Carbono en Suelos de Bosques Amazónicos
Carbono en Suelos de Bosques Amazónicos
LA MOLINA
Facultad de Ciencias Forestales
Lima- Perú
2011
ACTA DE SUSTENTACIÓN DE TESIS
Los Miembros del Jurado que suscriben, reunidos para calificar la sustentación del Trabajo de
Tesis, presentado por la ex-alumna de la Facultad de Ciencias Forestales, Bach. MIRJANA
ALICE PORLLES ARTEAGA, intitulado ''FLUJO Y STOCK DE CARBONO DE
SUELOS EN TRES TIPOS DE BOSQUE DE LA AMAZONIA PERUANA JENARO
HERRERA- LORETO".
con el calificativo de
···r;;i.'v~ct~~·Manüei''BlliTeiia'AiTüyo············
Presidente
...........n~."Jclf~·ce"sáf"Aieg¡:e·oríiiüeia:· .. ·······
Patrocinador
ii
RESUMEN
El presente estudio se desarrolló en los bosques del Centro de Investigaciones Jenaro Herrera
del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) ubicado en la localidad de
Jenaro Herrera- Requena- Loreto.
Se analizó la variabilidad temporal del flujo de C02 y se determinó la relación entre el flujo de
C02 con la temperatura promedio mensual y precipitación mensual. Adicionalmente se
determinó la relación general entre el flujo de C02, la temperatura y humedad del suelo.
En base a las mediciones realizadas se estima que la promedio de Respiración del Suelo (Flujo
de C02) en los bosques tropicales evaluados es de 0,220 g C02.m-2·hr-1 (19,26t C02 ha- 1 año- 1),
0,167 g [Link]- 1 (14,62 t C02 ha- 1 año- 1) y 0,149 g [Link]- 1 (13,04 t C02 ha- 1 año-1)
en "Plantación", "Terraza alta" y ''Varillal", respectivamente.
1
Plantación en Llanura en adelante Plantación
2
Bosque Natural en Llanura en adelante Terraza Alta.
3
Bosque tipo Varillal de Altura en adelante Varillal.
V
320,26 tC ha- 1• Por otro lado se detenninó 64,08 tC ha- 1 y 82,42 tC ha- 1 en "Plantación" y
"Terraza Alta", respectivamente.
Palabras claves: Carbono, respiración del suelo, suelos forestales, varillal, plantación
vi
ÍNDICE
Página
DEDICATORIA ................................................................................................................................................. III
AGRADECIMIENTOS........................................................................................................................................ IV
RESUMEN ........................................................................................................................................................ V
ÍNDICE ...........................................................................................................................................................VIl
LISTA DE CUADROS......................................................................................................................................... IX
LISTA DE FIGURAS............................................................................................................................................ X
1. INTRODUCCIÓN ...................................................................................................................................... 1
2. OBJETIVOS ............................................................................................................................................. 3
6. CONCLUSIONES .....................................................................................................................................49
7. RECOMENDACIONES .............................................................................................................................S1
ANEXOS .........................................................................................................................................................S9
vii
BASE DE DATOS ..............................................................................................................................................66
ANÁUSIS DE SUELOS ........................................................................................................................................90
DATOS METEREOLOGICOS ..................................................................................................................................92
viii
Lista de cuadros
Página
CUADRO 3 NUMERO DE MUESTRAS TOMADAS EN CADA TIPO DE BOSQUE PARA DETERMINAR CONTENIDO DE
CARBON0 ............................................................................................................................................... 32
CUADRO 5 FLUJO DE CARBONO, TEMPERATURA Y HUMEDAD DEL SUELO EN LOS BOSQUES EVALUADOS .............. 33
CUADRO 6 lNTERVALO DE CONFIANZA DEL FLUJO DE CARBONO EN LO BOSQUES DEL ESTUDI0 ........................... 35
CUADRO 8 TEMPERATURA Y HUMEDAD MENSUAL DEL SUELO POR TIPO DE BOSQUE.......................................... .40
1
CUADRO 12 CONTENIDO DE CARBONO POR TIPO DE BOSQUE (TC HA- ) ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• .45
ix
Lista de figuras
Página
FIGURA 1 CICID DE COz (FuENTE: HITP :/!ECOWGIA2009. WORDPRESS. coMI) ... ........................................................ 5
FIGURA 3 ANAUZADOR DE GASES lNFRAROJOS, PP- SYSTEMS (FUENTE: WWW. PPSYSTEMS. COM) ...... ......................... 15
FIGURA 6 UBICACIÓN DE LAS PARCELAS EXPERIMENTALES DEL CENTRO DE INVESTIGACIÓN DE JENARO HERRERA ...... 22
FIGURA 7 PARCELAS PERMANEN1ES DE LA RED AMAzóNICA DE INvENTARIO FORESTALES. (FUENTE: RAJNFOR, 2009) ........ 24
FIGURA14 CAMPANADEMEDICIÓNENMEDIODESOTOBOSQUE......................................................................... 36
FIGURA 18 V ARIACIÓN TEMPORAL DE LA HUMEDAD DEL SUELO Y TENDENCIA EN RELACIÓN A LA (A) PRECIPITACIÓN Y
FIGURA19 V ARIACIÓN TEMPORAL DEL FLUJO DE COz DE LOS BOSQUES DEL ESTUDIO ........................................... 42
FIGURA20 V ARIACIÓN TEMPORAL DEL FLUJO DE COz Y TEMPERATURA DEL AMBIENTE ....................................... 44
FIGURA23 (A) CONTENIDO DE CARBONO Y (B) DISTRIBUCIÓN VERTICAL DE CARBONO DEL SUELO- PLANTACIÓN ...... 46
FIGURA24 (A) CONTENIDO DE CARBONO Y (B) DISTRIBUCIÓN VERTICAL DE CARBONO DEL SUELO- TERRAZAALTA.47
FIGURA25 (A) CONTENIDO DE CARBONO Y (B) DISTRIBUCIÓN VERTICAL DE CARBONO DEL SUELO- V ARILLAL ......... 47
FIGURA26 MUESTRAS DE SUELO ENTRE 30-60 CM DE PROFUNDIDAD TERRAZA ALTA (A) Y V ARILLAL (B) .............. .48
X
l. INTRODUCCIÓN
Es por ello que las instituciones y países a nivel mundial se han puesto de acuerdo para mitigar
o disminuir este problema global. Desde la Conferencia de Estocolmo en 1972, seguido de la
formación del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) en 1988, Protocolo de
Kyoto en 1998 hasta la última Conferencia de Miembros de las Naciones Unidas en la
Convención sobre el Cambio Climático (UNFCCC) en Diciembre del2009. En el protocolo de
Kyoto se propuso como objetivo mundial, y sobre todo de los países más desarrollados y los
que emiten mayor cantidad de contaminantes, reducir en al menos 5,2% de estas emisiones de
gases invernaderos globales, donde se encuentra incluido el C02 (GOFC-GOLD, 2009; OMM
y PNUMA, 2005).
Los objetivos de esta cooperación son el entender y predecir cómo los diferentes bosques
Amazónicos responden a un cambio climático, así como, entender los patrones espaciales y
temporales de la dinámica y biomasa en relación con el clima y el suelo.
Respecto a los suelos es preciso referir que son uno de los más grandes almacenes de carbono
del planeta, tres veces más carbono almacenado que la biomasa (FA0,2002). Por tal es
importante desarrollar estudios de investigación que permitan conocer la dinámica de C(h
dentro de estos. La cuantificación de la dinámica del carbono (Stock y flujo) en el suelo, tiene
una gran valía ya que permitirá determinar si los suelos están funcionando como sumideros o
emisores de co2.
2
2. OBJETIVOS
Detenninar el Flujo y Stock de carbono de los suelos en tres (03) tipos de bosque de la
Amazonia Peruana.
Cuantificar el C02 emitido por el suelo a través de la respiración total en tres (03) tipos de
bosque.
Cuantificar el almacén de carbono en el suelo de tres (03) tipos de bosque a tres (03) diferentes
profundidades.
3. REVISIÓN DE liTERATURA
El ciclo del carbono, que es el movimiento global del carbono entre el ambiente abiótico y los
organismos, es la suma de los flujos de cuatro importantes depósitos: reservas de carbón
orgánico, la atmósfera, los océanos y la biosfera terrestre (Oviedo, 2007).
Odum (1986) refiere que los ciclos de C02 y del agua son los ciclos biogeoquímicos de mayor
importancia para la humanidad. Ambos se caracterizan por tener pozas muy activas, que son
vulnerables a las perturbaciones artificiales, lo que a su vez puede modificar las condiciones
meteorológicas y climáticas.
Todos los seres vivos, a excepción de algunas bacterias, respiran, inhalan oxígeno necesario
para su metabolismo y exhalan dióxido de carbono. Todo este dióxido de carbono podría
acumularse en la atmósfera si no fuera porque los seres fotosintéticos (todas las plantas, las
algas y algunas bacterias) inhalan dióxido de carbono para extraer el carbono y fabricar su
alimento. Pero además, exhalan oxígeno, reponiendo así el oxígeno consumido en la
respiración heterótrofa A grandes rasgos, es mayor el desprendimiento de dióxido de carbono
en la respiración que su consumo en la fotosíntesis. Esto podría llevar al desequilibrio y
producir una acumulación progresiva de dióxido de carbono en la atmósfera. Pero para evitar
este desequilibrio entra en juego un segundo factor de relevancia: la solubilidad del dióxido de
carbono en agua (Foley, 2005).
4
Las concentraciones de C02 en la atmósfera son afectadas principalmente por dos procesos
antropogénicos: emisión de C02 por el consumo de combustible fósil, y por cambios en el uso
del suelo, agricultura migratoria. La concentración atmosférica de C02 se ha incrementado de
280 ppm a 350 ppm en los pasados 250 años y algunas proyecciones indican que para el año
2100 la concentración podría alcanzar 630 ppm (Montoya et al., 1995).
La intensificación del efecto invernadero en las últimas décadas, como consecuencia de los
niveles más elevados de los gases de efecto invernadero (GEl); han limitado la capacidad
re generativa de la atmósfera para eliminar el dióxido de carbono (A versano y Temperini,
2006).
5
3.2 STOCK Y FLUJO DE CARBONO
Honorio y Baker (2009) defmen como stock a todo aquello que se encuentra almacenado en los
componentes del bosque y a los flujos como todos aquellos procesos que afectan el stock. Por
ejemplo, cuando se cuantifica el stock de un bosque, se muestrea: la biomasa viva almacenada
en las hojas, las ramas, el fuste y las raíces; la necromasa almacenada en la hojarasca y la
madera muerta; y el carbono en el suelo. Cuando se cuantifican los flujos del bosque se
considera la variable tiempo y se muestrea: la productividad que es un resultado de la
diferencia entre la fotosíntesis y la respiración expresada en el crecimiento del fuste,
producción de ramas, producción de hojas, y producción de raíces; la mortalidad de troncos,
ramas, hojas y raíces; y la descomposición de la madera y de la hojarasca causada por los
organismos degradadores.
El flujo se puede descomponer en: flujo debido a la actividad fotosintética que fija el C(h
atmosférico y flujo debido a la respiración que libera C02 a la atmósfera. La respiración del
ecosistema se compone de la respiración de la cobertera foliar, del tejido leñoso y de las raíces
de los árboles (respiración autotrófica del suelo) así como de la respiración de los
microorganismos del suelo (respiración heterotrófica del suelo) (Oviedo, 2007).
Durante el tiempo en que el C(h se encuentra constituyendo alguna estructura del árbol o se
encuentra de manera permanente y hasta que es enviado nuevamente a la atmósfera, se
considera almacenado. En el momento de su liberación (ya sea por la descomposición de la
materia orgánica y/o por la quema de la biomasa) el C(h fluye para regresar al ciclo del
carbono (Benjamín, 1999).
1 1 1
La unidad en que se expresa la biomasa es t ha- y el flujo en t ha- año- y además se considera
que el 50% de la biomasa seca es carbono (Metcalfe et al., 2009).
6
STOCK: FLUJOS:
Fotosíntesis Respiración
Mortalidad
CH 4
Fuste
co2 co2
-----r ---
1
l+
1 1
l _ - - - - - - - - - - - - - - - - - - -A~- J
Figura 2 Stock y Flujo de Carbono (Fuente: RAINFOR, 2007)
Lal (2001, mencionado por Uriarte, 2003) alude que el reservorio de carbono del suelo es muy
diferente en unas regiones y otras. En las zonas áridas, el carbono contenido en el primer metro
de suelo es de unas 30 toneladas/hectárea, y es de unas 800 toneladas/hectáreas en las turberas
de las latitudes altas. Determinando que el contenido promedio fluctúa entre las 50 y las 150
toneladas/hectárea.
Raich (1998) y Lal (2001), mencionado por Uriarte (2003) refieren que la cantidad de carbono
presente varía entre los tipos de bosque y en respuesta de los diferentes factores ambientales.
Benjamin (1999) refiere que el carbono contenido en las capas que conforman el suelo forestal
se origina por la fragmentación de la roca madre meteorizada por el establecimiento de un
organismo vegetal que con el tiempo forma capas por acumulación de materiales. Al irse
acumulando éstas y compactando, almacenan una cierta cantidad de carbono, misma que
aumentará por la continuidad del proceso de formación del suelo.
7
Las existencias de carbono orgánico presente en los suelos naturales representan un balance
dinámico entre la absorción de material vegetal muerto y la pérdida por descomposición
(mineralización). En condiciones aeróbicas del suelo, gran parte del carbono que ingresa al
mismo es lábil y sola una pequeña fracción (1 %) del que ingresa (55 Pg año- 1) se acumula en la
fracción húmica estable (0,4 Pg año- 1) (FAO, 2002).
Aragao et al. (2009) menciona que en base a 104 parcelas de evaluación en la Amazonia,
establecidas por RAINFOR (Red Amazónica de Inventarios Forestales), se ha encontrado que
entre los suelos con menor productividad se encuentran los Oxisoles (Sistema de Clasificación
USDA) y entre los suelos con mayor productividad en suelos fértiles aluviales y en Inceptisol
(Sistema de Clasificación USDA), estos últimos ya que al ser más fértiles permiten un mejor y
mayor crecimiento de biomasa (sobre y bajo el suelo) de especies de baja densidad, lo que a su
vez influye en la captura de C(h.
Los contenidos de carbono en el suelo dependen de los principales factores a largo plazo
relacionados con la formación del suelo pero pueden ser fuertemente modificados, degradados
o mejorados, por los cambios en el uso y el manejo de la tierra. Los ecosistemas forestales
contienen más carbono por unidad de superficie que cualquier otro tipo de uso de la tierra y sus
suelos, que contienen cerca del40 por ciento del total del carbono, son de importancia primaria
cuando se considera el manejo de los bosques (FAO, 2002).
Raich y Schlesinger (1992) refieren que el C02 del suelo es producido por raíces, organismos
del suelo y en una pequeña porción por la oxidación química de los materiales contenedores de
carbono.
8
Los mismos autores definen como flujo de C(h del suelo al C02 emitido por la respiración del
suelo. La respiración del suelo puede ser variadamente definido, Anderson (1982) define como
respiración del suelo a la captura de 0 2 o la emisión de C02 por las entidades vivientes
metabolizantes del suelo. Oviedo (2007) refiere que el flujo de C02 de suelo o la cantidad de
dióxido de carbono que se intercambia entre la atmósfera y el suelo puedo ser medido por
unidad de superficie y por unidad de tiempo.
Los menores índices de respiración del suelo ocurren en los más fríos y secos ecosistemas
(Tundras y Desiertos), y los más altos índices ocurren en los bosques húmedos tropicales donde
la temperatura y la humedad disponible son altas en todo el año. Concluyen entonces que la
temperatura del aire es el mejor predictor de la respiración del suelo, pero la inclusión de la
variable precipitación incrementa el poder predictivo (Raich y Schlesinger, 1992).
Según Moreira y Siqueira (2002, citado por Krebs, 2003), la respiración es uno de los
parámetros más antiguos para cuantificar la actividad microbiana Ella representa la oxidación
de la materia orgánica hasta la formación del C(h por organismos aeróbicos del suelo, que por
lo tanto utilizan 0 2como aceptor final de electrones, hasta el C(h.
Según Raich y Schlesinger (1992) el flujo de carbono en el suelo define el grado o índice de
dinamismo del compuesto dentro del ciclo en el suelo, además mencionan que la respiración
del suelo está definida como la producción total de C02 en suelo intacto proveniente de la
respiración de organismos del suelo, raíces y micorrizas.
Los autores antes mencionados realizaron uno de los primeros estudios de flujo de C02 del
suelo e investigaron la influencia de la temperatura, precipitación y vegetación en el flujo de
C02. Los mismos autores mencionan que el flujo global de C02 de los suelos se estima en 68
±4 PgC año- 1 basado en extrapolaciones de diversas áreas secas, semi secas y regiones
tropicales. Determinando además que existe relación del flujo de C(h con la temperatura y
humedad.
Hanson et al. (2000, mencionado por Metcalfe et al, 2007) refiere que Rsom incluye el C(h
derivado de la descomposición microbiana del tejido fino y exudados de la raíz, además de la
contribución de las micorrizas. Estas diferentes fuentes de C02 del suelo pueden responder al
cambio ambiental en diferentes formas, se estima que el componente autotrófico contribuye en
un rango de 12-93%, dependiendo del ecosistema estudiado y el método de estimación.
Rl y Rsom están directamente manejados por la actividad microbiana, el cual está fuertemente
afectado por la temperatura y humedad disponible. Rr es también en parte un producto del nivel
de actividad metabólica dentro de las raíces finas y es afectado por la temperatura del suelo,
disponibilidad de agua, fuente de Nitrógeno y fuente de fotosíntesis sobre el suelo.
Parkin y Robinson (1992), mencionados por Quemada y Menacho (1999), refieren que las
medidas de respiración del suelo tomadas en condiciones de campo presentan alta variabilidad
y que producen distribuciones asimétricas lo cual afecta negativamente a la capacidad de los
análisis estadísticos para detectar diferencias entre tratamientos.
Aragao et al (2009) recomienda que las poblaciones con distribución anormal deberán asumir
distribución normal si y sólo si al transformarlos estadísticamente cumplan con la condición de
normalidad, el procesamiento después de las pruebas de normalidad deberán ser las misma que
las poblaciones normales.
Aragao et al. (2009) determinaron que el menor flujo de carbono se presenta en los bosques de
arena con un promedio de 9,3±1,3 t co2 ha-1 año-\ mientras que los bosques primarios
presentan un flujo de C(h promedio de 17,0±1,4 t C(h ha- 1 año- 1•
10
3.5 IMPORTANCIA AMBIENTAL DE LOS SUELOS
El suelo constituye un sistema abierto, con entradas de tipo atmosféricas y salidas que pueden
ser superficiales, en forma de escurrimiento y erosión. Por otro lado, en el cuerpo mismo del
suelo se producen una serie de transformaciones que involucran la presencia de
microorganismos, agua, raíces, intercambio de gases, descomposición y neoformaciones, entre
muchos otros procesos (lNE- SEMARNAT, 2007). Bashkin y Binkley (1998) refieren que los
bosques en general tienen una mayor influencia en las condiciones del suelo que la mayoría de
los otros tipos de ecosistemas de plantas.
La función más conocida es la de soporte y suministro de nutrientes a las plantas. De ahí que la
degradación del suelo esté considerada como el mayor problema ambiental que amenaza la
producción mundial de alimentos y una de las principales amenazas para el desarrollo
sostenible de los terrenos agrícolas (OMM y PNUMA, 2005). No obstante, el suelo cumple con
otras funciones igualmente trascendentes, como la de constituir un medio filtrante que permite
la recarga de los acuíferos, influyendo también en la calidad del agua (Llerena, 2005).
El suelo funciona también como hábitat para una miríada de organismos, desde células
microscópicas a pequeños mamíferos y reptiles, manteniendo una amplia biodiversidad (lNE-
SEMARNAT, 2007).
El estudio de los suelos presenta alta variabilidad , según Álvarez y Soini (2000) los suelos de
tierra firme en particular, como resultado de millones de años de orogenia andina, de
perturbaciones fluviales y por los factores climáticos, presentan grandes variaciones espaciales
en las características del suelo, particularmente en textura, edad, origen, contenido de nutrientes
y estado de meteorización.
11
3.6 FACTORES INFLUYENTES EN LA DINÁMICA DEL C02 DEL SUELO
El índice al cual el C(h se mueve del suelo a la atmosfera es controlado por el índice de
producción en el suelo, la gradiente de concentración entre el suelo y la atmósfera, velocidad
del viento, temperatura del aire y propiedades del suelo como tamaños de poros y textura
(Raich y Schlesinger, 1992).
Según Raich (1998), la respiración del suelo esta relacionada con la textura del suelo. El autor
en mención determinó que la respiración del suelo decrece al disminuir el contenido de arcilla.
Sin embargo Aragao et al (2009) determinaron que no existe diferencias significativas en la
producción de biomasa de raíces en suelos arcillosos y arenosos, es decir que la respiración
autótrofa (raíces) se mantendrá casi constante.
Aproximadamente el37% de carbono se encuentra en latitudes bajas (0° a 25° lat.), 14% en las
medias (25° a 50° lat.) y 49% en las altas (500 a 75~at.). Los biomas boreales circumpolares
tienen una cobertura de 2x109 ha en el hemisferio norte, y contienen 800 PgC en reservas de
carbono contenido en la biomasa, detritus, suelo y turba En los ecosistemas forestales boreales,
la biomasa, el detritus, la turba (con 419 PgC) y el suelo (con 290 PgC) contienen en su
totalidad 709 PgC, mientras que los bosques tropicales almacenan en la vegetación y el suelo
159 PgC y 216 PgC, respectivamente, para un total de 375 PgC. (Benjarnin, 1999)
12
3.6.2 HUMEDAD DEL SUELO
Según Anderson (1982) existen cuatro tipos importantes de humedad y por lo tanto pueden
existir cuatro condiciones de intercambio de gas:
Bien drenado bien y húmedo, con una gran cantidad de poros del suelo llenos de
aire.
O haber sido inundados recientemente por períodos largos, y tiene así pocos poros
llenos gas.
Los suelos inundados, en la mayor parte de las veces, serán anaerobios, y la respiración en
éstos será confmada sobre todo a las bacterias y levaduras, aunque en algunas situaciones la
respiración de la raíz también ocurrirá. Debe ser observado que con las plantas adaptadas para
sobrevivir en las situaciones inundadas (Hidrofitas), el intercambio de gas en los alrededores de
la raíz puede ser tal que las regiones de la rizosfera existen en condiciones semiaeróbicas o
totalmente aeróbicas (Anderson, 1982).
En suelos húmedos secos o bien drenados, las respiraciones serán principalmente aerobias e
implicarán intercambios libres del eh y del co2 por la microflora, la microfauna, el
macrofauna, y las raíces de la planta. Sin embargo, en los suelos húmedos, al menos una
mínima contribución en la producción de C02 se debe a los micro hábitats. El grado de esta
contribución dependerá de la estructura del suelo y de su contenido en agua. El buen drenado
de los suelos permite o incrementa la aireación del suelo y debería por ello incrementar el
índice de respiración del suelo quitando el oxigeno limitado por los organismos del suelo
(Anderson, 1982).
13
3.6.3 TEMPERATURA DEL AIRE Y PRECIPITACIÓN
En relación a la temperatura (Raich y Schlesinger, 1992) aluden que los rangos más bajos de
respiración del suelo ocurren en los lugares fríos (Tundra) y secos (Desiertos), y que los
mayores rangos ocurren en los bosques húmedos tropicales donde la temperatura y son
mayores durante todo el año. Por lo que a gran escala la respiración del suelo esta
correlacionada significativamente con la temperatura media del aire y la precipitación media
anual. Los mismos autores mencionan que la temperatura, sola, permite una buena predicción
de la Rs anual en una locación específica, pero la inclusión de la precipitación en una regresión
incrementa la poder de predicción.
La materia orgánica del suelo tiene una composición muy compleja y heterogénea y está por lo
general mezclada o asociada con los constituyentes minerales del suelo además las partículas
de materia orgánica son muy sensibles a los cambios en el uso de la tierra (FAO, 2002).
La materia orgánica del suelo es un indicador de la calidad del suelo, ya que incide
directamente sobre propiedades edáficas, como estructura y disponibilidad de carbono y
nitrógeno (Gregorich et al., 1984 nombrado por Silva, 2004).
Cazorla (2008) menciona que la materia orgánica del suelo está compuesta por sustancias
carbonadas orgánicas, y se encuentran desde materiales vegetales frescos sin descomponer
hasta cadenas carbonadas muy transformadas y estables como los ácidos húmicos. Estas
sustancias carbonadas provienen de restos vegetales, raíces de plantas, restos animales (macro,
meso y microfauna), bacterias y hongos.
14
3.6.5 USOS DEL SUELO
Otro factor determinante es la vegetación y el suelo, Houghton y Skole (1990, mencionado por
Montoya et al. , 1995) mencionan que la vegetación y el suelo sin manejo forestal retienen de
20 a 100 veces más carbono por unidad de área que los sistemas agrícolas. De manera que la
liberación de carbono a la atmósfera como efecto de los cambios en el uso del suelo, pero
principalmente de la deforestación, entre 1850 y 1987 se ha estimado entre 80 y 150 PgC.
El contenido de carbono y la capacidad de fijar C02 por unidad de superficie en las tierras
áridas son bajos, pueden de cualquier manera hacer una contribución importante a la captura
global de carbono y al mismo tiempo prevenir o disminuir la tasa de desertificación (FAO,
2002).
Thurrnan (2005) refiere que la cantidad de C02 emitido a la atmósfera después del cambio de
uso de suelo de bosque a agricultura, depende de la rapidez de regeneración del bosque, de la
biomasa de la vegetación cortada, del rebrote y crecimiento de nueva vegetación.
Raich ( 1998) refiere que los bosques disturbados y con alta dinámica en recuperación presentan
mayor respiración de suelos o flujo de carbono.
15
EGM-4 (PP-Systems, Hitchin, UK) es usado junto con una cámara de respiración de suelo
SRC-1 (PP-Systems, Hitchin, UK). La cámara es cilíndrica con unas dimensiones de 15 cm de
alto por 10 cm de diámetro. Viene equipado con un ventilador para mezclar el aire. En cámaras
cerradas con sistema IRGA el aire circula a lo largo de un circuito entre la cámara y el IRGA
externo (PP-Systems, 2003).
IRGA es un haz de luz infrarroja que incide sobre una muestra de aire dentro de un recinto o
"IRGA bench". Como el dióxido de carbono tiene una banda de absorción muy fuerte a en el
infrarrojo, los IRGA' s emiten de forma importante a ese espectro de onda. Dependiendo de
dicha absorción, la radiación que llega a un sensor decrece y se puede conocer la cantidad de
moléculas de C(h existente en la muestra de aire (Oviedo, 2007).
Mide el grado de acumulación de C(h en la cámara, para estimar el flujo de C02 de todo lo
que se encuentre incluido dentro de este (Metcalfe et al., 2009).
Precisión 1%
Funcionamiento Manual
Aproximación Lineal o Cuadrática
Rango de medidas 0-1 00000 ppm
Tipo IRGA Rayo Infrarrojo no dispersivo
Longitud de onda IRGA 4,26 ~m
Movimiento del aire Ventilador
Instrumentación en IRGA Bench Barómetro
Fuente: Oviedo,2007
16
4. MATERIALES Y MÉTODOS
El estudio se desarrolló en los bosques del Centro de Investigaciones Jenaro Herrera (CIJH)
perteneciente al Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (llAP) ubicado en la
localidad de Jenaro Herrera, perteneciente al distrito de Jenaro Herrera, provincia de Requena,
departamento de Loreto, en la margen derecha del río Ucayali a unos 200 km al sur de !quitos
(Freitas, 1996).
Geográficamente se encuentra entre las coordenadas 73°44'0 y 4°55'S y a una altitud promedio
de 140 msnm (Freitas, 1996). Según el mapa ecológico de zonas de vida el área se ubica dentro
de la zona de vida bosque húmedo Tropical (bh-T).
18
4.1.1 CLIMA
La humedad relativa promedio es de 85,9%, con valores menores de julio a octubre (84,0-
85,2%) y valores máximos en los meses de febrero y abril (87,2%). Durante los periodos
marzo-mayo y agosto-octubre ocurren los valores máximos y mínimos del nivel del río Ucayali
respectivamente (Nebel et al., 2001 mencionado por Honorio et al., 2008)
4.1.2 FISIOGRAFÍA
4.1.3 SUELOS
Los suelos de la llanura amazónica están representados por dos zonas bien definidas; la primera
por una Llanura fluvial que sufre inundaciones periódicas que renueva sus nutrientes
fertilizándose naturalmente y la segunda, Llanura aluvial no inundable que se caracteriza por
presentar un cuadro de fertilidad relativamente baja, por la razón de estar sometida a elevadas
temperaturas y excesiva precipitación, que contribuye a un alto grado de lixiviación,
consecuencia de ello es su fuerte acidez, baja capacidad de intercambio catiónico y alto
porcentaje de saturación de aluminio. (Riva, 1992)
19
nutrientes también es muy baja, con un 90- 95% de Aluminio intercambiable (lnga y López,
2001).
La fase experimental del presente estudio se ha desarrollado en tres tipos de bosques que
corresponden a la llanura interfluvial, específicamente en la unidad fisiográfica denominada
Terraza Alta. La terraza alta se presenta como una extensa llanura ubicada a unos 30 m sobre el
máximo nivel de aguas del río Ucayali, al sureste del pueblo de Jenaro Herrera. La
caracterización de los suelos de los tres tipos de bosques se explica a continuación.
a) Llanura
Presenta suelos anaranjados que se caracterizan por ser fuertemente ácidos, franco
areno arcilloso a arcillo arenoso sin fragmentos gruesos y de color pardo oscuro (7,5
YR 4/4) a rojo-amarillo (5YR 4,5/8) en profundidad. El suelo es moderadamente
suelto y presenta una estructura granular con intensa presencia de raíces hasta una
profundidad de 60-70 cm, por debajo de la cual la estructura se transforma en
masiva. Es un suelo fresco, de alta permeabilidad y donde la napa freática se
encuentra en profundidad. La capa superficial de materia orgánica es suelta y con
un espesor menor de 2 cm. Presenta una vegetación diferenciada; el centro de la
terraza (10% de la superficie) está ocupada por un bosque ralo de pocos metros de
altura, llamado chamizal y que aparece en forma de islas de 10-50 ha, mientras que
en las áreas colindantes crece un bosque latifoliado alto y denso (60-65% de la
superficie)(Claussi et al., 1992).
Los suelos de los fondos de valle (bajiales) presentan un pH más bajo que en los
suelos de la llanura, la disponibilidad de nutrimentos igual o algo mayor y la
actividad biológica sensiblemente menor, debido probablemente a las condiciones
hídricas. Al pie de las laderas aparecen a menudo hondonadas húmedas profundas,
llanas y alargadas, cuyos suelos presentan un marcado horizonte arcilloso de color
20
gris. Como consecuencia de lluvias casi diarias e inundaciones periódicas, la napa
freática se mantiene continuamente cerca de la superficie en los suelos arcillosos,
mientras que en los de textura arenoso franco fluctúa entre la superficie y 50 cm de
profundidad. Predominan condiciones reductoras y no aparecen, por lo tanto, los
típicos moteados rojizos sino colores que van desde gris amarillento pálido a gris
verde oliva oscuro (Claussi et al., 1992).
Espaciamiento 3x4 m entre especies y 3x8 m entre la misma especie, haciendo un total 1 472 árboles
plantados, en líneas alternadas de tomillo (741 árboles) y marupá (731 árboles).
Suelos Textura franco-arcillosa, arcillosa en más de 60 cm de profundidad.
Vegetación anterior Bosque alto fuertemente intervenido, aprovechado y cortado en 1 974, no se realizó
ninguna quema
Fuente: Claussi et al., 1992.
21
-501·73~
\
o 50 100m
22
4.2 MATERIALES Y EQUIPOS
- Rafia
- Bolsas plásticas
- Pala
- Cierra
- Regla metálica
- Termómetro digital con sensor de máxima y mínima (TFA modelo Sonda, Alemania)
23
4.3 METODOLOGÍA
Durante el mes de agosto del 2009 se establecieron tres parcelas de monitoreo permanente de
una hectárea cada una, en áreas del Centro de Investigación Jenaro Herrera. Fisiográficamente
se ubican en terraza alta específicamente en las unidades fisiográficas de Llanura, en plantación
(Cedrelinga catenaeformis y Simarouba amara) y en bosque natural (Terraza alta), y una en
bajial (Varillal). La instalación estuvo a cargo del personal de IIAP y fue supervisada por
especialistas de RAINFOR (Red Amazónica de Inventarios Forestales).
Es preciso acotar que la instalación de las parcelas se realizó como parte del Programa de
investigación en Manejo Integral del Bosque y Servicios Ambientales (PROBOSQUES) del
24
Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana. Así mismo las referidas parcelas se
encuentran consideradas como parte de la red internacional de parcelas establecidas para
estudiar la dinámica y biomasa de los bosques amazónicos. Desde el año 2000, RAINFOR ha
establecido una serie de parcelas para el monitoreo a largo plazo de esta región, la distribución
de las parcelas en América del Sur se presenta en la Figura 7.
Se contempló el estudio en los bosques de terraza alta pues son los sitios donde se producen los
mayores impactos por la agricultura y poseen lenta recuperación por la constante presión
antropica. Por ello se estableció una parcela en un bosque natural y otro en plantación con el
objeto de comparar los efectos de la deforestación y el proceso de recuperación4. Finalmente se
ubicó una tercera parcela en bajial ya que se considera un ecosistema frágil, donde se presenta
vegetación diferenciada y especializada (Álvarez, 1999).
Para la toma de mediciones del flujo de C02, dentro de las parcelas de monitoreo permanente
en los tres tipos bosque del estudio (Terraza Alta, Varillal y Plantación con Cedrelinga
catenaeformis y Simarouba amara), se instalaron 25 tubos PVC distribuidos de manera
sistemática en un área de una hectárea (lOO x 100m). Se dividió la hectárea de estudio en 25
subparcelas y se instaló un tubo en el centro de cada una, tal como se observa en la Figura 8.
Los tubos fueron insertados en el suelo a un centímetro de profundidad, se procuró en todo
momento no alterar el área. Se cercó un radio de 20 cm con rafia y estacas pequeñas para su
mejor conservación y ubicación (Figura 9). La instalación se efectuó un mes antes de la
primera toma de datos y siguió la siguiente distribución.
1 2 3 4 5
• • • • •
6 7 8 9 10
11
• • • • •
12 13 14 15
16
• • • • •
17 18 19 20
21
• • • • •
22 23 24 25
• • • • •
Figura 8 Distribución de los tubos de medición dentro de la parcela de monitoreo.
4
Yepes, F. 201 O. Ubicación de parcelas de evaluación (Correspondencia personal). !quitos. IIAP
25
Figura 9 Instalación del tubo de medición de flujo de C02.
B) TOMA DE DATOS
Flujo de Carbono
El analizador de gases requiere de 15 segundos para estabilizar los gases que se encuentran
dentro de la cámara y los del ambiente, por ello durante este tiempo la cámara se mantuvo a
una distancia aproximada de un metro del cuerpo del evaluador para evitar la contaminación de
los gases de la cámara. Terminado este tiempo se colocó la cámara alrededor del tubo de
26
medición y se procedió a la toma de medidas. El tiempo establecido por cada medición fue de 2
minutos. La toma de mediciones se realizó entre las 6 am a 10 am.
Como se aprecia en la Figura 11, dentro de un radio de 10 cm del tubo de medición y con el
uso del termómetro "Testo 926" se determinó la temperatura del suelo a 10cm de profundidad
y con el higrómetro "Hydrosense" se determinó la humedad del suelo a una profundidad de
20cm (Metcalfe et al. 2009). Las mediciones se realizaron simultáneamente a la toma de datos
de flujo de carbono y la profundidad de medición se determinó en función de la longitud de los
sensores.
Se tomó una medida de temperatura y una de humedad de suelo en cada uno de los 25 puntos
de muestreo que conforman la parcela, al igual que el flujo de carbono las mediciones de
Temperatura y Humedad del suelo tuvieron una frecuenta mensual.
Para la determinación del flujo de carbono la temperatura del aire se midió haciendo uso de un
termómetro digital con sensor de máxima y mínima, la medición se realizó simultáneamente a
la toma de datos de Temperatura y Humedad del Suelo. El termómetro se ubicó a una altura
aproximada de un metro, sobre ramas circundantes al tubo de medición de flujo de CÜI. La
medición se realizó en cada uno de los 25 puntos de muestreo que conforman la parcela y al
27
igual que el flujo de carbono las mediciones de Temperatura del aire tuvieron una frecuenta
mensual. El analizador de gases infrarrojos denominado EGM- 4 determina automáticamente la
presión atmosférica durante las mediciones de flujo de carbono.
Los datos requeridos para determinar la correlación entre el flujo de carbono con la temperatura
media mensual y precipitación mensual se obtuvieron del Servicio Nacional de Meteorología e
Hidrología (SENAMHI). Estos datos provinieron de la estación meteorológica convencional
ubicada en el distrito de Jenaro Herrera- Requena- Loreto. Es preciso mencionar que para
acceder a los datos meteorológicos es necesario realizar un pago pre-establecido por
SENAMHI.
Como lo muestra Figura 12, la profundidad del tubo se determinó en tres puntos diferentes,
para los cálculos matemáticos de corrección del volumen de la cámara se usó el promedio de
estos (Metcalfe et al. 2009).
28
C) PROCESAMIENTO
Las mediciones adquiridas fueron descargadas al computador con ayuda de software y cable
USB RS232, el programa permitía el almacenamiento de datos en formato xls. (Microsoft
office Excel) de manera automática. Se determinó el flujo de C02 en g de C02 m- 2k 1, usando
la siguiente relación (Metcalfe et al., 2009):
Donde:
Se corrigió las diferencias del volumen de la cámara de defectos predeterminados, que se dan
para dar un ajuste en la falta de volumen del tubo que sella el comportamiento del suelo. Se
usaron las siguientes relaciones (Metcalfe et al., 2009):
29
Re= Ruc X A/ Vd X (Va+ Vd)/ A
Donde:
El periodo de estudio comprendió 8 meses de evaluación para cada uno de los tres tipos de
bosque.
Análisis Estadístico
El análisis de los resultados del Flujo de C02 (g C(h m-2 hr- 1) de cada tipo de bosque
comprendió las siguientes pruebas estadísticas:
30
- Prueba de igualdad de varianzas (Levene)
Para el cálculo de estas pruebas, se empleó un nivel de significación del5% (a=0.05). (Honorio
y Baker, 2010). Además, se realizó el análisis de correlación (Pearson) y determinación entre:
A) MUESTREO DE SUELOS
- Plantación (Llanura)
Para la determinación del stock de carbono, en cada uno de los tipos de bosque se realizó una
calicata de 1 m de profundidad aproximadamente donde se muestreo suelo a tres profundidades
(0-10 cm, 10- 60 cm y 60-100 cm). Se tomó una muestra para la determinación del stock de
carbono y una muestra para determinar la densidad aparente, se realizaron tres repeticiones en
cada tipo de bosque como se ve en el cuadro 3.
31
Cuadro 3 Numero de muestras tomadas en cada tipo de bosque para deterntinar contenido
de carbono
Bosque Terraza Alta Varillal Plantación Total
30 3 3 3 9
60 3 3 3 9
100 3 3 3 9
Total 9 9 9 27
B) ANÁliSIS DE LABORATORIO
Análisis Método
C) PROCESAMIENTO
CS=CC*DA *P
Donde:
Durante el tiempo de muestreo de ocho meses, el flujo promedio de C(h (respiración promedia
del suelo) en plantación fue de 0,220 g C(hm-2hr- 1 (19,26 t C02ha- 1 año- 1) a una temperatura
del suelo de 26,52°C y una humedad del suelo de 17,06 %. En terraza alta el flujo promedio de
C02fue de O, 167 g C(hm-2hr- 1 (14,62 t C02 ha- 1 año- 1) a una temperatura del suelo de 25,67°C
y una humedad del suelo de 27,63%. Finalmente en Varillal, se obtuvo un flujo promedio de
C02 de 0,149 g C02ill-2hr- 1 (13,04 t C(h ha- 1 año- 1) a una temperatura y humedad promedio del
suelo de 26,06°C y 25,76%, respectivamente. (CuadroS y Anexo 1)
Cuadro 5 Flujo de Carbono, Temperatura y Humedad del suelo en los bosques evaluados
La prueba de Shapiro y Wilk permitió determinar que los resultados de flujo de carbono para
los bosques "Plantación" y "Varillal" cumplen con la condición de normalidad. (Anexo 2 y
Anexo 3). Mientras que "Terraza Alta" presentó una distribución no normal, por ello y con el
fin de realizar las estimaciones y comparaciones de medias entre cada población se realizó una
transformación logarítmica (Ln). Después de la transformación las medidas de respiración
presentaron una distribución normal como se aprecia en las graficas de normalidad. (Anexo 4,
Anexo 5 y Anexo 6).
La variabilidad que presentan las medidas de respiración del suelo y las distribuciones
asimétricas que presentan fueron confirmadas por Parkin y Robinson (1992, mencionados por
Quemada y Menacho, 1999).
0 ,6
146
0 ,5
*
96
o
0 ,4
145
o
0 ,1
O,
La Figura 13 muestra la variabilidad de los datos de flujo de carbono en cada uno de los
bosques evaluados; en "Plantación" la distribución de los datos de Flujo de Carbono se
encuentran igualmente distribuidos, no se presentan datos extremos ni atípicos y se confirma
que tienen distribución normal. En "Terraza Alta" se presentan datos extremos y atípicos, la
distribución de los datos que corresponden al 50-75% se encuentran más dispersos en
comparación al primer cuartil, además el 25 % de los datos mayores presentan mayor
distribución. En "Varilla!", se presenta un rango intercuartil más estrecho que señala que el
50% de los datos se encuentran concentrados cerca de la media, además se confirma la
normalidad de los datos. Por ello, la variabilidad del flujo de C02, es mayor en los suelos de
"Terraza Alta", seguido de los suelos de "Varilla!" y por último se encuentran los suelos de
"Plantación".
34
Con un nivel de confianza del95%, se estima que el Flujo de Carbono (g C02 m-2 hr- 1) varía en
torno a la media entre <0,204; 0,226>, <0,155; 0,176> y <0,140; 0,156> para Plantación,
Terraza Alta y Varillal, respectivamente; tal como se muestra en el cuadro 6. (Anexo 7)
Cuadro 6 Intervalo de confianza del Flujo de carbono en los bosques del estudio
Con respecto a la media del Flujo de Carbono de los tres tipos de bosque, podemos referir, con
un nivel de confianza de 95%, que la evidencia estadística demuestra que existen diferencias
significativas entre las medias del Flujo de Carbono de "Plantación", "Terraza Alta" y
"Varillal", tal como se presentan en el Cuadro 7 donde se muestran los resultados del análisis
estadístico mediante la prueba de Levene y t-student para igualdad de medias. (Anexo 8,
Anexo 9 y Anexo 10)
Sobre los resultados podemos describir que los suelos que mas emiten carbono, a través de la
respiración, son aquellos que disponen de más materia orgánica que puede ser mineralizada por
lo que la respiración del suelo puede utilizarse como un índice de la estabilidad del carbono
orgánico, fundamento que se verificará con los resultados de Stock de carbono en el acápite
correspondiente.
35
En función a lo determinado por Aragao et al. (2009) donde se encontró que no existe
diferencias significativas en la producción de biomasa de raíces en suelos arcillosos y arenosos,
se puede decir que la respiración autótrofa (raíces) se mantendrá casi constante en los suelos de
los bosques del estudio y que las variaciones presentadas pueden deberse principalmente a la
descomposición de materia orgánica por los microorganismos (respiración heterótrofa).
El bosque que presentó menor flujo de carbono fue Varilla!, este comportamiento se debe
primordialmente a que este bosque dispone de suelos arenosos comprobándose que la
respiración del suelo decrece al disminuir el contenido de arcilla, en concordancia con lo
determinado por Raich (1998).
36
También es importante considerar que el flujo de carbono está relacionado con la
disponibilidad de nitrógeno y que este macronutriente es uno de los más importantes en la
determinación de la respiración del suelo, como lo determinó Aragao et al. (2009). Por lo que
el efecto del Tornillo (Leguminosa) como fijador de nitrógeno debe tener cierto grado de
significancia en la respiración total del suelo. En la Figura 15 se pueden observar los individuos
de Tornillo (Cedrelinga catenaeformis) y Marupa (Simarouba amara) de 35 años de
antigüedad pertenecientes a la plantación 401-74.
37
Figura 16 Hojarasca presente en (a) "Terraza Alta", (b) "Plantación".
La temperatura del suelo es una de las características más importantes pues determina la
distribución de plantas y regula las actividades químicas y biológicas; las cuales influyen en el
flujo de C02. La humedad del suelo regula la absorción de nutrientes de las plantas y al igual
que la temperatura del suelo influye en las actividades químicas y biológicas.
Respecto a la Temperatura del suelo (Cuadro 8), "Plantación" presenta la mayor temperatura
promedio del suelo, "Terraza alta" y "Varilla!" presentaron resultados muy similares, este
comportamiento se debe a que los bosques naturales presentan dosel más denso que protege el
suelo de la radiación, característica que no se presenta en "Plantación" principalmente a causa
del distanciamiento entre árboles y el raleo realizado en años anteriores. En la Figura 17 y
Figura 18 se muestra la variabilidad de la Temperatura y Humedad del suelo a lo largo del
estudio en los tres tipos de bosque evaluados.
38
NoviC111brc Diciembre Enero FciJrero Marw Abnl rv'l~yo lloo. i em~rc OICI<:rn lm) Enero Febrero M.:lrzo Ab ril W ~yo
Mesu Meoes
- rerrazaAit~ - va rilla l - PidntiKión - Precipitació n (a) - rerrazaAitd - V<H"illal - Piantad ón - Tiambientc (b)
45.00
40.00
500
~· 20.0()
300
1
:::: 20,00
27
10.00 10.00
100
5,00 ),00 26,8
Mese s Me~es
En la Figura 17(a) se observa que no se presenta una tendencia definida entre la Temperatura
del suelo y precipitación, mientras que en la Figura 17(b) la tendencia al aumento de la
temperatura del ambiente es similar a la tendencia de la temperatura del suelo, específicamente
entre los meses de Enero a Mayo. De manera contraria la Humedad del suelo presenta
tendencia similar con la precipitación (Figura 18(a)) y no se observa una tendencia definida con
la Temperatura del ambiente (Figura 18(b)).
La humedad del suelo presenta mayor variabilidad que la temperatura del suelo tal como se
presenta en el Cuadro 7. "Terraza alta" presenta mayor humedad del suelo esto principalmente
a la naturaleza franco-arcillosa de sus suelos, "Varilla!" que dispone de la napa freática cerca a
la superficie no presenta altos valores de humedad del suelo por que sus suelos arenosos no
permiten la retención de agua en los primeros centímetros del suelo (Cuadro 7).
39
Cuadro 8 Temperatura y Humedad mensual del suelo por tipo de bosque.
Mes
Terraza Alta Varillal Plarúación Terraza Alta Varillal Plarúación
Las mediciones de Temperatura y Humedad del suelo de los bosques del estudio presentan
distribución normal. Existe evidencia estadística que permite demostrar que las medias de la
Temperatura de los suelos de los tres tipos de bosque presentan diferencias significativas
(Cuadro 9). (Anexo 11, Anexo 12 y Anexo 13). Respecto a la Humedad del suelo y como se
aprecia en el Cuadro 10, las medias de Plantación y Terraza alta y Varillal y Plantación son
diferentes mientras que la evidencia demuestra que las medias de la Terraza Alta y Varillal son
semejantes. (Anexo 14, Anexo 15 y Anexo 16)
40
Cuadro 10 Prueba de comparación de medias para muestras independientes.
El comportamiento de las variables con el flujo de carbono donde se presenta relación directa
con la Temperatura del suelo y relación inversa con la Humedad del suelo, es reforzado por
otros estudios similares. Rutledge et al. (2008) determinaron similar comportamiento en un
estudio realizado en bosques tropicales de Nueva Zelanda.
Tanto la temperatura como el contenido de humedad del suelo no tuvieron correlación con la
respiración del suelo (Flujo de C02), este comportamiento es reafirmado por estudios similares,
Borken et al. (2006) y Metcalfe et al. (2007). Sotta(2004, mencionado por Metcalfe(2007))
confrrma que la Temperatura y contenido de humedad del suelo no pueden predecir el Flujo de
C02 en ecosistemas tan heterogéneos como lo son los bosques tropicales.
41
5.1.2 VARIACIÓN TEMPORAL DEL FLUJO DE CARBONO
0.300
0.250
.-j
~ 0.200
.J:.
N
e 0.150
N
ou
0.100
0.0
0.050
0.000
Oct Nov Die Ene Feb Mar Abr May
Figura 19 Variación temporal del flujo de C02 de los bosques del estudio.
42
el mejor estimado de la respiración del suelo, obteniendo similar resultado con Raich y
Schlesinger (1992).
Según el Cuadro 11, el flujo de Carbono de "Plantación" y "Terraza Alta" presenta relación
inversa con la temperatura del ambiente. Así mismo existe relación inversa entre el Flujo de
C02 y precipitación en "Terraza Alta" y "Varillal".
Flujo de C01- T" Flujo de C01- Flujo de C01- T" Flujo de C01-
ambierúe Precipitación ambierúe Precipitación
En las Figura 20 y Figura 21 se muestra la variación temporal de las mediciones periódicas del
Flujo de Carbono, la Temperatura del Ambiente y precipitación; cada valor representa el
promedio de las mediciones mensuales de los 25 puntos de muestreo.
43
0.500 30
0.450
0.400
0.350
.... ..a
-- - --- -
.......-
..... ~ - 28
'7... u
~ 0.300 26 01
.,.~
N
~
E 0.250
~ ....... _ \.
N
o 0.200 _. 24
u
1>.0
0.150
~
- - ~
--- ~ --
0.100
~
-.-
"'11!1" . . , . -
22
0.050
0.000 20
Oct Nov Die Ene Feb Mar Abr May
1.000 600.00
500.00
0.800
400.00
1
~ 0.600
N
E
E 300.00
E
N
ou 0.400
1>.0 200.00
0.200
100.00
0.000 0.00
Oct Nov Die Ene Feb Mar Abr May
44
5.2 STOCK DE CARBONO
El Stock de Carbono en los suelos a una profundidad de 1m alcanzó las 64,08 tC ha-1, 82,42 tC
ha- 1 y 293,26 tC ha- 1 en "Plantación", "Terraza Alta" y "Varillal", respectivamente. Los
resultados presentados guardan relación con lo determinado por Lal (2001), Intemational Soil
Reference and Information Centre (ISRlC) (1998) y el Centro Internacional de la Papa (CIP) y
Empresa Brasilera de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA) (2009)
1
Cuadro 12 Contenido de Carbono por tipo de bosque (tC ha- )
0-30 45,12 45,12 70,42 48,22 48,22 58,50 163,49 163,49 55,75
30-60 12,10 57;22 89,29 20,20 68,42 83,01 84;26 247,75 84,48
60-100 6,86 64,08 100,00 14,00 82,42 100,00 45,51 293;26 100,00
El alto porcentaje de carbono que presenta "Varillal" puede deberse a la baja descomposición
de materia orgánica bajo condiciones de saturación hídrica. Adicionalmente esta respuesta
puede corresponder a la presencia de raíces dentro de la muestra analizada, habiéndose
45
cuantificado parte de carbono inestable, lo que sobreestimaría el porcentaje de Carbono. En la
Figura 22(a) se puede observar la condición de humedad que presenta los suelos de "Varilla!".
El efecto de secuestro de carbono en suelos es más estable debido a que la materia orgánica del
suelo se acumula en los suelos forestales. En Plantación, el porcentaje de Carbono almacenado
y el efecto como nutriente (el carbono es un macronutriente esencial para todas las plantas)
puede verse reducido por el flujo de carbono que presenta. Como lo demuestran los resultados,
este tipo de bosque posee el mayor porcentaje de carbono en la capa superior (Figura 23 (a)),
no obstante fue el tipo de bosque que presento menor cantidad de carbono en las diferentes
profundidades evaluadas tal como se aprecia en la Figura 23(b).
50.00
Contenido de Carbono -
40.00
Plantación ~
n, 30.00
.S::.
70.42%
u 20.00
....
10.00
0.00
Profundidad (cm)
(a) (b)
Figura 23 (a) Contenido de carbono y (b) Distribución vertical de carbono del suelo-
Plantación
46
60.00
Contenido de Carbono - 50.00
Terraza Alta ~
~
tV
40.00
30.00 ' ..........
""''""---.
u
.... 20.00
10.00
0.00
0-30 30-60 60-100
16.99%
Profundidad (cm)
(a) (b)
Figura 24 (a) Contenido de carbono y (b) Distribución vertical de carbono del suelo-
Terraza Alta
200.00
Contenido de Carbono-
Varilla! 150.00
~
tV
~ 100.00
u
....
50.00
28.73% 0.00
Figura 25 (a) Contenido de carbono y (b) Distribución vertical de carbono del suelo-
Varilla!
Según la Figura 24 y Figura 25 se puede apreciar que ambos bosques, "Terraza Alta" y
"Varilla!", presentan similar distribución de carbono en las diferentes profundidades pero el
contenido de Carbono varía significativamente. Se percibe que la cantidad de carbono presente
varía entre los tipos de bosque y en respuesta de los diferentes factores ambientales tal como lo
comprobaron Raich (1998) y por Lal (2001, mencionado por Uriarte 2003).
47
Figura 26 Muestras de suelo entre 30-60 cm de profundidad Terraza Alta (a) y Varilla! (b)
Respecto al análisis de suelos (Anexo 19) es preciso referir que los resultados mostraron una
alta variabilidad en el porcentaje de Carbono que puede deberse principalmente a la
variabilidad espacial y micro topografía. En la Figura 26 (a) y Figura 26 (b) se observan tres
muestras de suelo tomadas a una profundad de 30-60 cm en Terraza alta y Varilla!,
respectivamente, donde se demuestra la alta variabilidad de los suelos si se considera el color
como indicativo de la cantidad de materia orgánica. Esta tendencia se debe a las características
del suelo, particularmente en textura, edad, origen, contenido de nutrientes y estado de
meteorización, como lo determinó Álvarez y Soini (2000).
La variabilidad encontrada en los suelos es reafirmada por Jandl (2001), además la variabilidad
puede deberse a las diferencias químicas entre el suelo inmediatamente cercano a los fustes y el
suelo ubicado a mayor distancia de estos, variable que no se considero en el muestreo del suelo.
Finalmente y de acuerdo al contenido de carbono que se determinó en los suelos de los bosques
naturales evaluados, es importante recalcar que los suelos de "Varillal'' muestra la mayor
capacidad de almacenamiento de carbono, seguido de "Terraza Alta".
48
6. CONCLUSIONES
En base a las mediciones realizadas durante los siete meses de estudio se estima que la
Respiración del Suelo (Flujo de C02) promedio en los bosques tropicales evaluados es de
19,26t C02 ha- 1 año-t, 14,62 t CÜ2 ha- 1 año- 1 y 13,04 t CÜ2 ha- 1 año- 1 en "Plantación", "Terraza
alta" y ''Varillal", respectivamente.
Los suelos de los bosques tropicales presentan diferentes emisiones de carbono (Flujo de CÜ2),
los bosques disturbados y con alta dinámica de recuperación presentan mayor respiración de
suelos o flujo de carbono que los bosques en estadios sucesionales avanzados.
El flujo de CÜ2 presentó un bajo grado de correlación con la temperatura del suelo y la
respiración del suelo. Contrariamente las variables ambientales (Temperatura del Ambiente y
Precipitación) presentaron mayor correlación con el Flujo de C02.
Los bosques evaluados han demostrado que funcionan como sumideros de carbono; lo cual se
ve reflejado principalmente en el carbono almacenado.
50
7. RECOMENDACIONES
Con el objeto de incrementar el detalle del estudio se sugiere aumentar la intensidad del
muestreo de suelos.
Se sugiere evaluar otros usos de tierra (Agrícola, pastos y áreas deforestadas), con el fin de
determinar el flujo de carbono en estos sistemas y determinar el efecto del cambio de uso de
suelos.
La mayor gradiente de la temperatura del ambiente se presenta a lo largo del día, por ello se
sugiere realizar mediciones de Flujo de Carbono y Temperatura ambiental.
Evaluar otras variables que influyen en la respiración del suelo como tasa de descomposición
de hojarasca, producción de raíces, especies, macro y micro fauna.
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58
ANEXOS
TABLAS Y GRAFICOS
Descriptivos
Estadístico Errortíp.
Plantación Media ,21529 ,005616
Mediana ,21220
Varianza ,005
Desv. típ. ,071042
Mínimo ,056
Máximo ,391
Rango ,335
Asimetría ,290
Curtosis -,161
TerrazaAHa Media ,16574 ,005353
Mediana ,15368
Varianza ,006
Desv. típ. ,075701
Mínimo ,033
Máximo ,524
Rango ,491
Asimetría 1,390
Curtosis 3,677
Varilla! Media ,14784 ,003959
Mediana ,15020
Varianza ,003
Desv. típ. ,055992
Mínimo ,028
Máximo ,313
Rango ,285
Asimetría ,076
Curtosis -,142
ANEXO 2. Pruebas De Normalidad
Pruebas de normalidad
Kolmogorov-Smirnova• Shapiro-Wilk
Tipo de Bosque
Estadístico gl Sig. Estadístico gl Sig.
Plantacion ,045 160 ,200* ,988 160 ,182
Terraza Ma ,102 200 ,000 ,916 200 ,000
Varilla! ,040 200 ,200* ,990 200 ,190
3
CorrecciÓn de la SigruficaciÓn de Lihefors
*Este es un límite inferior de la significación verdadera
Pruebas de normalidad
...
!'
!i
:
..
ANEXO 5. Graficas De Normalidad- Terraza Alta
.....
.•
,
... ,,,
g co2.m- 2. Hr'1
Plantación Terraza alta Varilla!
0,1657
PROMEDIO 0,2153 0,1478
DESV 0,0710 0,0757 0,0560
N 160 200 200
IC max 0,226 0,176 0,156
IC min 0,204 0,155 0,140
E 0,0110 0,0105 0,0078
ANEXO 8. t-Student para Muestras Independientes (Plantación- Terraza Alta)
Estadísticos de grupo
Prueba de Levene
para la igualdad de
varianzas Prueba T para la igualdad de medias
Errortíp.
Sig. Diferencia de la
F Sig. t gl (bilateral) demedias diferencia
8,179 ,004 2,689 366,581 ,007 ,0179037 ,0066580
ANEXO 10. t-Student para Muestras Independientes (Varillal-Piantación)
Estadísticos de grupo
Estadísticos de grupo
Error típ.
Desviación
Cód. N Media de la
tí p.
media
Temperatura
del Suelo Plantación 140 26,519 ,7289 ,0616
Terraza Alta 175 25,669 ,4531 ,0342
Estadísticos de grupo
Desviación Error típ. de
Cód. N Media
tí p. la media
Temperatura TerrazaMa 175 25,669 ,4531 ,0342
del suelo
Varilla! 175 26,056 ,7837 ,0592
Prueba de Levene para la
Prueba T para la igualdad de medias
igualdad de varianzas
Estadísticos de grupo
Desviación
Cód. N Media
típ.
Temperatura Plantación 140 26,519 ,7289
del suelo
Varilla! 175 26,056 ,7837
Estadísticos de grupo
Desviación
Cód. N Media
típ.
Humedad Plantación 140 17,06 6,852
del suelo
Terraza Alta 175 27,63 10,699
Desviación
Cód. N Media
típ.
Humedad Terraza Alta 175 27,63 10,699
del suelo
Varilla! 175 25,76 13,337
Estadísticos de grupo
Desviación
Cód. N Media
típ.
Humedad Plantación 140 17,06 6,852
del suelo
Varilla! 175 25,76 13,337
Flux Ts Hs
Flux Correlación 1 ,204 -,244
dePearson
N 490 490 490
BASE DE DATOS
Área FhJX.~C02ni
SubPiop C02Ref Input E ATMP ro ambiente Profundidad
(m)
Var.C{}z
Volumen
2 1
Cámara Cámara .hr" )
1 501 91 1000 28,3 0,053 0,442 0,002 0,008 0,176
2 481 124 1000 27,9 0,038 0,200 0,002 0,008 0,075
3 507 110 1000 26,6 0,038 0,427 0,002 0,008 0,160
4 509 100 1000 28,3 0,042 0,40 0,002 0,008 0,155
5 513 81 1000 27,6 0,059 0,433 0,002 0,008 0,178
6 466 76 1000 28,3 0,044 0,468 0,002 0,008 0,179
7 508 124 1000 27,6 0,047 0,345 0,002 0,008 0,135
8 500 124 1000 27,8 0,056 0,164 0,002 0,008 0,066
9 461 72 1000 27,8 0,043 0,534 0,002 0,008 0,204
10 456 100 1000 27,8 0,049 0,477 0,002 0,008 0,187
11 442 124 1000 27,7 0,057 0,227 0,002 0,008 0,093
12 495 124 1000 27,1 0,048 0,273 0,002 0,008 0,107
13 458 86 1000 27,6 0,043 0,514 0,002 0,008 0,197
14 485 86 1000 27,8 0,053 0,528 0,002 0,008 0,211
15 483 105 1000 27,7 0,038 0,429 0,002 0,008 0,160
16 496 105 1000 27,7 0,048 0,451 0,002 0,008 0,176
17 494 124 1000 28 0,07 0,155 0,002 0,008 0,066
18 492 124 1000 28 0,041 0,336 0,002 0,008 0,127
19 480 124 1000 28,4 0,043 0,364 0,002 0,008 0,139
20 437 124 1000 25,6 0,057 0,136 0,002 0,008 0,056
21 487 91 1000 28,5 0,064 0,532 0,002 0,008 0,223
22 464 124 1000 28,5 0,047 0,118 0,002 0,008 0,046
23 522 120 1000 27,9 0,043 0,415 0,002 0,008 0,159
24 480 24 1000 28,8 o 0,389 0,001 0,008 0,119
25 474 96 1000 28,4 0,043 0,402 0,002 0,008 0,154
Fecha: Abril-2010 Parcela :Varillal Lugar: Jenaro Herrera-Requena-Iquita;
REFERENCIA H R 2641 6
BOLETA 6737
FECHA 05·05-10
Numero Muestra e
Lab Claves %
0729 PA - 1 0 36
0730 PA -2 0.40
0731 PA - 3 0.32
0732 PC - 1 0.13
0733 PC - 2 o16
0734 PC- 3 0.20
0735 P0-1 1.35
0736 P0 -2 1.31
0737 P0 - 3 1.23
0738 TA - 1 044
0739 TA -2 o83
0740 TA - 3 0.55
0741 TC -1 0.32
0742 TC ·2 028
0743 TC - 3 0 40
0744 T0- 1 1 43
0745 T0-2 0.99
0746 T0 - 3 1.50
lndf
BOLETA 6737
FECHA 05-05-10
Número Muestra e
Lab Claves %
0747 VA - 1 3 04
0748 VA-2 1.89
0749 VA- 3 2.73
0750 VC -1 1.91
0751 VC -2 044
0752 VC-3 o84
0753 V0 - 1 335
0754 V0 -2 3.85
0755 V0 -3 4.91
lndf
E::S-ACION : GENARO -I ERRERA .'000281 1 D~E .Q8 LAT. 4 ° 54 1 "S" DP!O . LORETO
PARAMETRO : TEMPERATURA MI!DIA MENSUAL ( "C) LONG 73 • 38 ' 'W' PROV ~EOUENA
------ - " o
1
AÑO ENE. T ' FEB. MAR. ABR. MAY. JUN . JUl... OCT. ,
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NOV.
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26 o 21.8 28.1
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.L
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SID SID
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OFIGINA (31::NE~AL O~ ESTAD,I~TICA E iNFO.R MATICA
!1
ESTACION : GE'lARO hERRERA 1•000261 1 DRE' 08 LAT; 4 n 54 • "S" OPTO . I:.ORETO
',.' '.!'
PARM!ETRO : PR!:'H P,ITACIDN T OT-!\L MEtiSU~ ( m!J1) ~ON<;; 73 ° 38' "VI" PROV . REQUEtiA
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1<25 -. msnm a1sr.• .• , sl\auENA
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• EN E: 1
" FEB. I\IIAR. ' ABR. MAY. J UL. AG O. SET. OCT. t " NOV. 1
'·1