Acto 1: La Tranquilidad Amenazada
Escenario 1: El Departamento de Memo García
(El escenario muestra el acogedor departamento de Memo García, con estampillas y álbumes
de colección. Memo está sentado, disfrutando de la ópera.)
Memo: (entusiasmado) 🎵 La donna è mobile... 🎵
(De repente, se escucha un ruido estruendoso proveniente del departamento vecino. Memo
frunce el ceño y se asoma por la ventana.)
Acto 2: La Intrusión de doña Francisca
Escenario 2: Pasillo de la Quinta
(Doña Francisca Morales entra con una jaula vacía en la mano, molesta, y se cruza con Memo
en el pasillo.)
Francisca: ¡No puedo vivir así! ¿Puede bajarle a ese ruido?
Memo: Estoy disfrutando de Caruso, señora. No pienso bajarle el volumen.
(Doña Francisca se retira, golpeando la puerta. Memo sonríe triunfante.)
Acto 3: El Desafío
Escenario 3: Departamento de Memo
(Doña Francisca regresa con un objeto metálico en la mano.)
Francisca: Si no baja eso, ¡lo haré yo!
Memo: ¿Y si mejor se va de paseo?
(Doña Francisca martillea la pared, pero Memo sigue imperturbable.)
Acto 4: La Batalla de Sonidos
Escenario 4: Espacio Común de la Quinta
(Doña Francisca y Memo están en sus respectivos departamentos, cada uno aumentando el
volumen de sus actividades para molestar al otro. Se crea una tensión creciente.)
Francisca: (gritando) ¡Baje eso, Memo, o llamaré a la policía!
Memo: (sonríe) ¡Aguántelos!
(Se escuchan sonidos de ópera, martilleo y discusiones a través de la fina pared.)
Acto 5: La retirada momentánea
Escenario 5: Departamento de Doña Francisca
(Francisca, agotada, se retira lanzando un portazo. Memo sonríe con satisfacción.)
Memo: Una batalla ganada, y la ópera sigue.
(Se escucha la voz de Caruso llenando el espacio mientras Memo continúa con sus
actividades.)
Acto 6: La rutina prevalece
Escenario 6: Departamento de Memo
(Memo retoma sus actividades, convencido de su victoria. Mientras organiza más estampillas,
decide poner otro disco de ópera.)
Memo: (para sí mismo) La vida sigue igual. Nadie va a perturbar mi paz.
(Fin del primer acto. Se escucha la música de ópera mientras se apagan las luces.)
Acto 7: La Confrontación Pública
Escena 7: Galería de la Quinta
(Doña Pancha está en su balcón, vociferando insultos hacia Memo mientras él se defiende
desde su puerta. La gente de la quinta comienza a asomarse para presenciar el escándalo.)
Francisca: (gritando) ¡Lavandera del demonio! ¡Prostituta! ¿Crees que puedes venir a mancillar
nuestra quinta?
Memo: ¡Basta de difamaciones, vieja loca! ¡Ella es mi lavanda, nada más!
(Doña Pancha lanza más insultos, mientras Memo intenta mantener la calma. La gente
murmura y comenta entre sí.)
Acto 8: Revelaciones Inoportunas
Escena 8: Interior de la quinta, por la tarde. Doña Pancha lucha con el lavadero de la cocina
mientras Memo observa con malicia.
Doña Pancha: (frustrada) ¡Este maldito lavadero no funciona!
Memo sonríe y decide aprovechar la situación.
Memo: ¿Necesitas ayuda, zamba?
Doña Pancha: (sarcástica) No de tu parte, cholo insolente.
Escena 9: La cocina, después de la visita del gasfitero japonés. Doña Pancha regresa
acompañada del técnico.
Gasfitero: (serio) Listo, señora. Todo arreglado.
Doña Pancha agradece y despide al gasfitero, pero al salir, Memo decide sembrar la discordia.
Memo: (canturrea) ¡La vieja tiene un amante, trae a un hombre a su casa! ¡Un japonés obrero!
Doña Pancha escucha indignada y enfrenta a Memo en la galería.
Doña Pancha: ¡Cobarde, pestífero, empleaducho!
Memo: ¡Vieja puta!
La confrontación alcanza su punto álgido, y Doña Pancha revela la llegada de su hijo.
Doña Pancha: ¡Ya verás cuando llegue mi hijo! Viene a vivir conmigo. ¡Es rico y te aplastará
como a una cucaracha!
Memo: (incredulidad) ¿Tu hijo?
Acto 9: La Llegada del Hijo
Escena 1: Exterior de la quinta, días después. Un taxi se detiene, y un hombre corpulento, el hijo
de Doña Pancha, desciende.
Hijo: (serio) Hola, mamá.
El hijo ayuda a llevar baúles a la quinta, y Memo, observando desde lejos, queda impresionado.
Memo: (murmura) Este tipo es grande de verdad.
Escena 2: Galería de la quinta, días después. El hijo y Doña Pancha salen juntos de compras.
Doña Pancha: Mi hijo, Memo. Memo, mi hijo.
Memo asiente, tratando de ocultar su sorpresa.
Acto 10: Veladas Silenciosas
Escena 1: Interior de la quinta, por la noche. Doña Pancha y su hijo comparten velas silenciosas.
Memo, curioso, intenta escuchar la conversación desde la pared.
Los diálogos entre madre e hijo son breves y melancólicos, revelando tensiones no dichas.
Escena 2: Galería de la quinta, al anochecer. Doña Pancha y su hijo pasean en silencio.
Doña Pancha: (susurra) ¿Cómo te ha ido, hijo?
Hijo: (serio) Bien, mamá.
La galería se llena de un silencio incómodo, marcando el inicio de una nueva dinámica en la
quinta.
Acto 11: El Hijo Desconocido
Escena 1: Galería de la quinta, por la tarde. El hijo de Doña Pancha se encuentra solo,
observando el horizonte.
Hijo: (susurra) ¿Qué hago aquí?
Se escucha la puerta de la quinta abrirse, y Memo, al pasar, nota la melancolía en el rostro del
hijo.
Memo: (burlón) ¿Aburrido, grandote?
Hijo: (serio) No es asunto tuyo.
Escena 2: Jardín de la quinta, más tarde. El hijo se aventura solo, perdido en sus pensamientos.
Hijo: (murmura) Este lugar es un aburrimiento.
Memo lo observa desde la distancia, intrigado.
Acto 12: Noches de Intriga
Escena 1: Escaleras de la quinta, noche. Memo y el hijo se cruzan.
Memo: (curioso) Te he visto pasear por ahí. ¿Tan mal lo pasas aquí?
Hijo: (evita la mirada) No es asunto tuyo.
Escena 2: Calles de Miraflores, noche. El hijo camina solo.
Acto 13: La Ruta Nocturna
Escena única: Diversos lugares de Miraflores y Surquillo. El hijo, en su caminata nocturna, pasa
por distintos puntos.
Memo, intrigado, lo sigue discretamente.
Acto 14: El Descubrimiento
Escena 1: Chingana en Surquillo, noche. El hijo entra y Memo lo observa desde afuera.
Gordo: (animado) ¡Amigo, una cerveza!
El hijo se integra al ambiente, y Memo queda atónito ante la transformación del hijo.
Escena 2: Intercambio en la chingana. El gordo entabla conversación con un joven.
Gordo: ¿Quieres una cerveza, amigo?
Joven: Claro, gracias.
Memo, repugnado, decide alejarse.
Acto 15: Despedida
Escena 1: Exterior de la quinta, día. Un taxi se detiene, y el hijo se prepara para irse.
Memo: (sarcástico) ¿Ya te aburriste, ricachón?
Hijo: (serio) No es lo que pensaba.
Doña Pancha aparece en la vereda, y la despedida se torna emotiva.
Escena 2: Despedida en la quinta. El hijo carga sus baúles en el taxi.
Doña Pancha: (emocionada) Cuídate, hijo. Vuelve cuando quieras.
Hijo: (abrazando a su madre) Gracias, mamá.
El taxi se va, y Memo observa la escena desde su ventana.
Acto 16: El Loro
Escena 1: Galería de la quinta, tarde. Doña Pancha llega con el loro mientras Memo intenta
concentrarse.
Doña Pancha: (entusiasta) ¡Naranjas Huando, Naranjas Huando!
Memo: (molesto) ¿No puede hacer eso en su casa?
El loro responde con un chillido agudo.
Escena 2: Galería, días después. El loro repite letras con estridencia.
Doña Pancha: (orgullosa) ¡Mira, Memo, ya sabe todo el abecedario!
Memo: (frustrado) Perfecto, ¿y cuándo aprenderá a callarse?
Acto 17: Duelo Verbal
Escena única: Galería de la quinta, día. Memo y Doña Pancha se enfrentan con palabras.
Memo: ¡Ya basta, mujer! ¿No tiene compasión por los oídos ajenos?
Doña Pancha: Mi loro tiene más educación que usted, cholo malcriado.
Memo: (sarcástico) Seguro, educación para volverme loco.
Doña Pancha: (desafiante) A mí no me intimida, voy a ganar ese concurso.
Nota: ¿Ganar? Con ese loro, ni sueñe.
El loro responde con un chillido, interrumpiendo la discusión.
Acto 18: Confrontación Final
Escena 1: Galería, noche. Memo, cansado, confronta a Doña Pancha.
Memo: (exasperado) ¡Ya es suficiente! ¿No hay límite para su terquedad?
Doña Pancha: (desafiante) Mi loro es un prodigio, y va a ganar ese concurso.
El loro, como respondiendo al desafío, emite chillidos más estridentes.
Escena 2: Galería, día siguiente. Memo intenta ignorar el ruido, pero es insoportable.
Memo: (rendido) ¿Hasta cuándo, doña Pancha?
Doña Pancha: Hasta que gane ese concurso.
El loro grita con más fuerza, y Memo, resignado, se retira.
Acto 19: La Estrategia del Gato
Escena 1: Galería de la quinta, tarde. Memo presenta al gato como su nueva estrategia.
Memo: (orgulloso) Este es mi gato, doña Pancha. Va a poner orden en esto.
Doña Pancha: (desconfiada) ¿Y eso qué va a hacer?
El gato maúlla, despertando la curiosidad del loro.
Escena 2: Galería, días después. Doña Pancha protesta por la presencia del gato.
Doña Pancha: ¡Ese gato va a matar a mi loro! ¡Usted lo entrenó para eso!
Memo: (sonriendo) Solo quiere observar al "pájaro inmundo".
El gato se acerca a la jaula, intrigado por el loro.
Doña Pancha: ¡Le prohíbo que se acerque! ¡Va a conocer mi escoba!
El gato se retira, aparentemente indiferente.
Acto 20: Conflicto Acuático
Escena 1: Galería de la quinta, día. Doña Pancha acusa a Memo de maltrato animal.
Doña Pancha: ¡Usted hizo que su gato se subiera a mi ventana! ¡Abusa de los animales!
Memo: (defensivo) Solo quería tomar el sol. Además, ven mejor que usted.
Memo: (burlón) Come carne molida y sardinas, no está hambriento.
Doña Pancha: ¡Apesta a pescado podrido! Y eso va a contaminar mi quinta.
Memo: (riéndose) Tal vez debería darle un baño a su loro, para variar.
La discusión se intensifica, y Memo se retira con su gato.
Acto 21: Paz Forzosa
Escena 1: Galería de la quinta, mañana. Doña Pancha y Memo discuten tras el incidente con el
gato.
Doña Pancha: ¡No toleraré amenazas contra mi loro, Memo!
Memo: (preocupado) Mi gato solo quería jugar. Debe estar bien.
Doña Pancha: (enojada) Si sigue así, le echaré otro chorro de agua.
Escena 2: Cuarto de Memo, tarde. Memo cuida del gato tras el incidente.
Memo: (murmurando) Tranquilo, amigo, no volverá a pasar.
El gato tiritando, Memo lo seca con una toalla y lo abraza.
Acto 22: La Jaula Despanzurrada
Escena única: Galería de la quinta, día. Memo desata su ira al descolgar la jaula y arrojarla al
jardín.
Doña Pancha: (gritando) ¿¡Qué ha hecho con mi loro, Memo!?
Memo: (frío) Usted se lo ganó.
Doña Pancha, en estado de shock, apenas puede hablar.
Acto 23: Operación Rescate del Loro
Escena 1: Inmediaciones del parque, día. Doña Pancha y vecinos intentan atrapar al loro.
Se escuchan graznidos y risas de vecinos.
Doña Pancha: ¡Atrapémoslo antes de que vuele otra vez!
La persecución continúa de árbol en árbol.
Escena 2: Florería, tarde. El loro, fatigado, es recapturado.
Vecino 1: ¡Lo encontramos en la florería!
Doña Pancha: (triunfante) Gracias a todos.
Doña Pancha regresa a casa con el loro.
Acto 24: Complicidad Insólita
Escena 1: Galería de la quinta, tarde. El gato y el loro establecieron una extraña complicidad,
formando una alianza insólita, jugando y compartiendo momentos de tranquilidad.
Acto 25: Conversación Senil
Escena 1: Galería de la quinta, día. Memo y doña Pancha continúan sus insultos diarios.
Memo: (entre dientes) Zamba cochina...
Doña Pancha: (respondiendo) Cholo pulguiento.
Se cruzan miradas llenas de rencor y continúan sus respectivos caminos.
Escena 2: A través del muro, tarde. Memo y doña Pancha mantienen un diálogo a través de los
ruidos.
Memo: (voz alta) Primer pedo...
Doña Pancha: (desde el otro lado) Ya empieza a echar gargajos el viejo típico.
Memo tose y escupe, mientras doña Pancha responde con otro insulto.
Memo: Segundo pedó...
Doña Pancha: (con ironía) Siga, siga.
Ambos continúan con su intercambio de provocaciones, transformando la contienda en una
rutina cómica.
Acto 26: Desmoronamiento
Escena 1: Sala de estar de doña Pancha, día. La quinta continúa deteriorándose.
Doña Pancha: (mirando las grietas) ¡Ay, por todos los santos! Este techo se viene abajo.
Se escuchan crujidos y sonidos de desmoronamiento en la quinta.
Memo: (desde su departamento) ¿Qué pasa, zamba? ¿Te caes a pedazos?
Doña Pancha: (gritando) Cállate, cholo maldito. Esto no es cosa de risa.
Escena 2: Galería de la quinta, tarde. Doña Pancha busca a Memo para discutir la situación.
Doña Pancha: (enojada) Mire, cholo, esto se está volviendo insoportable. ¡Mi casa se está
cayendo a pedazos!
Memo: (con sarcasmo) ¡Oh, qué tragedia! ¿Y qué quieres que haga yo?
Doña Pancha: No te hagas el gracioso. Esto es responsabilidad de los dueños, pero no hay
forma de encontrarlos.
Memo: (burlón) Quizás estés ganando una mudanza, zamba.
Escena 3: Sala de estar de doña Pancha, noche. Los sonidos de la casa en mal estado
persisten.
Doña Pancha: (respirando agitada) Estos ruidos no me dejan dormir. ¡Esta casa se va a venir
abajo!
Memo escucha desde su lado del muro.
Memo: (burlón) ¿Tal vez sea tu estómago, zamba? Ya no eres tan joven.
Doña Pancha: ¡Cállate, maldito! Estoy harta de tus insultos.
La tensión aumenta con el deterioro de la quinta.
Acto 27: Tos y Revelaciones
Escena 1: Departamento de doña Pancha, noche. La tos persistente de doña Pancha provoca la
reanudación del conflicto.
Doña Pancha: (tosie sin cesar)
Memo: (desde su departamento) ¡Oye, zamba, parece que te estás ahogando!
Doña Pancha: (entre tosidos) Cállate, malnacido. ¿No ves que estoy enferma?
Escena 2: Galería de la quinta, día siguiente. Doña Pancha se enfrenta a Memo.
Doña Pancha: (furiosa) ¿Cómo te atreves a insultar a mi hijo, miserable?
Memo: (desafiante) Tu hijo es un rosquete, y tú una vieja chismosa.
Doña Pancha: (señalando) Este muro no es suficiente para evitar que te parta la cara.
Escena 3: Sala de estar de doña Pancha, más tarde. La tensión persiste.
Doña Pancha: (entre toses) Estás cavando tu propia tumba, Memo.
Memo: (ignorando) Eso es lo que crees.
Doña Pancha: (furiosa) Mi hijo puede tener sus defectos, pero es mejor que tú.
Escena 4: Departamento de Memo, noche. La disputa continúa.
Memo: (provocativo) ¿Tu hijo no tenía amigos más interesantes?
Doña Pancha: (entre toses y enfado) Deja de hablar de mi hijo, maldito cholo.
La noche se llena de sonidos hostiles, toses y murmullos.
Acto 28: Silencios y Desvelos
Escena 1: Departamento de doña Pancha, noche. El silencio reina tras la disputa.
Doña Pancha: (desde su cuarto) ¿Memo?
Memo: (respondedor del pecado)
Doña Pancha: (más débil) ¿Memo, estás ahí?
Nota: (silencio)
Escena 2: Galería de la quinta, día siguiente. Memo observa a doña Pancha.
Memo: (murmurando para sí) ¿Qué le habrá pasado?
Doña Pancha: (desde la ventana) ¿Memo, tráeme un té?
Memo: (vacilante) Está bien, espera.
Escena 3: Sala de estar de Memo, minutos después. Memo prepare un té.
Memo: (murmurando) No sé por qué hago esto.
Escena 4: Departamento de doña Pancha, día siguiente. Memo entrega el té.
Doña Pancha: (más débil) Gracias, Memo.
Memo: (evitando mirarla) No te acostumbres.
Escena 5: Galería de la quinta, noche. Doña Pancha pide caldo.
Doña Pancha: (desde la ventana) Necesito caldo, Memo.
Memo: (resentido) ¿Por qué no cocinas tú?
Doña Pancha: (insistente) Un caldo, por favor.
Escena 6: Departamento de Memo, minutos después. Memo prepara un caldo.
Memo: (murmurando) No lo hago por ella, lo hago por humanidad.
Escena 7: Entrega del caldo, día siguiente. Memo entrega el caldo a doña Pancha.
Doña Pancha: (observando) ¿De qué es este caldo? De hueso seguramente, miserable.
Memo: (burlón) De caca de gato.
Acto 29: El silencio de la Despedida
Escena 1: Sala de estar de Memo, tarde. La penumbra llena la habitación.
Memo: (suspira) No hay rastro de ella. Ni los gritos ni los toses. Silencio.
Escena 2: Galería de la quinta, días después. Memo fuma mientras observa la casa vacía.
Memo: (murmura) ¿Quién iba a pensar que se iría así? Sin un último pleito.
Escena 3: Departamento de Memo, noche. Su soledad se hace evidente.
Memo: (se queja) ¿Y ahora qué hago? Ni siquiera sé si extraño sus gritos.
Escena 4: Comisaría del parque, medianoche. Memo da parte de la muerte de doña Pancha.
Oficial: (anotando) ¿Nombre del fallecido?
Memo: (frustrado) ¡No, la vecina! ¡Doña Pancha!
Escena 5: Cuarto de doña Pancha, madrugada. Llegan policías, forenses y sacerdotes.
Forense: (comentando) Muerte natural. Deberíamos llevarla al cementerio de los indigentes.
Escena 6: Cementerio de los indigentes, día. La carroza se lleva el ataque de doña Pancha.
Memo: (dudando) ¿Debería ir? (se niega) No, mejor no.
Escena 7: Galería de la quinta, días después. Memo riega las plantas de doña Pancha.
Memo: (entre dientes) La casa está vacía, pero tú sigues aquí, maldita sea.
Escena 8: Sala de estar de Memo, noche. La soledad se cierra sobre él.
Memo: (suspira) Si al menos hubiera dicho adiós. Pero no, simplemente se fue.
Escena 9: Galería de la quinta, mañana. Memo fuma y observa la fachada desierta.
Memo: (nostálgico) Aunque no lo creas, te extraño, vieja. A mi manera.
Escena 10: Final. La luz de la mañana ilumina la galería vacía. Memo se sume en sus recuerdos.
Memo: (en voz baja) Al menos heredé a tu loro. Y las macetas. (pausa) Adiós, doña Pancha.