Nombre: Ashley
García Matrícula: 2021-
0949 Docente: Carlos
Lora
Asignatura: Historia del arte y la cultura
El arte es una manifestación fundamental de la
cultura humana, una ventana que nos permite
explorar las diversas sociedades y civilizaciones a
lo largo del tiempo y en diferentes partes del
mundo. En este resumen más extenso, nos
sumergiremos en el arte de tres continentes
cruciales: América, África y Asia. A través de esta
exploración, obtendremos una comprensión más
profunda de cómo estas regiones han dado forma y
expresado su identidad cultural a lo largo de
milenios.
América:
El arte precolombino de América es un
testimonio de la diversidad y riqueza de las
civilizaciones que florecieron en este continente
antes del contacto con los europeos. En las
tierras altas de México, alrededor del VII milenio
a.C., las sociedades cazadoras- recolectoras
comenzaron a practicar la agricultura,
especialmente el cultivo de maíz. Esto llevó al
surgimiento de las primeras sociedades complejas,
como los zapotecas en Oaxaca y los olmecas en las
provincias de Veracruz y Tabasco. Los olmecas
son conocidos por sus impresionantes esculturas de
piedra que presentan un realismo sorprendente. Sus
colosales cabezas monolíticas, algunas de hasta 3,5
metros de altura, siguen siendo enigmas
arqueológicos
fascinantes. Además, en América del Norte, las
culturas Hohokam, Mogollón y Anasazi dejaron un
legado en forma de arquitectura y cerámica que
revela la diversidad de las culturas
indígenas en la región.
En Perú, la historia del arte se remonta a épocas
anteriores a la invención de la cerámica, en el tercer
milenio a.C. Culturas como Sechín Alto y Kuntur
Wasi construyeron grandes templos y monumentos,
mientras que Chavín de Huántar destacó por su
complejo religioso en forma de U, decorado con
relieves de jaguares y figuras mitológicas. La
cultura Moche, conocida por su cerámica y retratos
de metal, y la cultura nazca, famosa por sus
misteriosos geoglifos en Nazca, son ejemplos
adicionales de la diversidad artística en la región.
En el Amazonas, la cultura barrancoide desarrolló
una cerámica con intrincados diseños incisos,
mientras que la cultura San Agustín en Colombia
dejó estelas y esculturas en piedra que siguen siendo
motivo de asombro.
África:
El arte africano ha estado intrínsecamente ligado a
las creencias religiosas y espirituales de las diversas
culturas que han habitado este continente. La
mayoría de las obras de arte
africano están talladas en madera, piedra o marfil y
siguen un canon estilístico distintivo que incluye
cabezas grandes, troncos rectos y miembros cortos.
Estas obras no se crearon principalmente con fines
estéticos, sino que sirvieron en ritos y ceremonias
animistas y politeístas, y a menudo representaban
figuras antropomorfas. Además de la escultura, se
producían cerámica, joyería y tejidos, así como
objetos de metalurgia, ya que el hierro era conocido
en África desde el siglo VI a.C.
La cultura Nok, que se desarrolló en el norte de
Nigeria en el primer milenio a.C., produjo esculturas
de terracota de gran realismo, incluyendo figuras
humanas y animales. En Sudán, las culturas kerma y
meroe dejaron
monumentales construcciones en barro, así como
armas y cerámica. En Etiopía, la ciudad de Aksum
alcanzó su apogeo en el siglo IV, con estelas
monolíticas y un avanzado sistema de escritura en
ge'ez.
Asia - India:
El arte en la India ha estado fuertemente
influenciado por las diversas religiones que han
prosperado en la región, incluyendo el hinduismo, el
budismo, el islamismo, el
cristianismo y otros. El arte indio también se
caracteriza por su profundo vínculo con la
naturaleza, considerando que muchos elementos
naturales, como montañas, ríos y árboles, son
sagrados en la cultura india.
La antigua civilización del Indo, que floreció desde
el siglo XXVI a.C. hasta el XIII a.C., dejó evidencia
de una planificación urbana avanzada en ciudades
como Mohenjo-Daro y Harappa, con edificios de
ladrillo cocido. Luego, el período védico introdujo
las religiones
tradicionales indias, con el surgimiento del
budismo y el jainismo en el siglo VI a.C. Estas
creencias religiosas también establecieron vínculos
con el arte persa y helenístico. El arte maurya,
caracterizado por la arquitectura de piedra y las
stūpas, marcó un período
importante. El arte de Gandhāra fusionó
influencias helenísticas y grecobudistas,
mientras que las escuelas de arte de Mathurā y
Amarāvatī incorporaron elementos grecorromanos en
su estética.
La literatura india se originó alrededor del 2500
a.C., escrita en sánscrito. Los Vedas, con himnos
litúrgicos que exaltan la naturaleza y la religión,
representan la primera manifestación literaria.
Luego, los grandes poemas épicos como el
Majabhárata y el Ramaiana se
convirtieron en obras literarias fundamentales. El
teatro indio, basado en el Nāṭya-śāstra, y la música,
con su ecléctica mezcla de influencias, también
florecieron en la India.
En conclusión, el arte es un lenguaje universal que
trasciende fronteras geográficas y
temporales. A través de estos ejemplos de América,
África y Asia, podemos apreciar la diversidad y la
riqueza del arte en diferentes culturas y épocas.
Cada una de estas expresiones artísticas no solo
refleja la creatividad humana, sino que también nos
brinda una ventana a las creencias, valores y formas
de vida de las civilizaciones que las produjeron.
Estas manifestaciones artísticas son un testimonio
duradero de la identidad cultural y espiritual de la
humanidad a lo largo de la historia.