0% encontró este documento útil (0 votos)
699 vistas38 páginas

CONTIGO Y SIN TI Revisado

La protagonista, Jessica Parker, decide aceptar la oportunidad de estudiar en Chicago como estudiante de intercambio a pesar de las objeciones iniciales de su madre. Ella y su mejor amigo Josué viajan juntos a Chicago para comenzar sus estudios en un internado. Si bien se adaptan rápidamente, extrañan a sus familias.

Cargado por

rossjenniffer
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
699 vistas38 páginas

CONTIGO Y SIN TI Revisado

La protagonista, Jessica Parker, decide aceptar la oportunidad de estudiar en Chicago como estudiante de intercambio a pesar de las objeciones iniciales de su madre. Ella y su mejor amigo Josué viajan juntos a Chicago para comenzar sus estudios en un internado. Si bien se adaptan rápidamente, extrañan a sus familias.

Cargado por

rossjenniffer
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONTIGO Y SIN TI

CONTIGO Y SIN TI
Índice

La decisión…………………………………………………………………………………….. I
Mamá……………………………………………………………………………………………..II
Chicago……………………………………………………………………………………………III
El chico del patio……………………………………………………………………………..IV
Otra vez tú………………………………………………………………………………………V
Mi profesor de matemáticas……………………………………………………………VI
Nuestro Mundo……………………………………………………………………………….VII
Me gustas……………………………………………………………………………………….VIII
Mi hermano…………………………………………………………………………………….IX
De vuelta a casa……………………………………………………………………………….X
Prueba de paternidad………………………………………………………………………XI
Positivo……………………………………………………………………………………………XII
Una vida nueva…………………………………………………………………………………XIII

Prólogo
Me llaman Jessica Parker he vivido en esta ciudad desde pequeña tengo los mejores
recuerdos en esta ciudad pero llega el momento de tomar una decisión ya que aplico para
estudiante de intercambio por mis altas calificaciones mi mejor amigo y yo viajaremos a
chicago dentro de unas semanas ya que es una buena oportunidad para nosotros mi madre
no quiere dejarme ir ya que piensa que sería un peligro pero ya no soy una bebe tome la
decisión de ir a chicago junto a mi mejor amigo cuando llegamos allá todos nos miran raros
pasan las semanas y ya nos vamos adaptando al internado allá hicimos nuevos amigos todas
las mañanas salía a leer al patio y de repente me encuentro con un chico él me dice mucho
gusto señorita Parker seré su profesor de matemáticas su nombre era Williams Braund. Al
pasar el tiempo la señorita Parker y el señor Braund se enamoraron todo fue una tragedia
entre ellos ya que después de un tiempo se enteraron que eran hermanos.
CONTIGO Y SIN TI
Carol Tavarez Rosario

CONTIGO Y SIN TI

Jennifer Rosario
Compilador

Edición C
La decisión

He vivido en esta ciudad desde que nací, en ella he aprendido todo lo que se y
tengo mis mejores recuerdos. Pero hoy debo decidir si dejar mi vida tal como
está o cambiarla, lo que quizá termine en un desastre.

Siempre he sido buena en clases he aplicado para ser estudiante de


intercambio, hace días que la directora me ofreció esto que según ella es una
gran oportunidad para mí pero tengo miedo de lo que eso pueda causar en mí,
ni se lo he contado a mi madre pues la verdad no quiero dejarla, ella es lo
único que tengo, tal vez si me voy no sería una manera muy buena de
agradecerle todo lo que ha hecho por mí.

-Hey Jess- dice Josué mi mejor amigo. Sacándome así de mis pensamientos.

-¿Que pasó, tonto?- Respondo con una sonrisa forzada.

-No piensas entrar a clases hoy, eh idiota?, hace al menos 1 minuto que el
timbre ha sonado-dice lanzándome una mirada pícara.

Lo tomo por su brazo y le hago correr detrás de mí, hemos tardado poco para
llegar a la clase pero aun así tengo la respiración entrecortada, nunca me ha
gustado correr. Por suerte nos correspondía la clase de Lengua y Literatura,
entramos sin hacer ruido y la maestra ni se ha dado cuenta, es más despistada
que yo.

Las horas han pasado rápido hoy, Ya Josué y yo vamos de camino a mi casa, o
mejor dicho a nuestras casas, porque además de ser mi mejor y único amigo es
mi vecino. Y entre risas y tontería dice lo que he estado evitando todo el día.
-Jess aceptarás ir a Chicago?- y noto como su tono de voz cambia, parece que
está preocupado.

-Creo que no. No quiero dejar a mami sola, además seguro será difícil
adaptarme, ya me conoces.-Mentí, la verdad es que tengo miedo, aquí tengo
una vida hecha y no soy muy buena haciendo amigos.

-¿Eres idiota o te haces? ,en primer lugar tu madre no se quedara sola estará
con tu hermana y en segundo lugar no la uses como excusa solo eres una
cobarde-dice un poco alterado.-La verdad no entiendo porque temes tanto si
sabes que yo iré y te protegeré como hasta ahora lo he hecho, vamos Jess ,es
una buena oportunidad ,puedes aprender más y prepararte para un futuro
ayudar más a tu mamá y hacerla feliz.-Parecía que me estaba suplicando ,hasta
me hizo carita de perro triste y con lo tonto que se ve es muy difícil resistirse a
su carita triste, pero además él tenía razón solo usaba a mi mamá cómo una
excusa para no enfrentar y probar nuevas cosas.

-Vale imbécil siempre tienes razón, iré, de todos modos no tengo mucho que
hacer aquí si no estás conmigo, pero no puedes dejarme sola ni un segundo
sabes que no soy muy social que digamos.

Josué comenzó a dar saltitos como un niño cuando tiene un juguete nuevo y
me abrazo tan fuerte que casi me deja sin respirar.

Y creo que tomé una buena decisión, me siento menos nerviosa ahora, a
sinceridad tanto pensar en si ir o no me estaba carcomiendo pero por suerte
está Josué, él siempre me hace entrar en razón.
Mamá

Mi mamá y yo estamos riendo a carcajadas como dos locas y sin pensar hemos
llegado a este hermoso campo donde solo hay girasoles, es en verdad muy
hermoso, el girasol siempre ha sido mi flor favorita.
Cuando entramos mi boca se abrió un poco formando una O con mis labios,
estaba fascinada con esa hermosa vista, mi madre al darse cuenta sonrió por
mi expresión entonces arrancó una flor y me la regaló y ahí surgió todo.
De repente todo se tornó gris, las flores se marchitaron y se escuchaban ruidos
extraños, me asusté mucho y miré a mamá con desesperación pero ella se veía
peor, estaba muy pálida y de repente lágrimas de sangre empezaron a rodar
por sus mejillas, retrocedí el paso, no sabía que era eso que ocurría y segundos
después mamá calló al suelo.
Me quedé en shock y cuando reaccioné no la pude despertar.
De nuevo esa pesadilla...

Cuando llegué de la escuela hace una hora me dormí y este ridículo sueño o lo
que sea me ha despertado, he soñado varias veces lo mismo y la idea de
perder a mi madre me asusta es lo más especial de mi vida mejor dicho ella es
mi vida.
**
He decidido ir a Chicago y es hora de contárselo a ella. Estamos cenando en un
silencio que parece ser eterno hasta que decido romperlo.
- Iré a Chicago- dije como en un susurro. Mi mamá y mi hermana me miraron
con asombro respondiendo con un ¿qué?, al unísono.
Yo solo asentí y empecé a explicarles la situación, Fernanda se emocionó
mucho sin embargo mamá no, para ella parecía ser la peor noticia de su vida.

- Mamá, ¿estás bien?- la miré directamente a sus ojos grises y en su mirada leía
miedo y enojo a la vez.
- No irás Jess, es muy peligroso no puedo permitirlo-
¿Qué estaba pasando por su cabeza?
¿No se supone que debería sentirse orgullosa de mí?
- Es una broma verdad- sabía que no lo era, mi mamá no es de hacer chistes.-
Las quiero a las dos, las voy a extrañar muchísimo pero es una buena
oportunidad y no será nada peligroso estaremos en un internado, allí viviremos
todos incluso hasta los maestros para mejor protección, aunque ni siquiera
necesito que alguien me cuide no soy una bebé- continúe, rodando los ojos.
- Jessica Parker, cuidado el tono que usas conmigo, no irás y no hablaremos
más del tema-.

Estaba enojada, triste, confundida, cientos de emociones en mi interior, mamá


nunca había hecho eso, confiaba en mí pero esta vez estaba histérica.

- Mamá, lo siento...ya estoy bastante grandecita como para saber tomar


decisiones y esta, esta es una de esas cosas importantes que me corresponde
tomar a mí, así que lamentablemente ya es una decisión tomada-.
Dejé a mamá y a Fernanda con las palabras en la boca y me dirigí rápidamente
a mi habitación como alma que lleva el diablo.
Una ducha caliente ayudó mucho a relajarme pero mis pensamientos aún
estaban ahí.
Otras veces he viajado sola.
¿Qué había en Chicago que mamá no quería que fuera allí?
¿Acaso tuvo una mala experiencia?
Tocaron la puerta, sacándome de mis pensamientos y en seguida mamá entró.
Me miró con tristeza y me abrazó.
- Tienes razón Jess, es tu decisión y fue muy buena, perdón por mi actitud a
veces soy egoísta pero sé que te irá bien amor, solo tienes que prometerme
que te cuidarás-.
Respondí que sí y correspondí a su abrazo.
Chicago

Por fin ha llegado el gran día. Los padres de Josué pasaron por mí y mi
hermana para llevarnos al aeropuerto, mi madre no me acompaño porque no
le gustan las despedidas, trate de convencerla diciéndole que era un hasta
luego y no un adiós, pero no insistí demasiado porque la verdad ha estado
extraña desde que supo lo de mi viaje.
Cuando llegamos al aeropuerto tuvimos que esperar hasta que llamaran
nuestro vuelo, mientras tanto los padres de Josué le decían todo lo que debía
hacer, como si fuere un bebe y Fer y Yo comíamos algo ya que no nos dio
tiempo a hacerlo en la casa.
Me estaba quedando dormida escuchando a los padres de Josué pero el
llamado de nuestro vuelo me despertó y entonces todos nos miramos, la
verdad no habíamos pensado lo difícil que sería separarnos hasta momento, mi
hermana no quería soltarme y lo hizo cuando ya estaban por cerrar el avión.
Yo me dormí todo el camino y Joss al parecer se quedó mirándome dormir
porque cuando desperté me enseño casi 100 fotos que me había tomado, y yo
ni siquiera me enoje porque ya conocía lo tonto que era mi mejor amigo.
No pudimos detenernos a ver muchas cosas porque nos estaban esperando en
el internado, de hecho ya nos habían llamado dos veces.
Soy una chica tímida así que Josué tuvo que hacer todo lo que necesitáramos
los dos.
Cuando llegamos al internado, me quede asombrada por lo enorme que era,
ya quería estar en mi casa, no creo acostumbrarme a esto.
Josué me tomo de la mano y entramos a lo que se convertirá en nuestro hogar.
La mayoría de chicos nos miraban como si lleváramos algo raro en la cara, mi
mejor amigo siguió caminando como si nada pasara y yo caminaba mirando el
suelo, tratando de ignorar todas las miradas que vagaban encima de nosotros.

-No pasa nada Jess, es solo que somos los nuevos no durara mucho-dijo Josué.
-Lo sé, pero no me gusta-respondí.
Josué pasó su brazo por mi espalda y me dio un beso en la frente. Con sus
brazos alrededor de mi me sentía segura, no sé por qué pero así me sentía.
El chico del patio

Ya hicimos todo lo necesario para instalarnos en el edificio se nos asignó una


habitación a cada una, la misma teníamos que compartirla con alguien más,
por suerte mi compañera Samantha tenia cara de buena chica y eso me hacía
sentir cómoda.
El primer día solo fue de organizarnos y conocer, en la noche ordene toda mi
ropa y empecé a conocerme con Samantha, solo porque ella tomo la iniciativa.
-Y…Jessica, ¿ese chico con el que llegaste es tu novio? -dijo Sam.
-¿Qué?, obvio no, él es solo mi mejor amigo, es casi como mi hermano pero de
otros padres- conteste con una pequeña sonrisa.
-Umm, ya veo, pero él tiene novia supongo, porque es muy lindo.-
-La verdad no, si supieras que aún no le he conocido una novia, a veces Josué
suele ser muy raro, pero nunca sabemos los secretos sagrados que guardan las
personas, así que quizás haya tenido. ¿Acaso te gusta ese idiota? – No era esa
clase de chica que preguntaba esas cosas de manera tan directa pero Sam me
inspiraba confianza.
-Pues, no es que me guste, aun no le conozco sin embargo es muy lindo, tal
vez tú puedas ayudarme a acercarme a él, aunque no lo creas soy un poco
tímida con los chicos.- Dijo con un tono un poco sarcástico.
Después de charlar horas con Sam, nos dormimos. Mi alarma me despertó a
las 5:00 Am, podría levantarme más tarde pero doy muchas vueltas para
terminar de alistarme y no quería llegar con la clase ya iniciada y mucho menos
que Sam lo hiciera.
Cuando termine de prepararme, le envié un mensaje a Josué, para saber
dónde nos encontraríamos, sabía que era temprano por tanto mientras
esperaba la respuesta de mi mejor amigo Salí a caminar un poco y a leer algo.
Camine bastante sin saber dónde iba y en esa trayectoria llegue al patio del
instituto, era enorme y tenía un hermoso césped con girasoles que
enamoraban y rosas que estaban bien cuidadas, pero todo eso se quedó atrás
cuando vi un chico leyendo algo, intente acercarme pero no pude, más bien
me quede sentada en un banco un poco alejada tratando de seguir en lo que
estaba.
De repente sentí pasos acercarse, y mis nervios empezaban a traicionarme,
sabía que era él y no me atreví a alzar la mirada, deje de sentir sus pasos para
ahora sentir su dulce aroma.
Se sentó a mi lado.
-¿Eres la nueva, verdad?- pregunto. Su voz no era de un chico, era más grave,
quizás de alguien de veintitantos.
-Eso creo- respondí, aun mirando hacia el suelo.
Quería verle, mirarle a los ojos, mirarlo directamente a él, pero mi estupidez
era más grande y no me lo permitía.
-Bueno, bienvenida, espero que te sientas a gusto aquí y que seas tan buena
como dicen los informes, mi nombre es Williams Braund, seré tu profesor de
matemáticas, estoy a tu orden.-
¿Qué? ¿Acaso había dicho el profesor? ¿Tan Joven?
-Eh, Gracias, yo soy Jessica Parker, puede decirme solo Jess.-
-Bien, solo Jess, ¿qué hace usted por aquí tan temprano?-.
-Solo…estoy leyendo un poco y tomando un poco de aire antes de clases, ¿y
usted?-
-Algo parecido. Parece usted una chica muy interesante, bueno debo irme,
pero si necesita algo puede usted decirme.-
Esta vez sí lo mire, y sonreí. El señor Braund también me sonrió y se despidió
de mí.
Cuando sonrió sentí en mi un terremoto interior, sentí mis mejillas calentarse y
en seguida le di la espalda, odiaba sonrojarme, solo espero que él no se haya
dado cuenta.
Otra vez tú.
Los días han pasado rápido, extraño a mi familia sin embargo me gusta este
lugar, creo que ya me estoy acostumbrando a este nuevo ambiente.
Los fines de semana nos permiten salir del internado, algunos para ver sus
familiares y otros como nosotros solo vamos a conocer algunos lugares.
Hoy he quedado con Joss para conocer un poco la ciudad y de paso comer
helado. Me emociona la idea de ir a algún lugar, puesto que he estado
distraída desde que conocí al señor Braund, en las clases he tratado de
mantenerlo alejado ni siquiera le miro, me gusta la asignatura de Matemáticas
pero con el señor Braund me pone nerviosa.
No puedo sacarme su sonrisa de la cabeza, su voz me da vueltas en la cabeza y
su mirada se ha clavado en mi corazón, creo que este señor me gusta y ha de
ser para arruinarme la vida, supongo que por primera vez tendré un amor
platónico, porque este será un amor imposible.
Ya son las tres de la tarde y Joss me está esperando en la salida del edificio, me
he puesto algo que me abrigara pero que me hiciera sentir cómoda.
Joss y Yo, disfrutamos mucho la tarde, fuimos a algunos parques y luego
pasamos a la heladería, de vuelta al edificio decidimos caminar, así conocíamos
un poco más donde estábamos y al llegar nos quedamos en el patio platicando
de como habíamos pasado la semana.
-Creo que le gustas a Sam-dije sin pensar.
-¿Sam? ¿Quién es esa?-pregunto.
- Mi compañera de cuarto, es muy linda además me gusta su personalidad, es
súper agradable y le gustas, mañana te la presento si quieres- respondí.
-La verdad no sé, no estoy interesado.-Al responder sentí su voz quebrada,
cuando lo mire tenía la cabeza cabizbaja, quizás es solo porque ha pasado
alguna experiencia o le gusta otra chica, no sé.
Teníamos más o menos treinta minutos hablando y sonriendo sobre algunas
estupideces, debemos entrar al edificio a las ocho más tardar, algunos de los
que habían salido estaban llegando, entre ellos el señor Braund, cuando llego
paso cerca de nosotros y nos saludó, Joss respondió amable pero mis nervios
no me dejaron tan solo mirarlo.
Cuando dio la espalda, lo mire, hasta por detrás era hermoso, su pelo se movía
conforme al viento, era admirable. De pronto se volvió a mirarnos, dio media
vuelta y caminaba hacia nosotros nuevamente, de nuevo mi corazón empezó a
latir fuerte, como si tratara de salirse de mi pecho.
-Oigan chicos, ¿no creen que deberían entrar ya?
-Sí, ya casi vamos- respondió Joss.
- ¿Estas bien?- esta vez se estaba dirigiendo a mí, lo sé porque me miraba, sus
ojos negros me miraban, y yo por primera vez lo mire a los ojos, trate de
descifrar que buscaba esa mirada tan penetrante en mí, pero al hacerlo me
puse más nerviosa aun, mire a Joss un poco asustada y el me respondió con un
gesto de confusión.
-Ehhh, ¿pasa algo, señorita Parker?- hablo el señor Braund.
-Mmm, no. Todo está bien señor Braund.- Tome a Joss de un tirón en el brazo-
Ya tenemos que irnos- Adiós-.
Joss, me había seguido el juego pero cuando llegamos a mi cuarto, me detuvo
antes de entrar.
-¿Podrías explicarme que fue eso?-pregunto un poco enojado.
- No lo sé, solo fue impulso, Joss…Creo que me iré a la cama, no me siento
bien, gracias por lo de hoy. Te Quiero.- Dije eso muy rápido y ni siquiera deje
que Joss me respondiera, entre a mi cuarto y me lance a la cama mirando al
techo y pensando en lo que había pasado.
¿Qué me había pasado allí? ¿Por qué hui del señor Braund? El solo era un chico
más, no sé por qué me ponía de esa manera, estaba sintiendo cosas por ese
hombre, no tengo idea de que cosas son pero las estoy sintiendo, cosas que
nunca me habían pasado.
¿ACASO ESTOY ENAMORADA?
Mi Profesor de Matemáticas

Me había despertado antes de escuchar la alarma, eran las 4:30 Am, quería
quedarme un rato más, pero su mirada aún estaba en mi mente así que me
prepare para empezar una nueva semana.
Cuando estuve lista salí del cuarto un poco callada para no despertar a Sam, al
pasar por los pasillos sentí unos escalofríos. Al principio mire hacia atrás, pensé
que alguien me seguía pero al parecer me sentí así por lo silencioso que estaba
todo, obviamente los chicos aún estaban dormidos.
Salí al patio, hacia un poco de frio pero el amanecer lo compensaba, les envié
un mensaje de buenos días a mi hermana y a mi mama, y luego de observar
por un largo rato como nacía el sol por el horizonte, comencé a leer.
Esta vez sí me pude concentrar, hasta que llegó la hora en la que normalmente
iba el señor Braund, justo cuando lo recordé él estaba llegando, traté de hacer
como que no lo había visto y me levanté del banco donde estaba para irme,
caminaba un poco despacio para disimular que otra vez estaba huyendo de ese
hombre.
-Señorita Parker- lo escuche gritarme detrás de mí. Mi cuerpo se paralizó,
quería seguir adelante pero mis músculos se contrajeron y no pude continuar.
Al alcanzarme, el señor Braund se posó delante de mí.
-Necesito hablar con usted. ¿Cree que sea posible ahora?, será breve.-Dijo con
una voz grave pero cálida.
-Bien, le escucho.-Dije mirando mis zapatos.
-En primer lugar, puede usted mirarme a mí y no al suelo, no soy de comer
personas, en segundo lugar he venido a pedirle disculpas.-En seguida mi
mirada se volvió hacia sus ojos, estaba realmente asombrada, el chico que al
parecer me gusta me ha pedido disculpas y no tiene razones, por lo menos eso
pienso yo.
-¿Eso por qué?- pregunte muy confundida.
-La verdad no tengo idea pero al parecer esta semana le he incomodado de
alguna manera, me he dado cuenta que no quiere usted siquiera hablarme, no
entiendo la razón pero aun así quiero decirle que si actué mal e hice algo que
la incomodó de alguna manera, no fue mi intención, lo siento mucho, espero
no vuelva a suceder no quiero que su estadía en este centro sea desagradable
para usted y menos por mi culpa-.
Mi corazón dejo de palpitar tan fuerte como lo estaba haciendo ahora sentía
un dolor en el pecho y un nudo en la garganta, soy muy sentimental y no
soporto que alguien sienta que ha hecho algo mal contra mí sin serlo, sentí
como mis ojos se cristalizaban, quería decir algo pero no podía, en mi mente
me repetía una y otra vez que debía calmarme, no debía llorar por semejante
estupidez, sin embargo la mano del señor Braund acaricio mi pelo, como un
gesto para tratar de calmarme y lo logró, el nudo en mi garganta desapareció
pero las lágrimas empezaron a rodar por mis mejillas, en ese momento pensé
que era una tonta por hacer que el señor Braund sintiera eso.
-Perdón, soy un desastre de persona, lo siento mucho, quien tiene que
disculparse soy yo, usted no ha hecho nada-. Sentí la mano del señor Braund
en mis mejillas, secando mis lágrimas lo mire a sus tiernos ojos y el me abrazó.
El señor Braund me estaba abrazando, pude sentir los latidos de su corazón, su
aroma y su cuerpo un poco más alto y mucho más fuerte que el mío, yo podría
quedarme todo el día así, sin embargo ambos sabíamos que no pasaría de esa
manera, cuando mis lágrimas cesaron él me soltó y yo también lo hice.
-Tengo que irme señorita Parker, aún no he tomado mi café- dijo el señor
Braund.
-Gracias por todo- respondí con una sonrisa en el rostro. Ese hombre me había
hecho sonreír con sinceridad. Me gusta ese hombre, pero el solo es y será mi
profesor de matemáticas.
Yo también ingrese al edificio, fui al baño a lavarme la cara y eliminar algún
rastro de que estaba llorando y luego fui a la cafetería a encontrarme con Joss,
de seguro aún está enojado por lo de anoche.
Cuando entre a la cafetería en seguida vi donde estaba sentado Joss, para mi
sorpresa estaba con otras personas, parece que tenía nuevos amigos, antes de
acercarme a su mesa fui a la máquina de dulces que había allí y tomé un
chocolate para Joss. Llegue donde estaba mi mejor amigo y sus nuevos amigos,
saludé a mi mejor amigo con un abrazo y lo mire, y el entendió mi mirada.
-Ah, ellos son Jenniffer, Melisa y Junior - dijo Joss. Todos me miraron y
sonrieron.
-Yo soy Jessica Parker, mis amigos me dicen Jess- respondí haciendo un espacio
al lado de Joss. Desayunamos entre chistes y risas para luego irnos a clases.
Sonreí con más sinceridad que nunca pues al final me he dado cuenta que tal
vez estoy enamorada.
NUESTRO MUNDO

El día de ayer pasó volando, entre los deberes y las cosas que tenía que hacer
olvidé llamar a mi madre, así que hoy me levante a la misma hora que ayer
para llamarla antes de clases, allá serían las 10 Am y aquí las 4Am, podía
llamarla sin molestar. Una vez lista salí al patio e hice una video llamada con mi
madre, tardamos casi media hora hablando sobre como la estaba pasando y lo
mucho que nos extrañábamos, no pude ver a Fer porque ella había conseguido
un trabajo, mamá estaba alegre por ello pero a la vez se sentía un poco sola
porque ahora no estábamos en casa ni Fer ni yo.
Cuanto terminé de hablar, me dediqué a repasar un poco, pues a primera hora
tenía una prueba de español, según el profesor para ver si estábamos
entendiendo el tema…
Creo que me fue bien en el examen, estaba bien fácil, además el tema es
entendible, ya es segunda hora y me corresponde la clase del señor Braund, no
quería llegar tarde, me apresuré y fui una de las primeras. El señor Braund ya
estaba sentado en su escritorio, me sonrió cuando me vió entrar y yo me dirigí
al lugar donde normalmente estoy sentada, minutos después Joss llegó con los
chicos de ayer, no me había fijado que teníamos mates juntos, Joss se sentó a
mi derecha, Junior a mi izquierda y las chicas se sentaron frente a nosotros.
La clase fue muy divertida y entretenida, yo me la pasé mirando al señor
Braund y él me miraba en ocasiones a mí, varias veces me sonroje y sé que él
se dio cuenta porque sonreía, a diferencia de otras veces, hoy no me importo
que me viera como un tomate más bien me dió gusto que viera lo que causa su
mirada en mí, incluso espero que se dé cuenta que estoy babeando por él.
Por fin llegó la hora del almuerzo, en realidad no tenía hambre pero ya
estábamos en clase de historia, asignatura que odio y la profesora me hacía
querer dormir, además quería volver a ver al señor Braund. Los chicos y yo nos
sentamos a comer. Yo comí poco pues como los profesores comían en un
comedor aparte quería pasarme por ahí, tenía que verle de nuevo, le dije a los
chicos que me pasaría al baño aunque en realidad era a ver al señor Braund, el
hombre que se formalmente me gusta.
Caminaba por el pasillo cerca del comedor de los profesores, cuando miré
enseguida su mirada se encontró con la mía, él ya me estaba viendo, desvié mi
cara hacia adelante y seguí caminando como si nada hubiera pasado, sentí
unos pasos detrás de mí, mejor dicho sentí sus pasos detrás de mí, sabía que
era el señor Braund.
-Señorita Parker- dijo el señor Braund.
Yo dí media vuelta para quedar frente a frente a él. –Hola- dije con una gran
sonrisa, sonrisas que solo ese hombre podía provocar. El correspondió a mi
sonrisa y me pregunto:
-¿Busca usted algo?-. Creo que él ya sabía la respuesta, yo sabía la respuesta.
-Vine a verlo.- respondí con rapidez, había olvidado que él era mi profesor, lo
veía como un chico más, pero cuando recordé quien es me sonrojé y ahora no
sabía que hacer, noté como el señor Braund trataba de esconder su sonrisa
mientras yo pensaba en que decir para que él olvidara lo que dije.
-Quise decir… Voy al baño- dije nerviosa.
-Ya, pero por aquí no ira usted al baño, señorita Parker- respondió el con una
sonrisa.
-Ah, entonces… ¿a dónde? Y pensándolo bien no había cruzado por ese pasillo
nunca.
-La verdad es algo que usted no debería saber, pero creo que romperé las
reglas, sígame- dijo el señor Braund. Yo seguí tras él y llegamos a una puerta,
una puerta que estaba escondida, el señor Braund sacó una llave de su bolsillo
y abrió la puerta. Era una gran biblioteca llena de libros interesantes y algunas
fotos de profesores. Para mi este lugar es hermoso pues yo soy una aficionada
de la lectura.
-¡Es hermoso, podría quedarme aquí toda la vida!- Exclamé. El señor Braund
me miro sonriente y de nuevo me sonrojé.
- Parece un tomate, señorita Parker-. Bajé mi cabeza un poco avergonzada
pero el señor Braund se acercó a mí, puso su mano en mi barbilla y levantó mi
cabeza, uniendo nuestras miradas.
-Aun así se ve hermosa, señorita Parker- dijo, obligándome a sonreír como una
tonta enamorada. El señor Braund se inclinó un poco para dejar nuestros
rostros uno al frente de otro, su mirada estaba clavada en mis ojos y luego en
mis labios, se acercó más a mi uniendo sus labios con los míos, mi boca y la
suya se movían al compás como una danza hermosa, sus labios eran suaves,
dulces y cálidos, sentí que estaba en el paraíso, un lugar soñado. Pero a mi
mente llegó que él es mi profesor y que esto no era debido. Separé nuestros
labios y sin mirarlo salí de ese lugar, por suerte nadie me vió.
Fui a mi cuarto, para pensar un poco las cosas, no podía creer que mi primer
beso había sido con mi profesor de matemáticas, no puedo negar que me ha
gustado, es más no me ha gustado, me ha encantado, pero él es mi profesor.
Cuando estábamos allí era como estar lejos de todo y todos, parecía que
estamos viviendo un mundo alterno, un mundo donde solo existíamos el señor
Braund y yo, ese mundo que siempre había soñado crear con alguien, un
mundo que el señor Braund logró construir en menos de dos semanas, un
mundo que yo sabía que tarde o temprano tenía que derrumbarse, un mundo
que yo quería experimentar aunque luego resultara con el corazón herido, un
mundo solo NUESTRO.
ME GUSTAS.

Al día siguiente el señor Braund y yo ni nos miramos supongo que ambos


estábamos avergonzados por lo sucedido. Yo más que avergonzada estaba
distraída, no podía dejar de pensar en ese hombre, en ese beso.
Hoy ya es jueves a segunda hora tengo clases de matemáticas, la verdad yo no
quería ir pero recordé que mi comportamiento aquí debe ser ´´Excelente’’
según mi familia y mi mejor amigo. Aunque tengo muy claro las cosas que
puedo hacer no quería verle la cara al señor Braund, no quería escuchar su voz.
Joss me estaba esperando con los chicos para ir a la clase juntos pero les pedí
que se adelantaran para yo pasarme a la biblioteca, y así lo hice.
Me quede allí sentada como diez minutos, asegurándome que cuando llegara
ya la clase estuviese empezada así el señor Braund tenía la oportunidad de no
aceptarme en el salón. Cuando llegue el profesor estaba explicando un tema
nuevo y yo entre como sin pedir permiso siquiera. Iba directo a mi lugar
cuando el señor Braund estaba en silencio y sentía todas las miradas directo a
mí, ignore todo los detalles y me senté al lado de los chicos.
Perdí 10 minutos de la clase y hoy me está resultando más larga que todos los
días, no puedo soportar estar aquí, veo como los labios del señor Braund se
están moviendo pero no escucho lo que está diciendo, no sé dónde estaba mi
cabeza. El timbre sonó sacándome de mi planeta y todos nos levantamos para
irnos.
-Señorita Parker- me detuvo esa voz, justo cuando iba a salir- Necesitamos
hablar, a sus amigos que se adelanten luego usted los alcanza-.
- Nos vemos en la cafetería chicos- dije un poco asustada a mis amigos.
Ellos asintieron y se fueron, cuando el profesor Braund se aseguró que ya no
hubiera nadie empezó a hablar.
-Lamento mucho lo que pasó antes-.
-¿Lo lamenta? ¿Eso cree?- pregunte un poco alterada.
-Son cosas que no debieron pasar y que le aseguro que no volverán a pasar
[Link] el señor Braund. Cuando escuche la palabra nunca, se formó un
nudo en mi garganta, sé que no tenía que pasar, también entiendo que no
deberían volver a suceder, pero me hace bien engañarme a mí misma
creyendo que algún día podría haber algo entre nosotros.
No sabía que decir, mis ojos empezaron a cristalizarse, quería salir de ahí pero
mi cuerpo no me lo permitía. -¿Esta bien, señorita Parker?-pregunto mi
profesor.
-Me gustas-dije con voz ronca y débil, tan débil que el profesor tal vez no me
escucho. – Usted me gusta mucho señor Braund, no sé porque, no había
sentido esto por ningún chico y desde el primer día que le vi a usted empecé a
quererle- dije con más fuerza que antes.
- Usted también me gusta señorita Parker, tampoco sé por qué pero usted me
pareció interesante y hermosa desde que la vi por primera vez, sé que no
debería gustarme aún de mis alumnas pero el corazón es testarudo, no
escucha consejos ni razones, yo no he decidido quien ha de gustarme, solo sé
que me gustas-. Al oír esas palabras mi corazón volvió a latir, no me había dado
cuenta que se había paralizado. Creo que es lo más lindo que he escuchado en
mi vida, me gusta mi profesor de matemáticas y yo también le gusto a él.
Mi celular empezó a timbrar sacándome de mis pensamientos, mis amigos aun
me estaban esperando para ir a la siguiente clase, no querían llegar tarde así
que les dije que se adelantaran y poco tiempo después yo también me fui.

Ya han pasado tres meses desde que le dije al señor Braund lo que sentía por
él. Acordamos que podíamos tener algo, pues yo solo duraría aquí un año, por
ahora solo lo sabíamos él y yo. Teníamos un trato un poco distante frente a los
demás pero cuando teníamos oportunidad nos veíamos y hacíamos muchas
cosas juntos, lo más lindo del señor Braund es que nunca me ha propuesto
cosas indecentes y es muy atento conmigo.
Ya casi vamos a salir de vacaciones para navidad. El señor Braund me ha
invitado a pasarme unos días con él y su familia para luego acompañarme a
conocer a la mía. Nuestras familias también están enterradas de lo que existe
entre nosotros, mi hermana está muy emocionada por mi sin embargo mi
madre al ser tan estricta no me apoya pero tampoco se opone, hoy es viernes y
todos estamos preparando algunas maletas para mañana irnos, incluso yo,
ayer salí a escondidas al centro comercial porque quiero ir representable a
conocer a mis suegros.
-Buenas noches mi princesa, ¿Ya estas preparada para conocer a tus suegros?-
me escribió Williams.
-Buenas noches mi amor, no aun no estoy preparada, me asusta un poco la
idea de que no les caiga bien- respondí yo.
-Les agradara, eres muy [Link] mensajes siempre me hacen sonreír.
Después que termine de hacer la maleta, Williams me llamo y nos dormimos
tarde hablando estupideces.
¿Mi Hermano?
El gran día ha llegado, Williams me esperara en la esquina siguiente para evitar
problemas. En el camino iba nerviosa aunque también estaba emocionada,
llegamos a la casa de Williams, y es enorme, no sabía que su familia era
adinerada, nunca me había importado en realidad saber eso...
Su familia nos recibió con mucho cariño, en especial sus dos hermanitos que
aunque no me conocían me abrazaron como si fuéramos amigos de años.
-Ella es Jessica [Link] Williams a sus padres.
Su madre me abrazo con cariño pero su padre se quedó estupefacto, todos nos
miramos confundidos por la reacción del padre de Williams, no sabíamos lo
que estaba pasando pero los niños se encargaron de romper el hielo.
Pasamos un día agradable aunque el Señor Braund (padre) estaba distante y
no compartió mucho con nosotros. Había llegado la noche y ya íbamos a
dormir, yo había bajado a la cocina a tomar un poco de agua pero cuando iba a
entrar escuche los padres de Williams hablar sobre mí, me quede callada
esperando que ellos terminaran.
-Yo que sabía que tu hijo se iba a fijar en ella, además pensé que por la
distancia nunca se encontrarían-dijo Carlos, el padre de Williams. Escuche
como Alicia respiraba profundo tratando de pensar algo.
-Pero sabes en realidad si es su hija- pregunto Alicia.
-Sí, busque en los correos que ella me había enviado y es ella, decía Jessica
Parker y es idéntica a la de las fotos, no puede ser tanta casualidad, debemos
decírselo a Williams, los hermanos no pueden ser novios-.
-¿Qué?- dije yo saliendo de mi escondite.- Acaso es usted mi padre? ¿No
estaba muerto? ¿Qué demonios está pasando aquí?
- Lo siento Jessica, no quería que te enteraras así, pero tu Williams no pueden
ser novios, son hermanos.- Cuando escuche esas palabras empecé a gritar con
lágrimas entre los ojos y subí a contarle a Williams.
Mi vida entera había sido arruinada por ese estúpido hombre, no sé cómo
puede alguien abandonar su familia y formar otra como si los demás no
existieran.
Ese hombre era mi supuesto padre y Williams Braund mi hermano.

Salí de la casa de la familia Braund tan pronto me explicaron el asunto. El señor


Braund nos explicó a Williams y a mí que en un viaje de negocios se encontró
con mi madre, una ex-novia del colegio, el la invito a tomarse una copa y el
resultado de eso soy yo. Al principio él se hizo cargo de mí, enviaba algunas
cosas para ayudarnos con los gastos y mi madre le enviaba fotos de cómo iba
creciendo sin embargo después de un tiempo dejaron de comunicarse.
Después que escuche eso no podía soportar estar en esa casa, en estos
momentos odio a ese hombre y ahora entiendo porque mama no quería que
viniera a Chicago. Tome una cartera con mis cosas personales y con algo de
dinero y me fui a pasar la noche a un hotel. No dormí nada, solo quería llamar
a mi familia, quería averiguar si mi hermana lo sabía. Llore hasta más no poder.
Al amanecer me di un baño, me mire al espejo y me he dado cuenta que en
unas pocas horas una persona puede convertirse en alguien totalmente
diferente, más bien yo ya he cambiado totalmente, ahora odio en mi corazón,
ahora solo quiero desaparecer de este mundo.
Son tan solo las 5:00 Am de la mañana. Le he hecho una video llamada a mi
hermana, como hoy es domingo podremos hablar con tranquilidad.
-¿Que pasa Jess? ¿Has estado llorando?- dijo Fer, preocupada desde que vio mi
rostro.
-¿Tu lo sabias, Fer? Dime que no por favor-conteste entre sollozos.
-¿Saber qué? ¿Qué ha pasado? Cuéntame.
-Lo de mí supuesto padre. ¿Acaso sabias que él no estaba muerto como me
han dicho todo este tiempo, sabias que él vive aquí, en Chicago?-pregunte.
-Lo siento Jess, yo le dije que te contara porque de verdad no quería que te
enteraras de esta manera, pero no me correspondía a mi contártelo. Lo siento
mucho de verdad, pero… ¿Cómo lo conociste?- dijo Fer intrigada. Mi corazón
se quebró aún más al escuchar que mi hermana, quien consideraba mi mejor
amiga también me oculto la verdad.
-Es el padre de Williams, DEMONIOS FER, WILLIAMS ES EL AMOR DE MI VIDA Y
EL AMOR DE MI VIDA ES MI HERMANO, QUIERO MORIRME- respondí muy
alterada a mi hermana.
-Lo siento Jess, llamare a mamá espera…-no deje que mi hermana terminara y
le colgué el teléfono, no podía escuchar más.
Williams Braund y yo no hemos tenido comunicación desde ayer, tengo 47
llamadas no contestadas de él, no es que no quiera hablarle es que no puedo.
La verdad no entiendo como en ocasiones el destino es tan asqueroso hay
tantos lugares, cosas y personas en el mundo pero de todos los lugares del
mundo tuve que venir a Chicago, de todos los hombres del mundo tuve que
amar a Williams Braund, mi hermano. Mi vida es un desastre.
De vuelta a casa

Mi vuelo hacia mi casa sale a las 3, he llegado al aeropuerto con varias horas
de antelación, tratando de encontrar algún vuelo que me haga llegar antes,
pero no pude, así que me ha tocado esperar mucho tiempo, sola porque
supongo que ya Williams no vendrá o al menos eso espero.
Faltan 30 minutos para abordar el avión, no he comido desde anoche y siento
como mi estómago gruñe pero no tengo ganas de comer nada, lo bueno de
todo es que por lo menos mis lágrimas han dejado de fluir.
15 minutos para irnos, ya estamos dentro del avión, yo me he puesto mis
audífonos y he mirado el asiento vacío a mi lado, en ese asiento iría MI
HERMANO WILLIAMS. He cerrado mis ojos ya cansados y siento que alguien se
está sentando a mi lado, no sé en realidad quien era y mis ojos no querían
abrir, pero su aroma era reconocible, sabía que era él. Abrí mis ojos para verle,
cuando nuestras miradas se encontraron sentí mis ojos pesados y de repente
todo se tornó negro.
Cuando desperté ya estaba en mi casa, no puedo creer que dormí dos horas sin
darme cuenta, ni siquiera sentí cuando bajamos del avión, no recuerdo nada
después de haber chocado con su mirada. Estaba en mi cuarto, no tenía
fuerzas para levantarme y cuando lo logre me di un baño corto y silencioso
para que mi familia no escuchara, ya eran las 7:27 PM y ahora no me sentía
preparada para afrontar a Fernanda, Williams y a mi madre, quería salir a
tomar un poco de aire aunque sentía que mis pies no podían sostenerme.
Cuando abrí la puerta de mi cuarto escuche las voces de mi familia y la de
Williams, así que volví a cerrarla y decidí escaparme por la ventana, cuando
estaba en el proceso de salir por la misma un adorno cayó al suelo y me
apresure para salir más rápido pues de seguro ellos habían escuchado.
Camine hasta alejarme un poco de mi casa, pero me sentía muy cansada así
que me senté en un banco de una parada de autobuses que estaba como a
tres cuadras de casa. Sentí el viento en mi cuerpo pero no me importaba, el
frio en mi corazón era más grande que cualquier otro. Abrace mi rostro con
mis rodillas y mis lágrimas volvieron a salir, empecé a llorar como si apenas me
enteraba, de nuevo sentí mis ojos pesados pero no podía parar de llorar,
quería sacarlo todo aunque sé que llorar no resolvería nada.
Sentí que alguien acaricio mi pelo y voltee a ver, era mi mama y detrás de ellos
estaban Fer y Williams esperando que yo hiciera algo, lo único que se me
ocurrió fue correr, pero cuando lo intente me caí, vi como Williams quería
correr tras de mi pero Fer no se lo permitió.
Mi mama me abrazo. –Lo siento mi vida, vamos a casa para a hablar- me ayudo
a levantarme pero no podía quedarme de pie, estaba muy débil y Williams me
llevo en su hombro hasta la casa. Sentir su cuerpo tan cerca de mí me daba
vida pero a la vez me mataba porque sé que él es el único hombre que he
amado y que amare pero que es mi hermano, aun así amaba su aroma, me
encantaba que fueran sus brazos que me protegieran pero al mismo tiempo
dolía, amarlo dolía.
Cuando llegamos a mi casa mi madre me explico lo sucedido y me dijo todas
las excusas por la que nunca me dijo la verdad, excusas que para mí eran vanas
porque todas esas malditas mentiras han arruinado mi vida.
-LAS ODIO- grite enojada a mi mama y a mi hermana. Y no era cierto, no las
odiaba pero todo esto me estaba carcomiendo por dentro.
Subí a mi cuarto llorando y me lance a mi cama a pensar que había hecho mal
para merecer todo esto, estoy llena de dudas e incertidumbres, ¿Qué tal si solo
es una confusión? ¿Qué tal si ese hombre no es mi padre? ¿Y si Williams no es
mi hermano?
No sé si solo me estaba engañando diciendo esas cosas, pero así es la vida. Los
seres humanos vivimos engañándonos a nosotros mismos, sabiendo que al
final los perjudicados somos nosotros pero engañarnos nos ayuda a sobrevivir
por un corto espacio de tiempo, nos ayuda a pensar que literalmente puedes
mover una montaña teniendo la fe como un grano de mostaza, pero nosotros
sabemos que no es así, que no importa lo mucho que confiemos, no importa si
tienes tanta fe como dices tener, no importa porque al fin y al cabo no puedes
mover esa montaña y creo que justamente eso es lo que pasa con muchos
problemas que surgirán es nuestra vida, porque no importara cuantas veces
nos digamos a nosotros mismos que todo va estar bien y que podemos
resolverlos sabiendo que no es así que en muchas ocasiones tendremos
problemas que no importara cuanto lo intentemos no podremos resolverlos y
no porque el destino sea así sino más bien porque en la mayoría de veces no
pensamos las consecuencias que traerán nuestras decisiones tanto para
nosotros como para los demás.

Prueba de paternidad.
Anoche me dormí sin cenar y hoy si tengo mucha hambre, me desperté cuando
los demás aún estaban dormidos y baje a la cocina para comer algo.
Cuando abrí la nevera lo único que encontré fue leche, jugo y algunos
vegetales, tome un vaso de jugo y lo acompañe con una manzana pues los
vegetales y yo no somos amigos.
Sentí la mirada de alguien sobre mí, era Williams.
-¿Te he despertado?- pregunte.
-En realidad no, estoy despierto hace un rato- respondió él. Yo no dije nada y le
di la espalda, él tampoco ha dormido bien estos días, se le nota lo cansado que
está en su mirada y sus ojeras han crecido bastante.
-¿Sabes?- dijo Williams sacándome de mis pensamientos- Mi amor por ti no ha
cambiado con todo esto, tú has sido la única chica que me ha hecho sentir
tantas cosas lindas, incluso creo que aun si lo hubiese sabido antes aun así me
habría enamorado de ti, porque eres especial Jess, eres una chica con
cualidades hermosa que enamorarían a cualquier chico-dijo Williams con los
ojos cristalizados. Yo quería saltar sobre abrazarlo y decirle cuanto lo amaba
pero no puedo, de nuevo quiero llorar, de nuevo ese tonto nudo en la
garganta, de nuevo quería desaparecer. No entiendo porque la razón y el
corazón nunca están de acuerdo.
-TE AMO WILLIAMS BRAUND- dije llorando.}
-Yo también TE AMO, señorita Parker- dijo abrazandome,fue la primera vez en
la que nos dijimos que nos amamos y yo sentí como mi corazón se quebró
nuevamente al recordar lo que realmente éramos.
Mi madre y mi hermana bajaron y nos encontraron abrazados en la cocina, yo
no sabía que decir y Williams menos, pero no quería soltarlo, quería estar así
toda mi vida, quería incluso devolver el tiempo.
La mañana paso tranquila, yo salí con mi novio hermano a enseñarle algo de mi
ciudad tal como lo habíamos planeado. Queríamos aprovechar estos últimos
días juntos ya que quizás luego ni volvamos a hablar es más tal vez jamás
volvamos a ser felices y todo por la culpa de que nos hemos enamorado de la
persona equivocada por una decisión incoherente de nuestros padres.
Cuando llegamos a casa mi hermana y mi madre nos estaban esperando para
comer. Williams se sentó a mi lado, Fer en frente nuestro y mama en la
cabecera de la mesa como siempre. Nadie decía una palabra al menos que
fuera para pedir la sal o la ensalada, pero nada de instalar conversaciones
entre nosotros era como si viviésemos un infierno en plena tierra invernal.
-Quiero una prueba de paternidad- dije de la nada y todos me miraron
confundidos.
Positivo
Por suerte Williams y yo no teníamos planes de pasarnos las vacaciones
completas con mi familia, así que cuando llego el día en que nos íbamos mi
madre y mi hermana compraron un vuelo para acompañarnos en la prueba de
paternidad que de hecho mi supuesto padre no sabía de eso.
Llegamos a Chicago un poco cansados sin embargo de inmediato pasamos a la
casa de los padres de Williams y les informamos de lo que teníamos planeado
hacer, se notaba que al igual que mi madre ellos no estaban de acuerdo pero
nosotros teníamos la esperanza de que todo aquello fuese un simple
malentendido.
Nos dirigíamos al hospital e íbamos todos en silencio, un silencio incómodo.
Los resultados de las pruebas tardaban una hora. Mi hermana, mi mama y la
familia Braund fueron a un restaurante cerca a comer pero Williams y yo nos
quedamos en espera de los resultados. El tiempo pasó rápido porque al lado
de mi novio hermano todos los momentos eran fugaces, especiales y llenos de
colores. Cuando recibimos los resultados no lo abrimos hasta llegar al
restaurante donde estaban nuestros padres.
Todos estábamos ansiosos por saber que decía ese sobre, saber si Williams y
yo podríamos continuar fortaleciendo aquel mundo que habíamos construido
o si por el contrario nuestro mundo se desvanecería en tan poco tiempo.
-¿Lo vas abrir o qué?- pregunto con grosería el padre de Williams. Mis manos
temblaban al abrir el sobre, mi estómago rugía como un león hambriento y mis
ojos estaban cristalizados, antes de leer lo que había en ese papel mire a
Williams con ojos triste y me apretó las manos, me daba seguridad, ese gesto
me decía que no importa lo que pasara MI WIL, siempre, siempre será el amor
de mi vida.
-100% positivo- dije con voz quebrada. Mis lágrimas bajaron por mi mejilla y mi
cabeza daba vueltas, necesitaba aire, necesitaba salir de ese lugar. Salí
corriendo de allí, quería desaparecer, yo tenía la esperanza de que todo fuera
incierto pero no es así. WILLIAMS BRAUND ES MI HERMANO. Yo sabía que este
estúpido amor terminaría en una tragedia, nunca me había enamorado y la
primera vez que lo hago fallo. Quizás es por eso que dice que el primer amor
es el único verdadero, quizás por eso es que dicen que el primer amor nunca
se olvida y es la verdad no creo poder olvidar a Williams, no se siquiera como
voy a poder seguir conviviendo con él, y con mi supuesto padre no me importa
convivir, si él nunca se interesó por mi yo no tengo porque hacerlo ahora,
porque para mí el aún está muerto, mi madre es también mi padre, ella ha sido
la única que se ha esforzado con tanto ahínco para darme todo lo que
necesito, ella ha sido quien nos ha hecho salir adelante en todos los
problemas, porque ha sido padre y madre a la vez.
Lo que en realidad me duele es ya no estar con Williams Braund, muchos
opinan que inmediatamente supe que es mi hermano debí dejarlo de amar
pero no es tan fácil después de todos los momentos que pasamos juntos, las
cosas especiales no se pueden borrar tan fácil. Sus consejos, sus abrazos, sus
besos, sus mensajes siempre permanecerán en mi mente, pero sobre todo sus
ojos negros con mirada penetrante y aquella sonrisa que me enamoran jamás
podrán salir de mi corazón porque tan pronto como los conocí me aferre a
ellos.
Una nueva vida.

Ya han pasado dos días desde aquella prueba, esos dos días han sido los más
largos y peores días de mi vida, no he visto a Williams desde aquel día en el
restaurante sin embargo sé que él ha llamado a mi Fer para preguntarle por
mí, he escuchado como ella le dice que no quiero comer y que solo me la paso
llorando, quisiera hablar yo con el pero no tengo fuerzas ni valor para hacerlo,
tengo que olvidarlo y aun no sé cómo, pero me las ingeniare.
Mi familia se quedó conmigo una semana completa y mi hermana trataba de
animarme pero no lo lograba soy de esas que piensan que hasta que no sufres
algo en carne propia no sabes lo que la otra persona está sintiendo en realidad
y eso es lo que pasa con Fer, sé que ella trata de entenderme y hacerme
sonreír pero por suerte ella conoció a su padre y no se enamoró de su medio
hermano, su padre si estaba muerto de verdad. Fui a despedirme de mi familia
y esta vez fue peor que la primera vez, no quería dejarlas ir, no sabía cómo iba
a poder seguir adelante, como continuar sin mi familia, sin mi mejor amigo que
estaba enojado conmigo, como podría continuar sin Williams Braund, aquel
que se convirtió en el amor de mi vida desde el primer momento en que la vi.
Vi como el avión despejaba y junto a él trate de que despegara un poco de
aquel odio que estaba llegando a sentir. Pienso que nuevamente empezare a
escribir mi historia. He decidido borrar de mi todo aquello que hoy me está
haciendo sufrir.
De eso se trata la vida de finales tristes y de personas que transforman tu vida
regalándote un poquito de la suya y que esas personas en ocasiones llegan
para escribir grandes capítulos en nuestras vidas pero no para formar parte de
nuestra historia sin embargo siempre hay que agradecer aquellas casualidades
que nos ha permitido conocer grandes personas que han marcado nuestras
vidas. Después de esto no soy la misma Jessica Parker más bien he sufrido una
metamorfosis interna que me ha hecho mejor persona pero que nunca me
permitirá amar a alguien pues mi corazón fue destruido y no por aquel que
amaba sino por aquellos que una vez dijeron que me amaban pero tomaron
decisiones que afectaron a los demás. Sé que desde hoy empezare una nueva
historia pero las dudas se apoderan de mí, me pregunto mil veces como saldré
adelante y que pasara con aquellos ojos y esa sonrisa que me enamoraron,
dentro de poco lo averiguare. CONTINUARA….

También podría gustarte