Doménikos Theotokópoulos
(El greco)
Fue un pintor cretense del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy
personal en sus obras de madurez. Nació en 1541 en Candía en la capital de Creta de
ahí viene el nombre “el griego” el greco.
Actualmente está considerado uno de los artistas más grandes de la civilización occidental.
Esta alta consideración es reciente y se fue formando a lo largo del siglo xx, cambiando la
apreciación sobre su pintura formada en los dos siglos y medio que siguieron a su muerte,
en que llegó a considerársele un pintor excéntrico y marginal en la historia del arte.
MUERTE
A principios de 1614, Theotokópoulos cayó gravemente enfermo y
murió el 7 de abril, a la edad de 73 años. Fue enterrado en la iglesia
de Santo Domingo el Antiguo, que también alberga el retablo que
fue su primer encargo en Toledo. Su hijo, Jorge Manuel, siguió
inicialmente sus pasos, pero más tarde se centró en la arquitectura.
LINEA DE VIDA
GRECIA
Doménikos Theotokópoulos estudió pintura en su isla natal. Debido a sus estrechos lazos con Italia, el
corazón del Renacimiento, Creta se había convertido por entonces en el centro más importante del
arte y la cultura posbizantinos.
ITALIA
Venecia: La brillante y colorista pintura veneciana debió producir un fuerte impacto en el joven pintor.
Desde el principio asumió y pintó con el nuevo lenguaje pictórico aprendido en Venecia, convirtiéndose
en un pintor veneciano.
Roma: Los pintores romanos de la década de 1550 habían establecido un estilo llamado manierismo
pleno en las obras de Rafael y Miguel Ángel, donde las figuras se fueron exagerando y complicando hasta
convertirse en artificiales, buscando un virtuosismo preciosista.
ESPAÑA
En 1576 el artista abandonó la ciudad romana y estuvo primero en Madrid, y luego llegó a Toledo en la
primavera de 1577. Estaba soltero Puede que conviviera con la española Jerónima de las Cuevas. Ella fue la
madre de su único hijo, Jorge Manuel, nacido en 1578. Durante este tiempo le acompañaba un joven
llamado Francisco Preboste.
OBRAS En efecto, fue en Toledo donde el arte de Theotokópoulos se transformó
plenamente en lo que se conoce como el estilo distintivo de El Greco. Su
tendencia a alargar la figura humana -de una manera que recuerda a Miguel
Ángel, evidenciando la fuerte influencia del manierismo- junto con el uso
audaz de colores vibrantes y contrastados -evocando la paleta veneciana-
son sin duda las características más llamativas de sus obras.
RETRATOS