Glosario de Psicopatología y Psicoanálisis
Glosario de Psicopatología y Psicoanálisis
Esto es un glosario de los términos más importantes de la materia, armado a partir de lo visto
en las clases, tanto teóricas como prácticas, y de lo expuesto en los textos presentados por la
cátedra. Además, complementa algunos recursos, tales como resúmenes encontrados online,
cuadros propios, etc.
1
Lautaro Rentine - 3513432513
ÍNDICE
2
Lautaro Rentine - 3513432513
3
Lautaro Rentine - 3513432513
https://drive.google.com/file/d/1g9yQ0wZ11RwCz46jL8L5mGPb7PoZnf8o/view?usp=sharing
Este es un cuadro que nuclea a la materia entera. Son sólo los conceptos principales
nombrados e interrelacionados. Sirve para apoyar la lectura y guiar el estudio a través de las
distintas unidades. (Si deciden imprimirlo, recomiendo hacerlo en tamaño A1, ya que en otros
tamaños la letra se ve muy chica)
Bibliografía:
- Bercherie - “Los fundamentos de la clínica: Introducción”
- Bercherie - “La constitución del concepto freudiano de psicosis”
- Lanteri-Laura - “Nuestra psiquiatría”
- Muñoz - “Diferentes enfoques teóricos en Psicopatología”
4
Lautaro Rentine - 3513432513
Describía el o los cuadros clínicos para los diferentes abordajes. Durante mucho
tiempo los locos no eran considerados como enfermos pertenecientes al campo de la
medicina. Recién a mediados del siglo XVII surge el asilo como lugar de encierro,
pero no justamente para los locos, sino para todos aquellos sujetos que eran
considerados improductivos y por ellos, segregados del sistema. Estos espacios, no
estaban destinados ni al diagnóstico ni al tratamiento, sólo eran lugares de encierros.
Recién a partir de los ideales humanistas propugnados por la revolución francesa,
impone hacer la distinción entre aquellos que se consideraban locos de los que no lo
eran. Allí, aparece en la escena Pinel, quien es nombrado director del Hospital
Bicêtre, el primero dedicado al diagnóstico, tratamiento y atención de las alienaciones
mentales. Pinel es el primero en formular de manera precisa la demarcación entre la
“locura”, concepto social y cultural, y la “alienación mental”, término propiamente
médico. La alienación mental se constituye como una enfermedad lo cual tendrá
consecuencias diversas. Entre ellas establecer un tratamiento distanciado de los
prejuicios sociales, es decir, brindarle al alienado asistencia y cuidados. Pinel
consideraba a la “alienación mental” como un “género unitario”, en el que se
encuentran diversos cuadros sincrónicos. Se trata de un cuadro único que puede tomar
diversas formas en distintos pacientes o en distintos momentos, pero sin dejar de
constituir una única y misma enfermedad. La alienación mental es considerada por
Pinel una enfermedad en el sentido de las enfermedades orgánicas y definida como
una perturbación de las funciones intelectuales. Pinel fue de aquellos que
constituyeron la clínica médica como observación y análisis sistemático de los
fenómenos perceptibles de la enfermedad; resultado de ello es su nosografía. Para
Pinel, el cerebro no está dañado, la mente solamente está alterada en su
funcionamiento, de donde surge la acción posible del tratamiento moral y la
curabilidad potencial de la locura en una proporción que estima muy elevada. El
tratamiento moral entrañaba tres aspectos fundamentales: aislar al alienado de sus
familiares y allegados alojándolo en establecimientos especializados; dirigirse a la
parte racional del enfermo, a los restos de la razón y finalmente asignarle al enfermo
trabajos provechosos para su apaciguamiento y para el bien de la institución.
Enfoque interpretativo: (Muñoz) con Freud, la invención del Icc y sus tópicas, se
inaugura una nueva perspectiva en las consideraciones etiológicas: aporta una teoría
del aparato psíquico de la que se infiere un sujeto descentrado de la conciencia y una
nueva perspectiva terapéutica, la cura por la palabra. Se trata, entonces, de escuchar y
5
Lautaro Rentine - 3513432513
leer lo que ese síntoma tiene para decir. Lacan sostiene que “el inconsciente es el
discurso del Otro”, las formaciones del Icc tienen estructura de lenguaje, un
entramado ordenado por las leyes de la metáfora y la metonimia, el cual puede ser
leído, interpretado y descifrado. Ahora bien, el psicoanálisis se resiste a las
taxonomías o cajones clasificatorios, si bien considera las nosografías, propone una
experiencia única para cada caso en singular. Pero debemos entender este singular,
como aquello que resiste a la clasificación, como lo que no puede tipificarse, y esa es
la noción de sujeto que Lacan va a utilizar. El sujeto como efecto del discurso. Es
decir, en este enfoque no se trata de lo observable, sino de lo inconsciente como hecho
de discurso.
Enfoque estadístico: (Muñoz) su mayor exponente es el DSM-V propuesto por la
APA, el cual es un nomenclador y no una nosografía clínica. Se asienta bajo tres
supuestos: a) la identificación objetiva de los trastornos (síndromes) mentales por vía
de una descripción “a-teórica”; b) el establecimiento de una progresiva correlación
bi-unívoca entre cada síndrome así identificado y una eventual fisiopatología cerebral,
que es el ideal de la psiquiatría biológica; y c) una terapéutica de dicha alteración
fisiopatológica propuesta mediante tratamiento farmacológico combinado con
psicoterapias cognitivas y cognitivo-conductuales que producen la rápida eliminación
de síntomas.
Clínica sincrónica: (Bercherie) en el siglo XVIII se funda, de la mano de Pinel, la tradición
de la clínica sistemática, la cual describe un estado en el momento en el que se lo observa. Se
la toma como ciencia de la pura observación y clasificación de síndromes, sin consideración
por la etiopatogenia. Se pone el acento en el síntoma saliente en el momento de la evaluación.
La locura era considerada como un género unitario homogéneo. Se propone el tratamiento
moral.
Bisagra histórica: (Bercherie) en 1822 se descubre la Parálisis General Progresiva (PGP) de
la mano de Bayle, la cual produjo una ruptura en la anterior clínica ya que la alineación
mental no se trata entonces de una única enfermedad, sino que habría que considerar la
existencia de distintas enfermedades, cada una de las cuales podría corresponder a una lesión
específica cerebral. Esto significó el inicio del modelo anatomo-clínico. El gran avance
conceptual de Bayle consistió en establecer que los síntomas mentales de la demencia
paralítica eran consecuencia de una lesión específica, observable y localizada en un lugar
concreto (localizacionismo cerebral).
6
Lautaro Rentine - 3513432513
7
Lautaro Rentine - 3513432513
categorización condujo a una multiplicación de las especies mórbidas que estas fueron
perdiendo su especificidad.
Paradigma de las estructuras psicopatológicas: (Lanteri-Laura) a partir de una
crisis en el paradigma anterior a causa de una proliferación de categorías sin correlato
clínico específico y de dudosa utilidad para la orientación diagnóstica, surge el tercer
paradigma desde la Segunda Guerra Mundial hasta la década del ‘80. La nueva
distinción neurosis-psicosis le permite a la psiquiatría organizar todo lo que en el
campo de la patología mental no corresponda a lesiones cerebrales ni a factores
exógenos evidentes. En este momento, la psiquiatría clínica pasa a segundo plano
como una disciplina médica empírica y la psicopatología deviene dominante. El uso y
el abuso del concepto de estructura termina por convertirse en un problema de difícil
solución para este paradigma, lo cual conduce a su crisis. Después de esta crisis,
vienen los manuales diagnósticos. Según Lanteri- Laura estos no producen un nuevo
paradigma porque se encuentra en el campo de la psiquiatría una fragmentación y
pérdida de homogeneidad, lo que resulta un obstáculo a la hora de identificar un
cuarto paradigma. Esto no implica, que más adelante seamos testigos de un cuarto
paradigma.
Posición de la cátedra: en el plano del síntoma no se trata aquí de los enfoques que incluyen
al síntoma en la dimensión de la desadaptación, desequilibrio, es decir, lo anormal. Se trata
de aquello que no marcha, el síntoma es lo que se pone en cruz al andar, pero al mismo
tiempo es una oportunidad que despierta un posible nuevo orden subjetivo. Nos interesa
aquello que el sufriente experimenta y que señala como síntoma. Como señalaba Lacan, se
trata de ese real imposible de soportar, vinculado a la sexualidad y la pulsión. Porque en el
plano del diagnóstico, no se trata de sumar los síntomas, e incluirlos en las categorías pre
establecidas, al modo de catálogos, sino de establecer el diagnóstico bajo transferencia.
Finalmente, en el plano de la dirección de la dirección de la cura, no se trata de la
adaptación, ni de la domesticación del síntoma, ni del furor curandis, sino de establecer un
saber, en el plano del bien decir, sobre lo inconsciente. Se trata de lograr un cierto saber
hacer allí con lo que nos aqueja; de responder de otra manera que con el goce sufriente del
síntoma.
8
Lautaro Rentine - 3513432513
Necesidad: (Lacan) la necesidad hace referencia a lo puramente biológico, a esas cosas que
el organismo necesita para sobrevivir –alimento, bebida, calor, limpieza–. La necesidad surge
por razones puramente orgánicas y se descarga totalmente en una acción específica. El sujeto
humano nace en un estado de desamparo, de indefensión tal, que es incapaz de satisfacer sus
propias necesidades; por lo tanto, depende de Otro que lo auxilie.
Demanda: (Lacan) para satisfacer sus necesidades y obtener la ayuda del Otro, el infante
tiene que articularlas en el lenguaje, es decir, tiene que expresar sus necesidades en una
demanda.
Deseo: (Lacan) el deseo es el excedente producido por la articulación de la necesidad en la
demanda. El deseo toma forma cuando la demanda se separa de la necesidad. El deseo es
entonces, una fuerza constante que nunca puede ser satisfecho, lo que lo diferencia de la
demanda, que puede ser satisfecha y deja de motivar al sujeto hasta que surge de nuevo. El
deseo no puede ser satisfecho y por tanto es eterno.
Bibliografía:
- Lacan - “Lo imaginario, lo simbólico y lo real”
- Lacan - “El Seminario 3: cap. IV, par. 3; cap. V, par. 2; cap. VII, par. 2.”
- Lacan - “El seminario 22, clase 1”
- Lacan - “La tercera (p 81-85)”
- Lacan - “La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud. Cap. 1 y 2”
- Muñoz - “Los tres órdenes”
Registros esenciales: (Lacan) los registros esenciales de la realidad humana son categorías
conceptuales con valor instrumental que le permiten a Lacan leer a Freud. Son categorías con
valor teórico (le sirven para teorizar su enseñanza) y valor práctico (orienta la experiencia
psicoanalítica, es decir, la dirección de la cura). Desarrolla tres registros a lo largo de su obra,
dándole mayor peso teórico a alguno sobre los otros en diferentes momentos, pero que son
9
Lautaro Rentine - 3513432513
10
Lautaro Rentine - 3513432513
11
Lautaro Rentine - 3513432513
12
Lautaro Rentine - 3513432513
13
Lautaro Rentine - 3513432513
14
Lautaro Rentine - 3513432513
15
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Lacan - “El Seminario 3: cap. XIV, par.1 y 2”
16
Lautaro Rentine - 3513432513
Sujeto: (Lacan) Lacan inserta el sujeto en la estructura del lenguaje y allí rompe con el
estructuralismo. Para él, no hay en la batería de significantes el significante que represente al
sujeto, por eso lo escribe tachándolo, sujeto barrado. Crea el concepto de gran Otro, escrito
con A, definido como el conjunto de los significantes, pero termina por tacharlo también pues
el sujeto no puede contarse allí más que como falta. El sujeto lacaniano es desustancializado
y puede definirse como lo representado por un significante para otro significante, es decir
como falta. Como características del mismo, sostiene que es paradojal (puesto que el sujeto
del inconsciente no se causa a sí mismo, sino que es causa del lenguaje, causa del campo del
lenguaje del Otro), intervalar (en tanto no se aloja ni en el s1 ni en el s2, sino que se sitúa en
el intervalo de la cadena significante) y carente de reflexividad (el sujeto no es reflexivo
respecto de sí mismo, carece de un sí mismo, carece de un ser, es un puro símbolo; es carente
de la posibilidad de reflejarse en cualquier tipo de representación o sentido de sí mismo). En
la acepción lacaniana del término sujeto en francés se escribe sujet y tiene una acepción
diferente a la de la española. Sujet quiere decir: asunto - tema a tratar; no se acerca a lo que
nosotros llamamos sujeto, a una persona, a un individuo, que produce una acción.
Sujeto dividido: concepto freudiano de spaltung. La esquizia, la división del yo al
servicio de un proceso defensivo.
Sujeto barrado ($): efecto del lenguaje, efecto del significante. Pero significante que
no termina de apresar al sujeto del inconsciente.
Sujeto del Icc: aquel que se supone sujeto debajo de cadenas asociativas
inconscientes.
Inmixión de otredad: el sujeto, aparte de ser un sujeto insustancial (sin cualidad ni forma),
es irreflexivo, evanescente y dividido por y entre significantes que lo determinan de modo
insuficiente. A esto se agrega un elemento más: es un sujeto en inmixión de otredad, es decir,
los sujetos no son aislados, pero tampoco son colectivos, tienen cierta forma estructural, un
inmixing (supone una mezcla de elementos en la que la esencia misma de tales elementos
está disuelta y participa de la mezcla; no es uno, pero no es sin el Otro).
Yo (moi): imaginario. Cuando se le pregunta a alguien: ¿Cómo es tu forma de ser? Allí la
respuesta invoca al yo moi, porque se plasma en una imagen.
17
Lautaro Rentine - 3513432513
18
Lautaro Rentine - 3513432513
de los significantes y, por ende, Lacan sitúa esta línea como partida, como
interrumpida y, luego, como algo que se asemejaría bastante a la idea del Icc
reprimido freudiano, algo que el sujeto no puede obtener reconocimiento alguno.
Hasta allí una primera formulación de lo que sería el esquema L o Z. Ese recorrido, en
su desarrollo, marca la incidencia del lenguaje en el sujeto primordial del goce o de la
satisfacción. Entonces ahí, ya no hablamos del sujeto primordial sino del $ (sujet) del
psicoanálisis.
Quiasma: denota la dependencia del sujeto con el Gran Otro para su formación como sujeto
dividido, y la dependencia del Yo de un otro semejante para su constitución.
Retroactividad del lenguaje: (Lacan) los hechos del pasado se ven posibilitados porque un
hecho presente los actualiza (diacronía y retroactividad). Un significante actual
(constituyente) le da el carácter, diacrónicamente, histórico al significante del pasado
(constituido). Resignificación de los significantes.
Procesos psíquicos inconscientes: (Freud) los más antiguos, los primarios, relictos de una
fase del desarrollo en que ellos eran la única clase de procesos anímicos. Se definen como el
principio de placer-displacer, el cual abarca los procesos que aspiran a ganar placer y se retira
(represión) de los actos que pueden suscitar displacer. Su objetivo es disminuir los niveles de
excitación del aparato psíquico al mínimo nivel posible.
Principio de realidad: (Freud) es un nuevo principio inscripto en la actividad psíquica, que
ya no se representa lo que es agradable, sino lo que es real, aunque fuese desagradable. Así,
el principio de realidad presenta ciertas consecuencias: fallo imparcial, memoria, atención,
acción, fantaseo. No implica el destronamiento del placer sino su aseguramiento. Se
abandona un placer momentáneo, pero inseguro en sus consecuencias, sólo para ganar por el
nuevo camino un placer seguro que vendrá después.
19
Lautaro Rentine - 3513432513
20
Lautaro Rentine - 3513432513
produce efectos. Estos fenómenos (formaciones del icc) son de superficie (banda de
moebius). Se manifiesta por sus efectos: síntomas, patologías, consecuencias.
Multivocidad del concepto de lo inconsciente: (Freud)
Dinámico: un acto psíquico, en general, atraviesa por dos fases de estado, entre las
cuales opera como selector una suerte de examen (censura). En la primera fase, él es
inconsciente y pertenece al sistema Icc; si a raíz del examen es rechazado por la
censura, se le deniega el paso a la segunda fase; entonces se llama reprimido y tiene
que permanecer inconsciente. Pero si sale airoso de este examen entra en la segunda
fase y pasa a pertenecer al segundo sistema, el sistema Cc. No es aún consciente, sino
susceptible de conciencia, puede ser objeto de ella sin una particular resistencia toda
vez que se reúnan ciertas condiciones. Llamamos al sistema Cc también el
preconciente. El sistema Prcc participa de las propiedades del sistema Cc, y que la
censura rigurosa está en funciones en el paso del Icc al Prcc (o Cc).
Sistemático: inconsciente como sistema donde se reprimen al inconsciente aquellas
experiencias conscientes inaceptables o que originan un conflicto.
Descriptivo: el inconsciente son aquellas representaciones que no estén presentes en
la conciencia, las que se encuentran latentes. Y conciente a aquellas representaciones
que sí están presentes en la conciencia.
Fijación: (Freud) la libido se puede dirigir con fuerza a personas, objetos e imágenes. Esa
proyección de la libido puede provocar la fijación, que consiste en la dependencia emocional,
generalmente con connotaciones erótico-sexuales, hacia un objeto de la infancia, y que
persiste en la vida posterior. También se utiliza este término para señalar el hecho de quedarse
ligado a una de las etapas de desarrollo psicosexual (oral, anal, fálica, latencia y genital) y no
avanzar en su normal desarrollo por las siguientes.
Síntoma: (Freud) proviene de lo reprimido, es por así decir su subrogado ante el yo. Lo
reprimido es para el yo tierra extranjera, una tierra extranjera interior. Desde el síntoma, el
sendero lleva a lo inconsciente, a la vida pulsional, a la sexualidad. El ser humano enferma a
raíz del conflicto entre las exigencias de la vida pulsional y la resistencia que dentro de él se
eleva contra ellas.
Bibliografía:
21
Lautaro Rentine - 3513432513
- Lacan - “El Estadio del espejo como formador de la función del yo...”
- Lacan - “Algunas reflexiones sobre el yo”
- Lacan - “Seminario 10: clase III, par. 1”
- Lacan - “El seminario 1: cap. VII, par. 1 y 2; cap. X, par. 2; cap. XI, par. 2”
Estadio del espejo: fase del desarrollo psicológico del niño, es un momento/acto inaugural,
comprendida aproximadamente entre los seis y los dieciocho meses de edad. Se trata de
aquella etapa en la cual el niño o la niña se encuentra por primera vez capacitado/a para
percibirse, o más exactamente, percibir su imagen se completa la fase del espejo. En esta
fase, de acuerdo a la teoría lacaniana, se desarrollaría el yo como instancia psíquica. Denota
la relación con el cuerpo, la formación del yo y la constitución de la realidad. Tiene un doble
valor: histórico, ya que afecta al desarrollo del ser humano, marca un antes y un después; y
tipifica una imagen libidinal del ser humano, es decir, una identificación con una imago. Es
así que la imagen produce transformación en el sujeto, se toma a la imagen del semejante
como el sí mismo -sosteniendo un vínculo inaugural entre la relación con el Otro y el
advenimiento de la función de la imagen especular-, y tiene ciertos efectos formativos en el
sujeto.
Transformaciones por la asunción de la imago:
I – Precipitación en una forma primordial del YO (je) como matriz simbólica. Aquí el
niño NO está preparado para dominar su cuerpo, aparece como forma rudimentaria,
por la falta del lenguaje.
II – Instancia Yoica como ilusión de unificación entre el YO (je – simbólico) y el YO
(moi – imaginario). Parece que el yo se hace transparente.
III – Adquisición de Gestalt del cuerpo: imagen total y exterior, se adquiere de afuera,
incluso cuando provenga de un espejo, se da a través de la mirada y del lenguaje.
Anticipación ante la prematuración (específica del nacimiento) – dominio corporal. El
niño está desvalido de sí mismo, el EE le da un “adelanto” a esa posibilidad, dominio
imaginario por el momento. (Este momento se corresponde con el autoerotismo que
postula Freud: pulsiones parciales caóticas)
Antecedentes:
1- La experiencia psicoanalítica: toma la idea corporal y miembro fantasma de
Schilder, fantasía del cuerpo despedazado, sueños y experiencias del doble (visto en el
texto “Lo ominoso” de Freud).
22
Lautaro Rentine - 3513432513
23
Lautaro Rentine - 3513432513
parece solamente por la imagen. La identidad (un significante) es alienante y arma una
armadura rígida, a partir de la cual la persona se moverá durante su vida. En otras palabras,
pasa de una forma fragmentada a una ortopédica, que le da la ilusión de estar completo, de
estar saludable, que lo unifica y lo libera de la fragmentación obteniendo ese complemento
que le faltaba por su fetalización. Sin embargo, es una ilusión de esa totalidad que manifiesta
el júbilo, por la coordinación muscular que aún no ha logrado.
Experiencia del ramillete invertido: (Lacan) es una experiencia que permite ubicar lo que
es y lo que no es del Yo. La imagen del cuerpo es lo que no es el Yo. Puede verse desde una
cierta posición adecuada, para captar esa completud. Relación entre lo imaginario y lo real.
Lo real como la parcialidad (las flores sueltas) y lo imaginario (las flores contenidas). La
posición adecuada refiere a lo simbólico, el lugar, el mundo de la palabra. ¿Desde donde se
mira el sujeto? Lo sabremos a través de la palabra, escuchando al sujeto.
La base imaginaria para la conformación del lugar del otro simbólico, sí puede inclinarse
(cambiar), dirigida por la voz del otro simbólico a través de la palabra, mediante el lenguaje,
es que se logra ordenar y apaciguar el registro de lo imaginario junto a los efectos que se
producen.
Lacan utiliza esta experiencia para demostrar esta estadio donde el cuerpo sería la imagen
real (las flores dentro del florero), las flores son las pulsiones parciales, aquello del cuerpo
fragmentado que posee el niño y la ilusión de que el jarrón contiene a las flores es la
identificación que tiene el infante frente al espejo.
Imagen virtual: es la que vemos allí donde el objeto no está. Podemos producir una
imagen virtual con un espejo plano o una lupa. Por ejemplo: reflejo del espejo.
Imagen Real: es la que vemos allí donde está. Se forma mediante los reflejos de los
rayos luminosos y recibe también el nombre de objeto porque puede ser proyectada en
una pantalla (lienzo o panel) tal como si fuera un objeto. Podemos producir una
imagen real con un espejo esférico o curvo. Por ejemplo: arco iris.
Objeto Virtual: es la imagen virtual producida a partir de una imagen real. Es decir,
podemos capturar en una imagen a la imagen real.
Esquema de los dos espejos: (Lacan) se replica la experiencia anterior, pero, luego, esta
imagen se refleja en un espejo plano logrando una imagen virtual a partir de una imagen real.
Esto demuestra que no sólo depende de quien mira sino también de quién le habla a esa
persona, de ese Otro que si se mueve, en el espejo plano se pierde la ilusión.
Dos narcisismos: (Lacan) el primero es cuando se conforma el cuerpo a partir de una imagen
con un yo rudimentario, prematuro y primordial, que es aquel del estadio del espejo que
24
Lautaro Rentine - 3513432513
permite organizar la representación del propio cuerpo. Es representado por la ilusión del
ramillete invertido. El segundo narcisismo es la identificación a un semejante que
posteriormente será el gran Otro junto con el ideal del yo. Se ve representado en el esquema
de los dos espejos con el espejo plano. Este proceso permite situar la relación imaginaria que
la persona tiene desde su yo con el mundo, la realidad y el otro. La relación simbólica
permite que a través de la ley instaurada por el Otro el sujeto se posicione como vidente
(donde la voz del Otro le permite verse en el espejo como ser hablante y logre un intercambio
verbal, simbólico.
PRÁCTICO 4: Narcisismo
Bibliografía:
- Freud - "Introducción del narcisismo, cap. 1 y 2”
- Freud - “Caso Schreber, cap. III: pp. 55-58”
25
Lautaro Rentine - 3513432513
Parafrenia: (Freud) concepto recuperado por Freud para referirse al grupo constituido por la
paranoia y la demencia precoz. Considera que los enfermos de parafrenia presentan dos
características principales: el delirio de grandeza y la falta de interés por el mundo exterior.
Caso Schreber: (Freud) El caracter paranoico reside en que para defenderse de una fantasia
de deseo homosexual se reacciona, precisamente, con un delirio de persecución de esa clase.
Lo patologiconi es la moción de deseo homosexual, sino el querer defenderse de eso. Lo
patológico es la defensa.
La ocasión de contraer la enfermedad fue la emergencia de una fantasía de deseo femenina
(es homosexual pasiva) cuyo objeto es el doctor Flechsig. La lucha defensiva que se libró
contra esa moción homosexual tomó la forma de delirio persecutorio. La persona ansiada se
vuelve perseguidor y el contenido de la fantasía de deseo homosexual pasa a ser de
persecución.
El delirio de persecución sufre un cambio: de ser perseguido por el médico, ahora lo es por
dios. No puede ser la mujer del médico porque eso genera resistencia del yo, pero sí puede
ser la mujer de dios. La emasculación ya no es insultante porque ahora sirve a un propósito
divino y está acorde al orden del universo. Así se encontró una manera de satisfacer a las dos
partes: el yo se beneficia por la manía de grandeza y, a su vez, se acepta la fantasía de deseo
femenina.
Bibliografía:
- Lacan - “El Seminario 5: cap. VIII, IX, X y XI”
- Muñoz - “Deseo de la madre y sexuación”
- Lacan - “El Seminario 5: caps. I, par. 1 y 2; cap. V, par. 2 y 3, IX, X y XI”
- Lacan - “De una cuestión preliminar..., cap. III, par. 6 y 7”
Lacan hace una innovación de los conceptos del Complejo de Edipo y Castración, es decir,
se toma de una forma diferente a la manera freudiana, no enfatiza la dimensión cronológica
del desarrollo infantil sino que se refiere a las operaciones simbólicas que se inscriben en el
inconsciente. El padre y la madre ingresan a la estructura, como funciones simbólicas y no
26
Lautaro Rentine - 3513432513
como personajes reales (de la realidad). En función de cómo se transite esa operación
simbólica, se van a determinar los tipos clínicos; en este momento para Lacan, la operación
simbólica determina la neurosis, la psicosis y la perversión. El fracaso de la metáfora
paterna implica la condición de la psicosis, la forclusión (exclusión) de un significante
primordial (del nombre del padre).
Metáfora paterna: (Lacan) (Lectura sincrónica) El significante del padre ha sustituido al
significante del deseo de la madre y ha producido una nueva significación, es el nuevo
término como resultado, el nombre del padre ha reprimido el deseo de la madre. El Nombre
del Padre se ha inscripto en el Lugar del Otro y el Falo como el significante de los
significados, y además, indica que se constituye como significante de la falta y deseo del otro.
El registro del Otro ya no es sólo el tesoro de los significantes o lugar de la palabra, sino que
también allí hay deseo, entonces el falo es el significante del deseo del Otro. La fórmula
resuelta implica que la metáfora indica que a partir de su eficacia el niño puede producir
respuesta al deseo del otro y además la posibilidad de desear.
27
Lautaro Rentine - 3513432513
28
Lautaro Rentine - 3513432513
Hay una operación del nombre del padre en la medida que está fundando el falo; abre
el campo. Es el principio del esquema, que después será el esquema de la realidad
psíquica.
El niño ingresa como súbdito a una ley descontrolada y caprichosa que es la ley de la
madre. Recibe ese mensaje de la madre en bruto, no está mediatizado por el padre.
Simbolización del primer tiempo de la metáfora: el padre opera de manera velada,
porque abre en el registro de lo simbólico la posibilidad de
que el niño se identifique con el falo imaginario.
Segundo tiempo: (Lacan) es nodal y negativo, da la posibilidad de ligar el primer
tiempo con el tercer tiempo, actúa sobre la identificación con el falo imaginario de la
madre, o desaloja de la madre, el falo positivizado ahora se negativiza, y el falo pasa a
ser simbólico, es un tiempo que liga al niño a la ley del padre.
El padre ya no está como velado sino como padre prohibidor, que instaura doble
incesto “no te acostarás con tu madre y no reintegraras tu producto”, priva a la madre
del objeto simbólico, el padre castra a la madre, es un tiempo donde el niño puede
elegir SER O NO ser el falo, es decir, correrse o quedarse en esta identificación con el
falo imaginario o dar lugar a la introducción del significado del nombre del padre para
que se produzca la metáfora del nombre del padre. Si se queda fijado, se vinculará con
fijaciones perversas, por la identificación del niño al falo imaginario de la madre , por
ejemplo en el fetichismo.
Si el primer tiempo, el niño recibe el mensaje de la madre en bruto. En el segundo
tiempo, lo recibe mediatizado, la palabra del padre mediatizada por el mensaje de la
madre.
Esto indica que el nombre del padre va a depender de la relación que tenga la madre
con la PALABRA DEL PADRE, no con la figura del padre sino con lo que hace con
la palabra del padre.
CORRE AL NIÑO DE LA IDENTIFICACIÓN DEL FALO IMAGINARIO Y LO
LIGA A LA LEY DEL PADRE, lo que Lacan denomina la prohibición. En este
tiempo, si el niño entraba como súbdito (sujetado a la ley caprichosa de la madre) en
el segundo tiempo, el mensaje de la madre se remite a un más allá (representado con
la línea de puntos en el esquema) El mensaje del padre
actúa sobre el mensaje de la madre, es un mensaje sobre un
mensaje. Padre imaginario.
29
Lautaro Rentine - 3513432513
Tercer tiempo: (Lacan) El padre aparece como posibilitador, padre dador, padre del
SI, ya no es la ley ni el padre terrorífico, sino que está sometido a la ley, la representa
pero la puede transgredir, es decir, es el padre que habilita. El padre aquí aparece
como el portador del falo, el padre potente, se hace preferir por la madre. Padre real.
En este tiempo se define la salida del complejo de Edipo, que será distinta: en el caso
del niño, habrá identificación del niño con el padre, el niño llevará su título en el
bolsillo , y en el algún momento los utilizará y en algún momento de la vida dará
cuenta de ellos, después de la pubertad seguramente; en la niña, la salida es más
simple porque no hay identificación con el padre sino que ella sólo tiene que advertir
dónde está el falo, porque allí lo irá a buscar en el futuro. El final o
resultado de la operación metafórica es la significación fálica.
Bibliografía:
- Freud - “Las neuropsicosis de defensa”
- Freud - “Nuevas puntualizaciones...”
- Freud - “Introducción del narcisismo”
- Freud - “Neurosis y psicosis”
- Freud - “Pérdida de la realidad en neurosis y psicosis”
- Muñoz - “Opacidades del diagnóstico en psicoanálisis”
30
Lautaro Rentine - 3513432513
de teorizar, sino de reordenar a partir del reverdecer lo que se vive en la experiencia clínica,
esto diferencia a Freud de otras personas y pensadores del padecimiento, porque se basa en la
experiencia que se va modificando permanentemente.
Dos grandes formas de ordenar la psicopatología:
Psicopatología nosológica: es la forma de ordenar la psicopatología en la que se
organizan diagnósticos a través de la lógica de la enfermedad, en la forma en la que la
enfermedad se produce y se desenvuelve en su recorrido en el individuo. Freudiana.
Psicopatología nosográfica: es la forma de ordenar la psicopatología la cual implica
una descripción de los cuadros y observación empírica desde el comienzo hasta el fin.
Primera hipótesis psicopatológica freudiana: (Freud) hipótesis de la defensa. Opone las
neuropsicosis de defensa y las neurosis actuales (o simples).
Neuropsicosis de defensa: son cuatro cuadros los que corresponden a la idea del
funcionamiento de una defensa operando en la constitución del cuadro. El psiquismo
funciona a través de representaciones (Rp) y están conformadas por un contenido
ideativo y también por un contenido afectivo. Para enfermar de alguna de estas
neuropsicosis, es necesario que alguna de las representaciones de la vida psíquica se
torne, en alguna medida, inconciliable en el orden representacional de ese paciente, es
decir, respecto de las otras representaciones. Esa inconciabilidad es lo que alerta y
hace operar a la defensa. La defensa opera en las dos partes de la representación.
Organizan un cierto mapa de diagnósticos, un esbozo de nosología freudiana que nos
platea que dentro de ese conjunto de neuropsicosis de defensas quedan incluidas: la
histeria de conversión, la neurosis obsesiva, la fobia, la psicosis alucinatoria y la
paranoia. Y quedan por fuera las neurosis actuales o simples que no obedecen al
trámite psíquico de la defensa.
Neurosis actuales: en éstas, no podemos dar cuenta de un trámite psíquico, sino que
son simplemente acumulación de libido insatisfecha o que encuentran vía de descarga
alternativa e inadecuada. No se relacionan con una vivencia, sino con muchas
vivencias y se da manifestación de afecto de angustia. Son las neurosis actuales:
neurastenia y neurosis de angustia. Éstas son resultado de la transformación de libido
en manifestaciones del orden de la angustia. En la neurastenia la acción específica es
la práctica de onanismo, es decir, masturbación excesiva. En la neurosis de angustia,
la etiología depende de otra acción inadecuada, por ejemplo: coitos interruptus.
Segunda hipótesis psicopatológica freudiana: (Freud) opone la neurosis de transferencia y
la neurosis narcisista. Básicamente las neurosis de transferencia pueden ser analizadas, en
31
Lautaro Rentine - 3513432513
cambio las neurosis narcisistas no. En la neurosis narcisista toda la libido regresa al yo y no
hay conexión con el mundo exterior entonces no sería recomendable el análisis
psicoanalítico. Hay un factor etiológico común en ambas: la frustración. El yo
progresivamente inviste a los objetos del mundo exterior, entonces hay satisfacción, pero
siempre hay un límite contingente de esa satisfacción. Esa frustración en tanto factor común,
hace que la libido emprenda un camino regrediente, un camino de retorno, buscando la
satisfacción sexual en dónde estuvo asegurada antes en fases anteriores (fijación).
Neurosis de transferencia: histeria - fobia - obsesión. La libido se mueve hacia los
objetos del mundo exterior y se toma al analista como objeto de esa misma
transferencia libidinal. La libido retorna del mundo exterior a la vida de fantasía y de
allí se relanza. A través del síntoma, se puede conectar con el mundo exterior. De
acuerdo a la fase que se vea privilegiada en ese retorno de la libido a la fantasía,
vamos a tener: Histeria: ORAL / Neurosis obsesiva: ANAL / Fobia-Neurosis de
angustia: FÁLICO.
Neurosis actuales o simples: en el caso de que la vida de fantasía o la satisfacción a
nivel de las fantasías inconscientes no sea suficiente para garantizar que la libido
retorna de allí para que vaya a los objetos del mundo exterior, el camino regrediente
de la libido es denominado por introversión. El camino regrediente puede continuar e
investir fases previas al desarrollo libidinal. Se puede ubicar en una fase antecedente a
la preocupación por el órgano del cuerpo (la hipocondría). Será el punto intermedio
entre las neurosis de transferencia y neurosis narcisistas. La hipocondría se encuentra
con las neurosis actuales y junto con neurosis de angustia y neurastenia.
Neurosis narcisista: paranoia - melancolía – parafrenia (esquizofrenia de Bleuler y
demencia precoz de Kraepelin) - mania. La libido retorna del mundo exterior al yo
(narcisismo en la paranoia o autoerotismo en la parafrenia) y de ahí se relanza. A
través del delirio, se puede conectar con el mundo exterior. También ubica dentro de
estas a la melancolía y la manía.
Tercera hipótesis psicopatológica freudiana: (Freud) se opone neurosis y psicosis. La
vemos en la segunda tópica de "El yo y el ello" y en el texto del "Más allá del principio del
placer". El Yo y el Ello están en pugna permanentemente. Debemos tener presente los
vasallajes del Yo, provenientes del mismo ello, del mundo exterior y del Superyó. Ésta
hipótesis da cuenta de la tripartición del aparato psíquico (Ello = sede de las pulsiones / Yo =
intermediario entre el psiquismo y el mundo exterior / Superyó = como instancia moral cuya
intensidad libidinal se encuentra con raíces en los componentes más primarios del Ello).
32
Lautaro Rentine - 3513432513
33
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Sobre la justificación de separar...”
- Freud - “Las neuropsicosis de defensa, cap. I”
- Freud - “Carta 69”
- Freud - “Conferencias 22 y 23”
34
Lautaro Rentine - 3513432513
35
Lautaro Rentine - 3513432513
Condición de las neurosis: (Freud) (2HPF) hipótesis por fijación libidinal. La condición
general es la frustración. La frustración es libidinal, en el momento donde se expresa la
neurosis de transferencia hay un momento de frustración en la vida adulta. Luego, hay
fijación libidinal, que la empuja en determinadas direcciones, son prefijadas de antemano.
Hay, además, una inclinación al conflicto, proveniente del yo, que rechazó esas mociones
libidinales. Moción es un movimiento o fuerte pedido, una demanda por parte de las
pulsiones para satisfacerse y el yo las rechaza. Así, de manera esquemática, se puede
formular así: en la etiología de las neurosis la fijación libidinal es el factor interno,
predisponente, y la frustración es el factor externo, accidental.
Series complementarias: (Freud) sobre la causación de las neurosis, los casos se ordenan en
una serie dentro de la cual dos factores (constitución sexual y vivencia, o fijación libidinal y
frustración) tienen una relación inversa: uno aumenta cuando el otro disminuye. Mayor
fijación, menos frustración. Menor fijación, mayor frustración.
Conflicto psíquico: (Freud) entre las pulsiones yoicas y las pulsiones sexuales.
Regresiones de dos clases: (Freud) retroceso a los primeros objetos investidos por la libido,
que son de naturaleza incestuosa (histeria), y retroceso de toda la organización sexual a
estadios anteriores (neurosis obsesiva). Las dos se presentan en las neurosis de transferencia.
En la histeria: la regresión predominante se da en los objetos sexuales primarios,
incestuosos, no una regresión a una etapa anterior de la organización sexual. El papel
principal recae en la represión. NO ES A LA ETAPA ORAL, ESO ES UN ERROR.
En la neurosis obsesiva: la regresión que se da hacia un estadio previo de la
organización sádico-anal es el hecho más llamativo y el decisivo para la
exteriorización en síntomas.
“Todos estamos enfermos, o sea, todos somos neuróticos”: (Freud) para Freud, la
normalidad no existiría, todos estamos atravesados por lo neurótico. Los síntomas
neuróticos son el resultado de un conflicto en torno de una nueva modalidad de la
satisfacción pulsional. Las dos fuerzas enemistadas (pulsiones yoicas y pulsiones sexuales)
se reconcilian gracias al compromiso de la formación del síntoma. El síntoma es una
satisfacción real de la libido frustrada, la cual ante el rechazo, busca satisfacción mediante
otros caminos. Con el síntoma, la libido obtiene una satisfacción real. El síntoma es una
representación, es decir, tiene un mensaje. Las representaciones a las cuales la libido inviste
pertenecen al sistema del inconsciente y están sometidas a sus procesos: la condensación y el
desplazamiento.
36
Lautaro Rentine - 3513432513
PRÁCTICO 7: Fantasía
Bibliografía:
- Freud - “Pegan a un niño”
- Lacan - “El Seminario 5: Clase XIII”
37
Lautaro Rentine - 3513432513
38
Lautaro Rentine - 3513432513
libidinosa que desde ese momento se le adherirá y hallará descarga en los onanistas.
Es la esencia del masoquismo. La fantasía permanece por regla general inconsciente y
debe reconstruirse en análisis.
Tercera fase: tiene el texto conocido por el paciente. Es similar a la primera fase: “el
padre pega al otro niño, sólo me ama a mi”. Es consciente. La persona que pega nunca
es el padre, o bien, se deja indeterminada o es investida por un subrogante, un maestro
por ejemplo. La persona propia del fantaseador ya no sale a la luz, y si se pregunta
insistentemente dicen “probablemente estoy mirando”. El niño fantaseador aparece
como espectador. En lugar de un solo niño ahora hay varios. Muchos niños
indeterminados a quienes el maestro azota, son solo sustituciones de la persona
propia. La situación de ser azotado puede variar y el azotar mismo puede ser
sustituido por otros castigos y humillaciones. La fantasía es ahora portadora de una
excitación intensa, inequívocamente sexual, y como tal procura satisfacción onanista.
Solo la forma de esta fantasía es sádica, la satisfacción que se gana con ella es
masoquista.
Fantasma pegan a un niño: (Lacan) Freud se detiene en el hecho que el significado de este
fantasma parece haber absorbido sino toda, al menos una parte importante de las
satisfacciones libidinales del sujeto. Se trata de un fantasma (sádico o perverso, cualquiera)
que se consuma y fija en una forma cuyo tema el sujeto comunica con reticencia, asociado a
la culpabilidad. “Pegan”, el sujeto está como espectador, el que pega es el padre o autoridad,
Nombre del Padre, categoría más allá del padre real. El fantasma conoce cierto número de
estados sucesivos donde se constata que: algo cambia, los personajes; algo permanece
constante, “fijada la investidura para el sujeto de la propiedad de constituir una imagen
privilegiada en la que encontrarán su soporte las satisfacciones genitales que pueda
experimentar”.
El Nombre del Padre, en el interior del sistema significante tiene la función de significar el
conjunto del sistema significante, de autorizarlo a existir, a dictar su ley. El falo entra en
juego en el sistema significante a partir del momento en que el sujeto tiene que simbolizar, en
oposición al significante, el significado en cuanto tal, la significación al falo: que es el
significante del significado en general. El látigo es: instrumento; significante; permanece
como un signo hasta el final, como un eje, modelo, de la relación con el deseo del Otro.
Entrar en el mundo del deseo es para el ser humano experimentar la ley del significante.
Fantasma: (Lacan) la función del fantasma terminal es manifestar una relación esencial del
sujeto con el significante. El fantasma es su significación –el fantasma donde el sujeto
39
Lautaro Rentine - 3513432513
aparece como un niño pegado- se convierte en la relación con el otro por quien se trata de ser
amado. Ese fantasma se sitúa entonces en algún lugar en la dimensión simbólica entre el
padre y la madre, entre los cuales, por otra parte, oscila efectivamente.
El fantasma es imaginario en uso significante, es un modo de relación entre el sujeto con el
objeto, con el mundo, que permite alojar fantasías (ya que al no poder realizarse en la
realidad, se simbolizan) y manifestarse por medio del discurso. Lacan dice que el fantasma es
una forma que tiene la persona de responder frente al enigma de qué es el deseo del Otro, es
una forma de suplir la falta. El fantasma conformado como un “guión” quiere decir que está
estructurado como significante.
Bibliografía:
- Freud - “Fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad”
- Freud - “La perturbación psicógena de la visión”
- Fragmentos del caso Dora.
- Freud - “Psicología de las masas y análisis del yo: Cap. VII”
Histeria: (Freud) etimológicamente proviene del término Histerá (útero, matriz), por lo que
históricamente fue considerada una enfermedad propiamente femenina. Freud incluye las
histerias masculinas. Según Freud, es una afección psíquica que pertenece al grupo de las
neurosis, que afecta tanto a hombres como a mujeres. Se caracteriza por un mecanismo de
formación de síntoma particular. Una de las histerias que investiga Freud es la histeria de
conversión: los síntomas se presentan en el cuerpo, traducirían de manera simbólica algún
elemento reprimido.
Relación entre síntoma y fantasía: (Freud) la actividad de fantasear es compartida tanto en
hombres como en mujeres. En mujeres suele ser erótica, mientras que en hombres suelen ser
de naturaleza erótica, pero también ambiciosa. Estas fantasías son cumplimientos de deseo
engendradas por la privación y la añoranza y llevan el nombre de sueños diurnos, por lo que
son fantasías conscientes. Esta actividad suele requerir un gran trabajo por parte del sujeto y
se vivencian con el afecto de vergüenza, pertenecen a la vida íntima o privada de la persona.
Freud resalta que hay fantasías conscientes, pero también hay algunas que siempre han sido
inconscientes, y otras que han sido conscientes y por efecto de la represión se trasmudaron a
40
Lautaro Rentine - 3513432513
41
Lautaro Rentine - 3513432513
42
Lautaro Rentine - 3513432513
Identificación con el objeto rival del CE: es una identificación que se produce bajo
la influencia del sentimiento de culpa, conjuga el deseo y el castigo. Es con quien
posee una relación libidinal, es decir con los primeros objetos de un sujeto. En esta
identificación, la persona busca sustituir al rival para expresar afecto al objeto amado
en el complejo de Edipo y lo desarrolla por medio del síntoma con la consciencia de
culpa, identificándose con alguna afección desde el castigo y el sufrimiento.
Identificación con el objeto amado del CE: actualizando el vínculo libidinal con el
objeto del complejo de Edipo y reemplazando la elección de objeto.
Identificación que prescinde de la relación de objeto: (identificación histérica, en
Lacan) se produce sobre la base de poder o querer ponerse en la misma situación que
otro. La empatía nace por la identificación. Un Yo ha percibido en el otro una
analogía en un punto, identificándose a ello. La identificacion por el síntoma pasa a
ser el indicio de un punto de coincidencia entre los dos Yo que debe mantenerse
reprimido. Una identificación de un deseo hacia otro deseo. La identificación
prescinde de una relación de un objeto.
Sentido del síntoma: (Freud) la psiquiatría hace muy poco caso de la forma de manifestación
y del contenido del síntoma individual, pero es justamente allí donde el psicoanálisis ha
comprobado que el síntoma es rico en sentido y se entrama en el vivenciar de la persona. Los
síntomas neuróticos tienen su sentido, como las operaciones fallidas y los sueños y, al igual
que estos, su nexo con la vida de las personas que los exhiben. Cuanto más individual sea el
cuño del síntoma, tanto más fácilmente esperaremos establecer este nexo. La tarea es, para
una idea sin sentido y una acción carente de fin, descubrir aquella situación del pasado en que
la idea estaba justificada y la acción respondía a un fin.
Síntomas típicos de la enfermedad: (Freud) son aquellos que en todos los casos son más o
menos semejantes, sus diferencias individuales desaparecen o al menos se reducen tanto que
43
Lautaro Rentine - 3513432513
resulta difícil conectarlos con el vivenciar individual del enfermo y referirlos a unas
situaciones vivenciadas singularmente. Nos orientan para formular el diagnóstico.
Neurosis obsesiva: (Freud) se porta más como un asunto privado del enfermo, renuncia casi
por completo a manifestarse en el cuerpo y crea todos sus síntomas en el ámbito del alma. Se
exterioriza del siguiente modo: pensamientos o representaciones obsesivas que en verdad no
le interesan, o son disparatadas; impulsos que les parecen muy extraños, de espantoso
contenido; crímenes, de los cuales se aleja mediante prohibiciones, renuncias y restricciones
de su libertad; acciones obsesivas como repeticiones inofensivas, floreos ceremoniales sobre
actividades cotidianas, se convierten en tareas fastidiosas, insolubles. Lo común en todas
estas formas es el desplazamiento de su obsesión, pero sin suprimirla. La desplazabilidad de
todos los síntomas bien lejos de su conformación originaria es un carácter principal de su
enfermedad. La permutación, poner en lugar de una idea estúpida otra de algún modo
debilitada, avanzar desde una preocupación a otra.
Síntoma: (Freud) (síntomas psíquicos o psicógenos y de enfermedades psíquicas) son actos
perjudiciales o, al menos, inútiles para la vida en su conjunto. A menudo, la persona se queja
de que los realiza contra su voluntad y conllevan displacer o sufrimiento para ella. Su
principal perjuicio consiste en el gasto anímico que ellos mismos cuestan y, además, en el que
se necesita para combatirlos. Si la formación de síntomas es extensa, estos dos costos pueden
traer como consecuencia un extraordinario empobrecimiento de la persona en cuanto a
energía anímica disponible y, por tanto, su parálisis para todas las tareas importantes de la
vida.
Matriz del síntoma: (Freud) es la fantasía inconsciente.
Síntoma neurótico: (Freud) desde un punto de vista teórico, todos estamos enfermos, puesto
que las condiciones para la formación del síntoma pueden pesquisarse también en las
personas normales. El síntoma neurótico es el resultado de un conflicto que se libra en torno a
una nueva modalidad de satisfacción pulsional. Las dos fuerzas contrapuestas vuelven a
coincidir en el síntoma gracias al compromiso. La libido insatisfecha, rechazada por la
realidad, tiene que buscar otros caminos para la satisfacción. La realidad permanece
inexorable, la libido regresa y es cautivada por la fijación. Las representaciones sobre las
cuales la libido transfiere su energía en calidad de investidura, pertenecen al sistema
inconsciente y están sometidas a los procesos allí posibles: condensación y desplazamiento.
En el síntoma se engendra un retoño de cumplimiento de deseo libidinoso inconsciente
desfigurado de manera múltiple. Es un sustituto para la satisfacción frustrada, por medio de la
regresión de la libido a épocas anteriores. Repite aquella modalidad de satisfacción de la
44
Lautaro Rentine - 3513432513
temprana infancia, desfigurada por la censura, que nace del conflicto. Por regla general,
volcada a una sensación de sufrimiento y mezclada con elementos que provienen de la
ocasión que llevó a contraer la enfermedad. La modalidad de satisfacción que aporta tiene
mucho de extraño, es irreconocible para la persona que lo siente como sufrimiento y que se
queja por ello.
Fantasía: (Freud) hay un debate sobre la verdad de las vivencias infantiles donde la libido
está fijada, se trata de verdades que, en algunos casos, están opuestas a la verdad histórica.
Las vivencias infantiles construidas en el análisis, o recordadas, son unas veces
irrefutablemente falsas, otras con certeza son verdaderas. El contenido de las fantasías poseen
realidad psíquica, por oposición a la realidad material, y son decisivas en el mundo de las
neurosis. Ejemplos de fantasías primordiales son: observación del comercio sexual entre los
padres, la seducción por una persona adulta, la amenaza de castración. El demorarse en los
cumplimientos de deseo de la fantasía, trae consigo una satisfacción, aunque no se trata de
una realidad permanente. Los sueños diurnos son las fantasías más conocidas.
Deseo: (Lacan) aquello que se aprehende en los síntomas, sean patológicos o lo que hasta ese
momento se presentaba como más o menos reductible a la vida normal. El sueño, por
ejemplo, es siempre un cumplimiento de deseo, una satisfacción del deseo. El deseo es deseo
de aquella falta que en el Otro, designa otro deseo. El deseo se articula en la demanda.
Función del deseo: (Lacan) el deseo humano no está directamente implicado en una
relación pura y simple con el objeto que satisface, sino en una posición adoptada por
el sujeto en presencia de dicho objeto. De manera que nunca es tan simple en la
relación con el objeto.
Carácter del deseo: (Lacan) vagabundo, huidizo, insaciable. Si bien soy yo quien
desea, eso que hay en mí sólo se puede captar en la diversidad de los deseos. Doble
carácter del deseo: reconocimiento del deseo y deseo de reconocimiento.
Síntoma: (Lacan) llama síntoma, en su sentido más general, tanto al síntoma mórbido como
al sueño o cualquier cosa analizable. El síntoma es lo que es analizable. El síntoma es una
satisfacción al revés, la satisfacción presenta un carácter problemático. Así, el deseo aparece
vinculado con algo que es su apariencia: su máscara, se presenta bajo una forma paradójica.
El síntoma habla en la sesión (eso habla), es algo que habla y que se articula. El síntoma va
en el sentido del reconocimiento del deseo.
Máscara del deseo: (Lacan) significa que el deseo se presenta bajo una forma ambigua que
precisamente no nos permite orientar al sujeto hacia un objeto. Es un interés del sujeto por la
situación, por la relación de deseo. Es lo que Lacan llama el elemento de máscara del
45
Lautaro Rentine - 3513432513
síntoma. Lacan desarrolla que el deseo no está vinculado con su objeto, por ello es un deseo
insatisfecho y que, además, implica el deseo del Otro. El sujeto busca reconocer su deseo,
pero lo manifiesta como síntoma, ya que es un deseo excluido por el sujeto porque quiere
hacerlo reconocer. El deseo busca que se reconozca el deseo mediante la máscara.
Caso Dora: la importancia del caso es que a partir del mismo se puede explicar el
mecanismo de formación del síntoma. Freud utiliza el caso en un intento por confirmar lo que
había establecido con anterioridad en su texto Interpretación de los sueños. Se plantea cómo
los sueños tienen la misma estructura del síntoma y pueden ser analizados e interpretados de
la misma manera a través del mecanismo de formación del síntoma. Freud cataloga el caso
como una petit hystérie.
Síntomas: afonía y tos.
Pre-solicitación somática: autosatisfacción por el chupeteo. En la infancia era una
“chupeteadora”. El padre le había quitado esa costumbre. Es la pre-condición somática que
pide después ser satisfecha en esa zona del cuerpo en específico.
Solicitación somática - soldadura con la fantasía: fantasía en relación al padre y la Sra. K y
escena con el hermano.
- Se reprime la fantasía y la acción autoerótica.
- Se produce el síntoma (afonía y tos). Quejas repetidas y monótonas junto con una tos.
Significado del síntoma: figuración de una fantasía sexual. Si el padre era impotente, ella
tenía alguna fantasía con la satisfacción oral.
- En el historial vemos síntomas por identificaciones a la madre, al padre y otras
identificaciones no edípicas, por ejemplo: con la prima, con la Sra. K y el Sr. K.
46
Lautaro Rentine - 3513432513
esa escena del lago es la conformación última de la enfermedad, puede funcionar como un
trauma psíquico, pero es un trauma biográfico. La sintomatología de Dora ya se expresaba
antes. Hay una escena que Dora le cuenta a Freud y que éste considera más apropiada para
producir el encuentro de un trauma sexual (hecho a los 14 años, cuando el Sr. K la apoya y le
da un beso).
Bibliografía:
- Freud - “Conferencia 33”
- Lacan - “Seminario 3: cap. VII, par.1; cap. XII, par.3; cap. XIII, par. 1 y 2”
(Lacan) Como psicoanalistas nos interesa, además de la manifestación clínica, establecer las
coordenadas estructurales en las que el discurso se presenta a partir de la escucha de un
discurso.
Histeria: (Lacan) la histeria no depende solamente de la presentación clínica de los síntomas
conversivos, de la producción sintomática conversiva, sino que entiende que la estructura de
la histeria también se puede constatar en la estructuración del discurso de nuestros pacientes,
por ende, no va a ser preciso o indispensable que haya una manifestación clínica para que
podamos pesquisar las coordenadas del deseo histérico sino que escuchando podremos
individualizar las características propias de la estructuración del deseo histérico. Deseo que se
presenta como escindido de una cierta satisfacción de la demanda y la demanda es demanda
de amor. El deseo se plantea en términos de deseo insatisfecho.
Lectura del discurso histérico - Caso Dora: (Lacan) ambigüedad en Dora respecto de cuál
sería para ella su objeto de amor, ambigüedad en cuanto al objeto de amor, de deseo o de
identificación (el padre, Sra. K, Sr. K). El
objeto de amor no varía en Dora, es el
padre, es lo fundante en el Edipo, es el
objeto de amor por excelencia. La
identificación es una forma de relación
amorosa, el padre es el objeto de amor
privilegiado y, a su vez, el objeto de rivalidades.
47
Lautaro Rentine - 3513432513
La Sra. K es objeto de deseo, en tanto y en cuanto es a ella el lugar a donde Dora dirige su
pregunta acerca de la femeneidad (¿Qué es ser mujer?). La pregunta que está en juego de la
estructura del discurso histérico.
El Sr. K funciona en tanto objeto de identificación, pero no simbólica como en el padre, sino
una identificación viril imaginaria. El Sr. K es el cuarto elemento que intermedia las
relaciones de Dora, haciendo una triangulación, le hace a Dora poder soportar toda esta
situación, esta estructura cuaternaria (ballet de a cuatro), y le permite sostener con cierta
estabilidad la pregunta acerca de su deseo. Esa estructuración del discurso histérico ubica la
necesidad de ese cuarto elemento para que la histeria se mantenga, de alguna manera,
estabilizada. Realiza un rodeo similar al que hace la persona histérica para asumir la forma de
posición sexual.
En la escena del lago, cuando el Sr. K dice la fatídica frase “mi mujer no significa nada para
mí”, frase dirigida a aquel lugar que posibilitaba que la pregunta se produjese
metafóricamente, genera la caída de la Sra. K de este lugar propiciador de la pregunta. Es
decir, se produce una disolución imaginaria de la estructura de la pregunta de manera
inconsciente.
Esta estructuración del discurso histérico nos enseña cómo funcionan las cosas para el
histérico a nivel de su deseo. El deseo funciona indispensablemente en la histeria a partir de
una cierta procuración tanto por la vía del padre, como por la vía del deseo a partir de poder
identificarlo en algún otro, ya sea un semejante a partir de una identificación imaginaria o,
más fundamentalmente, a partir de una identificación simbólica. En esta forma de
estructuración del discurso, siempre el histérico toma su deseo como proveniente de algún
rasgo identificado en el deseo del otro, deseo procurado a partir del deseo del otro.
La procuración del objeto de deseo de la histeria depende esencialmente de la mediación de
un otro, es decir de un cuarto elemento, para que la situación de deseo y para que la
proximidad del sujeto con su objeto de deseo pueda ser soportada por un sujeto histérico que
no ha asumido todavía su posición sexual.
La disolución imaginaria, de producirse en una situación espontánea y sin ningún tipo de
brújula orientativa en una cura, orientaría al sujeto histérico a los que se llama como el pasaje
al acto. El cachetazo se debe interpretar como un pasaje al acto.
Para Lacan, toda neurosis se estructura a partir de una pregunta que en el dispositivo analítico
debemos subjetivar. Es a través de las preguntas que el paciente se hace, que en la práctica
clínica se accede a la neurosis. La neurosis está condenada a tener estructura de pregunta
debido a que la neurosis es un efecto del lenguaje y, como tal, estructura todas sus
48
Lautaro Rentine - 3513432513
manifestaciones a través de las leyes del lenguaje (metáfora y metonimia). Desde el punto de
vista de la pulsión, la neurosis está condenada a ser una pregunta, porque nuestras pulsiones
carecen de un objeto natural. El objeto de la pulsión se encuentra contingentemente o se
construye.
Lacan formula una pregunta universal para las neurosis histéricas, sea femenina o masculina.
La pregunta de todo histérico es la pregunta sobre sus dificultades para asumir la posición
sexual. La pregunta es ¿soy hombre o soy mujer? De esa pregunta podemos localizar de
manera diferencial la pregunta propiamente desarrollada en la histeria femenina: ¿qué es ser
una mujer? En la histeria masculina, la pregunta fundamental sería: ¿soy capaz de procrear o
no lo soy?
Bibliografía:
- Lacan - “Intervención sobre la transferencia”
(Lacan) Lacan utiliza a Hegel con su dialéctica para analizar al caso Dora, con el objetivo
de conceptualizar la transferencia. Su objetivo es trabajar sobre la transferencia desde el
análisis de este caso.
Dialéctica hegeliana: (Hegel) la aparición de una tesis puede ser una idea, un concepto dado,
inmediato, que se da por sentado. Ante esto, se antepone una antítesis, algo que se opone, que
contradice esta idea. Luego, surge una síntesis, una especie de solución provisoria al conflicto
entre tesis y antítesis. Al ser una nueva tesis encontrará una nueva antítesis, para recomenzar
el círculo, la dialéctica.
“El psicoanálisis es una experiencia dialéctica”: (Lacan) hay momentos en la estructura del
sujeto en los que se establecen discontinuidades, hay una irrupción, y se transforma una
verdad que se sostenía. Y, además, no sólo transforma su comprensión del mundo sino que
también tiene consecuencias en la posición misma desde la cual sostiene los objetos. Los
objetos son personas con las que nos relacionamos y también los objetos de satisfacción.
Inversiones dialécticas: (Lacan) escansiones de la estructura en las que se transmuta para el
sujeto la verdad, y que no tocan solamente a su comprensión de las cosas, sino a su posición
misma en cuanto sujeto del que los objetos son función. Lo que puede provocar la inversión
dialéctica es mostrarle al sujeto, que no es que él sea función de los objetos con los cuales se
49
Lautaro Rentine - 3513432513
relaciona, sino que los objetos con los que se relaciona son función de su posición de sujeto.
Salir de la queja de que “el otro me hace tal cosa”, a poder descubrir de cómo la posición que
el sujeto tiene en relación con otros colabora y ayuda, funcionando muy bien para mantener
esas relaciones.
Transferencia: (Lacan) puede definirse en términos puramente dialécticos. El caso Dora es
el primero en el que Freud distinguió a la transferencia y pudo conceptualizarla como
obstáculo.
Dialéctica hegeliana aplicada al caso Dora: (Lacan) lo hace en seis pasos intercalando el
desarrollo de la verdad y sus transmutaciones.
1. Primer desarrollo de la verdad: queja de ser objeto de un odioso cambalache.
Dora se siente un objeto de intercambio entre el padre, la Sra. K y el Sr. K.
2. Primer inversión dialéctica: Freud le plantea “¿cuál es tu propia parte en el
desorden del que te quejas?” es decir, “¿en qué medida participas de lo que te
quejas?”, pregunta fundamental para el inicio de análisis del caso Dora.
3. Segundo desarrollo de la verdad: silencio, complicidad y protección de Dora ante
la ficción entre ella y el Sr. K y la relación entre el padre y la Sra. K. Hay
identificación con el padre. Este desarrollo de la verdad permite conjeturar esta
identificación. En la histeria las identificaciones son abundantes. En el caso Dora, la
principal identificación es con el padre, es gracias a esta identificación que se pueden
explicar los síntomas, sobre todo los relacionados con la zona oral. Es justamente por
la impotencia del padre lo que refuerza su identificación con él. Dora habla de una
práctica de felación porque si el padre es impotente, la manera que tiene para tener
relaciones sexuales es la felación [contradicción, no aparece del todo claro].
4. Segunda inversión dialéctica: los celos hacia el padre enmascaran su interés hacia
la rival, la Sra. K, porque no hay queja ante ella, no hay rivalidad ante ella sino más
bien una fascinación.
5. Tercer desarrollo de la verdad: atracción fascinada de Dora hacia la Sra. K.
Aparecen los relatos de Dora sobre las confesiones y las charlas de sexualidad
femenina. Freud sostiene que Dora estaba enamorada de la Sra. K. A esto lo descubre
cuando escribe el caso, pero luego en el análisis insiste en que Dora estaba enamorada
del Sr. K, y por haber sido una hipótesis inexacta no se pudo finalizar el análisis.
6. Tercera inversión dialéctica: la Sra. K es el misterio de la propia femineidad
corporal de Dora. No se da. La Sra. K era objeto de deseo del padre y del Sr. K
también, entonces ella puede dar una respuesta sobre lo que es ser una mujer. Es una
50
Lautaro Rentine - 3513432513
hipótesis con la lectura de Lacan, entonces no se llega a ese punto en sí (es una
suposición de lo que podría haber pasado).
Se puede descubrir lo que para Dora significa el hombre y la mujer de diversas maneras.
Primero, tomar que el error de Freud para Lacan, es que él se pone en lugar del Sr. K y de
alguna manera cuando Dora se despierta de los sueños y huele el olor a humo le recuerda a
ambos. El análisis se interrumpe. Segundo, en la escena del lago, que es la desencadenante de
todo, se cae el cuarteto que Dora había sostenido. Lo que significó para ella, no es algo que lo
diga explícitamente, pero se interpreta de esta manera lo asintomático. Tercero, el recuerdo de
Dora donde en estado de no adquisición del lenguaje, se chupa el dedo y le toca la oreja al
hermano. La mujer está relacionada con el deseo primitivo oral, define la feminidad. Estas
inversiones dialécticas se pueden hipotetizar desde lo que significan la masculinidad y la
feminidad para ella misma.
Hay una dificultad en Dora para aceptarse a sí misma como objeto de deseo y no a la Sra. K,
que se podría haber logrado en el análisis con Freud. No es que haya una tendencia
homosexual en la histeria, sino más bien hay una pregunta por lo femenino, tanto en el
hombre como en la mujer.
Lacan define a la transferencia como “no es nada real en el sujeto, sino la aparición, en un
momento de estancamiento de la dialéctica analítica, de los modos permanentes según los
cuales constituye sus objetos”. Lacan concluye en que es la aparición de la forma en las
cuales el sujeto se relaciona con sus objetos, en el sentido que Freud no pudo captar. Los
modos permanentes de las identificaciones, otro modo de constituir, es la pregunta por la
femineidad en la Sra. K. No logra responder a esa pregunta. Qué es lo femenino tiene que ver
con ser objeto de deseo, conectado con un deseo primitivo oral que no logra descubrir por sí
misma en el análisis.
51
Lautaro Rentine - 3513432513
52
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Las neuropsicosis de defensa: cap. II”
- Freud - “Nuevas puntualizaciones...: cap. II”
- Freud - “Obsesiones y fobias”
53
Lautaro Rentine - 3513432513
54
Lautaro Rentine - 3513432513
son siempre reproches mudados, que retornan de la represión y están referidos siempre a una
acción sexual de la infancia realizada con placer.
Trayectoria típica de una N.O.: (Freud) propone una diacronía de la obsesión, un desarrollo
de la enfermedad en períodos. El primer periodo, llamado periodo de inmoralidad infantil, es
la condición necesaria ya que es el germen de la neurosis posterior. En él se producen las
vivencias sexuales, ya sean activa o pasiva. Después se puede resignificar para dar lugar al
segundo período. Este segundo, caracterizado por el recuerdo de las acciones placenteras,
ante el cual el sujeto se reprocha por las acciones y el nexo con la vivencia de pasividad
(seducción). Luego, se reprime el reproche y se conforma el síntoma defensivo primario
(escrúpulos a la conciencia moral, vergüenza, desconfianza de sí mismo). En un tercer
periodo, periodo de salud aparente, se da una especie de defensa lograda, donde no se
manifiesta la enfermedad propiamente dicha. La neurosis no se ha desencadenado. El cuarto
periodo, el retorno de los recuerdos reprimidos y la enfermedad propiamente dicha, es donde
ha fracasado la defensa primaria. Ésta fracasa ya sea por una cuestión contingente, azarosa, o
por experiencias sexuales en conexión con las experiencias reprimidas que propiciaron el
retorno de lo reprimido. El fracaso de la defensa implica el desarrollo de la enfermedad y sus
síntomas. El retorno será siempre desfigurado, se forma un compromiso en representaciones
reprimidas y representaciones represoras. Freud diferencia dos formas de neurosis obsesiva:
Retorno de la acción-reproche: retornan los recuerdos de los contenidos mnémicos
de la acción infantil. En este caso, predominan las representaciones obsesivas que son
doblemente desfiguradas (algo actual sustituye algo pasado y algo sexual sustituye
algo no sexual). Estas representaciones obsesivas aparentemente ilógicas están
constituidas por una secuencia lógica de pensamiento. Hay que dilucidar esa
formación. Estas representaciones obsesivas tienen un curso psíquico forzoso, no por
el valor en sí mismo, sino por la fuente original. Es decir, se le va a imponer al
paciente de manera forzosa.
Retorno del afecto-reproche: se caracteriza por los afectos obsesivos. Aquellos
reproches que se le habían acuñado tras recordar vivencias iniciales infantiles. Hay
una mudanza de afectos. El contenido ideativo se desfigura. Las neurosis obsesivas
pueden ser con afectos obsesivos de la vergüenza (que otros se enteren de las
acciones), la angustia hipocondríaca (por las consecuencias corporales de la acción
reproche), la angustia social (referida a la condena social, que otros se enteren), la
angustia religiosa (pena o castigo por sus actos), el delirio de ser notado (que no lo
55
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Acciones obsesivas y prácticas religiosas”
- Freud - “Inhibición, síntoma y angustia: cap. II, V y VI”
- Freud - “Conferencia 17”
Comparación entre N.O. y religión: (Freud) Freud propone una comparación entre la
sintomatología del neurótico obsesivo (especialmente desde las acciones obsesivas) y las
prácticas religiosas compartidas socialmente. Es así que se realizan ciertas comparaciones
entre los ceremoniales y rituales, entre la continuidad del adentro/afuera, naturaleza/cultura,
inmixión de lo interno/externo, lo social/lo individual. Una especial comparación que realiza
es aquella defensa del neurótico y del religioso frente a una angustia. Freud sostiene que tanto
en la religión como en la N.O., se trata de hacer frente a la renuncia del orden de lo pulsional,
que en ambos discursos debió producirse. Así, en la N.O. se produce una renuncia a la
satisfacción de pulsiones sexuales, mientras que en la religión se produce una renuncia a las
56
Lautaro Rentine - 3513432513
pulsiones egoístas en pos del bien común. Encuentra ciertas semejanzas entre ambas
prácticas: la omisión de algún ceremonial suscita angustia, se requiere de cierta privacidad
para el desarrollo de los rituales y se realizan con total escrupulosidad. En ambos casos, se
tratan de medidas defensivas. También, encuentra algunas diferencias: en la N.O. existe una
diversidad de rituales según la particularidad de cada sujeto; la N.O. no es un fenómeno
social, se desarrolla en la intimidad; y cada religión tiene para cada ritual un sentido
compartido, mientras que en la N.O. se presentan en una primera instancia o en apariencia
como carentes de sentido.
Inercia libidinal: (Freud) la libido o energía psíquica tolera de muy mala manera las
postergaciones y las frustraciones de las satisfacciones de sus pulsiones sexuales. Por lo
tanto, de una u otra manera, ya sea de manera prioritaria o de manera permutable, va a buscar
siempre encontrar alguna forma de satisfacción.
Desplazabilidad de la libido: (Freud) teniendo en cuenta que la libido es una energía
fundamentalmente desplazable, puede ir invistiendo diferentes objetos y diferentes
representaciones, siempre en búsqueda de encontrar esa ansiada satisfacción pulsional.
Mecanismo de la formación del síntoma en la N.O.: (Freud) no se trata sólo del falso
enlace o méssaliance, sino que para que ese falso enlace se produzca y termine de formarse el
síntoma neurótico obsesivo y ese síntoma se presente como sobreinvestido de libido, pero
muy absurdo o carente de sentido a nivel cognitivo o representacional, tiene que haber
sucedido en los estadios previos de la formación de síntoma un divorcio entre el contenido
ideativo original (inconciliable para el individuo) y el afecto o las investiduras libidinales
vinculadas a ese contenido ideativo. La libido liberada por efecto de este divorcio se desplaza
hacia una nueva representación o hacia un nuevo contenido ideativo, vinculado al contenido
ideativo original por alguna asociación fundamentalmente de contigüidad u homofónica, pero
en apariencia anodina o carente de importancia. De allí que muchas veces los rituales caigan
en cosas, acciones o prácticas que no modificarían la vida del sujeto. Esa libido se divorció
del contenido ideativo y allí comienza a actuar el mecanismo de la represión, característico
de la N.O. En ese divorcio, luego, hay un desplazamiento de la libido y un falso enlace, que
es el final del mecanismo de la formación de síntoma, es la condición final para que se
complete este camino, ya que une esa libido retirada o divorciada del contenido ideativo
original a un nuevo contenido no amenazante, anodino, absurdo en apariencia.
Fijación libidinal: (Freud) ver Práctico 3.
Regresión: (Freud) ver Teórico 7.
Frustración: (Freud) ver Teórico 6.
57
Lautaro Rentine - 3513432513
58
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Lacan - "Seminario 10: cap. XXI, par. 3; cap. XXII, par. 3 y 4; cap. XXIII, par. 3”
- Lacan - “El Seminario 5: cap. XXIII y XXVI”
- Lacan - "Función y campo de la palabra y del lenguaje...: págs. 290-2”. "
Las estructuras neuróticas son distintas según en dónde se haga hincapié en el discurso
neurótico: si se hace hincapié en la insatisfacción del deseo, estamos trabajando en una
estructura histérica; si se hace hincapié en la dependencia con el Gran Otro en el acceso al
deseo, estamos trabajando con una neurosis obsesiva. En la N.O. se mantiene igualmente un
deseo insatisfecho, pero este deseo depende de un Otro.
Deseo evanescente: (Lacan) que se desvanece, se esfuma. El deseo desaparece, se desvanece
en algún momento. “A medida que intenta por las vías que le proponen acercarse al objeto, su
deseo se amortigua hasta llegar a extinguirse, a desaparecer”. Cuando el obsesivo se va
acercando al objeto de su deseo, a cumplir su deseo, empieza a titubear, a debilitarse, a
amortiguar su deseo por ese objeto. El obsesivo para poder acceder a su deseo mantiene una
dependencia respecto del Gran Otro. Para sostener ese deseo hace que lo sostenga un Otro,
entendiendo o manteniendo ese deseo como prohibido, prohibido por un Otro. Para el
obsesivo, este deseo, el acceso a su deseo se encuentra prohibido, obstaculizado, dificultado
por el Otro.
Particularidad del Otro: (Lacan) es un Otro que mantiene la prohibición del acceso a su
deseo. Otro como destructor y prohibidor. El obsesivo está todo el tiempo pidiendo permiso,
preguntando si puede hacer tal cosa, se la pasa preguntando al Otro en relación con la
demanda propia, hace pasar por una demanda su deseo, nunca pone en juego su deseo, lo
hace pasar por la decisión del Otro. Esto es porque el acceso a su deseo está obstaculizado,
dificultado, sostenido por un Otro que decide por él y se lo prohíbe. También, la otra cara es
la agresividad hacia el otro con minúscula (Otro y otro pueden ser la misma persona). La
agresividad en el neurótico se juega en un punto de “o vos o yo”. La relación imaginaria con
el otro se da en términos de agresividad. Esto se debe a que el obsesivo teme que su deseo sea
destruido por el otro. La emergencia de su deseo, de alguna manera, conmemora aquel primer
momento de acceso a su deseo donde este fue destruido por un otro, por lo que cada vez que
aparece el deseo del obsesivo, provoca el surgimiento de la agresividad, la cual es siempre en
59
Lautaro Rentine - 3513432513
términos del eje imaginario, con la cual la agresividad se juega en torno con un otro en
minúscula. Según Lacan, uno tiene que estar preparado, como analista, para desatar un
infierno, porque el obsesivo se presenta como pacífico y obediente, pero hay una
ambivalencia que es una respuesta de un odio y agresividad muy fuerte.
Fantasma oblativo en la N.O.: (Lacan) además de los fantasmas sádicos, también vemos
fantasmas oblativos, que se puede encontrar en la predisposición para cumplir con la
demanda del Otro. Oblativo significa ofrenda y sacrificio que se hace a un dios.
Hazaña: (Lacan) es una acción que realiza el neurótico obsesivo para ganarse el favor del
Otro que prohíbe su deseo y, al ganarse su favor, de alguna manera, tendría permitido acceder
a su deseo. Es una manera de pedir permiso. En la hazaña hay una presencia de tres
elementos: el Otro, el otro y el sujeto. Hay un escenario en el que el sujeto realiza una hazaña
en donde está incluido un otro (que puede ser en términos de competencia a un otro
semejante), pero siempre hay un Otro en donde el sujeto mismo está colocado ahí mirándose
a sí mismo, y ahí entra el elemento de la mirada, hay un Otro que toma nota de estas hazañas.
Lo que busca el obsesivo todo el tiempo con las hazañas es que el Otro note cómo él las
realiza y, de alguna manera, obtenga el contento de este Otro. Su objetivo esencial es el
mantenimiento del Otro, que se mantenga presente, ya que es únicamente con él, en su
interior, que puede cumplirse la validación tan difícil de sus deseos. En el neurótico obsesivo,
el Otro tiene que validar su deseo. Los obsesivos son personas muy sacrificadas y lo hacen
para validar su propio deseo.
Deseo obsesivo en el circuito del grafo: (Lacan) describe al deseo del obsesivo como deseo
sub cero (D0). En el caso de la histeria, tenemos el deseo enigmático, que es el deseo sub x
(Dx). En cambio, en la neurosis obsesiva está un poco más claro el objeto de su deseo, sin
embargo se trata de un deseo evanescente, que tiende a cero. Cada vez que en el obsesivo nos
encontramos en el plano del deseo, primero hay una emergencia de la agresividad en
términos imaginarios. También, en términos simbólicos, vemos el deseo obsesivo en relación
con la demanda, de la cual el obsesivo está muy pendiente de la demanda del Otro, de alguna
manera convierte la demanda en objeto porque está todo el tiempo atento a ella. Y también
emergen los fantasmas sádicos y oblativos en relación con la demanda, es decir, el sacrificio.
El obsesivo hace de la demanda un objeto porque está muy pendiente de la demanda para
confundir su deseo con la demanda, todo el tiempo confunde el deseo del Otro o el propio
deseo con una demanda. Esta predisposición hace que todo el tiempo esté postergando su
propio deseo.
60
Lautaro Rentine - 3513432513
Caso Hombre de las ratas: se presenta como un caso de gravedad por su duración (un año),
sus dañinas consecuencias y la apreciación subjetiva del paciente. Sin embargo, el
tratamiento logró el restablecimiento de la personalidad y la cancelación de sus inhibiciones.
Los neuróticos obsesivos graves se someten raramente a tratamiento y, si lo hacen, lo hacen
en estadios avanzados de su enfermedad. Además, disimulan su enfermedad todo el tiempo.
Este caso se presenta para ejemplificar al mecanismo de formación de síntomas en la neurosis
obsesiva, ya que en él se puede pesquisar lo que se aprendió en las clases anteriores.
[Recomiendo leer el caso para poder entender las ejemplificaciones o, en su defecto, algún
resumen del mismo]
Mecanismo del falso enlace: cuando el paciente relata algunos de sus temores, resalta su
temor hacia la muerte de su padre en varias ocasiones. Es posible notar en su relato un
componente pulsional sexual (placer de ver a mujeres desnudas), cuyo resultado es el deseo
que aparece siempre y con mayor intensidad. Sin embargo, junto a ese deseo se anuda un
temor obsesivo, ya que toda vez que piensa algo así, teme que suceda algo terrible. Entonces,
hay un afecto penoso (angustia por desear ver mujeres desnudas) y acciones de defensa
(acciones obsesivas donde realiza todo tipo de cosas para evitar su deseo). Aquí es posible
notar el mecanismo del falso enlace, ya que a través de él algo reprimido (deseo que su padre
se muera), se enlaza con un pensamiento actual (ver mujeres desnudas). Por lo tanto, los
pensamientos obsesivos están compuestos por una idea actual y un afecto enlazado que tiene
relación con lo reprimido. Es decir, este mecanismo opera sobre una representación
desligándola de su afecto, pero la representación permanece en lo consciente y el afecto se
liga a una representación anodina, la cual adquiere un investimiento libidinal con un temor
exacerbado, del que el sujeto no puede dar cuenta.
Trayectoria típica de la N.O.: en un primer periodo (periodo de inmoralidad infantil), en el
paciente se presenta una escena de seducción en su infancia, ya que expresa que su vida
sexual comenzó temprano (a los cinco años) con su gobernanta (hecho que, sostiene, le
generó la futura curiosidad por ver el cuerpo femenino). Así mismo, es posible notar el
segundo periodo donde el recuerdo de estas acciones provocan el autorreproche. En este
61
Lautaro Rentine - 3513432513
Mito individual del neurótico: (Lacan) un mito es aquello que es transmitido en análisis de
forma discursiva y es donde se concreta la relación instaurada en el complejo de edipo. El
mito del neurótico se presenta en forma de guión, de drama, como lo es el fantasma, que en el
caso del hombre de las ratas es la representación de que el castigo de introducir ratas por el
ano le ocurrirá a su padre y a su amada. Este fantasma le produce una angustia que actualiza
su prehistoria: el mito familiar. Hay dos escenas míticas que caracterizan al historial del
Hombre de las Ratas porque estructuran simbólicamente al mismo, ambas están relacionadas
al complejo paterno. Una es al ámbito matrimonial del padre, donde previamente estaba con
una mujer “pobre”, pero luego termina contrayendo matrimonio con su madre, una mujer
62
Lautaro Rentine - 3513432513
“rica”. Esta situación se ve reflejada en el hombre de las ratas cuando se le insinúa casarse
con una mujer “rica” que le provoca entrar en una dubitación con su amada “pobre”. Este
conflicto conduce al paciente a desencadenar su neurosis. El segundo elemento es la deuda
del padre, ya que éste en su época militar era un jugador y en una situación tuvo que acudir a
solicitar un préstamo a un amigo que jamás tuvo lo oportunidad de saldar esa deuda; la
situación de la deuda por los anteojos le permite al hombre de las ratas situarse aquí,
construyendo el argumento fantasmático de que si él no salda su deuda con el mandamiento
que se había impuesto, a su padre (desde un lugar imaginario) y su amada sufrirán el castigo
de las ratas.
Bibliografía:
- Freud - “Inhibición, síntoma y angustia: cap. IV, VII y VIII”
- Freud - “Lo inconsciente: Cap. 4”
Fobia: (Freud) derivado de fobos, que significa pánico. En la mitología griega, personificaba
al miedo y el horror. La fobia designa el miedo de un sujeto frente a un objeto, un ser vivo o
una situación (agorafobia, zoofobia, etc.). Freud fue variando las conceptualizaciones según
la evolución de sus obras. En 1894, Freud la considera dentro de las neuropsicosis de defensa.
En 1895 diferencia las obsesiones de las fobias, destacando el mecanismo de formación del
síntoma en cada una de ellas. Allí destaca que las fobias se caracterizan por ser monolíticas,
es decir, se dirigen a un objeto (no a una pluralidad de objetos) y se vinculan con un afecto
específico (ansiedad o asco). También realiza la distinción entre: fobias comunes o miedos
compartidos (el común de las personas tienen estos temores, como miedo a la muerte, la
oscuridad, a las serpientes, etc.) y las fobias ocasionales (es temor en determinadas
condiciones y no se produce en las personas sanas, son patológicas).
Angustia: (Freud) en un principio, Freud vincula el afecto de ansiedad o angustia con las
neurosis actuales, es decir, la expresión de suma de excitación, una tensión sexual no
tramitada que se expresa en angustia. Aquí tenemos la primera tesis en relación a la angustia.
En 1909, en el Caso Juanito, considera que la histeria de conversión y la histeria de angustia
comparten en principio, el mecanismo de formacion de sintoma y se diferencian en un punto:
en que en la histeria de conversión el afecto se liga a una zona del cuerpo, en cambio en la
63
Lautaro Rentine - 3513432513
histeria de angustia el afecto queda libre, no se liga hacia nada, queda flotando. Entonces se
produce el afecto de angustia. Esta es una segunda tesis en relación a la angustia. Aquí, la
angustia es consecuencia de la represión. En tiempos anteriores no era así, la angustia
pertenecía a las neurosis actuales y no había un mecanismo psíquico.
Represión: (Freud) en su texto “El inconsciente”, Freud propone una exposición
metapsicológica de la represión, que contempla aspectos tópicos, dinámicos y económicos.
La tesis que maneja es que la represión se caracteriza por la sustracción de investidura Prcc
de la representación inconciliable, sin embargo, en el inconsciente esa representación sigue
teniendo catexis libidinal, sigue pujando hacia la conciencia. La represión se mantiene
mediante la contrainvestidura que le permite al sistema Prcc protegerse de las
representaciones inconscientes, es una contrafuerza. Esta contrainvestidura se produce por la
libido sustraída de la representación inconciliable. Esa libido preconsciente que estaba ligada
a la representación inconciliable, se va a convertir en una contrainvestidura, se desplaza hacia
otra representación y de allí funciona como una contrafuerza. En este texto, Freud utiliza casi
de manera equivalente a la fobia y a la histeria de angustia.
Histeria de angustia: (Freud) en una diacronía de la constitución de la fobia, Freud distingue
tres fases para que se constituya esta patología:
Primera fase: consiste en que la angustia surge sin que se perciba ante qué. La
angustia carece de objeto. Cuando alguien atraviesa este afecto, desconoce la causa,
no se sabe bien porqué pasa esto. Se produce porque en el Icc, una moción pulsional
se intenta trasponer al Prcc, pero el Prcc no lo aloja y esa moción se transmuta y se
expresa en el afecto de angustia. Entonces, la investidura libidinal inconsciente de la
representación así rechazada fue descargada como angustia. Esta es la tesis de la
angustia como consecuencia de la represión.
Segunda fase: se produce la formación sustitutiva, se constituye el objeto fóbico.
Aquí se intenta racionalizar la angustia, a partir de la ligazón de esa libido a alguna
representación. Esta representación va a pasar a ser la representación sustitutiva, el
objeto fóbico. Esta a su vez, guarda algún nexo con la representación original y
reprimida. Esta formación sustitutiva va a funcionar como una contrainvestidura. Para
que se concluya el proceso de represión, falta todavía inhibir el desarrollo de angustia
que parte del sustituto. El proceso de la represión no está culminado, porque de la
formación sustitutiva todavía surge la angustia.
Tercera fase: todo el entorno asociado a la representación sustitutiva es investido con
una intensidad particular, de suerte que puede exhibir una elevada sensibilidad a la
64
Lautaro Rentine - 3513432513
excitación. Una excitación cualquiera de este parapeto, dará una señal de angustia a
fin de inhibir el ulterior avance de la representación sustitutiva. Es como una
repetición ampliada de la segunda fase, porque incluye al entorno que rodea al objeto
fóbico. El conjunto de estas tres fases lleva el nombre de fobia. Si se vulnera el
parapeto, se produce una señal de angustia.
Inhibición: (Freud) implica la limitación o disminución de una función, no necesariamente
es un hecho patológico.
Síntoma: (Freud) es un hecho patológico, es un proceso más complejo. La constitución de un
síntoma implica ciertos procesos psíquicos más complejos que en la inhibición. En su
fórmula canónica, Freud la define como una satisfacción sustitutiva de una pulsión que ha
sido interceptada.
Tesis sobre el Caso Juanito: (Freud) en su zoofobia histérica infantil, el síntoma es la
incomprensible angustia frente al caballo, la inhibición es la incapacidad de andar por
la calle, mientras que la angustia es aquella expectativa de angustia que se desarrolla
bajo el pensamiento de que el caballo lo puede morder. Lo que la convierte en
neurosis es la sustitución del padre por el caballo (metáfora). La fobia de Juanito es un
intento de solucionar un conflicto pulsional (ambivalencia) dirigido hacia el padre. La
moción pulsional hostil hacia el padre se reprime. Si Juanito hubiera maltratado a los
caballos, probablemente no hubiera desarrollado una fobia.
Regresión: (Freud) ver Teórico 7. La represión no es el único recurso que dispone el Yo para
defenderse de una moción pulsional desagradable, también lo es la regresión, la cual daña de
manera más enérgica que la represión.
“La angustia es el motor de la represión”: (Freud) la angustia surge frente a una castración
inminente. La angustia no proviene del proceso represivo, sino de lo represor mismo. La
angustia de la zoofobia es la angustia de castración inmutada. Es decir, angustia realista,
angustia frente a un peligro que amenaza efectivamente o es considerado real. La angustia
“crea” la represión.
Angustia de castración: (Freud) mediante la formación sintomática (sustitución de ser
castrado por el padre por ser mordido por el caballo) manifiesta dos ventajas: se esquiva un
conflicto de ambivalencia y permite al yo suspender el desarrollo de la angustia. En la fobia
se sustituye un peligro exterior por otro exterior. La angustia es la reacción frente a la
situación de peligro. Los síntomas son creados para evitar la situación de peligro que es
señalada mediante el desarrollo de angustia. Así, Freud cambia su tesis: la angustia no es
consecuencia de la represión, sino la causa. El síntoma es una especie de remedio y solución,
65
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Lacan - “Seminario 10: cap. I”.
- Freud - “Inhibición, síntoma y angustia”
66
Lautaro Rentine - 3513432513
Angustia: (Freud) ver Teórico 14. Primero lo relaciona con las neurosis actuales, luego con
las simples. Postula que en el cuadro, el síntoma central es el ataque de angustia y las
manifestaciones físicas relativas al excedente de afecto angustioso. El primer momento está
definido por las insatisfacciones de las investiduras libidinales sexuales. Así, la angustia es
libido insatisfecha trasmudada en el afecto de la angustia. De esta manera, es un proceso
físico que es difícil pesquisar determinantes psíquicos y queda reducido a los fenómenos
somáticos. Se intenta circunscribir al campo de las neurosis actuales (neurosis de angustia).
Este modelo conceptual encuentra sus límites al abordar las neuropsicosis de defensas,
abordando el caso Juanito y el hombre de las ratas, se empieza a poner en jaque el postulado
de la angustia en tanto libido transpuesta en angustia o insatisfecha. Freud conceptualiza la
idea de que lo que causa la angustia en estas modalidades clínicas es la incidencia de un
proceso represivo que actúa sobre las pulsiones libidinales que atañen a los objetos sexuales
privilegiados del complejo de Edipo. En 1914, Freud plantea una nueva distinción entre
angustia realista y angustia neurótica. Aquí ya no vincula la libido o la represión, sino que
retoma una idea de que la angustia depende de cierto desvalimiento del yo. Se basa en
situaciones de desvalimiento objetivo, realidad catastrófica y frente a estos peligros externos,
la angustia realista emerge en tanto el yo se encuentra desvalido para tramitar ese peligro
externo. Entonces es una reacción del yo frente a una excitación exógena, proveniente del
mundo exterior. En contraposición, en la neurosis hay una situación de desvalimiento frente
al peligro interno, un ataque pulsional que ha sido reprimido. El peligro es endógeno y
proveniente de esas pulsiones sometidas a la represión.
Posterior al giro del 20, cambiará la hipótesis. Ahora la angustia causa la represión de una
manera defensiva. Advierte la posibilidad de peligro. Provoca ciertos ajustes en el sujeto,
como lo son las inhibiciones. Si no puede hacer estos ajustes, se hace una nueva represión.
Así, se produce una nueva distinción entre la angustia automática (es la que el yo hace frente
a un peligro o amenaza hacia la integridad del yo, frente a la cual no puede reaccionar y
generan un monto de angustia) y la angustia señal (se da ante cierta amenaza, en la que el yo
lanza o dispara a propósito de alguna situación de peligro interno, de ataque pulsional, es lo
que realiza una advertencia, que implica un gasto psíquico).
Inhibición: (Freud) concierne a la instancia yoica. Son afectadas las funciones de
autoconservación como la alimentación, el sueño, la sexualidad, la locomoción.
Síntoma: (Freud) se define como indicio de un proceso patológico pero como extraterritorial
al yo, responde a una lógica externa al yo.
67
Lautaro Rentine - 3513432513
Inhibición: (Lacan) toma esta última definición de Freud para explicar la modalidad
subjetiva por las cuales se pasa por la inhibición (deseo puro), hasta llegar al afecto de la
angustia (un afecto primordial en tanto se vincula directamente con el deseo). Inhibición,
síntoma y angustia tienen una vinculación con el deseo inconsciente, pero se encuentran en
distintas posiciones. [Inhibición: imaginario / Síntoma: simbólico, está simbolizado /
Angustia: real, es la traducción del resto, de lo que falta].
Coordenadas de la angustia: (Lacan) inhibición, síntoma y angustia no se encuentran en un
mismo eje, sino que se dan en un suerte de serie diagonal. Hay ciertas coordenadas que llevan
de la inhibición a la posición que lleva al sujeto a la angustia, y se dan en dos ejes: dificultad
(horizontal) y movimiento (vertical), debido a que todo lo correspondiente a la inhibición es
vinculado con la dificultad para moverse (movimiento pulsional que busca la satisfacción)
que posee el yo para cumplir con su autoconservación.
Inhibición: en un inicio es como un síntoma que no provoca ningún tipo de crisis. No
produce malestar, no tiene dificultad. La inhibición es cuando se detiene el
movimiento.
Impedimento: ya es una inhibición sintomática. Mayor dificultad. Es un síntoma ya
que impide la realización que va del deseo a la inhibición de una acción que cumpla
ese deseo.
Síntoma: es un impedimento porque detiene al sujeto, por eso se ubican en la misma
columna.
Embarazo: embarazo subjetivo, el sujeto está dividido por una situación. El sujeto
está tapado por el efecto de la barra. Tiene dificultades con el movimiento. El sujeto
no sabe qué hacer consigo mismo y se encuentra en la barra, por ello es el lugar con
mayor plenitud pulsional. Es una inhibición en la dimensión de la angustia, por eso es
una angustia leve.
Emoción: las emociones (raíz etimológica = motion = movimiento) es el extremo
más absoluto aún cuando no implique el movimiento físico, pero está el movimiento
psíquico.
Turbación: es el modo en que la inhibición se acerca al mayor grado de angustia por
vía de la emoción (agitación interna aunque no de movimiento psíquico). La turbación
es un trastorno.
Acting out: mayor agitación interna.
Pasaje al acto: ambos provocados por el ejercicio de la praxis analítica, los cuales no
pertenecen a la estructuración de la neurosis ni psicosis.
68
Lautaro Rentine - 3513432513
Caso Juanito: (Freud) Freud sitúa que el tratamiento de Juanito fue abordado por el padre y
no por él, teniendo una gran ventaja ya que el niño le confiesa todo a su padre con la
confianza habitual, que en un análisis con Freud hubiese sido más dificultoso, debido a la
edad del niño. El inicio de la comunicación entre el padre de Juanito y Freud incluye un
elemento central en la organización del niño: el “hace-pipí”. Este interés por el cuerpo, en
especial esa zona erógena, le lleva al infante a preguntarle a su madre, a su padre, a fijarse en
los animales si este miembro también lo poseían los demás; incluso el niño se estimula a
tocarselo, provocando que a sus tres años y medio, su madre aplique una amenaza, donde el
doctor se lo cortará. El hace-pipí le permite a Hans ser un niño investigador, logrando
diferenciar entre los seres vivos y los abióticos, entre lo inanimado y lo vivo. Al año y medio
de Hans ocurre la venida de una hermana, Hanna, la cual le provoca ser privado de la madre,
es decir que es separado por un tiempo de ella; ocurre una reactivación de sus vivencias de
cuidado infantiles las cuales son placenteras que le conlleva a una sensación de falta de
satisfacción; y también genera que el niño se cuestione la procedencia de los bebés. En un
inicio Hans estaba celoso de la venida de esta niña, hacía comentarios en relación a que no
tenía dientes, no podía hablar, o con respecto a que ella poseía un “hace-pipí” pequeño, pero
69
Lautaro Rentine - 3513432513
luego de medio año los celos fueron superados. Así, en cuanto al diagnóstico, Freud dice que
Juanito posee una histeria de angustia, en donde en un inicio no tiene un objeto determinado
pero luego se sitúa en una serie de objetos relacionados al caballo, conformándose así, una
fobia; que no deviene en cualquiera sino que Hans ya era un niño predispuesto a la neurosis.
Escenas de angustia: el comienzo de la angustia se sitúa en un sueño, donde el niño creía
que su madre estaba lejos y no podía realizar “cumplidos” con ella, no tener mimos, ser
acariciado. A continuación se presenta otra situación, el niño sale a pasear a un parque junto
con su niñera pero en un momento empieza a llorar pidiendo que sea acercado a su madre
para “hacer cumplidos”; aquí el infante no podía identificar a que le tenía miedo, no podía
localizar el sitio de angustia. Al siguiente día, es llevado al parque con su madre, a lo que el
niño nuevamente comienza a llorar porque tiene miedo, manifestando que tiene miedo “que
un caballo lo muerda”, así esta angustia es exteriorizada en un objeto fóbico: el caballo.
Freud interpreta que el amor que le tiene a la madre por medio de la representación es
transmudado en angustia. De esta manera, se presentan las tres fases expuestas por Freud en
su tesis sobre las fobias.
Freud manifiesta que la angustia de Juanito es doble, una angustia ante el padre y angustia
por el padre, debido a que hay dos mociones, una de amor y otra hostil hacia el padre, a causa
de que el niño es un “pequeño Edipo” como menciona Freud, ya que compite por su madre.
Juanito tiene un deseo reprimido que es que su padre se vaya lejos o que se muera, lo cual le
permite quedarse solo con su madre, dormir con ella; pero este deseo conlleva a angustia. El
objeto de Juanito va variando, en un inicio es miedo a que un caballo lo muerda, luego a que
se tumben, se caigan. También le teme a los carruajes, a los caballos grandes más rústicos y
que van rápido. Tambien menciona que les teme a los que tienen en la boca algo negro
(interpretado como el bigote del padre) y aquellos que llevaban algo en los ojos (los anteojos
del papá).
Ocasionamiento de la enfermedad: se debe a una vivencia previa a la fobia en donde había
un caballo que se cayó y pataleo, provocando que el niño se asustara mucho pensando que el
animal se encontraba muerto. Esto conlleva a pensar que el caballo es el padre y desea dentro
de su moción hostil inconsciente, que su padre “caiga” y esté muerto, debido al Edipo de
querer poseer a su madre. La neurosis se anuda a esta vivencia y toma al caballo como objeto,
donde se anuda también a la vivencia cuando su amigo Frizl se cae jugando al caballo y
también a la vivencia en donde un padre le advierte a su hija que si le toca al caballo este la
puede morder, siendo que es asimilada por la advertencia del padre contra el onanismo (no
pasar el dedo). El temor de ser mordido por el caballo Freud lo interpreta como el temor de
70
Lautaro Rentine - 3513432513
ser castrado por el padre. El desarrollo de la enfermedad de a poco fue disminuyendo debido
a que el niño inicialmente no quería salir de la casa y cuando veía un caballo o carruaje
entraba horrorizado, pero luego ya podía situarse en la puerta y verlos. Cuando según Freud
el niño estaba dominando el complejo de la castración, Juanito pudo comunicar el deseo
amoroso hacia la madre por medio de la fantasía de las jirafas. Prácticamente la angustia de
Hans culmina con la fantasía final, la cual él se casa con su madre y tiene hijos.
Fantasías: en el caso Juanito se dan diferentes fantasías, tales como las onanistas, la fantasía
de la jirafa, la fantasía de la bañera, la fantasía del instalador.
71
Lautaro Rentine - 3513432513
de temor, sino que lo consideraba como un igual, como un semejante, y no como un padre
castrador; en sus fantasías posiciona a su padre como aquel que transgrede las reglas (fantasía
donde rompen vidrios). Entonces ante aún no estar presente el significante del
Nombre-del-padre, se presenta una fobia como sustitución de este significante. Así, la fobia
introduce la estructura, inicialmente hacia la angustia y luego permite diferenciar lo interno
de lo externo, logrando posicionar al objeto fóbico como externo. La fobia permite
diferenciar entre la angustia y el miedo, debido a que el objeto de Juanito, el caballo, emerge
de la angustia pero causa miedo, esto se debe porque el afecto de angustia no posee objeto
entonces es transformado en miedo porque este afecto le permite ser articulable, logra ser
más pacificador ya que actúa como defensa. Al no ser el padre quien opera la castración, la
madre toma a Juanito como su falo y ella intercede la ley. Juanito al no sentirse amenazado
por su padre, al no operar el significante del Nombre-del-Padre, este se reemplaza por la
fobia, es decir hay una función metafórica del objeto fóbico. La fobia lo separa de la madre,
para no quedar alojado allí, hace un llamado al padre, buscando salir de ese lugar y la fobia lo
protege de la angustia, desembocando en un objeto: el caballo.
Diferencia entre Freud y Lacan: la diferencia entre estos dos psicoanalistas reside en la
interpretación del desplazamiento del padre de Juanito en el objeto fóbico. Freud menciona
que es el temor de ser devorado por el padre, de ser castrado, ya que la angustia se posiciona
frente a la amenaza de castración, en cambio Lacan dice que es el temor de ser devorado por
la madre, porque teme no poder salir de ese lugar del falo.
72
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Kraepelin - "La locura sistemática (paranoia)"
- Kraepelin - "Paranoia (Lección 15)”
- Sérieux-Capgras - "Delirio de interpretación, delirio de reivindicación"
- De Clérambault - "Las psicosis pasionales"
73
Lautaro Rentine - 3513432513
que esa oposición puede ser útil psicológicamente, pero no en términos clínicos. La propuesta
de Kraepelin no es tanto ver los síntomas solamente, sino que es poder ingresar la perspectiva
diacrónica, es decir la evolución y el desenlace en la historia de un caso particular. Es
importante ver qué es lo esencial y qué es lo accesorio.
Signos patognomónicos: (lo característico de una enfermedad) incurabilidad y
progresión continua de ideas delirantes. Predominio de delirios sobre la base de
interpretaciones patológicas de acontecimientos reales. [No es una alucinación porque
no hay acontecimientos reales, son delirios] Se entiende de manera patológica un
evento real.
Fase inicial: entre los 20-30 años, puede extenderse por muchos años. Cierta
depresión, desconfianza, quejas corporales y temores hipocondríacos. Se abre un
abismo entre él y su entorno. Delirios de persecución, ideas de grandeza, paranoia
erótica. Alucinaciones (ilusiones sensoriales) casi no hay. Sí hay ilusiones de la
memoria (la persona ve su pasado de otra manera).
Característica común: inquebrantabilidad del delirio, no hay manera de ir en contra
de eso. [Lacan llama a esto “la certeza en la psicosis”] Esto es lo que lo hace
incurable.
Varias décadas luego de la fase inicial, comienza un debilitamiento psíquico creciente,
mientras el sistema delirante no deja de enriquecerse. Finalmente, todo queda bajo la
influencia del delirio. No hay un trastorno somático. Pero sí, Kraepelin considera una
suposición de disposición hereditaria importante.
Hay que distinguir la locura sistemática de los delirios paranoicos que se pueden dar
en las demencias, en la parálisis general progresiva, en la locura maníaco-depresiva.
Tipos de delirios: delirio de persecución, donde a partir de la mirada de las personas,
el paciente interpreta que le tienen desprecio; delirio de grandeza, piensa que las
personas atentan contra él y están de acuerdo para llevar a cabo aquello, como así
también presenta la convicción de que el paciente es un personaje importante, a veces
están bajo el miticismo y creen que fundarán un nueva religión, organización o raza;
delirio erotomaníaco o paranoia erótica el cual deviene porque, según ellos, un
persona de otro sexo los mira porque está enamorado/a del paciente. Por otra parte, se
pueden dar, también, el delirio de querulancia, el cual evoluciona de manera diferente
que los anteriores.
Delirio de querulancia: (Kraepelin) (dentro de la paranoia, es un tipo de ella) es un tipo de
delirio sistematizado. Comparten con la paranoia sus rasgos. Su postulado de base es la
74
Lautaro Rentine - 3513432513
75
Lautaro Rentine - 3513432513
76
Lautaro Rentine - 3513432513
77
Lautaro Rentine - 3513432513
personalidad psíquica. Los efectos de este daño predominan en las esferas emocional y
volitiva de la vida mental. Hay tres grupos principales de la demencia precoz:
Hebefrenia: se confunde con lo que hasta aquí se describió como demencia precoz.
Es la esquizofrenia desorganizada. Es un trastorno mental en el que el
comportamiento del individuo sufre alteraciones espontáneas sin ningún propósito o
motivación, agitación y desinhibición. Se manifiestan conductas regresivas, infantiles,
la persona no es capaz de emitir juicio, hay estereotipia.
Catatonia: es un síndrome neuropsiquiátrico caracterizado por anormalidades
motoras, que se presentan en asociación con alteraciones en la conciencia, el afecto y
el pensamiento. Inicialmente, Kahlbaum describió el síndrome, en 1868, cuando
observó pacientes que padecían una condición de "profunda melancolía". Síndrome
conductual caracterizado por una incapacidad para moverse normalmente. Involucra
al cuerpo físico quieto, inmovil y en un momento tiene un movimiento brusco, la cual
se debe a una excitación motriz.
Paranoide: comprende la clásica demencia paranoide, los cuadros clínicos ligados
antes a la paranoia que evolucionan rápidamente a un profundo debilitamiento
psíquico. Implica episodios de ideas delirantes o alucinaciones que están vinculadas
con las ideas persecutorias.
Síntomas fundamentales: apatía (indiferencia afectiva), abulia (pérdida de voluntad),
pensamiento y lenguaje desorganizado, pérdida de la unidad (cuerpo fragmentado).
Síntomas accesorios: delirios, alucinaciones, automatismos gestuales catatónicos, periodos
de depresión y excitación.
Trastornos fundamentales: son más nítidos al final de la evolución, cuando la demencia
precoz no está más enmascarada por los signos secundarios que acompañan a la enfermedad.
Percepción: es una función cognoscitiva de aprehensión, es una construcción y no un
simple reflejo de la realidad objetiva exterior. Por lo general, no está demasiado
disminuida, saben donde se encuentran, reconocen las personas presentes y pueden
dar fecha del día. Solo en estados de estupor y de angustia intensa, la orientación
puede estar más nítidamente alterada, conservan una perfecta conciencia, incluso
durante el curso de un acceso de agitación intensa.
Atención: es la capacidad de concentración en un objeto o actividad determinada. Se
observa visiblemente alterada, es muy común que pierdan tanto la inclinación como la
habilidad para mantener su atención fija por propia iniciativa en cualquier lapso de
tiempo. Resulta sumamente difícil hacer que presten atención. Los pacientes no miran
78
Lautaro Rentine - 3513432513
79
Lautaro Rentine - 3513432513
80
Lautaro Rentine - 3513432513
81
Lautaro Rentine - 3513432513
memoria, etc. Otra cuestión que ocurre en esta patología es la ambivalencia de tres tipos:
afectiva, en la voluntad e intelectual.
Síntomas accesorios o secundarios: ideas delirantes (persecución, de grandeza, ideas
hipocondríacas), alucinaciones (auditivas, sensoriales y corporales), ilusiones, alteración del
lenguaje y escritura.
Funciones simples:
Funciones simples alteradas:
Asociación: las asociaciones pierden su continuidad, el pensamiento se hace
ilógico y a menudo extravagante. Tienen importancia desusada las
asociaciones por el sonido (asonancias), así como las asociaciones indirectas.
Dos o más ideas son condensadas en una sola. La tendencia al estereotipo
produce la inclinación a aferrarse a una idea a la que el paciente retorna una y
otra vez. Generalmente, hay una marcada escasez de ideas, hasta llegar al
monoideísmo -persistencia de una sola idea- (No en formas expansivas,
parafrénicas, muy productivas). En el curso de las asociaciones, en cuanto al
elemento tiempo de las asociaciones de ideas, encontramos en los estados
maníacos un flujo acelerado o fuga de ideas y en los estados depresivos, un
retardamiento.
Afectividad: en las formas francas de la esquizofrenia la “deterioración
emocional ocupa el primer plano”. Una psicosis "aguda curable" se convierte
en crónica cuando comienzan a desaparecer las emociones. En las últimas
etapas, muchos esquizofrénicos dejan de manifestar afecto alguno durante
años y aún decenios enteros. En las formas menos graves de la enfermedad, la
indiferencia parece ser el signo exterior de su condición; una indiferencia ante
todas las cosas, ante los amigos y conocidos, la vocación y los esparcimientos,
los deberes y los derechos, la buena y la mala fortuna. Los esquizofrénicos
pueden escribir autobiografías completas sin manifestar la menor emoción.
Describirán sus sufrimientos y sus acciones como si fueran un tema de física.
Ambivalencia: La tendencia de la psique esquizofrénica a otorgar a los
psiquismos más diversos un índice positivo y otro negativo al mismo tiempo,
no siempre es muy explícita. No obstante, luego de una observación lo
suficientemente larga, siempre se la encontrará presente, inclusive en los casos
leves. La afectividad y la voluntad son sólo distintas facetas de una misma
82
Lautaro Rentine - 3513432513
83
Lautaro Rentine - 3513432513
Abulia. Sin embargo, en otros casos, puede verse lo que llamamos hiperbulia.
Pacientes que ejecutan con la mayor energía lo que se les ha metido en la cabeza, sea
algo razonable o absurdo.
La persona: la orientación autopsíquica es habitualmente normal. Los pacientes
saben quiénes son, en la medida que las ideas delirantes no falsifiquen su
personalidad. Pero el ego puede sufrir múltiples alteraciones, en especial, la tendencia
al desdoblamiento. La pérdida de la sensación de actividad y, en particular, la
incapacidad de dirigir los propios pensamientos, despojan al ego de uno de sus
principales componentes.
“Demencia” esquizofrénica: en la esquizofrenia no vemos absolutamente nada de la
pérdida definida de las imágenes de la memoria, ni de otros en los trastornos de la
memoria que pertenecen verdaderamente al concepto de demencia. La demencia en el
sentido de las psicosis orgánicas, es algo fundamentalmente diferente. El cuadro de la
demencia esquizofrénica se caracteriza mucho más por el estado de la afectividad, por
la falta de interés y de actividad, que por el trastorno intelectual en sentido estricto.
Síntomas accesorios: alucinaciones, ideas delirantes e ilusiones.
Automatismo mental: (de Clérambault) el término automatismo mental designa cierto
síndrome clínico que contiene fenómenos automáticos de tres órdenes: motor (cuando la
persona realiza gestos o movimientos involuntarios), sensitivo (hace mención a aquello
auditivo, visual, olfativo, cinestésico) e ideo verbal (ecos del pensamientos, por ejemplo).
Engloba todos los tipos de alucinación conocidos. Es el elemento inicial, fundamental,
generador de las psicosis alucinatorias crónicas, llamadas psicosis sistematizadas y
progresivas. El núcleo de dicha psicosis está en el automatismo como un primer momento, y
luego se conforman las alucinaciones. Son las alucinaciones las que crean las ideas de
persecución y no a la inversa. El automatismo preexiste bajo la forma de una paranoia, ya sea
de psicosis interpretativa, de persecución completa. Los primeros trastornos experimentados
en el terreno ideoverbal -especialmente el eco del pensamiento- son de tenor neutro y pueden
persistir mucho tiempo, incluso sin modificaciones y sin el agregado del delirio. El
automatismo mental es de carácter anideico, quiere decir que no hay una asociación de ideas,
es un pensamiento y discurso incoherente.
El delirio, reacción secundaria: (de Clérambault) la idea delirante es la reacción de un
intelecto y una afectividad conservados a sanos, a los trastornos del automatismo, que surgen
espontáneamente y sorprenden a la persona.
84
Lautaro Rentine - 3513432513
Automatismos simples: (de Clérambault) sensitivos, donde se incluyen todos los modos de
sensibilidad -olfativos, cenestésicos o emotivos-, motor, o mental propiamente dicho.
Comienza con el pequeño automatismo mental -llamado también “síndrome de pasividad”-,
con síntomas positivos, negativos y neutros. Las características de esta ideación son la de ser
sufrida por el sujeto y de tener una naturaleza mecánico-automática y parasitaria.
Tres rasgos esenciales de los fenómenos de automatismo mental: neutros, no
sensoriales, no temáticos (anideicos).
Duelo: (Freud) es por regla general, la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de
una abstracción que haga sus veces. Nunca se nos ocurre considerarlo un estado patológico ni
remitirlo al médico para su tratamiento. Confiamos en que pasado cierto tiempo se lo
superará, y juzgamos inoportuno y aún dañino perturbarlo. Es un afecto (penoso) normal.
Síntomas comunes: desazón, cancelación del interés por el mundo externo, pérdida de la
capacidad de amar e inhibición de la productividad. Es una desviación de la conducta normal,
es habitual y no patológico, donde se visualiza un empobrecimiento del mundo exterior. El
examen de realidad demuestra que el objeto ya no está, por ello es una pérdida consciente,
permitiendo que la libido vuelva al yo. Una vez que culminó, el yo está libre, restituyendo el
deseo y la cadena libidinal, desapareciendo sin dejar secuelas registrables.
Melancolía: (Freud) es la pérdida de objeto inconsciente en donde la persona sabe a quién
perdió, pero no qué perdió de ese objeto. Este extravío recae en el yo, generando un
empobrecimiento del mismo, posicionándolo como indigno, moralmente despreciable,
permitiendo que la persona se formule autorreproches (que son un reproche con el objeto
perdido que retorna al yo). Se singulariza en lo anímico por una desazón profundamente
dolida, una cancelación del interés por el mundo exterior, la pérdida de la capacidad de amar,
la inhibición total de la productividad y una rebaja en el sentimiento de sí que se exterioriza
en autorreproches y autodenigraciones y se extrema hasta una delirante expectativa de
85
Lautaro Rentine - 3513432513
castigo. El duelo muestra los mismos rasgos excepto la perturbación del sentimiento de sí. El
mecanismo metapsicológico de la melancolía es que una parte del yo se contrapone a la otra,
la critica, conformando así a la conciencia moral.
Trabajo de duelo: pérdida del objeto amado, desasimiento de la libido de sus enlaces con ese
objeto. En el trabajo del duelo se absorbe al yo, de allí la inhibición y falta de interés, el
mundo se hace pobre y vacío. En la melancolía, la pérdida puede ser de carácter más ideal y
el objeto se pierde como objeto de amor: en esa pérdida se sabe a quién perdió, pero no lo que
perdió en él. Esto nos lleva a referir en la melancolía a los aspectos inconscientes en lo que
atañe a la pérdida. La inhibición melancólica resulta enigmática, no acertamos a ver qué es lo
que absorbe tan enteramente a la persona, el yo se hace pobre y vacío, la persona lo describe
como indigno, estéril y moralmente despreciable, se hace reproches, se denigra y espera
repulsión y castigo. El retraimiento de la libidio hacia el yo, conforma que una parte del yo se
identifique con el objeto, por lo que la sombra del objeto recae sobre el yo, se introyecta al
yo, conformado una identificación narcisista debido a que se sustituye la elección de objeto
por la identificación.
Manía: (Freud) el yo no se ve arrasado, sino que triunfa sobre la pérdida del objeto, sobre el
duelo por la pérdida, sobre el objeto mismo. Definido como triunfo, una identificación con el
ideal, una fiesta para el yo, defensa del yo avasallado por el súper yo en la melancolía. Esto
justifica su emparejamiento con el término locura, en tanto que en la “fiesta” se admiten
locuras, desbordes, manifestaciones exageradas, excesos, etc. En el texto “El yo y el ello”,
Freud va a plantear que la manía es como una defensa, una solución ante el conflicto que
configura la melancolía.
Locura maníaco-depresiva: (Kraepelin) el cuadro clínico está formado por un estado mixto
que se denomina estupor maníaco, caracterizado por la pobreza mental del paciente, su
embotamiento y taciturnidad, y a veces su enmudecimiento absoluto, al mismo tiempo que
dan suelta a la exuberancia de su alegría con toda suerte de jugueteos y adornos tanto como
en su lenguaje deshonesto, jocosas indicaciones y juegos de palabras. En su curso clínico se
puede esperar el restablecimiento tras el ataque, donde las manifestaciones de la excitación
maníaca se han mezclado de modo extraño con las correspondientes a la depresión. La
disposición alegre y, a veces, irritable ha ido junto con el pensamiento impedido, y el
impedimento a la voluntad ha sido arrollado por la tendencia a ejecutar, a ocuparse en algo:
signo indicativo común de la manía. Se ha señalado la presencia de alucinaciones en la locura
maníaco-depresiva, en especial de ideas de culpabilidad y persecución, y por excepción de
86
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Las neuropsicosis de defensa: cap. III”
- Freud - “Nuevas puntualizaciones...: cap. III”
- Freud - “Manuscrito H: Paranoia”
- Freud - “Introducción del narcisismo: cap. I”
- Freud - “Historial de Schreber: cap. III”
Freud propone hipótesis referidas al mecanismo de la formación de síntomas. Para él, las
afecciones psíquicas correspondían a determinados mecanismos psicológicos inconscientes
que generaban afecciones, entre ellas: las psicosis. Él se ocupa de este asunto en los distintos
tiempos de su obra. La concepción sobre la psicosis se fue modificando según la hipótesis de
ese momento.
Defensa: (Freud) corresponde a la 1HPF. Freud describe un mecanismo psicológico, que es
complejo, es inconsciente, que consiste en defenderse de una representación inconciliable, de
carácter penoso, con implicancia sexual. Los diferentes tipos clínicos que Freud delimita
están caracterizados por esta noción.
Confusión alucinatoria: (Freud) cuadro clínico que Freud ubica dentro de las neuropsicosis
de defensa (1HPF). Es un modo de psicosis que se caracteriza por la alucinación. Freud
abandona prontamente esta categoría. La defensa opera aquí de una manera particular. Existe
y es un mecanismo más efectivo que el que ocurre en la histeria y la neurosis obsesiva. El yo
desestima (verworfen) la representación insoportable junto a su afecto, como si nunca hubiera
comparecido. La defensa es como si borrara la representación insoportable. Esa
representación queda inexistente, no se olvida ni se desplaza, sino que se borra. Esto implica
que el yo se deshace de un fragmento de la realidad objetiva. Eso va a retornar mediante un
fenómeno psicótico: las alucinaciones. Estas serán amistosas con el yo y sostienen la defensa.
87
Lautaro Rentine - 3513432513
No serán visuales o auditivas que produzcan injurias, no van en contra del yo, sino por el
contrario es acorde al yo.
Paranoia: (Freud) otra modalidad de psicosis. Son categorías que Freud recupera de la
psiquiatría. La paranoia crónica en su forma clásica es un modo patológico de la defensa,
como la histeria, la neurosis obsesiva y la confusión alucinatoria. Uno se vuelve paranoico
por cosas que no tolera, suponiendo que uno posea la predisposición psíquica peculiar para
ello. En el mecanismo defensivo aquí, se proyecta al exterior tanto la representación como el
afecto. No hay un divorcio entre contenido ideativo y afecto (como en la H y la N.O.), como
tampoco hay borramiento de la representación (como en la C.A.). Se proyecta hacia afuera
algo que el sujeto no tolera. Sin embargo, la proyección no es un mecanismo exclusivo de la
psicosis, es psicológicamente universal, en la neurosis también hay proyección. En la
paranoia hay un abuso de la proyección a los fines de la defensa. Hay un abuso desmedido de
este mecanismo defensivo. En todos los casos, la idea delirante es sustentada con la misma
energía con que el yo se defiende de alguna otra idea penosa insoportable. Así, pues, aman al
delirio como a sí mismos. La idea delirante, de algún modo, le permite al sujeto distanciarse
de esa idea penosa, eso lo defiende en cierto sentido.
Comparación con la N.O.: (Freud) en el texto “Nuevas puntualizaciones…”,
encuentra ciertas analogías: en ambos, se presentaría una vivencia sexual infantil
(etiología sexual); síntomas de defensa primaria (desconfianza, inquina, ideas
delirantes), donde el reproche se dirige hacia el mundo exterior; luego, hay una
tercera fase que implican unos síntomas de retorno de lo reprimido (alucinaciones
visuales, auditivas, cenestésicas, etc.); síntomas de defensa secundaria que no se
hallan como tales, en su lugar aparece un delirio de interpretación que desemboca en
una alteración del yo (cambio de personalidad en el sujeto).
Caso Schreber: (Freud) a partir de éste, la noción de libidio y narcisismo tienen un lugar
importante en las elaboraciones de Freud. En esta época empieza a delimitar estas nociones.
En este texto, Freud empieza a formular una nueva hipótesis psicopatológica vinculada al
mecanismo de formación de síntoma en la paranoia. Ahora, le asigna un rol central a la
fantasía de deseo homosexual en la paranoia. Freud trabaja con la idea de que ciertas
afecciones se caracterizan en su origen por una predisposición patológica que implicaría la
fijación de la libido en alguna etapa del desarrollo libidinal: en la paranoia, la fijación se
produce en el narcisismo. Freud sostiene que hay distintas formas o tipos de paranoia que
pueden delimitarse a partir de la contradicción en una sola frase: “yo (un varón) lo amo (a un
varón)”. Así, las variedades del delirio pueden ser:
88
Lautaro Rentine - 3513432513
89
Lautaro Rentine - 3513432513
90
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Neurosis y psicosis”
- Freud - “Pérdida de la realidad en...”
- Freud - “Lo inconsciente: cap. VII”
91
Lautaro Rentine - 3513432513
límites para que el acceso al objeto y la satisfacción se produzcan. La libido tolera de muy
mala manera esa postergación de su satisfacción. Y ante esa postergación retorna o regresa a
los puntos donde aquella satisfacción fue garantizada. Se corrobora por esta vía que la libido
en la neurosis regresa a la fantasía, a las modalidades orales y anales (en la neurosis obsesiva)
o a los objetos sexuales inconscientes mantenidos a través de la vida de las fantasías
inconscientes (en la histeria). Además, se podían investir las representaciones de los órganos
(lo cual caracteriza a la hipocondría o delirio hipocondríaco) o, por vía regrediente, se podía
investir al narcisismo, al propio yo (paranoia) o a las modalidades autoeróticas (parafrenia en
Freud, demencia precoz en Kraepelin o esquizofrenia en Bleuler). En síntesis, la libido, a
partir de la frustración de su satisfacción de los objetos del mundo exterior, puede iniciar un
camino regrediente hacia ciertos puntos de fijación: fantasía (neurosis), narcisismo (paranoia)
o autoerotismo (parafrenia).
Representaciones: (Freud) lo plantea en términos representacionales. El psiquismo no
funciona con la realidad material de los objetos, sino que los objetos que interesan son los
que tienen una realidad psíquica. No se requiere la presencia física del objeto. Lo que
llamamos mundo exterior o realidad son representaciones de objetos. Entonces, las
investiduras toman representaciones del objeto del mundo exterior. Freud distingue entre la
cualidad de inscripción de la realidad de los objetos psíquicos o de las representaciones de los
objetos. Todas las representaciones están conformadas por: una representación cosa (huellas
mnémicas del objeto o asociadas al mismo, son fundamentalmente inconscientes) y una
representación palabra (las palabras que denominan al objeto, recuerdos que llegan a la
conciencia, son preconscientes). Entonces, las representaciones de objeto suelen tener la
cualidad de ser conscientes, de estar inscritas a nivel de la conciencia, ya que es la conciencia
la que ejerce la función de síntesis de todo lo perceptual.
Comparación entre las neurosis de transferencia y las esquizofrenias: (Freud) hay ciertos
puntos en común y ciertas diferencias entre ambos. En ambos, se trata de una huida, un
retroceso de la libido por efecto de una frustración de la satisfacción libidinal en los objetos
del mundo exterior. Sin embargo, esa huida tiene diferente magnitud, la cual es más radical
en los cuadros de las psicosis. Además, hay una diferencia en el punto de fijación al cual
regresa la libido.
En la esquizofrenia, de manera diferencial, lo que sucede es que la huida es mucho más
masiva y radical, pero se mantiene como cierta referencia al lenguaje, un lenguaje de órgano,
muy preocupado por lo más concreto de realidad material. La huida de la libido es muy
masiva, pero deja como secuela o huella esa referencia a nivel de lo que es el lenguaje de
92
Lautaro Rentine - 3513432513
órgano y lenguaje hipocondríaco. Esto se debe a que, luego de la vuelta masiva hacia el
autoerotismo, en ese deshacerse de las representaciones del objeto, vuelve a investir de
manera selectiva solamente las representaciones palabra (representación palabra desposeída
de la representación cosa, la cual se mantiene como rechazada a lo largo del intento),
correspondientes a las representaciones de objeto. Sería un intento de curación o
restablecimiento de las investiduras libidinales con aquello que es lo menos intolerable. Por
lo tanto, en este campo, no hay lugar para el inconsciente, hay un rechazo del inconsciente (es
hasta cultural, no es solamente de una categoría psicopatológica). Entonces, para Freud, el
delirio fue un intento de curación, fue un parche a esa ruptura con el mundo exterior para
reconectarse con él.
Matriz diferencial de neurosis y psicosis: (Freud) la neurosis sería el resultado del conflicto
o incapacidades del Yo para manejar las cargas pulsionales libidinales del Ello. Y en ese
conflicto se ve, de alguna manera, avasallado por las exigencias de las representaciones del
mundo exterior. En el caso de la psicosis, se trataría de las dificultades del Yo para
sobrellevar las exigencias de las representaciones objetales del mundo exterior, avasallado
por los influjos provenientes de las aspiraciones libidinales del Ello (3HPF). Es posible leer
una suerte de correlación en Freud entre ambos cuadros y una serie de pasos que dan lugar a
la construcción del síntoma dominante en cada uno de ellos. En ambos, hay un punto
etiológico común: se trata de que surge a partir de una frustración de las satisfacciones
libidinales en las representaciones del objeto del mundo exterior. Esa frustración implica una
huida de la libido de esas representaciones. En las neurosis también hay un retiro de las
investiduras libidinales, pero este paso es, de algún modo, saludable, porque le permite al
individuo encontrar alguna suerte de satisfacción sustitutiva en las fantasías inconscientes sin
llegar a la formación de un síntoma. En tanto que, en la psicosis, ese primer retiro de las
investiduras libidinales es en sí mismo patológico porque es un retiro masivo, entonces ese es
el paso patológico. Por lo tanto, el intento de restablecimiento de las investiduras libidinales
(mediante el delirio o cualquier manifestación clínica de la psicosis) sería parte de un proceso
saludable. En tanto que en la neurosis, ese segundo paso que vendría luego del retiro de las
investiduras del mundo exterior, es en sí mismo el paso patológico, en tanto que implica la
formación de un síntoma que se dirige a los objetos del mundo exterior a nivel de un mensaje
cifrado o un pedido de interpretación (en términos de Lacan, quien toma al síntoma neurótico
como un mensaje a descifrar).
93
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Lacan - “De una cuestión preliminar...: cap. 1”
- Séglas - “Alucinaciones psíquicas y pseudoalucinaciones verbales”
94
Lautaro Rentine - 3513432513
95
Lautaro Rentine - 3513432513
que hay una distribución de varias voces, posicionando al percipiens como equívoco y
ya no más como la concepción unívoca que planteaba la psiquiatría.
Vengo del fiambrero: (Lacan) es un ejemplo que toma Lacan para ilustrar a la cadena
significante y el fenómeno psicótico. Lo presenta como un delirio de a dos, de una madre y su
hija, donde se presenta un amante de su vecina que le dice "marrana" pero la hija previamente
había dicho "vengo del fiambrero". Este ejemplo sirve para demostrar la alucinación verbal,
en donde hay una frase que no sabe a dónde se dirige, tiene una dimensión de voz (la primera
propiedad de la cadena significante) y posee un equívoco porque hace una alucinación pero
carece de un significante (última propiedad de la cadena significante). La frase de "vengo del
fiambrero" es un claro ejemplo de los fenómenos de cadena rota de mensaje, donde una frase
es interrumpida carente de significante.
Fenómenos de cadena rota: (Lacan) son los fenómenos que se dan en las psicosis. La
cadena significante, en un momento de su funcionamiento, de su andar, de su movimiento, se
rompe. Hay un significante que falta y lo que viene en su lugar son los fenómenos de código
y de mensaje.
Fenómenos de código: locuciones neológicas o neologismos. Por su forma:
neologismos lexicales, son palabras que no son parte del código, se inventan en ese
momento para significar algo (la palabra “almicida” en el caso Schreber). Por su
empleo: en este sentido, podemos hablar justamente en torno a lo semántico. Palabras
que ya existen pero se les da un nuevo uso, un nuevo empleo inédito hasta el
momento (los rayos divinos, los nervios, los “hombres hechos a la ligera” en el caso
Schreber).
Fenómenos de mensaje: refieren a mensajes que se interrumpe. No se dicen de forma
completa, son frases interrumpidas. Se componen de una noción que en lingüística se
llama shifters. Son aquellos que indican adverbialmente algo del sujeto de la oración
(“vengo del fiambrero”).
Bibliografía:
- Lacan - “Seminario 3: cap. I, par. 2 y 3; cap. III, par. 1; cap. IV, par. 1; cap. VI, par. 1,
3 y 4; cap. X, par. 3”
- Freud - “La negación”
96
Lautaro Rentine - 3513432513
97
Lautaro Rentine - 3513432513
derecho no ejercido en los plazos prescriptos. Es decir, que si ese derecho no se ha ejercido
en algún momento particular, no se puede reclamar luego, ya está forcluido.
Para Lacan, esa admisión en lo simbólico en un tiempo místico (Bejahung) puede estar
presente o ausente. Puede faltar, por lo menos, una parte de la simbolización. Esto no quiere
decir que en la psicosis no haya afirmación primordial sino que va a existir la ausencia de la
afirmación primordial, de un significante principal y esencial que es el significante del
Nombre del Padre.
Para que se produzca la negación (Verneinung), se tiene que producir con antelación la
afirmación primordial (Bejahung). Entonces, si se piensa en tiempos lógicos de la
constitución de la negación, es necesario que primero exista la afirmación, después tenemos
la represión propiamente dicha (Verdrängung) y, luego, la Verneinung, que sería el retorno de
lo reprimido o la negación. Estos elementos, esta estructura, esta negación, va a retornar en
un registro particular que es el registro de lo simbólico.
En cambio, cuando un significante primordial no es inscripto (Nombre del Padre), no se
produce, no es objeto de la Bejahung (afirmación primordial), ese significante va a ser
forcluido y, por lo tanto, va a retornar ya no en lo simbólico, sino en el registro de lo real.
Según Lacan, no se puede cuantificar ni medir el significante. No es un objeto empírico, sino
que la inscripción o ausencia de ese significante la podemos leer a posteriori a partir de los
fenómenos que se producen en la estructura del lenguaje. Si estamos escuchando una
estructura del lenguaje organizada a partir de lo simbólico, es decir una estructura donde se
producen formaciones del inconsciente, estamos escuchando una estructura del lenguaje
neurótica. Si estamos escuchando una estructura del lenguaje donde esas formaciones no se
producen sino que aparecen otros fenómenos, como pueden ser los fenómenos psicóticos
(alucinaciones auditivas, visuales, delirios, etc.), estaríamos ahí con otra cadena significante,
es decir, que eso no ha retornado en lo simbólico sino que ha retornado en lo real.
Lo forcluido en lo simbólico retorna en lo real: (Lacan) lo que se ha inscripto en lo
simbólico va a retornar en el mismo registro, en lo simbólico. Esto va a posibilitar
determinada posición del psicoanalista: va a poder establecer una determinada maniobra en
función de eso que esté escuchando, por ejemplo, si hay formaciones del inconsciente va a
poder interpretar, pedir asociaciones, descifrar, etc. Ahora, si lo que está escuchando es una
estructura del lenguaje donde aparecen fenómenos psicóticos, donde no hay una articulación
de cadenas significantes, sino que el fenómeno ha aparecido en lo real, entonces la posición
del psicoanalista va a ser otra.
98
Lautaro Rentine - 3513432513
Lo forcluido en lo simbólico retorna en lo real está indicando que lo que van a aparecer no
son formaciones del inconsciente en la psicosis, sino que son fenómenos psicóticos
(fenómenos esenciales). Fenómenos que carecen de la particularidad del significante de
conectarse con otros significantes. Aparece en lo real está indicando no tanto que aparecen en
la realidad, sino que no están simbolizados, no tiene la posibilidad de producir una cadena
significante, de producir significación. [Lo real como lo imposible de simbolizar]
Estatuto del inconsciente: (Lacan) de algún modo, la inscripción o rechazo de ese
significante primordial (Nombre del Padre), implica que se organice de manera diferencial lo
inconsciente tanto en la neurosis como en la psicosis. Es decir, la estructura del lenguaje en la
neurosis y en la psicosis van a tener organizaciones distintas.
Neurosis:
- Bejahung (afirmación primordial)
- Represión secundaria
- Retorno de lo reprimido, a partir de las formaciones inconscientes. Esto
indica que el inconsciente está estructurado como un lenguaje, un significante
articulado y siempre articulado.
Psicosis:
- Verwerfung (forclusión, expulsión primordial).
- Retorno en lo real. Una vez que comience la psicosis, una vez que se
desencadena, una vez que se manifieste, van a aparecer los fenómenos
psicóticos en lo real. Así, aparecen los fenómenos elementales, ciertos
trastornos del lenguaje (neologismos, intuiciones delirantes, etc.). Esto implica
que en la psicosis no es que no existe el inconsciente, pero tiene otro estatuto.
El inconsciente en la psicosis está a cielo abierto, el psicótico es mártir del
inconsciente, por lo tanto, no se va a poder reconocer en esos fenómenos que
aparecen en lo real. En la psicosis, la estructura del lenguaje se presenta como
una cadena rota.
Esquema L: (Lacan) este circuito (circuito del inconsciente y relación imaginaria) es como si
estuviera, de algún modo, cancelado en la psicosis. Es como si estuviera rechazado y no
reconocido el lugar del Otro.
La estructura está en el fenómeno: (Lacan) la noción de estructura es inseparable de la
noción de significante. Cuando se analiza la estructura se trata, para Lacan, de la estructura
del significante (elemento discreto, articulable y combinable). En este sentido, el valor del
elemento quedará determinado por el lugar que ocupe en relación a los otros. Entonces, al
99
Lautaro Rentine - 3513432513
100
Lautaro Rentine - 3513432513
Caso Schreber: Schreber no fue paciente de Freud, sin embargo escribió sus memorias
relatando su afección que le permiten a Freud tomarlas y analizar el caso desde el historial ya
que mayormente los paranoicos no pueden vencer sus resistencias y dicen lo que ellos
quieren, en cambio con el propio relato el análisis será más exhaustivo.
Enfermedades: Schreber informa en su escrito que tuvo dos enfermedades, ambas se deben a
que estuvo frente a un exceso mental. La primera enfermedad ocurrió en 1884 cuando fue
candidato a la cámara baja del parlamento, es decir como director de tribunal regional; aquí
fue atendido por el doctor Flechsig y diagnosticado como un ataque de hipocondría grave,
que a fines de 1885 había sanado.
En el periodo intermedio entre ambas enfermedades, el paciente fue notificado de que sería
nombrado Presidente del Superior Tribunal, donde asumió el primero de octubre de 1893; en
este momento tuvo sueños en donde regresaba a la enfermedad anterior y también en un
estado de duermevela (entre el sueño y la vigilia) a Schreber se le presenta la fantasía de “lo
hermosísimo que es sin duda ser una mujer sometida al acoplamiento”. Aquí Freud ubica al
estallido de la enfermedad.
La segunda enfermedad comienza a finales de octubre del mismo año con la característica de
un atormentador insomnio que le sucedió con una internación con un empeoramiento de la
enfermedad. El médico realizó un informe que describe el estado, el mismo decía que al
inicio tenía ideas hipocondríacas, decía que se moriría, siguió con ideas de persecución con
espejismos sensoriales y, luego, visuales y auditivos. Imaginaba que en su cuerpo ocurrían
maltratos espantosos que eran con una finalidad sagrada, quiso suicidarse, pero poco a poco
las ideas delirantes se acercaron a lo mítico y religioso ya que tenía trato directo con dios,
veía milagros, entre otras. Schreber insultaba a personas que creía que lo perseguían, como el
doctor Flechsig al que lo denominaba con el neologismo de “almicida”, el asesino de almas.
Sin embargo, aunque el paciente, debido al sistema delirante, reconstruyó su personalidad,
por momentos su inteligencia y memoria no estaban afectadas.
Sin embargo, hubo una tercera enfermedad, esta es posterior a la publicación del escrito. Fue
cuando su esposa tuvo un ataque y él culmina enfermando.
Contenido del delirio: el contenido del mismo era porque él estaba designado a redimir el
mundo al devolverle su bienaventuranza, pero sólo se lograría luego de que él fuera mudado
de hombre a mujer. Esta misión era enviada por lo divino y tenía que ser mujer, no dependía
de si quería o no. Schreber menciona que habían voces que hablaban con él, que también
101
Lautaro Rentine - 3513432513
sufrió destrucción de órganos de su cuerpo, pero mientras sea varón él sería inmortal ya que
por medio de los rayos, los milagros divinos, sus órganos eran restablecidos. A su vez, él
sentía que transitó unos nervios femeninos que fueron una fecundación de dios en donde se
conformarán hombres nuevos, que a partir de allí él podría morir de manera natural.
En síntesis, se sitúa primero un delirio hipocondríaco, luego un delirio persecutorio que es
relacionado con lo místico y religioso que culmina con un delirio de grandeza, ya que se debe
a que la libido vuelve al yo y tiene el fin de salvar al mundo.
Relaciones de Schreber con los otros: Freud realiza un estudio teológico-psicológico en
base a los elementos y relaciones en el delirio de Schreber. La relación de Schreber con dios
involucra los elementos de los nervios, la bienaventuranza, la jerarquía divina y las
propiedades de dios. Principalmente, el paciente relata que los hombres están compuestos por
cuerpos y por nervios, los cuales les otorga el significado de que eran la espiritualidad, es
decir, eran el alma. Por el contrario, dios sólo estaba conformado por nervios infinitos, los
cuales eran denominados “rayos”. Dios posee su propio lenguaje: la lengua fundamental. La
bienaventuranza es la vida en el más allá y está sexualizada, en donde la masculina es la que
está más allá y la femenina incorpora el sentimiento de voluptuosidad. La jerarquía divina
incluye los reinos de adelante, donde estaban las almas purificadas, y el de atrás, donde se
encontraba el Dios superior (Ormuz) y el Dios inferior (Arimán). Dios no aprende de la
experiencia y sólo tiene un trato con los difuntos.
Por otra parte, la relación de Schreber con Flechsig se caracteriza porque el médico, según el
paciente, era un “almicida” en donde éste intentó asesinar su alma, considerándolo así como
un perseguidor que su influjo sucumbió a dios. El análisis que realiza Freud aquí es que
mayormente el sentimiento que tiene el paciente se proyecta hacia el exterior de forma
contraria, en donde ahora quien es temido y odiado, antes era amado y venerado, y es así ya
que luego de la primera enfermedad, Schreber recordaba a su médico con gran afecto y hasta
su esposa conservaba un retrato suyo.
Cambios en el delirio: Freud realiza un análisis sobre los cambios que se presentaron dentro
del delirio de Schreber, en donde hay una sustitución de Flechsig por dios, ya que la mudanza
en mujer deja de ser rechazada para ser aceptada con el fin de recrear la humanidad. Es por
ello que aquí se sitúa un delirio de grandeza, en donde la libido se sitúa en el yo. Aquí, el
perseguidor está fragmentado porque se debe a una reacción frente a una identificación previa
con ambos, en donde Flechsig antes era amado, y es el subrogado del hermano, mientras que
Dios es el padre.
102
Lautaro Rentine - 3513432513
Schreber tenía un vínculo con su padre en donde este último era un médico de educación
familiar y escolar en donde ponía en práctica ejercicios un poco tortuosos sobre postura
corporal, entre otras modalidades. Dios es el padre, lo cual se asemeja porque Dios trataba
solo con cadáveres en donde realizaba milagros, y los médicos también, y Dios no aprende de
la experiencia, que se asocia con su padre por un reproche recibido, en donde el almicidio de
Flechsig es una autoacusación. Es por ello, que Freud asocia que el caso Schreber está frente
al complejo paterno, en donde la lucha con Flechsig es una disputa con Dios, es decir el
conflicto infantil; sin embargo, el padre en la infancia actúa como perturbador del goce
sexual.
103
Lautaro Rentine - 3513432513
104
Lautaro Rentine - 3513432513
105
Lautaro Rentine - 3513432513
Bibliografía:
- Freud - “Tres ensayos de teoría sexual, cap. 1”
- Freud - “Fetichismo”
No se dio.
Bibliografía:
- Lacan - “Seminario 4: cap. IX y X”
Perversión: hay toda una discusión sobre si en verdad existe la perversión como estructura
clínica, como estructura subjetiva; o si se trata sobre rasgos perversos, fenómenos perversos,
o fantasías perversas dentro de una subjetividad. Además, un fenómeno, un acto, un modo de
satisfacción, no define a una estructura. Desde la cátedra, se considera como una estructura a
la perversión, pero también son muy raros los casos de perversión porque es muy raro que
una persona con estructura perversa consulte. Normalmente, se consulta cuando hay una
insatisfacción en su vida, o cuando el régimen de satisfacción que venían sosteniendo se cae,
falla, entonces, a partir de ahí, se genera una consulta. En el caso de una estructura perversa,
siempre se encuentra un modo de satisfacción, lo cual permite considerar que hay muy pocos
casos de perversión en consulta.
Entonces, resumiendo: un diagnóstico no puede establecerse sobre un fenómeno que puede
considerarse moralmente o socialmente perverso; los casos de perversión son muy raros; hay
mucha discusión sobre considerar o no a la perversión como una estructura clínica.
Complejo de Edipo: (Lacan) para Lacan, la prevalencia del personaje paterno en el complejo
de Edipo no se trata de algo natural, sino que se trata de una normativa cultural. Y depende de
las culturas, que mecanismos simbólicos establecen para el atravesamiento de la sexualidad,
de los procesos de sexuación. El complejo de Edipo es una normativa simbólica, no es algo
natural. Es un ordenador normativizador de las sexuaciones. Está en decadencia, pero, sin
106
Lautaro Rentine - 3513432513
embargo, es algo que sigue teniendo cierta injerencia en la clínica y sirve para pensar algunas
subjetividades que incluso hoy llegan a consulta.
Diferencia simbólica de los sexos: (Lacan) también hay una diferencia simbólica de los
sexos. La maquinaria edípica tiene como resultados, a nivel de la subjetividad y la sexuación,
la prevalencia fálica. Y esa es la diferencia simbólica, porque el falo es un significante. En
todo caso, esa diferencia se trata de quién lo tiene y quién no (no se trata de algo biológico,
sino sobre quién tiene falo, quién no lo tiene, quién es falo o quién no en las relaciones
subjetivas). El falo siempre está más allá de toda relación, porque es lo que marca el deseo (el
deseo siempre está más allá del objeto en sí).
Función de interposición: (Lacan) es lo que ocurre en una relación de amor (cualquiera sea).
Aquello que se ama en el objeto de amor (en el otro) es siempre algo que está más allá. Ese
más allá del objeto es una nada, es simplemente un más allá, es el falo.
Estructura del fetichismo: (Lacan) la función de interposición en la perversión se da de una
manera particular. Lacan toma al fetichismo (propuesto por Freud) como paradigma, como
estructura de la perversión. Teniendo en cuenta que se pueden llamar como modalidades de la
perversión al sadismo, masoquismo, fetichismo, voyeurismo y exhibicionismo. De estos, el
fetichismo sería el paradigmático de la perversión y era el más común en esa época de sus
formulaciones [Lacan más adelante toma al masoquismo como modalidad paradigmática].
Para Lacan, el fetiche representa al falo como ausente, al falo simbólico. El fetiche es un
símbolo, un significante. En la perversión se ingresa un velo en la interposición entre el
sujeto y el objeto. En toda relación de amor, hay algo del orden de función de interposición
porque se ama algo que está más allá del objeto amado. En la perversión, eso se materializa,
se imaginariza bajo la presencia de un objeto que en definitiva va a ser un significante. El
velo, como una cortina, permite que lo que se proyecta más allá como una falta, como la
nada, en realidad se materialice, se proyecta en la cortina como una imagen. Por eso es la
exigencia del fetichista de que exista siempre un objeto (una cosa o característica puntual que
al fetichista le llama la atención) para entablar una relación con su persona de interés.
Ese fetiche, como simbólico, representa algo que no está. Sin embargo, al aparecer el fetiche,
permite darle una imagen a eso que no está (se lo imaginariza). Sobre el fetiche se proyecta o
se imagina tanto una presencia como una ausencia, con la cortina se tapa algo que se sabe que
está ahí.
Como es la presencia de algo que es, a la vez, una marca de lo que no está, esta es la función
del fetiche en relación con la castración que Freud describe. Una manera de renegar, de
desmentir la castración. Un significante que viene en lugar de una ausencia. Por eso, Freud
107
Lautaro Rentine - 3513432513
108
Lautaro Rentine - 3513432513
ocupando el lugar del falo imaginario, es decir, de cualquier forma, en una simbolización de
la relación tercera.
Estructura de la omnipotencia: (Lacan) la estructura de la omnipotencia no está,
contrariamente a lo que se cree, en el sujeto, sino en la madre, es decir, en el Otro primitivo.
Quien es omnipotente es el Otro. Pero tras esta omnipotencia, se encuentra la falta última de
la que se halla suspendida su potencia. En cuanto el sujeto percibe, en el objeto cuya
omnipotencia espera, la falta que le hace a él mismo impotente, el mecanismo último de la
omnipotencia es remitido más allá, a saber, allí donde algo no existe, en grado máximo.
Travestismo: (Lacan) es el polo opuesto del fetichismo, pero como fenómeno y no como
componente de la perversión. En el travestismo (práctica sexual donde se utiliza un vestido o
vestimienta del otro sexo, no hace referencia a la identidad sexual) lo que ocurre es que el
sujeto se identifica con lo que se encuentra detrás del velo, con el objeto que le falta algo, es
decir se identifica con la madre fálica que le falta el falo. Es por ello que el vestido
materializa el objeto y cumple una función de esconder el objeto y la falta de objeto. El
travestismo en sí no es una perversión.
109