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La Piedra en el Camino: Lección Real

El documento narra la historia de un rey que deja una piedra en el camino real para dar una lección a su pueblo. Ninguno de los que pasaban por el camino quitaba la piedra para despejar el paso, sino que se quejaban del rey. Finalmente, un joven quitó la piedra y encontró un tesoro debajo, demostrando que estaba dispuesto a ayudar a los demás. El rey lo felicitó y le dio el tesoro como recompensa.

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La Piedra en el Camino: Lección Real

El documento narra la historia de un rey que deja una piedra en el camino real para dar una lección a su pueblo. Ninguno de los que pasaban por el camino quitaba la piedra para despejar el paso, sino que se quejaban del rey. Finalmente, un joven quitó la piedra y encontró un tesoro debajo, demostrando que estaba dispuesto a ayudar a los demás. El rey lo felicitó y le dio el tesoro como recompensa.

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UNA PIEDRA EN EL CAMINO

Hace mucho tiempo vivía en un gran castillo un viejo Rey, con muy pocos criados.
El rey era muy querido por sus súbditos y siempre buscaba beneficiarlos. Sin
embargo, notaba con preocupación que las personas de su reino no buscaban dar
solución por si mismas a sus problemas. Si había un problema, esperaban que el
rey lo solucionara y nadie se preocupaba por ayudar a los demás.

Un día el rey decidió dar una lección a su pueblo. Llamo a su fiel consejero y le
pidió que preparara una vasija llena de monedas de oro, una pica y una pala. Con
estos instrumentos se fueron al camino real. Allí abrieron un hoyo, colocaron
dentro la vasija y después lo taparon con una piedra mediana.

El rey y su consejero se escondieron detrás de un árbol y vieron que, aunque la


piedra estorbaba el paso, ninguna de las personas que pasaban por allí se
preocupaba por solucionar el problema. Al contrario, se quejaban de su rey y
todos estaban de acuerdo en que quien debía arreglar la situación era él.

Luego de esperar un rato, vieron a un muchacho que venía por el camino.


Rápidamente se escondieron para ver la reacción del joven.

¡Caramba! ¡Que piedra más grande! – dijo el muchacho-. Por suerte pude verla
antes de que anocheciera. Alguien podría tropezarse y hacerse daño. Con mucho
esfuerzo quito la piedra del camino y al hacerlo vio con sorpresa la vasija llena de
monedas de oro.
¡Debe ser el oro del rey! – pensó-. Hay que avisarle.

Cuando se disponía a buscar ayuda, el rey salió de su escondite.


¡Oh, majestad! Acabo de encontrar ese oro. Yo no lo robe. ¡Créame, señor!

Yo lo sé – dijo el monarca-, lo he visto todo y te felicito, porque entre todas las


personas que han pasado por este camino, eres el único que ha pensado en los
demás.
¡El oro es tuyo!
EL ARCO IRIS
Hubo una vez un rey que tenía una hija muy linda. El cabello de la niña era muy
largo y sus ojos eran azules.

Un día fue a bañarse en un rio. Una bruja mala le había echado al agua un
veneno; pero como la madrina de ella era un hada, no le paso nada; sino que el
cabello se le convirtió en siete colores; rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil
y violeta.

La niña todavía vive en la montaña más alta del mundo y cuando llueve suelta su
cabello y el viento lo extiende hasta el otro lado del mundo.

EL MICO QUE SE VISTIO DE SEDA

Hubo una vez un mico que se vistió todo de seda y salió a la calle con la
esperanza de que lo confundieran. Pero la gente, sabiendo perfectamente de
quien se trataba, empezó a saludarlo en el tono y con las palabras que siempre
habían usado para saludar a los micos.

-¡Hola mico! -le decían.

Como para esconderse mejor, volvió a su casa y se colocó un gorro también de


seda, pero la gente seguía:

-¡Hola mico!

Desesperado ya ¿Qué hizo?, compro un antifaz de seda para cubrirse la cara, y


la gente tan tranquila:

-¡Hola mico!

Hasta que tuvo que dejarse de miquerías y siguió andando desnudo como
siempre, de rama en rama.
EL SOL TIENE FRIO

El sol tiene frio, Que deje la cama

no quiere salir, Ese grandulón!

Metido entre nubes ¡Arriba! Que cumpla

Se ha puesto a dormir. Con su obligación.

Por calles del cielo

Lo llama la tierra, Que se deje ver,

Lo llama la flor que todos los niños

El sol esta sordo Queremos correr.

A todo clamor. Que no haya caprichos

Los pájaros le piden Y venga a alumbrar,

Un rayo solar, Bajo el tibio rayo

Sin esa caricia Queremos jugar

No pueden cantar.
EL CIEMPIES

El ciempiés se fue a pasear


Con sus botas de charol,
Y en el camino perdió
Cinco pares de un tirón.
Como no sabía contar
No quiso regresar
Eran otras cinco botas
Que se quedaron atrás,
Como no sabía contar
No se quiso regresar.
Al pasar el rio Sinú
Se le ahogaron otras diez,
Se las pusieron los peces
Y nadaron al revés,
Como no sabía contar
No se quiso regresar.
Al cruzar el gran desierto
Se le rompieron cuarenta,
Por contarles esta desgracia
Se me ha perdido la cuenta.
Como no sabía contar
No se quiso regresar
Si me dicen cuántas quedan
Volveremos a empezar,
Si me dicen cuántas quedan
Es porque saben contar.
TRES DESEOS.

Había una vez un pescador muy pobre, llamado Jaime Arenque su


esposa, Nancy, siempre estaba protestando, porque no tenía dinero
para comprar todo lo que necesitaba.

Una mañana Jaime, llevaba su pescado, y dijo:

_Tendré suerte si vendo lo suficiente para comprar pan. Por suerte, un


hada buena lo oyó.

Piensa bien antes de pedir cada uno.

Jaime se puso tan contento, que prefirió no ir al mercado y volver a


casa para contarle a Nancy.

Esta bailo de alegría .tantas cosas quería, que no sabía por dónde
empezar.

_desayunemos y pensemos que vamos a pedir_ dijo ella.

Nancy puso un guiso de pescado en la mesa.-Oh, No!_ exclamo


Jaime_ .Pescado otra vez, no me gustaría una gran salchicha para
desayunar.

Y de repente, una enorme salchicha apareció en el plato. _¡idiota!


Grito Nancy_. Mira lo que has hecho.

Malgastaste un deseo. Jaime lo sentía, pero ella lo regaño tanto que


El le dijo fastidiado:

_Ojala que se te pegara la salchicha de la nariz! Y la salchicha se


pegó de la nariz a Nancy.

_Ya hemos perdido otro deseo_ aulló la mujer, enfurecida, y tiro y tiro la
salchicha, sin conseguir arrancarla.

_ No te quedes ahí_ protesto _Ayúdame a quitarla. Jaime hizo lo que pudo, pero
la salchicha no aflojaba.
_Aún nos queda un deseo _ dijo Jaime _ Hemos de pensarlo con cuidado.

_Uh!_ dijo ella_. Solo deseo que esta salchicha desaparezca.

Y así sucedió. Así, sin más.

Y Jaime y Nancy volvieron a estar como antes. Habían malgastado tres deseos
con una salchicha. E incluso la salchicha había desaparecido.

¡Qué lástima!

LA PIEDRA DEL SUEÑO

Andrea tuvo un sueño maravilloso. Ella caminando por un bosque, cuando


descubrió una piedra que brillaba intensamente.

Andrea tomo la piedra y la miró en su interior: descubrió un dragón, que se agitaba


queriendo salir.

Andrea dejo caer la piedra en el suelo y esta se rompió en mil pedazos. De


repente el minúsculo dragón, al verse libre, comenzó a crecer hasta alcanzar el
tamaño de una casa.

_No temas _le dijo Andrea _. En adelante cuidaré de tus sueños y nadie te
molestará. Mañana, al despertar, te acordarás de mí.

Al día siguiente Andrea despertó y sintió algo raro en uno de sus dedos. Al mirar
sus manos descubrió un hermoso anillo, en el que brillaba la piedra del sueño.
FRANCISCA LA PALOMA

Francisca la paloma, volaba en busca de alimento.

De repente, vio un pequeño frijol en medio de la avenida y , como una flecha, se


lanzó a recogerlo, sin darse cuenta de una flota que se acercaba a toda velocidad.

Al ver A Francisca el conductor piso los frenos e hizo sonar la bocina. Viendo que
la flota se venía de frente, Francisca extendió sus alas y se fue por el aire fresco,
flotando satisfecha.

LOS ANIMALES

Muchos animales pueblan el planeta. Algunos nos impresionan por su tamaño y su


belleza. Otros son tan pequeños, que para verlos necesitan microscopios que
multipliquen el alcance de los ojos.

Debemos apreciar la importancia de los animales. Ellos son imprescindibles para


el ser humano. Nos prestan ayuda y nos proporcionan alimento y compañía.
Debemos aprender a respetarlos y protegerlos.

VIDA ACUATICA

Al observar un atlas se ve que tres cuartas partes del planeta están cubiertas de
agua.

Océanos, como el Atlántico; ríos, el Atrato lagos, como Titicaca y son algunos de
los nombres que reciben las masas de agua.

En el agua viven los peces. Algunos son grandes y atléticos como el tiburón ; otros
son pequeños y coloridos ,como la trucha. Los peces son muy nutritivos para
nuestra alimentación.
LOS AMIGOS

Un enano y un gigante se encontraron una vez, al principio se trataron con mucho


servir a usted.

El enano se empinó con ganitas de c crecer y el gigante agachadito lo escuchaba


lo más bien, ero pasando unos días se acabó el trato cortés.

Al gigante la cintura se le estaba por romper y al enano le dolían las punticas de


los pies.

Disparejas amistades este fin suelen tener.

LA TIERRA ESTA TRISTE

La tierra esta triste porque el hombre desapareció la pureza del aire, la frescura
del agua y el roció de la noche. La tierra esta triste, porque el hombre cortó los
árboles, que le daban sombra y fruto.

L a tierra esta triste porque el hombre quemó los campos y quemo las selvas y
quemó el bosque, la tierra esta TRISTE POR QUE EL HOMBRE CONTAMINÓ EL
agua y murieron los pececillos y murieron las aves, la tierra esta triste, porque el
hombre mato al venado, y a la ardilla y al águila, y mató al puma y mató al león.

La tierra esta triste, porque el hombre quedo solo.

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