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SAAVEDRA - Código Rural

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CODIGO RURAL DE LA REPUBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY Anotado y Concordado por JUAN PABLO SAAVEDRA METHOL fic FUNDAGION DB CULTURA UNIV agosto de 2000 @ FUNDACION DE CULTURA UNIVERSITARIA 25 de Mayo 568 - Teléfono 916 11 52 C.P. 11,000 Montevideo - Uruguay DERECHOS RESERVADOS Queda prohibide cualquier forma de repreducsién,transmi © archivo en sistemas recuperables, sea para or medios mecénices, el res lad de lucro, sin Ia autorizacion d ejemplar, con 0 sin final editor, ISBN 9976.2.01209 EXPOSICION DE MOTIVOS Ministerio de Industrias, jembre de 1914 Montevideo, 19 de Existiendo conveniencia en Hevar a término la revisién del Cédigo Rural a fin de poner someter a la Asamblea las reformas que sea necesario introducir, El Presidente de la Republica, DECRETA: Articulo 1°, Cométese al doctor Daniel Garefa Acevedo la tarea de Hevar a cabo aquella revisi6n y proyectar las, reformas que deban introducirse en el referido Cédigo Ru: ral Art. 2°, Por la Secretaria del Ministerio de Industrias se pondrén a disposicién del doctor Garefa Acevedo los antecedentes que existan de la ex Comisién Revisora del Cédigo Rural y demas que dicho sefior solicite. Art, 3°, Comuniquese. BATLLE Y ORDONEZ Justino B, Jiménez de Aréchaga En cumplimiento del decreto transcripto, la Secretaria me entregé Ios dos libros de actas de la Comision de 1898, de los que resulta que se celebraron ciento quince sesio CODIGO RURAL, Al iniciar Ia labor de reforma, me di cuenta de las grandes dificultades que tenia que vencer, y me propuse realizar to- viera la préctiea de que yo carecia y carezco atin hoy. Consecuentemente con tal propésito, pedi al Ministerio de Industrias la lista de todas las Sociedades Rurales del ina circular inviténdolas a que manifes- Jos puntos del Cédigo que requer forma y en qué sentido debia ésta orientarse; sol cooperacién de los miembros de los Congresos Rurales de 1915 y 1916, hice publico mi deseo de ofr indicaciones y isqué particularmente, la opinién de las personas més indicadas por su preparacién, para opinar sobre cada uno de los capitulos de mi trabajo, al extremo de que hoy pue- do decir, que no hay un solo eapitulo de mi proyecto, que no haya sido revisado y recibido la conformidad, de alguna persona de notoria preparacién en cada materia. Como soy un hombre de ciudad, he debido cuidarme de no merecer el reproche de que no he querido ofr a los practicos en estas materias, que segtin opinién del doctor de la legislacién, Los antecedentes principales que me han servido para realizar mi trabajo, fuera del consejo de muchas personas competentes, son: Actas de Ia Comisién de Reforma de 1898, Coleccién completa de la “Revista de la Asociacién Ru- ral del Uruguay”. Coleccién completa de los “Anales de la Divisién de Ga- naderfa y Agricultura’ Conclusiones de los Congresos Rurales reunidos en el pais desde el Congreso Ganadero-Agricola de 1895. Proyecto de Cédigo Rural para la provincia de Buenos Aires, 1910, por los doctores M.G. Sénchez Sorondo y M. A. Avellaneda, y estudios a que dio lugar. 6 EXPOSICION DE MOTIVOS Sopardndome del plan general del Cédigo, del proyecta- do por la Comisién de 1898 y de los otros Cédigos Rurales que he estudiado, he dividido mi proyecto en tres seccio- nes: en la primera, trato principalmente de la propiedad inmueble y temas que la afectan; la segunda est destina- daa la propiedad de los ganados y las negociaciones y ta- reas a que da lugar, consignando en la tercera, lo relativo a distintas materias que concurren a consagrar algunos derechos y asegurar el bienestar y el progreso de la vida en Ja campaia; todo lo cual esté desarrollado asi: SECCION I Capitulo I Deslinde II Coreos. III Animales Invasores, IV Caminos Pablicos. V___Pastoreo para el transito. VI Quemazén de campo VII Ferrocarriles entre establecimientos rura- les. VIII Arboles y Bosques, IX Caza y Pesca. X — Perros. XI Palomas, abejas y aves domésticas XII Agregados. XII Arrendamiento. SECCION II Capitulo I Mareas y sefiales, Il Transferencias de marcas y sefiales. Il Marcacién y sefialada. IV Certificados-Guias. V___ Vicios redhibitorios. copigo RURAL VI Mezela, VII Apartes. VII Esquiladores. IX Troperos, Conductores y Abastecedores. X _ Frigorificos, saladeros, fibricas de carnes, ete., ete SECCION II Capitulo T Embargo de cosechas. I Bienes inembargables. TI Abigeato. IV Guardas rurales. V_ Vagancia, juegos de azar, bebidas. VI Disposiciones varias, Creo de utilidad dar algunas indicaciones sobre cada ‘uno de los capitulos del proyecto, haciéndolo en términos muy generales, de acuerdo con lo que debe ser una expo- sicién de esta clase. SECCION I CAPITULO I. Deslinde. El Cédigo obliga al deslinde y castiga a quien no lo hace con multa a razén de dos pesos mensuales por kilémetro. Segiin mi no se ha aplicado nunca. La obligacién de deslinde, debe mantenerse y asegurarse su cumplimiento, pues hay de por medio verdadero interés puiblico. Para ello, suprimo la multa y establezeo que sin la constancia del deslinde, no se conceded permiso para cercar, ni se inscribiré en el Registro General de Ventas ninguna escritura traslativa de dominio, Son dos penas indirectas cuya eficacia es se- gura, La primera no necesita fundarse: desde que la ley obliga al deslinde nadie puede pretender que sin haber cumplido con tal requisito se pueda obtener un permiso 8 EXPOSICION DE MOTIVOS. que es la consecuencia del destinde. En cuanto a la segun- ica que ya ha sido varias veces y la acaba de reclamar en estos dias el estre Mato, ingeniero geégrafo y Jefe io Geografico Militar que conjuntamente con agrimensor don Ricardo A. Abreu han proyectado una ley del Catastro Geométrico Parcelario. La individualizacién exacta de Ia propiedad inmueble fuera de su importancia para el Estado es de una conve- niencia indiscutible para los particulares, desde que tiende a que cada uno goce tranq nuyan las contiendas judici Considero necesario facilitar los proc inde y lo he hecho, autorizando que se judicialmente, bajo la garantia de los vecinos linderos, todos conformes, y concurrencia de escribano y agrimen- sor. El Cédigo no determina claramente las penas en que incu- rre quien remueva 0 altere mojones; establezco que son las indieadas en los artfculos 392 y 393 del Cédigo Penal, y re- da, es una exigen: én de pagar costas, costes, dafios y perjuicios por par- tede los autores, cémplices y encubridores. La Comisién de 1898, mantuvo la pena de multa a que me refiero al principio, si bien reduciéndola a un peso mensual por kilémetro. CAPITULO Il. Cercos. El Cédigo tiene dos capitulos: ‘uno en que trata de los cercos de chacra, y otro, de los de estancia. Siguiendo a la Comisién de 1898, conereto la ma- teria en uno solo. ‘De nuevo me encuentro con una multa que, también se- giin mis informes, est en desuso, la del articulo 313, de seis pesos por cuadra lineal a quien cereare sin permiso. Esta multa la mantuvo la Comisién de 1898 fijando los 9 CODIGO RURAL is pesos por cada cien metros en lugar de por cuadra Tineal. Suprimo tal muita, dejando la obligacién de pedir permiso para cercar y estableciendo que las autoridades Judiciales no dardn curso a accién alguna que se inicie so- bre construccién, remocién, refaccién 0 reconstruecién de cercos 0 pago de medianeri ido permiso para cerear. Nuevamente aj berse cumplido sus preceptos. Establezco como principio gener y frentes a , siguiendo asi lo que establece Ia ley de 20 de Setiembre de 1913; pero me separo de ésta, en cuanto sefiala el plazo de diez afios iedades rurales estén con tal cereo, de cercar con siete hilos, puede ser muy pesada tratandose de propiedades de poco valor, atin legando igualmente a las propiedades vali Creo proceder con mas equi toriedad del alambrado que 8, y con las condiciones que indico en el ai determinada por las Juntas B. Administrativas de cada Departamento, y con sefialamiento de zona; es decir, que las Juntas E, Administrativas respectivas por medio de orde- nanzas sucesivas, vayan fijando las zonas dentro de las cuales se haga efectiva la obligacién de poner alambrado de “tipo legal’, seiialando al efecto plazos precisos y las penali- dades que indico en el articulo 11 La primera determinacién de zonas la hardin las men- cionadas corporaciones, a los dos afios de entrado en vi- gencia el proyecto. De este modo contemplo también la actual situacién, en que el material para alambrar esta a precios tal vez cinco 0 seis veces més elevados que en épo- cas anteriores. 10 EXPOSICION DE MoTIVoS Sustituyo la obligacién de cercar con siete hilos dentro del plazo de los diez. afios ~de los que van corridos cuatro~ y las multas correspondientes, por, estimulos indirectos de todo alam- les; que nadie podré cobrar medianeria, do de tipo leg: 4 no tiene su propiedad protegi- da por tal alambrado; que tampoco podra castrar al repro- ductor inferior que entre a sus potreros de hembras finas, ete. La ley citada de 1913, hace obligatorio el uso de alam- bre de hierro gaivanizado; esta disposicién, ha levantado criticas y protestas. Considerdndolas razonables, establez- co en el articulo 15 que el alambre debe ser de buena c: dad, sea de hierro, acero u otro material bueno que Ia in- dustria prepare. ‘También ha merecido criticas la ley de 1913 en cuanto determina obligatoriamente la distancia del suelo al pri- mer hilo y sucesivamente la de uno a otro, hasta el sépti- mo, Creo que la disposicién citada -y asf lo establezco— en cuanto a las propiedades con fr , y que los linderos pueden ponerse la distancia del suelo al primer hilo y la pre que el séptimo quede a 1 m. 35 del suelo; pero cuando este acuerdo no se obtenga, las dis- tancias seialadas, serén obligatorias. Como término me- dio, se consideran muy razonables las distancias de la ley de 1913, pero suele suceder que vecinos linderos tengan en 10s solo lanares 0 solo vacunos, y en estos casos les conviene juntar los primeros hilos o los ti sogiin se trate de tina u otra clase de ganados. Con Ia mo- Gificacién que proyecto, se contempla la observacién refe- rida. La demora en despachar los permisos para alambrar, ha dado lugar a quejas contra las autoridades municipa- tes a caminos publ de acuerdo sobr uw CODIGO RURAL. les, siendo dicha demora una de las causas que explica el que en ciertos lugares estén en desuso las disposiciones . Establezco hasta el dere- permiso cuando éste se haya pedido y no despachado en los términos que senalo, cargando sobre la oficina omisa los gastos que pudieran originarse si des- pués de estudiada la solicitud de permiso tuviese que alte- rarse el cerco. Siguiendo una disposicién proyectada por la Comisién espe- cial que estudis el proyecto Sanchez Sorondo-Avellaneda en la (Cémara de Diputados de Buenos Aires, establezco que al solici- tarse permiso para cerear se acompaite plano acotado en duplicado, y se den otros datos, con el objeto de ir forman- do el archivo grafico de la propiedad en las respectivas oficinas municipales, as{ como para poder saber si corres- ponde o no acordar el permiso. Someto a la decisién de Arbitros todas las cuestiones que se presenten sobre construccién, reforma de alambra- dos, materiales que corresponda y su pago. El trémite sera breve; el actor deducird su demanda ante Juez de Paz; éste dispondré que las partes concurran a su presencia, y si no Tlegasen a un acuerdo, les intimaré en el acto que por cada parte, cometiendo a los nom- brados la designacién de tercero, solo para caso de discor- dia, en la primera audiencia a que concurran los Arbitros, si éstos no se ponen de acuerdo en esa primera audiencia sobre la designacién del tercero, la hard el Juez. La servidumbre de paso para uso de las empresas de telégrafos y para fines aduaneros, esta establecida en el ; Ia extiendo a favor de la conservacién de las telefonicas de uso oficial, y siguiendo un proyecto de don Luis Lerena Lenguas, aprobado por la Comisién de 1898, establezco las condiciones de ejercicio de tal servidumbre. Otra servidumbre anéloga y de grande importancia, para la asistencia de nifios a las escuelas puiblicas. Aunque 12 EXPOSICION DE MOTIVOS seré algo incémoda para los propietarios, en cambio bene- ficiara al pais, pues facilitaré la concurrencia a aquéllas, repercutiendo también en beneficio de los propietarios perjudicados, porg idea fue establecen la servidumbre solo para nifios a pie, a fin hacerla menos gravosa y de tender al desmonte del nifio, pero la consulta con el sefior Inspector Técnico de Instruceién primaria, sefior don Emilio Fournier y la opi- nién de varios hacendados, me decidi abandonar i mera idea, pues, se me expuso que seria més til el caballo, que facilitaria la cn los siguientes, en que el suelo est mojado y hace d el trénsito a Las disposiciones del Cédigo relativas a plantaciones préximas a los cercos medianeros, han dado lugar a mu- chas cuestiones entre veeinos. Considero que la regla que debe establecerse es la de que ni las raices ni las ramas deben invadir terreno ajeno; de esta manera se eliminan las cuestiones de si la sombra de los Arboles dafian o no terrenos de otro duefio que el de los drboles. Si un propietario puede levantar en el limite dad una pared que proyecte sombra sobre el terreno vecino, no se le puede privar de que proyecte som- bra con sus drboles. Ademés, hay interés nacional en no dificultar las plantaciones arbéreas. La “Liga del ‘Trabajo del Carmen” me hizo presente el inconveniente que suele resultar del hecho de que un pro- pietario se mantenga en su propiedad con las porteras cerradas con Tlave y haga imposible Ia entrada de la Po Sanitaria de los Animales, la a y las personas que tienen derecho a pe- dir rodeo, aparte o pastoreo. He tratado de subsanar la dificultad estableciendo que los establecimientos rurales pueden tener cerradas con Maye sus porteras, pero con la obligacién durante el dia, de 13 contco RURAL depositar la lave a distancia determinada, a fin de que los que tienen derecho a entrar, lo hagan a pie para solicitar- las, debiendo haber en la portera elegida un letrero que indique el sitio en que esta la lave. El cumplimiento de la obligacién queda confiado a la autoridad municipal que corresponda, que puede aplicar multas de cuatro pesos por cada infraceién, Establezco, ademas, que el que dafare cercos queda sujeto a las penas que establece el Cédigo Penal si procede con dolo, y que si no existe este elemento, solo dard lugar al hecho a la indemnizacién del dai. CAPITULO IIL, Animales invasores. Esta materia esté diseminada en el Codigo en articulos que pertenecen a capitulos distintos, lo que produce una gran confusién ‘Ademds no estén previstos muchos de los casos que fre- ‘cuentemente ocurren. Et capitulo proyectado distingue el caso de animal inva- sor de duefio lindero, de duefio conocido, aunque no sea lindero, y de dueiio desconocido, e indica los procedimien- tos en cada caso. Prevé ademés varios casos, entre ellos la invasion de reproductor en potrero de alambrado de tipo legal en que se crie ganado de pedigree; producido el hecho, el propi tario del potrero deberé hacer constar por acta la invasién y el ntimero e individualizacién de las hembras que el re- productor haya cubierto; si las hembras cubiertas dieren ceria, el duefio del reproductor seré duefo de ellas y por cada una pagaré al del pastoreo el valor de una erfa fina del sexo de las que nacieren. Si la invasién a potrero con alambrado de tipo legal donde se eria ganado de raza especial, fuese de hembras de la misma especie, establezco que no podrdn las hem- bras ser retiradas por sus duefios hasta después del tiem- po normal de la paricién a contar desde Ia invasién, siendo las erias del duefio del ganado de crfa de raza especial. 4 EXPOSICION DE MOTIVOS ‘También consagro, a favor de un propietario que tenga en potrero con alambrado de tipo legal ganado de eria de raza especial, el derecho de castrar los reproductores inva- sores, cuando se trata de la segunda invasién del mismo duefio. Consigno Ja fijacién de los perjuicios que causen los animales invasores, por medio de peritaje. En cuanto al pago de pastoreo en los casos de este capitulo, establezco ‘que se abonara segtin lo disponga la tarifa a que se refiere el articulo 91. ‘También en este capitulo establezco la sancién del C6- digo Penal para el caso de propietario que se apodere de animal ajeno, para usar de él, para cobrar pastorco o da- fos, CAPITULO IV. Caminos Piblicos. “Son caminos nacio- nales", dice el articulo 684 del Cédigo, “Ios que partiendo de la capital de la Republica cruzan el todo 0 una parte de la campafa”, etc, Considera que es algo completamente secundario, al efecto de la clasificacién de caminos, el he- cho de que salgan o no de la capital de la Reptiblica; la importaneia de un camino depende de su mayor 0 menor trdnsito y del rol que se lo sefiale en el tan esperado tra- zado general de caminos. Consecuente con esto, he esta~ blecido que son caminos nacionales, los que por ley se de- dlaran tales, cometiendo a las respectivas autoridades de- partamentales Ia declaracién de los caminos departamen- tales. La Comisién de 1898 consideré que debia incorporar a su trabajo la ley de 4 de diciembre de 1889, sobre servi- dumbres para la construccién de caminos, resolucién que ‘me parece fue muy acertada. Proponiéndome seguirla to- 1mé los informes necesarios y recibf Ja impresién de que debia sufrir algunas modificaciones. Las que introduje me fueron sugeridas en una reunién que tuve en la Direceién General de Vialidad con los sefiores ingenieros F.E. Capu- 35 CODIGO RURAL, rro, Justo Rodriguez y Gardone, siendo dos las principales la. en lugar de establecer que en caso de extraccién de materiales en la propiedad particular deba dejarse el te- rreno en las mismas condiciones en que estaba antes de la extraccién, lo que era imposible, por ejemplo, en caso de abrirse una cantera, establezco que debe tratarse de per- judicar lo menos posible al propietario, y en cuanto sea racionalmente factible dejando el terreno en condiciones semejantes a aquellas en que se hallaban antes de la ex- traccién; y 2" imponer también como servidumbre, la de pastoreo para los animales utilizados en los vehiculos 0 maquinaria necesarios para los trabajos agregando que esta servidumbre puede sélo establecerse en campos 0 pas- toreos de pasturas naturales y no en los cultivados y de- biendo estar sujeta al pago del servicio de acuerdo con la tarifa a que se refiere el articulo 91 Sucede en la préctica que euando la Direccién General de Vialidad necesita establecer depésitos de materiales y herramientas, talleres o casillas para alojamiento de los peones camineros, halla grandes dificultades para obtener en venta, de los particulares, las parcelas necesarias, por cuya razén, tales construcciones han dehido hacerse con cardcter provisorio en los mismos caminos y asimismo, los propietarios entre cuyo frente y la parte utilizada del ca- mino se han levantado tales construcciones provisorias, han intimado a la Direccién de Vialidad el levantamiento de ellas, alegando entre otras cosas que en esos sitios pre- cisamente, se proponian abrir porteras, lo que obligaba al cambio frecuente de las instalaciones con las molestias y gastos consiguientes. Dada la necesidad que tiene el pais de mejorar la vialidad, considero que no ha de creerse que sea un gravamen para los propietarios, establecer, como lo hago, que hay causa de utilidad publica en el easo de que la Direecién General de Vialidad necesite pequefias parce- las para destinarlas a los fines indicados. En mayo 24 del corriente aiio, el Poder Ejecutivo dirigié al Cuerpo Legis- 16 EXPOSICION DE MOTIVOS lativo un mensaje solicitando tal declaraci6n de utilidad plbliea para proceder a las expropiaciones necesatias, Son tan grandes los beneficios que reporta una carrete- raa la propiedad, que se justifica perfectamente el concur: 30 de los particulares -ademds de la forma en que ya lo hacen- para el embellecimiento de esas vias de comunica- cién y para evitar los inconvenientes que los malos alam- brados producen al tréfico; en consecuencia, he establecido la obligacién de arbolar los frentes a carreteras y conser- var el arbolado, haciendo las necesarias excepciones en los casos en que, por medio de informe suscrito por ingeniero agrénomo, se justifique que la plantacién es imposible 0 muy gravosa en razén a Ia explotacién a que se dedique el predio afectado. La obligacién de arbolar se hard efectiva a los cuatro aiios de sancionado este proyecto o cuatro afios después de entregada al uso piiblico una extensi6n de carretera, de manera que los propietarios tienen tiempo suficiente para prepararse a fin de cumplir la obligacién indicada. Tengo la esperanza de que cuando los propietarios ha- gan sus viveros para arbolar sus frentes, han de sobrarles ejemplares y hardn més plantaciones que la hilera exigi- da, Asi, al mismo tiempo que embellecerdn sus propieda- des, las protegerdn de los vientos y obtendrén buena can- tidad de madera, todo lo cual se estimula en el ultimo inci- s0 del articulo 70 y sera un servicio que presten al pais contribuyendo a la difusién del arbolado. Siendo Ia alteracién de los caminos piiblicos, su desvia- cién o cerramiento, asunto de caracter nacional y no mu- nicipal, es necesario que toda modificacién al respecto, obedezea, no a los intereses municipales, sino a un plan general, pues las modificaciones que emanen de las auto- ridades municipales, aunque beneficien a una zona de- terminada, pueden perjudicar los intereses de la vialidad general, que debe ser atendida por una tinica autoridad de cardcter téenico. Consecuente con esta creencia, he esta- wv CODIGO RURAL, blecido que todos los asuntos de esta indole sean resueltos por el Poder Ejecutivo, previo informe de las oficinas téc- nicas de su inmediata dependencia Esta solucién, que creo es una aspiracién nacional, no im- porta desconocer la utilidad del asesoramiento de las auto- ridades técnicas y municipales respectivas, ni el valor de las informaciones que puedan suministrar los particulares, inte- resados 0 no en cualquier cuestién que se suscite; al contra- rio, establezco como necesarias para la resolucién de toda cuestién sobre caminos, una gran publicidad, una inspecci ocular presidida por autoridad municipal y con la concurren- cia del Juez de Paz 0 Teniente Alcalde y vecinos e informes de la oficina técnica departamental y de la autoridad municipal. También se facilitan los medios de que los particulares en ‘cada caso expongan sus opiniones o sus derechos y los hagan valer, para lo cual todo vecino, por escrito en papel simple 0 verbalmente, por acta ante el Secretario de la Junta Econé- mico-Administrativa, puede hacer las argumentaciones que crea justas, ‘Todos estos elementos de juicio, asi como lo que respec- to a cada caso haya expresado la prensa de la localidad, tendrén que ser elevados al Poder Ejecutivo para la més justa solucién de la contionda que se haya originado. El Cédigo, en su artfculo 290, establece la servidumbre de paso en caso de que un camino piiblico se ponga acci- dentalmente intransitable, y por el tiempo indispensable la compostura, salvo el derecho de ser indemnizados, etc. Ahora bien, la obligacién de indemnizar siendo perfec- tamente justa, no debe llevarse a sus extremos y considero que se llega a ello, si se acuerda indemnizacién por el me- ro hecho de usar de una faja de terreno no cultivado, por ‘iempo breve y para efectuar una mejora que en primer término beneficiard al duefio del inmueble a cuyo frente se encuentra el paso intransitable. Consecuentemente con esta opinién, he establecido que Ja indemnizacién procede, sélo en caso de usarse terreno 18 EXPOSICION DE MOT! cultivado. Al mismo tiempo, y como compensacién estatu- yo que la autoridad municipal organizaré el transito sin gasto alguno para el propietario y le indemnizard de cual- quier perjuicio que sufra por haber puesto la propiedad en. condiciones de seguridad inferiores a las que tenia antes del uso de la servidumbre. Esta medida facilitaré mucho la compostura de malos pasos y més Io hard la facultad que establezco a favor de cualquier vecino, para denunciar el estado intransitable de un camino, haciendo uso de papel simple, y la obligacién por parte de la autoridad municipal, de resolver Ia denun- cia dentro de diez dias como maximum, Inspiradas en el mismo espiritu que la disposicién que antecede, he instituido dos més, La primera autoriza a las autoridades munieipales para imponer a los vecinos pro- pietarios, la obligacién de cooperar a la conservacién y mejora de caminos, trabajando personalmente hasta du- ante tres dias al ano o prestando un servicio equivalente en forma de envio de un pen, préstamo de carros, anima- Jes de trabajo, herramientas, alimentos, ete. Esta colabo- racién no podra ser obligatoria sino para los vecinos pro- pietarios, cuando las obras a realizarse no disten mas de tres kil6metros de sus propiedades. La segunda disposicién indicada, consagra la facultad de las sociedades rurales o simples agrupaciones acciden- tales de vecinos, para practicar obras de conservacién y mejora de caminos, previa noticia a las autoridades muni- cipales, a fin de que den las instruceiones para Ilevarlas a efecto, es decir que indiquen las condiciones técnicas que fuesen indispensables para que la obra sea titil. El trabajo de los propietarios vecinos durante tres dias al aio podré prolongarse algo més si las autoridades mu- nicipales proceden con tino y se ganan la buena voluntad de los vecinos, pero de cusiquier manera es un factor de trabajo, que, bien dirigido, puede prestar grandes servicios ala vialidad 19 CODIGO RURAL. En algunas partes del pafs, las sociedades rurales, ya intervienen en arreglos de caminos, y esa préctica convie- ne que se generalice, lo que ha de suceder cuando una ley les sefiale directamente ~como en el articulo referido- esa tarea tan ventajosa, Pécilmente se podr provocar on el pais un movimiento de estimulo a las sociedades rurales para que se dediquen a usar de la facultad apuntada, También recuerdo en este capitulo las penas aplicables a los que destruyeren o de cualquier manera, deterioraren dolosamente los caminos piiblicos, estableciendo que si no hay dolo, sélo procede la reparacién civil del daiio. CAPITULO V. Pastoreos para el trénsito. La interpre- tacién de las disposiciones de los articulos 82 y 703 del Cédigo, desde los primeros tiempos de su sancidn, ha dado lugar a los mas grandes inconvenientes. La determinacién de las portadas para pastoreo cada cinco kilémetros ha sido una causa continua de cuestiones en todos lados, has- ta el punto que ereo que en ningiin departamento ha lle- gado a hacerse tal determinacién; y la tarifa uniforme pa- rra todos los campos del pais -fuera de Canelones y Mon- tevideo- y que permanece invariable a través de mas de cuarenta afios, también ha levantado protestas repetidas. La elevacién reciente de las tarifas del Ferrocarril Cen- tral, ha dado a este tema la més grande actualidad. El modo como tiendo a resolver las dificultades que en- cuentra el trénsito, con los intereses y derechos de los propietarios, fue expuesto en parte por el doctor don Adel. fo Artagaveytia en la Comisién de Reformas de 1898 y re- cibi6 aprobacién. El doctor Artagaveytia aconsejé el establecimiento de Ia servidumbre de pastoreo para todo establecimiento gana- dero mayor de mil hectéreas y proyecté una tarifa nueva, Desde 1900 en que el doctor Artagaveytia formulé su pro- yeeto, hasta el presente, la propiedad se ha subdividido mucho y Ja influencia de tal subdivisién ha sido tal, que el 20 EXPOSICION DE MOTIVOS seiior don Justo Aramendia hace pocos meses, al proyectar la reforma relativa a esta misma materia, considers que la servidumbre debia pesar hasta para Jos establecimientos, ganaderos mayores de cien hectdreas, Después de una prudente consulta, he seftalado el limite minimo de cua- trocientas hectéreas, estableciendo que el Area en que se dé el pastoreo, no podra ser menor del cinco por ciento de la superficie del establecimiento, salvo cuando éste fuese mayor de dos mil hectareas, en cnyo caso la zona de pasto: reo podré limitarse a cien. Las zonas referidas, pues, tendré un minimum obliga- torio de veinte hectareas y un maximum de cien, En cuanto a la determinacién de los sitios en que se esta- can los pastoreos, dentro de cada establecimiento, he creido deber confiar en el espiritu de rectitud y generosidad de mis paisanos y en la propaganda de las sociedades rura- les, tendiente a que cada hacendado se esfuerce en dar bue- nos pastoreos y haga de ello cuestidn de amor propio, como Jo hacian sus padres en punto a hospitalidad hasta el grado de llamar vivamente la atencién de los extranjeros y obli- garlos a su gratitud tantas veces proclamada Esta contemplado el caso de que exista una demasiado larga sin pastoreo; se obliga a sefalar la porte- ra de entrada y mantenerla libre de pantanos que dificul- ten su uso; se reconoce facultad de negar pastoreo a ani- males con garrapata o enfermedades infecto-contagiosas; se establece que para entrar 0 salir de pastoreo durante la noche, se requiere permiso, ete. istancia El otro punto importante de este capitulo es el relative a la tarifa de pastoreo, Hasta ahora, la solucién se habia buscado estudiando los diversos rubros para una buena tarifa, pero considero que esa no debe ser materia de ley, ni tener cardcter permanente, ni tampoco debe ser uni- forme en el pais, Consecuente con ello, establezco que la tarifa debe ser formulada en y para cada Departamento, y cada cuatro afios, ai COpIGO RURAL, ——________copisonuran ‘Tengo mucha confianza en la eficacia de las tarifas que salgan de las Comisiones referidas, y es mi creencia que sefialo a estas Comisiones una fumcién muy importante, hasta el punto de que creo que el éxito de la organizacién que proyecto, depende del tino con que se formulen las tarifas. ‘onsidero que en las Comisiones debe predominar la ién de que las tarifas tienen que ser remuneradoras y estimuladoras a la vez; remuneradoras para que el hacen- dado tonga interés en tener su pastoreo bien empastado y prefiera tener su ganado en otro lado y estimuladoras en el sentido de que deben fijarse precios altos para pastoreo con aguada, y precios bajos cuando son pastoreos secos, con el objeto de que a los hacendados les convenga tener aguadas y se las proporeionen. Fuera del servicio para este capitulo, las tarifas referi- das deben sefialar precios para todas las veces que on el proyecto se establece la obligacién de pagar pastoreo por cualquier causa, de manera que en caso de apartes, mez- clas, ganados, rebafios, animales sueltos en los campos y otros en los que haya que pagar pastoreo, no se promue- van cuestiones sobre la apreciacién que corresponda, sino que se vaya directamente a la tarifa a que se refiere ol articulo 91. En Ia formacién de estas tarifas tendriin una influencia importante las sociedades rurales, las que espero han de hacer propaganda entre sus asociados a fin de que sean lo més completas posibles. Es natural que al hacerse las primeras tarifas se pre- sentardn algunas dificultades précticas, pero ellas podran subsanarse si las sociedades rurales se dedicason a su es- tudio no bien este proyecto quede convertido en ley, e hi- ciesen las recomendaciones necesarias a las Comisiones mencionadas en el articulo 91 Me es especialmente agradable confiar a los particula- res la tarea tan importante de la preparacién de las tari- 22 EXPOSICION DE MOTIVOS fas, porque ello daré lugar a la formacién de mayor niime- ro de elementos en campaiia, que se acostumbren a ocu- parse de asuntos de interés general, preparandolos para la CAPITULO VI. Quemazones de campos. CAPITULO VIL. Ferrocarriles entre establecimientos ru- rales. En estos dos capitulos, no hay mot tancia, ficaciones de impor- CAPITULO VIII. Arboles y bosques. En el articulo pri- mero de este capitulo, se da base al Poder Bjecutivo para que reglamente, previo asesoramiento técnico, la conservacién, fomento y explotacién de los montes del Estado y de las Mu- nicipalidades y en el 108, se complementa esa facultad ha- indola llegar hasta establecer las limitaciones, basadas en interés piblico, que deben imponerse a la explotacién de los montes naturales de propiedad particular. Otros articulos del capitulo estan destinados a premiar con liberacién de pago de contribucién inmobiliaria por diez 0 veinte afios, a las zonas ocupadas por plantaciones de Arboles en las condiciones que se determinan, El arbo- lado de los frentes a carreteras se tendré en cuenta a los efectos de estos premios, asi como esta contemplado el caso en que sea cl arrendatario el que haya hecho tales mejoras, otorgdndole mayor premi Sucede con alguna frecuencia que se hacen arrenda- contrato escrito, o haciéndolo no se ajuste sino el precio, lo que da lugar a que al dejar el arrendatario el bien inmueble que ha tenido por largo tiempo, se ve obli- gado a dejar también a beneficio del propietario sin com- pensacién alguna, plantaciones de arboles hechas con pro- pésito de dar reparo al ganado, proteccién contra los vien- 23 COIGO RURAL ——____covconvens tos 0 provisién de madera o lefia, Para evitar esta situa- cién injusta, establezco que el propictario esta obligado a pagar el valor de las plantaciones segiin tasacién, siempre que ella no pase del 20% de la renta fijada para el tiltimo En los ultimos articulos del Cédigo hay algunas dispo- siciones destinadas a estimular a las autoridades munici pales a que fomenten la plantacién de arboles disponiendo elestablecimiento de viveros de arboles forestales, A pesar de que el Vivero Nacional ha tratado de que se cumpla esa disposicién ofreciendo dar en su establecimien. to de Toledo la instruecién practica necesaria y gratuita a los Capataces que les envien las Intendencias a la vez que semillas, no puede decir que haya conseguido completa mente su objeto. La indicacién queda en el proyecto, insinuando la con- veniencia de emplear en la formacién de viveros departa. mentales la buena voluntad de los vecinos més progresis- tas, Concluye el capitulo con las penas que establece el C6- digo Penal contra los que daiien érboles de propiedad Piiblica y extendiendo esa pena al dafio a los arboles de propiedad particular. CAPITULO IX. Caza y pesca. Establezco los principios generales sobre la materia, dejando al Poder Ejecutivo la facultad de decretar las condiciones en que se permita ca- zar, otorgar permisos, etc., decretar la prohibicién de la caza de algunos animales cuando el interés de su conser- vacién lo demande, establecer cuales son los animales da Ainos cuya caza es permitida en todo tiempo, y cudles los que pueden ser objeto de caza, indicar las aves itiles a la agricultura euya caza se prohibe en todo tiempo, ete., ete. 1 perfodo de caza, salvo las excepeiones contenidas en el proyecto, se sefiala desde el 1°. de marzo hasta el 1°. de setiembre. Durante la veda, se prohibe la venta y circula. cin de caza viva 0 muerta, asi como su exportacién. Las 24 EXPOSICION DE MoTIVOS ‘empresas de transportes no podran durante la veda con- ducir animales vivos 0 muertos cuya caza est prohibida, y los establecimientos que tengan cémaras frigorificas no podrén recibir tales animales durante la veda, todo bajo pena de multa. Se deja al Poder Ejecutivo la reglamentacién de la pes- ca dentro de ciertas lineas generales, Concluye el capitulo con las penalidades aplicables a los, que invadan terreno ajeno para cazar. No quiero pasar delante sin recordar un valioso trabajo sobre proteccién a las aves, publicado en la “Revista de la Asociacién Rural” (octubre de 1913) por el malogrado ingeniero agrénomo don Juan A. Alvarez Vignoli, ni las importantes contribu- ciones al estudio del mismo tema del ingeniero agrénomo don Teodoro Alvarez, padre del primeramente citado. CAPITULO X. Perros. Se establece el derecho de matar en camino piblico al perro de presa 0 guardién que ataque un viajero, asi como el derecho de un propietario de ma- tar los perros ajenos que encuentre en su establecimiento sin seguir a sus dueios Estas dos disposiciones y principalmente la segunda, han sido muy solicitadas por los hacendados. Don Alejandro B. Larriera pinta con vivos colores la manera emo trabaja un perro amaestrado para robar ovejas y transmite la impresién de que esta perfectamente justificado el derecho de matar a tal huésped. CAPITULO XI. Palomas, abgjas y aves domésticas. No ofrece modificaciones de importancia CAPITULO XII. Agregados. No hay disposicién legal alguna que disponga expresamente sobre desalojo de agre- sgados, y algo al respecto ha sido muchas veces pedido por los hacendados. Determino el procedimiento a seguirse, seftalando como plazo para el desalojo, el de treinta dias. 25 CODIGO RURAL CAPITULO XIII. Arrendamiento. Bstablezco que el propietario que ha dado en arrendamiento un campo para servir como establecimiento ganadero, est obligado 2 do- tarlo de las instalaciones necesarias para bafio de ganado mayor y menor, si el area arrendada fuese mayor de ocho- cientas hectareas, y para bafo sdlo de ganado menor, si contase de cuatrocientas a ochocientas hectareas. Esta disposicién ha de facilitar Ia instalacién de baiia- deros, que cada vez se presenta como mas indispensable en atencién al valor que van tomando los gana- dos y la importancia que la ganaderia adquiere dia a dia. ‘También considero que el arrendador debe contribuir a Ia mejora de la vivienda rural, que es asunto en que esta interesado el porvenir de nuestro pueblo. No es posible obligar al arrendatario a construir alojamientos que rei- nan algunas condiciones higiénicas, porque la mayor parte de las veces no tiene con qué hacerlo, y atin teniendo seré injusto obfigatorio a ello, pues que al finalizar el contrato sufriria siempre perjuicio, fuera de que no daria a las construcciones cardcter estable. Para el cumplimiento estrieto de las obligaciones de cons- truir bafiaderos y habitaciones, se seftala indirectamente el plazo de dos afios a contar desde la sancién del proyecto, pues se establece que después de los dos aos no se inscribird en el Registro de Locaciones ningiin contrato de arrendamiento ‘que no se ajuste a las disposiciones mencionadas. Ademés, establezco otra disposicién para estimular a Jos arrendatarios en ciertos casos a hacer construcciones, garantizéndoles que los arrendadores les pagardn al fin del contrato el valor de los materiales empleados dentro de SECCION IL La preocupacién dominante al preparar esta seceién, ha sido garantir la propiedad semoviente. 26 EXPOSICION DE MOTIVOS CAPITULO L. Marcas y seftales. En general se aceptan las disposiciones relativas de la ley de 16 de diciembre de 1912 que signified un verdadero adelanto en la materia, Se dice expresamente que los justificativos de la propie- dad, salvo prueba en contrario, son: boleto oficial de marca o sefial, la parte denominada “certificado-guia para el comprador”, de los certificados-guias de que se hablaré més adelante, y el certificado de inscripcién en los re tros genealdgicos que concuerde con los signos que tenga animal. EI proyecto supone que su vigencia es posterior a la eleccién por el Poder Ejecutivo del sistema oficial de sefia- les, por lo que establece que no podré haber en todo el te- sritorio nacional dos marcas ni dos sefales iguales. La Unica reforma importante de este capitulo esté en los articulos 150, 152 y 157, que dicen lo siguiente: “Artfculo 150. El ganado menor se sefialard en la oreja, grabéndose, ademas, la marca del propietario por medio del tatuaje, en la cara interna del muslo”, “Articulo 152, En las orejas del ganado menor, no se pondra mas que Ia sefial, salvo lo dispuesto en el articulo anterior” (se refiere a los signos individuales de los animales inscriptos en los registros geneal6gicos). Todo propietario que traspase sus derechos de propiedad sobre ganado menor, Io contra- marcaré marcéndolo con tatuaje en la parte lateral exter- na del pecho”, y “Articulo 157. Es prohibido sacar cueros de ganado menor sin la cabeza las dos orejas y las partes del euero en que debe hacerse el tatuaje segiin los articu- Jos 150 y 152.” Los articulos transcriptos tienen la grande importancia de desterrar la contrasefialada, que es uno de los medios mas a mano para facilitar el abigeato, de dejar las orejas sélo para Ia sefial, y de ofrecer, ademéds de la sefial facil- mente visible, otro medio més para justificar la propiedad en caso de dudas. 27 cop 0 RURAL La adopcién de Ja marca por tatuaje conjuntamente con la sehal, fue proclamada por el XIII Congreso Anual, en los si guientes términos: “E] Congreso considera que es de toda conveniencia que se establezca que la propiedad del ganado menor, sea determinada simultdneamente por la seftal en la oreja y el tatuaje practicado segtin el procedimiento ideado por el doctor Florencio Martinez Rodriguez”. Este valioso antecedente, esta robustecido por un lumi- noso informe presentado al Ministerio de Industrias por el sefior Hugo A, Surraco Cantera, en el que llega a las si- guientes conclusiones: 1°. Es posible el empleo del tatuaje para imprimir mar- cas de propiedad, précticamente indelebles e inalterables, para el ganado menor, siempre que para su impresién, se usen aparatos que aseguren la penetracién de las sustan. cias colorantes en el interior del dermis, y sean estas sus- tancias colorantes de la clase de las reconocidas como mu persistentes, y especialmente la denominada “tinta china’ 2°, La impresién de las marcas por tatuaje en la faz in- terna de los muslos, no presenta inconvenientes opuesto a Ja explotacién extensiva de la ganaderia ovina, para la revisién de las majadas, etc. 8°. El procedimiento de tatuaje inventado por el doctor Martinez Rodriguez, debe reconocerse como el mas per- feccionado y eficaz para imprimir marcas de propiedad en ovinos’ EI tatuaje ofrece facilidad en Su aplicacin, el sefior Su- rraco Cantera que hizo ensayos précticos, establece que se puede Hegar a marcar con personal reducido, hasta 700 0 1000 ovinos por dfa, resultado a que seguin se me informa- ra se ha legado en una estancia del doctor Alejandro Ga- Hlinal, donde se Negaron a marcar hasta 80 animales por hora, y en varias estancias de la Provincia de Buenos Ai- 28 EXPOSICION DE MOTIVOS res, y produce una marca indeleble, segtin lo establecen los téenicos, y ademés facilmente visible, como he podido comprobarlo viendo animales y cueros tatuados, por lo que considero que el procedimiento de tatuaje que ofrece tales ventajas, es un factor de gran valor para hacer posible que Ja oreja del ganado menor quede libre para la sefal, evi- tando las alteraciones de la contrasefialada, y ofteciendo una garantia més, y eficaz, para la seguridad de la propie- dad. Podré esta reforma levantar algunas resistencias, pero es razonable exigir ciertas molestias a los hacendados que tanto claman porque se les aseguren sus rebafios contra las mermas del abigeato; es necesario que ellos concurran también a facilitar la extirpacién de ese cancer de la cam- pafia, CAPITULO Il, Transferencia de marcas y sefiales. Se establece que debe ser autorizada por escribano puiblico directamente, o justificada por certificado notarial. CAPITULO MI. Mareacién y seRalada. Se retine en un solo capitulo la mareacién y la senalada. El Cédigo dispone en su articulo 92 que todo hacendado tiene el deber de avisar al Teniente Alcalde y a sus linde- ros, con seis dias de anticipacién, que va a dar principio a Ia marcacién general, para que concurran durante ese pla- zo a sacar los animales que les pertenezcan. Esta disposicién est en desuso, a pesar de que su falta de cumplimiento se pena con multa de cincuenta pesos Es, ademés, ineficaz, pues cuando hay intencién de mar- car, 0 se ha mareado ganado ajeno, no va a ser el mismo autor del fraude quien lo ponga de manifiesto. Era conveniente cuando los campos estaban abiertos, pero hoy, con la generalizacién de los alambrados, no tiene objeto, Ademds, el hacendado debe saber cuando le falta ganado, y cuando note la falta, que se preocupe de buscar- 29 CODIGO RURAL oy no espere a que sus vecinos lo inviten para que vea si alguno de sus animales estd en peligro de caer bajo el hie- ro ajeno. En lugar de esta disposicién, establezco que antes de procederse a la marcacién o sefialada general, debe proce- der el hacendado a revisar su ganado a fin de cerciorarse de que no hay en él cabezas ajenas, y en caso de hallarlas esta obligado a separarlas y avisar a sus duefios. No se castiga directamente la omisién, pero se establece que ella importa presuncién de fraude, CAPITULO IV. Certificados-Guias, En este capitulo se encuentra una organizacién que considero de grandes resul- tados, Bs la relativa al sistema de cortificados-guias de que, por primera vez ~segtin mis informes~ hablé en el pais don Carlos A. Arocena en el seno de la Comisién de 1898, presen- tando luego su organizacién, que fue aprobada, El mecanismo tal como lo consigno en el proyecto, no difiere en Io fundamental del ideado por el sefior Arocena, El vendedor de ganados 0 frutos es quién expide Ia docu- mentacién de la venta que hace, lo que realiza por medio de un certificado-gufa que prueba la propiedad y sirve pa- ra el trénsito del ganado y los frutos hasta su destino. El tal certificado-guia consta de tres partes jguales, una Ila- mada “talén", que debe conservar el vendedor, otra deno- fa”, que el vendedor de su seccién para que sepa Ia extraccién que se hace y se haga la vigilancia del caso, cuya parte del documento viene a archivarse a la Oficina de Mareas y Seftales de Montevideo, y la tereera, “Certificado-gufa para el comprador”, que sirve de guia y es a la vez el verdadero certificado de propiedad que queda en poder del comprador después de presentarse para su visacién a la Comision de Policia del lugar del destino. dole de este premio, no permite desarrollar més teresante t6pico, destinado a hacer desaparecer EXPOSICION DE MOTIVOS la intervencién, notoriamente ineficaz, que actualmente tienen los Tenientes Alealdes, y haciendo recaer sobre el todas las responsabilidades irma- Esta organizacién ha sido prestigiada, en general, por In Asociacién Agropecuaria e Hipica del Salto, en 1903, por Ja Asociacién de Ganaderos en 1905 y tiltimamente pugn6 porque se incorporase a la legislacidn, el sefor don Ber- nardo Gémez, Jefe Politico del todo lo que me hace esperar que serd bien recibida por el pafs. CAPITULO V. Vicios redhibitorios. Se incorporan los los necesarios del Cédigo Civil; se hace expresa de- claracién de cudles son los vicios redhibitorios; se autoriza al Poder Ejecutivo para que, previo asesoramiento técnico, modifique la enumeracién de tales vicios de acuerdo con nuevas enfermedades que Heguen a estudiarse o aparecer 0 de acuerdo con los progresos que la medicina veterinaria realizare respecto a los vieios enumerados; se fija un p: cedimiento para hacer efectiva la rescisién de la venta o la rebaja del precio; se limita a las ventas por precio mayor de veinte pesos el ejercicio de las acciones de rescisién y rebaja y, finalmente se declara nula la venta o permuta de animales atacados de tuberculosis o alguna de las enfer- medades contagiosas que dan lugar a la aplicacién de me- didas sanitarias, estableciéndose que la certificacién de la enfermedad expedida por la Policia Sanitaria Animal de a Ia accién fuerza ejecutiva. CAPITULO VI. Mezelas. CAPITULO VII. Apartes. En ambos capitulos se trata de simplificar las operaciones mencionadas, se somete a Srbitros la decisién de todas las cuestiones que pued: producirse; se rodea de alguna formalidad més el ejercicio del derecho de pedir rodeo, ete., ete. aL CODIGO RURAL CAPITULO VIL. Esquiladores. Siendo don Remigio Cas- tellanos, Jefe Politico de Flores, en 1891 puso en vigencia un edicto sobre esquiladores, que fue recibido con general aplau- so. Ese edicto y lo proyectado por la Comisién de 1898, son las fuentes de este capitulo que tiende a que se organicen cuadrillas de esquiladores con sus jefes; que éstos seleccionen su personal; que la Policia tenga conocimiento de quiénes son los esquiladores de cada cuadrilla y los caballos que cada uno tiene y en qué cardcter los usan. Se establece que los jefes deben denunciar los delitos cometidos por su personal, so pena de ser tenidos por en- cubridores y, que los duefios de rebafios que contraten con cuadrilla cuyo jefe no tenga permiso, de acuerdo con lo dispuesto en el capitulo, no tendran aceién para reclamar el dafio que hayan recibido, causado por cualquiera de los de la cuadrilla y en caso de delito deben denunciar a su autor, bajo la misma responsabilidad. CAPITULO IX. Troperos, conductores y abastecedores. Se mantiene el registro de troperos y abastecedores, esta- bleciendo que no se concederé matricula en él, a los que hayan sido condenados por abigeato, ni a los defraudado- res de derechos de abasto. Establezco que las Jefaturas Politicas otorgarén certi- ficados de la matricula que sirva de prueba de identidad, y que el que fuere hallado sin haberse matriculado, 0 con certifieado fuera de vigor, ser detenido en el acto y compe- lido a cumplir inmediatamente con dicha obligacién, lo que significa quo no se le permitiré seguir viaje, pena que mu- chas veces puede ser més eficaz que una multa que le permita seguir su camino, Se establecen también algunas disposiciones tendien- tes a la justificacién de Ia propiedad de los caballos o bue- yes que Heven ellos 0 sus peones, asi como sobre el exce- dente de animales que se les halle respecto de los que fijen los certificados-guias que exhiban. 32 EXPOSICION DE MOTIVOS CAPITULO X. Frigorificos, saladeros, fabricas de carnes y _graserias. No contiene modificaciones de importancia, SECCION Il CAPITULO I. Embargo de cosechas. La Comisién de 1898 proyecté la reglamentacisn del embargo de cosechas en pie y recogidas. Considero util incorporar al proyecto esa materia. Se excluye del embargo la cantidad de semilla que necesite el deudor para la siembra proxima inmediata, as{ como la cantidad de grano necesaria para el consumo del deudor y su familia durante seis meses. CAPITULO Il. Bienes inembargables. Se aumentan los bienes inembargables enumerados en el articulo 885 del Cédigo de Procedimiento Civil y se hacen algunas aclara- ciones a los allf mencionados, necesarias para la protec- én del hogar rural Asi por ejemplo, se extiende a la maquinaria y utensi- lios de la familia del trabajador de campo, la declaracién de inembargables que el Cédigo de Procedimiento Civil establece solo respecto del trabajador; se formula ademas, igual declaracién, con referencia de los animales de traba- jo indispensables para el cultivo habitual y a una vaca lechera por familia; y se incorpora al proyecto la institu cidn, del homestead exception, que como es sabido, consiste en la declaracién de inembargable hecha a favor del hogar. La declaracién mencionada se hace sélo a favor de la propiedad rural habitada por su propietario, que sea jefe de familia, cultivada y explotada por él mismo, y de un valor no mayor de cinco mil pesos. Igualmente se incorpora el homestead Hamado federal en los Bstados Unidos de América, que consiste en la de- claracién de inembargable establecida a favor de tierras concedidas por el Estado. 33 ee El homestead exception fue objeto de un proyecto de ley presentado al Cuerpo Legislativo hace algunos afios por el doctor don Blas Vidal, y el principio del homestead lama- do federal, ests incorporado a la ley de enero de 1913 y desarrollado més ampliamente en un proyecto de ley que el Poder Ejecutivo elevé a la Asamblea en 19 de diciembre de 1914, durante la presidencia del sefior Batlle y Ordo- fez, siendo Ministro de Industrias el doctor don J. Jimé- nez de Aréchaga, La declaracién se hace en el proyecto a favor de las cha- eras vendidas por el Poder Bjecutivo con destino a coloniza- cidn, y esté sujeta a l6gicas limitaciones. Se adoptan algunas disposiciones tendientes a dificultar la enajenacién de tales chacras y su divisién a la muerte del jefe de familia. CAPITULO IIT, Abigeato. Antes de la ley de 13 de julio de 1911 era undnime el clamor en todo el pais por obtener la derogacién de las disposiciones vigentes sobre abigeato, pero la ley referida dio satisfaccién cumplida a tal exigen- cia, por lo que la incorporo al proyecto. Al final de este capitulo establezco que las personas que hayan sido condenadas por abigeato, no podrén negociar en ganados o frutos del pafs durante un tiempo igual al doble de la duracidn efectiva de la pena y a contarse desde la fecha de la sentencia, salvo la liquidacién estricta de los ganados y frutos que posea el condenado. Esta pena accesoria podra parecer muy severa, pero de- be tenerse presente, que ella se dirige al hacendado que comete abigeato, pues al delincuente pobre no le afecta desde que no tiene ganado que negociar. CAPITULO IV, Guardas rurales. La facultad que da el Cédigo a los hacendados para organizar a su costa servi- cios de guardas rurales, no ha dado mayores resultados précticos; sin embargo, me parece que es una facultad que deba ser utilizada con més frecuencia, por los interesados 34 EXPOSICION DE MOTIVOS ‘en garantizar la propiedad de sus ganados, contra las ace- chanzas de los ladrones. Cambio algo la organizacién primitiva e incorporo gran parte del decreto reglamentario del articulo 773 del Cédi- 0, de fecha 26 de julio de 1909. CAPITULO V. Vagancia, juegos de azar y bebidas . Me parece que la causa principal que ha hecho casi inttil la ley de vagancia de 15 de julio de 1882, estriba en que con- fia el conocimiento de tales causas a los Jueces Letrados Departamentales, muchas veces muy distantes de los Tu- gares en que los vagos se encuentran lo que dificulta a la Policia el poner a los vagos a la disposicién de la Justicia, por los gastos que demanda el viaje, el tiempo empleado y, luego, lo dificil de la prueba, traténdose de testigos que no estan en lugar del Juzgado. Consecuente con estas ideas, establezco que el conocimiento de las causas por vagancia, corresponde a los Jueces de Paz La pena de la vagancia, es por Ia ley citada de 1882, el servicio militar, otra disposicién deplorable que la sustitu- yo por los trabajos en las obras de la Municipalidad. Esta pena segtin el proyecto, no se impone de inmedia- to, sino que la sentencia previene al reo declarado vago, que si no trabaja dentro de un plazo que se le seftala, seré reducida a prisién y entregado a la autoridad municipal, 1a cual lo hard trabajar como peén, mediante un salario mi- nimo y por un plazo entre tres meses ¥ un ao. Establezco también la facultad de la Policfa de obligar a los sospechosos de vagancia, a llevar una libreta que jus- tifique su identidad y en la que deben anotar los trabajos en que se ocupen. Las falsas anotaciones en tales libretas, hhechas por los que las llevan por personas condescen- dientes, se equiparan al delito de falso testimonio. ‘Algunos de estas ideas me han sido sugeridas por la lectura de varios articulos sobre esta materia, eseritos por don A. B. Larriora. 35 CODIGO RURAL CAPITULO VI. Disposiciones varias. Se define lo que se entiende por establecimiento rural, establecimiento gana- dero y establecimiento agricola. Se establece que ninguna disposicién debe dejar de cumplirse por no hallarse el propietario en su estableci- miento, y que la persona que se encuentre a su frente es legalmente el representante del propietario. Como la intensificacién de la produccién es cuestién de interés vital para el pais, se incluye una disposicién que permita al Poder Ejecutivo dictar una reglamentacién de subvenciones a favor de sindicatos agricolas que contribu- yan a tal fin. El articulo 811 del Cédigo declara obligatorio su uso como libro de lectura en las escuelas rurales. El espfritu de esta disposicién es bueno, no lo cambio, estableciendo que los principios generales del Cédigo Rural sersin mate- ria de ensefianza en las escuelas rurales. La tercera parte del niimero de articulos del Cédigo, es- ta formada por el titulo tercero destinado a tratar “Del dominio y aprovechamiento de las aguas”, materia, como ya dije, tomada de la ley espafiola de 1866, La Comisién de 1898 hizo algunas, muy pequefias, modificaciones a este titulo. Sin embargo, en Espaita mismo la ley de 1866 esta derogada, asi como en los pafses hispanoamericanos que la tomaron como modelo, Peri la derogé el aiio pasado. La citada ley espafiola, evidentemente no se adapta a nuestro pais, y casi puede decirse que a pesar de los cuarenta aiios que lleva de vigencia el Cédigo, no es atin conocida en el pais. Ella tiende en gran parte a satisfacer necesidades que atin no han aparecido en nuestro territerio, La reforma de una legislacién, como la de aguas, que no ha tenido propiamente aplicacién, es sumamente peligro- sa, pues no tenemos experiencia al respecto. Por ello, me ha parecido que lo mejor es no derogar este titulo tercero y dejarlo vigente, hasta que el pais diga qué es lo que nece- sita en materia de aguas; y Negado ese caso, legislar de 36 EXPOSICION DE MOTIVOS acuerdo con las exigencias que se hayan puesto en evi- dencia En cuanto a la materia de la Seccién XVI, titulo 1 “Tabladas, Corrales de Abasto y Mataderos Puiblicos” me parece que es materia que debe ser reglamentada por las autoridades municipales con aprobacién del Poder Ejecu- tivo, y no objeto de ley. Asi lo entendié y lo dice terminan- temente la Comisién autora del Cédigo. Sin embargo, la Comisién de 1898 aprobé la seccién mencionada aunque con ligeras modificaciones, Me puse a estudiar esta materia, y lo hice con el mayor empetio, pero consideré que ademas de que, como lo crea 1a Comisién autora del Cédigo, no era esta tarea de ley, el estado actual de nuestra organizacién es tan atrasado que una reforma se impone urgentemente, por lo que resolvi dejar esta seccién en la misma condicién que esté en el proyecto la parte de aguas, es decir, en vigencia, como ley suelta, a la espera de una reforma cuando se organicen de nuevo nuestra tablada, corrales y mataderos, de acuerdo con los adelantos del dia en organismos de esta clase y con las exigencias de la higiene. Como se deduce de la noticia que antecede, he exeluido del proyecto, buen niimero de capitulos del Cédigo, y lo he hecho, en razin de estar derogados muchos de ellos, y otros, porque los progresos a que ha llegado el pats desde 1876 ya no los hacen necesarios. La reforma de la Constitueisn, que supongo tendré la sancién del pais, obligaré a adaptar a sus disposiciones algunas partes de este proyecto, tarea bien ftcil por cierto por tratarse sélo de detalles. El comienzo de la vigencia de un Cédigo, es materia que obliga a un trabajo previo de vulgarizacién, no sélo entre el pueblo, sino entre los funcionarios que han de aplicarlo. Pensando en esto, ~si llega el momento-, redactaré un memorandum que contenga todas las disposiciones que en mi concepto tendran que dictar los Poderes Bjecutivo y 37 coprGo RURAL. Judicial a fin de que el paso de un Cédigo al otro, se haga sin tropiezos y encuentre al pueblo en conoeimiento de sus deberes y sus derechos asi como a los funcionarios con ins trueciones para hacer respetar el nuevo cuerpo de leyes. En esta materia habria que hacer un gran esfuerzo na- cional, porque si no hay decisién para cumplir el nuevo Cédigo, no habria necesidad de cambiarlo; y si los habitan- tes del pais no toman interés en conocer sus deberes y sus derechos, no pueden pretonder que nadie se ocupe de ellos que tan poco diligentes se muestran. El desuso en que se encuentra hoy el Cédigo Rural, es una calamidad nacional; considero que el pafs estd con- vencido de ello, y por consiguiente que ha de hacer esfuer- 20 por reaccionar, con el concurso de los Poderes Paiblicos y de los ciudadanos todos, que, como lo espero, se apresta- ran para rivalizar en la patriética tarea de hacer conocer y respetar la ley nueva. Daniel Gareja Acevedo 38 CODIGO RURAL SECCION I Capitulo T DESLINDE Articulo 1°, El propietario de inmueble considerado como establecimiento rural (articulo 283), esté obligado a tenerlo mensurado, deslindado y amojonado, y podré exi- gir de los respectivos duefios de los predios linderos que concurran a ello, haciendo la demarcacién y amojonamien- to a expensas comunes. Derogado por el Deereto-ley 10.886 de 19 de febrero de 1943, Art.2%, El deslinde puede hacerse judicialmente con los trdmites que se establecen en el titulo XVII, parte II, del Cédigo de Procedimiento Civil o extrajudicialmente, con la nform ros y mediante fa en la que conste la descri ni del plano correspondiente, suscritos una y otro por el agri- ‘mensor operante. Si la propiedad de cuyo destinde extrajudicial se trata~ se, hubiese sido motivo en todo o en parte de un deslinde anterior, los propietarios podrdn proyectar el deslinde ex- trajudicialmente con et acuerdo unénime de los linderos y someterto a la aprobacién de ta autoridad judicial, la que deberé pronunciarse en cada caso previa ra conformidad de los colindantes y siempre que no mediase observacién de la Direceién de Topografia sobre el mérito facultativo de la operacién, a euyo efecto se le conferira ta respectiva audien' Derogad por el Deeretoley 10.886 de 18 de febrero de 1943. “a CODIGO RURAL Art. 3. Los mojones que sefialen el deslinde de los in- muebles considerados como establecimientos rurales (articulo 283), debern estar colocados en cada angulo que formen las lineas, y en estas serén siempre visibles a ojo, de uno a otro, y la distancia mayor entre ellos no exeederd de un kilémetro, Excepttiase la parte de campo que tenga por limite el cauce de un rio o arroyo. Lo preceptuado por el presente articulo se observara en todas las operaciones de mensura, deslinde y amojona- miento que se practiquen a partir de la vigencia del pre- sente Decreto-ley. Redaccién dada por el Decreto-ley 10.386 de 13 de febrero de 1938. ig Civil dispone: "Art. 690. Todo propotario tiene derecho a que que separan su predio de los clindantes y pod exi- Bir do Tos respectivos duchos que concurran a ello, haciéndose la demar- ‘acién 0 amojonamiento a expensas comunes (Artculos 1213 a 1246 del Cédigo de Prooedimionto Civil y 8 9 del Cétigo Rural Art, 592, La mensura do un campo, sea 0 no protestada, no prueba por i cambia el rol que las partes deban tener respec- propiedad (art. 688)" la mensura, el deslinde o el amojo 450.1 Cuando se solicit se seguirén los prooedimientos de la jurisdiccién voluntarin mien- tras no se suscitare controversia entre los interesados, 450.2 Si sure relativa a la propiedad, se seguirdn los trdmites de 450.3 Si surgi ‘deslindarse, se procedera de 419 para la administracién sucesoris, ‘Art, 451, Otras incidencias, Si surgieren otras incidencias fuera de las previstas en el articulo anterior, el tribunal resolverd en la forma revista para los incidentes.” Art. 4°, No se puede remover ni reponer mojones en propiedades ya deslindadas sin la presencia del Juez. de Paz y citacién de linderos, salvo caso de acuerdo entre todos los propietarios interesados que conste en acta autorizada por agrimensor. 42 CODIGO RURAL Art. 5°. El propietario que hallare removido uno 0 mas de sus mojones tendra derecho a exigir del Juez de Paz asistido de dos testigos, una inspeccién ocular. Del resultado de esta diligencia extenderé la autoridad ju ificado que firmara con los testigos y entregara al te, haciendo constar la distancia y direccién a que se hayan hecho desviar el 0 los mojones y los demas detalles conducentes a dar una idea acabada del hecho. Si la denuncia a que se refiere 10 anterior resul- tare probada y hubiese sido hecha ante el Juez de Paz, podré el denunciante pedir al mismo magistrado la repo- sicién de los mojones 0 que se arranquen los nuevos, a cos- ta del autor, lo que se acordard con citacién de linderos. ‘354 Sord castigado con tres meses de Penal dispone: i a tres afos de peni 2 El que, con fines de apaderamiento 0 d vvaoaltere los mojones que determinan atablece: “Art, 591. Tat 19 de los mojones que de pedir que el que lo ha removido Io reponga a su costa, Je indemnice de los dafios que la remocién le haya causado (Articulos 10 a 13 det Cidigo Rural y 392 numero I del Cédigo PenaD) \de por mojén, en general, cualquiera separacién natural 0 ‘que sefiale el inde o linea divisoria de dos heredades con- Art. 6°, Si de la inspeccién ocular resultase probado el hecho denunciado, el denunciante podré solicitar del Juez de Paz respectivo la instruccién de un sumario para la averi- guacién del autor, el que una vez terminado seré remitido al corresponda el conocimiento de la causa. articulo anterior. 7°. Los escribanos no autorizardn escrituras so- bre traslacién de dominio 0 de inmuebles rurales ssin tener presente plano referente al area que se transmi te, inscrito en la Direccién General de Catastro y Adminis- tracién de Inmuebles Nacionales, Direccién de Topografia 43 copiGo RURAL © Inspecciones Técnicas Regionales 0 Municipales, de lo que dejardn constancia en la respectiva eseritura, ‘Tampoco se aprobarén particiones ni se expedirén tes- timonios de sentencias posteriores de la promulgacién de esta ley que declaren la preseripeién adquisitiva d muebles rurales sin que se llenen los mismos requisitos. La Direccién General de Catastro y Administra Inmuebles Nacionales levantard gratuitamente en los ca- sos de transmisién que prevé esta ley, los planos de in- muebles rurales con un valor de aforo de hasta $ 300,00 (trescientos pesos) siempre que constituyan el tinico bien de un mismo pri Cuando el cripcién del plano en las condiciones del presente art importaré la exoneracién del pago del impuesto inmobi- li icionales, por el plazo de tres aftos, siempre que constituya el tinico bien del vendedor y la venta obli- gue a levantar plano nuevo, Redaceién dada por Ley 10.522 de 5 de sotiombre de 1944, 04 de 30 de noviembre de 1980 establecié (Planos de Mensura). Las eserituras de traslacién o declara- de dominio y las sentencias que declaran la prescripeién ad- ‘uisitiva, respecto de bienes inmuebles, deberdin tomar como base ¥ hhacer meneién al plano de mensus estar inseripto en la Direecién General de Catastro y Adm cidn de Inmuebles Nacionales, sus oficinas departamentales 0 de- pendenecias administrativas que con antarioridad tuvieran a su car~ fo dicho cometido. Bl rogisteo de tra tencias exprosados ‘meneién que expresa el apartado precedente. ‘que ls eecuta ha verifiado que los lites ‘copia eoneucrdan con los establecidos en el documento grafic original, Aehiendo dejar eonstancia dello en la copia que inscrba, Lo dispuesto en esto articulo entrard en vigencia el 1° de enero de 1962." 4 cOpIGO RURAL 16.462 de L1 de enero ds Registro Nacional trumentos que se presenten los que se reconozea, modifiqu: rminio sobre bienes inmucbles, i dumbre y cualquier desmombramiento del dominio, ast como las promesas de compraventa sobre los mismos que refiera a solares o fracciones de padrones en mayor area, Silo se procedera a Ja inscripeién en caso que la Direesién General el Catastro Nacional y Administracién susbles del Estado fonstancia por escrito que no es posible el empadronamiento individual. En todo caso en que se verifique ober consignarse en la oédh fn los instrumentos respecti ‘Simultdineamente a la inscripeién de un plano de fraccionamiento © ‘eparcelamiento, la Dirvecién General del Catastro Nacional y Admi- nistracin de Inmuebles del Bstado procedera preceptivamente a ad- Jjudicar a cada solr o fraccidn, su correspondiente numero de padrén IID La confeceién, cotejo e inseripeién de planos de mensura ha sido regulada por Docrato 318/995 de 9 de agosto de 1995, cin del nvimero de padrin stra correspondiente ast como referencia al mimero de padrén Capitulo Ir CERCOS Articulo 8", Todo inmueble rural, debe estar cercado por sus limites y frentes a caminos ptiblicos de acuerdo con las disposiciones del presente Cédigo, respetndose las servidumbres pasivas, y sin perjuicios para el trénsito iblico y desagtie natural de los terrenos. 1D) El Cédigo Civil establece: "Art. $93 Todo propietario puede cerrar 0 cerear por todas partes su terron, sin poruico de la servidumbres onstitudas a favor de otros predioso por leyes especiales Artfeulos siguientes, 682 y 683 dl Cadigo Rur ia cbligacin do corear véanse los ars. 13 y 24 de este Cio Toda persona que haya de cercar una propiedad CODIGO RURAL, piedad en el que consten las Ifneas exteriores en que se pre- tende levantar el cereo y direccién de los caminos existentes en el terreno o sus deslindes; determinaré la ubicacién de la propiedad con los datos que sean necesarios para individuali jn que se propone cercar. Agregaré copia en papel sim- ple de la solicitud que, conjuntamente con el ejemplar del croquis, sera archivada, devolviéndosele los originales con la constancia de la resolucién recafda, Al concederse el permiso se estableceré que el cerco debe construirse de acuerdo con las disposiciones de este cap Art. 10°, Las autoridades municipales cuidaran de que al construirse, reconstruirse o reformarse los cercos de los predios rurales, se respeten los caminos y servidum- bres piiblicos. Al concederse el permiso del artfculo ante- rior se comisionard al Juez de Paz de la seccién para que, con citacién de linderos y asistido de dos vecinos, proceda a efectuar una vista de ojos y designar los puntos en que deban dejarse las porteras correspondientes. Los que no obstante esa diligencia y en contravencién a los permisos, construyeren sus cercos con prescindencia del deslinde de las propiedades y los caminos, serdn com- pelidos @ retirarlos sin indemnizacién alguna y bajo la pena que establece el articulo siguiente. 24 inc 4°, 26, 68,69 y 70 do este Codigo. interesado de Io resuelto y perciba los derechos ‘municipales que carrespondan, si se atorgase el permiso solicitado, No requiere pormiso alguno la refaecién o reconstruccién de alam- bbrados, cuando se haga respetando su emplazamiento’. 46 CODIGO RURAL Art. 11°. Por cada uno de los permisos a que se refiere el articulo anterior, las autoridades municipales cobrarén un derecho de un peso por quilémetro o fraccién menor de ea de cerco. El que cercare un inmueble rural sin el permiso correspondiente incurriré en una multa de dos pesos por cada cien metros o fraccién menor de cerco, que- dando también sometido a cumplir lo que las mismas au- toridades ordenen sobre el cerco de acuerdo con las dispo- siciones de este Cédigo, _ Art. 12%, ‘Todos los alambrados linderos con estable- ‘ientos rurales 0 con caminos ptiblicos deberén tener siete hilos y se ejecutarén siguiendo los accidentes del te- reno, La altura del suelo al séptimo hilo seré de un metro tros (1 m. 35). La distancia entre el y el primer hilo sera de dieciséis centimetros (0 m. lel primero al segundo, catorce (0 m. 14); del tercero al cuarto, dieciséis (0 m. 16); del cuarto al quinto; veinte (0 m, 20); del quinto al sexto, veinticinco (0 m. 25) y del sexto al séptimo, treinta (Om. La distancia entre los postes no excedera de quince me- tros y se colocarén los piques suficientes para que entre unos y otros no haya separacién mayor de dos metros. Los postes deberin ser de madera u otros materiales que ofrezcan razonable durabilidad, natural o adquirida, y los piques y alambres de buena calidad. El Poder Bjecutivo determinar4, oyendo previamente a la Direceién Forestal, las maderas u otros materiales que puedan ser utilizados como postes. El alambrado construido de acuerdo con lo que dispone este articulo se denomina de "tipo legal" y debera ser con- servado en buen estado de tensién. Cuando en los cercos se emplee alambre de pita, debers ser colocado a la altura del quinto 0 sexto hilo, y en el caso en que el alambrado divida establecimientos rurales, fal- 47 coDIGO RURAL tando acuerdo entre los interesados, deberé ser colocado siempre del lado de aquel que dese emplearlo. 1 34 de la Ley La redaccin de los incisos 3” y 4° fue d Forestal 15,999 de 28 de diciembre de 1 Por error no se establece la di dobstante, de los antecedentes lei proviene la disposicién y de una ser resta, dicha distancia es de 14 ems. 111 Sobre alambrado de “tipo legal” 0 de 1295 de este Cidigo. ‘ntre el 2°. y Ser. hilo. No 3s -ley de 1913-, de donde ‘operacién aritmética de véanse arts. 48, 44, 45.9 Art. 13%. La obligacién a que se refiere el articulo an- terior se cumplira de acuerdo con las ordenanzas que en cada departamento y con aprobacién del Poder Ejecutivo, dicte la respectiva autoridad municipal, sefialando las zo- nas dentro de las cuales la obligacién se hard ofectiva, jando plazos prudenciales y hhasta cinco pesos por cada cien metros de alambrado, sin perjuicio de cumplir la ordenanza que se dicte y baj apercibimiento de mandarse practicar las obras a costa del remiso por la autoridad municipal Dentro de los dos afios siguientes a la promulgacién de este Cédigo, las autoridades municipales harén la primera determinacién de zonas, debiendo hacer sefialamientos sucesivos cuando consideren que el interés puiblico lo de- mande. Art. 14°, Los que descen poner més de siete hilos en los alambrados que limiten sus establecimientos, podran hacerlo siempre que la ampliacién no contrarie, aumen- tndolas, las distancias que quedan establecidas en el ar- ticulo 12. Asimismo, podrén colocar a menor distancia tunos de otros los postes y piques y emplear materiales mis costosos, como tejido de alambre en ver de hilo, ce- monto armado, piedra o hierro, como postes y maderas duras 0 hierros para piques. También se admitirén los corcos de piedras u otros materiales con tal que Ileguen a la altura a que se refiere ol articulo 12, pudiendo a ese 48 CODIGO RURAL efecto completarse esa altura con la construccién de alam- bres suplementarios sobre los cercos. Art. 15°, Cuando un establecimiento se cercase con un material mas costoso que el establecido en el articulo 12, sus linderos no estan obligados a contribuir sino con la parte que les corresponderia en el cerco de tipo legal, pero no podrén jimpedir que el cerco se construya de clase mejor. En el caso del inciso precedente, los linderos deberdin reconocer por que el cerco sélo les corresponde en proporcién hayan pagado y sélo en esa medida podrn ser obligados a su reconstruccién o conservaci6n, Art. 16°. Todo cerco divisorio entre establecimientos ruralos que se ajuste al tipo establecido en el artfculo 12, ‘es medianero y debe ser abonado por mitad por los propie- deros y en la misma proporcién se atenderd a los gastos de reparacién o reconstruccién, fuera de los casos en que una u otra de estas operaciones se haga necesaria por causa imputable a uno solo de los linderos, en cuyo caso seré de su exclusiva cuenta esta reparacién 0 construccién, El Cédigo Civil dispone: “Art. 610. Todo cerco divisorio se reputa me- dianero, a menos quo slo una de las heredades haya estado cercada existe titulo 0 posesién por el tiempo necesario para preseribir el dominio" ‘Art..17*, Cuando los linderos no estuviesen de acuer- do sobre la reparacién de un cerco divisorio a expensas comunes, cualquiera de ellos podra pedir la citacién de su dante o colindantes ante el Juez de Paz respectivo, a le que por el propio Juez se doje constancia del estado del coreo por medio de una inspeccién ocular con asisten- cia de testigos, a la que podrdn concurrir los interesados, Art. 18°. El Tindero que no pudiere contribuir inme- diatamente con su parte en los gastos de cerco divisorio, 49 CODIGO RURAL. reconocerd el valor y se obligard por escrito a abonarlo con el interés legal y un plazo de hasta de cuatro afios que se convendra entre las partes o se fijard, seguin las circuns- tancias del deudor, en la forma establecida en el articulo 21 Art. 19°. Cuando haya de cercarse una propiedad cuyo ite por algin costado, en todo o en parte, sea un arroyo Aébil 0 cariada, el corco deberd hacerse en zig-zag, pasando alternativamente de uno a otro lado del arroyo y dejando aguada y terreno proporcional para ambos linderos sin que esto importe alterar los limites que por sus respectivos tftulos tengan las propiedades, ni dar al cereo en zig-zag la permanencia que Hegue a privar de aguada a subdivisio- nes de algunas de las propiedades que puedan hacerse en adelante. Si los linderos no pudieran ponerse de acuerdo sobre la direceién que debe llevar el cerco sobre el arroyo 0 cafada, el Juez de Paz, asociado a dos vecinos, resolver la cues- tién previa vista ocular. E] propietario que en razén de un alambrado en zig-nag disfrute del terreno que no le pertenece, esta obligado a mantenerlo limpio de abrojo y malos pastos. Si no cum- pliese esta obligacién, podré hacer la li propieta- rio del campo amenazado por el abrojo o los malos pastos. Art. 20°, No podrén ponerse plantas o Arboles sobre el cerco divisorio, sino de comin acuerdo entre los linderos. Cuando la divisoria sea una pared medianera, se po- drén hacer plantaciones para formar espalderas, que no podrén sobrepasar la altura de la pared. Podrén plantarse setos vivos a una distancia m tun metro cincuenta centimetros de la linea una altura maxima de dos metros y sin que terales pasen el limite de la propiedad. Los arboles fruta- les deberén estar a una distancia minima de cinco metros de la linea divisoria, 50 CODIGO RURAL Las cortinas protectoras o de reparo no podrén tener més de siete metros de altura; regir a su respecto la dis- i 1a del inciso anterior, salvo las ubicadas en el sur de los predios, en cuyo caso dicha distancia sera Los montes forestales de cualquier naturaleza, piiblicos © privados, estardn situados a un distancia minima de doce metros de Ja linea divisoria. Sobre el lado sur, la dis- tancia minima seré de veinticinco metros. En los casos establecidos en el inciso anterior, si el ve- cino entiende que las plantaciones, ain en las condicior indicadas, pueden perjudicar la propiedad, someterd Ia cuestién a resolucién de la Direceién Forestal, la que de- terminaré si existe 0 no daft y, si 0, fijard la dis- tancia minima a que deberé quedar la plantacién. ‘Traténdose de divisorias con caminos piblicos, las plantaciones, cualquiera sea su clase, estardin ubicadas hasta una distancia minima de cinco metros de la diviso: ‘Texto dado por la Ley Porestal 15.939 del 28.12.87. ‘digo Civil preceptia: "Art. 611. Los arboles del cereo mediane. +9 son comunes como el cere. Cualquiera de los dos eoduefos puede pedir que se derriben dichos Arboles, probanda que de algiin mado le dafian, y si por algtin acci- ‘dente se destruyen, no se repondrén sin su consentimiento, Art, 613, Cerca de Ins paredes de una casa ajena, no es permitido plan- i horta- ‘Todo propietari tiene derecho a pedir quo se arranquen las planta- ciones hechas en contravencién de lo dispuesto por este artculo ppodra el propietario del suclo invadido exigir que se corte el exce- nte de aquellas y éstas o cortarlo él mismo." 1 Decreto No. 452/988 de! 6.7.88, reglame ispone al respeeta: “De las plantaciones linderas 51 copico RURAL Cuando la divisoria sea una pared medianera, se podrn hacer plan- sara formar espalderas que no podrin sobrepasar la altura No podran wt as puedan afectar los cultivos o constreciones vecinas. Art. 19", Podran plantarse getos vivos a una distancia minima de un ‘metro cincuenta centimetros de maxima de dos metros y sin quel de Ia propiedad Art, 20°. Los dbo inco metros re predios vecinos, Art, 21%, Las cortinas protectoras o de reparo no podrén jete metros de alturs; regina cinco metros de Ae los predios, Art 28" nls casos etablecidos on fos arts 21 y 22 dl presente De- fliciones indieadas, pueden. pe ‘euestion a Resolucin de fexsta 0 no dato, ¥ tremuloides), alamo plateado Espino de monte (Gleditsia trisacanthos), olmos smismas s6lo podrén realizarse cbservando una distanci trointa metres, con respeeto a los predios lindoros. Art. 26". Bn los casos en que se produzca invasin de dreas eultivadas tendré a eu cargo la limpicza correspondie 1es proximas a vias férreas, véase Io dispuesto por et 52 copico RURAL, ‘Art. 21°, Las cuestiones que se produzean sobre cons- truccién, reconstruccién, reforma de alambrados, material empleado, su valor y forma de pago, son de competencia de los Jueces de Paz, quienes deberdin resolverlas en todos los casos previo dictamen de peritos que serdn nombrados con cardcter de arbitradores. Sobre prucba pericial véunse los arts, 177-185 del Cédigo General del Proceso, y sobre peritas arbitradores en particular ) Alo dispuesto por este articulo se remiten los arts. 227 y 235 de este go. 1 1°, de la Ley 9.550, de 3 do enoro de 1936, establece: “Art. 3° fados los periajes y tasaciones de earscter judicial 0 adm ‘en materia ganadera o agricola y ramas anexas, sen de exclusiva competencia de los veterinarios 0 agrénomas, sein Ia relacién det trabajo con el objeto de una u otra profesién.” Art. 22°, Cuando un predio se vea invadido por hormi- gas que procedan del terreno de un lindero, quien no pue- da o no quiera extirpar el hormi al dam- nificado que lo destruya, cargando éste con los gastos que fuesen necesarios y debiendo reponer a su ivo estado todo lo que bubiera alterado. La ley 3.921 de 28.10.91 de defensa agricola dispone: “Art. 11, Las ¥y las empresas a que se cuentren Art. 23°, Las cuestiones que se susciten con motivo del hormiguero serén resueltas en una sola audiencia por la autoridad judicial més préxima, Art. 24°, Los propietarios cuyos inmuebles cercados es- tuviesen atravesades por algtin camino piiblico, estan obligados a dejar una portera al principio y otra al fin del camino comprendido dentro de su propiedad, mientras no Mega el momento en que Ja autoridad municipal los obli- gue a cumplir lo dispuesto en el articulo 13. ‘copIGO RURAL, Las porteras deberan ser de madera de buena calidad 0 hierro u otro material semejante y colocarse de manera que sus hojas se abran y cierren permanentemente con facilidad. Las autoridades municipales no permitiran porteras que no estén de acuerdo con lo que dispone el inciso anterior. Los caminos piblicos no podran cerrarse de ninguna manera. Véanse los arts, 10°, 26, 64, 69 y 70 de este Codigo. ‘Art. 25°. El ancho minimo de la portera sera: ocho metros en los caminos nacionales; siete metros en Ios de- partamentales, y cinco metros en los vecinales, pastoreos a que se refiere el articulo 77 y siguientes y sendas de paso. ‘Art. 26°. Las porteras de los caminos piblicos debe- ran abrirse o cerrarse por los transetintes, siendo obliga- cién de los propietarios conservarlas en buen estado de i ificultar por ningiin motivo el ni de noche, bajo la respon- sabilidad de los perjuicios que por su falta se ocasionen, EI solo hecho de cerrar tales porteras con lave o medio ‘equivalente, daré lugar a la imposicién de multa de pesos o prisién equivalente, por cada vez, que aplicard y hard efectiva la Policia. Art. 27°. Todo el que transite por porteras que no e% tén colocadas a través de Ios caminos piblicos, esté ob! gado a abrirlas y cerrarlas cuando pase por ellas bajo pena de multa de diez pesos o prisién equivalente si no lo hicie- se, pena que aplicaré y hard efectiva la Poli Art. 28°, Bs obligatorio para los propietarios de cer- cos, permitir, en caso de necesidad, la apertura de peque- fas porteras en ellos por las empresas de telégrafos y Ii neas telefénicas de uso oficial y a costa de éstas, para el Ba CODIGO RURAL servicio exclusivo de los empleados encargados de vigilar a conservacién de los hilos. Igual obligacién y en el mismo caso, pesa sabre los pro- de cercos que leguen a las fronteras maritimas, fluviales o terrestres, a favor de la vigilancia aduanera. El material de las porteras a que se refiere este articulo, debera ser de la misma clase que la indicada en el artieulo 24. Bl Decreto-ley 14.235 de 25 de julio de 1974 (Carta Orgéniea de Antal preceptia ‘Art. 18. Dectérase de utlidad publica y por eonsiguiente, comprendi- ‘dos en To dispuesto por ie a ley $958, de 28 de marzo de 1912 y sus modificaives, los bienes necesarios para el cumplimiento de esta ley. ‘Con los mismos fines quedan sujetos a servidumbres los predios, en ‘cuanto sea necesario para la realizacién, de los estudios, trabajos, depésitos de materiales, de paso, delos rredes de trasmision y temporaria para campamentos de trabajo" Art. 29°, Al determinarse el sitio en que deben esta- blecerse las porteras a que se refieren los articulos ante- riores, se tendré presente In facilidad que deben ofrecer para los servicios respectivos y el ocasionar el menor per- Juicio posible a los propietarios. Las porteras deberdn ser de Jas dimensiones necesarias para permitir el paso de un jinete; provistas de candado con Have; no podrén ser usadas sino por los empleados designados para los servicios respectivos, los que al pasar las dejardn siempre cerradas, guardando si 8 las Ma- ves, sin serles permitido darlas a otro sin autorizacién expresa de su superior, ni consentir el pasaje de otras per- sonas. Cuando algtin empleado pierda Ja lave de una portera, dard cuenta inmediatamente a su superior, el que mandaré colocar un candado nuevo con lave distinta de la perdida. El empleado que falte a las obligaciones que se le sefia~ lan en este articulo, por denuncia del propietario o de 55, CODIGO RURAL. cualquier modo que Ia mencionada falta legue a conaci- miento de su superior, sufriré una pena disciplinaria o ser separado de su cargo, segtin la graveded. Art. 30°, Los propietarios de las zonas rurales ten- arén la obligacién de permitir y facilitar el trénsito de los nifios que asistan a las escuelas de la localidad, abriendo ‘on los lugares convenientes las porteras que sean del caso. Ese trénsito sélo podré hacerse en los dias en que fun. cionen las escuelas Art. 31°, La servidumbre de que habla el articulo an- terior, sera declarada por el Inspector Departamental de Instruccién Primaria, previo informe del Director de la escuela local, del Juez de Paz de la Seccién y de un vecino designado por el propietario del inmuebl Deberd tenerse presente en todo caso el més facil acceso ¥y el camino més corto, conciliando el interés escolar con el del propietario, La resolucién de la Inspeccién Departamental de Ins- truccién Prima inte la Comision Depar- tamental de Instru la que deberd expedirse dentro del plazo perentorio de veinte dias. Bsta resolucién sera inapelable, do Instruceién Primaria, ha DBI cargo de Inspector Departament sido suprimido, I) El inciso final de este artfculo debe considerarse derogado, Act mento el régimen de recursos contra actos administrativos es regu lado por la Constitucién, varias normas legales (Deereto-ley 15.524 de 9.1.84, ley 15.869 de 22.6.87, otc), y disposiciones reglamentarias (Deereto 500/91 de 2791, arts. 142-167). itar el paso de los nifios escolares, serén penados con una multa de cien pesos. En caso de reinci- dencia, Ja multa serd de quinientos pesos. conico RURAL. Son competentes para imponer la multa los jueces de Paz del domicilio de los infractores, los que procederdn en juicio breve y sumario, Las multas que se cobren por esta causa seran destina- das al fomento escolar del Departamento respectivo, Art. 33°, Cuando un ferrocarril atraviese por campos cercados 0 que en adelante se cerquen, la empresa esta obligada a cerrar con porteras el espacio que la via ocupe 8 cereos, © emplear cualquier otro medio, de acuerdo on el propietario, para impedir la salida por la via de los ganados del campo cercado, quedando sujeta a la respon- sabilidad de los perjuicios que por su omisién se ocasiona- ran al dueho del campo. VII (atts. 91.96) de esto Cédigo, sobro Perrocarriles Rurales, Del mismo modo, las empresas de ferrocarri- jadas a indemnizar a los duefios de las pi piedades rurales por los ganados de toda especie que en el trayecto, durante el dia mataren o inutilizaren las toras y coches, salvo el caso de que se justifique I Vease Capitulo VII (arts, 91-96) de este Cédigo, sobre Rerracarriles centre Establecimientos Rurales Art. 35°. En el caso de dos propiedades divididas por tuna pared o cerco medianero, si el propietario de una de ellas prefiere abrir un camino puiblico por tierra de su per- tenencia y contiguo a la pared o cerco, se entendera que renuncia a la medianera y no podra pretender la devolu- cidn de la mitad de su costo. Si la apertura de este camino fuese requerida por la. au- toridad publica, el propietario del terreno seré indemniza- do de la mitad del valor actual del coreo 0 pared. La ley 8.958 de 28 de marzo de 1912 relativa a expropiaciones, estable- 87 CODIGO RURAL "Art. 35, So ontonderdin codidas de pleno derecho y sin indemnizacién alguna a favor del Estado 0 Municipio, desde su incorporacién de hecho al dominio 0 uso publico, todas ias dreas de terrenos, cual- ‘quiera que sea sv origen, correspondientes a ‘més vias de comunieacién que los partic “motu propio" o por conveniencia propia y sin ser requeridos espe- sImente por la autoridad o se abrieren o hubieren abierto por las toridades respectivas con el consentimionto expreso 0 ticito de sus propictarios o poseedores anteriores, [La apertura de nuevas ealles y caminos a podido de particulares, no ‘sera autorizada si los propietarios respectivas no ceden abandonan de pleno derecho el terreno necesario para darles el ancho prescrito por la ley y se conforman a la alineacién y demda condiciones que en cada caso preseriba la autoridad en interés de Ia seguridad y de Ia salubridad publicas. Los propietarias de terrenos urhanos que quieren venderlas en lotes, ‘podnin efectuar ni anunciar su venta sino después de obtener de faprobacién del correspondiente plano de Jos predios rurales, a menos que ellos hubieren sido igualmente abiertos por los propietarios con motive do la sub- divisién de sus predios o inspirados en su exclusiva conveniencia’ Art. 36°. Todo establecimiento rural puede tener ce- rradas con Have sus porteras que dan frente a los caminos piiblicos 0 sendas de paso, pero con la obligacién, por parte de los propietarios, de tener durante el dia, depositadas las Haves de una de las porteras a distancia de ésta no mayor de ochociontos metros, a fin de que puedan ser so- licitadas, entrando a pie, por todos aquellos a quienes el Codigo autoriza a pedir rodeo, aparte 0 pastoreo, asi como por las autoridades que concurran en el desempefio de sus fanciones y de acuerdo con las leyes. En la portera elegida, el propietario fijaré un letrero con la indieacién del sitio en que estan las llaves. Las dos obligaciones que anteceden deben cumplirse so pena de multa de cuatro pesos, que impondra en cada caso y por cada infraccién la autoridad municipal. 58 COpIGO RURAL, Art. 37°. El que maliciosamente dafiara un cerco, cor- tando alambres, destruyendo o arrancando postes, cade- nas 0 cerrojos de porteras, sera castigado, a querella de parte, cuando el hecho no constituya un delito més grave, con multa de diez a doscientas pesos o prisién equivalente. }) La ley 15.908 de 10 de noviembre de 1987 dispuso en su Art. 226: "Bn Jas leyes que a continuacién se expresan, os extremos de la pe- na de mutta alli previstas se sustituirén por los siguientes: en el articulo 97 del Cédigo Rural, 10 UR (diez Unidades Reajustables) a 200 UR (doscientas unidades reajastables) de muita.” 1) El Cédigo Penal dispone: "Art. 358, El que destruyere, deteriorare o de enalquier manera inutilizare en todo o en parte alguna cosa rmucble © inmueble ajena, seri eastigads, a denuncia de parte, ‘cuando el hecho no eonstituya delito mis grave, con multa de 20 UR (einte unidades reajustables) a 900 UR (novecientas unidades reajustables’ Art. 38°, Si el dafio en el corco fue hecho sin intencién de perjudicar, dard lugar a indemnizacién que se fijard de acuerdo con el articulo 47, y se hard efectiva en virtud de denuncia que formule el duefo del cerco ante la autoridad Judicial més préxima, Capitulo TIT ANIMALES INVASORES Articulo 39°. El propietario de un establecimiento ru- ral que encuentre dentro de sus cereos ganado ajeno per- teneciente a alguno de sus linderos, le avisard la invasiGn, para que retire los animales dentro de cuarenta y ocho horas. Si el ganado no es de lindero, pero si de duefio conocido, el propictario del predio invadido optard entre dar el aviso a que se refiere el parrafo anterior o dar conocimiento de la invasién a la autoridad judicial mas préxima, con indi- cacién del nimero de animales, duefio, marcas, sefiales y otros datos que crea necesario. 59 eee ns Be enetee BI CODICO PURAUeeee La autoridad requerida hard en el acto la intimacién de extraceién, sefialando un término prudencial no mayor de cuatro dias. Dentro de uno w otro término ~el de cuarenta y ocho ho- ras 0 el de cuatro dias, esti 1s en los incisos primero y tercero de este articulo~ el propictario del establecimien- to invadido entregaré los animales invasores a sus duesos, a cambio del pago del pastoreo que corresponda segiin la tarifa a que se refiere el articulo 88 de este Cédigo y los dafios causados si los hubiere. toridad j a pastoreo por cuenta de sus duefios, y daré nuevo aviso a éstos, para que los recojan Sj el duefio de los animales se presenta a recogerlos dentro de dos meses, se Ie entregarén a cambio de los gas- tos de pastoreo, dais causados y las costas que hubiere dado Tugar. Si vencieran los dos meses sin que los animales fuesen retirados, la autoridad judicial que se recibi6 pondré que se vendan en remate piblico, previa notifieacién ‘a su duefio, y con el producto pagard los gastos de pastoreo, dafios y costas, enviando el saldo, si lo hubiera, a la autori dad municipal correspondiente, para ser depositado en el Banco de la Reptibliea por seis meses, a la orden del que fue duefio de los animales, y después a la orden de la misma ue los deposit6, Ia que podré girar por esa suma para emplearla en obras de vialidad. D_ Atos prosedimientos provistos por los arts. 19 y ss. del Cédigo se remiten los arts. 75, 177, 225, 226, 246 y 216 de este Cadigo. (CODIGO RURAL Art. 40°, El propietario de un establecimiento rural ‘que encuentre dentro de sus cercos ganado ajeno, de duefio desconocido, lo entregara a la autoridad judicial mas pré- xima dentro de cuarenta y ocho horas, Esta lo colocara pastoreo por cuenta del que resulte duefo, y Hamaré a éste por medio de avisos para que se presente a reclamarl Y¥ fijados por la poliefa en los sitios més concurridos, se indicard la especie, cantidad, pelos, marcas y sefiales del ganado, Si dentro de tres meses apareciese el dueio, recibird sus animales pagando los pastoreos y dafios y costas que adeude. veneieran los tres meses a que se refiere el precedente, sin que apareciera el duefo de los ani se procederd en la forma dispuesta por el inciso artfeulo anterior. e 75 de este Cédigo, lare alguna especie mueble, al parecer extraviada © perdida, y cuyo dueto se ignore, debera presentarla al juez més in ‘mediate del lugar en que se encontrare la espec El Jues, recibida informacién de edmo ha sido hallads, la pondra en depésite ‘Art. 726. Si hechas las publiaciones correspondientas on ls peréicns del epartamento © por medio de carteles on los lugares mas plblicos, en efecto de periddicos, pasare un afo sin que se presente persana que justifique que su dominio sobre la especie depestada procederi el jucz a ‘su venta en almoneds; y deducicndose del producto sas de ‘aprchonsidn eonservacién y dems quo incdioren, se dividirs el rema- nente por partes igusles entre la persona que encontré Ia especie ¥ la ‘Janta Reondmiea Administratva del Departamento, ‘Ant, 727. Si apareciere el duena antes de la almoneda, le seré restituida la especie, pagando Ins expensas y To que a titulo de salvamento le adjudique el Jue2 al que encontré y denuneis aquells. 61 copico RURAL Gueo hubiese ofrecida recompensa por el hallazgo, el denun- ciador elegiré entre el premio del salvamento y la recompensa offe- ida. ‘Art 728, Vendida en almoneda Ia especie, se miraré como irrevocable- ‘mente perdida para su duefo, “Art. 729, Sila especie fuera corruptibleo su custndiao conservacién dificil ‘podré anticiparse la almoned, depositndose el precio que sera entre gd al duet, si se prasentare en el plazo del articulo 726, ‘Are 130. La persona que hallare cosas perdidas, y no hiciese presenta- ‘ign de ellas al Juez, perder su porcién en favor de la respective Santa Eeonémica Admit a, ¥ aun quedara sujeta de dafos y perf ‘segin las eireunstancias a la pena de apro- piacidn indebida (artieulo 390 del Céigo Penal Art. 41°, Si el duefio de los animales se resistiese a pagar los pastoreos y afios y costas causados, el damnifi- cado que tuviera en su poder los animales, tendra derecho ‘a negarse a su entrega, haciéndolo en cambio al Juez de Paz o Teniente Alcalde segiin corresponda (arts. 79, 81, 83 y 86 dol Cédigo de Organizacién de los Tribunales Civiles ¥ de Hacienda) ante quien en el acto iniciaré demanda por ‘aiios sufridos, y solicitando a Ja vez el embargo de los animales, medida a que se haré lugar, adoptandose el pro- cedimiento del juicio ejecutivo verbal. 1) Los Tenientes Alealdes fueron suprimidos por ley. 12.270 de 11 de enero de 1956. La remisién debe entenderse becha a los Jue: ide Paz. Sédigo de Organizacién de los Tribunales Civiles y de Hacienda Sido derogado. Hoy rie en la materia la Lay 15.750 Orgénica de Jasiudicatura y de Organizacién de los Tribunales, de 24 de junio de 1985, a la que se debe entender hecha la remisién, iD A lo dispuesto por este articulo se remite el art, 234 do este Cédigo, ‘Art. 42°, Los remates a que se refiere el articulo 39, se levardn a efecto previa notificacién al dueiio de los ‘animales, si fuese conocido o, en su defecto, aviso de rema- te en Ia forma del articulo 40. La autoridad judicial que haya dispuesto el remate da- ra al comprador de los animales un certificado-guia que compruebe la propiedad. e cOpIGO RURAL, Si el producto del remate no cubriese todos los gastos causados, el damnifieado podré accionar contra el deudor por el saldo. fds por las guios de propiedad y Art. 43°, Si en un potrero con alambrado de tipo legal, fen que hubiere reproductores puros de pedigree, fueren encontrados animales hembras de la misma especie, no podran ser retirados por sus duetios, si son ovejas, hasta Jos seis meses; si vacas, hasta los diez; si yeguas, basta los doce; y los productos que tengan después de los cinco, nue- ve y once meses, segtin la especie, serdn de propiedad del dueiio del ganado de cria de la raza especial, salvo que el duefio de las hembras abonase al dueiio de los reproducto- res el importe de una monta en la forma del articulo 47 y pagase los perjuicios, en cuyo caso podrd retirar las hem- bras de inmediato, todo sin perjuicio de lo que disponen los articulos anteriores. Si se tratase de introduccién dolosa, sera de aplica- cién la pena establecida en el articulo 48, La entrada se hard constar en la forma establecida en el articulo si- 12 de este Codigo "BI parto de los ani- "se prevé en el art, 785 del Codigo Ci ‘Art. 44°, Si on un potrero con alambrado de tipo legal, donde se erie ganado de pedigree, se encontrase un repro- ductor ajeno, el propietario del potrero hard constar por acta ante la autoridad judicial més préxima y dos vecinos Ja invasién y el nimero e individualizacién de las hembras que el reproductor haya cubierto. Si las hembras cubiertas, a su tiempo dieran crfa, el duefio del reproductor sera duefio de éstas, y por cada una 63 coDIGo RURAL de ellas estaré obligado a pagar al duefo del potrero el valor de una eria fina del sexo de las que nacieron, todo sin perjuicio de lo que disponen los articulos anteriores. ‘Veanse anotaciones al articulo anterior. Art. 45°, Sin perjuicio de lo que establecen los articu- Jos anteriores, todo hacendado que tenga en un potrero con alambrado de tipo legal ganado de eria, de raza espec tiene el derecho de castrar los reproductores que encuen- tre por segunda vez en tales potreros, siempre que la pri- mera invasin de tales reproductores hubiera sido consta- tada por dos vecinos y se hubiese dado aviso a su duefto y a la autoridad judicial mas préxima, con expresién de los datos necesarios para tener la prueba de que se trata de una nueva invasién de los mismos reproductores. El alambrado de “tipo legal” se prevé en el art. 12 de este Codigo. ‘Art, 46°. Si los animales invasores son cerdos y se tra- tase de primera invasién de tales animales de un vecino, el propietario del establecimiento invadido tendra opeién entre dar cuenta a la autoridad judicial mas préxima para que, constatado el hecho por ella, imponga una multa de dos pesos por eaboza, 0 proceder como lo disponen los articulos 44 y siguientes. En caso de segunda invasién, Ia multa seré de tres pesos por cabeza y de cuatro pesos, producida la tercera y subsiguientes invasiones de cerdos del mismo vecino, todo ‘sin perjuicio de pagarse los daiios causados. ‘Art.47°. Los dafios y perjuicios causados por anima- les invasores se fijardn por un perito que designe cada parte, ante la autoridad judicial mas proxima y un tercero, s6lo para caso de discordia, designado por los dos peritos. Si los peritos no coincidieran en la designacién, esta seré hhecha por el juez. de Ia causa. Si el duefio de los animales invasores, citado segiin lo disponen los articulos anteriores, no hubiere comparecido 64 cODIGO RURAL ante la autoridad judicial, ésta designaré el perito que con el damnit Resiaceisn dada por el Decreto-ley 10,386 de 13 de febrero de 1945, jento provisto en este artieulo se remiten los 142 de este Cécign. ‘1 de la Ley 9.550, de 3 de enero de 1996, establece: "Art. 3° ‘Todos los peritajes y tasaciones do eardeter judicial o administra ‘en materia ganadera o agricola y ramas anexas, serdn de excl competeneia de los veterinarios o agrénomos, segin la relacign del trabajo con el objoto do una u otra profesién’. Art. 48°, El que sin consentimiento de la persona a quien pertenece, se apoderase de animal ajeno, para hacer tuso de él 0 para cobrar pastoreo o dafios, sera castigado con multa de cuarenta a cuatrocientos pesos. Capitulo IV CAMINOS PUBLICOS Axticulo 49°. Son caminos nacionales aquellos que por ley se declaran tales, cada vez. que se considere necesatio, aunque no tengan origen en la Capital de la Republica. Son caminos departamentales los que conducen de un Departamento a otro, y los declarados tales por las res- pectivas autoridades municipales. Son caminos vecinales los que eonducen de un distrito a otro del Departamento, Son sendas de paso las que sirven para la salida a unos u otros de los anteriores, de los poseedores de terrenos que se hallan encerrados por los predios linderos. 1) BI Céigo Civil dispone: "Art. 478, Son bienos nacionsles de uso ppblico: 1. Las calles, plazas y eaminos piles ‘Art. 480, Los caminos construidos a expensas de personas particulares ‘en tierras quo les pertenecen, no son bienes nacionales, aunque los ‘duefos permitan st uso y goee a todo. 65 CODIGO RURAL Fs lo mismo de eualesquiera otras eonstrucciones hechas a expensas iy en sus tierras (Articulos 724, 685, 687 y 764 del el Decret jurisdiceién de caminos y sus leyes y decretos-leyes mi Concordantes decretos-leyes 14.197 de 17 de mayo de 1974 y 14.936 {de-27 de setiembre de 1979), cuyas disposiciones han complements ‘do y motificado en muchos casos las normas del Codigo Rural 111) El art. 18 del Decretoley 10.382 de 13:2.48 ~resefiado en nota que ante- ‘cule, dispone: "Todos los eaminos pblices, bien sean nacionales, de- parzamentales o vecinsles, son biones publics, eorrespondiendo el do- Jninio de los nacional al Gobierno Nacional, por intermedio del Mini fos departamentales y veeinales a los imbién existen otras referencias a los caminos piblicos en ts, 24 a27 del Cédigo Rural El art. 17 do la Ley Forestal 15,939 de 28.12.87 dispone: bosques y terrenos forestales definidos en los articulos ‘ean propiedad del Bstado a la fecha de promulgacién de la present Tay 7 tos que adquiera en el futuro, intogran el Patrimonio Forest del Bstado, quedando bajo la tuiciin det Ministerio de Ganaderi ‘Sgrieultura y Pesca, con excepeién del arbol franjas de dominio publico de las rutas nac In tuicidn del Ministerio de Transporte y Obras Publicas y los Mu jor si 0 contratar con toreeros I in de cortafuegos en los espacios ocu- férreas proximos a bosques, 1) Bl art 6°. del Decreto-ley 15.239 de Conservacién de Suclos, dispo ne: "Las natevas obras de infraestructura vial ubieadas en zonas ra . ast como Ia conservaeién y mantenimiento de las aetuales, de- ‘bern ajustarse a lo que establezca la reglamentacién en lo referen- te a Tos aapectos que afecten el uso y conservacién de Ios re suelo y agua’ VW) La ley 10.725 de 20.446 en la redaecién dada por la ley 10.868 de 25,10 46 dispuso: art. 1". Queda © tamentos respect quedan facultados a real pieza de Ia maleza y 1 pados por earreteras ys de los depar: ir predios rura- ivamente reservada a los Gobi Ta autorizacién para subdl copico RURAL les con destino directo o indirecto a la formacidn de Centros Pobla- os, asf como para aprobar el trazado y Ia apertura de calles, eami- hres o sendas 0 cualquier clase de vias de transito que impliquen 0 hho amanzanamiento 0 formacién de estos Centros Poblados. Exeep- juanse de esta disposicidn las gendas o'servidumbres que sean de preseripcién legal [Arts 3, Se entionde que constituye trazado 0 apertura de calles, cami- ‘nos @ sendas que implican amanzanamiento o formacién de centros poblados, segtin el articulo 1", aquel trazado o apertura de vias de Endnsito gue alcance a formar tres o mas islotes © manzanas conti jguas de tierras de propiedad privada en superficie inferiores a ve te hectdreas cada una, siempre que esta formacién no resulte de los trazados oficiales de Ia red de eaminos nacionales, departamentales fo vecinales" ancho de los caminos nacionales seré de 10s departamentales de vein- inimum. Art. 50°. cuaronta metros; el de los e: tisiete y el de los vecinales de diecisiete, todo como ‘Art.51°. Las sendas de paso se rigen por las disp ciones relativas del Cédigo Civil, Seccién II, Titulo IV, bro II, "De las servidumbres de paso" (arts. 581 a 588) y las del presente Cédigo. 1) Las normas del Cédigo Ci tario de un predio enclavado, y que no ro piblico, puede reelamar paso por } plotaciin del suyo, pagando el valor del terreno necesario y resar- Ciendo todo otro perjuicio (Articulos 283, 687 y 699 y siguientes, y "724 del Céigo Ru ‘Art. 582. La servidumbre de paso debe darse por el punto menos per idcial al predio sirviente, y en cuanto sea conciliable eon esta re- ia, por donde sea menor la distancia del predio dominante a Ja ca ie o camino publica (Articulo 284 del Cédigo Rural ‘Art, 588. La anchura de Ia servidumbre de paso sera ln que bs ‘necesidades de) predio dominante (Artfculo 285 Cédigo Run ‘Art, 584. Si las partes no se convienen, se reglara por perito {mporte de Ia indemnizacién como el ejercicio de In servidombre (Areieulo 286 del Codigo Rural ‘Art. 585. La acein para reclamar la indemnizacién al defo sirviente, es prescriptible; pero aunque prescribiere, subsis servidumbre obtenida (Articulo 287 det Cédigo Rur ‘Art. 86. Si obtenida Ia servidumbre de paso, en conformidad a los ‘articulas precedentes, deja de ser indispensable para el predio 67 CODIGO RURAL dominante por la adquis ‘cémado al camino © tendra derecho para pedi tituyenda lo que, sxonere de la sorvidumbi ‘se hubiera pagado por ra a cualquiera de los que posean proindiviso, y en consecuencia festa parte viene a quedar separada del camino, se entender ‘de paso sin inde Bu Art 588, ‘sea cual foe los propietarios contiguos debersin dar paso por su fando, {el camino, salvo el derecko a ser indemnizados eonvencio Ta respectiva Junta Beondmico Adm ), Leyes 15 de al eo 1889). ley 10.382 de 13 de febrero de 1943 sobre eaifieaciin y ‘de los eaminos, establece: "Art. 16. Las sendas de paso ‘a camino pablico de los predios rarales, a través de ‘Toda senda de paso existente en la fecha de promulgacidn de este Decreto-ley, debers conservar pot culo 15, que precede ida servidumbre de paso, forzosa o voluntaria, deberd en el 9 ser impuesta o eoncedida con indicacion del ancho de fe constituird la senda en el predio sirviente, debien« dad domi ) Distintas preceptos del propio Cédigo Rural provén Ia existencia de servidimbres de paso, Véanse arts. 28 y 29 Servidumbres de paso pars “igllanci de linea tlofnica,telegraticas y de vigilancia aduanera), 30 jumbre de paso para escolares), 65 nal. 3° (Construct ¥ in de caminos), 71 (Servidumbre de paso ante camino intransi- Codigo de Aguas a su ver establece: "Art. 115. Para el ejersiio de los cometidos que I Const Teyes confieren a las personas pablicas estatales en relacién con las materia objetos de que trata este Codigo, quedan sujetas los in- CODIGO RURAL muebles de la Republica alas siguientes sorvidumbres adm tivas, que serdn impuestas por el Poder Bjecutivo: 13" De pase. ‘Art, 142, En la servidumbre de paso se e para el logro de los fines a que sible, por los lugares que causen menor perjuicio al predio sirviente, procurando conciliar los intereses epuestos. Su ancho ser el indis- pensable para el trénsita seguro y obmodo de las personas y vehfeu fos y para el acarreo o transporte de los materiales necesarios para ras y labores’. ria también dispone: smusbles quedan sujetos a las siguientes servi- jumbre se establecera por los puntos mas favorables para sus fines procurando eausar el menor perjuicio posible al pre= tio sirviente. El ancho de Ia senda ser4 el indispensable para e! ‘eneuentren en el mismo asiento y en tal caso los costos de conserva: ‘in se repartirin a prorrata entro os titulares de derechos mineros" Vb También la Ley Organica Militar (Decreto-ley 14.157 de 21 de fe- jambre de paso a favor sjocucisn de la prenda que alee a un bosque el titular del predio fen que se encuentra implantado el mismo, deberd permitir al adquiren- tw acceso al inmucbleen forma que pesbilite el cumplimiento del plan de explotaciin y manejo aprobado por la Ditecciin Forestal, constitu bado por Ia Direceién Forestal” Art, 52°, El propietario por cuyo campo est estable- cida una senda de paso, no puede impedir a nadie el trén- 69 cODiGO RURAL sito por ella, para Negar a camino publico, o dirigirse de éste a predio enclavado. Los que transiten por senda de paso deberan marchar siempre por ella y no podrén hacer paradas en el campo, sino en caso de fuerza mayor 0 con permiso del propietario, En caso de contravencién a lo dispuesto en el inciso an- terior, el propietario tiene derecho a que la pi ga multa de cuatro pesos al transgresor. Art.53°, Mientras no se efectuare el trazado y la apertura de los caminos vecinales y departamentales, que deben servir para la comunicacién entre los caminos vei nales y departamentales, el trénsito que debiera hacerse por los caminos vecinales se hard provisoriamente por las sendas de paso. Art. 54°, Desde que se hallen establecidos los caminos vecinales y departamentales de que habla el articulo an- terior, la servidumbre de senda de paso s6lo seré obliga toria respecto de aquellos veeinos que quedasen encerra- dos por los terrenos linderos y no tuviesen otro medio de salir a los caminos ptiblicos. Art. 55°, Para la construccidn, conservacién y limpie- za de los caminos puiblicos, la propiedad privada esta suje- ta a la siguientes servidumbres de interés general: 1°, La de desagie por las propiedades linderas de los caminos, siguiendo el curso natural de las aguas o declives del terreno y niveles del camino. 2°, La de arroje sobre las propiedades linderas de los caminos, de las tierras u otre provenientes de Ia construceién, reparacién o li caminos, pre- firiendo dentro de cada predio los sitios préximos al cami- no, indicados por los mismos propietarios. Los materiales arrojados deberén colocarse de manera que no dejon des- perfectos en el natural declive o nivelacién de los terrenos de propiedad particular. 70 CODIGO RURAL 3°. La de paso por los puntos menos per} predio, siempre que sean aptos para el t destinados exclusivamente a la construccién 0 conserva- cién de los caminos. 4°, La de busca y extraccién de toda clase de materiales para la construccién de los caminos en los terrenos latera- les y préximos a los mismos. La extraccién se verificaré tratando de perjudicar lo menos posible al propietario, y en cuanto sea racional, de- Jando el terreno en condiciones de nivel o declive semejan- tes a aquellos en que se hallaba antes de la extraccién, 5°, La de ocupacién temporaria de las propiedades para depésito de materiales y otros objetos, asf como para el establecimiento de carpas, en cuanto sea necesario para el estudio, construccién y conservacién de los caminos y por el tiempo absolutamente indispensable para esos trabajos, debiendo imponerse la servidumbre en las condiciones que menos moleste al propietario. 6°. La de pastoreo para animales utilizados en los vehicu- © maquinarias depositados en las condiciones del niimero 5°, Esta servidumbre sélo puede imponerse en campos 0 pas- toreos naturales y no cultivados y esta sujeta al pago del pas- toreo de acuerdo con la tarifa del articulo 88. Para las declaraciones correspondientes se aplicardn las normas del mismo cuerpo de leyes" Decrete-ley 14.235 de 25 de dos en Io dispuesto por el art. 1912 y aus modificativos, los bienes de esta ley on los mismas fines quedan sujetos a servidumbres los predic euanto sea necesario para la realizacién, de los estudios, tra ios para el cumplimienta a copIGo RURAL 1cidn de los elementos de las ‘campamentos de trabajo n de Suclos de 23.12.81 esta- nde materiales para ejecutor debers las condiciones que

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