0% encontró este documento útil (0 votos)
198 vistas8 páginas

Oración y Evangelismo: Una Conexión Vital

Este documento trata sobre la relación entre la oración y el evangelismo. Explica que la oración es fundamental y debe preceder al evangelismo, ya que a través de la oración se puede cambiar el mundo espiritualmente y preparar el terreno para que más personas escuchen el evangelio. También destaca la importancia de la oración continua durante el proceso de evangelización y por sus resultados, pues sólo a través de la oración eficaz Dios puede mover y convertir los corazones de los demás.

Cargado por

PABLO VARELA
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
198 vistas8 páginas

Oración y Evangelismo: Una Conexión Vital

Este documento trata sobre la relación entre la oración y el evangelismo. Explica que la oración es fundamental y debe preceder al evangelismo, ya que a través de la oración se puede cambiar el mundo espiritualmente y preparar el terreno para que más personas escuchen el evangelio. También destaca la importancia de la oración continua durante el proceso de evangelización y por sus resultados, pues sólo a través de la oración eficaz Dios puede mover y convertir los corazones de los demás.

Cargado por

PABLO VARELA
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

18 de Junio del 2023

Escuela Dominical

Tema General: La Oración


Subtema: La relación entre el Evangelio mundial y la Oración
Texto: Marcos 16:15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Objetivo: Comprender la relación que hay entre la evangelización y la oración.


Recordar el tema anterior
El poder de la Oración.
¿Tiene poder la oración?
¿Ha experimentado alguna vez en su vida?
¿Le ha cambiado su manera de ver la oración como insignificante?

Significado de Evangelio
El término evangelio proviene de un vocablo griego que significa “buena nueva” y hace
referencia al relato de la existencia, los milagros y los postulados de Cristo. Dicha historia se
encuentra narrada en cuatro libros conocidos por el nombre de quienes los narraron (los
evangelistas) y que forman el denominado Nuevo Testamento.
En los evangelios se narra la vida de Jesús y aquellas enseñanzas que dejó a sus discípulos y
en las cuales se basan la mayoría de las creencias de la fe católica.
¿Se relaciona la oración con el evangelismo? por qué?
¿Cuál va de primero la oración o el evangelismo?

A) La capacidad de cambiar al mundo mediante la oración (Mr 16:15). El no quiere que


nadie se quede sin oír el evangelio.
En primer lugar, está el poder de la oración. No podemos leer la Biblia sin que nos llame la
atención la manera en que se enfatiza constantemente la eficacia de la oración.
«La oración eficaz del justo puede mucho», dice Santiago (5.16). En palabras de Jesús: «Otra
vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera
cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos» (Mt. 18.19). No
afirmamos comprender el principio fundamental de la intercesión. Pero de alguna manera nos
permite ingresar en el campo de batalla espiritual y adherirnos a los buenos propósitos de Dios,
para que su poder sea liberado y los principados del mal queden sujetos.
La oración en el evangelismo es la parte más importante cuando uno testifica en las calles o
puerta a puerta. Es muy importante contar con intercesores cuando uno sale a la calle a
evangelizar. Algunas veces estos intercesores se quedan en la iglesia clamando a Dios por los
frutos de nuestra labor en las calles. Cuando el evangelismo y la oración van juntos yo puedo
ver una gran cosecha de almas. Dios se mueve por medio de la oración y esta es la llave para
evangelizar efectivamente en la ciudad. Nosotros necesitamos antes de evangelizar, orar por
los lugares y rodear los lugares en oración.
La oración es una parte indispensable de la vida del cristiano como individuo. También es
indispensable para la vida de la iglesia local. Pablo la consideraba prioritaria: «Exhorto, ante
todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los
hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y
reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de
Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al
conocimiento de la verdad» (1 Ti. 2.1-4). Aquí se menciona la oración por los líderes
nacionales, para que puedan cumplir con su responsabilidad de preservar la paz, y así la
Iglesia conserve la libertad para obedecer a Dios y predicar el evangelio. En teoría estamos
convencidos del deber de orar. Pero algunos activistas sociales cristianos rara vez se detienen
a orar. Y hay iglesias que no parecen tomar en serio la oración. Si en la comunidad (de hecho,
en el mundo) hay más violencia que paz, más opresión que justicia, más secularismo que
santidad, ¿no será que los cristianos y las iglesias no están orando como deberían?
Sin embargo, existen dos razones por las que la evangelización debe verse como el preludio
necesario y el fundamento de la acción social. La primera es que el evangelio transforma a las
personas. Todo cristiano debería ser capaz de repetir con convicción las palabras de Pablo:
«no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que
cree» (Ro. 1.16). Lo sabemos por nuestra propia experiencia y lo hemos visto en la vida de
otros. Si el pecado es en esencia egocentrismo, luego la transformación de «ego» a «no ego»
es un ingrediente fundamental de la salvación. La fe conduce al amor, y el amor al servicio. De
modo que la acción social, que es el servicio en amor a los necesitados, debería ser el
resultado inevitable de la fe salvadora, aunque debemos reconocer que esto no siempre es
cierto.
Oremos para librar las almas, y por los que trabajan en la obra para que puedan vencer en esta
batalla. Cuando estamos en las calles, nosotros tenemos que ser capaces de llegar al corazón
de la gente, ya que la mente de ellos está bajo el control de Satanás. Necesitamos el apoyo de
Dios y la ayuda del Espíritu Santo.
A veces la batalla por las almas es en la mente. La oración del intercesor moverá la mano de
Dios en favor de aquellos a quienes nosotros les testificamos, tratando de librarlos de las
garras del enemigo que opera en sus emociones y en su mente. Muchas veces, nos
maravillábamos de ver como se movía la mano de Dios con poder tomando control de muchas
situaciones difíciles. Hemos visto Su protección en las calles. Es un gozo muy grande salir a la
calle con la expectativa de ver cómo se mueve Dios a través nuestro.
La única manera que tenemos para ver a nuestras ciudades venir a Cristo, es por medio de la
oración y el evangelismo. Orando antes de salir a testificar puerta por puerta, veremos los
resultados de nuestra oración. Por eso es importante la insistencia y consistencia de nuestra
oración intercesora cuando estemos en la calle.
Jesucristo es el Señor de la cosecha y el Espíritu Santo trae convicción para que le hablemos a
la gente. Por eso hay que pedirle al Señor de la mies que vaya delante nuestro preparándonos
el camino. A veces podemos ver a muchas personas venir a Cristo al mismo tiempo. Es
hermoso ver como Dios cambia sus corazones. Recuerde de orar por aquellos que todavía no
tienen a Cristo para que sean libres de las ataduras del Diablo y puedan mantenerse fieles en
el camino de Cristo.
Permita que Dios le muestre su ciudad y el amor que Él tiene por todos los que habitan allí. Ore
para que Dios también le muestre Su corazón por los que sufren y están heridos en su ciudad.
Dios desea que usted pueda tener misericordia y compasión por otros. Nosotros necesitamos
ver que de la misma manera que Dios satisfizo nuestras necesidades también lo quiere con
otros. Cuando Dios parecía estar lejos de nuestras necesidades y pecados nos alcanzó y nos
salvó.
Efesios 2
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó,
5 Aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracias
sois salvos),
Juan 13
35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
En la Biblia, Dios menciona muchas veces que debemos mostrar amor hacia otros. Si es tan
importante mostrar el amor hacia los demás, yo quiero sugerir que recibiremos de Su amor en
nuestras vidas tanto como estemos dispuestos a mostrar de Su amor a otros. Su amor causará
que tengamos un corazón para los perdidos. Su amor también hará que usted ore por aquellos
con quienes nunca se encontró, permitiendo que Dios comparta parte de Su corazón con el
suyo a favor de aquellos que sufren y están perdidos. Algunos de los que están perdidos no
pueden salir por sí mismos de sus circunstancias, y necesitan que otros los ayuden. Dios se
mueve por la oración. Acepte el desafío de entrar en otra dimensión en su vida de oración, y
permita que Dios se manifieste más en su vida. Él está buscando vasos puros para
manifestarse al mundo a favor de los perdidos.
Domingo 25 de Junio del 2023
Tema General: La Oración
Subtema: Continuación del tema anterior
“El papel de la oración en el evangelismo”. Se compone de tres
divisiones:
1. La oración entra en los preparativos para el evangelismo.
2. La oración entra en el evangelismo propio.
3. La oración entra en los resultados del evangelismo.
Se supone que hay mucho en la Biblia en cuanto a orar por los inconversos. Pero en realidad,
hay muy poco. ¡Sorprendentemente, el enfoque bíblico es en el que está evangelizando! Si
estamos preparados, habrá fruto. Veamos.

LA ORACIÓN ENTRA EN LOS PREPARATIVOS PARA EL EVANGELISMO.


A. Oremos por obreros calificados y que sean enviados.
Mt. 9:37-38 dice: “Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los
obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”
Jesús anima a sus discípulos a orar por más evangelistas. ¡Los mismos que oraban fueron
movidos a servir! Piense en las personas de su congregación que tienen potencia en
evangelizar. Pídales orar por más actividad evangelística y por más voluntarios. Claro,
estamos incluidos. Espere a que el Espíritu Santo actúe.
B. Oremos por nuestro testimonio personal: santidad y unidad.
Jn. 17:21-23 dice: “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también
ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste,
yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para
que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has
amado a ellos como también a mí me has amado. “Cuando los hermanos están en armonía y
unidad, amándose, el mundo queda convencido de la verdad del evangelio y de nuestra
sinceridad. Nuestro carácter facilita el evangelismo. Al contrario, si estamos en conflicto unos
con otros, los incrédulos presumen que somos hipócritas, y no desean creer.
C. Oremos por oportunidades para compartir el evangelio.
Col. 4:3 dice: “orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra
puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy
preso.” El tremendo misionero y teólogo San Pablo ve la necesidad de pedir oración de
hermanos para su ministerio. Entonces debemos pedir oración de otros para nuestra obra
evangelística, y por puertas abiertas. El hecho de que Pablo estaba preso nos recuerda
esperar formas de persecución. El diablo se molesta con la actividad evangelística.
2 Ti. 4:2 dice: “que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye,
reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.”
Este pasaje es rico. Comenta que es fundamental compartir la santa palabra, y no solamente
en la iglesia los domingos, sino en todas partes, alertos para oportunidades. Eso requiere
paciencia para ver fruto, y requiere emplear sana doctrina.
D. Oremos por valor y denuedo para evangelizar.
Ef. 6:18-20 dice: “orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en
ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi
boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el
cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.”
Pablo pide otra vez la oración por su evangelismo, para hablar con denuedo y en una manera
debida. Es normal sentir nerviosismo. Estamos entrando en el campo del enemigo, y raptando
sus esclavos para sacarles a la luz y salvación. Si uno no siente la seriedad de la batalla, no
debe ser soldado.
En resumen: Antes de evangelizar, es importante orar: por gente para que nos ayude en
proyectos de evangelismo, por mantener una vida limpia, por oportunidades de compartir
nuestra fe, y por denuedo.
LA ORACIÓN ENTRA EN EL EVANGELISMO PROPIO.
A. Oremos por nuestra protección y la de otros siervos de Dios.
2 Ts. 3:1-2 – “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra
y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, y para que seamos librados de hombres
perversos y malos; porque no es de toda la fe.”
Aquí el apóstol Pablo pide oración por el impacto de la palabra y por protección de enemigos
de la cruz. Hay los que no quieren oír y los que no quieren que otros oigan, y buscan poner
estorbos, o atacan. Hubo los que buscaban a Pablo para cerrar su boca permanentemente.
Nuestra persecución tal vez no sea tan severa, pero sí vienen ataques. Y hay otros peligros.
Perros hacen buenas mascotas y protectores de la casa, pero cuando yo paso casa en casa y
veo un perro desconocido acercarme, estoy preocupado. En dos lugares un perro me vio de
una distancia, y se me acercaba. ¡Pero cuando llegó a una distancia dentro de dos metros, se
acostó al suelo y se puso a dormir! ¡Dios sabe proteger a los suyos y sabe calmar a los
preocupados!
B. Oremos por claridad en la comunicación del evangelio. Col. 4:4 - “para que lo
manifieste como debo hablar.” Una vez oí un evangelista en un estadio público dar esta
invitación: “Si tienes problemas matrimoniales, ven a Cristo para la solución.” Eso confunde.
Puede uno pensar que Cristo meramente tiene sugerencias en la Biblia para ayudar en su
situación familiar. Tensiones en casa no representan el problema fundamental del hombre. Hay
que venir a Cristo para tener los pecados perdonados y ser regenerado. Y con esta nueva vida
será posible solucionar problemas matrimoniales.
Otro problema común es el malentendido sobre quién es Jesús. Urge explicar que no es sólo
un buen maestro y profeta. Es Dios en la carne y el único Salvador del mundo.
Otro problema básico es la idea casi universal que uno se salva por buenas obras, cuando en
realidad es por fe. Seamos claros. Mostremos los textos bíblicos correspondientes.
C. Oremos que Satanás se frustre.
Mt. 13:19 – “Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata
lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.”
Oremos que la gente entienda la Palabra.
2 Co. 4:3-4 - “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está
encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que
no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
A Satanás no le gusta que estemos evangelizando. Busca interferir. Una tarde estaba
evangelizando a una señora en su puerta. Sonó el teléfono adentro. Otra vez una trampa del
diablo para interferir. La señora me dijo: “No importa el teléfono. Siga.” ¡Dios es más poderoso
que el diablo! (En el mismo sentido
que el océano es más mojado que mi calle cuando llueve. ¿Me entiende?) Y ella, impulsado
por el Espíritu Santo, invitó a Cristo a entrar en su vida.
Ap. 20:1-2 - “Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena
en la
mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil
años.”
Este pasaje se refiere al comienzo del milenio futuro, pero lo que me llama la atención es la
palabra “un”. No es “el” ángel importante, como Miguel. Es un ángel ordinario, común y
corriente, desocupado en el momento, que puede atar a Satanás. Cualquier obediente siervo
de Dios puede atar al diablo. O considere la promesa en Stg. 4:7, “Someteos, pues, a Dios;
resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Podemos resistirle no sólo en tiempos de tentación, sino
también durante evangelismo.
En resumen: Ya que al diablo no le gusta que estemos evangelizando, debemos orar por su
frustración y por protección divina; y que hablemos con claridad, para no confundir a la gente.
En el primer punto, vimos que antes de evangelizar, es importante orar: por personas para
ayudarnos en proyectos de evangelismo, por mantener una vida limpia, por oportunidades de
compartir nuestra fe, y por denuedo. En el segundo punto, vimos que al diablo no le gusta que
estemos evangelizando, y debemos orar por su frustración y por protección divina; y que
hablemos con claridad, para no confundir a la gente.
En este tercer paso, el papel de la oración es orar por resultados.
LA ORACIÓN ENTRA EN LOS RESULTADOS DEL EVANGELISMO.
A. Oremos por el éxito del evangelio.
2 Ts. 3:1 dice: “Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra
y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros.”
Un sábado estaba yo en el Hipódromo con 3 jóvenes creyentes. Un partido de fútbol terminó y
3 jugadores se nos acercaron para descansar. Animé a los 3 a tomar un jugador cada uno para
compartir su fe. Los tres recibieron a Cristo como su salvador personal. Quedó un cuarto
compañero futbolista unos 15 metros de nosotros, mirándonos todo el tiempo. Tal vez
sospechaba algo religioso y no quiso acercarse. Pregunté a uno de los nuevos en Cristo por el
otro futbolista y me dijo que su amigo necesitaba a Cristo también. Se levantó y compartió su
nueva fe con su compañero. Así la palabra del Señor corre y es glorificada.
B. Oremos por la salvación de los perdidos.
Oí una vez un distinguido predicador decir que la Biblia jamás nos instruye a orar por la
salvación de los perdidos. Eso me cayó un poco extraño. Resulta que en realidad hay muy
pocos textos que hablan del tema. Y eso refuerza mi punto anterior que el enfoque bíblico es
orar por los que evangelizan. Pero también dice que debemos orar por los perdidos.
1. Oremos por Israel.
Ro. 10:1: “Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es
para salvación.”
Aquí Pablo ora por la salvación de los judíos. Aunque no dice textualmente que nosotros
debemos orar por ellos, se ve la clara aplicación del ejemplo de un hombre piadoso.
2. Oremos por los gentiles.
Ro. 1:16 nos dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree; al judío, primeramente, y también al griego.”
Otra vez una implicación. Judíos y no judíos se salvan igual. Si uno ora por judíos, se entiende
que ora por no judíos también. Es tácito.
3. Oremos por los inconversos. He aquí el único pasaje que nos instruye explícitamente a orar
por los inconversos. 1 Ti. 2:1-6: “Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones,
peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que
están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos
los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y
un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en
rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”
El tema de este párrafo es la salvación de los perdidos. Nos exhorta a orar por todos los
hombres, especialmente líderes gubernamentales; es bueno ante el Dios que quiere que todos
sean salvos. Si fuera simplemente orar por los en eminencia para la paz, diría que es bueno
ante el Dios soberano. Decir que es el Dios salvador indica el contexto de evangelismo. El tema
sigue con Cristo el rescate, marcando que todo el párrafo se trata de una idea básica. Además,
si los gobernadores se salvan, habrá ambiente para libremente evangelizar a otros.
Buenas razones para orar por los perdidos: a. Porque somos exhortados a hacerlo. b. Porque
Dios
desea que vivamos en paz.
c. Porque es bueno y agradable delante de Dios.
d. Porque Dios desea que todos los hombres sean salvos.
e. Porque Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres.
f. Porque Cristo se dio a sí mismo en rescate por todos.
C. Oremos por el crecimiento y fruto en los que aceptan a Cristo.
Mt. 13:23: “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra,
y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.
Se nota crecimiento y madurez en el recién convertido cuando muestra cambios en su vida y
tiene interés en evangelismo. Oremos con ese fin.
Col. 1:6: “…que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece
también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad.”
Se nota crecimiento y madurez en el recién convertido, cuando muestra continuo avance.
Oremos con ese fin.
Col. 2:6-7: “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él;
arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados,
abundando en acciones de gracias.”
Se nota crecimiento y madurez en el recién convertido, cuando muestra aumento de fe y
agradecimiento.
Oremos con ese fin.
Conclusión: Hemos visto que la tarea de la oración en el evangelismo es más dirigida al
creyente (en cuanto a su carácter y obra), que al inconverso. Es importante orar por la
salvación de los inconversos, pero más énfasis debe estar en la oración por la obra
evangelística de los creyentes. Si oramos, y si “ponemos zapatos” a las oraciones, veremos el
fruto de nuestras oraciones. ¿Por quiénes ora usted?
Haga una lista.

También podría gustarte