, especialmente, tres áreas de trabajo entre muchas otras en las
que creo que se están desarrollando experiencias importantes para el futuro de
nuestras Asociaciones.
En primer lugar: la Web de la Federación. Los cambios experimentados en la pá-
gina web, fundamentalmente para ofrecer información inmediata y rápida y, ade-
más, consolidar nuestra presencia en diferentes ámbitos como son: el campo de
la formación, la conexión entre diferentes Asociaciones. Dicho conocimiento se
está haciendo presente incluso en ámbitos externos a la Terapia Familiar.
Conectarse y darse a conocer. El paso que se está dando es importante y de he-
cho las respuestas de los socios a la información que se está poniendo en cir-
culación así lo indican.
En segundo lugar: El registro Nacional de Psicoterapeutas. Quiero reconocer el
impacto que ha tenido el RNP, tanto entre los socios como en entidades ajenas
a la Terapia Familiar. La colaboración entre profesionales de nuestras Asociacio-
nes así como los de la FEAP y la AEN ha permitido hacer presente una herra-
mienta importante en el ámbito de la psicoterapia, tanto para los psicoterapeu-
tas como para sus clientes y/o usuarios.
En tercer lugar: La presencia de la Federación en RELATES, red que agrupa a
Asociaciones y Escuelas de terapia familiar en Latinoamérica. Es importante que
se puedan compartir los intereses y las necesidades del desarrollo de la óptica
sistémica, buscando la profundización del pensamiento científico y el análisis de
los cambios que se están produciendo en las formas de actuación sistémica en
una sociedad en cambio. No es casualidad que el último Congreso que la Socie-
dad Relates acaba de celebrar en Lima Perú tenga por título: Sociedad, Familia
y Pareja en Crisis: Sexo, Amor y Violencia.
Estas son algunas de las cosas que se están haciendo a lo largo de lo que llevamos
de año, espero que podamos seguir compartiendo muchos más en las próximas
Jornadas de la Federación organizadas por la Asociación Aragonesa sobre el apa-
sionante área del pensamiento sistémico aplicado a la Discapacidad.
Un cordial saludo y seguimos trabajando.
6 7
MOSAICO 64
NOTICIAS DE LAS ASOCIACIONES
Hace unos días, concretamente el día 10 el contrario, para su posterior ingreso en una
de junio, tuvimos el placer de cerrar el cur- familia acogedora o adoptiva.
so académico de este año con una Jornada La recepción y acogida del curso fue ex-
Extraordinaria, que tuvo como ponente a Ste- traordinaria, lo que prueba el interés que el
fano Cirillo, titulado Malos padres: cómo ir en tema despertó entre los socios y estudiantes
su ayuda. Un modelo de trabajo en la tutela de nuestra comunidad. Colofón de un año
de la infancia. en que se ha consolidado un nuevo formato
En este curso, Cirillo ofreció una exhaus- de trabajo desde la Societat, y que ha tenido
tiva síntesis de buena parte de su trabajo una respuesta más que positiva de nuestros
de años en este ámbito. Destacó que los asociados.
operadores que han de trabajar obligados En este curso se ha hablado del trastorno
por la Autoridad con padres con conductas límite de la personalidad y de terapia de pa-
de maltrato o negligencia, se enfrentan con reja. Luigi Cancrini, Carmen Campo, Iolanda
los obstáculos añadidos de la falta de reco- D’Ascenzo, Teresa Moratalla o Carles Pérez
nocimiento del daño infligido al niño y de la Testor fueron algunos de los ponentes que
ausencia de un pedido de ayuda por parte nos han ayudado a dar cuerpo a esta nueva
de estos. Un pronóstico positivo o negativo etapa. A ellos va dirigido nuestro agradeci-
implicará para el niño medidas de protección miento.
muy diferentes, ya sea para el regreso a ca-
sa después de la retirada inicial, ya sea, por Mosaico.
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ASOCIACIÓN DE TERAPEUTAS DE FAMILIA DE LA REGIÓN DE MURCIA (ATFRM) IV Jornadas sobre Relaciones Familiares
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AGENDA DE ACTIVIDADES
El pasado 19 y 20 de febrero tuvo lugar en la gran mayoría de los asistentes una nueva Jornada de formación en Terapia Familiar para Médicos de Familia Residentes.
Burgos el seminario “El trabajo narrativo y perspectiva de trabajo que el ponente acercó
psicoterapia familiar con niños en situaciones a los participantes de forma muy práctica, lo Ponente: Pepa Pueyo y Dolores de Pedro.
de duelo y/o pérdidas”, con un gran éxito de que permitió desarrollar una formación muy Duración: 8 horas.
asistencia entre la población tanto burgalesa fluida durante los dos días. Fechas: A determinar.
como de otras provincias de la comunidad de Horario: A determinar.
Íñigo compartió la utilización de medios na-
Castilla y León e incluso de fuera de ésta. Lugar: Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
rrativos como forma de trabajo en diferentes
Precios: Gratuito.
El seminario fue impartido por el gran Íñigo situaciones de duelo y/o pérdida, con diferen-
Información: Introducción a la Terapia Familiar con los conceptos básicos como sistema, ci-
Ochoa de Alda, quien compartió con los asis- tes edades, familias, o de forma individual, y
clo vital, cibernética, comunicación… para los MIRES especialmente pensado
tentes el trabajo psicoterapéutico que lleva a cómo utilizar la creatividad de cada terapeuta
para los médicos de familia.
cabo a diario, incluyendo para ello ejemplos asociada a cada familia con la que podemos
en sesiones que pudieron visionar a lo largo trabajar en nuestro día a día.
de las jornadas. El interés y la participación
Laura Martínez Oria.
fueron muy importantes, suponiendo para
Corresponsal Mosaico ACLTF.
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AGENDA DE ACTIVIDADES
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
y la intervención en re�es s�ciales. This article presents the results of an investigation into Community Social Work, in relation to the
usefulness of the intervention systemic and social networks models for the professional practice of
social workers at local level. The results were obtained from a semi-structured interview with social
workers who provided their services in different municipalities of the Community of Madrid in 2012,
and the sample of professionals also direct participants at the local level.
Resumen.
Mª Dolores Rodríguez Álvarez. From this analysis it can be concluded that the importance of scientific and continued use of
Los trabajadores sociales utilizan distintos referentes teóricos Doctora en Trabajo Social theories and models of intervention contribute, no doubt, to the growth of knowledge and increased
y metodológicos en su ejercicio profesional para comprender por la Universidad Complutense professionalism of social workers as regards solving current social problems.
de Madrid.
e interpretar la globalidad de la realidad en la que intervienen, Experto en Terapia Familia Key words.
siendo los modelos de intervención sistémico y de redes sociales Sistémica. Community Social Work, local level, models, theories.
un esquema referencial fundamental en su práctica profesional. Trabajadora social del Ayuntamiento
de Getafe (Madrid).
El presente artículo presenta los resultados de una investigación
Introducción.
en Trabajo Social Comunitario en relación a la utilidad de los
Palabras clave. El Trabajo Social (Viscarret, 2007) ha crecido metodológica y teóricamente du-
modelos de intervención sistémico y de redes sociales para la Trabajo Social Comunitario, rante los últimos años del siglo XX y “ha logrado un rigor teórico y metodológico
práctica profesional de los trabajadores sociales en el ámbito ámbito local, modelos, teorías.
importante” (Barrera, Malagón y Sarasola, 2012:53), lo que consideramos muy
local, obtenidos a partir de una entrevista semiestructurada importante porque la capacidad de una profesión para definir su objeto de inter-
realizada a trabajadores sociales que prestaban sus servicios en diferentes municipios vención es una condición esencial para su reconocimiento científico y su diná-
de la Comunidad de Madrid en el año 2012 y una muestra de profesionales también mica y el conocimiento de teorías y modelos del Trabajo Social, así como su uti-
participantes directos en el ámbito local. lización científica y continuada, contribuirían de forma decisiva a un proceso de
De este análisis se puede concluir que la importancia de utilización científica y redefinición, puntualización, reflexión y crecimiento del saber del Trabajo Social
(Viscarret, 2007:78). Algunos autores han definido modelo cómo: un paradigma
continuada, de teorías y modelos de intervención contribuirá, sin ninguna duda,
epistemológico qué contiene en su esencia la teoría o los componentes teóricos
al crecimiento del saber y al incremento de la competencia profesional de los que le otorgan identidad (Ceberio y Linares, 2005: 52) y, en todos los casos, un
trabajadores sociales en lo relativo a la resolución de los problemas sociales actuales. modelo proporciona a los profesionales un marco que les sirve de guía para de-
terminar la mejor manera de abordar una situación en una comunidad específi-
ca (Phillips y Shaw, 2011) y les facilita directrices sobre los diferentes roles que
deben tomar, la manera de iniciar un cambio, los pasos que tiene que realizar
para alcanzarlo y las diferentes cuestiones que debe abordar. Viscarret (2007)
considera que la teoría puede influenciar la práctica profesional desde los si-
guientes niveles: la observación (lo que hay que observar y cómo hacerlo); la
descripción (vocabulario conceptual y marco teórico que permite ordenar y cla-
sificar las observaciones realizadas); la explicación (ofrece la posibilidad de una
lectura lógica sobre los problemas); la predicción (indica lo que puede aconte-
cer a continuación) y la intervención (sugiere caminos para obtener resultados)
y alude, igualmente, a la complejidad metodológica y epistemológica del Traba-
jo Social que se traduce en que los métodos clásicos o tradicionales del Trabajo
Social (casos, grupos, comunidad) quedan superados por una pléyade de nue-
vas posibilidades teóricas y metodológicas de intervención, lo que ha generado
que sea necesario encontrar un nuevo referente metodológico para el Trabajo
Social que son los modelos de intervención.
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
Ahora bien, los trabajadores sociales deben partir de las distintas referencias un apartado importante de las políticas sociales en la Comunidad de Madrid y
teóricas y metodológicas existentes porque su ejercicio profesional requiere de forman parte de cualquier estrategia que apunte a un mayor desarrollo de la in-
la diversidad de los diferentes saberes. No podemos dejar de lado que el Traba- tegración-convivencia de la comunidad» (Gutiérrez y Uña, 2010: 151) y, «por su
jo Social (Ferreira, 2011) tiene la ventaja de interactuar continuamente con su proximidad a los problemas, los entes locales son el medio natural para la pres-
campo empírico de acción en la relación que establece con el sujeto individual tación de servicios sociales» (Alemán, 2010: 204) y, parece claro por todo lo an-
y colectivo, con la comunidad, con diferentes instituciones/organizaciones y con teriormente señalado, que es una necesidad del Trabajo Social contar con mo-
la sociedad, siendo este tejido de relaciones e interacciones el que se debe delos que sitúen al sujeto en relación dialéctica en su contexto. Nos referimos,
identificar para construir la epistemología del Trabajo Social. Para Unwin y Hogg en concreto, al modelo sistémico y al modelo de redes sociales, que nos van a
(2012), lo que es propio y único del uso de la teoría por parte del trabajador so- permitir a situar al sujeto en relación dialéctica con el contexto.
cial es el intento de adaptar la propia teoría a los muchos problemas individuales
que la profesión de trabajador social es retada a tratar de mejorar y, por tanto, La teoría de sistemas tiene un enorme interés para el Trabajo Social por ser
consideran de enorme importancia la utilización de teorías que se generen en la un referente teórico que ofrece una visión amplia de la relación entre sociedad
práctica cotidiana para dar sentido y poder observar los patrones de actuación y persona, a diferencia de otras teorías. Algunos estudios realizados como “el
de las personas y los profesionales. Según señala Parton (2000), la gran fuerza estudio de la población de trabajadores sociales y sus formas de ejercicio e in-
y el carácter diferenciador del Trabajo Social es que siempre ha tenido el poten- tervención profesional realizado en la provincia de Sevilla” (Barrera, Malagón
cial, con frecuencia reconocido de forma explícita, que teoría y práctica están y Sarasola, 2012) en lo relativo a los modelos de intervención la mayoría de la
estrechamente unidas y, como mínimo, la práctica informa el desarrollo de la muestra encuestada (25%) coincide en el modelo sistémico como modelo de in-
teoría e intenta dar voz a los marginados y silenciados. tervención con el que mejor identifica su labor profesional y el estudio que siste-
matiza la práctica profesional del trabajador social en el ámbito de la protección
Es necesario señalar, en este punto de nuestro trabajo, que los modelos del a la familia y a la infancia en Portugal (Ferreira, 2011) los profesionales identi-
Trabajo Social han ido evolucionando y desarrollándose a lo largo de la historia fican el modelo sistémico y la intervención en redes sociales como base de su
profesional, hasta el punto de “configurar una rica variedad de aproximaciones práctica profesional. Viscarret (2009) considera que el modelo sistémico de Tra-
a la práctica; la evolución de estos modelos depende de una variedad de cir- bajo Social tiene en cuenta que lo propio del Trabajo Social es ni lo psicológico,
cunstancias teóricas, ideológicas y funcionales” (Escartín, 1992:125). El Traba- ni lo clínico, ni lo médico, ni lo terapéutico, sino lo social.
jo Social tiene una gran variedad de modelos no excluyentes entre sí (Rubin y
Babbie, 2013) y Weil y Gamble (1995) señalan la necesidad de contar con teo- La idea de sistemas en el Trabajo Social tiene su origen en la teoría de sistemas
rías que le faciliten categorías de pensamiento y elaborar modelos de interven- generales desarrollada por Von Bertalanffy (1968, 1978, 1979, 1980), quien
ción para cada situación, que permitan abordar el análisis de la acción, a par- defendió la idea de la confluencia de todas las disciplinas científicas (tanto so-
tir del objeto institucional de los trabajadores sociales y sus prácticas concretas ciales como naturales) en una única ciencia. A nivel epistemológico, el modelo
de intervención. Sin duda alguna, la heterogeneidad de nuestras sociedades y sistémico es “la matriz que permite construir diferentes hipótesis en función de
la existencia de trayectorias diversas ya sean personales, familiares, grupales y la circularidad y la recursividad, pero su aplicación depende del estilo del pro-
comunitarias, exigen un esfuerzo de redefinición constante y de adaptación al fesional, en el contexto de la experiencia única e irrepetible que implica el con-
entorno, para poder favorecer estrategias que tengan como fin la inclusión so- tacto con esa familia o paciente, en esa hora y día de sesión” (Ceberio y Linares,
cial de las personas, grupos y comunidades y dicha evolución se concreta en la 2005: 60). “En el modelo sistémico se utiliza un lenguaje técnico específico que
génesis de nuevas formas de intervención tanto a nivel individual, como grupal facilita la comunicación y la articulación entre diferentes saberes y un modus
o comunitario (Viscarret, 2007:54). operandi especializado y estructurado en las dimensiones individuales y colec-
tivas” (Ferreira, 2011: 234).
Nos situamos en el contexto de los servicios sociales que se han desarrollado a
lo largo de los años como servicios comunitarios, al estar localizados en la co- Los conceptos propios de la teoría sistémica han tenido enorme importancia en
munidad y orientados hacia la comunidad. Se trata de un conjunto de servicios los procesos de intervención que realiza el trabajador social. Viscarret (2009)
generales que atienden a toda la población y que son responsabilidad de la Ad- considera que el modelo sistémico de Trabajo Social tiene en cuenta que lo pro-
ministración Local; conforman, según Gutiérrez y Uña (2010), una de las redes pio del Trabajo Social es ni lo psicológico, ni lo clínico, ni lo médico, ni lo tera-
más importantes que contribuyen al bienestar de los ciudadanos, «constituyen péutico, sino lo social. El cambio se sitúa no tanto en saber por qué se produjo
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
un problema, sino más bien en saber cómo se está manteniendo dicho proble- acción social y, en el Trabajo Social, tanto en la práctica profesional como en la
ma a lo largo del tiempo. Stefano Cirillo en su libro “El cambio en los contextos formación e investigación, se requiere la detección, la identificación y el estudio
no terapéuticos” (1994), describe con detalle ejemplos de intervención con fa- de una variedad muy amplia de factores influyentes en una situación determi-
milias, que no acudirían nunca a pedir ayuda a un contexto terapéutico y en las nada. Sluzki (1996) considera que los tipos-funciones asumidos por la red se
que se producían los cambios deseados, desde otros contextos de intervención. pueden clasificar según las características estructurales de una red social (ta-
Para Cirillo (1994), si una persona demanda una ayuda económica, la primera maño, densidad, composición, dispersión, homogeneidad/heterogeneidad, atri-
tarea del profesional es interpretar el significado que tiene ese paso porque diri- butos de vínculos específicos, tipo de funciones), no únicamente como campo
girse a una institución puede ser el último movimiento de un juego; puede sig- de análisis de sus aspectos funcionales. Para Sluzki (1996) la red puede ser
nificar el intento de avergonzar al cónyuge irresponsable, de hacer que la hija evaluada en términos de sus características estructurales (propiedades de la
ingrata se arrepienta o cualquier otra posibilidad. Las demandas de ayuda que red en su conjunto), de las funciones de los vínculos (tipo de intercambio inter-
reciben los trabajadores sociales “son a menudo peticiones de ayuda económi- personal característico de vínculos específicos y de los atributos de cada vínculo
ca, que van acompañadas de la expresión de incapacidad para manejar la re- (propiedades específicas de cada relación) y, en la misma línea, Villalba (2000)
solución de sus dificultades, y el movimiento es buscar la ayuda de dicha reso- considera necesaria la identificación tanto de las características estructurales
lución a través de los recursos de servicios sociales” (Alegret y Baulenas, 1997: como de las relacionales.
142). En resumen, las ideas sistémicas abrieron el pensamiento holístico y faci-
litaron las intervenciones que realizan los trabajadores sociales y han permitido A partir de Barnes y Bott, se inicia un proceso de
abandonar la tradicional disyuntiva persona/ambiente para contemplar a la per- desarrollo conceptual en torno al análisis de las En Trabajo Social,
sona/situación como un todo de elementos relacionados entre sí. redes sociales (network anáyisis) como alternati- el análisis de las
va al estudio de la estructura dinámica de nues- redes sociales (Seed,
La intervención en redes sociales. John Barnes en 1954, fue el primero en uti- tras sociedades. El análisis de las redes sociales 2002), tiene su
lizar el término red (network) para describir una pequeña aldea de pescadores (social network analysis), nos ofrece una nueva fundamento en la
noruega, una sociedad “intermedia”. Describe la red social de la siguiente ma- orientación metodológica y la posibilidad de mirar afirmación de que
nera: “un conjunto de puntos unidos por líneas de interacción; los puntos repre- el Trabajo Social desde una perspectiva nueva y el trabajo con el
sentan a las personas y también a los grupos y las líneas indican que personas fecunda. B usuario –cualquier
mantienen algún tipo de relación con otras” (Barnes, 1972:43). usuario en cualquier
No podemos dejar de citar a Mary Richmond (Mi- contexto- adquiere
El estudio pionero sobre redes sociales y familia fue realizado por Elizabeth Bott randa, 2003) quien, en 1907, publicó un libro significado al
en 1957 y, para Seed (2002), el valor del trabajo de Bott ha mostrado la poten- (The Good Neighbor in the Modern City) dedicado incorporar una
cialidad propia del análisis de las redes sociales, de una forma que interesa en al Trabajo Social y el uso de los recursos comuni- comprensión del
especial al Trabajo Social porque los trabajadores sociales centraban su aten- tarios o como ella les llamó “recursos naturales” mundo del usuario
ción en las relaciones conyugales y después prestaban una cierta atención a las refiriéndose a las redes de apoyo que rodean a los desde su propio
amistades “externas” y Elisabett Bott, integra los dos aspectos y así elaboró un individuos. Mary Richmond (Munuera, 2012) uti- punto de vista.
método que ha permitido comprender las dinámicas familiares en un contexto liza la percepción de los recursos personales, fa-
comunitario. Hoy en día podemos destacar que se ha incrementado el valor que miliares y relaciones de los clientes que forman su
se atribuye a las relaciones de vecindad, a las redes informales de apoyo y a la red social para producir cambios y valorando la familia como el principal recur-
comunidad, al igual que “ha aumentado la necesidad de profundizar en el es- so, apoyándose en otras instituciones, como la escuela, el trabajo, el hospital,
tudio de las dinámicas familiares y ello ha contribuido a que cada vez tenga una etc. “Se puede definir el trabajo de red como la actividad de un trabajador so-
relevancia mayor la aproximación de la que tanto Bott como sus colaboradores, cial que hace ‘observación y guía’ de una red, orientada por deberes útiles para
partían para realizar su trabajo” (Seed, 2002: 39). proyectar acciones de vida o fines sociales” (Cabiati y Folgheraiter, 2014: 117),
siendo la tarea prioritaria del trabajador social “activar los recursos de las perso-
Carlos Sluzki (1996), además de considerar la aproximación de Bott, afirma que nas (capacidades) y de los diferentes contextos, ya sea ambientales (redes de
las normas y los roles asignados y asumidos en la interacción humana posibili- apoyo social) o sociales (servicios, programas y prestaciones) desde las tres di-
tan las formas de relacionarse. Las redes contribuyen a ampliar los límites de la mensiones siguientes; 3l desarrollo personal (la relación de ayuda), el desarro-
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
llo social (la solidaridad) y el desarrollo organizacional (políticas públicas)” (Ro- 2007: 279). Los resultados de la investigación “redes sociales: un nuevo cua-
dríguez, 2015, 2014). Para Villalba (1995), el trabajo con redes con personas dro metodológico de intervención en Trabajo Social Comunitario” (Rodríguez,
individuales y con familias requiere la distinción de tres fases: identificar la red, 2014), nos muestran la importante contribución del modelo de redes sociales
analizar la red e intervenir en red: en Trabajo Social Comunitario en la sociedad contemporánea en lo relativo a la
promoción de una nueva configuración de las relaciones sociales, desde .el in-
1.- La identificación de la red social. Las redes contribuyen a ampliar los lími- cremento de los vínculos, la red personal y los sistemas de apoyo y nos confir-
tes de la acción social y, en el Trabajo Social se requiere la detección, la identi- man una necesaria orientación hacia el empowerment, a nivel de fortalecimien-
ficación y el estudio de una variedad muy amplia de factores influyentes en una to y de autonomía de los individuos, familias y comunidades.
situación determinada. Nowak (2001) identifica tres tipos de redes en la socie-
dad contemporánea: Existen, no obstante, algunas diferencias entre el modelo sistémico y la inter-
- Redes sociales primarias o micro sociales: la familia y personas con las que vención en red social. Para Folgheraiter (2012) la aproximación sistémica se di-
se mantienen relaciones cercanas en la vida cotidiana; ferencia de la aproximación de redes en la percepción del problema como una
disfunción en las relaciones, lo cual provoca muy a menudo la disfunción de
- Redes sociales secundarias o macro sociales: conjunto de servicios, recur- una persona en un sistema (conocido como paciente identificado):
sos y servicios sociales comunitarios que interactúan con el ciudadano en la
resolución de los diferentes problemas que se plantean y juegan un impor-
tante papel en lo relativo a las interacciones que mantiene el sujeto con el Se afirma que el método de red, por el contrario, no focaliza la patología de
mundo exterior; las relaciones, es decir, los malestares estructurales de la comunicación, y
el producto individual que de esta forma genera, sino su insuficiencia frente
- Redes sociales terciarias: grupos de autoayuda, el Estado y los servicios so- a una tarea, tarea que puede incluso no existir en muchos casos, la incapa-
ciales (públicos y privados). cidad de gestionar el mismo individuo con carencias, por decirlo de alguna
manera, de aquellas mismas relaciones (Folgheraiter, 2012: 351).
2.- Análisis de la red social. El análisis de la red social personal (Sluzki, 2000)
está centrado en el individuo y en los sistemas relacionales; se trata de su red
social y la de su sistema relacional, porque incluye, como unidad mínima de Otra diferencia, más clara aún, entre las dos aproximaciones se evidencia en el
análisis, el tejido social significativo que rodea al individuo y, para Seed (2002), modo de conceptualizar (o de sentir) la intervención, es decir, la búsqueda de
el análisis de las redes sociales aplicado al Trabajo Social se desarrolla según soluciones. “El enfoque sistémico se centra en la patología de las relaciones,
tres dimensiones: la configuración de las redes, el tipo de red y el contenido re- dando por descontado en ocasiones, que el malestar debe desaparecer median-
lacional (calidad de las relaciones) siendo el “contenido relacional” un término te la aplicación de diferentes técnicas” (Folgheraiter, 2012: 351).
técnico que debería ser utilizado únicamente por los sociólogos. “El manteni-
miento de las redes informales de apoyo de la comunidad local y el desarrollo
de la potencialidad de las redes del usuario, representan la aplicación más obvia Método.
del estudio de las redes sociales” (Seed, 2002: 25).
En el presente artículo se presentan los resultados de una investigación empíri-
3.- Intervención en la red social. Una intervención en red “es un trabajo que ca realizada en el año 2012 a una muestra de treinta trabajadores sociales con
tiende a promover la posibilidad de un cambio en el sentido de permitir una re- más de diez años de experiencia en el ámbito local, cinco técnicos responsables
definición de la demanda in términos de autonomía y de bienestar colectivo, no de las áreas de servicios sociales, cinco profesionales de diferentes disciplinas
solamente individual” (Mastropasqua, 2004: 112) y debe impulsar y sostener que trabajen en programas transversales con trabajadores sociales y cinco re-
las redes informales de apoyo que ya existen y donde no existen, contribuir a presentantes de entidades sociales no lucrativas o actores sociales, a los que se
su generación. “Se trata de vincular al individuo pobre en relaciones a las redes preguntó mediante una entrevista semiestructurada su valoración con respecto
disponibles, reparando sus conexiones familiares, o propiciando su articulación a la utilidad de los modelos de intervención sistémico y de redes sociales con
en otras agrupaciones total o parcialmente comunitarias. Cuando ello no es po- el objetivo de identificar sus referentes teórico-metodológicos en Trabajo Social
sible o suficiente, se plantea la necesidad de armar redes nuevas” (Casado, Comunitario en el ámbito local y se les pregunto también en relación a la forma-
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
ción que habían realizado con respecto al modelo sistémico y la intervención en Gráfico I. V aloración de la utilidad del modelo sistémico para la intervención
redes sociales y si necesitaban incrementar o no su formación con respecto a la profesional.
intervención en redes sociales.
22 23
MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
Conclusiones
Fuente: Rodríguez (2014) Es importante destacar que no se trata de modelos cerrados y opuestos sino de modelos
que se pueden utilizar de forma simultánea, que se combinan y coexisten en función de
las situaciones, necesidades y objetivos de la práctica profesional. El Trabajo Social pro-
Por el contrario es considerada poco útil para el 13,3% de los trabajadores so-
fesional se compone de actos de intermediación, poner en contacto, generar conexiones
ciales, según nos muestra el gráfico 2.
y “los servicios sociales en cuanto estructuras públicas, y las redes sociales, en cuan-
to organizaciones sociales, se complementan y relacionan en cuanto coinciden en los
objetivos y en el ámbito de intervención” (Rodríguez, 2012: 138). La aplicación de uno
Tabla 1: F ormación realizada por los trabajadores sociales en relación a su intervención en
u otro modelo radica en aquella que cada situación requiere y en el contexto determi-
redes sociales nado en el que se sitúa. “En el ámbito operativo de la acción social en el territorio local
se combinan normas, reglamentos, modelos de intervención, proyectos y profesionales
Formación trabajadores Nº de profesionales Nº de profesionales
de diferentes áreas de formación, donde se incluyen también los trabajadores sociales”
sociales modelo de redes que han realizado que no han realizado
(Cardoso, 2012:89).
sociales formación: 26.6% formación: 73,3%
Podemos concluir afirmando que uno de los mayores desafíos de la práctica del Trabajo
Formación realizada Curso redes sociales (3%)
Social está en la competencia profesional entendida como un ejercicio profesional per-
Redes sociales en la
manente, que asegura que la base de conocimiento del trabajador social es actual y re-
inmigración (6,6%)
fuerza la competencia profesional en lo relativo a la resolución de los problemas socia-
Especialista en redes
les actuales. “Los principios de progreso, libertad y solidaridad, sobre los que se basaba
sociales (3%)
el ‘proceso de civilización’, no demandan únicamente nuevas definiciones sino también
Intervención social en redes
nuevas prácticas” (Lorenz, 2010: 101-102).
Fuente: Rodríguez (2014) sociales (3%)
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MOSAICO 64 ¿Sistémicos o en red? La utilización del modelo sistémico y la intervención en redes sociales.
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
sarmónica, tendencia a la desorganización y al acto, entre otras características. con ello la opinión, la preocupación o la posición de otro, es decir, tiene eco. Se
Cancrini (1997) ofrece una definición operativa en la que destaca: presencia forman así redes de conversación en torno a un tema que incluyen a todas las
simultánea en dos o más miembros de la misma familia de comportamientos personas que tengan una opinión sobre el mismo. La alarma es así un concep-
problemáticos, estables y lo suficientemente graves como para requerir aten- to dinámico que se construye conjuntamente en las conversaciones y versiones
ción externa; insuficiencia grave de los padres en el desarrollo de sus funciones de cada uno de los interlocutores. “No es que el problema sea el resultado de
paternas; límites porosos de la familia donde es característica la presencia de la disfunción de un sistema, sino que es el sistema el que es resultado de la
profesionales sustitutorios; y funcionamiento que se estabiliza, llegando una de- difusión de un problema”.
pendencia crónica con los servicios. El sistema que se activa no es fortuito, las redes institucionales encargadas
de detectar y encauzar distintos tipos de alarma (sistema de salud, judicial, es-
colar...) intercambian conversaciones, facilitando determinadas trayectorias y
La presencia de profesionales en las familias multiproblemáticas es impor- sesgos. En función de estos sesgos definen el estado de activación de la red
tante para entender la dinámica y funcionamiento de la misma. Por eso, para como los estados de opinión presentes y operantes en
enfocar la terapia familiar con este tipo de familias se incorpora en el traba- un momento dado en el Sistema Determinado por el
jo los servicios que intervienen con las familias y la relación que mantienen Problema. Es decir, las conversaciones que se han pro- Cuando la familia es derivada
entre ellos. ducido a raíz de la alarma han tomado un cierto cariz, a terapia familiar, se ha
porque se han producido en una determinada secuen- puesto en marcha un
cia, porque unos nodos de la red se han hiperactivado proceso de decantación
Es decir, se entiende como sistema no solo la familia, sino lo que Imber-Black y otros se han inhibido. Se priorizan así determinados donde un nodo de la red
(2000) denomina sistemas amplios. La mayoría de las familias establece rela- temas en las conversaciones que se van a seguir pro- ha arrastrado con su
ciones con sistemas amplios que les ayuda en menor o mayor grado a crecer o duciendo, influyendo en las conclusiones y decisiones iniciativa a toda una serie
desarrollarse. Sin embargo, en algunas familias el vínculo que se establece se que deberían derivarse de ellas. B de interlocutores. La consulta
torna problemático hasta tal punto que éste afecta negativamente a la capaci- ¿Qué es entonces la terapia? Para la corriente con- a terapia sería, por lo tanto,
dad de la familia para desarrollarse y resolver problemas. versacionalista la terapia es una conversación más en la consecuencia y el resultado
El inicio de la relación con algunos servicios está marcado por el mandato so- el flujo de la red. Para sus defensores cualquier acción de la extensión de una alarma.
cial de dar apoyo a las familias y a la vez ejercer de control social sobre ellas. comunicativa es fuente de posibles significados y en
Este doble mandato en ocasiones provoca tensión que causa confusiones y ma- terapia la conversación busca explorar el contenido del
lestar tanto en las familias como en los profesionales. sistema-problema para que surjan otras descripciones y significados no etique-
tados como “problema”. La terapia es entonces “la expansión y la expresión de
aquello que no se ha dicho”.
Marco teórico. En función de esta trayectoria, del estado de opinión de los distintos interlo-
cutores, hay una serie de temas a tratar en la conversación alternativa que per-
Cuando las familias llegan a terapia familiar, cabe plantearse a quién incluimos mitan promover el cambio. Esta conversación debe verse como una invitación a
y cómo; es decir, qué vamos a entender por sistema. Para contestar a esta pre- otros tipos de conversación fuera de la sesión.
gunta utilizamos la definición que proponen Anderson y Goolishian (1988), el
sistema determinado por el problema: un sistema no es un grupo de perso-
nas predefinido (una familia) que tiene un problema, sino que es una red que Objetivo.
se constituye a partir de las conversaciones sobre algo que ha pasado y que ha
alarmado a alguien. Los individuos y familias que acuden a sesión son conce- El objetivo del presente trabajo es estudiar el estado de activación de la red en
bidos en términos de redes de comunicación que se relacionan por medio de casos de familias multiproblemáticas que son derivadas a terapia familiar para
conversaciones donde se definen los problemas. En esta línea, Ramos (2002) reunificación familiar.
propone la alarma como alternativa al concepto clásico de demanda: en un mo- Nos basamos para ello en el modelo anteriormente expuesto, por lo que en-
mento determinado alguien expresa su alarma ante una situación determina- tendemos que el objetivo de la terapia en estos casos es anclar la conversación
da (una conducta entendida como problemática, algo que ha ocurrido) y activa terapéutica en el flujo de las conversaciones que le preceden y que le seguirán,
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
a fin de que las transformaciones que la entrevista consiga puedan tener cier- mente establecida y posteriormente se han
ta resonancia con lo que otros profesionales están hablando con la familia (Ra- puesto en común los dos registros para uni-
mos, 2013). ficarlos. De esta primera entrevista se ha re-
Con el análisis del estado de activación de la red, nuestro objetivo es estudiar cogido la voz de la familia únicamente, ya
qué temas tienen prominencia en estos casos, qué posición toman los interlo- que la que nos interesa analizar es el relato
cutores, qué sesgos se están produciendo en las conversaciones, y, por lo tanto, de la familia una vez derivados y como cons-
qué conversación es útil promover en terapia y expandir en otros foros conver- truyen su preocupación o alarma al llegar a
sacionales para que la terapia alcance su objetivo. terapia familiar. La voz del terapeuta no se
ha recogido por escapar del objetivo de esta
investigación.
Método.
Material Procedimiento
Los datos para el análisis los obtenemos de los dosieres de solicitud a terapia fa- Hemos escogido la técnica de Análisis So-
miliar que incluyen la ficha de solicitud del servicio por parte de la familia y los ciosemántico para el estudio de los datos.
informes de los profesionales que intervienen en el caso. También se incluye en Esta técnica tiene como objetivo revelar la
el análisis el visionado del vídeo de la primera sesión de terapia familiar. estructura de comunicación de un grupo social dado y el contenido semántico
En primer lugar, la ficha de solicitud la cumplimentan todas las familias que de esa estructura de manera intrínsecamente interconectada. La ‘socio-semán-
solicitan terapia familiar y se les recomienda que la realicen en el domicilio con tica’ entreteje en un marco conceptual unitario las dos dimensiones fundamen-
el máximo consenso posible. En esta ficha se les pide que describan los miem- tales de la comunicación humana: la gente que comunica, el aspecto quién de
bros de la familia que conviven y que contesten a preguntas como cuál es el la comunicación y el contenido comunicado, el aspecto qué de la comunicación
principal problema por el que solicitan consulta, qué otro problema les preocu- (Díaz, 2000).
pa, y quién les aconseja realizar la consulta, entre otras. En las familias anali- El primer análisis de los datos ha consistido en un análisis de contenido de
zadas, las fichas de solicitud suelen contener muy poca información, las res- cada caso. Este análisis ha permitido hacer emerger del texto las diferentes te-
puestas a las preguntas son escuetas, apenas mencionando la retirada de los máticas que habla cada interlocutor; es decir, familias y los profesionales que
menores, y en ocasiones no han sido cumplimentadas en el domicilio familiar, intervienen, las cuales han sido agrupadas en 16 categorías. Esta lista de ca-
sino en compañía del profesional que les recomienda la terapia. tegorías es la que se ha usado para comenzar la segunda parte del análisis de
Junto a la ficha de solicitud se les pide que incluyan los informes de los profe- conectividad. Para dar más objetividad a este trabajo hemos realizado cada pa-
sionales que intervienen en el caso. No se pide extensión ni forma en particular so del análisis antes mencionado primero individualmente y después lo hemos
en estos informes, siendo el propio profesional el que elige el formato del mismo. puesto en común.
En los casos estudiados se incluyen informes los siguientes servicios y/o profe- La segunda parte de nuestro trabajo ha consistido en analizar la conectividad
sionales: centros en los que se encuentran los menores, Equipo de Atención a entre individuos y categorías. La conectividad entre individuos está determinada
la Infancia y Adolescencia (EAIA), Dirección General de Atención a la Infancia y por el repertorio común de categorías. La fuerza de conexión entre individuos
Adolescencia (DGAIA), psicóloga del Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA) queda definida por el número de categorías que comparten. La conectividad
y psiquiatra también de Centro de Salud Mental de Adultos (CSMA). Normal- entre categorías viene dada por las relaciones de afinidad social que mantienen
mente también se añade un volante del médico de cabecera (Equipo de Aten- entre ellas porque son empleadas por los mismos individuos. El número de indi-
ción Primaria, EAP), que es necesario para efectuar la solicitud pero los profe- viduos que comparten las mismas categorías definen la fuerza de conexión en-
sionales que los emiten no están involucrados en los casos, por lo que los hemos tre categorías (Díaz, 2000).
contemplado pero no han sido analizados. El análisis de conectividad se ha realizado con la producción de matrices de
Finalmente, hemos incluido en el análisis la primera sesión de terapia fami- datos binarios relacionando cada interlocutor con cada una de las 16 catego-
liar a través de un registro de observación del vídeo. Las dos investigadoras del rías. Concretamente se han establecido dos tipos de matrices. Una matriz por
equipo hemos visionado por separado las primeras entrevistas de cada caso. La cada caso donde se relaciona cada categoría con la familia y los profesionales
recogida de la información se ha hecho mediante una hoja de registro previa- concretos del caso. En ellas hemos especificado la forma en que cada interlo-
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
cutor trata los diferentes temas para poder apreciar las consonancias o disonan- Algunas de estas categorías son muy utilizadas y además son compartidas por
cias en el discurso dentro de una misma categoría. muchos interlocutores, destacando las siguientes: capacidades parentales, te-
La otra matriz que hemos creado es una matriz general donde se relacionan rapia familiar, medida de acogida, relación familia-profesionales y preocupacio-
todas las categorías con todos los interlocutores agrupados por ámbitos, concre- nes/ alarma.
tamente los interlocutores que se han definido son: la familia, el centro de aco- Sin embargo hay otras que son utilizadas por pocos nodos, por ejemplo algu-
gida, el EAIA, la DGAIA, la psicóloga del CSMA, psiquiatra del CSMA y médico nas son principalmente utilizados por la familia, pero no tanto por otros: posibi-
de familia del EAP. Por cada categoría se ha valorado el porcentaje de uso de la lidad de retorno, recursos personales/ red, e historia pasada.
misma por parte de cada interlocutor; cuáles son las categorías más utilizadas Como decíamos antes, esto es lo que nos ha permitido analizar la conectivi-
por cada uno y cuáles las menos utilizadas. dad. La siguiente figura nos muestra la distancia entre los interlocutores según
compartan o no los temas tratados.
Resultados
Figura 1. Distancia entre los interlocutores según los temas tratados.
Para mostrar los resultados obtenidos del análisis que hemos realizado, presen-
tamos una tabla general en la que se incluye el porcentaje de uso de cada ca-
tegoría por cada uno de los interlocutores que aparecen en estos casos. De la
observación de esta tabla podemos concluir cuánto de activo está cada nodo
y, más concretamente, qué categorías se usan más y cuáles se utilizan menos.
Podemos ver en el recorrido de cada uno de los interlocutores cuales están muy
cercanos entre sí, compartiendo el mucho o poco uso de algunas de las catego-
rías. Por ejemplo en la categoría medida de acogida o relaciones familia-profe-
sionales, hay mucha confluencia de interlocutores. Sin embargo esta confluen-
cia es menor cuando se habla de mejoras o de recursos personales y de la red.
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
Consonancias: Terapia familiar tos sentimientos, apenas mencionan el indicio de motivación al iniciar trámites
Lógicamente es una categoría que aparece con mucha frecuencia. Las familias (centros) o la falta de colaboración (EAIA).
esperan que la asistencia a terapia agilice el proceso; manifiestan su expecta- Los profesionales de la salud mental los efectos que la retirada ha tenido en
tiva de que la terapia sirva para mejorar las relaciones, la comunicación o para la familia.
suavizar los conflictos.
Estas expectativas suelen coincidir con las expresadas por los profesionales,
que hablan de mejorar la convivencia, desarrollar habilidades parentales, me- Disonancias: Relación familia-profesionales
jorar relaciones o definir el tipo de relación. En ocasiones, también los profesio- El sentimiento más presente en esta categoría es el de la desconfianza, la que
nales esperan que en terapia familiar se ‘una’ la familia (que se los vea juntos los profesionales sienten por las familias, que estas reciben, y en ocasiones tam-
en sesión, o que se cree la base de un ‘sistema único, indivisible y armónico’). bién la que las familias sienten por los profesionales (por no tener en cuenta su
criterio, por considerarlos poco coherentes). Las familias expresan decepción,
miedo, o vivencia de rechazo. También identifican a los profesionales por los
El hecho de que los padres inicien los trámites para la solicitud de la terapia que se sienten apoyados (psiquiatra y psicóloga). Los centros suelen valorar po-
suele entenderse como muestra de colaboración. sitivamente la colaboración por parte de la familia, entendiéndola como la falta
de conflictos o confrontación. En los informes de EAIA y DGAIA la valoración de
la madre suele ser negativa (“madre frágil y dependiente”; “madre manipulado-
ra”) y expresan desconfianza (por ejemplo, ante la actitud ‘aparentemente’ cola-
Disonancias: capacidades parentales boradora de la familia). Por ejemplo, en uno de los casos el médico de cabecera
Es una de las categorías que se comparte, muy utilizada por muchos de los in- hace una valoración algo más personal y afirma que “la madre no parece tener
terlocutores. Cuando las familias hablan de sus hijos dejan ver capacidades pa- problemas de personalidad y se muestra colaboradora”. En este mismo caso, el
rentales que muchas veces no son compartidas (o conocidas) por los servicios informe de la DGAIA hace hincapié en que los padres no muestran interés a los
que intervienen. Las familias manifiestan claramente su deseo de estar con sus profesionales que quieren hacer mejoras.
hijos, se muestran preocupadas por su salud,
Cuando son los centros o los manifiestan la prioridad de las necesidades
EAIA quienes hablan de de los menores, ayudan a la familia acogedora Discusión.
esta categoría, se enfatizan en su crianza y reconocen las dificultades que
las dificultades y limitaciones puedan tener (por estar sobrepasados en oca- Los resultados obtenidos nos sugieren una serie de reflexiones relacionadas con
de los padres, describiendo siones, o ante la dificultad de explicar al me- qué es lo que preocupa en este tipo de casos, porqué pensamos que se ha ori-
lo que se espera de la nor lo que está ocurriendo). b ginado esta preocupación, cómo se define la protección al menor y qué conse-
familia acogedora y, Por parte de los profesionales de la salud cuencias tiene todo esto en la relación que se establece entre familia y profesio-
en ocasiones, reconociendo esta categoría puede ser tratada relacionar la nales y en la propia llegada a terapia familiar.
algunos aspectos positivos. salud mental de la madre con su dificultad en
el cuidado de los hijos.
Lo que preocupa
En los casos estudiados, los profesionales que expresan la preocupación son los
Disonancias: Actitud ante la medida del ámbito de la protección al menor; en algunos casos la alarma ha sido activa-
Es la categoría por la que las familias expresan cómo están viviendo lo que les ha da por la escuela, o por los servicios sociales, pero es EAIA o el centro donde se
ocurrido y cómo lo interpretan es la de actitud ante la medida. Tienen en común encuentran los menores los que recogen la preocupación y nos la hacen llegar.
la vivencia de una injusticia y la necesidad de luchar para recuperar a los hijos. Entre los temas que preocupan podríamos diferenciar aquellos que desenca-
A menudo no comparten la valoración del riesgo que hace el profesional, ni los denan una alarma y otros que se suman a los motivos de preocupación cuando
motivos de la retirada. Se sienten enfadados, tristes, aturdidos e impotentes. En la familia ya se encuentra bajo la mirada de servicios sociales o de protección al
uno de los casos la familia manifiesta su preocupación por la falta de protección menor. Entre los primeros encontramos el absentismo escolar, el consumo de
de los menores en el centro. Los profesionales no suelen hacerse eco de es- tóxicos, la violencia y los problemas de salud mental en la madre.
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
Cuando la alarma ya fue activada (porque están en servicios sociales o porque pectos mejorar o qué aspectos mantener. Qué cosas hacer solos y cuáles con
ya hubo retirada anterior), es más probable que otros temas alimenten esta pre- apoyo de la red.
ocupación. Entre otros, que no se planifiquen otros embarazos, que la organiza- Algunos autores abordan este tema. Por ejemplo Imber- Black (2000) expone
ción familiar sea caótica, o que el padre desconozca qué pasa en casa. que la mayoría de sistemas amplios se vuelven expertos en identificar proble-
En los resultados observamos la importancia que la historia pasada puede te- mas en las familias y anticipan otras dificultades, lo que acaba por agobiarlos.
ner a la hora de evaluar a la familia y cómo la descripción que hace el profesio- También Ausloos apunta que en nuestra sociedad familias y profesionales desa-
nal deja ver qué es considerado inadecuado o preocupante: “Madre con cuatro rrollamos la habilidad de identificar problemas para encontrar soluciones. Esta
hijos tutelados de tres parejas diferentes. Inestabilidad personal. Pareja actual y identificación de faltas provoca en las personas culpas y vergüenzas; en su lu-
padre de la menor, definiendo proyecto vital”. gar, propone la búsqueda activa de las capacidades de la familia.
En este sentido, Ramos (2013) nos recuerda la importancia de que el objeti- Todo o nada
vo en la intervención con estas familias no debería ser que la familia cambie, En diferentes casos y situaciones parece que los profesionales aplican una ló-
sino que se garantice la seguridad del niño en esa familia. gica del todo o nada. Se mira a la situación de estas familias desde la dualidad:
o eres buena madre o eres mala madre, o tienes un piso, o no lo tienes. O eres
dependiente o independiente. O te quedas con los niños o casi no los ves. Por
ejemplo, en los casos que hay más de un hermano retirado se habla de ellos co-
La mirada deficitaria mo un todo, no se especifica cómo es la individualidad de cada niño, cómo es
Las preocupaciones o alarmas pueden estar relacionadas con la mirada de los su relación con los padres o con la medida.
profesionales ante estas familias. En los resultados observamos cómo hay algu-
nas categorías que se utilizan muy poco por parte de los profesionales (recursos
personales, recursos de la red, mejoras de la familia, cómo es la relación padres Como apunta Ramos (2013), los hijos no son propiedad de sus padres y per-
e hijos o la posibilidad de retorno de los niños, un tema tan fundamental para sonas valiosas de su entorno pueden contribuir significativamente a la crian-
las familias), y que hay otros que se utilizan de forma diferente (se hace hinca- za de forma colectiva.
pié en los aspectos negativos como padres y como pareja). Consideramos que
se aplica una mirada muy centrada en las limitaciones.
No se tratan temas como los recursos personales, los recursos de la red de La interdependencia se valora como un aspecto negativo. En los informes de
apoyo o la relación con la familia de origen, lo que nos remite a una lectura de profesionales vemos afirmaciones de tipo “la madre pide ayuda constantemen-
la situación familiar basada en el foco individual o familiar; es decir, responsa- te”, “madre dependiente”. Es decir, que no se incorpora como un hecho que
bilizado principalmente a la familia y mencionando poco la responsabilidad de los sistemas vivos necesitamos de otros sistemas para crecer y desarrollarnos.
la estructura de familia amplia o a la estructura social donde familia y servicios Se mantiene el valor del éxito individual por encima del valor de la mutua inter-
se desarrollan. Esta estructura social define también capacidades y dificultades dependencia, aspecto que no permite entender “que una buena parentalidad
en la protección al menor, son parte del problema y también de la solución. Los puede ser el resultado de los esfuerzos colectivos de individuos imperfectos”
profesionales no incluyen las políticas de vivienda, de trabajo, los recursos de (Colapinto, 1996. p.21)
subsidios como parte de los recursos de la red para mejorar la situación y se mi-
ra hacia la responsabilidad individual del padre y de la madre.
Esa mirada puede dificultar que se hable de la posibilidad de retorno que es ¿Quién protege al menor?
uno de los temas más tratados por las familiares. Parece, tal y como describen Los profesionales identifican en las familias los factores de riesgo para los meno-
distintos autores, que la salida de los profesionales o la flexibilización de la me- res, pero en algunos casos, las familias cuestionan la protección del menor en
dia de acogida, se vuelve difícil. centros, o en la familia de acogida (por la mala relación o por retirada anterior).
Todos los temas menos tratados por los profesionales que acabamos de ana- Los padres quedan excluidos de las funciones y decisiones cotidianas e impor-
lizar son temas que visualizan las capacidades de las familias, aquello en que tantes. Con esto, la mejora de las capacidades parentales y, con ella, el retorno
son funcionales, indicarían las posibilidades de recuperabilidad desde qué as- de los hijos, se presenta como algo difícil y para lo que se necesita tiempo. Las
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MOSAICO 64 Estado de activación de la alarma en casos de reunificación familiar. Conversaciones entre familias y profesionales.
familias relatan el paso de este tiempo con desesperación, ya que no necesaria- recta o indirectamente el maltrato, por lo tanto la condición maltratante se halla
mente se acorta con el cumplimiento de los objetivos del plan de trabajo. presente en la condición humana; entre otros.
Estos servicios han recibido el mandato de proteger al menor, de evaluar si es- Todos estos principios proponen aproximaciones respetuosas hacia las fami-
ta familia, en la que se ha dado o sospechado de una situación de riesgo, hace lias donde se promueve la implicación y responsabilización de estas en relación
los cambios suficientes. En este contexto de control social, las relaciones que se a los planes y decisiones que les afectan. Es un trabajo de construcción conjun-
establecen entre familias y profesionales están dominadas por la desconfianza. ta entre profesionales y familia donde se combina el control con la colaboración.
Mackinnon (1999) habla de esta relación entre profesionales y familias y entre
los propios profesionales que en ocasiones tienen distinta definición del proble-
ma y de las soluciones, diferentes expectativas o roles. Conclusiones
Ni los problemas que se identifican, ni la forma de solucionarlos son consen-
Partimos en este estudio del reconocimiento de la especial dificultad que
suados con la familia, por lo que esta siente que no es tenida en cuenta. La fa-
supone trabajar con menores en riesgo. Los servicios de protección al me-
milia, por su parte, no está de acuerdo con las preocupaciones que los profe-
nor reciben el mandato social de velar por la seguridad de estos menores y
sionales expresan; se sienten impotentes y vulnerables y viven la retirada de
recogen por tanto un peso, una responsabilidad, con la que muchas veces
sus hijos como una medida injusta, fruto en ocasiones de casualidades o de la
es difícil lidiar.
arbitrariedad de quien decide tanto la retirada como la posibilidad de retorno.
Ante esto aplican una mirada muy centrada en las limitaciones, que más
Encontramos en este estudio que, sin embargo, hay otros profesionales que
que tranquilizar, fomenta el aumento de la preocupación. Al igual que mu-
son percibidos como fuente de apoyo; tanto los psicólogos como los psiquiatras
chos de los autores a los que nos hemos referido en este estudio, consi-
que de alguna forma están involucrados son sentidos como más cercanos, las
deramos que se debería promocionar una mirada más respetuosa hacia la
familias consideran que ellos las conocen o las entienden. Es una vivencia más
familia; para esto, la definición del problema debería ser compartida desde
amable de los profesionales del ámbito de la salud, más orientados al cuidado
un enfoque más complejo que incorporara el contexto y diera significado a
que al control, y con menos capacidad de decidir sobre el retorno de los hijos.
las pautas familiares.
Las posiciones se polarizan y crece en este círculo vicioso la dificultad para
Cuando se incluyen junto a las limitaciones las capacidades y recursos de
recuperar la confianza.
los que dispone la familia se hacen posibles lugares comunes de encuentro
entre familias y profesionales; el objetivo es que las familias vivan a los ser-
vicios no solo como un control, sino como una ayuda.
Otras posiciones
En un momento en el que la conexión en red está más presente que nun-
Uno de los focos de este estudio ha sido estudiar la posición en la que los dis-
ca, continuamos pensando en un individuo omnipotente, y definimos la in-
tintos interlocutores se sitúan. Inevitablemente en el trabajo de los profesionales
terdependencia como una debilidad. Pero como dice un proverbio africano
intervienen sus creencias y prejuicios, por un lado, y el mandato de la institución
“para educar a un niño hace falta la tribu entera”, es decir, familia nuclear,
en la que se enmarcan, por otro ¿Cómo se puede ejercer el mandato social de
familia extensa, vecinos y amigos, profesores, médicos y demás agentes so-
protección al menor que lleva el difícil equilibrio entre apoyo y control?
ciales. Apostamos entonces por incorporar un enfoque más ecosistémico
En los casos que hemos estudiado encontramos que en ocasiones familias y
del desarrollo de la vida familia y, por lo tanto, del trabajo con las familias.
profesionales describen la realidad desde perspectivas diferentes y a menudo
Hacer terapia con familias desde este enfoque significa tener presente que
hay pocos lugares comunes. Esto influye también en la forma en que llegan a
las personas y las familias nos desarrollamos en relación con otros, y estas
terapia.
relaciones son el foco de nuestro trabajo.
En este trabajo hemos mencionado la postura de algunos autores que explici-
Al entrar a formar parte de esta red asumimos también una responsabili-
tan la importancia de definir los principios éticos o teóricos con los que se abor-
dad. No podemos mantener una posición neutra cuando hablamos de me-
da el trabajo de protección al menor. Estos principios determinarán en gran me-
nores en riesgo, ni dejar de pensar en el coste que tiene para los objetivos
dida las definiciones de los problemas y de las posibles soluciones. Destacamos
de la terapia el adoptar una posición de control. Como agentes implicados
entre ellos que la mayoría las familias cuidan y quieren cuidar a sus hijos y se-
también participamos en la construcción conjunta de qué significa la pro-
rían capaces de hacerlo con apoyo y recursos (Ramos 2013); Ausloos (2010)
tección del menor, de cómo entendemos la idea de familia y de cuáles son
que resalta que todas las familias tienen capacidades; Linares (2002) que defi-
los objetivos de la terapia.
ne cómo siempre que se interfiere el amor en alguna de sus funciones brota di-
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MOSAICO 64
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DE CÁCERES (y 2).
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MOSAICO 64 El Problema. Las Tres “A’s”: Adopción, Adolescencia y Apego. La Solución: Intervenciones Sistémicas.
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MOSAICO 64 El Problema. Las Tres “A’s”: Adopción, Adolescencia y Apego. La Solución: Intervenciones Sistémicas.
Así “el objetivo principal del desarrollo cerebral (personal y social), es llegar a Cuando se padece un trauma de desa-
ser más integrado” (Siegel, 2014). rrollo (Van der Kolk, 2005) o trauma re-
Si durante la infancia el niño es sometido a situaciones muy estresantes de lacional la memoria que se activa es la
manera continuada especialmente, la formación del cerebro se verá afectada en emocional (que no es capaz de ubicar
forma de disminución de conexiones neuronales. los acontecimientos traumáticos y situar-
En la adolescencia, la vulnerabilidad causada por la poda de los circuitos in- los en el pasado: el niño lo vive como si
fantiles que pueden haber estado en peligro puede llevar a la aparición de tras- dichos acontecimientos estuviesen ocu-
tornos mentales, a la desregulación afectiva o a ser violento como respuesta a rriendo de nuevo en ese mismo momen-
sentimientos de vulnerabilidad y temor al abandono (George y West, 1999). to). Se desatan, entonces, respuestas que
ante el trauma del pasado tuvieron valor
de adaptación: correr o pelear. Y si no pu-
Podríamos pensar que no hay adolescentes problemáticos, sino niños su- do, entonces aparece la disociación. A ve-
frientes que crecieron. La remodelación ha sacado a la luz la disfunción re- ces, los bebés y los niños pequeños reac-
sultante de la integración incorrecta lo que puede provocar la intensificación cionan (dependiendo del grado de shock
del proceso de poda. que sufran) con el mecanismo de defensa
más temprano, volviéndose temporalmente “psicóticos”. Éste es a veces el úni-
co camino que tiene el niño para sobrevivir al peso del estrés, sin morir.
Con una integración dañada en el cerebro, la mente no puede ser ni tan flexi- La teoría del apego trata de explicar a través del “Modelo Interno Operante
ble ni tan resistente (Siegel, 2014). Ya que sólo cuando el cerebro está calmado (MIO)” como las interacciones precoces con la figura de apego influirían en las
pueden llevarse a cabo las funciones integradoras. expectativas que el adolescente puede tener, tanto de su familia adoptiva como
de las demás personas y de las estrategias que serán adaptativas en función de
las relaciones precoces con sus cuidadores primarios.
El adolescente “por fuera”, también: Apego y adolescente. Se cree que el apego seguro refleja normas internas que permiten al individuo
reconocer que está angustiado y acudir a los demás en busca de consuelo y
Sabiendo que el contexto posibilita y, a la vez, delimita el funcionamiento cere- apoyo. El apego evitativo refleja normas que restringen el deseo de reconocer la
bral, nos planteamos cómo el adolescente conecta su interior con el exterior y angustia y buscar apoyo. Se prioriza el funcionamiento del hemisferio izquierdo
viceversa: hablamos del apego. del cerebro. En el apego ansioso-ambivalente se aprecia una hipersensibilidad
Entre las características propias del apego en el momento evolutivo adolescen- hacia las emociones negativas y las expresiones intensificadas de angustia. La
te se observa un posible trasvase de figura principal de apego, desde los padres desconexión cognitiva es su mecanismo de base.
a los iguales; se aumenta la tolerancia a las separaciones; las manifestaciones Pero cuando, además, los padres se caracterizan por ser fuente de terror, se
emocionales son mejor controladas, más convencionales y más interiorizadas, y desarrolla un apego paradójico. Como no se puede escapar de la fuente de te-
por último, los procedimientos de desactivación y/o desconexión más variados y rror, si no se activa el sistema nervioso simpático, se producen respuestas de
algunos con más nivel de abstracción (telefonear, mirar una foto, etc.). hipoactivación y disociación. Es el “Miedo sin solución” (Main y otros, 1990),
Pero en el adolescente adoptado con necesidades existenciales no cubiertas característico del apego desorganizado. Las conductas son más organizadas
desde edades tempranas, éste no será su curso normal. con el fin de obtener y ganar más predictibilidad y control sobre su entorno in-
El niño primero ha sido AB-OPTADO (“poner de patitas en la calle”) de un gru- mediato, bien mediante estrategias punitivas, bien con estrategias de cuidado.
po, y casi al mismo tiempo ha sido AD-OPTADO (“Invitar a alguien a una fiesta”) Un apartado especial requiere el apego reactivo. Sin contacto inicial, el niño
por otro grupo, sin tener la posibilidad de elegir. no puede separarse y funcionar de manera independiente. No ha habido una
La interiorización de la no disponibilidad, el rechazo o el abuso del cuidador figura de apego lo suficientemente permanente en los 2-3 primeros años de vi-
no da paso con facilidad a la disponibilidad, aceptación e incondicionalidad da como para que haya consistencia y estabilidad que permitan el desarrollo
de los cuidados y del afecto, al menos en el período de los dos primeros años de una conciencia clara de sí mismo. Son profundamente dependientes de su
de vivir la nueva situación. En casos muy graves, el periodo es mayor que dos entorno inmediato y de un feedback intenso y constante con otros (Rygaard,
años. 2008).
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MOSAICO 64 El Problema. Las Tres “A’s”: Adopción, Adolescencia y Apego. La Solución: Intervenciones Sistémicas.
Pueden pasar de un estado de mente a otro de manera abrupta. Muestran Los cuadrantes del modelo fásico aplicado a la adopción y el apego.
un apego indiferenciado, con conducta de apego inhibida y, a la vez, exagerada
(sólo se calman con una estrecha cercanía a la figura de apego), siendo exce- Si nos centramos en el cuadrante CON-
sivamente solícito hacia la figura de apego, limitando su propia exploración del DUCTUAL se hace difícil hablar de generali-
medio que le rodea. Las representaciones internas de inseguridad son difíciles dades cuando estamos frente a expresiones
de modificar, aunque las conductas de apego con los padres adoptivos mejoren de dolor y trauma tan variadas. Dependien-
sustancialmente. (Gónzalo, 2015). do del mecanismo que el niño ha tenido
que aprender para adaptarse o para man-
tener el vínculo, la respuesta de la figura de
Terapia Familiar Fásica: Las tres A’s en el proceso terapéutico. apego o del terapeuta deberá ir ajustándo-
se y cambiando en pro de la generación de
Nuestro modelo de Terapia Familiar tiene cinco características relevantes: es un un contexto de seguridad que otorgue al ni-
modelo sistémico, fásico, fractal, integrativo e irreverente (Kreuz, A. 2008,2009, ño el vínculo necesario que le permita un
2011, 2015). “crecer sano” en el sentido más amplio de
Así, plantea tres diferentes fases con diferentes metas terapéuticas. La pri- la palabra.
mera es la Fase de Resolución, cuyo objetivo es la disminución, reformulación Sin embargo, podemos resaltar aquellas
o eliminación del síntoma que el paciente/familia trae a consulta, aceptando conductas que se precisan indefectible-
la definición del problema que formula la familia. La segunda es la Fase de mente necesarias en los niños adoptados y sus familias.
Extensión. Se caracteriza por ampliar la intervención a otros familiares o figu- En su libro “Vincúlate”, José Luis Gonzalo Marrodán (2015) nos habla de tres
ras significativas, tanto en “horizontal” (herma- ingredientes necesarios: la permanencia, la regulación y los límites.
nos, pares, comunidad, etc.) como en “vertical” Dar la permanencia en el tiempo que el niño necesite para que se estabilicen
El objetivo principal (transgeneracional). Además, se puede trabajar sus funciones mentales y psicológicas.
de esta fase es con temas no relacionados directamente con el La familia adoptiva tiene que acompañar (sin invadir) y enseñarle con su pre-
asegurar el proceso síntoma. b sencia tranquila (que es lo que va dando seguridad al niño) cómo comportarse,
del cambio así El otro componente estructural hace referen- actuar, responder. Incluso en los momentos de más tensión como los enfados
como la prevención cia a los Focos de cambio o Cuadrantes. En- NO debemos amenazar con desaparecer.
de recaídas. Por contramos a este respecto cuatro niveles. El ni- Con respecto de lo límites, aceptar a un niño, a su persona, no necesariamen-
último, en la vel conductual es donde el terapeuta se centra te implica aceptar su conducta. Muchas veces la confrontación y la fijación de
Fase de Intimidad, en las interacciones del aquí y ahora. El foco límites supondrán la mejor actitud para potenciar cambios en la identidad y en
se ofrece la es el comportamiento observable. El nivel expe- el vínculo.
posibilidad de riencial se centra en pensamientos y emociones Los cambios de cuidadores y las rupturas en los procesos de vinculación di-
trabajar la que se producen en el presente. El tercer foco ficultan que el niño interiorice reglas y normas. En otras ocasiones, los niños o
conyugalidad de es el que se centra en lo histórico. Lo perso- adolescentes han vivido experiencias de vínculo con adultos inconsistentes y
la pareja de padres. nal, familiar e incluso la historia del problema. por ello no saben qué se espera de ellos. Un modo de ganar estabilidad y pre-
Lo transgeneracional tiene aquí su sitio. El cuar- dictibilidad es que pongan ellos mismos las reglas.
to nivel es el llamado nivel intrapsíquico. Las ne- Por último, la regulación supone que otro ser más fuerte y sensato ayude a
cesidades intrapsíquicas personales serán el foco principal en este cuadrante. reestablecer el equilibrio frente a la amenaza, fomentando un equilibrio flexible
El estilo de apego se trabaja desde aquí de una manera más intensa y explícita entre la conexión y la exploración.
(Casas y Pérez-Manglano, 2015). Lograr calmarlos desde la calma del, usando lo verbal y lo no verbal, les ense-
Estos dos componentes se van combinando en el proceso de intervención de ñara las habilidades necesarias para tener otra forma más segura de estar en el
manera que en cada fase se puede ir pasando por los diferentes focos de cam- mundo. El adulto cuidador refleja, da forma y contiene con la piel, el cuerpo, el
bio cuadrantes o seleccionar qué cuadrante o cuadrantes son los más adecua- lenguaje armónico y tranquilizador, las emociones y todo el mundo interno del
dos para ser eficaz en la conjunción: familia, terapeuta y síntoma/s. infante (Winnicott, 1962).
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MOSAICO 64 El Problema. Las Tres “A’s”: Adopción, Adolescencia y Apego. La Solución: Intervenciones Sistémicas.
Potenciar la capacidad de hacer uso de la regulación interactiva del afecto, La mayor parte de las historias de vida de los niños adoptados son fragmenta-
puede ser precursora de la autorregulación. Con la resolución del conflicto a tra- das o incongruentes (Siegel, 2010). Necesitaremos, pues, potenciar la coheren-
vés de la negociación con el terapeuta, se refuerza la confianza del paciente en cia de la narrativa del niño para que pueda acceder a una organización adecua-
que la base segura es, en efecto, segura: que puede sobrevivir a la tensión de la da de su mente, para que las partes escindidas se unan en un todo armónico
decepción, la diferencia y la protesta (especialmente en el apego desorganizado). que le devuelvan consistencia, identidad y reconocimiento de vida.
Por otro lado, si actuamos desde el cuadrante de lo EXPERIENCIAL, la men- Partiendo de que los padres son los mejores terapeutas de los hijos, la función
talización y la capacidad de empatía deberán ser nuestros principales focos en del terapeuta de familia será la del traductor entre partes, la de co-constructor
familias adoptivas. de la historia familiar y la de ayudar a reparar daños causados (Lamas, 2007).
Sabemos que sus experiencias tempranas se han caracterizado por tener ne- La sintonización emocional, el diálogo reflexivo, la co-construcción de la na-
cesidades emocionales no cubiertas y no “leídas” correctamente. Así la capaci- rración, la verbalización de las memorias y la reparación interactiva de las dis-
dad de mentalización en los padres es la base fundamental para que el niño se rupciones en la conexión, son elementos fundamentales de un apego seguro y
deslice hacia un apego más seguro. de unas conexiones interpersonales efectivas (Siegel, 2010).
Las experiencias tempranas del niño producen cierta problemática cognitiva Así, la escritura de un diario o la comunicación íntima con los demás, que
y emocional, tales como dificultades para recordar sucesos importantes, desco- suelen ser procesos narrativos, tienen efectos poderosamente organizativos so-
nexión cognitiva, disociación, problemas de aprendizaje o problemas de con- bre la mente: nos permiten modelar nuestras emociones y dar sentido al mun-
ciencia de identidad. Esto dificultará en gran medida los propios procesos de do. La integración, como se observa en las narraciones coherentes, modela di-
mentalización, haciendo que le sea difícil la sintonización con el entorno, así co- rectamente la auto-organización.
mo la propia reflexividad sobre sí mismo. Por último, desde el cuarto cuadrante, el de LO INTRAPSÍQUICO, nos centra-
Es por ello que los cuidadores deben re- remos en el aspecto más biológico del apego.
“Tanto los padres flexionar sobre sí mismos y la manera en que Como se comentaba al principio, el cerebro adolescente tiene como principal
acogedores como ejercen su crianza y su labor educativa (Gon- tarea la de la integración. Por la plasticidad cerebral, sabemos que experiencias
adoptivos necesitan zalo, 2015). Deben comprender que la mente tempranas pueden impedir un correcto desarrollo cerebral.
ayudar a sus hijos de es una realidad relacional (Siegel, 2014). b Según N. Rygaard (2008), la piedra angular de las capacidades afectivas y so-
acogida y adoptivos Pero no solo los padres deben utilizar los ciales se desarrolla en los dos primeros años de vida. Si no se realiza, el resto de
a reparar sus procesos de mentalización y empatía, los te- la construcción no tendrá nunca un nivel útil. La alta neuroplasticidad cerebral
representaciones rapeutas tenemos que tener la posibilidad de en esta etapa tiene que ver con cuestiones de supervivencia.
mentales negativas reconocer y comunicar la experiencia de la fa-
sobre las relaciones, milia adoptiva (no sólo del niño) para que se
respondiendo de forma sientan sentidos (Siegel, 1999) y que nos pue-
apropiada a sus señales” dan aceptar como figuras de apego familiar
(Cornell y Hamrin, 2008). que les ayuden a superar sus complejos sen-
timientos y a desarrollar un modelo interno de
seguridad.
Nuestra principal labor consistirá en poder “leer” sus conductas, lo no dicho,
poder tolerar y gestionar sus sentimientos dolorosos y de ambigüedad, sostener
los problemas emocionales propios de un apego inseguro en los padres, para
que puedan estar lo suficientemente seguros de manera que se transformen en
la base firme que el niño/adolescente va a necesitar.
Desde el cuadrante de LO HISTÓRICO vemos que uno de los objetivos será
reparar a través de una lectura histórica y relacional de lo vivido por el adoles-
cente. Será así como el sufrimiento disminuye ya que el adolescente es tratado
como superviviente del drama familiar pero también como actor, ya que puso en
marcha estrategias que le permitieron sobrevivir (Lamas, 2007).
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MOSAICO 64 El Problema. Las Tres “A’s”: Adopción, Adolescencia y Apego. La Solución: Intervenciones Sistémicas.
Si en este momento, el niño es sometido a un estrés prolongado e intenso, la a moverse en un camino lleno de incertidumbre, dolor, cotidianeidad, valentía,
hormona del estrés que se segrega -cortisol- puede ser destructiva y afectar es- miserias y alegrías que pondrán a prueba, en más de una ocasión, su valiosa
pecialmente al hipocampo, que es el área del cerebro que se sitúa la informa- capacidad de entrega y de máxima incondicionalidad.
ción histórica en un tiempo y contexto determinados (Cozolino, 2010).
Entonces, si las relaciones interpersonales pueden proporcionar experiencias “Si un ambiente de carencia
de apego que permitan cambios neurofisiológicos a lo largo de toda la vida (Sie- puede causar retraso en el desarrollo,
gel, 2010), los cuidadores (terapeutas y figuras de apego) seremos los moldea- un ambiente reparador (..)
dores del desarrollo cerebral que estando genéticamente preprogramado, de- puede ser generador de progreso”.
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No seremos los únicos en asumir riesgos en este proceso de acompañamiento Winnicott, D. (1962). “The theory of the parent-infant relationship: further remarks. En International Journal of Psy-
choanalysis, 43: 238-239.
hacia una necesaria vinculación segura. La familia adoptiva entera se arriesgará
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MOSAICO 64 Da crise económica às crises familiares: A adversidade económica enquanto nova exigência familiar.
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MOSAICO 64 Da crise económica às crises familiares: A adversidade económica enquanto nova exigência familiar.
Na medida em que o emprego representa a principal fonte de rendimento fa- de perder benefícios sociais e/ou de não conseguir assegurar as necessidades
miliar, torna-se compreensível que mudanças ao nível da economia (inter)nacio- básicas de uma família (e.g., alimentação, vestuário, habitação, educação dos
nal possam refletir-se em alterações na estabilidade financeira da maioria das filhos), ou mesmo a vivência de uma ou mais destas situações – os indivíduos
famílias. Em Portugal, verificou-se que o número de pessoas a viver em agre- tendem a experienciar níveis consideráveis de stress que poderão estar na ba-
gados familiares que passam por uma situação de desemprego aumentou de se dos aumentos dos índices de ansiedade, depressão, abuso de substâncias e
forma brusca depois da crise económica (Organização Internacional do Trabal- até mesmo suicídio, verificados em alguns estudos recentes durantes os anos
ho [OIT], 2013). Contudo, não só o desemprego afetou as famílias portuguesas subsequentes à recessão económica (e.g., Avčin, Kučina, Šarotar, Radovanović,
nos últimos anos; as mesmas sofreram reduções nos seus rendimentos em vir- & Plesničar, 2011; Chang, Stuckler, Yip, & Gunnell, 2013; Economou, Madia-
tude de vários cortes (e.g., salários, pensões, subsídios e apoios sociais, indem- nos, Peppou, Patelakis, & Stefanis, 2013; Gili et al., 2013). Complementarmen-
nizações de despedimento) decorrentes das medidas de austeridade adotadas te, alguns estudos (Gili et al., 2013; Lee et al., 2010) apontam que estes efeitos
pelo governo português para responder à crise. Não obstante Portugal ter saído revelam-se mais graves em grupos que experienciam insegurança a nível pro-
do programa de resgaste financeiro em 2014, atualmente o país ainda vive um fissional e maiores problemas financeiros.
clima económico vulnerável e incerto. Confirmando que o impacto da atual crise socioecónomica nos indivíduos não
Assim, neste cenário macroeconómico desfavorável, a capacidade das famí- é impermeável a outros sistemas (e vice-versa), estudos recentes (e.g., Ferreira,
lias para assegurarem um ambiente económico estável pode estar ameaçada. Francisco, & Pedro, 2015; Helms et al., 2014; Leininger & Kalil, 2014; Ponnet,
Importa, assim, conceptualizar as dificuldades económicas – antecipadas e/ou Wouters, Goedemé, & Mortelmans, 2014) têm apontado que o distress emocio-
verificadas – decorrentes de um contexto particular de crise macroeconómica nal de determinados membros da família (e.g., ansiedade e depressão) é um
como potenciais stressores para indivíduos e famílias, com implicações e re- mediador do impacto da adversidade económica em tempos de crise em dife-
flexos inevitáveis nas suas vidas. rentes dimensões familiares, como a parentalidade (e.g., stress parental, confli-
to interparental) ou a conjugalidade (e.g., conflito e satisfação conjugais).
Concetualizamos, neste contexto, que o impacto psicossocial da atual crise Esfera do funcionamento familiar. De acordo com Voydanoff (1990), não só
socioeconómica pode manifestar-se ao longo de três níveis, designadamen- o número de dependentes da família influenciará o seu bem-estar económico,
te: nas esferas individual, familiar e dos custos económicos e sociais. Par- mas este será também determinado pela fase do ciclo vital em que a família se
timos também do pressuposto que estes três níveis se influenciam de uma encontra. Porém, a grande maioria da investigação sobre o impacto de circuns-
forma permanentemente recursiva, contribuindo, em última instância, para tâncias macroeconómicas desvantajosas no bem-estar familiar têm-se centrado
a acumulação de fatores críticos para a vulnerabilidade familiar e social em no estudo das famílias com filhos adolescentes (e.g., Conger et al., 1990, 1994),
tempos de crise. sabendo-se muito pouco sobre a (sobre)vivência familiar em tempos de crise de
famílias noutras etapas do seu ciclo de vida.
Não obstante a escassez de literatura sobre o impacto da atual crise socioeco-
nómica a nível familiar, os estudos existentes revelam resultados consonantes
Os diversos impactos da crise. com a investigação anterior. Em primeiro lugar, o subsistema conjugal continua
a demonstrar alguma vulnerabilidade às dificuldades decorrentes de períodos
Esfera do ajustamento individual. No que respeita ao potencial impacto da de crise macroeconómica, tendo sido encontradas associações negativas entre
atual crise socioeconómica, é ao nível individual que a temática se apresenta pressão económica e satisfação conjugal em casais de origem mexicana nos Es-
mais investigada na literatura científica, sendo a saúde mental o tópico de inves- tados Unidos (Helms et al., 2014), bem como em casais portugueses (Ferreira
tigação por excelência. Para além dos estudos que atestam os efeitos negativos et al., 2015). Ao nível da parentalidade, um estudo realizado na Bélgica (Pon-
do desemprego e/ou de períodos recessionários prévios a 2009 no bem-estar net et al., 2014) verificou que pais de adolescentes entre os 11 e os 17 anos
individual, na literatura mais recente encontramos diversos estudos internacio- de idade sob stress financeiro exerciam uma parentalidade menos positiva com
nais que nos alertam para uma eventual degradação da saúde mental dos in- os seus filhos, o que, por sua vez, estaria relacionado com um comportamento
divíduos em tempos de crise macroeconómica (e.g., Gili, Roca, Basu, McKee, externalizante mais problemático destes últimos. Outro estudo norte-americano
& Stuckler, 2013). De facto, quando confrontados com incertezas e circunstân- (Leininger & Kalil, 2014) alertou também para os efeitos da recessão económi-
cias económicas desfavoráveis – como por exemplo o receio do desemprego, ca ao nível de problemas internalizantes de crianças e adolescentes entre os 4
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MOSAICO 64 Da crise económica às crises familiares: A adversidade económica enquanto nova exigência familiar.
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MOSAICO 64 Da crise económica às crises familiares: A adversidade económica enquanto nova exigência familiar.
croeconómicas. Não obstante esta lacuna, a literatura tem vindo a apontar al- 3) comunicar de forma eficiente o stress financeiro ao cônjuge; 4) aprender a
guns fatores protetores do impacto negativo de crises económicas no bem-estar comunicar sobre dinheiro, um tema ainda considerado “tabu”; 5) clarificar os
individual e familiar. Estes podem ser de natureza individual, conjugal, parental papéis financeiros e as expectativas; 6) melhorar as competências de gestão e
e familiar/extrafamiliar (Fonseca, Cunha, Crespo, & Relvas, submetido). de resolução de problemas financeiros. Não obstante a mais-valia de todas es-
No que respeita à dimensão individual, as características de personalidade tas diretrizes, à semelhança do que defendemos para a prática clínica em ge-
parecem desempenhar um papel importante na adaptação à crise económica ral, o que parece ser fundamental nestes casos é a ativação dos mecanismos
(Liker & Elder, 1983), sendo que, por exemplo, indivíduos que apresentam me- autorreferenciais das famílias, permitindo-lhes encontrar a sua própria solução.
nores níveis de neuroticismo tendem a ser menos afetados pelos efeitos da cri-
se económica. No que respeita à conjugalidade, a qualidade do relacionamento
conjugal é um aspeto fundamental, na medida em que os casais que avaliam Bibliografía
seu casamento como forte são menos afetados pelas crises económicas (Elder, Associação para o Desenvolvimento Económico e Social (Sedes) (2012). O Impacto da Crise no
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um fator de proteção face à exposição à hos- employees. Psychiatria Danubina, 23(1), 142-148.
Quanto à família e fatores tilidade paternal por filhos adolescentes (El- Aytaç, I. A., & Rankin, B. H. (2009). Economic crisis and marital problems in Turkey: Testing
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o apoio social extrafamiliar Assim, atendendo à já referida resiliência 3737.2009.00631.x
(e.g., suporte social emocional familiar, bem como à existência de diversos Brooks-Gunn, J., & Duncan, G. J. (1997). The effects of poverty on children. Future of Children,
e instrumental) é benéfico para 7(2), 55–71. doi:10.4314/ai.v32i1.22297
fatores de proteção em tempos de crise, po-
a qualidade da parentalidade Chang, S.-S., Stuckler, D., Yip, P., & Gunnell, D. (2013). Impact of 2008 global economic crisis on
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(Leinonen et al., 2003) e do português recente (Cunha & Relvas, sub- Conger, R. D., Elder, G. H., Lorenz, F. O., Conger, K. J., Simons, R. L., Whitbeck, L. B., Melby, J. N.
minimiza o comportamento metido). Neste estudo quantitativo, o grupo (1990). Linking economic hardship to marital quality and instability. Journal of Marriage and the
depressivo infantil (Kloep, 1995). de participantes que identificou a crise so- Family, 52(3), 643–656. doi:10.2307/352931
cioeconómica como principal dificuldade Conger, R. D., Ge, X., Elder, G. H., Lorenz, F. O., & Simons, R. L. (1994). Economic stress, coerci-
familiar (e.g., desemprego, dificuldades fi- ve family process, and developmental problems of adolescents. Child Development, 65(2), 541–
561. doi:10.2307/1131401
nanceiras) atribuindo-lhe um grau de gravidade superior a 5 numa escala de 0
Cunha, D., & Relvas, A. P. (submetido). Crise económica e dificuldades familiares: Duas faces da
a 10 (0 corresponderia à “ausência de problema” e 10 a problema “muito gra- mesma moeda?
ve”) não se diferenciou de um grupo de controlo ao nível das relações e fun-
Economou, M., Madianos, M., Peppou, L. E., Patelakis, A., & Stefanis, C. N. (2013). Major depres-
cionamento familiares. Estes resultados podem sugerir que os participantes do sion in the era of economic crisis: A replication of a cross-sectional study across Greece. Journal
primeiro grupo estariam a lidar de forma mais ou menos adaptativa com os de- of Affective Disorders, 145(3), 308–314. doi:10.1016/[Link].2012.08.008.
safios impostos pela crise económica (Cunha & Relvas, submetido). Elder, G. H., Conger, R. D., Foster, E. M., & Ardelt, M. (1992). Families Under Economic Pressure.
Ainda assim, a prática clínica com estas famílias coloca desafios que mere- Journal of Family Issues, 13, 5-37.
cem uma resposta específica. Apesar de a literatura sobre esta temática ser es- Elder, G. H., Eccles, J. S., Ardelt, M., & Lord, S. (1995). Inner-city parents under economic pres-
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cassa, tendo por base o estudo de Falconier (2015), abordagens terapêuticas
784. doi:10.2307/353931.
que integrem a educação financeira e a psicoeducação das famílias/casais no
Falconier, M. K. (2015). TOGETHER - A couples’ program to improve communication, coping,
que respeita à comunicação e coping, podem constituir uma mais-valia, tanto and financial management skills: Development and initial pilot-testing. Journal of Marital and Fa-
em termos financeiros como em termos do funcionamento familiar. No caso es- mily Therapy, 41(2), 236–250. doi:10.1111/jmft.12052.
pecífico do trabalho com casais (Falconier, 2015), os objetivos terapêuticos po- Falconier, M. K., & Epstein, N. B. (2010). Relationship satisfaction in Argentinean couples under
dem passar por: 1) perceber/tomar consciência do stress financeiro e das suas economic strain: Gender differences in a dyadic stress model. Journal of Social and Personal Re-
consequências; 2) melhorar o coping individual e diádico nestas circunstâncias; lationships, 27(6), 781–799. doi:10.1177/0265407510373260
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MOSAICO 64
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MOSAICO 64 Familias con hijos adoptados. Problemas y soluciones. Los niños del “adoption boom” se hacen mayores. Nuevas...
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MOSAICO 64 Familias con hijos adoptados. Problemas y soluciones. Los niños del “adoption boom” se hacen mayores. Nuevas...
donde se brinda escasa información contrastada y las posibilidades de formarse Se considera necesario analizar en pro-
con un adecuado apoyo profesional son muy limitadas. fundidad a aquellas familias que optan a
Aunque durante el estudio psicosocial que se lleva a cabo para la valoración la adopción en la fase del ciclo vital que
de idoneidad, los miembros de la familia deben someterse a diversas pruebas se aproxima al “nido vacío”, en las fami-
que señalen su capacidad de adaptación a la realidad adoptiva, en este marco lias reconstituidas y en aquellas parejas
no se contempla el psicodiagnóstico, dado que la solicitud va dirigida a valorar en las que el deseo de adoptar no es pa-
las capacidades parentales y no establecer si existe psicopatología. rejo y, por tanto, la implicación posterior
El valor predictivo de esta valoración se considera limitado debido al escaso por parte de uno de los progenitores no
margen temporal con el que cuentan los profesionales ya que no permite un es- puede garantizarse.
tudio en profundidad y viene sesgado por la alta deseabilidad social que gene- Debieran tomarse en cuenta conside-
ralmente muestran los adoptantes, quienes, a menudo, se perciben en desven- raciones ideológicas en quienes preten-
taja respecto a aquellos que optan por la paternidad biológica, dado que éstos den ampliar la fratría con un “compañe-
últimos no deben ser sometidos a escrutinio. ro de juegos” para su hijo y/o plantean
Siguiendo a Lapastora, M. (2008), cabe reseñar que en la opinión popular es un proyecto de m/paternidad biológica
frecuente encontrar dudas acerca de si realmente existen diferencias entre m/ combinada con la adoptiva, a fin de con-
paternidad biológica y adoptiva, tomando como denominador común la capaci- trastar las atribuciones que se realizan en
dad de brindar afecto de los progenitores, cuando, en realidad, las diferencias ambos planos.
son muy significativas: en la adopción no se conoce cuándo finalizará el proceso Por último, el peso de la familia de ori-
– incluso hay alta probabilidad de que quede inconcluso-, el tiempo de espera gen así como el legado transgeneracional
resulta acusadamente mayor, se desconoce sexo, edad y herencia genética del serían variables a tomar en consideración
hijo, el cuerpo de la madre no interfiere en el proceso, existen otros padres bio- en aquellos p/madres adoptantes que acceden a la adopción para garantizar la
lógicos y el niño adoptado tiene una historia previa traumática, en la que al me- descendencia a toda costa.
nos, ha sufrido una separación temprana de la madre gestante. A pesar del menor grado de implicación por parte de la familia extensa, deben
analizarse aquellas situaciones en las que no se compartido el proyecto vital con
Motivaciones y grado de consenso familiar. algún miembro de la misma y/o no hay voluntad para brindar apoyo a los pro-
Son muchas y variadas las razones que determinan que una persona o pareja genitores, ante las dificultades que pudieran subyacer de cara a integrar al hijo
decida adoptar. Aunque en la gran mayoría de los casos podrían considerarse adoptivo como parte de la misma
sus motivaciones como legítimas y respetables, se deben tomar en cuenta reali- En este escenario se valora del todo conveniente que los padres adoptantes,
dades personales y familiares que podrían acarrear serias dificultades. incluso antes de comenzar el proceso de idoneidad, hayan realizado un traba-
jo personal terapéutico, que les permita tomar una amplia perspectiva respecto
a las motivaciones personales, de pareja y familiares, así como las expectativas
La adopción debiera plantearse como una posibilidad de convertirse en m/pa- depositadas en el proyecto de p/maternidad, a fin de poder realizar los ajustes
dre e hijo y conformar una familia, teniendo especial cuidado ante las atribu- oportunos de cara al futuro.
ciones de corte filantrópico (solidaridad, causa humanitaria, justicia social...)
así como la influencia de la tendencia o moda que parece haberse instaura- Procesos de duelo en los padres: pérdida o renuncia de otras vías de p/ma-
do en los últimos años (de especial significación en adopciones transraciales). ternidad.
Los hijos adoptados suelen ser hijos muy deseados y esperados. Antes de llegar
a constituirse como familia adoptiva los padres deben pasar por un largo proce-
En el plano relacional conviene descartar del proceso (al menos temporalmen- so burocrático, de alto coste personal y temporal, además de económico para
te) a las personas que se encuentren inmersas en un proceso de duelo por fa- sufragar los trámites administrativos y judiciales.
llecimiento (sobre si se trata de la pérdida de un hijo), pretenden resolver una Aunque históricamente la adopción se consideraba una vía alternativa a la m/
patología (habitualmente de corte depresivo) y/o compensar graves desajustes paternidad biológica cuando ésta no era posible, en los últimos años las esta-
en la pareja. dísticas muestras un creciente número de personas solas o parejas que eligen
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la vía adoptiva como forma de filiación preferente, existiendo o no la posibilidad y actitudes y comportamientos) y dar la bienvenida al hijo que realmente existe,
de tener hijos biológicos. aceptando sus características definitorias.
Para que una familia pueda considerarse idónea para la adopción es impres- En aquellos casos en lo que simbólicamente el perfil del hijo estaba muy pre-
cindible que elabore el duelo por el hijo que no tendrá: tanto en los casos en definido y/o el encuentro muy idealizado, es más probable que la renuncia sus-
los que se plantea una imposibilidad de tener descendencia biológica como en cite malestar en los progenitores y se atribuya, de manera inconsciente, la res-
quienes renuncian de manera voluntaria a esta posibilidad, dado que en am- ponsabilidad al niño ante tales desajustes.
bos casos existen implicaciones en términos vitales que deben ser reconocidas
y afrontadas.
DESPUÉS DE LA ADOPCIÓN.
DURANTE LA ADOPCIÓN. Problemáticas asociada a la condición adoptiva de los niños.
Al comienzo de la convivencia en el hogar familiar es cuando suelen hacerse vi-
Duelos iniciales en los hijos adoptados: “la pérdida (in)tangible”. sibles múltiples problemas asociados a la realidad adoptiva. Palacios, J. (2007)
Brodzinsky (2007) ha señalado las diferentes pérdidas que sufre el niño adopta- indica que muchos de los menores de edad adoptados en el extranjero llegan
do: de su familia biológica (padres, hermanos y demás familiares), de allegados bastante tiempo después de ser bebés, con importantes problemas de salud fí-
(y en ocasiones amigos), su país y cultura de origen y, habitualmente, su nom- sica y psíquica como consecuencia de la las condiciones de institucionalización
bre, su lengua materna y su genealogía. (condiciones de cuidado lamentables y/o por tiempo prolongado) que podrían
A estas pérdidas pueden añadirse las relativas a su intimidad (por el grado de sumarse a otras fuentes de adversidad (exposición prenatal a drogas y alcohol,
visibilidad en el caso de las adopciones transraciales, los seguimientos posta- maltrato infantil...).
doptivos, etc.) y el cuestionamiento social de su estatus como hijo al ser adop-
tado.
En el plano emocional adquiere especial significación el concepto de “herida En el estudio realizado por Palacios, J. et al. (2005) se pone de manifiesto
primaria”, definida por Verrier, N. (2010) como la ruptura del vínculo gestado que en el 44% de los adoptados internacionalmente de la muestra estaba
entre madre e hijo durante el embarazo y la grave afectación a las estructuras gravemente retrasado en su desarrollo psicológico (a una edad promedio de
cerebrales de las personas adoptadas, incluso cuando la separación e inmer- llegada de 40 meses, se estiman 16 meses de retraso de promedio respec-
sión en nueva familia se da próxima al nacimiento. to a la edad cronológica). Al igual que en el desarrollo físico las áreas afec-
Con todo ello se puede concluir que las personas adoptadas deben elaborar tadas son numerosas (psicomotricidad, comunicación, desarrollo cognitivo,
numerosas pérdidas de distinto calibre que debieran identificarse y que es im- adaptación, socialización...), lo cual repercute en la integración en distintos
portante que el proceso reparatorio pueda comenzar cuanto antes, a fin de ga- contextos.
rantizar las mejores condiciones posibles para su desarrollo.
Del “hijo soñado” al “hijo real”. Pasado un promedio de tres años tras la llegada, se observaron importantes me-
Tras una larga espera por parte de los p/madres – y habitualmente, también por joras en el desarrollo psicológico, aunque no tan completas y generalizadas co-
parte de los hijos- para convertirse en familia, suele dar comienzo la fase de “lu- mo en el desarrollo físico. En el mismo estudio el 16% de los niños adoptados a
na de miel”. Este fenómeno es de corta duración y muy frecuentemente se ini- su llegada a la familia, presentaba características compatibles con un trastorno
cia con la convivencia en el país de origen del menor de edad y en un marco de de apego. Este porcentaje aumenta hasta el 40% si se toma como referencia la
especiales características (gran expectación e ilusión por parte de los progenito- existencia de indicios que pueden implicar desórdenes de vinculación.
res, disponibilidad absoluta de atención individualizada, respuestas sobreadap-
tadas por parte de los hijos, apoyo de otras familias en la misma circunstancia e Adaptación padres e hijos.
incluso profesionales en el acompañamiento...) En las relaciones iniciales entre padres e hijos es frecuente encontrar dos patro-
Con el paso del tiempo y según se va desarrollando el conocimiento mutuo, nes de comportamiento. En los niños inhibidos se encuentra en distinto grado:
debe realizarse el duelo por el hijo soñado y las atribuciones que durante mu- asilamiento social, bloqueo afectivo, embotamiento, ausencia de interés genera-
cho tiempo se realizaron (respecto al sexo, la edad, su imagen, historia de vida lizado, apatía, anhedonia, falta de contacto visual y desinterés por la comunica-
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I�pact� �� cancr� ter�inal
na �a��lia: Papel na presta���
Padres e hijos deberán compartir espacios de intimidad y calidad suficiente
como para “entretejer” su propia historia de vida e integrar aquellos elementos
�e cui�a��s.1
que dotan de sentido las experiencias vividas por los niños, incluso en aquellos
casos de trauma severo o donde las lagunas resultan evidentes por falta de in-
formación previa a la adopción.
Neide Areia 2, 3, 4, 5.
La elaboración de un discurso auténtico en el que se integre con naturalidad a neideareia@[Link]
la familia de origen del hijo adoptado, se le transmita confianza y seguridad para Nuno Casqueira 1, 4.
abordar (y compartir) todas aquellas dudas que surjan y se evidencie una postu- Gabriela Fonseca 1, 3, 4.
ra incondicional, favorecerá la apertura necesaria para la búsqueda de orígenes Sofia Major 1, 7.
conjunta y, con ello, la posibilidad de completar el “puzzle” familiar. Ana Paula Relvas 1, 7.
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72 73
MOSAICO 64 Impacto do cancro terminal na família: Papel na prestação de cuidados.
Enquadramento teórico.
O diagnóstico de uma doença crónica e ameaçadora da vida – como é o caso
do cancro – num dos elementos do sistema familiar terá um efeito nos restantes
(Rolland, 2005). A fase terminal de uma doença crónica é, muitas vezes, uma
das mais difíceis para toda a família. Neste sentido, os desafios colocados ao
sistema familiar são particularmente complexos, decorrentes da deterioração fí-
sica do doente e subsequente eminência da morte (Veach, Nicholas, & Barton,
2002). Por ser objeto deste estudo, destacamos, em seguida, as necessidades
dos familiares, específicas desta fase; a experiência de luto antecipatório; e a
morbilidade psiquiátrica experimentada pelos familiares.
As necessidades de suporte experimentadas pelos familiares do doente on-
cológico variam ao longo da trajetória da doença. Na fase terminal, as necessi-
dades dos familiares podem dividir-se em necessidades físicas, psicossociais,
cognitivas, financeiras e de suporte (in)formal (Stajduhar & Cohen, 2009). Das
necessidades físicas destacam-se, por exemplo, a necessidade de ajuda prática
nas demais tarefas associadas à prestação de cuidados e de mais informação e
esclarecimento sobre os procedimentos específicos a levar a cabo no cuidado
ao doente. Nas psicossociais, enfatiza-se a necessidade de prevenir o desenvol-
vimento de complicações psiquiátricas (e.g., depressão) e o isolamento. Das ne- to, quando mal gerido, o luto antecipatório pode constituir um preditor de um
cessidades cognitivas, sublinha-se a importância dos intervalos na prestação de luto complicado post mortem (Lichtenthal, Prigerson, & Kissane, 2010).
cuidados – “respiro do cuidador” (Rolland, 2005) – e a ajuda no planeamento Quando confrontados com a notícia da progressão da doença e inevitabilida-
de tarefas complexas (e.g., organizar a medicação). No que toca às necessida- de da morte, os familiares tendem, também, a desenvolver níveis importantes
des financeiras, os cuidadores reportam a relevância da ajuda financeira para a de morbilidade psiquiátrica, tal como distress (sofrimento emocional), sintoma-
compra da medicação e de equipamentos necessários ao tratamento (e.g., fral- tologia ansiosa e depressiva, acompanhados de uma diminuição importante da
das, sacos para ostomia) e para a prossecução das modificações necessárias a perceção de qualidade de vida. O impacto da doença terminal na saúde mental
fazer em casa para assegurar a mobilidade e conforto do doente. Finalmente, dos familiares do doente parece estar relacionado com algumas variáveis socio-
relativamente às necessidades de suporte (in)formal, os cuidadores destacam a demográficas, tal como o sexo, relação estabelecida com o doente e papel na
necessidade de que lhes seja reconhecido e validado o seu sofrimento (Stajdu- prestação de cuidados. Assim, mulheres, cônjuges (Wadhwa et al., 2013) e cui-
har & Cohen, 2009). dadores principais (Proot et al., 2003) tendem a apresentar níveis significativos
Também nesta fase, a família tende a experienciar, mais intensamente, um de sintomatologia psicopatológica (e.g., ansiedade, depressão), transtornos de
luto antecipatório (Walsh & McGoldrick, 2004), de uma forma ambígua e pa- sono, deterioração geral da saúde (e.g., lesões musculares), exaustão, aumento
radoxal, oscilando entre movimentos de afastamento e aumento da intimidade. dos níveis de stress, negação, raiva, distress e alterações cognitivas (e.g., dificul-
Isto é, os familiares e o doente podem desejar o terminus do sofrimento através dades de concentração) (Cobos, Almendro, Strempel, & Molina, 2002).
da morte, ao mesmo tempo que pretendem evitar ao máximo que esta aconteça Em suma, a fase terminal da doença é uma fase crítica para as famílias, que
(Rolland, 1990). O luto antecipatório consiste num processo multidimensional acarreta desafios altamente complexos para todos os elementos do sistema fa-
que pode ser tão desafiante quanto o luto post mortem (Rolland, 1990). Algu- miliar (Yoo, Lee, & Chang, 2008). Apesar de ser amplamente aceite a importân-
mas respostas dos familiares podem passar pela experiência de sentimentos cia crítica das famílias no acompanhamento ao doente em fim de vida, pouco
de inadequação, raiva e ressentimento, culpa, desespero, solidão existencial, se sabe sobre o impacto que a doença crónica terminal tem no sistema familiar
negação (Rolland, 1990), aumento de sintomatologia depressiva e/ou ansiosa, e nos seus elementos. Como tal, preconiza-se, cada vez mais, a necessidade de
aparecimento ou exacerbamento de dificuldades sexuais e problemas físicos se implementarem mais estudos empíricos que visem determinar o impacto da
(e.g., fadiga, perda de apetite) (Stenberg, Ruland, & Miaskowski, 2010). A vi- doença terminal nas famílias, as suas necessidades de suporte, bem como as
vência de um luto antecipatório funcional permite aos familiares preparem-se estratégias de intervenção que melhor lhes podem responder (Fridriksdottir, Si-
para a morte do doente, o que facilita a posterior adaptação à perda. No entan- gurdardottir, & Gunnarsdottir; 2006; Hudson & Payne, 2011).
74 75
MOSAICO 64 Impacto do cancro terminal na família: Papel na prestação de cuidados.
Amostra Brief Symptom Inventory [BSI]: constituído por 53 itens, distribuídos por nove
A amostra foi recolhida entre Março de 2013 e Março de 2015, em contextos dimensões (e.g., depressão, ansiedade, somatização) avalia a presença de sin-
de internamento e domiciliário, de três unidades de cuidados paliativos. Foram tomas psicopatológicos, numa escala do tipo Likert de cinco pontos. Apresenta,
atendidos os seguintes critérios para inclusão na amostra: ser familiar de um ainda, três índices globais: Índice Geral de Sintomas [IGS]; Total de Sintomas
doente oncológico em fase terminal; ter mais de 18 anos; e não apresentar psi- Positivos [TSP]; e Índice de Sintomas Positivos [ISP]. De um modo geral, apre-
copatologia não compensada. senta boas propriedades psicométricas (Canavarro, 2007). Para o presente es-
A Tabela 1 representa a caracterização da amostra total. Esta é constituída por tudo foi avaliada a consistência interna, na qual obtiveram-se valores de coefi-
40 sujeitos. Destes, 82.5% (n = 33) são do sexo feminino e 17.5% (n = 7) do cientes alfas de Cronbach entre .59 e .89.
sexo masculino, com uma média de idades de 46.48 anos (DP = 17.64). Relati-
Marwit-Meuser Caregiver Grief Inventory – Short Form [MMCGI-SF]: constituí-
do por 18 itens, distribuídos por 3 dimensões (Sobrecarga e Sacrifício Pessoal;
Tabela 1. Caracterização da amostra.
Sentimento de Tristeza e Saudade; Preocupação e Sentimento de Isolamento),
avalia a experiência de luto antecipatório dos familiares de sujeitos com doença
ameaçadora da vida, numa escala do tipo Likert de cinco pontos. A versão origi-
nal do instrumento apresenta boas propriedades psicométricas (Marwit & Meu-
ser, 2005). Os estudos de adaptação e validação para a população portugue-
sa estão em curso no âmbito do projeto de doutoramento, no qual este estudo,
também, se insere. Para o presente estudo foi avaliada a consistência interna,
na qual obtiveram-se valores de coeficientes alfas de Cronbach de .89 para a
dimensão Sobrecarga e Sacrifício Pessoal, .74 para a dimensão Sentimento de
Tristeza e Saudade, .64 para a dimensão Preocupação e Sentimento de Isola-
mento e de .89 para o total da escala.
76 77
MOSAICO 64 Impacto do cancro terminal na família: Papel na prestação de cuidados.
as necessidades de familiares de doentes oncológicos em fase avançada da (M = 1.84, DP = 0.63) apresentam valores superiores ao ponto de corte do ISP
doença. A subescala Importância das Necessidades é uma escala do tipo Likert (1.7) sendo, por isso, provável encontrar sujeitos perturbados emocionalmente
de 5 pontos, em que 1 corresponde a “Nada importante” e 5 a “Muito importan- (Canavarro, 2007).
te”. A subescala da Satisfação das Necessidades apresenta três opções de res-
posta (Satisfeita, Satisfeita parcialmente, Não satisfeita). O FIN apresenta uma Influência do nível Total de Luto, Satisfação das Necessidades, e o Papel na
elevada consistência interna tanto na escala da Importância das Necessidades Prestação de Cuidados no nível do Índice de Sintomas Positivos.
(ɑ =.92) como na escala da Satisfação das Necessidades (ɑ =.96) (Fridriksdot- Uma vez que verificámos presença de sintomatologia psicopatológica clinica-
tir, et al., 2006, Kristjanson, Atwood, & Degner, 1995). Os estudos de adaptação mente relevante em ambos os grupos, optou-se por averiguar qual a influência
e validação para a população portuguesa estão ainda em curso no âmbito do de algumas variáveis no índice ISP, avaliado pelo BSI. Assim, para a construção
projeto de doutoramento, no qual este estudo, também, se insere. Para o pre- do modelo de regressão consideraram-se as variáveis que, com base na litera-
sente estudo, obtivemos um coeficiente alfa de Cronbach de .91 para a subes- tura, mais impacto parecem ter na presença de sintomatologia psicopatológica
cala Importância das Necessidades e de .88 para a subescala Satisfação das nos familiares de doentes oncológicos. Selecionámos, o nível de luto total (expe-
Necessidades. riência de luto antecipatório; MMGGI-SF), a satisfação das necessidades (FIN),
e o papel na prestação de cuidados ao doente. A análise exploratória de dados
Procedimentos estatísticos. revelou estarem cumpridos os pressupostos subjacentes à utilização da regres-
As análises estatísticas foram realizadas com recurso ao software Statistical Pac- são linear múltipla.
kage for the Social Sciences (versão 22, IBM SPSS). A existência de diferenças Na análise dos dados verificamos que as variáveis preditoras explicam 26.3%
nos subgrupos cuidadores principais e outros familiares foi averiguada através da variabilidade da presença de sintomatologia psicopatológica (R2 ajustado = .263).
de testes não paramétricos de diferenças (Mann-Whitney) dada a reduzida di- Como é possível verificar na Tabela 2, apenas o nível de luto total foi um preditor
mensão da amostra. Para determinar a influência da experiência de luto ante- significativo, ß = .563, p = 0.001 para o modelo final. Os resultados mostram,
cipatório, perceção da satisfação das necessidades e o papel na prestação de assim, que o modelo de regressão é adequado e que apenas o nível de luto to-
cuidados, na presença de sintomatologia psicopatológica, recorreu-se a uma tal prediz o valor do ISP, F(3) = 5,632, p < ,001, R2 ajustado = .263; Beta = .563,
regressão linear múltipla. p < .001.
78 79
MOSAICO 64 Impacto do cancro terminal na família: Papel na prestação de cuidados.
Relativamente às necessidades (importância e satisfação), cuidadores princi- Limitações e estudos futuros. O presente estudo apresenta algumas limitações
pais e outros familiares parecem experimentar necessidades semelhantes, dan- a considerar. Ressaltam-se, desde logo, as características da amostra, em par-
do prioridade ao bem-estar ao doente. O mesmo se verifica noutros estudos, em ticular, a sua reduzida dimensão. Estudos futuros poderão envolver uma amos-
que os familiares tendem a dar mais importância às necessidades do doente tra de maiores dimensões e atender às novas formas de família, por exemplo
em detrimento das suas próprias necessidades (Ewing & Grande, 2013), o que às famílias homoafetivas, famílias reconstituídas, e monoparentais. É necessário
pode relacionar-se com fenómenos de autonegligência (e.g., abandono do seu atender, também, aos familiares que vivem geograficamente distantes do fami-
próprio autocuidado) (Ferreira, 2009), exaustão e burnout. No âmbito da per- liar doente (e.g., emigrantes). No futuro, seria igualmente interessante, estudar
ceção da satisfação das necessidades relacionadas com o doente, quanto maior a experiência dos familiares de doentes oncológicos pediátricos. E, finalmente,
for o conhecimento que o familiar tem sobre a situação clínica, menor será a importa perceber o impacto e influência das alterações económicas no acom-
tendência para o aparecimento de níveis elevados de stress e ansiedade e mel- panhamento ao doente oncológico terminal e vivência desta fase.
hor será a adaptação à doença (Fridriksdottir et al., 2006).
Contrariamente ao esperado (Otis-Green, 2011), cuidadores principais e
outros familiares parecem ter uma experiência de luto antecipatório semelhan- Conclusão.
te diferindo, apenas e ligeiramente, nos níveis de sobrecarga e sacrifício pes- Deste estudo emerge uma questão amplamente negligenciada na literatura: o
soal. Neste último caso, os cuidadores principais manifestam maiores níveis de impacto da doença oncológica terminal nos familiares do doente, independen-
sobrecarga o que nos parece, naturalmente, relacionado com as exigências da temente do seu papel na prestação de cuidados.
prestação de cuidados. Importa, aqui, salientar que perto de 33% dos cuidado- Concluímos que os familiares são um grupo particularmente vulnerável: apre-
res participantes no estudo, referem prestar mais sentam importantes necessidades que carecem de atendimento por parte dos
de onze horas de cuidado por dia, o que os tor-
Posto isto, e com na particularmente vulneráveis ao desenvolvimen-
objetivo profilático, to de burnout e, por conseguinte, comprometer a Figura 1. A daptação familiar à doença terminal. Relação circular da adaptação dos familiares e
importa fomentar um adaptação à perda antecipatória e post mortem (Li- do doente terminal à doença e proximidade da morte.
“respiro” ao familiar chtenthal et al., 2010). b
que assume a maior Ao nível da sintomatologia psicopatológica, o pre-
parte dos cuidados, sente estudo confirmou que cuidadores principais
conforme sugerido por e outros familiares apresentam um nível conside-
Rolland (2005). rado clínico de morbilidade psiquiátrica, apesar da
inexistência de diferenças estatisticamente signifi-
cativas entre os dois grupos. De facto, acompanhar
a deterioração física e o declínio de um familiar, e a subsequente aproximação
da morte, está particularmente relacionado com níveis importantes de sofrimen-
to emocional nos familiares constituindo, muitas vezes, uma experiência alta-
mente traumatizante e negativa para as famílias (Yoo, Lee, & Chang, 2008).
Por fim, ao verificar quais os fatores influentes na presença de sintomatologia
psicopatológica, apenas o nível da experiência de luto antecipatório pareceu in-
fluenciar no nível de sintomatologia presente nos familiares. Como era esperado,
foi verificada uma influência significativa entre a experiência de luto antecipa-
tório e a presença de morbilidade psicopatológica. Com a visível progressão da
doença e, por conseguinte, eminência da morte, os familiares tendem a expe-
rimentar, mais intensamente, um luto antecipatório (Rolland, 1990) que, quan-
do gerido indevidamente, pode relacionar-se com o aparecimento de sintomas
psicopatológicos clinicamente preocupantes, como ansiedade e depressão (Li-
chtenthal et al., 2010).
80 81
MOSAICO 64 Impacto do cancro terminal na família: Papel na prestação de cuidados.
profissionais de saúde; experimentam níveis de luto importantes que devem ser Rolland, J. S. (1990). Anticipatory loss: A family systems developmental framework. Family Pro-
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Rolland, J. (2005). Cancer and the family: An integrative model. Cancer, 104(S11), 2584-2595.
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Neste sentido, e atendendo à circularidade dos sistemas, importa garantir- New York: Oxford University Press.
mos uma boa adaptação daqueles que acompanham o doente, de modo a as- Stenberg, U., Ekstedt, M., Olsson, M., & Ruland, C. (2012). To live close to a person with cancer
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(cf. Figura 1). 81389.2012.714847
Assim, este estudo destaca a premência de estudar, aprofundamente, o im- Veach, T. A., Nicholas, D. R., & Barton, M. A. (2002). Cancer and the family life cycle: A practitioner’s
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pacto da doença terminal na família e seus elementos, a fim de nos conscien-
cializarmos para a importância de entender o doente-família como unidade de Walsh, F., & McGoldrick (2004). Loss and the family: A systemic perspective. In F. Walsh, & M.
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pacity. Scandinavian Journal of Caring Sciences, 17, 113-121.
(OCTUBRE 2016-JULIO 2017)
82 83 Abierto el plazo de matrícula. 83
Metodología activa y participativa. Información e inscripciones: [Link]
MOSAICO 64 Familias y menores obligados al tratamiento. Procedimientos que facilitan la iniciación de una terapia.
��� ��������� �� ���������� �� ��� �������. Cuando las personas no desean participar en una entrevista pero se sienten
obligadas a acudir a la misma, la capacidad de maniobra de un terapeuta y el
grado de colaboración/motivación de las personas que se presentan es una se-
ria dificultad de partida.
Resumen.
1) Trabajamos en un contexto deficitario para el menor, que amenaza su: Des-
Presentamos algunos recursos protección: Desamparo, Riesgo, Incompetencia, Negligencia. Por:
técnicos facilitadores de la aceptación 1. Ausencia o imposible cumplimiento de deberes parentales.
y adhesión a los tratamientos 2. Maltrato por acción u omisión de los padres o responsables.
psicoterapéuticos por parte de familias 3. Situación de necesidad familiar fuera del control parental.
y menores que, por distintos motivos,
2) Los contextos deficitarios están expuestos continuamente a:
son reacios a iniciar una terapia. a) Cambios imprevistos.
Nos centramos en las circunstancias b) Modificaciones en las condiciones iniciales establecidas.
iniciales en que se presentan y b) Suspensión o aplazamiento indefinido de la terapia.
en aquellos aspectos clínicos que
contribuyen a establecer una relación 3) Lo que exige una revisión regular de las áreas evolutivas influyentes.
de colaboración conjunta. Nos referimos a cualquier acontecimiento cuya aparición condiciona, interrum-
pe o amenaza el inicio o el curso de una entrevista.
Los hay de muchos tipos. Destacaremos:
Palabras clave.
Contextos deficitarios, Reticencias, De planificación (los fines y los medios están desajustados).
Relación Terapéutica, Modalidades de De organización (descoordinación de recursos, capacidad de maniobra limi-
participación en terapia. tada, contradicciones técnicas entre el problema-modelo-contexto).
De relación profesional-usuario (desconfianza mutua, escaso compromiso
con la propuesta, colaboración desacertada).
Personales (rigidez en las exigencias, expectativas pesimistas, locus de con-
trol interno débil, prejuicios limitantes, miedos).
84 85
MOSAICO 64 Familias y menores obligados al tratamiento. Procedimientos que facilitan la iniciación de una terapia.
El primer elemento que tenemos que afrontar es que nos encontramos con PRIMEROS CONTACTOS DEL SOLICITANTE CON EL TERAPEUTA.
familias que han sido o siguen asistidas por varios recursos, actuaciones de di-
ferentes profesionales y, en muchas ocasiones, intervenidas por necesidades El que alguien solicite una cita no quiere decir que necesariamente esté dis-
apremiantes. puesto a ser tratado o a confiar en nosotros como agentes de cambio, al menos
A diferencia de lo que sucede en la terapia, son planteamientos que, en el me- de buen inicio.
jor de los casos, convencen o persuaden a las familias para realizar cualquier - El primer contacto debe servir para que, tanto solicitantes como terapeutas,
medida reparadora solicitada, siendo en otras ocasiones difícil evitar la imposi- tengan la certeza de acceder al servicio adecuado; en caso contrario, nues-
ción deliberada (intervención) que las circunstancias exigen; frente a la volunta- tro objetivo sería orientarlos a otro centro o justificar lo innecesario de iniciar
riedad que debe guiar una relación terapéutica. un tratamiento donde no van a tener el servicio que buscan.
- Las personas tienen que recibir nuestra reflexión de que antes de iniciar
un tratamiento han agotado otras vías más sencillas(esto a veces tiene lu-
Se produce muchas veces una dificultad evidente: establecer una relación gar en la primera sesión): consultar con otros profesionales, conocer o te-
basada en la confianza (terapia), que los usuarios pueden dejar si la pier- ner referencias del centro, en resumen, desarrollar expectativas creadoras
den, frente a una relación que no pueden dejar y que en muchas ocasiones de confianza y esperanza, tanto para ser tratados en nuestro centro como
genera desconfianza (intervención). allá donde vayan.
- No confundir informar (marcas, compromiso terapéutico, aportar referen-
cias de la conveniencia o no de realizar una terapia, etc.) con tratar.
Aunque el trabajo de los profesionales es muy cuidadoso al respecto, las fami-
lias y los menores que nos derivan no siempre se presentan en las mejores con-
diciones iniciales de partida que facilitarían la labor para llevar la terapia a buen A. Recepción terapéutica.
término. Las informaciones que contribuyen a acomodar a un solicitante en la consulta.
Son:
- Recordarle que en un principio su presencia todavía no constituye el inicio
PROCEDIMIENTOS DE PRIMERA ENTREVISTA. de un tratamiento.
- Conocer cómo han sabido de nosotros; conocer la derivación y las expecta-
Primera solicitud---Recepción Terapéutica---Descripción y Formalización de la tivas creadas a tal propósito.
Queja---Elaboración de un Objetivo---Propuesta Terapéutica---Prescripciones. - Decisión de acudir, ¿en qué circunstancias se toma?, quién lleva la iniciativa,
qué criterios y decisiones han predominado; conocer ese proceso al detalle.
Entender la psicoterapia como un proceso comunicacional conlleva aceptar - Aceptación o matizaciones sobre las marcas de contexto; evaluar el grado
que los participantes en el mismo (terapeutas y solicitantes del servicio) influyen de acatamiento y el consenso que generan entre los participantes. Si hu-
y son influidos entre sí; es decir, están sujetos a posibles cambios en su percep- biera disparidad de posiciones, sería un aspecto importante a tratar antes
ción de las situaciones, su conducta y en su propia opinión. de continuar.
- Lo que hace a una persona cliente y susceptible de ser tratada no es la na-
turaleza o gravedad del motivo que ha presentado, es el compromiso, acep-
Las terapias breves se caracterizan principalmente por utilizar un reducido tación del formato terapéutico y su voluntad de querer ser tratado.
número de informaciones, suficientes para establecer un objetivo conjunto o
iniciar una posible propuesta terapéutica.
B. Definición de la modalidad de participación de los asistentes que vienen
obligados.
Sin embargo, una buena parte de nuestro trabajo está dirigida al establecimien- Las personas que son reacias a acudir a una consulta, no se sienten clientes y
to de una buena relación terapéutica; esta es una línea base a partir de la cual rechazan, en los primeros momentos, ser tratados como tales; sin embargo pue-
tanto el compromiso con la terapia como el marco de confianza establecido, ha- den aceptar acudir en calidad de colaboradores o acompañantes si se lo hace-
cen mucho más sencillo caminar hacia la consecución de objetivos. mos explícito. Pudiendo beneficiarse de los efectos de la terapia.
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MOSAICO 64 Familias y menores obligados al tratamiento. Procedimientos que facilitan la iniciación de una terapia.
A medida que avanzan en el proceso terapéutico, comprobamos que incluso co de la situación, aceptar lo que sucede pero dando alguna alternativa que
desde la modalidad de colaboradores o acompañantes de otros, reciben los be- genere esperanzas, etc.
neficios de la terapia como verdaderos clientes. • De este primer paso dependerá la implicación en el tratamiento. En el fondo,
es como si confiara en el profesional pero necesita comprobar que el propio
Modalidades de presentación y definir en calidad de qué van a participar: profesional considera y valora a su derivante de referencia, o en todo caso,
que todos vamos en una misma dirección.
1. Acuden a petición propia y con motivo propio: CLIENTES. • Una vez resuelto esto, procederemos como en el apartado primero; será un
2. Acuden a petición ajena y con motivo propio: COLABORADOR o CLIENTE. cliente con petición propia y motivo propio.
3. Acuden a petición propia y con motivo ajeno: COLABORADOR o CLIENTE. • Cuando el motivo viene impuesto por una institución, o por alguien sobre el
4. Acuden a petición ajena y con motivo ajeno: COLABORADOR o ACOMPA- que tiene obligaciones o dependencia, debemos asegurarnos que las mar-
ÑANTE. cas de contexto reúnen las garantías necesarias de confidencialidad y de
compromiso que le aporta amparo y seguridad. También es importante ha-
1. Acuden a petición propia y con motivo propio. cer incorporar los objetivos de aquella de forma que sean aceptables para
Es la posición ideal desde la que nos gusta iniciar un tratamiento. La persona ini- los usuarios
cialmente da muestras de aceptar el contexto terapéutico, incluso en muchos ca-
sos le parece el adecuado; acepta también tratar el motivo de consulta y, en defi- 3. A petición ajena y con motivo propio.
nitiva, acepta que se la trate dando muestras de su esfuerzo en la participación. En este caso, nos encontramos con personas donde el motivo de consulta está
• Deposita su confianza en nosotros. condicionado o se podrá tratar si resolvemos otro motivo asociado: la dificultad
• Reconoce tener un problema. de acudir a terapia, lo que supone para ella etc.
• Es consciente de que no puede resolverlo por sí mismo (motivo propio). • Comprobar que se acomoda al contexto terapéutico siendo exquisito en la
• Pide ayuda especializada (petición propia). recepción terapéutica.
• Cree que poniendo algo de su parte, aunque no sepa bien qué, las cosas • Acudir a terapia como objetivo; algo que se puede generalizar a otras cir-
pueden cambiar por lo que él haga y con ayuda (locus de control interno). cunstancias de la vida de la persona donde la decisión de acudir supone
Esto es diferente a las personas que consideran que los cambios no depen- una dificultad.
den de sí mismas; piensan que su destino está en manos del azar o de otros. • Ofertar acudir una vez a la consulta con carácter informativo y sin ningún
Si ello ocurre, debemos ocuparnos de atribuirle control a ellos mismos; en compromiso de iniciar un tratamiento. Distinguir información con tratamiento.
todos sus avances, en lo que hacen, en lo mucho que puede depender de • Adecuar el formato de la entrevista al de mayor comodidad del solicitante,
ellos el que las cosas, o su propia actitud hacia las mismas, cambie. sin alterar la propia comodidad del profesional en su trabajo.
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4. Acude a petición ajena y con motivo ajeno. 4. Es honesto y desculpabilizador en sus intervenciones.
Son las personas que, por diferentes motivos, son reacios a participar en una 5. Se centra en el aquí y ahora, y es receptivo a lo que los padres o el menor
sesión. dicen.
• El carácter inicial de la entrevista será informativo, aclarando nuestra fun- 6. Expresa claramente su opinión sobre lo que el menor y/o los padres comen-
ción, comprendiendo en qué circunstancias acude, evitando que el solici- tan y hacen, siempre de manera empática y sensible.
tante se sienta tratado como un paciente, siendo receptivos a sus quejas, 7. Evita hacer promesas que no pueda cumplir.
evitando juicios de valor y exponiéndole de forma tranquila lo que puede en-
contrar con nosotros.
• Desde esta posición de máximo respeto e incondicionalidad, es posible, en ¿QUÉ CONTRIBUYE A CREAR UNA RELACIÓN TERAPEUTICA DE COLABORACIÓN
muchas ocasiones, que las personas nos autoricen para que iniciemos un Y PARTICIPACIÓN?
tratamiento y quieran participar en calidad de colaboradores o acompañan-
tes. Muchos, a lo largo de la entrevista, se convertirán en clientes. A la figura del profesional:
• Por prioridades debemos abordar inicialmente cómo ha sido la petición aje- • Una visión flexible y tolerante de la realidad.
na de acudir a consulta, siendo extremadamente receptivos a sus argumen- • Optimismo y convicción sobre la capacidad de cambio de los sistemas hu-
tos y, desde ahí, valorar en conjunto qué se puede hacer y a qué nos da manos.
permiso. • Resistir bien las crisis, lo imprevisto, la ambigüedad (no necesitar cierres rá-
• Si su presencia es por imperativo legal, podemos adoptar el siguiente plan- pidos, saber sobrellevar situaciones difíciles).
teamiento: “nos piden esto, ¿qué podemos hacer? yo no tengo derecho a • No sentirse vulnerable emocionalmente con facilidad.
imponerte nada, pero podría interesarte esto o esto”…, o simplemente ago-
temos el tiempo buscando algo que sea de tu interés. Cómo no ser eficaces.
• Después de obtener su permiso para estar en consulta a petición propia, de- • Trabajar para lo que no quieren conseguir.
bemos elaborar un objetivo o motivo por el cual tendría sentido para la per- • Trabajar con los objetivos de los profesionales, no con los de las familias.
sona iniciar un tratamiento. • Trabajar cuando las familias no hacen demanda.
• Todos estos pasos debemos adaptarlos al ritmo de los usuarios, sin perder • Quitarles la responsabilidad y decidir por ellos: los profesionales deciden por
en ningún momento nuestra propia dirección, no olvidemos que también el bien de las familias, sin contar con ellas (paternalismo).
debemos considerar desde un punto de vista ético la oportunidad de aten- • Mezclar confianza (terapia) y control (intervención).
der a alguien en determinadas condiciones.
• Es muy importante no vernos obligados a tomar decisiones de forma inme- Cómo ser eficaces.
diata, siendo víctimas de la propia prisa o gravedad de los acontecimientos, • Preguntar por los objetivos que tienen las familias y comprometerse con
auto presiones, etc. ellos para ayudar a conseguirlos.
• En caso de duda preguntar. • No trabajar para lo que no quieren.
• Ser precavidos es una virtud. • Crear un clima de confianza para que puedan declarar su verdadero pro-
• El miedo no genera buenas propuestas, pensemos que tenemos muchos re- pósito.
cursos para consultar antes de tomar una decisión o propuesta. • El profesional puede proponer un nuevo objetivo para trabajar.
• Trabajar con quien tiene interés en que el menor cambie.
• Desaconsejar el tratamiento.
ACTITUD DEL PROFESIONAL EN LA PRIMERA ENTREVISTA. • Crear una relación de ayuda protegida de otros agentes de control.
• Confidencialidad.
1. M uestra empatía hacia los padres y al menor, es decir, es capaz de ponerse • Distribuir la responsabilidad:
en su lugar y percibir la realidad desde su punto de vista.
2. Muestra incondicionalidad, un interés real y auténtico por la situación del Algunos resultados.
menor y de los padres, sus preocupaciones, sus problemas, su bienestar, etc. 467 menores han sido derivados a este programa tres años (2012-14).
3. Se aproxima al menor o a los padres evitando juzgarlos. 48% chicos 52% chicas.
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CONCLUSIÓN.
Cuando las personas son reacias a acudir a una consulta, los primeros momen-
tos de una entrevista son determinantes a la hora de establecer una relación te-
rapéutica de colaboración.
Definir en calidad de qué va a participar la persona reticente, en muchas oca-
y más...
siones libera al menor o a cualquier familiar de la posición inicial de paciente, es
decir, portador de algún problema adjudicado con el que no se identifican, su-
perar la opinión previa que tiene respecto a acudir a terapia, etc. Esto ofrece al
terapeuta una capacidad de maniobra más amplia en la que se pueden redefinir
objetivos, liberar de culpabilidades limitantes y crear unas mejores condiciones Validación de una escala de evaluación
de partida para que la terapia llegue a buen fin.
familiar: Adaptación del SCORE-15
con normas en español1.
Bibliografía
Terapia familiar sistémica breve entre
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Minuchin, P.: Colapinto, J.: Minuchin, S. (2000). Pobreza, Institución y Familia. Buenos Aires. Amo-
rrortu.
1
Este artículo fue publicado incompleto en el número anterior de Mosaico.
Pittman, F. S. (1987). Momentos decisivos. Barcelona. Paidós. Hemos considerado que, por su interés, debíamos editarlo de nuevo
Rodríguez-Arias, J. L.; Venero, M. (2006). Terapia familiar breve. Madrid. CCS. incluyendo lo que se nos quedó en el tintero. Aprovecho esta nota para
pedir sinceras y públicas disculpas a Garazi Rivas y Roberto Pereira,
sus autores, involuntarios afectados de este yerro. Nota de la Dirección.
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Key words.
Systemic Family Assessment Scale, Systemic Family therapy, sensitive to change,
Trabajo ganador del Premio de psychometric properties.
investigación de FEATF 2014.
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Por otro lado, la sistematización de la investigación en psicoterapia comien- Actualmente, además del Score 15, existen otras tres versiones del instru-
za aproximadamente hace cinco décadas (Hoglend, 1999). Desde entonces la mento Score, el Score-40 (ɑ =.934 y validez de .833) que consta de 40
complejidad de los estudios ha aumentado tanto como la pluralidad metodológi- ítems, el Score 28 (ɑ = 0,890) que consta de 28 items (Fay et al. 2013).
ca. Producto de dicho incremento también han aumentado las investigaciones Además, Fay et al (2013) realizaron una tercera versión, el SCORE-29, una
y/o publicaciones en el área de la psicoterapia. De esta manera, la psicoterapia adaptación Irlandesa derivada del SCORE-40).
ha pasado de fundamentarse hipótesis teóricas sin contrastar a basarse en la
evidencia (Beutler, Moleiro y Penela, 2004).
La validez convergente del SCORE fue demostrada por Cahill et al. (2010) en la
Sin embargo, la tendencia general en el desempeño clínico, siempre ha sido el versión Score-28, que es equivalente a las medidas del funcionamiento fami-
abordaje de la psicopatología del individuo. Posiblemente, esto explique la esca- liar establecidas por el SCORE-40 (Cahill et al., 2010). Asimismo en dos estu-
sez de estudios empíricos en España, especialmente en la dimensión familiar. Al dios paralelos realizados en el 2013, el Score-15 demostró tener una fiabilidad
mismo tiempo, es posible que ésta escasez también se deba a la dificultad que y validez adecuadas y ser sensible al cambio (Pereira, 2013; Rivas, G y Lopez,
conlleva investigar, fundamentalmente bajo modelos teóricos como la TFS (Gra- I. 2013). Sin embargo, durante dichos estudios la carga factorial obtenida difi-
cia y Musitu, 2000). En concreto, la complejidad se basa en la dificultad para rió de las de investigaciones anteriores, perfilándose cuatro factores, frente a los
operacionalizar ciertos conceptos teóricos, ya que se torna difícil captar e identi- tres factores mostrados por las demás, que se corresponden con las dimensio-
ficar con rigor las relaciones de los fenómenos que plantea la TFS (Stratton et al, nes de Fortalezas y Capacidad de adaptación, Preocupados o Angustiados y Di-
2010), es decir, la dificultad reside crear categorías que sean coherentes con el ficultad para Comunicarse.
modelo, al mismo tiempo que sean cuantificables desde el método científico. Es
por esto que ciertos autores aducen que la falta de coherencia en las medidas
utilizadas ha obstruido el progreso de la TFS. (Sanderson et al, 2009).
Por otro lado, en 1996 Hambleton señaló que en nuestro país resulta más ade-
cuada la adaptación a un segundo idioma que la construcción de un test. Prin-
cipalmente por tres razones. Primeramente el proceso de traducción es más
económico que el de construcción. En segundo lugar, en países como el nues-
tro, aunque cada vez son mayores la experiencia y el conocimiento psicométri-
co, aún son limitados y la adaptación de los tests permitirá avanzar sustancial-
mente al investigar estudios comparativos con otras poblaciones.
En este contexto nace el Proyecto Score, con objeto de construir y después tra-
ducir a diferente idiomas un instrumento de medida coherente con la terapia
familiar, que sea capaz de medir los cambios significativos que se producen, si
es que éstos acontecen, durante el proceso terapéutico y que al mismo tiempo,
sea capaz de ofrecer indicadores sobre las potencialidades (Falicov, 1991) y las
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2. Metodo. canzada por el test puede oscilar entre 15 y 75, siendo las puntuaciones más
bajas aquellas que corresponden a un mejor funcionamiento familiar. (Anexo 3).
a. Muestra.
El estudio está compuesto por una muestra clínica de 516 participantes perte- Igualmente el test Score-15 cuenta con dos escalas que abarcan un rango de
necientes a 199 Familias. La muestra está compuesta por participantes que han 1-10 donde los participantes pueden valorar la eficacia percibida en cuanto a
acudido a centros de Terapia Familiar Sistémica para comenzar un tratamiento. la intervención terapéutica y la gravedad percibida sobre la dificultad que los
Los criterios de exclusión de los participantes son: ser menor de 12 años y/o no trae a tratamiento. Dichas escalas se incluyen en las tres aplicaciones del test.
dominar la lengua española. (Anexo 4).
La muestra fue obtenida a partir de las familias y/o parejas que acudieron a los
diversos centros de Terapia Familiar sistémica que han colaborado en éste es- De igual forma y de manera opcional, incluye dos escalas con el mismo ran-
tudio: Centro de Terapia Familiar Fásica, Fase 2 de Valencia; Grupo Zurbano de go (1 a 10) donde los terapeutas pueden indicar si consideran que ha habido
Terapia Familiar, Madrid; Escuela de Terapia Familiar Hospital Sant Pau, Bar- mejoría en la familia y el efecto que creen que la intervención terapéutica ha
celona y Centro de Psicoterapia Sistemas Humanos de Don Benito (Badajoz). tenido sobre la pareja o el sistema familiar al completo. (Anexo 5).
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peutas valoran la funcionalidad que perciben que el tratamiento ha tenido sobre tra mostró que, para el Score 15 sobre tres soluciones de factor fueron: 2 Ji2 =
la familia o la pareja participante. 134,549, gl = 87, p < 0,001; Bentler-Bonett NFI= 0,905 (>0,9); Bentler-Bonett
NNFI= ,0956 (>0,9); Comparative Fit Index (CFI) = 0,964 (> 0,9); Bollens´s (IFI)
Finalmente los terapeutas administraran nuevamente el Score-15 en la últi- = > 0,964 (> 0,9); Mcdonald´s (MFI) = 0,941 (> 0,9); Root Mean Square Error
ma sesión. De igual manera, se cumplimenta de nuevo la “Escala del Tera- de aproximación (RMSEA) = 0,06 (< 0,08); Normalizada Root Mean residual
peuta”. (Anexo 5). (SRMR) = 0,044 (< 0,07). Finalmente la razón de Chi / gl = 1,843 (< 3).
De esta manera, los resultados obtenidos para KMO fueron de 0,89. Por su lado, d. Percentiles.
la prueba de Bartlett resultó significativa (< 0.01). Dichos resultados permitie- Finalmente, se extraerían los percentiles de la muestra y los cortes correspon-
ron continuar con el análisis en el que se terminaron por extraer 4 factores que dientes para baremar aquellas puntuaciones que resulten disfuncionales de
explicaban el 57% de la varianza. El primero explica el 32.60 de la Varianza, el aquellas que resulten significativamente buenas. De esta manera, se continua-
segundo el 11.22%, el tercero el 7.13% y el cuarto el 6.80%. ría trabajando sobre el concepto de disfuncionalidad y funcionalidad.
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4. Conclusiones. forma, se pueden comparar las percepciones de familia y terapeutas, para com-
probar si coinciden o hay divergencias entre ambas, y en qué sentido.
Así pues, la importancia de traducir el instrumento de medida Score-15 radica
en varios aspectos fundamentales, que abarcan desde el ámbito de la investi- En resumen, el Score-15 es un instrumento fiable, válido y sensible al cambio
gación al de la intervención psicoterapéutica. Por un lado, es capaz de medir el que se aplica en menos de 10 minutos, de carácter gratuito y coherente con la
funcionamiento familiar en diversas áreas. Primeramente, esto propiciará reali- TSF a los profesionales de Salud Mental.
zar hipótesis clínicas sobre el funcionamiento familiar o de pareja de las perso-
nas que acudan a terapia. Asimismo, resultará un indicador sobre las áreas a las
que se debe prestar especial interés, ya sea para identificar aspectos disfuncio- Bibliografía
nales dentro de las interacciones familiares, como para detectar áreas de buen Behling, O. y McFillen, J. M. (2000). Translating questionnaires and other research instruments. Problems and solutions.
funcionamiento (Walsh, 2004) dentro de las familias o parejas. Dicha informa- London: Sage.
ción podrá ser utilizada a la hora de construir un tratamiento personalizado. Bentler, P. M. y Wu, E. J. (1995). EQS for Windows User’s Guide. Encino, CA: Multivariate Software.
Beutler, L. Moleiro, C y Penela, V. (2004). Hallazgos de la investigación: ¿Qué funciona en psicoterapia?. En H, Fernán-
Asimismo, el instrumento de medida Score-15 es un buen indicador para sa- dez-Álvarez. Y R. Opazo (Eds), La integración en psicoterapia: Manual práctico. Barcelona: Paidós.
Brislin, R. W. (1986). The wording and translation of research instruments. En W.J. Lonner,& W. Berry, (Eds.) Field me-
ber si se han producido cambios en los sistemas. Así pues, que el instrumento
thods in cross-cultural research (137-164). Beverly Hills, CA: Sage.
sea sensible al cambio en el funcionamiento familiar (Stratton et al, 2010), hace Bollen, K. A. (1989). Structural equations with latent variables. New York: Wiley.
que sea coherente con el marco teórico de la TFS, ya que el objetivo principal Cahill, P., O’Reilly, K., Carr, A., Dooley, B. & Stratton, P. (2010). Validation of a 28-item version of the Systemic Clinical
de la misma consiste en introducir cambios en los funcionamientos familiares, Outcome and Routine Evaluation in an Irish context: The SCORE-28. Journal of Family Therapy. 32, 210-231.
acontecimiento que con dicho instrumento puede ser objetivable, por lo que el Cronbach, L. J. (1951). Coefficient alpha and the internal structure of tests. Psychometrika, 6, 297-334.
Score-15 ofrece a los terapeutas la posibilidad de comprobar si se han dado Falicov, C. (1991). Transiciones de la familia. Continuidad y cambio en el ciclo vital. Buenos Aires: Amorrortu.
cambios en las interacciones y en caso de que éstos hayan sucedido, en qué Fay, D., Carr, A., O’Reilly, K., Cahill, P., Dooley, B., Guerin, S. and Stratton, P. (2013). Irish norms for the SCORE-15 and
dimensiones se han producido los mismos. 28 from a national telephone survey. Journal of Family Therapy, 35, 24–42. Doi: 10.1111/j.1467-6427.2011.00575.x
Gracia, E. y Musitu, G. (2000). Psicología social de la familia. Barcelona: Paidós.
Al mismo tiempo permite recoger dichos datos para continuar con las indagacio- Hambleton, R. K., Merenda, P.F. y Spielberger, C. D. (2005). Adapting educational and psychological tests for cross-cul-
tural assessment. New Jersey: Lawrence Erlbaum.
nes sobre TFS. Los datos extraídos podrán ser utilizados para compararlos con
Hambleton, R. K. (1996). Adaptación de test para su uso en diferentes idiomas y culturas: Fuentes de error, posibles so-
los de otras investigaciones nacionales o internacionales de forma fiable, al mis- luciones y directrices prácticas. En Muñoz, J. (Coord.), Psicometría. Madrid: Universitas. 207-298.
mo tiempo que los datos obtenidos servirán para cuantificar el índice de éxito Hoglend, R. (1999). Psychotherapy Research: New findings and implications for training and practice. Journal of Psy-
de la intervención (Pereira, 2013), obteniendo datos empíricos y a gran escala chotherapy Practice and Research. 8,(4),262.
sobre su índice de éxito. Nunnally, J. C. Y Berstein, I. J. (1995). Teoría psicométrica. México: McGraw-Hill.
Pinsof, W. M., Zinbarg, R.E. & Knobloch-Fedders, L. M. (2008). Factorial and construct validity of the revised short form
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El Score-15 consta de tres escalas que oscilan en un rango del 1 al 10 donde Sanderson, J., Kosutic, I., Garcia, M., Melendez, T., Donoghue, J., Perumbilly, S., Franzen, C., & Anderson, S. (2009). The
measurement of outcome variables in Couple and Family Therapy research. The American Journal of Family Therapy,
la familia valora la percepción de su valía como familia funcional y la utilidad 37, 239-257.
de la terapia respecto a sus dificultades. Por otro lado, contiene dos pregun- Stratton, P., Bland, J,. Janes E. & Judith Lask. (2010). Developing an indicator of family function and a practicable
tas abiertas que tratan sobre las palabras que describen mejor a la familia y outcome measure for systemic family and couple therapy: The SCORE. Journal of Family Therapy. 32, (3), 232-258.
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tres aplicaciones del cuestionario de manera que, no sólo se puede recoger Stratton, P. (2011). The Evidence Base Of Systemic Family and Couples Therapy. Association for Family Therapy, UK.
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Rivas, G. y Lopez, I. Validación del score-15: Una medida del funcionamiento familiar y cambio terapéutico. IX Congreso
Internacional Relates:Transitando por el Ciclo Vital: Crisis evolutivas de las familias, Bilbao, (paper).
Simultáneamente, tal y como hemos señalado, con la “Escala del Terapeuta” se Walsh, F. (2004). Resiliencia familiar: Estrategias para su fortalecimiento. Buenos Aires: Paidós.
recoge la percepción que tienen éstos sobre la evolución de la terapia. De esta
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Anexos
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Anexos Terapia �a�iliar sisté�ica �reve
entre tres pa�ses: Acuer��s entre
Ale�ania, Espa�a e In�laterra
Corina Ahlers.
1
Nombres y sitios han sido cambiados
para mantener el anonimato de los
clientes.
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MOSAICO 64 Terapia familiar sistémica breve entre tres países: Acuerdos entre Alemania, España e Inglaterra.
El objeto de la nota clínica que presentamos a continuación es mostrar una in- que más bien amenazaba con convertirse en una escena de mucha
tervención terapéutica caracterizada por algunos rasgos especiales: tensión: madre e hija podrían acabar entre insultos y gritos delante
• En esta terapia se utilizaron diferentes medios de comunicación: correos de un padre atónito e incapaz de atenuar la situación, y una tera-
electrónicos, llamadas telefónicas y entrevistas personales. El valor terapéu- peuta sin espacio para actuar2.
tico de cada uno de los medios utilizados es semejante.
• La facturación fue repartida entre hija y padres. Los que acudían personal- Durante la primera llamada telefónica con Clara traté de elaborar
mente pagaban su cita. La persona ausente – en este caso la hija – pagaba un programa de comunicación con ella y con los padres, donde yo,
su cita por transferencia bancaria. Era por lo tanto una terapia compartida, como terapeuta, asumía la responsabilidad de mediar entre ellos3.
a efectos de demanda y de financiación.
• La cliente que acudió a terapia por internet es, a su vez, una persona que se A la joven le propuse que me dejara ser yo la encargada de transmitir a los
está formando profesionalmente como psicoterapeuta en otro país. padres el posible efecto de una psicoterapia. Mi intención era hacerles ver que
• Esto influye en la posición que mantiene cada uno respecto a la interven- una terapia cambia a una persona y que era de esperar que su hija comenzara
ción terapéutica, donde una parte cree en los efectos de la terapia mientras a relacionarse con ellos de una forma nueva, insinuando que esta forma no te-
que la otra piensa que los problemas han surgido precisamente por haber nía que ser peor que la anterior. Al revés: los tres podían salir enriquecidos per-
hecho uso de ella. sonalmente del cambio partiendo del desarrollo individual de la jóven.
El contexto en el que se desarrollo la intervención fue la demanda de Clara, una Le aseguré que trataría de neutralizar conflictos sin tener en cuenta las opinio-
joven que viviendo en Inglaterra, quería asistir a una terapia con sus padres en nes de cada uno, pero que intentaría implicarles a todos en la terapia y que no
Munich. De origen español y educada en Munich, llevaba muchos años vivien- tenía sentido que un miembro de la famila viniera sólo para hacerle un favor a
do en Inglaterra. Estaba dispuesta a venir expresamente a Munich para las se- otro. Le hice entender que para la evolución terapéutica era importante que ca-
siones de terapia familiar, tras haber mantenido un contacto con su madre por da uno de ellas tuviera su propia meta de lo que quería conseguir para sí mismo.
Skype, que había terminado en insultos. Eso había ocurrido medio año antes y,
desde entonces, no habían vuelto a tener contacto la una con la otra. El padre, La joven envió un correo electrónico a sus padres proponiéndoles una sesión
intentaba hacer de intermediario, sin éxito alguno. conmigo. Tras el email, los padres me llamaron y tras algunas conversaciones
telefónicas, en las que los padres sobre todo se defendían de presuntas acusa-
La historia familiar de Clara había sido reconstruida durante una terapia indivi- ciones que consideraban falsas, vinieron por primera vez a verme. Su versión
dual que llevaba haciendo varios años en Inglaterra. El resultado me lo trasladó era diferente a la de su hija: según sus padres, Clara había sido muy asustadi-
durante la primera entrevista telefónica. Según ella, su madre había sido muy za desde pequeña, estaba llena de miedos y no había manera de sacarla de la
manipuladora desde siempre. La jóven describía que la madre había sido muy cama matrimonial, ni con una tienda de campaña que montaron en su propio
intrusiva, llegando a sobrepasar sus límites personales. Sus ejemplos para de- dormitorio y que habían comprado expresamente con ese fin.
mostrar esta convicción eran que había dormido con sus padres, compartien-
do la cama matrimonial, hasta los 18 años. Su madre se paseaba desnuda a su En la versión paterna, que además fue única y sin contradicciones entre padre y
lado y el padre, afirmaba, había sido alcohólico, dejando de beber hacía pocos madre, su hija mantuvo esta actitud hasta los 12 años. Una anécdota al respec-
años. Clara decía, que, durante su niñez, su padre no supo protegerla de una to: incluso a esa edad se empeñaba en seguir creyendo en los Reyes Magos a
madre intrusa y abusadora. El tipo de abuso al que la jóven se estaba refiriendo pesar de que hasta sus compañeras de curso se reían de ella por aferrarse tan-
parecía ser una mezcla de acusaciones verbales e intimidades compartidas en- to a la magia del cuento.
tre madre e hija. Nunca manifestó verbalmente haber sido abusada sexualmen-
te, pero el subtexto de sus descripciones parecía decirlo.
2
En este momento me acordé de una terapia entre una suegra y su hija política que tuvo exactamente estos rasgos de
una comunicación insostenible y me dejó con la convicción de no permitir nunca más una constelación de personas
¿Qué hacer con una demanda de este tipo como terapeuta sistémica? semejante en mi consulta.
Comencé reflexionando sobre la demanda, para decidir a quién citar a la prime- 3
En los años sesenta Raoul Schindler elaboró un modelo de intervención familiar dedicado a intermediar entre pacientes
ra sesión. En un principio visualicé una escena terapéutica familiar con todos psiquiátricos y sus padres. Schindler R (1976) Bifokale Familientherapie. In: Horst-Eberhard Richter, Hans Strotzka,
los miembros presentes, donde la demanda expresada no iba a resolverse, sino Jürg Willi (Hrsg.): Familie und seelische Krankheit. Rowohlt, Reinbek S. 216–235.
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MOSAICO 64 Terapia familiar sistémica breve entre tres países: Acuerdos entre Alemania, España e Inglaterra.
Mientras ella estudiaba en Inglaterra insistía en que su padre fuera a acompa- demandas por parte de ellos. La tercera cita telefónica con Clara me serviría co-
ñarla, porque se encontraba mal. Siempre había sido una familia muy unida y mo mediación entre las dos partes y el resultado obtenido por mí en esta cita
a ninguno de los tres les parecía algo fuera de lugar. Según los padres, el cam- sería transmitido en la cuarta sesión personal a los padres. En caso de un acer-
bio de la hija había empezado con su primera relación sentimental. Fue con un camiento entre ambos y una meta común, se podría valorar la posibilidad de
hombre al que describieron como “autista”. Después de que este hombre le de- invitar a la hija a una sesión conjunta con los padres. Teniendo en cuenta que
jó empezó la peor fase. Clara empezó con una psicoterapeuta bajo cuya influen- esta proposición significaría un viaje en avión y grandes esperanzas por ambas
cia, según sus padres, desarrolló rechazo hacia ellos. Los “falsos recuerdos” de partes en estas condiciones especiales, como terapeuta quería ser muy cuida-
la hija acusaron a sus padres de maltrato psíquico y en especial a su madre de dosa con esta propuesta. Intuía que el desenlace de una sesión conjunta podía
haber abusado de ella. llegar a tener rasgos muy dramáticos que, a efectos terapéuticos, no nos lleva-
ría a ninguna parte.
De hecho la madre me preguntó en varias ocasiones si yo era una “terapeuta La segunda sesión con la joven fue más extensa, más densa y más orientada
gestalt”, porque tenía una fijación temerosa con aquella primera psicoterapia hacia la solución que las anteriores. Me centré en medidas practicables para
de su hija que relacionaba con las técnicas de la Gestalt. poder establecer un vínculo que fuera diferente y menos hiriente y perjudicial
para todos. Quería introducir un nuevo tipo de comunicación que se acoplara al
contexto en que se desarrollaba la vida de ambas partes.
Durante la primera sesión traté de atenuar la desconfianza de estos padres ha-
cia la psicoterapia en general. Ellos demonizaban este oficio, al que acusaban Hasta ahora he omitido contarles que la joven se había casado hacía un año con
de aprovecharse de personas como su hija, dependientes y asustadizas, que se un escocés. Vivía ahora en el campo con él y había dejado su prestigioso tra-
dejan llevar por cualquiera. Y fuera quien fuera, esta persona o esta profesión, bajo como ingeniera en la capital. Los padres no entendían las dos decisiones.
les había quitado a la única hija que tenían. Ellos vivían en pleno centro de Munich y los dos habían
hecho excelentes carreras profesionales. Habían conoci-
Me esforcé por transmitir a los padres en esta primera sesión mi afán de seguir do al marido de Clara el día de la boda, incluso habían En las conversaciones
mediando. Trataría de transmitir a su hija, por vía telefónica, su preocupación pasado las últimas navidades en Escocia en la casa de la conmigo, el marido
por el distanciamiento que existía entre ellos. Al mismo tiempo, trataba de con- nueva pareja. B de Clara no jugaba
seguir que los padres se interesaran por el nuevo proyecto profesional que su ningún papel, más bien
hija se estaba labrando. Había dejado su trabajo para formarse como psicotera- Tras varios rodeos, en el diálogo terapéutico de la terce- podría decirse que era
peuta, estudios de los que se graduaría en poco tiempo. ra cita telefónica nos quedó claro tanto a mí como a Cla- inexistente.
ra que, de momento, no le sentaba bien la comunicación
Esta sesión sirvió de acercamiento de los padres hacia la terapia, pero aún se con los padres. En su opinión, su madre había sobrepasa-
mostraban escépticos. Intuía que estaba haciendo una labor preterapéutica, es- do sus límites con demasiada frecuencia. A ella le irritaba mucho pensar en po-
tableciendo vínculos de simpatía y de confianza hacia mi persona. Me centraba sibles conversaciones con la madre. Se ponía de pésimo humor y se le acelera-
en fomentar la esperanza de que podrían encontrar mediante la terapia una re- ba el pulso sólo de pensar en hablar con la madre por Skype. La sesión con ella
lación filioparental positiva. terminó haciéndole una propuesta de “tomarse unas vacaciones de la familia”.
Madre, padre e hija, los tres, me demostraban que querían volver a establecer Con estas palabras quería persuadir a los miembros de la familia a tomarse es-
un vínculo. En principio, no se querían hacer daño, pero lo hacían constante- ta separación como algo temporal. Incluso sería imprescindible para el tránsito
mente. Quedé con los padres para una sesión siguiente, posiblemente la última, a una nueva etapa del apego familiar. Creía poder desarrollar el acuerdo como
donde les transmitiría la posición que iba a elaborar telefónicamente con la hija. una decisión tomada por todos para un mejor y futuro porvenir familiar. El tiem-
po que Clara necesitaba para poder retomar la relación no quedó claro, pero sí
En este momento, yo planeaba cuatro sesiones más. Iba a establecer la deman- noté a través de la línea telefónica lo relajada que se había quedado con la idea
da concreta de Clara en una cita telefónica. Esta demanda la quería transmitir de no tener que contactar a los padres. Como si yo le hubiera dado el permiso
en la sesión personal de forma adecuada a los padres, adaptándola a posibles para hacerlo.
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Al mismo tiempo, la madre, a través del marido, me hizo llegar su decisión de que le envió su hija, que tuve la ocasión de leer más tarde, era corto y un tanto
no continuar con la terapia. El padre quería venir sólo, pero yo no le acepté sin absurdo, del estilo de “estoy en mi jardín escuchando cantar a los pájaros, me
haber preguntado primero a su hija por correo electrónico si le parecía bien que gusta mi vida, etc.”, pero fue una nueva fuente de contacto al ser reenviado por
yo tuviera una entrevista con su padre. Clara era mi cliente prioritaria, porque el padre a la madre. Ésta respondió a su hija por vía electrónica, mostrando in-
ella había sido la primera en establecer la comunicación conmigo. terés por su nueva profesión y su forma de vida. Este paso también motivó a la
madre a asistir a la cita común que en un principio habíamos acordado.
Yo sabía que el interés principal de la hija era que su madre acudiera a terapia.
Clara se quedó desilusionada por la negativa de la madre y en principio optamos
por suspender la terapia. Al cabo de un mes, el padre contactó de nuevo conmi- Hasta ahora el trabajo terapéutico se había centrado, en primer lugar, en en-
go, ofreciéndose de intermediario entre madre e hija, mostrando curiosidad por tender la demanda, apoyar a la joven, y mediar entre las dos partes. También
saber los resultados de la última conversación telefónica que habíamos mante- incluyó algún toque de consejos generales acerca de como llevar una rela-
nido su hija y yo. Como la demanda provenía de la hija, volví a preguntarle si es- ción entre padres e hijos a estas alturas de la vida.
taba de acuerdo en que a la próxima sesión viniera solo el padre. Ella también
se puso en contacto electrónico con el padre y, con cierta ambivalencia, optó
por apoyar la sesión. Es interesante el hecho de que simplemente el tiempo y Este caso me hizo pensar que el vínculo familiar es también algo cultural. Los
la paciencia consiguieron este cambio de opinión en ella. Esta temporización a patrones de apego de una familia española, aunque viviera en Munich, son di-
cámara lenta de las comunicaciones con los miembros de esta familia fue una ferentes a la vinculación familiar de una familia inglesa. Clara se sentía inglesa,
de las experiencias más interesantes desde el punto de vista terapéutico. Como mientras que los padres seguían sintiéndose españoles y querían vivir en Espa-
si todos, conjuntamente, estuviéramos aprendiendo a tener paciencia los unos ña después de jubilarse.
de los otros.
La última sesión con los padres fue como un caudal del río terapéutico, en el
En una constelación familiar de este tipo es importante mantener cada jugada que desembocan todos los arroyos confluyentes: la madre estalló en una mezcla
terapéutica al alcance de todos los miembros de la familia. La transparencia de de rabia y amor, acordándose a su vez de su propia madre, otra persona difícil
cada una de mis acciones terapéuticas fue lo más difícil y lo más productivo, a la que ella había tenido que atender.
porque yo intuía la cantidad de procesos psíquicos que iban pasando de sesión
a sesión en cada uno de los miembros. La información era transmitida por co- La historia familiar reveló detalles que explican algunos de los problemas de la
rreo electrónico o por teléfono a Clara. Ésta se la trasladaba a su padre, que, a joven. La madre de la madre tuvo una relación extremamente difícil con su hija.
su vez, optaba por informar a la madre. Momentos de esperanza alternaban con La madre expresó estar haciendo con su hija el mismo duelo que pasó con la
momentos de ambivalencia, sobre todo en las protagonistas femeninas. El pa- muerte de su madre. No quiere perder a su hija, aunque la terapia le sigue re-
dre medió entre ellas, tratando de seguirles el juego a las dos para pacificar la sultando algo complicado, que siente que ella no necesita y que le va a amargar
vida de los tres. la vida. Piensa a su vez que esta profesión tampoco le hace bien a su hija, a la
que valora infeliz en estos momentos. Para la madre, la Psicoterapia sigue sien-
En la siguiente sesión acordé una estrategia con do el origen de la desvinculación de su hija. Aún así está dispuesta a involucrar-
Yo sabía que el padre en la que yo haría de intermediaria. Invi- se, porque no la quiere perder.
la jóven seguía té a Clara a que le mandara a él, por vía electró-
sin querer entrar nica, una historia breve de su vida reciente, sus
en contacto con intereses y sus progresos, con el objetivo de des- Al mismo tiempo, la madre quiere disfrutar de la vida que le queda con su
la madre, pero el preocuparlo y hacerle ver que con la terapia ha- marido, sobre todo viajando, y la terapia le parece un obstáculo para ello.
padre tendría bía remodelado su vida y que quería hacerle par-
la opción de tícipe de ella. b
reenviar ese Dos días después de la sesión me manda un correo electrónico donde me espe-
correo a su mujer. El correo le llegó al padre, que en ese momento cifica que quiere probar un camino nuevo: dice que va a comenzar una psicote-
pasaba unos días sin su mujer en Sevilla. El relato rapia en España durante las vacaciones. Me pide que se lo transmita a su hija.
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Cuando le paso esta información a Clara se queda contenta, aunque sigue sin
ganas de retomar la relación con la madre. Dice que se lo está pensando, pe- Comentario
ro que le agrada saber que su madre va a hacer terapia. También le gusta que
los padres hagan una vida juntos separándose de ella. Se siente relajada y más Roberto Pereira
independiente.
El caso que nos relata Corina Ahlers, y que aquí se comenta, resulta de un gran
interés, no sólo por su desarrollo, sino por lo poco usual que resulta, por varios
Aquí termina nuestra terapia/historia de verano, tras la que todos nos vamos motivos:
de vacaciones, cada uno a su país. No puedo decir cómo seguirán vinculán-
dose los miembros de esta familia, pero sí entiendo que se han desarrollado - En primer lugar, tal y como destaca la terapeuta, por tratarse de una terapia
importantes procesos psíquicos en cada uno de ellos. La esperanza sigue que integra y recoge distintos contextos culturales, todos europeos, pero bas-
ambivalente, pero hay una visión de posibles pasos a dar, concretos y rea- tante diferentes entre sí: España, Inglaterra y Alemania. Y no sólo referente a
lizables, cuya puesta en marcha ya depende de iniciativas individuales en la familia, natural de España, que vive en Alemania, y cuya hija hace años que
un futuro. vive en Inglaterra, casada con un escocés; sino también por la propia terapeu-
ta, de familia de origen alemán, pero nacida y criada en España, que cuando
inicia sus estudios universitarios viaja a la ciudad de origen de la familia ale-
He hecho una intervención sencilla en el sistema familiar, tratando de generar mana y donde se queda tras finalizar éstos para desarrollar toda su vida pro-
formas de contacto mutuo más positivas, adaptadas al ciclo vital de cada gene- fesional – hasta la fecha – aunque regularmente viaja a España, donde con-
ración. La semilla psicoterapéutica ha consistido en llevar el proceso del diálogo serva una vivienda. Es su dominio del idioma, y también su constante relación
adaptándose a las circunstancias geográficas y al proceso psíquico individual con España lo que hace que con cierta frecuencia reciba a familias españolas
de cada una de las tres personas. Como terapeuta yo llevaba el cronómetro y el que residen en Alemania.
temporizador, y con ellos capeaba el temporal de emociones para llegar a com-
promisos de diálogo y de comportamiento que podrían ser opciones para víncu- - En segundo lugar, por la diversidad de técnicas de comunicación utilizadas.
los más constructivos en esta familia. Éstas incluyen extensas llamadas telefónicas nacionales e internacionales,
uso del correo electrónico, y entrevistas personales, reuniendo alguna de ellas
En la actualidad, responde a lo que creo poder ofrecer en terapias familiares a la dispersa familia. En realidad, no resulta muy raro hoy en día, en la que
que ya no suelen ser conjuntas en el espacio de mi oficina, que utilizan otros los medios electrónicos permiten un contacto más próxima y una comunica-
medios de comunicación (internet, teléfono, skype…), pero que siguen siendo ción más fluída en familias transnacionales como la protagonista de este caso.
muy importantes para lograr enlaces positivos y reconfortantes. Me gusta ser an-
fitriona para crear escenarios donde las familias bi o multiculturales, migratorias - En tercer lugar, por la diversidad de intervenciones utilizadas, no sólo tera-
o simplemente globalizadas, puedan desarrollar vínculos emocionales adecua- péuticas, sino entrando también en el campo de la mediación, en este caso,
dos en un mundo global. mediación generacional en la que la terapeuta, o mediadora en ese momen-
to, acepta servir de vía e comunicación entre los miembros de una familia
con grandes dificultades para hacerlo, pero que permiten que la mediadora/
Nota: Status Quo después del verano: terapeuta lo facilite. Especialmente relevante resulta la agilidad con la que la
autora cambia de rol, sin que por su relato se adivine dificultad alguna para
La madre logró entablar contacto con psicoterapeutas en su país, y obtuvo hacerlo.
una dirección en Madrid donde ahora hace sesiones por internet. El profe-
sional le ha gustado, e incluso le está mandando tareas que ella hace de - Finalmente, porque se trata de una profesional terminando su formación te-
vez en cuando. Se ha dado cuenta que la terapia puede ayudar. El padre rapéutica – ignoramos en qué orientación, pero dada la demanda de terapia
sigue detrás de la madre, algo perdido y sin voz propia, más o menos igual familiar no resultaría extraño que fuera sistémica –, lo que añade un plus de
que al principio. Y Clara sigue queriendo mantener a sus padres a distancia. complejidad a la intervención.
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MOSAICO 64 Terapia familiar sistémica breve entre tres países: Acuerdos entre Alemania, España e Inglaterra.
El caso nos presenta, de inicio, una demanda por parte de la única hija de una “sobrepasar los límites”, con un claro contenido sexual, “había dormido con sus
familia que quiere resolver antiguos problemas con sus padres, con quienes padres, compartiendo la cama matrimonial, hasta los 18 años. Su madre pasea-
mantiene una relación conflictiva, especialmente con la madre, a quien acusa ba desnuda a su lado”, mientras que la versión de los padres “era diferente a
de “sobrepasar los límites”, aunque sin nombrarlo, deja entrevar la posibilidad la de su hija: según sus padres, ella había sido muy asustadiza desde pequeña,
de abusos sexuales. Guarda también rencor al padre, probablemente por su in- estaba llena de miedos y no había manera de sacarla de la cama matrimonial”.
acción, del que dice que era un alcohólico. Recordemos que este ha sido uno de los grandes debates en la psicoterapia
desde que Freud cambia de opinión, y en lugar de prestar crédito a las acusa-
A pesar de que lleva años viviendo fuera de casa, que está casada y aparente- ciones de abusos - especialmente de hijas hacia padres -, las califica como fan-
mente con una vida bastante estable, no ha resuelto la separación con la fami- tasías achacables a un conflicto edípico dentro de la sintomatología histérica.
lia de origen, mostrando lo que parecen problemas de apego ambivalente en
su relación con ellos. Ella se presenta como la que reclama una terapia familiar, Este punto de vista tan destructivo para muchas hijas abusadas, que compro-
estando dispuesta a viajar de Inglaterra a Alemania, las veces que sean nece- baban cómo los terapeutas se unían a la incredulidad familiar y social hacia sus
sarias, para llevarla a cabo. Por el contrario, los padres, la madre especialmen- denuncias, ha ido revertiéndose paulatinamente en los últimos años, en los que
te, no se muestra muy entusiasmada, y la mayor parte del trabajo terapéutico se ha escuchado mucho más las denuncias presentadas incluso muchos años
inicial va a consistir en crear las condiciones favorables para hacer una terapia. después. Sin embargo, ni todos los relatos eran fantasías en la época de Freud,
ni todos son ciegamente creíbles en la actualidad. Las dudas que puede tener
Una primera reflexión se relaciona con ésta demanda: ¿Qué es lo que impul- la terapeuta al respecto parecen disiparse en la evolución de la terapia, aunque
sa a la hija a comenzar una terapia familiar en estos momentos? Con los datos siempre quedará la duda de si la dificultad de Clara para retomar el contacto
que tenemos, podemos hacer la hipótesis de que por segunda vez es una re- con su madre, el enfado que éstos le producen, así como la actitud ¿reparadora?
lación de pareja la que impulsa a Clara a intentar una terapia. La primera vez del padre, o el hecho de que la madre termine realizando una terapia, pudieran
se relaciona con el fracaso de una de ellas. Ahora da la impresión de que es lo tener relación con los abusos ocultos.
contrario: la estabilidad de una nueva relación, con alguien del que no se ha-
bla, del que casi nada se sabe, y que tampoco parece despertar mayor interés La terapeuta hace especialmente una gran labor de creación de motivación te-
en los miembros de la familia que consulta. Pero parece una base segura des- rapéutica en una familia que tiene una impulsora evidente en la hija (¿aunque
de la que la hija hace un nuevo intento de desvinculación. O de revinculación con cierta ambigüedad?) y grandes resistencias en los padres, especialmente
como plantea la terapeuta, pero con la distancia adecuada para que la hija no en la madre. El desarrollo de una alianza terapéutica con intervenciones a múlti-
se sienta invadida por la madre, y cesen los reproches y culpabilizaciones que ples bandas, y por diversos medios, es una de los resultados más relevantes de
les hacen sufrir. la compleja intervención.
Tampoco debemos olvidar el hecho de que Clara está terminando su formación Una intervención siempre respetuosa con lo que manifiesta cada uno de los
como psicoterapeuta. No sería extraño que haya juzgado necesario resolver un miembros de la familia, apoyándose siempre en lo que podría resultar positivo
importante problema relacional que le invade y seguramente altera mucho, antes para reestablecer la vinculación que todos sentían como perdida. Vinculación
de comenzar a tratar de resolver problemas similares en sus futuros pacientes. en la que las distancias iban a ser diferentes, en algo que parece no sólo acep-
tado, sino deseado por los diferentes miembros de la familia: Conectarse y co-
No cabe duda de que el punto de partida de la hija es complicado. Trata de se- municarse sí, pero cada uno en su lugar.
pararse de una madre a la que acusa de que “había sido muy manipuladora
desde siempre, llegando a sobrepasar sus límites personales ”, mientras que su
padre, “no supo protegerla de una madre intrusa y abusadora”. Bilbao, Octubre de 2015
Correspondencia: evntf@[Link]
Se plantea en este momento uno de los grandes dilemas éticos a los que a veces
debe enfrentarse un psicoterapeuta: una hija que acusa a uno de sus padres de
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
Key words.
Resumen. Lucía Pérez Portas. Adult attachment interview, insecure attachment avoidant, obsessive, asperger, mourning, systemic.
El siguiente artículo versa sobre un caso clínico Alejandra Trujillo Borrego.
(Fea Psicología
Es Calidoscopi. PalmaClínica).
de Mallorca.
abordado en la USMC Villamartín de un adulto
luciaperezporta@[Link]
davidriera@[Link]
joven al que se le administra la entrevista Unidad de Salud Mental Comunitaria-Villamartín; Introducción.
de apego adulto (Adult Attachment Interview) c/La Feria, s/n. Villamartín (España).
El siguiente trabajo se realiza tras la administración de la entrevista del apego
(George, Kaplan y Main-1985), pudiendo explorar adulto en un paciente con apego de tipo inseguro, diagnóstico diferencial de
el tipo de apego, (inseguro-evitativo) y analizar Palabras clave. rasgos obsesivos de la personalidad y Trastorno Generalizado del Desarrollo del
los rasgos de personalidad que ha conformado Entrevista apego adulto, tipo Asperger. La evaluación y tratamiento se realiza en consulta de un servicio
en función de los vínculos desarrollados con los apego inseguro evitativo, de salud mental público de Andalucía (España), en las llamadas USMC (dispo-
obsesivo, asperger, sitivos de atención comunitarios a adultos y trastornos de la infancia y la ado-
progenitores; pudiendo orientar la intervención duelo, sistémica. lescencia que no revierten tratamiento de mayor intensidad). Las USMIJ son las
familiar posterior iniciada en el dispositivo. Unidades de Salud Mental Infanto-Juveniles, que atienden trastornos de mayor
gravedad en esta población y que precisan de intervenciones de mayor impacto
(Plan Integral de Salud, 2008).
La entrevista del apego adulto (George, Kaplan & Main, 1985), intenta explo-
rar la historia vincular de la persona y lo que piensa sobre la misma; siendo es-
pecialmente relevante estudiar la coherencia global del discurso del sujeto para
poder obtener una representación del estilo de apego que ha podido desarro-
llarse en el evaluado y posiblemente intergeneracionalmente, en esta familia;
siendo más probable que se perpetúen los estilos maternos, que los paternos.
Incluye elementos de cuestionario estructurado y de entrevista clínica y las pre-
guntas (17 en total) deben ser formuladas en un orden fijo. En ella, se solicitan
dos tipos de informaciones: evaluaciones generales de la experiencia y episo-
dios biográficos específicos. Tras la codificación de la entrevista, podría diferen-
ciarse cuatro tipo de apegos, equivalentes a los descritos por Ainsworth (1978).
Las dudas clínicas, unidas a los datos que aparecen en su historia familiar,
nos hacen sospechar que exista un apego de tipo inseguro evitativo como base
en la conformación de su estructura de la personalidad.
Tras el empleo de esta entrevista y clarificar aspectos relevantes de la historia
vincular; podemos entender de forma más profunda los rasgos de personalidad
desarrollados, así como mecanismos de defensa habituales en el individuo; con-
siderando una herramienta de elevada utilidad y altamente esclarecedora para
el diagnóstico diferencial.
Con este caso clínico podemos valorar la utilidad de esta entrevista para la
evaluación del apego, la lectura relacional del síntoma y diseño del plan tera-
péutico.
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
CASO CLÍNICO. una actitud de respeto ante la libertad de elección de su padre y no ahondando
en argumentos con matices emocionales. No obstante, pasa la mayor parte del
El paciente es un varón de 22 años, que empiezo a atender en 2013 en una tiempo solo en la casa, porque el padre está trabajando o con su pareja.
Unidad de Salud Mental Comunitaria (USMC) rural, en la Sierra Norte de Cá-
diz. Mantengo seguimiento realizado por la psicólo- Somáticos:
ga clínica anterior, la cual señala en el último infor- Madre: fallecida en primavera de 2011 tras proceso oncológico de escasos me-
La anterior referente, sospecha me (2011), que no existe una demanda clara por ses de evolución. Al paciente se le niega la gravedad de la enfermedad, hasta
de un posible diagnóstico de parte del paciente. Previamente había mantenido pocas semanas antes de morir su madre.
Asperger; no obstante, no apa- consultas por ser un joven adulto que ha seguido Fallecimiento de ambos abuelos con cinco meses de diferencia entre ambas
rece información evolutiva reco- tratamiento en la USMIJ del mismo área y haber pérdidas. La muerte del abuelo materno (hace 10 años) fue muy inesperada y
gida en historia de USMIJ que perdido recientemente a su madre, negando la fa- supuso muchos cambios relacionales en la familia (ver más adelante).
permita clarificar las sospechas. milia y él mismo, que esté presentando dificultades
reseñables en la elaboración del duelo. b Salud Mental:
La madre estuvo en seguimiento psicofarmacológico por psiquiatra de la misma
USMC por cuadro ansioso-depresivo, tras fallecimiento de su padre. El marido
ANTECEDENTES FAMILIARES. señala aspecto depresivo de la madre, así como actitudes fóbicas.
Estructura familiar:
Padres casados y madre fallecida cuando el paciente contaba con 18 años de ANTECEDENTES PERSONALES:
edad. Padre panadero, habitualmente trabajando en el negocio de la familia de
origen. La madre era ama de casa. Desarrollo evolutivo:
El paciente es el mayor de dos hermanos (ella de 19 años). El padre tiene - Desarrollo evolutivo dentro de los parámetros normales de crecimiento.
51 años, siendo el tercero de diez hermanos, seis mujeres y cuatro varones. El - Buen rendimiento escolar hasta finalizar la primaria.
abuelo paterno del paciente compró una venta que posteriormente, convirtió en - Balanceo como forma de calmarse, siempre lo hace solo en su cuarto. En
panadería. Además, tienen tierras para el ganado; siendo todo empresa común la actualidad lo mantiene: se pone los cascos con música, se aísla y mueve
de la mayoría de los hijos. La abuela paterna tiene 74 años. el cuerpo rítmicamente.
La madre era la mayor de cinco hermanos. La hermana que le sigue tuvo un - Tiende a la sumisión en las relaciones y a mostrar una actitud complaciente
hijo dos años mayor que el paciente con el que mantenía una relación muy es- “excesivamente bueno”.
trecha hasta los 10 años, ya que vivía con la abuela por no ser reconocido por su - La madre tendía a tolerar con dificultad los momentos de rebeldía y autoafir-
padre. Posteriormente, su madre rehízo su vida con otro hombre. Esta mujer es mación del hijo.
la que mantiene una muy estrecha relación, en la actualidad, con la hermana del - Baja autoestima. Idea sobrevalorada de sobresalir/fama.
paciente. La abuela materna, de igual nombre que la hermana, tiene 71 años. - Interés por el futbol y las artes marciales, en las ideas filosóficas.
La familia nuclear convive desde hace 20 años en una vivienda en la planta - Siempre se ha sentido más cómodo con los niños pequeños.
alta de la casa familiar materna (incluso tras haber fallecido la madre), en don- - Retraimiento desde aproximadamente los 10 años de edad, coincidiendo
de reside la abuela materna y la visita a menudo otra de sus hijas. Tras fallecer con el fallecimiento del abuelo materno
la madre, la hermana pasa la mayor parte del día con la abuela y la tía materna,
estando el padre y el hijo en la planta de arriba con escasas relaciones con di- Somáticos:
chas mujeres; ya que tienden a recriminar que el padre tenga una nueva pare- Niega la existencia de antecedentes relevantes.
ja a los pocos meses de morir la esposa. Esta otra mujer, vive con sus hijos en
otra localidad y evita ir a la casa de su pareja para que no existan conflictos. La Salud Mental:
abuela ha amenazado a su yerno que se atenga a consecuencias si lleva a vivir El paciente es valorado cuando tiene 16 años, en la USMC y se deriva para se-
allí a la nueva pareja y el hombre no quiere vender la vivienda por temor al enfa- guimiento en USMIJ, donde tiene historia anterior, desde los 10 años, por retrai-
do de la hija. El paciente se posiciona junto al padre, manteniendo únicamente miento y miedos diversos, leve hipotimia y momentos de ansiedad en los que
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
deja de ir al instituto. La demanda del chico en USMIJ no es clara, va porque cree que eso fue el detonante y que de forma la-
sus padres le llevan y dice que quizás le gustaría tener más confianza en sí mis- tente estaba el duelo por su madre.
mo. La clínica tiende a remitir a lo largo del tiempo. Los padres explican que
ha mejorado, a pesar de haberle diagnosticado a su madre un cáncer de colon Objetivable:
(aunque a él se le está reservando la gravedad de la enfermedad). Se deriva pa- Cabe destacar que en diferentes momentos de
ra seguimiento en USMC por cumplir la mayoría de edad. su vida, que han supuesto situaciones de estrés
(más grave: muerte de su madre), la familia ha
pedido cita en Salud Mental por su retraimiento, el
EXPLORACIÓN EN PRIMERA CITA EN USMC. paciente ha aceptado acudir y ha reconocido cier-
to malestar, que relativamente rápido ha mejora-
Consciente, orientado en T/E/P. Colaborador. No alteraciones en la esfera de la do, por lo que ha contado con múltiples altas. Po-
atención ni las capacidades mnésicas. Refiere una excelente memoria (que lue- dría entenderse que el chico tiende a evitar tomar
go comprobamos que no es así en la autobiográfica). No alteraciones en la psi- contacto con el dolor, y con ayuda psicofarmaco-
comotricidad gruesa y fina. Tendencia a la hipotimia. Abulia. Angustia. “Acuden lógica y su esfuerzo, ha ido retomando lo que en
a mi mente y mi pecho, haciendo que no encuentre consuelo ni sentido algu- su contexto entienden por normalidad o mejoría.
no a mi vida”. Sensación de ser raro, diferente a los demás. Desinterés gene- Él tiende a reprimir su malestar como mecanismo
ral, y abandono de actividades (verbaliza planes de hacer selectividad e interés de defensa ante situaciones que no sabe gestio-
por un grado de Asia Oriental, módulo de Educación Física, pero comienza y nar a nivel emocional.
abandono en escaso tiempo). Discurso coherente, adaptado a contexto. No se Refiere que, tras el fallecimiento de su madre,
aprecian alteraciones formales del pensamiento. No alteraciones en la esfera se produce un desmembramiento del núcleo fa-
psicótica. No alteraciones en la actualidad en la esfera alimentaria. Pesadillas. miliar (él vive casi solo en el piso de arriba, porque su hermana se queda con la
Alteraciones del ritmo de sueño. No alteraciones de los hábitos, ni control de im- abuela en el piso de abajo y el padre está todo el día fuera por trabajo y varias
pulsos. No vivencias anómalas del self. Juicio de realidad conservado. relaciones de pareja). “Estoy acostumbrado a estar solo, no necesito a la gente,
Carácter serio. Ausencia de relaciones con pares de iguales. Manifiesta un como mi hermana”. No cuenta con ningún confidente.
claro interés por las actividades en solitario. Pasa muchas horas solo en su cuar- Explica que cuando la abuela materna enviudó, la madre pasaba todo el día
to, pensando, escribiendo, dibujando comics mangas… Refiere incomodidad en casa de la abuela. Acostumbraban a ir a ver a los abuelos, tíos y primos pa-
ante el contacto físico y las expresiones de afecto. Niega interés por relaciones ternos para comer juntos los domingos y de repente, dejaron de acudir a esas
de pareja. Se aprecian rasgos de personalidad obsesivos, con importante nece- citas, que a él le gustaban. Finalmente, el padre las mantuvo y él decidió acom-
sidad de control, perfeccionismo y elevada autoexigencia. Marcada tendencia a pañarle. Cuenta esto sin enfado hacia la madre, pero parece que cree que ella
la intelectualización y excesiva racionalización, como mecanismos de defensa. no debía haberlo hecho; ya que desde entonces recuerda que los padres nunca
Comunicación verbal: lenguaje elaborado, aprosodia, bradilalia, abunda el uso estaban juntos “mi padre en mi casa y mi madre con mi abuela. Podíamos pa-
de “quizás”, le cuesta comprometerse con su discurso, no termina las frases. sar toda la tarde allí y a mí nunca me hablaba, yo jugaba solo, a mi abuela sí, a
Niega consumo de sustancias y alcohol “a día de hoy tengo pensado no pro- mí únicamente para decirme que no hiciera algo que no le gustaba”. El padre
bar el alcohol”. Ausencia de trastornos de conducta. Adecuado contacto visual. aclara que quizá le molestara que su esposa pasase tanto tiempo con la madre
y no reservase un espacio para el poco tiempo que el trabajo le permitía estar en
casa. No obstante, aclara que lo entendía e incluso lo justificaba.
ANÁLISIS DE LA DEMANDA. - Familia con dificultades para dar sostén emocional y percibir y dar respues-
ta a las necesidades emocionales de los hijos.
EL SÍNTOMA: la inhibición y retraimiento - Divorcio emocional padres.
QUÉ: - Apego de tipo evitativo/distanciado.
Explícito e implícito: - Discurso muy racionalizado, aunque conserva cierta capacidad de intros-
Refiere estar períodos de tiempo largos llorando, que no le encuentra sentido a pección.
la vida. En principio relacionaron con un desengaño amoroso, pero actualmente - No se siente importante como para que un tercero se interese por él.
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
- P
ertinencia: Menciona los aspectos relevantes sobre los que se le pregun-
ta, no se disgrega en explicaciones y a veces, podría impresionar como res-
puestas excesivamente escuetas.
- Coherencia: Habla con claridad.
Tras valorar los recuerdos que el paciente tiene sobre su crianza y relación con
sus padres, impresionan como progenitores emocionalmente distantes y con
dificultades para entender el estado emocional de los hijos, dando respuestas
insuficientes a sus necesidades. Posiblemente no percibían adecuadamente
las demandas de apego del hijo. La madre parece funcionar a nivel organiza-
tivo e incluso a dar respuesta cuando su hijo no “funciona” adecuadamente,
pidiendo ayuda especializada, por lo que podríamos suponer que se le da es-
caso valor a las relaciones afectivas para crecer y desarrollarse y cierta frialdad
emocional entre ellos. Estas características tienden a observarse en padres con
estilos de apego distanciado o evitativo, los cuales consiguen mantener una vi-
da familiar y social normalizada, siendo funcionales en proveer de cuidados no
afectivos.
En este tipo de crianza, cuando el hijo es aún bebe y expresa señales afectivas
y búsqueda de proximidad de la figura de apego, tienden a ser ignoradas y si el
tenían una relación correcta y que su madre se preocupaba porque hiciera las niño protesta, puede provocar rechazo en dicha figura. Finalmente, estos niños
cosas bien. Por otra parte, los adjetivos que describen su relación con el padre tienden a inhibir estas expresiones de afec-
son: autoridad, divertida, breve, miedo y poca seriedad. Con el padre recuerda to y búsqueda de consuelo y satisfacción de
Mientras se mantenga
algunos momentos lúdicos. En resumen, su discurso minimiza las experiencias sus necesidades; evitando que el cuidador
de este modo, podrá
negativas en relación al apego y las descripciones de sus padres son altamen- se aleje de él y adquiriendo una representa-
percibir menor
te favorables, no contando con evidencias que sostengas dichas representacio- ción interna de que él es responsable de sí
rechazo del cuidador
nes globales. mismo y no debe apoyarse en otros. B
y tiende a desarrollarse
No vive las separaciones con especial dificultad, cuando se le pregunta al res- Es importante tener en cuenta que el pa-
un falso afecto positivo
pecto y mantiene imagen de independencia. ciente es un adulto joven donde aún no es-
entre ambos.
Se observa una tendencia a mantener una actitud escéptica, que valora que tán fortalecidos los mecanismos de defensa
haya podido ser para protegerse. Suele decir que él es el culpable de lo que le y es más permeable a cierto cuestionamien-
ocurre o al describir situaciones, explicar que debería haber hecho otra cosa, no to. Impresiona presentar un trastorno de la vinculación en la infancia que está
apareciendo aspectos relacionales. conformando rasgos anómalos de la personalidad.
Tiende a evitar relaciones íntimas con otros adultos y sólo aparecen dos ami- Posteriormente a la entrevista, el paciente empieza a valorar que su hermana
gos de la infancia con los que cree tener un lazo estrecho, aunque hablan de tiene las mismas dificultades que él y comenta anécdotas de cómo convive con
forma esporádica. sus compañeras de piso en la ciudad que estudia.
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MOSAICO 64 Importancia del apego en la conformación de rasgos de personalidad: Entrevista del apego adulto.
y sobre todo, espontáneo. Cuando ambos abuelos fallecen, se reestructuran las En el momento actual, hemos podido ahondar en estas cuestiones con padre
relaciones familiares, lo cual supone que la madre se encargue del cuidado de e hijo de forma conjunta e impresiona en el primero un interés genuino por ayu-
la abuela materna de forma muy estrecha, dejando en un segundo plano la re- dar a su hijo. Ambos están dando pasos de la mano cuando conocen juntos la
lación con hijos y esposo. El marido, pese a admitir cierta contrariedad porque realidad subjetiva de su historia familiar y se identifican en sus dificultades pa-
la mujer no pasa con él ni el escaso tiempo que le permite el trabajo estar en el ra identificar y expresar emociones personales y ajenas, así como de evitar si-
hogar con su familia nuclear, cuando el hijo insiste durante la terapia “es algo tuaciones que supongan conflictos, aunque supongan pérdidas relevantes. El
que molesta, aunque conscientemente no lo sepas”, tiende a justificar el com- padre expresa en la última sesión que los tres (padre e hijos) están solos y de-
portamiento de la mujer. Recuerdan que la madre no permitía que se cuestio- berían estar unidos, empezando a tomar conciencia de su responsabilidad al
nase a la abuela materna. respecto. Planteamos la posibilidad de que pueda unirse esta tercera persona
Cuando exploramos el holón conyugal, podemos comprobar que ambos a terapia (la hermana), de manera que el caleidoscopio (que está formado por
miembros de la pareja respetan de forma llamativa la relación que el otro man- tres espejos) quede completo en esta familia y las realidades se acerquen a un
tiene con su familia de origen y que favorecen que no existan fricciones o des- punto en común más beneficioso para cada uno de ellos.
avenencias entre ellos. No obstante, ninguno participa de forma más estrecha
de las relaciones que puedan desarrollarse
con la familia política. De manera que, mien-
Este nunca lo ha vivido tras ambos cuidan de la familia de origen e Bibliografía
así, pero cuando se lo incluso en la empresa familiar, los hijos que- Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E. & Wall, S. (1978). Patterns of Attachment: A Psycho-
señalo en consulta, dan relegados a un segundo puesto. Tanto la logical Study of the Strange Situation. Hillsdale, NJ: Erlbaum.
se sonríe cuando se madre como el padre son los hijos prestigio- Allen, J., & Fonagy, P. (2002). The development of mentalizing and its role in psychopathology
da cuenta y de repente, sos en su familia de origen. En la familia pa- and psychotherapy. Technical Report. Topeka, KS: The Menninger Clinic, Research Department.
recuerda que sus terna, existe un hermano mayor que debido Bowlby, J. (1993). El Apego: El apego y la pérdida I, Barcelona: Paidós América.
hermanas le habían a sus dificultades e inestabilidad emocional, Crespo, M. M., Girón, S., Martínez, J. M. y O¨Ferrall, C. (2014). Apego adulto y comorbilidad psi-
dicho que cuando él es el hijo que se gana todos los favores de la quiátrica en pacientes alcohólicos. A propósito de un estudio exploratorio. Mosaico, 58, 18.
hizo el servicio militar, abuela paterna. Sin embargo, tanto para el Fonagy, P. & Target, M. (1997). Attachment and reflective function: Their role in self-organization.
Development and Psychopathology, 9, 679-700.
su padre lloró, lo cual no abuelo paterno como para todas las herma-
ocurrió con su hermano nas, es el padre del paciente el señalado co- Girón, S. (2002). La teoría del apego en el abordaje clínico de las drogodependencias. Revista de
la Asociación Proyecto Hombre, 42, 5-9.
mayor (el díscolo) mo valeroso y responsable. b
Lecannelier, F. (2002). El legado de los vínculos temprano: Apego y autorregulación. Revista Chi-
y se emociona. El matrimonio se conoce en la plaza del lena de Psicoanálisis, 19 (2), 191-201.
pueblo con los 14 años de ella y los 17 de Vetere, A. y Rudi D. (2008). Terapia Sistémica y Narrativas de Apego. Journal of family therapy,
él. Recuerda que se gustaron, pero no pue- 30, 374-385.
de añadir nada más. Ambas familias estaban de acuerdo y daban su beneplá- Junta de Andalucia (2008). II Plan Integral de Salud Mental de Andalucía (PISMA), Sevilla: Con-
cito. No tuvieron prisa en casarse y lo hicieron 10 años después, lo cual, dado sejería de Salud.
el nivel sociocultural de los mismos, podía considerarse como una ausencia de Yárnoz, S., Alonso-Arbiol, I., Plazaola, M. y Sainz, L. M. (2001). Apego en adultos y percepción de
interés por salir del hogar materno. El mito estructurante de la pareja podría es- los otros. Anales de psicología, 17 (2), 159-170.
tar relacionado con la perpetuación de las relaciones con las familias de origen
y la empresa familiar, a pesar de la creación de una nueva (ya que se espera de
ellos que nutran con nietos a ambas familias).
Impresiona que han tenido un acuerdo implícito en el matrimonio respecto a
sus relaciones familiares, pero cuando tras el fallecimiento del abuelo, se hace
más evidente para el hijo, es egodistónico para el mismo, identificándose con
el padre, al cual se acerca por primera vez en su vida (anteriormente más cer-
ca de la madre por el tiempo que pasa a su lado, no por motivos de tipo más
emocional).
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MOSAICO 64 “Hace 25 años en la FEATF” (2016).
Comenzamos en este número una nueva Sección de Mosaico que Las propuestas fueron variadas, pero
recordará a los veteranos, y contará a los recientes socios de las finalmente se impuso –no olvidemos
asociaciones miembros la historia de la Featf. Y como es lógico, que estábamos en pleno transición po-
comenzamos con su fundación… hace 25 años. lítica descentralizadora y con el estado
autonómico en plena efervescencia –
la creación de Asociaciones Autonómi-
La Fundación de la FEATF cas que confluirían en una Federación.
No sabemos exactamente quiénes
La Federación Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF) se fundó asistieron a esa reunión, no se levan-
en Barcelona, en la Academia de Ciencias Médicas, sede a la sazón de la Socie- tó Acta, pero si tenemos la relación de
tat Catalana de T.F. (SCTF) en la mañana del 4 de Mayo de 1991. Se hallaban asistentes a esas Jornadas, buena par-
presentes en ese momento los representantes de las 5 Asociaciones Autonómi- te de los cuales asistieron a la Asam-
cas que se habían creado hasta ese momento en España, los cuales firmaron el blea. (Figura 1)
documento fundacional y conformaron una Junta Directiva provisional.
En los años siguientes fueron fundán-
Junta y fundación fueron ratificadas posteriormente por la I Asamblea General dose las asociaciones previstas. La pri-
de la Federación, que tuvo lugar en Sevilla, durante la celebración de las XII Jor- mera fue la del País Vasco, fundada en
nadas Nacionales de Terapia Familiar (en adelante, T.F.). 1984, a la que siguieron, sin prisa pe-
ro sin pausa, Aragón, País Valenciano,
Pero, ¿cómo se llegó a esa Fundación? ¿Cuál fue el proceso constituyente? ¿Qué Madrid y Cataluña. Ya con cinco aso-
antecedentes tuvo? ¿Quién participó en el proceso? ciaciones formadas se consideró que
había base suficiente como para pro-
Antecedentes ceder a la fundación de la Federación,
Los antecedentes más lejanos se remontan a Mayo de 1981, en lo que se deno- así que se organizó una comisión con Figura 1. Listado de asistentes a las IV Jornadas de Vitoria
minó “I Encuentro de Terapeutas Familiares de España”, cuando se reunieron un representante de cada una de es- de 1983, que se reunieron en Asamblea durante la celebra-
en el Ateneo de Zaragoza un grupo de psicoterapeutas que, formados fuera de tas asociaciones, que en las Jornadas ción de éstas y aprobaron organizar Asociaciones de TF de
España, principalmente en Suiza y EEUU, habían comenzado a practicar la T.F. de 1990, en Toledo, presentó un primer ámbito autonómico que posteriormente confluirían en una
en nuestro país. borrador de estatutos. Durante la asam- Federación.
blea que tuvo lugar en esas Jornadas se
Un año después volvieron a reunirse en Barcelona, ya con un contenido científi- constituyó formalmente una Comisión Gestora para la redacción final de los es-
co, en lo que fueron las II Jornadas Nacionales de T.F., dando nombre a los en- tatutos. La componían los a la sazón presidentes de las cinco asociaciones ya
cuentros que desde entonces viene celebrándose con perseverancia encomia- fundadas: por la Madrileña, Jose Antonio Ríos; por la Catalana, Juan Luis Lina-
ble y regularidad anual. Ese mismo año 1982 tuvieron lugar las III Jornadas en res; por la Valenciana, Ricardo Sanz; por la Aragonesa, Alberto Carreras y por
Segovia, a finales de Octubre, fechas que se mantendrían a partir de entonces. la Vasca, Roberto Pereira. A sus reuniones se incorporó después, y como re-
Un año más tarde, las IV Jornadas se convocaron en Vitoria, donde tuvo lugar el presentante de la Asociación Andaluza, que estaba en vías de creación, Pedro
acto pre-fundacional de la Federación. Guilló.
Ya se venía hablando -desde Segovia- de la necesidad de organizar una Asocia- La Comisión Gestora, tras varias reuniones, culminó su trabajo con la ya citada
ción que se ocupase, entre otras cosas, de coordinar las Jornadas Nacionales fundación de Barcelona, a la que acudieron sus miembros una vez aprobada la
que iban creciendo en complejidad en cada una de las convocatorias. Así que, incorporación a la Federación por las Asambleas Extraordinarias de sus respec-
durante las Jornadas de Vitoria, se reunieron en Asamblea todos los asistentes tivas Asociaciones, y con la solicitud firmada por todos y cada uno de los miem-
interesados para debatir la creación de algún tipo de organización común. bros de sus Juntas Directivas.
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MOSAICO 64 “Hace 25 años en la FEATF” (2016).
Figura 2. Fotos de los firmantes del Acta Fundacional de la Featf. No existe foto que recoja el
momento – lo que ilustra muy bien el cambio de los tiempos, algo así sería ahora impensable –
por lo que hemos utilizado fotografías de más o menos esa época: Jose Antonio Ríos, Juan Luis
Linares, Roberto Pereira, Ricardo Sanz y Alberto Carreras como Pr., Vicepr., Secr., Vicesecr. y Tesor.
Respectivamente.
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MOSAICO 64 Recensiones.
PENSARSE: PRODUCCIÓN Y USO DE LA CONCIENCIA de las menos adaptadas. La mente consciente organiza al cerebro, y el orden, la orga-
nización que le impone, es distinto a las neuronas que lo componen y le añaden algo.
Alberto Carreras Pero, para nuestro gusto de terapeutas familiares, falta todavía que el autor nos ayude a
Zaragoza 2015. saltar un último escalón: hasta ahora hemos ido caminando por los puentes que aproxi-
man la psique al cerebro, pero partiendo de este. En el último texto: “Neurociencias y
El libro que nos presenta Alberto Carreras constituye, él lo dice, un ajuste de cuentas con Terapia Sistémica: O el final de cuatro mitos”, Alberto apunta a cómo las relaciones fami-
ciertas creencias infantiles que él y, con él, muchos de nosotros educados en contextos liares y sociales van moldeando nuestro cerebro a lo largo de la vida.
semejantes, recibimos: la creencia en la existencia de una alma individual, inmaterial e
inmortal. Una creencia que, cuando fuimos mayorcitos y más sesudos, se permutó en Para ello, caminamos con taxistas londinenses que, según los investigadores del Univer-
la consideración de la experiencia subjetiva, personal, como la única fuente de verdad y sity College de Londres, tienen un hipocampo mayor de lo habitual, a fuerza de conducir
el punto de partida de todo conocimiento verdadero y significativo (“yo lo vivo así”), por por los meandros de aquella gran urbe, y tanto mayor cuanto más tiempo han conduci-
más que hubiera de ser científicamente inexplicable, en tanto que en la ciencia solo se do. Y caminamos con músicos, que según el Institute for Music & Brain Science de Bos-
pueden manejar descripciones objetivas en tercera persona. ton, desarrollan ciertas áreas del cerebro cuanto más tocan. Y con recién nacidos que
según, el Centro Europeo del Gusto y del Olfato de Dijon, reaccionan de manera diferente
Y ese ajuste de cuentas pasa por recorrer el camino hacia una Teoría Naturalista de la ante olores según les sean familiares o extraños. Y conocemos del efecto del estrés neo-
Mente, camino por el que el autor nos conduce de la mano por medio de este complejo natal en diversas zonas cerebrales. Y de los efectos neuroendocrinos de los buenos y los
y documentado libro que se articula en cuatro textos, alguno de ellos dotado de apéndi- malos tratos en la infancia.
ces complementarios.
A estas alturas el autor ya ha apuntado (y alcanzado) dos de los mitos que quiere des-
En el primer texto, “Materialidad y producción de la mente: Melodías neuronales” se abo- montar: el del Dualismo, que contrapone lo corporal a lo psicológico, y el de la oposición
ga por una teoría, ya lo hemos dicho, naturalista, pero no reduccionista. La mente es algo entre lo Genético y lo Adquirido. Llega el momento de pasar cuentas con otros dos, el
material (asumiendo que hay niveles distintos de materialidad; material es un peñasco, del Subjetivismo de la cibernética de 2º Orden, que ha afirmado el predominio casi ab-
material es un poema), pero lo mental es claramente distinguido del cerebro que lo pro- soluto de la subjetividad, y el del Construccionismo, a cuentas de la intersubjetividad y la
duce, de manera semejante a como una melodía es diferente de la orquesta que la inter- omnipotencia del lenguaje.
preta. Con ello nos encontramos con una de las más felices metáforas que usa el autor:
la metáfora de la sinfonía. La relación de la mente con el cerebro es semejante a la de Frente a la autoorganización que propone Maturana, la conectividad del cerebro esta-
una sinfonía con la orquesta que la interpreta; la sinfonía no existe sin la orquesta, pero bleciéndose, ya lo dijimos, en función de la biografía del individuo; y frente a lenguaje
no se puede confundir con ella. creador de mundos la reivindicación de otras formas pre lingüísticas y sub-simbólicas de
organizar nuestra experiencia que continúan actuando a lo largo de nuestra vida en para-
La mente es el resultado de la sincronización de los disparos de grandes grupos de neu- lelo o en combinación con el lenguaje, a veces sustentándolo, a veces contradiciéndolo.
ronas, a veces muy distantes. Las ondas generadas por la sincronización de diversos
grupos neuronales son nuestra experiencia consciente, y no simplemente su expresión Al final del camino, la Psicoterapia y su posibilidad de, cambiando la experiencia, cam-
o su correlato. biar el cerebro. En el futuro, el objetivo de poder llegar a precisar los efectos neurológicos
de las intervenciones psicoterapéuticas.
El segundo texto se dedica a “El yo y la subjetividad. Identidad”. En él se nos plantea que
el yo-subjetivo, distinto por otra parte del yo-corporal, no produce pensamientos, sino El libro de Alberto es una sólida contribución a sustentar esa esperanza.
que es producido por el pensamiento. Lo que nos propone Alberto Carreras es una Neu- Ricardo Ramos.
ropsicogénesis de la Conciencia, un proceso de formación neurológica y psicológica del
yo. El yo pensante de Descartes tiene una base neurológica, pero esta no es totalmente
innata; las conexiones concretas que lo constituyen son el resultado de la biografía con-
creta de cada persona. LA TEORÍA FAMILIAR SISTÉMICA DE BOWEN:
En el tercer texto, “El poder de la mente consciente”, se aborda la influencia de la men-
te sobre el cerebro y sobre el mundo. La interacción cerebro-mente hay que verla como
Avances y aplicación terapéutica
la que se puede dar entre la parte y el todo, el producto y el productor, más que como la Martiño Rodríguez-González y Mariana Martínez Berlanga
interacción entre dos cosas distintas. El autor propone que el mundo mental contribuye Madrid: McGraw-Hill/Interamericana de España, 2015. 231p.
a organizar el cerebro que lo ha creado. Ya Cajal dijo que el hombre, si se lo propone,
puede ser escultor de su propio cerebro. La Teoría familiar sistémica de Murray Bowen (1913-1990) pronto caló en el quehacer
de los terapeutas familiares. En la actualidad, los diferentes postulados de Bowen siguen
Hay conflictos dentro del cerebro; y hay un Darwinismo Neuronal que refuerza las co-
sometiéndose a la confrontación científica; sin embargo, hasta el momento no existía un
nexiones neuronales más adaptadas para diferentes objetivos y favorece la desaparición
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MOSAICO 64 Hermanos y nuevas jerarquías
texto en nuestra lengua que recogiera las aportaciones más recientes fruto de la inves-
tigación y la aplicación clínica, desarrolladas fundamentalmente a través del trabajo de
HERIDAS ABIERTAS
profesionales vinculados al Bowen Center for the Study of the Familiy (Washington, D.C., Gillian Flynn
[Link].). PSICONEGRA (Leer novela negra para aprender).
Esta obra es una compilación distribuida en dos partes: una primera centrada en la teo-
ría y la investigación, y una segunda que versa sobre la evaluación y la aplicación clínica. Una apasionante historia negra acerca del contexto de una joven que se autolesiona.
Los autores, de procedencia española (Martiño Rodríguez-González) y mexicana (Ma- Dinámica familiar/ violencia transgeneracional. En una novela en que los hombres son
riana Martínez Berlanga), son terapeutas familiares que conciben la intervención clínica un cero a la izquierda y la violencia es detentada por mujeres. Nuestra protagonista (pe-
inevitablemente vinculada a la investigación. riodista en lides detectivescas, paciente designada a efectos genogramáticos) tuvo una
En la primera parte, en el Capítulo 1, “La teoría familiar sistémica de Murray Bowen”, abuela fría, dura, con un método educativo y maternaje similar a una academia militar de
Rodríguez-González expone los ejes fundamentales del modelo teórico: el constructo élite. La madre de nuestra “prota” desarrolló un patrón de cuidados a sus tres hijas des-
diferenciación del self, los triángulos, el proceso emocional familiar, el proceso de pro- mesurado, recibiendo éstas un “abrazo del oso” fatal. Una se corta, la otra murió en el
yección familiar, el proceso de transmisión multigeneracional, el corte emocional, la po- abrazo y la tercera es la sorpresa. Carteles de violencia, en cascada por las generaciones.
sición entre hermanos y el proceso emocional de la sociedad. En el Capítulo 2, “Teoría Nuestra sufrida y abnegada “prota” enfrenta una tarea imposible, entre otras: competir
de Bowen y neurociencia”, Papero, partiendo del concepto de Bowen de familia como por el amor materno nada menos que con la muerte de su hermana, en un proceso de
una unidad emocional, presenta la investigación más relevante sobre la interacción entre duelo familiar infame. Hay duelo patológico del dolo culpable, y hay dolor sintonizado con
el nivel emocional y el intelecto a través de la neurociencia. En el Capítulo 3, “Teoría de la fallecida, víctima como ella. En la relación con su madre, se ve involucrada en otra si-
Bowen e investigación empírica”, Skowron, Van Epps, Cipriano-Essel y Woehrle exponen tuación habitual, doblevinculante: o dejas que te quiera haciéndote daño o te haré daño
los principales resultados de investigación en torno a la diferenciación del self, su medi- igualmente y no te querré.
da y la relación con diferentes variables, así como la investigación sobre salud y funcio-
namiento individual y familiar. Lúcido planteamiento del Síndrome de Münchhausen por poderes, inscrito en la his-
toria criminal de esta familia durante dos generaciones; planteado como una maniobra
En la segunda parte, el Capítulo 4, “La evaluación familiar basada en la Teoría de Bowen” maltratante entre otras (otras: abandonar a la hija descalza en el campo y sentarte en
de Frost, se sumerge en la compleja tarea de evaluación del funcionamiento familiar des- casa a esperar su regreso). En esta dinámica familiar una madre busca reconocimien-
de el modelo de Bowen, aportando valiosas herramientas de evaluación (integradas en to como madre cuidadora, cuando en realidad está masacrando a su prole. Despliega
la Guía de Evaluación Familiar, Anexo II). En el Capítulo 5, “Aplicaciones clínicas de la contra ellas, sufrientes de “este amor me mata”, una gama de incisiones mentales y fí-
Teoría de Bowen”, Martínez Berlanga aborda la cuestión de la aplicación clínica del mo- sicas. En su intento de cuidar, en ese deseo patógeno, remeda a través de sus hijas sus
delo de Bowen; expresamente el autor nunca elaboró un protocolo de terapia, sino un propias heridas.
modelo teórico que fundamentara sólidamente el pensamiento del terapeuta a partir del
cual desarrollar la intervención. Para delicia de narrativos, analíticos y rastreadores semánticos varios, los cortes son pa-
labras que cubren casi todo su cuerpo y se calientan al vaivén de sus emociones. Cada
La obra se corona con unas interesantísimas entrevistas a seis profesores del Bowen suceso impactante (un descubrimiento, un temor, un recuerdo), se refleja en un aumen-
Center for the Study of the Familiy, a través de las cuales comparten con el lector la rele- to de temperatura en alguna de las palabras que hieren su piel. Entrelazado, horno, ma-
vancia que para ellos ha tenido la Teoría de Bowen en su quehacer terapéutico. raña, presagio, sal, y otras hermosas palabras, hablan o callan, a golpe de termostato.
Animamos desde estas líneas a los lectores a sumergirse en la lectura de esta exce- Por último, y no por ello menos importante, la bestia negra del aprendizaje al leer no-
lente obra, de gran utilidad tanto para terapeutas noveles como, fundamentalmente, vela ídem: avanzar en la incertidumbre, soportando la incertidumbre, nutriéndose de la
para expertos en Terapia Familiar Sistémica deseosos de enriquecer su perspectiva de incertidumbre, porque en ella está la luz… y la tiniebla, ylaluzylatinieblaylaluzylatiniebla.
intervención con el conocimiento de las líneas más actuales de aplicación del mode-
lo de Bowen. Andrés Cabero Álvarez.
Virginia Cagigal. Psicólogo Clínico.
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Normativa para publicación en revista mosaico Ejemplo: En un estudio reciente sobre tiempos de reac-
ción... (Calderón, 1994)
B.3 Ejemplar completo de una revista
Elementos:
La revista científica MOSAICO es un medio de difusión de dicarán nombre y apellido de el/los autor/es, profesión a.2. Citas textuales: 1. Editor(es): Apellido e inicial del nombre 2. Año de
actividades científicas y de promoción de la Federación y e-mail. El material que es citado directamente [palabra por pa- publicación (entre paréntesis) 3. Título del ejemplar 4.
Española de Asociaciones de Terapia Familiar (FEATF), En la siguiente línea se consignarán los datos de la ins- labra] de otro autor requiere un trato diferente para in- Nombre de la sección 5. Título de la revista (cursiva) 6.
así como de artículos e investigaciones relacionadas titución a la que pertenecen, dirección, ciudad y país. cluirse en el texto. Al citar textualmente, se representa la Volumen 7. Número (entre paréntesis)
con el ámbito de la Terapia Familiar, y el pensamiento Resumen (abstract): no debe poseer más de 70 palabras. cita palabra por palabra y se incluye el apellido del autor, Ejemplo: Barlow, D.H. (Ed.). (1991). Diagnoses, dimen-
sistémico-relacional. El resumen debe concentrarse en enunciar en lenguaje año de publicación y la página en donde aparece la cita. sions, and DSM-IV: The science of classification [Ejem-
Los objetivos básicos de la revista MOSAICO son: simple y directo el objetivo y alcance del trabajo presen- a.2.1. Cuando las citas directas son cortas [menos de plar especial]. Journal of Abnormal Psychology, 100 (3).
tado, como así también las conclusiones del artículo. Es 40 palabras], éstas se incorporan a la narrativa del tex- B.4 Artículo de revista
• Promover los fines y ser el órgano de expresión de la
obligatorio que esté en español o portugués e inglés. to entre comillas. Artículo de revista científica con un autor
FEATF.
Palabras claves: deben ser entre 3 y 7 palabras. Ejemplo: «En estudios psicométricos realizados por la Elementos:
• Publicar trabajos de carácter científico que estén rea-
Introducción: La introducción debe responder a la pre- Universidad de Connecticut, se ha encontrado que los 1. Autor del artículo: Apellido e inicial del nombre; 2.
lizados con rigor metodológico y que supongan una
gunta de por qué se realizó el trabajo. Debe reflejarse en niños tienen menos habilidades que las niñas» (Ferrer, Año de publicación (entre paréntesis); 3. Título del ar-
contribución al progreso en el ámbito de la Terapia
no más de 300 palabras y es conveniente que el último 1986, p. 454). tículo; 4. Título de la revista (en letra cursiva, seguido
Familiar y en la aplicación del modelo sistémico-re-
lacional. párrafo de la Introducción se utilice para resumir el ob- a.2.2. Cuando las citas directas constan de 40 o más de coma); 5. Volumen (seguido de coma); 6. Número; 7.
jetivo del estudio. palabras, éstas se destacan en el texto en forma de blo- Paginación (separadas por un guión).
• Abrir líneas de debate respecto a la teoría y praxis, de
manera general, de la Terapia Familiar. Referencias bibliográficas: bajo las normas de la APA, que sin el uso de comillas. Ejemplo: Prieto, A. (2001). Instrumento de evaluación de
anexionada al final de este documento, la extensión de Comienza este bloque en una línea nueva, desplazando campos clínicos para la enseñanza profesional de enfer-
• Difundir acontecimientos (congresos, jornadas, semi-
las referencias bibliográficas será como máximo de dos con el tabulador, la misma y subsiguientes líneas, cinco mería (ECCE). Horizonte de Enfermería, 12 (1), 11 - 21.
narios, cursos, encuentros, etc.) relativos a esta espe-
páginas. espacios a la derecha.
cialidad. C. Documentos electrónicos
• Ser un elemento de unión y comunicación de activida- Trabajos de Investigación. Ejemplo: Miele (1993) encontró lo siguiente: El «efecto C.1. Artículos de revistas electrónicas
des de las distintas Asociaciones que conforman FEATF, Su estructura formal debe contener, además de las men- placebo» que había sido verificado en estudio previo, des-
C.1.1.- Artículos de Internet basados en una fuente im-
y de FEATF con otros organismos e Instituciones. cionadas en el apartado de los artículos, las siguientes apareció cuando las nuevas conductas fueron estudiadas
presa:
secciones: de esta forma. Las conductas nunca fueron exhibidas de
• Fomentar y desarrollar la educación y formación en el 1. Autor (es): apellido e inicial del nombre; 2. Año de edi-
• Introducción nuevo aún cuando se administran drogas verdaderas. Es-
modelo sistémico-relacional y en sus diversos ámbitos ción o publicación (entre paréntesis); 3. Título del artículo;
• Método: muestra, instrumento y procedimiento tudios anteriores fueron claramente prematuros en atri-
de aplicación. 4. Coloque la expresión «versión electrónica» [entre cor-
• Resultados buir los resultados al efecto placebo. (p.276)
chetes]; 5. Título de la revista (en letra cursiva); 6. Volu-
Normas para la publicación • Discusión B. Referencias (no más de 15 referencias por trabajo men; 7. Número (anotar entre paréntesis y seguido de dos
de artículos en MOSAICO • Tablas y Anexos (opcional) presentado) puntos); 8. Páginas (separadas por un guión).
• Referencias bibliográficas, con las mismas condicio- B.1 libro Ejemplo: Nazer, J. & Ramírez, R. (2000). Malformaciones
Los trabajos presentados deberán ser originales e iné-
nes que para los artículos. Libro con un autor congénitas en los hijos de madres diabéticas [versión
ditos en cualquier otro medio hasta el momento de su
Uso de imágenes, figuras y tablas: Elementos: electrónica]. Revista Médica de Chile, 128 (9):1045-1052.
publicación en MOSAICO.
Se insertarán en el texto, con una identificación numé- 1. Autor: Apellido e inicial del nombre 2. Año de publi- C.1.2.- Artículo de revista científica, sólo disponible en
Extensión y estructura de los trabajos: rica que deberá ser correlativa, y una leyenda que expli- Internet:
cación (entre paréntesis) 3. Título del libro (cursiva) 4.
Características Generales: Los trabajos deberán reali- que lo que representa, centrada en el texto. Edición (entre paréntesis) 5. Lugar de edición (seguido 1. Autor (es): apellido e inicial del nombre; 2. Fecha de
zarse mediante procesador de texto Word y en documen- Referencias y bibliografía: de dos puntos) 6. Editorial. Si no tiene editorial se escri- edición o de publicación: año, día y mes (entre parén-
tos formato .doc, o similar, indicando título del trabajo. Todo trabajo deberá incorporar las referencias biblio- be [s.n.] del latín sine nomine que significa sin nombre. tesis); 3. Título del artículo; 4. Título de la revista (en
La extensión depende del tipo de trabajo: de hasta 14 gráficas al final del documento. Según el formato uti- Ejemplo: Flores de Fernández, R. (1965). Historia de la letra cursiva); 5. Volumen; 6. Coloque la expresión «Re-
páginas para trabajos de investigación y de 8 páginas lizado por la American Psychological Association (APA), enfermería en Chile: Síntesis de su evolución educacio- cuperado el»; 7. Fecha de consulta: día, mes y año; 8.
para trabajos de difusión científica, escritas en párrafo se usará el título Referencias y no Bibliografía. El orden nal. Santiago, Chile: [s.n.] Coloque la expresión «de»; 9. Dirección electrónica
a espacio simple. Todo el texto debe estar en letra tipo de las referencias debe ser estrictamente alfabético, por Ejemplo: Fredrickson, B.L. (2000, 7 de marzo). Cultiva-
B.2. Parte o capítulo de libro
New Times Roman, tamaño 12 pto. y espacio entre ca- apellido de los autores. El formato para las referencias ting positive to optimize health and wellbeing. Preven-
racteres simple. Elementos:
bibliográficas es el siguiente: tion & Treatment, 3, Artículo 0001a. Recuperado el 20 de
Configuración de página: se utilizará hoja tamaño A4 1. Autor(es): Apellido e inicial del nombre 2. Año de noviembre de 2003, de [Link]
A. Citas en el texto publicación (entre paréntesis) 3. Título del capítulo del
(210x297mm). Los márgenes de todas las páginas deben tion/volume3/[Link]
a.1 Obras con un autor libro 4. En (seguido del autor del libro) 5. Título del libro
ser: márgenes izquierdo y derecho de 25 mm y superior
e inferior de 25 mm igualmente. Las páginas deberán ir a.1.1 Cuando el apellido del autor forma parte de la na- (cursiva) 6. Edición y paginación (entre paréntesis sepa- PRESENTACIÓN: Aquellos interesados en presentar pro-
numeradas todas ellas en el margen inferior derecho. rrativa, se incluye solamente el año de publicación del rados por una coma) 7. Lugar de edición (seguido de dos puestas para su evaluación y publicación deberán remitir
artículo, entre paréntesis. puntos) 8. Editorial. las mismas por medio de e-mail a: mosaico@[Link]
Cuerpo de los artículos (Estructura): Ejemplo: Calderón (1994) comparó los tiempos de re- Ejemplo: O’Neil, J.M. & Egan, J. (1992). Men’s and wo- Los miembros del comité de redacción y otros expertos
Titulo: Deberá expresar en forma sintética y completa el acción... men’s gender role journeys; Methaphor for healing, tran- de reconocido prestigio en este ámbito valorarán de for-
tema del trabajo. No debe poseer más de 15 palabras, a.1.2. Cuando el apellido y fecha de publicación no for- sition and transformation. En B.R. Wainrib (Ed.), Gender ma individual e independiente cada uno de los artículos,
incluyendo el subtítulo. man parte de la narrativa del texto, se incluyen entre issues across the life cycle ([Link]., pp.107-123). Nueva para posteriormente acordar la idoneidad para su publi-
Datos de los autores: A continuación del título, se in- paréntesis ambos elementos, separados por una coma. York, [Link].: Springer. cación en la revista.
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