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Evolución de la Educación Inicial en Argentina

El documento resume la historia de la educación inicial en Argentina desde las primeras instituciones en 1799 hasta la actualidad. Se describen las diferentes etapas desde las salas cuna y guarderías con un enfoque asistencial hasta los jardines maternales con un enfoque pedagógico. Finalmente, la ley de educación de 2006 reconoce a la educación inicial como un derecho de los niños y establece los objetivos y lineamientos para los jardines maternales de apoyar el desarrollo integral de los niños.

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Evolución de la Educación Inicial en Argentina

El documento resume la historia de la educación inicial en Argentina desde las primeras instituciones en 1799 hasta la actualidad. Se describen las diferentes etapas desde las salas cuna y guarderías con un enfoque asistencial hasta los jardines maternales con un enfoque pedagógico. Finalmente, la ley de educación de 2006 reconoce a la educación inicial como un derecho de los niños y establece los objetivos y lineamientos para los jardines maternales de apoyar el desarrollo integral de los niños.

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RESUMEN

“HISTORIA DEL NIVEL INICIAL”


PRÁCTICA 1

MAYRA ROJAS - GIMENA SUVIRE


1°A3
DE LA GUARDERÍA AL JARDÍN MATERNAL
Las primeras instituciones dedicadas a la atención de la primera infancia se
remontan a 1799 y la educación institucionalizada para menores de seis años surge
ligada a la caridad y solidaridad con la clase baja.
Durante la segunda mitad del siglo XIX surgen los primeros intentos de estructurar
la educación, hasta el momento la educación inicial ocupaba un lugar irrelevante.
Entre 1868 y 1874, Sarmiento propuso un modelo de escuela para primera infancia
basado en las cunas públicas y salas de asilo que conoció en Francia. Definió el rol
central que tendría la mujer y la importancia de los espacios como centros de
inclusión social.
En 1870, Juana Manso y Eulalia Noronha fundan el primer Jardín de Infantes
público de Buenos Aires, en el que introdujeron el método Froebeliano, fomentando
en el niño el deseo de actividad y creación.
Los Jardines Maternales devienen de las llamadas “guarderías” (lugares para
“guardar” o “depositar” a los niños pequeños y ser cuidados ante la necesidad de
sus padres de trabajar fuera de la casa), nacen con un sentido asistencial y pasan a
adquirir un sentido pedagógico integral. Evolución que Ana Majalovich explica en
cuatro períodos:
*Salas-cuna: Período centrado en aspectos médico-sanitarios (vigente hasta la
década del 50)
*Surgimiento de las Guarderías: Priman los aspectos sociales (hasta la década del
70)
*Jardines Maternales: El niño pasa de ser concebido como un “objeto de cuidado” a
un “sujeto de cuidado” con características y necesidades propias. El cambio de
denominación acentúa la relación afectiva entre los niños y la maestra. (Década del
80)
*Escuela Infantil: Se centra en lo pedagógico, comprendiendo los dos ciclos de Nivel
Inicial.
Pueden agruparse según la finalidad que las origina:
-Guarderías con finalidad estrictamente asistencial
-Guarderías privadas con finalidad de lucro, organizadas como entidades
comerciales
-Guarderías y salas maternales anexas a los lugares de trabajo
En este sentido y desde el punto de vista histórico, los Jardines Maternales no
surgen para satisfacer necesidades de aprendizaje sistemático sino más bien para
llevar adelante funciones de cuidado y asistencia de la primera infancia.

Claudia Soto y Rosa Violante, plantean que las teorías del desarrollo psicogenético,
excluyen a los niños de entre 0 y 2 años de edad, de posibilidades reales de
aprender contenidos, debido a que se encuentran en una etapa de desarrollo
pre-lógico. Esta teoría habla de la existencia de una inteligencia práctica, donde los
sentidos y la motricidad, juegan un papel primordial en el contacto con la realidad,
pero en la que aún no es posible el uso del pensamiento.
Las autoras proponen la asunción de una postura vigotskiana que permite pensar el
aprendizaje de los más pequeños en términos de “apropiación de prácticas
culturales determinadas” donde la enseñanza es protagonista, en tanto permite
enriquecer y ampliar los logros evolutivos, desde lo social y específicamente desde
lo pedagógico.

La adhesión a la Convención Internacional sobre los derechos del niño, modifica la


representación de la infancia, reconociendo la capacidad de aprendizaje en los
primeros años de vida, al igual que la existencia de nuevas configuraciones
familiares, vinculadas a los cambios del rol de la mujer en la sociedad actual
reivindicando su carácter de sujeto de derecho y a la educación infantil, como un
derecho social de todos los niños.

A partir de la sanción de la Ley de Educación Nacional, en el año 2006, se recupera


y ratifica el valor de la primera infancia, reglamentando el Nivel y entendiéndolo
como una unidad pedagógica que se inicia a los 45 días. Desde esta perspectiva el
desafío actual, es avanzar hacia el fortalecimiento de la inclusión educativa,
ampliando y mejorando las condiciones de acceso, permanencia y egreso de los
niños desde los 45 días. Razón por la cual, la educación maternal adquiere mayor
valor aún, en un marco de implementación de políticas de ampliación de derechos,
que buscan garantizar y ampliar el acceso a todos los niños, pero
fundamentalmente de aquellos provenientes de sectores sociales más
desfavorecidos, en un marco de igualdad educativa.

LINEAMIENTOS Y NORMATIVAS DE LA EDUCACIÓN MATERNAL


Los principios rectores en los cuales se basan la Ley N° 26.061: “Ley de Protección
Integral de Derechos de niños, niñas y adolescentes (2005)”, así como la Ley de
Educación Nacional N° 26.206 (LEN, 2006), identifican los derechos de los niños
ellos son: derecho a la vida, a su disfrute y protección; derecho a la identidad, al
acceso a la salud, al juego a la posibilidad de participar y de ser escuchados; el
derecho a una educación integral que atienda el máximo despliegue de las
capacidades individuales. La Ley de Educación Nacional expresa: La Educación
Inicial constituye una unidad pedagógica y comprende a los/as niños/as desde los
cuarenta y cinco (45) días hasta los cinco (5) años de edad, inclusive siendo
obligatorio el último año. Los objetivos del nivel: Promover el aprendizaje y
desarrollo de los/as niños/as de cuarenta y cinco (45) días a cinco (5) años de edad
inclusive, como sujetos de derechos y partícipes activos/as de un proceso de
formación integral, miembros de una familia y de una comunidad. En la Resolución
CFE N° 214 /04 aprueba los núcleos de aprendizaje prioritarios para Educación
Inicial (NAP) sin dudas es partir de la sanción de la ley 26.206, que la educación
maternal, comienza a tener lugar en los discursos pedagógicos y en las prioridades
políticas del Estado. Ley de Educación Provincial 1927-H- determina que el Estado
Provincial universaliza el servicio educativo para los niños de tres (3) años de edad,
priorizando los sectores social y económicamente más desfavorecidos, Por lo tanto
la organización de la educación inicial reconoce a los Jardines Maternales como
establecimientos destinados a la atención de niños desde los cuarenta y cinco días
(45) hasta los dos (2) años de edad. La ley determina que se implementen
estrategias de desarrollo infantil en el ámbito de la educación no formal, diseñar
trayectorias que promuevan el desarrollo personal, participación comunitaria y
búsqueda colectiva de una mejor calidad de vida. Promueve la creación de
mecanismos y dispositivos gubernamentales, considerando estrategias para el
desarrollo infantil integral, (desarrollo social, salud, educación no formal) de los
niños/as entre los cuarenta y cinco días y los dos años, en este marco son múltiples
las líneas de acción que se promueven la profundización del trabajo intersectorial,
para la atención educativa de los niños/as desde los 45 días hasta los tres años,
dando prioridad a los sectores de mayor vulnerabilidad, hasta la promoción y
ampliación de espacios dedicados a la primera infancia, tales como los CAI, CIC y
CDI 13. Aún queda camino por recorrer, reivindicar a la educación maternal, desde
una perspectiva pedagógica obliga a pensar las prácticas y las condiciones en que
estas se desarrollan, en múltiples instituciones y organizaciones estatales y privadas
de nuestra jurisdicción. Es necesario cambiar la mirada y reflexionar sobre los
modos de comprender y entender las prácticas en este ciclo. nos proponemos
transitar lo curricular como un camino, como “un pasaporte para la educación
integral de los más pequeños, prácticas de enseñanza y de prácticas curriculares
para jardines Maternales. para atravesar la tradicional concepción de guardería y
avanzar hacia la construcción del Jardín Maternal como Institución Educativa, el
aprendizaje es un derecho que tienen todos los niños desde que nacen y es tan
relevante como su identidad, ya que la educación como bien común,facilita a sus
nuevos miembros la inclusión en un mundo compartido, enriquecido por diversos
repertorios culturales.

FUNCIÓN Y PROPÓSITOS DE LA EDUCACIÓN MATERNAL


La ley establece los objetivos generales de la educación inicial en tanto unidad
pedagógica. Teniendo en cuenta objetivos y cómo se sostienen desde los primeros
años de vida acompañando el proceso de desarrollo integral, brindando
experiencias, cuidando y enseñando repertorios culturales que posibiliten en sostén
emocional permitiendo a los niños constituirse como sujetos plenos. El desarrollo
integral ofrece múltiples oportunidades para el desarrollo cognitivo, lingüístico,
afectivo, ético, estético, lúdico, corporal y social.

Propósitos del Jardín Matrenal


*Acompañar y complementar las prácticas de crianza y los aprendizajes que
se desarrollan en el hogar: La familia y el jardín maternal cumplen con tareas de
cuidado y prácticas de crianza; sin embargo sus propósitos y responsabilidades
están diferenciados, las familias actúan en forma más espontánea e intuitiva, según
su contexto social, costumbres y tradiciones transmitiendo con sus acciones formas
de ver el mundo, las instituciones actúan con intencionalidad pedagógica, en forma
sistemática en el marco que proponen las políticas educativas. A partir de
lineamientos y diseños curriculares jurisdiccionales, los docentes seleccionan
“aquello que se enseña“, definiendo formas de enseñar y promueven aprendizajes
necesarios y posibles de acuerdo a la edad de los niños. En el jardín maternal la
enseñanza es una de las formas posibles de asumir la crianza en forma
complementaria y cooperativa con la familia, asumiendo la enseñanza-crianza con
acciones anticipadas, pensadas, seleccionadas que optimicen modos sociales de
criar diferenciándose de otros ámbitos en los que los mismos modos de actuar se
realizan de un modo intuitivo.
*Promover el desarrollo personal y social: Implica la creación de vínculos
afectivos, un entorno seguro para el desarrollo subjetivo y el aprendizaje; construir
un espacio de encuentro permitiendo las expresiones mutuas de afecto, el diálogo,
el respeto, la autonomía. Son los docentes los encargados de enseñar a los
pequeños a conocerse a sí mismos, a reconocerse entre otros, poner en palabras
sus pensamientos, deseos, emociones, a compartir e interactuar con otros, a
incorporar las primeras pautas para la convivencia.
*Ampliar los repertorios culturales: Enseñar a los niños pequeños implica ofrecer
un desarrollo personal y social, a la vez se le ofrece el mundo de la cultura para
iniciarlos en sus procesos de alfabetización cultural.

Rosa Violante dice que Enseñar en los primeros años de vida es acunar en los
brazos, apoyar, sostener, contener, acompañar, mostrar el mundo y sus modos
sociales de caminar en él; esto es enseñar. Las producciones culturales llegan a los
niños de la mano de un adulto, que hace en forma conjunta, transmite a estos
aprendices del pensamiento el acervo cultural y parte del reservorio comunitario. La
enseñanza implica la transmisión intencional de la cultura, ambos permiten
caracterizar el rol del adulto en la tarea conjunta e intencional de colaborar para que
sea posible el aprendizaje de los niños.

EL JARDÍN MATERNAL HOY EN LA PROVINCIA DE SAN JUAN


El Jardín Maternal debe ofrecer conocimiento social y culturalmente válido.
Complejo proceso que parte de decisiones políticas que implican profundas
definiciones en torno al conocimiento, experiencias y saberes que se distribuyen, a
través del vínculo inseparable de Sociedad, Educación y Currículum.
Al iniciar esta construcción entramos en un campo de luchas, tensiones,
contradicciones y negociaciones en torno a las definiciones curriculares en la
educación en el Jardín Maternal en la provincia de San Juan, aspecto que se
acentúa mucho más al no existir un proyecto Curricular Jurisdiccional como punto
de partida. Se emprendió un desafiante camino de debate en torno a lo referido a la
selección y organización cultural de experiencias y contenidos que contribuyen a la
redefinición del Ciclo, a la justicia social y a la democratización del conocimiento
para todos los niños.
Luego de varias décadas, la gestión privada comienza a atender a niños menores
de tres años y en general en jardines maternales no reconocidos, se vivencia una
antinomia entre el asistencialismo y la educación, como si ambos, en esta franja
etárea, fueran contrapuestos.
En la última década en nuestra provincia se vienen inaugurando nuevas prácticas
que intentan dar respuesta y garantizar el derecho a la educación desde temprana
edad. Además, cabe destacar la necesidad de la supervisión correspondiente para
los Jardines Maternales, tanto de gestión estatal como privada, a fin de garantizar el
derecho a la educación de los niños menores de 3 años.

Representaciones sociales cercanas al Jardín Maternal:


a) Representaciones de padres.
En las entrevistas realizadas a padres en relación a los motivos por los que envían
sus niños al Jardín Maternal el motivo en general está relacionado a razones
laborales, que no tienen tiempo suficiente para cuidarlos y que resulta una buena
opción para que estén en contacto con otros niños de su edad. Estos casos se dan,
ya sea por tratarse de familias donde ambos padres trabajan o por tratarse de
mamás solteras que no tienen quien cuide del pequeño mientras ellas trabajan. En
otros casos, el motivo suele ser que se trata de hijos únicos o porque tuvieron otro
hermanito recientemente.
Los motivos de estas elecciones definen una problemática mucho más compleja ya
que desde el punto de vista histórico, el maternal no surge para satisfacer
necesidades de aprendizaje sistemático, sino más bien para atender necesidades
de los padres que trabajan, desestimando el verdadero sentido que las instituciones
maternales deberían tener para la sociedad.
Por otro lado las motivaciones por las que el niño es incorporado a los maternales
resultan en sí mismas generadoras de conflictos, el bebé en este periodo crítico de
su desarrollo, pasará a convertirse en miembro de dos sistemas que interaccionan
fuertemente, su familia y su jardín.
Aceptar que en el maternal se enseñan contenidos, supone considerar que estamos
hablando de la función específica de enseñar, hecho muy polémico y más aún
cuando pensamos en la función de crianza, que sabemos que fue reconocida
siempre como propia y privativa de las familias. En este sentido se pone en tensión
un fuerte mandato social familiar frente a la posibilidad de pensar en estas
instituciones como espacios de enseñanza y aprendizaje.
En general las familias expresan que eligen el maternal sin reparar en su sentido
pedagógico, sino más bien por recomendaciones de otros familiares y/o conocidos
(lo eligen porque tienen referencia de las “seños”, por la cercanía y/o por contar con
cuotas accesibles). Esto permite comprobar que la incorporación de los bebés al
jardín maternal es atravesada por procesos de orden psicológico, familiar, social,
institucional, educativo, asistencial, económico, cultural, político y legal.
Los papás esperan que los niños /niñas se diviertan, tengan muchos amiguitos,
aprendan a compartir y no aparecen en los discursos, todas las posibilidades de
enseñanza y de aprendizajes y las oportunidades que ofrece el jardín maternal.
Detrás de las actividades que parecen ser increíblemente simples ante los ojos de
los padres, hay un gran trabajo de docentes y directivos en la selección de
contenidos y de experiencias de aprendizaje, en diferentes dimensiones o ámbitos
de la educación infantil. Las experiencias planteadas por el docente apuntan a la
formación integral del niño. El contacto con diferentes manifestaciones de la cultura
posibilita ampliar marcos de referencia del niño lo que fortalecerá su conducta, su
capacidad de discernir, de disfrutar y comprender el mundo.
En los relatos de padres no está presente la idea de que en el desarrollo de
actividades de rutinas, se conjuga lo social, lo asistencial y lo pedagógico. El
docente debe seleccionar no solo experiencias ricas, variadas y secuenciadas que
respondan a determinados contenidos, sino también contar con el respaldo de un
diseño curricular, que contribuya en la mejora de prácticas educativas y curriculares.

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