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Guion Teatral

El documento narra un conflicto entre Memo García y Doña Francisca por el ruido en su edificio de departamentos. Doña Francisca se queja constantemente del volumen de la música de ópera de Memo. La disputa escala con ambos intentando molestarse mutuamente con más ruido. Más adelante, Doña Francisca trae a su hijo a vivir con ella, pero él parece descontento, y Memo lo sigue a escondidas descubriendo que frecuenta bares. Finalmente, la disputa continúa por el loro de Doña
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Guion Teatral

El documento narra un conflicto entre Memo García y Doña Francisca por el ruido en su edificio de departamentos. Doña Francisca se queja constantemente del volumen de la música de ópera de Memo. La disputa escala con ambos intentando molestarse mutuamente con más ruido. Más adelante, Doña Francisca trae a su hijo a vivir con ella, pero él parece descontento, y Memo lo sigue a escondidas descubriendo que frecuenta bares. Finalmente, la disputa continúa por el loro de Doña
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Acto 1: La Tranquilidad Amenazada

Escenario 1: El Departamento de Memo García

(El escenario muestra el acogedor departamento de Memo García, con estampillas y álbumes
de colección. Memo está sentado, disfrutando de la ópera.)

Memo: (entusiasmado) 🎵 La donna è mobile... 🎵

(De repente, se escucha un ruido estruendoso proveniente del departamento vecino. Memo
frunce el ceño y se asoma por la ventana.)

Acto 2: La Intrusión de doña Francisca

Escenario 2: Pasillo de la Quinta

(Doña Francisca Morales entra con una jaula vacía en la mano, molesta, y se cruza con Memo
en el pasillo.)

Francisca: ¡No puedo vivir así! ¿Puede bajarle a ese ruido?

Memo: Estoy disfrutando de Caruso, señora. No pienso bajarle el volumen.

(Doña Francisca se retira, golpeando la puerta. Memo sonríe triunfante.)

Acto 3: El Desafío

Escenario 3: Departamento de Memo

(Doña Francisca regresa con un objeto metálico en la mano.)

Francisca: Si no baja eso, ¡lo haré yo!

Memo: ¿Y si mejor se va de paseo?

(Doña Francisca martillea la pared, pero Memo sigue imperturbable.)

Acto 4: La Batalla de Sonidos

Escenario 4: Espacio Común de la Quinta

(Doña Francisca y Memo están en sus respectivos departamentos, cada uno aumentando el
volumen de sus actividades para molestar al otro. Se crea una tensión creciente.)

Francisca: (gritando) ¡Baje eso, Memo, o llamaré a la policía!

Memo: (sonríe) ¡Aguántelos!

(Se escuchan sonidos de ópera, martilleo y discusiones a través de la fina pared.)

Acto 5: La retirada momentánea

Escenario 5: Departamento de Doña Francisca

(Francisca, agotada, se retira lanzando un portazo. Memo sonríe con satisfacción.)

Memo: Una batalla ganada, y la ópera sigue.

(Se escucha la voz de Caruso llenando el espacio mientras Memo continúa con sus
actividades.)
Acto 6: La rutina prevalece

Escenario 6: Departamento de Memo

(Memo retoma sus actividades, convencido de su victoria. Mientras organiza más estampillas,
decide poner otro disco de ópera.)

Memo: (para sí mismo) La vida sigue igual. Nadie va a perturbar mi paz.

(Fin del primer acto. Se escucha la música de ópera mientras se apagan las luces.)

Acto 7: La Confrontación Pública

Escena 7: Galería de la Quinta

(Doña Pancha está en su balcón, vociferando insultos hacia Memo mientras él se defiende
desde su puerta. La gente de la quinta comienza a asomarse para presenciar el escándalo.)

Francisca: (gritando) ¡Lavandera del demonio! ¡Prostituta! ¿Crees que puedes venir a mancillar
nuestra quinta?

Memo: ¡Basta de difamaciones, vieja loca! ¡Ella es mi lavanda, nada más!

(Doña Pancha lanza más insultos, mientras Memo intenta mantener la calma. La gente
murmura y comenta entre sí.)

Acto 8: Revelaciones Inoportunas

Escena 8: Interior de la quinta, por la tarde. Doña Pancha lucha con el lavadero de la cocina
mientras Memo observa con malicia.

Doña Pancha: (frustrada) ¡Este maldito lavadero no funciona!

Memo sonríe y decide aprovechar la situación.

Memo: ¿Necesitas ayuda, zamba?

Doña Pancha: (sarcástica) No de tu parte, cholo insolente.

Escena 9: La cocina, después de la visita del gasfitero japonés. Doña Pancha regresa
acompañada del técnico.

Gasfitero: (serio) Listo, señora. Todo arreglado.

Doña Pancha agradece y despide al gasfitero, pero al salir, Memo decide sembrar la discordia.

Memo: (canturrea) ¡La vieja tiene un amante, trae a un hombre a su casa! ¡Un japonés obrero!

Doña Pancha escucha indignada y enfrenta a Memo en la galería.

Doña Pancha: ¡Cobarde, pestífero, empleaducho!

Memo: ¡Vieja puta!

La confrontación alcanza su punto álgido, y Doña Pancha revela la llegada de su hijo.

Doña Pancha: ¡Ya verás cuando llegue mi hijo! Viene a vivir conmigo. ¡Es rico y te aplastará
como a una cucaracha!

Memo: (incredulidad) ¿Tu hijo?


Acto 9: La Llegada del Hijo

Escena 1: Exterior de la quinta, días después. Un taxi se detiene, y un hombre corpulento, el hijo
de Doña Pancha, desciende.

Hijo: (serio) Hola, mamá.

El hijo ayuda a llevar baúles a la quinta, y Memo, observando desde lejos, queda impresionado.

Memo: (murmura) Este tipo es grande de verdad.

Escena 2: Galería de la quinta, días después. El hijo y Doña Pancha salen juntos de compras.

Doña Pancha: Mi hijo, Memo. Memo, mi hijo.

Memo asiente, tratando de ocultar su sorpresa.

Acto 10: Veladas Silenciosas

Escena 1: Interior de la quinta, por la noche. Doña Pancha y su hijo comparten velas silenciosas.

Memo, curioso, intenta escuchar la conversación desde la pared.

Los diálogos entre madre e hijo son breves y melancólicos, revelando tensiones no dichas.

Escena 2: Galería de la quinta, al anochecer. Doña Pancha y su hijo pasean en silencio.

Doña Pancha: (susurra) ¿Cómo te ha ido, hijo?

Hijo: (serio) Bien, mamá.

La galería se llena de un silencio incómodo, marcando el inicio de una nueva dinámica en la


quinta.

Acto 11: El Hijo Desconocido

Escena 1: Galería de la quinta, por la tarde. El hijo de Doña Pancha se encuentra solo,
observando el horizonte.

Hijo: (susurra) ¿Qué hago aquí?

Se escucha la puerta de la quinta abrirse, y Memo, al pasar, nota la melancolía en el rostro del
hijo.

Memo: (burlón) ¿Aburrido, grandote?

Hijo: (serio) No es asunto tuyo.

Escena 2: Jardín de la quinta, más tarde. El hijo se aventura solo, perdido en sus pensamientos.

Hijo: (murmura) Este lugar es un aburrimiento.

Memo lo observa desde la distancia, intrigado.

Acto 12: Noches de Intriga

Escena 1: Escaleras de la quinta, noche. Memo y el hijo se cruzan.

Memo: (curioso) Te he visto pasear por ahí. ¿Tan mal lo pasas aquí?
Hijo: (evita la mirada) No es asunto tuyo.

Escena 2: Calles de Miraflores, noche. El hijo camina solo.

Acto 13: La Ruta Nocturna

Escena única: Diversos lugares de Miraflores y Surquillo. El hijo, en su caminata nocturna, pasa
por distintos puntos.

Memo, intrigado, lo sigue discretamente.

Acto 14: El Descubrimiento

Escena 1: Chingana en Surquillo, noche. El hijo entra y Memo lo observa desde afuera.

Gordo: (animado) ¡Amigo, una cerveza!

El hijo se integra al ambiente, y Memo queda atónito ante la transformación del hijo.

Escena 2: Intercambio en la chingana. El gordo entabla conversación con un joven.

Gordo: ¿Quieres una cerveza, amigo?

Joven: Claro, gracias.

Memo, repugnado, decide alejarse.

Acto 15: Despedida

Escena 1: Exterior de la quinta, día. Un taxi se detiene, y el hijo se prepara para irse.

Memo: (sarcástico) ¿Ya te aburriste, ricachón?

Hijo: (serio) No es lo que pensaba.

Doña Pancha aparece en la vereda, y la despedida se torna emotiva.

Escena 2: Despedida en la quinta. El hijo carga sus baúles en el taxi.

Doña Pancha: (emocionada) Cuídate, hijo. Vuelve cuando quieras.

Hijo: (abrazando a su madre) Gracias, mamá.

El taxi se va, y Memo observa la escena desde su ventana.

Acto 16: El Loro

Escena 1: Galería de la quinta, tarde. Doña Pancha llega con el loro mientras Memo intenta
concentrarse.

Doña Pancha: (entusiasta) ¡Naranjas Huando, Naranjas Huando!

Memo: (molesto) ¿No puede hacer eso en su casa?

El loro responde con un chillido agudo.

Escena 2: Galería, días después. El loro repite letras con estridencia.

Doña Pancha: (orgullosa) ¡Mira, Memo, ya sabe todo el abecedario!


Memo: (frustrado) Perfecto, ¿y cuándo aprenderá a callarse?

Acto 17: Duelo Verbal

Escena única: Galería de la quinta, día. Memo y Doña Pancha se enfrentan con palabras.

Memo: ¡Ya basta, mujer! ¿No tiene compasión por los oídos ajenos?

Doña Pancha: Mi loro tiene más educación que usted, cholo malcriado.

Memo: (sarcástico) Seguro, educación para volverme loco.

Doña Pancha: (desafiante) A mí no me intimida, voy a ganar ese concurso.

Nota: ¿Ganar? Con ese loro, ni sueñe.

El loro responde con un chillido, interrumpiendo la discusión.

Acto 18: Confrontación Final

Escena 1: Galería, noche. Memo, cansado, confronta a Doña Pancha.

Memo: (exasperado) ¡Ya es suficiente! ¿No hay límite para su terquedad?

Doña Pancha: (desafiante) Mi loro es un prodigio, y va a ganar ese concurso.

El loro, como respondiendo al desafío, emite chillidos más estridentes.

Escena 2: Galería, día siguiente. Memo intenta ignorar el ruido, pero es insoportable.

Memo: (rendido) ¿Hasta cuándo, doña Pancha?

Doña Pancha: Hasta que gane ese concurso.

El loro grita con más fuerza, y Memo, resignado, se retira.

Acto 19: La Estrategia del Gato

Escena 1: Galería de la quinta, tarde. Memo presenta al gato como su nueva estrategia.

Memo: (orgulloso) Este es mi gato, doña Pancha. Va a poner orden en esto.

Doña Pancha: (desconfiada) ¿Y eso qué va a hacer?

El gato maúlla, despertando la curiosidad del loro.

Escena 2: Galería, días después. Doña Pancha protesta por la presencia del gato.

Doña Pancha: ¡Ese gato va a matar a mi loro! ¡Usted lo entrenó para eso!

Memo: (sonriendo) Solo quiere observar al "pájaro inmundo".

El gato se acerca a la jaula, intrigado por el loro.

Doña Pancha: ¡Le prohíbo que se acerque! ¡Va a conocer mi escoba!

El gato se retira, aparentemente indiferente.

Acto 20: Conflicto Acuático


Escena 1: Galería de la quinta, día. Doña Pancha acusa a Memo de maltrato animal.

Doña Pancha: ¡Usted hizo que su gato se subiera a mi ventana! ¡Abusa de los animales!

Memo: (defensivo) Solo quería tomar el sol. Además, ven mejor que usted.

Memo: (burlón) Come carne molida y sardinas, no está hambriento.

Doña Pancha: ¡Apesta a pescado podrido! Y eso va a contaminar mi quinta.

Memo: (riéndose) Tal vez debería darle un baño a su loro, para variar.

La discusión se intensifica, y Memo se retira con su gato.

Acto 21: Paz Forzosa

Escena 1: Galería de la quinta, mañana. Doña Pancha y Memo discuten tras el incidente con el
gato.

Doña Pancha: ¡No toleraré amenazas contra mi loro, Memo!

Memo: (preocupado) Mi gato solo quería jugar. Debe estar bien.

Doña Pancha: (enojada) Si sigue así, le echaré otro chorro de agua.

Escena 2: Cuarto de Memo, tarde. Memo cuida del gato tras el incidente.

Memo: (murmurando) Tranquilo, amigo, no volverá a pasar.

El gato tiritando, Memo lo seca con una toalla y lo abraza.

Acto 22: La Jaula Despanzurrada

Escena única: Galería de la quinta, día. Memo desata su ira al descolgar la jaula y arrojarla al
jardín.

Doña Pancha: (gritando) ¿¡Qué ha hecho con mi loro, Memo!?

Memo: (frío) Usted se lo ganó.

Doña Pancha, en estado de shock, apenas puede hablar.

Acto 23: Operación Rescate del Loro

Escena 1: Inmediaciones del parque, día. Doña Pancha y vecinos intentan atrapar al loro.

Se escuchan graznidos y risas de vecinos.

Doña Pancha: ¡Atrapémoslo antes de que vuele otra vez!

La persecución continúa de árbol en árbol.

Escena 2: Florería, tarde. El loro, fatigado, es recapturado.

Vecino 1: ¡Lo encontramos en la florería!

Doña Pancha: (triunfante) Gracias a todos.

Doña Pancha regresa a casa con el loro.

Acto 24: Complicidad Insólita


Escena 1: Galería de la quinta, tarde. El gato y el loro establecieron una extraña complicidad,
formando una alianza insólita, jugando y compartiendo momentos de tranquilidad.

Acto 25: Conversación Senil

Escena 1: Galería de la quinta, día. Memo y doña Pancha continúan sus insultos diarios.

Memo: (entre dientes) Zamba cochina...

Doña Pancha: (respondiendo) Cholo pulguiento.

Se cruzan miradas llenas de rencor y continúan sus respectivos caminos.

Escena 2: A través del muro, tarde. Memo y doña Pancha mantienen un diálogo a través de los
ruidos.

Memo: (voz alta) Primer pedo...

Doña Pancha: (desde el otro lado) Ya empieza a echar gargajos el viejo típico.

Memo tose y escupe, mientras doña Pancha responde con otro insulto.

Memo: Segundo pedó...

Doña Pancha: (con ironía) Siga, siga.

Ambos continúan con su intercambio de provocaciones, transformando la contienda en una


rutina cómica.

Acto 26: Desmoronamiento

Escena 1: Sala de estar de doña Pancha, día. La quinta continúa deteriorándose.

Doña Pancha: (mirando las grietas) ¡Ay, por todos los santos! Este techo se viene abajo.

Se escuchan crujidos y sonidos de desmoronamiento en la quinta.

Memo: (desde su departamento) ¿Qué pasa, zamba? ¿Te caes a pedazos?

Doña Pancha: (gritando) Cállate, cholo maldito. Esto no es cosa de risa.

Escena 2: Galería de la quinta, tarde. Doña Pancha busca a Memo para discutir la situación.

Doña Pancha: (enojada) Mire, cholo, esto se está volviendo insoportable. ¡Mi casa se está
cayendo a pedazos!

Memo: (con sarcasmo) ¡Oh, qué tragedia! ¿Y qué quieres que haga yo?

Doña Pancha: No te hagas el gracioso. Esto es responsabilidad de los dueños, pero no hay
forma de encontrarlos.

Memo: (burlón) Quizás estés ganando una mudanza, zamba.

Escena 3: Sala de estar de doña Pancha, noche. Los sonidos de la casa en mal estado
persisten.

Doña Pancha: (respirando agitada) Estos ruidos no me dejan dormir. ¡Esta casa se va a venir
abajo!

Memo escucha desde su lado del muro.


Memo: (burlón) ¿Tal vez sea tu estómago, zamba? Ya no eres tan joven.

Doña Pancha: ¡Cállate, maldito! Estoy harta de tus insultos.

La tensión aumenta con el deterioro de la quinta.

Acto 27: Tos y Revelaciones

Escena 1: Departamento de doña Pancha, noche. La tos persistente de doña Pancha provoca la
reanudación del conflicto.

Doña Pancha: (tosie sin cesar)

Memo: (desde su departamento) ¡Oye, zamba, parece que te estás ahogando!

Doña Pancha: (entre tosidos) Cállate, malnacido. ¿No ves que estoy enferma?

Escena 2: Galería de la quinta, día siguiente. Doña Pancha se enfrenta a Memo.

Doña Pancha: (furiosa) ¿Cómo te atreves a insultar a mi hijo, miserable?

Memo: (desafiante) Tu hijo es un rosquete, y tú una vieja chismosa.

Doña Pancha: (señalando) Este muro no es suficiente para evitar que te parta la cara.

Escena 3: Sala de estar de doña Pancha, más tarde. La tensión persiste.

Doña Pancha: (entre toses) Estás cavando tu propia tumba, Memo.

Memo: (ignorando) Eso es lo que crees.

Doña Pancha: (furiosa) Mi hijo puede tener sus defectos, pero es mejor que tú.

Escena 4: Departamento de Memo, noche. La disputa continúa.

Memo: (provocativo) ¿Tu hijo no tenía amigos más interesantes?

Doña Pancha: (entre toses y enfado) Deja de hablar de mi hijo, maldito cholo.

La noche se llena de sonidos hostiles, toses y murmullos.

Acto 28: Silencios y Desvelos

Escena 1: Departamento de doña Pancha, noche. El silencio reina tras la disputa.

Doña Pancha: (desde su cuarto) ¿Memo?

Memo: (respondedor del pecado)

Doña Pancha: (más débil) ¿Memo, estás ahí?

Nota: (silencio)

Escena 2: Galería de la quinta, día siguiente. Memo observa a doña Pancha.

Memo: (murmurando para sí) ¿Qué le habrá pasado?

Doña Pancha: (desde la ventana) ¿Memo, tráeme un té?

Memo: (vacilante) Está bien, espera.

Escena 3: Sala de estar de Memo, minutos después. Memo prepare un té.


Memo: (murmurando) No sé por qué hago esto.

Escena 4: Departamento de doña Pancha, día siguiente. Memo entrega el té.

Doña Pancha: (más débil) Gracias, Memo.

Memo: (evitando mirarla) No te acostumbres.

Escena 5: Galería de la quinta, noche. Doña Pancha pide caldo.

Doña Pancha: (desde la ventana) Necesito caldo, Memo.

Memo: (resentido) ¿Por qué no cocinas tú?

Doña Pancha: (insistente) Un caldo, por favor.

Escena 6: Departamento de Memo, minutos después. Memo prepara un caldo.

Memo: (murmurando) No lo hago por ella, lo hago por humanidad.

Escena 7: Entrega del caldo, día siguiente. Memo entrega el caldo a doña Pancha.

Doña Pancha: (observando) ¿De qué es este caldo? De hueso seguramente, miserable.

Memo: (burlón) De caca de gato.

Acto 29: El silencio de la Despedida

Escena 1: Sala de estar de Memo, tarde. La penumbra llena la habitación.

Memo: (suspira) No hay rastro de ella. Ni los gritos ni los toses. Silencio.

Escena 2: Galería de la quinta, días después. Memo fuma mientras observa la casa vacía.

Memo: (murmura) ¿Quién iba a pensar que se iría así? Sin un último pleito.

Escena 3: Departamento de Memo, noche. Su soledad se hace evidente.

Memo: (se queja) ¿Y ahora qué hago? Ni siquiera sé si extraño sus gritos.

Escena 4: Comisaría del parque, medianoche. Memo da parte de la muerte de doña Pancha.

Oficial: (anotando) ¿Nombre del fallecido?

Memo: (frustrado) ¡No, la vecina! ¡Doña Pancha!

Escena 5: Cuarto de doña Pancha, madrugada. Llegan policías, forenses y sacerdotes.

Forense: (comentando) Muerte natural. Deberíamos llevarla al cementerio de los indigentes.

Escena 6: Cementerio de los indigentes, día. La carroza se lleva el ataque de doña Pancha.

Memo: (dudando) ¿Debería ir? (se niega) No, mejor no.

Escena 7: Galería de la quinta, días después. Memo riega las plantas de doña Pancha.

Memo: (entre dientes) La casa está vacía, pero tú sigues aquí, maldita sea.

Escena 8: Sala de estar de Memo, noche. La soledad se cierra sobre él.

Memo: (suspira) Si al menos hubiera dicho adiós. Pero no, simplemente se fue.
Escena 9: Galería de la quinta, mañana. Memo fuma y observa la fachada desierta.

Memo: (nostálgico) Aunque no lo creas, te extraño, vieja. A mi manera.

Escena 10: Final. La luz de la mañana ilumina la galería vacía. Memo se sume en sus recuerdos.

Memo: (en voz baja) Al menos heredé a tu loro. Y las macetas. (pausa) Adiós, doña Pancha.

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