Reflexología
La mayoría de nosotros sabemos que se trata de
una terapia natural, que consiste en la aplicación de un
estímulo mecánico en una zona concreta donde el cuerpo
proyecta sus partes distalmente, a modo de reflejos, y sirve
para estimular al propio cuerpo y que produzca reacciones
beneficiosas, además de aliviar, mejorar o solucionar
algunos síntomas.
Existen distintas áreas reflejas en el cuerpo: los pies, las
manos, las orejas, la cara, el tronco, la lengua, el iris y la
zona endonasal.
Hoy nos centraremos en la reflexología facial. Un área del
cuerpo cuya importancia no admite duda. Veremos datos
importantes del área refleja de la cara, una pincelada de su
valoración, cómo se representa nuestro cuerpo en ella, las
manipulaciones que en ella se pueden realizar y las
aplicaciones y sus beneficios.
Reflexología facial
Los rasgos faciales permiten distinguir una persona de otra,
y son fundamentales para las relaciones interpersonales.
Esto se debe a que el rostro arroja una gran cantidad de
información mediante micro expresiones, que se pueden
asociar a distintos estados de ánimo.
El aspecto de la cara también nos puede llevar a emitir
juicios sobre la persona, confiando o desconfiando de ella
solo por su aspecto o expresión facial.
Mediante el rostro también podemos valorar el estado de
salud del sujeto. Una expresión popular como «haces mala
cara» se emplea para advertir a la persona de que vigile su
salud.
Desde un punto de vista estético, el rostro es la parte más
observada del cuerpo, y para considerar que una persona
tiene o no belleza es el rostro el que se suele tener más en
cuenta. Aquí, la reflexología facial nos puede ayudar
porque, al aplicarse directamente sobre el rostro, aparte de
los efectos terapéuticos derivados de la propia terapia,
también tiene efectos estéticos y rejuvenecedores, algo que
en general es muy apreciado.
El rostro también puede acumular muchísima tensión por
diferentes motivos. Tanto es así que existen técnicas de
relajación basadas únicamente en relajar la cara para
conseguir una relajación global. Un masaje de reflexología
facial puede proporcionar importantes efectos relajantes
sobre esta zona del cuerpo.
Según se cree, la reflexología facial actúa a modo
de regulador del sistema nervioso. El funcionamiento se
propone desde la perspectiva de la teoría gate control
(teoría de la puerta funcional o de la compuerta), que indica
que los estímulos no dolorosos cierran las puertas a los
dolorosos, evitando que la sensación de dolor llegue al
sistema nervioso central. Por otra parte, se cree que la
reflexología, en general, y la reflexología facial, en
particular, estimulan la liberación de endorfinas,
encefalinas y dinorfinas, que tienen una acción inhibidora.
Además, parece que se estimula también la liberación de
serotonina.
Al estimular ciertos puntos con reflexología facial, se ha
observado que aparece elevación de la piel en forma de
pápula, halo eritematoso alrededor, incremento de la
temperatura local, aumento de la circulación, cambio en la
disposición de las macromoléculas intercelulares e
intravasculares, modificaciones en la permeabilidad de las
membranas celulares que favorecen el intercambio iónico y
cambios de la carga bioeléctrica de los puntos reflejos.
Parece ser que el estímulo reflexológico en esta zona viaja
más rápida y directamente a la zona reticular que el
producido en el pie.
Valoración del rostro
Como en toda valoración y diagnóstico mediante la
reflexología debemos utilizar dos metodologías: la
observación de las zonas reflejas y la palpación de las zonas
reflejas que nos sirvan para detectar los efectos.
Observación del rostro:
Los signos observados en el rostro, como pasa en el resto
de zonas reflexológicas, nos pueden aportar la información
necesaria para valorar el estado general del organismo,
tanto a nivel físico como a nivel psico emocional.
Palpación del rostro:
Para la reflexología facial, la palpación del rostro es el
principal método de evaluación de la salud, con el que se
valora, principalmente, la sensación del paciente y los
signos detectados por el terapeuta.
Localización de las áreas reflejas
La topografía de los puntos y áreas reflejas de la cara utiliza
dos formatos. Por un lado, amplias zonas que son el reflejo
de las distintas partes del cuerpo. Esto permite realizar un
masaje general sobre todo el cuerpo, abarcando
prácticamente la totalidad de la cara (áreas amplias). Por
otro lado, existen unos puntos muy concretos, en los que se
sitúan también las distintas partes del cuerpo. Su situación
es mucho más precisa que en las áreas amplias, por lo que
se denominan puntos específicos.
Manipulaciones
Es muy importante tener en cuenta el ritmo, la intensidad,
el tiempo y la frecuencia.
Se utilizan fricciones con el dedo corazón sobre el dedo
índice, con los pulgares, arrastre con los o con el dedo
corazón sobre el índice, raspado con un raspador.
Dada la naturaleza específica de los puntos de la
reflexología facial, la manipulación se realiza por lo general
con herramientas como el palpador facial, deslizadores
cilíndricos, y esferas deslizantes; no obstante, para realizar
una intensidad más leve puede utilizarse la fricción del
dedo corazón sobre el índice, o la fricción con el pulgar,
arrastre con los cuatro dedos o raspado con un raspador.
Fases del tratamiento
Dividiremos el tratamiento reflexológico facial en tres fases:
la fase inicial o de contacto, en la que aplicaremos la
secuencia general, la fase de valoración y tratamiento, y la
fase de relajación.
Se inicia con una secuencia general, en la que se realiza un
seguimiento de algunas articulaciones y una aplicación de
relajación de la cara.
Una vez realizada la secuencia general, se pasa al
tratamiento establecido previamente, utilizando los puntos
específicos para tal efecto. La manipulación de distintos
puntos se realiza con las distintas herramientas
nombradas.
En la fase de relajación consiste en realizar las
manipulaciones de relajación y para finalizar es
recomendable colocar las manos apoyadas suavemente en
la cara, tapando los ojos, aunque sin presionar. Mantener
unos minutos esta posición será suficiente para generar
una relajación no solo fácil sino general.
¿Qué podemos tratar con la reflexología facial?
Un sinfín de dolencias, patologías y problemas. Expongo
aquí algunas: acidez, acné, afonía, anemia, anorexia,
alergias, ansiedad, arrugas faciales, artritis, artrosis, asma,
bronquitis, cálculos biliares y renales, celulitis, cervicalgia,
dorsalgia, lumbalgia y ciatalgia, cistitis, depresión,
diabetes, diarrea, eccema, enuresis, estreñimiento,
fertilidad, fiebre, gripe, herpes, hiperactividad en niños,
hipertensión/hipotensión, sistema inmunitario, insomnio,
memoria, menopausia, menstruación irregular, migrañas,
otitis, parálisis facial, pesadillas, psoriasis, rinitis, sinusitis,
tendinitis de codo, codo de tenista, tiroides, regulación, tos,
vértigo y vómitos
Principales Beneficios:
Permite que el paciente sienta una profunda relajación y
bienestar.
Descompone toxinas y comienza el proceso de liberación de
estas.
Es una terapia holística preventiva y curativa.
Estimula los distintos sistemas del cuerpo de forma integral.
Reducción de migraña, cefaleas tensionales y migrañas-
Aumento de flujo sanguíneo a todos los órganos del cuerpo.
Útil para manejo de ansiedad, depresión, miedo y trastornos
de estrés.
Acorta el tiempo de curación de cualquier tratamiento y
dolencia.
Disminuye molestias en la columna vertebral.
Mejora la función renal, digestiva, problemas con el colón,
cuadros de estreñimiento entre otros.
Aumenta el ánimo, permite el equilibrio y aumento de
energía.
Contraindicaciones de la reflexología facial
La mayoría de los estudios relacionados con la
reflexología han investigado específicamente los
beneficios para la salud de la reflexología del pie o la
mano, no la reflexología facial.
Una mayor investigación ayudará a identificar los
vínculos específicos entre la reflexología facial y los
posibles riesgos asociados. Mientras tanto, es mejor
tener precaución al evitar cualquier tratamiento de
reflexología facial si tiene dolor agudo alrededor de la
cara, el cuello o las orejas.
Otras afecciones que pueden prohibir la reflexología
facial pueden incluir:
Hemorragia.
Hinchazón.
Quemaduras.
Moretones
Piel rota o problemas de piel infecciosos.
Al igual que con cualquier tratamiento de
trabajo corporal, la reflexología facial debe ser realizada
por un profesional capacitado y acreditado.
Comunique claramente de cualquier problema de salud
que esté experimentando cuando se ponga en contacto
con un terapeuta antes de la sesión, y siempre hable si
experimenta dolor o molestia mientras recibe cualquier
tratamiento.
Laura Vanesa castaño giraldo
Cosmétologia
Trabajo: reflexologia facial
(Uso, benefició, contraindicaciones entre otras)
Marzo 09 2021