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Apenas Pregunto Si Podemos Morir - EDGARDO DE BERNARDI

Este documento es una reseña de un libro de poemas titulado "Apenas pregunto si podemos morir" de Edgardo De Bernardi. La reseña elogia la libertad del autor para elegir su propio estilo poético sin seguir modas académicas. Los poemas son breves e intensos, con una lírica casi oral. El libro contiene poemas de amor y reflexiones sobre temas como la pobreza y la muerte. El autor nació en 1979 en Buenos Aires y se licenció en Letras.

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Apenas Pregunto Si Podemos Morir - EDGARDO DE BERNARDI

Este documento es una reseña de un libro de poemas titulado "Apenas pregunto si podemos morir" de Edgardo De Bernardi. La reseña elogia la libertad del autor para elegir su propio estilo poético sin seguir modas académicas. Los poemas son breves e intensos, con una lírica casi oral. El libro contiene poemas de amor y reflexiones sobre temas como la pobreza y la muerte. El autor nació en 1979 en Buenos Aires y se licenció en Letras.

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La carta de Oliver

Edgardo De Bernardi
De pulso celebratorio y galante, estos poemas de corte
Santiago Espel amatorio, se inscriben claramente por fuera de las intenciones

Edgardo De Bernardi
Notas sobre poesía de la poesía que se escribe hoy en nuestro país. Desde ahí,
Juan Carlos Moisés desde ese propósito, el libro de Edgardo De Bernardi resulta
Una lucha desigual con las palabras acertadamente extemporáneo. Quizás esta sea la virtud más
Fernando Kofman rotunda de estos poemas: la de elegir un acento con entera
En el anochecer la tevé
libertad, sin prestar atención a modas o contorsiones académi-
Cristina Briante
cas. Poemas breves e intensos, de una lírica casi oral, sustantiva
paisito
y por momentos confesional, el poema se recorta en mosaicos
Jorge Rivelli
Barfly del conjunto, y va grabando sobre el mármol de la hoja su
Augusto Munaro sentencia, su súplica, su compromiso certero con lo que ha
Cul-de-sac decidido nombrar.
Vicente Costantini
Diario de la nuez Santiago Espel Edgardo De Bernardi nació en
Griselda García
Bouquet Garní
Edgardo De Bernardi San Isidro, Buenos Aires, en
noviembre de 1979.
Mariana Gutiérrez
Es Licenciado y Profesor en
La lentitud es un bebé dormido
Letras por la Universidad de
Norma Etcheverry
Buenos Aires.
La vida leve
Philip Larkin Publicó Imitación de música
Las bodas de Pentecostés para piano en 2009.
(Versiones de Santiago Espel) El presente es su segundo libro.
Raúl O. Artola

Ediciones la carta de Oliver


La mirada corta
Santiago Espel / Fernando Kofman
Poesía Insular:
seis poetas británicos de los ‘90
Luciana A. Mellado
Animales pequeños
Ediciones Ediciones
yagoespel@[Link] la carta deOliver la carta de Oliver
APENAS PREGUNTO SI PODEMOS MORIR
Edgardo De Bernardi

APENAS PREGUNTO SI
PODEMOS MORIR

La carta de Oliver
Tirada: 200 ejemplares

Ediciones de poesía
La carta de Oliver
Editor: Santiago Espel
Informes: yagoespel@[Link]

E-mail del autor: debernardi2014@[Link] Fernando,


este libro es póstumo
y ni siquiera es mío1.

Diagramación de tapa e interior: Alejandro Juárez

Evo,
cuando la herida es América, el encanto
ISBN 978-987-3825-36-1
y las asperezas del amor
son meros ejercicios de frivolidad.

Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723.


Impreso en Argentina

De Bernardi, Edgardo
Apenas pregunto si podemos morir / Edgardo De Bernardi. -
1a ed - Vicente López: La Carta de Oliver, 2021.
52 p.; 20 x 14 cm.

ISBN 978-987-3825-36-1

1. Poesía Argentina. I. Título.


CDD A861 1
En memoria de Fernando Parra, pintor genial asesinado en Palma; sepultado
en una calle vacía.
DIRÁN QUE DECIDIÓ CONSAGRARSE A LA
DESGRACIA

Si me esperas, mataremos juntos la esperanza.


Hay algo de cierto en cada esquina
y es que no hay casa a la que puedas ir.
La pobreza, ante otros ojos, parecerá un proyecto.
¿Para qué doblar la cuadra?

Preguntarás dónde dormir, ¿a quién le importa?


Aquí mismo,
esta misma noche de invierno
desvestirá sin prisa
un destino de los malos.
Y dejará la piel contra los huesos.2

Buenos Aires, julio de 2019

2
7.000 personas sobreviviendo en la calle en la Ciudad de Buenos Aires,
algunas de las cuales detentaron la audacia o consumaron la impruden-
cia de morir de frío en plena noche de invierno: aquello que parece una
contingencia es, en reiteradas ocasiones, la culminación de la política de
unos miserables.

9
LO BRILLANTE DE SU FUTURO FUE LA PLACA
DE BRONCE EN EL NICHO DONDE LO GUARDARON

Te vas sin ver, Edgardo


que lo que has dejado
no interesa a nadie.

I
Mi tío tejía;
tú, en cambio PINTA LABIOS UN COLOR
no has urdido nada nuevo3. ROJO CÁLIDO

3 Ni siquiera has concertado algo provechoso… ¿Qué decirte, Edgar-


do? Una vida así malograda es un silencio en el mundo.

10
A UNA HORA TAL, EN QUE EL ATARDECER DESVELA

Vienes
con un aire de brisa tenue o de pan fresco,
discreta hermosura de soles sosegados.

¿A quién traes,
sino es a ese
lento, muy lento andar
de inquietos pasos?

13
TE ESPERÉ TANTO EN LOS PORTALES ELOGIO EN UN DÍA NUEVO

Graciosa muchacha, te presentas Al despertar,


y desplazas mi antigua pasión tu piel lucía
por la flor del limonero la claridad sencilla
recién abierta. de una habitación modesta.

Esperada y bienvenida, no necesitas mi tiempo. Serena,


Esa juventud, ¿qué hay en ella? como unos ojos
Amistades y horizontes que miraran displicentes.
plenos de esplendor vestirá el mundo.

Admirado, observo4
que sin detenerte, buscas.
Impresiona que siempre sea alegría el partir;
y como un libro, enterneces
o simplemente me desangras.

4
Yo, que he sido siempre inmoderadamente cobarde. No un hombre,
sino dos.

14 15
HOY EL CIELO SON TUS OJOS EN CASA, SIEMPRE UN CORAZÓN

Ya no tienes Quisiera recordarte


esa tristeza uniforme de calles en domingo. volviendo de lejos,
Ahora el cielo son pájaros tranquilos volando alto. pero al silencio mío
irrumpen naranjos
Cantos se oyen, dulces cantos y el perfume azucarado
que llegan a nosotros de tus deleitables senos.
junto al calor del verano.

16 17
SUEÑAS CON LARGAS DESPEDIDAS NO QUERRÁS SABER LO QUE ME DIJO:
SIGUES SIENDO LA RAZÓN DE MIS MANERAS

-Has vuelto al juego


de repetir armoniosamente las mañanas. Oí que la lluvia borró con agua las palomas,
-Por favor, no hables ahora; estaré aquí pensando dejó en el cuerpo un sabor a tempestades
cómo responder las cartas de los padres, y entró contigo al pueblo muy temprano esta mañana.
que envejecen junto a la memoria Hablas de montañas, campanarios, bastidores:
y se parecen tanto a las estatuas. ríes y hablas
del mal tiempo.
Te serviré un café.
Pero estos dedos tristes no consienten nada.
Tomará un momento, entonces, enterrar de lleno el corazón.
Consuélame pronto, abre bien las ventanas.
[Se interrumpe, baja un poco la voz].
Haré del amor una flor de papel.

18 19
NINGUNA OTRA MUJER

Para Clara

Vienes de lejos, con el pelo negro


ondulado en llamaradas;
una sonrisa de cien soles hacia el barrio viejo
y piernas radiantes de atardeceres
sobre calles portuguesas.
II
Vienes de lejos
y te veo aún, MUÉSTRAME QUE EN VERDAD
aunque apenas distinga tu silueta TE ALEJAS
por entre el verde rumoroso de los árboles,
el cantar de las aves
y el gris de las piedras.

Colonia del Sacramento,


diciembre de 2015.

20
¿CÓMO ES POSIBLE OLVIDARTE?

Hermosa vida llevas, de esas pocas


apacibles vidas sin preocupaciones.
Veo que en ti ese trabajo
es necesario, como es necesaria la alegría.

Pero, ¿cómo es posible alcanzarte,


si a cada paso que dabas, llevabas contigo
bahías, bosques inmensos? Yo,
que apenas podría nombrarte dos.

¿Cómo podría olvidar, me dices,


los primeros arroyos en que hundí mis manos? Yo,
que recogí con los ojos flores y frambuesas.
En las laderas, junto al lago,
eran amarillas, como la esperanza
o rojas, como una pasión.

Ciertamente, a veces pienso que no podrías.


Y veo que en ti esa alegría
es un trabajo necesario.

23
VALLDEMOSSA, VALLDEMOSSA PEQUEÑOS PASOS DE LA DICHA

Para Germán, por el paseo


Sé que sabes dejar
Valldemossa, Valldemossa, eres el recuerdo de la patria al que camina.
breve como un cuento para niños. Pienso de repente en naranjales
Tienes y no intento tomar flores.
un puerto que desconozco Cuelgan aún, del pensamiento y de los ojos.
y calles
hermosas como tu gente.
Valldemossa, Valldemossa, eres breve. No me iré sin tu canción
de las calles apretadas de otros mundos
o del río que de noche lleva, sin saberlo, un viento dulce
al corazón de mármol de Palmira.

Córdoba, España

24 25
GRANADA ES UN VIAJE DE IDA HOLGUÍN AMANECE ENTRE PALMERAS

A Orlando Carralero González


Lo que él piense, no cuenta.
Llegaste enfermo, con fiebre. Para pintar no requieres
Ninguna primavera te esperaba. belleza, porque Cuba la tiene en exceso.
Lo que ella diga, me basta. Aquí, no veo ron o habanos, ni hay banderas.
Estás en casa. Sí abrazos, diosas, peces,
labios, frutas y caderas.

Entré en Granada.

26 27
ROJOS, ROJOS LABIOS. ROJOS LABIOS DE VARÓN

Podría verse en forma transparente, nacido de la ternura


y la pureza. Más bien, es todo lo contrario, por así decirlo. El
esbozo de la unión carnal hasta hacerla obscena, por contenido y
por vocabulario.
Impúdico, frecuentemente pensando en su madre, hasta III
perderse en su pelo o dejarla intacta. “La impropiedad de tus pa-
labras me sorprende”. No me hables. O me convertirás en cóm- GOCE DE AMOR, MI JUVENTUD.
plice. 2 de octubre de 2001. A partir de esa fecha, comenzaste a
¿QUÉ MÁS QUERÍAS?
caminar en dirección opuesta.
TE HE BEBIDO.
Ambivalente, si el placer por tu hombre es la victoria de
tu destino. Invitado en estas líneas a aceptar tu inconsecuencia.
“Aquí estamos”. Desde el instante en que te sucedes de la des-
TE HE PERDIDO
viación a la misericordia. “Estás siendo excesivamente brutal”. A FIN DE CUENTAS.
No me objetes. O aparecerás de nuevo llamando al alma a dar
testimonio. Entre enero de 2006 y agosto del mismo año. Extre-
madamente sutil, después de haber perdido la fe en las mujeres
de la época, en textos escritos bajo el nombre de…
Inadaptado, esta parábola es un misterio; un reflejo de la
caridad de mi amor, que ve en tu libertad la voluntad convertida
en sexo.

28
COMPLACENCIA DE MOMENTOS POR VENIR

Te quedas junto al camino


para que vea
lucir tus pies
sobre desconsoladas rocas.

Y cuando te tiendes en la playa,


ni siquiera pienso
que el sol que nos besa
pueda quitarme el placer de alcanzarte.

Taormina, 5 de mayo de 2019

31
PODRÍAS PERMANECER DESNUDA, EMPALIDECER CANTANDO SUAVE
ACARICIÁNDOME EL PELO

Ver crecer también la hierba, no hacer nada.


Vuelves Mirar en torno a uno, ¿qué diría?
y de las noches frías que hay afuera Piernas, pies y manos.
traes la grata placidez de estar naciendo. Torso abrupto.
Retornas de las calles sabiamente
y duermes.
¿Qué dices? Ver pasar la gente, el tiempo y no hacer nada.
No pregunto. Dejar la puerta abierta a un nuevo día:
La cabeza mueves, nada existe. sangre, balas, pecho.
Ni siquiera el piso ¿Qué es el mundo? Apenas sé
o el colchón espléndidamente duro. que allí donde estén tus brazos
levantaré el hogar.

32 33
CORTEZA DE BLANDOS ANIMALES VOLUPTUOSA Y CARDÍACA

Reiteras Ahora
aléjate para morir.
Cierto es que prolongaste mi piel
que el goce ha sido vano.
con vanas súplicas.
Pero de ese recuerdo
Cómprame
no quedan sino lágrimas.

con ojos de mujer adulta.

Calla, entonces: uno de los dos debe partir.


Bésame
(Imagino que ese hombre me habla.
Lo supongo una bella y sensata persona.
y tendremos labios hoy,
Propone una solución desconcertante:
y dos sonrisas.
Por lo que parece, es tan lamentable como yo).

Idiota, calla entonces.


Prueba la sal de estos dedos,
y no olvides lo descomunal que fue entregarse.

34 35
EL SILENCIO ES DE LOS OTROS COMES COMO HELADO EL CORAZÓN

¿Qué es entonces nuestro amor?, me oirás decir. Ya no espero de vos


Aprenderé a capear los temporales, puertos, esperanzas, dos anillos. Finges,
y me resistiré a pensar que tal vez sea este como finge el corazón.
el triste despertar de un buen recuerdo.
Pinto mi piel para olvidarte; triste
La respuesta fue siempre conocida: esta suma es ser esclavo de un dolor.
de manos enlazadas, de calles reencontradas en la memoria
(que podrían ser sonrisas o evidencias, pájaros emotivos, Ya no cuentas, corazón
pronunciadas por un amor del todo egoísta caricias, caramelos y cuchillos. Mientes,
y confundido como miente la razón.
-penosas palabras de un rostro-)
es lo que quedó de lo vivido. Me abro la piel para olvidarte;
Sin lugar a dudas, si lo hubiésemos sabido comprendo que el amor es otro error.
nos habríamos dejado crecer alas.

36 37
VAMOS ARRASTRANDO CADÁVERES ANA, GOZA Y NUNCA AMES

Imprecisos trazos, mi destino. Ana, goza y nunca ames


¿Qué nos queda? que del amor quedan cenizas.
Jamás pregunto nada. Yo lo sé.

Te propones comúnmente, breve noche Ana, él solo, el pensamiento


irrepetible sin duda en las caricias. situó los límites de tu dolor.
Y a tu lado espero (el despertar es siempre el mismo, ominoso) Pero no sé de qué manera unas palabras
salir irresoluto, después de abandonarte; puedan reanimar corazones.
salir de todos modos a un mundo hecho pedazos.
Entonces,
¿qué me importa a mí si las ventanas
dejan entrar los patios o el rocío? Las mañanas
son siempre el fin de mis horas de ocio.

38 39
¡AH, DÉJALA IR! UN IMPERCEPTIBLE COLOR DE LÁGRIMAS

¡Ah, déjala ir!, no hay quien resista. Rojo


Discreta paciencia, has vestido es el color
los tenues colores profundo de esta pena.
de la desesperanza.

Los pasos que se van llevan el alma,


Así ha de ser, no hay quien resista y aquí dentro resta
siempre el mismo juego una tristeza indefinida
de vernos refractados como idiotas. de pañuelos incesantes.

40 41
DESCANSO, DOLOR. REPOSO LAS FLORES DEL CORAZÓN

Fatuidad, decepción, voy trenzando el dolor. ¿Eres tú, quien hace el silencio
¿Qué buscó el amor? de las lilas bailando al viento?
Poco importa. Todas caen.
Y ese quiebre cándido
pierde al corazón.
Creímos afirmarlo en cada cosa pequeña.
Su aparición fue discutible y raramente feliz.
Eso se lo dije a ellos. ¿Eres tú?,
Que esa piel te la he dejado ¿quién sino?
cuando partí de improviso Siempre fuimos dos.
en un taxi de noche.

Casi igual dicha en la boca siento, gustando


la desnudez y el esplendor de las palabras.

42 43
APENAS PREGUNTO SI PODEMOS MORIR RECORDARÁS QUE ATARDECERES

Ya no recorrerán los pies cantando la bahía: Siempre fuiste un final,


tan pequeña cosa es lo que hicimos. tenue y descarnada sombra.
Te escribiré un poema, uno brevísimo en que las manos no se Recordarás que atardeceres
/toquen: desplegaron dicha.
el collar que te ofrende serán dedos amorosamente entrelazados. Yo te dejaba hacer,
Nos sonreirán incluso los espejos y las vidrieras que fingen y no era un sueño
/horizontes. el dulce declinar de párpados
Escribiré también otros versos mínimos. frente a tanta promesa de goce.
No habrá lugar para el lamento.

Belleza de un cuerpo yacente, al mediar la tarde.


¿Atrás quedó ese tiempo
en que el futuro fue moldeado
a la medida del deseo?
Aquella vida era nuestra,
y la libertad
fue la ficción que construimos.

Puerto de Sóller

44 45
Índice

Dirán que decidió


Consagrarse a la desgracia / 9
Lo brillante de su futuro
Fue la placa de bronce
En el nicho donde lo guardaron / 10

PINTA LABIOS UN COLOR


ROJO CÁLIDO

A una hora tal,


En que el atardecer desvela / 13
Te esperé tanto en los portales / 14
Elogio en un día nuevo / 15
Hoy el cielo son tus ojos / 16
En casa, siempre un corazón / 17
Sueñas con largas despedidas / 18
No querrás saber lo que me dijo:
Sigues siendo la razón de mis maneras / 19
Ninguna otra mujer / 20

47
II Voluptuosa y cardíaca / 35
El silencio es de los otros / 36
MUÉSTRAME QUE EN VERDAD Comes como helado el corazón / 37
TE ALEJAS Vamos arrastrando cadáveres / 38
Ana, goza y nunca ames / 39
¿Cómo es posible olvidarte? / 23 ¡Ah, déjala ir! / 40
Valldemossa, Valldemossa / 24 Un imperceptible color de lágrimas / 41
Pequeños pasos de la dicha / 25 Descanso, dolor. Reposo / 42
Granada es un viaje de ida / 26 Las flores del corazón / 43
Holguín amanece entre palmeras / 27 Apenas pregunto si podemos morir / 44
Rojos, rojos labios. Rojos labios de varón / 28 Recordarás que atardeceres / 45

III

GOCE DE AMOR, MI JUVENTUD.


¿QUÉ MÁS QUERÍAS?
TE HE BEBIDO.

TE HE PERDIDO
A FIN DE CUENTAS.

Complacencia de momentos por venir / 31


Podrías permanecer desnuda,
Acariciándome el pelo / 32
Empalidecer cantando suave / 33
Corteza de blandos animales / 34

48 49
Este libro se terminó de imprimir en
el mes de diciembre de 2021
en Su Impres de Gino Di Tullio
Tucumán 1480, C.A.B.A. - República Argentina
Tel./Fax: 4371-0029 / 0212
e-mail: imprenta@[Link]

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