Universidad Central del Este (UCE) Escuela de Medicina.
Ciclo de Ciencias Clínica
Sustentantes:
• Maria Fernanda Ozuna (2019-3386)
• Noely santana (2019-3228)
• Niurkys Gomez (2019-3243)
Tema:
Cerebelo
Materia:
Bloque Integrado Neuroquirúrgico
Facilitador:
Dra. Nujerling Vargas Santana
Introducción
El cerebelo es una estructura del sistema nervioso central que a menudo pasa
desapercibida,pero que es esencial para nuestra coordinación, equilibrio y
funciones cognitivas. A pesar de representar solo el 10% del peso del cerebro, su
influencia en nuestras vidas es inmensa.
El cerebelo se encuentra en la parte posterior del encéfalo y contiene una gran
cantidad de neuronas (alrededor de 69 mil millones). Su principal función es
regular y refinar los movimientos musculares, permitiéndonos caminar, hablar y
llevar a cabo tareas diarias de manera eficiente. Además, desempeña un papel
clave en el mantenimiento del equilibrio y la postura.
Dicho esto, hemos de destacar que su relevancia no se limita a lo motor.
Estudios recientes han revelado que participa en procesos cognitivos como la
atención, la planificación y la regulación de las respuestas emocionales.
Los trastornos que afectan al cerebelo pueden tener un impacto significativo en
la vida cotidiana, causando problemas de equilibrio, coordinación y funciones
[Link] su anatomía, fisiología y correlaciones clínicas es
esencial para apreciar su importancia en la salud y el bienestar humanos.
Contenido
Generalidades del cerebelo…………………………………….1
Anatomia del cerebelo…………………….2
Fibras aferentes del cerebelo a la corteza cerebral …………………3
Fibras Aferentes del cerebelo procedente de la médula espinal ……………………..4
Fibras eferentes cerebelosas ………………………………………………………………………..5
Exploración neurológica - Cerebelo ………………………………………………………….6
Cordinacion ………………………………………………………………………………………………..7
Ataxia ………………………………………………………………………………………………………..8
Temblor…………………………………………………………………………………………………..9
Clinicas ………………………………………………………………………………………………..10
Generalidades del Cerebelo
Cerebelo
El cerebelo proviene del latin clásico cerebellum (cerebro pequeño), ya que su
masa es de unos 135 gramos, es decir, corresponde al 10% de la del cerebro.
Cerebrum de cerebro y sufijo distintivo ellum de pequeño. Este término se
comenzó a utilizar con los
traductores de las obras del médico griego galeno, que al parecer fue acuñado
unos 530 años antes por el médico y anatomista herófilo de calcedonia, al que
muchos consideran como el padre de la anatomía.
Es una estructura del SNC ubicada en la región posterior de la cabeza entre el
cerebro y el tronco encefálico. Es la parte más grande del encéfalo después del
cerebro.
Embriología
Todo comienza desde el tubo neural, de este salen tres primeras vesículas que
son:
Prosencéfalo, mesencéfalo y romboencéfalo. Cada de una de esas tres vesículas
dan otras estructuras:
• Prosencéfalo: Telencéfalo y Diencéfalo
• Mesencefalo: mesencefalo
• Romboencéfalo: metencefalo y mielencefalo
El de más importancia en nuestro caso sería el Romboencéfalo, puesto que de
aquí sale El metencéfalo y el mielencefalo es el que da origen al cerebelo.
Aspectos generales
• Tiene forma ovoide.
• Pesa entre 150-180gr. En e hombre pesa 9gr mas que en la mujer.
• Tiene un tamaño de 8cm x 5cm x 5cm.
• Esta cubierto por un liquido cerebro espinal.
Funciones
Funcionalmente, el cerebelo desempeña un papel en mantener el equilibrio e
influir en la postura y es responsable de coordinar los movimientos al
sincronizar la contracción y la relajación de los músculos voluntarios.
Anatomía
El cerebelo se encuentra dentro de la fosa craneal posterior y está compuesto
por dos grandes hemisferios, que están conectados medialmente por el vermis y
se conecta con la superficie posterior del tronco del encéfalo a través de los
pedúnculos cerebelosos superior, medio e inferior.
El cerebelo forma el techo del cuarto ventrículo. En su superficie, el
cerebelo tiene varios pliegues complejos, o láminas (folia) , separados por fisuras.
Dos de estas fisuras sirven como puntos de referencia para dividir el cerebelo en
tres lóbulos. En la cara superior, la fisura prima separa el lóbulo anterior del
lóbulo posterior. Anterior e inferiormente, la fisura posterolateral define el
lóbulo floculonodular, que incluye el flóculo de cada hemisferio y el nódulo del
vermis. Una tercera fisura, la fisura horizontal, bordea las superficies superior e
inferior del cerebelo. Cada pliegue o lámina (folium) de la corteza cerebelosa
tiene un núcleo central de sustancia blanca cubierto superficialmente por una
capa delgada de sustancia gris. En cortes parasagitales se puede apreciar el
patrón de ramificación de la lámina; esto se conoce a menudo como árbol de la
vida (arbor vitae). En la profundidad de la sustancia blanca de cada hemisferio
hay cuatro masas nucleares cerebelosas.
De lateral a medial se localizan los núcleos dentado, emboliforme, globoso y
fastigio. Obsérvese que los núcleos emboliforme y globoso se denominan
colectivamente como núcleos interpósitos. En general, la salida de cada
hemisferio cerebeloso coordina el movimiento en el lado ipsilateral del cuerpo.
Funcionalmente, la corteza cerebelosa se puede dividir en tres áreas. El vermis
en la línea media influye en los movimientos a lo largo del eje del cuerpo,
incluidos el cuello, el tronco, el abdomen y la pelvis. Adyacente al vermis, la zona
intermedia controla los músculos distales de los miembros superiores e
inferiores. La zona lateral participa en la planificación motriz para coordinar
movimientos secuenciales de todo el cuerpo. La llegada de información a estas
áreas funcionales de la corteza cerebelosa procede de la corteza cerebral, la
médula espinal y el tronco del encéfalo.
Irrigación del cerebelo
La irrigación del cerebelo esta dada por tres arterias denominadas arteria
cerebelosa posteroinferior o PICA, arteria cerebelosa anterioinferior o AICA, y la
arteria cerebelosa superior.
La arteria cerebelosa posteroinferior (PICA), rama de la arteria vertebral. Irriga
la superficie inferior del vermis (úvula y nódulo), la superficie posteroinferior del
hemisferio y los núcleos centrales, el bulbo y plexo coroideo del IV ventrículo.
La arteria cerebelosa anteroinferior (AICA), rama del tronco basilar. Irriga la
porción anteroinferior del cerebelo, el núcleo dentado y sustancia blanca,
incluso la protuberancia y la parte superior del bulbo.
La arteria cerebelosa superior, rama del tronco basilar. Irriga la cara superior del
cerebelo, la mayor parte de los núcleos cerebelosos, protuberancia, glándula
pineal, y velo medular superior.
FIBRAS AFERENTES CEREBELOSAS:
Vía corticopontocerebelosa:
Las fibras corticopontinas se originan en células nerviosas localizadas en los
lóbulos frontal, parietal, temporal y occipital de la corteza cerebral. Descienden
a través de la corona radiada y la cápsula interna para finalmente alcanzar los
núcleos pontinos.
Estos núcleos pontinos generan fibras transversas pontinas que cruzan la línea
media e ingresan al hemisferio cerebeloso opuesto mediante el pedúnculo
cerebeloso medio.
Vía cerebroolivocerebelosa:
Las fibras corticoolivares tienen su origen en células nerviosas de los lóbulos
frontal, parietal, temporal y occipital de la corteza cerebral. Descienden a través
de la corona radiada y la cápsula interna para finalizar bilateralmente en los
núcleos olivares inferiores. Los núcleos olivares inferiores generan fibras que
cruzan la línea media e ingresan al hemisferio cerebeloso opuesto a través del
pedúnculo cerebeloso inferior. Estas fibras culminan como fibras trepadoras en
la corteza cerebelosa.
Vía cerebroreticulocerebelosa:
Las fibras corticorreticulares se originan en neuronas de diversas áreas de la
corteza cerebral, especialmente en áreas motoras sensoriales. Descienden para
culminar en la formación reticular del mismo lado, y en el lado opuesto en el
puente (protuberancia) y la médula oblongada. Las células de la formación
reticular generan fibras reticulocerebelosas que penetran en el hemisferio
cerebeloso del mismo lado a través de los pedúnculos cerebelosos inferior y
medio.
Esta conexión entre el cerebro y el cerebelo desempeña un papel crucial en el
control del movimiento voluntario. La información sobre el inicio del
movimiento en la corteza cerebral probablemente se transmite al cerebro,
permitiendo la monitorización del movimiento y la implementación de ajustes
adecuados en la actividad muscular.
Fibras aferentes cerebelosas procedentes de la médula espinal
La médula espinal envía información al cerebelo desde los receptores sensitivos
somáticos por tres vías:
● Fascículo espinocerebeloso anterior
● Fascículo espinocerebeloso posterior
● Fascículo cuneocerebeloso
Fascículo espinocerebeloso anterior:
Los axones que ingresan a la médula espinal desde el ganglio espinal establecen
conexiones sinápticas con las neuronas del núcleo dorsal (columna de Clarke)
ubicadas en la base del cordón gris posterior. La mayoría de los axones de estas
neuronas cruzan hacia el lado opuesto y ascienden como el fascículo
espinocerebeloso anterior a lo largo del cordón blanco contralateral; algunos de
estos axones también ascienden como el fascículo espinocerebeloso anterior en
el cordón blanco lateral del mismo lado.
Estas fibras ingresan al cerebelo a través del pedúnculo cerebeloso superior,
concluyendo como fibras musgosas en la corteza cerebelosa. Además, se
desarrollan ramificaciones colaterales que finalizan en los núcleos cerebelosos
profundos. Existe la creencia de que las fibras que han cruzado al lado opuesto
en la médula espinal podrían cruzar nuevamente dentro del cerebelo.
El fascículo espinocerebeloso anterior se distribuye en todos los segmentos de la
médula espinal, y sus fibras transmiten información relacionada con la
musculatura y las articulaciones, proveniente de husos musculares, órganos
tendinosos y receptores articulares de los miembros superiores e inferiores.
También se especula que el cerebelo recibe información de la piel y la fascia
superficial a través de este fascículo.
Fascículo espinocerebeloso posterior:
Los axones que llegan a la médula espinal desde el ganglio espinal penetran en el
cordón gris posterior y establecen sinapsis con las neuronas en la base del
cordón gris posterior, conocidas en conjunto como el núcleo dorsal (columna de
Clarke). Los axones de estas neuronas ingresan en la parte posterolateral del
cordón blanco lateral del mismo lado, ascendiendo como el fascículo
espinocerebeloso posterior hasta la médula oblongada.
Aquí, el tracto penetra en el cerebelo a través del pedúnculo cerebeloso inferior,
concluyendo como fibras musgosas en la corteza cerebelosa. Además, se forman
ramas colaterales que finalizan en los núcleos cerebelosos profundos. El
fascículo espinocerebeloso posterior recibe información articular y muscular
desde husos musculares, órganos tendinosos y receptores articulares del tronco
y los miembros inferiores.
Fascículo cuneocerebeloso:
Estas fibras tienen su origen en el núcleo cuneiforme ubicado en la médula
oblongada, ingresando al hemisferio cerebeloso del mismo lado a través del
pedúnculo cerebeloso inferior. Al llegar, estas fibras concluyen su trayecto como
fibras musgosas en la corteza cerebelosa. Además, se generan ramificaciones
colaterales que encuentran su término en los núcleos cerebelosos profundos. El
fascículo cuneocerebeloso desempeña la función de recibir información
relacionada con la musculatura y las articulaciones, proveniente de husos
musculares, órganos tendinosos y receptores articulares localizados en el
miembro superior y la región superior del tórax.
Fibras eferentes cerebelosas:
Todas las señales que se originan en la corteza cerebelosa lo hacen a través de
los axones de las células de Purkinje. La gran mayoría de estos axones establecen
sinapsis con las neuronas de los núcleos cerebelosos profundos.
Los axones provenientes de estas neuronas forman el flujo eferente desde el
cerebelo. Algunos axones de células de Purkinje siguen una ruta directa desde el
cerebelo hasta el núcleo vestibular lateral. Las fibras eferentes que se
desprenden del cerebelo establecen conexiones con el núcleo rojo, el tálamo, el
complejo vestibular y la formación reticular.
Vía dentotalámica: Los núcleos dentados envían axones que, al transitar por el
pedúnculo cerebeloso superior y decusar en el lado opuesto, finalizan
sinaptando en el tálamo, principalmente en el núcleo ventral lateral. Luego, los
axones del tálamo ascienden por la cápsula interna y la corona radiada para
terminar en el área motora primaria de la corteza cerebral. Este circuito permite
que el neocerebelo de un lado afecte la actividad de la corteza motora del lado
opuesto, coordinando así la actividad muscular del mismo lado del cuerpo.
Vías dentato-rubral, globoso-rubral y emboliforme-rubral: Tanto los núcleos
dentados como los globosos y emboliformes envían axones, a través de los
pedúnculos cerebelosos superiores, al núcleo rojo del lado opuesto. Este núcleo,
a su vez, proyecta hacia la médula espinal a través del tracto rubroespinal, que
también experimenta decusación. Similar al circuito anterior, los núcleos
dentados, globosos y emboliformes, al recibir aferencias de las neuronas de
Purkinje del neocerebelo y del paleocerebelo, influyen en la actividad motora del
mismo lado del cuerpo.
Vía fastigio vestibular: Los axones de las neuronas de los núcleos fastigio, al
transitar por los pedúnculos cerebelosos inferiores, realizan sinapsis
principalmente en los núcleos vestibulares laterales. El núcleo vestibular lateral
origina el tracto vestíbulo espinal, influyendo en las motoneuronas del asta
anterior. Algunos axones de los núcleos fastigios también proyectan a la
formación reticular del tronco cerebral, permitiendo influir en las motoneuronas
inferiores a través del tracto retículo-espinal.
La exploración neurológica del cerebelo:
Es un procedimiento médico fundamental para evaluar su función. Desde el
momento en que el paciente ingresa al consultorio médico, se inicia la
evaluación. A continuación, se describen las pruebas realizadas durante la
evaluación cerebelosa:
Coordinación
- Pruebas disdiadococinesia o Prueba de movimientos rotatorios del antebrazo y
la mano: el paciente sentado con el brazo flexionado y el codo en ángulo recto,
se le pide que golpee su muslo alternando con pronación y supinación. o Prueba
de dedo-dedo: tocar la punta del pulgar con los otros dedos.
- Pruebas movimientos de punto a punto o Prueba índice – nariz: tocar con el
dedo índice la punta de su nariz, con ojos abiertos y después cerrados. o Prueba
nariz-índice – nariz: el paciente coloca la punta de su dedo índice en su propia
nariz y después intenta tocar el índice del examinador y de nuevo la punta de su
nariz, el dedo del examinador cambia de lugar durante la prueba. o Prueba talón
– rodilla: el paciente sentado o en decúbito debe de recorrer con el talón la
espinilla de la otra pierna.
Ataxia:
En un sentido general, se denomina ataxia a la falta de coordinación en alguna
parte del cuerpo. Sin embargo, comúnmente se utiliza para describir
alteraciones en la marcha, especialmente en individuos con lesiones
predominantes en la línea media del cerebelo, conocida como vermis
cerebeloso. Los pacientes con ataxia en la marcha exhiben inestabilidad troncal,
también llamada ataxia troncal, junto con un aumento en la base de sustentación
y una clara oscilación durante los pasos.
La presencia de ataxia troncal sugiere una disfunción en la porción
correspondiente a la línea media del cerebelo (vermis cerebeloso). Para
determinar la etiología, es esencial tener en cuenta la edad de presentación, el
tiempo de evolución y la progresión de los síntomas. Por ejemplo, la presencia
de ataxia de la marcha en un niño de 5 años, con evolución rápida y progresiva,
junto con signos de hipertensión intracraneal, podría indicar la posibilidad de un
tumor, como un meduloblastoma, que se origina en el vermis cerebeloso. En
cambio, la ataxia de la marcha en un adulto, con una instalación insidiosa y un
curso progresivo lento, podría deberse a factores como el consumo de alcohol o
a una enfermedad degenerativa, como alguna forma de atrofia cerebelosa de
inicio en la edad adulta.
Temblor
- Reposo - Postural o de contracción: se hace extender horizontalmente las
manos del paciente con los dedos separados
- Cinético (atoxico): el paciente lleva sus dedos a la punta de la nariz, al lóbulo
de la oreja o a un dedo del examinador.
Los síntomas y signos siguientes son característicos de disfunción cerebelosa:
Hipotonía Muscular:
Es una pérdida del tono muscular normal (grado de contracción que siempre tienen
los músculos aunque estén en reposo), en la que los músculos están blandos y
flácidos a la palpación y ofrecen una resistencia inferior a la normal al movimiento
pasivo de las articulaciones. Al sacudir la extremidad, se producen movimientos
excesivos en las articulaciones terminales. Suele acompañarse de reflejos
osteotendinosos disminuidos y de tipo pendular, junto con un llamativo fenómeno de
rebote en la prueba de Stewart-Holmes. Es atribuible a la pérdida de influencia
cerebelosa sobre el reflejo de estiramiento simple.
Asinergia:
Los grupos musculares no pueden funcionar armoniosamente y hay descomposición
del movimiento. Esto se manifiesta en un desequilibrio para mantenerse de pie, una
descomposición del movimiento gestual y en los gestos finos. En el individuo normal
al inclinar la cabeza y el tronco hacia atrás, flexiona las piernas para compensar la
inclinación y no caer. Cuando existe una cerebelopatía estos movimientos
sinérgicos compensadores dejan de realizarse y, al reclinar la cabeza hacia atrás, el
paciente cae desplomado a no ser que se le sujete.
Cambios posturales y alteración de la marcha:
La cabeza se halla con frecuencia rotada y flexionada, y el hombro del lado de la
lesión se encuentra más bajo que el del lado normal. El paciente adopta una base
de sustentación amplia cuando está de pie, y muchas veces mantiene las piernas
rígidas para compensar la pérdida de tono muscular. Al caminar, la persona se
tambalea y se desvía hacia el lado afectado.
Dismetría: Es la incapacidad de alcanzar el blanco mediante el correcto empleo de
la fuerza, velocidad y sentido de la distancia, por lo que el paciente se detiene antes
de llegar a su objetivo (hipometría) o después (hipermetría), y alcanzará
posteriormente el blanco deseado mediante una serie de movimientos secundarios
alrededor de él (descomposición del movimiento). Se evalúa mediante las pruebas
de índice-nariz y talón-rodilla
Trastorno del habla:
La disartria se produce en la enfermedad cerebelosa debido a la ataxia de los
músculos de la laringe. La articulación de las palabras es entrecortada, y las sílabas
suelen pronunciarse separadas unas de otras. El habla tiende a ser explosiva, con
las sílabas muchas veces balbuceantes. En las lesiones cerebelosas no existe
parálisis ni cambios sensitivos. Aunque puede existir hipotonía muscular e
incoordinación, el trastorno no se limita a músculos o grupos musculares
específicos; por el contrario, se altera una extremidad entera o la mitad completa del
cuerpo. Cuando están afectados ambos hemisferios, pueden encontrar trastornos
de la acción muscular en todo el cuerpo. Aunque las contracciones musculares
pueden ser débiles y el paciente se puede cansar con facilidad, no existe atrofia de
los músculos.
Síndromes del desarrollo:
Malformación de Chiari:
Grupo de desórdenes neurológicos heterogéneos caracterizados por alteraciones
dentro de las regiones del cerebelo, tallo cerebral y la unión craneocervical.
Se reconocen tres tipos de malformaciones de Chiari:
1. Malformación de Chiari tipo I: amígdalas cerebrales de forma anómala que se
desplazan debajo del nivel del foramen magno. Se considera cuando existe un
descenso de más de 5 milímetros de la punta caudal de las amígdalas.
2. Malformación de Chiari tipo II, conocida también como malformación de Arnold
Chiari: desplazamiento inferior del vermis cerebelar y las amígdalas cerebrales,
malformación del tallo cerebral y mielomeningocele espinal.
3. Malformación de Chiari tipo III: es rara. Es una combinación de una fosa
posterior pequeña con un encefalocele cervical u occipital; usualmente con
desplazamiento de las estructuras cerebrales dentro del encefalocele y con
desplazamiento inferior del tallo cerebral en el canal espinal.
Síntomas y tratamiento
La sintomatología se correlaciona directamente con el grado de malformación
existente, y hay un espectro amplio de síntomas clínicos asociados con las mismas.
En el caso de la malformación tipo I, la mayoría de los pacientes se encuentran
asintomáticos. De hecho, el diagnóstico de misma ha ido en incremento desde el
uso de la resonancia magnética como imagen, dado que no existía una
presentación clínica previa. En el resto de los tipos de malformaciones, los síntomas
se desarrollan en base a tres consecuencias fisipatológicas: la compresión de la
médula y médula espinal superior, compresión del cerebelo e interrupción del flujo
de líquido cefalorraquídeo por el foramen magno. Esto puede resultar en mielopatía
y disfunción de nervios craneales o núcleos, ataxia, dismetría, nistagmo y
desequilibrio; y dolor respectivamente. Pueden surgir complicaciones como parte de
la patología, tales como hidrocefalia, espina bífida, siringomielia y síndrome de la
médula espinal anclada; que pueden aportar sintomatología al cuadro general.
El tratamiento depende de la clínica del paciente, la naturaleza de la malformación y
el grado de afectación neurológica. Aquellos que cuentan con una malformación tipo
I con síntomas mínimos y sin siringomielia pueden ser tratados de manera
conservadora. Para el resto de tipos, se puede realizar un manejo no quirúrgico del
dolor o una descompresión quirúrgica de la materia encefálica afectada y el foramen
magno. Particularmente para los tipos II y III, las intervenciones quirúrgicas pueden
incluir el cierre de defectos del tubo neural después del parto y el drenaje con shunt
para la hidrocefalia.
Malformación de Dandy–Walker:
La malformación de Dandy-Walker (MDW) es una anomalía congénita del cerebelo
que suele aparecer en la infancia, se caracteriza principalmente por la presencia de
hidrocefalia, alteraciones en el desarrollo del vermix cerebeloso y dilatación quística
del cuarto ventrículo, lo que produce un agrandamiento de la fosa posterior. La
etiología de este síndrome es muy heterogénea, en algunos casos se describe
como causa de un gen recesivo y en otros, como causa de la exposición durante el
primer trimestre de embarazo al sarampión, al citomegalovirus, la toxoplasmosis, el
alcohol y la isotretionoina. El síndrome de Dandy-Walker es más frecuente en el
sexo femenino, con una relación de 3:1 y su incidencia se estima entre 1 cada
25.000 y 1 cada 30.000, este síndrome engloba el 10% de todos los casos de
hidrocefalia.
En la mayoría de los casos la clínica suele aparecer durante la infancia (la
hidrocefalia obstructiva es la más frecuente), lo que conlleva la aparición de un
aumento del perímetro cefálico y un occipucio prominente, también puede
acompañarse de otras anomalías, como distrofia muscular o alteraciones oculares,
entre otras. La presencia de signos cerebelosos, como la ataxia o el nistagmo son
frecuentes, así como la espasticidad, la hipotonía o las convulsiones.
Conclusión
El cerebelo es una estructura cerebral fundamental que desempeña un papel crucial
en la coordinación de movimientos, el equilibrio y otras funciones cognitivas. A lo
largo de este trabajo, hemos explorado en detalle su anatomía, fisiología, funciones
y la importancia de su correcto funcionamiento para mantener un sistema motor
eficiente. En resumen, el cerebelo actúa como el "director de orquesta" del sistema
nervioso, asegurando que los movimientos sean precisos y suaves. A través de sus
conexiones aferentes y eferentes con otras partes del cerebro, recopila información
sobre la posición del cuerpo, el entorno y las intenciones del individuo, y utiliza esta
información para ajustar y perfeccionar los movimientos. Además, el cerebelo
también desempeña un papel en funciones cognitivas como la planificación, el
aprendizaje motor, la toma de decisiones y la resolución de problemas.
A medida que continuamos investigando y comprendiendo mejor el cerebelo, surgen
oportunidades para mejorar nuestra comprensión de los trastornos cerebelosos y
desarrollar tratamientos más efectivos. En definitiva, el cerebelo es una pieza
fundamental en el rompecabezas de la función cerebral, y su estudio sigue siendo
un área emocionante y en constante evolución en la neurociencia.
Bibliografía
● [Link]
● [Link]
B9788491136088000096#f0320
● Guyton y Hall - Tratado de fisiología médica 12ª
● Snell RS. Neuroanatomía Clínica. 7a
● ed. Wolters Kluwer Health; 2014.
● Neuroanatomia_Clinica_Snell_7a_Edicion_b.pdf
● [Link]