100% encontró este documento útil (1 voto)
211 vistas5 páginas

Pedro y Andrés

Este documento describe a los primeros dos apóstoles escogidos por Jesús, Pedro y Andrés. Explica que a pesar de ser hombres comunes, Jesús los transformó para que fueran líderes poderosos. Describe que Pedro era impetuoso pero se convirtió en una "roca", mientras que Andrés se enfocaba en presentarle personas individuales a Jesús. El documento enfatiza que Dios puede usar a cualquier persona dispuesta, sin importar sus antecedentes, para difundir su mensaje.

Cargado por

Carlos Rendon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
211 vistas5 páginas

Pedro y Andrés

Este documento describe a los primeros dos apóstoles escogidos por Jesús, Pedro y Andrés. Explica que a pesar de ser hombres comunes, Jesús los transformó para que fueran líderes poderosos. Describe que Pedro era impetuoso pero se convirtió en una "roca", mientras que Andrés se enfocaba en presentarle personas individuales a Jesús. El documento enfatiza que Dios puede usar a cualquier persona dispuesta, sin importar sus antecedentes, para difundir su mensaje.

Cargado por

Carlos Rendon
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Pedro y Andrés

Elección de los doce apóstoles

(Mr. 3.13-19; Lc. 6.12-16)


1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus
inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda
dolencia.
2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y
Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;
3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por
sobrenombre Tadeo,
4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

Mateo 10: 1- 4

La palabra apóstol proviene del griego “apostolos”, que quiere decir mensajero o
enviado. En Lucas diez se describe el incidente cuando Jesús escoge 70 seguidores
y los envía de dos en dos. Sin embargo, pese a que fueron “enviados” la biblia no
se refiere a ellos como apóstoles. Los doce hombres escogidos por Jesucristo
fueron llamados específicamente a un cargo, por lo tanto, en los evangelios como
en el libro de los hechos se reserva la palabra “apostolos” para ellos.
Evidentemente a Pablo se le dio la misma autoridad que a los doce (2 Corintios
11.5) y su llamado fue único el “apóstol a los gentiles” (Romanos 11.13; 1 Timoteo
2.7; 2 Timoteo 1.11). El número doce es muy importante (Mateo 19: 28), por esta
razón después de la ascensión de Cristo los apóstoles escogieron a Matías para
que tomara el lugar dejado por Judas Iscariote.
En las listas de los apóstoles que se mencionan en los evangelios casi siempre
llevan el mismo orden. Al parecer esto tiene que ver con el nivel de liderazgo y
compañerismo que tuvieron. Así en el primer grupo de 4 encontramos a Pedro y
Andrés que eran hermanos de sangre y a los “hijos del trueno” Jacobo y Juan que
también eran hermanos de sangre (Marcos 3: 17). Debido a su participación y
protagonismo en el ministerio de Jesús estos 4 al parecer tenían una relación más
íntima con Jesucristo. En esta ocasión analizaremos de cerca las cualidades y el
carácter de los primeros dos hermanos, Pedro y Andrés, veremos como el Señor
los cambió sin importar de que se trataran de hombres comunes y corrientes como
usted o como yo para usarlos como delegados del reino de los cielos.
1. Hombres comunes y corrientes
26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la
carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;
27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo
débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;
28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para
deshacer lo que es,
29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.

1 corintios 1: 26 – 29

Tal vez muchos pensarían que para que algún proyecto tenga éxito se necesitaría
escoger a los profesionales más preparados. Además, la corriente doctrinal
moderna hubiera sugerido suavizar el mensaje y promover estrategias para que el
número de seguidores aumentará. Sin embargo, Jesucristo nos muestra
claramente que los pensamientos de Dios y su poder es mucho más grande que
nuestro razonamiento humano.
Jesucristo nunca trató de atenuar lo que hacía controversial su mensaje sino más
bien enfatizó lo que hacía su mensaje tan difícil de aceptar. No escogió ni a
escribas, ni fariseos, ni sacerdotes, Él escogió a un grupo de hombres pescadores,
cobradores de impuestos y otros hombres comunes y corrientes Los apóstoles eran
galileos y no pertenecían a la élite social sino más bien eran considerados de clase
baja. Lo que nos muestra claramente el juicio contra el judaísmo institucionalizado.
El sistema religioso se había corrompido totalmente por eso no podía escoger
teólogos religiosos sino personas dispuestas a recibir el mensaje de salvación con
un corazón sincero.
Claramente el mensaje que nos da nuestro Señor Jesucristo es que Él quiere
trabajar en nuestras vidas sin importar nuestra condición o preparación. Es mucho
más fácil para una persona preparada perder la humildad y enaltecerse, pero lo que
el Señor ama más, es un corazón dispuesto a entregar todo sin esperar ser
recompensado.
2. Pedro. El apóstol impetuoso
42Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú
serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro).
Juan 1: 42

El nombre Cefas en arameo es el equivalente al nombre griego Pedro (Petros) que


quiere decir piedra o roca. En los evangelios a veces se le llama Simón otras Pedro
y en otras ocasiones Simón Pedro. Al parecer las primeras palabras que Jesús le
dijo a Pedro fueron para cambiarle el nombre. Sin embargo, en ocasiones el Señor
lo siguió llamando Simón y por lo general cada vez que esto ocurre es cuando Pedro
ha hecho algo mal o necesita ser corregido.
Pedro tendía a hacer grandes promesas que no cumplía, era impetuoso e
inconstante lo que lo hacía poco confiable. Cuando el Señor lo llama Simón Pedro
se ajustaba a la descripción de Santiago de un hombre de doble ánimo, inconstante
en todos sus caminos (Santiago 1: 8).
Para moldear su carácter Jesús le da un nombre impresionante “Roca”. Este
sobrenombre es muy importante porque sería precisamente en lo que el Señor
convertiría a Simón. De esta manera cada vez que se equivocaba Jesús lo llamaría
Simón como recordatorio de que aún no actuaba como su viejo yo y cuando lo
llamaba Roca le estaba afirmando que esa era la manera correcta de hacer las
cosas y era lo que Dios esperaba.
5 Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y
nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.
Lucas 5: 5
En este verso podemos observar claramente al joven Simón mostrando inseguridad
en su manera de pensar, sin embargo, cuando se abren sus ojos para ver la
grandeza de Jesucristo el escritor se refiere a él como Pedro, en el verso 8 de
este pasaje dice: “Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo:
Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.”
En Lucas 22: 31 ocurre algo similar “Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí
Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo;”. Nuevamente encontramos
otro ejemplo de cómo el Señor exhortaba a Simón Pedro en Marcos 14: 37, 38 “Vino
luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar
una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad
está dispuesto, pero la carne es débil”.
Después de la resurrección Jesús se reunió con los discípulos en la playa. Después
de desayunar Jesús le pregunta a Pedro tres veces “Simón, hijo de Jonás, ¿me
amas?”. Evidentemente estaba corrigiendo lo que Simón Pedro había hecho la
noche en la que Jesús fue entregado en donde lo había negado tres veces. Esta
fue la última vez que el Señor lo tuvo que llamar Simón. Luego en el libro de los
hechos después de recibir el poder de la llenura del Espíritu Santo, podemos
observar a un Pedro conforme al corazón de Dios.
A Dios le encanta trabajar con personas comunes y corrientes con defectos y
virtudes para que el poder y la gloria sean de Él. Una vez más el Señor nos enseña
lo importante que es ser llamado hijo de Dios y lo que Él desea es mejorar nuestra
manera de ser para hacernos a la medida de Jesucristo. Dios quiere llenarnos de
amor, paz paciencia, fe, tolerancia, etc. Pero lo más importante es que Dios está
levantando una generación con un carácter de roca, con una fe inquebrantable
dispuestos a llevar el mensaje del evangelio a donde Él nos envíe sin
comprometernos con este mundo sino viendo las cosas eternas del reino de los
cielos.

3. Andrés. El apóstol de las cosas pequeñas


41Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que
traducido es, el Cristo).
Juan 1: 41
Evidentemente Pedro fue el líder de los doce discípulos y tuvo un papel protagonista
en los evangelios, tanto así que es la persona que se nombra más veces después
de Cristo en los evangelios. Al contrario, su hermano Andrés paso casi
desapercibido en la historia. Andrés era discípulo de Juan el bautista y cuando Juan
reconoció a Jesús como el mesías inmediatamente él empezó a seguirlo.
Luego de su encuentro con Cristo Andrés va a buscar a su hermano Pedro y lo trajo
ante Él. Sus palabras fueron “Hemos hallado al mesías”, esto demuestra que ellos
ya eran conocedores de los profetas y las escrituras y que además ya estaban
esperando al mesías.
En los grandes acontecimientos de la vida de Jesucristo casi siempre se lo
menciona acompañado de Pedro y “los hijos del trueno” Jacobo y Juan. Sin
embargo, Andrés pertenece a ese círculo íntimo de cuatro discípulos. La función
de Andrés era de presentarle personas a Jesús lo que muestra su carácter y
confianzaen Dios.
El problema de muchos cristianos modernos es que quieren abarcar demasiado y
al no conseguirlo se ven frustrados y terminan desanimados. Andrés nos muestra
un trabajo que, aunque parezca pequeño es de mucha importancia para el reino
de Dios.
4. Vio el valor de la gente como individuos
Casi siempre que Andrés es mencionado está trayendo no una multitud sino una
persona a Cristo. Recordemos que su primera acción fue traer a Pedro a Cristo. En
la alimentación de los cinco mil por ejemplo Andrés fue quien trajo a un muchacho
que tenía los panes de cebada y los pececillos (Juan 6:9).
Otro hecho importante en el ministerio de Andrés se encuentra en Juan 12.20-22
donde se cuenta que algunos griegos encontraron a Felipe y le pidieron ver a Cristo,
sorprendentemente este no los lleva directamente a Cristo, sino que los lleva con
Andrés para que este se los presente. Aquí observamos un grado de confianza
mayor que el de Felipe hacia Cristo. Andrés pertenecía a ese círculo más íntimo
hacia maestro.
Andrés sabía exactamente lo que tenía que hacer cuando alguien quería acercarse
a Cristo. Entendía que Jesús quería conocer a todos los que quisieran conocerle
(Juan 6.37).
Algo importante que debemos de entender es que los mayores logros en los
caminos del Señor se encuentran en el trato personal de Dios con una persona.
Dios quiere usarnos a cada uno como canal de bendición para las personas que
necesitan acercarse a Él.

5. Andrés vio el valor del servicio que no sobresale


6 no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como
siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios;
Efesios 6: 6

A diferencia de Pedro que tuvo un papel protagónico en los evangelios y en los


hechos de los apóstoles, Andrés se mantuvo al margen haciendo un excelente
trabajo desde el anonimato.
En la historia de la iglesia han existido personas que influyeron en la vida de muchos
trayéndoles esperanza y paz, contribuyendo al cambio de nuestras vidas. Esto es
lo que el Señor espera de nosotros que sirvamos de una manera desinteresada
teniendo en mente las cosas eternas de Dios influyendo en la vida de los demás
para encaminarlos hacia la salvación

6. En conclusión, Dios quiere usarnos, sin importar nuestros defectos él se


encargará de moldearnos conforme a su voluntad. Así como a Pedro quiere
hacernos hombres de fe inquebrantable que confiemos plenamente en que Él es la
respuesta a nuestros problemas.
La importancia de nuestro trabajo, por pequeño que parezca, en el reino de Dios es
de mucha importancia. Todos anhelamos ese día en que el Señor nos diga “buen
siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu
señor”.

También podría gustarte