Tema 4 La obra.
Consideraciones
generales
La obra es el objeto sobre el que la propiedad intelectual concede un
poder de exclusiva a favor de su titular, inicialmente el autor. Es el
objeto del derecho de autor.
«Son objeto de propiedad intelectual todas las creaciones originales
literarias, artísticas o científicas expresadas por cualquier medio o
soporte, tangible o intangible, actualmente conocido o que se invente en
el futuro, comprendiéndose entre ellas…». (art. 10 LPI)
La obra como creación original
El concepto de «obra» que utiliza la propiedad puede no coincidir con
el concepto que dan otros campos del conocimiento .
La obra, objeto del derecho de autor, ha de ser una creación intelectual
(art. 12.1 LPI), original de un ser humano.
Quedan fuera obras realizadas por animales, la naturaleza o por una
maquina. Si entrarían las obras en las que un autor se ha ayudado de
una maquina.
Requisito esencial: la originalidad
El requisito esencial para que lo creado por un ser humano merezca la consideración de obra es
que sea original. En la practica esto crea problemas pues el considerar una creación original es un
requisito subjetivo.
Otros aspectos
No es necesario que esté acabada la obra para ser protegida por el
derecho de autor. El derecho de autor puede proteger parte de una
obra, siempre que esa parte sea original y separable del resto de la
obra.
Por ejemplo las ilustraciones de un libro.
El medio de expresión o soporte de la
obra.
La idea, pensamiento, sensaciones es necesario que se exteriorice.
Sin exteriorización las ideas y los sentimientos carecen de protección.
Puede ser tangible como un libro, un cuadro, escultura o pintura.
O intangible: actuación oral, improvisación musical, pantomima.
Lo necesario es que la exteriorización provoque la percepción por
parte de terceros aunque sea pasajera.
Las obras literarias o del lenguaje
Aparecen mencionadas en el 10.1 LPI libros, folletos, discursos y
alocuciones, conferencias y cualesquiera otras obras de la misma
naturaleza.
La originalidad radicará en la escritura, en la composición y la
expresión lingüística, dependiendo de las características concurrentes
en cada obra.
El art. 10.2 protege algo tan simple como «El título de una obra,
cuando sea original, quedará protegido como parte de ella».
Las obras literarias se integran frecuentemente con obras plásticas y
fotográficas dando lugar a obras complejas.
El contrato de edición (arts. 58 y ss. LPI)
Normalmente, para la edición comercial de una obra es necesario
establecer un contrato entre la editorial y el autor.
El contrato de edición o contrato de cesión regula la cesión del autor
al editor de sus derechos de producción y distribución sobre la obra a
cambio de una contraprestación económica. Por su parte, el editor se
compromete a realizar las operaciones de reproducción y distribución
por su propia cuenta y riesgo.
El contrato de edición es un contrato formal que debe ser determinado
o formalizado por escrito, debiendo incluir además un contenido
mínimo exigido por la ley.
El autor entrega la obra al editor y éste último puede reproducirla,
distribuirla y venderla, además de pagar al autor una contraprestación
Las obras musicales
Las composiciones musicales, con o sin letra Art. 10.1 b).
La originalidad de una obra musical radica en la melodía, armonía o
en el ritmo, separada o conjuntamente. Lo esencial esta en considerar
original o no el efecto musical de conjunto producido por todos los
factores que inciden sobre la composición.
Solo puede haber creación protegible allí donde aquella sea el
resultado de una actividad personal. Cuando predomine la «opción»
de una maquina o el sonido proporcionado directamente por la
naturaleza, no cabe hablar de creación personal y consecuentemente
no existe obra protegible.
Las obras plásticas 10,1 e), f), g)
Incluye la pintura y el dibujo, la escultura, la impresión grafica
original, los tapices y tejidos, la arquitectura, la decoración de
interiores, los comics….
En buena medida, la diversidad surge de la combinación de: la
función de la obra plástica y el medio físico empleado.
Tiene especial importancia la identificación de la obra plástica obra y
copia o ejemplar.
Identificación entre obra(corpus
mysticum) y ejemplar (corpus
mechanicum)
A diferencia de lo que puede suceder en las obras literarias en las que
quien lee una copia cualquiera no la considerará distinta de la obra
fijada en el manuscrito original. En las obras plásticas la percepción
directa del original es distinta de la mera reproducción fotográfica o
de la visión televisiva.
En las obras plásticas el ejemplar no es obra (incluso el original) rigen
por tanto sobre los ejemplares las reglas de los derechos reales (CC) y
no las de la LPI.
Obra fotográfica 10.1 h)
Consiste en la creación de obras bidimensionales mediante la
impresión de la luz que reflejan los objetos, resultando normalmente
imágenes similares a las del mundo real.
Se ha discutido mucho la protección de las fotografías por la
propiedad intelectual, al estimarse que el autor no realizaba
aportación creativa alguna, al limitarse a apretar un botón.
Pero debe considerarse que la fotografía es el resultado de múltiples
opciones que toma el fotógrafo, encuadre, composición, iluminación,
profundidad de campo…
DISTINCIÓN ENTRE OBRAS
FOTOGRÁFICAS Y MERAS
FOTOGRAFÍAS(art. 128 LPI).
Quien realice una fotografía u otra reproducción obtenida por
procedimiento análogo a aquélla, cuando ni una ni otra tengan el
carácter de obras protegidas en el Libro I, goza del derecho exclusivo
de autorizar su reproducción, distribución y comunicación pública, en
los mismos términos reconocidos en la presente Ley a los autores de
obras fotográficas. Protección duración de 25 años.
Es mera fotografía, por tanto, la que no es obra fotográfica. La
distinción radicará principalmente en la originalidad.
LAS OBRAS ESCÉNICAS (Art. 10.1 c)
y 20.2 a) LPI.
Las obras dramáticas y dramático-musicales, las coreografías, las
pantomimas y, en general, las obras teatrales. (Art. 10.1 c) LPI).
Las representaciones escénicas, recitaciones, disertaciones y
ejecuciones públicas de las obras dramáticas, dramático-musicales,
literarias y musicales mediante cualquier medio o procedimiento (Art.
20.2 a) LPI).
La originalidad puede radicar tanto en la concepción de la obra como
en su ejecución cuando esta alcanza un especial relieve.
LA PROTECCIÓN DEL TÍTULO DE
UNA OBRA
El art. 10.2 protege algo tan simple como «El título de una
obra, cuando sea original, quedará protegido como parte de
ella».
LAS OBRAS DERIVADAS O
COMPUESTAS Art. 11 LPI .
Son obra nueva que incorpore una preexistente sin la colaboración del
autor de esta última, sin perjuicio de los derechos que a éste
correspondan y de su necesaria autorización.
1.º Las traducciones y adaptaciones.
2.º Las revisiones, actualizaciones y anotaciones.
3.º Los compendios, resúmenes y extractos.
4.º Los arreglos musicales.
5.º Cualesquiera transformaciones de una obra literaria, artística o
científica.
Se convierte en una obra autónoma, con derecho exclusiva.
LAS COLECCIONES.
Su originalidad procede de la selección o de la ordenación. Para
alcanzar un grado mínimo de originalidad no basta con la mera
recopilación indiscriminada de datos o de obras, ni su ordenación y
disposición de acuerdo con criterios habituales y rutinarios.
Las colecciones pueden ser mixtas, de decir de obras originales y de
otros elementos o datos.
El autor de la obra de colección como tal está protegido frente a la
utilización no consentida de la misma o de partes de la misma que
reflejen los criterios de selección u ordenación en los que consiste su
originalidad.
LAS OBRAS EN COLABORACIÓN
Artículo 7.
Son aquellas obras que resultan de las aportaciones o contribuciones
creativas de varios autores. En la medida que tal clase de obras
supone la existencia de una obra y de varios autores cabe hablar de
una coautoría.
Los coautores formaran una comunidad que se regirá en principio por
las normas que ellos pactaran y en lo que no por dispuesto en 7.2 y en
el 7.4 que aplica las normas de la comunidad de bienes.
Artículo 8. Obra colectiva.
Se considera obra colectiva la creada por la iniciativa y bajo la
coordinación de una persona natural o jurídica que la edita y divulga
bajo su nombre y está constituida por la reunión de aportaciones de
diferentes autores cuya contribución personal se funde en una
creación única y autónoma, para la cual haya sido concebida sin que
sea posible atribuir separadamente a cualquiera de ellos un derecho
sobre el conjunto de la obra realizada.
Salvo pacto en contrario, los derechos sobre la obra colectiva
corresponderán a la persona que la edite y divulgue bajo su nombre.