Instituto Bíblico EBEN-EZER
Campus Hidalgo
Maestro: J. Aldair Martínez Cortez
Clase #15
Soteriología
¿Qué es la salvación?
¿De qué somos salvos?
Modelo de la salvación.
Fases de la salvación.
¿Salvos por?
Teología Bíblica y sistemática.
Turno matutino
07/05/2022.
Hidalgo Coahuila, México.
Introducción:
En esta ocasión es necesario retomar un poco de donde nos quedamos anteriormente y eso
fue en el estudio del hombre y del pecado, llegamos a la clara conclusión de que el hombre
actualmente se encuentra en un estado caído y este es esclavo del pecado, de igual forma se
encuentra enemistado contra Dios y aquí es donde esta el gran problema la creatura se
encuentra transgresor de la ley de Dios y por lo tanto tiene un gran castigo a la puerta
esperándolo.
Para fines de la materia definimos:
Soteriología: El estudio referente al estado de gracia al que llamamos salvacion.
¿Qué es la salvación?
Este vocablo viene del lat. tardío salvare = salvare; y éste, de salus, salutis = salud,
salvación, conservación, saludo. A nivel teológico, expresa la provisión de Dios para
remediar la condición del ser humano perdido por el pecado; de ahí, la contraposición
del gr. sotería = salvación, bienestar, liberación, preservación, con asotía = desenfreno,
vida de perdición. En el NT, el vocablo sotér = salvador ocurre 24 veces, sotería =
salvación 45 veces y sotérios = salvación 5 veces; siempre con el sentido mencionado
anteriormente. Pero el ser humano está perdido en cuerpo, alma y espíritu; por lo cual
el vb. sózo = salvar, que ocurre 106 veces, también significa sanar o preservar la vida;
y (A) ciertamente lo significa en Mt. 8:25; 9:21-22; 10:22; 14:30; 16:25; 24:13, 22;
27:40, 42, 49; Mr. 3:4; 5:23, 28, 34; 6:56; 8:35; 10:52; 13:13, 20; 15:30- 31; Lc. 6:9;
7:50; 8:36, 48, 50; 9:24; 17:19; 18:42; 23:35, 37, 39; Jn. 11:12; 12:27; Hch. 4:9; 14:9;
27:20, 31; 1 Ti. 2:15; 2 Ti. 4:18; He. 5:7; Stg. 4:12; 5:15; Jud. v. 5. (B) En cambio
significa salvación espiritual (primordial o únicamente), ya sea en la regeneración, ya
sea en la santificación, en Mr. 10:26; 16:16; Lc. 8:12; 13:23; 18:26; 19:10; Jn. 3:17;
5:34; 10:9; 12:47; Hch. 2:21, 40, 47; 15:1, 11; 16:30-31; Ro. 5:9-10; 8:24; 9:27; 10:9,
13; 11:14, 26; 1 Co. 1:18, 21; 3:15; 5:5; 7:16; 9:22; 10:33; 15:2; 2 Co. 2:15; Ef. 2:5, 8; 1
Ts. 2:16; 2 Ts. 2:10, 1 Ti. 1:15; 2:4; 4:16; 2 Ti. 1:9; Tit. 3:5; He. 7:25; Stg. 1:21; 2:14;
5:20; 1 P. 3:21; 4:18; Jud. v. 23. Entre ellos, quiero destacar, por su especial dificultad,
dos: (a) 1 Ti. 2:15, donde el gr. sothésetai significa, en mi opinión, se resarcirá de la
subordinación al varón que Pablo menciona en los vv. 11-14, siendo la principal
educadora de los hijos (por criarlos bien, no por darlos a luz); y (b) 1 Ti. 4:16, donde lo
de seautòn sóseis = te salvarás a ti mismo significa, con la mayor probabilidad, cumplir
con la grave responsabilidad de los pastores de la grey de Dios, semejante a la del
atalaya en Ez. 3:16-21 y 33:1-9. Aun cuando no aparece en el texto de Ro. 6:23 el
vocablo salvación, sí pueden verse en él los tres pasos de la salvación espiritual:
justificación, santificación y glorificación. (1) A nivel objetivo, la salvación está centrada
en Cristo, no sólo como objeto central de la fe (cf. 1 Co. 15:3-4), sino también porque
su mismo nombre hebr. Yeshúah, transliterado por 1ª vez en Mt. 1:21 como Ieso’n
(acus. de Ieso’s), nos dice quién es: «Yahweh-salva»: «Dará a luz un hijo y llamarás su
nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Por eso dice Juan (Jn.
1:17): «Pues la ley fue dada por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por
medio de Jesucristo»; es decir, con Jesús de Nazaret, el Mesías esperado, se hicieron
palpables la misericordia y la fidelidad de Dios. Y, por su sacrificio en la Cruz, «nos fue
hecho desde (gr. apò) Dios sabiduría, y no sólo justificación, sino también santificación
y redención» (1 Co. 1:30, lit.). (2) A nivel subjetivo, la salvación está ligada a la fe del
sujeto; y ésta, a la correcta proclamación del evangelio (cf. Ro. 10:17). Si el predicador
presenta adecuadamente el evangelio, toda la responsabilidad por el fracaso será del
oyente (cf. Ez. 3:16-21 y 33:1-9). Una presentación adecuada del evangelio comprende
los siguientes elementos: (A) una clara explicación de los hechos que tienen que ver
con la salvación, a saber: (a) todos hemos pecado y necesitamos salvación (Ro. 3:23);
(b) el castigo del pecado es la muerte (Ro. 6:23); (c) Cristo murió por nosotros (Ro.
5:8); que este mensaje vaya acompañado de buena música, vocal o instrumental, es
factor secundario; (B) una invitación apremiante a responder personalmente a Cristo (a)
con fe (Ro. 10:9-10); (b) el único arrepentimiento que se requiere para salvación es un
cambio de mentalidad con respecto a Cristo como el único que puede alcanzarnos la
salvación con el perdón de nuestros pecados (cf. Hch. 17:30- 31); y (C) una promesa
de perdón y vida eterna para todo el que viene al Señor con fe (cf. Jn. 3:16; 6:35-37;
Hch. 2:38; 3:19). Toda otra promesa: de descanso, paz, gozo, felicidad, bendición, etc.,
es subsiguiente a ésta e insuficiente sin ésta. A través de la historia de la Iglesia, la
enseñanza bíblica de la salvación ha estado siempre en peligro de ser malentendida.
Ya desde Pelagio (cf. Pelagianismo), se llegó a pensar que la salvación era algo que se
podía ganar y merecer. La Iglesia de Roma siempre enseñó la necesidad de obrar bien
y recibir los sacramentos para alcanzar la salvación (cf. Sacramento). Sin embargo, el
planteamiento que del tema hace Bernd Jochen Hilberath en el nuevo Manual de
teología dogmática, es digno de consideración: «A la dogmática actual le incumbe el
cometido de esclarecer, en su horizonte experimental y con los medios conceptuales
que tiene a su disposición, que por gracia se entiende un hecho relacional, la
inclinación benigna de Dios al hombre, capacitándolo para una vida humana verdadera.
A la reflexión creyente se le plantean de continuo las cuestiones acerca de la relación
entre libertad humana y gracia divina, acerca de la relación entre la libertad liberada
para sí misma y aceptada en la fe y la acción libertadora, así como sobre la relación
entre voluntad salvífica general y los numerosos caminos de la fe» («Doctrina de la
gracia», secc. 3). Otras corrientes modernas yerran grandemente al considerar a Cristo
sólo como un maestro de moralidad o creer que la salvación es, ante todo, la liberación
del hambre, de la pobreza, de la guerra. Es cierto que el cristiano, y la iglesia como
comunidad, han de preocuparse por las necesidades materiales de los seres humanos,
pero la Biblia considera como fundamental la tarea espiritual y, como objeto principal de
la salvación, la liberación del pecado
¿De qué somos salvos?
Para entender bien este punto es necesario traer a la memoria conocimientos que
obtuvimos en clases pasadas, una es la condición del hombre hacia Dios y esta es una
enemistad debido a la caída del hombre y este es un estado de pecado, recordemos
que el pecado es la falta de conformidad con la ley de Dios o la transgresión de ella,
ahora si traemos a nuestra memoria uno de los atributos de Dios es su santidad y su
justica, el hombre esta trayendo sobre el un castigo bien merecido.
Muchas personas expresan lo siguiente “Como es posible que el diablo te castigue por
ir en contra de su enemigo” lo que estas personas no entienden es que el diablo no
castiga a nadie, de hecho el mismo será castigado por sus ofensas, sabemos que las
personas que agreden a alguien tiene que ser ya se perdonadas o recibir alguna clase
de represalias por parte de quien a sido ofendido, y este es el caso con la condición del
hombre, el ah pecado, ah ofendido a Dios entonces su castigo o perdón no será dado
por el diablo, si no por Dios la parte ofendida.
Romanos 1:18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e
injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad;
La anterior cita nos lo deja claro, la ira de Dios se revela o manifiesta hacia la injusticia
de los hombres, esto nos deja claro que la ira vendrá por parte de Dios y no de otro
lado, ahora es importante entender que la ira de Dios no anula de ninguna forma su
atributo del amor si no que la ira es una acción propia de Dios que se basa en el
atributo de su santidad y justicia, debido a que la ira que Dios manifiesta hacia el
pecador no es una sentimiento de enojo ni iracundo si no algo santo y justo.
Si leemos Sofonías 1 v 14-18 nos damos cuenta de lo terrible que de esta situación de
hecho hebreos 10:31 nos expresa; ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!
Así que esto da lugar a ver la gran paradoja de nuestra salvación y esta es que somos
salvados por Dios, pero somos salvados de el.
Modelo de la salvación.
porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de El; pues
por medio de la ley viene el conocimiento del pecado Romanos 3:20
Debemos como cristianos estar agradecidos por la gran bendición que nos dio Dios al
dejarnos su palabra, meditar en ellas, permanecer en ella, hacernos fuertes, pero es
necesario el entender su fin, este es algo similar al de un espejo el hombre debe de
meditar en ella y llenarse para saber lo que ah hecho mal, en términos mas parecidos
al de Romanos 3:20, “Conocimiento del pecado” la palabra del señor es lo que se tiene
que predicar para que el hombre se salve, es la que harán sabio al hombre para
salvación, pero la ley es un indicador, el único medio de salvación es nuestro señor
Jesucristo, ahora es tan interesante ver que el modelo de la salvación nuestra se nos
fue declarado desde hace mucho tiempo.
Pacto de redención: Antes de la caída del primer hombre en la tierra, de hecho antes
de la fundación del mundo la trinidad tuvo un pacto el cual llamamos el pacto del
redención por el hombre, esto el señor no nos lo revela en el Genesis si no tiempo
después en 1 Pedro ¨ no con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin
mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del
mundo
Un pueblo Universal: Vemos el gran pacto unilateral que el señor tuvo con Abraham y
que este seria una pieza fundamental para la bendición de todas las naciones de la
tierra, y los mismos profetas por medio de la descendencia de este hombre declaran el
gran plan de Dios en que los gentiles heredáramos con los judíos el ser el pueblo de
Dios. Nuestro señor Jesucristo también declaro este gran plan al hablar que su vida
daba por el mundo, esto hablo de un sacrificio universal, es decir, no solo por alguna
nación, si no por todas las de la tierra, además es mismo pablo habla de este gran
misterios y privilegio que vivimos al ser un pueblo universal.
Expiación por el pecado:
Hay dos cosas de las que estoy seguro que se conoce bien las cuales son; El modelo
de ofrendas de expiación y el sacrificio de nuestro señor Jesucristo. Es importante ver
esto como algo unido entre si, veamos el modelo de ofrendas de expiación como un
anuncio de lo que próximamente pasaría, usemos el siguiente enfoque.
Después tomará los dos machos cabríos y los presentará delante de Jehová, a la puerta
del tabernáculo de reunión. 8 Y echará suertes Aarón sobre los dos machos cabríos; una
suerte por Jehová, y otra suerte por Azazel. Levítico 16:7-8
Lograremos apreciar este modelo que el señor ordena para la expiación del pecado del
pueblo israelita, ahora nos queda ver lo que cada macho de cabrío se relaciona con el
sacrificio de Jesús.
Por Jehová: Lo que el señor mando es que la ofrenda del macho cabrío por jehová
era una muerte expiatoria, esto era una ofrenda que se presentaba la vida del animal
por un pago por el pecado del pueblo, es decir la muerte del animal, aunque no cubría
completamente servía como algo que calmaba la ira de jehová hacia el pueblo.
Por Azazel: Este animal recibía un proceso diferente aron imponía las manos sobre
del y declaraba las iniquidades del pueblo, este animal era echado fuera de la
congregación al desierto y sobre si llevaba el pecado del pueblo:
Jesucristo cumplió una vez por todas: Nuestro señor se presentó en condición
humana siendo un cordero sin mancha ni pecado, se presentó como se macho de
cabrío ante el padre siendo el ese sacrificio supremo por el pecado de su pueblo,
dejando despojado cualquier otro sacrifico, pero nos es necesario no dejar pasar que
el señor se hizo maldición, pecado por causa de nosotros, sobre el callo todos los
pecados de su pueblo 1 vez y por todas es por eso que el exclamaba ¨Padre mio
porque me has abandonado¨.
Redención:
Ahora veamos nuestro pecado como una deuda, pasamos de verlo como un delito y
ofensa hacia Dios y ahora como una deuda ante el, podemos ver que si Dios nos
impone el hacer algo pero no lo hacemos, nosotros somos unos deudores y no uno de
esos que pueden pagar sus deudas, si no de aquellos que no pueden hacerlo, somos
esas personas que estamos debiendo cada día mas, porque cada día no hacemos lo
impuesto por Dios, esto nos hace ser unos deudores que no tienen posibilidad de pagar
la deuda, pero gracias a nuestro señor Jesucristo, que además de ser el sacrificio para
apagar la ira de Dios hacia su pueblo es también nuestro fiador, nos da una segunda
oportunidad no por méritos si no por gracia, y se pone como quien pagara la deuda que
no podemos pagar. Hebreos 7:22
Justificación:
Ahora analicemos nuestro pecado como un delito, sabemos que al infringir una ley,
somo considerados criminales, sea de asesinato, robo o violación. Entonces si hemos
infringido la ley de nuestro señor con nuestro pecado, lo podemos analizar como un
delito, de hecho en efesios 2 nos habla en tales términos, ahora como criminales
tenemos que compadecer ante un juez, y lo peor para nosotros es que el juez que
tenemos ante nosotros no es cualquier juez, es uno incorruptible y no nos es posible
sobornarlo ni esperar a que tenga algún fallo en su juicio, pero aun no es todo, en el
tribunal aparece otros 2 elementos mas 1 es el fiscal, aquel que esta acusándonos de
nuestros delitos ante el juez, por el nombre podemos saber que nos referimos a
satanás el acusador, según términos del apóstol Juan, ahora es turno de ver nuestro
abogado, nuestro paracleto, y ese es nuestro señor Jesucristo el justo, quien desarma
todo argumento de la parte acusadora y se presenta al juez y dice el acusado es
culpable, pero hay una esperanza aun para el y es la justificación, tómenme a mi soy
justo, trátenme como injusto, yo recibiré su castigo y el recibirá salvación por
intercambiar lugares, el será tratado como yo, porque seré tratado como el.
Fases de la salvación.
Definimos la salvación como una obra que tiene un proceso, pero es importante dejar
claro una cosa, desde que la persona comienza en tal proceso es considerada salva.
Arrepentimiento y conversión:
El creyente alguna vez fue inconverso, alguna vez anduvo en los deseos de la vida,
entregados a los placeres del mundo amando las tinieblas dándoles la espalda a Dios
por seguir al mundo y su desenfreno, pero llego el punto en el que tubo un
arrepentimiento genuino, un dolor y pesar por su andar equivocado, esto lo llevo a dar
un giro de 180 grados, darle la espalda al mundo, odiar lo que antes amaba, voltear su
rostro hacia Dios y amar lo que antes odiaba.
Justificación:
Cuando la persona tiene esa conversión actuó un elemento en el que es la fe, y lo
mejor es que la fe es un dónde gracia dado por Dios, así que el hombre si bien con lo
que estuvo en su posibilidad se volvió al señor, este recibió un auxilio divino para que
esto le fuera posible, y una vez que la persona se convirtió inmediatamente es
declarado justo o justificado, su deuda a sido pagada, su delito fue pagado, su sacrificio
fue consumado.
Santificación:
El creyente a sido alejado de su antigua forma de vida, pero seguirá viviendo en una
carne caída, que tendera a buscar lo que disfrutaba, dentro del creyente está el espíritu
santo quien lo está guiando y consagrándolo para Dios, así como dice la escritura
aquel que comenzó la buena obra la terminara, y aunque la santificación es una obra
que el espíritu santo hará, le es al creyente sumamente importante mortificar su carne,
es decir abstenerse de caer en tentaciones.
Glorificación:
La obra de la santificación será algo que mantendrá al creyente ocupado todos los
días de su peregrinaje en esta tierra, pero existe una promesa de que sea por muerte o
por transformación en los aires, seremos revestidos de gloria este cuerpo será librado
de la corrupción, la ley del pecado será quitada de nuestros cuerpos y tendremos unos
cuerpos glorificados.
[Link] Martinez Cortez