Impétigo
Infección muy contagiosa frecuente en niños y producida por Streptococos del grupo A o
Staphylococcus aureus. Consiste en una lesión vesiculo-pustulosa unilocular, superficial e
intradérmica. El impétigo estreptocócico comienza como vesiculas pequeñas, a veces con
halos inflamatorios estrechos, que rápidamente se pustulizan y efraccionan con facilidad. El
prurito es común y el rascado de las lesiones puede extender la infección. Las lesiones
muestran predilección por las piernas, sobre todo en su parte inferior y en brazos y cara,
acompañándose de adenopatías.
El impétigo estafilocócico, se manifiesta como impétigo simple o ampolloso, en cuyo caso las
lesiones comienzan como vesículas que se convierten en ampollas flaccidas, conteniendo
inicialmente un liquido amarillo-claro. El impétigo estafilocócico a veces se acompaña de
hipotensión y afectación multisistémica, lo que se conoce como síndrome de shock tóxico.
Causas
El impétigo es causado por las bacterias estreptococos del grupo A o estafilococos.
La piel típicamente contiene muchos tipos de bacterias. Cuando hay una ruptura en la piel, las
bacterias pueden ingresar al cuerpo y multiplicarse allí. Esto causa inflamación e infección.
- El impétigo puede presentarse cuando hay una ruptura visible en la piel.
- El impétigo es más común en niños que viven en condiciones insalubres.
En los adultos, puede ocurrir después de otro problema de la piel. También se puede
desarrollar después de un resfriado u otro virus.
El impétigo se puede propagar a otras personas. Se puede contraer a través de alguien que la
tenga si el líquido que supura de las ampollas en la piel entra en contacto con una zona abierta
de la piel.
Clasificación
El impétigo es una infección bacteriana de las capas superficiales de la piel más común entre
niños de 2 a 5 años.
Bulloso o ampolloso No bulloso o no ampolloso
Causado por streptococcus pyogenes y Causado por staphylococcus aureus
representa un 30% de los casos. representa un 70% de los casos.
Se caracterizada por las costras que
aparecen en las lesiones de color miel en la
cara y extremidades llamadas costras
melicéricas
Si no se inicia el tratamiento precozmente, las lesiones se extienden rápidamente alrededor de
la lesión inicial (lesiones satélites) y por otras zonas del cuerpo.
Síntomas
- Una o más ampollas que están llenas de - Ampollas que causan comezón están
pus y son fáciles de reventar. En los llenas de un líquido amarillo o color
bebés, la piel es rojiza o de apariencia en miel, que supuran y forman costras.
carne viva donde una ampolla se ha Erupción que puede comenzar como un
reventado. solo punto, pero que se disemina a otras
zonas debido al rascado.
-Lesiones cutáneas en la cara, los labios, - Ganglios linfáticos inflamados cerca de
los brazos o las piernas que se propagan la infección.
a otras zonas.
Las ampollas aparecen entre cuatro y diez días después de la exposición a la secreción de las
ampollas de otra persona.
Tratamiento
Limpieza y lavado con antisépticos tópicos, cubrir con gasas estériles. El ácido fusídico o la
mupirocina tópicos 3 veces al día, puede usarse en pacientes con número limitado de lesiones.
En pacientes con numerosas lesiones o que no responden al tratamiento tópico está indicada
la antibioterapia vía oral durante 7 días:
- Amoxicilina (500 mg/8h)
- Si hay sospecha de S. aureus puede usarse cloxacilina (250-500 mg/6 h), Amoxicilina-Ac.
clavulánico (875/125 mg /8h) o una cefalosporina de primera generación (cefalexina,
cefadroxilo).
- Alérgicos a betalactámicos: clindamicina (300-600 mg /8h) o eritromicina: 250 mg /6 h x
10 días
- MRSA: cotrimoxazol o ácido fusídico
Prevención
- Si tiene impétigo, use siempre un paño y toalla de manos limpios cada vez que se lave.
- No comparta toallas, prendas de vestir, máquinas de afeitar ni otros productos de aseo
personal con nadie.
- Evite tocar las ampollas que están supurando.
- Lávese las manos minuciosamente después de tocar la piel infectada.
- Mantenga la piel limpia para prevenir la infección. Lave bien con agua y jabón las
raspaduras y cortaduras menores. Puede usar jabón antibacterial suave.
Caso clínico
Se trata de dos pacientes masculinos de 10 años (gemelos monocigóticos, dicoriónicos -
diamnióticos)
Monocigóticos Dicoriónicos - diamnióticos
Son el resultado de la fecundación de un Gemelo fraternal tiene su propia placenta y
único óvulo y un único espermatozoide su propio saco amniótico de dos membranas
Identificaremos como paciente A y paciente B, los cuales presentaban antecedentes de
secuencia de Pierre Robin (afección en la cual el bebé tiene la mandíbula más pequeña de lo
normal). Acudieron a la clínica de Odontopediatría, para tratamiento de ortopedia maxilar
debido a micrognatia (mandíbula inferior que es más pequeña de lo normal), durante dicho
proceso (tercera consulta), a la inspección extraoral presentaron úlceras en piel peribucal, por
lo que fueron remitidos al servicio de patología oral y maxilofacial para su adecuado
diagnóstico y manejo. Durante la anamnesis (exploración clínica que se realiza a través de
preguntas al paciente), se negaron antecedentes heredo familiares de importancia. Los
antecedentes médicos (personales patológicos) en el paciente A, incluían cardiopatía
congénita, tres cirugías previas (adenoidectomía), sin complicaciones. Por otra parte, en el
paciente B la madre refirió antecedentes de asma y cuatro cirugías previas: tres cirugías
previas (adenoidectomía) y una cirugía de extirpación de un granuloma traqueal, en la cual se
realizó una traqueostomía por una obstrucción de la vía aérea. En cuanto a los antecedentes
natales, la madre refirió que los pacientes fueron producto de la primera gesta, siendo
prematuros de 32 semanas, nacidos por cesárea, teniendo un mes de lactancia materna.
En cuanto a la inspección general, ambos pacientes mostraban una higiene personal regular e
hiperactividad; también se relató que sus actividades lúdicas eran muy frecuentemente en el
piso y con tierra, durante la consulta se identificó que los pacientes portaban un juguete de
peluche notablemente sucio, el cual probablemente funcionaba como un fómite objetos inertes
que pueden contami- narse), el cual describió la madre que era compartido por ambos niños y
que lo utilizaban todo el tiempo para jugar. Durante la exploración extraoral, en el paciente A,
se observaron múltiples lesiones ulcerativas eritematosas, de formas irregulares y márgenes
bien definidos ubicadas en el área peribucal, las dos mayores localizadas en las comisuras
labiales abarcando bermellón y piel, las otras pequeñas eran de aspecto similar, localizadas en
la piel del límite nasolabial superior y en el labio inferior del lado derecho. Dichas lesiones
presentaban un fondo hemorrágico cuyos bordes exhibían costras hemáticas. El paciente
refería prurito y dolor moderado a la apertura bucal, así como una evolución de dos semanas,
sin presencia de lesiones en otras localizaciones (Figura 1).
En paciente B se observaron 3 lesiones ulcerativas de características similares a las de su
hermano (tanto en lo objetivo como en lo sintomático), en el área de piel peribucal del lado
derecho, ubicadas específicamente en base y ala nasal, labio superior y comisura, refiriendo
también dos semanas de evolución, sin presencia de lesiones en otras localizaciones (Figura
2).
El tratamiento consistió en eliminar
cualquier objeto que actuara como
fómite (juguetes de peluche), evitar
compartir productos de aseo
personal, evitar el contacto directo
con las lesiones con las manos y
limpiar la piel varias veces al día con
agua y jabón neutro. También se
recetó crema de mupirocina al 2 %,
enfatizando llevar a cabo todas las
medidas de higiene durante sus
actividades diarias para evitar la
posible diseminación.