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Tarea 3 L

La Reserva de la Biosfera Río Lagarto se encuentra en la costa norte de Yucatán y protege ecosistemas costeros y humedales importantes. Alberga una gran diversidad de especies de flora y fauna, así como actividades humanas como la pesca y la recolección de sal. El huracán Wilma en 2005 causó daños significativos en la zona.
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La Reserva de la Biosfera Río Lagarto se encuentra en la costa norte de Yucatán y protege ecosistemas costeros y humedales importantes. Alberga una gran diversidad de especies de flora y fauna, así como actividades humanas como la pesca y la recolección de sal. El huracán Wilma en 2005 causó daños significativos en la zona.
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Licenciatura en Gestión Ambiental

Nombre: Leslie Marina Juárez Muñoz.

Número de Matrícula: A22000081.

Asignatura: Proyectos de gestión ambiental.

Módulo 3: Técnicas para la mejora del hábitat.

Tarea 3: Reserva de la biósfera Río Lagarto.

Facilitador: Sandra Vega Villamar.

Fecha de entrega: 29 de octubre del 2023


RESERVA DE LA BIÓSFERA DEL RIO LAGARTO

Introducción.

Dentro del estado de Yucatán se ubica esta área protegida conocida como Ría
Lagartos, con la clasificación de Reserva Especial de la Biosfera. Esta se localiza
en la costa norte de Yucatán, abarcando los municipios de San Felipe, Ría
Lagartos y Tizimín, y su extensión es de 56,999 hectáreas. Aunque el decreto
menciona que la superficie de la reserva es de 47,840 hectáreas, el polígono
delineado en el mapa topográfico, basado en las coordenadas geográficas
ajustadas del decreto, tiene una superficie de 56,999 hectáreas.

Desarrollo.

El nombre primordial y único, "Ría", se debe a la particularidad geográfica de la


península yucateca, ya que, a diferencia de otras regiones del país, aquí no
existen los ríos, sino formaciones de características similares denominadas "rías".
Estas se reconocen inmediatamente por tratarse de corrientes de agua entradas
de mar hacia la costa continental, que forman canales dotados de abundante
vegetación acuática. Las principales localidades humanas dentro del área
protegida son El Cuyo, San Felipe, Ría Lagartos y Las Coloradas.

La reserva se sitúa a 270 km de la ciudad de Mérida y a 50 km de Tizimín; se


puede acceder a la zona a través de la carretera federal 176 Mérida-Tizimín; si se
viene desde Cancún, se toma la carretera federal 180; estas rutas son transitables
durante todo el año. Adicionalmente, hay carreteras asfaltadas que enlazan San
Felipe, Ría Lagartos y El Cuyo, y senderos de tierra que son transitables durante
todo el año y conectan con los poblados de Las Coloradas y El Cuyo. También se
puede acceder por vía marítima a los puertos de San Felipe y Ría Lagartos, los
cuales cuentan con instalaciones elementales para embarcaciones de cabotaje.
Antecedentes legales.

El 26 de junio de 1979 se proclamó como área de resguardo faunístico por el


presidente José López Portillo. El 29 de agosto de 1986 se difundió en el Diario
Oficial de la Federación el reconocimiento a nivel internacional de Ría Lagartos
por parte de la convención de Ramsar, conforme a los estándares acordados en la
reunión de Cagliari en 1980. En los inicios de la gestión de Miguel de la Madrid, la
administración de la reserva pasó a manos de la SEDUE, la cual le otorgó la
categoría de reserva especial de la biosfera.

Antecedentes históricos.

Este enclave operaba como un puerto vinculado a Chichén Itzá que facilitaba el
intercambio de bienes con el corazón de México, Guatemala y otros puntos de
Centroamérica. Es plausible que su ubicación estratégica en la entrada del
estuario le diera el control del comercio en esta ruta marítima, que incluía la sal
proveniente de la zona de Emal-Las Coloradas, una de las principales productoras
de sal en Mesoamérica. En el territorio de la reserva se han identificado 18
yacimientos arqueológicos; de estos, tres corresponden a acumulaciones de
conchas establecidas en la orilla sur del estuario.

Daños causados por el huracán Wilma.

En octubre del 2005, el tramo costero compuesto por la orilla y el banco de arena,
que resguarda las lagunas de procesamiento de sal, sufrió graves daños,
fracturándose en múltiples puntos y permitiendo la entrada del agua marina hacia
las lagunas. Esto condujo a la urgencia de proteger ciertas partes de la duna de
manera inmediata, llevando a cabo rellenos para cerrar la conexión entre el mar y
las lagunas. Aunque los estragos causados por el huracán Wilma fueron
considerables en lo que respecta a la afectación de la duna costera, se estima que
las playas del área presentan una condición "saludable" en términos de su
dinámica litoral, con una notoria acumulación de sedimentos que gradualmente da
forma a una nueva duna móvil de manera natural. Esto se debe a que, a diferencia
de otras zonas costeras en el estado de Yucatán, las condiciones de la dinámica
litoral que regulan el transporte de sedimentos están escasamente afectadas,
permitiendo así un proceso de acumulación de arena en la zona costera.

A pesar de la clara recuperación natural de las playas, no resulta suficiente para


fortificar una duna costera que pueda resistir el embate de fenómenos
meteorológicos, ya que se reduce a la presencia de la duna móvil. Conforme a las
primeras evaluaciones, se detectaron perjuicios en ciertas secciones de las 63 mil
hectáreas de esta área resguardada. La mayor afectación se registró en los dos
campos de anidación de tortugas situados al este del estado, donde se perdieron
alrededor de 20 mil huevos de estos quelonios, lo que representa un daño
irreversible para esta especie. Además, es relevante señalar que en esta reserva
habitan especies silvestres como el flamenco rosa y la tortuga marina en sus dos
variantes, Carey y Blanca. Asimismo, se contabilizan 580 especies de mamíferos,
aves, peces, reptiles y anfibios, junto con 10 tipos de vegetación que también se
vieron afectados de alguna manera.

Tenencia de la tierra.

Se presentan seis categorías de tenencia de tierra:

1. Propiedad individual 7,510 hectáreas.


2. Terrenos del dominio público 16,837.
3. Asignación ejidal 338.
4. Zona federal costera 480.
5. Zona federal otorgada para la producción de sal 9,070.
6. Áreas urbanizadas.

Hasta la fecha, no se ha tramitado la solicitud de expropiación de los terrenos que


forman parte de la reserva.

La población dentro de los límites de la reserva ronda las 4,616 personas


aproximadamente. La pesca ribereña representa la actividad económica más
significativa, ya que proporciona ingresos a alrededor de 1,000 familias. En 1984,
se registró una captura total de 3,231 toneladas en la reserva, de las cuales se
estima que el 35% se destinó al consumo interno. En la actualidad, el volumen de
captura asciende a 4,500 toneladas anuales.

Las especies de interés comercial capturadas incluyen mero, pulpo, langosta,


huachinango, tiburón, camarón, mojarra, chac-chi, carito, jurel, robalo, corvina y
caracol.

San Felipe. Es considerada una de las principales localidades portuarias del


estado; el sector inicial (agropecuario, extractivo y pesquero) emplea al 67.4% de
la población; el sector de construcción (albañilería, panadería y costura) al 3.4%, y
el sector de servicios (comercio y servicios) al 22.81%.

Ría Lagartos. El 63.8% de la población está involucrada en actividades del sector


primario, el 11.1% en el sector de producción secundaria (manufactura,
elaboración industrial de sal) y el 20.7% en el sector de servicios.

Las Coloradas. El 64.8% se dedica a la producción industrial de sal y solo el


21.5% trabaja en el sector inicial, que es principalmente pesquero.

El Cuyo. La actividad principal es la pesca artesanal; esta localidad tiene el menor


porcentaje de población económicamente activa, que es solo del 23.44%. La
extracción de sal en Las Coloradas actualmente abarca más de 2,000 hectáreas
de la reserva. A finales de los setenta, la salinera ocupó el primer lugar a nivel
nacional como productora de sal refinada para consumo humano de alta calidad,
con una producción que representaba el 70% del total anual consumido en
México.

Uso del suelo.

La explotación comercial de la pesca es un fenómeno reciente y se lleva a cabo


a través de tres grupos productores: las cooperativas, las sociedades de
producción pesquera rural y los pescadores independientes. Principalmente, se
practica la pesca ribereña con embarcaciones que tienen entre 5 y 8 metros de
eslora, equipadas con motores fuera de borda, y se realiza en áreas cercanas a la
costa.

La agricultura es una actividad bastante limitada, ya que solo abarca 530


hectáreas. Se emplea el sistema de milpa y también se realizan algunas
actividades apícolas. La plantación de coco (Cocos nucifera) solía ser una
actividad importante en las cercanías de El Cuyo, donde se contaba con una
plantación de 120 hectáreas. Sin embargo, en mayo de 1985 se detectó la
enfermedad del amarillamiento letal y hacia 1987 casi el 80% de la plantación
estaba destruida.

Ganadería son los pastizales más extensos se encuentran al sur de la planicie


inundable del estero.

Explotación de sal por la concesión para la explotación de las salinas de Las


Coloradas fue otorgada a finales de los años treinta.

Descripción del área.

La reserva dispone de instalaciones administrativas en la entrada de la reserva, en


el camino hacia Ría Lagartos. También hay oficinas con alojamiento en El Cuyo y
puestos de vigilancia en los accesos. La combinación del clima y las
características geohidrológicas han moldeado esta reserva en un hábitat crucial
para aves marinas y palustres. Es la principal área de anidación de flamencos en
México, junto con Ría Celestún.

Ría Lagartos es un sitio de gran relevancia biológica y ecológica. La reserva se


sitúa en una zona de transición climática. La parte occidental (Estación Ría
Lagartos) tiene un clima semiárido BS o (h') w (x') i w", mientras que la parte
oriental (Estación Cuyo) presenta un clima cálido-subhúmedo Ax' (wo) iw".

El terreno está compuesto por llanuras con pendientes suaves y uniformes. La


reserva se encuentra en la región geomórfica conocida como plataforma yucateca,
de origen kárstico, que forma parte de la llanura costera del Golfo de México.
Tipos de suelo.

• Rendzinas: Superficies poco profundas, ricas en calcio y con alto contenido de


arcilla, con una capa superior de materia orgánica;

• Luvisoles: Suelos con alto porcentaje de arcilla en las capas inferiores; a menudo
presentan tonalidades rojizas, claras, pardas o grises;

• Cambisoles: Muestran en el subsuelo una estratificación en forma de terrones


con una cantidad moderada de arcilla de calcio, hierro y manganeso, asociados a
litosoles y luvisoles;

• Vertisoles: Suelos que contienen arcillas altamente absorbentes, propensos a


inundaciones y susceptibles a la erosión;

• Gleysol: Exhiben tonos grises, azulados o verdes en las zonas saturadas de


agua debido al alto contenido de hierro ferroso; en ocasiones pueden acumular
sales y muestran una baja susceptibilidad a la erosión;

• Solonchak: Caracterizado por su alta salinidad, escasa susceptibilidad a la


erosión y ausencia de carbonato de calcio;

• Litosoles: Suelos finos y pedregosos, asociados con histosoles y solonchak;

• Regosol calcáreo: De textura gruesa y con baja concentración de materia


orgánica.

Flora.

El área natural pertenece a la provincia florística península de Yucatán, una región


caribeña en el reino neotropical. La vegetación en esta zona refleja influencias de
la península de Florida y las Antillas. La topografía de la reserva permite la
coexistencia de diversos tipos de hábitats cercanos al mar, la laguna y tierra firme.
Basándose en esta característica, la vegetación se clasifica de la siguiente
manera: vegetación sumergida, duna costera, manglar, selva baja caducifolia,
Tular-carrizal-pastizal y petenes.

Vegetación sumergida. Funciona como refugio para pequeños invertebrados que


son valiosos en la alimentación de cangrejos y aves playeras. Entre los géneros
presentes se encuentran Thalassia, Euchema, Halimeda y Dictyota. Este tipo de
vegetación se halla en los esteros hasta donde la claridad del agua lo permite

Dunas costeras. Están compuestas por plantas xerófitas tropicales, palmas de


pequeño tamaño y suculentas grandes. Entre las especies características se
incluyen el sisal (Agave sisalana), bab-ki (Agave angustifoia), uva de mar
(Coccoloba uvifera), nakax (Coccothrinax readii), palma chit (Thrinax radiata), kuká
(Pseudophoenix sargentii), nopal (Opuntia dillenii), cactus (Cereus pentagonus) y
sikil-ha'xiu (Lantana involucrata).

Manglares. Esta vegetación es abundante y presenta una zonificación específica,


desde áreas más húmedas dominadas por mangle rojo (Rhizophora mangle) y
mangle blanco (Laguncularia racemosa), hasta áreas menos húmedas con mangle
negro (Avicennia germinans) y mangle hotoncillo (Conocarpus erectus). La
distribución del manglar en el estero se entremezcla con agrupaciones de tular-
pastizal-carrizal, selva baja caducifolia inundahle, vegetación de duna costera y
petenes. Estas variaciones promueven un aumento en la diversidad de plantas y
animales.

Selva baja caducifolia. Presenta dos tipos de comunidades, la primera está


dominada por Pseudophoenix sargentii y la segunda por cactáceas
candelabriformes (Cephalocereus gaumeri, Lemaireocereus griseus, Pterocereus
gaumeri y Nopalea gaumeri). La asociación con cactáceas candelabriformes se
extiende desde El Cuyo hasta la altura de Sisal, donde también abundan las
leguminosas espinosas.

Tular-carrizal-pastizal. Representada por la combinación de Phragmites australis,


Cladium jamaicensis y Thypa spp., cubriendo extensas áreas de pantanos,
aguadas y cursos de agua de poca corriente. Entre las especies características se
incluyen Typha domingensis, Scirpus lacustris, Eleocharis cellulosa, P. australis y
C. jamaicensis. Esta asociación experimenta cambios en su composición con
variaciones en la humedad, lo que a su vez afecta a la avifauna.

Petenes. Estos ocupan las planicies inundables de las marismas y varían en forma
de redonda a oval. En ellos crecen árboles de altura considerable, típicos de la
selva mediana suhperennifolia. Entre las especies se encuentran Metopium, Ficus,
Plumeria, Manilkara, Thrinax y Sabal, y hacia los extremos se encuentran
Haematoxylon campechianum, además de Acoelorrhaphae wrigthii y Conocarpus
erectus. En general, los petenes se localizan al sureste de la reserva, desde la
parte oriental del estero hasta el manglar de El Caracul en Quintana Roo.

Taxa notables. Especies como Cephalocereus gaumeri, Mammillaria gaumeri(R*),


Nopalea gaumeri, Enriquebeltrania crenatifolia, Eragrostis yucatana, Coccothrinar
readii(A*), Pseudophoenix sargentii(A*) y Acacia gaumeri están definidas por
Espejel (1984) como endémicas de la península de Yucatán.

Taxa amenazados. Incluyen una orquídea (Rhyncholaelia digbyana), las palmas


nakax (Coccothrinax readii) (A*), chit (Thrinax radiata) (A) y kuká (Pseudophoenix
sargentii) (A*).

Fauna.

La fauna terrestre está estrechamente ligada con la vegetación primaria y


secundaria. La diversidad de microhábitats conformados en la zona permite una
amplia variedad de especies. De las 391 especies de vertebrados presentes en la
reserva, 142 son endémicas de Mesoamérica, de las cuales 15 son exclusivas de
México y una de Yucatán.

Mastofauna. Los mamíferos incluyen: el jaguar (Panthera onca), el ocelote


(Leopardus pardalis), el tigrillo (L. wiedii), el jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi)
y el tejón (Nasua nasua). Estos animales habitan principalmente en la selva baja y
mediana caducifolia, cuya extensión se ha reducido del 24% de su superficie
original a un 5% en la actualidad.

Avifauna. Correa-Sandoval y García-Barrón (1993) registran 315 especies de


aves, 72 de ellas son migratorias y el resto residentes; esta reserva protege el
área de anidación de la mayoría de la población de flamenco rosado
(Phoenicopterus ruber roseus) en México. Contiene varias especies endémicas o
casi endémicas, como la matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus) y el
colibrí tijereta (Dorricha eliza); de distribución restringida como la codorniz cotuí
yucateca (Colinus nigrogularis) y la paloma (Zenaida aurita) y especies en riesgo
como la golondrina marina menor (Sterna antillarum), el halcón peregrino (Falco
peregrinus), el loro yucateco (Amazona xantholora) y el chorlito (Charadrius
melodus). Es prácticamente el único lugar de México donde se han avistado las
gaviotas Larus dominicanus y L. fuscos.

Herpetofauna. Incluye 50 especies definidas como abundantes en el área,


destacando la serpiente mocasín cantil (Agkistrodon bilineatus), la boa (Boa
constrictor), diversas culebras y dos especies de cocodrilo (Crocodylus acutus y C.
moreleti). Cuatro especies de tortuga llegan para anidar en la costa: tortuga carey,
caguama, tortuga verde y tortuga laúd, todas bajo protección especial.

Ictiofauna. La ictiofauna es importante por su valor comercial, con especies como


el bagre (Arius melanopus), la posta (Archosargus rhomboidalis), la mojarra prieta
(Cichlasoma urophtalmus), el armado (Orthopristis crysoptera), la lisa (Mugil sp.) y
el robalo (Centropomus ronchus).

Taxa notables. Destacan el flamenco rosado (Phoenicopterus ruber)(A), la gran


garza blanca (Casmerodius albus), el cormorán (Phalacrocorax olivaceus), el
pelícano café (Pelecanus occidentalis), varias especies de patos y gaviotas, el
venado cola blanca (Odocoileus virginianus) y el temazate, la garza gris, el
chupaflor (Doricha eliza)(R*), el cocodrilo prieto (Crocodylus moreleti)(R), el
cocodrilo amarillo (C. acutus)(R), el tejón (Nasua nasua), el cardenal (Cardinalis
cardinalis), el yuyum (Icterus gularis), el jaguar (Panthera onca)(P), el ocelote
(Leopardus pardalis)(P), el tigrillo (L. weidii)(P), el jaguarundi (Herpailurus
yagouaroundi)(A), la tijereta, la grullita (Aramus guarauna)(A), el pijijí cantor
(Charadrius melodus)(A), el loro (Amazona xantholora)(A) y peces de los cenotes
(p. ej., Ophisternon infernale)(P*).

Taxa amenazados. El jaguar (Panthera onca)(P), el ocelote (Leopardus pardalis)


(P), el tigrillo (L. wiedii)(P), el jaguarundi (Herpailurus yagouaroundi)(A), el
chupaflor (Doricha eliza)(R*), el chovac (Anhinga anhinga), el kuká (Ixobrycus
exilis), el flamenco (Phoenicopterus ruber)(A), la grullita (Aramus guarauna)(A), el
pijijí cantor (Charadrius melodus)(A), el loro (Amazona xantholora)(A), el panch'el
(Pteroglossus torquatus)(R), la iguana rayada (Ctenosaura similis)(A), la garza
rojiza (Egretta rufescens)(A) (INE, 1993; Valdez Casillas, 1993 ), el mono arana
(Ateles geoffroyi)(P), el saraguato negro (Alouatta pigra)(P), el gaytán (Mycteria
americana)(A), el jabirú (Jabiru mycteria)(P), el halcón peregrino (Falco
peregrinus)(A) y el tucán real (Ramphastos sulfuratus)(A) (Valdez Casillas, 1993),
el tejón (Nasua nasua), el cocodrilo prieto (Crocodylus moreleti)(R), el cocodrilo
amarillo (C. acutus)(R), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata)(P), la caguama
(Caretta caretta)(P), la tortuga verde (Chelonia mydas)(P), la tortuga laúd
(Dermochelys coriacea)(P), el cardenal (Cardinalis cardinalis) y el yuyum (Icterus
gularis).

Amenazas inmediatas. Las transformaciones más notables en el paisaje de


la reserva provienen de la explotación de sal. Periódicamente, se extraen
arena de las dunas y troncos de palmas; además, se deforestan los
manglares para obtener combustible destinado a calentar las calderas. Las
bombas que suministran líquido a las charcas salineras carecen de
protección y desplazan grandes cantidades de materia orgánica hacia los
evaporadores, lo que disminuye la productividad del estero. Las mayores
perturbaciones ambientales parecen originarse en el sistema de senderos,
terraplenes y barreras construidas sobre las ciénagas, que provocan la
salida de agua de los estuarios. Se estima que la actividad salinera ha
devastado unas 3,000 hectáreas de manglar.
Amenazas a futuro cercano. Se prevé un incremento en la expansión de las
piscinas de evaporación y cristalización, impulsado por la industria salinera.
La migración, que impacta de manera considerable en el crecimiento
demográfico de las poblaciones en la reserva, especialmente en Ría
Lagartos y San Felipe, representa otro desafío. También se observa una
alteración en los flujos de agua dentro de la ría, así como un desarrollo
desorganizado de actividades turísticas.

Conclusión.

Los confines geográficos de la reserva no han sido demarcados in situ. Se


propone la creación de una biorregión destinada a la preservación de la
biodiversidad y ecología, en la cual se incluya esta reserva. Para llevar a cabo
este propósito, será imperativo elaborar un programa de organización ecológica
enfocado en la conservación.
Referencias.

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2017, de SEMARNAT desde:
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Yucatán y Caribe Mexicano. CONANP (2007). Programa de Conservación y
Manejo Reserva de la Biosfera Ría Lagartos. Extraído el 30 de octubre de 2017,
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MÉXICO DESCONOCIDO. (2015). RÍA LAGARTOS. Extraído el 30 de octubre de


2017, desde: [Link]

PROCESO. (2005). Deja Wilma graves daños a la flora y fauna de Yucatán.


Extraído el 30 de octubre de 2017, de PROCESO desde:
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de-yucatan

RESERVA ESPECIAL DE LA BIOSFERA RÍO LAGARTOS. (1995). Reserva de la


biosfera y otras aéreas protegidas de México. Talleres de Offset Rebosán, s.a.
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Wilma: Afecta a 63 mil hectáreas de la Biosfera del Río Lagartos. (Domingo 23 de


octubre del 2005). Notimex, El Universal. Extraído el 30 de octubre de 2017,
desde: [Link]

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