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San Raimundo de Penafort

La Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort es una de las condecoraciones civiles más importantes para los juristas españoles. A pesar de sus 70 años de existencia, existen pocos estudios sobre esta Orden. El artículo analiza su configuración legal y las circunstancias históricas de su creación en 1944 por el Ministro de Justicia Eduardo Aunós para premiar la excelencia en la administración de justicia. Se destaca la diferencia entre su configuración legal y su funcionamiento real, característico del derecho premial español

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San Raimundo de Penafort

La Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort es una de las condecoraciones civiles más importantes para los juristas españoles. A pesar de sus 70 años de existencia, existen pocos estudios sobre esta Orden. El artículo analiza su configuración legal y las circunstancias históricas de su creación en 1944 por el Ministro de Justicia Eduardo Aunós para premiar la excelencia en la administración de justicia. Se destaca la diferencia entre su configuración legal y su funcionamiento real, característico del derecho premial español

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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT.

ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO EN EL 70º ANIVERSARIO


DE SU CREACIÓN (1944-2014)

THE ORDER OF THE CROSS OF SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT.


HISTORICAL AND LEGAL ANALYSIS ON THE 70TH ANNIVERSARY
OF ITS CREATION (1944-2014)

FERNANDO DE HERRERA Y HUME*

Resumen: La Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort es una


de las condecoraciones civiles más relevantes para los juristas españoles
y la más importante en el ámbito de la Administración de Justicia de
España. A pesar de sus setenta años de existencia, existen pocos estudios
acerca de esta Orden. En este artículo se analiza su configuración legal
acompañado de un breve acercamiento a las circunstancias históricas
en las que fue creada. Del análisis de su normativa se extrae un claro
contraste entre su configuración legal y la realidad de su funcionamiento
muy característico del Derecho Premial español.

* Licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y Magister en Derecho


Nobiliario y Premial, Heráldica y Genealogía por la UNED.

Fecha de recepción: 23-01-2014


Fecha de aceptación: 30-01-2014

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HIDALGUÍA. Año LXI 2014. Núm. 362. Págs. 85-118


FERNANDO DE HERRERA Y HUME

Palabras clave: Derecho Premial, Órdenes Civiles de España, Orden de


la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Abstract: The Order of the Cross of San Raimundo de Peñafort is one


of the most significant civil awards bestowed upon Spanish lawyers and
the most important in the sphere of Spain’s Justice Administration.
Despite its seventy years of existence, this Order has not frequently
been the object of study. This article analyses its legal configuration
along with a brief look at the historical circumstances under which it
was created. From the analysis of its legislation emerges a clear contrast
between its legal configuration and the reality of its operation, which is
very characteristic of Spanish law on awards and decorations.

Key words: Law on Awards and Decorations, Spanish Civil Orders,


Order of the Cross of San Raimundo de Peñafort.

1. INTRODUCCIÓN

El Derecho Premial es definido por los profesores Thomas Baumert


y Francisco J. Roldán como «aquella rama de la Ley que regula la conce-
sión de honores, incluyendo órdenes, condecoraciones y medallas», tratán-
dose, por tanto, de un «mecanismo de reconocimiento público de un mé-
rito a través de su exteriorización, actuando simultáneamente como re-
compensa, incentivo a la excelencia y estímulo al virtuosismo futuro» (1).
No obstante la trascendencia de su función, son escasos los
estudios y trabajos de investigación relativos a este específico

(1) BAUMERT, Thomas; ROLDÁN, Francisco J. (2011): «Sobre la exteriorización del


mérito: Un análisis económico del Derecho Premial español», Universidad Católica de
Valencia San Vicente Mártir. Instituto Universitario de Investigación Jovellanos para Estu-
dios Avanzados sobre política y Economía. Documento de Trabajo número 11. Valencia.

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HIDALGUÍA. Año LXI 2014. Núm. 362. Págs. 55-118


LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

campo del Derecho en España que, como afirma el jurista Fer-


nando García-Mercadal, ha mantenido una trayectoria constante
en los últimos dos siglos caracterizada por la multiplicación sin
orden ni concierto de distinciones y condecoraciones de variada
índole y traducida en un conjunto asistemático de normas cuya
ubicación dentro de la Teoría del Derecho resulta problemática,
debido a la falta de claros principios inspiradores y a la inexisten-
te elaboración previa de una dogmática al caso: concepto, conte-
nido y método (2).
Este artículo está dirigido a concretar un análisis jurídico de
la regulación de una de las Órdenes Civiles más relevantes de
España: la Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, crea-
da en 1944 con la finalidad de premiar los méritos relacionados
con la Administración de Justicia y el estudio del Derecho, así
como la dedicación profesional y los servicios prestados sin nota
alguna desfavorable por los funcionarios y miembros de profe-
siones relacionadas con la Administración de Justicia. Debido al
reducido número de investigaciones en el ámbito del Derecho
Premial español y la ausencia de trabajos relevantes sobre esta
Orden en concreto, salvo las referencias de García-Mercadal (3),
del Marqués de la Floresta (4) y de Sanjuán Monforte (5), entre
otros, hemos considerado conveniente incorporar algunos datos
de las circunstancias históricas por las que ha pasado en sus se-
tenta años de vida y un breve resumen de la función del Derecho
Premial.

(2) GARCÍA-MERCADAL y GARCÍA-LOYGORRI, Fernando (2010): «Penas, distincio-


nes y recompensas: Nuevas reflexiones en torno al Derecho Premial», Revista Em-
blemata, n.º 16, págs. 205-235. Zaragoza.
(3) GARCÍA-MERCADAL Y GARCÍA-LOYGORRI, Fernando; CEBALLOS-ESCALERA Y GILA,
Alfonso de, Marqués de la FLORESTA (2003). Las Órdenes y Condecoraciones Civiles
del Reino de España. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Boletín Ofi-
cial del Estado. Madrid, ver págs. 158-160, 249 y 386-393.
(4) CEBALLOS-ESCALERA Y GILA, Alfonso de, Marqués de la FLORESTA (1995): «La
Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort en su Cincuentenario», Boletín de
la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, n.º 15, pág. 14. Madrid.
(5) SANjUÁN MONFORTE, José Carlos (1997): «Orden de la Cruz de San Raimun-
do de Peñafort», Revista Internacional de Protocolo, n.º 9, págs. 91-92. .

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

2. LA ACTIVIDAD ADMINISTRATIVA DE FOMENTO Y LA FUNCIÓN


PROMOCIONAL DEL DERECHO

Como nos recuerda García-Mercadal, el reconocimiento por par-


te del Derecho de las personas que se han destacado por sus obras
buenas ha existido desde tiempos remotos y resulta consustancial a
la función del legislador (6). En palabras del jurista Luis Jiménez de
Asúa: «otorgar un premio cuando se ha realizado un hecho bueno es
algo que está palpitando en la vida, que se nos muestra en el curso
corriente del existir. Obstinarse en no cristalizar en ley lo que se halla
en la conciencia de todos, tal vez sea censurable en el legislador. (…)
El Derecho Premial está en la conciencia de todos; premio y castigo
son dos palancas que mueven a la voluntad; la justicia reclama, indu-
dablemente, premios para el que ha realizado una acción virtuosa,
para el hombre que ha mantenido durante su existencia una conducta
honrada, frente a los peligros y conflictos de la vida» (7).
La función premial u honorífica viene a cumplir con esa legítima
expectativa que en todas las sociedades se crea cuando una persona
se destaca por su vida meritoria. Pero no sólo cumple esa misión, ya
que del acto de enaltecimiento a través de la concesión de honores
o distinciones a la persona que ha observado una conducta merito-
ria se crea la expectativa general de que quien observe una conduc-
ta similar será también reconocido ante la sociedad. El Estado favo-
rece la proliferación de méritos con la concesión de un premio ho-
norífico.
De la clasificación tradicional de la acción administrativa en
tres campos (policía, fomento y servicio público), la acción de fo-
mento es definida por Luis Jordana de Pozas (8) como «la acción
de la Administración encaminada a proteger o promover aquellas ac-

(6) GARCÍA-MERCADAL Y GARCÍA-LOYGORRI, Fernando (2010): «Penas, distincio-


nes y recompensas: Nuevas reflexiones en torno al Derecho Premial», Revista Em-
blemata, n.º 16, págs. 205-235. Zaragoza.
(7) JIMÉNEZ DE ASÚA, Luis (1914): «La recompensa como prevención general.
El Derecho Premial», Revista General de Legislación y Jurisprudencia, 62 (125),
págs. 5-30 y 354-394. Madrid.
(8) JORDANA DE POZAS, Luis (1949): «Ensayo de una Teoría del Fomento en el
Derecho Administrativo», Revista de Estudios Políticos, n.º 48, págs. 41-54. Madrid.

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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

tividades, establecimientos o riquezas debidas a los particulares y


que satisfacen necesidades públicas o se estiman de utilidad general,
sin usar de la coacción ni crear servicios públicos». El ilustre jurista
encuadra entre los medios de fomento honoríficos a las distincio-
nes y recompensas que se otorgan como público reconocimiento y
proclamación de un acto o de una conducta ejemplar, que aunque
lleven consigo en ocasiones algunas ventajas de carácter jurídico o
económico, éstas se consideran accesorias, siendo lo principal el
enaltecimiento social del beneficiado. La acción de fomento se lo-
gra por el acicate que significa la esperanza de obtener el honor si
se observa una conducta adecuada. Los principales medios hono-
ríficos son las condecoraciones, tratamientos, títulos, preeminen-
cias, uso de emblemas o símbolos determinados, trofeos, diplo-
mas, etcétera.
Ya en nuestros días juristas de primer nivel como Norberto BOB-
BIO nos recuerdan que en las sociedades contemporáneas el Dere-
cho debiera cumplir también una función promocional, y no exclu-
sivamente limitativa y prohibitiva, procurando un empleo mayor de
las técnicas de alentamiento (premios e incentivos) que de las técni-
cas de represión (9).

3. DON EDUARDO AUNÓS, MINISTRO DE JUSTICIA,


Y LA CREACIÓN DE UNA CONDECORACIÓN ESPECÍFICA PARA EL CAMPO
DEL DERECHO Y LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA EN ESPAÑA

Don Eduardo Aunós Pérez, Doctor en Derecho (Lérida, 1894 -


Lausana, Suiza, 1967), fue uno de los políticos de mayor trascen-
dencia de la primera mitad del siglo XX en España y a él se le debe
la propuesta de creación de la Orden de la Cruz de San Raimundo
de Peñafort como condecoración específica de los juristas en gene-
ral y para premiar los méritos en el campo del Derecho.
En su libro Problemas de España puede apreciarse su concepción
corporativa de la configuración del Estado, reivindicando el papel

(9) BOBBIO, Norberto (1990): Contribución a la Teoría del Derecho. Madrid: Edi-
torial Debate.

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

que las corporaciones profesionales tienen en la sociedad (10). En


1924 fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Trabajo para,
dos años más tarde, desempeñar hasta 1930 el cargo de Ministro de
Trabajo, Comercio e Industria, bajo el reinado de S.M. Alfonso XIII
en el periodo de la Dictadura del general Primo de Rivera. En esos
años se emprendió un periodo de gran avance en el ámbito laboral
en España, ya que en virtud del Decreto-ley de 23 de agosto de 1923
se promulga el Código del Trabajo. Por primera vez en España se
compila el conjunto de disposiciones legales y corrientes jurispru-
denciales que codificaba las diversas fuentes de Derecho Social y
Obrero español. La legislación social emprendida por Aunós se ma-
terializó con el Estatuto de Enseñanza Profesional (R.D. de 31 de
octubre de 1924), la Ley de Casas Baratas (10 de octubre de 1924) y
de las Casas Económicas (1925), la aparición de las Escuelas Socia-
les, la Institución del Tesoro del Emigrante y la acción tutelar del
Estado sobre los españoles que emigran (1924), o la extensión del
Retiro Obrero, y culminó con el Consejo Superior del Trabajo, Co-
mercio e Industria, fiscalizador de la labor ministerial (R.D. de 29
de abril de 1924) (11). Aunós emprendió así el proyecto de una or-
ganización corporativa de ámbito nacional. Fuertemente influencia-
do por el tradicionalismo social católico replanteado por el ejemplo
de los políticos y pensadores franceses Albert de Mun (1841-1914) y
Frédéric Le Play (1806-1882) y la decisiva influencia de la encíclica
Rerum Novarum de S. S. León XIII (1891) (12), crea la Organiza-
ción Corporativa Nacional (1926) como sistema estatal que conver-

(10) AUNÓS PÉREZ, Eduardo (1922): Problemas de España. Barcelona: Edicio-


nes Helios.
(11) FERNÁNDEZ RIQUELME, Sergio (2010): «Política, Autoridad y Trabajo.
Eduardo Aunós y Estado corporativo en España», Revista Digital La Razón Históri-
ca, Revista Hispanoamericana de las Ideas, n.º 10, págs. 17-31. Instituto de Estudios
Históricos y Sociales. .
(12) La encíclica Rerum Novarum, promulgada por S. S. LEÓN XIII el 15 de mayo
de 1891, fue la primera encíclica de tiempos modernos en los que la Iglesia Católica de
modo oficial se pronunciaba acerca de cuestiones de derecho social y la realidad de las
clases trabajadoras. En ella apoya el derecho de los trabajadores a sindicarse y defien-
de la propiedad privada. Además trató de las relaciones entre el gobierno, las empre-
sas, los trabajadores y la Iglesia proponiendo una organización económica que fue
definida más tarde como el corporativismo católico o corporativismo.

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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

tiría al organismo corporativo en institución permanente de arbitra-


je y en una jurisdicción regular y obligatoria (13).
Como ministro propicia una verdadera transformación adminis-
trativo-institucional de la Política social española, concibiendo el
propio Ministerio como una empresa. El consejo de administración
sería el Consejo Superior, formado por representantes «corporati-
vos» como son asociaciones profesionales, sindicatos, cámaras de
comercio, patronales. Este organismo tendría funciones asesoras,
siendo coordinando con el Consejo de Economía Nacional (CEN).
En 1937 ingresó en Falange Española como jefe del partido en
Francia y, tras la unificación con los tradicionalistas, fue nombrado
consejero nacional de Falange Española Tradicionalista y de las Jun-
tas de Ofensiva Nacional Sindicalista (JONS) y miembro de la Junta
Política de dicha organización. En marzo de 1939 gestiona un acuer-
do comercial con Argentina y también un convenio de pagos con Ita-
lia. Fue uno de los veintidós juristas que, designados por el Ministerio
de Gobernación, el 21 de diciembre de 1938 elaboraron el Dictamen
sobre la ilegitimidad de los poderes actuantes el 18 de julio de 1936.
Embajador en Bélgica (1939-1940) y Argentina (1942-1943), fue
Ministro de Justicia entre 1943 y 1945. A mediados de 1943 elabora
su Proyecto de constitución para España donde definía al Estado
nacional como una Monarquía social y corporativa. Su proyecto no
llegó a cuajar debido a la excesiva corporativización de la Adminis-
tración social propuesta.
Es en su etapa de Ministro de Justicia cuando realiza una de las
más importantes aportaciones al Derecho Premial español al crear
en la primera festividad de San Raimundo de Peñafort (14) celebra-
da bajo su Ministerio una condecoración bajo su patronazgo que

(13) FERNÁNDEZ RIQUELME, Sergio (2010): «Breve Historia del Corporativismo


Católico», Revista Digital La Razón Histórica, Revista Hispanoamericana de las
Ideas, n.º 11, págs. 54-64. Instituto de Estudios Históricos y Sociales. .
(14) San Raimundo de Peñafort, patrono de los juristas y de los estudiosos del
derecho en general. Religioso de la Orden de Santo Domingo. Destacó en el estudio
del Derecho, su obra más relevante son las Decretales promulgadas por el Papa
Gregorio IX. Falleció en 1275 en Barcelona, en cuya catedral reposan sus restos.
Canonizado en 1601 por el Papa Clemente VIII, su festividad se festeja actualmen-
te el 7 de enero, antiguamente era celebrada el 23 de enero, fecha en la cual en el
año 1944 se dicta el Decreto de Creación de la Orden Civil que está bajo su amparo.

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premia a los juristas y los méritos en el campo del Derecho y de la


Administración de Justicia.
Su particular concepción del Ministerio como una empresa se ve
plasmada particularmente en la configuración de esta condecora-
ción, en la cual para designar las categorías de la Orden, en lugar de
la terminología utilizada tradicionalmente, emplea unas denomina-
ciones más asemejadas al mundo profesional del momento (Cruz
Meritísima en lugar de Gran Cruz, Cruz de Honor en lugar de En-
comienda con placa, Cruz Distinguida en lugar de Encomienda sen-
cilla). Su órgano de gobierno con funciones consultivas está com-
puesto por representantes de los distintos sectores para los que des-
pliega su acción esta recompensa (Ministerio de Justicia, Iglesia,
Poder Judicial, Abogacía, académicos y autores doctrinales). Donde
mejor se aprecia este criterio es en la creación de una categoría es-
pecial bajo el nombre de Medalla del Mérito a la Justicia configurada
como una medalla a la constancia, obtenida como premio a una
carrera profesional sin nota alguna desfavorable sin duda influida
por la configuración de la Orden Militar de San Hermenegildo.

4. CONDECORACIONES O GRADOS DE LA ORDEN

Podemos distinguir dos categorías dentro de la Orden en función


de su finalidad: las Cruces de la Orden y la Medalla del Mérito a la
Justicia. Resaltamos que el legislador ha querido diferenciar esta con-
decoración desde su propia denominación, ya que, a pesar de que
comúnmente es denominada como Orden de San Raimundo de Peña-
fort u Orden de San Raimundo, su denominación completa es Orden
de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. El legislador ha querido de-
jar patente que se trata de una condecoración civil denominada
«Cruz» que es otorgada según sus diversas categorías para premiar
los relevantes méritos contraídos por cuantos intervienen en la Admi-
nistración de Justicia y en el estudio y aplicación del Derecho en to-
das sus ramas. La categoría de las Cruces se divide en cinco clases:
UÊ , Ê ,1<°
UÊ ,1<Ê Ê" ",°
UÊ ,1<Ê -/ 1 Ê Ê*, ,Ê - °
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UÊ ,1<Ê -/ 1 Ê Ê- 1 Ê - °


UÊ ,1<Ê- °

RELACIÓN DE CRUCES DE LA ORDEN


CON SUS CATEGORÍAS Y TRATAMIENTOS ANEJOS

Cruz Categoría asemejada Tratamiento anejo


GRAN CRUZ Gran Cruz Excelencia
(Excelentísimo Señor)
CRUZ DE HONOR Encomienda con Placa Ilustrísima
(Comendador de Número) (Ilustrísimo Señor)
CRUZ DISTINGUIDA Encomienda Ordinaria Señoría
DE 1.ª CLASE (Comendador)
CRUZ DISTINGUIDA Oficial Señoría
DE 2.ª CLASE
CRUZ SENCILLA Caballero No lleva
Fuente: Artículos 16 y 17 del Decreto de 2 de marzo de 1945 por el que se aprueba
el texto refundido de las normas estatutarias de la Orden de la Cruz de San Rai-
mundo de Peñafort.

Como hemos dicho, la Medalla del Mérito a la Justicia premia los


servicios prestados sin nota negativa en las actividades jurídicas depen-
dientes del Ministerio de Justicia. Es una condecoración a la constancia
diferenciada claramente de la categoría de las Cruces de la Orden. Su
concesión está configurada como un acto reglado de la Administración
al establecer unos requisitos temporales para la misma en función de la
profesión o categoría funcionarial de la persona. Por su especial finali-
dad, su concesión y su uso son compatibles con el otorgamiento de las
Cruces de la Orden y su concesión y uso no conlleva ningún tipo de
tratamiento ni de derecho más que el del uso de la medalla en las cir-
cunstancias previstas por la Ley. Se distinguen las siguientes categorías:
UÊ  Ê Ê","Ê Ê,/"ÊÊÊ1-/ °
UÊ  Ê Ê*/Ê Ê,/"ÊÊÊ1-/ °
UÊ Ê Ê Ê ," Ê Ê *, ,Ê - Ê Ê ,-
TO A LA JUSTICIA.
UÊ Ê Ê Ê ," Ê Ê- 1 Ê - Ê Ê,-
TO A LA JUSTICIA.

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

4.1. Cruces de la orden


El Decreto de Creación de la Orden de la Cruz de San Raimundo
de Peñafort (15) establece en su artículo segundo que esta distin-
ción o Cruz será otorgada «para premiar los servicios extraordinarios
prestados por los funcionarios de la Administración de Justicia, los
miembros de las profesiones directamente relacionadas con ella y
cuantos hayan contribuido al desarrollo del Derecho, al estudio de los
sagrados cánones y de las Escrituras y a la obra legislativa y de orga-
nización del Estado. También se premiará con ella a los autores de
publicaciones de carácter jurídico de relevante importancia y a los
fundadores y cooperadores de entidades o instituciones que tengan por
finalidad el perfeccionamiento de la técnica del Derecho y la Jurispru-
dencia». Delimita así claramente los destinatarios de estas condeco-
raciones en cinco grupos diferenciados:
A. Funcionarios de la Administración de Justicia.
B. Miembros de profesiones directamente relacionadas con la
Administración de Justicia.
C. Cuantos hayan contribuido al desarrollo del Derecho, al es-
tudio del Derecho Canónico y de las Sagradas Escrituras y a
la obra legislativa y de organización del Estado.
D. Autores de publicaciones de carácter jurídico de relevante
importancia.
E. Fundadores y cooperadores de entidades o instituciones que
tengan por finalidad el perfeccionamiento de la técnica del
Derecho y la Jurisprudencia.

Además en su artículo tercero establece que la Cruz Distinguida


y la Cruz Sencilla «podrán ser otorgadas a quienes, no hallándose
comprendidos en el artículo segundo, hayan, no obstante, realizado
servicios relacionados con cualquiera de las funciones atribuidas al
Ministerio de Justicia, siempre que se estimen acreedores a dicha re-
compensa». De este modo las categorías más altas de la Orden, la

(15) Decreto de 23 de enero de 1944 por el que se crea la Cruz de San Raimundo
de Peñafort para premiar el mérito a la Justicia. Boletín Oficial del Estado de 7 de
febrero de 1944, n. 38, págs. 1072-1073.

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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

Gran Cruz y la Cruz de Honor, quedan circunscritas a los grupos de


personas citados mientras que las categorías de Cruz Distinguida y
Cruz Sencilla se podrán otorgar a cualquier persona merecedora no
comprendida en esos grupos pero que haya realizado los servicios
relacionados con las funciones del Ministerio de Justicia menciona-
dos. Esta diferenciación no se realiza en la práctica.
La concesión de la Gran Cruz se hará mediante Real Decreto, las
restantes cruces de la Orden (de Honor, Distinguida de primera y de
segunda clase y Sencilla) se otorgarán por Orden Ministerial según
la Orden de 12 de febrero de 1944 en su artículo tercero y el Decre-
to de 2 de marzo de 1945 en su artículo trece (16).
Las Cruces se dividen en cinco categorías:

4.1.1. Gran cruz

Es la máxima categoría de la Orden. En un principio se la deno-


minó Cruz Meritísima hasta que por Decreto de 9 de enero de 1950
se le cambió el nombre y se autorizó el uso de la banda para homo-
geneizarla con el resto de distinciones honoríficas españolas habida
cuenta que en el Decreto de Creación y en las disposiciones que lo
complementan se le atribuía rango y preeminencias de Gran Cruz.
Su otorgamiento se realiza mediante Real Decreto por solo
acuerdo del Jefe del Estado a propuesta del Ministro de Justicia. El
número máximo de Grandes Cruces que pueden concederse a espa-
ñoles estuvo limitado a ochenta según establece el artículo tercero
del Decreto de Creación. La Orden de 12 de febrero de 1944 estable-
ció en su artículo segundo que en ese número no se computarían la
que ostentara en virtud de su derecho eminente el Jefe del Estado y
las otorgadas a quienes fueren miembros del Gobierno de la Nación
o lo hayan sido a partir de 30 de enero de 1938. El Decreto de 2 de

(16) Orden de 12 de febrero de 1944, por la que se dictan normas sobre la conce-
sión y régimen de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Boletín Oficial del Estado
de 13 de febrero de 1944, n. 44, págs. 1279-1281.
Decreto de 2 de marzo de 1945 por el que se aprueba el texto refundido de las nor-
mas estatutarias de la Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Boletín Oficial
del Estado de 28 de marzo de 1945, n. 87, págs. 2383-2386.

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

marzo de 1945 en su artículo quinto cambió esta fecha por la del 30


de enero de 1939. El Decreto 3091/1966 aumentó el número máxi-
mo de Grandes Cruces que podían ser otorgadas a españoles a dos-
cientas al llegar al convencimiento de que dicha limitación resulta-
ba excesiva al tener en cuenta «el amplio campo que abarca la orden,
el desarrollo orgánico del Estado, la actividad en el orden legislativo y
de las tareas jurídicas en general, y la colaboración entrañable de las
autoridades eclesiásticas y estatales en los cometidos en que mutua-
mente pueden prestarse asistencia» (17).
Las personas agraciadas con la Gran Cruz tendrán derecho al
tratamiento de Excelencia o Excelentísimo Señor y los honores co-
rrespondientes a tal distinción según establece el Decreto de 2 de
marzo de 1945 en su artículo dieciséis.
Además de esto, los condecorados con la Gran Cruz tienen dere-
cho a usar la insignia correspondiente que consiste, según establece el
Decreto de Creación en su artículo tercero, en una cruz esmaltada con
la figura de San Raimundo de Peñafort, que se llevará en el centro del
pecho, pendiente del cuello y hombros de una cadena de eslabones
esmaltados en rojo y azul, y una placa semejante a la Cruz, pero de
mayor tamaño, que deberá colocarse en el lado derecho del pecho.
La Orden de 12 de febrero de 1944 estableció las dimensiones y
características de la insignia de la Gran Cruz (entonces Cruz Merití-
sima) de la forma siguiente:
«Consistirá en una joya, en forma de Cruz abierta, en oro y es-
maltada en blanco, cuyos brazos van unidos entre si por un lazo en
oro. Sus brazos tendrán una longitud de 29 mm. desde el centro de
la Cruz a sus extremos, y de 17 mm. desde el mismo punto en su
bisectriz. En el brazo superior se lee la inscripción “S. Ray-mun-
dus”, y en el inferior “Pennaforti”, en relieve. Sobresaliendo por la
parte central de los brazos superior e inferior y en oro aparecen los
extremos de la espada de la Justicia.

(17) Decreto 3091/1966, de 1 de diciembre, por el que se modifica el artículo


quinto del texto refundido aprobado por Decreto de 2 de marzo de 1945 regulador de
la Orden de San Raimundo de Peñafort. Boletín Oficial del Estado de 24 de diciem-
bre de 1966, n.º 307, págs. 16106-16107. Desde hace décadas que no se cumple esta
limitación, ya que no se lleva un registro de los distinguidos con la Gran Cruz que
viven actualmente.

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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

En el centro ostentará la efigie de San Raimundo de Peñafort,


aureolado con el nimbo de santidad, vestido de hábito, en esmaltes
blanco, rojo y azul y llevando en su mano izquierda un libro. For-
mando cuerpo con la efigie del Santo y en semicírculo, esmaltado
en azul, correrá en letra de oro la inscripción “In Iure Merita”.
Esta joya se ostentará pendiente del cuello y hombros por una
cadena de eslabones esmaltados en rojo, unidos entre si por otros de
menor tamaño esmaltados en azul con flamas en oro.
Esta condecoración lleva, además, una placa semejante a la Cruz, que
difiere de ella en su mayor tamaño, siendo las dimensiones de sus brazos,
respectivamente, de 35 y 28 mm. Estos brazos irán unidos entre si por
ramas de palma en oro. Deberá colocarse al lado derecho del pecho.»

El Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo cuarto añadió


que la cadena de eslabones esmaltados en rojo y azul de la que pen-
de la insignia llevarán alternando unos, la efigie del santo, y otros,
un escudo con el emblema de la Justicia esmaltado en blanco.
El Decreto de 9 de enero de 1950 pretende asemejar la máxima
distinción de la Orden con el resto de las máximas condecoraciones
españolas. Por ello deja de denominarse Cruz Meritísima para pasar a
ser designada como Gran Cruz. Además en su artículo segundo modi-
fica la disposición de la Placa, que en lugar de en el lado derecho del
pecho como es tradicional usarse en la toga, pero no en el traje civil
o uniforme, establece que lo sea en el lado izquierdo. Por último au-
toriza el uso de la banda a los distinguidos con la Gran Cruz del si-
guiente modo: «con una banda de seda ancha en color rojo vivo, tercia-
da del hombro derecho al lado izquierdo, con bordes de color azul,
uniendo los extremos de dicha banda un lazo de cinta estrecha de la
misma clase y colores, de la que penderá la Cruz de la Orden» (18).

4.1.2. Cruz de honor


La concesión de esta condecoración se hará por Orden Ministe-
rial según establece la Orden de 12 de febrero de 1944 en su artícu-
lo tercero y el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo trece.

(18) Decreto de 9 de enero de 1950 por el que se modifican algunas de las nor-
mas reguladoras de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Boletín Oficial del Estado
de 21 de enero de 1950, n. 21, pág. 271.

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

En el artículo dieciséis del citado Decreto, se establece que la


Cruz de Honor está asimilada con la categoría de Encomienda con
Placa, también llamada Comendador de Número, a los efectos del
pago de derechos y sus reducciones que para esta clase de honores
se hallen establecidos o se establezcan. En el Decreto de Creación,
en su artículo sexto, se había asimilado a la Encomienda sin Placa.
Este aumento de categoría se hizo probablemente con motivo de la
división de la Cruz Distinguida en dos categorías y la de primera
clase ser asimilada a la Encomienda sin Placa u Ordinaria. Las per-
sonas agraciadas con la Cruz de Honor tendrán derecho al trata-
miento de Ilustrísima o Ilustrísimo Señor y los honores correspon-
dientes a tal distinción además de los honores correspondientes a la
categoría de Jefe Superior de Administración según establece el De-
creto de 2 de marzo de 1945 en su artículo diecisiete (19).
Además de estos honores, los condecorados con la Cruz de Ho-
nor tienen derecho a usar la insignia correspondiente que consiste,
según establece el Decreto de creación en su artículo tercero, en una
Cruz igual a la Cruz Meritísima que se llevará pendiente del cuello
y hombros de una cadena con eslabones de oro y plata.
La Orden de 22 de marzo de 1944 estableció que la Cruz de Ho-
nor llevará también una placa análoga a la Meritísima, pero en pla-
ta, con los extremos de los brazos en oro que habrá de colocarse en
el lado derecho del pecho (20).

4.1.3. Cruz distinguida de primera clase


En el Decreto de Creación no se distingue la categoría de la Cruz
Distinguida más que en una sola clase. Es en el Decreto de 2 de

(19) Actualmente sigue en vigor —aunque en desuso— el uniforme civil corres-


pondiente a la categoría de Jefe Superior de Administración, que en virtud del Real
Decreto de 18 de junio de 1852, se les asignó el uniforme correspondiente a los minis-
tros del extinguido Consejo de Hacienda, el cual entendemos que tiene derecho a ser
usado por los agraciados con la Cruz de Honor de la Orden en virtud de lo expuesto.
(20) Orden de 22 de marzo de 1944, por la que se da nueva redacción a los artí-
culos primero y séptimo de la de 12 de febrero de 1944, relativa a la Cruz de San
Raimundo de Peñafort. Boletín Oficial del Estado de 25 de marzo de 1944, n. 85,
págs. 2464-2465.

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marzo de 1945 cuando en su artículo séptimo se divide en primera


y segunda clase. Probablemente se hizo para asimilar la Cruz de
San Raimundo de Peñafort con el resto de Órdenes Civiles que sue-
len constar de cinco categorías.
En el artículo tercero del Decreto de Creación se establece que las
categorías de la Cruz Distinguida y la Cruz Sencilla podrán ser otor-
gadas a quienes se estimen merecedores de la distinción y hayan rea-
lizado servicios relacionados con cualquiera de las funciones atribui-
das al Ministerio de Justicia que no se hallen comprendidos en los
grupos mencionados en el artículo segundo: funcionarios de la Admi-
nistración de Justicia, miembros de profesiones directamente relacio-
nadas con la Administración de Justicia, juristas y autores de relevan-
tes obras jurídicas y miembros de entidades que tengan por finalidad
el perfeccionamiento de la técnica del Derecho y la jurisprudencia.
La concesión de esta condecoración se hará por Orden Ministe-
rial según establece la Orden de 12 de febrero de 1944 en su artícu-
lo tercero y el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo trece.
En el artículo dieciséis del citado Decreto, se establece que la
Cruz Distinguida de Primera Clase está asimilada con la categoría de
Encomienda Ordinaria, también llamada Comendador, a los efectos
del pago de derechos y sus reducciones que para esta clase de hono-
res se hallen establecidos o se establezcan. En la actualidad no hay
establecida ninguna tasa para la concesión de esta condecoración ni
para ninguna de la Orden. Las personas distinguidas con la Cruz de
Honor tendrán derecho al tratamiento de Señoría y los honores co-
rrespondientes a la categoría de Jefe de Administración según esta-
blece el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo diecisiete (21).
Además de estos honores, los condecorados con la Cruz Distin-
guida de Primera Clase tienen derecho a usar la insignia correspon-
diente que consiste, según establece el Decreto de Creación en su
artículo tercero, en una Cruz del mismo tamaño que la Cruz Merití-
sima y la Cruz de Honor, pero en plata, que se llevará pendiente del
cuello y hombros de una cinta de color rojo vivo en el centro con

(21) En virtud del citado Real Decreto de 18 de junio de 1852, los Jefes de Ad-
ministración tienen derecho a usar el vistoso uniforme de los antiguos Oficiales de
las Secretarías del Despacho.

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bordes azules. El Decreto de 2 de marzo de 1945 estableció que la


de Primera Clase llevará placa de igual forma que la Cruz, pero en
mayor tamaño, en plata y se colocará al lado derecho del pecho.

4.1.4. Cruz distinguida de segunda clase


Como antes vimos, podrá ser otorgada a quienes se estimen me-
recedores de la distinción y hayan realizado servicios relacionados
con cualquiera de las funciones atribuidas al Ministerio de Justicia
que no sean funcionarios de la Administración de Justicia, ni miem-
bros de profesiones directamente relacionadas con la Administra-
ción de Justicia, ni juristas ni autores de obras jurídicas ni miem-
bros de entidades que tengan por finalidad el perfeccionamiento de
la técnica del Derecho y la jurisprudencia.
La concesión de esta condecoración se hará por Orden Ministe-
rial según establece la Orden de 12 de febrero de 1944 en su artícu-
lo tercero y el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo trece.
En el artículo dieciséis del citado Decreto, se establece que la
Cruz Distinguida de Segunda Clase está asimilada con la categoría
de Oficial. Las personas distinguidas con la Cruz Distinguida de Se-
gunda Clase tendrán derecho al tratamiento de Señoría y a los hono-
res correspondientes a la categoría de Jefe de Administración según
establece el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo diecisiete.
Además de estos honores, los condecorados con esta Cruz tienen
derecho a usar la insignia correspondiente que consiste en la misma
que la de Primera Clase, pero sin derecho de uso de placa.

4.1.5. Cruz sencilla


Al igual que la Cruz Distinguida, podrá ser otorgada a quienes se
estimen merecedores de la distinción y hayan realizado servicios
relacionados con cualquiera de las funciones atribuidas al Ministe-
rio de Justicia que no se hallen comprendidos en los grupos mencio-
nados en el artículo segundo del Decreto de Creación.
La concesión de esta condecoración se hará por Orden Ministe-
rial según establece la Orden de 12 de febrero de 1944 en su artícu-
lo tercero y el Decreto de 2 de marzo de 1945 en su artículo trece.
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LA ORDEN DE LA CRUZ DE SAN RUIMUNDO DE PEÑAFORT. ANÁLISIS HISTÓRICO Y JURÍDICO…

En el artículo dieciséis del citado Decreto, se establece que la


Cruz Sencilla está asimilada con la categoría de Caballero.
Los condecorados con la Cruz Sencilla tienen derecho a usar la insig-
nia correspondiente que es la misma que la Cruz Distinguida, sin dere-
cho de uso de placa y que se ostentará en el lado izquierdo del pecho
pendiente de una cinta de 30 mm. de ancho, en color rojo vivo, con
bordes de 2 mm. a ambos lados en color azul, en forma de triángulo con
la base en su parte superior y sujeta por una hebilla de plata. Esto ha
sido modificado por el Reglamento de Honores, Tratamiento y Protoco-
lo aprobado por el Consejo General del Poder Judicial, que establece que
sobre la toga se llevará colocada en el lado derecho del pecho (22).

4.2. Medalla del mérito a la justicia


4.2.1. Configuración como un premio a la constancia
El Decreto de Creación establece en su artículo tercero que la
Medalla del Mérito a la Justicia servirá para premiar los años de
servicio en las profesiones jurídicas comprendidas dentro de la ju-
risdicción del Ministerio de Justicia, siempre que no tuvieren nota
alguna desfavorable. La Orden de 12 de febrero de 1944 en su artí-
culo séptimo establece literalmente lo siguiente:
«Creada la Medalla del Mérito a la Justicia para premiar la
constancia y servicios prestados sin nota alguna desfavorable en
cualquiera de las profesiones jurídicas relacionadas con el Ministe-
rio de Justicia, los miembros pertenecientes a ellas tendrán derecho
a que les sea otorgada en la forma siguiente:
Carrera judicial, Ministerio fiscal, Abogados en ejercicio, Registra-
dores de la Propiedad y Notarios, Medalla de Plata a los quince años de
servicio y de oro a los veinticinco. Secretario y Vicesecretario de Go-
bierno del Tribunal Supremo y Secretarios de Sala del mismo, Medalla
de plata a los quince años y de oro a los veinticinco. Secretarios de las
Audiencias y Secretarios judiciales, Medalla de bronce de primera clase
a los quince años y de plata a los veinticinco. Procuradores de los Tri-

(22) Acuerdo de 23 de noviembre de 2005, del Pleno del Consejo General del Po-
der Judicial, por el que se aprueba el Reglamento 2/2005, de honores, tratamientos y
protocolo en los actos judiciales solemnes. Boletín Oficial del Estado de 19 de Di-
ciembre de 2005, número 302, páginas 41404 a 41413.

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bunales, Medalla de bronce de primera clase a los quince años y de


plata a los veinticinco. Oficiales de Audiencias y Juzgados y personal
administrativo de los Tribunales, Medalla de bronce de primera a los
veinte años y de plata a los treinta, Jueces, Fiscales y Secretarios de
Juzgado municipal que no pertenezcan a la Carrera judicial, Medalla
de bronce a los quince años, de bronce de primera a los veinticinco y
de plata a los treinta. Agentes judiciales, medalla de bronce a los veinte
años. El personal del Ministerio de Justicia que pertenezca a Cuerpos
de Letrados se hallará a estos efectos asimilado a la Carrera judicial; el
personal técnico-administrativo podrá obtener Medalla de bronce de
primera a los quince años y de plata a los veinticinco.
Con el fin de que sea distinguido el grupo en que se encuentra
comprendido el interesado a quien se otorgue la Medalla, ésta lleva-
rá en la cinta de que va pendiente una barra horizontal del mismo
metal que sea la Medalla de cinco milímetros de ancha, en que figu-
rará en relieve la inscripción que corresponda, esto es: Magistratura,
Ministerio Fiscal, Abogacía, Procurador, Secretariado Judicial, Au-
xiliares de Tribunales, Justicia Municipal, Agente Judicial, Registra-
dor de la Propiedad, Notariado, Ministerio de Justicia.
Por la especial finalidad de la Medalla, que es el premio a la
Constancia, su concesión y su uso son compatibles con el otorga-
miento de cualquiera de las otras clases de esta condecoración.»

La Medalla del Mérito a la Justicia queda configurada así como


una medalla a la constancia cuya concesión constituye un derecho
de los miembros de cualquiera de las profesiones jurídicas relacio-
nadas con el Ministerio de Justicia que no tengan nota negativa y
cumplan con un concreto número de años de ejercicio. Esta confi-
guración no ha sido derogada por norma posterior, ya que la Orden
de 22 de marzo de 1944 vuelve a repetir que los miembros de las
profesiones jurídicas relacionadas con el Ministerio de Justicia ten-
drán derecho a que les sea otorgada de la forma que expone. El
Decreto de 2 de marzo de 1945 reitera que la concesión de la Meda-
lla del Mérito a la Justicia, como reconocimiento y premio de los
servicios prestados sin nota alguna desfavorable a los miembros de
las profesiones jurídicas dependientes del Ministerio de Justicia se
hará según el número de años de ejercicio profesional que establece
para cada grupo profesional y siempre que no conste nota alguna
desfavorable según el grupo profesional al que se pertenezca.
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CUADRO DEL NÚMERO DE AÑOS NECESARIOS PARA OBTENER LA CATEGORÍA


DE LA MEDALLA CORRESPONDIENTE SEGÚN LA CATEGORÍA PROFESIONAL

Grupo profesional 15 años 20 años 25 años 30 años


Miembros de la Carrera Judicial Plata Oro
Cuerpo de Letrados del Estado Plata Oro
Ministerio fiscal Plata Oro
Magistrados suplentes Plata Oro
Abogados en ejercicio Plata Oro
Registradores de la Propiedad Plata Oro
Notarios Plata Oro
Secretario de Gobierno del Plata Oro
Tribunal Supremo
Vicesecretario de Gobierno Plata Oro
del Tribunal Supremo
Secretarios de Sala del Plata Oro
Tribunal Supremo
Funcionarios del Cuerpo Bronce 1.ª Plata
Técnico-Administrativo
Funcionarios del Cuerpo Bronce 1.ª Plata
Auxiliar
Secretarios de las Audiencias Bronce 1.ª Plata
Secretarios Judiciales Bronce 1.ª Plata
Médicos forenses Bronce 1.ª Plata
Procuradores de los Tribunales Bronce 1.ª Plata
Oficiales de las Audiencias Bronce 1.ª Plata
Oficiales de los Juzgados Bronce 1.ª Plata
Personal Administrativo de los Bronce 1.ª Plata
Tribunales
Juez de Juzgado Municipal Bronce 2.ª Bronce 1.ª Plata
Fiscal de Juzgado Municipal Bronce 2.ª Bronce 1.ª Plata
Secretario de Juzgado Municipal Bronce 2.ª Bronce 1.ª Plata
Agentes Judiciales Bronce 2.ª
Fuente: Artículo 11 del Decreto de 2 de marzo de 1945 por el que se aprueba el
texto refundido de las normas estatutarias de la Orden de la Cruz de San Raimun-
do de Peñafort.

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FERNANDO DE HERRERA Y HUME

4.2.2. La concesión de la medalla como un acto reglado


de la administración

Los actos administrativos pueden ser clasificados en discrecionales,


en los que la Administración puede optar por una entre varias solucio-
nes posibles igualmente válidas, y reglados, en los que la Administración
se limita a aplicar una norma que determina el contenido del acto.
La concesión de la Medalla del Mérito de la Justicia no está con-
figurada como un acto discrecional de la Administración, sino que
está reconocido como un derecho de la persona que cumple las con-
diciones establecidas en la Ley para ello. Hemos visto que la Orden
de 12 de febrero de 1944, por la que se dictan normas sobre la con-
cesión y régimen de la Cruz de San Raimundo de Peñafort, en su
artículo séptimo, dice que los miembros pertenecientes a profesio-
nes jurídicas relacionadas con el Ministerio de Justicia tendrán dere-
cho a que les sea otorgada la Medalla del Mérito a la Justicia según
los requisitos de tiempo en el cargo y categoría que establece en
dicho artículo. Además establece que por la especial finalidad de la
medalla, que es el premio a la constancia, su concesión y su uso son
compatibles con el otorgamiento de cualquiera de las otras clases de
esta condecoración. La Orden de 22 de marzo de 1944, por la que se
da nueva redacción a los artículos primero y séptimo de la de 12 de
febrero de 1944, relativa a la Cruz de San Raimundo de Peñafort
mantiene el mismo texto. Estas disposiciones no han sido deroga-
das ni se contradicen con norma jerárquicamente superior, por lo
cual, se encuentran actualmente en vigor.
El tenor literal del Decreto de 2 de marzo de 1945 así lo refleja
en el citado artículo 11 cuando dice que «la concesión de la Medalla
del Mérito de la Justicia (...) se hará de la forma siguiente...». Es im-
portante subrayar que el legislador dice «se hará» en lugar de utili-
zar otra expresión como «se podrá conceder» o «podrá ser otorgada»,
que denotaría el carácter discrecional de la concesión de esta distin-
ción. Asimismo todo el texto legal está cargado de ese sentido, por
ejemplo el artículo 10 cuando dice que «la Medalla del Mérito de la
Justicia se crea para premiar los años de servicio, sin nota alguna
desfavorable, prestados en las profesiones jurídicas comprendidas den-
tro de la jurisdicción del Ministerio de Justicia».
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Las Cruces de la Orden, en sus clases de la Gran Cruz, la


Cruz de Honor, la Cruz Distinguida de primera y de segunda
categoría o la Cruz Sencilla, están destinadas a premiar discre-
cionalmente méritos relevantes en el ámbito de la Administra-
ción de Justicia y el desarrollo del Derecho. Este sentido queda
reflejado en la redacción del artículo 9 del Decreto de 2 de mar-
zo de 1945, que dice que tanto la Cruz Distinguida como la Cruz
Sencilla podrán ser otorgadas a quienes, no hallándose compren-
didos en el artículo segundo, hayan, no obstante, realizado ser-
vicios relacionados con cualquiera de las funciones atribuidas
al Ministerio de Justicia, siempre que se estimen acreedores a di-
cha recompensa.
El sentido del legislador queda claro cuando expresa claramente
que la Cruz Distinguida y la Cruz Sencilla «podrán ser otorgadas» en
lugar de la expresión de «se hará» para cuando se refiere a la conce-
sión de la Medalla del Mérito a la Justicia. El legislador diferencia
las condecoraciones discrecionales de la Orden: Gran Cruz, Cruz de
Honor, Cruz Distinguida y Cruz Sencilla frente a la Medalla del Mé-
rito a la Justicia cuya concesión se configura como un derecho de la
persona en la cual concurran las circunstancias tasadas a las que
nos hemos referido anteriormente.
No obstante lo expuesto, el Ministerio de Justicia ha preferido
interpretar que la concesión de esta medalla constituye un acto dis-
crecional de la Administración, reduciendo así considerablemente el
número de medallas concedidas y privando a esta condecoración de
su sentido originario.

4.2.3. Analogía con otros premios a la constancia en nuestro


ordenamiento
Existen pocas medallas a la constancia en nuestro ordenamien-
to, por lo cual merece la pena detenerse a analizar este hecho parti-
cular de la Orden de la Cruz de San Raimundo de Peñafort.
La Orden de San Hermenegildo es la Orden Militar que premia
a los miembros de cuerpos militares del Estado. El 6 de Noviembre
de 1941 se dicta la Ley por la que se amplían derechos a los Caba-
lleros de la Orden de San Hermenegildo en la cual se reduce el nú-
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mero de años para el ingreso en la misma (23). Este hecho relativa-


mente cercano en el tiempo a la creación de la Orden de la Cruz de
San Raimundo de Peñafort (un año y dos meses antes) tuvo que
influir de alguna manera en la configuración de la Medalla del Mé-
rito a la Justicia como una medalla a la constancia teniendo en
cuenta el criterio organicista imperante y el ejemplo del buen fun-
cionamiento de la Orden de San Hermenegildo entre los militares.
La influencia de lo militar en la configuración de la Orden se apre-
cia desde las primeras líneas del Decreto de Creación de la Orden de
San Raimundo de 23 de enero de 1944:

«La grandeza de los pueblos se mide tanto por la heroica vir-


tud de sus hijos como por el esplendor de la Justicia. Las Armas
y las Leyes son los dos grandes protagonistas de la universal his-
toria, hasta el punto de no lograr ésta ninguna de sus formas ci-
vilizadoras sin el supremo acorde de estas altas facetas del espíri-
tu humano desarrollándose bajo el palio espiritual de la Religión,
que las engarza con Dios, supremo manantial de vida y único
camino de redención».

En este caso de la Orden de San Raimundo de Peñafort, el Dere-


cho Premial actúa vinculando y estableciendo lazos de camaradería
entre los miembros de un colectivo profesional haciendo que el he-
cho de la incoación de expediente disciplinario sea algo más que
una mera cuestión administrativa a nivel del colegio profesional co-
rrespondiente. Ese hecho se convierte en una verdadera deshonra
que impide a la persona ser condecorada con la Medalla del Mérito
a la Justicia. Por ello el profesional del Derecho se esforzará en des-
empeñar su profesión lo mejor posible cuidándose mucho de no
señalarse negativamente para no tener vetada la posibilidad de que
se le conceda la Medalla y verse así desfavorablemente significado
en su entorno profesional. Este hecho, junto con el de premiar el
mérito de una carrera profesional sin mancha, era el sentido origi-
nario de esta condecoración que actualmente lo ha perdido.

(23) Ley de 6 de noviembre de 1941 por la que se amplían derechos a los Caba-
lleros de la Orden de San Hermenegildo. Boletín Oficial del Estado de 22 de noviem-
bre de 1941, número 327, páginas 9164-9165.

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4.2.4. Categorías y diseño de la medalla


Por su especial finalidad, su concesión y su uso son compatibles
con el otorgamiento de las Cruces de la Orden. Además su conce-
sión no devengará derecho alguno salvo el del mero uso de la con-
decoración en las situaciones en que sea preceptivo su uso (artículo
6 de la Orden de 12 de febrero de 1944 y artículo 16 del Decreto de
2 de marzo de 1945), diferenciándola así claramente de las Cruces
de la Orden. Esta diferenciación expresa viene motivada por el he-
cho de que, mientras las Cruces de la Orden constituyen una recom-
pensa por servicios extraordinarios, la Medalla es un premio a la
constancia. Contiene las siguientes categorías:
UÊ  Ê Ê","Ê Ê,/"ÊÊÊ1-/ °
UÊ  Ê Ê*/Ê Ê,/"ÊÊÊ1-/ °
UÊ Ê Ê Ê ," Ê Ê ,/"Ê Ê Ê 1-/ Ê Ê
PRIMERA CLASE.
UÊ Ê Ê Ê ," Ê Ê ,/"Ê Ê Ê 1-/ Ê Ê
SEGUNDA CLASE.

Los poseedores de la Medalla del Mérito a la Justicia, en cual-


quiera de sus categorías, tendrán derecho a usar la insignia corres-
pondiente, que se colocará en la parte alta del lado izquierdo del
pecho. Esto fue modificado por la aprobación del Reglamento de
Honores del Consejo General del poder Judicial, que establecía que,
de llevarlas sobre la toga, las insignias se colocarían en el lado dere-
cho del pecho. Originariamente la Orden de 12 de marzo de 1944
configuraba en su artículo primero de este modo la Medalla:
«Será de forma octogonal alargada de 44 mm. en su eje mayor y
36 en su eje menor. En todo su contorno, por el anverso, tendrá un
borde de 4 mm., en el cual llevará la siguiente leyenda: “Insigni
Doctori S. Raymundo Pennaforti principi in iuris Studio et emiten-
ti Hisp. Filio honores redditud”. Una barra de 3 milímetros de an-
chura en la dirección del eje menor dividirá el anverso de la medalla
en dos partes iguales. En esta barra irá la leyenda: “Constantia et
Virtute”. En la parte superior estará representado, en relieve, el mi-
lagro atribuido a San Raimundo de atravesar el mar desde Soller a
Barcelona sobre su manto como esquife y una parte de él anudado

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a su cordón a guisa de vela. En la parte inferior, también en relieve,


se estampará el emblema de la Justicia con la espada y la balanza.
El reverso de la medalla ostentará en relieve el anagrama de Vic-
tor y la fecha de 23 de enero de 1944, en que se refrendó el Decreto
por el que se crea esta condecoración.
La Medalla al Mérito de la Justicia se hará de oro, de plata y de
bronce. Esta última será de 1ª y de 2ª clase. La de oro llevará el bor-
de en que va inserta la inscripción en esmalte azul y las letras serán
doradas; la barra del centro tendrá los filetes pulimentados y las le-
tras y las letras brillantes sobre fondo mate del mismo metal.
La de plata llevará el borde en esmalte blanco y las letras en
plata; la barra central tendrá los filetes pulimentados y las letras
brillantes sobre fondo plata mate.
La de bronce de primera clase llevará el borde en plata con la
inscripción en letras doradas, la barra central tendrá también los
filos pulimentados y las letras brillantes en fondo mate.
La de bronce de segunda clase será toda de este metal sin ningu-
na característica especial.
La cinta de que ha de pender la Medalla del Mérito a la Justicia
será de color rojo vivo con bordes azules de dos milímetros a ambos
lados y afectará forma de triángulo invertido con 60 milímetros de
longitud y 30 de anchura en su base y se sujetará con un pasador
de oro, plata o bronce conforme a la especie de la medalla.»

Además, recordamos que en su artículo séptimo establecía que


«con el fin de que sea distinguido el grupo en que se encuentra com-
prendido el interesado a quien se otorgue la Medalla, ésta llevará en la
cinta de que va pendiente una barra horizontal del mismo metal que
sea la Medalla de cinco milímetros de ancha, en que figurará en relieve
la inscripción que corresponda, esto es: Magistratura, Ministerio Fis-
cal, Abogacía, Procurador, Secretariado Judicial, Auxiliares de Tribu-
nales, Justicia Municipal, Agente Judicial, Registrador de la Propie-
dad, Notariado, Ministerio de Justicia». La Orden de 22 de marzo de
1944 añadió la categoría de los Médicos Forenses.
Esta descripción de la Medalla suscitó dificultades de orden téc-
nico en la construcción de la misma. Por eso la Orden de 22 de
marzo de 1944 modificó esa descripción desplazando la inscripción
que iba en el contorno del anverso —«Insigni Doctori Sancti Ray-
mundo Pennaforti principi in iuris studio et emitenti Hispaniae filio
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honorem redditur ac venerationem»— a su reverso. El contorno del


anverso llevará la inscripción «Cruz de San Raimundo de Peñafort -
23 enero 1944». Desaparece por tanto la fecha del reverso para pasar
al anverso.
El Decreto de 2 de marzo de 1945 modificó la inscripción del
contorno del anverso, que pasaría a ser «Cruz de San Raimundo de
Peñafort – Ministerio de Justicia». También estableció que el color
del borde del contorno donde iría esa inscripción sería de color azul
y la barra que a la mitad divide en dos la Medalla sería esmaltada
en blanco.
El reverso de la Medalla fue modificado por última vez por el
Real Decreto 1859/1985, de 17 de julio, que dice literalmente que «la
razón de la nueva modificación del diseño del reverso de la precitada
Medalla es suprimir el escudo del anterior Jefe del Estado que venía
grabado en aquél, dejando única y exclusivamente la inscripción
determinada en el presente Real Decreto, así como la fecha de crea-
ción» (24). En este punto quisiéramos aclarar que, de la lectura de
la normativa expuesta, no se deduce que en el reverso de la Medalla
apareciera el escudo nacional utilizado en la época franquista, sino
el anagrama de «Victor», símbolo muy utilizado a la finalización de
la Guerra Civil de los años 1936-1939.

5. USO DE LAS INSIGNIAS SOBRE LA TOGA

Sobre el uso de las insignias de la Orden sobre el traje propio del


foro se debe tener en cuenta la remisión en el Decreto de Creación
a normas específicas. En su artículo quinto establece que «en consi-
deración a los singulares fines para los que esta condecoración ha
sido creada, se autoriza, no obstante las prescripciones orgánicas, a
los funcionarios y profesiones coadyuvantes de la Administración de
Justicia a quienes les sea concedida para llevarla sobre la toga en los

(24) Real Decreto 1859/1985, de 17 de julio, por el que se modifica el diseño del
reverso de la Medalla del Mérito a la Justicia de la Orden de la Cruz de San Raimundo
de Peñafort. Boletín Oficial del Estado de 14 de octubre de 1985, número 246, pá-
gina 32294.

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casos en que sea reglamentario el uso de ésta». En idénticos términos


se expresa el artículo 12 del Decreto de 2 de marzo de 1945.
El Acuerdo de 23 de noviembre de 2005, del Pleno del Consejo
General del Poder Judicial, por el que se aprueba el citado Regla-
mento 2/2005, de Honores, Tratamientos y Protocolo en los actos
judiciales solemnes, en su artículo 34.6 establece que «Jueces, Ma-
gistrados, Fiscales, Secretarios, Jueces de Paz, Abogados, Procuradores
y Graduados Sociales podrán usar condecoraciones en los actos pro-
tocolarios; de llevarlas en la toga, se colocarán en su lado derecho».
Esto modifica la disposición de la Cruz Sencilla y de la Medalla del
Mérito a la Justicia, que como hemos visto, reglamentariamente se
establecía que se ostentaran sobre el lado izquierdo del pecho. De la
lectura de este artículo se extrae que el uso de insignias honoríficas
sobre la toga queda reducido a los actos protocolarios y no a todos
los actos en los que sea reglamentario el uso de la toga.

6. JUNTA DE GOBIERNO DE LA ORDEN

La Orden de 12 de febrero de 1944 crea la Junta de Gobierno de


la Orden, órgano colegiado encargado de velar por la observancia
de las normas relativas a la Orden, de informar sobre las propuestas
de concesión de cualquiera de las clases de las condecoraciones, de
emitir los correspondientes títulos a través de su Secretaría y de
fomentar el espíritu de hermandad entre todos los miembros.

6.1. Composición y funcionamiento


El artículo 8 de la Orden de 2 de febrero de 1944 establece que la
Junta de Gobierno de la Orden estará compuesta del siguiente modo:

UÊ *RESIDENTE: El Ministro de Justicia.


UÊ 6ICEPRESIDENTE: El Subsecretario del Ministerio de Justicia.
UÊ ÊÀâœLˆÃ«œÊ`iÊ/œi`œÊœÊ*Ài>`œÊi˜ÊµÕˆi˜Ê`ii}Õi°
UÊ Ê*ÀiÈ`i˜ÌiÊ`iÊ/ÀˆL՘>Ê-Õ«Ài“œ°
UÊ ÊˆÃV>Ê`iÊ/ÀˆL՘>Ê-Õ«Ài“œ°
UÊ ÊœÃÊ ˆÀiV̜ÀiÃÊi˜iÀ>iÃÊiÌÀ>`œÃÊ`iÊ i«>ÀÌ>“i˜Ìœ°
110

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UÊ Ê Ê -iVÀiÌ>ÀˆœÊ i˜iÀ>Ê /jV˜ˆVœÊ `iÊ i«>ÀÌ>“i˜ÌœÊ ­>š>`ˆ`œÊ


por el Decreto de 12 de Junio de 1968).
UÊ Ê1˜ÊÀi«ÀiÃi˜Ì>˜ÌiÊ`iʏ>ÊV>`i“ˆ>Ê`iÊÕÀˆÃ«ÀÕ`i˜Vˆ>Ê`iÈ}˜>-
do por su Consejo.
UÊ Ê Ê «ÀiÈ`i˜ÌiÊ `iÊ œÃÊ ÕÞÊ ÕÃÌÀiÃÊ œi}ˆœÃÊ `iÊ Lœ}>`œÃÊ `iÊ
España.
UÊ Ê1˜ÊÀi«ÀiÃi˜Ì>˜ÌiÊ`iÊInstituto Francisco de Vitoria, del Conse-
jo Superior de Investigaciones Científicas designado por di-
cho Consejo.
UÊ Ê-ECRETARIO/CANCILLER: Un Letrado Mayor del Cuerpo Técnico
de Letrados de la Subsecretaría del Ministerio de Justicia. El
Decreto de 2 de marzo de 1945 estableció que podría ser Se-
cretario un funcionario que fuera o hubiera sido Letrado Ma-
yor del Cuerpo Técnico de Letrados de dicha Subsecretaría.
Dicha categoría se incluyó en el Cuerpo Superior de Letrados
del Estado creado por la Ley 30/1984, de 2 de agosto, de Me-
didas para la Reforma de la Función Pública.

El Decreto de 12 de Junio de 1968, de creación del Reglamento


Orgánico del Ministerio de Justicia, en su artículo 106.1 modifica la
composición de la Junta de Gobierno añadiendo al Secretario Gene-
ral Técnico del Departamento y actualizando la denominación del
Presidente del Consejo General de la Abogacía Española en lugar de la
de Presidente de los Muy Ilustres Colegios de Abogados de España.
Además, el Secretario será elegido de entre los funcionarios del
Cuerpo Técnico de Letrados del Ministerio (25).
Podemos observar que hay miembros natos o que según el cargo
que ostenten formarán parte de la Junta de Gobierno: el Ministro de
Justicia, el Subsecretario del Ministerio, el Secretario General Téc-
nico del Ministerio, los Directores Generales del Ministerio, el Arzo-
bispo de Toledo (que puede delegar su cargo en otro Prelado), el
Presidente del Tribunal Supremo, el Fiscal del Tribunal Supremo, y
el Presidente del Consejo General de la Abogacía.

(25) Decreto 1530/1968, de 12 de Junio de 1968, de creación del Reglamento


Orgánico del Ministerio de Justicia. Boletín Oficial del Estado de 15 de julio de
1968, número 169, página 10359.

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Miembros electos son el Secretario/Canciller, que será un Letra-


do del Estado adscrito a la Subsecretaría del Ministerio de Justicia
y un representante de la Real Academia de Jurisprudencia y Legis-
lación designado por su Consejo. Originariamente también era
miembro electo un representante del Instituto Francisco de Vitoria,
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas designado por
dicho Consejo. Actualmente no tenemos constancia de que siga
existiendo dicha institución.
Todos los componentes tienen voz y voto en sus deliberaciones.
En los empates tendrá voto de calidad el Presidente (artículo 8 de la
Orden de 2 de febrero de 1944). El artículo 18 del Decreto de 2 de
mazo de 1945 estableció que el voto de calidad sería el de quien
presidiera la reunión correspondiente de la Junta.
La Junta se reunirá cuando la convoque el Presidente y de sus
reuniones el Secretario levantará las correspondientes actas (artícu-
lo 8 de la Orden de 2 de febrero de 1944 y artículo 18 del Decreto de
2 de mazo de 1945).
Los miembros que constituyan la Junta de Gobierno o hayan
formado parte de ella, tendrán derecho a usar como distintivo espe-
cial la Cruz de Honor con la variante de que la cadena que la sujeta
llevará dos bordes de esmalte rojo en los eslabones grandes y dos
azules en los pequeños a ambos lados del metal (artículo 10 de la
Orden de 2 de febrero de 1944 y artículo 20 del Decreto de 2 de
marzo de 1945).
Aunque la configuración legal de la Junta de Gobierno sea la así
expuesta, este órgano está en desuso, ya que no se convoca desde
hace décadas.

6.2. Función consultiva


Los informes de la Junta de Gobierno son vinculantes a la hora
de determinar la condecoración a un candidato propuesto para al-
guna de las categorías de la Orden. El artículo 4 de la Orden de 12
de febrero de 1944 establece que el informe de la Junta de Gobierno
será preceptivo en los casos en que las propuestas de concesión pro-
vengan de entidades o particulares. En su artículo 9 añade que tam-
bién emitirá su dictamen en aquéllas que fueren de iniciativa minis-
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terial si le fuere solicitado. En las propuestas que tengan por objeto


premiar méritos contraídos en el estudio del Derecho Canónico y
Ciencias Eclesiásticas será preceptivo el informe particular del vocal
eclesiástico de la Junta de Gobierno. El Decreto de 2 de marzo de
1945 delimita este informe sólo para las solicitudes de sacerdotes o
religiosos en el estudio del Derecho Canónico y las Ciencias Ecle-
siásticas además del informe de su respectivo superior jerárquico.
Como no se convoca la Junta de Gobierno, esta función consul-
tiva no se cumple. En la práctica los únicos miembros de la Junta
que se reúnen son el Ministro y el Subsecretario de Justicia.

6.3. Función de fomento del espíritu de hermandad


entre los miembros de la orden
La Junta de Gobierno está encargada de forma general de fo-
mentar el espíritu de hermandad entre todos los que ostenten las
distinciones de la Orden. De forma específica tiene encomendada la
organización de una función religiosa anual en honor de su santo
Patrón con la solemnidad debida asistiendo en primer lugar los
miembros de la Junta con sus insignias e invitando a todos los
miembros de la Orden a que asistan portando las que les correspon-
dan. Procurará que en cada una de las provincias de España se reú-
nan los miembros de la Orden presididos por los que ostenten las
categorías de mayor honor y, entre ellos, el de mayor edad (artículo
11 de la Orden de 2 de febrero de 1944 y artículo 21 del Decreto de
2 de marzo de 1945). No tenemos constancia de que esto se cumpla
tampoco.

6.4. Secretaría/Cancillería
Es el órgano encargado de llevar el registro de las concesiones de
la condecoración otorgadas con los oportunos expedientes persona-
les, domicilios de los interesados, todo lo relativo al sello y cancille-
ría de los Títulos y cuantas incidencias surjan en el despacho de
esos asuntos. Depende de la Subsecretaría del Ministerio (artículo
12 de la Orden de 2 de febrero de 1944 y artículo 22 del Decreto de
2 de marzo de 1945).
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7. PROCEDIMIENTO DE CONDECORACIÓN DE UNA PERSONA CON ALGUNA


DE LAS CATEGORÍAS DE LA ORDEN

7.1. Legitimación activa o quién puede solicitar la concesión


La iniciativa para el otorgamiento de cualquiera de las condeco-
raciones de esta Orden podrá partir del Ministerio de Justicia o de
entidades o de particulares (artículo 4 de la Orden de 2 de febrero
de 1944 y artículo 14 del Decreto de 2 de marzo de 1945). Por tanto
está legitimado para solicitar cualquiera de las condecoraciones
cualquier colegio profesional, entidad privada, empresa, particular e
incluso está permitida la autopostulación.

7.2. A quién dirigir las solicitudes de concesión de iniciativa no


ministerial
El artículo 19 del Decreto de 2 de marzo de 1945 dispone que «la
Junta de Gobierno será la encargada de informar las propuestas de con-
cesión de cualquiera de las clases de esta condecoración». El Presidente
de la Junta de Gobierno de la Orden es el Ministro de Justicia como
hemos visto (artículo 18), que tiene delegada en el Subsecretario de
Justicia las facultades de «la concesión y acreditación del otorgamiento
de condecoraciones de la Orden de San Raimundo de Peñafort», según
dispone el artículo 7.2.q del Real Decreto 453/2012, de 5 de marzo por
el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio de Jus-
ticia (26). Por ello todas las solicitudes de concesión de condecoracio-
nes de la Orden de San Raimundo de Peñafort que no sean de iniciati-
va del Ministro o del propio Subsecretario, se deben dirigir al Subse-
cretario del Ministerio de Justicia o a la Cancillería de la Orden.

(26) Real Decreto 453/2012, de 5 de marzo por el que se desarrolla la estructura


orgánica básica del Ministerio de Justicia y se modifica el Real Decreto 1887/2011, de
30 de Diciembre, por el que se establece la estructura orgánica básica de los departa-
mentos ministeriales. Boletín Oficial del Estado de 6 de marzo de 2012, número 56,
página 18851.
«En particular corresponde a la Subsecretaría las siguientes funciones:
q) La dirección de la Cancillería de la Orden de San Raimundo de Peñafort, la
preparación de las propuestas y la expedición de las condecoraciones y la gestión del
Registro de distinciones de la Orden.»

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7.3. Procedimiento de tramitación de las solicitudes


Para las solicitudes que no partan de iniciativa ministerial, es
preceptivo que la Junta de Gobierno de la Orden emita el correspon-
diente informe favorable como hemos señalado anteriormente (artí-
culo 4 de la Orden de 2 de febrero de 1944 y artículo 14 del Decreto
de 2 de marzo de 1945). Para las solicitudes que partan del Ministro
o del Subsecretario del Ministerio el informe de la Junta de Gobier-
no será voluntario a decisión del propio Ministro o del Subsecreta-
rio. Dado que la Junta de Gobierno de la Orden no se convoca, en la
práctica las resoluciones sobre la concesión de las condecoraciones
las toman en reunión el Ministro y el Subsecretario.
El Ministerio de Justicia desde hace varios años mantiene la cos-
tumbre de solicitar informe al colegio profesional correspondiente
en el caso de una solicitud que parta de iniciativa no ministerial,
aunque ese procedimiento no aparezca recogido en la regulación de
la Orden. Este hecho constituye una forma de asegurar la inexisten-
cia de nota alguna desfavorable del candidato propuesto, requisito
deseable para el caso de optar a alguna de las categorías de las Cru-
ces de la Orden y necesario para el caso de la Medalla del Mérito a
la Justicia. Evidentemente el informe debe referirse exclusivamente
a la existencia o no de alguna sanción administrativa en el expe-
diente del sujeto y no debería de pronunciarse sobre la conveniencia
o no de proceder a la condecoración, ya que ésa es una función de
competencia exclusiva de la Junta de Gobierno de la Orden.

7.4. Entrega de las condecoraciones


En la normativa no se regula cuál será el momento en que se
concederán las condecoraciones de la Orden. Actualmente se proce-
de a efectuar en dos momentos en el año: el día del aniversario de
la Constitución vigente (6 de Diciembre) y el de la onomástica de S.
M. el Rey (24 de Junio, festividad de San Juan Evangelista). La con-
cesión se limita a la publicación del Real Decreto o de la Orden
Ministerial correspondiente y a la emisión de un diploma al conde-
corado en el cual se notifica la concesión. Normalmente se permite
que se realice una pequeña ceremonia de entrega de la condecora-

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ción a nivel del colegio profesional al que pertenezca el agraciado, o


la carrera judicial, o por algún miembro del gobierno municipal o
autonómico donde el condecorado resida o ejerza su actividad.

Foto 1. Reproducciones de la Gran Cruz con banda para caballero y con lazo
para dama. FUENTE: Ministerio de Justicia. Cancillería de la Orden de la Cruz
de San Raimundo de Peñafort.

Foto 2. Reproducciones de la Cruz de Honor y de la Cruz Distinguida


de Primera Clase. FUENTE: Ministerio de Justicia. Cancillería de la Orden de la Cruz
de San Raimundo de Peñafort.

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Foto 3. Reproducciones de la Cruz Distinguida de Segunda Clase


y de la Cruz Sencilla. FUENTE: Ministerio de Justicia. Cancillería de la Orden
de la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

Foto 4. Reproducciones de la Medalla del Mérito a la Justicia en sus categorías


de Oro, Plata y Bronce. FUENTE: Ministerio de Justicia. Cancillería de la Orden
de la Cruz de San Raimundo de Peñafort.

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Foto 5. Título de concesión de la Medalla del Mérito a la Justicia.

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