Derecho Romano: Historia y Evolución
Derecho Romano: Historia y Evolución
Tema 1
Derecho Romano e historia de Roma
1. E
L
DERECHO ROMANO
PRIMER parcial
Paula Pérez Redondo
DERECHO Y LO JURÍDICO
I. Ius
Derecho se corresponde a la palabra latina Ius. Ius tiene origen indoeuropeo, su etimología es
compleja, fue sustituido en la Edad Media por directum (derecho), que proviene del lenguaje vulgar.
II. Derecho
Derecho, deriva del latín directum, que significa lo que es conforme a una regla. Refleja, como sus
derivados rectus (recto) o regula (regla), una idea de rectitud y metafóricamente, alude a la diosa
Justicia, representada con una balanza en las manos. Rectum es el momento en que el fiel de la
balanza esta recto, en medio, y significa una situación de equilibrio, de lo justo.
Hermogeniano, jurista del S. IV determina que origen de todo Derecho, es el hombre. Al ser el
hombre sociable por naturaleza, debe entenderse “el hombre en Sociedad”. Cicerón, resume la
relación entre hombre, sociedad y Derecho, diciendo: donde está el hombre allí está la sociedad y
donde está la sociedad allí está el derecho.
El Derecho se muestra como norma de convivencia e instrumento pacificador de los conflictos entre
los hombres. Cada uno sabe lo que es suyo; lo que debe y puede exigir a los demás y lo que los
demás le pueden exigir. Parafrasenado a Hobbes una guerra de todos contra todos.
Esta norma de convivencia requiere una organización, es decir, un poder efectico que la cree, la
aplique y, si es necesario, la imponga.
No toda norma de convivencia es Derecho, existen otras normas de conducta que también,
ordenan, esta convivencia.
Las normas a las que nos referimos han de ser “jurídicas” y ello comporta un doble requisito:
- Que regulen los actos externos del hombre, indispensables para la vida en sociedad.
- Que su cumplimiento pueda exigirse coactivamente.
El Derecho es un conjunto de normas de convivencia que regulan aquellos actos externos del
hombre, indispensables para vivir en sociedad, cuyo cumplimiento puede exigirse en forma
coactiva. El Derecho es un conjunto de normas “jurídicas” que regulan la vida en sociedad.
Todo pueblo, posee, ese conjunto de normas. En tal sentido, Derecho Histórico se opone a Derecho
Vigente o Positivo.
Derecho romano: conjunto de normas jurídicas por las que se rigió el pueblo de Roma a lo largo de
su historia.
Cabe matizar:
1º) Si bien hoy, la distinción entre normas religiosas y jurídicas es clara y sin problemas, cuanto más
nos remontamos en el tiempo la conexión entre Derecho, Religión y Magia más se acentúa. Roma,
no es excepción y sus primeros juristas pertenecen a un colegio sacerdotal.
2ª) Respecto a la Moral existe, en Roma, un proceso inverso al operado con la Religión. Así, no es el
derecho antiguo, sino el más nuevo el que aparece influido por consideraciones de este tipo y será
Paulo, jurista del S.III, quien reflexionará, al decir que: no todo lo que es lícito es honesto.
3ª) Los usos sociales, costumbres de los antepasados constituyeron la primera fuente del Derecho
en Roma y la primera gran manifestación legislativa, las XII Tablas fueron, resumen de estos usos.
4ª) El termino ius se utiliza en los dos sentidos expuestos. Como Derecho objetivo, en expresiones
como: ius civile (el derecho propio de la ciudad), ius Gentium (derecho de gentes), ius honorarium
(derecho de los magistrados), ius novum (derecho nuevo). Como derecho subjetivo, nadie puede
transmitir a otro más derecho que el que el mismo tuviera por el que debemos dar a cada uno su
derecho expresiones de las que se desprende un reconocimiento de facultades o intereses
jurídicamente protegidos.
a) Su Historia, que comprende la organización política y social de Roma en sus distintas fases y
los medios, por los cuales, dichas normas, se exteriorizan, en cada una de ellas (las fuentes
de producción del Derecho).
b) Las principales Instituciones creadas y transmitidas por Roma, sus caracteres, evolución y las
causas determinantes de estas.
A) Monarquía. (mediados S. VIII a.C.- finales S. VI a.C.). Los órganos: rey (rex), senado (senatus) y las
asambleas populares (Comitia).
B) República. (Final de la Monarquía- ultimo 1/3 del S.I a.C). Cabe distinguir: su génesis, su apogeo y su
crisis.
a) Tránsito entre la Monarquía y la Republica (génesis), se produce lenta y gradualmente, una serie
de magistrados, irán absorbiendo, poco a poco, las facultades del primitivo rex. En el año 367
a.C. se cierra este proceso y puede considerarse finalizado el asentamiento de la Republica.
D) El Imperio o Bajo Imperio (la anarquía militar- año 476). Se caracteriza por la concentración de
poderes en manos de una persona, el emperador y en la desaparición de los antiguos órganos
republicanos. Teodosio divide el imperio en dos partes, Oriente y Occidente; éste desaparecerá 80
años más tarde y aquel prolongará su existencia hasta el año 1453, cuando Constantinopla cae en
poder de los turcos, poniéndose fin a la Edad Media.
1. ORGANIZACIÓN POLÍTICA
La organización política de Roma en este periodo tiene dos formas:
- La Monarquía.
- La República. Surgirá de modo paulatino, y comprenderá su génesis y asentamiento.
Lo cierto es:
2) Que, en época histórica en la organización de la vida social, juegan un papel destacado los jefes
de familia y existen referencias jurídicas a grupos familiares más amplios: los gentilicios.
La tradición afirma que el primer régimen político que conoció Roma fue la Monarquía. Esto lo
confirman:
a) Los propios hallazgos arqueológicos.
b) La existencia, en época posterior, de instituciones.
c) La comparación con los regímenes políticos existentes en otros pueblos.
A) El rex
- Carácter unipersonal y vitalicio.
- Designado por la voluntad de los dioses, que se comunica al pueblo con un acto formal.
Descartado que, en una comunidad agraria, existiera una división de poderes, debió mostrar las
máximas atribuciones militares, políticas, judiciales y religiosas. Tal poder unitario terminó
llamándose Imperium.
B) El senatus
- Consejo de ancianos.
- Formado por los más ancianos, poderosos y representativos.
- Su nombramiento debió corresponder al rex, como normal derivación de su poder y debió
hacerlo en base a ciertas costumbres.
- Atribuciones: consultivas y el ejercicio del poder cuando estaba vacante el trono.
C) Los Comitia
- El pueblo romano no se reúne por iniciativa propia, sino convocado, por el titular del Imperium y
de forma ordenada. Los criterios de ordenación:
o El gentilicio o de linaje, dio lugar a los comitia por curias.
o El de la riqueza, da lugar a las comitia por centurias.
o El geográfico, da lugar a las comitia por tribus, con iguales funciones que los comitia por
centurias.
Las curias son unidades de tipo militar y sirven de base para reclutar el ejército. Su número es de 30 y los
comitia basados en ellas tuvieron atribuciones de tipo familiar y religioso.
Las centurias son unidades de tipo militar y en origen, responden a las nuevas exigencias bélicas, derivadas
de la introducción de la táctica hoplítica. Su número total es de 193 y los comitia basados en ellas debido a
la riqueza, comportan, una adecuada conexión entre los derechos civiles y las obligaciones militares de los
cives.
Las tribus son unidades o distritos territoriales e implican una distribución de ciudadanos en razón a su
domicilio. Su numero es de 20 y los comitia basados en ellas son los más recientes en el tiempo, de carácter
más democrático y sirven de primera base organizativa a la plebe.
Los historiadores discrepan a la hora de aceptar, o no, la Tradición. Sus defensores protegen que el
tránsito de la Monarquía a la República se produjo de manera violenta y el nuevo régimen es una
verdadera ruptura con el anterior. Sus detractores opinan que la génesis de la Republica tuvo lugar
paulatim (poco a poco) y que distintos magistrados fueron asumiendo las funciones antes del rex,
hasta quedar este limitado a las de carácter religioso.
Lo cierto es que el periodo de formación y asentamiento de la república está presidido por las
luchas internas entre los dos elementos de la población romana, patriciado y plebe. Y que las Leges
Liciniae Sextiae, cierran un clico histórico, ya que con ellas queda cumplido el asentamiento de la
República y desde entonces puede hablarse de una civitas (ciudad) patricio-plebeya.
2. ESTRUCTURA ECONÓMICO-SOCIAL
I. Territorio
Roma, en sus orígenes, tiene un territorio muy reducido. A principios del S. IV a.C. lo ha multiplicado
por diez. Durante este siglo, Roma prosigue su expansión.
II. Población
La población de Roma se dedica, sobre todo, al pastoreo y cultivo, por lo que es adecuado su
calificativo de comunidad rural. Se aprecia una gran distinción entre patricios y plebeyos y es
problema abierto y debatido el precisar el carácter de aquellos y el origen de estos. Lo seguro es:
- Que al margen de la civitas existe un sector marginado, cuya integración solo se llevara a cabo
tras larga y tenaz lucha.
- Que la amenaza de secesión (separación) y la oposición al dilectus en momentos de peligro, van
a resultar sus métodos más eficaces.
- Que el reconocimiento de sus representantes, de sus asambleas y de las decisiones tomadas en
ellas constituirá la triple plataforma para el logro de sus reivindicaciones políticas, jurídicas,
socioeconómicas y religiosas.
III. Sociedad
Roma es una comunidad rural primitiva. Propio de las sociedades primitivas es que la austeridad y
rigidez sean notas propias a la sociedad romana; que, en ella, tenga única importancia la familia,
cuyo carácter patriarcal trasciende a la sociedad, en la que el individuo, en sí, carece de importancia
y se difumina dentro del grupo, sobre el que ejerce un poder absoluto el jefe de familia; y que tenga
un carácter “cerrado”, mirando con recelo a los extranjeros.
A) La “austeridad y rigidez” de la sociedad romana trasciende al Derecho, que está presidido por
principios rigurosos e inflexibles en los que no se toma en cuenta los posibles errores o fallos en que
pueda incurrir la persona y en los que la voluntad aparece revestida de gran número de ritos,
ceremonias y solemnidades, que debe cumplir, por lo que queda aprisionada por la forma. El ius
civile, es rígido, inflexible y formalista.
C) El “exclusivismo” de la civitas también se manifiesta en su ius civile, por lo que no sorprende, que
los extranjeros carezcan de protección jurídica y que el principio de la “personalidad de las leyes”
presida a un derecho que es: propio, privativo y “exclusivo” de los cives (ciudadanos).
Las acciones de la ley es el adecuado procedimiento para que el civis pueda hacer valer sus
derechos cuando resultan desconocidos por alguien y en el que el mínimo error formal comporta la
pérdida del litigio (proceso).
Son los usos o costumbres tenidos como reglas de conducta por los antepasados y constituyen, en
el tiempo, la primera fuente no escrita del ius civile (derechos civiles) o, al menos, su primer medio
de expresión.
A) Según la Tradición, se trata de una Ley, de mediados del S. V a.C. redactada por diez magistrados
extraordinarios, los decem viri. Responde a la reivindicación de la plebe que quería obtener una
seguridad ante el derecho, mediante su redacción por escrito. Fue destruida en el incendio de
Roma por los Galos.
B) Su contenido, debió ser en gran parte, recopilación de mores maiorum (tradiciones). Bajo un
punto de vista “substancial” no debió suponer una innovación trascendente, cumpliendo una
función correctora e integradora del ius (derecho). Bajo un punto de vista “formal” tienen una
importancia decisiva, por primera vez, surge la manifestación de la norma jurídica, con carácter
general y abstracto, por ella se obtiene la certeza del derecho, se otorga seguridad jurídica al
civis (ciudadano) y, en suma, se logra la isonomía, es decir, la igualdad, de todos los ciudadanos
ante la ley.
Las XII Tablas no nos han llegado y para su reconstrucción debemos acudir a los escritores
latinos. Así sabemos que trataron: del proceso, de la familia y la herencia, de las obligaciones, de
la propiedad y sus límites, del derecho penal, del derecho funerario y de algunos otros aspectos
jurídicos de diversa índole.
C) Fueron calificadas como fuente de todo el derecho público y privado y la doctrina, ha dudado
entre su máxima exaltación y su crítica despiadada. Huyendo de posturas extremas, hoy se suele
asumir que constituyo un notable progreso para su tiempo.
Sobre la base de los mores maiorum (tradiciones) y de la Ley de las XII Tablas, se constituye en
Roma un sistema jurídico merced a la labor de los pontífices que, a través de su interpretatio
(interpretación) hacen que resulte posible, en la práctica, la aplicación del derecho a la vida real.
A) Dada la conexión existente entre la Religión y Derecho no extraña que los miembros de un
colegio sacerdotal sean los primeros juristas que fijen y sean los únicos conocedores del
calendario judicial, sean depositarios de los formularios procesales, tengan memoria de las
sententiae (decisiones) y que, asuman la función de hacer vivir el derecho, ciencia secreta que
monopolizan.
B) Tras las XII Tablas, la interpretatio del ius civile, fue muy destacada y si bien los pontífices se
sienten vinculados por la tradición y suelen ceñirse a una interpretación “literal”, nada les
impide el usar hábilmente “las palabras de la Ley” y crear instituciones que sus redactores jamás
pudieron imaginar y hoy, sería difícil encajar en nuestro termino “interpretacion” = buscar el
recto sentido de la norma. Caso típico es el de la emancipatio, tomando como base un precepto
que limitaba el derecho del padre de vender a su hijo a tres veces.
Tema 3
Época preclásica
1. ORGANIZACIÓN POLÍTICA
El concepto de Res publica delimitado, paulatim, en la época arcaica, logra su máximo apogeo en los S.III y
II a.C, momento en que iniciara su decadencia.
A) Las magistraturas
a) Imperium y Potestas
El antiguo rex queda limitado a funciones religiosas y las restantes son absorbidas, por una
clase de magistrados, cuyos poderes se designan con los nombres de Imperium atribuido a
los magistrados mas importantes y potestas, poder restringido a un determinado campo de
actividad. Todos los magistrados tendrán potestas y solo algunos Imperium.
c) Distintas magistraturas
o Cónsules, muestran la suprema dirección política y militar, son los titulares más
caracterizados del Imperium y dan nombre al año.
o Pretores, tienen la iurisdictio y jugaran un papel decisivo en la evolución y desarrollo
del Derecho Romano.
o Censores, reciben el nombre por su encargo de la confección del censo, lista de
ciudadanos, en atención a su riqueza e importantes repercusiones político-militares y
financieras.
Menor importancia:
o Ediles curules, con funciones propias de los concejales y miembros del
ayuntamiento.
o Cuestores, auxiliares en materia penal y finanzas.
Especial mención:
o Los tribunos de la plebe, que tienen origen revolucionario, y su persona es inviolable.
Se convertirán en pieza clave del régimen republicano, su función es proteger al
ciudadano.
o El dictador, es un magistrado extraordinario, nombrado en casos de excepción y que
concentra en sus manos todo el poder, por un plazo de 6 meses máximo, en el que
acaban lo que hoy llamaríamos garantías constitucionales.
B) El senado
Pasa, de asesor del rex, a ser el órgano más elevado e influyente. Compuesto por patricios y
plebeyos. Los senadores se eligen desde la lex Ovinia, por los censores y su nombramiento recae
sobre exmagistrados, con lo que se garantiza una estabilidad y continuidad histórica. Según las
magistraturas ejercidas, por los ahora senadores, el Senado se dividía en ordenes, ordines, estando
a la cabeza los que habían desempeñado la censura y el consulado. Funciones:
- Le corresponde las más importantes en política exterior, administración financiera y materia
sacra.
- Se exige la auctoritas patrum que termina siendo previa en las deliberaciones comerciales en
materia legislativa o electoral.
- En caso de grave peligro, puede suspender toda garantía del civis y conceder el poder absoluto a
los consules para que protejan a la República de cualquier peligro.
a) Los Comitia Curiata, al no existir ya, la distribución por curias, pierden importancia y para las
funciones en que, era necesaria su intervención, terminaran representando cada una de
aquellas curias.
b) Los Comitia Centuriata son los mas importantes. Su inicial vinculación militar resulta clara.
Existen 193 centuriae, de las que 18 son de equites, jinetes, y 80 de la 1ª clase de pedites,
infantes cada centuria, constituye una unidad de voto. Dos fases: primero se vota dentro de
cada centuria y luego por centurias. Funciones:
o Electorales, eligen a los magistrados más importantes.
o Legislativas
o Judiciales
c) Los Comitia Tributa, son de origine más reciente, el criterio sobre el que se asientan es territorial
y su número inicial es de 20, 4 urbanas y 16 rusticas, que aumentara por el nuevo territorio
conquistado, hasta alcanzar el definitivo de 31. En total 35 tribus. Las rusticas, escasamente
pobladas y formadas por terratenientes. Las urbanas con mayor densidad de población,
integradas, desheredados de la fortuna. Funciones:
o Electorales
o Legislativas
o Judiciales, en procesos públicos castigados con multas.
d) Los Concilia Plebis, asentados en el criterio de la tribu, juegan un papel básico en las luchas
estamentales. Funciones:
o Electorales
o Legislativas, votan los plebiscitos que terminaran equiparándose a las leyes.
o Judiciales, si el acusador era tribuno o edil plebeyo.
A) Por el Imperium de sus magistrados más característicos, los consules parecería que uno
mismo gobierna y ser una autocracia.
B) Por la auctoritas del Senado y su composición parecerían gobernar los mejores y ser una
aristocracia.
C) Por la maiestas del pueblo, a través, primero, de sus asambleas militares, comitia Centuriata
y mas tarde, por estas mismas, con carácter urbano, y por los comitia tributa, con los que
comparten atribuciones electorales, legislativas y judiciales, parecería gobernar el pueblo y
ser una democracia. La res publica, se basa en tres elementos: magistraturas, senado y
asambleas populares.
La ruptura del equilibrio del que se asombra Polibio lleva aparejado la crisis republicana y su
primera manifestación, se aprecia cuando Roma deja de ser un estado-ciudad para convertirse
en potencia universal.
A) Los intentos de reformas agrarias patrocinados por los Gracos, la concesión del derecho de
la ciudadanía romana a los aliados itálicos tras las guerras sociales y las guerras civiles, entre
optimates y populares, conducen a una dictadura, la de Sila.
A) De la ciudad al Imperio
En el 1/3 del S.III a.C Roma a dominado Italia. Roma, pasa a primera potencia del mundo antiguo y
dueña de casi todo el conocido.
El criterio de la civitas fue seguido en Italia, donde Roma encuentra un mosaico de estados-ciudades,
cuya autonomía respeta, en mayor o menor grado a cambio de asumir ciertas obligaciones y
convierte en municipios, municipia.
El criterio del regnum, se siguió fuera de Italia, en donde Roma se sustituye en la posición del antiguo
soberano y lo convierte en provincia. Término que menciona, al conjunto de facultades que Roma
concede al general pro vincere, para vencer y que, después, designó al territorio donde se ejercían
estas facultades. Su gobierno, primero, se confió a los magistrados aliados, cónsules y pretores, y
después a procónsules y propretores, nombre con el que se designa a los referidos magistrados que,
finalizado su año en el cargo, se les prorroga su mandato otro año más fuera de la civitas y en el que,
sin ser cónsul o pretor, hacían las veces de ellos, “como cónsul”, pro consule o “como pretor”, pro
praetore. Funciones: político-militares, financieras y jurisdiccionales y el principio de gratuidad
magistratual, se empieza a quebrar al percibir “dietas” por distintos conceptos.
II. Población
Convertida Roma en centro del mundo y abandonada la agricultura como principal forma de vida y
riqueza, es esta época, su población, adquiera una distinta fisonomía, no solo por estar superadas las
luchas patricio-plebeyas, sino por su propia extensión territorial, lo que esto acarrea y el precio que hubo
que pagar.
a) El desarrollo del comercio y el principio de la personalidad de las leyes obligará a diferenciar, dentro
de los habitantes del Imperio, entre ciudadanos y extranjeros.
b) La lucha por el poder, el que los cives se escindieran en dos sectores: el de los mejores, optimi,
integraran el partido de los optimates y el de los caballeros, equites, integraran el partido de los
populares.
III. Sociedad
Factores espirituales y culturales y el intenso tráfico comercial determinarán que la sociedad romana
adquiera, en esta época, un nuevo carácter y cabe anticipar que pasa, de la autoridad al lujo, de
patriarcal a la exaltación del individuo y de cerrada, a abierta y cosmopolita, pues, Roma es la ciudad del
mundo.
A) Factores culturales
El contacto con otros pueblos, sobre todo el griego, produce una honda transformación espiritual y
cultural. El helenismo, invade las clases cultas y desarrolla el sentimiento de la personalidad
individual, contrario a la férrea unidad dentro de la familia arcaica de carácter patriarcal; la
humanista surge en la escala de valores del mundo romano y supera a su vieja y característica rigidez
y, en general, las formas de pensar y vivir griegas se difunden y desbordan el antiguo y austero estilo
de vida.
B) Factores económicos
La sociedad romana sustituye su carácter de comunidad agraria, por el de una gran ciudad con una
compleja estructura económica, en la que los arrendamientos de impuestos, los contratos de obras
públicas y los negocios de banca, no son excepción y en la que son frecuentes las relaciones entre
personas, no ya de diferentes “ciudadanías”, sino de las más alejadas vecindades mediterráneas.
a) La aristocracia de la tierra está formada por los senadores, que al no poder dedicar sus capitales
al comercio fueron adueñándose de varias zonas de terreno obteniendo una notable
rentabilidad, al ser los únicos con rebaños, ganados, esclavos y capital suficientes para lograr una
explotación productiva.
b) Otra aristocracia formada por quienes ejercen una importante actividad en el tráfico comercial,
disponen de grandes sumas de dinero y pelean por el poder político, tradicionalmente,
reservado a la primera.
c) Pequeños campesinos desaparecen como tales. Por un lado, las pérdidas humanas y ruina de los
campos, y por otro, competencia con mercados, serán causas del abandono de sus tierras, de su
condición de agricultores y, en definitiva, de la desaparición de la antigua clase media campesina
que, atraída por Roma, pasa a convertirse en un proletariado urbano, sobornable y perezoso.
Senadores y caballeros, fuerzas activas y una gran masa de proletarios como caja de resonancia,
serán factores determinantes de luchas internas que conducirán al hundimiento de la República.
3. EL DERECHO PRECLÁSICO: IUS GENTIUM Y IUS
HONORARIUM
Sabemos que el ius civile es exclusivita y rinde tributo al principio de la personalidad de las
leyes, por ello, resulta inaplicable a los nuevos habitantes de Roma. También sabemos que es:
rígido, inflexible, formalista y patriarcal, por ello, resulta anacrónico e inadecuado al clima
espiritual, cultural y mercantil que presiden la sociedad preclásica. Se hace necesario, por un
lado, un nuevo derecho aplicable a todas las gentes y por otro, la reforma o adaptación del viejo
ius civile a las nuevas exigencias de la sociedad. Ambas necesidades se cumplirán a través del
derecho de gentes (ius Gentium) y del honorario (ius honorarium).
A) Presupuestos
C) Ámbito e integración
Ius civile e ius Gentium, se distinguen por su ámbito de aplicación y, por razón del objeto,
porque el ius Gentium se limita a la esfera de los derechos patrimoniales y, sobre todo, a los
contratos. Entre ambos hay una intercomunicación mutua. Los propios cives empiezan a
utilizar las nuevas formas contractuales que, por su flexibilidad y sencillez, se adaptan mejor
a las nuevas exigencias de la vida cotidiana, produciéndose una ampliación del contenido de
aquel; algunas instituciones, reservadas, en origen a los cives terminan siendo asequibles a
los peregrini y en fin el propio procedimiento ante el Pretor peregrino acaba por sustituir al
de las acciones de la ley.
D) Caracteres
A) Presupuestos
El ius civile se contrapone al honorarium por su frente de producción, que se limita a los
edictos de los magistrados, siendo todas las demás propias del ius civile.
El ius honorarium es, el derecho de los magistrados, pues las magistraturas, son honores y
dice Pomponio, que de ahí viene su nombre. Nace de la iurisdictio de los magistrados y al ser
el Pretor su titular más genuino, también, se le llama Ius Praetorium. Su función, para
Papiniano es la de: ayudar, completar y corregir el Ius Civile, por causa de utilidad pública.
El Pretor, asume un papel de mero interprete del ius civile, pero podrá aplicar o no, el
derecho vigente completar su inadecuación mediante algunos recursos extraprocesales y
otorgar protección a situaciones de hecho que, a su juicio, lo merezcan. Así, ira creando
categorías nuevas al margen de la rigidez del ius civile adentrándose en lo que hoy
llamaríamos “competencia del legislados” y terminando por producirse un paralelismo de
instituciones civiles y pretorias que encarnan el compromiso entre lo nuevo y lo viejo, como
se ha destacado, fue la obra maestra del Derecho Romano.
D) Integración
Se produce una admisión del ius Gentium por el ius civile y por ello, una ampliación de su
contenido, también, a esta admisión “institucional” se produce otra procesal respecto a los
casos en que, con arreglo al ius civile competía conocer al Pretor urbano. Por lo que,
probablemente, ya en el S.III a.C, este, empezara a utilizar el mismo procedimiento que su
colega el Pretor peregrino.
4. LAS FUENTES DEL DERECHO PRECLÁSICO
I. Las leges comitiales
a) Según Gayo, ley, lex, es: lo que el pueblo manda y establece y, ya antes, para, Ateyo
Capitón según Gelio, era un mandato general del pueblo a ruego del magistrado.
b) Estructura formal:
B) Caracteres e importancia
Las leyes comiciales se diferencian de la Ley de las XII Tablas por su origen, al ser estas
rogadas e impuestas, dada la ley decenviral, por su carácter, circunstancial, repetitivo e
ineficaz las primeras y estructural la segunda y por su estilo, confuso y pedante el de
aquellas y elegante y breve el de esta.
Es ilustrativo fijar las diferencias entre las leyes comiciales y las modernas. Por su
importancia, Roma que es el pueblo del Derecho, sin embargo, no es el pueblo de la ley que
juega un papel muy secundario, a diferencia de lo que ocurre hoy, en donde un profano, la
confunde con el propio Derecho del que es fuente. Por su fundamento, las leges responden
a una motivación concreta mientras que las de hoy tienen un carácter abstracto y de fututo.
Por su eficacia, en Derecho Romano se acaba hablando de distintas clases de leges, sin
precisar nada, en algunas, contra trasgresión, algo que, hoy, sorprende.
Gayo, lo define como: lo que la plebe manda y establece. Son propuestos por los tribuni Plebis
en sus asambleas y en principio solo a la plebe obligan. Desde la lex Hortensia se equiparan a las
leyes, vinculan a patriciado y plebe y usan, indistintamente, los dos términos.
Se suele distinguir entre Edictum Perpetuum, cuyo plazo de vigencia coincide con el año de
mandato del magistrado que lo publica y Edictum repentinum, motivado por circunstancias de
excepción e imprevistas.
Es lógico, que la evolución social no fuera tan acelerada que obligase a renovar el edicto cada
año, por ello, los edictos, estaban compuestos en parte, por disposiciones recogidas en otros
anteriores que estimaba el Pretor y por otras nuevas que el mismo introducía.
Nombres que destacar: Quinto Mucio Escévola, su discípulo Aquilio Galo y Servio Sulpicio
Rufo, discípulo del anterior.
Los restos conservados de la obra de los juristas republicanos son muy escasos. A ellos se
debe la gran transformación del Derecho Romano, las líneas generales del grandioso sistema
que los juristas del principado se limitarán a pulir y perfilar en sus detalles y el origen de
unas nuevas ideas jurídicas, que serán formuladas, en la literatura jurídica, 260 años más
tarde por Ulpiano. Así las de Iustitia como constante y perpetua voluntad de dar a cada uno
lo suyo, los Tria iuris praecepta, tres preceptos jurídicos, vivir honestamente, no dañar a otro
y dar a cada uno lo suyo, de Iurisprudentia, como conocimiento de las cosas divinas y
humanas y ciencia de lo justo y de lo injusto e incluso la distinción ius publicum e ius
privatum. Dos son las positiones en el estudio del derecho. El Derecho público se refiere al
status Romano, el Privado, contempla la utilidad de los particulares.
Tema 4
Época clásica
1. Organización política
La organización política de esta época es el Principado, que se inicia con el fin del II Triunvirato y el acceso
de Augusto al poder y cuya nota más característica es el dualismo, que se observa en la mayoría de sus
instituciones. Valgan como ejemplos ilustrativos, el que media entre los tres órganos básicos republicanos
en franca involución y la nueva figura del Príncipe con un constante aumento de poder y el que se produce
entre las mismas fuentes de producción del derecho antiguas, representadas por la actividad del pueblo y
del senado y las nuevas, representadas por el Príncipe y sus constituciones.
I. Caracteres generales
Títulos:
a) Imperator
b) Augustus
c) Pater patriae
d) Princeps
Poderes
El problema jurídico se anuda con el político y los dos están dominados por el psicológico,
que deriva de la personalidad de Augusto y se reflejan en su régimen. Hoy, se tiende a
destacar otros relieves. Así, debe tenerse presente:
B) La sucesión en el Principado
2. ESTRUCTURA ECONÓMICO-SOCIAL
I. Territorio
Roma sigue su política de conquistas. Con Trajano el Imperio alcanza su máxima extensión
geográfica.
II. Población
Antonino Pío acaba con la distinción entre cives y peregrini al conceder la ciudadanía romana a
todos los habitantes del Imperio.
III. Sociedad
C) Ordo decurionum, formado por la élite de la sociedad urbana, integrada por los magistrados
municipales y componentes del Senado o Consejo de las ciudades. Constituye la columna
vertebral del Imperio, defiende sus ideales y termina por convertirse en la piedra angular de
su unidad.
Tras la concesión de la ciudadanía romana a todo habitante del Imperio, el Derecho Romano, en
teoría, hubiera debido imponerse. Sin embargo, en la práctica, y por el arraigo y oposición de los
derechos indígenas, lo que se produce es una romanización de éstos y una provincialización de
aquel.
Un nuevo derecho que descansa en la voluntad del Príncipe, cobra forma a través de sus
conocimientos y se basa, en un nuevo procedimiento pasará a dominar toda la evolución
jurídica.
Se produce un breve florecimiento en época de Augusto y un rápido fin con sus inmediatos
sucesores. La legislación de Augusto pretende planificar algunos aspectos de la vida jurídica de
Roma, indica, al menos, una gran coherencia estructural.
II. Edicta
Para Gayo es lo que el Senado manda y establece y que alcanza fuerza de ley, aunque sobre
esto hubo discusiones.
B) Carácter e importancia
A) Concepto y fundamento
b) El fundamento de que las constituiones sean fuente de derecho es, sigue Gayo, que
jamás se ha dudado tenga fuerza de ley ya que el propio emperador recibe el poder a
través de una ley. Débil justificación que podría sustituirse, por algo más real que recoge
Ulpiano: lo que el príncipe quiere tiene fuerza de ley.
B) Modalidades
a) Edicto (Edicta). La forma mas usual y ordinaria en que suele manifestar su actividad
normativa el Príncipe. Su contenido es muy variado. Se basa en sus ius edicendi y se
diferencian de los Edictos del Pretor, por: su carácter vitalicio, no estar limitados por la
colegialidad, ser su contenido mandatos o prohibiciones y no tener, necesariamente,
carácter jurisdiccional.
V. La Jurisprudencia Clásica
Es una época de máximo esplendor y en ella los juristas cultivan todos los géneros literarios:
Dos fases: alta y tardía y su cesura fijarse el año 130. Notas y juristas más destacados:
Características:
Juliano es, para algunos, el mayor jurista de su tiempo y, para otros, el más
grande de la historia romana. Adriano le encargo la redacción definitiva del Edicto
Perpetuo y fue autor de unos Digesta con una sistemática que luego siguieron
todas las obras de este tipo. Están recogidos por Justiniano y, en su honor,
designa así: “Digesto” a la parte más importante de su obra. Celso, es
contemporáneo y rival de Juliano. Fue autor de otros importantes Digesta que,
también, utiliza Justiniano, aunque quizá no con la extensión merecida.
Caracteres:
Al morir Papiniano comparten la superioridad jurídica: Paulo y Ulpiano. Son rivales y autores
prolíficos, que cultivan todos los géneros jurídicos, destacando sus amplios comentarios del
ius civile y al ius honorarium en donde Ulpiano suele superar en extensión a Paulo, aunque
en contrapartida, este lo hace con aquel en la literatura de problemas. El estilo de Ulpiano es
claro y con poca independencia critica, mientras que el de Paulo es más oscuro, tiende a la
abstracción y más independiente.
1. ORGANIZACIÓN POLÍTICA
La organización política es el Imperio y en él, paso a los funcionarios y el Senado queda reducido a
corporación municipal.
El Emperador es Imperator, de ahí, Imperio. También de dueño, dominus, de ahí, Dominado, y, además
dios, deus, su poder arranca de una investidura divina y se ejerce sobre todo y todos.
Emperadores para destacar: Diocleciano y Constantino, procuran corregir la ruptura que produce el
cristianismo por vías opuestas.
Diocleciano, crea una breve Tretarquía asentada, por un lado, en su convencimiento de la imposibilidad de
gobernar una sola persona un territorio tan extenso y, por otro, en la necesidad de asegurar la sucesión. Lo
primero divide el territorio en dos partes: Oriente y Occidente. Con el título de Augusto se reserva Oriente
y confía Occidente, también como Augusto, a Maximiano. Lo segundo, ambos nombran, con el título de
Césares, a quienes, en el futuro serán sus respectivos sucesores, que, a su vez, deberían hacer de igual
manera. Tras la renuncia de los dos primeros Augustos, el régimen fracasa.
Constantino proclama la libertad religiosa, traslada la capital del Imperio a Bizancio, abraza el cristianismo y
pone fin al régimen de la Tretarquía, al dividir, a su muerte, el Imperio entre sus hijos.
2. ESTRUCTURA ECONÓMICO-SOCIAL
I. Territorio
B) Su administración
II. Población
Desde el año 212 todos los habitantes del Imperio tienen la condición de cives, sin embargo, el
absolutismo imperial los convertirá en súbditos, hasta el extremo que si alguien pretende
sustraer su persona o sus bienes a este poder podrá pagar incluso con la vida.
III. Sociedad
La sociedad está integrada por estamentos cerrados a los que se pertenece por herencia. Esta
vinculación personal hereditaria se manifiesta al pertenecer a determinados ordines, a ciertas
profesiones, caso de los marinos y panaderos o a la propia tierra, como los colones con lo que
podrán ser vendidos o reclamados si lo abandonan.
Clases privilegiadas: los militares, los altos funcionarios y el clero. Salvo éstos, se impuso a cada
uno su papel.
A) Causas políticas
B) Causas económicas
Diocleciano intentara poner freno a esta crisis regulando el precio de los artículos de
primera necesidad, los jornaleros de los obreros y las remuneraciones de las profesiones
liberales.
3. EL DERECHO POSTCLÁSICO
I. Caracteres generales
A) Idea Conceptual
Nota principal del Derecho Romano vulgar es la vuelta a cierto primitivismo jurídico, que se
refleja, en las dos manifestaciones siguientes:
C) Efectos
Las fuentes del antiguo derecho clásico están petrificadas, aunque el derecho originado por
ellas, el ius vetus, siga en vigor. A él se opone un nuevo derecho (Ius novum) cuya fuente de
producción es el Emperador, a través de sus constituciones imperiales, que ahora se llama
leges.
B) Iura y leges
Estas leges se suelen contraponer a los iura (derecho), término que designa a los escritos y
opiniones de los juristas clásicos y preclásicos, ya que la jurisprudencia ha agotado su
capacidad creadora.
Los edicta son sustituidos, en el fondo por leyes generales y la principal distinción es la de las
leges generales y leges speciales restringida a un caso concreto.
Si pensamos que tanto los iura, como las leges tenían vigencia ante los tribunales y que, debían
resolverse las disputas, surgen dos problemas y un riesgo:
La canonización del ius vetus y la recopilación del ius novum serán las soluciones para obviar
tales inconvenientes.
A) Canonización de iura
La “canonización” de los iura, se produce por una Ley de Citas de Teodosio II y Valentino III
que limita el número de juristas cuyo testimonio puede invocarse en juicio a cinco. Si hay
discrepancia, prevalecía el sentir mayoritario, y si hay empate, Papiniano y si no está,
decidiría el juez.
B) Recopilación de leges
Tres Códigos:
Hay que situar las llamadas leges romanae barbarorum, recopilaciones hechas con
materiales romanos por los reyes germánicos para la población romana sometida.
La propia decadencia de Roma como civitas y de sus formas de vida, arrastran en su caída a la
jurisprudencia. Sin duda existe, pero cambia de espíritu y de signo, pierde su capacidad creadora
y sus antiguas funciones son absorbidas por los órganos imperiales, por lo que, los juristas, en
general, debe optar entre ponerse al servicio de la administración o dedicarse a la enseñanza. Su
producción literaria presenta, en el tiempo, como principales manifestaciones, las siguientes:
En Oriente, surgen las primeras escuelas oficiales de Derecho. Las más importantes son las de
Berito y Constantinopla que gozan de gran prestigio, planes de estudios sistemáticos y
exámenes. El método de trabajo que se emplea es el intérprete. Por datos posteriores, tuvo
lugar en estas escuelas una apreciable elaboración doctrinal y sistemática.
Tema 6
Época justinianea
1. LA FIGURA DE JUSTINIANO
I. Persona
Flavius Petrus Sabbatius Iustinianus, nació, en el año 428, en Taurensium, aldea muy romanizada
de Iliria. Hijo de Sabacio debió su fortuna a su tío materno Justino, hombre inculto, analfabeto y
sin hijos que, desde muy joven marcha a Constantinopla, ingresa en la Guardia del emperador
León y tras una brillante carrera de armas, bajo sus sucesores, pasa, a la muerte de este, a
ocupar el trono. Justino llama a su sobrino a la corte y lo adopta. Este asume el nombre de
Justiniano, recibe una cuidada formación, desempeña distintos cargos de gobierno, colabora con
su tío y comparte el trono con él, quedando, cuatro meses más tarde, a su muerte, como
emperador único.
Casado con Teodora, ella también es elevada por Justino, actuando, después, con Justiniano, de
corregente hasta el fin de sus días.
II. Colaboradores
A) Teodora, hija de un guardián de osos y de soltera bailarina de circo, que tuvo decisiva
influencia en todas las actividades, proyectos y logros de Justiniano.
D) Juan de Capadocia, hombre de escasa cultura que, se revela como autentico genio de las
finanzas y convierte en pieza clave de la organización y administración imperial.
III. Ideales
La idea de unidad preside toda la actuación de Justiniano, que pese a ser bizantino, es en
esencia romano. Consecuencia de su romanismo, considero misión prioritaria, restaurar la
antigua unidad, grandeza y esplendor del Imperio, lo que hallara su reflejo en el ámbito cultural,
político, religioso y jurídico.
B) En lo cultural, con una continuada actividad constructora en todo el Imperio y, sobre todo,
en Constantinopla.
D) En lo jurídico, intentando reducir a uno el confuso Derecho anterior. Por fortuna, obtuvo, en
su campo, sus mejores resultados, hasta el punto de hacer para los juristas, su figura
inmortal, a través de su Compilación. A la que se llamara, Cuerpo de Derecho añadiéndose el
termino civiles, por Dionisio Godofredo, para diferenciarlo del Corpus Iuris Canonici.
IV. Juicios de valor (contradictorios)
B) Sobre la obra de Justiniano, aunque algunos, en forma exagerada, destacan como “paradoja
de la Historia Universal” el que “la codificación que mayor influencia ejerció en todos los
tiempos careció de vigencia efectiva en tiempo alguno”, sin embargo, su valor extraordinario
en la evolución jurídica universal nadie ha sido capaz de negarlo.
2. LA COMPILACIÓN DE JUSTINIANO
A) Antes de cumplir el primer año de su reinado inicia Justiniano su Compilación. Para ello,
nombra una comisión de 10 personas con el encargo de hacer un nuevo código, que tomara
por base: los Códigos Gregoriano, Hermogeniano y Teodosiano, las novelas Posteodosianas y
las constituciones posteriores. Las leges anticuadas se debían suprimir, las contradicciones
eliminar y los textos reducirse a lo esencial.
Esta labor se realiza en catorce meses y el novus Codex Iustinianus pasa a anular a los
antiguos códigos y leyes que no incluya. Su texto no nos ha llegado y sí solo el fragmento de
un índice y las dos constituciones que establecen su encargo y publicación.
Planteada la necesidad de una revisión y puesta al dia del Código, Justiniano, la encarga de
nuevo a Triboniano, que, con la ayuda de Doroteo y tres abogados, finalizo su encargo en
diez meses. Este Codex Repetitae Praelectionis, entra en vigor dos días antes de acabar el
año. En suma, en 6 años: Las dos ediciones del Codex.
Por la constitutio Deo auctore, se le encargo a Triboniano formar una comisión para proceder a
la recopilación de fragmentos seleccionados de las obras de los juristas con precisas
instrucciones en su modus operandi.
Debía actuarse sobre las obras de los juristas que hubieran gozado del ius Respondendi, extraer
de ellas los textos que valieran, depurarlos y evitar repeticiones y contradicciones.
Todo el material debía distribuirse en 50 libros, llevar, en honor a Juliano, el titulo en latín de
Digesto, Digesta y en griego de Pancetas, Pandektai y considerarse como un Codex Iuris.
El tiempo para su realización fue fijado en 10 años y el 16 de diciembre del año 533, fue
publicada la obra, precedida de una constitutio redactada en griego y en latín entrando en vigor
catorce días mas tarde.
A) Estructura
Los libros del Digesto se dividen en títulos. Cada título comprende los fragmentos de las
obras de los juristas seleccionados, que, se encabezan con una inscripción, inscriptio, que
indica: nombre del jurista, título de la obra y numero del libro del que ha sido extraído.
Desde los juristas medievales, si el fragmento es muy largo se divide en un principium y
párrafos numerados.
B) Contenido
La obra consta de 150.000 líneas y 9.142 fragmentos de 40 juristas: 35 del periodo clásico
(Ulpiano, Paulo, Papiniano, Juliano y Pomponio), 3 de época preclásica y dos postclásicos
(Hermogeniano)
C) Algunos problemas
Los compiladores, saquear, manejaron 2.000 libros. Tuvieron que evitar y resolver posibles
contradicciones, diferencias de opinión y adaptar los textos a las nuevas necesidades y
situaciones jurídicas existentes, con respeto, en lo posible, a su forma y contenido. Se
plantea el interrogante de cuál fue el modus operandi de los compiladores, a lo que dio
respuesta, Bluhme, con su “teoría de las masas”.
No solo responde a la tradicional contraposición entre ius civile e ius honorarium, sino
también, a los tres tipos de obras que en casi todos los títulos existen las inscriptiones, de
cada fragmento, el orden referido y que esta distribución coincide con el plan de estudios de
derecho antes de reformarlo Justiniano.
Avanzada la elaboración del Digesto, Justiniano encargo a una comisión, la redacción de una
obra elemental de Derecho, para que los jóvenes se iniciaran en su estudio: tendría fuerza de
ley, debería sustituir a las Instituciones de Gayo y basarse en las obras clásicas que tuvieran este
carácter elemental.
La obra, redactada en poco tiempo, se publica algo antes que el Digesto por la constitutio
Imperatoriam maiestatem, entra en vigor el mismo día que aquel y se dedica a la juventud
deseosa de aprender.
Tiene 4 libros, pero, los libros están divididos en títulos, con su rotulo, y el texto en párrafos. El
modo de citar será similar al del Digesto, con la diferencia, que las obras que sirvieron de base
para su redacción, no se citan en el texto, que discurre de modo continuado y seguido.
Justiniano, no elaboro con las Novelas una colección oficial como el Codex y solo han llegado a
nosotros algunas colecciones privadas.
3. LA COMPILACIÓN EN ORIENTE
La obra de Justiniano es punto de partida del Derecho Bizantino y esta es, en resumen, la actividad de sus
juristas, o sea, el destino, en Oriente, del quehacer justinianeo. Se parte del propio emperador que, prohíbe
comentarios a su obra y se anticipa que problemas idiomáticos, la diversa forma mentis de los juristas
clásicos y bizantinos y razones de tipo practico y didáctico determinaran su incumplimiento. Fases:
1) VI-VII, los propios juaristas bizantinos, usan directamente la Compilación, pero el latín les plantea
dificultades por lo que se les debe facilitar comprenderlo. Surgen, en griego: summae, traducciones
abreviadas; paragrafaí, notas a modo de comentarios y paráfrasis, exposiciones, con otras palabras,
del contenido del Corpus.
2) Los recursos anteriores resultan insuficientes, lo que hace necesario, que los propios emperadores
formulen todo el complejo jurídico, de manera más acorde a los nuevos tiempos. A ello responden
las llamadas Compilaciones isáuricas y Macedónicas. En estas, debe destacarse: Las Basílicas:
manifestación cumbre de la legislación bizantina en 60 libros, ordenados según el Codex y cuya
traducción griega no se basa en el original, sino en la actividad de los juristas del S.VI.
3) La ventaja de las Basílicas hace decaer el estudio directo del Corpus. Sin embargo, su amplitud y
difícil uso, también, hará, que los juristas bizantinos, desde entonces, se dediquen a elaborar
resúmenes, manuales de finalidad practica o didáctica y obras auxiliares para facilitar su manejo.
Esta labor de síntesis se cierra, con “Los seis libros”, manual, redactado por el juez de Tesalónica,
Constantino Harmenópulos que logra gran difusión, sobrevive a la caída de Constantinopla y se usa,
por los griegos, tras su independencia, hasta el Código Civil 1885 del que fue fundamento.
Tema 7
El Derecho Romano después de Justiniano
Influyen
o En los siglos XIII y XIV la decadencia de ésta, difusión de la doctrina de Aristóteles y la labor de la
Escolástica sobre ella asentada.
o En los siglos XV y XVI el humanismo renacentista y la búsqueda de la verdad por todos los medios.
o En el siglo XVII y, sobre todo, el XVIII, el iusnaturalismo racionalista, el libre examen y la fuerza
ilimitada de la razón.
o En los siglos XVIII y XIX las nuevas corrientes políticas, sociales y culturales, sin olvidar las pasadas
influencias racionalistas y las necesidades prácticas de siempre.
Hoy, conviene recordar, que el Code, se confiesa deudor del Derecho Romano y tras reconocer la influencia
de los materiales transmitidos por sus jurisconsultos, concluye diciendo que “Roma ha subyugado a Europa
con sus armas y la ha civilizado con sus leyes”, al hilo de este aserto y procurando el mayor rigor se puede
concluir que es de aquel, y no de esta, del que el jurista europeo es deudor.
El resurgir del Derecho Romano se inicia a finales del S.XI y aunque reina gran oscuridad
respecto a sus orígenes, lo cierto es no constituye un hecho aislado y que responde a un
movimiento más amplio y generalizado de revivificación espiritual, que se produce en esta
época y del que es solo un aspecto.
Este resurgir, se suele unir a dos nombres: el Studium generale de Bolonia y la Escuela de los
Glosadores, que floreció hasta el S. XIII.
a) El método de trabajo utilizado fue el mismo que habían usado los profesores de derecho de
las escuelas orientales, el exegético, analizando los textos, en el orden establecido en el
Corpus Iuris, su principal manifestación fue la glosa, una anotación breve hecha en el propio
texto aclarando e interpretando el sentido de las palabras.
b) El fin perseguido por los glosadores no fue el adaptar el Corpus Iuris a su tiempo, sino su
interpretación literal, el intento de conciliar opiniones contradictorias, relacionar textos
dispersos y distinguir lo que era derecho con Justiniano y mero residuo histórico.
B) Orientación ideológica
La labor de los glosadores está presidida por dos ideas. La idea de Imperio, que ven reflejada
en Justiniano y su derecho y la idea de Autoridad, por la que asume el Corpus Iuris, el
carácter de verdad revelada, cuyas posibles contradicciones, solo lo son en apariencia,
debiendo existir siempre una forma de resolverlas. El Corpus pasa a ser el Derecho. Es la
ratio scripta, verdad que adquiere el valor de dogma y, por tanto, indiscutible.
C) Influencia
La Escuela de Bolonia ejerció una notable influencia. A ella acuden estudiantes de Derecho
procedentes de otros países, sus profesores ejercen su magisterio fuera de Italia y unos y
otros difunden, en Europa, su método y el Derecho Romano. Así ocurre en Inglaterra,
aunque por oposición de los juristas nativos y decisión de la autoridad real, se terminara
prohibiendo, la enseñanza y el propio estudio del Derecho Romano, en Francia, cuyo auge,
en las Universidades, motivó, que el papa Honorio III pusiera restricciones a su estudio, la
Universidad de Paris, como único modo de estimular los de teología, en España, donde fue
objeto de estudio universitario y tomado como base en la redacción de las Siete Partidas e
incluso, en la propia Alemania, país no perteneciente al antiguo Imperio Romano.
A finales del siglo XIII y sobre todo en el XIV, nace una nueva orientación en el estudio del
Derecho Romano, que responde al nuevo clima político-espiritual que invade Europa.
La nueva tendencia está representada por la Escuela de los Comentaristas con nombres ilustres
como los de Cino de Pistoia, Bartolo de Sasoferrato del que se dijo que nadie podría ser buen
jurista sin ser bartolotísta y su discípulo Baldo de Ubaldis que en derecho nada ignoraba.
c) Su gran aportación fue elaborar gran parte de las categorías jurídicas, distinciones y
clasificaciones sobre las que todavía se asienta la ciencia jurídica moderna, siendo los
verdaderos padres del método deductivo y de la jurisprudencia de conceptos.
B) Orientación ideológica
C) Influencia
Consecuencia de esta actividad académica fue la recepción del Derecho Romano en casi todos
los países europeos, el nacimiento de una cultura y conciencia jurídica común y la aparición de
un sentimiento de unidad espiritual, asentado en la raíz latina del derecho de los pueblos que
conciben al Derecho Romano como Ius Commune, adaptado a los nuevos tiempos por el
Derecho Canónico, que desempeñará, como se ha puesto de relieve, una función parecida a la
que el Pretor desarrollo en Roma. Este ius canonicum, representa el espíritu del derecho y el ius
civile su cuerpo resultando para la época inseparables.
Esta idea, muy ligada a la de Imperio, va a resultar condicionada, por la decadencia de esta
última y el fraccionamiento político que conllevaba, comportando la aparición de un ius
propium en cada territorio que se opondrá al ius commune. Los comentaristas superan esto
encuadrando aquellas normas en la categoría de ius singulare.
3. EDAD MODERNA: HUMANISMO Y RACIONALISMO
I. El humanismo renacentista y su influencia
La vuelta de los modelos clásicos de Grecia y Roma producido en casi todas las actividades del
espíritu a finales del S.XV y principios del XVI se opera también en el estudio del Derecho
Romano y provoca una violenta reacción conta la obra de los Comentaristas. Sus estudiosos ya
no buscaban, en el Derecho Romano, normas aplicables a la vida práctica, sino perfilar una
verdad histórica, acercándose a las fuentes originarias investigando las esencias puras de sus
instituciones jurídicas. No se quiere la “construcción” de un derecho vigente sino “la
reconstrucción” del derecho del pueblo de Roma.
A) El centro principal, de esta actividad culta fue Francia, de ahí a que se llamara a este
movimiento mos gallicus. Figuras destacadas de la Escuela francesa: Jacobus Cuiacius, Hugo
Donellus y Dionisius Gothofredus.
Esta tendencia humanista resulto breve, ya que la mayor parte de sus cultivadores a la
reforma protestante, tuvieron que abandonarla cuando estallo la persecución de los
hugonotes. Holanda recoge el relevo francés.
B) Pese a que en Italia, Alemania y España no falten representantes ilustres del mos gallicus, no
llega a imponerse, plenamente, y prevalece la orientación comentarista, llamada mos
italicus.
El que en algunos países el Derecho Romano estuviera vigente, como derecho supletorio a que,
en muchos otros, la inercia de los planes de estudio le siguiese dando la enseñanza jurídica un
papel, motivó que se desarrollase el llamado usus modernus pandectarum, que conjugaba su
estudio con el derecho nacional. Esto ocurre, sobre todo, en Alemania, donde existe un Derecho
Romano vivido en la práctica, con peculiaridades propias sobre el que la ciencia jurídica, como
veremos, elaborara el Derecho de Pandectas.
El mos italicus se continúa con el “Derecho actual o derecho de pandectas”, usus modernus
pandectarum y el Derecho Romano vuelve a servir de base para la formación de un derecho
nacional. Se funden, los principios romanos con otros nacionales en un continuo proceso de
adaptación a las circunstancias históricas.
S.XVII-XVIII, surgen nuevas corrientes ideológicas que influirán, notablemente, en la historia del
Derecho en general y del Romano, en particular y que proclaman, en todos los sentidos, la
fuerza ilimitada de la razón y del libre examen. Aquella, deberá actuar deduciendo, lógicamente,
a partir de ciertos axiomas y postulados que no se imponen como dogmas, sino que, a su vez,
resultan libremente buscados por la propia razón.
Consecuencia de este clima y a través de la Escuela de Derecho Natural el estudio del Derecho
se enfoca como expresión de un derecho natural, entendido como derecho común a todos los
pueblos y producto de la razón humana, esto es, que recibe su razón de ser de principios
puramente racionales.
Cuando la Escuela Iusnaturalista se funde con el espíritu de la ilustración, los frecuentes ataques
al Derecho Romano lo ponen en vías de extinguirse, hasta en punto de que, en algunos países,
se interrumpe, por completo, la tradición romanística.
A finales del S. XVIII y principios del XIX, se inicia un movimiento codificador que tendría
importantes repercusiones en la aplicación práctica y en el siguiente destino del Derecho
Romano. Principales causas:
Consecuencia de ello será que, con pocos años de diferencia, se publiquen tres códigos. Él logro
más importante será el Code Napoleón que influirá en todos los que a su zaga se publican por lo
que, con fundamento, se la ha calificado como “Código de exportación”. Sus bases se asientan
en el derecho común, en conexión con el estudio pandectístico del Derecho Romano, formulado
por Domat y, sobre todo, por Pothier.
Estas dos tendencias que vemos se dan en Savigny, influirán, por separado, en los juristas de la
segunda mitad del S. XIX. De un lado, el estudio “historicista” del Derecho Romano y su
evolución, de otro, su estudio “dogmático” para la aplicación práctica de sus normas.
A) La dirección dogmática está representada por la llamada Pandectística, que va a implicar la
última gran manifestación de la vitalidad del Derecho Romano para construir un sistema
jurídico en un ambiente tan distante de la antigua Roma. La Pandectística, procede a una
total reelaboración del Derecho Romano, que terminara por convertirse en un derecho
abstracto. Su cenit lo alcanza con la publicación del Código civil alemán a través del cual el
Derecho Romano, transmitirá su savia al Derecho Civil. Los continuadores de esta dirección
dogmática serán, los actuales civilistas, que representan, si se nos permite, esta corriente
“positivista” del Derecho Romano.
B) Se produce otra tendencia cuya finalidad será la vertiente histórica de este y que tomando
como adelantada referencia la edición crítica del Digesto de Mommsen encontrará sus más
solidadas bases: en las obras de Lenel sobre el sistema de acciones del Edicto y de la
Jurisprudencia romana, en el estudio de Gradenwitz sobre la crítica de interpolaciones y en
el trabajo de Mitteis sobre la aplicación de los principios romanos al derecho de las
provincias. Obras que van a sentar los fundamentos de la nueva dirección, llamada,
Neohumanismo y cuyos seguidores serán los romanistas del S. XX.
Este ejercicio del derecho no depende, solo, de la voluntad de su titular, sino también de la colaboración de
otras personas. Así, el dueño de algo no lo podrá disfrutar, sin un respeto, abstención o no injerencia de los
demás. Lo deseable es que tal colaboración se preste de forma voluntaria pero el problema se plantea si no
sucede. Entonces es necesario establecer unos medios que protejan aquel derecho subjetivo y ello
compete al Derecho Procesal. Veamos cuales fueron estos medios y la larga evolución de la tutela de los
derechos subjetivos, cuyo inicio es la autoayuda y su fin, la intervención de la civitas.
I. Esfera Penal
Fases:
4) La de una composición legal obligatoria lo que, comporta que toda violación de un derecho
subjetivo se repare mediante la entrega de una suma de dinero al perjudicado.
En la esfera civil es más difícil precisar la violación de un derecho subjetivo, ya que, antes, hay
que determinar si existe o no. Así, primero, se empieza a someter al acto de justicia privada a un
control ritual y luego se obligará al perjudicado a que acuda al Pretor. Se consagra, el principio
de que nadie puede tomarse la justifica por su propia mano.
Esta evolución no implica el total cese de casos de justicia privada pero su ámbito será en
relación inversa al grado de desarrollo social y de la administración pública de justicia.
2. LA ACCIÓN EN GENERAL
La palabra actio, de agere, equivale a acción y, hoy, se suele definir: como el medio que el Estado ofrece a
los particulares para la defensa de sus derechos.
Partiremos de ideas procesales modernas y veremos hasta que punto pueden proceder o ser conocidas por
el Derecho Romano. Nos centraremos en dos puntos: los sentidos de la palabra acción y su relación con el
derecho subjetivo.
I. La acción y sus aceptaciones
a) En sentido formal se entiende por acción, el instrumento que abre las puertas de un
proceso, sin perjuicio de que quien lo utilice tenga o no razón. Es el acto tendente para
conseguir, en juicio, una sentencia favorable.
B) En el Derecho Romano, no hay una acción, sino pluralidad de acciones y su sentido cambia a
lo largo de su historia. Cabe indicar que en las acciones que protegen los derechos
reconocidos por el ius civile predomina el concepto de acción en sentido formal, pues su
procedimiento, las legis actiones, determina una serie de gestos y ritos, exigidos por la ley
para defender el propio derecho, en cambio, en las acciones que nacen para proteger meras
situaciones de hecho predomina el concepto de acción en sentido material, ya que la actio
se usa como contenido de una reclamación, que al ser ejercido con éxito comportara un
derecho.
A) La conexión entre acción y derecho subjetivo es tema que ha preocupado por igual a
procesalistas y civilistas. Se ha dicho que la acción es el mismo derecho subjetivo o uno de
sus elementos. También que el “actuar” en juicio para defender un derecho es un derecho
nuevo, posterior y distinto, del que se quiere que se reconozca y proteja.
B) En Derecho Romano, solo haremos dos observaciones, derivadas: una del concepto de
acción legado por Celso y otra, de la distinción entre acciones civiles y honorarias.
a) Celso, define la acción como: el derecho de perseguir en juicio lo que se nos debe.
Concepto muy discutido, que: por un lado, parece circunscrito a uno solo tipo de acción,
las personales excluyendo a las reales y que, por otro lado, la configura como un derecho
que corresponde a una persona para hacer efectiva una facultad por lo que la idea actual
de “pretensión” parece coincidir con la romana de actio in personam.
b) Según la distinción acciones civiles y pretorias, cabe resumir diciendo que en aquellas el
derecho precede a la acción y en éstas la acción al derecho.
A) Por su origen hay acciones civiles y pretorias, que, a su vez, son: in factum, útiles, ficticias o
con transposición de personas.
a) Las actiones in factum indican que el Pretor tutela una situación de hecho hasta
entonces sin protección jurídica.
b) Las ficticias, comportan que se ordena al juez tenga un hecho como existente o al revés.
Son un recurso técnico-jurídico que utiliza el Pretor en virtud de su Imperium.
c) Las acciones útiles son aquellas en las que el Pretor extiende el ámbito de aplicación o la
legitimación para el ejercicio de acciones civiles a otros supuestos análogos o a personas
distintas de las que en rigor y origen podían hacerlo. La intervención de los
jurisprudentes al fijar estas analogías y extensiones será decisiva.
d) Las acciones con transposición de personas son las que, siempre con un fin justo, se
dirigen contra una persona determinada y la condena recae sobre otra.
a) Reales.
b) Personales según tutelen derechos de una u otra naturaleza. En suma: las actiones in
rem tutelan derechos sobre las cosas, de ahí su nombre, se dirigen contra ellas y ejercen
contra “todo” el que las tenga impida o limite el derecho de su titular y las actiones in
personam tutelan derechos de crédito, obligación o personales y se dirigen “solo” contra
una persona concreta y determinada que nos está obligada.
C) Por el arbitrio otorgado, o no, al juez para fijar el contenido de la sentencia, las acciones
pueden ser:
b) De buena fe, el juez, tiene que convertir en certum, lo que en principio es un incertum,
gozando de un amplio poder discrecional, para poder condenar al demandado a todo lo
que deba dar o hacer con arreglo a la buena fe.
b) Perpetuas, no están sujetas a plazo alguno y por lo común son las civiles. En el ius
novum, las acciones que no tengan fijado un plazo se entienden prescritas a los treinta
años y a ellas se aplica el termino perpetuas.
F) Por la persona legitimada para interponerlas y el interés protegido, las acciones pueden ser:
Procedimiento, la ordenación y tramite de los distintos actos procesales, que se inician con el
ejercicio de una acción y finalizan con una sentencia.
En Derecho Romano también cabe distinguir entre procedimiento penales, seguidos para la
persecución de los delitos públicos y civiles usados para tutelar los derechos privados y
perseguir los delitos privados.
o El 1º propio del ius civile, son las Legis Actiones, Acciones de la Ley.
o El 2º, vinculado al ius honorarium, el Agere per formulas, Formulario.
o El 3º, propio del ius novum y precedente del nuestro actual, el Extraordinario.
El ordo iudiciorum privatorum, se caracteriza por una bipartición procesal, o sea, sustanciarse en
dos fases. Una primera, in iure, ante el Magistrado, que representa la intervención pública y
expresa la soberanía popular en las controversias privadas y una segunda, apud iudicem, ante el
Juez, particular que actúa como árbitro y deberá emitir su opinión en el proceso para el que es
nombrado.
La cognitio extra ordinem se sustancia en una sola fase y ante una misma persona, que ejercerá
las funciones que, en los procedimientos del ordo, por separado, desempeñaban el Magistrado
y el Juez, de ahí que le denominemos “Magistrado-Juez”. Intervendrá, desde la comparecencia
de las partes hasta la resolución del litigio y, al ser ya funcionario, su sentencia será apelable
ante un órgano superior.
Hoy los términos magistrados y juez son sinónimos, en Roma designan personajes diferentes. En
el ámbito procesal, si usamos la palabra Magistrado nos estamos refiriendo al titular de la
iurisdictio y en concreto, al Pretor, que encarna a la autoridad en los litigios privados.
A) La iurisdictio significa, en sentido literal: “decir lo que es derecho” y en otro, más técnico: la
facultad o poder de instaurar un procedimiento y fijar los términos del litigio. Festo, resume
su contenido en tres palabras, “Doy”, “Digo” y “Resuelvo”.
C) Cuando existen varios órganos con Jurisdicción, el criterio para determinar su Competencia
será el Fuero. Este, en principio, será el pactado o convenido por las partes. En general, se
determina por el origen o domicilio del demandado a elección del actor y en particular, en
los contratos, por el lugar de su celebración o cumplimiento, en los delitos, por el lugar de su
comisión y en los litigios sobre inmuebles, por el lugar donde se encuentre.
II. Jueces
El Juez es un particular, sin conocimientos jurídicos, al que el Magistrado encarga “como jurado”
dar su opinión sobre un concreto asunto. Por ello, es frecuente, se asesore por un iuris prudens,
sin que le vincule. Se elige por acuerdo de las partes y, en su defecto, por sorteo entre los cives
que figuraban en una lista oficial, conociéndose a las partes un derecho limitado de recusación.
Paulo recuerda que no todo el mundo puede ser Juez, pues hay ciertos límites establecidos por
la ley, por la naturaleza o por las costumbres.
Su función es la iudicatio: facultad de dictar sentencia. Para lo que, como actos previos deberán
comparecer las partes ante él, reproducir sus pretensiones y aportar las pruebas pertinentes. Su
opinión será inapelable.
III. Magistrados-Jueces
En el procedimiento extra ordinem, cesada la distinción entre las dos fases, ante el Magistrado y
ante el Juez el nuevo funcionario, Magistrado-Juez, ejercerá la iurisdictio y la iudicatio y su
sentencia será recurrible ante un órgano superior.
Son partes de un proceso las personas que en el litigan con el fin de obtener una sentencia
favorable. Su número, será el de dos, puesto que, no puedo litigar contra mí mismo. Se llama
actor o demandante al que ejerce la acción y demandado aquel contra quien se ejerce.
Por lo común, entre las partes, existe una contraposición de intereses. Sin embargo, esto no
ocurre cuando se ejercen acciones divisorias, ya que a través de ellas solo se pretenderá dividir
una herencia una cosa común o proceder a un deslinde de fincas y los intereses de las partes
serán coincidentes, convergentes o al menos yuxtapuestos.
Las partes han de tener capacidad y legitimación. Usemos, la contraposición género y especie.
Capacidad es la aptitud para poder ser parte en un procedimiento y legitimación la aptitud para
poder ser parte en un proceso.
V. Representantes
Las partes, por lo general, actúan por si, pero, pueden hacerlo, a través de otras personas. En
este caso, se puede distinguir entre el Cognitor, cuyo nombramiento se hace ante el Pretor y la
otra parte, con palabras y mandato expreso y el Procurator, administrador de los bienes de una
persona, en cuyo nombramiento no se dan, tales requisitos de forma. Se va produciendo un
acercamiento entre esas figuras y, con Justiniano, solo existe el Procurator, antecedente
inmediato de los procuradores de los tribunales de hoy.
Intervienen en el proceso también: dentro del ordo, los juristas en función de asesoramiento y
los oradores, en debates orales y prueba y los abogados asumirán ambas funciones.
Tema 9
El procedimiento de las legis actiones, acciones de la Ley
1. IDEAS GENERALES
I. Denominación y concepto
A) Gayo, da dos posibles razones, de su denominación. Dice: Las acciones que usaban los
antiguos se llamaban acciones de la ley: bien por que procedían de las leyes; bien porque se
amoldaban a los términos de las leyes y por esta razón debían cumplirse con el mismo rigor
que las propias leyes.
II. Vigencia
A) El origen del procedimiento de las legis actiones se remonta a la época arcaica. Constituye, la
forma más antigua de enjuiciar y la primera manifestación de la justicia privada, bajo el
control y dirección de la autoridad.
B) Su decadencia se inicia, cuando una Lex Aebutia empieza a reconocer, de modo oficial, la
validez de algunos de los procesos que venían realizándose ante el Pretor peregrino,
basados en su Imperium y a través de breves escritos en donde se concretaba la naturaleza
del derecho alegado.
C) Su extinción se produce con Augusto y sus leges Iuliae de los juicios públicos y de los juicios
privados.
III. Caracteres
Las legis actiones en general: es el procedimiento propio del Ius civile; es un iudicium legitimum
y pertenece al llamado ordo iudiciorum privatorum. De este triple carácter, se desprenden, en
particular, las siguientes notas:
A) Por ser el procedimiento propio del Ius Civile, no debería extrañar que las características de
este se manifiesten en aquel. Así, su arcaísmo, en la remisión, frecuente, a la autoayuda; su
inflexibilidad, rigidez y formalismo, en tener que acomodarse las partes, estrictamente, a las
palabras precisas establecidas, ya que el mínimo error, como recuerda Gayo, comportaba la
pérdida del litigio; su carácter patriarcal, en que solo pueden ejercerse por los patresfamilias
y su exclusivismo, en ser, únicamente, asequibles a los cives, al ser ius civitatis.
C) Por pertenecer a la ordenación de los juicios privados presenta una bipartición personal en
la que Magistrados y Juez, ejercerán la iurisdictio y la iudicatio y siendo el Juez, un particular,
su opinión no podrá ser apelada.
IV. Clases
Según Gayo, se accionaba por la ley de cinco modos: por apuesta sacramental, por petición del
juez, por emplazamiento, por imposición de la mano y por toma de prenda. Las tres primeras, se
las llama “contenciosas”, y las dos últimas “ejecutivas”.
Partes:
Citar en juicio de vocatio vocación, llamada e in ius, ante el Magistrado, según Paulo, es citar
para probar un derecho, o sea, la llamada del actor al demandado para que acuda ante el
Magistrado. Es un acto de naturaleza privada que debe cumplir por sí mismo el actor. Ante la
posible oposición del demandado, el actor podrá “echarle mano” manus iniectio.
C) Litis contestatio
Las partes, ahora, “actúan” ante el Magistrado y realizan las declaraciones solemnes y gestos
rituales propios del tipo de acción de ley ejercitada. Estas declaraciones y gestos se acreditan
antes testigos; tal acto formal se llama litis contestatio e implica una especie de convenio
arbitral, por el que acuerdan someterse a la decisión del Juez que se designe. Sus principales
efectos son: fijar los límites de la controversia y consumir la acción. De Gayo, se desprende
ser: (cosa juzgada) res iudicata.
D) Designación de Juez
La designación del Juez es por acuerdo de las partes o, en su defecto, sorteo, sortitio. El
Magistrado refrenda la designación y otorga al designado el poder y mandato de juzgar.
II. Fase ante el Juez -apud iudicem-
b) A continuación, tiene lugar la prueba de los hechos alegado por las partes. En ella rigen
estos principios: la carga de la prueba debe recaer sobre los hechos, el Juez no tiene
obligación de investigar o proponer otras pruebas y el Juez está sometido, en ciertos
casos, a reglas determinadas a la hora de valorar las pruebas.
c) Los principales medios de prueba son las declaraciones de las partes y de los testigos,
ambas reforzadas bajo juramento.
B) La Sentencia y su ejecución
El Juez deberá jurar que falla conforme a derecho y según los hechos que estime verdaderos
y probados. Al ser un particular podrá acudir al consejo, consilium de los iuris prudentes. Si,
pese a ello, no llegara a formarse una opinión, podrá renunciar al mandato de juzgar que
recibió del Magistrado, siempre que jure dicha circunstancia nombrándose nuevo Juez e
iniciándose, otra vez, ante éste, la fase apud iudicem. Si se ha formado opinión su contenido
deberá acomodarse a los propios términos de la legis actio planteada.
A) Consiste en dilucidar quien es el perdedor y, por ello, tiene que pagar una apuesta.
B) Según Gayo, es general y se ejerce cuando la ley no prevé, que se reclame de otra forma.
C) Dos modalidades:
D) Los ritos de la Legis actio sacramento in rem, tomando como ejemplo la reclamación de la
propiedad de un esclavo, los refiere Gayo y, en resumen, son:
3) Intervención del Magistrado para evitar que el litigio se zanje por la fuerza, ordenando el
cese de la aparente lucha.
4) Breve diálogo entre las partes que termina provocando una apuesta.
5) Atribución interina de la cosa, por el Pretor, a la parte que ofrezca mejores garantías de,
entregarla, con sus frutos, al vencedor de la apuesta.
II. Acción de ley por petición de juez o arbitro, legis actio per iudicis arbitrive postulationem
Su fuente es Gayo 4, 17a. Su aplicación: según las XII Tablas, para reclamar deudas pecuniarias,
derivadas de promesa verbal solemne y para los juicios divisorios de herencia y según la lex
Licinia para dividir una cosa común. La opinión más fundada, mantiene que se nombraría Juez
en el caso de promesa, y arbitro en el de los juicios divisorios, en los que los intereses de las
partes no se contraponen y sí convergen. Su ritual, ante el Magistrado, era muy simple y, en el
primer caso tras un breve dialogo de las partes y no reconocer la deuda el demandado, se
terminaba solicitando que el Pretor nombrara un Juez.
B) De origen más reciente se discutió su porque al contar ya con las dos anteriores acciones de
la ley para pedir lo que se nos debe.
C) Tiene carácter abstracto, pues el actor, ahora, no indica la causa por la que reclama.
D) Su aplicación es:
a) Según una lex Silia la reclamación de cantidades determinadas de dinero, certa pecunia.
b) Según una lex Calpurnia cualquier objeto determinado.
E) Su ritual sencillo consiste en que actor emplaza, in iure, a reo, para elegir Juez a los 30 días
siguientes.
IV. Acción de la ley por aprehensión corporal, legis actio per manus iniectionem
Tiene por objeto conseguir del Magistrado autorización para ejecutar una sentencia,
procediendo contra la persona física del condenado. Es, de carácter ejecutivo y su origen debió
ser antiquísimo según se desprende de su ritual, que reviste todos los rasgos propios de una
época en la que imperaba la defensa pasiva. Su régimen, establecido por las XII Tablas, del que
Gayo nos informa, en resume, es el siguiente:
1º) Sentencia no cumplida en el plazo de 30 días señalado por la Ley de las XII Tablas.
2º) Comparecencia de las partes ante el Pretor, declaración solemne del ejecutante sobre su
derecho e imposición de su mano sobre el ejecutado.
4º) No siendo discutida, entrega por el Pretor de la persona del ejecutado al ejecutante que será
llevado a casa de éste, donde permanecerá 60 días.
Las XII Tablas precisan la situación y vicisitudes del ejecutado desde este momento. En la
práctica, se admitió, desde antiguo, que el deudor quedará en poder del acreedor, en situación
de semiesclavitud redimiendo con su trabajo, la deuda, situación que desaparecerá, por una lex
Poetelia Papiria de nexis.
V. Acción de la ley por toma de prenda, legis actio per pignoris capionem
A) Consiste, en que el acreedor podía tomar los bienes del deudor hasta cobrarse su crédito, sin
previa condena.
D) Los casos en que procede superan el ámbito del derecho privado y son más propios del
público.
E) Respecto a sus formalidades se sabe, que, se utilizaban ciertas palabras al apoderarse de los
bienes del deudor, no se realizaba in iure, podía ejercerse, en ausencia del reo y en día
inhábil motivos por los que se discutió su carácter de acción de la ley.
Tema 10
Procedimiento formulario
1. IDEAS GENERALES
I. Denominación y concepto
El agere per formulas es el procedimiento propio del derecho clásico y recibe este nombre por el
papel relevante que en él juega un breve escrito, formula, que resume los términos de litigio y el
Magistrado remite al Juez, como instrucción, que le sirva de pauta para emitir su sententia.
II. Vigencia
Su génesis, se vincula al Praetor pregrinus, su aplicación a los cives, aunque solo en ciertos
casos, a una Lex Aebutia y su extensión a toda clase de reclamaciones con la consiguiente
derogación de las legis actiones, a dos leges Iuliae, de Augusto.
III. Caracteres
Caracteres del agere per formulas: Aplicarse a controversias entre extranjeros o entre éstos y
ciudadanos romanos, basarse en el Imperium del magistrado y pertenecer a la ordenación de los
juicios privados, ordo iudiciorum privatorum. Esta característica se mantendrá siempre, no las
otras dos, pues se terminará usando para dirimir litigios entre los propios cives y por las leges
Iuliae, se integrará en el ius civile.
2. ESTRUCTURA DE LA FÓRMULA
I. Nombramiento de Juez o tribunal
II. Intentio
Es la parte más importante de la fórmula y en ella se expresa la pretensión del actor o, como
dice Gayo 4,41, este refleja su deseo. Aparece tras el nombramiento de juez y se presenta como
una hipótesis a probar. Se inicia con las palabras: “Si resulta probado” y su redacción cambia,
según el tipo de acción. Si es personal figurara, después el nombre del demandado y la cantidad
reclamada y si es una acción real se precisará el objeto reclamado, pero no el nombre del
demandado, que poco importa y no aparecerá hasta la condena, condemnatio.
La intentio, puede estar basada en el ius civile o en un hecho al que el Pretor ha prometido
protección. La intentio in ius concepta puede ser, a su vez, certa o incerta. Es certa si el objeto
del derecho en litigio está fijado en la propia formula y no requiere posterior estimación. Es
incerta, cuando su contenido recae sobre una prestación indeterminada, genérica o abstracta
que, después, se tendrá que precisar ante el Juez. En tal caso deberá constar la causa por la que
se reclama.
III. Demonstratio
La Demonstratio es la parte de la fórmula que explica la causa por la que se reclama. Constituye
un antecedente del que derivará la pretensión del actor y la mayoría de las veces va implícita en
la intentio. Se manifiesta, externamente, solo, en casos de intentio incerta, aludiendo, no a la
restitución de un objeto o al pago de una cierta cantidad de dinero, sino a “todo lo que debe dar
o hacer según la buena fe”
Matiza Gayo, se inserta al principio de la fórmula y se inicia, con la partícula “puesto que”
seguida de un verbo jurídico “vendió” “depositó”.
IV. Condemnatio
Tiene carácter pecuniario por lo que, aunque pidiéramos, una cosa determinada, el juez no
condena al demandado a la entrega de la misma cosa, sino que tras su estimación le condenan a
la suma de dinero. Para obviar tal inconveniente surgió la llamada cláusula arbitraria por la que
se subordina el pago de la cosa a que “voluntariamente el demandado no la quiere entregar”.
V. Adiudicatio
La parte de la fórmula que permite al Juez adjudicar algo a alguno de los litigantes. Figura tras la
demonstratio, solo se dan en los juicios divisorios y, dice Gayo 4,42, en todos ellos se expresa,
así: “Adjudica todo lo que se deba adjudicar”. Tiene valor constitutivo de derechos, y es un
modo de adquirir la propiedad.
VI. Exceptio
Consiste en una alegación del demandado que, de ser cierta, paraliza la pretensión del actor.
Todas las excepciones se redactan en forma negativa a lo que afirma el demandado y colocan
entre la intentio y la condemnatio. La sentencia condenatoria se somete, a doble condición: que
resulte probado lo que dice el actor y que no lo sea lo que dice el reo.
Las excepciones: Por su origen, dice Gayo, 4, 118, unas las otorga el pretor y otras las propone
en su edicto y por sus efectos, pueden ser perpetuas o perentorias y temporales o dilatorias
según, como sus nombres indican, tengan eficacia perpetua y neutralicen, definitivamente, la
acción como la excepción de miedo, exceptio metus, o de dolo, exceptio doli o tengan vigencia
temporal como el plazo de no pedir durante cinco años pues, como dice Gayo, acabado el plazo
no ha lugar la excepción.
El actor puede “replicar” a la exceptio del demandado. Este “duplicar” a la Replicatio del actor,
que, también, podrá “triplicar” a la Duplicatio del demandado, y así sucesivamente.
VIII. Praescriptio
Limita el objeto del litigio, concreta la reclamación y evita los efectos consuntivos de la litis
contestatio. Va al inicio de la fórmula y, en el fondo, es una “advertencia” al Juez, para que, al
dictar sentencia, tenga en cuenta ciertas circunstancias, que, de no hacerlo, harían aquella
injusta o, al menos, dañosa para alguna de las partes.
Se producen los mismos trámites que en las legis actiones, a los que precederá la comunicación
de la fórmula que el actor debe hacer al futuro demandado.
A) Editio actionis
El actor, antes de citar en juicio ha de comunicar al demandado la acción que va a ejercer. Tal
notificación extraprocesal le advierte de su propósito, y puede hacerse de distintas formas.
De incumplirse este deber informativo, el Pretor podrá conceder contra el actor y en favor
del reo una acción por este hecho.
B) In ius vocatio
La citación en juicio sigue siendo un acto de naturaleza privada, aunque, en ciertos casos,
respaldado por el Pretor. La negativa del demandado a presentar fiador dará lugar a una
actio in factum, su ocultación dolosa, al embargo de todos o alguno de sus bienes y el
persistir en ella, a la venta de aquellos o de este.
Según Ulpiano D.2,4.4 y 4: hay personas que no pueden citarse en juicio: por su incapacidad,
por razón de su carga o, simplemente, por la inoportunidad del momento en que se
pretende y algunas otras, para las que se exige previo permiso del Pretor por el parentesco o
patronato que les une con el actor.
C) Comparecencia in iure
En casos especiales el actor, previa autorización del Pretor, puede deferir (ofrece) al reo, un
juramento, que comporta renunciar a la acción si esta jura que nada debe. Si lo jura, queda
absuelto. Si prefiere no hacerlo, podrá devolver el juramento al actor. Entonces, el
juramento de este equivaldría a una sentencia favorable y la negativa a hacerlo a que el
demandado venciera en la litis. El iusiurandum es, necesario pues no cabe resistirse a él, so
pena de incurrir en el embargo de todos los bienes y decisorio pues su uso implica en fin del
proceso.
D) Litis contestatio
La litis contestatio es, el acto central del proceso en el que se fijan, definitivamente, los
límites del litigio y se pone fin a la fase in iure.
Tras la litis contestatio y obtención de la fórmula, acaba la fase in iure y empieza la fase ante el
Juez. Sus trámites, son igual que en las legis actiones:
Ante el Juez, y tras la exposición y defensa orales de las tesis de las partes, se procede a la
prueba de los hechos alegados por ellas.
o El dispositivo, por el que Juez se tiene que limitar a las pruebas aportadas por las
partes
o El de la libre valoración de ellas.
4. LA SENTENCIA
I. Caracteres y Efectos
A) Caracteres:
2) Será condenatoria o absolutoria, lo que no excluye que, en ciertos casos, según el tipo de
acción, tenga carácter declarativo o constitutiva.
B) Los efectos:
El actor victorioso deberá solicitar al Pretor, después de 30 días de haberse dictado sentencia, su
ejecución concediéndole este la acción de lo juzgado, actio iudicati, a la que el vencido podrá
oponerse o no. Si se opone, tiene lugar un nuevo proceso, cuya pérdida, si es por resistencia
injustificada, hará crecer al doble el valor del litigio. Si no se opone, se siguen los trámites de la
actio iudicati, cuya ejecución presenta una triple modalidad, pues puede recaer, sobre la
persona del condenado, la totalidad de su patrimonio o algunos de sus bienes.
a) La ejecución personal comportará los actos propios de la manus iniectio.
b) La ejecución de todo el patrimonio del condenado tiene ciertas analogías con los juicios
universales de hoy, de concurso de acreedores, por suspensión de pagos y quiebra e
incluso intervención de un Síndico.
1) Puesta en posesión de los bienes y publicación. Se inicia con la puesta del ejecutante en la
posesión de los bienes del ejecutado, para su conversación y su publicidad por medio de
anuncios.
2) Nombramiento del síndico. El Pretor convoca a los acreedores y les autoriza para elegir a un
representante similar a nuestro síndico actual, para que prepare las condiciones de venta de
los bienes, que requerirán aprobación, de nuevo, intervención pretoria y publicidad.
3) El siguiente paso es la venta de los bienes en el día señalado y pública subasta, al postor que
ofrezca pagar a los acreedores, un mayor porcentaje de sus créditos.
Para combatir las enajenaciones fraudulentas del ejecutado, el Pretor se valió de: la restitución
por entero y de un interdicto llamado fraudatorio. Justiniano, los refundirá en una acción, actio
Pauliana que permite revocar los actos hechos por el deudor en fraude de los acreedores.
El deudor insolvente, no culpable, recuerda Ulpiano D.42,3,8 podrá hacer cesión de sus
bienes evitando la bonorum venditio, la nota de infamia que comportaba y gozando del
beneficium competentiae.
La estipulación es un contrato verbal, que se perfecciona por medio de una pregunta y una
respuesta. Es pretoria: si se hace ante el Pretor, por su mandato y en los casos y forma previstos
en su edicto, sin que se pueda alterar por las partes. En resumen, en ella: actúa el actor como
estipulante, el demandado como promitente y este promete pagar a aquel cierta suma de
dinero si se produce determinado suceso.
Las missiones in possessionem son resoluciones del Magistrado por las que se autoriza a alguien
a entrar en la posesión de una cosa o de un patrimonio de otro.
Su fin, es doble: por un lado, forzar a quien la sufre a hacer algo y, por otro, defender los
intereses del solicitante. Es, una medida coactiva de garantía, provisional e interina, que se
aplica a múltiples casos, con diferente origen, extensión, facultades y efectos.
Son decisiones del Magistrado, por las que restablece una situación jurídica y se deja sin efecto
un acto valido, con arreglo al ius civile, pero contrario a la equidad que produce un daño injusto.
Es un remedio extraordinario que para aplicarse exige: un acto válido según el ius civile, un
perjuicio o lesión, derivado de éste, que se estima injusto, no existir otro medio jurídico para
reparar el daño sufrido y una iusta causa, según el Edicto del Pretor o que, a juicio de éste, lo
fuera.
Son iustae causae recogidas en el Edicto: la edad, la ausencia justificada, la capitis deminutio, el
fraude de acreedores y el miedo, el dolo o el error, sufridos por el solicitante.
Perdida la restitutio in integrum y concedida por el Magistrado, este otorgará al solicitante las
necesarias acciones para neutralizar los efectos del acto producido. Estas acciones rompen,
rasgan y destruyen tales efectos, considerándose, por la ficción: “como si el negocio no se
hubiera realizado”.
Los Interdictos son órdenes del Magistrado, a instancia de parte, para provocar cierta actividad
o impedir determinada conducta.
Estas órdenes tienen carácter provisional, ya que el Magistrado no entra en el fondo del asunto
y tienden, en general, a mantener la paz y seguridad en las relaciones privadas y, en particular, a
hacer respetar la apariencia jurídica de ciertas situaciones.
A) Prima divisio, por el carácter de la orden del Pretor los interdictos son: prohibitivos
restitutorios y exhibitorios.
B) En base a la posesión de la que los interdictos son su principal medio de defensa, alude a
una sequens divisio según sean de: adquirir, retener y recuperarla.
o Simples, ocurre con los restitutorios y exhibitorios, en que se atribuye a cada parte el
papel de actor y demandado.
o Dobles, en los que retener la posesión, en los que las dos partes se pueden
considerar, a la vez, actores y demandados.
El destinatario puede acatar la orden del Magistrado o resistirse a ella por considerarla
infundada. En este caso, la actuación del Pretor solo sirve de base y preparación a un
procedimiento judicial posterior, lento y complejo, en el que se dilucidará si, en realidad, se
ha producido o no desobediencia al magistrado, para lo que, antes, habrá que determinar la
veracidad de los hechos alegados por el solicitante.
Tema 11
Cognitio extra ordinem
1. IDEAS GENERALES
I. Denominación
La cognitio extra ordinem es el procedimiento propio del derecho imperial y su nombre refleja
que su conocimiento y trámites se producen al margen o fuera de la ordenación de los juicios
privados.
II. Origen
1) Que pueda sancionar, jurídicamente, una serie de deberes que hasta entonces solo
tenían un contenido moral y su cumplimiento quedaba a la libre voluntad de las
personas afectadas por ellos. Estas reclamaciones, pasarán a ser “conocidas” y
“resueltas”, en una sola etapa, por el propio Príncipe o un delegado suyo como
Magistrado-Juez.
1) Que en las imperiales no hay vestigios seguros de haberse usados el agere per formulas y
sí otro procedimiento sustanciado, todo él, ante el gobernador y similar al que, en Roma,
utiliza el Príncipe y sus delegados.
De todo ello resulta que, en Roma, en Italia y en las provincias se va configurando un nuevo
procedimiento con cierto carácter de unidad y que, en origen, “extraordinario”, terminará
siendo, en época postclásica, “ordinario” al ser el único sistema procesal en uso. Su
implantación oficial, de ire, se produce al suprimirse el procedimiento formulario, por una
constitución de Constancio y Constante.
III. Caracteres
1) El Procedimiento, se sustancia en una sola fase, y una misma persona instruye, conoce y
resuelve el asunto. Al corresponderle las dos funciones. Iurisdictio y iudicatio le llamamos
uniendo los dos nombres: Magistrado-Juez.
2) La Administración de justicia pasa a ser función del emperador. Es él quien otorga protección
jurídica a través de funcionarios que actúan como sus delegados. Ello comporta: la existencia
de una escala burocrática imperial, que la sentencia emitida pueda recurrirse ante otro
funcionario de rango superior, el devengo de unos gastos procesales que soportarán las
partes y el nacer, en suma, una justicia retribuida.
3) El Magistrado-Juez tiene un gran poder discrecional, con el consiguiente cese del formalismo
típico anterior y la flexible adaptación del proceso a las conciertas exigencias del caso.
4) Las Partes tienen el carácter de súbditos y al estar sujetas al poder del Magistrado-Juez, es
innecesario el sometimiento expreso a su decisión. Por ello, al ser este el principal fin de la
litis contestatio, aunque, en la forma, se mantiene, deja de ser el acto central del proceso y
se diluye.
5) Los Trámites procesales, están dominados por la escritura. Se levantan actas de sesiones, la
demanda y su contestación son por escrito y prevalece la prueba documental sobre la
testifical.
La citación del demandado deja de ser acto de carácter privado y de combinarse la actuación del
demandante y del Magistrado-Juez. A mitad del siglo V se impone el procedimiento “por libelo”.
En el centraremos nuestra atención, apreciando, en su inicio, tres momentos:
1) El Actor, por escrito, y con las correspondientes copias, presenta el llamado libelo de
emplazamiento, libellus conventionis. En él, solicita protección jurídica y expone los hechos y
los fundamentos de derecho en que basa a su pretensión. A este escrito, acompaña una
petición para que se deécurso al proceso, se traslade una copia del libelo al demandado y se
le cite para comparecer ante el Magistrado-Juez, con la triple promesa: de llevar a cabo la
litis contestatio en el plazo máximo de dos meses, seguir el proceso hasta su fin y abandonar,
si es vencido, los gastos procesales.
Asumido, por las partes, el compromiso de comparecer ante el tribunal, pueden incumplirlo.
Esto, en contra de lo que ocurría en el agere per formulas, no impedirá que pueda dictarse
sentencia. Los tres posibles supuestos:
A) Si el actor no comparece en el plazo en que se obligó a trabar la litis contestatio y 10 días:
deberá abonar al demandado los gastos procesales producidos y este podrá optar entre: que
se le revele de participar en el proceso o, exigir que se cite al actor por edictos. Si pese a ello
no comparece, transcurrido un año, podrá seguirse el proceso sin él y fallarse a tenor de las
conclusiones del demandado.
C) Si las dos partes comparecen se inician los debates orales en que reproducen, por su
advocati, las alegaciones antes formuladas en sus respectivos libelli.
B) Sus tradicionales efectos se diluyen y desparraman entre: la conventio, el primer debate oral
contradictorio y la propia sentencia.
1) La confesión de las partes sigue versando sobre hechos y puede limitarse a alguno de los
alegados por el actor o recaer sobre su totalidad.
3) Las interogationes in iure, aunque menos difundidas, siguen usándose para asegurar la
legitimación del demandado ante el Magistrado-Juez.
1) La prueba documental adquiere importancia, no solo por influjos orientales, sino por la
creciente desconfianza ante los testigos. Entre los documentos, ya se puede diferenciar
entre públicos y privados y, en aquellos, distinguir entre: los redactados por funcionarios
y oficiales públicos, los que tienen la facultad de redactar actas y los confeccionados por
quienes ejercen una tarea similar a la de los notarios de hoy. Los documentos privados
se redactan por los propios particulares y si firman, al menos, tres testigos, alcanzan un
valor parecido al de los públicos confeccionados por los tabelliones.
3. LA SENTENCIA
I. Caracteres generales
1) La sentencia, por ser funcionario quien la emite, deja de ser simple opinión de un particular
y se convierte en lo que hoy llamaríamos un “acto estatal”. No obstante, si el Magistrado-
juez no “ve clara la solución”, a diferencia de lo que ocurre en nuestro derecho, podrá elevar
todo lo actuado a otro funcionario de superior rango lo que constituyó el llamado
procedimiento de relación o consultivo.
3) El contenido de la sentencia debe hacer expresa referencia a las costas procesales, que
sufragará el Magistrado-Juez en caso de omisión. Puede ser absolutoria o condenatoria y, en
este caso, tener carácter total o parcial e, incluso, darse contra el propio actor.
A) Fundamento, es, según Ulpiano D.49,1,1, corregir la injusticia y la impericia de los jueces,
aunque a veces sirve para empeorar sentencias bien dadas ya que no siempre falla mejor el
último que pronuncia la sentencia.
B) Trámites:
3) Ante el funcionario superior, tiene ligar un nuevo proceso por lo que más que un
auténtico recurso, en el que se dilucida si el derecho ha sido o no bien aplicado, es una
segunda instancia en la que la nueva autoridad puede proceder al examen total de la
causa y dictar sentencia en los más amplios términos y las partes, también, formular
nuevas alegaciones y aportar otras pruebas.
4) Recurrida la sentencia, la apelación debe sustanciarse en un plazo, que osciló entre uno y
dos años. La incomparecencia del apelante hará que decaiga en su derecho y que la
sentencia sea firme. La del apelado que se supla, de oficio, por el mismo funcionario.
6) La segunda instancia podía ser, recurrida, pero, con Justiniano, la tercera deviene firme.
III. Ejecución
Ante la sentencia firme, el condemnatus deberá cumplirla, en el plazo legal de dos meses. De no
hacerlo, la parte en cuyo favor se dicta puede pedir su ejecución a través de la actio iudicati que,
ahora, al tener la sentencia fuerza por sí, es la mera solicitud al Magistrado-Juez de que proceda
a su ejecución.
La ejecución puede ser personal y patrimonial y esta, a su vez, general y especial según, recaiga,
respectivamente, sobre todo el patrimonio del ejecutado o sobre bienes concretos de este.
B) La ejecución general solo procede si el vencido ha hecho cesión de sus bienes o hay una
pluralidad de acreedores.
a) Sobre una cosa concreta y determinada en cuyo caso se procede manu militari por
medio de los apparitores a. apoderarse de ella y entregarla al vencedor.
b) Sobre bienes suficientes para pagar la cantidad de dinero a la que el vencido ha sido
condenado. En tal caso, se procede al embargo de bienes concretos del iudicatus en
cuantía suficiente para garantizar su pago, con preferencia de los muebles sobre los
inmuebles. Esto viene a ser una forma procesal de prenda y constituye la llamada toma
de prenda en virtud de sentencia. Si el embargado, en los dos meses siguientes, no
efectúa el pago, los objetos embargados son vendidos, en pública subasta, por los
apparitores y no existiendo comprador o no pagando el precio necesario, el acreedor
podrá exigir que se le entregue su propiedad en el pago de la cantidad debida.