Génesis 5 — Los descendientes de
Adán
A. Introducción a la genealogía.
1. (1-2) La «firma» de Adán.
Éste es el libro de los descendientes de Adán. El día en que creó Dios al
hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Hombre y mujer los creó; y los
bendijo, y les puso por nombre Adán el día en que fueron creados.
a. Este es el libro de la genealogía de Adán: Hay una buena razón para
creer que este es el final del relato directo de Adán, que fue preservado y
transmitido a Moisés, quien actuó como editor.
i. La historia del cielo y la tierra comprende las cosas con respecto a la
creación, de las que nadie fue testigo (y fue dada por revelación a Adán o
a Moisés). Esta historia terminó en Génesis 2:4 y de allí a este punto es el
«relato» de Adán.
b. Y les puso por nombre Adán: La NVI traduce esto como: los llamó
«seres humanos». Se utiliza la misma palabra en hebreo para Adán y seres
humanos. A la raza humana — los seres humanos — Dios le dio el nombre
de «humanos» desde el principio. No es sexista ni tiene relación con el
género llamar a la raza humana por el título general de «seres
humanos», porque Dios lo hace.
2. Reflexiones sobre las genealogías.
a. Se pueden organizar las siguientes genealogías de una manera
secuencial y trazar una línea de tiempo. Sin embargo, no se puede
establecer una línea del tiempo absolutamente fiable con este método,
porque las genealogías bíblicas no siempre están completas. A veces se
saltan generaciones.
b. Si uno toma las genealogías sin omisiones, el tiempo de Adán viene a
ser unos 4.000 a 5.000 años antes de Cristo. A pesar de las omisiones, es
difícil imaginar que el tiempo de Adán era mucho más que tal vez 10.000
años antes de Jesús.
i. Esto hace que el registro bíblico esté en desacuerdo con las increíbles
afirmaciones de la ciencia moderna. Sin embargo, hay buenas razones
para creer que Dios creó la tierra ya madura, con aparente edad
incorporada, así como a Adán y a los árboles del Edén.
c. También somos confrontados con el problema de la extremadamente
larga vida. En este capítulo, nadie vivía menos de 365 años (y este es
Enoc, que fue un caso especial) y Matusalén vivió un total de 969 años.
¿Cómo es esto posible?
i. Algunos han pensado que se habla en sentido figurado o que contaban
los meses como años (pero entonces Enoc, el padre de Matusalén, lo
engendro cuando tenía cinco años y medio de edad).
ii. Es más probable que las personas vivieron mucho más tiempo antes de
la inundación. Esto se debe a que los efectos degenerativos de la caída aún
no se habían acumulado en gran medida en la reserva genética humana,
y porque el ambiente en el mundo antes del diluvio era muy diferente,
con el vapor de agua que rodeaba la tierra (Génesis 1:6-8). En el mundo
posterior a la inundación, la esperanza de vida llegó rápido hasta el lapso
de vida que no es familiar hoy día.
d. Durante este período, el mundo se pobló rápidamente. Un escritor ha
estimado que si Adán, durante su vida, vio solo la mitad de los niños que
pudo haber engendrado, y si solo la mitad se casaron, y si solo la mitad
de los que se casaron tuvieron hijos, incluso con estas tasas
conservadoras, Adán habría visto más de un millón de sus propios
descendientes.
i. Usando estos cálculos, podemos decir que, en el momento de la
inundación, podría haber siete mil millones de personas en la tierra.
e. Las genealogías pueden ser muy instructivas. Ellas nos hablan del
carácter absolutamente histórico de las Escrituras y hasta el final son un
poderoso testimonio de cada persona en esta tierra.
i. «¿Nunca has oído hablar de alguien que oyó leer, como la lección para
el día de reposo, que en el capítulo había una larga lista de nombres, en
el que está escrito que cada patriarca vivió tantos cientos de años “y
murió”? Por lo tanto, así termina el anuncio de la larga vida de
Matusalén, con: “y murió”. La repetición de las palabras, “y murió “,
despertó al oyente irreflexivo a un sentido de su mortalidad y lo condujo
al Salvador». (Spurgeon, La Palabra una espada)
B. Los descendientes de Adán a través de Set.
1. (3-5) Adán.
Vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza,
conforme a su imagen, y le puso por nombre Set. Fueron los días de
Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e
hijas. Así que Adán vivió novecientos treinta años, y murió.
a. Y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y le puso
por nombre Set: Como Set, que ya tenía la imagen caída y semejanza de
Adán, también la tenemos cada uno de nosotros. Todos somos hijos e
hijas de Adán, nacidos caídos como Adán. Podría ser redundante decirlo,
pero toda persona ha nacido a imagen y semejanza de Adán, excepto
Jesús.
b. Y engendró hijos e hijas: Esto nos dice que Adán tuvo muchos otros
hijos e hijas que no están expresamente mencionados en las Escrituras.
Las hijas se convirtieron en las esposas de los hijos de Adán.
2. (6-17) De Set a Mahalaleel.
Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós. Después que engendró a
Enós, Set vivió ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. Así,
todos los días de Set fueron novecientos doce años, y murió. Vivió Enós
noventa años, y engendró a Cainán. Después que engendró a Cainán,
Enós vivió ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. Así, todos
los días de Enós fueron novecientos cinco años, y murió. Vivió Cainán
setenta años, y engendró a Mahalaleel. Después que engendró a
Mahalaleel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e
hijas. Así, todos los días de Cainán fueron novecientos diez años, y
murió. Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a
Jared. Después que engendró a Jared, Mahalaleel vivió ochocientos
treinta años, y engendró hijos e hijas. Así, todos los días de Mahalaleel
fueron ochocientos noventa y cinco años, y murió.
3. (18-27) De Jared a Matusalén.
Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc. Después que
engendró a Enoc, Jared vivió ochocientos años, y engendró hijos e
hijas. Así, todos los días de Jared fueron novecientos sesenta y dos años,
y murió. Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a
Matusalén. Después que engendró a Matusalén, caminó Enoc con Dios
trescientos años, y engendró hijos e hijas. Así, todos los días de Enoc
fueron trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y
desapareció, porque lo llevó Dios. Vivió Matusalén ciento ochenta y
siete años, y engendró a Lamec. Después que engendró a Lamec,
Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e
hijas. Así, pues, todos los días de Matusalén fueron novecientos sesenta
y nueve años, y murió.
a. Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque lo llevó Dios:
Enoc, el hijo de Jared, fue llevado a Dios de una manera
milagrosa. Caminó con Dios habla de una verdadera y profunda relación
con Dios.
i. «Tú no puedes, concientemente, caminar con una persona que es
desconocida para ti. Cuando caminamos con un hombre, sabemos que
está allí, escuchamos sus pisadas, aunque no podamos ver su rostro;
tenemos bien clara la percepción de que esa persona está allí, a nuestro
lado». (Spurgeon)
ii. «Si quisiera encontrar el amigo más familiar de un hombre, sería uno
con el que camina diariamente […] Al caminar, los amigos se vuelven
comunicativos —uno le cuenta su problema, y el otro se esfuerza por
consolarlo, y luego le comparte sus secretos a cambio». (Spurgeon)
b. Enoc caminó con Dios: Caminar con Dios significa caminar por la fe (2
Corintios 5:7), caminar en la luz (1 Juan 1:5-7), y caminar de acuerdo con
Dios (Amós 3:3). Después de caminar así con Dios, es como si un día Dios
le hubiera dicho a Enoc: «Tú no necesitas caminar a casa. ¿Por qué no,
simplemente, caminas a casa conmigo?».
i. Dios lo llevó: «Una expresión muy notable. Quizás Él lo hizo de una
manera visible. No debería extrañarme. Quizás todos los patriarcas lo
vieron partir, así como los apóstoles estuvieron presentes cuando
nuestro Señor partió. Sea como fuere, hubo un rapto especial, alguna
forma distinta de tomar a uno elegido hacia el trono del
Altísimo». (Spurgeon)
ii. Hebreos 11:5 nos dice el fundamento del andar de Enoc con Dios: «Por
la fe Enoc fue traspuesto para no ver la muerte, y no fue hallado, porque
lo traspuso Dios, y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber
agradado a Dios». No se puede caminar con Dios, o agradar a Dios,
apartados de la fe.
iii. Si los hombres caminan contrario a Dios, Él no caminará con ellos;
sino contrario a ellos. Caminar juntos implica amistad, intimidad, amor,
y esto no existe entre Dios y un alma a menos que sea aceptable ante el
Señor». (Spurgeon)
iv. «La vida de Enoc no tiene aventuras. Pero, ¿no es suficiente aventura
para el hombre caminar con Dios? ¿Qué ambición más noble que
permanecer en compañerismo con el Eterno puede anhelar el
hombre? (Spurgeon)
c. Después que engendró a Matusalén, Enoc caminó con Dios: Parece
que Enoc comenzó a caminar con Dios de una manera especial después
del nacimiento de Matusalén. El nombre de Matusalén significa «cuando
el que esté muerto, regrese». En el nacimiento de Matusalén, Enoc tuvo
un conocimiento especial de Dios del juicio que iba a venir y esta fue una
de las cosas que lo hicieron más cercano en su caminar con Dios.
i. Judas 14 también nos dice que Enoc era un profeta, incluso, desde su
posición ventajosa, pudo ver la segunda venida de Jesús («He aquí, vino
el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra
todos, y dejar convictos a todos los impíos»).
ii. «Enoc caminó con Dios después de que Matusalén nació, trescientos
años, y sin duda había caminado con Él antes. ¡Qué espléndido caminar!
¡Un caminar de trescientos años! Uno podría desear un cambio de
compañía si caminara con alguien más, pero caminar con Dios por tres
siglos fue tan agradable que el patriarca siguió caminando hasta que
caminó más allá del tiempo y el espacio, y caminó hacia el
paraíso». (Spurgeon)
d. Así que los días de Matusalén fueron novecientos sesenta y nueve
años, y murió: La larga vida de Matusalén no fue un accidente. Fue por la
gracia de Dios. Cuando Matusalén murió, vino el diluvio. Dios lo mantuvo
vivo más tiempo que a nadie para dar a la gente el mayor tiempo posible
para que se arrepintieran.
4. (28-32) De Lamec a Noé.
Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, engendró un hijo y le puso por
nombre Noé, pues dijo: Éste nos aliviará de nuestras obras y del trabajo
de nuestras manos en la tierra que Jehová maldijo. Después que
engendró a Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años, y
engendró hijos e hijas. Así, todos los días de Lamec fueron setecientos
setenta y siete años, y murió. Noé tenía quinientos años cuando
engendró a Sem, a Cam y a Jafet.
a. Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y tuvo un hijo, y le puso por
nombre Noé: Si estas genealogías son consecutivas, Set murió cuando
Noé tenía 14 años. Noé pudo haber conocido al hijo de Adán.
i. Es notable que Noé pudo haber conocido y hablado con Enoc, el nieto
de Adán, y con sus otros nietos. Desde que Adán y Eva tuvieron hijos e
hijas después de Caín, Abel y Set (Génesis 5:3-4), es posible o, incluso,
probable que Noé hablara con alguno de los hijos e hijas anónimos de
Adán y Eva.
b. Y murió: El énfasis abrumador de Génesis 5 es que todos estos
hombres murieron. Todos ellos estaban bajo el pecado y todos sujetos a
la muerte. Algunos de ellos —muchos de ellos— fueron grandes
hombres, pero ninguno de ellos era el libertador que Dios había
prometido.
i. «Esta es la gloria más grande del mundo primitivo, que tenía hombres
buenos, sabios y santos al mismo tiempo. No debemos pensar que estos
son los nombres comunes de personas comunes, pero junto a Cristo y
Juan el Bautista, ellos fueron los héroes más destacados que este mundo
ha producido. Y en el último día vamos a contemplar y admirar su
grandeza». (Lutero, citado en Boice)