FACULTAD DE CRIMINOLOGIA
DOCENTE: MINERVA EUNICE VARGAS CORONADO
ALUMNO:
GRUPO: 4C
MARIANA ALEJANDRA COTERA CASTILLO
DIEGO EMIR BELMARES CRUZ FECHA: 06/12/2023
MATRICULA
416788 ACTIVIDAD: TRABAJO FINAL
414379
MATERIA: VICTIMOLOGIA
INTRODUCCION
Para que entendamos la historia que estamos por narrarles debemos comenzar
por la protagonista, a lo largo de los tiempos en Mexico existieron asesinos y
capítulos de múltiples feminicidas por el 2019 y 2020, una mujer fue acusada y
condenada por el asesinato de alrededor de 20 a 25 asesinatos.
Empecemos a conocer a Flor Cazarín González sería conocida como La
Madrina por la historia.
Una asesina serial mexicana que mataba en Ciudad Juárez, en la entidad
federativa de Chihuahua.
ANTECEDENTES
Las investigaciones de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) señalaron que el 11
de julio del 2016, entre las 8:00 y 14:00 horas, La Madrina, acompañada de su hijo
y otra persona asesinaron a Carlota Muñoz Durán en el interior de su propia
vivienda.
El cadáver de la víctima fue descubierto a las 11:00 horas del 14 de julio, en el
inmueble localizado entre las calles de Desierto de Qatar Norte y Dunas de
Atacama, en el fraccionamiento Parajes de Oriente. Había sido drogada con
clonazepam.
Flor Cazarín González acuchilló a Carlota Muñoz Durán 91 veces. Con el arma
blanca detonó un shock hipovolémico en la mujer, la causa real de la muerte,
combinado con las lesiones punzocortantes en el tórax. “El cronotanatodiagnóstico
arrojó que tenía entre tres y cuatro días de haber fallecido al momento de la
necrocirugía”, informó la Fiscalía.
Cuando terminaron de perpetrar el homicidio, La Madrina y sus acompañantes
robaron un automóvil y otros objetos de valor de Muñoz Durán. Supuestamente
intentaron vender el vehículo en el estacionamiento de una tienda ubicada en
avenida Henequén.
MARCO TEORICO
Flor Cazarín González fue identificada como la líder de una banda de
“housejacking”, una técnica que consiste en el asalto violento y robo masivo de una
propiedad; fue condenada por la muerte de dos mujeres. Sin embargo, reportes
indican que podría estar involucrada en hasta 20 y 25 asesinatos
La suya parece una historia de terror: una madre que, junto a su hijo, asesinó a
víctimas inocentes. Flor Cazarín González sería conocida como La Madrina por
la historia. Una asesina serial mexicana que mataba en Ciudad Juárez, en la
entidad federativa de Chihuahua.
Fue señalada por medios locales como la líder de una banda de housejacking, una
técnica que consiste en el asalto violento y robo masivo de una propiedad.
Grupos de personas armadas cometen un atraco a casa habitación utilizando
violencia verbal y física, ingresando así a los domicilios y hurtando los objetos de
valor.
Cazarín González nació en 1976. Fue hasta el 2019 y el 2020 que fue condenada
por la muerte de dos mujeres. Sin embargo, reportes indican que podría estar
involucrada en hasta 20 y 25 asesinatos.
Con pseudónimos se acercaba a sus víctimas: platicando generaba confianza y
creaba una relación de amistad. A veces inventaba que quería comprar objetos
o bienes. Después, las drogaba con clonazepam para robar y saquear sus
domicilios y, finalmente, las mataba estrangulándolas o con puñaladas
De entonces 43 años, La Madrina fue sentenciada a 21 años de cárcel en octubre
del 2019 por el delito de homicidio agravado y calificado de Carlota Muñoz Durán,
de 49. Autoridades revelaron que también se le investigaba por otros “hechos
similares”.
Tras recabar todas las pruebas, agentes de la unidad de homicidios de la Fiscalía
Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género
pudieron confirmar y adjudicar la culpabilidad de Flor Cazarín González, según la
Fiscalía General del Estado (FGE) de Chihuahua.
En agosto del 2018, poco más de un año antes de ser sentenciada, Cazarín
González fue vinculada a proceso por el homicidio. Su hijo, Roberto Rodríguez
Cazarín, también conocido como El Acro o El Tocino, quedó exonerado en ese
entonces por ese crimen porque no se pudo acreditar su participación.
No fue excarcelado porque se enfrentaba a otra causa penal. Además, ninguno de
los dos fue vinculado a proceso penal por el delito de robo del vehículo, aunque la
Fiscalía estableció que ese había sido el móvil del asesinato.
Carlota Muñoz Durán, de 49 años de edad, era costurera. Fue vista por última vez
con vida por sus familiares el 9 de julio del 2016.
Medios locales reportaron que el juez de control Antonio Coss Araujo le dio valor a
las declaraciones de dos testigos de identidad protegida, quienes afirmaron que La
Madrina había cometido más crímenes y asesinatos de los que se tenía
conocimiento y que buscaba a adultos mayores para “chingárselos y después los
mataba”.
En febrero del 2020, jueces orales sentenciaron a 23 años de prisión a madre e
hijo por el homicidio de la dueña de una tienda de abarrotes en noviembre del 2016.
Con las dos condenas sumarían 44 años privados de su libertad. Los criminales
llevaron a la víctima, identificada como Griselda Mojarro Delgado, a bordo de su
automóvil, un Chrysler Sebring color guinda, a un lote baldío ubicado en la avenida
Leonardo Solís Barraza. Ahí la mataron.
Bajaron a Mojarro Delgado para atacarla primero con un martillo en la cabeza y
después apuñalarla en el cuello y el tórax. La Madrina presuntamente se reía
mientras acuchillaba a su víctima. Tras huir, pusieron en venta el vehículo en redes
sociales como Facebook.
“Yo quiero saber dónde enterró la cabeza de mi papá, porque le cortaron la cabeza.
Que me diga dónde la dejó... que no la dejen salir”, suplicó en julio del 2018 una de
las hijas de Gilberto Muñoz García, de 70 años de edad y presunta víctima de La
Madrina y sus cómplices.
El Diario de Juárez reportó que los hijos de la víctima reconocieron a la mujer, a
través de una nota periodística, como la última persona con la que vieron a su padre
antes de que desapareciera el 22 de diciembre del 2015.
Los hijos afirmaron que Cazarín González se presentó ante su padre en un
supermercado bajo el nombre Adriana o Ariadna Fonseca Téllez. Poco a poco lo
sedujo hasta ganarse su confianza y una invitación a su casa.
La Madrina y sus secuaces presuntamente vaciaron su casa. “Supuestamente
fueron tres personas las que anduvieron con él sacando los muebles y ella, creo
que hicieron dos viajes. Luego esta señora lo hizo que le sacara una recámara y
una estufa nueva. Él dejó cuentas pendientes, a mí me llegaron las cuentas”, dijo
una de las tres hijas.
“Yo sí la conocí. Un día que llegué a la casa de mi papá discutí con ella, le pregunté
‘¿Qué quieres tú de mi papá? Porque tú estás muy joven para él’, le dije”, mencionó.
Durante la tarde de ese 22 de diciembre, la hija de Gilberto le advirtió: “abra bien los
ojos, papá. Fíjese con quién se encontró. No importa si usted se quiere casar con
otra persona pero que lo quiera, que lo trate bien, que sea una mujer para usted.
Pero él me dijo ‘ya me voy’ y se fue y ya no lo volví a ver. Después me hablaron y
me dijeron que fuera a reconocer el cuerpo” que estaba decapitado.
El cuerpo de Gilberto Muñoz García fue encontrado unos días después en un predio
baldío ubicado a las espaldas del Conalep número 3, al suroriente de Ciudad
Juárez.
“Tiene rostro la asesina serial de todas estas víctimas. Ahora la reconocemos. Que
pague. Le hizo daño a mucha gente”, dijo la hija de la víctima. Hasta el momento, La
Madrina no ha sido encontrada culpable por otro crimen.
PERFIL VICTIMOLOGICO
Aunque solo se ha comprobado su participación en dos homicidios, existen vastas
evidencias de que flor Cazarín ha participado en otros crímenes. Se desconoce si
las autoridades en otros crímenes de chihuahua siguen trabajando en el caso o
concluyeron las investigaciones. Sin embargo, partiendo de la evidencia que existe
y de algunas entrevistas a víctimas de la madrina, es evidente que la homicida es
altamente violenta y no se detiene ante nada para cometer sus crímenes.
Se desconoce como involucro a su hijo Roberto en la ejecución de los asesinatos y
los asaltos o cual era la dinámica cuando perpetraban un hecho delictivo.
Su modus operandi era estableciendo amistad con sus víctimas, a quienes les
generaba confianza poco a poco a través de pláticas. Para más adelante, drogarlas
con sedantes hasta dejarlas inconscientes, aprovechando para robar en sus
viviendas y finalmente quitarles la vida.
TIPOLOGIA DE MENDELSOHN
nosotros agarramos la tipología de el ya que las víctimas no estaban conscientes
de lo que flor les iba a hacer.
Victima completamente inconsciente o victima ideal: esta victima no ha tenido
ninguna culpa del suceso o hecho delictivo y nada ha aportado para desencadenar
la situación.