Resumen de tsope
Introducción a l sociología
La Sociología es el estudio de la vida social humana, de los grupos y
sociedades (Guiddens).
El autor sostiene que, aprender a pensar sociológicamente -en otras palabras,
usar un enfoque más amplio- significa cultivar la imaginación. Como
sociólogos, tenemos que imaginar, por ejemplo, cómo experimentan el sexo y
el matrimonio aquellas personas -la mayoría de la humanidad hasta hace poco
tiempo quienes el amor romántico les es ajeno e incluso les parece absurdo.
Estudiar sociología no puede ser un proceso rutinario de adquisición de
conocimiento. Un sociólogo es alguien capaz de liberarse de la inmediatez de
las circunstancias personales para poner las cosas en un contexto más amplio.
El trabajo sociológico depende de lo que el autor americano Wright Mills, en
una célebre expresión, denominó la imaginación sociológica (Mills, 1970). La
imaginación sociológica nos pide, sobre todo, que seamos capaces de pensar
distanciándonos de las rutinas familiares de nuestras vidas cotidianas, para
poder verlas como si fueran algo nuevo
Para la sociología los sujetos no somos únicos e irrepetibles, sino portadores
de generalidades compartidas socialmente. Como individuos pertenecemos a
una cierta clase social, a una determinada franja generacional, a un nivel
educativo alcanzado, a alguna situación en el mundo del trabajo o a la
población desocupada. Ello se debe a que la mirada sociológica nos ubica en
un todo más amplio, el mundo de las relaciones sociales. Esto ocurre porque la
realidad social no está compuesta de sustancias sino de relaciones (Indart
27:2017)
Los comienzos de la sociología
Los seres humanos siempre hemos sentido curiosidad por las fuentes, de
nuestro propio comportamiento, pero durante miles de años los intentos por
comprendernos a nosotros mismos se apoyaron en formas de pensar
transmitidas de generación en generación que, con frecuencia, se expresaban
en términos religiosos (por ejemplo, antes de la aparición de la ciencia
moderna, muchos creían que fenómenos de la naturaleza como los terremotos
eran ocasionados por dioses o espíritus). El estudio objetivo y sistemático del
comportamiento humano y de la sociedad es un hecho relativamente reciente,
cuyos orígenes se remontan a principios del siglo XIX. El trasfondo de la
primera sociología fue el de los cambios arrolladores que trajo consigo la
Revolución francesa de 1789 y la Revolución industrial en Europa. La
sacudida que sufrieron las formas de vida tradicionales con estos cambios
produjo una revisión de la forma de entender tanto el mundo social como el
natural. Una evolución clave fue la utilización de la ciencia en vez de la
religión para comprender el mundo
¿Cuándo nace la ciencia?
Para poder explicar los inicios de la sociología debemos comprender la
transición de la Edad Media a la Edad Moderna. No se refiere a una fecha
específica, sino que tiene que ver con un PROCESO, en el cual ocurrieron una
gran variedad de cambios sociales, políticos, económicos, culturales y
religiosos
La sociología como tal surge en el siglo XIX como consecuencia de los
cambios que rodearon a la Revolución Industrial y la Revolución francesa.
¿Cuáles fueron dichos cambios? Muy sintéticamente, pueden ser agrupados en
tres: socioeconómicos, científicos y políticos (Wright Mills, 1959).
La necesidad de pensar científicamente los fenómenos sociales ocurre en la
segunda mitad del siglo XIX, dada la gravedad de problemáticas sociales
inéditas surgidas con la industrialización y el capitalismo, en los albores de la
modernidad. Las promesas de desarrollo económico y social que acompañaron
a la Revolución Industrial en Inglaterra y las de democratización del poder en
la Revolución Francesa dieron paso, apenas comenzado el siglo XIX, a un
desencanto general producido por la creciente desigualdad, la explotación de
los trabajadores, las ciudades superpobladas y el hacinamiento, las
enfermedades nuevas, una nueva delincuencia urbana. Indart (2017) señala
que, fenómenos que hoy pueden parecer habituales en cualquier ciudad,
ocurrían por primera vez en la historia y algunos pensadores consideraron que
la única manera de evaluarlos adecuadamente era hacerlo a través de una
ciencia nueva, que se ocupara específicamente de lo social. Nacen entonces
las primeras teorías sociológicas, los tres grandes edificios conceptuales
surgidos de los esfuerzos de K. Marx, E. Durkheim y M. Weber.
Matrices de pensamiento
El concepto de Matriz de Pensamiento se refiere a los fundamentos
epistemológicos de los proyectos políticos. El pensamiento crítico
latinoamericano –y en particular en la perspectiva decolonial– implica una
mirada epistemológica que critica el carácter eurocéntrico del pensamiento
hegemónico.
Si los saberes hegemónicos no son cuestionados y se asumen como superiores
y universales los saberes que expresan las relaciones de dominación –las
relaciones del eurocentrismo–, se pierde la posibilidad de repensar el mundo y
de transformarlo desde las propias experiencias de los pueblos del sur del
mundo (Lander 2016). Por ello, el pensamiento decolonial tiene como objetivo
la búsqueda de saberes alternativos sobre la realidad regional, que subviertan
el relato de las ciencias sociales hegemónicas, las que han tenido la
“capacidad de presentar su propia narrativa histórica como el conocimiento
objetivo, científico y universal y a su visión de la sociedad moderna como la
forma más avanzada –pero igualmente normal– de la experiencia humana”
(Lander 2000, 12).
El pensamiento crítico latinoamericano emerge de la dificultad de formular,
para y desde América Latina, alternativas teóricas y políticas a la primacía de
un saber que ha tenido:
la capacidad de presentar su propia narrativa histórica como el conocimiento
objetivo, científico y universal y a su visión de la sociedad moderna como la
forma más avanzada –pero igualmente normal– de la experiencia humana
(Lander 2000, 4)
El pensamiento decolonial aboga por la construcción de un saber alternativo al
que ha sido hegemonizado por las ciencias sociales eurocéntricas (Lander
2000). Ello permitiría la transformación del continente a partir de sí mismo,
liberándolo de formas de dominación que han subyugado e invisibilizado –en
términos culturales, epistemológicos, étnicos, de género, socioeconómicos,
entre otros– a buena parte de la población de la región y que habrían emergido
junto con la conquista del continente (Quijano 2006).
El fenómeno del eurocentrismo implica la creencia en que la sociedad
moderna europea y sus hombres son el centro de la civilización y de la
construcción de un modo de vida superior y más avanzado que, por ello, es
deber emular. En el contexto de la modernidad, el sujeto racional europeo se
autoconcibe como el protagonista de la historia, el centro de la civilización,
pues ha logrado la “emancipación, una “salida” de la inmadurez por un
esfuerzo de la razón como proceso crítico, que abre a la humanidad a un
nuevo desarrollo del ser humano” (Dussel 2000, 27). Así, la sociedad moderna
europea pasa a ser patrón de referencia universal para el desenvolvimiento y
evolución de otras sociedades, consideradas a su vez más atrasadas e
inferiores, dándose una:
naturalización de las relaciones sociales, la noción de acuerdo a la cual las
características de la sociedad llamada moderna son la expresión de las
tendencias espontáneas, naturales del desarrollo histórico de la sociedad. La
sociedad liberal industrial se constituye –desde esta perspectiva– no solo en el
orden social deseable, sino en el único posible (Lander 2000, 4)
El pensamiento decolonial, en tanto superación del carácter ideológico de esta
forma de conocimiento para construir un saber social transformador, propone
identificar y superar las contradicciones de los dispositivos de saber
hegemónicos “a partir del conocimiento de nosotros mismos como condición
para acceder a la práctica de la libertad” (Saladino García 2005, 158) y apela a
un conocimiento desde una perspectiva propia y regional, como una nueva
forma de evolución y de inserción en el mundo (Saladino García 2005),
rompiendo con las estructuras coloniales que aún aquejan al continente,
desocultando las voces invisibilizadas de los actores subsumidos en las
contradicciones de los poderes hegemónicos.
El concepto de Matriz de Pensamiento
La Matriz de Pensamiento se refiere a:
la articulación de un conjunto de categorías y valores constitutivos, que
conforman la trama lógico-conceptual básica y establecen los fundamentos de
una determinada corriente de pensamiento. Dentro de las coordenadas
impuestas por esa articulación conceptual fundante se procesan las distintas
vertientes internas como expresiones o modos particulares de desarrollo
teórico. Estas vertientes constituyen ramificaciones de un tronco común y
reconocen una misma matriz, no obstante sus múltiples matices (Argumedo
2009, 79).
Pero ¿qué distingue este concepto de Matriz de Pensamiento de otras
definiciones similares como el de paradigma epistemológico? La diferencia
está en que esta noción de Matriz de Pensamiento no solo describe los
elementos o principios distintivos de un tipo de validación y adquisición de
saberes –como la distinción entre un paradigma positivista o uno crítico, el
racionalismo o el empirismo, la inducción o la deducción– ni solo alude a los
fundamentos normativos que constituyen los entramados conceptuales de las
ciencias.
Lo distintivo es que este concepto se elabora desde el pensamiento decolonial,
es decir, desde y para la herida colonial, dando cuenta de su lugar de
enunciación y así evitar ideologizaciones, denunciando aquellas
construcciones teóricas que perpetúan el fenómeno de la colonialidad y el
eurocentrismo.
La Matriz de Pensamiento, entonces, opera como dispositivo analítico de la
realidad social estableciendo “líneas de continuidad histórica de determinadas
corrientes de pensamiento, [recuperando las] concepciones y valores
[explícitos o implícitos] fundantes que se reproducen en las distintas vertientes
o actualizaciones desarrolladas a partir de un tronco común” (Argumedo 2009,
84). También opera observando, las:
formas de reelaboración y sistematización conceptual de determinados modos
de percibir el mundo, de idearios y aspiraciones que tienen raigambre en
procesos históricos y experiencias políticas de amplios contingentes de
población y se alimentan de sustratos culturales que exceden los marcos
estrictamente científicos o intelectuales (Argumedo 2009, 81).
La Matriz de Pensamiento Tradicional, al pretender construir conocimientos
libres de valores y autónomos entre sí, niega la validez de otros relatos sobre
lo social que no se ajusten a dichas exigencias. Considera que “los saberes no
científicos son alternativos al saber científico. La idea de alternativa
presupone la idea de normalidad y ésta la idea de norma; por lo que, sin más
especificaciones, la designación de algo como alternativo tiene una
connotación latente de subalternidad” (Sousa Santos 2006a, 79). Como
resultado, la Matriz de Pensamiento Tradicional cuenta con un marco
comprensivo que abarca “solo una parte de los procesos históricos, [es decir,
que desarticula] los fenómenos sociales en múltiples espacios sin relación
entre sí, [selecciona] unos rasgos y [elude] otros” (Argumedo 2009, 77). Con
ello, impone “una versión “científica” del relato de la historia que ve solo el
rostro del progreso y no del espanto, que habla de una actualidad y de un
nosotros de selectos e ignora o desprecia a ese otro que integran las masas
populares de América Latina” (Argumedo 2009, 77).
La Matriz de Pensamiento Crítico Latinoamericano se distingue de la Matriz
de Pensamiento Crítico en tanto propone la construcción de un saber que no
solo sea el conocimiento de la colonización, de la colonialidad, la crítica de la
colonización y la colonialidad, sino conocimiento de las resistencias, de las
emancipaciones, de las liberaciones, conocimiento de los pensamientos de las
resistencias, de las emancipaciones y liberaciones. Conocimiento de las
dominaciones y crítica de las dominaciones; pero también, conocimiento de
las formas de lucha de las resistencias, las emancipaciones y liberaciones.
Conocimiento de los racismos, de sus formas y geopolíticas, crítica de estos
racismos; pero también, conocimiento de las formas de desmontarlos, de de-
construirlos, de diseminarlos con la elocuencia desbordante de la danza de los
cuerpos, sus ritmos, sus tonalidades, sus coloridos, sus espesores y sus
gramáticas (Prada Alcoreza 2013, 17)
El concepto de Estado abal medina
EL ESTADO Y EL NEOINSTITUCIONALISMO
Neoinstitucionalismo: destaca la importancia de las instituciones entendiéndolas como
reglas de juego que incentivan o desalientan ciertos comportamientos sociales. ESTADO:
Institución clave de la sociedad moderna. Estructura institucional generadora de reglas; es
este derecho exclusivo de fijar y cambiar las normas que rigen la organización del sistema
en sus partes y conjunto lo que lo distingue de otras instituciones. Es la única
organización que puede secularizar y universalizar las reglas que genera, estando los
individuos obligados a acatarlas. Esas reglas son el fruto de un acuerdo entre el estado y la
sociedad -CONTRATO SOCIAL-, condición indispensable para la gobernabilidad del sistema.
Forma de ordenamiento político en base a la cual se estructuran las relaciones sociales
HACIA UNA DEFINICIÓN DE ESTADO Estado surgió en Europa, siglo XIII. El
concepto de estado moderno – S XIII Territorio con fronteras determinadas, la
existencia de gobierno común y un sentimiento de identificación cultural y
nacional de sus habitantes. Los monarcas europeos, interesados en
concentrar el poder en su persona, debieron negociar con los señores
feudales, quienes cedieron sus derechos individuales sobre sus feudos a
cambio de una serie de privilegios. Los que no estuvieron dispuestos a
transigir, fueron sometidos a través de violentas guerras. A estos nobles, ante
el poder del rey, no les quedo más que convertirse en una nobleza
aburguesada, convirtiéndose en "burgomaestres" o vasallos directos del rey.
De este modo, el concepto feudal de lealtad, fue reemplazado por los de
autoridad y obediencia, propios de un Estado con poder centralizado. La
monarquía constituyó un Estado moderno sobre la base de una dirección
fuerte, contando con los medios para sostenerla. El rey consiguió la
resignación de la sociedad, a cambio de un cierto orden y progreso. Uno de
los más claros ejemplos del absolutismo fue Francia. Durante el siglo XVII,
este país se convirtió en la mayor potencia europea, después de consolidar
sus fronteras, gracias a innumerables guerras con los países vecinos. El rey
Luis XIV (1643-1715) fue la mejor personificación de la imagen del monarca
absoluto
CONCEPTO DE ESTADO MODERNO. Nace en el siglo XV Relaciones de poder
institucionalizadas y más complejas, hay centralización del poder y
unidad de mando. Instancia de dominación de quién puede ejercer el poder y
el uso legítimo de la fuerza. GOBIERNO Conjunto de personas que conducen
el estado y ejercen el poder político en una sociedad. Este existe desde
antes que el estado moderno (ciudades-estado y feudos: formas de
organización política en las cuales ya existía un poder de gobierno)
DEFINICIÓN DE ESTADO MODERNO – WEBER Es una asociación de
dominación de tipo institucional, que en el interior de un territorio ha
monopolizado la coacción física legítima como instrumento de dominio; sus
dirigentes reúnen los medios materiales, para ello, expropiaron a todos
los funcionarios estamentales que anteriormente disponían de aquellos por
derecho propio y sustituyéndolos con sus propias jerarquías supremas.
Estado, según la definición de Weber, constituye una asociación política de
dominación que reclama el monopolio legítimo de la coacción sobre un
territorio delimitado. Según el, la violencia es su medio específico (no es
natural, ni el único medio). Monopolio de la coacción: poder despótico
estatal –Mann-, capacidad de ejecutar acciones sin negociación o
consentimiento previo. El estado es una instancia de dominación y también
una de coordinación de las decisiones colectivas. Es el garante y
organizador de la dominación social, así como agente de un interés general.
También Weber señala la existencia de una estructura organizacional
que concentra los medios materiales de explotación bajo la administración
de un cuerpo de funcionarios. Esto remite al poder infraestructural del
estado –Mann-, que le otorga autonomía. Esto es, capacidad estatal de
penetrar la sociedad e implementar eficazmente sus decisiones políticas
en su territorio. Ejerce su poder despótico por medio del sistema
administrativo, jurídico, tributario, burocrático y coercitivo, para garantizar la
dominación sobre un territorio. Respuesta estatal usual ante el surgimiento
de una problemática social es la reconfiguración de su estructura
organizacional y la apropiación de recursos que le permitirán abordarla.
Dominación legítima, según Weber, se sustenta en el derecho racional, que
está compuesto por normas que guían el accionar del cuerpo burocrático
administrativo. La existencia de estas hace posible que se obedezcan las
ordenaciones impersonales y objetivas, legalmente establecidas,
favoreciendo a la sistematización de procesos hacia dentro del estado y
evitando la utilización de criterios arbitrarios en base a las relaciones
personales. Esta legalidad es la base del tipo de dominación racional legal
que caracteriza al estado moderno. El tipo más puro de esta dominación
se ejerce a través de un cuerpo administrativo burocrático. Tipos de
Estado, según relación entre el cuerpo administrativo burocrático y los
medios materiales de administración: • Estado de clases, tipo patrimonial:
funcionarios dueños de los medios de administración • Estado moderno:
separación total del cuerpo administrativo de dichos medios; separación
entre el patrimonio público y privado. Estado moderno existencia de un
cuadro administrativo burocrático que guía su accionar en base a las normas
y que no es propietario de dichos medios, ni de sus cargos. Este cuerpo
profesional está conformado por una estructura jerárquica que asigna
competencias a cada cargo. El trabajo de un burócrata –Weber- es una
actividad de tiempo completo, valorada, reconocida y remunerada en dinero
de acuerdo al rango. La burocracia era vista, en el modelo tradicional,
como el cuerpo del estado abocado a cuestiones administrativas y a la
implementación de programas; los políticos eran los encargados de tomar
las decisiones vinculadas al diseño de las políticas. Las políticas públicas son
el resultado de un proceso técnico y de construcción política en el que se
dejan ver las relaciones de poder entre los actores que pretenden influir en la
política pública. Son producto de un proceso complejo y dinámico de ajuste
entre las preferencias políticas y la experiencia procedimental de la
burocracia
ESTADO ABSOLUTISTA Transición del Feudalismo al Estado Moderno - pasos
• Centralización (se concentra de una unidad de mando: monarca). •
Burocratización (más compleja para atender las necesidades). • Unificación
territorial, jurídica y económica. Monarquías • Absolutas. • Paz de
Westfalia (1648) – se reconoce la figura estados soberanos – inicio de la
creación de un incipiente sistema internacional. • Parlamentarias. El estado
moderno logró constituirse completamente tras la expropiación de los
medios de coerción y de administración, como así también los de legalidad y
sentencia judicial. Hubo una homogeneización de la legalidad estatal y
supresión de derechos. Esto fue producto del interés por lograr un mayor
nivel de cohesión en los territorios y por obtener mayor previsibilidad de las
decisiones administrativas, imprescindible para el desarrollo comercial. Los
medios expropiados quedaron bajo el control de un poder central. Así, entre
los siglos XVI y XVII (Tras la destrucción de formas medievales de organización
política, -ciudades-estado libres-.), la monarquía absoluta se transformó en el
tipo de gobierno predominante en Europa. La monarquía absoluta brindó
a la naciente burguesía (su fuente de financiamiento alternativa) cierto
“orden” que la nobleza feudal no podía ofrecerle. Este tipo de Estado creía
que el poder tenía origen divino. La característica de esta organización
política es la fuerte concentración de poder en la persona del monarca