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Metodologías digitales en ciencias sociales

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del libro "Metodologías digitales en las ciencias sociales. Innovaciones prácticas". El prólogo describe cómo la pandemia de COVID-19 ha afectado la investigación en ciencias sociales y la necesidad de adaptar metodologías digitales. El libro presenta nueve artículos que exploran cómo los investigadores han continuado su trabajo a través de enfoques digitales y virtuales.

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Metodologías digitales en ciencias sociales

Este documento presenta un resumen de 3 oraciones del libro "Metodologías digitales en las ciencias sociales. Innovaciones prácticas". El prólogo describe cómo la pandemia de COVID-19 ha afectado la investigación en ciencias sociales y la necesidad de adaptar metodologías digitales. El libro presenta nueve artículos que exploran cómo los investigadores han continuado su trabajo a través de enfoques digitales y virtuales.

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Metodologías

digitales en las
ciencias sociales
Innovaciones
prácticas

Elsa de Jesús Hernández Fuentes


Óscar Bernardo Rivera García
Sergio Pacheco González
Marcela Reyes Ruiz
(Coordinadores)
Prólogo
Emmanuel Nájera de León

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Elsa de Jesús Hernández Fuentes
Óscar Bernardo Rivera García
Sergio Pacheco González
Marcela Reyes Ruiz
Coordinadores

Metodologías digitales
en las ciencias sociales
Innovaciones prácticas

Prólogo
Emmanuel Nájera de León

Artificios Universidad
Universidad Autónoma de Baja California
Dr. Luis Enrique Palafox Maestre
Rector

Dr. Joaquín Caso Niebla


Secretario general

Dra. Lus Mercedes López Acuña


Vicerrectora Campus Ensenada

Dr. Jesús Adolfo Soto Curiel


Vicerrector Campus Mexicali

Dra. Haydeé Gómez Llanos Juárez


Vicerrectora Campus Tijuana

Dra. Heidy Anhely Zúñiga Amaya


Directora de la Facultad de Ciencias Humanas

Dr. José Francisco Gómez Mc Donough


Director de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas

Esta publicación ha sido arbitrada por pares académicos

© D.R 2023 Elsa de Jesús Hernández Fuentes, Óscar Bernardo


Rivera García, Sergio Pacheco González y Marcela Reyes Ruiz

Primera edición: Agosto de 2023

D.R. ©Universidad Autónoma de Baja California


ISBN: 978-607-607-830-3
D.R. ©Editorial Artificios
ISBN: 978-607-99787-6-1

Edición, formación y diseño editorial: Editorial Artificios

Realizado en México
Prohibida su reproducción por cualquier medio mecánico
o electrónico sin la autorización escrita del editor.
Elsa de Jesús Hernández Fuentes
Óscar Bernardo Rivera García
Sergio Pacheco González
Marcela Reyes Ruiz
Coordinadores

Metodologías digitales
en las ciencias sociales
Innovaciones prácticas
Cuerpo Académico Estudios Sociales y Jurídicos,
Derechos Humanos y Seguridad Pública
(ESJDHSP) de la UABC

Cuerpo Académico Procesos de Comunicación en


Instituciones y Organizaciones Sociales
(PCIOS) de la UABC

Cuerpo Académico Gestión y Políticas Públicas


(GPP) de la UABC

Cuerpo Académico Globalización,


Ciudadanía y Democracia
(GCD) de la UACJ
Prólogo

La construcción de conocimiento científico desde el campo


de las ciencias sociales demanda una serie de compromisos y
operaciones que no sólo tienen que ver, como bien lo ha di-
cho Mills en su Imaginación sociológica, con la información y
destreza intelectual, sino, en lo fundamental con la cualidad
mental que el investigador activo construye para usar la in-
formación y desarrollar una razón para conseguir exploracio-
nes “lúcidas de lo que ocurre en el mundo y de lo que quizá
está ocurriendo dentro de nosotros mismos” (Mills, 2003).
A poco más de dos años del escenario de pandemia se
hace evidente actualizar eso que Dubet (2015) llamó el
compromiso de la ciencia y de los investigadores, en aras
de ofrecer recapitulaciones intelectuales acerca de los efec-
tos del SARS-CoV-2 en el proceso de construcción artesa-
nal del conocimiento. Hablamos de un ejercicio intelec-
tual que permita no sólo comprender a las sociedades, sus
mundos culturales, sus (re)interpretaciones, interacciones,
tiempos y significaciones, sino también indagar procesos,
construir nuevas preguntas y trazar sendas de investigación
diferentes, como parte de lo que Weber ha llamado una
“ética de responsabilidad”.
En ese sentido, conviene enfatizar que el contexto de
pandemia producida por el COVID-19, además de trasto-
car emociones y sensaciones, individuales y colectivas, en el
campo educativo y de investigación provocó un cisma en las
prácticas, comportamientos y experiencias de estudiantes,
docentes e investigadores, particularmente en lo relativo a los
procesos de decisión de aprehensión del mundo social, sus

5
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

maneras de acercarse a la realidad empírica y en las rutas de


análisis y construcción artesanal del conocimiento; lo ante-
rior, sin dejar de lado que, al mismo tiempo, se abrieron nue-
vas vetas de investigación que posicionaron problemas empí-
ricos novedosos dentro del mundo virtual de investigación.
El contexto de pandemia ha dejado un escenario ambiva-
lente. Por un lado, el repliegue de lo social, restringido a la
casa, en lo íntimo y/o desde la virtualidad, lo que supuso una
reorganización cultural y simbólica del espacio y los procesos
de relación. Y, por otro lado, precisamente ese “nuevo mun-
do del encierro” que vino acompañado de una ordenación de
las distancias proxémicas, novedosos procesos de socializa-
ción presencial y virtual, en medio de una serie de escenarios
agresivos, de crisis y exclusión, se erigieron como parte de los
nuevos problemas empíricos a analizar dentro del campo de
investigación de las ciencias sociales.
Con el título Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas, este libro coordinado por Elsa de Jesús
Hernández Fuentes, Óscar Bernardo Rivera García, Sergio
Pacheco González y Marcela Reyes Ruiz reúne nueve artícu-
los, que, desde diversas miradas e inquietudes de investiga-
ción convergen, presentando un corte de caja amplio, acerca
de los múltiples efectos que la enfermedad por coronavirus
(COVID-19) produjo, de manera particular, en el proceso de
construcción intelectual del conocimiento, y, en general, en la
edificación de sentido(s) al interior de la cotidianidad social.
La obra, que es resultado del compromiso científico de
profesores-investigadores de cuatro cuerpos académicos1,

1. “Estudios Sociales y Jurídicos, Derechos Humanos y Seguridad Pública”, “Procesos


de Comunicación en Instituciones y Organizaciones Sociales” y “Gestión y Políticas Pú-
blicas”, los tres pertenecientes a la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).
Globalización Ciudadanía y Democracia, perteneciente a la Universidad Autónoma de
Ciudad Juárez (UACJ).

6
Prólogo

reivindica el trabajo artesanal que supone la investigación


científica, concentrando sus inquietudes reflexivas hacia
una temática transversal: el contexto de pandemia y las de-
cisiones prácticas que investigadores(as) toman para conti-
nuar con la labor de construcción del conocimiento.
La gran labor de los coordinadores permite ofrecer una
serie de valores agregados al libro y, por lo tanto, nuevas
coordenadas de investigación que invitan a reflexionar so-
bre las marchas y contramarchas que constituyen el proceso
de investigación en el contexto de pandemia; la necesidad
de (re)pensar la fase analítica y el trabajo de campo en la
virtualidad, destacando las características que los instru-
mentos cuanti-hermenéuticos deben resaltar dentro del
proceso de construcción de datos.
Los trabajos que concentra la obra son resultado de pro-
yectos de investigación en curso y de la colaboración acadé-
mica e intercambio de experiencias que permiten conocer la
serie de decisiones que los autores tuvieron que (re)pensar
sobre cuestiones como las posibles miradas teórico-empíri-
cas para acercarse a la realidad social; los instrumentos de
aplicación en campo y el ejercicio de imaginación científica
dentro del contexto de pandemia. Al final, estas reflexiones
individuales, hacen posible que, en su conjunto, el libro
busque construir una serie de esfuerzos analíticos a partir
de los contextos particulares de investigación, para incidir
en el conocimiento del análisis teórico, instrumental y de
aplicación del conocimiento en las ciencias sociales.
Justamente, este ejercicio científico permite que el hori-
zonte de partida del libro se circunscriba en ofrecer una re-
flexión amplia, con un enfoque interdisciplinario en la serie
pandemia-virtualidad y en la toma de decisiones del inves-
tigador(a) en una agenda tan diversa como la construcción

7
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

y uso de herramientas digitales; las maneras de acercarse a


los problemas empíricos; las experiencias de estudiantes y
docentes en el contexto de la educación virtual; la aplica-
ción de encuestas como instrumentos de construcción del
dato; el proceso de empoderamiento digital en mujeres; y
las maneras de registrar en la virtualidad.
El libro, en su diversidad de miradas y abordajes de es-
pacios y tiempos, está comprometido con la tarea siempre
inacabada y perfectible de ofrecer explicaciones plausibles
sobre el rumbo de las sociedades y sus mundos de sentido,
dentro de contextos de incertidumbre en los que, mien-
tras persista la idea del compromiso científico en tanto
lazo de reciprocidad para entender el mundo y entenderse
en él, los trabajos presentados fungirán como un grito de
reflexión, indignación y denuncia que, en última instan-
cia, coadyubarán a la crítica del orden establecido, muchas
veces agresivo, que el escenario de pandemia terminó por
evidenciar. El compromiso de las ciencias sociales radica
pues, en seguir cuestionando qué hace el conocimiento a la
vida social. Y sólo por eso ¡tenemos que seguir imaginando,
científicamente, las posibles respuestas!
Emmanuel Nájera de León2

Bibliografía
Dubet, F. (2015). ¿Para qué sirve realmente un sociólogo? 1ª. edi-
ción (especial) Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores.
Mills C. W. (2003). La imaginación sociológica, 3ª. Edición, Mé-
xico: FCE.

2. Profesor-Investigador de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma


de Chiapas (FCSUNACH). Actualmente es titular de la Dirección para el Diálogo con
la Diversidad (DIADI) de la Secretaría para la Inclusión Social y Diversidad Cultural
(SISyDIC-UNACH). [Link] 0000-0002-0780-6432

8
Introducción

La obra Metodologías digitales en las ciencias sociales. Innova-


ciones prácticas es el resultado de esfuerzos de reflexión co-
lectiva sobre el tema, por parte de académicas y académicos
de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC)
y de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).
En esta obra se comparten experiencias empíricas, además
de preocupaciones teóricas, que ponen énfasis en el análi-
sis sobre el uso de herramientas digitales para implementar
nuevas técnicas de investigación en el área de las ciencias
sociales. A continuación se presenta un esbozo general de
cada uno de los capítulos que integran el libro.
El primer capítulo, Experiencias de investigación social
en el tiempo-espacio de la pandemia, de Sergio Pacheco,
Jesús Alberto Rodríguez y Servando Pineda, documenta
experiencias de trabajo de campo apoyados por las Tecno-
logías de la Información y Comunicación (TIC´s) con el
fin de recolectar información para los proyectos de investi-
gación de estudiantes de licenciatura y posgrado, esto en el
contexto de la pandemia por Covid-19. Además, el capítu-
lo se estructura en tres partes, en la primera se contextualiza
la situación y efectos ocasionados por el Covid-19 a nivel
internacional, nacional y local, como factor determinante
que conlleva al desarrollo de investigaciones de las Ciencias
Sociales. En la segunda parte, se comparten las implica-
ciones del uso de las TIC´s en la investigación social, en
particular en el diseño y en la estrategia metodológica para
recolectar información. Y en el tercer apartado, se compar-
ten cuatro experiencias de proyectos de investigación que

9
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

incorporaron el uso de las TIC´s en la recolección de datos


y en el tipo de datos a recolectar para sacar avante las inves-
tigaciones en plena situación de confinamiento.
En el segundo capítulo, Expresiones religiosas digitales:
una aproximación metodológica, a cargo de Elsa Hernández,
Irma Hernández y Carlos Rodríguez, se comparten avances
vinculados al proyecto de investigación, «Transformaciones
sociales: espacio público y exclusión social». Parte de la inte-
rrogante, ¿cómo es que se constituye el espacio público digital
en un contexto de pluralismo religioso en el contexto fron-
terizo?, y tiene como objetivo, indagar tanto las preferencias
religiosas, las prácticas religiosas fuera del templo, el uso que
los practicantes de las diferentes denominaciones le otorgan
al espacio público y cómo estos elementos se entrecruzan,
en particular en la coyuntura más crítica de la pandemia. En
específico se utilizó la etnografía digital, como técnica para
recolectar y analizar información para el proyecto de investi-
gación y desde luego, para este capítulo.
El tercer capítulo se denomina, Google Trends como he-
rramienta para la investigación, a cargo de Elsa Villegas,
Yazmín Vargas, Estela Solís y Graciela Paz. Las autoras se
proponen mostrar el uso de la aplicación Google Trends
como una herramienta de búsqueda virtual que permite
identificar tendencias en las redes sociales y en plataformas
virtuales. Si bien, la herramienta ofrece la oportunidad a
las y los profesionales de la información de usar estos datos
para medir el interés del público en determinados temas, ya
que focaliza su búsqueda a un tiempo y lugar específicos,
también tiene desventajas. Además, en el texto se explica
la importancia de las redes sociales como fuente de infor-
mación para las investigaciones sociales, particular redes
como YouTube, así como el advenimiento de la figura del

10
Introducción

influencer o persona influenciadora. También, comparte


el uso de la herramienta a través de un caso real, Debani
Escobar.
El capítulo cuatro, Metodologías digitales en las ciencias
jurídicas, desarrollado por Marina del Pilar Olmeda, tiene
por objetivo presentar una visión de la aplicación de las
tecnologías digitales, los sistemas de información y comu-
nicación en el aprendizaje, enseñanza e impacto en las cien-
cias jurídicas, en particular en el ejercicio profesional del
Derecho. La autora hace hincapié en que, la finalidad de la
aplicación de las tecnologías digitales en la administración
de la justicia es una realidad, asimismo, busca alcanzar la
transformación digital de la Justicia que, a su vez, permita
garantizar una justicia más ágil, de mayor calidad y eficacia
para la ciudadanía.
En el quinto capítulo, Reflexión crítica del uso de las téc-
nicas y herramientas digitales en la investigación social, rea-
lizado por Ricardo Ernesto, Jaime Olivera y Adriana Rivas.
El capítulo parte de las preguntas, ¿qué tanto benefician,
metodológicamente hablando, el uso de técnicas y herra-
mientas digitales en las ciencias sociales? y ¿son en realidad
una alternativa viable para poder tener un acercamiento a la
construcción de datos desde un enfoque fenomenológico?
Además, las personas autoras proponen generar una
lectura de las reflexiones epistémicas y metodológicas en
torno al trabajo de campo en las ciencias sociales, ello a
partir del uso de WhatsApp, como herramienta de apoyo
metodológico que permite un acercamiento con las perso-
nas sujetas de estudio. También comparten que la selección
y utilización de técnicas y herramientas digitales dentro de
la investigación en las ciencias sociales es una decisión me-
todológica, por tanto, tiene implicaciones éticas y creativas.

11
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

En este sentido, invitan a las y los investigadores de lo social


a seleccionarlas desde una postura objetiva y conocedora.
Finalmente, el capítulo introduce constructos innovadores
como “culturas de pantallas”, para hacer referencia adveni-
miento del uso incremental de las herramientas digitales,
tales como Tablet, celulares, laptops, entre otros. En suma,
nos invitan a acercarnos y a repensar el uso de las tecnolo-
gías de la información y comunicación en las investigacio-
nes sociales desde una postura reflexiva y crítica.
El capítulo sexto, Estrategias de afrontamiento de estu-
diantes y docentes en la educación virtual ante la Pandemia
del Covid-19, escrito por Oscar Esparza, Servando Pineda
y Priscila Montañez, las personas autoras se proponen con
el texto, analizar las estrategias de afrontamiento que utili-
zaron docentes y estudiantes de la Universidad Autónoma
de Ciudad Juárez (UACJ), ante todos los desafíos que se
les presentaron derivados de la emergencia sanitaria. Lo
anterior, a partir de un estudio que tuvo como muestra a
20 docentes y 44 estudiantes de la UACJ. El muestro fue
intencional y por conveniencia. Los resultados relacionados
con las estrategias de afrontamiento fueron diferentes se-
gún el grupo objetivo, por ejemplo, las estrategias utilizadas
por las y los estudiantes fueron: adaptación de un espacio
físico en casa para tomar clases, organización del tiempo,
monitorear el que no se escucharan ruidos externos en cla-
se, compra de equipos de cómputo y planes de internet,
uso de nuevas herramientas digitales, entre otras. En el caso
de la población docente estudiada, las estrategias utilizadas
fueron: mayor flexibilidad, diseño y modificación de mate-
riales, modificación de espacios, mejora de equipo de cóm-
puto y servicio de internet, evitar interrupciones en clase,
capacitación y utilización de tecnología, entre otras.

12
Introducción

En el desarrollo del capítulo séptimo, Encuesta Parti-


cipación Ciudadana de Jóvenes: su aplicación en tiempos
de COVID-19, de Elvia Villegas, Margarita Barajas, Ma-
ría Concepción Castillo, Agustín Sandez y José Moreno,
se describe la experiencia de la aplicación de la Encuesta
Participación Ciudadana de la Juventud en Baja California
(EPCJBC) de manera coordinada entre la Universidad Au-
tónoma de Baja California (UABC) a través del Instituto
de Investigaciones Sociales (IIS) y el Instituto Estatal Elec-
toral de Baja California (IEEBC). Dicha Encuesta se aplica
en plena pandemia Covid-19, por lo que la incorporación
de las tecnologías de la información y comunicación fue-
ron necesarios y pertinentes, sobre todo para el logro de la
representatividad de la muestra.
A lo largo del capítulo octavo, Proceso de empodera-
miento digital de mujeres ladrilleras en El Colorado Uno,
Mexicali, Baja California, desarrollado por Gabriela No-
lasco y Oscar Rivera, se identifican elementos del proceso
de empoderamiento en habilidades digitales en mujeres
ladrilleras, para ello las personas autoras, recurren al mé-
todo cualitativo incorporando las TIC´s en las técnicas de
investigación para recolectar información de estas sujetas
de estudio.
El último capítulo de la obra, pero no por ello menos
importantes, Etnografía digital: algunos anclajes desde la
investigación feminista, escrito por Ana Rodríguez y Mó-
nica Ayala, reflexionan sobre los elementos epistemológicos
de la etnografía digital como una herramienta nueva de in-
vestigación social. En particular las autoras resaltan que el
contexto ocasionado por la pandemia por Covid-19, popu-
lariza el término de etnografía digital. Por último, las auto-
ras del capítulo retoman la etnografía feminista y proponen

13
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

la etnografía digital feminista como una alternativa para


seguir investigando en tiempos de crisis sanitaria, humani-
taria o de movilidad humana.
Yair Candelario Hernández Peña1

1. Doctor en Relaciones Transpacíficas por la Universidad de Colima, es docente y cola-


borador de proyectos en las licenciaturas de Administración Pública y Relaciones Inter-
nacionales de UABC. [Link]

14
Experiencias de investigación social
en el tiempo-espacio de la pandemia
Sergio Pacheco González1
Jesús Alberto Rodríguez Alonso2
Servando Pineda Jaimes3

Introducción
El año 2020 será recordado como aquél en el que se ex-
pandió a nivel mundial la transmisión de la enfermedad
del coronavirus COVID-19. La rapidez y amplitud del
contagio llevó a la declaración de una pandemia que, en
poco más de dos años, ha causado enfermedad y muerte en
millones de seres humanos. Además, las medidas estableci-
das por los gobiernos para su contención implicaron graves
afectaciones a las economías de los Estados y de la ciudada-
nía, así como a los procesos educativos y a la investigación
científica.
La suspensión del cruce de fronteras, las medidas de ais-
lamiento y de distanciamiento social, así como el cierre de
centros educativos, trastocaron la vida cotidiana en todo el
mundo, si bien con distintos niveles de afectación. En el
ámbito de las instituciones de educación superior, como en
los centros de investigación, los procesos en curso y aquellas

1. Profesor de tiempo completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrito al


Programa de Sociología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. [Link]
org/0000-0003-2969-5451
2. Profesor de tiempo completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrito al Pro-
grama de Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
[Link]
3. Profesor de tiempo completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrito al Pro-
grama de Sociología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. [Link]
0000-0002-1151-8900

15
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

propuestas que se desarrollaban entre 2020 y 2021 –parti-


cularmente trabajos de tesis de grado y posgrado, así como
investigaciones–, se vieron en la imposibilidad de realizar
trabajo de campo para la obtención de los datos que reque-
rían sus indagaciones. Así que se encontraron con la nece-
sidad y posibilidad de hacer uso de las tecnologías de la in-
formación y comunicación (TIC) con el fin de satisfacer sus
necesidades.
En este sentido, en este capítulo se abordan tres aspec-
tos relevantes sobre el particular. En el primer apartado,
se contextualiza el tiempo-espacio de la pandemia, a la
vez que se plantean algunas interrogantes sobre los retos
de la investigación social en el marco del periodo que se
estaba viviendo. En el segundo, también a manera de es-
tablecer un marco de referencia de las implicaciones de las
TIC en la investigación social, se abordan sucintamente los
paradigmas en la investigación social, para dar cuenta de
la necesidad de reflexionar los vínculos entre el diseño de
la investigación y la estrategia metodológica y sus técnicas
de recolección de datos. En el tercer apartado, se compar-
ten las experiencias de investigación en cuatro proyectos
de investigación desarrollados durante el transcurso de la
pandemia y que hicieron uso de diversas técnicas con el
concurso de las TIC. Posteriormente, se presentan algunas
reflexiones sobre lo expuesto.

La contingencia sanitaria y los


retos de la investigación social
Como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS)
en su sitio oficial, el primer registro de la presencia del
coronavirus conocido como COVID-19, “fue notificado

16
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

por primera vez en Wuhan (China) el 31 de diciembre de


2019” (OMS, s.f.). Como consecuencia de su dispersión y
gravedad, el 11 de marzo de 2020, esta organización decla-
ra que el COVID-19 adquiere la condición de pandemia
(OMS, 2020). De manera concurrente, el virus se esparció
por el mundo obligando a los gobiernos de todas las latitu-
des a tomar diversas medidas que por las características del
virus fueron similares, si bien con énfasis distintos, dadas
sus peculiares condiciones de vida y desarrollo, como se
documenta, por ejemplo, en el informe Acciones Colectivas
Juveniles durante la Pandemia (2021).
Debido al carácter masivo de las afectaciones a la salud
y vida de las personas, la pandemia representó un reto mo-
numental para el sector salud de todos los países, profundi-
zándose en aquellos que carecen de infraestructura, equipa-
miento y medicinas para atender incluso los padecimientos
más comunes en su población, como son las enfermedades
crónico-degenerativas. Los efectos de mayor trascendencia
en los ámbitos social y familiar se representan de manera
aproximada y fría, como suelen ser los datos estadísticos so-
bre estos hechos, con las cifras de muertes atribuidas a este
virus. Al respecto, el 21 mayo de 2021, la Organización de
las Naciones Unidas titulaba una de sus notas: “Las muer-
tes por COVID-19 en todo el mundo serían entre 6, 8 y
10 millones, dos o tres veces superiores a las reportadas”.
En México, de acuerdo con el seguimiento que realiza
la Coordinación de la Investigación Científica de la Uni-
versidad Nacional Autónoma de México (s.f.), con actua-
lización al 10 de diciembre de 2021, se registran 323,413
defunciones, con prueba positiva, mientras que Expansión
Política (2021) refiere en una nota titulada “Estudio calcu-
la más de 600,000 muertes por COVID en México”, que

17
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de acuerdo con datos del Instituto de Métricas y Evalua-


ción de la Salud de la Universidad de Washington, “habría
617,127 fallecimientos por COVID-19 en el país, cuando
la cifra reportada es de casi 218,000, lo que la ubicaría al
país en el tercer lugar por número de decesos detrás de Es-
tados Unidos (905,289) e India (654,395)”.
En el ámbito de las economías, las afectaciones no fueron
menores. El obligado cierre de actividades productivas –en
el marco de las medidas de distanciamiento social e incluso
por el establecimiento de periodos diversos de cuarente-
na–4 obligaron a las empresas y a los gobiernos a establecer
mecanismos que permitieran salvaguardar la salud y a la
vez que sus trabajadores contaran con el ingreso necesario
para abastecerse y atender sus múltiples necesidades. Esta
situación, al prolongarse, implicó el cierre de negocios y/o
la disminución de los ingresos y del empleo. Como en el
sector salud, las características de cada región, país, entidad
y municipio definieron la profundidad y amplitud de los
efectos nocivos. En el ámbito microsocial, baste considerar
las condiciones de desventaja social que debieron enfrentar
y en el mejor de los casos superar, quienes se desempeñan
en el ámbito de la informalidad. En este sentido, se entien-
de que el Banco Mundial (2022) considere que: “La pande-
mia de COVID-19 generó una onda expansiva que afectó
a toda la economía mundial y desencadenó la mayor crisis
en más de un siglo. Esto condujo a un aumento drástico de
la desigualdad interna y entre los países”.
En México, por ejemplo, Gerardo Esquivel (2020) iden-
tifica tres fases que dan cuenta de la progresión de los efec-
tos económicos de la pandemia derivada de COVID-19.

4. Con relación a las distinciones entre cuarentena, aislamiento, distanciamiento social y


confinamiento, consúltese a Sánchez-Villena y De la Fuente-Figueroa (2020).

18
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

La primera, con el cierre de las fronteras en diversos países


se afectó de manera directa a aquellas entidades y labores
que tienen como actividad preponderante el turismo, in-
cluyendo a líneas áreas y otras empresas, empleos de pres-
tadores de servicios, así como a empresas manufactureras
vinculadas a la relocalización de procesos productivos a es-
cala global.
La segunda fase, enmarcada en la denominada Jornada
Nacional de Sana Distancia (Secretaría de Salud, 2020),
dicta una disposición que establece, entre otras medidas:

Suspender temporalmente las actividades de los sectores


público, social y privado que involucren la concentración
física, tránsito o desplazamiento de personas a partir de
la entrada en vigor de este Acuerdo y hasta el 19 de abril
del 2020 […] Suspender temporalmente y hasta nuevo
aviso de la autoridad sanitaria, los eventos masivos y las
reuniones y congregaciones de más de 100 personas.

También, se dispone la suspensión temporal de “las ac-


tividades escolares en todos los niveles, hasta el 17 de abril
del 2020, conforme a lo establecido por la Secretaría de
Educación Pública” (SEP, 2021), plazo que habría de pro-
rrogarse hasta que la propia SEP (2021) da a conocer el
acuerdo número 23/08/21, a través del boletín 181, “en el
que se establecen las disposiciones para el desarrollo del ci-
clo escolar 2021-2022 y la reanudación del servicio públi-
co educativo de forma presencial, responsable y ordenado”,
planteando como opcional el regreso voluntario a clases
presenciales. Esta medida impulsaba al personal directivo,
administrativo y docente a retomar las actividades en sus
centros educativos, en el marco de lo que se popularizó
como la “nueva normalidad”.

19
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

La tercera fase, señala Esquivel (2020), inicia en julio de


2020 y “estará definida por un proceso de reapertura que será
más lento y gradual de lo que originalmente se anticipaba” (p.
8). Al respecto, resulta de importancia, por ejemplo, la recu-
peración del empleo, en tanto “los indicadores del mercado
laboral apuntan a una pérdida cercana al millón de empleos
formales” (p. 8). En consecuencia, señala este autor, ante la
contracción económica y el desempleo, entre otros factores,
“es altamente probable que la pobreza aumentará en el país
como resultado de la pandemia y de sus secuelas” (p. 9).
En este sucinto escenario, quienes realizan investiga-
ción social, entendida como “un ejercicio que ha facilitado
auscultar la realidad de los fenómenos humanos y sociales”
(Moreno, 2017, p. 1), se enfrentaron a diversos retos en
este tiempo-espacio de contingencia sanitaria, caracteri-
zado, como se ha descrito, por el cierre de fronteras, ais-
lamiento social, cuarentenas y el establecimiento de acti-
vidades escolares y académicas en línea y/o remotas, que,
además, complicaron y complejizaron la vida cotidiana al
interior de los hogares.
Así, los proyectos en curso –sean estos realizados por
investigadores experimentados o no, o por estudiantes de
pregrado o posgrado– se encontraron con que sus espacios
de actividad cotidiana, como los recintos educativos con
sus múltiples recursos en infraestructura física, como sa-
lones, cubículos, bibliotecas y centros de cómputo, eran
clausurados de manera intempestiva, mientras que sus
sujetos de investigación, fuesen hombres o mujeres, niñas
y niños, juventudes o personas adultas mayores, dejaban
de estar disponibles y dispuestos a participar en sus proce-
sos. De esta manera, si como indica Moreno, la investiga-
ción social “ha ampliado los horizontes de comprensión y

20
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

reestructurado el sentido que se le ha otorgado al ser huma-


no y sus prácticas” (2017, p. 1), esta predisposición exige a
los investigadores sociales reflexionar sobre su práctica y los
alcances de sus investigaciones, dadas las condiciones que
han enfrentado, particularmente en los años 2020 y 2021.
¿Cómo acceder a esas personas que se habían ubicado
como sujetos de investigación en el espacio público
cuando éste ha sido vaciado de su presencia física? ¿Cómo
interactuar en el espacio natural de las actividades cotidianas
de profesionales que han tenido que abandonar sus espacios
de trabajo? ¿Cómo estudiar la vida escolar de infantes que
no acuden a su centro educativo? ¿Cómo indagar el trabajo
doméstico o las relaciones de género al interior de la familia
si no se puede acceder a sus hogares u obtener datos en
visitas domiciliarias? Son sólo algunas de las múltiples
preguntas que investigadores sociales que desarrollaban o
planeaban proyectos y estudiantes que tenían que realizar
sus tesis o tesinas, tuvieron que plantearse en estos años.
De inicio, dadas las condiciones del tiempo-espacio de
la pandemia, entró en crisis el llamado trabajo de campo
(fieldwork), tan relacionado con los trabajos primeros de la
Escuela de Chicago (Piovani et al., 2011, p. 4). Esto es así
por la alta valoración que la interacción cara a cara tiene
en los procesos de obtención de datos, tanto desde la pers-
pectiva cualitativa, como de la cuantitativa; sea a través de
entrevistas, grupos focales o encuestas. Si bien algunas téc-
nicas han hecho uso de otros medios, como los teléfonos, la
disposición de una “serie de nuevos medios para la comu-
nicación y la información, a los que se les ha denominado
Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación”
(Orellana & Sánchez, 2007, p. 9) ofrecen una amplia gama
de posibilidades para la investigación social, mismas que

21
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

pudieron ser aprovechadas en el contexto que devino de las


nuevas circunstancias.
Algunas instituciones de nivel superior cuentan con re-
cursos tecnológicos robustos, que posibilitaron migrar los
procesos formativos a modalidades poco usadas, como las
clases remotas, favoreciendo a docentes y estudiantes. Por
su parte, la Secretaría de Educación Pública (2021) tuvo
que “mantener el acceso a los servicios educativos”, y se da
continuidad al “uso de tecnologías de la información, co-
municación, conocimiento y aprendizaje digital, así como
de los programas de educación a distancia ‘Aprende en
Casa’, ‘Jóvenes en TV’, ‘Bachillerato en TV’”, en los niveles
básico y medio superior; al mismo tiempo que posibilitaba
a sus investigadores contar con recursos para continuar con
sus actividades, adecuándose a las circunstancias prevale-
cientes. De esta manera, plataformas como Teams, Zoom
y Google Meet fueron y siguen siendo usadas con el fin
de lograr la interacción deseable con los participantes de
los proyectos de investigación, mientras que redes sociales
como Facebook, WhatsApp y Messenger sirven como los
medios de contacto adicionales a las redes de amistades,
familiares y colegas.
En el apartado siguiente se realiza un acercamiento a
procesos cualitativos y cualitativos, para, posteriormente,
dar cuenta de algunas experiencias en la adaptación e inno-
vación metodológica ante el confinamiento.

Los paradigmas en la investigación social


Hablar sobre el impacto que la pandemia tuvo sobre los
procesos de investigación, en particular el trabajo de cam-
po, nos lleva necesariamente a plantearnos como primer

22
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

acercamiento, cuáles son los paradigmas básicos de la inves-


tigación social, es decir, cuestionarnos cómo se produce el
conocimiento científico: paradigma positivista, interpreta-
tivo, sociocrítico y el de la complejidad (Miranda & Ortiz,
2021). Sin pretender discutir profundamente los aspectos
gnoseológicos, epistemológicos, sociológicos y ontológicos
de lo que dichos paradigmas implican, es de reconocer la
indisolubilidad de lo metodológico con los aspectos men-
cionados. Un primer punto de partida para comprender
este marco referencial compartido por una comunidad
científica, que cuenta con un conjunto de estrategias, he-
rramientas y métodos para alcanzar saberes (González,
2005), es estableciendo algunos aspectos de éstos. El pri-
mero es el relativo al cómo se concibe la realidad (onto-
logía), cómo se establece la relación objeto-sujeto, el rol
de los valores (axiología), la finalidad de la investigación
(teleología), la relación entre la teoría y la práctica, los cri-
terios de calidad, los problemas de investigación, el diseño
de la investigación, las técnicas de recolección de datos, así
como los análisis e interpretación de éstos y la valoración
de la investigación.
En el paradigma positivista, la realidad está dada, tan-
gible y objetiva; el investigador (sujeto) es neutral, inde-
pendiente de los valores del objeto de estudio; la investi-
gación tiene como finalidad explicar, predecir, verificar
las teorías y producir leyes para regular los fenómenos; la
teoría y la práctica se presentan como disociadas, ya que
la teoría norma la práctica; y la calidad se sustenta en la
fiabilidad, validez y objetividad en la búsqueda de genera-
lidades. Por lo anterior, los problemas de investigación son
teóricos, por ello requieren de un diseño estructurado y con
instrumentos validados y fiables (cuantitativos, medición

23
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de test, cuestionarios, observación sistemática y/o experi-


mentación) que permita un análisis a través de técnicas es-
tadísticas. Finalmente, la valoración interna y externa de la
investigación se da a partir de la fiabilidad y la objetividad
arrojada por los instrumentos de análisis (Ricoy, 2006)
En el paradigma interpretativo-comprensivo, la realidad
es construida, divergente y múltiple; existe una relación en-
tre el sujeto y el objeto, influida por factores subjetivos, es
decir, entre investigador y los sujetos de estudio, por lo que
axiológicamente, los valores influyen en la selección del pro-
blema, teoría, métodos y análisis. Por lo anterior, la finalidad
de la investigación es comprender e interpretar la realidad,
los significados de las personas, las percepciones, intencio-
nes y acciones. Existe una mutua relación entre la teoría y la
práctica, se da una constante realimentación, por lo que los
criterios de calidad están en la credibilidad, confirmación y
transferibilidad, basado más en las diferencias. Los proble-
mas de investigación están más en las percepciones y sen-
saciones, lo cual conlleva a un diseño abierto y flexible, con
técnicas cualitativas, descriptivas y estrategias participativas
(entrevistas, grupos de discusión, historias de vida, etcétera).
Por lo anterior, el análisis de los datos es cualitativo, a través
de la inducción y triangulación que conlleve (reducción, ex-
posición y conclusiones). En cuanto a la valoración interna
y externa de la investigación, ésta se da a partir de la credibi-
lidad, transferibilidad, dependencia y confirmabilidad o au-
ditabilidad5 de los datos (Castillo & Vázquez, 2003, p. 165).
El paradigma sociocrítico concibe la realidad como ho-
lística y construida, es decir, compartida, dinámica y diver-
gente; en éste, el sujeto y el objeto de investigación están

5. La habilidad de otro investigador de seguir la pista o la ruta de lo que el investigador


original ha hecho.

24
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

interrelacionados, la relación está influida por el fuerte com-


promiso para lograr el cambio; los valores son dados, existe
una crítica de ideología, lo que influye en la selección del
problema desde la teoría crítica. En este paradigma, la fina-
lidad de la investigación es generar acción transformadora,
emancipatoria del sujeto investigado a través del análisis par-
ticipativo de la realidad. Existe una relación dialéctica entre
la teoría y la práctica, “la práctica es teoría en acción” (Pe-
leteiro, 2005, p. 57), por lo que los criterios de calidad de
la investigación en este paradigma son la intersubjetividad y
la validez consensuada. El diseño de la investigación es más
bien didáctico, a través del uso de técnicas grupales, estudios
de casos, análisis intersubjetivo, es decir, el grupo participa
en el análisis de manera dialéctica. La construcción del pro-
blema se basa en las vivencias del sujeto de estudio. La valo-
ración interna y externa proviene de la validez consensual.
El paradigma de la complejidad concibe la realidad como
perspectiva integradora, que entiende la realidad como tra-
ma de relaciones inacabada, cambiante, en movimiento, en
el que convergen tanto cursos previsibles, como emergentes
(Morin, 1999, citado en Espina, 2007). El sujeto cognos-
cente está implicado emocional, racional y éticamente, está
relacionado con el objeto, lo modifica y se modifica a sí
mismo en el proceso investigativo; es decir, objeto y sujeto
tienen una relación reflexiva. La finalidad de la investiga-
ción es el estudio y búsqueda de soluciones a los grandes
problemas desde una perspectiva global, así como pensar
en términos de conectividad, de relaciones y contexto (Es-
pina, 2007). La teoría y la práctica están indisolublemente
interactuando constantemente en un proceso recursivo. La
problematización busca superar la interpretación de la rea-
lidad social a través de respuestas que pretenden garantizar

25
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

absoluta certeza, por lo que busca ir del todo a las partes,


así como de las partes al todo, del texto al contexto, y del
contexto al texto (Salazar, 2004). El diseño de la investi-
gación es transdisciplinar, hace uso tanto de lo cualitativo
como de lo cuantitativo, lo que ha llevado al uso de técnicas
y métodos provenientes de otras disciplinas, como las cien-
cias y las ingenierías, pero rompiendo con los principios de
causalidad lineal. Entre las técnicas y métodos sobresalen la
lógica borrosa, las redes neuronales artificiales y los mode-
los causales recursivos (Gerber, s.f.). Las operaciones meto-
dológicas que pretenden captar la complejidad son de una
lógica de segundo orden, observan el objeto y los sistemas
observadores. La observación del objeto no puede separar-
se de la del dispositivo que lo observa (Salazar, 2004). La
valoración interna y externa provendrá de cada una de las
disciplinas participantes transdisciplinariamente.
A partir de los elementos de los cuatro paradigmas básicos,
el ejercicio de investigación opta por estrategias metodológicas
cuantitativas y cualitativas, ya sean colectivas o individuales.
Ciertamente, la condición de aislamiento, presentado a par-
tir de la pandemia por COVID-19, representó un conjunto
de retos para la investigación social, principalmente aquella
pensada en realizarse in situ y cara a cara. En este sentido, se
rediscute la manera como se efectúa el muestreo y si se cubre
o no la rigurosidad de éste; también lo relativo al diseño de la
investigación; igualmente, se da una sustitución, relevamiento
o ajuste de acuerdo a las condiciones de infraestructura instala-
da en las instituciones. Ello conlleva a que el trabajo de campo
se ve principalmente impactado por las condiciones de aisla-
miento, pero no únicamente, sino también los aspectos epis-
temológicos, ontológicos e incluso sociológicos y axiológicos,
en este mismo sentido, Cuenca y Schettini (2020) advierten:

26
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

[…] a modo de resaltar o llamar la atención, sobre


cómo estos cambios nos impulsaron a reflexionar so-
bre las nuevas prácticas investigativas, en la forma en
que la política y el contexto histórico entraron en las
prácticas científicas y metodológicas. Y, por otro lado,
sobre cómo estas nuevas herramientas que nos provee
la tecnología (en particular los formularios tipo Google
Forms) están vacías y son peligrosas si no las usamos a
partir de reflexiones epistemológicas, teóricas y meto-
dológicas, que esclarezcan el rol del investigador, el tipo
de información que recogemos y que queremos reco-
ger, el camino elegido para la producción de datos y el
sentido que le queremos dar a toda esta práctica. (p. 9)

Adaptación e innovación metodológica


ante el confinamiento
El escenario para la investigación social en el tiempo-espacio
de la contingencia sanitaria planteó, como se ha indicado,
una serie de retos. Para enfrentarlos se hizo uso de las tec-
nologías de la información y la comunicación (TIC),6 tanto
en procesos de carácter cualitativo, como cuantitativo. De
esta forma, para cumplir con los proyectos diseñados con
anterioridad a la emergencia de la pandemia, así como para
dar respuesta a preguntas que surgieron motivadas por ésta,
los investigadores se vieron ante la necesidad de utilizar las
redes sociales para contactar a sus participantes, y emplear
las diversas plataformas de comunicación para aplicar sus
técnicas. Como se señaló, estas acciones forman parte del
proceso de adaptación y en algunos casos de innovación

6. De acuerdo con lo expuesto por Orellana y Sánchez (2007, p. 9), en lo que sigue
se mencionarán sólo como tecnologías de la información y comunicación (TIC), para
evitar la referencia temporal que conlleva el término “nuevas”.

27
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

metodológica, que requieren ser reflexionadas por quienes


al investigar han optado por utilizarlas.
Por ello, en este apartado se da cuenta de las experiencias
de investigación en cuatro proyectos distintos. El primero de
ellos requirió realizar entrevistas a través de videollamada; el
segundo se valió de grupos focales en Teams; el tercero obtu-
vo las respuestas a un cuestionario de encuesta enviado por
correo electrónico; y el cuarto utilizó también este último
recurso. Estos ejercicios se realizaron en 2020 y 2022.

Las entrevistas
Con la finalidad de dar cuenta de la cultura política de las
mujeres chihuahuenses, se realizaron, entre otras activida-
des, tres entrevistas semiestructuradas a mujeres, cada una
de ellas ubicada en un municipio distinto: Juárez, Chi-
huahua y Santa Bárbara. Para contactarlas se contó con el
apoyo de conocidos y colegas, procedimiento que, si bien
es común, en ese momento de la pandemia, mayo de 2020,
era vital, en tanto, la incertidumbre y el reacomodo de la
vida de todos estaban en pleno proceso. Como se señaló, en
este caso se hizo un uso intensivo de medios de comunica-
ción ya preexistentes, generalmente ignorados al priorizar
el contacto cara a cara. En un contexto diferente se hubiera
optado por desplazarse a los dos municipios en los que se
encontraban las personas de interés y ampliado a su vez el
número de entrevistas. Esto, en las circunstancias del mo-
mento, no era recomendable ni viable. Entonces, se requi-
rió hacer un inventario de recursos y probar aquellos que
no se habían utilizado de manera recurrente a fin de asegu-
rar cumplir con las metas previstas. Contar con el apoyo
de los recursos tecnológicos de la institución educativa en

28
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

que se labora facilitaba y hacía menos oneroso el proceso,


así como en el caso en que se requirió, por alguna de las
entrevistadas, utilizar la aplicación WhatsApp. En los pre-
parativos se consideró el uso de plataformas como Zoom,
más ésta implicaba costos si la duración de la entrevista era
mayor a 40 minutos, si no, se necesitaba reiniciarla, gene-
rando una nueva sesión, lo que implicaba el riesgo de per-
der el contacto y/o la continuidad de la interacción. Grabar
la sesión y posteriormente transcribirla para su análisis se
facilitaba con el uso de Teams, ya que al habilitar una se-
sión en esta aplicación se podía no sólo grabar audio, sino
también video, lo que permitiría, eventualmente, una in-
teracción similar a la que se daría como trabajo de campo;
sin embargo, no fue bien recibida esta opción, ya sea por-
que las personas a entrevistar no contaban o no conocían
la plataforma, o bien no deseaban una entrevista en esas
condiciones, no obstante que el consentimiento informado
que se les leyó y aprobaron expresaba con claridad la confi-
dencialidad de sus datos personales y el anonimato.
Así, una interacción verbal a través de un medio de co-
municación, como lo es un teléfono celular –con un mi-
crófono unidireccional conectado a una laptop, que a su vez
permitía grabar la entrevista utilizando el software Audacity,
elegido tanto por su capacidad de grabación y reproduc-
ción, como por permitir visualizar que el proceso de regis-
tro se desarrollaba de manera correcta–, fue la manera en
que se respondió ante la emergencia y en la urgencia. No
fue, como se puede observar, un procedimiento sofisticado
y es evidente que no comprende una innovación, sino una
adaptación metodológica. Resulta más relevante, en todo
caso, dar cuenta que aun contando con recursos como
Teams, las personas que aceptaron participar establecieron

29
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

límites para compartir sus experiencias y conocimientos


sobre un fenómeno en particular. Así, la fortaleza de la téc-
nica se revela en su diseño, particularmente, al elaborar el
guion de preguntas y la estrategia de análisis de los datos
obtenidos, soportados ambos con recursos tecnológicos,
además de la labor desarrollada por quien entrevista.

Los grupos focales


Realizar grupos focales no ha sido nunca una tarea sencilla.
Como indica Morgan (1996), esta técnica requiere suma
atención en dos etapas del proceso de investigación: al nivel
del diseño del proyecto y al nivel del grupo. En este caso,
ambos criterios se cuidaron. En primer lugar, la decisión de
desarrollar grupo focales estuvo sustentada en la necesidad
de profundizar sobre algunos resultados de la aplicación de
una encuesta representativa, tanto para el ámbito nacional
como para las entidades seleccionadas; Chihuahua, una de
ellas.7 Así, como también reseña Morgan, se realizó una
combinación de técnicas, donde “los grupos focales son el
método principal, mientras que las encuestas brindan insu-
mos preliminares que guían su aplicación” (1996, p. 135).
Esta decisión se tomó en común con los investigadores de la
Red de Ciudadanía y Democracia en Sociedades Diversas.
En este caso, con la colaboración de colegas se logró la par-
ticipación de 21 estudiantes: 10 hombres y 11 mujeres, que
cursan sus estudios de nivel superior en tres municipios en
los que la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ)

7. Se hacer referencia a la encuesta Ciudadanía y participación. Una mirada desde lo


local: Chihuahua, Estado de México, Hidalgo, Oaxaca y Sinaloa, levantada en el mes de
diciembre de 2014, con una muestra a nivel nacional de 1200 informantes y de 500 por
entidad a nivel subnacional, todos ellos mayores de 18 años, conformando una muestra
total de 3200 personas encuestadas, diseñada por los investigadores de la Red de Ciuda-
danía y Democracia en Sociedades Diversas (Recedes).

30
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

tiene oferta académica: Juárez, Cuauhtémoc y Nuevo Casas


Grandes. Las carreras que cursaban en ese momento (segundo
semestre de 2021) eran Psicología, Trabajo Social, Enfermería,
Administración de Empresas, Sociología y Humanidades.
Las sesiones se realizaron a través de Teams, dada la ven-
taja de que todos tenían no sólo acceso, sino conocimiento
de su uso, en tanto que a través de esta plataforma tomaban
de manera remota la mayoría de sus clases. Esta circunstancia
podía hacer posible que las interacciones fueran no sólo gra-
badas, sino tener la posibilidad de observarse en el momento
en que éstas se producían, mas no sucedió así. Entre las ra-
zones se encuentra la práctica común, incluso en las sesiones
de clase, de mantener la cámara apagada, ya sea porque la
calidad del servicio de internet no era la mejor posible, pues
se alentaba la transmisión o bien se producía la desconexión,
por lo que se procuraba evitar que esto sucediera al disminuir
la demanda de datos. De igual manera, en algunos casos, los
entrevistados no deseaban mantenerse a la vista, por lo que
sólo quienes no tenían esta reserva o esos inconvenientes se
mostraban al momento de participar. Si bien esto no im-
pidió que se dieran ciertos niveles de interacción entre los
participantes, sí evitó en gran medida el intercambio de lo
probablemente expresado de manera no verbal.

El uso de cuestionarios para encuesta


El primer ejercicio de este tipo tiene la peculiaridad de ha-
berse realizado en colaboración con investigadores de varios
países latinoamericanos, incluido México, además de Espa-
ña. Esta investigación, “Acciones colectivas juveniles duran-
te la pandemia: un estudio comparado sobre repertorios de
acción, formas de organización interna y representaciones

31
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

sobre la política: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecua-


dor, España y México, 2020-2021”, tenía por “objetivo ana-
lizar las formas de la acción colectiva y los modos en que
definen la política y la democracia diferentes colectivos juve-
niles durante la pandemia a raíz de la COVID-19” (Vázquez
et al., 2021, p. 4). Para el caso mexicano se seleccionaron
de diversas entidades juventudes partidarias, estudiantiles,
de organizaciones sociocomunitarias o territoriales, ambien-
talistas o ecologistas, organizaciones feministas e indígenas.
Para contactar a los participantes, al menos en el caso mexica-
no, se hizo uso de amistades, colegas y estudiantes, que dadas
las condiciones presentes, requirieron del uso de teléfonos,
correo electrónico y redes sociales. De la importancia de las
TIC en este proceso dan cuenta no sólo los medios de con-
tacto, sino parte del contenido de la información obtenida.

Para proceder con el análisis, partimos de la premisa


de que la pandemia plantea un escenario de investi-
gación distinto en las articulaciones entre las accio-
nes colectivas online y lo offline dado que las medi-
das adoptadas para la gestión y el control de la crisis
socio-sanitaria, ha provocado que las acciones que
requieren presencia física: 1) hayan sufrido restriccio-
nes; 2) hayan resultado prácticamente más difíciles
de realizar por la normativa reguladora de los confi-
namientos en los distintos países; o 3) su realización
se haya llevado a cabo ya sea adoptando las medidas
de seguridad vigentes o desafiándolas, razón por la
cual en muchos casos fueron fuertemente reprimidas.
(Vázquez et al., 2021, p. 45)

En comparación con la articulación de estas acciones,


la que se produce en las actividades llevadas a cabo en la

32
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

investigación social lleva a considerar que éstas no son del


todo novedosas, sino que más bien, como señalan Vázquez
y colaboradores (2021) al analizar los resultados de la mo-
vilización de las juventudes en el contexto de pandemia:

En sintonía con los estudios que analizan las relaciones


entre activismos online y offline, podemos decir que lejos
de representar una novedad o innovación en el paradig-
ma de movilización colectiva juvenil, lo que observamos
es una profundización del uso de las redes sociales. (p. 50)

En este caso, la realización de la encuesta amplió el uso


de las redes sociales, sin que necesariamente esto haya inno-
vado la práctica metodológica, antes bien, requirió emplear
plataformas de comunicación para la realización de sesio-
nes para el diseño de la investigación y del cuestionario,
así como de acuerdos para el análisis y la presentación de
resultados, dadas las restricciones para la movilidad.

Encuesta militancia partidista


Este ejercicio originalmente fue diseñado para ser aplicado
cara a cara, sin embargo, la pandemia presentó la oportuni-
dad y el reto de rediseñarlo para convertirlo en un cuestio-
nario autoadministrado, utilizando para ello la plataforma
de Google Forms. Asimismo, el muestreo se vio modifica-
do porque, en principio, la identificación de los militantes
partidistas se haría a través de la estrategia de bola de nie-
ve; parte del reto ahora era no sólo la identificación, sino
que se cubrieran otros elementos para la autoaplicación del
cuestionario, es decir, aspectos técnicos como contar con
acceso a internet y poseer el equipo correspondiente: com-
putadora portátil o un celular inteligente.

33
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Ciertamente, podemos afirmar que la encuesta autoad-


ministrada supera en mucho a la encuesta administrada o
cara a cara, en cuanto al acceso, rapidez y bajo costo. Tal
como lo afirman Ilieva y colaboradores (2002, citado en
Díaz, 2012, p. 197): “presenta como ventaja la posibili-
dad de acceder a un amplio número de personas con bajo
coste y gran rapidez, aspectos difíciles de conseguir en las
encuestas administradas”. Sin embargo, estas ventajas se
ven limitadas por las desventajas que presenta la encues-
ta autoadministrada, el equipamiento y, adicionalmente,
el conocimiento para operar dichos equipos. Siguiendo a
Díaz, “las mayores desventajas de las encuestas autoadministradas
mediante Internet están relacionadas con la dificultad para localizar
muestras representativas” (pp. 198).
Esto sucede, en primer lugar, por problemas de cobertura
provocados por el hecho que no todo el mundo tiene acceso
a la red.

Reflexiones finales
Reflexionando en términos de los paradigmas de la investi-
gación en ciencias sociales, consideramos que la pandemia
forzó a repensar, principalmente, las estrategias metodoló-
gicas, sobre todo en los aspectos del diseño de la investiga-
ción, la idoneidad de las técnicas y el trabajo de campo, no
sólo en la recolección de los datos, sino en el tipo de datos
recolectados. Por ejemplo, cuando se efectuaron las entre-
vistas individuales, varios de los participantes manifestaron
su renuencia a que ésta fuera grabada (aún y cuando se le
ofreciera un consentimiento informado); la negativa fue
comparativamente mayor a cuando se realiza cara a cara.
Podríamos cuestionarnos si la mediación de las TIC en el

34
Experiencias de investigación social en el tiempo-espacio de la pandemia

proceso investigativo cualitativo genera mayor desconfian-


za o incertidumbre. Los cuestionarios autoadministrados
no presentan está negativa en términos de desconfianza,
sino más en términos de desidia o desinterés.
Asimismo, estas experiencias conllevan a la reflexión en
aspectos de cómo se concebía la realidad prepandemia, du-
rante la pandemia y postpandemia, lo que implicaría aspec-
tos sobre la realidad y su concepción, tanto por parte del
investigador como del sujeto de estudio.
En definitiva, estas experiencias nos mostraron que la
pandemia trajo consigo un uso más intensivo de la media-
ción por las TIC en la investigación social, pero también
un replanteamiento en los diseños de la investigación en su
conjunto y, en particular, en los métodos y técnicas imple-
mentados para dar cuenta de los fenómenos seleccionados
para ser estudiados. Asimismo, las experiencias aquí des-
critas nos invitan no sólo a reflexionar y reajustar lo me-
todológico, sino también, la concepción de la realidad y la
manera de pensar ésta.

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Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

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terna-y-representaciones-sobre-la-politica/

38
Expresiones religiosas digitales:
una aproximación metodológica
Elsa de Jesús Hernández Fuentes1
Irma Alicia González Hernández2
Carlos Ignacio Rodríguez Ramos3

Introducción
A partir de marzo del año 2020, la pandemia derivada del
COVID-19 afectó particularmente a la frontera norte de Mé-
xico y, con ello, a los templos –espacios públicos religiosos
tradicionales–, los cuales fueron cerrados con el fin de pre-
servar la salud pública. Entonces, surgen nuevos espacios pú-
blicos con la intención de continuar las prácticas religiosas,
entre estos se encuentran las redes sociales virtuales, como Fa-
cebook, Twitter, Instagram, YouTube, WhatsApp, entre otras.
Por medio de éstas se transmiten celebraciones religiosas en
vivo, además de que las personas manifiestan su religiosidad
por medio de contenido audiovisual y publicaciones como
frases, declaraciones, estados sobre situación anímica, evange-
lización religiosa, cadenas de oración, entre otras.
Las transformaciones sociales –como el aumento de las
familias no nucleares; el uso de la tecnología en las relacio-
nes interpersonales por medio de teléfonos celulares, salas de

1. Doctora en Planeación y Desarrollo Sustentable, por la Universidad Autónoma de


Baja California. Líneas de investigación: factores de riesgo y violencia social. Facultad de
Ciencias Humanas, UABC. [Link]
2. Maestra en Desarrollo Urbano, por la Universidad Autónoma de Baja California. Lí-
neas de investigación: factores de riesgo y violencia social. Facultad de Ciencias Sociales
y Políticas, UABC. [Link]
3. Doctor en Planeación y Desarrollo Sustentable, por la Universidad Autónoma de Baja
California. Líneas de investigación: religión y filosofía. Facultad de Ciencias Humanas,
UABC. [Link]

39
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

chat; la práctica de nuevos pasatiempos, como los videojue-


gos en línea; el uso de internet en la búsqueda de activida-
des recreativas, de esparcimiento; la mayor libertad sexual; la
globalización; y los cambios en los roles sociales– han reper-
cutido en las juventudes, principalmente creando una nueva
identidad y cultura. Particularmente, en las juventudes fron-
terizas, ya de por sí influidas por la cultura estadounidense.
El ámbito de la religión, así como la práctica de la mis-
ma por los jóvenes, cobra un nuevo significado, otorgándo-
le un lugar distinto en su vida diaria en referencia con otras
generaciones, lo cual repercute en la transformación de la
cultura, tal como muestra el estudio de caso, describiendo a
las juventudes actuales y a su falta de interés en las costum-
bres, eventos y ritos religiosos tradicionales.
Las ciudades ubicadas en la frontera norte han registrado
cambios importantes relacionados con la situación socioeco-
nómica del país, como ejemplo, la crisis de los ochenta, la cual
obligó a miles de residentes de las zonas rurales a migrar hacia
las ciudades en busca de mejores oportunidades de vida, em-
pleo, vivienda con servicios y asistencia social completa, entre
otras aspiraciones. Bajo esta óptica, “repensar la espacialidad
humana adquiere una significación distinta e ineludible ante
la última crisis de salud causada por el COVID-19, ante los
problemas subyacentes que revela y ante los que está generan-
do en cada contexto histórico-social” (Ramírez, 2022).

Preferencias religiosas
Los cambios que se registran en las ciudades fronterizas no
sólo afectan al ámbito económico, sino también al social y
cultural, en virtud de que la vecindad con Estados Unidos
las convierte en casos extremadamente interesantes, ideales

40
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

para probar la tesis del “contagio” que subyace en muchas


de las explicaciones más usuales.
Como ocurre con cualquier fenómeno complejo, no es
una, sino diversas las causas del avance protestante en esta
región (Hernández, 2006), e inicia con esta generación que
hoy son los jóvenes objeto de estudio. Como se muestra en la
figura 1, a partir de los últimos años se ha modificado la ads-
cripción religiosa en México, que aunque sigue siendo un país
mayormente católico, han crecido los grupos de otras religio-
nes y también el número de personas que se consideran ateas.

Figura 1. Población total por grupo


religioso, 2010 y 2020

Grupo religioso 2020


Católico 97,864,218
Protestante/Cristiano evangélico 14,095,307
Judaico 58,876
Islámico 7,982
Raíces étnicas 33,273
Raíces afro 40,799
Espiritualista 36,764
Otras religiones 70,376
Sin adscripción religiosa (creyente) 3,103,464
Sin religión 10,211,052
Fuente: Inegi (2021b).

41
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

En México, 10,211,052 personas dicen no tener una re-


ligión, de acuerdo con datos del Censo de Población y Vi-
vienda del Inegi 2020. Esto representa el 8.1% de la pobla-
ción mexicana. Por otra parte, el porcentaje de católicos en
el país bajó cinco puntos porcentuales, al pasar de 82.7%
en 2010, a 77.7%; es decir: 97,864,218 personas pertene-
cen a esta religión en 2020. Los protestantes cristiano-evan-
gélicos suman 14,950,307 personas; es decir, 11.2% de los
mexicanos, un aumento de 3.7 puntos porcentuales. Por
último, le sigue la religión judaica, con 58,876 seguidores y
la islámica con 7982 (Cuevas, 2021).

Religiosidad y nuevas religiosidades


“La religiosidad se caracteriza por esa vocación de trascen-
dencia que remite a una construcción simbólica por enci-
ma de la experiencia y de la naturaleza o de ‘lo dado’, pero
que no es factible sin ellos” (Ciardiello, 2018, pp. 3-4).
“Así como no es el conocimiento lo que crea la causalidad,
sino la causalidad crea el conocimiento, no es la religión
la que crea la religiosidad, sino la religiosidad la que crea
la religión” (Simmel, 1992, p. 173). Es decir, el sentido y
la necesidad de creer en algo o alguien más allá de lo terre-
nal no se ha desvanecido entre la población juvenil actual,
sino que ha cobrado nuevas significaciones. Al estudio de
fenómeno religioso se suma la teorización en términos de
las “nuevas religiosidades” o “espiritualidades alternativas”,
entre las cuales se encuentra el New age (Nueva era) junto
con otras tantas expresiones como el neopaganismo y los
nuevos movimientos religiosos (Ciardiello, 2018, p. 3).

42
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

Pluralidad religiosa
Con la idea de conceptualizar el significado de la diversidad
religiosa, utilizamos la expresión pluralidad religiosa como
lo asume Masferrer, en el sentido de “la coexistencia de pro-
puestas religiosas diferentes entre sí, dentro de un mismo es-
pacio social y político” (2011, p. 77). Esta transición de un
catolicismo como única religión en México, hacia la plura-
lidad religiosa, provoca cambios profundos en las relaciones
sociales intergeneracionales, ya que, aunque la convivencia
primaria en la familia nuclear sea comúnmente católica, cada
vez es más común la diversidad religiosa, ya sea como par-
te de un proceso de conversión a otra confesión, o bien al
asumir una diversidad de prácticas y matices en los modos
situados frente a lo sagrado (Corpus, 2020, p. 11).

Espacio público y espacio


público religioso
El espacio público es generador de la identidad, y se va
modificando conforme a las aspiraciones del usuario. El
espacio puede ser creado artificialmente por urbanistas, ar-
quitectos y gestores de la ciudad; estos espacios se diseñan
mediante valores estéticos y de uso, retomando elementos
técnicos y academicistas. Por otro lado, el espacio público
natural es el creado por los mismos ciudadanos al apro-
piarse de él, asignándole significados, valores subjetivos y
estructura identitaria, genera un gran sentido de apropia-
ción y arraigo por parte del usuario (Muñoz-Torres & Gu-
tiérrez-Luna, 2019, p. 37).
Esta cuestión implica indagar tanto las preferencias re-
ligiosas, las prácticas religiosas fuera del templo, el uso que
los practicantes de las diferentes denominaciones le otorgan

43
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

al espacio público y cómo estos elementos se entrecruzan.


El escenario de las prácticas religiosas es, por ende, el espa-
cio público, ya que “la religión detenta una vocación por lo
público y lo colectivo evidenciada a partir de la incorpora-
ción del rito y la oración colectiva” (Ciardiello, 2018, p. 6).
La relación entre espacio público y espacio religioso,
desde la perspectiva de la historia política, requiere dos
orientaciones complementarias. La primera es que la po-
lítica moderna, al separar el espacio público del privado,
tiende a privatizar la religión y hacerla parte del dominio
de la conciencia y de la práctica privada. La segunda es que
la laicización del Estado en el siglo XIX, transforma el rol
de la religión, que se inserta de distinta forma en el espacio
público moderno (Serrano, 2003, p. 346). El punto clave
es el rol público de las religiones, de manera más proficua
es el mismo espacio público el principal escenario donde
hacer confluir propuestas y elaboraciones, para compren-
der principalmente los términos del análisis a llevar a cabo
(Cipriani, 2013, p. 176).

Uso del espacio público y pluralismo


religioso en un contexto fronterizo
Regularmente, las fronteras se entienden como límites y di-
visiones con diferenciaciones físicas y culturales marcadas, es
el caso de fronteras geográficas entre dos países en condicio-
nes tan dispares como México y Estados Unidos, a tal punto
que se plantea la necesidad de erigir muros que separen. Por
esta razón surge la inquietud de conocer cuáles son las prác-
ticas y los imaginarios presentes en los habitantes respecto a
su situación como fronterizos y a la idea de fractura urbana
(Muñoz-Torres & Gutiérrez-Luna, 2019, p. 33).

44
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

En Baja California se ubica el municipio más poblado


del país: Tijuana, según los datos del Censo de Población y
Vivienda 2020 a cargo del Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (Inegi), tal como se muestra en la figura 2. Ésta
podría tomarse como una de las razones por las cuales el es-
tado tiene un pluralismo religioso, así como una diversidad
religiosa, además de un catolicismo a la baja, producto en
gran medida de la heterogeneidad del origen de sus habi-
tantes, al ser una de las ciudades fronterizas más visitadas
no sólo del país, sino del mundo, y por contener la pobla-
ción más joven de la entidad.

Figura 2. Municipios más poblados del país.

Fuente: Inegi (2021a).

Aunado a lo anterior, a partir de marzo del año 2020,


la pandemia derivada del COVID-19 aqueja particular-
mente a la frontera norte, y los templos espacios públicos
religiosos tradicionales son cerrados con el fin de preservar
la salud. Bajo esta circunstancia surgen nuevos espacios pú-
blicos con la intención de continuar las prácticas religiosas,
en este caso de forma virtual, por medio de redes sociales
como Facebook, Twitter, Instagram y YouTube, por donde

45
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

se transmiten celebraciones religiosas en vivo. Estas mismas


plataformas sirven también como medio para que las per-
sonas manifiesten su religiosidad, por medio de contenido
audiovisual y publicaciones (frases, declaraciones, estados
sobre situación anímica, evangelización religiosa, cadenas
de oración, entre otras).
Por lo cual, el análisis de las representaciones diversas
de lo religioso, del actuar del Estado y de la interacción
entre éste y las colectividades religiosas puede contribuir
a una mejor comprensión de la dinámica de la presencia
de la religión en el espacio público en las sociedades con-
temporáneas (Mancilla, 2011, p. 83). Es que las formas de
presencia de la religión en el espacio público suponen un
camino de doble mano, conformado por las estrategias de
los actores religiosos y, al mismo tiempo, por el funciona-
miento de dispositivos de legitimación de la misma (Esqui-
vel & Toniol, 2018, p. 478).

El cambio religioso
Debido a lo anterior, surge el cambio religioso provocado
por la desorganización cultural ocasionada por la rápida
migración a las ciudades y la concomitante urbanización de
una población rural con inclinaciones religiosas fundamen-
talistas. El movimiento de poblaciones pobres rurales a un
ambiente urbano engendra un shock cultural, caracteriza-
do por la pérdida de los tradicionales controles sociales del
campo, lo que libera al individuo de su grupo social, socava
el carácter personal y duradero de las relaciones sociales,
y rompe la estabilidad de los hábitos personales y ocupa-
ciones; por tanto, su explicación en términos del cam-
bio social como fenómeno sociodemográfico expresa una

46
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

recomposición de los grupos de filiación religiosa (Holt,


1940, citado por Hernández, 2006, p. 23), en la que una
o varias denominaciones pierden miembros en beneficio de
otras (o de ninguna, cuando se trata de pérdida de reli-
giosidad). Si nos centramos en Latinoamérica, el cambio
religioso se refiere, sobre todo, a la pérdida de fieles que
experimenta la Iglesia católica desde hace medio siglo y al
consecuente aumento de protestantes o evangélicos y de
los llamados bíblicos no evangélicos o poscristianos (Her-
nández, 2005, p. 11); lo anterior es el motivo principal que
propició la presente investigación aún en curso.

Propuesta metodológica
Se realizó una propuesta metodológica para el análisis e in-
terpretación de algunas imágenes de las nuevas formas de
prácticas religiosas en los espacios públicos virtuales, y que
se multiplicaron por el aislamiento social que provocó la
actual pandemia en todo el mundo. Además, estos espacios
se han diluido y diversificado en una constante lucha entre
la dimensión pública y la privada de la vida cotidiana, y la
disputa entre la sociabilidad y la virtualidad social.
La etnografía digital ofrece herramientas importantes
para la realización de esta investigación, ya que de acuerdo
con O’Reilly (2005, citado en Pink et al., 2019, p. 17),
la etnografía es “investigación inductiva-iterativa basada en
una serie de métodos [...] que reconoce la función de la
teoría y la del propio investigador, y que considera que los
seres humanos son en parte objetos y en parte sujetos”. En
este sentido, el mundo digital constituye una parte inte-
grante de la etnografía, al considerar que los sujetos interac-
túan según su realidad y sentido de la vida a fin de abordar

47
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

sus intereses mediante las plataformas digitales. Así, el texto


etnográfico se sustituye por el video, la fotografía, el blog
o como en esta investigación, el meme religioso (Pink et
al., 2019, p. 18). Cuando “la etnografía se realiza ciberné-
ticamente, es importante identificar las formas en que se
construirá metodológicamente el equivalente etnográfico,
esta vez online, y cómo lo digital modifica nuestra práctica
como etnógrafos/as” (Faudoa, 2021, p. 310).
La situación religiosa de las nuevas generaciones de mi-
litantes eclesiales ha sido estudiada por la sociología y la
antropología. Las transformaciones en su comportamiento
coinciden con las que caracterizan la ubicación social de la
franja de edad de los menores de 30 años, los llamados mi-
llennials; el fenómeno preocupa a las comunidades religiosas
debido a que las instituciones aún no saben cómo manejar
las mentalidades actuales (Cervantes-Ortiz, 2020, p. 5).

Figura 3. Pirámide poblacional de México


2020. Composición por edad y sexo

Fuente: Panorama sociodemográfico de México 2020, Inegi (2021a).

48
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

Tal como se muestra en la figura 3, la población de los


cero a los 29 años representa el 50% de los habitantes de Mé-
xico, de acuerdo al censo 2020 realizado por el Inegi; de ahí
el interés en estudiarlos, ya que personifican en gran medida
las transformaciones de este país. Es el caso de ciertos indivi-
duos y grupos que reconocen su adscripción a una determi-
nada religión, pero no se consideran “practicantes”, sino que
aducen vivirla “a su modo”, siendo incluso muy críticos de
la forma en que la institución religiosa establece cómo debe
ser la conducción de la vida del creyente, entre los que se
encuentran los más jóvenes (Ciardiello, 2018, p. 10).
Así mismo, la apropiación de estos espacios virtuales por
parte de los colectivos sociales significa la extensión de los
límites del propio concepto, ya de por sí desdibujados, lo
que permite que un mayor número de personas o internau-
tas accedan, abstraen, reconfiguran, apropian y legitiman
este espacio y su simbolismo. Sin embargo, en su acepción
negativa permite naturalizar procesos homogeneizantes y
exacerba la inequidad, debido a las barreras que puede re-
presentar el que no cualquier ciudadano tiene acceso ni a
los objetos tecnológicos que permiten la conexión virtual,
ni al servicio de conexión a internet (Muñoz-Torres & Gu-
tiérrez-Luna, 2019, p. 35). Estudiar las formas de relacio-
narse que encuentran diversas comunidades y que pueden
observarse por medio de la etnografía digital, conlleva di-
versos retos etnográficos (Faudoa, 2021, p. 311).
En las nuevas configuraciones socioreligiosas “la imagen
toma un lugar central como representación de la realidad y
como medio de conocimiento de ella en el mundo actual”
(Carli, 2006, citado en Hollman, 2008, p. 122). Algunos
autores postulan que se ha dado un pasaje desde el domi-
nio de la escritura al de la imagen, tomando como base

49
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías (Kress,


2003, citado en Hollman, 2008, p. 122). “La ciudad y, por
ende, el espacio público, en tanto espacio, no sólo refiere
a aspectos topológicos sino también a espacios virtuales”
(Muñoz-Torres & Gutiérrez-Luna, 2019, p. 35).
La presencia de la religión en el espacio público se cons-
tituye como un campo de interés empírico privilegiado y
extensivamente explorado por los cientistas sociales, no
sólo en términos de controversias, sino también porque el
proceso de legitimación de tal presencia nos remite directa-
mente a las variadas formas por las que los Estados moder-
nos definen a la religión y, por consiguiente, el régimen de
visibilidad y las posibilidades de su actuación en la esfera
pública (Esquivel & Toniol, 2018, p. 478).
Es un hecho que las ciudades fronterizas son espacios
complejos de acotar y abordar debido a su fenomenología
como espacios transitorios y multiculturales. Sin embargo,
por un lado, es posible identificar el espacio público ancla-
do a territorios físicos muy específicos y de gran simbolismo
para los fronterizos y, por otro, es evidente la inevitable tran-
sición a espacios deslocalizados geográficamente, espacios
virtuales que se configuran como una nueva forma de espa-
cio público que, entre otras cosas, permite la reconfiguración
del imaginario del borde como límite y establece una nueva
ciudadanía de redes que comparte, comunica, intercambia,
socializa y legitima la apropiación. Ya sea espacio público fí-
sico o virtual, el imaginario del borde fronterizo, más que un
obstáculo, se vive colectivamente como espacio extensivo a
la ciudad y a los ciudadanos y a sus nuevas prácticas (Mu-
ñoz-Torres & Gutiérrez-Luna, 2019, p. 42).
El uso político y revolucionario de las redes sociales y
otras formas de comunicación digital ha puesto especial

50
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

atención a las imágenes (Nava, 2022, p. 3). Las figuras 4, 5 y


6 muestran algunos ejemplos de las nuevas formas de prácti-
cas religiosas en los espacios públicos virtuales y que, además,
se multiplicaron por el aislamiento que provocó la pandemia
por el coronavirus COVID-19 en todo el mundo.

Figura 4. Infoetnografía religiosa

Fuente: Etnograf, Gestión y Cultura, A. C. (2020).

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Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Figura 5. Meme religioso

Fuente: Pinterest (s.f.).

Figura 6. Infografía religiosa

Fuente: [Link] (s.f.).

52
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

Categorías de análisis
• Con la intención de evangelizar se encuentran algu-
nas imágenes como la que se muestra en la figura 7.
• Con la intención de entretenimiento se compar-
ten iconografías como la figura 8. Algunas de estas
imágenes que se distribuyen como memes pueden
incluso ser ofensivas, con el fin de provocar risas o
algunas reacciones entre los lectores digitales.
• Con la intención de divulgación se mezclan algu-
nas imágenes que tienen la finalidad de mostrar o
demostrar alguna información religiosa o desmiti-
ficar algo, tal como muestra en la figura 9.

Figura 7. Iconografía religiosa

Fuente: Radio Luz El Salvador (2022).

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Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Figura 8. Iconografía humorística religiosa

Fuente: Autor desconocido, circula en redes sociales.

Figura 9. Infoetnografía

Fuente: El huevo sagrado (2022).

54
Expresiones religiosas digitales: una aproximación metodológica

Las fuentes de información revisadas por medio de al-


gunas redes sociales digitales son de diversa índole, desde
organizaciones religiosas e instituciones, hasta grupos e
individuos, e incluso algunas que circulan sin fuente. Los
actores son al mismo tiempo quienes promueven las imá-
genes, como quienes reaccionan a las mismas y las replican.
El público, en este caso, puede acceder sólo si tiene alguna
cuenta en las redes sociales digitales revisadas y que, ade-
más, cuente con algún dispositivo y servicio de internet, eso
limita el estudio a cierto grupo de personas. Cabe señalar,
que en esta primera aproximación metodológica se encon-
traron muchas otras imágenes que aún quedan por clasifi-
car, al ser una propuesta propia e innovadora es inacabada,
por lo cual se continúa la búsqueda, recopilación de infor-
mación, así como la clasificación, análisis e interpretación.

Transformaciones
El espacio virtual se configura como una nueva forma de
espacio público. El espacio público no sólo refiere aspectos
físicos, sino también espacios virtuales (Muñoz-Torres & Gu-
tiérrez-Luna, 2019). Entre las “nuevas religiosidades” encon-
tramos: medio ambiente, muerte, preferencias alimentarias,
cuerpo humano, cosmos, mundo animal, mundo virtual…
Por lo cual, se puede afirmar que “la religión en el espacio
público ha cobrado gran importancia en años recientes, par-
ticularmente en el contexto del discurso de los derechos hu-
manos, de las reivindicaciones identitarias y de la inclusión de
la diversidad” (Mancilla, 2011, p. 81). Además, estos espacios
públicos se han diluido y diversificado en una constante lucha
entre la dimensión pública y la privada de la vida cotidiana y
la disputa entre la sociabilidad y la virtualidad social.

55
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Conclusiones preliminares
Se denotan las siguientes consideraciones: existen “nuevos
espacios religiosos”, tanto físicos como virtuales, para los
que desean continuar declarando su denominación religio-
sa institucionalizada, pero también existen “nuevas prácticas
religiosas”, que obedecen en gran parte a las nuevas formas
de socialización, por un lado, y a las características de las
nuevas generaciones, por otro, que al parecer, según los datos
ya mencionados, tienden a la no pertenencia religiosa, e in-
cluso desearían no haber sido educados en la fe familiar. Sin
embargo, el ateísmo es una forma de práctica espiritual y re-
ligiosa, pues parte de la negación de las creencias, costumbres
y religiosidad culturalmente establecida en cada comunidad.
Además, existen nuevas religiosidades en torno a la ob-
jetivación-subjetivación del medio ambiente, la muerte, las
preferencias alimenticias, el cuerpo humano, el cosmos, el
mundo animal y el mundo virtual, que posicionan a las
prácticas religiosas no sólo en la vida pública, sino en la
vida cotidiana, sobre todo, de la población más joven, re-
cuperando prácticas ancestrales, otorgándoles nuevas signi-
ficaciones sociales e incluso espirituales.

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Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

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58
Google Trends como
herramienta para la
investigación
Elsa del Carmen Villegas Morán1
Yazmín Vargas Gutiérrez2
Estela Salomé Solís Gutiérrez3
Graciela Paz Alvarado4

Introducción
El propósito de este trabajo es mostrar la aplicación de
Google Trends como herramienta de búsqueda virtual, a
través de la cual se identifiquen las tendencias en la bús-
queda de información. Para demostrar cómo se emplea, se
eligió un tema que fue tendencia en las redes sociales y en
plataformas virtuales: caso Debanhi Escobar, joven de 18
años que desaparece el 9 de abril de 2022, en el kilómetro
15.5 de la carretera a Nuevo Laredo,5 del municipio de Ge-
neral Escobedo, Nuevo León. La joven había asistido a una
fiesta y después, cuando se dirigía a su casa, abandonó el
taxi en el que viajaba (Unotv, 2022).
Tanto usuarios de redes sociales como instituciones me-
diáticas circularon la imagen de la joven, que aparentemente

1. Profesora-Investigadora de la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma


de Baja California. [Link]
2. Profesora-Investigadora de la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma
de Baja California. [Link]
3. Profesora-Investigadora de la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma
de Baja California. [Link]
4. Profesora-Investigadora de la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma
de Baja California. [Link]
5. Es la principal forma de comunicación de Monterrey hacia Tamaulipas y Estados Uni-
dos. Es una vía de 200 kilómetros conocida como la “carretera de la muerte”, después de
que un centenar de personas desaparecieran en 2021.

59
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

había sido tomada por el taxista que la llevaría a su casa.


Múltiples versiones circularon sobre los hechos; sin embar-
go, después de 13 días de búsqueda por parte de familiares,
amigos, colectivos y autoridades, se encontró a la joven sin
vida en una cisterna abandonada del hotel Nueva Castilla
(Guillén, 2022).6
La versión oficial de la Fiscalía de Nuevo León (noreste
de México) señaló que la muerte de la joven fue accidental.
No obstante, ante la inconformidad de familiares y la opi-
nión pública, el Ministerio Público de Nuevo León abrió
nuevas líneas de investigación para determinar lo sucedido.
Sin embargo, no fue hasta el 24 de abril de 2022, que las
autoridades abrieron una carpeta de investigación por fe-
minicidio (Morán, 2022a; Silva, 2022).
Cabe señalar, que las desapariciones forzadas y los asesi-
natos de mujeres en México se han presentado desde hace
varios años, sin embargo, debido a la participación de usua-
rios de internet en la difusión de la información (ciuda-
danos comunes, como influencers), el caso de Debanhi se
convirtió en un símbolo de lucha para las familias de las
personas desaparecidas (González, 2022).

Redes sociales como fuente de información


Hoy día, tanto redes sociales como plataformas virtuales se
han convertido en una fuente de información para investi-
gaciones sociales. De acuerdo con el problema planteado y
variables a las que se pretenden dar respuesta, éstas pueden
ser de utilidad como unidad de observación, como unidad
de muestreo, o bien, como unidad de análisis; pero ¿qué
6. La Comisión de Búsqueda de Personas en Nuevo León señala que es una mujer de
complexión delgada, tez blanca y cabello castaño, claro, lacio y largo.

60
Google Trends como herramienta para la investigación

son las redes sociales y por qué son útiles para la investiga-
ción social?
En la década de los sesenta, Marshall McLuhan y Powers
(1993) vislumbraban los cambios que la tecnología traería
para la comunicación y las relaciones sociales, los cuales
facilitarían el intercambio entre los sujetos físicamente dis-
tantes en el espacio. Esto que denominó McLuhan “la aldea
global”, uno de los conceptos más representativos del siglo
XX para el ámbito académico, ya que describía las trans-
formaciones que la sociedad tendría. Los actores sociales
no serían solamente receptores pasivos de lo que las insti-
tuciones mediáticas emitieran, sino habría un intercambio
constante de roles en el que el sujeto común tendría una
mayor participación.
De esta manera –y siguiendo el pensamiento de McLu-
han– se conformó la idea de que los medios de comunica-
ción son extensiones de nuestros sentidos, que permiten
traspasar las fronteras del tiempo y del espacio. Para dicho
autor, la interconectividad humana entre sujetos físicamen-
te distantes ya era casi un hecho, la información estaría a
la orden del día y viajaría a la velocidad de la luz, generan-
do de manera continua productos y servicios a la medida
de los consumidores, y podría ser enviada y recibida desde
cualquier parte del mundo; pero si bien esto traería un be-
neficio, también traería como consecuencia una pérdida de
la identidad privada (McLuhan & Powers, 1993).
Estos cambios a los que se refería McLuhan pudieron
ser posibles casi 40 años después, a finales de los 90 y prin-
cipios de 2000, con el surgimiento de la web 2.0. Esta red
que tiene como principal característica permitir la interac-
tividad humana, al ofrecer la posibilidad de que la gente

61
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

que se encuentra físicamente distante se pueda conectar a


través de una plataforma, tal como lo indica Pérez (2011).

En esta sociedad tecnologizada surgen diversas herra-


mientas digitales con fines comunicativos, las cuales
se han ido modificando a medida que evoluciona la
propia tecnología, aunque en gran medida impulsada
por los propios usuarios, lo cual constituiría un rasgo
propio de la web 2.0. (Ayala, 2014, p. 27)

Para Gómez y colaboradores (2011, p. 75), “la web 2.0


es la segunda generación de servicios en red que pone es-
pecial énfasis en la colaboración on line de los cibernautas
con un alto grado de interactividad y con posibilidades de
compartir contenidos entre los usuarios”. Diversas han sido
las aplicaciones y plataformas empleadas para la conectivi-
dad entre los sujetos, como Facebook, Twitter, Instagram,
etcétera, las llamadas redes sociales.
El término red social no es nada nuevo, ni siquiera es un
concepto propio de la web 2.0, pero sí un potencializador
para la socialización de los sujetos, lo que trae implicacio-
nes para el mundo económico, filosófico, político, para la
vida social, etcétera (Sobejano, 2009).

Las relaciones sociales son inherentes al ser humano,


por lo que la interacción entre éste y su medio circun-
dante le resulta esencial. Es por esto que para las per-
sonas es determinante pertenecer a círculos sociales, los
cuales se han visto sustancialmente enriquecidos por
los medios o espacios virtuales. (Hütt, 2012, p. 125)

De ahí que las redes sociales van a actuar como un pun-


to de encuentro donde es posible acceder a información,

62
Google Trends como herramienta para la investigación

compartir impresiones, consultar archivos y recursos dispo-


nibles en tiempo real (Nass, 2011, p. 133). Para Ayala (2014),
estos hechos han modificado la forma y frecuencia en que los
sujetos se comunican y participan, al transformar el mundo
y los procesos de interacción tal y como se conocían.
Para Hütt (2012), el mundo se transformó a partir de
las redes sociales, al permitir a los miembros de la sociedad
integrarse a una cadena sumamente dinámica y efectiva, en
la que cualquiera puede participar, ya sean éstos migrantes
o nativos. Añade, que los usuarios de dichas redes se han
visto seducidos por las posibilidades que ofrecen las plata-
formas para incursionar de manera pública, o bien bajo el
anonimato. Otro aspecto relevante es, sin duda, la inme-
diatez que éstas ofrecen a las comunicaciones, al posibilitar
la interacción con personas que habitan en diferentes luga-
res del mundo, de manera rápida, desdibujando con ello,
las fronteras físicas y geográficas (Ayala, 2014).
Cabe destacar, que en la actualidad la sociedad hace uso,
tanto de las redes sociales como de las plataformas virtuales,
para informarse, al grado que las instituciones mediáticas han
ingresado en ellas para mantener el contacto con sus audiencias.

YouTube como medio de comunicación


Aunque YouTube es considerada por algunos usuarios
como una red social, para otros, como Santiago (2021), es
una plataforma de las más utilizadas en internet para pu-
blicar y consumir contenido audiovisual. Señala que dicha
plataforma es una especie de televisión por internet bajo
demanda, con la posibilidad de incluir emisiones en direc-
to. Su uso es fácil, pues fue concebida inicialmente para
que cualquier persona pudiera mirar y mostrar videos.

63
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Actualmente, más de 2000 millones de personas visitan


la página de YouTube cada mes, y cada día los usuarios mi-
ran más de 1000 millones de horas de video, siendo prin-
cipalmente un público entre los 15 y 25 años. Dentro de
esta plataforma los usuarios pueden publicar videos, com-
partirlos, indicar que les gusta o no les gusta, e interactuar
con el contenido, por lo cual se ha convertido en una forma
de entretenimiento. La plataforma permite seguir desde a
otros usuarios que guardan videos, hasta creadores profe-
sionales o medios tradicionales (Aptly, 2022).
YouTube dio origen a un grupo nuevo de personas co-
nocidas, que sin participar en medios tradicionales logran,
a partir de contenidos autoproducidos y generalmente de
bajo presupuesto, la atención de un público fiel que se sus-
cribe a sus diferentes canales. Estas personas son conocidas
como influencers, quienes llegan a tener tal credibilidad que
son seguidos por usuarios de las redes sociales. Esto ha be-
neficiado a tal grado a los influencers con alto número de
seguidores, que hoy en día, las empresas pagan patrocinios
para que éstos funjan como anunciantes.
El uso de YouTube como espacio de difusión ha sido exi-
toso, tanto que, en el plano comercial, algunas empresas han
creado sus propios canales para atraer la atención del público
hacia sus marcas. Si bien la finalidad primaria de YouTube
no era que los usuarios obtuvieran dinero (monetizaran) por
sus videos, hoy es posible debido a la generación de videos
altamente compartidos, la publicidad pagada y los patroci-
nios de marcas. Sin embargo, esto no se logra de manera
automática, sino que es necesario inscribirse al Programa
Compañero de YouTube (YouTube Partner Program) para lo
cual se requiere tener por lo menos 1000 suscriptores y 4000
horas de video en el último año (YouTube, 2022).

64
Google Trends como herramienta para la investigación

Como políticas de seguridad, la plataforma busca elimi-


nar el contenido que infringe sus reglas al reducir la difu-
sión de información errónea, dudosa y dañina, razón que
los lleva a recompensar a creadores confiables, así como a
fuentes autorizadas, dándoles un lugar preferencial en la
lista de búsquedas (YouTube, 2022).
Como políticas destacadas, YouTube no permite con-
tenido que amenace o insulte a otra persona de forma ma-
lintencionada o por sus atributos, específicamente: edad,
casta, discapacidad, etnia, identidad y expresión de género,
nacionalidad, raza, condición de inmigrante, religión, ser
víctima violencia, o ser veterano de guerra. Por lo que rea-
lizar estas acciones tendrán como consecuencia el retiro del
contenido identificado, en caso de ser una acción reiterada,
la cancelación permanente del canal (YouTube, 2022).
Consistente con estas políticas, la plataforma prohíbe la
divulgación de información privada de un tercero, como su
dirección, su correo electrónico, su información de cuenta,
sus números de teléfono, número de su pasaporte o infor-
mación de su cuenta bancaria. Así como la creación de ca-
nales exclusivamente dedicados a insultar de forma malin-
tencionada a una persona identificable (YouTube, 2022).

Los influencers: los nuevos


protagonistas y líderes de opinión
El término influencer nace a partir de la concepción en la
cual una persona tiene la capacidad de influir a un deter-
minado colectivo para modificar las opiniones de la au-
diencia, esto debido a que la audiencia los considera cer-
canos, ya que comparten estilos de vida, por lo cual les ha
dado un voto de credibilidad y admiración. El influencer es

65
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

admirado, seguido y escuchado. Los influencers pueden ser


especialistas de un sector o producto; generalistas, quienes
opinan sobre diferentes temas con una mirada crítica; oca-
sionales, quienes ya poseen un alto cargo y ocasionalmente
ingresan a las redes; de referencia, aquellos que tienen un
éxito repentino creando una empresa y se vuelven conoci-
dos (Santamaría & Meana, 2017).
Desde sus inicios la mercadotecnia ha utilizado a persona-
jes conocidos para promocionar productos y servicios, ya que
se consideraba una manera de obtener atención del público,
despertando simpatía y, por lo tanto, manteniendo apertu-
ra hacia los mensajes. Actualmente, las figuras de personas
reconocidas son utilizadas también para promocionar men-
sajes dentro de los medios digitales, ya que históricamente
se recurre a quienes han creado una confianza y son recono-
cidos. Bien se pudiera pensar que el fenómeno influencer es
diferente, al convertir a una persona en famosas a través de
los mensajes mediáticos virtuales; sin embargo, es similar a
lo que sucedía en el pasado, sólo que, quienes gozaban de la
fama aparecían en los medios tradicionales y de cierta mane-
ra eran respaldados por esas instituciones mediáticas.
Así, que se podría decir que la aparición en los medios
hace famosas a las personas y a partir de esto las personas
emiten cierto tipo de mensajes que pueden ser patrocina-
dos. Entre más público vea y siga los mensajes, más bene-
ficios económicos obtendrá tanto el medio, la plataforma,
como el personaje conocido (influencer).
En México, para mayo de 2022, el influencer de YouTu-
be más visto es MrBeast en español, con 19.1 millones de
suscriptores y 20.3 millones de vistas en promedio por cada
video; los cantantes Kimberly Loaiza y Klan de Santa Fe
tienen los siguientes lugares; mientras que el siguiente en

66
Google Trends como herramienta para la investigación

la lista es Fede Vigevani, con 14.8 millones de suscriptores


y 3.5 millones de vistas en promedio por video; el joven de
Pongámoslo a prueba ocupa el quinto lugar, con 6.8 mi-
llones de suscriptores y 3.2 millones de reproducciones en
promedio por cada video (HypeAuditor, 2022a).
Al observar únicamente la categoría noticias y política,
en primer lugar está Escoria Rotzank, con 22.5 millones de
suscriptores y 7000 mexicanos abonados. En segundo lugar
se encuentra Ali Izquierdo, con 1.9 millones de signatarios,
de los cuáles, 833,000 son mexicanos. En el tercero se en-
cuentra un canal de temas religiosos Musicacristianatv. En
cuarto y quinto lugar, respectivamente, Camisetas de Doctor
y BreakMan, sitios que tienen un narrador de video, en los
cuales se reproducen imágenes, en ocasiones fotográficas con
un interés de temas paranormales, que ha cautivado a más de
2.5 millones de mexicanos (HypeAuditor, 2022b).
Mención especial merece Mafian TV, canal de Fabián Pa-
sos, que ocupa el sexto lugar en la categoría Noticias y política
en YouTube, con 1.7 millones de suscriptores, 1.3 millones
de ellos son mexicanos y cuenta con 757,000 reproducciones
en promedio. Mafian TV tiene, además, cuentas en Insta-
gram con 1.5 millones de seguidores, Twitter con 180,000
seguidores y Twich con 72,000 seguidores, correspondiendo
entonces sus plataformas como unas de las más concurridas
en YouTube e Instagram. Fabián Pasos emite cuatro videos a
la semana en promedio. Sus videos más vistos son: “El últi-
mo video de Debanhi Escobar”, con 6.5 millones de repro-
ducciones y “El montaje perfecto de Debanhi Escobar”, con
5.7 millones de reproducciones; estando en la lista de sus 12
videos más populares, donde seis son sobre el tema Debanhi
Escobar (HypeAuditor, 2022c).

67
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Google Trends como herramienta


de búsqueda virtual
Google Trends es una herramienta que provee el buscador
Google, a través de la cual es posible obtener información
acerca de las búsquedas virtuales de las personas en tiempo
real; por lo tanto, ofrece la oportunidad a los profesionales
de la información de usar estos datos para medir el interés
del público en determinados tópicos, pudiendo limitar su
búsqueda a un tiempo y lugar específicos (Google, 2022).
La herramienta permite, de manera gratuita, hacer tanto
búsquedas exactas como aproximadas en cualquier idioma.
Es importante considerar que las búsquedas pueden reali-
zarse a través de términos o tópicos, esto generará distintos
resultados, ya que son medidos de forma diferente, ya que
los términos de búsqueda requieren identificación de manera
exacta, mientras que la búsqueda temática agrupa términos
que comparten el mismo concepto en cualquier idioma.
La búsqueda puede ser refinada utilizando los siguientes
operadores boleanos: comillas (“ ”), que implica el término
exacto, incluye palabras antes y después; el signo más (+),
que permite encontrar un término u otro, y puede utili-
zarse también para agregar distintas formas de escribir un
término o incluir errores ortográficos; el signo menos (-),
que permite excluir algún termino de uso común que pue-
da llevar a otras ideas (Google, 2022).
Esta búsqueda puede ser limitada por la región, dentro
de la cual permite considerar todo el mundo o solamente
seleccionar un país, el intervalo de tiempo que permite ob-
servar desde la última hora hasta realizar búsquedas perso-
nalizadas, las categorías de búsqueda y el tipo de búsqueda,
es decir, imagen, noticia, compra o videos de YouTube.

68
Google Trends como herramienta para la investigación

Una vez obtenidos los resultados de búsqueda es posible


seguir agregando hasta cinco resultados de distintas bús-
quedas y establecerlos en la misma gráfica de comparación,
esta se ve reflejada también en el mapa. El interés es mar-
cado en una escala del 1 al 100, esto es importante, ya que
los valores de la gráfica presentada no representan el volu-
men absoluto de búsquedas, sino que fueron normalizados
y luego indexados en una escala del 1 al 100. Cada punto
en la gráfica se divide entre 100. Los números otorgados
se extraen de una muestra aleatoria e imparcial de las bús-
quedas de Google, lo que significa que no es un número
exacto de búsquedas. De esta manera, cuando observamos
el interés de búsqueda en un tema particular o una duda,
no estamos observando el número total de búsquedas. En
lugar de ello observamos el porcentaje de búsquedas para
ese tema, como una proporción de todas las búsquedas en
un tiempo y espacio determinado (Google, 2022).
Al limitar la localización de la búsqueda, el programa
presentará el país, la región del país o la ciudad, según se
haya limitado, en diferentes tonalidades, de esta manera, la
tonalidad obscura representa el mayor interés, aunado a esto
señalará en barras y numerales el interés. Puede elegirse que
se desplieguen las consultas relacionadas principales o bien
aquellas en aumento, marcando el porcentaje de aumento
en la búsqueda en comparación con el periodo equivalente
anterior , o bien con el término aumento puntual en aque-
llas búsquedas que rebasan los 5000% durante el periodo de
búsqueda seleccionado, o aquéllas en las que no se tiene una
base de búsqueda en el periodo anterior (Google, 2022).
Google Trends emite un listado de los temas en relación
con el término elegido, en el mismo país y misma cate-
goría, en el caso de no elegir un término de búsqueda e

69
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

indicar solamente la categoría y región, indicará cuáles son


los términos en general más buscados. Debido a que la pla-
taforma basa su ejecución en la repetición de búsquedas,
aquellas indagaciones realizadas por muy pocas personas
no son mostradas o bien aparecen calificadas como cero.
Por otro lado, y con la finalidad de evitar la contaminación
de datos, la plataforma evita duplicar eliminando las bús-
quedas repetidas del mismo tema generadas por el mismo
usuario durante un corto periodo de tiempo.
Como apoyo a la presentación de los datos encontrados, las
gráficas y mapas pueden ser incrustados en una página HTML
en versión ordenador o teléfono celular. Por su parte, los ín-
dices de interés, temas relacionados y consultas relacionadas
pueden descargarse como un archivo CSV o Excel, para ser
modificados como convenga. Así mismo, todos los resultados
pueden compartirse a través de las plataformas Facebook, Twi-
tter, Linkedin, Tumblr… En todo caso, es necesario recordar
que la información está registrada y debe ser citada, tanto en
el caso de una presentación verbal, o por escrito para consultas
en línea, versiones imprimibles u otros usos sociales.

Desventajas del uso de la herramienta


1. No permite conocer los números absolutos, sola-
mente las tendencias de búsqueda, lo que en todo
caso dificultaría un análisis cuantitativo.
2. A partir de esta herramienta no es posible conocer los si-
tios o páginas más consultados, esto permitiría acercarse
a los líderes de opinión, sus características y valores.
3. Otra desventaja es que al descargar las gráficas, éstas
se convierten en tablas de Excel y difícilmente pue-
den visualizarse.

70
Google Trends como herramienta para la investigación

La herramienta Google Trends


aplicada al caso Debanhi Escobar
Para la aplicación de la herramienta Google Trends en el caso
que ocupa a este proyecto, se ingresó a la plataforma el nom-
bre “Debanhi Escobar”; luego, para la primera búsqueda se
mantuvieron tres de los cuatro datos para la búsqueda: “todo el
mundo”, “todas las categorías” y “búsqueda en la web”, sólo se
modificó “intervalo de tiempo”, pues se consideró pertinente es-
tablecer una temporalidad: del 9 de abril al 23 de junio de 2022.
Los datos que arroja la plataforma son básicamente cua-
tro: 1) el interés que mantiene el público a lo largo del
tiempo sobre el tema: 2) las principales regiones donde los
usuarios de la red han hecho más búsquedas; 3) los temas
que de acuerdo con Google Trends están relacionados con
el caso; y 4) con qué nombre se han hecho las búsquedas.
Los datos arrojados por la primera gráfica muestran las
fechas en las que se ha presentado la búsqueda de la infor-
mación (véase la figura 1). En ella, el pico más alto es el 22
de abril, día que confirman las autoridades que el cuerpo
encontrado en una cisterna del hotel Nueva Castilla, co-
rresponde al de Debanhi Escobar.

Figura 1. Interés a lo largo del


tiempo. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

71
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Luego, en la parte inferior de la herramienta se mues-


tra la información de las cinco regiones del mundo en la
que las personas estuvieron más interesadas en la búsqueda
de información sobre el tema, en este caso fueron: México
(donde ocurre el hecho), Nicaragua, Paraguay, El Salvador
y Guatemala, tal como se muestra en la figura 2.

Figura 2. Regiones con más interés sobre


el tema. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

Otro dato arrojado en esta primera búsqueda fueron


los cinco temas relacionados con el caso: Belén de Escobar,
muerte, fotografía, padre y cuerpo; mientras que las con-
sultas relacionadas son Debanhi Escobar, caso Debani Es-
cobar, caso Debani, Debani Susana Escobar y caso Debani
Escobar, tal como se muestra en la figura 3.

72
Google Trends como herramienta para la investigación

Figura 3. Temas y consultas relacionados


con el caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

Cabe señalar, que en cada modificación cambian los da-


tos arrojados, por ello, al hacer una segunda búsqueda se
modificó la región, y en el lugar de “todo el mundo” se
seleccionó “México”, y en vez de “búsqueda en la web” se
eligió “búsqueda de noticias”, la cual arrojó la imagen de la
figura 4. Cada pico de esta figura muestra el día en que los
usuarios ingresaron a buscar información sobre el tema. Si
bien la noticia aparece por primera vez el 9 de abril, es cua-
tro días después cuando se registran mayores entradas a la
red para hacer una búsqueda de información sobre el caso.
De acuerdo con lo que muestra la figura, el primer pico que
registra, que llega al 25%, es el día 13 de abril; mientras que
para el 14 del mismo mes hay un descenso en la búsqueda;
el 15 vuelve a subir al 25%; pero no es hasta el 22 de abril
que se presenta el pico más alto.

73
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Figura 4. Interés a largo tiempo en México.


Búsqueda en noticias. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

En cuanto a las cinco subregiones más interesadas en el


tema, de acuerdo a su número de búsqueda son: Nayarit,
Nuevo León, Tamaulipas, Quintana Roo y Tlaxcala (véase
la figura 5). Tanto los temas relacionados, como las consul-
tas relacionadas, se muestran en la figura 6.

Figura 5. Interés por subregión. Búsqueda


en noticias. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

74
Google Trends como herramienta para la investigación

Figura 6. Temas y consultas relacionados.


Búsqueda en noticias. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

Cabe señalar, que en temas relacionados aparece por pri-


mera vez en el punto número 4, clarividencia, esto puede
estar relacionado con las múltiples noticias sobre clarivi-
dentes que publicaron en redes sociales el posible paradero
de la joven. Por otro lado, al mantener los datos de región,
fecha, todas las categorías y sólo cambiar de “búsqueda de
noticias” a “búsqueda en YouTube” hay una modificación
tanto en las gráficas como en los temas relacionados.

Figura 7. Interés a largo tiempo en México.


Búsqueda en YouTube. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

75
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

En la figura 7 aparecen dos picos, el primero el 22 de


abril y el segundo el 28 de abril, que al parecer este último
puede estar relacionado con el anuncio por parte de la Fis-
calía de Nuevo León sobre los nuevos videos encontrados
sobre el caso, mismos que fueron difundidos en las redes y
plataformas. La variante encontrada está en las subregiones
del país, pues a diferencia de los estados que aparecieron en
la búsqueda anterior, ahora los que muestran mayor interés
son: Nuevo León, Coahuila de Zaragoza, Tamaulipas, Baja
California Sur y Chihuahua, como se muestra en la figura 8.

Figura 8. Interés a largo tiempo en México.


Búsqueda en YouTube. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

Otro cambio que se presenta en esta búsqueda en cuanto a


los temas relacionados y consultas relacionadas, es que en temas
relacionados aparecen nuevos tópicos como Mafian Tv-Canal
de YouTube y Escobar Mario Historiador; mientras que en
consultas relacionadas en la posición número 4 está Mafian TV
(véase la figura 9). Cabe señalar, que Mafian TV fue el único
medio de comunicación que se encontraba en el lugar cuando
anunciaron la presencia de un cuerpo en el hotel Nueva Castilla.

76
Google Trends como herramienta para la investigación

Figura 9. Temas y consultas relacionados.


Búsqueda en YouTube. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

Además, otra de las funciones que permite trabajar esta


herramienta es comparar con otra información que haya
sido importante (véase la figura 10), o bien, si hay un in-
fluencer o plataforma de noticias en el que más se hayan
registrado búsquedas, tal como se muestra en la figura 11,
comparar su comportamiento con la recepción en general
del caso en otros espacios.

Figura 10. Interés a lo largo del tiempo. Desglose


comparativo. Mafian TV. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

77
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Figura 11. Interés por subregión. Comparativo.


Mafian TV. Caso Debanhi Escobar

Fuente: Google Trends.

78
Google Trends como herramienta para la investigación

Cabe señalar, que en este caso en particular no fue ne-


cesario modificar para la búsqueda “todas las categorías”,
que cuenta con las siguientes: aficiones y tiempo libre, ali-
mentación y bebidas, animales y mascotas, arte y entrete-
nimiento, automóviles y vehículos, belleza y salud, casa y
jardín, ciencias, compras, comunidades online, deportes,
empleo y educación, empresas e industrias, finanzas, gen-
te y sociedad, Google noticias, informática y electrónica,
internet y telecomunicaciones, ley y gobierno, libros y li-
teratura, mercado inmobiliario, referencias, salud, y viajes.

A manera de reflexión
Como se mostró en el ejercicio realizado, Google Trends es
una herramienta que puede resultar de gran utilidad en las
investigaciones sociales y particularmente comunicativas,
ya que contribuye a identificar los intereses y las necesida-
des de información en un universo tan dinámico y fluido
como es el de los usuarios de internet. Si bien la herramien-
ta no arroja números absolutos, si establece un porcentaje,
tomando como medida de referencia el mayor número de
búsquedas.
Asimismo, permite hacer comparaciones o contrastar
la información solicitada, con lo cual se convierte en un
instrumento particularmente útil para medir fluctuaciones
y virajes en la opinión pública, que pueden impactar a dis-
tintos sectores de la esfera social.
Es importante señalar que los datos que arroja la herra-
mienta son acordes a lo solicitado, con lo que el usuario
podrá realizar un acercamiento a su objeto de estudio, mis-
mo que deberá ser enriquecido con una apropiada inves-
tigación contextual y la necesaria triangulación de fuentes

79
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

que complementen, fundamenten y expliquen lo que esta


herramienta permite percibir como tendencia.

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Google Trends como herramienta para la investigación

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81
Metodologías digitales en
las ciencias jurídicas
Marina del Pilar Olmeda García1

Introducción
El presente trabajo es uno de los productos de una línea de
investigación y acción amplia sobre el aprendizaje y ense-
ñanza del derecho, que se realiza en la Facultad de Derecho
Mexicali de la Universidad Autónoma de Baja California,
y que coordina la suscrita. En particular, en este trabajo se
examina la aplicación de las tecnologías digitales, así como
los sistemas de información y comunicación para el apren-
dizaje, enseñanza y su impacto en el ejercicio profesional
del derecho. Asumimos nuestra participación como una
responsabilidad de los universitarios sobre la creación de
conocimiento, en el entendido de que la academia debe
dar respuesta no sólo desde el ámbito de la ciencia y de la
técnica, sino como retribución social.
El objetivo de este estudio es presentar una visión sobre
la aplicación de las tecnologías digitales y los sistemas de
información y comunicación (TIC) en las ciencias jurídi-
cas, así como las innovaciones prácticas que se están desa-
rrollando, tanto en el proceso formativo de esta disciplina,
como en el ejercicio profesional del derecho. En el Estado
de derecho se observa una fuerte transformación en las últi-
mas dos décadas, en el que los valores y contenidos del sis-
tema jurídico han evolucionado a la par con la ampliación

1. Profesora-Investigadora de la Facultad de Derecho Mexicali, Universidad Autónoma


de Baja California. [Link]

83
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de la acción pública sobre lo privado, así como lo nacio-


nal sobre lo internacional y viceversa. Los problemas del
presente exigen una visión amplia con una perspectiva que
permita observar lo jurídico como un producto cultural y
social, que atienda los diferentes factores del quehacer hu-
mano y actúe en el ámbito local, regional, nacional, inter-
nacional y en lo global. En estas transformaciones, las me-
todologías digitales y las técnicas de la información tienen
fuerte importancia en el derecho, en consideración a que la
ciencia jurídica no es ajena al uso masivo de la información,
como sector de la sociedad calificada como sociedad de la
información.
La metodología aplicada para este trabajo tuvo un tra-
tamiento tanto cualitativo como cuantitativo, a través del
análisis doctrinal, contextual y normativo, con apoyo de
los métodos deductivo, analítico y dialéctico. En la inves-
tigación empírica se aplicaron las técnicas de observación
directa, entrevista a profundidad y cualificada y el método
etnográfico.
La obra está estructurada en tres ejes temáticos, en
el primero de ellos se realiza una revisión a los valores y
contenidos en la formación jurídica; en un segundo eje se
presenta la descripción sobre el avance de las metodolo-
gías digitales en la educación; y en el tercer eje temático se
explica la aplicación de las metodologías digitales y TIC en
las ciencias jurídicas. El trabajo concluye con las conside-
raciones finales, que a manera de conclusiones delimitan
orientaciones y recomendaciones para seguir avanzando en
el imprescindible y trascendente tema de las metodologías
digitales en las ciencias sociales y en las ciencias jurídicas en
particular, tanto en la formación en esta disciplina, como
en su ejercicio profesional y sus innovaciones prácticas.

84
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

Valores y contenidos en la
formación jurídica
El crecimiento de los ámbitos de acción de la vida jurídica
genera que el derecho se vuelva cada vez más complejo de
comprender, investigar y aplicar. Por lo que la delimitación
de los contenidos de la formación jurídica no es una ta-
rea sencilla, tanto por sus exigencias científicas, su ampli-
tud temática, como por la complejidad de las demandas
de soluciones jurídicas del presente. Este crecimiento en
la acción del derecho exige de las metodologías digitales
y de las técnicas de la información y comunicación como
soporte necesario. Por su parte, los contenidos curriculares
se integran a través de lo que la doctrina llama “el desarrollo
de la cultura jurídica”, la que es conceptualizada por Luigi
Ferrajoli (2008) como un conjunto de saberes y de actitu-
des, sobre todo, el conjunto de las teorías, de las filosofías
y de las doctrinas jurídicas elaboradas en una determinada
fase histórica por los juristas y los filósofos del derecho; en
segundo lugar, el complejo de las ideologías, de los modelos
de justicia y de los modos de pensar en torno al derecho,
justamente de los operadores jurídicos profesionales, ya
sean legisladores, jueces o administradores; en tercer lugar,
el sentido común en torno al derecho y a las institucio-
nes jurídicas en lo particular, difundido y operante en la
sociedad.
Otra consideración que plantea la doctrina con insisten-
cia sobre los contenidos curriculares de la formación pro-
fesional, y de manera particular en la formación jurídica,
corresponde a la dimensión ética que sostiene:
A nadie escapa la importancia de fenómenos como la
pérdida de credibilidad de las instituciones políticas-de-
mocráticas, la estructuración de una sociedad injustamente

85
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

desigual, el incontenible embate de una corrupción, los


crecientes efectos nocivos de la contaminación ambiental,
cultural e ideológica [...] estos hechos deben ser motivo de
atención por los diversos partícipes en la labor educativa,
responsables de contribuir a la conformación de la más au-
téntica imagen del ser humano.
El ámbito valoral tiene implicaciones en la forma de
relacionarnos, de generar derechos, obligaciones y conse-
cuencias jurídicas, por lo que representa una gran respon-
sabilidad para la ciencia jurídica y los juristas y no se puede
entender el derecho en un sentido meramente descriptivo;
se requiere de funciones prescriptivas, de análisis crítico y
propositivo, con una visión integral del conjunto de la es-
tructura cultural y valores del sistema jurídico. En respues-
ta, Rodolfo Vázquez (2008) explica:

[…] voy a intentar responder a tres cuestionamien-


tos básicos: 1) qué concepción o representación del
derecho se quiere enseñar; 2) cuál es la metodología
adecuada o coherente con tal concepción; y 3) qué
resultados u objetivos se espera alcanzar en los estu-
diantes de acuerdo con la concepción y la metodolo-
gía elegidas. (p. 221)

Indudablemente, los valores y contenidos de la forma-


ción jurídica de ninguna manera pueden encontrarse sólo
en las fuentes normativas del derecho; es necesario integrar
como ámbitos de estudio desde el origen o contexto histó-
rico de las manifestaciones de la ciencia del derecho en la
historia de la humanidad, así como los procesos sociales,
económicos, políticos y culturales que ubican a esta ciencia
en un contexto determinado. Se deberá continuar con el
examen de las doctrinas, es decir, las corrientes teóricas que

86
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

sustentan y explican la ciencia del derecho. Asimismo, es


imprescindible acudir a la metodología de la investigación
y sistemas de información jurídica, las técnicas del lenguaje
oral y escrito para su aplicación en la argumentación y re-
dacción jurídica. Es hasta después de este proceso de apren-
dizaje que el estudiante tendrá aptitud para comprender la
legislación vigente.
Respecto a los ejes temáticos recomendables para inte-
grar el ámbito axiológico y los contenidos del plan de estu-
dios de la licenciatura en derecho, hay acuerdo de que éstos
se estructuren a partir de los conocimientos de la ciencia
jurídica, tanto en su ámbito sustantivo como procedimen-
tal, con visualización de los cambios y mutaciones del orde-
namiento jurídico, que han generado las problemáticas del
entorno social, particularmente de la globalización del co-
nocimiento y el desarrollo científico, tecnológico, así como
la evolución de los procesos derivados de las tecnologías de
la información.
Es de reconocerse las exigencias relativas a los replan-
teamientos, tanto científicos como morales, en temas sobre
bioética, derecho genómico, la protección a los derechos
humanos y su universalización, las transformaciones socio-
jurídicas sobre el concepto de familia, ecología y protección
ambiental, relaciones económicas y de competitividad, re-
laciones internacionales, los cambios en la regulación admi-
nistrativa, las implicaciones de los avances tecnológicos en
materia de información, derechos de propiedad intelectual,
telecomunicaciones y otras tecnologías, entre otros campos
del quehacer humano.
El derecho como fenómeno social, disciplina de estu-
dio y ciencia jurídica ha revolucionado y en los últimos
años se han experimentado grandes transformaciones que

87
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

representan vuelcos copérnicos en algunas ideas fundamen-


tales del sistema jurídico mexicano. Ejemplo de ello son la
reforma de derechos humanos, la implementación de jui-
cios en línea y el impacto en general de las tecnologías de la
información, medios alternativos de solución de conflictos,
sistemas procesales con énfasis en la oralidad, jurisdicción
internacional y globalización normativa.
Estos son sólo algunos de los trascendentales cambios
que se experimentan cotidianamente y en muchas ocasio-
nes chocan con una realidad que se resiste a ser cambiada
y conserva tradiciones, vicios y creencias históricamente
configurados. Estas problemáticas han impactado fuerte-
mente también los contenidos, valores, procedimientos y
en general la forma de concebir los ejes torales de la ciencia
jurídica como el derecho constitucional, derecho adminis-
trativo, derecho mercantil, derecho del trabajo, derecho ci-
vil y derecho penal.
Otro aporte a la formación de abogados es la integra-
ción de contenidos inter y multidisciplinarios, que permi-
tan a los alumnos identificar las consecuencias metajurídi-
cas de los fenómenos e instituciones del derecho. Esto se
logra a través de unidades de conocimiento y asignaturas
sobre filosofía, historia, sociología, ciencia política, psico-
logía, medicina, economía, administración y contabilidad,
entre otras. Se debe partir de que la educación no es un
componente aislado de la experiencia humana y si a esto
sumamos que el derecho es el ámbito de regulación norma-
tiva de toda actividad, tendrá que incluir el entendimiento
de otros campos disciplinarios. Así, puede afirmarse que
todo propósito de renovación del derecho debe realizarse
como actividad multidisciplinaria.

88
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

A partir de estos criterios se puede pasar a delimitar un


perfil que integre los valores y contenidos de la formación
jurídica. En México, el Centro Nacional para la Evalua-
ción de la Educación Superior (Ceneval) delimita el perfil
profesional de la licenciatura en derecho, en los siguientes
términos:

El egresado en derecho debe comprender el sistema


jurídico nacional y sus vinculaciones con otros siste-
mas jurídicos contemporáneos, ser capaz de aplicarlo
en la satisfacción de necesidades de su entorno y asu-
mir frente a él una actitud crítica y creativa en el mar-
co del Estado de derecho, con responsabilidad social
y ética profesional.

Para alcanzar estos contenidos se exige el cumplimiento


responsable de los elementos integrantes del proceso educa-
tivo, particularmente del apego a los objetivos curriculares
del plan de estudios y, sobre todo, de las prácticas, técnicas
y metodologías pedagógicas aplicadas en el aula y en todos
los demás espacios del proceso formativo.
Es necesario, además, aceptar que los académicos for-
madores de abogados deben interiorizar más de las herra-
mientas conceptuales y técnicas que permitan de manera
colegiada diseñar planes de estudio de intervención didác-
tica, para propiciar el desarrollo de competencias, así como
evaluaciones que proporcionen evidencia del logro de éstas.
Se requiere de una mayor comprensión de las ciencias de la
educación para evaluar la influencia de los diferentes facto-
res que inciden en el aprendizaje desde el ámbito psicológi-
co, sociológico y axiológico.
En efecto, la intervención didáctica deberá partir del
análisis de las funciones profesionales y del perfil de egreso

89
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de la licenciatura en derecho para identificar las competen-


cias subyacentes.

Los principios de la educación aplicables a la planea-


ción de estrategias de intervención didáctica para el
logro de competencias, debiendo revisarse las carac-
terísticas y funciones de diversas estrategias de apren-
dizaje y de enseñanza, acordes con los contenidos y
enfoques de las asignaturas que integran el plan de
estudios.

Los conocimientos, competencias y valores que adquie-


ra el alumno deberán ser un instrumento válido para su
desempeño como operador del derecho en las amplias áreas
profesionales de los juristas, a saber: mediación y otros
medios alternativos de solución de controversias; asesoría,
consultoría, litigio y tramitación; función pública; acti-
vidades legislativas; naturalmente, en la procuración y la
administración de justicia; y sin olvidar, por supuesto, el
ejercicio notarial. Si se trata de estudios de posgrado debe-
rán habilitarlo también para la investigación y la enseñanza
del derecho.
Para Durkheim (2006, p. 8), “la educación tiene por
objeto desarrollar en el niño un cierto número de estados,
intelectuales y morales, que exigen de él tanto la sociedad
política tomada en conjunto como el medio especial al que
está destinado particularmente”. Este autor parte de la idea
de que el hombre es un ser que responde a un sistema de
sentimientos, ideas y costumbres que se expresan en noso-
tros –el grupo del que somos parte integrante–, como son
las creencias religiosas, las tradiciones, el arte, las prácti-
cas profesionales, las opiniones colectivas y, por supuesto,

90
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

las prácticas morales, que forman en su conjunto a un ser


social.
En relación con su ámbito de acción, la ciencia jurídica
tiene una misión fundamental en la procuración y adminis-
tración de justicia, en el servicio público, en la amplitud de
la vida democrática y, en sí, en el fortalecimiento de los va-
lores supremos de convivencia humana: justicia, seguridad
jurídica, bien común, así como en los valores consecutivos
e instrumentales de los primeros.
En el presente existe un reclamo generalizado por la
creciente inseguridad pública, el aumento del crimen or-
ganizado, el deficiente funcionamiento de los órganos de
procuración, administración de justicia, ejecución de pe-
nas y medidas de seguridad. Por lo que resulta necesario
abordar estos temas para mejorar la convivencia social y el
orden normativo, profundizando en las políticas de segu-
ridad pública que México requiere. Este reclamo nacional,
recogido en la consulta ciudadana para la elaboración del
Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, exigió la delimi-
tación de estrategias y líneas de acción ambiciosas, entre
las que destacan: “crear las condiciones legales, institucio-
nales, administrativas y de comportamiento ético para los
cuerpos policíacos y para los encargados de procuración y
de administración de justicia”. Este plan admite que debe
abordarse no sólo un esfuerzo sin precedente en materia de
prevención del delito, sino una reestructuración a fondo
del sistema de seguridad pública; que es necesario dar una
respuesta profesional, honesta y expedita a las demandas de
seguridad y que, para ello, una estrategia central lo consti-
tuye la formación del recurso humano.
Las consideraciones expuestas permiten ahora plan-
tear un perfil del licenciado en derecho, que integre los

91
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

conocimientos, habilidades, competencias y actitudes pro-


fesionales que debe adquirir el alumno durante sus estu-
dios jurídicos en las aulas universitarias. Entre los objetivos
curriculares más importantes de diferentes programas de
licenciatura en derecho de universidades mexicanas, entre
ellas, la Universidad Nacional Autónoma de México, la
Universidad Autónoma de Baja California, la Universidad
de Sonora, entre otras, se encuentran los siguientes:
1. Formar juristas capaces de analizar y comprender
el sistema jurídico nacional y su vinculación con
otros sistemas jurídicos contemporáneos.
2. Formar profesionales con una visión integral del
estudio y práctica del derecho, con capacidad
para intervenir de manera crítica, propositiva, res-
ponsable y ética en la solución de los problemas
jurídicos.
3. Formar expertos en el conocimiento, desarrollo y
aplicación de los procedimientos judiciales y alter-
nativas de solución a conflictos.
4. Formar profesionales capaces de impulsar el me-
joramiento y avance del orden normativo, que
hagan más justa la función del sistema jurídico
imperante.
5. Fomentar en los estudiantes la reflexión teórica
para la solución de los problemas reales en los dis-
tintos ámbitos de su acción profesional, contribu-
yendo así al desarrollo de la ciencia jurídica.
6. Formar egresados capaces de actuar con sentido
ético en su vida personal y en las actividades pro-
fesionales, guiados por la realización de la justicia.

92
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

Los conocimientos que debe adquirir el estudiante du-


rante sus estudios de la licenciatura en derecho son:
1. El marco histórico-jurídico.
2. Los conceptos jurídicos fundamentales.
3. Las principales instituciones jurídicas en sus as-
pectos legales, doctrinales y jurisprudenciales de
las diversas ramas del derecho.
4. Las relaciones ante el derecho y otras disciplinas.
Las habilidades y destrezas intelectuales están relaciona-
das con la capacidad para:
1. Interpretar el derecho y aplicar los conocimientos
jurídicos en la solución de problemas concretos.
2. Vincular los conocimientos de las diversas disci-
plinas jurídicas y de las ciencias auxiliares.
3. Fundamentar y motivar opiniones y decisiones
legales.
4. Analizar críticamente las normas jurídicas gene-
rales e individualizadas.
5. Aplicar las herramientas procesales en los conflic-
tos legales.
6. Investigar hechos, actos y fuentes del derecho
(Ceneval, s.f.).
El licenciado en derecho debe tener conocimiento pro-
fundo de lo jurídico, que le permita la comprensión y la
aplicación de la legislación, precedentes jurídicos, juris-
prudencia, doctrina jurídica, argumentación e interpreta-
ción, en sí, todo lo que integra la ciencia jurídica, no sólo
como norma, sino como una realidad social, como ciencia
y como valor. El licenciado en derecho debe tener conoci-
miento también sobre las ciencias auxiliares del derecho,

93
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

como psicología social y criminal, sociología, ciencia políti-


ca, antropología, medicina forense, economía, administra-
ción, entre otras, con el fin de poder abordar los problemas
jurídicos con enfoque holístico.
El ámbito profesional del licenciado en derecho es am-
plio y diversificado, esto se refleja en el empleo. Los estu-
dios de seguimiento de egresados demuestran que aunque
la matrícula y el egreso en esta licenciatura son de las más
altas, la capacidad de inserción del egresado también resul-
ta ser de las más altas. En una conferencia dictada por el
doctor Julio Rubio Oca, en el Centro de Estudios Supe-
riores Universitarios (CESU) de la Universidad Autónoma
de Baja California (UABC), el ex secretario ejecutivo de la
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior (ANUIES) y ex subsecretario de Edu-
cación Pública en México, afirmó al referirse al campo ocu-
pacional que “a los abogados se les encuentra en todos lados
y regularmente bien ubicados profesionalmente”.
En el ámbito internacional, en la actualidad, la investi-
gación y la práctica jurídica requieren de los conocimientos
sobre el derecho que se aplica en diversos estados, ya que
la comunicación internacional y la globalización crean pro-
blemas que reclaman resoluciones jurídicas binacionales o
multinacionales. El derecho se ha convertido en un cono-
cimiento cada vez más complejo, con implicaciones éticas,
técnicas, políticas y económicas, que trascienden las fron-
teras nacionales. En síntesis, en el mundo contemporáneo,
el orden jurídico constituye un elemento fundamental de
las relaciones humanas, tanto en el ámbito individual, fa-
miliar, como colectivo. Por esto, el conocimiento y perfec-
cionamiento del derecho constituye un factor de primera

94
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

importancia en las relaciones sociales, y lo debe ser también


para el sistema de educación superior.
Se identifica así, que el campo ocupacional del licencia-
do en derecho es amplio, como amplia es esta disciplina.
Por el ámbito disciplinario del derecho, el abogado puede
especializarse por desempeño profesional en las diferentes
áreas: civil, penal, mercantil, administrativo, fiscal, laboral,
agrario, internacional, amparo, electoral, ecológico, entre
otras. Por otra parte, existen despachos jurídicos de mul-
tiáreas, como sucede con los despachos corporativos.

El avance de las metodologías


digitales en la educación
La forma de aprendizaje y enseñanza de conocimientos
ha evolucionado con las tecnologías de la información. El
sistema educativo y el sistema de educación superior, en
particular, han ampliado la educación al ámbito digital, en
el presente puede afirmarse que “no existe Universidad es-
pañola que no ofrezca Grados, Maestrías y cursos comple-
mentarios a distancia”. Esta afirmación puede ampliarse a
todas las universidades del mundo.
Tratándose de la ciencia jurídica, el avance tecnológico
no le es ajeno. Puede afirmarse que los ámbitos de las TIC
están forzando una revisión, tanto de la forma en que se
estudia, como de la forma en que se enseña, se aprende el
derecho y como se ejerce el trabajo jurídico. En efecto, en
el presente se ha generado un proceso de digitalización de
recursos y gestión de los materiales jurídicos en los ámbi-
tos público y privado. En el sector público, los servicios
del Estado han avanzado en el abandono progresivo de
las formas tradicionales de buscar, recopilar y gestionar la

95
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

información, para dar paso a la incorporación de platafor-


mas para la información digitalizada. Se ha dado también
un incremento significativo de bases de datos con recursos
jurídicos que de manera progresiva son utilizados como he-
rramientas de trabajo jurídico, como recopilaciones masi-
vas de información o como programas especiales de gestión
de oficinas jurídicas, “las TIC están forzando a una revisión
tanto de la forma en que se enseña y estudia el derecho,
como del trabajo legal en general […] muestran la relevan-
cia e impacto que tienen en la actualidad las tecnologías de
la información y las comunicaciones” (Benfeld, 2020).
Arturo Domínguez Rodríguez (2022) afirma que:

Al iniciar el nuevo siglo, la infraestructura de bi-


bliotecas públicas en nuestro país había alcanzado
un número y sobre todo una cobertura, que bien
podría decirse que aseguraba que la mayoría de los
mexicanos podría acceder con relativa facilidad a los
servicios bibliotecarios y a partir de ellos a la lectura
informativa, formativa y recreativa; sin embargo, las
necesidades estaban dando un giro con el desarrollo
impresionante de las tecnologías de la información y
las comunicaciones, ante las cuales la gran mayoría de
los espacios bibliotecarios no estaban preparados para
atenderlas.
[…]
En este contexto, surge el PASDBP, que asumió el
objetivo de “contribuir a mejorar la calidad de vida de
las personas en comunidades de bajos ingresos brin-
dándoles acceso a las tecnologías de la información y
la comunicación a través de la Red Nacional de Bi-
bliotecas Públicas”.
[…]

96
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

Es decir, el Programa de Acceso a Servicios Digi-


tales en Bibliotecas Públicas (PASDBP) representó
la para modernizar el concepto y los servicios de las
bibliotecas públicas, y darles la capacidad para inser-
tarse como un servicio público capaz de responder a
las exigencias de los usuarios que querían ser parte de
la nueva sociedad del conocimiento y la información,
lo cual resultaba vital para evitar que la Red Nacio-
nal de Bibliotecas Públicas, que llevó 15 años instalar,
no pusiera en riesgo su vocación como proveedora de
información y conocimiento para la mayoría de los
mexicanos. (pp. 103-105)

Así mismo, se explica que:

Todavía es recurrente en la actualidad que las institu-


ciones universitarias en las que se oferta el estudio de la
licenciatura en derecho basen el proceso de enseñanza
principalmente en la memorización de textos y leyes,
evaluando el aprendizaje bajo el criterio de una fiel
reproducción, es decir, repetición de conocimientos.

En efecto, el desarrollo de competencias digitales es re-


levante en el campo jurídico, en consideración de que el
derecho no es ajeno al uso de las tecnologías de la informa-
ción y comunicación en la sociedad del presente, calificada
como sociedad de la información.
Podemos decir que la enseñanza del derecho de acuerdo
a un modelo por competencias, busca basar la docencia en
el aprendizaje, no en la enseñanza, vinculando toda acti-
vidad académica con el desarrollo de ciertos perfiles que
se consideran necesarios para cada una de las diferentes
profesiones o carreras que se estudian en las universidades
del mundo; en consecuencia, los programas de estudio y

97
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

las metodología pedagógicas, deben estar encaminadas a la


formación no sólo de los nuevos profesionistas, sino tam-
bién a la formación de los nuevos docentes que de acuerdo
a las competencias requeridas por cada carrera se necesitan
en la actualidad.
Ciertamente, se destaca en el presente el dominio de las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación,
como competencias y características que identifican a un
buen docente para el desempeño de su profesión. La doctri-
na afirma que:

[…] se hace hincapié tanto en la consideración de


las TIC’s como guías metodológicas y fuentes docu-
mentales, como en la necesidad de que los docentes
conozcan y conquisten los nuevos avances en el pro-
ceso de enseñanza-aprendizaje para poder poner en
marcha procesos en modalidades presenciales o vir-
tuales usando estos recursos didácticos como recursos
complementarios o como canal de comunicación y
transmisión de información.

La aplicación eficiente de las TIC en la práctica docente exi-


ge determinar en un primer momento el nivel de conocimien-
to que se desea alcanzar por el alumno, para después seleccionar
el uso de la tecnología adecuada. La teoría explica que:

[…] para ello será determinante encontrar algo que


sirva como norma, modelo o patrón de referencia,
que nos permita tener una idea clara de la situación en
la que se encuentra nuestro dominio de las TIC’s para
poder ser mejores docentes. En ese sentido, partiendo
de lo antes expuesto, entendemos que un estándar so-
bre competencias TIC de los docentes puede definirse
como un patrón o modelo de referencia que permite,

98
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

por una parte determinar y valorar a aquellos docen-


tes que son competentes…. y por otra, parte orientar
y guiar el diseño y elaboración de las propuestas de
formación docente respecto a estas tecnologías.

En el mismo sentido, la UNESCO (2008) propone:

Lograr la integración de las TIC en el aula dependerá de


la capacidad de los maestros para estructurar el ambiente
de aprendizaje de forma no tradicional, fusionar las TIC
con nuevas pedagogías y fomentar clases dinámicas en
el plano social, estimulando la interacción cooperativa,
el aprendizaje colaborativo y el trabajo en grupo. (p. 7)

En coincidencia, se considera que la aplicación de las


competencias digitales docentes, y de la formación y desa-
rrollo en éstas, exige que toda acción formativa incida no
sólo en la adquisición de conocimiento, sino en su aplica-
ción, toda vez que conocer una determinada metodología no
presupone su aplicación o utilización. Por esto, es necesario
identificar los buenos resultados del uso de las metodologías
digitales, así como su aplicación y ponerlas en práctica.
Se sostiene, que:

[…] la formación técnica por sí sola no es suficiente, los


profesores deben conocer las posibilidades de las TIC’s
de cara a la mejora del aprendizaje de los alumnos, su
potencial como recurso de enseñanza y sus diferentes
posibilidades de uso en los diversos contextos de en-
señanza, así como ejemplos de buenas prácticas con
TIC’s. (UNESCO, 2008)

En el mismo sentido, se destaca:

99
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

El docente sólo estará en condiciones de contribuir al


desarrollo de la competencia digital en sus alumnos si
reflexiona acerca del propio nivel de conquista de di-
cha competencia para poder trabajar a su vez y de ma-
nera consciente en el dominio de dicha competencia,
y poder de esa manera incorporarla a su actividad de
enseñanza, razón que nos lleva una vez más a sostener
la importancia de la capacitación del profesorado en
el uso de las nuevas tecnologías. (Hambleton Merca-
do, 2020, p. 470)

Por su parte, Ríos Corbacho (2010, p. 80) afirma que


“para los representantes de las disciplinas jurídicas, el “terror”
es todo aquello que significa para el jurista “el hecho de en-
frentarse a las nuevas tecnologías”.
Ciertamente, existe coincidencia de la importancia de las
metodologías digitales y de las TIC, tanto para el estudio,
aprendizaje y enseñanza de la ciencia jurídica, como para su
práctica profesional. El derecho no ha permanecido estático
en el desarrollo de estas tecnologías, el derecho está inmerso
en la sociedad de la información, y las exigencias del mundo
jurídico así lo demandan.

Aplicación de las tecnologías


digitales en la ciencia jurídica
En el presente, en la administración de justicia puede afir-
marse que nos encontramos en una etapa de transición ha-
cia la modernización de la impartición de justicia.

La incorporación en Juzgados y Tribunales de las nue-


vas tecnologías es un hecho al día de hoy; su uso ge-
neralizado y obligatorio resulta cada vez más necesario
en aras de que la Administración de Justicia se adapte

100
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

a la realidad social actual. La finalidad resulta clara,


optimizar los trámites con el objetivo de alcanzar la
transformación digital de la Justicia para garantizar
una Justicia más ágil y de mayor calidad y eficacia
para el ciudadano. (García-Varela, 2019)

La transformación del ejercicio jurídico es una realidad,


se observa que el avance de la tecnología ha facilitado el
trabajo cotidiano y la profesión jurídica no ha sido ajena a
nuevos instrumentos, que de ser comprendidos y aplicados
pueden dar un valor agregado al ámbito profesional del de-
recho. Los métodos tradicionales, aplicados cuando el pro-
fesional del derecho almacenaba, procesaba, buscaba y cla-
sificaba información para el estudio y solución de un caso,
ha dado un salto a técnicas nuevas que reducen el trabajo
operativo y da prevalencia a la labor intelectual. Esto es
una realidad, la tecnología llegó para quedarse, es necesario
conocer la aplicación de las metodologías digitales y de las
técnicas de la información y comunicación para el avance
de la ciencia jurídica y del ejercicio profesional del derecho.
En el marco normativo, los preceptos 1º., primer párra-
fo; 6º., primer y segundo párrafos; y 7º. de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, reconocen como
derechos fundamentales de las personas: el derecho a la in-
formación, el acceso a la información, a la libertad de ex-
presión, al uso de la información y difusión de las ideas de
toda índole, por cualquier medio. Cabe aclarar que se trata
de derechos cuyo límite constitucional es que no ataquen a
la moral, la vida privada o los derechos de terceros, ni pro-
voquen algún delito o perturben el orden público.
En este sentido, cabe afirmar que herramientas como
las TIC favorecen un amplio despliegue del ejercicio de es-
tos derechos. Sin embargo, algunas de estas herramientas,

101
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

como las computadoras y los celulares inteligentes, permi-


ten el uso indiscriminado del internet y las redes sociales, y
a través de ellas, los procesos de comunicación instantánea
y global favorecen en ocasiones a las actividades ilegales,
ilegítimas o arbitrarias, al ser utilizadas por personas que
ocultan su verdadera identidad con el propósito de agredir
a terceros, alentar climas de polarización social y política,
de odio y violencia, entre otras actitudes negativas. S. T.
Pedroza de la Llave (2019) asevera que “los parámetros es-
tablecidos en la Constitución son claros, el uso de las TI-
C´s, si bien puede considerarse un derecho fundamental,
también está sujeto a los límites señalados”.
En materia de transparencia, se destaca que:

La materialización del principio de transparencia ha


logrado un importante impulso gracias a los avances
tecnológicos dados durante las últimas décadas, los
que han permitido facilitar el acceso de los ciudada-
nos a la información pública en niveles nunca antes
alcanzados. De hecho, el concepto de “tecnologías de
la información y de la comunicación” ha comenza-
do a acuñarse para hacer referencia a un conjunto de
instrumentos tecnológicos de todos los soportes posi-
bles, vinculados principalmente a la informática, des-
tinados al intercambio fluido y rápido de contenido e
información, en su mayoría digitalizada, entre perso-
nas o grupos de personas, descripción que las vuelve
una herramienta ideal para consolidar el principio en
comento. (Pedroza de la Llave, 2019)

Respecto a la administración pública, se observa que en


gran parte de las áreas se ha dado un importante avance
tecnológico, que va desde digitalización de documentos,

102
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

procesos en línea, trámites en plataformas digitales, entre


otros. Se observan estos avances en particular en las áreas
de recaudación fiscal, de registro público, de registro civil,
catastro, sin olvidar los avances que se han dado en la ad-
ministración de justicia sobre procedimientos judiciales en
línea. Se afirma:

El Estado, con el paso del tiempo, ha interiorizado


el avance tecnológico en su funcionamiento. Así, los
distintos organismos públicos reemplazaron el uso del
papel para dar paso al computador, digitalizando for-
mularios, documentos e, incluso, actos formales, los
que, en caso de ser necesario, podrían ser impresos
para su constancia en un soporte material, a pesar de
ya contar con un respaldo digital. Con ello, el Estado
comenzó a utilizar bases de datos y el procesamiento
de datos como herramientas eficaces para optimizar
los tiempos de trabajo y la reducción de errores en
sus tramitaciones. Sin embargo, sería con la explosión
tecnológica dada por el Internet y las plataformas
web, que el Estado lograría un nuevo mecanismo de
comunicación con los ciudadanos, caracterizado por
su inmediatez, completitud y bajo costo, permitiendo
la vinculación informativa entre los órganos estata-
les y las personas, con independencia de existir entre
ellos una distancia física considerable. Se implementa
así la utilización de formularios en línea o casillas de
solicitudes virtuales, que permiten a las personas rea-
lizar peticiones, obtener certificaciones o interponer
reclamaciones sin la necesidad de asistir a una oficina
gubernamental; pero también se habilitan platafor-
mas mediante las que se publican boletines, actua-
ciones, normativas o noticias, logrando una relación

103
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de carácter informativo con la comunidad. (Jenkins


Peña, 2020, p. 201)

En materia de administración de justicia, se encuentra


que algunas normativas incorporan la justicia digital como
un medio para facilitar el desahogo de los procedimientos
judiciales. En este sentido, en varios estados de la República
se observan esfuerzos de impartición de justicia a distan-
cia. Un ejemplo de esto es la plataforma informática de la
Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que
facilita a la ciudadanía servicios a través de su portal, como
denuncia virtual ante el Ministerio Público, denuncia anó-
nima y buzón de víctimas, que permite a los ciudadanos
iniciar los procedimientos por querella o actas especiales;
y respecto a las víctimas, les permite perseguir a petición
de la parte ofendida, o bien, que hayan extraviado algún
objeto o documento. Los estudiosos del tema argumentan
que “pese a esta infraestructura, la justicia digital, no es del
todo generalizada, tanto en la cultura de la población como
en los diferentes poderes judiciales de las entidades federa-
tivas” (Aguirre Quezada, 2021, p. 2). Aunado a lo anterior,
existen algunos avances en justicia digital en algunas mate-
rias en nuestro país. De acuerdo con Arley Orduña (2020),
destacan tres principalmente:
1. Amparo en línea. Durante 2011, el Poder Judi-
cial federal implementó el “juicio de amparo” en
línea, en el cual, todo el proceso (desde su trami-
tación hasta su sentencia) se lleva a cabo a través
de internet.
2. Tribunales de justicia administrativa en línea. El
Tribunal Federal de Justicia Administrativa per-
mite un juicio completamente en línea, el cual

104
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

sistematiza los datos jurisdiccionales e integra


información estadística con datos obtenidos en
tiempo real, en determinados juicios.
3. Tribunales electrónicos estatales. Algunos de los
tribunales electrónicos con mayores avances,
por ejemplo, son: 1) el tribunal electrónico del
Estado de México, que en 2018 hizo su propia
plataforma electrónica de recepción, tramitación,
desahogo de audiencias y emisión de sentencia,
así como de mediación en línea; 2) el tribunal
electrónico de Chihuahua, con su expediente vir-
tual; y 3) el tribunal electrónico de Nuevo León,
con un sistema cerrado de tramitación en línea.
Otro esfuerzo importante en la ciencia jurídica en mate-
ria de digitalización es el tema de la firma electrónica certi-
ficada (Firel). En el caso del Poder Judicial de la Federación
se formalizó la firma electrónica certificada, que se define
como:

[…] el instrumento a través del cual se ingresa al Sis-


tema Electrónico para presentar medios de impugna-
ción (demandas), enviar promociones y/o documen-
tos, recibir comunicaciones, notificaciones y/o docu-
mentos oficiales.
Así como consultar acuerdos, resoluciones y senten-
cias relacionadas con los asuntos competencia de la
Suprema Corte, del Tribunal Electoral, de los Tribu-
nales de Circuito y de los Juzgados, la cual producirá
los mismos efectos que la firma autógrafa, tomando
en cuenta lo previsto en el artículo 3o. de la Ley de
Amparo o en las disposiciones generales aplicables a
los demás asuntos de la competencia de la Suprema
Corte, del Tribunal Electoral, de los Tribunales de

105
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Circuito y de los Juzgados. (Tribunal Electoral del Po-


der Judicial de la Federación, 2020, p. 2)

Coincidimos que, si bien se observan algunos avances –


particularmente en materia administrativa y por región en
el norte de México, como los casos de Baja California, Chi-
huahua y Nuevo León–, es de considerarse que en la admi-
nistración de justicia digital hace falta mucho por mejorar
en México, tanto por razones de cultura jurídica en la forma
de entender la justicia y los sistemas procesales, como por la
carencia de tecnologías y equipamiento.

Consideraciones finales
Es incuestionable que en el presente, las metodologías digi-
tales en las ciencias jurídicas son imprescindibles. Los cam-
bios estructurales de la sociedad de hoy exigen la concu-
rrencia de profesionales altamente competentes. En el caso
del derecho, las exigencias son fuertes, porque su ejercicio
incide en todos los ámbitos de la vida social, en temas de
gran complejidad humana, por lo que los profesionales
del derecho deberán estar formados con probada capaci-
dad de análisis, crítica y creatividad y con un alto sentido
ético para aportar soluciones idóneas desde las diferentes
responsabilidades que les corresponda asumir. Este desa-
rrollo formativo y exigencias del ejercicio profesional de-
mandan del dominio del conocimiento y aplicación de las
tecnologías digitales y de las tecnologías de información y
comunicación.
La profesión jurídica tiene una importante presencia al
interior de las sociedades, por ser la labor en la que recae
la más alta responsabilidad como disciplina del estudio

106
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas

científico de los temas relativos al respeto de la dignidad


y derechos de las personas, del mantenimiento del orden
social, de la organización y funciones del poder público,
entre otros temas trascendentes de la vida social.
El ejercicio profesional no se limita únicamente a re-
solver casos específicos de personas concretas, sino que el
ejercicio de la profesión jurídica conlleva un compromiso
social que exige de la preocupación y atención por bus-
car respuestas y soluciones a las problemáticas de carácter
general, que en el ámbito jurídico afectan a determinados
grupos de la sociedad, particularmente a los grupos vul-
nerables, así como a los sectores de atención prioritaria y
problemáticas de la sociedad en general. Este compromiso
social se amplía a los gremios, toda vez que va más allá de
la responsabilidad profesional en particular, por lo que se
extiende a los colegios y asociaciones profesionales, y a las
propias escuelas y facultades formadoras de abogados.
Grande es la preocupación de los juristas y educadores
por mejorar la formación de los profesionales de la ciencia
jurídica. Esta preocupación se ve reflejada en los esfuerzos
de actualización y reforma de los planes de estudio, en los
que se han ido aplicando las metodologías de diseño curri-
cular, con una visión holística, mediante un trabajo cien-
tífico que se acredita con la aplicación de procedimientos
reflexivos, sistemáticos, creativos y críticos. Los contenidos
formativos en la profesión jurídica comprenden dos gran-
des áreas temáticas, una referida a la parte sustantiva del
derecho, como derecho civil, familiar, laboral, penal, mer-
cantil, fiscal e internacional, entre otros. El otro eje temáti-
co es el referido a la parte adjetiva o procedimental que in-
tegra los procedimientos y sistemas de defensa y operación
de los derechos sustantivos. En ambos ámbitos, tanto para

107
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

el estudio, comprensión, aprendizaje, enseñanza y ejercicio


profesional del derecho, se requiere del aporte de las me-
todologías digitales y de las tecnologías de información y
comunicación que proporcionan las ciencias de la informá-
tica, computación y sistemas.

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110
Reflexión crítica del
uso de las técnicas y
herramientas digitales en
la investigación social
Ricardo Carlos Ernesto González1
Jaime Olivera Hernández2
Adriana Daniela Rivas López3

Introducción
Vivimos en un mundo lleno de cambios, marcado por pro-
fundos conflictos, tensiones y divisiones sociales en donde
existen ataques de la tecnología moderna al entorno natu-
ral (Giddens, 2000). Las tecnologías de la información y
comunicación (TIC), como producto de la modernidad,
han representado ejes centrales en los procesos de transfor-
mación en la vida cotidiana de distintas sociedades, persi-
guiendo el propósito inexorable de la “actualización”, que
perfila a los seres humanos en una carrera por la superación
frente a las necesidades globales (Giddens, 2001). La de-
manda que ha generado el uso de paqueterías de mensajes
como WhatsApp, Telegram y Messenger, o algunas otras
plataformas como Zoom o Google Meet, para relacionarse
con otros en las vertiginosas dinámicas contemporáneas,
tanto laborales como escolares y personales, ha impactado

1. Profesor- Investigador en la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma


de Baja California. [Link]
2. Profesor- Investigador en la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Autónoma
de Baja California. [Link]
3. Maestrante de Estudios Socioculturales en el Instituto de Investigaciones Culturales-Museo
de la Universidad Autónoma de Baja California. [Link]

111
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

en las formas de comunicación e interacción directas y co-


tidianas, articulando nuevas necesidades comunicativas e,
inclusive, de vinculación.
A su vez, los ejercicios de investigación en las ciencias
sociales no quedaron al margen de estas nuevas exigencias,
de las cuales surgen preguntas como: ¿qué tanto benefician,
metodológicamente hablando, el uso de técnicas y herra-
mientas digitales en las ciencias sociales?, ¿son en realidad
una alternativa viable para poder tener un acercamiento a
la construcción de datos desde un enfoque fenomenológi-
co? Estos cuestionamientos no pueden pasar desapercibi-
dos, pues se vuelve imperativo resaltar que el uso de estas
TIC ha dependido, en gran medida, de las condiciones so-
cioestructurales de las propias sociedades. Esta propuesta
despega, por lo tanto, del argumento de que la necesidad
infranqueable de nuevos diseños y procedimientos meto-
dológicos no sólo obedece a un motivo caprichoso o de
tendencia, sino a una urgencia social en donde se exigen
enfoques que aboguen por la centralidad de las necesidades
narrativas en las experiencias de vida en torno a los fenóme-
nos sociales contemporáneos.
El interés narrativo de las entrevistas, así como la in-
terpretación fenomenológica de las mismas, por ejemplo,
permite desarrollar tres ejes de análisis: el primero de ellos
alude a la centralidad de las condiciones de vida de las in-
terlocutoras e interlocutores de las investigaciones, orien-
tando la mirada sociológica en las consideraciones del
entorno social que habitan y, con ello, las limitantes que
pueden emerger por cuestiones de infraestructura, brecha
digital o, inclusive, alusiones a las culturas de pantalla que
nos entretejen. El segundo refiere a las consideraciones
analítico-epistémicas que superen el contacto “cara a cara”,

112
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

mismo que ha quedado poco a poco relegado al purismo


de las ciencias humanas y sociales, teniendo como princi-
pal premisa que, pese al punto anterior, las dinámicas de
interacción cotidianas no se han visto cristalizadas en una
dinámica estática, situación que lleva a pensar en el diálogo
como un ejercicio que superó los primeros dos niveles her-
menéuticos. Finalmente, un tercer eje que atiende a la ne-
cesidad crítica y reflexiva de estos nuevos escenarios socio-
digitales, no como bondades u oposiciones que ahora sean
obligadas, sino como parte de nuevas interacciones sociales
que exigen del quehacer de los investigadores: observar con
detalle el abordaje y tratamiento de los objetos-sujetos de
estudio.

El confinamiento selectivo y
sus pesares metodológicos
El 17 de marzo de 2020, en México –al igual que en otras
partes del mundo– se declaró oficial el periodo de contin-
gencia sanitaria por el crecimiento de contagios de SARS-
CoV-2, llevando a la mayoría de la población a una trans-
formación histórica en las maneras de interacción social.4
La vulnerabilidad y precarización de la vida quedaron al
descubierto, demostrando, por un lado, lo mal preparados
que estábamos para enfrentar una enfermedad con alto ín-
dice de contagio y, por otro lado, la dificultad de oportuni-
dades de autocuidado por las exigencias laborales existen-
tes. La propuesta de la “contingencia sanitaria” tenía como
principio el aislamiento obligatorio, que quedó en un lujo

4. Se sugiere al lector consultar la emisión del Diario Oficial de la Federación, el 3 de


marzo de 2020 (Secretaría de Gobernación).

113
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

destinado a las clases altas y medias altas que podían man-


tenerse en sus hogares.
Con ello se generaron a nivel global diversas resignifica-
ciones de nuestras dinámicas sociales, casi siempre conecta-
das con las condiciones contextuales de las personas o gru-
pos, el confinamiento selectivo –que ahora entendemos como
la ausencia de posibilidad de decisión sobre el aislamiento
sanitario por razones laborales, económicas y culturales–5
motivó a la comunidad académica a generar nuevos proce-
sos de investigación, despertando intereses científicos de di-
versas áreas. Sin embargo, hacer investigación como antes,
en un contexto espacio-temporal diferente, es una necedad
más que una estrategia metodológica. Así, en ese caudal de
transformaciones se volvió vital generar nuevo conocimiento
desde trincheras novedosas, obligando a buscar alternativas
como parte de nuestra forma de comunicación continua.
En suma, la educación se trasladó a la virtualidad y, con
ello, se pospuso la asistencia a coloquios, congresos y semi-
narios a través de nuestros monitores, reconfigurando así
nuestros acercamientos reflexivos y críticos. Estas nuevas
formas de intercambio de saberes han continuado y, de
cierta manera, se han mantenido resultando una alternativa
para la divulgación de hallazgos de investigación acortan-
do las lejanías. Pero lejos del encuentro mismo –de forma
digital–, la presión por alinearse a estas nuevas formas de
comunicación es un punto que queremos reflexionar, sobre
todo, con respecto a la falta de infraestructura para llevar-
las a cabo. Esfuerzos de programas gubernamentales como

5. Una deuda analítica en los estudios de las ciencias humanas y sociales en el marco de la
pandemia por Sars-Cov-2 ha sido vislumbrar las condiciones de precarización desde un
enfoque crítico, lejos de sólo romantizar los mundos sociodigitales. Por ello, la propuesta
del confinamiento selectivo buscaría enfatizar que en la vida cotidiana de la sociedad
mexicana, esta indicación de las autoridades de salud fue un beneficio y lujo que quedó
a reserva de poblaciones privilegiadas socioeconómicamente.

114
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

“aprende en casa”, que intentaron generar un vínculo entre


los monitores, la figura tutora de los estudiantes y docentes;
no obstante, el problema de acceso a recursos materiales e
inmateriales, invisibilizado por décadas, detonó en nuestras
caras (Montalvo-Charles et al., 2021).
A nivel global, a partir del confinamiento sanitario oca-
sionado por la pandemia, mientras nos encontrábamos in-
capacitados para poder tener un acercamiento cara a cara
debido a las circunstancias y a la distancia existente con
nuestros interlocutores, estas aplicaciones, articuladas por
las TIC, representaron una oportunidad de proximidad,
solventando pesares físicos-espaciales. Así, en lo referente
a técnicas cualitativas como las entrevistas y las narrativas
construidas desde diferentes herramientas, parecía sencillo
lograr una nueva forma de interacción sin la necesidad de
estar frente a frente (aparente necesidad que heredamos des-
de el positivismo), aprovechando con ello las videollamadas
o los audios de voz enviados por diferentes canales de chat.
Empero, más allá de utilizarlo como un medio para recupe-
rar únicamente información de necesidad emergente, nos
vemos exhortados a preguntarnos en el marco crítico: ¿qué
tan oportuno es hacer de las TIC una constante en la cons-
trucción de información?
Para estas finalidades analíticas proponemos generar
una lectura de las reflexiones epistémicas y metodológicas
con respecto al trabajo de campo desde las ciencias socia-
les. De ahí que nuestro acercamiento analítico-reflexivo sea
a partir del uso de WhatsApp como una herramienta de
apoyo metodológico, que se ha edificado como el principal
recurso de trabajo narrativo-fenomenológico, apostando
por el acercamiento a las experiencias de vida de quienes,
por razones diferentes, transitan espacios o territorios en los

115
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

que los mensajes de texto permiten mantener diálogos ex-


tensos y asincrónicos. En primera instancia, es apremiante
señalar que de entre las razones del uso de las TIC se en-
cuentra la distancia física existente entre los interlocutores
y el investigador, representando, en ese sentido, una herra-
mienta estratégica. En segundo lugar, su empleabilidad va
acompañada de un rediseño de las preguntas con respecto
a las complicaciones que pudieran representar las hegemo-
nías del face to face. Así, los cuestionamientos no siempre
son meramente exploratorios, sino que pueden permitir la
finalidad de reafirmar y confirmar información obtenida
anteriormente, a través de otros ejercicios similares para la
construcción del análisis de la información.
Probablemente, comunicarnos a través de estos medios
tecnológicos representa economizar tiempos y recursos, agi-
lizando la obtención de la información. No obstante, una
consecuencia de esto tiene que ver con la pérdida de la in-
teracción que caracteriza (tradicionalmente) a las ciencias
sociales y que permite un acercamiento a la realidad social
del sujeto desde la mirada etic, teniendo en cuenta la im-
portancia de los espacios de interacción, limitándose a una
pantalla o solamente a una voz. Lo anterior nos llevaría a dos
puntos convergentes: por un lado, aparecerá la necesidad de
analizar de forma detallada las narrativas, considerando las
condiciones técnicas en que se dan y los contextos en donde
se inscriben; mientras que, por otro lado, será central el énfa-
sis de las experiencias y estrategias de profundización que se
tiene en cada una de las posibles conversaciones.
Consideramos que las TIC, en todo caso, metodológi-
camente hablando, tienen cabida en otra forma de apor-
tar a las ciencias sociales. Es decir, han sido favorables en
procedimientos que tienen que ver con las búsquedas de

116
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

documentos, las bases de datos, los trabajos de análisis de


grupos sociales que interactúan en Facebook; o bien, en la
forma de divulgar los hallazgos de investigaciones en dife-
rentes escenarios. No obstante, esta postura debe ser am-
pliamente reflexionada, pues la simplificación de dichos re-
cursos puede ser, con riesgos, un acercamiento a la roman-
tización de los diversos escenarios sociales. Sin embargo, no
se recomienda su uso habitual para acercarnos a nuestros
interlocutores. Ya que, de esta forma, hacemos a un lado
la tradición etnográfica, poniendo topes a la observación y
descripción de los lugares, así como a la inmediatez de las
respuestas, que en el caso de los mensajes por WhatsApp
permiten que el interlocutor piense o repiense sus contesta-
ciones, cuando se da la oportunidad de responder bajo sus
tiempos y no en una charla de viene y va.
Sin duda, la pandemia junto a su encierro preventivo y
forzoso trajeron consigo cambios dentro de las metodolo-
gías en las ciencias sociales, modificando con ello las formas
de investigación. Saber cómo, en qué espacios y con cuáles
objetos de estudio se pueden aprovechar las aportaciones de
las técnicas y herramientas digitales, es vital para generar co-
nocimiento significativo en el estudio y análisis de ciertos
fenómenos socioculturales. Si se recurre a ellas (WhatsApp,
Zoom, Google Meet, etcétera), se debe estar seguro de que
su utilización permitirá la obtención de información, crean-
do, a su vez, estándares para garantizar la fidelidad de ésta.

Técnicas y herramientas sociodigitales


en las ciencias sociales
Vivimos en un mundo lleno de cambios, marcado por pro-
fundos conflictos, tensiones y divisiones sociales en donde

117
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

existen ataques de la tecnología moderna al entorno natural


(Giddens, 2000). En este sentido, las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación han aparecido como
acercamientos al conocimiento de la realidad social. Las
ciencias sociales –entre ellas la sociología– al dedicarse al
estudio de la vida social humana, tanto de los grupos como
de las sociedades, se han preocupado, por ejemplo, del aná-
lisis de fenómenos que van desde encuentros efímeros en-
tre individuos en la calle hasta la investigación de procesos
globales de nivel macro. En este marco, la investigación de
la utilización de las técnicas y herramientas digitales se ha
convertido en un campo de estudio fértil para la compren-
sión del comportamiento de nuestras sociedades.
En los últimos años ha surgido un gran interés por el
uso de los contenidos generados por los usuarios de las
redes sociodigitales para la investigación social. Esto ha
permitido, por una parte, contar con fuentes primarias de
información para poder estudiar las tendencias expresadas
en distintas plataformas sociales por parte de la opinión pú-
blica y, por otra, comprender la compleja lógica de dichas
plataformas como nuevos medios de comunicación. Me-
todológicamente hablando, el uso que las TIC aportan a
las ciencias sociales favorece procedimientos que tienen que
ver con la búsqueda de documentos, la utilización de bases
de datos, la generación de mapas georreferenciales, trabajos
de análisis de grupos sociales que interactúan en redes o el
acercamiento para seguir divulgando los hallazgos de inves-
tigaciones, entre otras muchas acciones.
Por otra parte, la selección y utilización de técnicas y he-
rramientas digitales dentro de la investigación en las cien-
cias sociales es una decisión metodológica que tiene impli-
caciones éticas y creativas, por lo que saber seleccionarlas

118
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

es fundamental para los investigadores con intereses en


contextos digitales. Para ello, es importante distinguir en-
tre técnicas y herramientas. Con respecto a las primeras, se
entienden como “procedimientos validados por la práctica,
orientados generalmente a obtener y transformar informa-
ción útil para la solución de problemas de conocimiento
en las disciplinas científicas” (Rojas, 2011, citado en Sued,
2020, p. 3). Con respecto a las segundas, se designa así
al conjunto de programas (software) que se ejecutan tanto
en la web, como en dispositivos (computadoras, tabletas o
teléfonos móviles), con las cuales se pueden realizar acti-
vidades de investigación social de objetos digitales, como,
por ejemplo, análisis, interpretación, almacenamiento, di-
fusión y creación de recursos o plataformas digitales. Estas
actividades están estrechamente relacionadas con una serie
de métodos y técnicas digitales que han surgido en distintas
áreas como son el análisis de contenido cualitativo, la visua-
lización de datos, la lectura distante, y de otro tipo, como
programas sustitutos del sistema braille, entre otros. Por su
parte, las herramientas digitales para la investigación social
pueden ser aplicaciones web, de escritorio, scripts, API (in-
terfaz de programación de aplicaciones, por sus siglas en in-
glés) o software de desarrollo (Sued, 2020). De esta manera,
se vuelve necesario trabajar dentro de las ciencias sociales
con enfoques metodológicos novedosos donde se incorpo-
ren, entre otras, las nuevas aplicaciones de la hermenéutica
y la etnografía, tales como ciberetnografía, etnografía vir-
tual y sus campos fundamentales: etnografía reflexiva, la
teoría fundamentada, la investigación acción participativa,
la etnometodología, la autoetnografía y el realismo etno-
gráfico; lo anterior en el marco del nuevo paradigma de las
ciencias sociales.

119
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Acciones y oportunidades: el trabajo de


investigación en la exigencia de las TIC
Poner en perspectiva es una tarea necesaria de las ciencias
sociales, por lo tanto, no es posible pensar únicamente en
lo negativo o positivo de un ejercicio determinado en la in-
vestigación científica, los debates clásicos provenientes del
positivismo, se casaron con el purismo de las técnicas y he-
rramientas implementadas, desplazando la innovación que
el campo exige a la investigación. Con esa premisa, abrir
el debate siempre resulta enriquecedor y obligatorio, razón
que nos motiva a situarnos en los posibles aspectos positivos
o beneficiosos de estas prácticas de investigación desde las
TIC. En ese sentido, determinar las condiciones complejas
en que nuestras poblaciones de estudio se encuentran, nos
acerca a una estrategia de trabajo que pondría en el centro a
los interlocutores, antes que a las condiciones prediseñadas
del investigador.
Cuando Marcus (2001) apuesta por un cambio en el
ejercicio de la etnografía, parte del principio argumenta-
tivo de la transformación de las realidades sociales, vin-
culadas a procesos capitalistas que motivan al movimien-
to de las investigaciones, generando tránsitos en vivo con
las poblaciones con quienes trabajamos. De este modo, la
necesidad de confrontar la complejidad social desde las
modificaciones metodológicas no resulta un tema menor.
El uso de las TIC en el proceso de construcción de datos,
particularmente desde las entrevistas, nos llevaría a movi-
lizarnos con las poblaciones con quienes trabajamos, esto
en función de sus necesidades. Hablamos, concretamen-
te, de ejercicios de entrevistas narrativas (Flick, 2007), en
donde las experiencias de vida bajo contextos de violencias

120
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

o precariedades han podido ser profundizadas desde con-


versaciones asincrónicas.
No obstante, suponer, únicamente, la pertinencia de
estas herramientas o su invalidez nos lleva de inmediato
a las exigencias del trabajo de campo y la forma en que
se delinean los nuevos trazos estratégicos en su proceso de
desarrollo. Por ello, uno de los argumentos de arranque es
considerar que “el campo exige”. Durante el confinamiento
sanitario, y ya desde antes, existían necesidades de acortar
distancias en el proceso de investigación, ya fuera por fal-
ta de recursos o imposibilidades de movilidad-acceso; sin
embargo, no es sino hasta la crisis de la pandemia que estas
medidas se convierten en una obligatoriedad y no una op-
ción a tomar. El trabajo de las ciencias humanas y sociales
tenía que continuar y las complejidades sociales necesita-
ban seguir abordando.

Culturas de pantalla
Es posible sostener que la vida cotidiana no podría, en su
proceso de estudio, abordarse de la misma forma que en
otros momentos histórico-sociales, es claro tener presente
que debemos generar interpretaciones de acuerdo con las
manifestaciones actuales. La necesidad que han representa-
do las TIC en su producción de nuevas socializaciones, no
puede pasar desapercibido al momento de construir datos.
Para finales del siglo XX, la articulación que se produjo en
el marco del uso de equipos de cómputo vino a visibilizar
la innovación que requería el acercamiento de las ciencias
sociales con respecto a distintos entornos socioculturales,
sin embargo, no en todos los territorios estaba sucediendo
lo mismo.

121
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Durante la última década del siglo pasado, el acceso a


equipos de cómputo y tecnológicos era, y sigue siendo en
parte, un privilegio que las clases altas podían tener, dejan-
do al margen a muchas otras poblaciones. Sólo en México,
la Encuesta Nacional Sobre la Disponibilidad y el uso de Tec-
nologías de la información en Hogares, elaborada por el Inegi
(2019), indicaba que en el país solamente el 56.4% de los
hogares cuenta con una conexión a internet y el 44.3%
tiene una computadora. Esta información se originó exac-
tamente frente a la emergencia de la contingencia mundial,
siendo uno de los problemas básicos para varios estudiantes
de diversos niveles académicos, la opción de conectarse a
clases en línea y sentarse frente a esas pantallas con sinóni-
mo de educación, creando ahora una brecha digital y edu-
cativa que recae en la exclusión. No obstante, esto no im-
pidió que la presencia de las pantallas, desde la televisión,
cine y, posteriormente, teléfonos, fueran dejando un rastro
de sociabilidad en las dinámicas cotidianas.
Para la primera década del siglo XXI, este acceso ha-
bía sido exponencial y muchas poblaciones comenzaban
a tener un mayor vínculo con estas herramientas, promo-
viendo socializaciones caracterizadas por la interconectivi-
dad que lograban estos dispositivos. De ahí que el acceso y
construcción de saberes se ven condicionados no sólo por la
capacidad de tener un dispositivo que nos permita ingresar
a nuevas búsquedas, sino por el mismo hecho de acceder a
los contenidos y reconocer el manejo de los datos. Trujillo
(2011) sostiene que “estamos ante procedimientos de lec-
tura, ante un sistema formalizado, que, cuando nos mues-
tra una palabra subrayada, al hacer un clic, nos traslada a
otra pantalla, a otra interfaz, a otro texto” (p. 203).

122
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

Podemos pensar en un ejemplo, imaginando un salón de


clases donde el profesor no tenga un dato específico, ahora,
lo primero que puede decir es “googleenlo, muchachos” y
buscar teniendo como resultado la respuesta al alcance de
una pantalla de celular, pero la adquisición de conocimiento
no puede ser limitada a este tipo de búsquedas, y suplir toda
la experiencia que nos da la formación de un profesional.
De este mismo modo, podemos poner en contraste la ca-
pacidad de implementación que puede existir entre ambos
mundos, es decir, el conocimiento de los académicos a la de
las pantallas.
Como podemos ver, se reitera que no debemos de pen-
sar ya a las personas sin las tecnologías que los rodean y que
se han vuelto parte de su cotidianidad, por consiguiente,
el uso de estas herramientas ha propiciado nuevas formas
de socialización, entendiendo como socialización al proce-
so por cuyo medio las personas aprenden e interiorizan,
en el transcurso de su vida, los elementos socioculturales
de su entorno, los hacen parte su personalidad bajo la in-
fluencia de experiencias y de agentes sociales significativos,
y se adaptan al entorno social en cuyo seno deben servir
(Marín, 1986).
Anteriormente se daba el ejemplo de hacer al celular
parte de un recurso de aprendizaje diario, o a las com-
putadoras la ventana para tomar clases, donde las escue-
las actuaran como medio de socialización a través de las
pantallas. Sin embargo, se puede cuestionar si este proceso
diferente de socializar influye al trabajo de socialización se-
cundaria que tienen las instituciones educativas, perdiendo
la parte de interacción y preparación de la convivencia con
otras personas cara a cara. Como resultado, las relaciones
han cambiado y este traslado fue marcado por un proceso

123
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

específico de nuestra historia contemporánea si tomamos


como referencia la llegada de la pandemia a nuestras vidas;
en consecuencia, hablamos también de cambios culturales
en torno a nuestras formas de interactuar.

Fenómenos sociales estudiados


con éxito: la migración
La emergencia de las nuevas tecnologías requiere que el
científico social adquiera nuevas habilidades y conocimien-
tos para su manejo. De igual manera, es necesario que se
considere a estas tecnologías y redes sociales digitales como
espacios de investigación. El trabajo del sociólogo cada vez
más se involucra en campos de acción profesional que es-
tán más allá de lo académico, lo que demanda el uso de
distintas herramientas metodológicas y conceptuales. Las
ciencias sociales están cambiando para involucrar, cada vez
más y de manera más profunda, a los investigadores con las
problemáticas sociales que están centradas en su contexto
inmediato, incluso en los espacios sociodigitales, espacios
donde surgen nuevas temáticas relevantes para la labor pro-
fesional de los científicos sociales.
La sociología tiene un potencial de desarrollo y una gran
oportunidad para analizar problemáticas sociales fronteri-
zas, por ejemplo, con múltiples expresiones y metodologías.
Esta ciencia social juega un papel primordial dentro de la
investigación de los fenómenos sociales inherentes de la
región, utilizando técnicas y herramientas digitales, como
es el caso del análisis de la violencia y las migraciones, en-
tre otros. En la frontera entre México y Estados Unidos, la
ocurrencia de dichos fenómenos es un hecho. Uno de ellos
tiene que ver con las nuevas formas de movilidad humana,

124
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

las caravanas de centroamericanos y haitianos que llegan


hasta esta frontera están caracterizadas por una visibilidad
contundente, por ser grandes movilizaciones de personas y
tener largos recorridos a través de múltiples países. Acerca
de este fenómeno, algunas investigaciones han demostrado
cómo la comunidad haitiana, por ejemplo:

Utilizó de manera efectiva las redes sociales sobre todo


de amigos, familiares y conocidos, para tener asisten-
cia guiada durante el trayecto hacia el destino final y
puntos intermedios, en donde las TIC´s a partir del
uso del WhatsApp fueron los principales instrumen-
tos de conexión. (Garbey-Burey, 2017, p. 93)

Entre otras estrategias utilizadas por la comunidad haitia-


na, el uso de celulares, ejemplo de las tecnologías de informa-
ción y comunicación, es algo que prefieren para contactarse
con sus familias y amigos, tanto en Estados Unidos como
con aquellos que ya habían cruzado por esta frontera norte, e
incluso, con quienes se quedan en su lugar de origen.

El uso de las TIC’s, específicamente los celulares fue-


ron fundamentales para esta travesía [...] los haitianos
hicieron uso del WhatsApp. Esta herramienta les per-
mitió enviar mensajes a sus familias y conocidos con
el fin de que supieran su ubicación durante el trayecto.
(Garbey-Burey, 2017, p. 112)

A través de la historia, las personas en situación de mo-


vilidad se han apropiado de variadas tecnologías, las cuales
les han brindado la posibilidad de superar las distancias
construyendo formas novedosas de comunicación e inte-
racción con sus propias comunidades de origen y destino.

125
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Durante las últimas tres décadas, estas herramientas


tecnológicas se han diversificado en nuevas formas
sustentadas sobre la red de Internet, desde los e-mails
hasta las denominadas redes sociales virtuales como
Facebook, Instagram, WhatsApp, entre otras. Estos
recursos han abierto un universo pródigo para la co-
municación cuasi instantánea que ha afectado a las
prácticas comunicacionales de esta población en par-
ticular. En este sentido, resulta relevante señalar que,
dentro del campo de los estudios sobre las migracio-
nes, deviene imprescindible la presencia de la dimen-
sión comunicacional a la hora de analizar los procesos
migratorios transnacionales (Malella, 2022, p. 17)

Así, el análisis de la movilidad humana –entendida como


un fenómeno social que está inmerso en las desigualdades,
brechas sociales y relaciones de poder de la sociedad global
actual– nos muestra una veta de investigación con deter-
minado éxito para continuar con el análisis de lo social a
través de la utilización de técnicas y herramientas digitales
como lo es WhatsApp.

Fenómenos sociales estudiados


con éxito: estigma y liberación
En las investigaciones de las ciencias sociales, las exigen-
cias del trabajo de campo han señalado una serie de vetas
que necesitan atenderse con gran urgencia. Algunas de es-
tas aluden, como se ha mencionado, a senderos que llevan
al uso de las TIC y otras herramientas potenciadas por el
confinamiento sanitario. No obstante, y con el ánimo de
dar cuenta de que la exigencia de los trabajos asociados a las
TIC deviene de otros escenarios no pandémicos, hacemos

126
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

alusiones a contextos como el del encierro y post libera-


ción penitenciaria. Una de las primeras condiciones que
impactan en la vida cotidiana de las personas que son pri-
vadas de su libertad es la limitación en la comunicación y,
con ello, la ruptura de los lazos y redes sociales primarias
y secundarias. De tal modo, esta misma totalización gene-
ra una serie de procesos psicosociales asociados al estigma,
que retribuyen directamente sobre las relaciones sociales de
las personas que fueron privadas de la libertad. Concreta-
mente se refiere a la construcción de estigma, acompañado
de alejamiento y miedo social con respecto a los cuerpos de
seguridad asociados al Estado.
Durante febrero de 2020, una mujer que fue liberada
del Centro de Reinserción Social Mexicali, en Baja Cali-
fornia, colaboró con una entrevista narrativa en torno a sus
experiencias desde las violencias institucionales; dotando
de contexto, no estaba asociado hasta ese momento con
la pandemia por Sars-Cov-2. La joven a la que nos referi-
mos era de nacionalidad norteamericana, había sido priva-
da de la libertad por el delito de robo agravado, portación
de arma y tráfico de sustancias ilícitas; al ser liberada del
sistema penitenciario regresa a su país de forma inmediata.
Tras este proceso, la interacción con autoridades mexica-
nas se convirtió en un tema complicado de abordar, razón
por la que al iniciar un trabajo de acercamiento se decantó
por el uso de las TIC para generar conversaciones a través
de WhatsApp. Esta decisión se tomó en primera instancia
por un chat de Facebook, medio por el cual, a través de
una selección de “bola de nieve” se logró tener el primer
acercamiento. Tras una explicación de los motivos de con-
tacto en audios, ella aceptó acceder a conversar más sobre el
tema. El uso de audios sirvió para generar mayor capacidad

127
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

explicativa, a la vez que generar una empatía sensorial di-


ferente, evitando darle todo el peso a lo visual y abrir los
medios auditivos. Posterior a estas primeras interacciones,
la para ese momento nombrada interlocutora, sugirió con-
tinuar las conversaciones por WhatsApp, argumentando
que para ella era más fácil responder por ese medio.
Esta decisión, que no estuvo centrada en las necesida-
des del investigador, resalta la flexibilidad que requiere este
tipo de propuestas, aunadas a nuestra reflexión sociológica;
particularmente, haciendo hincapié en la importancia de
las necesidades narrativas de los interlocutores. Este pun-
to, que parecería menor, se ve impactado por el rediseño
de nuestros procedimientos metodológicos en el marco de
las TIC, dando por hecho que la rigidez distinguida en el
positivismo ya no tiene cabida en estos escenarios. La com-
plejidad social no permite tener predisposiciones y, mucho
menos, ánimos predictivos en el comportamiento social.
La narración de los eventos se da a través de los hitos que la
interlocución denota, obedece a las lógicas de la experiencia
y no al diseño teórico, por eso mismo sus formas de narra-
ción, así como sus medios, son la prioridad en el desarrollo
de estas entrevistas.
En este sentido, el uso de WhatsApp no se ejerció como
una exclusiva predisposición de la investigación o de las
necesidades del investigador, sino que el sentido viene de la
persona que narra, generando como consecuencia un ejer-
cicio analítico descentralizado del uso clásico de muchas de
estas herramientas cualitativas. Ya que fue seleccionado ese
lugar epistémico, la selección de la técnica ayuda a explorar
los hitos de su narrativa desde la lógica del interlocutor,
partiendo entonces desde una fenomenología de la vida co-
tidiana, trazando sus interacciones con las violencias que le

128
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

han atravesado, respetando sus herramientas de socializa-


ción luego de la privación de la libertad.

“Consecuencias perversas de la
modernidad”. Desigualdades sociales
La modernidad, entendida como “un proyecto de control
social y tecnológico por parte del Estado-Nación” (Bech,
2000, p. 13) y caracterizada, entre otras cosas, por la orga-
nización social del tiempo que provocó la homologación de
los calendarios a nivel mundial, la estandarización del tiem-
po a través de diferentes regiones y, por lo tanto, el control
del espacio (Giddens, 1994), ha provocado, de igual mane-
ra, la emergencia de nuevos espacios de socialización que
surgen en la llamada “era digital” y que han terminado por
generar brechas de todo tipo (epistémicas, culturales, digi-
tales) al interior de las distintas sociedades, generando con
ello desigualdad social. Ésta está entendida no sólo desde
cierta posesión de capital, sino de posición social, “esa po-
sición a la que se logra acceder a oportunidades, las cuales
se consiguen siempre y cuando se dé un contexto estruc-
tural que les permitan acceder a ellas, como por ejemplo
la transmisión generacional de ventajas sociales” (Malella,
2022, p. 8).
Así, algunas de las problemáticas que deben interesar a
la mirada sociológica son aquellas que tienen que ver con
las altas tasas de pobreza, el incremento de la desigualdad,
la flexibilización de los mercados laborales, la precariedad
laboral en jóvenes, los movimientos migratorios, los pro-
blemas ambientales y climáticos, la descomposición de las
instituciones y del orden político, así como el aumento de
conflictos y violencia (Banco Mundial, 2019). No obstante,

129
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

se considera que la desigualdad constituye el mayor proble-


ma estructural, ya que impacta en todos los aspectos de la
vida económica, social, política y cultural (Cepal, 2019),
incluyendo las brechas en el uso de la tecnología, provocan-
do con ello el analfabetismo digital.

Brechas digitales. Analfabetismo digital


Los enfoques críticos se han distinguido por enunciar con
gran firmeza cuestionamientos directos sobre las hegemo-
nías, que incipientemente buscan construir conocimientos
inamovibles, embestidos de un aire de certeza e inmaculada
severidad; empero, su esmero no se ha mermado a pesar de
los muchos esfuerzos por mantener estos estándares desde
diversas instituciones. Aún es posible ver la divulgación de
manuales de metodología en los que no se aprecian elemen-
tos éticos de las condiciones de vida de las personas con
quienes hacemos trabajo de campo, promoviendo lo que
Cornejo y Rufer (2020) denominan como un extractivismo
metodológico, y el riesgo, en ese sentido, yace en obviar lo
que aquí enunciamos como parte de las brechas digitales.
El acceso a nivel generacional, como un primer tope posi-
ble, ya es un tema que ha generado debates profundos, pero
durante el periodo de contingencia sanitaria reconocimos
que, además de esos elementos generacionales, las condi-
ciones de acceso acentuaron la brecha.
No obstante, el problema principal no reside, como he-
mos mencionado, en el acceso mismo, sino en la ausencia
de intenciones globales, porque el acceso sea proactivo y
benéfico a las dinámicas sociales o al mismo bienestar so-
cial. El uso de las TIC ha quedado notoriamente inclinado
al ocio y al servicio capitalista, por lo que el acercamiento

130
Reflexión crítica del uso de las técnicas y herramientas
digitales en la investigación social

al mismo debe darse en condiciones de reflexión epistemo-


lógica, reiterando la relevancia de ubicar a nuestros actores
y sujetos de estudio como la parte más importante de la in-
vestigación. Si consideramos a la experiencia de vida como
el principal recurso analítico, la narración de las mismas
busca canalizarse por medios que generen un nivel de co-
modidad con sus posibilidades de diálogo. Con esto nos re-
ferimos a la posibilidad de mantener comunicación con los
interlocutores de formas más horizontales, como los men-
sajes a través de aplicaciones digitales y no necesariamen-
te, o de forma insistente, por videollamadas que exigen de
algún modo un manejo más avanzado del uso de las TIC.

Conclusiones
La contingencia sanitaria por la pandemia de SARS-Cov-2
generó en las ciencias sociales un propulsor de innovacio-
nes y réplicas por comprender los nuevos procesos de inte-
racción y socialización. El reto, para muchos de los campos
disciplinares, no debe depender de etiquetar como innova-
dor la aplicación de entrevistas a través de las TIC, como
riesgosamente se ha hecho en demasía, junto con otros
ejercicios como las etnografías; por el contrario, sería nece-
sario considerar los sesgos y las hegemonías que pudieran
filtrarse en ese proceso de implementación. La ejecución
de diferentes herramientas metodológicas y su enmarcaje
de estas nuevas tecnologías de la información deben pasar
por un obligatorio filtro crítico. De ahí que los tres ejes
propuestos en la introducción sean seguidos de forma per-
manente, pues esto nos permitiría un posicionamiento más
claro sobre el alejamiento de la rigidez metodológica y, aún

131
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

más, de una romantización del uso de las TIC en la inves-


tigación social.
El interés narrativo de las entrevistas, así como la in-
terpretación fenomenológica de las mismas, nos hace po-
sicionar tres niveles de crítica en su haber metodológico:
el primero de ellos alude a la centralidad de las condicio-
nes de vida de nuestros interlocutores, en donde la mirada
sociológica se orienta en las consideraciones del entorno
social en que se encuentran y, con ello, las limitantes que
pueden emerger por cuestiones de infraestructura, brecha
digital o, inclusive, alusiones a la cultura de pantallas que
nos entretejen. El segundo nivel nos orienta a las considera-
ciones analíticas que superen el contacto “cara a cara”, que
ha quedado poco a poco relegado al purismo de las cien-
cias humanas y sociales, añadiendo que las dinámicas de
interacción cotidianas no se han visto cristalizadas en una
dinámica estática, situación que lleva a pensar en el diálogo
como un ejercicio que superó los primeros dos primeros
peldaños hermenéuticos. Finalmente, un tercer nivel que
atiende a la necesidad crítica y reflexiva de estos nuevos
escenarios sociodigitales, no como bondades u oposiciones
que ahora sean obligadas, sino como parte de nuevas in-
teracciones sociales que exigen del quehacer de los inves-
tigadores, la necesidad de mirar con detalle el abordaje y
tratamiento de los objetos-sujetos de estudio.

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133
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

pandemia COVID-19 utilizadas en educación primaria. Re-


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[Link]
Secretaría de Gobernación. (2020, 3 de marzo). Acuerdo por
el que se declara como emergencia sanitaria por causa de
fuerza mayor, a la epidemia de enfermedad generada por
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134
Estrategias de afrontamiento
de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la
pandemia del COVID-191
Óscar Armando Esparza del Villar2
Servando Pineda Jaimes3
Priscila Montañez Alvarado4

Introducción
La pandemia del COVID-19
y sus consecuencias
A partir de diciembre de 2019 se confirmaron los primeros ca-
sos de COVID-19 en la ciudad de Wuhan, en China (Chan et
al., 2020), y desde ahí la historia a nivel mundial ha cambiado
debido a este suceso. En un principio se conocía muy poco de
lo que era este virus y la incertidumbre generó síntomas físicos
y mentales a nivel mundial (Suárez et al., 2020). Cuando se
tuvieron más datos del virus, el cual se iba esparciendo por todo
el mundo, se empezaron a tomar medidas para proteger la vida
humana, las cuales trastocaron todos los ámbitos en los que nos
desenvolvemos los seres humanos, como el económico, social,
1. El presente texto contó con el apoyo y colaboración de las profesoras de Tiempo Com-
pleto del Departamento de Ciencias Sociales, adscritas a la División Multidisciplinaria de
Ciudad Universitaria de la UACJ, Dra. Ana Cervantes Herrera y Dra. Marisela Gutiérrez
Vega, integrantes del equipo multidisciplinario que trabajó en la presente investigación.
2. Profesor de Tiempo Completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrito al
Programa de Psicología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. [Link]
org/0000-0003-1557-3170
3. Profesor de Tiempo Completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrito al
Programa de Sociología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. [Link]
org/0000-0002-1151-8900
4. Profesora de Tiempo Completo del Departamento de Ciencias Sociales, adscrita al
Programa de Psicología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. [Link]
org/0000-0002-4315-0557

135
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

físico, psicológico, académico, entre otros. La Organización


Mundial de la Salud (OMS) declaró al COVID-19 como una
emergencia de salud pública internacional, el 30 de enero de
2020, y después de unas semanas se le dio rango de pande-
mia, el 11 de marzo de 2020 (OMS, 2020), lo que trajo como
consecuencia varios cambios propuestos por los tres niveles de
gobierno en Juárez, orientados para proteger a sus ciudadanos.
Según la OMS (2022) hasta el 10 de julio de 2022 se han regis-
trado 6,345,595 muertes a causa del COVID-19, con un total
de 551,226,298 de casos confirmados. A nivel nacional se han
registrado 325,928 muertes y 6,152,924 personas contagiadas
(OMS, 2022). En Ciudad Juárez, las cifras oficiales reportadas
por la Secretaría de Salud del estado de Chihuahua indican un
total de 4648 defunciones y 52,813 contagios hasta el día 29 de
junio de 2022 (Fundación Paso del Norte, 2022).

Las medidas que tomó el


gobierno mexicano
Los gobiernos federal, estatal y municipal hicieron prepara-
ciones para la ola de contagios que se iban a presentar por pri-
mera vez e implementaron y reforzaron una serie de medidas
con el objetivo de detener los efectos que pudieran tener las
personas debido al COVID-19. Las primeras disposiciones
fueron encaminadas a paralizar la mayor parte de la ciudad,
con el fin de prevenir el contagio y muertes por parte del
virus, lo que originó el cierre de negocios y empresas no esen-
ciales (Villalpando & Estrada, 2020). Como, por ejemplo,
gimnasios, restaurantes, bares, maquiladoras, iglesias, juzga-
dos, cines, museos, espectáculos públicos y escuelas, fueron
cerrados (Olmos, 2020). A nivel mundial, el sistema educati-
vo, en todos sus niveles, fue afectado por estas clausuras.

136
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

Las medidas que tomó la Universidad


Autónoma de Ciudad Juárez
Todas las instituciones educativas, incluidas las de nivel su-
perior como las universidades, se vieron obligadas a suspen-
der clases presenciales y sustituirlas con clases en línea. La
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) emitió
un comunicado donde anunció la suspensión de clases pre-
senciales a partir del día 20 de marzo de 2020, y desde ese
día hasta enero de 2022, todas las clases fueron impartidas
de manera virtual a través de plataformas digitales espe-
cializadas para este tipo de actividades, principalmente la
plataforma Microsoft Teams.
La universidad suspendió todo tipo de actividades pre-
senciales y tanto docentes como personal administrativo
comenzaron a trabajar desde casa. Después de unos meses,
el personal administrativo regresó de manera presencial a
la institución, aunque las clases seguían en modalidad vir-
tual. Los estudiantes dejaron de asistir a clases de manera
presencial y continuaron sus estudios a través de platafor-
mas digitales (Microsoft Teams), mediante el Programa
de Continuidad Académica Virtual. Desde el semestre de
agosto-diciembre de 2020 hasta agosto-diciembre de 2021,
las clases se trasladaron a los ambientes digitales, en donde
los docentes impartieron sus asignaturas y los alumnos par-
ticiparon desde sus hogares. En el semestre enero-junio de
2022, varias materias ya se realizaron presenciales, reinte-
grándose de manera paulatina a las aulas, hasta el semestre
agosto-diciembre 2022, donde todas las clases ya regresa-
ron a modalidad presencial.

137
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Desafíos de la modalidad virtual


y estilos de afrontamiento
La pandemia del COVID-19 trajo una serie de problemas o
desafíos, que incluyeron enfermedad grave, secuelas de la en-
fermedad grave, muertes, confinamiento, cierre de escuelas
y lugares de trabajo, despidos, reducción en sueldos, falta de
contacto físico con otras personas, entre otras cosas. Ante la
presencia de problemas o desafíos, la psicología ha estudiado
cómo el ser humano siempre ha enfrentado estas circunstan-
cias. A estas situaciones se les conoce como estilos de afronta-
miento y por lo general se dividen en tres tipos de estrategias
generales, que incluyen las centradas en el problema, las cen-
tradas en las emociones y las evitativas (Stanislawski, 2019).
Las estrategias centradas en el problema están orienta-
das a realizar esfuerzos para resolver el problema que se está
presentando; las de este tipo son las mejores cuando se pre-
sentan problemas que tienen solución, como el tener una
discusión con un compañero de trabajo o el haber contraído
el virus del resfrío. Las estrategias centradas en la emoción es-
tán orientadas a regular las emociones negativas relacionadas
con los problemas; éstas son las mejores cuando se presentan
problemas que no tienen solución como el despido de un
trabajo o la muerte de alguien cercano. Aquí, el objetivo es
realizar actividades para disminuir las emociones negativas
experimentadas, como por ejemplo el llorar, hablarlo con al-
guien más, o la aceptación de los hechos. Las estrategias de
afrontamiento evitativas consisten en no hacer nada ante el
problema, ya sea ignorándolo, olvidándolo, negándolo, etcé-
tera. Este tipo de estilo de afrontamientos se relaciona más
con secuelas negativas (Stanislawski, 2019).
El presente estudio analiza las estrategias de afrontamien-
to que usaron los estudiantes y docentes ante el desafío de

138
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

trasladar la enseñanza a la modalidad virtual. Este cambio


trajo como consecuencias varios retos que tuvieron que ser
afrontados por docentes y estudiantes, y analizaremos espe-
cíficamente cuáles estrategias específicas se usaron y éstas las
asignaremos a una de tres categorías: centradas en el proble-
ma, centradas en las emociones, o evitativas.

Metodología
La muestra
El estudio se llevó a cabo con 20 docentes y 44 estudiantes
de la UACJ. Los participantes fueron convocados de manera
intencional, por conveniencia, a través de invitaciones que se
realizaron por medio de correos electrónicos, llamadas por
teléfono, mensajes de texto, clases y redes sociales. A todos
se les hizo la invitación a participar de manera voluntaria en
una entrevista para conocer sus experiencias derivadas de la
pandemia del COVID-19 con relación a las clases virtuales.
En este estudio se incluyeron a participantes de las divisio-
nes multidisciplinares de Ciudad Universitaria, Nuevo Casas
Grandes y Cuauhtémoc, además del Instituto de Ciencias
Sociales y Administración del campus Juárez.
Como condición para ser aceptados a participar en el
estudio, los participantes debían de laborar o estudiar en la
UACJ, y estar activos durante el semestre en que se llevaron
a cabo las entrevistas. Los participantes fueron excluidos
si se encontraban en sabático o con permisos especiales y
que no estuvieran laborando en la universidad durante este
tiempo de pandemia. Quienes no tomaron clases en estos
semestres de pandemia fueron excluidos, así como quienes
tuvieran menos de un semestre trabajando en la institución.

139
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Se entrevistó a 44 estudiantes durante el semestre agos-


to-noviembre de 2021. El promedio de edad fue de 24
años (DE=4), con un rango de 18 a 45 años. El 51% de la
muestra mencionó trabajar con un promedio de 32 horas
por semana. El 71% reportó el género femenino, el 29%
masculino, y la mayoría comentaron ser solteros (89%). En
promedio pasaban ocho horas al día frente a una pantalla
y la media del semestre que cursaban fue del octavo. En el
cuadro 1 viene el resto de la información sociodemográfica.

Cuadro 1. Datos sociodemográficos de los estudiantes


Característica Valor
Tamaño de muestra 44
Media de edad (DE) 24 (4)
Rango de edad 18-45
Trabaja (%)
Sí 51
No 49
Media de horas por semana de trabajo de personas que trabajan (DE) 32 (15)
Rango de horas por semana de trabajo de personas que trabajan 18-45
Media de horas al día enfrente de una pantalla (DE) 8 (3)
Rango de horas al día enfrente de una pantalla 4-16
Género (%)
Femenino 71
Masculino 29
Estado civil (%)
Soltero(a) 89
Casado(a) 4
Unión libre 7
Media de semestre 8 (3)
Rango de semestre 1-12
Fuente: Resultados con base en los cuestionarios aplicados.

140
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

El cuadro 2 resume la experiencia con el COVID-19 y la


educación virtual en estudiantes. El 23% reportaron haberse
contagiado del COVID-19, el 59% tuvo a alguien cercano
enfermo y el 21% reportó la muerte de alguien cercano de-
bido a este virus. En caso de que enfermaran, el 89% reportó
tener quién los pudiera apoyar durante la enfermedad.
El 55% de los estudiantes reportaron pocos o ningún
problema con la plataforma virtual que se usó para el tra-
bajo en línea, MS Teams y el 45% reportó haber tenido
problemas con este medio varias veces o seguido. Se les
pidió que evaluaran qué tan positiva había sido la expe-
riencia del trabajo virtual del 1 al 10, en donde 10 es la
experiencia más positiva, y la media de las calificaciones
fue 7 (DE=2).
Se entrevistaron 20 profesores durante el semestre de
agosto-noviembre de 2021. La media de edad de la mues-
tra fue de 42 años (DE=11) con un rango de 26 a 70 años.
El 79% reportó el género femenino, el 21% masculino; la
mayoría de las personas manifestaron estar casadas (58%)
y en segundo lugar solteras (32%). En relación con su
contrato, 14 fueron profesores de tiempo completo, cin-
co de asignatura u honorarios y uno de medio tiempo.5
En promedio pasan nueve horas frente a una pantalla al
día. En el cuadro 3 se reporta el resto de la información
sociodemográfica.

5. De acuerdo a las categorías salariales de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez,


un docente de tiempo completo tiene una carga laboral de 40 horas semanales; el de
medio tiempo de 20 horas y el de honorarios se le paga de acuerdo al número de horas
que se encuentra frente a grupo durante el semestre.

141
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Cuadro 2. Experiencia con el COVID-19 y


trabajo virtual de los estudiantes
Característica Porcentaje
Se ha contagiado de COVID-19
Sí 23
No 77
En caso de enfermar de COVID-19, tiene alguien que lo
apoye
Sí 89
No 11
Alguien cercano ha enfermado de COVID-19
Sí 59
No 41
Alguien cercano ha muerto de COVID-19
Sí 21
No 79
Qué tan seguido ha tenido problemas con la plataforma vir-
tual de MS Teams
Nunca 5
Pocas veces 50
Varias veces 36
Seguido 9
Muy seguido 0
Del 1 al 10 califique que tan positiva ha sido su experiencia de
trabajo virtual
2 2
4 9
5 10
6 12
7 19
8 37
9 9
10 2
Fuente: Resultados con base en los cuestionarios aplicados.

142
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

Cuadro 3. Datos sociodemográficos de los profesores


Característica Valor
Tamaño de muestra 20
Media de edad (DE) 42 (11)
Rango de edad 26 - 70
Media de horas al día enfrente de una pantalla (DE) 9 (4)
Rango de horas al día enfrente de una pantalla 3-18
Género (%)
Femenino 79
Masculino 21
Estado civil (%)
Soltero(a) 32
Casado(a) 58
Unión libre 5
Divorciado 5
Fuente: Resultados con base en los cuestionarios aplicados.

En relación con la experiencia con el COVID-19 y la


educación virtual (ver el cuadro 4), el 35% se contagió de
COVID-19, el 83% reportó a alguien cercano enfermo del
virus y el 42% experimentó la muerte de alguien cercano
debido a este virus. En caso de que llegaran a enfermar, el
82% reportó tener a alguien que los pudiera apoyar duran-
te la enfermedad.
El 52% de las personas reportaron pocos o ningún pro-
blema con la plataforma virtual que se usó para el trabajo
en línea, MS Teams, y el 48% reportó haber tenido proble-
mas varias veces, seguido o muy seguido. En relación con
qué tan positiva fue la experiencia del trabajo virtual, el
promedio de las calificaciones fue 8 (DE=1).

143
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Cuadro 4. Experiencia con el COVID-19


y trabajo virtual de los profesores
Característica Porcentajes
Se ha contagiado de COVID-19
Sí 35
No 55
En caso de enfermar de COVID-19, tiene alguien que lo
apoye
Sí 82
No 18
Alguien cercano ha enfermado de COVID-19
Sí 83
No 17
Alguien cercano ha muerto de COVID-19
Sí 42
No 58
Qué tan seguido ha tenido problemas con la plataforma
virtual de MS Teams
Nunca 5
Pocas veces 47
Varias veces 26
Seguido 11
Muy seguido 11
Del 1 al 10 califique que tan positiva ha sido su experiencia
de trabajo virtual
0-5 0
6 5
7 25
8 45
9 10
10 15
Fuente: Resultados con base en los cuestionarios aplicados.

144
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

Procedimiento
Se usaron entrevistas estructuradas para el estudio eva-
luando los diversos temas en relación con la experiencia
del COVID-19. La entrevista es una de las técnicas de
recolección de datos más utilizada en las ciencias sociales
(Echeburúa et al., 2011; Tintaya, 2015). Las entrevistas se
pueden diseñar en tres modalidades: no estructurada, se-
miestructurada o altamente estructurada, permitiendo a
quien investiga acercarse a las opiniones, ideas, creencias,
percepciones, vivencias, sensaciones somáticas, emociones,
estados de ánimo, respuestas motoras, relaciones y sinto-
matología de las personas a las que se estudia (Carlat, 2016;
Cormier & Cormier, 2000; Morrison, 2014).
Las entrevistas altamente estructuradas se caracterizan
por tener un formato de preguntas prefijadas, que hace que
todos los participantes respondan exactamente a las mismas
preguntas en el mismo orden y con la misma redacción, las
cuales se codificarán para su análisis. Estas características
hacen que sean susceptibles a ser autoadministradas (Perpi-
ñá, 2012), resultando ser funcionales aplicarse a través de
medios remotos y asíncronos.
Se escogió la modalidad estructurada para la entrevista
de este estudio, debido al carácter exploratorio del tema,
ya que esta pandemia es inédita en esta población y es ne-
cesario analizar todas las respuestas que den los participan-
tes. Para proteger la salud de participantes y entrevistadores
las reuniones se hicieron de manera virtual por medio de
videoconferencias en la plataforma de Microsoft Teams,
WhatsApp o por llamada telefónica, evitando así el contac-
to físico y eliminar el riesgo del posible contagio. Las entre-
vistas realizadas contienen una amplia gama de temas, pero
en este texto sólo analizamos las estrategias de adaptación

145
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

que siguieron los participantes en las clases de modalidad


virtual.

Resultados
En la primera parte se preguntó a los participantes: ¿qué
cambios hizo para adaptarse a la situación de pandemia en
sus clases? De las respuestas que se obtuvieron se hizo un
análisis en donde se agruparon las estrategias en centradas
en la emoción y en el problema; en el grupo de estudian-
tes y docentes por separado. A continuación, reportamos
primero los resultados de los estudiantes y después de los
docentes.

Estudiantes
Estrategias centradas en la emoción
Sólo una de las estrategias se incluye en las estrategias centra-
das en la emoción, que es que los estudiantes se motivaban
a ellos mismos para poder llevar a cabo su trabajo en medio
de todos los cambios y situaciones que se presentaban.

Se motivaban a sí mismos
Los estudiantes afirmaron que, debido a la inactividad y
la falta de comunicación con sus compañeros para realizar
sus proyectos académicos, se concentraban más en tener
buena actitud personal y en motivarse a ellos mismos para
terminar sus trabajos (n=5). Desde entonces, estudiaban
más para no atrasarse ni perder los trabajos ni las respon-
sabilidades. Por otra parte, tenían una mentalidad positiva
de cómo iban las cosas, a pesar de las dificultades, ya que
estaban listos para el reto. La empatía hacia los docentes era

146
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

indispensable, sobre todo para aquellos quienes batallaron


ante la transición educativa.

Encontré un nuevo ritmo de trabajo que no había ex-


perimentado antes, como que me puse a prueba en
ese sentido de que, pues, no va a haber nadie dándote
carrilla. Entonces, tuve que ponerme yo bajo esa pre-
sión y fue encontrar un mejor ritmo de trabajo que
me funcionó mejor, yo creo que incluso del que lleva-
ba antes de la pandemia. (Estudiante 9)

Estrategias centradas en el problema


Aquí se incluyen 10 categorías de estrategias centradas en
el problema. Todas estas estrategias reflejan la iniciativa y
proactividad que tuvieron los estudiantes para poder solu-
cionar los desafíos que se les presentaron al trasladar las cla-
ses a la modalidad virtual. Problema que se les presentaba,
era problema que resolvían.
1. Adaptación de un espacio en casa para tomar clases
La estrategia más reportada por los estudiantes fue el adap-
tar un espacio dentro del hogar para poder tomar clases
(n=27). Aquellas personas que tenían más recursos eco-
nómicos y una casa más grande pudieron adaptarse mejor
que aquellas que tenían menos recursos. Las adaptaciones
incluyeron varios cambios, como comprar o conseguir una
mesa, escritorio, silla, muebles, computadora, cables, mejor
iluminación, internet inalámbrico, puerta para el cuarto,
pintar las paredes para que pudieran trabajar y tomar las
clases más a gusto. Según la casa en donde vivían, algunas
personas pudieron conseguir un cuarto propio y privado,
otras se establecieron en la cocina, comedor, dormitorio o

147
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

sala, inclusive en algunos casos tuvieron que instalar puer-


tas en los cuartos para tener menos ruido y más privacidad
durante clases.

Me puse adaptar un cuarto donde tengo el escritorio


y una silla, en donde entra la luz de afuera, donde
puedo abrir la puerta o la ventana, y pues sé que ahí
no va a haber nadie, entonces allá tengo mis cuader-
nos, mi laptop. También compré una laptop para que
fuera más sencillo para mí entrar a las clases y adapté
el cuarto para poder tener un espacio que solo sea para
la escuela y lo demás para lo que normalmente se uti-
liza. (Estudiante 19)

2. Organización del tiempo


El trabajar desde casa creó cierta confusión en los horarios
y roles que se debían seguir, por tal motivo, los estudiantes
crearon cronogramas para establecer horarios y así tener sus
días organizados (n=19). El objetivo de los cronogramas
fue para ayudarlos a establecer una rutina y así cumplir con
las obligaciones de la escuela, casa, familia, trabajo y tiem-
po personal. La función de los cronogramas fue establecer
un orden, ya que no estaban bien establecidos los límites
del horario de clases, horario de casa, horario de la familia,
etcétera, y era muy fácil invertir mucho tiempo en un área
descuidando las demás.

El establecer horario y roles de que cierto horario


es para hacer ciertas actividades de la casa y cierto
horario es para estar en la escuela nada más. Dividí
las actividades de mi casa con la escuela, estoy en la
casa, pero estoy en la escuela, no me hablen, dejen mi

148
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

tiempo y ya en cierto horario me dedico a lo que es de


la casa. (Estudiante 16)

3. Cuidar de que no se escucharan ruidos externos en clases


Los micrófonos de las computadoras y celulares eran muy
sensibles a los ruidos de la casa, familia, afuera en la calle,
por lo que los estudiantes cuidaban mucho de que estos so-
nidos no se escucharan cuando les tocaba participar o tener
el micrófono abierto durante la clase (n=8). Las estrategias
que siguieron fue estar solos en los cuartos, pedir a la fami-
lia que no hicieran ruidos fuertes durante clase y mantener
cerradas las puertas de las habitaciones.

En mi casa decía: “tengo clases a estas horas y no ha-


gan ruido por favor porque es molesto”, y pues nos
acomodábamos aquí todos. “Esta persona tiene clase,
no hagas ruido”, para darme un espacio para tener mi
clase un poco más a gusto. (Estudiante 22)

4. Compra de equipo de cómputo y planes de internet


Varios estudiantes no tenían el equipo necesario para tomar
las clases virtuales, ya sea porque la máquina estaba obso-
leta o por la lenta conexión a internet (n=8). Es por esta
razón que tuvieron que actualizar o comprar computado-
ras, contratar o mejorar la conexión del internet, conseguir
escritorios, cámaras de video, micrófonos, etcétera.

Uno de los principales retos fue adaptar el internet.


Antes no contábamos con él en mi familia, porque
cada uno tenía sus datos y no estábamos la mayoría
del tiempo en casa. (Estudiante 2)

149
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

5. Uso de nuevas herramientas digitales


Las clases virtuales requirieron de los estudiantes usar dis-
tintos tipos de herramientas aplicadas el mundo digital
(n=4). La aplicación principal que tuvieron que aprender
y usar fue el Microsoft Teams, que fue la plataforma por
la cual se impartían las clases. Otras aplicaciones que usa-
ron realizaban mapas mentales, capturas de pantallas para
apuntes, entre otras.

Acondicionar mis aparatos electrónicos, descargar


aplicaciones y buscar programas para mis tareas y pre-
sentaciones. He mejorado en mis trabajos y recibido
buenas críticas por parte de los profesores. (Estudian-
te 41)

6. Investigar más información de la clase en otras fuentes


En este punto surgió la necesidad en los estudiantes de ad-
quirir más información de las clases en otras fuentes más
allá de las que daban los profesores en clases. Esta actitud
autodidacta los llevaba a buscar información en libros, artí-
culos y videos en páginas de internet (n=4).

Ha sido parte de mí el tomar la iniciativa de “ay, no


me está gustando la clase”, de tener una iniciativa,
una intención para investigar más a fondo, ya sea en
enciclopedias, en Redalyc, en Google académico, in-
vestigar temas que te llamen la atención. (Estudiante
17)

7. Tener oportunidades de repasar la clase en tiempo libre


Había ocasiones que se presentaban situaciones en las que
no se entendía bien la clase, ya sea por distracciones, por la

150
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

dificultad o por alguna otra razón. Cuando esto pasaba, los


estudiantes reportaron repasar los apuntes o clases en sus
tiempos libres (n=2).

De un tema que me daba mi profesor no le entendía


completamente y lo tenía que repasar, era así como “no
le entiendo, o sea… no entiendo lo que me está tratan-
do de decir”, lo tenía que repasar como unas dos veces
y ya estaba como un noventa por ciento entendible y
al día siguiente volver a estudiar y estudiar. (Estudiante
42)

8. Buscar tomar clases fuera de casa


Desde que abrieron los comercios como cafés o restauran-
tes, los estudiantes reportaron buscar otros lugares distintos
a la casa para tomar las clases para motivarse (n=2). Cuan-
do no podían salir buscaban distintos lugares en casa para
cambiar de ambiente y salir de la monotonía.

Cuando ya se podía empezar a salir era como que,


“bueno, voy a ir a un café a hacer tarea, porque ya
el espacio en mi casa no me motiva y no me permite
hacer tarea, o sea como que en un inicio designar ho-
rarios para la tarea y ya cuando nos empezaron a dejar
salir; tener que ir a otro lugar a poder hacer la tarea.
(Estudiante 33)

9. Levantarse temprano para preparar lo del día


El levantarse antes de empezar con las obligaciones del día
para organizar y preparar todo lo necesario les ayudaba a
que el día pasara sin dificultades (n=1). Esta preparación
les daba tranquilidad de tomar clases sin que faltara algo.

151
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Levantarme más temprano de lo normal, preparar


todo para las clases los cuadernos la laptop, eso fue lo
que hice en este tiempo. (Estudiante 18)

10. Adaptación a los aparatos electrónicos para clase


Por último, tuvieron que adaptarse a interactuar por medio
de las cámaras y micrófonos en clases y trabajos en equipo
de manera virtual (n=1). En un principio no tenían esta
experiencia por lo que tuvieron que asimilarlo y después de
un tiempo se acostumbraron a ello.

Adaptarme a un aparato electrónico, hablarle a un


aparato electrónico cuando no les hablaba a ellos, o
sea, hablaba antes a maestras o a compañeros… Tam-
bién sería trabajar en equipo, en parejas, porque así
es difícil, si de por sí es difícil en presencial, pues más
en virtual, y pues a todo eso me tuve que adaptar.
(Estudiante 1)

Personal docente
Estrategias centradas en la emoción
En las estrategias centradas en la emoción sólo se reporta
una categoría en la que se sugiere una mayor flexibilidad
en la adaptación a las clases virtuales, ya que, aunque es el
mismo material que se cubre, la modalidad virtual se presta
a diferentes desafíos, los cuales se tienen que atender para
tener éxito en la impartición de clases.
1. Mayor flexibilidad
El traslado de las clases presenciales a modalidad virtual
trajo como consecuencias algunos cambios en la manera
de enseñar, examinar, interactuar, etcétera, por lo tanto, los

152
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

docentes reportan haber tenido mayor flexibilidad para po-


der hacer los cambios (n = 1).

A veces pienso que las cosas impuestas no funcionan


mucho, entonces pienso que también hay que ser flexi-
bles en ese sentido. Tuvimos que ser flexibles todos los
maestros porque la comunicación, ahorita usted y yo nos
estamos viendo las caras, pero a lo mejor si usted no me
viera, pues la sensación sería de ¿qué estará haciendo?,
¿me estará viendo?, como una incertidumbre. (Personal
docente 11)

Estrategias centradas en el problema


Al igual que con los estudiantes, los docentes reportaron
10 categorías de estrategias centradas en el problema. Es-
tas estrategias narran cómo era que iban respondiendo a
las situaciones y desafíos que se presentaban en la docencia
impartida por las plataformas digitales.
1. Diseño y modificación de materiales
Los materiales que se usan en clases presenciales tuvieron
que modificarse, o en su caso, diseñarse desde cero para
que los estudiantes tuvieran acceso de manera virtual a la
información (n=11).

Tuve que hacer muchos cambios porque a mí todavía


en clases presenciales me gusta mucho trabajar lluvia de
ideas, o ir todavía llenando el pizarrón de cosas, ir desa-
rrollando los temas, entonces muchos de los temas que
yo daba en modo muy explicativo los tuve que pasar
ahora al programa computacional de Microsoft Office.
(Personal docente 10)

153
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

2. Modificación de espacios
Los docentes contaban con más recursos para modificar sus
hogares y así tener espacios privados para impartir clases
virtuales (n=8).

Habilitar esta micro oficina para adaptarla a dar cla-


ses. (Personal docente 16)

3. Mejora de equipo de cómputo y servicio de internet


Los docentes tuvieron que comprar algún tipo de equipo de
cómputo o mejorar su conexión de internet para impartir de
una mejor manera sus clases virtuales. El equipo que com-
praron fueron micrófonos, cámaras, muebles, etcétera (n=8).

Compré la computadora con más memoria, una silla


más cómoda, algunos equipos para otra cosa, como
micros, cámaras, por ejemplo. (Personal docente 1)

4. Evitar interrupciones en clase


Los docentes también vivieron el confinamiento junto con
otros miembros de la familia, por lo que reportaron que
tuvieron que organizarse de tal manera de no tuvieran in-
terrupciones mientras daban clases o para que no hubiera
ruido en la clase (n=3).

Pedir apoyo para que los horarios de mis clases no


hubiera ruido. (Personal docente 7)

5. Capacitación y utilización de tecnología


Debido a las nuevas plataformas y aplicaciones que se tu-
vieron que usar para impartir las clases, los docentes re-
portaron haber tenido que capacitarse en estas nuevas

154
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

tecnologías, además de utilizarlas de manera regular en su


docencia (n=3).

Adquirir nuevas habilidades, recuperar otras obliga-


das. Informarme sobre, por ejemplo, […] las noticias
tecnológicas. (Personal docente 9)

6. Tener más medios para comunicarse con estudiante


Debido a la falta de contacto físico en el salón, los docentes
tuvieron que abrir otros canales de comunicación digitales que
incluían la plataforma de Microsoft Teams, entre otras, lo cual
llevó a una buena comunicación con los estudiantes (n=3).

Incluso tuve que hacer un correo para ellos, un


WhatsApp. Les dejo mi correo, les dejo un WhatsApp,
les dejo mi teléfono. (Personal docente 5)

7. Modificar la manera de enseñar


Enseñar desde una computadora era distinto a enseñar de
manera presencial, por lo que los docentes modificaron las
maneras de impartir las clases para adecuarlas a los medios
virtuales (n=2).

He tenido que modificar la manera de dar la clase, de


proyectar mis Power Point, incluso a hacer mis Power
Point, porque mis materias son analíticas… también
la manera de revisar los trabajos, de retroalimentar, de
calificar, incorporar nuevos parámetros de calificar, o
sea, tiene uno que adaptarse. (Personal docente 18)

8. Indicaciones de la universidad
Durante toda la pandemia la universidad publicó instruc-
ciones e indicaciones acerca de los cambios y las medidas

155
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de protección que se tomaban para salvaguardar a todos los


estudiantes, docentes y personal administrativo, por lo que
se tenían que seguir estas indicaciones (n=1).

Seguí las indicaciones que nos dieron en las oficinas.


(Personal docente 10)

9. Preguntar a estudiantes durante clase


Durante las clases, casi todos los alumnos tenían el video
apagado, por lo que no se les podía ver. Esto se hacía para
cuidar la privacidad de sus hogares, para que la conexión no
se hiciera lenta y también porque varios estudiantes usaban
datos móviles para clases. Una estrategia usada por los do-
centes fue preguntar frecuentemente y de manera aleatoria
a los estudiantes, para asegurarse que estaban presentes y
atentos a la clase (n=1).

Mis primeras clases era preguntar que si estaban ahí,


que si me estaban escuchando, y quise hacerlo al pre-
guntarles en forma aleatoria, así como para que dijeran
“el profe está preguntando constantemente, así que no
hay que irnos porque nos puede preguntar”. (Personal
docente 4)

10. Separar los tiempos de trabajo y hogar


Al igual que los estudiantes, los docentes tuvieron estable-
cer horarios y límites para no dedicar más tiempo a una
cosa descuidando las otras. Cuando todo se hace en la casa,
los límites entre los distintos roles no son claros y se pueden
desbalancear fácilmente (n=1).

Ser muy firme con el hecho de que el tiempo de las


clases, que a veces, aunque yo escuchaba a la niña

156
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

llorar, sí, yo quería ir corriendo, pues yo decía: “no,


tengo que estar aquí en la clase”, la está atendiendo su
papá. (Personal docente 10)

Discusión
Lo más positivo de las personas entrevistadas es que todas
reportaron estilos de afrontamientos centrados en los pro-
blemas y ninguna reportó estilos de afrontamiento evitati-
vos. Ante la problemática que trajo la pandemia del CO-
VID-19 que afectó principalmente la salud y economía,
al cerrar por varios meses lugares de trabajo, instancias de
gobierno, escuelas, etcétera, los docentes y estudiantes de
la UACJ estuvieron a la altura al hacer todo lo posible por
continuar con el proceso educativo. Si la pandemia hubiera
sido hace 50 años es muy probable que las clases tendrían
que haberse suspendido temporalmente, porque no se te-
nían las tecnologías con las que hoy contamos, pero gracias
a que el internet, equipos de cómputo y software están al
alcance de la mayoría de las personas, y al esfuerzo que hizo
la universidad de buscar los recursos para hacer todo lo po-
sible con no suspender clases, la educación continuó sin
tomar pausas en ningún momento. “En un abrir y cerrar
de ojos” las clases pasaron de ser presenciales a modalidad
virtual,6 y docentes, estudiantes y personal administrativo
se adaptaron, y reconocieron el esfuerzo de los directivos y
personal de sistemas.

6. Las clases presenciales se suspendieron oficialmente el 20 de marzo de 2020, y tres


días después inician los cursos vía remota, al ponerse en marcha el Plan de Continuidad
Académica Virtual, que hacía de la plataforma Teams la vía para ofrecer las clases. La Di-
rección General de Tecnologías de Información de la institución abrió un sinnúmero de
cursos, tutoriales y diplomados para que toda la planta docente se capacitara en el manejo
de la plataforma y así evitar afectar las clases lo menos posible.

157
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Los resultados de este estudio nos indican las estrategias


de adaptación que siguieron estudiantes y docentes para
hacer frente a los desafíos que se presentaron, y cada uno
de estos desafíos lo iban descifrando y solucionando, ha-
ciendo posible la educación virtual a distancia. A pesar de
que la mayoría de las estrategias usadas por estudiantes y
docentes fueron centradas en el problema, en total 20, dos
estrategias estuvieron centradas en la emoción, que fueron
motivarse a ellos mismos y tener una actitud de flexibilidad
ante los cambios requeridos al impartir las clases. Las 22
estrategias reportadas se dividieron en siete categorías más
generales, que vamos a describir a continuación.
Preparación de equipo físico para clases. En la primera ca-
tegoría se incluyen las estrategias de adaptar y modificar
espacios para tomar las clases en casa, comprar equipo de
cómputo y mejora del internet, cuidar de que no se inte-
rrumpan las clases con ruidos externos, adaptar otros apa-
ratos electrónicos y, por último, buscar otros lugares para
poder tomar clases. Esta categoría refleja que los estudian-
tes y docentes prepararon todo lo necesario para poder es-
tar en clase de la mejor manera, de modo que contaran
con lo mínimo necesario para estar a gusto. Para tomar las
clases era suficiente con tener un celular y datos móviles,
pero como la modalidad virtual iba a durar más tiempo de
lo planeado, las personas hicieron lo posible para crear un
ambiente en el cual pudieran trabajar y estar en clases con
cierta comodidad.
Organización del tiempo. En la segunda categoría incluimos
las estrategias de organizar el tiempo, separar los tiempos
de trabajo y hogar, y levantarse temprano para preparar lo
del día. Debido al confinamiento, la casa se convirtió en el

158
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

lugar de estudio, de trabajo, de convivencia, de descanso,


de ejercicio, de recreación, en pocas palabras: de todo, ya
que en los primeros meses no sólo se pedía estar encerrados
en el hogar, sino que se cerraron todo tipo de lugares que
las personas acostumbraban a frecuentar, como la escuela,
restaurantes, cines, tiendas, gimnasios, etcétera. Es por esta
razón que, en un principio, tanto estudiantes como docen-
tes reportaron dedicar mucho más tiempo que lo normal
a cuestiones de la escuela o del trabajo, descuidando así el
tiempo con la familia o tiempo personal. Al tomar concien-
cia de esta situación, varias personas reportaron realizar ho-
rarios, tener rutinas que los ayudaron a cumplir con todas
las obligaciones sin descuidar ninguna.
Preparación en uso de software. En la tercera categoría inclui-
mos las estrategias de capacitación y uso de nuevos progra-
mas y aplicaciones para la educación virtual. En esta cate-
goría había personas que ya tenían experiencia con algunas
o varias herramientas, pero otras, sobre todo los profesores
con mayor edad, no tenían experiencia con las plataformas
virtuales. Es aquí donde todo mundo, docentes y estudian-
tes tuvieron que aprender o actualizarse en estos programas
y aplicaciones para sacarles provecho y llevar las clases de la
mejor manera posible. Plataformas como Microsoft Teams
permitían conectarse a todos al mismo tiempo para clases,
subir archivos, asignar trabajos y exámenes, y también apli-
caciones como Whiteboard, que ayudaba a que los docen-
tes escribieran como si fuera un pizarrón en la clase.
Preparación y estrategias de clase. En la cuarta categoría se
incluyeron las estrategias de diseño y modificación de ma-
teriales, modificación de la manera de enseñar, tener mayor
flexibilidad y preguntar a los estudiantes durante la clase.

159
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Esta categoría sólo tiene estrategias reportadas por docen-


tes. Aunque la información no cambia al trasladarse a la
modalidad virtual, las formas y maneras de hacerlo sí pue-
den cambiar para que el aprendizaje sea mejor aprovechado
por los estudiantes. Hay varios desafíos que se presentan en
la modalidad virtual, como la falta de comunicación directa
en clase, la falta de retroalimentación instantánea que tiene
el profesor al ver el rostro de los alumnos, la facilidad con
que un estudiante puede distraerse estando desde casa, la
forma en que se reciben y califican trabajos, y la manera en
que se ponen exámenes a los estudiantes. Por estas razones
los docentes tuvieron que modificar las clases para hacerlo
de tal manera que pudieran sacar el mejor rendimiento de
los alumnos.
Fortalecimiento de estudio y clases. En la quinta categoría
se incluyen las estrategias de investigar información de las
clases en otras fuentes y repasar la clase en tiempos libres,
que fueron reportadas sólo por estudiantes. Varios de ellos
reportaron que al estar conectados en clases llegaron a la
conclusión de que podían investigar más información en
páginas de internet cuando no entendían algún material.
En los tiempos libres también veían que podían repasar los
apuntes, y cuando los profesores grababan las clases po-
dían repasar alguna información que no se había entendido
bien. En esta categoría se vio que algunos estudiantes to-
maron la actitud de volverse autodidactas, buscando por
iniciativa propia fortalecer más el conocimiento que habían
recibido en clase.
Comunicación con estudiantes y universidad. En la sexta ca-
tegoría se incluyeron las estrategias para tener más medios
de comunicación con los estudiantes y las indicaciones de

160
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19

la universidad. Estas estrategias fueron reportadas sólo por


docentes. La comunicación con estudiantes y personal ad-
ministrativo es muy fácil cuando se va de manera presencial
a la universidad, pero una vez que todas las personas se
confinaron, la comunicación no siempre fue sencilla con
los estudiantes y administrativos. Es por esta razón que
fue vital que los docentes fueran accesibles con los estu-
diantes, brindándoles todos los medios posibles para poder
preguntar, recibir asesorías o comunicar cualquier tipo de
situación directamente con los docentes. De hecho, algu-
nos estudiantes batallaron con aquellos profesores que no
contestaban los mensajes que se les enviaban. Otra de las
dificultades fue el recibir las instrucciones por parte de la
universidad para saber qué es lo que se tenía que hacer en
varias circunstancias y, por este motivo, los comunicados
oficiales y el estar al pendiente de ellos resultó vital para
concluir todo lo que se les requería. Una buena comuni-
cación de la administración a los docentes da mucha se-
guridad, claridad y paz, sobre todo si se hace con el mayor
tiempo de anticipación posible.
Motivación. La séptima categoría fue la que reportaron los
estudiantes de alentarse a ellos mismos. En otras pregun-
tas que se les hicieron a los estudiantes constatamos que la
mayoría reportó algún tipo de síntoma psicológico negati-
vo debido al peligro de la pandemia del COVID-19, pero
también debido al confinamiento en sus hogares. Sin em-
bargo, la mayoría reportó hacer cosas para poder mejorar
su salud mental, como empezar a hacer ejercicio, practicar
meditación, leer, entre otras actividades. Esta parte de mo-
tivarse a ellos mismos lo aplicaban a sus estudios debido
a que los días de confinamiento eran monótonos, ya que
a lo largo del día hacían todo en sus casas y no había un

161
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

cambio de ambiente físico ni de las personas con las que


convivían. El motivarse era recordarse a ellos mismos que
tenían que sacar todo lo de la escuela adelante, verlo como
un gran compromiso y con el mayor optimismo posible a
toda la experiencia virtual, la cual, si bien no era perfecta,
era mejor que el no haber tenido esta tecnología y haber
suspendido clases para proteger su salud.

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163
Encuesta Participación
Ciudadana de Jóvenes:
su aplicación en tiempos
de COVID-19
Elvia Oralia Villegas Olivar1
Margarita Barajas Tinoco2
María Concepción Castillo Rodríguez3
Agustín Sández Pérez4
José A. Moreno Mena5

Introducción6
La pandemia de COVID-19, además de impactos a la salud
y restricciones a la movilidad de las personas,7 trajo consi-
go modificaciones a la situación digital de México, debido
principalmente al confinamiento y a la necesidad de estar
conectados para llevar a cabo, en forma virtual, activida-
des básicas, como trabajar, estudiar, consumir o convivir.
Lo anterior se refleja en las tendencias, perspectivas de los
usuarios, uso de redes sociales, crecimiento del comercio
electrónico y nuevos hábitos de consumo.
1. Investigadora Instituto de Investigaciones Sociales UABC. [Link]
0000-0002-0044-2779
2. Investigadora Instituto de Investigaciones Sociales UABC. [Link]
0000-0002-0613-3723
3. Coordinadora de Participación Ciudadana, Instituto Estatal Electoral de Baja Califor-
nia. [Link]
4. Coordinador General Planeación para el Desarrollo de Mexicali. [Link]
0000-0002-8263-9849
5. Instituto Estatal Electoral de Baja California. [Link]
6. En este trabajo colectivo también participaron Angélica Batis por parte del IEEBC y
Óscar Bernardo Rivera García por parte del IIS-UABC.
7. El gobierno federal emitió el acuerdo por el que se establecen acciones extraordinarias
para atender la emergencia sanitaria generada por el Virus SARS-CoV2, en el que se es-
tablecen las medidas aplicables tanto por los sectores público, social privado, destacando
la suspensión inmediata de las actividades no esenciales (Segob, 2020).

165
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Para enero de 2021, en México había 92.1 millones de


usuarios de internet que representan el 71% de la pobla-
ción del país, quienes dedican en promedio 9.01 horas para
conectarse desde cualquier dispositivo (smartphone, tableta,
laptop, consola de video juego, televisor, entre otros). Asi-
mismo, destaca que el 77.2% de la población era usuaria
de redes sociales y servicios de mensajería instantánea, lo
que representa un incremento del 12.4 % (11 millones)
respecto a 2020; de estos usuarios, el 54.5% las utiliza con
motivos laborales y el tiempo promedio dedicado a las re-
des sociales es 3 horas 27 minutos (Alvino, 2021).
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibili-
dad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares
2020, en México, la mayoría de usuarios de internet son los
jóvenes, quienes representan a los grupos de edad de 18 a
24 y de 25 a 34 años, que cuentan con una proporción de
usuarios de internet del 90.5% y 87.1%, respectivamente
(Inegi, 2021). Para el caso de Baja California, los usuarios
de internet representan el 84.3% de la población estatal,
ocupando el tercer lugar nacional sólo por debajo de Nuevo
León (84.5%) y Ciudad de México (84.4%) (Inegi, 2021).
Esto refleja que en Baja California existe gran proporción de
población usuaria de internet, donde el grupo de los jóvenes
destaca por el uso que hacen de este medio.
Es en el contexto de pandemia por COVID-19 y apoya-
dos en el uso intensivo de tecnologías de la información y
comunicación (TIC) por los jóvenes, que se realizó la En-
cuesta Participación Ciudadana de la Juventud en Baja Ca-
lifornia, un ejercicio colaborativo entre el Instituto Estatal
Electoral de Baja California (IEEBC), organismo público a
cargo, entre otras funciones, de promover la participación
ciudadana (Segob, 2020) y una institución de educación

166
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

superior, como es la Universidad Autónoma de Baja Ca-


lifornia (UABC), a través del Instituto de Investigaciones
Sociales (IIS), como parte de las acciones de vinculación lle-
vadas a cabo totalmente bajo la modalidad virtual impuesta
debido a la pandemia,8 utilizando las plataformas digitales
como Zoom, Google Meet, WhatsApp y Facebook.
El objetivo de este capítulo es describir el proceso de
diseño y aplicación de la Encuesta Participación Ciudadana
de la Juventud en Baja California, destacando las adecua-
ciones a la muestra para garantizar la validez de los resulta-
dos obtenidos en un contexto de pandemia.9
El capítulo se divide en tres apartados. En el primero
se expone la justificación institucional para la realización
de la encuesta y el objetivo a lograr con su aplicación. En
el siguiente apartado se describen como referencia ejem-
plos de encuestas sobre participación ciudadana aplicadas
en México bajo metodologías tradicionales. En el tercer
apartado se presenta el marco metodológico de la encuesta
sobre participación ciudadana del IEEBC. Se concluye con
las consideraciones finales, identificando limitantes y opor-
tunidades en el uso de medios digitales para la obtención
de información a través de encuestas.

Encuesta Participación Ciudadana:


objetivo institucional del IEEBC
A través del tiempo, el estado de Baja California se ha ca-
racterizado por registrar índices de participación electo-
ral de los más bajos comparativamente con el resto de las

8. El periodo de realización del proyecto comprendió de junio de 2020 a diciembre de 2021.


9. El contenido de este capítulo correspondiente a la metodología tiene como base el
Informe Ejecutivo. Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud en Baja California.
Principales Resultados (IEEBC, 2021).

167
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

entidades del país. Cuando menos en las elecciones locales


desde 2010, la participación electoral no ha superado el
40%. Particularmente, en la elección de 2019 se registró
una participación de apenas el 29.9%; lo cual indica que
el 70.1% de los ciudadanos, por distintas razones, no acu-
dieron a votar. Cuando se analiza este comportamiento de
manera cercana, se observa que los bajos niveles de parti-
cipación no se reparten de manera homogénea entre los
ciudadanos, ya que los grupos de edad más ausentes en la
votación son los jóvenes de entre 18 y 29 años y los jóvenes
adultos entre 30 y 34 años. Así, dentro de este conjunto
de ciudadanos se encuentran los que en mayor proporción
dejan de ejercer su derecho político electoral al no emitir su
sufragio e inherentemente no elegir a representante alguno.
El total de los jóvenes y jóvenes adultos de 18 a 34 años
de edad representan el 38.79% del listado nominal,10 y en
términos absolutos suman 1,102,403 ciudadanos.
En este marco de conocimiento y compromiso institu-
cional, desde el IEEBC, entre finales de 2019 y principios
de 2020, se da origen e incursión al propósito de realizar
una encuesta para hacerse llegar información que a su vez
pudiera orientar parte de las acciones que, en materia de
educación cívica y participación ciudadana, el IEEBC tie-
ne como programa prioritario dentro del Departamento de
Procesos Electorales, Educación Cívica y Participación Ciu-
dadana (DPEECPC).11 La información recabada en la en-
cuesta permitiría conocer el comportamiento ciudadano de
las juventudes, incluyendo experiencias de participación en

10. Datos vigentes hacia diciembre de 2021; con corte al 27 de marzo del 2020 la pro-
porción fue de 39.30%. ([Link] de
acuerdo a contenido en minuta de trabajo, 16 de julio de 2020).
11. Proyecto Estratégico 2, línea de acción 4, actividad 4.3 del Programa de Educación
Cívica y Participación Ciudadana 2020-2023.

168
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

los procesos electorales. Así se desarrolló la Encuesta Partici-


pación Ciudadana de la Juventud en Baja California (EPC-
JBC). A lo largo de las reuniones de trabajo entre el personal
del IEEBC y académicos del IIS-UABC, el objetivo de la
encuesta se fue construyendo en torno al propósito de:

Recabar información relevante de la población joven


de 18 a 34 años en Baja California, a través de una
herramienta digital, que permita identificar sus percep-
ciones en temas de participación ciudadana con enfo-
que en el ejercicio del voto, las instituciones respon-
sables de la organización de los procesos electorales y
los instrumentos de participación ciudadana. (IEEBC,
2020, p. 2)

Las reuniones del equipo de trabajo llevadas a cabo entre


julio y diciembre de 2020, se concentraron en la parte téc-
nica y logística de la encuesta, quedando la reflexión de que
las estrategias de fomento para la participación ciudadana
de los jóvenes, apoyadas con información de la encuesta,
se posibilitarían en un momento posterior, pasando por la
retroalimentación del conjunto de actores institucionales
del propio IEEBC y de sus organismos enlace, como la Red
de Jóvenes por la Democracia en Baja California, originada
y fortalecida por el IEEBC.
Los pasos del cometido en cuanto al propósito de la
realización y aplicación de la Encuesta Participación Ciu-
dadana de la Juventud en Baja California, que sintetizan
su concepción y alcances, fueron desplegados dentro de la
sección de declaración de datos personales, al principio del
propio instrumento, declarando sus fines para:

169
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

1. Establecer un primer diagnóstico sobre opinión y


prácticas de la juventud en el estado referentes a la
participación electoral.
2. Difundir el diagnóstico sobre la participación
ciudadana de la juventud en Baja California con
diversas entidades públicas y privadas vinculadas.
3. Definir acciones específicas para la promoción del
voto acorde al interés de este grupo de la pobla-
ción, procurando que incida de manera positiva
en su participación en el próximo proceso electo-
ral 2020-2021 y subsiguientes.
4. Integrar informes de la Comisión de Participación
Ciudadana y Educación Cívica, de la Secretaría
Ejecutiva del Departamento de Procesos Electora-
les, Educación Cívica y Participación Ciudadana,
y de la Coordinación de Participación Ciudadana
del Instituto Estatal Electoral de Baja California.
Cabe mencionar que esta declaración recoge el objetivo
general construido en torno al propósito de la encuesta.

Metodologías tradicionales en encuestas


de participación ciudadana en México
En el quehacer de la investigación científica social se ha desa-
rrollado una técnica denominada encuesta, cuya aplicación
permite recopilar información sobre la población o una par-
te de ella a través de las respuestas a una serie de preguntas
formuladas por parte del investigador social y/o entidad in-
vestigadora, sobre diferentes campos y dimensiones de los
ámbitos sociales, económicos, políticos y culturales, entre
otros grandes rubros. A partir de la información posible de
recopilar, la encuesta constituye un medio para hacer análisis

170
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

cuantitativo, construir estadísticos descriptivos o de corre-


lación, probar hipótesis y, en su caso, dar cuenta sobre pro-
nósticos previamente construidos. La principal aportación
de una encuesta, de acuerdo a lo mencionado, es permitir
la construcción de bases de datos sobre la población, con
el fin de conocer, a través de procedimientos rigurosamente
aplicados, parte de la realidad, opiniones y percepciones de
pequeños y grandes grupos sociales, características y perfiles
sobre las poblaciones, de acuerdo a los objetivos previamente
formulados en los proyectos de investigación.
Los instrumentos para aplicar la técnica de la encuesta
pueden ser el cuestionario y la cédula de entrevista, cuidando
desde luego la correcta formulación de las preguntas, mis-
mas que pueden ser abiertas o cerradas, todo dependiendo
de la naturaleza de los temas y los objetivos planteados den-
tro de los mismos. El cuestionario, por su naturaleza, puede
ser contestado por la propia persona que otorga la informa-
ción. En lo que respecta a la cédula de entrevista, se reconoce
como tal desde el momento en que se incorpora la figura del
encuestador, quien establece la interacción directa y persona-
lizada con el informante, significando algunas ventajas para
la recolección de la información, como, por ejemplo, clarifi-
car las dudas que sobre la marcha de la entrevista puedan ir
surgiendo respecto de una o más preguntas.
En México existe la práctica de realizar encuestas por par-
te de organismos públicos que fueron creados precisamente
para el levantamiento y construcción de la información nece-
saria para el conocimiento económico y social de los grandes
problemas del país, y orientar, a través de ello, a las políticas
públicas, así como brindar los enfoque y directrices vertidas
en los diferentes planes nacionales de desarrollo.

171
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

En materia de encuestas sobre participación ciudadana


en general y de juventudes en particular, se cuenta en Mé-
xico con una serie de prácticas muy importantes que, en
su momento, el Instituto Estatal Electoral de Baja Califor-
nia tomó como referencia para orientar su propio ejercicio,
adoptando y adaptando en lo posible, su propia concepción
de las parcelas del conocimiento sobre las que se indagaría,
y aspectos técnicos y de procedimiento que se aplicarían.
En razón de esto y para los fines de este capítulo, en este
subapartado se procede a proporcionar un resumen de al-
gunas encuestas con metodologías clásicas o tradicionales,
atendiendo a identificar de las mismas lo siguiente: a) nom-
bre y año(s) de realización; b) organismos y/o entidades
públicas y/o personas participantes como responsables de
su concepción, diseño y aplicación; c) objetivos persegui-
dos; y d) características observadas de tipo metodológico,
en algunos casos de un gran refinamiento para el diseño y
selección de muestras.
Se inicia con la Encuesta Nacional sobre Cultura Po-
lítica y Prácticas Ciudadanas (Encup) ubicada entre los
años 2007 a 2012, específicamente en 2001, 2003, 2008 y
2012, llevada a cabo de manera conjunta por la Secretaría
de Gobernación (Segob) y el Instituto Nacional de Esta-
dística y Geografía (Inegi), en las emisiones 2001, 2003 y
2008. La Encup se desarrolló en el marco del Plan Nacio-
nal de Desarrollo. Con la realización de esta encuesta se
dio cumplimiento, o al menos orientación, al objeto rector
de democracia efectiva y política exterior responsable, que
manifestaba la intención de:

Contribuir al fortalecimiento de la democracia me-


diante el acuerdo con los poderes de la Unión, los

172
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

órdenes de gobierno, los partidos, las organizaciones


políticas y sociales, y la participación ciudadana […]
promoción de una nueva cultura democrática a través
de la asimilación de las prácticas y los valores demo-
cráticos como la legalidad, el diálogo, la tolerancia,
la civilidad, la igualdad, la transparencia y la respon-
sabilidad en los diversos ámbitos de la vida nacional.
(Inegi, 2012)

En el marco de lo anterior, el objetivo de la Segob a


partir de la Encup se orientó a conocer las características
de la participación cívico-política de los ciudadanos en lo
respectivo a valores, principios e instituciones. De manera
específica, en el documento metodológico, el objetivo se
puntualizó como sigue:

Diagnosticar los rasgos de la cultura política y de las


prácticas ciudadanas predominantes entre los mexi-
canos e identificar los factores que los explican y los
condicionan, con la finalidad de incrementar el im-
pacto de las acciones que impulse el Ejecutivo Federal
dirigidas a contribuir y a promover transformaciones
culturales que den sustento a la gobernabilidad demo-
crática en México. (Inegi, 2008, p. 12)

En cuanto a elementos metodológicos, se tiene que la


población objeto de estudio son las personas de 18 años y
más residentes habituales en México. En cuanto a las te-
máticas consideradas, fueron incorporados un cuestiona-
rio, datos generales de registro, resultados del instrumento,
controles de supervisión, personal a cargo, datos del entre-
vistado, identificación de la vivienda y los hogares, infor-
mación sobre el resto de residentes del hogar y, asimismo,
sus características socioeconómicas.

173
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

De acuerdo con la estructura del cuestionario básico


de la Encup 2008, la temática de la encuesta se conforma
por nueve capítulos: 1) tenencia de credencial de elector;
2) evaluación del sistema político; 3) decisiones y acuerdos
para gobernar de las élites; 4) normas y actitudes de las
élites; 5) normas y actitudes políticas de los ciudadanos; 6)
relación de los ciudadanos con el gobierno; 7) evaluación
del sistema político; 8) relación de ciudadanos con otros
ciudadanos; y 9) religiosidad (Inegi, 2008).
Para la Encup 2008 se utilizó el Marco Nacional de
Viviendas 2002 del Inegi, mismo que fue construido con
información cartográfica y demográfica del XII Censo Ge-
neral de Población y Vivienda 2000. En lo que respecta al
esquema de muestreo, se observó un diseño probabilístico,
estratificado y trietápico por conglomerados, siendo la vi-
vienda la unidad última de selección y el residente habitual
mayor de 18 años, la unidad de observación (Inegi, 2008).
El segundo ejemplo es la Encuesta Nacional sobre Filan-
tropía y Sociedad Civil (Enafi) referenciada para los años
2005, 2008 y 2013. Esta encuesta estuvo a cargo del De-
partamento de Estudios Internacionales del Instituto Tec-
nológico Autónomo de México (ITAM). Su objetivo estuvo
orientado a la indagación sobre valores, creencias y hábitos
en materia de donaciones, la dimensión del voluntariado y
sobre la confianza de las instituciones. La metodología apli-
cada y descrita por el equipo de trabajo indica un método de
muestreo probabilístico en múltiples etapas, que incorporan
los puntos de levantamiento, la selección de los hogares y
la selección de las personas entrevistadas. Fueron utilizadas
las secciones electorales de acuerdo con su tamaño dentro
del listado nominal, seleccionando aleatoriamente cada uno
de los puntos cubiertos para hacer el levantamiento. En la

174
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

segunda fase del muestreo se seleccionaron de manera siste-


mática cuando menos dos manzanas dentro de cada sección
electoral. La tercera fase del muestreo correspondió a la selec-
ción de los hogares en función de su densidad por manzana.
Los entrevistados fueron seleccionados partir de las cuotas de
género y edad para cumplir con los parámetros poblacionales
del II Conteo de Población y Vivienda Inegi 2005.12
El tercer modelo de encuesta es una de las dos más im-
portantes que se pueden considerar como paradigmáticas
para el estudio y desarrollo de los trabajos en México sobre
cultura política y participación ciudadana en los jóvenes, es
el caso de la Encuesta Nacional de Cultura Política de los
Jóvenes 2012 (ENCPJ), bajo la coordinación general del
Colegio de México. Con los insumos de esta encuesta pre-
sentados en su informe y las propias líneas de investigación
de un grupo de estudiosos, se elaboró el libro Cultura polí-
tica de los jóvenes en México. En la introducción del informe
de la encuesta se explicitó que con la misma se buscó:

[…] ahondar en las dinámicas en torno a la participa-


ción política de los jóvenes y los adultos mexicanos en
el contexto de las elecciones presidenciales del 2012,
como al proceso de configuración de identidades parti-
darias y/o preferencias electorales, desde la perspectiva
de la cultura política. (Gómez Tagle et al., 2012, p. 5)

Asimismo, la encuesta planteó como propósitos:


a) Explicar por qué y cómo participan los jóvenes y
los adultos en las elecciones como votantes, espec-
tadores o actores de la política.

12. Cabe mencionar, que los resultados de esta encuesta se han publicado por Alejandro
Moreno (2011).

175
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

b) Conocer las experiencias y percepciones de los


ciudadanos respecto de las instituciones electora-
les encargadas de organizar y garantizar el desarro-
llo y la legalidad de los procesos electorales.
c) Entender de qué forma se relacionan estos ciu-
dadanos con los actores políticos institucionales
y no institucionales, particularmente los partidos
políticos y los candidatos en el proceso electoral
de 2012, pero también los movimientos sociales;
d) Ofrecer información sobre la cultura política de los
mexicanos, diferenciada por grupos de edad, regio-
nes y contextos políticos y socioeconómicos diversos.
e) Describir los elementos constitutivos de la legiti-
midad electoral, tanto procedimental como subje-
tiva, expresada como confianza en los actores y las
instituciones involucradas en el proceso. (Gómez
Tagle, 2012, pp. 7 y 8)
Una fase de trabajo de naturaleza reflexiva, pero con im-
plicaciones en el desarrollo metodológico posterior, fue con-
siderar la información sobre series de votación referenciadas
sobre espacios políticos regionales, para elegir las zonas don-
de se llevó a cabo el trabajo de campo y proporcionar los
criterios del diseño de la muestra estratificada para levantar
la encuesta nacional.13 Como previo a la encuesta e insumo
para su propio diseño se consideró necesario hacerse llegar
información sobre diversos tipos de movimientos u organi-
zaciones de la sociedad civil, por lo que en su momento:

Se efectuaron entrevistas semiestructuradas dirigidas a


líderes de partidos, organizaciones civiles, funcionarios

13. Para mayor información consultar a Gómez Tagle, 2012.

176
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

de gobierno y ciudadanos. Con ello se buscó establecer


la interinfluencia entre el conjunto de situaciones que
rodea una elección y partidos que han gobernado la
entidad donde vive el entrevistado; los elementos cons-
titutivos del espacio público y las redes de información
e intermediarios políticos que intervienen en la forma-
ción de la opinión pública; la posición de los candida-
tos y sus partidos en la política local; y las experiencias
ciudadanas previas en relación con el gobierno, los par-
tidos y sus candidatos. (Gómez Tagle, 2012, p. 7)

Se aplicaron dos instrumentos de medición en 76 ciu-


dades de 32 entidades federativas del país, teniendo como
población objetivo a los jóvenes entre 18 y 29 años y un
grupo de control con personas mayores de 30 años; se se-
leccionaron mediante la técnica del próximo cumpleaños.
A nivel de todo el país se aplicaron 4748 entrevistas,
3468 para el grupo de jóvenes de 18 a 29 años y 1280 para
adultos de 30 años y más.
Por su amplia cobertura, esta encuesta aplicó una serie
de criterios y consideraciones detallados puntualmente en
su informe, donde, entre otra información, se da cuenta
de los principales problemas que en la etapa del trabajo de
campo se tuvieron, entre las que se destacan, principalmen-
te: ausencias de los residentes de las viviendas al momento
de las visitas, aún con más de dos de ellas, tanto en fines
de semana como en días festivos y horarios nocturnos en
algunas áreas; ausentismo de los jóvenes de los hogares de-
bido a sus múltiples actividades; y rechazo abierto de los
habitantes a proporcionar información, entre otras razones,
por problemas de inseguridad.
El cuarto modelo que aquí se expone no corresponde
propiamente a una encuesta, pero sí a un estudio muestral

177
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

que contó con una gran infraestructura de información y


realización, lo podemos ubicar como uno de los trabajos
más rigurosamente llevados a cabo. Se trata del estudio
Muestral sobre la Participación Ciudadana en las Eleccio-
nes Federales de 2018, a cargo del INE a través de la Co-
misión de Capacitación y Organización Electoral y coordi-
nados por la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral
(DEOE). Su presentación se llevó a cabo el 30 de agosto
de 2018, donde en el Acuerdo INE/CCOE020/2018 fue
aprobado el plan de trabajo para la realización de los estu-
dios de la documentación electoral utilizados en las eleccio-
nes federales de 2018 (INE, Organización Electoral, 2019).
El insumo base para este trabajo fue la información de
los listados nominales utilizados por los funcionarios de
mesa directiva de casilla durante la jornada electoral del 1
de julio de 2018, y un diseño muestral con inferencia a ni-
vel distrital. Los trabajos estuvieron a cargo de la Comisión
de Organización Electoral y la Dirección de Estadística de
la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores
(DERFE), para obtener estimaciones a nivel nacional, es-
tatal y distrital. Las juntas distritales ejecutivas fueron clave
para la recopilación de toda la información y su procesa-
miento mientras que el análisis estuvo a cargo de la Direc-
ción de Planeación y Seguimiento (DSP) de la DEOE.

Se analizan las características de la población que votó y


de la que no lo hizo durante las elecciones federales de
2018, a través de variables como sexo, edad y tipo de
sección electoral, considerando los niveles de inferencia
nacional, estatal y distrital. (INE, Organización Electo-
ral, 2019, p. 1)

178
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

El objetivo de este estudio consistió en conocer el perfil


de los electores que participaron acudiendo a emitir su su-
fragio el 1° de julio de 2018, pero también de los que no lo
hicieron, de acuerdo a los perfiles de sexo, edad y sección
electoral de pertenencia. Entre los objetivos específicos
planteados se apuntan:

a) medir la participación en el PEF 2017-2018, según


sexo y grupos de edad; b) identificar las diferencias de la
participación electoral entre secciones urbanas y no-ur-
banas; c) analizar la participación ciudadana a través del
tiempo, considerando la información disponible de es-
tudios previos; y d) orientar la información para que el
INE promueva el voto y la participación ciudadana de
forma focalizada entre la población que tiende a sufra-
gar menos. (INE, Organización Electoral, 2019, p. 2)

En este sentido, el aporte de este estudio va de la mano


con hallazgos de otros estudios que analizan las mismas di-
mensiones y que en conjunto pueden contribuir a confor-
mar patrones en zonas específicas y acotadas.
Finalmente, para efectos de exposición, se puede dar
cuenta como quinto ejemplo la Encuesta Jóvenes en Méxi-
co, realizada en 2019 por el Observatorio de la Juventud en
Iberoamérica y Fundación SM. Se concibió, por parte de
los impulsores de esta encuesta, que la naturaleza de estos
estudios es relevante para el desarrollo de políticas públicas
y el conocimiento de las realidades y percepciones de jóve-
nes entre 15 y 29 años. Cecilia Eugenia Espinosa Bonilla,
directora de Fundación SM en México, manifestó en la
presentación de la encuesta:

179
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Esperamos contribuir, como un acto de responsabili-


dad social y de compromiso con los jóvenes, a ofrecer
una mirada amplia sobre la realidad que enfrentan y
a brindar información valiosa a los educadores, a los
estudiosos de las juventudes, a los tomadores de de-
cisiones y a todos aquellos que se interesan por com-
prenderlos. (Nares et al., 2019, p. 8)

El propósito de dicho esfuerzo obedece al deseo de con-


tribuir con efectiva información para el estudio y discusión
de las acciones de política pública orientada al apoyo de las
juventudes en el contexto actual de su mundo cambiante y
complejo. Se aplicaron 2000 cuestionarios en hogares, con
una representatividad nacional. Los rubros o dimensiones
que orientaron el diseño de la encuesta están vinculados
con la práctica y significado de la participación ciudadana y
los derechos políticos de los jóvenes. Así, los elementos que
se abordan para este fin son: “La confianza en las institu-
ciones, los tipos de participación ciudadana, los valores de-
mocráticos y las posibilidades de asociacionismo” (Salgado,
2019, p. 49). Una reflexión a manera de conclusión con la
que se está de acuerdo es que:

[la] mayoría de los jóvenes parece postergar el ejercicio


pleno de este derecho, ya que ejercerlo implica que ha-
yan adquirido habilidades sociales para convivir en un
mundo plural, así como tener un ingreso o estabilidad
financiera, que les brinde la tranquilidad necesaria para
participar de la vida pública. (Salgado, 2019 p. 49)

180
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

Encuesta Participación Ciudadana


en el IEEBC en tiempo de pandemia
Debido a las medidas adoptadas a nivel nacional en aten-
ción a la pandemia por COVID-19, que incluían restriccio-
nes a la movilidad, el IEEBC optó por realizar la Encuesta
Participación Ciudadana de la Juventud en Baja California
(EPCJBC) a través de medios digitales.
El marco muestral de la encuesta consideró a la población
de 18 a 34 años de edad inscrita en la lista nominal de elec-
tores de Baja California al 27 de marzo de 2020, en donde
el universo de población del rango de edad referido fue de
1,102,153 personas, con mayor concentración en los muni-
cipios de Tijuana y Mexicali, seguidos por Ensenada, Playas
de Rosarito, San Quintín y Tecate (véase el cuadro 1).

Cuadro 1. Lista nominal, Baja California


Lista nominal (grupo poblacional de 18 A 34 años)
California
San Quintín
edad (años)

Ensenada
Rango de

Playas de
Rosarito
Mexicali

Tijuana
Tecate

Baja

18 5,123 1,417 13,212 1,321 23,862 1,531 46,466

19 7,554 2,244 17,523 1,890 34,114 2,233 65,558

20-24 39,132 11,828 91,533 10,417 178,219 11,494 342,623

25-29 39,007 11,071 90,285 10,004 178,390 11,101 339,858

30-34 35,526 9,108 83,386 8,889 160,766 9,976 307,651

Total 126,342 35,668 295,939 32,521 575,351 36,335 1,102,156


Fuente: IEEBC, 2021.

La distribución de la lista nominal por municipio se cal-


culó de manera porcentual a fin de facilitar la estimación

181
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de la muestra respectiva, para otorgar a cada miembro


de la población objetivo la misma probabilidad gene-
ral, que es el producto de las probabilidades en cada
etapa de selección, lo que en su conjunto da represen-
tatividad estatal a los resultados (véase el cuadro 2).

Cuadro 2. Estructura porcentual de la


lista nominal, Baja California
Estructura porcentual
San Quintín
edad (años)

California
Ensenada
Rango de

Playas de
Rosarito
Mexicali

Tijuana
Tecate

Baja
18 0.0046 0.0013 0.012 0.0012 0.0217 0.0014 0.0422
19 0.0069 0.002 0.0159 0.0017 0.031 0.002 0.0595
20-24 0.0355 0.0107 0.083 0.0095 0.1617 0.0104 0.3109
25-29 0.0354 0.01 0.0819 0.0091 0.1619 0.0101 0.3084
30-34 0.0322 0.0083 0.0757 0.0081 0.1459 0.0091 0.2791
Total 0.1146 0.0324 0.2685 0.0295 0.522 0.033 1
Fuente: IEEBC, 2021.

El diseño muestral contempló un procedimiento que


permite determinar sólo a posteriori los valores correspon-
dientes a aquellos ponderadores necesarios para restituir su
proporcionalidad en el caso de estratos cruzados estableci-
dos en esta ocasión (grupo de edad, municipio). De acuer-
do con el mecanismo de recopilación de datos, basado en
una plataforma de redes sociales, se procedió a recabar los
datos correspondientes dentro de un rango de edades (18
a 34 años) conforme con la distribución geográfica de la
población objetivo.

182
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

De acuerdo con el universo de la población objetivo,


tomando como base la lista nominal y la estructura porcen-
tual (véanse los cuadros 1 y 2), el tamaño de la muestra se
estableció en 4400 cuestionarios a nivel estatal, distribuidos
por municipio de la siguiente manera: 1000 en Mexicali y
1000 en Tijuana; y 600 cuestionarios en Ensenada, Tecate,
Playas de Rosarito y San Quintín. Lo anterior consideran-
do un nivel de confianza del 95%, una variabilidad de 0.4
y una precisión para las estimaciones de 0.04.

Instrumento de recolección de datos


Para el cuestionario de la encuesta la batería de preguntas
fue diseñada conjuntamente por el IEEBC y el IIS, que-
dando conformada por un total de 30 preguntas agrupadas
en cinco bloques temáticos (véase el cuadro 3).

Proceso de aplicación
Una situación que jugó un papel determinante en la se-
lección del medio digital para la aplicación de la encuesta,
como ya se mencionó, fue la pandemia por el coronavirus
SARS-Cov-2. Atendiendo las disposiciones relativas a la
suspensión de actividades no esenciales decretada por las
autoridades.14 Con el fin de evitar riesgos de contagio pre-
visibles en el trabajo de campo por los procesos de interac-
ción entre encuestadores e informantes, la participación en
la encuesta de jóvenes y jóvenes adultos se dio a través de
medios electrónicos mediante la aplicación Google Forms,
una herramienta gratuita de Google Drive.

14. En el Art. I, fracc. VII se establece: “Posponer, hasta nuevo aviso, todos los censos y
encuestas a realizarse en el territorio nacional que involucren la movilización de personas
y la interacción física (cara a cara) entre las mismas” (Segob, 2020).

183
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Cuadro 3. Bloques temáticos de la encuesta


Temática
Bloque Temática específica
general
Perfil de los Género, edad, municipio de residencia, escolari-
1 encuestados dad y actividad laboral de los encuestados.
Credencial para votar, ejercicio del voto, per-
cepción sobre el voto joven, incentivos para la
participación, consulta de información electoral y
Conocimiento y de participación ciudadana, conocimiento sobre
2 prácticas de partici- la Ley de Participación Ciudadana del Estado de
pación ciudadana Baja California y los instrumentos de participa-
ción ciudadana, y cómo este grupo poblacional
percibe su participación en cuanto a la solicitud y
ejercicio de mecanismos de democracia directa.
Conocimiento sobre las instituciones administra-
tivas electorales (Instituto Nacional Electoral y
el Instituto Estatal Electoral de Baja California),
confianza en la organización de elecciones por
3 Instituciones medios electrónicos, vía para que la institución
electoral local comparta información y contenido
de aplicaciones gratuitas para ser del interés de los
encuestados.
Frecuencia del uso de redes sociales, red social
Comunicación y uso
4 mayormente utilizada y medio para manifestar su
de redes sociales inconformidad.

Actividades que realizan en su tiempo libre y


5 Uso del tiempo libre lugares de esparcimiento que visitan.
Fuente: IEEBC, 2021.

Para apoyar la respuesta del cuestionario por la po-


blación objetivo se acudió a la figura de aliados estraté-
gicos, cuyo principal grupo de atención corresponde a
la población objetivo: instituciones educativas de nivel
superior y medio superior, públicas y privadas; institu-
ciones gubernamentales de los tres órdenes de gobierno;
organismos de la sociedad civil; y Red de Jóvenes por la
Democracia.
El periodo de aplicación de la encuesta fue del 7 de
septiembre al 31 de diciembre de 2020. De entre los
aliados estratégicos que se contemplaron para la difusión

184
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

y aplicación de la encuesta referida destacan: Red de Jó-


venes por la Democracia del Instituto Estatal Electoral;
Cetys Universidad Campus Tijuana, UABC (Facultades
de Economía y Relaciones Internacionales, Ciencias de la
Ingeniería, Ciencias Administrativas y Sociales, Ciencias
Sociales y Políticas y Derecho), Universidad Xochicalco,
Universidad Autónoma de Durango, Universidad 16 de
Septiembre, Universidad Iberoamericana, Centro Uni-
versitario Tijuana, UNIDEP, Universidad Vizcaya de las
Américas, Preparatoria Cetys, CBTIS 278, COBACH
Plantel Nueva Tijuana, Colegio Rosarito, Instituto Al-
tazor, Conalep II, Instituto de la Juventud del Estado
de Baja California, Instituto Municipal de la Juventud
de Playas de Rosarito, Instituto Cuna de Baja California
A.C., Centro Comunitario Castillo de Fe A.C., Inegi e
INEA, Organización de Atención a Grupos Indígenas
de Ensenada y San Quintín.
De manera simultánea, la encuesta se difundió en el
portal oficial del Instituto Estatal Electoral de Baja Ca-
lifornia (IEEBC) y en redes sociales, realizándose 16 pu-
blicaciones en Facebook y Twitter. Adicionalmente, la
Coordinación de Comunicación Social del IEEBC, con
información proporcionada por la Coordinación de Parti-
cipación Ciudadana, realizó un videoclip para su difusión
en ese mismo espacio, el cual se pautó la semana del 23
al 27 de noviembre de 2020, con un impacto de 429,581
reproducciones (IEEBC, 2021). Asimismo, durante ese
mismo periodo se enviaron publicaciones sobre la encues-
ta a los medios de comunicación Uniradio y UniMexicali,
por Uniradio Informa; El Sol de Tijuana, por Laura Bue-
no; Plex Mx, por Redacción; El Informal Baja California;
y Mexicali Digital.

185
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Ajustes a la muestra para lograr


la representatividad
Al cierre del periodo de aplicación se contabilizaron 1084
cuestionarios, cuya distribución por municipio fue la si-
guiente: Ensenada 87, San Quintín 68, Mexicali 212, Tecate
20, Tijuana 593, Playas de Rosarito 104 (véase el cuadro 4).

Cuadro 4. Cuestionarios recibidos


Cuestionarios recibidos

Baja California
Rango de edad

San Quintín
Ensenada

Playas de
Rosarito
Mexicali

Tijuana
Tecate
(años)

18 10 14 21 2 43 7 97

19 11 11 15 2 62 15 116

20-24 50 33 63 11 319 63 539


25-29 13 5 62 4 116 14 214
30-34 3 5 51 1 53 5 118
Total 87 68 212 20 593 104 1,084
Fuente: IEEBC, 2021.

Una vez depurada la base de datos,15 conforme a los cri-


terios necesarios para hacer coincidir el número de observa-
ciones con los que tendría un diseño proporcional (véase el
cuadro 5), podemos apreciar las diferencias específicas por
estrato cruzado (rango de edad y municipio).

15. No se consideraron 19 encuestas por estar fuera de los rangos de edad y/o inconsis-
tencias en las respuestas, quedando un total de 1065 casos válidos.

186
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

Cuadro 5. Muestra autoponderada

Playas de Rosarito

Baja California
Rango de Edad

San Quintín
Ensenada

Mexicali

Tijuana
Tecate
(años)

18 5 1 13 1 23 1 45
19 7 2 17 2 33 2 63
20-24 38 11 88 10 172 11 331
25-29 38 11 87 10 172 11 328
30-34 34 9 81 9 155 10 297
Total 122 34 286 31 556 35 1,065
Fuente: IEEBC, 2021.

Se utilizaron ponderadores no expansivos, obtenien-


do estimadores insesgados para cada municipio (véanse el
cuadro 6) dando como resultado los cuadros de frecuencia
de una base muestral conformada por 1065 encuestas váli-
das, distribuidas de la siguiente manera: 206 Mexicali, 582
Tijuana, 87 Ensenada, 20 Tecate, 103 Playas de Rosarito,
67 San Quintín (véase el cuadro 6).
Acorde con la recuperación de la encuesta, se realizó el
cálculo de un ponderador final (no-expansivo) –según su
valor obtenido a tres decimales–, con el cual se trabajó al
momento de hacer las corridas correspondientes para obte-
ner estimadores insesgados para cada una de las variables a
analizar (véase el cuadro 7).

187
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Cuadro 6. Ajuste de proporcionalidad en los casos


Ajuste de proporcionalidad en los casos

Playas de Rosarito

Baja California
Rango de Edad

San Quintín
Ensenada

Mexicali

Tijuana
Tecate
(años)

18 10 14 20 2 38 7 91
19 11 11 15 2 62 15 116
20-24 50 32 60 11 316 62 531
25-29 13 5 61 4 113 14 210
30-34 3 5 50 1 53 5 117
Total 87 67 206 20 582 103 1,065
Fuente: IEEBC, 2021.

Cuadro 7. Ponderadores finales


Playas de Rosarito

Baja California
Rango de edad

San Quintín
Ensenada

Mexicali

Tijuana
Tecate
(años)

18 0.495 0.0978 0.6383 0.6382 0.6068 0.2113 0.4934

19 0.6636 0.1971 1.1288 0.9131 0.5317 0.1438 0.5461

20-24 0.7563 0.3572 1.4741 0.9151 0.545 0.1791 0.6235

25-29 2.8994 2.1396 1.4302 2.4167 1.5255 0.7662 1.5638

30-34 11.4428 1.7602 1.6115 8.5893 2.9311 1.9279 2.5408

Total 1.4032 0.5144 1.3882 1.5712 0.9552 0.3409 1


Fuente: IEEBC, 2021.

188
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

La base de datos con los resultados de la encuesta fue


procesada en el programa SPSS, organizando los datos en
dos archivos:
1. Prueba de frecuencias.
2. Prueba de cruces.
Con esta información se trabajó en la elaboración de
gráficas y su interpretación, siendo estos elementos la base
para los principales resultados de la Encuesta Participación
Ciudadana de la Juventud en Baja California, a la luz de los
cinco bloques temáticos que la conforman.

Consideraciones finales
Las fases recorridas en la planeación, diseño, aplicación y ob-
tención de resultados en la EPCJBC dejan la experiencia de
un trabajo de naturaleza colaborativa al interior del Instituto
Electoral y un ejercicio de coordinación interinstitucional,
pasando por la participación en acciones solicitadas al con-
junto de organismos públicos, privados y de la sociedad civil
que, como aliados y enlaces estratégicos, aportaron en la di-
fusión e invitación dirigida exprofeso a los jóvenes en Baja
California para participar contestando la encuesta.
Los alcances inmediatos, una vez concluida la encuesta,
se obtuvieron en torno al trabajo de sistematización, orga-
nización y comunicación de los principales resultados pu-
blicados. El siguiente eslabón de la cadena relativa a difun-
dir los resultados de esta publicación, el IEEBC lo inició
desde enero 2021, junto a ello y deseable en los alcances,
se contemplan reuniones de trabajo internas orientadas a
identificar las directrices posibles de incorporarse en los
nuevos planes y estrategias, a fin de incidir en las acciones

189
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

de la juventud para fomentar e impulsar su participación


cívica, que más que una meta de programa es un compro-
miso y atribución institucional que incorpora la participa-
ción de diversas entidades.16
Sin duda, el ejercicio de realizar un proyecto de encues-
ta mediante el uso de plataformas digitales deja algunos
aprendizajes para trabajos posteriores. El nivel de respuesta
de los informantes, vía plataformas digitales, fue menor al
esperado, a pesar de que este grupo de población hace un
uso intensivo del internet y redes sociales; sin embargo, la
participación se dio en menor porcentaje a lo requerido por
la muestra estimada inicialmente, haciendo evidente que el
medio de aplicación no es determinante para que se dé la
respuesta de los informantes, sino que el tema de encuesta
sea de su interés.
Cabe destacar que los aliados estratégicos representan un
recurso efectivo al momento de planear un levantamiento
de información, dado que se constituyen en canales de co-
municación entre los responsables y la población objeto de
estudio, contribuyendo a incrementar la respuesta.
El ejercicio de la encuesta reflejó como futuros escenarios
un incremento en la aplicación de encuestas a través de me-
dios digitales, entre otras razones, debido a su bajo costo en
comparación con las realizadas mediante entrevistas cara a
cara, que implican costos por reproducción de cuestionarios,
contratación de personal para encuestar y capturar cuestio-
narios y viáticos para desplazamientos; particularmente en
los sectores académicos o públicos, que enfrentan reduccio-
nes presupuestales. Por otra parte, permite eliminar las res-
tricciones que dificultan el levantamiento de información en

16. Titulares, personal y consejeros del IEEBC, representantes de partidos políticos, can-
didatos de partidos políticos y aliados estratégicos.

190
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
su aplicación en tiempos de COVID-19

campo, como pueden ser la accesibilidad, inseguridad públi-


ca y/o aplicación independientemente de horarios.
El proceso de sistematización de los resultados es in-
mediato. Los resultados se monitorean con base en las
respuestas obtenidas de manera inmediata, identificando
la tendencia para adecuar algunas preguntas que pudie-
ran generar ambigüedad, o bien para ofrecer tendencias
sobre el comportamiento de la información. En cuanto a
la experiencia de trabajo y coordinación entre el IEEBC
y académicos del IIS-UABC, el proceso de contacto, en-
cuentro, dinámica interacción y mutuo acompañamiento
para la obtención de los resultados sistematizados de la en-
cuesta en referencia, iniciados y concluidos en un ambiente
cien por ciento virtual, dejó al colectivo de participantes el
aprendizaje de una prueba superada de trabajo colaborativo
iniciado a escasas semanas del confinamiento en México
por COVID-19.

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191
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

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192
Encuesta Participación Ciudadana de la Juventud:
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193
Proceso de empoderamiento
digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno,
Mexicali, Baja California
Gabriela Nolasco Pineda1
Óscar Bernardo Rivera García2

Introducción
El presente tema se deriva de la investigación “Mujeres la-
drilleras como categoría analítica para visibilizar logros y
obstáculos en los procesos de empoderamiento de las mu-
jeres de El Colorado Uno. Una mirada desde el desarrollo
sostenible”, que tuvo como objetivo general distinguir el
proceso de empoderamiento de las mujeres de El Colorado
Uno, en el marco de sus logros y obstáculos para lograr
la igualdad entre los géneros y el desarrollo sostenible. La
metodología que se diseñó fue de corte cualitativo, que in-
volucraba investigación de campo con trabajo etnográfico
sustancial para la recogida de información: datos, narra-
ciones, pláticas, observación y fotografías para describir e
interpretar los procesos de empoderamiento de las mujeres
de El Colorado Uno. Sin embargo, dicha investigación fue
atravesada por la pandemia del COVID-19, que inició en
marzo de 2020, por lo que se realizó una adecuación a la
estrategia metodológica de inicio, utilizando otras técnicas
de investigación relacionadas con la etnografía.

1. Profesora en la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas, Universidad Autónoma de


Baja California, Mexicali. [Link]
2. Profesor en el Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Autónoma de Baja
California, Mexicali. [Link]

195
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

El objetivo de este capítulo es identificar el proceso de


empoderamiento digital de las mujeres ladrilleras de El Co-
lorado Uno, en el marco de la adecuación a la estrategia
metodológica original que se desarrolló por el COVID-19
y que se vinculó con la integración y aplicación de las tec-
nologías de la información y la comunicación (TIC). Las
técnicas de estudio apoyadas en las TIC permitieron que la
recolección de datos empíricos continuara su curso y que la
investigación no se detuviera en el contexto de la pandemia.
Para alcanzar este objetivo, se consideraron las dimensiones
socioeconómicas, sociocultural, subjetivo-individual, pra-
xiológica y axiológica que proponen Gómez y colaborado-
res (2018) sobre la apropiación social de las TIC.
La investigación dio cuenta sobre los procesos de empo-
deramiento económico, político y social de las mujeres la-
drilleras de El Colorado Uno, con el sustento teórico: pro-
ceso de empoderamiento de las mujeres, necesidades estra-
tégicas y prácticas de género, interseccionalidad, interfaces
sociales y sustentabilidad. Los hallazgos de dicho estudio
hicieron visible otras líneas de generación de conocimiento
específicas como es el tema que nos ocupa sobre el proceso
de empoderamiento digital de las mujeres ladrilleras en El
Colorado Uno.
Mujeres ladrilleras es una categoría de análisis que se
construyó a partir de identificar procesos de empodera-
miento de mujeres que viven en contextos complejos como
El Colorado Uno, donde se fabrican ladrillos de manera
artesanal. Estas mujeres son agentes de cambio que trans-
forman su realidad local mediante su proceso de empode-
ramiento, a pesar de las condiciones desfavorables de su co-
munidad. En este sentido, los procesos de empoderamien-
to de mujeres ladrilleras de El Colorado Uno son procesos

196
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

dinámicos y flexibles con diversas interacciones de su vida


cotidiana, que aseguran la sustentabilidad de género en su
colonia. La interacción de estas mujeres tiene vínculos con
la utilización de las TIC como herramientas de apoyo en:
gestiones de recursos; organización para distintos fines; co-
municación con familiares, amigos y actores externos a la
colonia; educativos y recreativos. Por tanto, las TIC son
elementos sustanciales en los procesos de empoderamiento
de estas mujeres que viven en un contexto vulnerable.
La Agenda 2030 del Desarrollo Sostenible, según la Or-
ganización de las Naciones Unidas (2022), como exhorto
universal para mejorar la vida y las perspectivas de las per-
sonas en todo el planeta, comprende diversos objetivos, y
uno de ellos se relaciona estrechamente con el desarrollo y
empoderamiento de las mujeres: el objetivo 5 denominado
“Igualdad de género”, cuya finalidad es lograr la igualdad
entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las ni-
ñas; una de las metas de este objetivo es mejorar el uso
de la tecnología instrumental, en particular, las TIC, para
promover el empoderamiento de las mujeres.
Por ello, este análisis sobre el empoderamiento digital de
las mujeres ladrilleras de El Colorado Uno toma en cuen-
ta lo estipulado en los objetivos del desarrollo sostenible
(ODS), pero con la atención particular sobre las mujeres de
esta comunidad, que consideramos diversas y plurales, con
experiencias propias y únicas. En este sentido, el acceso,
uso y apropiación de las TIC tienen significados y signifi-
cantes para ellas, como herramientas de apoyo en su vida
diaria, así como retos cotidianos por la falta de infraestruc-
tura y servicios básicos en su comunidad.
En consecuencia, este trabajo se encuentra integrado de
la siguiente manera: a) sustento teórico; b) contexto de El

197
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Colorado; c) estrategia metodológica original; d) adecua-


ción a la estrategia metodológica; e) resultados de la ade-
cuación a la estrategia metodológica; y f ) conclusiones.

Sustento teórico
Se considera para este tema el concepto de perspectiva de
género, que según Gamba (2008) es “la concepción episte-
mológica que se aproxima a la realidad a través de las mi-
radas propias de cada género y sus relaciones con el poder”
(p. 1). Esta perspectiva es sustancial toda vez que reconoce
las relaciones de poder entre los géneros, mismas que han
sido construidas socialmente a lo largo de la historia. En
ese sentido, la perspectiva de género epistemológicamente
se adentra a la realidad de los géneros, desde la mirada de
éstos, para estudiar las relaciones de poder.
Otro concepto que se utilizó en este trabajo es el em-
poderamiento de las mujeres, categoría desarrollada por
Niño (2008), quien sostiene que el empoderamiento es un
concepto complejo que “resulta un proceso de altas y bajas,
avances y retrocesos” (p. 269). Para esta autora, el empo-
deramiento no es lineal, es un proceso errático; es decir,
el empoderamiento tiene logros y obstáculos que van en
múltiples direcciones. Estos logros y obstáculos ocurren en
diversas experiencias cotidianas de las mujeres ladrilleras de
El Colorado Uno; una de las experiencias se relaciona con
el acceso, uso y apropiación de las TIC. En ese sentido, las
TIC suponen desarrollar habilidades, conocimiento, acce-
sibilidad y usar estas herramientas (Del Prete et al., 2013).
Las TIC son otras herramientas para el empoderamien-
to de las mujeres y son vehículo de empoderamiento so-
cial, ya que abren oportunidades de empleo y autoempleo,

198
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

permiten formar parte de espacios o grupos virtuales pro-


moviendo capacidades para expresarse en libertad y para
tomar decisiones de vida (Del Prete et al., 2013). De esta
forma, las TIC fueron fundamentales para analizar los pro-
cesos de empoderamiento de las mujeres ladrilleras que
habitan en El Colorado Uno a partir de la pandemia del
COVID-19.
Santana y colaboradores (2011) señalan que las tecno-
logías en internet como blogs, wikis y redes sociales, en-
tre otras, son “medios de comunicación, participación y
cooperación cuyo principal objetivo es que la interacción
entre las personas se realice de una manera libre, natural y
espontánea” (p. 19); además, estos espacios permiten reco-
nocer información con elementos contextuales, opiniones
diferentes, distintas vivencias y aumentar contactos para el
trabajo grupal (Añorga et al., 2016).
Echeverría (2008) argumenta que las TIC son herra-
mientas para entrar en el mundo de la información y para
una mejor comunicación, con la característica de llevar a
cabo acciones a distancia en tiempo real y de forma asincró-
nica y de manera grupal. Este autor sostiene las TIC hacen
posible tres tipos de acciones que los individuos pueden
realizar: a) acciones a distancia en cualquier lugar del plane-
ta, como hablar, escuchar o escribir; b) acciones en red en
múltiples espacios a nivel mundial; y c) acciones asíncronas
que permiten la interacción sin necesidad de la simultanei-
dad (pp. 174-175).
Estas acciones se relacionan con lo estipulado por Mar-
tínez-Domínguez (2020) sobre la apropiación social de las
TIC, que señalan tres etapas: acceso, uso y apropiación.
El acceso se refiere a la disponibilidad de las TIC en cuan-
to a tener o no los recursos materiales tecnológicos y la

199
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

infraestructura de bienes y servicios. Para el caso de El Co-


lorado Uno, las mujeres ladrilleras de esta colonia tienen
teléfonos celulares propios con acceso a internet, pero la
falta de energía eléctrica dificulta la recarga de las baterías.3
El uso de las tecnologías se vincula con la multiplicidad
de usos que van desde lo social, educativo y recreativo, has-
ta la productividad económica; las mujeres ladrilleras de
esta comunidad realizan diversas actividades mediante el
uso de las TIC. La apropiación significa que estas tecnolo-
gías se usan para conseguir beneficios económicos y socia-
les; las mujeres ladrilleras son gestoras en la obtención de
recursos materiales, servicios y actividades recreativas para
las personas de El Colorado Uno; también, ellas mantienen
comunicación con actores externos que benefician a este
lugar.
Las tres fases de apropiación social de las TIC, propues-
tas por Martínez-Domínguez (2020), tienen relación con
las dimensiones de apropiación de las TIC que señalan Gó-
mez y colaboradores (2018, p. 52). Estas dimensiones son:
1. Socioeconómica. Considera el costo para acceder a
las TIC y la capacidad económica para adquirirlas.
2. Sociocultural. Se refiere a las representaciones men-
tales y significados que las personas construyen
respecto al uso y socialización de las tecnologías.
3. Subjetivo-individual. Relativo al uso que le dan las
personas a las TIC en relación con sus actividades.
4. Praxiológica. Concerniente al acceso y competen-
cias necesarias para usar las TIC en la cotidianidad
como parte integral de la vida de las personas.

3. En el siguiente apartado se profundiza en el contexto del espacio geográfico El Colo-


rado Uno, Mexicali, Baja California.

200
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

5. Axiológica. Significa las capacidades para recono-


cer mediante la crítica y reflexión el uso significa-
tivo de las tecnologías.
Las tres acciones que las personas realizan con las TIC
señaladas por Echeverría (2008), se identifican con la me-
todología de la investigación por la comunicación a dis-
tancia vía llamada telefónica y mensajes de WhatsApp en
la recogida de datos. De igual forma, las tres fases de la
apropiación social de las TIC referida por Martínez-Do-
mínguez (2020), sobre el acceso, uso y apropiación de las
tecnologías, se distinguen en el análisis de este tema sobre
el proceso de empoderamiento digital de las mujeres ladri-
lleras de El Colorado Uno.
Las TIC fueron una alternativa sustancial para conti-
nuar con la investigación ante la emergencia sanitaria CO-
VID-19, al tiempo que permitieron descubrir el proceso
de empoderamiento digital de las mujeres ladrilleras de El
Colorado Uno. Asimismo, las TIC hicieron posible la co-
municación con las informantes claves a quienes, en ese
momento, no se podía visitar físicamente en su comuni-
dad. En la determinación del uso de las TIC se tomó en
cuenta el contexto de El Colorado Uno, dada su condición
de vulnerabilidad. Por ello, a continuación se describen las
particularidades de esta colonia.

Contexto de El Colorado Uno


El entorno de El Colorado Uno es complejo, esta colonia
se encuentra en la periferia de la ciudad de Mexicali, Baja
California, México. Es una zona marginada formada por
migrantes que han llegado de otros estados de la República
mexicana; esta colonia carece de infraestructura, las calles

201
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

son de terracería y sin ningún trazo de planeación, no exis-


ten banquetas para el peatón; las viviendas se encuentran
aisladas unas con otras y presentan condiciones de preca-
riedad. La distancia que existe entre la colonia y la carretera
federal, que es por donde acceden a la ciudad de Mexica-
li, es de cuatro kilómetros de terracería que caminando les
toma una hora aproximadamente para llegar a la carretera
federal, y de ahí tomar un transporte urbano de paso no
frecuente.
Esta colonia no cuenta con los servicios básicos de agua,
energía eléctrica, alcantarillado y drenaje. El agua la reciben
cada una o dos semanas por parte de las autoridades mu-
nicipales de forma gratuita, y los pobladores la almacenan
en cubetas y tambos para el uso doméstico. La basura y el
escombro son un problema notorio. La zona norte de la
comunidad cuenta con un canal de agua en bajas condi-
ciones de salubridad, que es utilizado para la elaboración
de ladrillos; la zona sur tuvo también acceso a un canal de
agua, pero por falta de integración social no hubo acuerdos
para el pago de la cuota por el uso de ese desagüe ante la
autoridad correspondiente.
La principal actividad en El Colorado Uno es la pro-
ducción artesanal de ladrillos, que involucra, además de la
fuerza laboral masculina, el trabajo infantil y de mujeres, las
condiciones son difíciles, con el uso de herramientas arcai-
cas y con insumos como el agua de baja salubridad, tierra
y estiércol, lo que provoca diferentes problemas de salud.
Otras dificultades en El Colorado Uno son la irregularidad
de la tierra, la baja escolaridad y dificultades para acceder a
ella, la contaminación ambiental derivada del humo de los
hornos ladrilleros que están al aire libre.

202
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

Bajo el contexto de El Colorado Uno, identificar el pro-


ceso de empoderamiento de las mujeres ladrilleras de esta
colonia implicó determinar una metodología cualitativa
de corte etnográfico; sin embargo, esta metodología se vio
afectada por la pandemia del COVID-19, por lo que se
tuvo que realizar una adecuación a la estrategia metodoló-
gica original, que estableció el uso de las TIC para seguir
recopilando la información empírica y que la investigación
no se retrasara por no poder ir a campo. Utilizar la ade-
cuación metodológica abrió la posibilidad de descubrir
el empoderamiento digital de estas mujeres que viven en
un contexto de vulnerabilidad. Por ello, a continuación,
se describen la metodología original y la adecuación a la
estrategia metodológica.

Estrategia metodológica original


La metodología que se diseñó en un primer momento im-
plicaba investigación de campo, con carga etnográfica sus-
tancial para obtener datos como: narraciones, pláticas, ob-
servación, fotografías para la comprensión e interpretación
de los procesos de empoderamiento de las mujeres de El
Colorado Uno. Esta metodología original también incluía
captar prácticas y sentidos de los actores en campo y llegar a
la conclusión de cómo viven las mujeres en esa comunidad,
cuáles son los procesos de empoderamiento de las mujeres
en la colonia El Colorado Uno, en el ejercicio de sus lo-
gros y obstáculos para lograr la igualdad entre los géneros
y el desarrollo sostenible en su colonia. En consecuencia,
se decidió la estrategia de corte cualitativo-descriptiva por-
que resultan fundamentales las prácticas y los sentidos, y
para captarlas se eligieron las estrategias de la observación

203
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

participante y la entrevista cualitativa a profundidad, como


también se decidieron los instrumentos de diario de cam-
po, recorridos etnográficos, historias de vida, guía de entre-
vista, fotografía y bitácora.
Esta estrategia metodológica, que se planteó en un prin-
cipio antes de la pandemia COVID-19, consideró la fun-
damentación teórica y la metodología cualitativa de la in-
vestigación. La estrategia cualitativa en términos generales
está dirigida “a la investigación que produce datos descrip-
tivos: las propias palabras de las personas, habladas o escri-
tas, y la conducta observable” (Taylor & Bogdan, 1987,
p. 20). Según Hernández y colaboradores (2010, p. 17),
“la investigación cualitativa proporciona profundidad a los
datos, dispersión, riqueza interpretativa, contextualización
del ambiente o entorno, detalles y experiencias únicas”.
Las características teóricas de la metodología cualitativa
coincidieron con los objetivos de la investigación, toda vez
que el paradigma que favoreció este estudio fue la etnogra-
fía, debido a que permitió la observación minuciosa de las
prácticas y sentidos del papel de las mujeres. Además, la
etnografía aconsejó la inmersión en el campo, ir al entorno
de las personas de estudio, sugirió la entrevista a profundi-
dad para excavar desde lo más profundo las intersubjetivi-
dades de ellas en torno a su empoderamiento y al elemento
de la sustentabilidad dentro su comunidad. La etnografía
es considerada como “el arte y la ciencia de describir a un
grupo humano, sus instituciones, comportamientos inter-
personales, producciones materiales y creencias” (Angrosi-
no, 2012, p. 35).
Álvarez-Gayou (2003) considera que la etnografía recu-
rre necesariamente a la observación participante, donde el
investigador se inmiscuye en las actividades cotidianas de

204
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

las personas para encontrar el significado de los compor-


tamientos, del leguaje y de las interacciones grupales con
una cultura común. La estrategia de observación partici-
pante proporcionó, mediante la descripción en el diario de
campo, información sobre las categorías de análisis, para
descubrir el sentido que implica el rol de las mujeres en
el trabajo, y para diferenciar la percepción que se tiene en
cuanto a los impactos sociales, económicos y ambientales
en la elaboración de ladrillos.
Una de las estrategias más importantes para esta investi-
gación fue la entrevista. Taylor y Bogdan (1987) sostienen
que la entrevista es una herramienta que permite ir hasta lo
profundo de las vidas sociales, basada en la relatoría oral.
En las entrevistas, la investigadora desempeñó un papel de
recolectora de datos porque debió saber cómo hacer las pre-
guntas y qué preguntar; además de haber establecido el ra-
pport con las informantes. Para el caso de esta investigación,
se decidió la entrevista cualitativa a profundidad con base
en Taylor y Bogdan (1987), debido a que la historia de vida
es un tipo de entrevista donde la investigadora interpretó la
perspectiva de la informante clave desde el contexto de su
propia vida y de su entorno, y donde la entrevistada puso
significados a su experiencia individual y grupal.
El diario de campo es un perfecto aliado para la me-
moria del observador (García & Casado, 2008), toda vez
que las ideas y las interpretaciones que en ese momento
el investigador registra, se convierten en algo valioso en
la fase del análisis de la investigación (Taylor & Bogdan,
1987). Sobre el instrumento de la fotografía, Álvarez-Ga-
you (2003) sostiene que es una excelente fuente con-
fiable para la investigación, debido a que “las imágenes
que la gente toma aportan comprensión sobre lo que es

205
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

importante para ella y sobre la manera en que se percibe a


sí misma y a otros” (p. 115).
Ahora bien, las tres categorías de análisis: proceso de
empoderamiento; mujer y desarrollo sostenible; necesi-
dades estratégicas y prácticas de género; se dividieron en
subcategorías para buscar los componentes de los obje-
tivos relacionados con la hipótesis. En cada subcategoría
se señaló la estrategia y los instrumentos que se utili-
zaron para cumplir con los objetivos que se plantearon
para cada una de ellas. De esta forma, en el cuadro 1,
la categoría de análisis proceso de empoderamiento se
dividió en dos subcategorías: logros y obstáculos, la es-
trategia para ambas fue la entrevista cualitativa con el
instrumento de la historia de vida. El objetivo de la sub-
categoría logros fue distinguir los éxitos de las mujeres
a lo largo de su vida; y el de la subcategoría obstáculos
fue identificar las dificultades que limitan el proceso de
empoderamiento de las mujeres.
La categoría analítica de mujer y desarrollo soste-
nible, señalada en el cuadro 1, se desagregó en cuatro
subcategorías: el fin de la pobreza en El Colorado Uno;
salud y bienestar en El Colorado Uno; educación de
calidad en El Colorado Uno; e igualdad de género en
El Colorado Uno. Todas las subcategorías utilizaron las
mismas estrategias: la entrevista cualitativa y la observa-
ción. Asimismo, los instrumentos recurridos fueron la
historia de vida, el diario de campo, la fotografía y la
guía de entrevista. La subcategoría fin de la pobreza tuvo
como objetivo examinar los elementos de la vulnerabi-
lidad de El Colorado Uno; en cuanto a la subcategoría
salud y bienestar, su objetivo fue precisar los problemas
de salud que repercuten en el bienestar de las mujeres,

206
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

derivado de sus condiciones de vida y de trabajo. La sub-


categoría educación de calidad, su objetivo consistió en
describir las condiciones, acciones y gestiones en torno
a la escuela de la comunidad. Respecto a la subcategoría
igualdad de género, el objetivo se refirió a diferenciar la
participación de las mujeres sobre la capacidad de garan-
tizar la sostenibilidad en su comunidad.
En cuanto a la categoría de análisis necesidades es-
tratégicas y prácticas de género, expuesta en el cuadro
1, tuvo cuatro subcategorías: vida digna, intereses de la
mujer, necesidades estratégicas y necesidades prácticas;
en todas se empleó como estrategia la entrevista cuali-
tativa y la observación, con excepción de la subcatego-
ría de vida digna, donde se usó solamente la entrevista
cualitativa. Para todas estas subcategorías se aplicaron
los instrumentos de historia de vida, diario de campo,
fotografía y guía de entrevista. Los objetivos para cada
una de estas subcategorías fueron: para vida digna, inter-
pretar los significados de las mujeres sobre vida digna y
destacar los elementos para lograrlo; para los intereses de
la mujer, reconocer los intereses de las adolescentes en el
contexto compartido de El Colorado Uno; para necesi-
dades estratégicas, descubrir el sentido que implica el rol
de las mujeres en el trabajo; y para necesidades prácticas,
destacar la participación de las mujeres en gestiones y
estrategias para la comunidad.

207
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Cuadro 1. Estrategia metodológica cualitativa


Subcategorías

Instrumento
Categoría de

Estrategia

Objetivo
análisis

Entrevista Distinguir los logros de las


Proceso de em-

Logros. Historia de vida.


poderamiento.

cualitativa. mujeres a lo largo de su vida.


Identificar los obstáculos
Entrevista que limitan el proceso de
Obstáculos. Historia de vida.
cualitativa. empoderamiento de las
mujeres.
Fin de la Historia de vida.
Entrevista Examinar los elementos de
pobreza en Diario de campo.
cualitativa vulnerabilidad de El Colo-
El Colorado Fotografía.
observación. rado Uno.
Uno. Guía de entrevista.
Mujer y desarrollo sostenible.

Salud y Precisar problemas de salud


Historia de vida.
bienestar de Entrevista que repercuten en el bienes-
Diario de campo.
las mujeres cualitativa tar de las mujeres, derivado
Fotografía.
en El Colo- observación. de sus condiciones de vida y
Guía de entrevista.
rado Uno. de trabajo.
Educación Historia de vida.
Entrevista Describir las condiciones,
de calidad Diario de campo.
cualitativa acciones y gestiones en tor-
en El Colo- Fotografía.
observación. no a la escuela de la colonia.
rado Uno. Guía de entrevista.
Igualdad de Historia de vida. Diferenciar la participación
Entrevista
género en Diario de campo. de las mujeres sobre la capa-
cualitativa
El Colorado Fotografía. cidad de garantizar la soste-
observación.
Uno. Guía de entrevista. nibilidad en su comunidad.
Interpretar los significados
Historia de vida. de las mujeres de El Colo-
Necesidades estratégicas y prácticas de género.

Entrevista Diario de campo.


Vida digna. rado Uno sobre vida digna
cualitativa. Fotografía. y destacar los elementos para
Guía de entrevista. lograrlo.
Historia de vida. Reconocer los intereses de
Entrevista
Intereses de Diario de campo. las adolescentes en el contex-
cualitativa
la mujer. Fotografía. to compartido de El Colora-
observación. Guía de entrevista. do Uno.
Historia de vida.
Entrevista Descubrir el sentido que im-
Necesidades Diario de campo.
cualitativa plica el rol de las mujeres en
estratégicas. Fotografía.
observación. el trabajo.
Guía de entrevista.
Historia de vida.
Entrevista Destacar la participación de
Necesidades Diario de campo.
cualitativa las mujeres en gestiones y es-
prácticas. Fotografía.
observación. trategias para la comunidad.
Guía de entrevista.
Fuente: Elaboración propia.

208
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

En esta estrategia original, la etnografía, como paradig-


ma del método cualitativo, permitió recoger datos con el
mayor detalle posible, para ello, la observación participante
fue la estrategia adecuada, porque la investigadora estable-
ció una relación directa con las personas del estudio, se de-
sarrolló dentro del contexto natural para captar y describir
los significados de las acciones individuales o grupales. El
diario de campo, como instrumento de la observación par-
ticipante, fue indispensable para anotar todas las experien-
cias, escribir a mano todas las cotidianidades de los actores
y los comentarios de la observadora.
Apareció también la entrevista cualitativa a profundi-
dad, que ofreció profundizar en los datos, en los detalles de
las interacciones de los entrevistados, con el apoyo de los
instrumentos como la guía de la entrevista, la historia de
vida y la fotografía. Las mujeres informantes clave propor-
cionaron información fundamental para cumplir con los
objetivos de la investigación y con la comprobación o no
de las hipótesis planteadas.
En esa perspectiva, las categorías planteadas en la es-
trategia metodológica y las subcategorías de cada una de
ellas, tuvieron las estrategias, los instrumentos y los obje-
tivos claramente establecidos para desarrollar este estudio.
Sin embargo, con la aparición repentina de la pandemia
del COVID-19 la inmersión en campo quedó suspendida,
por lo que hubo que realizar una adecuación a la estrategia
metodológica, a fin de continuar con la recogida de datos y
que la investigación no se detuviera.

209
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Adecuación a la estrategia metodológica


Ante la contingencia de salud COVID-19 que inició en
México en marzo de 2020, se tuvo que realizar una adecua-
ción a la estrategia metodológica original. En la adecuación
se utilizó la netnografía como justificación metodológica y
las TIC para continuar recogiendo datos y que la investiga-
ción siguiera su curso. Esta adecuación metodológica con-
sideró el contexto particular de El Colorado Uno, que no
cuenta con servicios básicos como la energía eléctrica, dado
que las TIC serían un elemento fundamental para captar
los significados y significantes de los procesos de empodera-
miento de las mujeres ladrilleras de esta comunidad.
Este estudio de corte cualitativo etnográfico antes de
la pandemia del COVID-19, realizó la entrada al campo,
llevó a cabo observación participante, identificó a las infor-
mantes clave y estableció el nivel de confianza para realizar
entrevistas a profundidad como parte de la estrategia me-
todológica. Asimismo, antes de la contingencia de salud se
alcanzó a realizar una de las ocho entrevistas que se tenían
contempladas para este trabajo.
Por lo anterior, la adecuación a la estrategia metodológica
sirvió para continuar con la recolección de la información
con herramientas de internet que permiten interactuar de
forma virtual en las redes sociales. La forma de interactuar
vía remota es la continuidad de la comunicación presencial,
apoyada en espacios de internet como Facebook, YouTube,
Twitter, Instagram, entre otras; según Santana y colaborado-
res (2011): “no son más que una expresión muy evoluciona-
da con un componente tecnológico significativo (Web 2.0)
de las redes sociales antes existentes, que han revolucionado
nuestras antiguas formas de interactuar al cambiar aspectos
socioculturales en las personas y la sociedad” (p. 45).

210
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

De acuerdo con Santana y colaboradores (2011), el uso


de las redes sociales en la actualidad expresa una necesidad
social habitual y representa una transformación sociocul-
tural (Chunga, 2016; Gómez-Hurtado et al., 2018; Santa-
na et al., 2011). De igual forma, las redes sociales virtuales
ofrecen aplicaciones de mensajería instantánea, que se uti-
lizan para intercambiar mensajes entre dos personas o más.
Esta mensajería instantánea dispone de funciones como la
videollamada y el intercambio de información en texto,
imágenes, archivos, audios y videos, como son WhatsApp,
Line, Telegram y Messenger (Chunga, 2016).
Por su parte, en el marco de las redes sociales, Turpo
(2008) propone utilizar la netnografía como técnica de es-
tudio para buscar información en la red de redes, que es
el internet. Este autor señala que la etnografía es la meto-
dología más apropiada para vincularse con las relaciones
humanas, con los comportamientos y con las interacciones
grupales de las colectividades virtuales. En consecuencia,
la netnografía, según Turpo, es un método cualitativo in-
terpretativo que se utiliza para buscar en la red de redes,
específicamente en la mensajería instantánea, lo que pien-
san, opinan, acciones y sentidos de personas individuales o
grupos de personas en una comunidad virtual.
Por tanto, con base en las consideraciones realizadas
sobre el uso de las redes sociales en la esfera virtual, y con
el enfoque de la netnografía como metodología cualitati-
va, se realizó una adecuación a la estrategia metodológi-
ca tomando en cuenta las líneas básicas de actuación que
Redondas (2003, citado en Turpo, 2008) considera como
una exigencia en la aplicación de la netnografía. Estas lí-
neas básicas son:

211
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

• Establecer relaciones con los miembros de la comuni-


dad. Para el caso de esta investigación se estable-
ció el entorno de confianza dentro de la zona de
estudio.
• Estudiar el lenguaje, los símbolos y las normas de la
comunidad. En este sentido, se realizaron visitas de
examinación, observación participante y una entre-
vista a profundidad.
• Evitar la deshonestidad y el engaño. En este estudio
se identificaron a las informantes claves, se estable-
ció comunicación verbal y física, y en algunos casos
se tuvo el contacto vía mensajería instantánea y/o
telefónica.
• Identificar a los distintos tipos de miembros que pue-
blan la comunidad, para saber cuál es el peso de sus
opiniones. La selección de las informantes claves se
realizó de acuerdo a las actividades que desempe-
ñan en la colonia El Colorado Uno dichas infor-
mantes, y que pudieran brindar información para
los objetivos de las categorías de análisis.
Asimismo, para la adecuación de la metodología se tomó
en cuenta lo que Bonder (2014) recomienda para las investi-
gaciones que utilizarán la netnografía, que es considerar que
las informantes claves tengan acceso a internet, “esto implica
que tengan a su disposición (aunque sea temporal) un dispo-
sitivo para acceder a Internet, que sepan utilizar estas herra-
mientas” (p. 3). En el caso del estudio, las informantes claves
tienen al menos un dispositivo móvil y normalmente utilizan
la herramienta de WhatsApp como red social. Los habitan-
tes de El Colorado Uno que utilizan teléfonos celulares tie-
nen estrategias para recargar la batería de sus dispositivos; es

212
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

decir, la mayoría de las familias tienen algún panel solar que


carga una batería y conectan un inversor que la convierte a
110 voltios, y ahí conectan el celular (Teresa, comunicación
personal a través de WhatsApp).
La adecuación a la estrategia metodológica que se uti-
lizó derivado de la contingencia de salud, consistió en tres
pasos:
Las preguntas originales fueron modificadas para ser utiliza-
das en el contexto virtual de WhatsApp. En un principio se
habían planeado 15 preguntas como guías para entrevistas
a profundidad, con la adecuación metodológica se redu-
jeron a cuatro preguntas generales que agruparon las pre-
guntas originales. Para el caso de la llamada telefónica se
planearon en un inicio 16 preguntas, las cuales no fueron
modificadas porque la comunicación se llevó a cabo vía lla-
mada telefónica, y en este caso las respuestas serían de for-
ma sincrónica; es decir, en el momento que se preguntaría
se obtendría la respuesta.
Se realizó contacto a través de WhatsApp y llamada por celular
con dos informantes claves. Se acordó que la comunicación
fuera por mensajes mediante WhatsApp y llamada telefóni-
ca, asincrónica y sincrónicamente, respectivamente.
Se estableció como primera estrategia el envío de preguntas
individualizadas vía WhatsApp; también se llevó a cabo con-
versación telefónica. A través de WhatsApp se proporcionó
información sobre las categorías de análisis, proceso de em-
poderamiento, mujer y planeación, e intereses estratégicos
y prácticos de género. Por medio de llamada telefónica se
brindó información para la categoría de intereses estraté-
gicos y prácticos de género sobre roles y condiciones de

213
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

trabajo; esto para dar cumplimiento a los objetivos de las


categorías mencionadas.
La adecuación a la guía de entrevista vía WhatsApp so-
bre cuatro preguntas de las 15 planeadas originalmente, se
hizo de la siguiente manera: la pregunta 1 de la adecuación,
considera las preguntas 1, 2, 3, 4, 5 y 6, que se diseñaron
antes de la pandemia, debido a que se buscó una pregunta
que buscaba una narración de la primera etapa de vida que
evidenciara una remembranza de cómo fue ser niña, grado
de estudios y su llegada a la colonia. La pregunta 2 de la
adecuación engloba las preguntas originales 7, 8, 9 y 10 para
conocer cómo llegó a ser profesora de la escuela, las activida-
des y responsabilidades que realiza como tal. La pregunta 3
de la adecuación comprende las preguntas originales 11, 12,
13 y 14, con el fin de saber cómo se visualiza ella en cinco
años. Por último, la pregunta 4 se relacionó con la pregunta
original 15, para obtener la opinión de la informante sobre
su colonia. En la figura 1 se encuentran las cuatro pregun-
tas diseñadas para la adecuación metodológica, que a su vez
agrupan a las diseñadas originalmente para el campo.

214
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

Figura 1. Preguntas diseñadas para la


adecuación a la estrategia metodológica
• ¿Me podrías decir tu nombre, • ¿A qué te dedicas? ¿Cuáles
edad y estado civil, y número son tus ac�vidades en la
de hijos? ¿En qué lugar escuela de la colonia? ¿Cómo
naciste? ¿Cómo y cuándo fue que adquiriste tus
llegaste a la colonia? ¿Me responsabilidades en la
podrías pla�car cómo fue tu escuela de la colonia? ¿Qué
infancia? ¿Qué recuerdos planes �enes en la escuela de
�enes de tu infancia? ¿Cuál es Pregunta 2. Tengo la colonia?
Pregunta 1. ¿Me entendido que �enes
tu grado de estudios?
podrías contar un poco un trabajo en la escuela
de tu vida, desde cómo de la colonia, ¿cómo fue
fue tu infancia, hasta que conseguiste ese
qué grado estudiaste, trabajo y exactamente
dónde estudiaste, y qué haces en la escuela
cómo fue que llegaste a de la colonia y cómo
la Colonia? fue que aprendiste a
hacer esas labores?

Pregunta 3. ¿Cómo te
Pregunta 4. ¿Qué te imaginas tu vida dentro
gustaría cambiar en la de cinco años? ¿Te ves
colonia y cómo lo haciendo lo mismo,
podrías lograr? viviendo en el mismo
lugar?
• ¿Qué opinión puedes dar • ¿Qué es lo que más te gusta
sobre tu colonia? hacer en tus horas libres?
¿Cómo te ves en los próximos
cinco años? ¿Te ves haciendo
lo mismo? ¿Te ves viviendo ahí
en la colonia?

Fuente: Elaboración propia.

Resultado de la adecuación a la
estrategia metodológica
El resultado de la adecuación a la estrategia metodológica
consistió en que se alcanzó el objetivo general de la investi-
gación relativo a distinguir el proceso de empoderamiento de
las mujeres de El Colorado Uno, en el marco de sus logros y
obstáculos para lograr la igualdad entre los géneros y el desa-
rrollo sostenible en esta comunidad. De igual forma, también
se lograron realizar los objetivos específicos sobre diferenciar
logros y obstáculos de estas mujeres a partir de sus experiencias
de vida; indagar la relación que guardan los ODS y las muje-
res de El Colorado Uno; describir los intereses estratégicos y

215
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

prácticos de ellas como acciones hacia la igualdad de género y


el desarrollo sostenible (Nolasco et al., 2022).
Ahora bien, la metodología original y su desarrollo tu-
vieron repercusiones y dificultades en la investigación desde
el momento en que se declaró la pandemia COVID-19 y
el cumplimiento de quedarse en casa. Como repercusión se
tuvo la interrupción de las estrategias y técnicas cualitativas
como la inmersión al campo, los recorridos etnográficos, la
observación participante, las entrevistas a profundidad y la
fotografía. Otra repercusión fue la incertidumbre que vivió
la investigadora de no saber en qué momento se podría re-
tomar la recogida de datos y si el aislamiento social tardaría.
Ante esta situación se consideró adecuar la estrategia original,
buscando otras técnicas que se pudieran aplicar sin entrar al
campo; diseñar la adecuación metodológica tomó varias se-
manas, tanto por la búsqueda del respaldo teórico como por
las implicaciones del propio diseño. Teóricamente se encon-
tró la netnografía como herramienta cualitativa basada en el
uso del internet mediante las TIC; esto significó una solución
viable para la investigación, pero ocasionó incertidumbre
para la investigadora al no tener la seguridad de cumplir o no
los objetivos del estudio con el rediseño de la metodología.
La adecuación a la estrategia metodológica permitió
identificar circunstancias particulares en varias dimensio-
nes de la apropiación social de las TIC que señalan Gómez
y colaboradores (2018), relacionadas con las áreas socioe-
conómica, sociocultural, subjetivo-individual, praxiológi-
ca y axiológica. Estas dimensiones posibilitaron reconocer
tanto las participaciones que las mujeres ladrilleras de El
Colorado Uno desarrollan con las tecnologías, como el
conocimiento y habilidades que ellas tienen de las TIC.
Visto de esta forma, no basta que las personas tengan la

216
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

disponibilidad de las tecnologías, ya que se requieren cono-


cimientos para saber usarlas (Martínez-Domínguez, 2020).
En la dimensión socioeconómica se experimentó lo si-
guiente: a pesar de tener la certeza de que las informantes
claves tenían y usaban telefonía móvil, el diseño a la ade-
cuación metodológica tuvo la dificultad de que El Colorado
Uno no tiene el servicio de energía eléctrica que se utiliza
para diversos fines, como recargar baterías de los celulares.
Si bien se tenía conocimiento del uso de paneles solares
en las viviendas de esta comunidad, se sabía que la energía
de estos paneles sólo alcanzaba para el funcionamiento de
algunos enseres domésticos de bajo voltaje y para las pilas
de los celulares, así que esto podía significar un problema:
incomodar o afectar a las informantes claves al usar ellas sus
dispositivos móviles para indagar información empírica.
Otro obstáculo podía ser que las informantes no estuvieran
convencidas de participar a través del uso de las TIC.
Esta dificultad se resolvió, al platicar con ellas vía remota,
y preguntar si estaban dispuestas a participar con la inves-
tigación utilizando como medio de comunicación las redes
sociales y/o la llamada telefónica por celular. Una vez que
se obtuvo la anuencia de su participación, se acordó con la
informante que decidió utilizar WhatsApp el envío de pre-
guntas de forma asíncrona. La manera asincrónica permitiría
flexibilidad con la entrevistada, toda vez que las preguntas se
enviarían una por una; es decir, una vez que ella contestara se
haría la siguiente pregunta. Además, de esta manera se toma-
ba en cuenta no interferir con las actividades y el tiempo de
la informante, y se consideraba que probablemente la recarga
de la batería del celular, a través de la energía de los paneles
solares, podía requerir más tiempo.

217
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Para las llamadas vía celular se estableció el día y la hora


con la informante. Asimismo, para no afectar el uso de da-
tos del internet de su teléfono se llegó a un acuerdo entre
las informantes y la investigadora. El acuerdo consistía en
que la investigadora realizaría recargas de saldo con el fin de
que las informantes mantuvieran su crédito intacto. Se hizo
lo mismo de depositar saldo al celular para la entrevista por
WhatsApp. El uso de internet en cualquier medio electró-
nico tiene un costo económico y el poder adquisitivo de
las personas de El Colorado Uno es bajo. Sin embargo, a
pesar del rezago económico, la falta de infraestructura y
el aislamiento geográfico y social de esta comunidad, los
habitantes, aún con dificultades, tienen acceso a las TIC.
En la dimensión sociocultural, como sostienen Gómez y
colaboradores (2018), las personas elaboran representaciones
mentales y significados sobre las TIC. En este sentido, las
mujeres ladrilleras de El Colorado Uno utilizan estas tecno-
logías para estar en comunicación con su familia de origen.
Cabe recordar que las familias que viven en grupos ladri-
lleros provienen de otras entidades federativas en busca de
una mejor vida. Tal fue el caso de algunas informantes claves
que provinieron de Guanajuato y Sinaloa. Asimismo, estas
mujeres utilizan el teléfono celular para diversas circunstan-
cias sociales: cuando ellas o sus hijas(os) salen y regresan a la
comunidad; para enviar mensajes de saludos, felicitaciones,
fotos, videos, etcétera a otras personas dentro y fuera de la
colonia mediante las redes sociales. Esto guarda relación con
lo estipulado por Alva de la Selva (2015) sobre que las tecno-
logías: “transmiten significados, se relacionan, se involucran
con la cultura y la permean, vinculándose con los patrones
de pensamiento de los grupos sociales y las actitudes sociales
frente a los artefactos tecnológicos” (p. 278).

218
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

Respecto a la dimensión subjetivo-individual, el uso que


le dan las personas a las tecnologías en relación con sus
actividades en el Colorado Uno, las mujeres ladrilleras vin-
culan sus actividades con las TIC. Tal es el caso de Elvira,
quien siendo profesora de la escuela del lugar, durante la
pandemia COVID-19, el uso de las tecnologías fue sustan-
cial para enviar y recibir tareas de las niñas y niños a través
de las madres de familia, así como disipar dudas escolares
y mantener comunicación con las autoridades del Consejo
Nacional de Fomento Educativo (Conafe).4
Asimismo, durante la emergencia sanitaria del COVID
19, el uso de las TIC fue indispensable para realizar el evento
social “Navidad compartida”, el día 24 de diciembre, que
cada año se había llevado a cabo en El Colorado Uno. Para
esta festividad, Teresa como habitante de la colonia, ha parti-
cipado como enlace entre la comunidad y el grupo de la so-
ciedad civil de Mexicali que se encarga de la labor social, que
consistía en llevar diversos recursos materiales y convivir con
las familias de la zona ladrillera. El papel de Teresa ha sido el
de llevar un registro de todas las familias y de sus integrantes
que acudirán ese día al evento; ese registro incluye nombres,
edades, tallas de ropa y calzado, ya que el grupo social civil
lleva comida navideña, regalos exclusivos para cada persona
que se encuentre en el registro de Teresa.
En las navidades de los años 2020 y 2021 no se pudo
realizar el festejo “Navidad compartida” como de costumbre,
la dinámica cambió. Se otorgó un apoyo económico a cada
una de las familias de El Colorado Uno. Para ello, Teresa
se encargó de proporcionar los datos de las familias de la

4. Conafe es un organismo descentralizado que tiene como tarea brindar servicios de


educación inicial y básica a niños y adolescentes que habitan en localidades marginadas
y/o con rezago social (Gobierno de México, 2022).

219
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

colonia al grupo social de Mexicali; los datos eran: el número


de teléfono celular, nombres, número de integrantes de fami-
lia, edades, si existían madres solteras, viudas o divorciadas o
personas solas y adultos mayores. Con esta información, los
integrantes del grupo social se pusieron en contacto con cada
una de las familias de la comunidad, mediante el uso de los
teléfonos celulares y las redes sociales, para acordar mediante
qué medio se enviarían los recursos económicos. Este envío
económico se hizo mediante transferencias electrónicas a tra-
vés de depósitos en cuentas que la familia de El Colorado
Uno le indicara al grupo social. No obstante, algunas fami-
lias de la comunidad prefirieron recursos materiales como
despensa o regalos en lugar del dinero; para esta opción, el
uso de la comunicación vía teléfono celular resultó indispen-
sable para establecer el punto de encuentro del grupo social
y la familia de El Colorado Uno en la entrega de los regalos.
La dimensión praxiológica exige que las personas tengan
acceso y las habilidades para usar las TIC como parte de su
vida diaria (Gómez et al., 2018). Las mujeres ladrilleras de
El Colorado Uno tienen acceso a las tecnologías y las usan
para diferentes fines, esto quedó demostrado cuando se rea-
lizó una entrevista a profundidad mediante la herramienta
de WhatsApp con la informante Elvira, debido a que ella
prefirió usar dicha plataforma en lugar de hacerlo por lla-
mada celular. Cabe señalar, que Elvira después de terminar
la preparatoria tomó un curso de computación, esto abrió
la posibilidad para ella de desarrollar sus habilidades digita-
les e incorporarlas a su vida cotidiana.
Otro ejemplo de las capacidades de las mujeres ladrilleras
para usar las TIC, es en la comunicación vía WhatsApp que
se sostuvo en múltiples ocasiones con Margarita, quien no
obstante que se decidió por la entrevista mediante llamada

220
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

celular, compartió mensajes cortos, fotografías y videos para


la investigación y también en un plano social. Para la entre-
vista, esta informante señaló que prefería hablar en tiempo
real que enviar mensajes, por considerar que no tenía la habi-
lidad suficiente de escribir párrafos largos; para ella era mejor
platicar mediante la llamada de voz. Como dato, se añade
que Margarita terminó la primaria en su adultez mediante
un programa que el Instituto Nacional para la Educación
de los Adultos (INEA) realizó en alguna ocasión en El Co-
lorado. De acuerdo con Alva de la Selva (2015), el nivel de
estudios de Margarita y su relación con las TIC expresa una
brecha digital en la relación que guardan los procesos cog-
nitivos y el uso de las tecnologías, que se manifiesta en las
disparidades entre conocimientos y habilidades en las TIC.
Según Gómez y colaboradores (2018), en cuanto a la
esfera axiológica que implica la capacidad de reconocer la
significancia del uso de las TIC de manera crítica y reflexi-
va, las mujeres ladrilleras de El Colorado Uno utilizan las
tecnologías como herramientas que facilitan sus activida-
des. Por ejemplo, Elvira, como profesora de la escuela de la
comunidad, se comunicaba con las madres de familia para
diversos asuntos mediante WhatsApp; recibir algunas ta-
reas o actividades de forma digital significó para ella reunir
evidencias para evaluar el aprendizaje de las niñas y los ni-
ños. En el caso de Margarita, el uso del celular es sustancial
en la comunicación, vía llamada o por WhatsApp, con las
personas que le compran su producción de ladrillos. Estos
dos casos demuestran que axiológicamente las mujeres la-
drilleras tienen competencias para usar significativamente
las tecnologías, toda vez que las usan en el campo labo-
ral. Al respecto, Alva de la Selva (2015) argumenta que las

221
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

capacidades requeridas para usar las TIC deben contemplar


“el carácter crítico-reflexivo y no puramente instrumental”.
Por tanto, la adecuación a la metodología permitió iden-
tificar el empoderamiento digital de las mujeres ladrilleras de
El Colorado Uno, a partir de los objetivos de la investigación
sobre distinguir el proceso de empoderamiento de las muje-
res de El Colorado Uno, en el marco de sus logros y obstá-
culos para lograr la igualdad entre los géneros y el desarrollo
sostenible en esta comunidad. Este empoderamiento se ex-
plica desde las dimensiones socioeconómica, sociocultural,
subjetivo-individual, praxiológica y axiológica de la apropia-
ción social de las TIC, que señalan Gómez y colaboradores
(2018). En cada una de estas esferas se encontraron elemen-
tos que justifican un empoderamiento digital que ocurre en
las mujeres de El Colorado Uno, no obstante el contexto de
vulnerabilidad y desigualdad de su vida cotidiana.

Conclusiones
La adecuación a la estrategia metodológica desarrollada en
el marco de la pandemia COVID-19 hizo posible identi-
ficar el empoderamiento digital de las mujeres ladrilleras
de El Colorado Uno, así como encontrar los significados
y significantes del acceso, uso y apropiación social de las
TIC que ellas experimentan en diferentes ámbitos. Asimis-
mo, este análisis permitió describir las implicaciones meto-
dológicas de la investigación, cómo se resolvieron y cómo
se operacionalizaron éstas. Este estudio, además, visibiliza
a las mujeres ladrilleras en una relación dinámica con las
TIC, por las competencias y habilidades que ellas desarro-
llan en su vida cotidiana.

222
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California

La dimensión socioeconómica representa una dificultad


práctica para las mujeres ladrilleras, toda vez que la comu-
nidad no cuenta con el servicio de energía eléctrica y se
encuentra geográficamente aislada, los salarios son bajos,
existe trabajo informal, hay madres solteras, viudas o se-
paradas, y el acceso a las tecnologías implica para ellas un
esfuerzo mayor. En ese sentido, el costo para acceder a las
TIC se relaciona con una brecha digital que separa a las
mujeres en contextos precarios. Sin embargo, pese a estas
condiciones, estas mujeres logran acceder a las tecnologías
y las usan para diferentes fines.
En el plano sociocultural, el empoderamiento digital de
las mujeres ladrilleras se evidencia en el uso de las tecnologías
para estar comunicadas a través de las redes sociales o por lla-
mada celular con familiares, amistades y con otras personas
dentro y fuera de su comunidad. El uso de las redes sociales
significa que ellas se relacionan mediante mensajes, fotogra-
fías, videos y participan en comunidades virtuales. Esto se
vincula de forma estrecha con la dimensión subjetivo-indivi-
dual, porque estas mujeres han sabido relacionar sus activi-
dades de trabajo con las tecnologías, lo que quiere decir que
el empoderamiento digital existe desde su individualidad y la
aprovechan de forma personal y para la comunidad.
Desde el punto de vista praxiológico, el empoderamien-
to digital de las mujeres ladrilleras se encuentra en el acceso
y sus habilidades para usar las TIC, tan es así que los ob-
jetivos de la investigación se cumplieron al recabar infor-
mación que ellas proporcionaron mediante las tecnologías.
Esta dimensión expresa también una brecha digital en las
habilidades de las informantes en relación con el nivel de
estudios, que tiene que ver con las diferencias entre el co-
nocimiento y las habilidades.

223
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Axiológicamente, el empoderamiento digital de las mu-


jeres ladrilleras se comprueba cuando ellas advierten el sig-
nificado del uso de las tecnologías al vincular sus intereses
personales y de trabajo con las TIC. En consecuencia, estas
mujeres usan las tecnologías como herramientas que las
apoyan en sus actividades y reconocen la importancia de
acceder y desarrollar habilidades digitales. A pesar de las
condiciones adversas de su entorno, estas mujeres se rela-
cionan con las TIC y logran estar comunicadas dentro y
fuera de su comunidad, ya sea con familiares, amistades y
con actores externos que interactúan con El Colorado Uno.
De igual forma, las TIC son un apoyo indispensable en la
organización de asuntos internos y en las gestiones que ellas
realizan sobre diversos recursos y trámites con autoridades
gubernamentales. De esta forma, las TIC han implicado el
desarrollo de capacidades y habilidades digitales en el pro-
ceso de empoderamiento de estas mujeres.

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Etnografía digital:
algunos anclajes desde la
investigación feminista
Ana Valeria Rodríguez Barrientos1
Mónica Ayala-Mira2

Introducción
Casi para finales del año 2019, el mundo comenzó a hacer
frente a una emergencia sanitaria cuyas consecuencias re-
sultaron inimaginables. El impacto que el SARS-CoV-19
tuvo trascendió las esferas médicas, provocando cambios en
cualquier aspecto social que pudiéramos pensar. Una de las
estrategias que se implementaron como medida de control
de la pandemia correspondía al distanciamiento físico y el
aislamiento en casa, limitando en gran medida las activida-
des cotidianas, como las de investigación.
En consecuencia, las personas de todo el mundo busca-
mos adaptarnos a través de estrategias que nos permitieran
continuar con la mayoría de las actividades y dinámicas ha-
bituales y en las investigaciones sociales no fue la excepción.
Este acontecimiento de orden mundial nos invitó a pensar
con mayor profundidad los planteamientos de nuestras in-
vestigaciones; quizá la pandemia representa un hito para las
metodologías y las herramientas que continuamente utiliza-
mos. Aun cuando las denominadas tecnologías digitales for-
man parte de nuestras dinámicas diarias desde hace varias

1. Instituto de Investigaciones Culturales. [Link]


2. Facultad de Ciencias Humanas. [Link]

227
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

décadas, para las investigaciones realizadas desde las ciencias


sociales su incorporación ha representado un gran desafío.
Incluir cualquier nuevo elemento o herramienta en la
investigación social implica una reflexión y posicionamien-
to, no sólo sobre la perspectiva ontológica de lo estudiado.
También desde las implicaciones epistemológicas, en este
caso, del uso de las tecnologías. Por ello, es importante te-
ner claridad y coherencia sobre la manera que serán utili-
zadas, es decir, si las tecnologías serán sólo herramientas o
formarán parte del objeto de estudio o cualquier otro lugar
y utilidad o intensión de quien investiga.
Las tensiones sobre la incorporación tecnologías digi-
tales y los estudios de internet desde las ciencias sociales
pueden rastrearse desde antes del inicio de los años 2000,
conceptos como ciberetnografía, etnografía conectiva, net-
nografía y otros. Éstos se popularizan y, al mismo tiempo,
los estudios del internet desde disciplinas como la antropo-
logía o la comunicación, se abren paso favoreciendo distin-
ciones tajantes entre lo virtual y lo real.
El primero de estos términos, ciberetnografía, atiende al
contexto histórico de los años noventa, cuando todo aque-
llo que se relacionaba con las computadoras y las tecnolo-
gías que se asemejaban eran utilizadas por las personas. Lo
cual se caracterizaba por abonar a estas diferencias aparen-
tes entre lo virtual y lo real o también identificado como
on line y off line. Por otra parte, la netnografía se reconoce
como parte de las formas a partir de las cuales puede ser es-
tudiado lo que sucede en el internet, que deviene también
de las aproximaciones de la cibernética y el ciberespacio, y
es mayormente utilizada para estudios de mercado.
Hay que reconocer que la diversidad, el origen de cada
término y la premisa de cada uno de ellos deberán ser

228
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

entendidos bajo el momento histórico social en que se en-


marcan. Todos abonan a la comprensión de los posiciona-
mientos sobre el estudio del internet o los fenómenos que
de ello devienen. En términos concretos, podemos afirmar
que en el momento en que fueron planteados y frente a las
problemáticas que buscaban atender resultaron de utilidad.

Hay una trayectoria clara entre la etnografía virtual,


la ciberetnografía y la etnografía de mundos virtuales
que ha desembocado, por un lado, en la netnografía,
una propuesta desde los estudios de mercado que bus-
ca comprender la sociabilidad en línea. Y, por otro, en
la etnografía digital que, como lo indican Pink et al.
(2015), puede incluso no ser tecno-céntrica. (Gómez
Cruz, 2018, p. 81)

Estas premisas han llevado no sólo al cuestionamiento


sobre la forma en que se nombran las investigaciones desde,
con y para los espacios en los que están relacionadas, tanto
con las tecnologías digitales, como el internet y sus implica-
ciones. Uno de los debates más resistentes al respecto se pue-
de reconocer en la insistente separación entre lo virtual y lo
real, como ya se mencionaba. Sin embargo, entendemos que
esta discusión está rebasada, puesto que las imbricaciones de
las tecnologías a la vida cotidiana han hecho casi imposible
continuar realizando esta escisión. Al respecto:

Los mundos virtuales son lugares de imaginación que


engloban prácticas de juego, actuación, creatividad
y rituales. Los mundos de vida social que emergen
dentro de ellos son muy reales. […] Se inspiran en las
culturas del mundo físico en múltiples formas, pero
al mismo tiempo crean posibilidades para el surgi-
miento de nuevas culturas y prácticas. Así como en el

229
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

mundo físico, las personas dentro de los mundos vir-


tuales actúan y recorren diferentes roles e identidades.
(Boellstorff et al., 2012, p. 1)3

Aunque diversos autores, como los citados, han reali-


zado grandes esfuerzos por establecer diferencias notables
entre lo virtual y lo real, lo anterior es una muestra clara de
dos momentos que nos permiten remarcar la idea de que
no es necesaria esta distinción. El primero corresponde a la
noción de que lo virtual se atribuye y se limita a contextos
de juego o performance o como algo que existe sólo en la
imaginación. El segundo se trata de las convergencias que
los mismos autores encuentran con lo real, evidenciando
las dificultades de distinguirlos como dicotómicos, ya que
se habla sobre prácticas, roles y culturas, entre otras cosas,
que se comparten en ambos espacios.
A lo largo de los últimos años, autores como Flori-
di (2015), Gómez Cruz (2018), Ardévol (2003) y Hine
(2005), entre otros, han trabajado sobre el debate ante-
rior logrando establecer que tanto las tecnologías digitales
como el internet no deben ser entendidos como un lugar
en el que se vierte lo real de forma irreflexiva, sino que es
también un espacio donde existen dinámicas de creación y
reproducción cultural bajo contextos diversificados. Abo-
nando a lo anterior, las tecnologías nos acompañan en casi
cualquier dinámica cotidiana, añadiendo a la postura de
que entre lo denominado real y lo virtual existe más bien
un continuo, un entramado de dinámicas que son parte
fundamental de la vida diaria.

3. Traducción propia.

230
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

La dicotomía entre el mundo en línea [online] y el


mundo fuera de línea [offline] se disolvió para dar
paso a preguntas de investigación más holísticas y más
amplias que buscaban describir cómo el Internet y las
Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC) en general, se integraron y se plasmaron en la
vida cotidiana. (Gómez Cruz, 2018, p. 86)

En este sentido, es importante considerar que las incorpo-


raciones tecnológicas, así como el interés por el estudio de lo
digital y otras cuestiones que se relacionan por lo general con
las tecnologías y el internet, no se limitan a la emergencia
por SARS-CoV-19, se han abierto camino casi de manera
imperceptible a lo largo de las últimas décadas entre las in-
vestigaciones sociales y, por tanto, sus metodologías, ya que
“los llamados a la innovación metodológica no son solamen-
te fruto de los cambios traídos por las tecnologías digitales,
sino también por los paradigmas emergentes que han puesto
en duda y problematizado muchos de los supuestos teóricos
tradicionales” (Gómez Cruz, 2018, p. 79).
Aun cuando la emergencia sanitaria enfatizó un poco
más el proceso de incorporación de lo digital en las meto-
dologías de investigación, podríamos entenderlo también
como un proceso de hibridez. Las implicaciones de este
proceso deben ser reconocidas a través de los contextos so-
ciales, como en su mayoría suelen ser: dispares y remarcan-
do desigualdades geográficas, económicas y políticas, sólo
por mencionar algunas. Empero la popularidad de internet
en algunos espacios nos seduce con la idea de que estas dis-
paridades pueden llegar a omitirse.
Mantenernos en casa para realizar las actividades coti-
dianas, asumiendo que todas las personas contamos con
los mismos o similares insumos tecnológicos, así como las

231
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

mismas capacidades y posibilidades de conectividad, nos


habla no solamente de la necesidad de enfatizar en la consi-
deración de los aspectos contextuales, también de conside-
rar estas ausencias como parte de las aproximaciones de in-
vestigación que estemos produciendo de ahora en adelante.
Pese a lo anterior, sabemos que el proceso de investiga-
ción no puede ni debe detenerse. Es entonces que como
investigadoras sociales nos hemos dado a la tarea no sólo
de tener claridad sobre las mejores estrategias metodológi-
cas para continuar con ello, sino también de consolidar in-
vestigaciones con posicionamientos ontometodológicos y
epistemológicos claros, que a su vez reconozcan a las herra-
mientas tecnológicas no únicamente como una añadidura
circunstancial, sino como un instrumento del cual echar
mano para las investigaciones sociales.

Investigación y tecnologías,
¿etnografía digital?
Bajo el contexto de la SARS-CoV-19 se popularizó el uso
del término “etnografía digital” entre las personas investi-
gadoras, sin embargo, en el proceso de las tecnologías di-
gitales como parte de las investigaciones sociales, surge la
duda respecto a la manera en que puede ser nombrado lo
que realizamos. Tal como apuntamos en las líneas anterio-
res, nos parece de suma importancia clarificar a qué nos re-
ferimos cuando hablamos de etnografía digital. Lo anterior
abona a que personas estudiantes e investigadoras puedan
posicionarse de forma más adecuada sobre los estudios de,
con y desde las herramientas tecnológicas e internet.
Uno de los puntos de partida que consideramos para
poder llegar a la claridad de la que hacemos mención es

232
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

considerar que la incorporación de las tecnologías a las di-


námicas cotidianas no cambia las situaciones o fenómenos
que están sucediendo. Se gesta alrededor de esta tecnología
un entramado de construcciones, apropiaciones y sentidos
que las personas generan, lo cual permite que se produzcan
cambios de consideración. Es decir, son las apropiaciones
que le damos a las tecnologías con lo que construimos nue-
vas formas de interacciones, intercambios y diálogos, sólo
por mencionar algunos.
En este sentido –y abonando también a las premisas de
las primeras líneas–, se complejiza la distinción de lo real y
lo virtual, en tanto que así como hay cosas que se hacen con
las tecnologías y el internet, también existen dinámicas que
suceden a partir de ello. En relación con esto:

Nuestro argumento sugiere que el agente de cambio


no es la tecnología en sí misma, sino los usos y la cons-
trucción de sentido alrededor de ella. Este es el punto
que Grint y Woolgar (1997) han rescatado [...]: existe
un espacio de estudio sobre las prácticas cotidianas
en torno a Internet, como medio para cuestionar las
asunciones inherentes a las predicciones de futuros ra-
dicalmente diferentes. (Hine, 2000, p. 14)

Bajo esa lógica, lo que sucede en relación con las tecno-


logías digitales, el internet y las metodologías de investiga-
ción social es en parte la adaptación de los métodos de larga
trayectoria a estos espacios. Por lo tanto, sería un desatino
considerar que cualquier herramienta metodológica o de
recolección de información y datos a través de los espacios
digitales se trata de una etnografía digital.
Es importante para nosotras abonar a la claridad sobre
la manera en la que estos espacios pueden ser entendidos y

233
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

utilizados en las investigaciones sociales. Es por ello por lo


que utilizamos las líneas siguientes para compartir la idea
de que los espacios digitales deben ser entendidos también
desde la manera en la cual están formando parte de la reco-
lección de información. En este sentido, reconocemos que
precisar en ello debe comenzar desde el planteamiento del
problema que nos interesa investigar.

Las metodologías son también una forma de pensar-


nos en nuestro rol como investigadores e investiga-
doras, ya que al mismo tiempo nos fuerzan a respon-
sabilizamos (o no) por las decisiones tomadas y por
el alcance y límite de nuestros métodos –de ahí que
las disposiciones metodológicas sean también éticas y
viceversa–. (Gómez Cruz, 2018, p. 83)

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de etnografía


digital? Tal como la antropología tradicional define el pro-
ceso etnográfico, como parte del acompañamiento y parti-
cipación directa de quien investiga con los grupos sociales
estudiados en largas temporalidades y actividades, con la
finalidad de conocer sus interacciones y significados para
más tarde generar una descripción e interpretación densa
de las dinámicas cotidianas, los contextos y cualquier otro
elemento social. La incorporación de las nociones digitales
requerirá del mismo camino de acompañamiento de quien
investiga.
En otras palabras, para poder aseverar que estamos
haciendo etnografía digital tendríamos que reconocer la
inserción de quien investiga en los espacios y dinámicas
digitales de grupos y comunidades específicas, con obser-
vaciones profundas y otras actividades que se realizarían en
una etnografía tradicional. No se trata del estudio de una

234
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

plataforma,4 o de acciones concretas dentro de éstas, sino


del acompañamiento de los sujetos que forman parte de
comunidades, aplicaciones, plataformas, entre otras, que
incluso pueden tener dinámicas e interacciones en más de
un espacio digital y de más de una manera. “El lugar de
estudio no es el objeto de estudio. Los antropólogos no
estudian aldeas (tribus, pueblos, vecindarios…); estudian
en aldeas. Uno puede estudiar diferentes cosas en diferen-
tes lugares, y en localidades confinadas se pueden estudiar
mejor algunas cosas” (Geertz, 1990, p. 33).
Aplicando esta premisa a los espacios digitales, tal como
se comentaba en las líneas anteriores, la etnografía digital
no corresponde exclusivamente a la aproximación de una
plataforma o red sociodigital (Facebook, Twitter, Insta-
gram, entre otras), ni al uso de herramientas digitales para
la investigación, o la relación entre las personas y las tecno-
logías; en la etnografía digital, el énfasis corresponde al es-
tudio reflexivo, múltiple y variado de las personas, sus apro-
piaciones, implicaciones culturales y toda dinámica que el
entramado digital permita, por lo cual debemos identificar
qué es lo que nos interesa conocer de quienes hacen uso de
ellas o enfocar la investigación en ese aspecto, puesto que
en la etnografía digital, lo digital no es lo principal.
Podríamos decir entonces, que la etnografía digital es
sólo una forma en la cual se puede obtener información so-
bre las personas que utilizan las tecnologías digitales y des-
de los espacios digitales. Sin embargo, no engloba todas las
dinámicas y actividades que como investigadores sociales
podemos realizar para, con y desde estos espacios. Por esta
razón es que insistimos en la claridad y los posicionamien-
tos firmes sobre lo que estamos investigando y la manera en
4. Facebook, Instagram, Twitter, etcétera.

235
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

la cual nos estamos aproximando a ello, sobre todo cuando


se trata de espacios digitales y su finalidad.
El uso de herramientas digitales es tan diverso y basto
como internet lo permite, a lo anterior sumamos la nece-
sidad de reconocer que cuanto mayor sea el grado de alfa-
betización digital que tenga quien investiga, mayor será el
provecho que podrá obtener del uso de estas herramientas.
En consecuencia, el reconocimiento de los contextos, no
sólo de lo que se estudia, sino de quienes investigan, tiene
una relevancia central en las investigaciones en contextos
digitales.
La diversidad y multiplicidad de elementos que devie-
nen de las apropiaciones de las personas que usan las tecno-
logías digitales ha llevado a la complejidad de la manera en
que éstas pueden ser estudiadas. Sumado a ello, es impor-
tante tener presente que las condiciones sociales que nos
acompañan en los espacios físicos, al mismo tiempo for-
man parte de los espacios digitales. Es decir, son elementos
como ser joven, mujer, persona que trabaja o con alguna
discapacidad, sólo por mencionar algunos ejemplos, como
parte de nuestra mediación con las tecnologías digitales y,
por lo tanto, componente de nuestras investigaciones.
Mencionamos lo anterior, ya que como investigadoras
sociales nos hemos enfrentado a la apremiante necesidad de
incorporar a las metodologías de análisis digital la perspec-
tiva no sólo de género, sino feminista, en tanto que muchas
de las condiciones sociales en los espacios físicos son repli-
cadas en estos espacios y apropiaciones digitales. No sólo
para abonar a los posicionamientos epistemológicos y aca-
démicos de las metodologías, sino también para fomentar
e incrementar la existencia todo tipo de espacios digitales
seguros para el uso social.

236
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

Anclajes desde el feminismo:


epistemología feminista
Si bien el feminismo se reconoce principalmente como una
serie de movimientos sociales con diversos momentos his-
tóricos, es, además, una teoría política y una forma alterna-
tiva de construir el conocimiento. Su principal caracterís-
tica es una postura crítica hacia los presupuestos tradicio-
nales sobre la objetividad (libre de valores y connotaciones
socioculturales), la racionalidad, el realismo y la verdad,
tomando como base el género. Sin embargo, no hay un
solo sentido epistemológico, por lo que cabría puntualizar
en que son una serie de epistemologías.
De forma general, se consideran por lo menos tres agru-
paciones epistemológicas feministas: el empirismo feminista,
la teoría del punto de vista y los feminismos posmodernos.
El empirismo feminista (Adán, 2006) resulta de un grupo de
investigadoras biólogas, médicas, etcétera, en el ámbito del
empirismo, que se orientan a mostrar los sesgos en la aplica-
ción del método científico, evidenciando los valores y la re-
producción del sexismo. El empirismo feminista deja intactos
muchos principios de la investigación científica tradicional
y la crítica sobre la forma incompleta en que se practica la
investigación científica, es decir, no va a las bases de la ciencia
tradicional (Harding, 1983; Adán, 2006).
Ahora bien, la teoría del punto de vista, como una pro-
puesta de la filósofa Sandra Harding (1983) reconoce cómo
el feminismo ha cuestionado a las epistemologías tradicio-
nales que de forma, intencional o no, excluyen sistemática-
mente la posibilidad de que las mujeres pueden ser agentes
de conocimiento. Al tener la ciencia una voz masculina ha
promovido la escritura de la historia sólo desde el punto
de vista masculino. Es, entonces, una propuesta alternativa

237
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

sobre el conocimiento que legitima a las mujeres como


agentes de conocimiento.
De acuerdo a Adán (2006), la filosofía de Harding trans-
grede la división entre ciencia y política, dado que pone en
el centro los problemas sociales y políticos de las mujeres.
La objetividad en Harding estaría determinada por los va-
lores y el consenso social, a manera de una función diferen-
cial en la cual se puede seleccionar entre marcos teóricos.
Esta selección, por lo tanto, estaría determinada por valores
en la cual la objetividad se define a partir de parámetros
ético-políticos anclados en la reflexividad sobre los valores
y las teorías feministas.
Ahora bien, la investigación desde el punto de vista fe-
minista considera a las experiencias de las mujeres como
un punto de partida para hacer afirmaciones sobre el co-
nocimiento, quizás, siguiendo a Harding (1987, 1993),
más completas o menos distorsionadas que las basadas úni-
camente en las experiencias de los hombres. Además, des-
de esta mirada se permitiría una posición más crítica con
respecto a la uniformidad de las mujeres, abriéndose a las
experiencias de las mujeres y no de la mujer.
Frente a la teoría e investigación del punto de vista femi-
nista, Donna Haraway (1983) realiza una serie de puntua-
lizaciones críticas sobre la visión de objetividad feminista
propuesta por Harding. Discute su noción de visión del
mundo más adecuada, rica y más completa, las prácticas de
dominación desiguales de privilegio y opresión analizadas
en el punto de vista feminista. La propuesta de Haraway
es la de conocimientos situados, encarnados, paradójicos y
críticos. Propone este tipo de conocimiento ante el rela-
tivismo extendido a través del construccionismo, como la

238
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

contraparte perfecta del totalitarismo en las ideologías de la


objetividad. En tanto:

[...] el relativismo y la totalización son ambos “trucos


divinos” que prometen, al mismo tiempo y en su to-
talidad, la visión desde todas las posiciones y desde
ningún lugar, mitos comunes en la retórica que rodea
a la Ciencia [...] es precisamente en la política y en
la epistemología de las perspectivas parciales donde
se encuentra la posibilidad de una búsqueda objetiva,
sostenida y racional […] quiero luchar por una doc-
trina y una práctica de la objetividad que favorezca
la contestación, la deconstrucción, la construcción
apasionada, las conexiones entrelazadas y que trate de
transformar los sistemas del conocimiento y las mane-
ras de mirar. (Haraway, 1983, p. 329)

Para Haraway, el conocimiento se construiría de forma


imperfecta, por lo que es capaz de unirse a otro, de ver jun-
to al otro, sin pretender ser el otro, a partir de la conexión
parcial. Por lo tanto, no hay forma de estar simultáneamen-
te en todas las posiciones estructuradas ya sea por el género,
la nación, la raza, la clase, a manera de una objetividad en-
carnada, validada en lo social a través de sujetos múltiples,
críticos. Es decir, el conocimiento está situado, pues la mi-
rada de quien observa siempre es cambiante dependiendo
de su posición social y de género (con sus elementos que se
ensamblan con éste).
Haraway desarrolla otro elemento importante, que dará
pie a la comprensión de la etnografía feminista, el pensa-
miento tentacular (2019). Esta propuesta propone la cone-
xión múltiple entre autores, ideas, enfoques. Esta metáfora
de los tentáculos invita a pensar en los vínculos posibles, las

239
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

rupturas, algo que ata y desata, que teje caminos, abiertos


y al mismo tiempo anudados. El pensamiento tentacular
nos permitirá centrarnos en una noción de etnografía femi-
nista a partir precisamente del ensamblaje, de los vínculos,
las articulaciones y sus posibilidades para la transformación
social.

Etnografía feminista: articulaciones


entre un método tradicional
y propuestas políticas
La etnografía contemporánea, como ya se puntualizó, tie-
ne marcadas diferencias con la etnografía de sus inicios, en
tanto sus alcances procedimientos e intenciones. Tradicio-
nalmente, la etnografía es un método complejo en el cual
hay una constante reflexividad y retroalimentación entre el
campo y la teoría, en términos también de la negociación,
el rapport y del análisis y la escritura de los hallazgos.
El inicio de la etnografía feminista (EF) se remonta a
inicios de la década de los setenta, cuando las feministas
de forma sistemática reflexionan la perspectiva androcén-
trica en la concepción y desarrollo de método. Una de sus
principales reflexiones se centra en la concepción de las
personas estudiadas como silenciosas e inactivas; además
de la falta de atención a las dinámicas del poder y de cómo
los métodos tradicionales han beneficiado y privilegiado a
quienes investigan y no a quienes se estudia de forma je-
rárquica, extractivista-explotativa (Buch & Staller, 2014).
Las EF, precisamente por su apuntalamiento político,
han abogado por incidir en la transformación social des-
de la lógica de la investigación activista feminista (Biglia,
2005). En la investigación vista como activismo, desde la

240
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

perspectiva de Biglia, representaría un compromiso para el


cambio social, en contra de las discriminaciones, el abuso
del poder y orientada a la resistencia y la agencia de las
personas. Toda vez que la división entre ciencia, la investi-
gación y la acción se diluye, al asumir la a-neutralidad, la
atención a las dinámicas del poder y los saberes colectivos.
La EF presenta tres elementos distintivos de otras for-
mas de hacer etnografía (Buch & Staller, 2014):
1. Se centra en las vidas de las mujeres, sus activida-
des, experiencia en condiciones diferenciadas por
el género.
2. Los métodos o formas de escritura informada ba-
sadas en las teorías y éticas y feministas.
3. Un análisis a partir de los elementos teoréticos fe-
ministas que permite abordar las articulaciones del
género con otras formas de poder y de diferencia.
Es entonces que la EF se refiere a la descripción orien-
tada teóricamente por un andamiaje conceptual feminista
desde la concepción de que las mujeres no sólo informan,
también son creadoras culturales y la atención a las catego-
rías sociales basadas en el género que promueven posiciones
diferenciadas desde una perspectiva multimetódica (Cas-
tañeda, 2010). La aproximación multimetódica permitiría
identificar la concurrencia de las diferentes dimensiones del
hecho etnográfico. Y además, de que los conocimientos de-
rivados de ésta propicien diálogos en relación a la igualdad,
la diferencia y la diversidad. En consecuencia, la EF se erige
con una fuerte oposición al positivismo prevaleciente en
la etnografía convencional y la oposición de los conceptos
androcéntricos base en las teorías.

241
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

Desde el punto de vista epistemológico, Castañeda


(2010), quien retoma a Harding con la teoría del punto de
vista, sitúa a la investigadora en el mismo plano que el ob-
jeto de estudio. Es decir, se abordaría en términos de las di-
ferencias de clase, etnia, edad, formación académica, mar-
cando una importante diferencia desde las dinámicas del
poder en las relaciones sociales. Lo cual se traduciría en la
búsqueda de un balance en las visiones de las investigadoras
y de quienes participan con ellas, al enfatizar los aspectos
subjetivos e intersubjetivos de la experiencia humana.
Lo que finalmente, en consonancia con la perspectiva de
conocimientos situados y pensamiento tentacular de Ha-
raway (1983; 2019), la EF sería una forma de conocimien-
to situado que se remite a cuerpos dotados de significación
que definen actos vitales cotidianos (Castañeda, 2010). Es
decir, ensambles semiótico-materiales que permiten unirse
en la solidaridad, en el diálogo, los vínculos y las articula-
ciones, los nuevos caminos.
Ahora bien, la ética feminista en la EF requiere de apro-
ximaciones éticas desde la recolección de los datos hasta el
reporte de los mismos, no sólo dentro de las lógicas propias
de la disciplina y los principios de no daño, sino desde una
visión anclada políticamente. Esto se refiere a la atención
de la objetividad y la a-neutralidad, pero sobre todo ¿cómo
escribir sobre las oprimidas sin convertirse en una de las
opresoras? (Buch & Staller, 2014).
Como comentamos al inicio de este capítulo, el desa-
rrollo tecnológico, las redes sociales y sus dinámicas, y re-
cientemente, el confinamiento por la pandemia de SARS-
CoV-19, de acuerdo a Castañeda (2010) han ampliado el
campo de trabajo etnográfico en lo relativo al ciberespacio,
las redes sociales, el mundo digital en general, y en particular

242
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

sobre los procesos en que participan los sujetos de género,


de los cuales distingue tres elementos fundamentales:
1. Lo usan hombres y mujeres.
2. Son campos de estudio en sí mismos.
3. Condensan la modernización de los modelos de
género contemporáneos.
Con base en estos elementos abordaremos a continua-
ción una noción posible de etnografía digital feminista.

Etnografía digital feminista: ¿una forma


de aproximación en la investigación
feminista en tiempos de crisis?
En el apartado anterior abordamos a la etnografía feminista
como una forma multimetódica y centrada en la transfor-
mación social. Ahora bien, frente a los cambios tecnoló-
gicos y las nuevas necesidades para seguir investigando en
contextos de crisis sanitaria, humanitaria o de movilidad
humana, ¿cómo puede articularse la etnografía digital con
los elementos de la etnografía feminista?, ¿para qué?
Castañeda (2010) nos dio algunas pistas al proponer
que en lo digital se condensan los cambios en los mode-
los de género contemporáneos, ¿sería esta una característica
suficiente para denominar a una etnografía digital como
feminista? Si lo revisamos cuidadosamente, podría ser que
no lo fuera, pues abordar el género desde el binarismo po-
dría ser un elemento de reproducción del sistema a través
de las definiciones institucionalizadas, mainstream sobre
el género que le restan poder analítico (Pujal & Amigot,
2010). Pues a decir de las autoras, el binarismo de género es
un dispositivo de poder social, corporal y subjetivo que se

243
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

articula con otros dispositivos. Entonces, además de obser-


var diferencias genéricas, las nuevas formas de construcción
del género, tendría que ver con las dinámicas de poder.
La etnografía digital, como ya lo hemos comentado,
aborda las dinámicas sociales, los usos y la construcción
de sentido en los espacios digitales. El rol de quien inves-
tiga implica largas temporalidades de actividad, a manera
de acompañamiento de quienes se insertan en las comuni-
dades en un espacio digital. En consecuencia, habría que
reflexionar desde la epistemología feminista el cómo inser-
tarse en estos espacios digitales atendiendo las dinámicas de
poder, la a-neutralidad y, sobre todo, a la orientación hacia
las resistencias y la agencia.
Una noción neoliberal de agencia se entiende más como
la autogestión de los sujetos, los cuales si se proponen algo
y se esfuerzan lo suficiente, lo logran. Desde los feminismos
se entendería de otra forma, la también filósofa feminista,
María Lugones, (2003) propone el término de subjetividad
activa. La entiende como un sentido mínimo de agencia de
quien se resiste a múltiples opresiones y cuya subjetividad
múltiple se reduce por medio de comprensiones hegemóni-
cas / comprensiones coloniales / comprensiones racistas-ge-
nerizadas, hasta llegar a que no haya agencia en absoluto.
Quienes resisten no son agentes en el sentido tradicional,
son sujetos activos, su potencial liberación depende de pos-
turas estratégicas/tácticas, de una socialidad alternativa y de
sus formas de resistencia y coalición ante diferentes formas
de opresión.
¿Cómo trasladar lo anterior a lo digital? Algunos elementos
en propuestas aún inacabadas de la etnografía digital femi-
nista en espacios patriarcales serían (Brudvig, 2021; Astudi-
llo-Mendoza, Figueroa-Quiroz, Cifuentes-Zunio, 2019):

244
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

1. Abordar las relaciones de poder patriarcal.


2. Las dinámicas de las relaciones.
3. Las asimetrías.
4. Las micropolíticas.
5. Potenciar las posibilidades de cambio, de la trans-
formación social y la resistencia .
6. La ética del cuidado.
7. La reciprocidad.
8. La representatividad y la ética de las representaciones.
En suma, la etnografía digital como práctica política
(Brudvig, 2021).

Conclusión
La etnografía digital feminista sería una propuesta política
de investigación. Puede entenderse como práctica investi-
gativa que implica la inserción de quien investiga desde una
perspectiva cuidadosa, que al mismo tiempo alcance a ver
las regularidades y que también pueda abordar las excepcio-
nes. Su potencialidad es evidentemente muy grande, sobre
todo, para abordar en lo digital movimientos sociales mix-
tos o sólo de mujeres, comunidades sobre diversos temas
sociales, espacios de esparcimiento, procesos migratorios,
entre muchos, teniendo como centro las relaciones de gé-
nero y de poder por razones de género, desde una ética del
cuidado y la representación.

Referencias
Adán, C. (2006). Feminismo y conocimiento. De la experiencia de
las mujeres al ciborg. Coruña: Editorial Espiral Maior.

245
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas

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246
Etnografía digital: algunos anclajes desde la investigación feminista

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tivo. Quaderns de Psicologia. International Journal of Psycholo-
gy, 12(2), 131–148.

247
Semblanza de autores

MÓNICA AYALA MIRA


Doctora en Psicología, feminista y terapeuta posmoderna.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1. Su
línea de investigación: Psicología social y género. Con los
temas: género y familia, construcción de masculinidades y
feminidades y violencia de género. Miembro de la Junta
Directiva del Instituto Mexicalense de la Mujer, Asesora del
Comité de Atención y Prevención de la Violencia de Géne-
ro de la Universidad Autónoma de Baja California, Cam-
pus Mexicali, coordinadora la Maestría en Psicología de la
Facultad de Ciencias Humanas de la misma universidad
en la cual es profesora-investigadora de tiempo completo.
[Link]

MARGARITA BARAJAS TINOCO


Investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales (IIS)
de la UABC e integrante del Cuerpo Académico en Es-
tudios Sociales. Las Líneas de investigación atendidas son
Estructuras Sociales y Procesos Laborales con temáticas en
Población, desarrollo, migración, trabajo, políticas de em-
pleo, servicios y sector terciario. Integrante de los Núcleos
Académicos Básicos de los programas de Doctorado En
Estudios Sociales del IIS y de la Maestría en Administra-
ción Pública de la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas
(FCSyP). [Link]

249
MARÍA CONCEPCIÓN CASTILLO RODRÍGUEZ
Maestrante en Derecho, con especialidad en Constitucio-
nal y Amparo por el Centro de Enseñanza Técnica y Supe-
rior, Campus Mexicali (CETYS Universidad) y Licenciada
en Derecho por Universidad de Tijuana CUT, Campus
Mexicali. Dentro de su experiencia electoral ha participa-
do en la organización de ocho procesos electorales locales
en Baja California. Desde 2001 ingresó al Instituto Esta-
tal Electoral de Baja California en donde ha desempeña-
do diversos cargos en las áreas de organización electoral,
educación cívica, participación ciudadana y capacitación
electoral. Ha participado en representación de ese orga-
nismo en los Consejos Municipales de Participación Ciu-
dadana de Mexicali, Tijuana y Ensenada. Actualmente es
Coordinadora de Participación Ciudadana de la función
ejecutiva del Servicio Profesional Electoral Nacional en el
Instituto Estatal Electoral de Baja California. [Link]
org/0009-0005-4761-7029.

RICARDO CARLOS ERNESTO GONZÁLEZ


Es doctor en Psicología Social por la Universidad Autó-
noma Metropolitana, maestro en Estudios Socioculturales
por la Universidad Autónoma de Baja California y licen-
ciado en Ciencias Sociales por la Universidad Autónoma
de la Ciudad de México. Profesor de tiempo completo
de la licenciatura en Sociología dentro de la Facultad de
Ciencias Humanas, Universidad Autónoma de Baja Ca-
lifornia. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores
con Nivel Candidato. Ha publicado diversos textos en re-
vistas y libros nacionales e internacionales. [Link]
org/0000-0001-7484-3842.

250
ÓSCAR ARMANDO ESPARZA DEL VILLAR
Obtuvo la licenciatura en psicología, la maestría en psico-
logía clínica y el doctorado en psicología de la salud en la
Universidad de Texas en El Paso (Estados Unidos). Profe-
sor-Investigador de tiempo completo, con perfil PRODEP,
en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez en los pro-
gramas de licenciatura, maestría y doctorado en psicología.
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores por parte
del CONACYT, nivel 1. Ganador del Premio Estatal de
Ciencia, Tecnología e Innovación 2021 en el área de Cien-
cias Sociales. Pertenece al cuerpo académico consolidado
UACJ 79 “Psicología Experimental y Clínica de la Salud” en
donde maneja las líneas de investigación de violencia, mi-
gración, fatalismo, y salud mental. Autor de 60 publicacio-
nes de distintos tipos en medios nacionales e internaciona-
les. Autor en 110 presentaciones en congresos nacionales e
internacionales. [Link]

IRMA A. GONZÁLEZ HERNÁNDEZ


Licenciada en Sociología, con maestría en Desarrollo Ur-
bano, ambos por la UABC, donde se ha desarrollado como
docente durante más de 30 años, participó como investi-
gadora en el Instituto de Ingeniería, es profesora de tiem-
po completo en la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas
donde ha desempeñado diversos cargos entre los que destaca
la subdirección, actualmente se desempeña como Coordi-
nadora de Tronco Común. Miembro del Cuerpo Académi-
co Estudios Sociales y Jurídicos, Derechos Humanos y Se-
guridad Pública. [Link]

251
ELSA DE JESÚS HERNÁNDEZ FUENTES
Doctora en planeación y desarrollo sustentable, Maestra
en estudios y proyectos sociales y Licenciada en Sociología
por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).
Profesora de tiempo completo en Facultad de Ciencias Hu-
manas de la (UABC) desde 2009, Supervisora del progra-
ma Peraj adopta un amigo-UABC (mentoría por acompa-
ñamiento) desde 2010. Cuenta con Perfil Programa para
el Desarrollo Profesional Docente (Prodep). Pertenencia al
Programa de Reconocimiento al Desempeño del Personal
Académico (Predepa). Pertenencia al sistema nacional de
investigadores (SNI) nivel 1. Miembro del Cuerpo Aca-
démico Estudios Sociales y Jurídicos, Derechos Huma-
nos y Seguridad Pública. Líneas de generación de cono-
cimiento: Factores de Riesgo y Violencia Social, Temas de
investigación: niñez, jóvenes y espacio público. Miembro
de la Red de Investigadores del Fenómeno Religioso en
México (RIFREM), desde mayo de 2013. [Link]
org/0000-0002-3602-8633.

YAIR CANDELARIO HERNÁNDEZ PEÑA


Es Doctor en Relaciones Transpacíficas por la Universidad
de Colima. Tiene una licenciatura en Relaciones Inter-
nacionales y cuenta con una maestría en Administración
Pública por la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de
la Universidad Autónoma de Baja California (UABC),
tiene una especialidad en Estudios de la Frontera Méxi-
co- Estados Unidos por El Colegio de la Frontera Norte
(El Colef ). Cuenta con estudios de actualización en De-
recho Internacional Público y Relaciones Internacionales
por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), es

252
docente y colaborador de proyectos en las licenciaturas de
Administración Pública y Relaciones Internacionales de
UABC. Sus líneas de investigación son cooperación in-
ternacional descentralizada, cooperación Sur-Sur, juven-
tudes y organizaciones de la sociedad civil. [Link]
org/0000-0002-6301-3058.

PRISCILA MONTAÑEZ ALVARADO


Doctorada en Psicología Clínica y de la Salud, por la Univer-
sidad Autónoma de Barcelona. Actualmente Coordinadora
de la Maestría en Psicología de la Universidad Autónoma de
Ciudad Juárez (UACJ), perteneciente al Programa Nacio-
nal de Programas de Calidad de CONACYT. Pertenecien-
te al Sistema Nacional de Investigadores como candidata.
Docente de la Maestría en Psicología y de la Licenciatura
en Psicología de la UACJ. Miembro del Cuerpo Académico
Consolidado “Psicología Experimental y de la Salud, 79, de
la UACJ. [Link]

JOSÉ A. MORENO MENA


Doctor en Ciencias Sociales Aplicadas por el Colegio de
la Frontera Norte. Maestro en Desarrollo Rural por la
Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco. Li-
cenciado en Sociología por la Universidad Autónoma de
Baja California. Fue investigador de tiempo completo en
el Instituto de Investigaciones Sociales de la UABC (1991-
2022). Actualmente se desempeña como investigador inde-
pendiente. Las líneas de interés son migraciones internacio-
nales, organizaciones civiles, políticas públicas, entre otras.
[Link]

253
EMMANUEL NÁJERA DE LEÓN
Doctor en Ciencias Antropológicas por la Universidad
Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa (UAM-I).
Profesor-Investigador de la Facultad de Ciencias Sociales
de la Universidad Autónoma de Chiapas (FCSUNACH).
Actualmente es titular de la Dirección para el Diálogo con
la Diversidad (DIADI) de la Secretaría para la Inclusión
Social y Diversidad Cultural (SISyDIC-UNACH). Miem-
bro académico del comité de vigilancia del Fondo para el
Bienestar y Avance de las Mujeres (FOBAM-2022) de la
Secretaría de Igualdad de Género (SEIGEN-Chiapas). Sus
áreas de interés son: antropología de las decisiones públicas;
evaluaciones cualitativas de políticas públicas; gobierno
abierto, gestión local y planeación; políticas (trans)territo-
riales y gestión de problemas regionales; agenda étnica y
multiculturalismo; gestión pública intercultural en Chia-
pas; gobiernos locales indígenas y la gestión del FISM-DF.
[Link]

GABRIELA NOLASCO PINEDA


Doctora en Planeación y Desarrollo Sostenible por la Uni-
versidad Autónoma de Baja California (UABC). Maestra
en Administración Pública por la UABC. Licenciada en
Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropoli-
tana. Profesora de asignatura a nivel licenciatura y posgrado
en la Facultad de Ciencias Sociales y Políticas, y en la Facul-
tad de Ciencias Administrativas de la UABC. Publicación
reciente: Nolasco, G., Niño, L. y Rivera, O. (2022). CO-
VID-19, brecha digital y adecuación metodológica: empo-
deramiento de mujeres en una colonia ladrillera. Ciencias

254
Sociales Revista Multidisciplinaria, 3(2), 22–43. https://
[Link]/0000-0002-0183-5208.

JAIME OLIVERA HERNÁNDEZ


Doctor y maestro en Estudios Socioculturales por el Insti-
tuto de Investigaciones Culturales – Museo (IIC-Museo)
de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC),
y licenciado en Sociología por la Universidad Autóno-
ma Metropolitana-Xochimilco (UAM-X), en la Ciudad
de México. Actualmente es miembro del Sistema Nacio-
nal de Investigadores (SNI) Nivel 1 y cuenta con el perfil
PRODEP. Es Profesor-Investigador de tiempo completo
y coordinador de la Licenciatura en Sociología de la Fa-
cultad de Ciencias Humanas de la UABC. Sus líneas de
investigación son narrativas de violencia y estudios socio-
culturales, y su trabajo está enfocado a la interpretación
de la violencia relacionada al tráfico de drogas ilegalizadas,
la violencia patriarcal, así como la ejercida en espacios de
reclusión, en el México Contemporáneo. [Link]
org/0000-0002-5615-0783.

MARINA DEL PILAR OLMEDA GARCÍA


Profesora-Investigadora de la Universidad Autónoma de
Baja California. Doctora en Educación Universidad. Ibe-
roamericana con mención honorifica. Doctorado de Dere-
cho Constitucional Universidad Castilla de la Mancha. Ha
impartido múltiples cursos del área jurídica y educativa a
nivel de Licenciatura y Posgrado, así como realizado impor-
tantes investigaciones jurídicas de aporte científico y perti-
nencia social. [Link]

255
SERGIO PACHECO GONZÁLEZ
Es Sociólogo por la Universidad Nacional Autónoma de
México, Maestro y Doctor en Ciencias Sociales por la Uni-
versidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). Profesor
Investigador de la UACJ. Es Miembro del Sistema Nacio-
nal de Investigadores Nivel 1 y Profesor Investigador con
Perfil PRODEP. Líder del Cuerpo Académico Consolida-
do UACJ-56 Globalización, Ciudadanía y Democracia,
miembro de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas
(AMECIP). [Link]

GRACIELA PAZ ALVARADO


Doctora en Comunicación Social, Universidad de la Ha-
bana. Máster en Comunicación, Universidad de la Ha-
bana. Profesor-Investigador de Tiempo Completo, Facul-
tad de Ciencias Humanas, UABC. Miembro del Cuerpo
Académico consolidado Procesos de Comunicación en
Instituciones y organizaciones sociales. Miembro del Sis-
tema Nacional de Investigadores (SNI). [Link]
org/0000-0003-0162-052X.

SERVANDO PINEDA JAIMES


Doctor en Investigación por El Colegio de Chihuahua.
Maestro en Ciencias Sociales Para el Diseño de Políticas
Públicas por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
(UACJ) y licenciado en Ciencias Políticas por la Universi-
dad Autónoma del Estado de México. Actualmente es Pro-
fesor-investigador del Departamento de Ciencias Sociales
de la UACJ y de la Revista De Política de la Asociación
Mexicana de Ciencia Política, del cual también forma parte

256
de su Junta Nacional Directiva. Integrante del Comité Edi-
torial de la Revista Cuadernos Fronterizos de la UACJ y
miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel I.
[Link]

ADRIANA DANIELA RIVAS LÓPEZ


Maestrante de Estudios Socioculturales en el Instituto
de Investigaciones Culturales - Museo de la Universidad
Autónoma de Baja California, licenciada en Ciencias So-
ciales por la Universidad Autónoma de la Ciudad de Mé-
xico. Ha participado en congresos nacionales e interna-
cional, así como trabajado en instituciones gubernamen-
tales para gobierno estatal de la CDMX. [Link]
org/0009-0008-0508-4641.

ÓSCAR BERNARDO RIVERA GARCÍA


Doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de Sonora,
Maestría en Ciencias Sociales con especialidad en Desarro-
llo Municipal por El Colegio Mexiquense A. C y licenciado
en Sociología por la Universidad Autónoma del Estado de
México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
desde 2017, perfil deseable PRODEP 2022-2025. Actual-
mente profesor investigador en el Instituto de Investigacio-
nes Sociales de la Universidad Autónoma de Baja Califor-
nia, así como profesor de asignatura a nivel licenciatura y
posgrado en universidades públicas y privadas. Líneas de
investigación: migración internacional, grupos en situación
de vulnerabilidad y representaciones culturales. [Link]
[Link]/0000-0003-1557-3170.

257
ANA VALERIA RODRÍGUEZ BARRIENTOS
Doctorante en estudios Socioculturales en el Instituto de
Investigaciones Culturales de la Universidad Autónoma de
Baja California. Maestra en Psicología Social y Socióloga
por la Universidad Autónoma Metropolitana - Iztapalapa.
Gamer y feminista investigando desde esta perspectiva a
las culturas juveniles en los espacios sociodigitales, especial-
mente el entramado de los videojuegos. Ponente y tallerista
en distintos espacios académicos nacionales e internaciona-
les. Tiene una estancia en el Centro de Excelencia en Estu-
dios sobre la cultura del Juego en la Universidad de Tampe-
re en Finlandia. [Link]

JESÚS ALBERTO RODRÍGUEZ ALONSO


Doctorado en Ciencia Política y de la Administración:
Pensar y Gobernar las Sociedades Complejas. Universidad
Autónoma de Barcelona Profesor de tiempo completo en
la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Ex-Presiden-
te de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas (AME-
CIP) (2016-2018) Miembro del Comité Ejecutivo de la
Asociación Latinoamericana de Ciencia Política (ALACIP)
Miembro de la Red de Investigación sobre Mujeres en la
Política Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Algunos temas de Investigación Participación de las mu-
jeres en los espacios de representación política. La militan-
cia y la calidad de la democracia interna de los partidos
políticos: El caso del PAN Chihuahuense. [Link]
org/0000-0003-4108-0935.

258
CARLOS IGNACIO RODRÍGUEZ RAMOS
Licenciatura en Sociología (UABC) Titulado Mérito Esco-
lar. Maestría en Educación (UABC) Titulado Mérito Es-
colar. Doctorado en Ciencias de la Educación (Universi-
dad Iberoamericana) Titulado Mérito Escolar. Experiencia
académica: Docente de asignatura en la Facultad de Cien-
cias Humanas, Universidad Autónoma de Baja California
(2005 a la fecha). Docente en el Sistema Educativo Estatal
Baja California. [Link]

AGUSTÍN SÁNDEZ PÉREZ


Doctor en Ciencias Sociales Aplicadas por el Colegio de
la Frontera Norte. Maestro en economía por el Centro de
Investigación y Docencia Económica. Licenciado en Eco-
nomía por la Universidad Autónoma Metropolitana-Azca-
potzalco. Fue investigador de tiempo completo en el Insti-
tuto de Investigaciones Sociales de la UABC (1985-2020).
Actualmente funge como coordinador general del Comité
de Planeación para el Desarrollo Municipal de Mexicali
(2019-2023). Las líneas de interés son Estructura y dinámi-
ca del sector manufacturero; Procesos de industrialización
en Baja California; Distribución de bienes básicos; Patro-
nes de consumo; Configuración urbana del consumo eléc-
trico entre otros. [Link]

ESTELA SALOMÉ SOLÍS GUTIÉRREZ


Doctora en Ciencias Humanas, Especialidad en Estudio
de las Tradiciones, por el Colegio de Michoacán. Actual-
mente Coordinadora de la Maestría en Proyectos Socia-
les. Coordinadora de la licenciatura en Comunicación.

259
Profesor-Investigador de Tiempo Completo, Facultad de
Ciencias Humanas, UABC. Miembro del Cuerpo Acadé-
mico Estudios Sociales, Culturales e Históricos. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). [Link]
[Link]/0000-0002-4380-1102.

YAZMIN VARGAS GUTIÉRREZ


Doctora en Proyectos, Centro Panamericano de Estudios
Superiores, Máster en Comunicación, Universidad de la
Habana. Profesor-Investigador de Tiempo Completo, Fa-
cultad de Ciencias Humanas, UABC. Miembro del Cuer-
po Académico Procesos de Comunicación en Instituciones
y organizaciones sociales. Actualmente Coordinadora de
Extensión y Vinculación de la facultad de Ciencias Hu-
manas. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores
(SNI). [Link]

ELSA DEL CARMEN VILLEGAS MORÁN


Doctora en Comunicación Social, Universidad de la Haba-
na, Máster en Comunicación, Universidad de la Habana.
Actualmente encargada de Acreditación y Aseguramiento
de Calidad Educativa. Profesor-Investigador de Tiempo
Completo, Facultad de Ciencias Humanas, UABC. Líder
del Cuerpo Académico consolidado Procesos de Comuni-
cación en Instituciones y organizaciones sociales. Miembro
del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). https//orcid.
org/0000-0001-9789-890X.

260
ELVIA ORALIA VILLEGAS OLIVAR
Doctora en Planeación y Desarrollo Sustentable, Maestra
en Ciencias Sociales Aplicadas y Licenciada en Administra-
ción Pública y Ciencias Políticas. Desde 2003 es investiga-
dora de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales de la Universidad Autónoma de Baja California.
Integrante del Cuerpo Académico Políticas Públicas y Vul-
nerabilidad Social. Líneas de investigación: pobreza, cali-
dad de vida, capital social, gestión y sustentabilidad social.
[Link]

261
Índice

Prólogo
Introducción
Experiencias de investigación social en
el tiempo-espacio de la pandemia
Sergio Pacheco González
Jesús Alberto Rodríguez Alonso
Servando Pineda Jaimes
Expresiones religiosas digitales: una
aproximación metodológica
Elsa de Jesús Hernández Fuentes
Irma Alicia González Hernández
Carlos Ignacio Rodríguez Ramos
Google Trends como herramienta para la investigación
Elsa del Carmen Villegas Morán
Yazmín Vargas Gutiérrez
Estela Salomé Solís Gutiérrez
Graciela Paz Alvarado
Metodologías digitales en las ciencias jurídicas
Marina del Pilar Olmeda García
Reflexión crítica del uso de las técnicas y
herramientas digitales en la investigación social
Ricardo Carlos Ernesto González
Jaime Olivera Hernández
Adriana Daniela Rivas López

263
Estrategias de afrontamiento de estudiantes y docentes en
la educación virtual ante la pandemia del COVID-19
Óscar Armando Esparza del Villar
Servando Pineda Jaimes
Priscila Montañez Alvarado
Encuesta Participación Ciudadana de Jóvenes:
su aplicación en tiempos de COVID-19
Elvia Oralia Villegas Olivar
Margarita Barajas Tinoco
María Concepción Castillo Rodríguez
Agustín Sández Pérez
José A. Moreno Mena
Proceso de empoderamiento digital de mujeres ladrilleras
en El Colorado Uno, Mexicali, Baja California
Gabriela Nolasco Pineda
Óscar Bernardo Rivera García
Etnografía digital: algunos anclajes
desde la investigación feminista
Ana Valeria Rodríguez Barrientos
Mónica Ayala-Mira
Semblanza de autores

264
Metodologías digitales en las ciencias sociales.
Innovaciones prácticas, se realizó en agosto
de 2023, en los talleres de Editorial Arti-
ficios, Perú 451, Col. Cuauhtémoc Sur,
Mexicali, Baja California, C.P. 21200.
La obra Metodologías digitales en las
ciencias sociales. Innovaciones prácti-
cas es el resultado de esfuerzos de
reflexión colectiva sobre el tema, por
parte de académicas y académicos de
la Universidad Autónoma de Baja
California (UABC) y de la Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). En
esta obra se comparten experiencias
empíricas, además de preocupaciones
teóricas, que ponen énfasis en el
análisis sobre el uso de herramientas
digitales para implementar nuevas
técnicas de investigación en el área de
las ciencias sociales.

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