Cerebro humano.
Cerebro
Cerebros de diferentes animales.
Ejemplar de un cerebro de chimpancé; es notorio el detalle
del tejido convoluto.
Latín [TA]: encephalon
TA A14.1.03.001
Sistema Nervioso
Precursor Telencéfalo
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El cerebro (del latín cerebrum, con su raíz indoeuropea ker, cabeza, en lo alto de la cabeza
y brum, ‘llevar’; teniendo el significado arcaico de «lo que lleva la cabeza») es un órgano que
centraliza la actividad del sistema nervioso y existe en la mayor parte de los animales.1
En animales, como los invertebrados bilaterales, se entiende como cerebro a una serie de
ganglios alrededor del esófago en la parte más anterior del cuerpo, (protóstomos)
comprendidos por el protocerebro, deutocerebro y tritocerebro en artrópodos, ganglios
cerebral, pleural y pedial en moluscos gasterópodos y masas supraesofágica y subesofágica en
moluscos cefalópodos. También poseen cerebros muy simples los bilaterales
como platelmintos, nematodos o hemicordados. Sin embargo, hay bilaterales que muestran
muy pocos rasgos distintivos de cefalización como los bivalvos o briozoos. En algunas especies
de invertebrados no existe un cerebro por carecer completamente de sistema nervioso, como
los poríferos, los placozoos, los mesozoos, y otros, aunque poseen un sistema nervioso,
carecen de rasgos definidos de centralización o cefalización al mostrar simetrías no bilaterales
como los cnidarios, ctenóforos o equinodermos.2 En los vertebrados el cerebro se encuentra
situado en la cabeza; en relación estrecha con los órganos de los sentidos como la visión, la
audición, el equilibrio, el gusto y el olfato.3 El cerebro de los mamíferos es el órgano más
complejo del cuerpo. El telencéfalo adquiere su máximo desarrollo y está formado por
los hemisferios cerebrales. El cerebro humano contiene en la corteza cerebral, un número
estimado de 20 000 000 000 (20 mil millones, 2 × 1010) de neuronas.456
La función del cerebro como órgano, desde un punto de vista evolutivo y biológico, es ejercer
un control centralizado sobre los demás órganos del cuerpo. El cerebro actúa sobre el resto del
organismo por la generación de patrones de actividad muscular o por la producción y
secreción de sustancias químicas llamadas hormonas. Este control centralizado permite
respuestas rápidas y coordinadas ante los cambios que se presenten en el medio ambiente.
Algunos tipos básicos de respuesta tales como los reflejos pueden estar mediados por
la médula espinal o los ganglios periféricos, pero el control de la conducta que se basa en la
información sensorial, necesita la capacidad de integrar la información de un cerebro
centralizado.
Desde una perspectiva filosófica idealista, lo que hace al cerebro especial en comparación con
los otros órganos, es que forma la estructura física en donde se presenta el correlato material
de las distintas actividades de la mente. Sin embargo, múltiples corrientes filosóficas
contemporáneas descartan la idea de que exista una entidad no-material que ejerza
causalidad sobre lo físico (si bien por otro lado está demostrado que la psicoterapia y
evidentemente el ambiente influyen en nuestra conducta, cognición, etc. parece que no tiene
ninguna posibilidad de ser demostrada la existencia de dicho tipo de entidad).
Durante las primeras etapas de la psicología, se creyó que la mente debía separarse del
cerebro. Sin embargo, posteriormente, los científicos realizaron experimentos que llegaron a
determinar que la mente era un componente en el funcionamiento cerebral, por la expresión
de ciertos comportamientos basados en su medio ambiente externo y el desarrollo de su
organismo.7 Los mecanismos por los cuales la actividad cerebral da lugar a la conciencia y al
pensamiento son muy difíciles de comprender: a pesar de los múltiples y rápidos avances
científicos, mucho acerca de cómo funciona el cerebro sigue siendo un misterio. En la
actualidad, las operaciones de las células cerebrales individuales son comprendidas con más
detalle, pero la forma en que cooperan entre los conjuntos de millones ha sido muy difícil de
descifrar. Asimismo, los enfoques más prometedores tratan el cerebro como una
«computadora biológica», totalmente diferente en el mecanismo de las computadoras
electrónicas, pero similar en el sentido que adquieren la información del mundo circundante,
la almacenan y la procesan de múltiples formas.
En este artículo se comparan las propiedades de los cerebros de toda la gama de especies
animales. Existe un artículo específico para el cerebro humano.