La contaminación por basura es un problema ambiental y social que afecta a la calidad de vida
de las personas y de los ecosistemas. Se produce cuando los residuos generados por la
actividad humana se acumulan en el suelo, el agua o el aire sin ser gestionados
adecuadamente. La basura puede ser de origen orgánico o inorgánico, y puede contener
sustancias tóxicas, patógenas o radiactivas que causan daños a la salud y al medio ambiente.
La basura en las calles es un problema ambiental y de salud pública que afecta a muchas
ciudades del mundo. Se produce cuando los residuos sólidos generados por la actividad
humana no son gestionados adecuadamente y se acumulan en los espacios públicos,
obstruyendo el drenaje, contaminando el aire, el suelo y el agua, y favoreciendo la
proliferación de plagas y enfermedades.
Algunas de las causas de la basura en las calles son:
• La falta de conciencia ambiental de la población, que no separa ni recicla los residuos, y
los arroja en lugares inapropiados.
• La insuficiencia o deficiencia de los servicios de recolección y disposición final de la
basura, que no cubren la demanda o no cuentan con infraestructura adecuada.
• El aumento de la producción de residuos debido al crecimiento poblacional, al
consumo excesivo y al uso de materiales no biodegradables.
Algunas de las consecuencias de la basura en las calles son:
• La contaminación visual y olfativa, que afecta la estética y la calidad de vida de los
habitantes.
• La contaminación química y biológica, que altera los ecosistemas y pone en riesgo la
salud de las personas y los animales, al exponerlos a sustancias tóxicas y agentes
patógenos.
• La obstrucción de las vías de circulación y de los sistemas de drenaje, que dificulta el
tránsito y aumenta el riesgo de inundaciones y deslaves
La contaminación por basura es un problema grave que afecta al planeta de diversas
formas. La basura se produce por la actividad humana que genera residuos que no son
gestionados adecuadamente para su reciclaje o reutilización. Algunas de las causas de la
contaminación por basura son el consumo excesivo, la falta de educación ambiental, la
ineficiencia de los sistemas de recolección y tratamiento de residuos, y la falta de
responsabilidad individual y colectiva.
La basura contamina el aire, el agua y el suelo, alterando los ecosistemas y la biodiversidad,
y poniendo en riesgo la salud de las personas y los animales. Algunas de las consecuencias
de la contaminación por basura son las siguientes1:
Pérdida de biodiversidad: cada día se extinguen 150 especies de seres vivos por la
destrucción de sus hábitats, la introducción de especies invasoras, la sobreexplotación de
los recursos y la contaminación.
Atentados contra la salud pública: la basura puede ser fuente de enfermedades infecciosas,
alergias, intoxicaciones, cáncer y otros problemas de salud, debido a la presencia de
microorganismos, sustancias tóxicas, metales pesados y otros agentes nocivos.
Estimulación del cambio climático: la basura contribuye al efecto invernadero, al generar
gases como el metano y el dióxido de carbono, que aumentan la temperatura global y
provocan fenómenos climáticos extremos, sequías, inundaciones, desertificación y
acidificación de los océanos.
Contaminación de ecosistemas: la basura afecta la calidad del agua, el suelo y el aire,
alterando el equilibrio ecológico y la capacidad de regeneración de los recursos naturales.
La basura puede provocar eutrofización, erosión, desertificación, deforestación y pérdida
de fertilidad.
Impacto en la economía: la basura genera costes sociales y ambientales, al reducir la
productividad, la competitividad, el turismo, la seguridad alimentaria y la calidad de vida
de las personas. La basura también implica gastos en limpieza, tratamiento, disposición y
restauración de los daños causados.
Para reducir la contaminación por basura, se requiere de la participación de todos los
actores sociales, desde los gobiernos hasta los ciudadanos, pasando por las empresas, las
organizaciones y las instituciones.
Se han hecho varias acciones para reducir la contaminación por basura en los últimos años,
especialmente la causada por el plástico. Algunas de estas acciones son:
Los líderes políticos han pedido a la agencia de la ONU para el medio ambiente que redacte
un tratado vinculante que limite la contaminación que está causando el plástico con una
estrategia que aborde el ciclo completo de vida de este material, desde su producción a su
eliminación, pasando por su uso.
Se ha establecido un Comité Intergubernamental de Negociación que comenzará su trabajo
este año, con el objetivo de completar un proyecto de acuerdo legalmente vinculante para
finales de 2024.
• Se ha proyectado que un acuerdo global sobre el plástico podría lograr los
siguientes beneficios:
• Reducir el volumen de plásticos que llegan a los océanos en más de un 80% para
2040
• Reducir la producción de plástico virgen en un 55%
• Ahorrar a los gobiernos 70.000 millones de dólares para 2040
• Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25%
• Crear 700.000 puestos de trabajo adicionales, principalmente en los países del sur
Se ha enfatizado que los plásticos también son un problema climático, ya que se estima
que en 2015 su fabricación está relacionada con la producción de 1,7 gigatoneladas de CO2
y se proyecta que para 2050 esta cifra se triplique a aproximadamente 6,5 gigatoneladas,
un 15% del presupuesto mundial de carbono. Se ha recomendado que se actúe
rápidamente y de forma coordinada para atajar este problema, porque “es urgente reducir
la producción mundial de plástico y de residuos plásticos en el medio ambiente”. Se han
promovido acciones individuales y colectivas para reducir el consumo de plástico y
fomentar su reutilización y reciclaje, como usar recipientes rellenables, comprar productos
sin empaquetar, rechazar los vasos desechables y reducir la huella de plástico.
Algunos de los países que se destacan por su gestión de residuos y sus estrategias son:
• Corea del Sur: Este país tiene una tasa de reciclaje del 60.8% y puede reciclar el
95% de sus desechos de alimentos1. Introdujo políticas públicas que prohíben tirar
alimentos en los vertederos y que hacen obligatorio el reciclaje de alimentos.
Además, cuenta con contenedores inteligentes que registran la cantidad de
residuos que cada usuario deposita y cobran más a los que más desechan.
• Suiza: Este país comenzó a tomar fuertes medidas para mejorar la gestión de sus
residuos después de una crisis económica en la década de los 802. Tiene una tasa
de reciclaje del 52.7% y genera 712 kg per cápita de residuos1. Suiza se caracteriza
por tener un sistema de recolección selectiva de residuos, donde cada tipo de
material tiene un color y un precio diferente. Así, los ciudadanos tienen que pagar
por la cantidad y el tipo de basura que generan, lo que incentiva el reciclaje y la
reducción de desechos..
• México: Este país tiene una tasa de reciclaje del 5.2% y genera 369 kg per cápita de
residuos1. Aunque todavía tiene mucho que mejorar, México ha impulsado algunas
iniciativas para fomentar la reducción de basura en lugares públicos, como la
campaña “Limpiemos nuestro México”, que desde 2009 organiza jornadas de
limpieza y concientización ambiental en todo el territorio nacional3. Esta campaña
ha sido imitada en otros países como China, El Salvador, Perú y Guatemala.