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Prueba 1 - Ejemplo B

Este fragmento presenta un diálogo entre tres personajes, Leoncio, Fermín y Edgardo, donde se muestra el conflicto entre la realidad y el mundo imaginario de Edgardo. Edgardo vive en una fantasía donde viaja sin moverse de su cama, mientras Fermín y Leoncio interactúan con él dentro de esta locura. El autor utiliza acotaciones para distinguir entre lo que es real y la ficción de Edgardo.

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Prueba 1 - Ejemplo B

Este fragmento presenta un diálogo entre tres personajes, Leoncio, Fermín y Edgardo, donde se muestra el conflicto entre la realidad y el mundo imaginario de Edgardo. Edgardo vive en una fantasía donde viaja sin moverse de su cama, mientras Fermín y Leoncio interactúan con él dentro de esta locura. El autor utiliza acotaciones para distinguir entre lo que es real y la ficción de Edgardo.

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Trabajo del alumno para el ejemplo B de la prueba 1 (NS)

Obra:
En el siguiente fragmento, Leoncio se presenta para un nuevo trabajo y es entrevistado por
Fermín.
Fermín. (Mirando el reloj y alarmándose.) ¡Ahí va! Dos minutos para el tren de San
Sebastián.
Hay que arreglarlo todo en un vuelo. (Pone junto a la cama unas maletas y manipula en el
cine.)
Leoncio. (Siguiéndole.) Oiga usted, ¿pero eso de San Sebastián era fetén ?

Fermín. ¿El qué?


Leoncio. El viaje del señor.
Fermín. Hombre, claro. Rara es la noche que no se va a algún sitio... No ve que tiene toda
clase de cosas para distraerse, y a ratos hasta tira al blanco desde ahí: que por eso exige
que a su criado no le importan los tiros; pero llega un momento en que la cama le aburre, y
necesita viajar.
Leoncio. Pero, ¿sin moverse de la cama?
Fermín. Sí, claro. De la cama no se mueve más que lo justo para que yo se la arregle por
las mañanas. Y para estirar las piernas por aquí un ratillo, porque, si no, a estas horas ya
estaría
paralítico. ¿No ve que lleva así veintiún años?
Leoncio. ¡Hay que ver!
Fermín. Pues para viajar acostado es para lo que tiene usted que aprenderse los horarios
y los trayectos ferroviarios. Porque el señor, a veces, se duerme viajando; pero uno tiene
que estar ojo avizor toda la noche para tocar la campana al salir el tren de cada ciudad,
que hay que hacerlo a la hora exacta; cantar los nombres de las estaciones y vocear las
especialidades de la localidad.
Leoncio. Oiga usted, ¿y paran ustedes en muchos sitios?
Fermín. La noche que el señor va en el correo, sí; pero otras noches que tiene prisa coge el
rápido, y entonces la cosa es llevadera.
Leoncio. ¿Y con este aparato qué hay que hacer?
Fermín. Esto es para proyectar vistas de los sitios principales por donde se pasa.
(Se acercan ambos a la linterna.) ¿Ve? (Enseñándole una caja.) Aquí están las del itinerario
de San Sebastián, numeradas y por orden de proyección. (Mirando el reloj.) ¡La hora!
Vamos allá. Siéntese usted ahí y fíjese en todo para que aprenda pronto... (Toca el resorte
de la pared y la especie de persiana de madera se levanta, descubriendo la cama donde
Edgardo está leyendo un libro.)
Edgardo. ¿Qué? ¿Ya es la hora?
Fermín. Sí, señor. Van a dar la salida.
Edgardo. ¿Tienes los billetes? ¿Has facturado los equipajes?
Fermín. Sí, señor. Y aquí, los bultos de mano. Todo está en regla, señor.
Edgardo. ¿No ha venido nadie a despedirnos?
Fermín. Nadie, señor.
Edgardo. Mejor. Las despedidas son siempre tristes.
Leoncio. (Que contempla la escena asombrado, sentado en un sillón. Aparte.) ¡Chavó, qué
imaginación!

Trabajos evaluados de los alumnos de Español A: Literatura 1


Trabajo del alumno para el ejemplo B de la prueba 1 (NS)

Fermín. (Toca un pito, la campana y luego una sirena.) Ya salimos, señor.


Edgardo. ¡Andando! Llevamos muchísimo retraso, pero lo ganaremos mañana en Alsasua.
Voy a echar una cabezadita hasta Villalba.
Fermín. Hay parada en La Navata, señor.

Edgardo. Bueno; pero si voy dormido, no me despiertes. (Se reclina en la almohada y cierra
los ojos.)
Leoncio. (Aparte.) Y viajando así no habrán descarrilado nunca, claro... (Fermín se le
acerca, sentándose en otro sillón.)
Fermín. ¿Qué? ¿Se queda usted en la casa?
Leoncio. Pues, la verdad, lo estoy dudando.
Edgardo. Me lo temía. Tres aspirantes se han rajado al ver esto de los viajes.
Leoncio. Hombre, viendo esto se raja Emilio Salgari

. No por el viajar en sí, que ya ve usted:

yo nací yendo mis padres a una becerrada

en Busdongo, sino por el miedo ese de acabar


en un manicomio que a usted ha empezado a entrarle al cabo de cinco años, y que a mí ha
principiado a rondarme ahora, al salir el tren.
Fermín. Pero usted comprenderá que sueldos como éstos no se ganan sin trabajo.
Leoncio. Hombre, claro.
Fermín. Y viajar con el señor tiene sus ventajas, porque está uno autorizado a sentarse aquí
toda la noche y a comer y beber a discreción los productos de cada sitio por donde se pasa.
Yo, en el último viaje que hicimos por Galicia, me harté de langosta y de vino de Ribeiro.
Leoncio. ¡Arrea! Y hoy, ¿qué menú líquido tenemos en el itinerario?
Fermín. Pues, empezando por leche fresca al cruzar Las Navas y acabando por chacolí
cuando nos metamos ya por Vizcaya, toda la línea.
Leoncio. Me está usted animando a quedarme.
Jardiel Poncela, E. (1995). Eloísa está debajo de un almendro. Barcelona, España: Vicens
Vives.

1 fetén: verdad
2 Emilio Salgari: escritor italiano de novelas de aventuras
3 becerrada: corrida de becerros (crías de la vaca)
4 chacolí: vino típico del País Vasco, España

– ¿De qué manera el diálogo y las acotaciones logran presentar el conflicto entre la realidad
y el mundo imaginario en el texto?

Este fragmento es de una obra llamada, ​Eloísa está debajo de un almendro​, escrita por
Jardiel Poncela. Esta obra de teatro absurda en donde aparece lo ridículo e irracional. Hay
tres personajes que aparecen en este fragmento, Leoncio, Fermín y Edgardo. En este
fragmento se puede observar un conflicto entre lo que es la realidad y un mundo imaginario
que estos personajes se presentan. Las dos realidades se superponen en lo leído, lo cual

Trabajos evaluados de los alumnos de Español A: Literatura 2


Trabajo del alumno para el ejemplo B de la prueba 1 (NS)

lleva a que el texto en sí sea conflictivo y difícil de entender. El personaje de Edgardo está
apoderado por la locura, él viaja sin moverse, viaja hacia esta fantasía a través de
filmaciones. El autor menciona un manicomio, “en un manicomio que a usted ha empezado
a entrarle al cabo de cinco años”. El cual este puede ser un guiño al lector cómplice para
que se percate de que esta historia está dentro de la locura de Edgardo. Todas las noches
pretenden que estén en un tren. Esta locura también va atrapando a los que lo rodean. Al
principio, Leoncio conoce a Fermín y a Edgardo, y se quiere ir pero luego se termina
quedando por el dinero. Los personajes están dormidos en frente de la realidad, están
dentro de su fantasía, “Bueno; pero si voy dormido”. Se esconden de lo real.
En este texto se muestra lo ridículo como también lo serio. Por ejemplo, la gran rigidez de
los horarios, “Dos minutos para el tren”.
Las acotaciones escénicas marcan cuando algo pertenece a la realidad y cuando están
hablando de la fantasía. Algunas acotaciones describen el lugar en donde están,”sentado
en un sillón”. Esto demuestra que no están en un tren sino que en su propia casa. Luego
hay otras acotaciones que nos llevan con la imaginación, “(Toca un pito, la campana y luego
una sirena.)”. Eso no pasa realmente es todo una ficción.
En conclusión, en este texto el autor juega con los lectores y muestra ,a través de sus
acotaciones y selección de palabras, la demencia de los personajes. Estos individuos
debido a su mentalidad, se encuentran atrapados en la mentira. No pueden afrontar la
realidad, lo que uno con sus dedos puede alcanzar, lo que de alguna forma logra expresar
la fragilidad de los mismos.
2)
Escriba un análisis guida del texto siguiente:

Te abracé en la noche
Te abracé en la noche
era un abrazo de despedida
te ibas de mi vida
Te atrapó la noche
la oscuridad traga y no convida
quedé a la deriva
Tal vez fue un derroche
los sentimientos más bendecidos
flotan como idos
Te besé en la noche
con aquel beso desconocido
que se fue contigo
Te abracé en la noche
era un abrazo de despedida
te ibas de mi vida
Te atrapó la noche
la oscuridad traga y no convida
quedé a la deriva
Tal vez fue un derroche
los sentimientos más bendecidos
flotan como idos

Trabajos evaluados de los alumnos de Español A: Literatura 3


Trabajo del alumno para el ejemplo B de la prueba 1 (NS)

Te besé en la noche
con un sabor desaparecido
que se fue contigo

¿Cómo utiliza el yo lírico la repetición y la variación para expresar un estado emocional?

Voy a llevar a cabo un análisis, de esta bellísima canción escrita por Cabrera. Podríamos
decir que el tema principal es el abandono, el corazón roto. El yo lírico le habla a un tú
receptor que lo dejó. Estaban juntos y la oscuridad se la llevó y con eso el yo lírico quedó a
la deriva. El tono que tiene esta canción, podría ser melancólico. El número de sílabas no es
mantenido regularmente, es polimétrico. Los versos son irregulares y el número de sílabas
varía. Tiene una rima consonante (ejemplo: “che”). El texto no está segmentado en varias
estrofas. Abundan los versos de arte menor, pero hay varios de arte mayor presentes. Algo
que me llamó la atención al leerlo es que no hay uso de signos de puntuación en ninguna
parte. El encabalgamiento presente en esta canción puede representar que el amor nunca
termina, como las oraciones de esta. Pero por otro lado, si hay un uso de mayúsculas en las
palabras “Te” y “Tal vez” al comenzar ciertos versos.
En este texto literario hay una gran repetición al pronombre personal “​te”​. Se podría decir
que el poema entero es una anáfora en la cual la mayoría de los versos comienzan con esta
palabra. El yo lírico repite esta palabra seguida de un verbo en el pasado, algo que ya no
ocurre en el presente. El pronombre es utilizado para mostrar lo que siente el yo lírico hacia
esta otra persona.
Otra palabra la cual es repetida varias veces en el texto es “​noche”​. Esto podría ser ya que
ese fue el último momento en el cual el yo lírico vio y sintió a esta persona que luego
desapareció. Este amor de él se fue con la noche y cuando apareció el día, ni ella ni la
noche estaban allí. La gran repetición que hay en el texto nos hace conectar al yo lírico con
el tono. Al repetir tanto estos últimos recuerdos, nos transmite melancolía.
Otro recurso literario que se puede observar en este texto es la personificación o la
prosopopeya, “la oscuridad traga”. Aquí la noche oscura está siendo dotada con cualidades
humanas.

Trabajos evaluados de los alumnos de Español A: Literatura 4

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