Tema: Encuentro con Dios
Duración: 1 hora
I. Bienvenida y Oración Inicial (10 minutos)
Inicia la sesión dando la bienvenida a los participantes.
Comienza con una oración inicial para invocar la presencia de Dios y crear un ambiente de recogimiento.
II. Introducción al Tema (10 minutos)
Presenta el tema "Encuentro con Dios" y su importancia en la vida espiritual.
Comenta sobre la relevancia de buscar y experimentar la presencia divina en nuestra vida cotidiana.
FORMACION:
Un encuentro con Dios es una experiencia espiritual y personal en la que una persona siente la presencia y el amor
de lo divino en su vida. Es un momento de profunda conexión con lo trascendental y puede manifestarse de diversas
maneras, como un sentimiento de paz, un aumento en la fe, una comprensión más profunda de la espiritualidad o
incluso una transformación en la vida.
Resumen de un Encuentro con Dios:
Un encuentro con Dios es una experiencia de conexión espiritual profunda.
Puede manifestarse como paz interior, aumento de la fe, comprensión espiritual o transformación personal.
Es una experiencia personal y única que fortalece la relación con lo divino.
Favorecerlo en los Jóvenes:
Los jóvenes pueden ser guiados hacia un encuentro con Dios a través de la educación religiosa, la oración, la reflexión
y la participación en comunidades espirituales.
El ejemplo de modelos de fe, mentores y líderes espirituales puede ser fundamental.
La apertura a preguntas, la exploración de la fe y el diálogo abierto son cruciales para ayudar a los jóvenes a
encontrar su propio camino hacia Dios.
Importancia en la Vida de Fe:
Un encuentro con Dios fortalece la fe y la relación personal con lo divino.
Ayuda a los jóvenes a encontrar significado y propósito en su vida y a enfrentar desafíos con esperanza y confianza.
Fomenta valores espirituales, como el amor, la compasión y el servicio a los demás.
Un encuentro con Dios puede ser una experiencia transformadora que enriquece la vida de fe de los jóvenes,
proporcionándoles una base sólida en su crecimiento espiritual y orientándolos hacia una vida de amor, servicio y
comprensión más profunda de lo divino.
III. Reflexión Personal (15 minutos)
Pide a los participantes que reflexionen en silencio sobre momentos en sus vidas en los que hayan sentido la
presencia de Dios o hayan tenido un encuentro espiritual significativo.
Anímalos a tomar notas y pensar en cómo esos momentos han impactado su fe y relación con Dios. (Escribir muchas
veces favorece el encuentro)
IV. Compartir Experiencias (10 minutos)
Abre un espacio para que los participantes compartan sus reflexiones y experiencias personales, si se sienten
cómodos haciéndolo.
Anima a los participantes a escuchar y aprender de las experiencias de los demás.
V. Lectura y Reflexión de las Escrituras (10 minutos)
Elige un pasaje bíblico relevante que hable de encuentros con Dios o la presencia divina, como la historia de Moisés y
la zarza ardiente.
Lee el pasaje y permite tiempo para la reflexión personal sobre su significado.
VI. Oración y Meditación (10 minutos)
Guía a los participantes en una oración y meditación centrada en el tema del encuentro con Dios.
Anímalos a conectar con Dios en un nivel espiritual más profundo durante este tiempo de oración.
VII. Compromiso Personal (10 minutos)
Invita a los participantes a pensar en cómo pueden buscar activamente un encuentro con Dios en sus vidas
cotidianas.
Pide a cada uno que establezca un compromiso personal concreto, como dedicar tiempo diario a la oración, la lectura
espiritual o el servicio a los demás.
VIII. Preguntas y Comentarios (5 minutos)
Abre el espacio para preguntas y comentarios finales.
Anima a los participantes a compartir sus pensamientos, inquietudes o preguntas sobre el tema.
IX. Oración de Cierre (5 minutos)
Concluye la sesión con una oración de cierre, agradeciendo a Dios por el tiempo juntos y pidiendo su guía en el
camino hacia un encuentro más profundo con Él.
NOTA IMPORTANTE:
Esta sesión se puede trabajar con una oración siempre que se cuide la ambientación y el lugar. Se recomienda tener
presente los siguientes puntos:
• Elige un lugar tranquilo y libre de distracciones, como una capilla, una sala de oración o un espacio al aire
libre.
• Enciende velas o lámparas suaves para crear una atmósfera de calma y serenidad.
• Utiliza música espiritual suave de fondo si lo deseas.
• Proporciona asientos cómodos, como sillas o almohadones, para que los participantes puedan sentirse
relajados durante la oración.
• Asegúrate de que el lugar esté limpio y ordenado para crear un ambiente propicio para la concentración y la
reflexión.
Recuerda que la ambientación y el lugar son importantes para ayudar a los participantes a sentirse cómodos y en
sintonía con el momento de oración y encuentro con Dios. La belleza y la serenidad del entorno pueden contribuir a
una experiencia más profunda y significativa.