INTRODUCCIÓN
El envejecimiento es un fenómeno multifacético que ha intrigado a científicos,
académicos y profesionales de la salud a lo largo de la historia. La búsqueda de
comprender los procesos subyacentes a este complejo fenómeno ha dado lugar a
diversas teorías del envejecimiento, cada una intentando arrojar luz sobre los
mecanismos biológicos, psicológicos y sociales que influyen en el envejecimiento
humano.
Desde una perspectiva biológica, las teorías del envejecimiento a menudo se
centran en los cambios celulares y genéticos que ocurren con el tiempo. Algunas
teorías sugieren que el daño acumulativo a nivel celular contribuye al
envejecimiento, mientras que otras postulan la existencia de un "reloj biológico"
interno que regula el proceso de envejecer. Estas teorías biológicas buscan
comprender por qué y cómo nuestras células y sistemas orgánicos experimentan
cambios con el tiempo, afectando la salud y el bienestar general.
El envejecimiento posee importantes connotaciones emocionales y médicas y
entraña numerosos interrogantes médicos. Su concepto es variado entre los
hombres y nuestra manera de entenderlo ha cambiado a lo largo de la historia.
Sobre el envejecimiento existen prejuicios y dilemas médicos y éticos que plantean
la posibilidad de manejar el envejecimiento y de retrasar la muerte.
1
TEORÍAS DEL ENVEJECIMIENTO
Hoy en día hay probablemente tantas teorías sobre las causas del envejecimiento
como biogerontólogos, sin embargo, teorías modernas sobre las causas del
envejecimiento tienen sus raíces en ideas antiguas, que es útil tener en cuenta
porque han influido en la manera actual de pensar a este respecto. Por ejemplo,
Francis Bacon, en el siglo XVI, argumentaba que el envejecimiento podía ser
superado si los procesos de reparación que se producen en el hombre y en otros
animales, pudieran hacerse perfectos y eternos. Son ejemplo de procesos de
reparación, la curación de las heridas, la regeneración de tejidos, y la capacidad
que tiene el cuerpo de recuperarse de una enfermedad.
• TEORÍAS DEL ENVEJECIMIENTO BASADAS EN FENÓMENOS
FINALISTAS.
Ya que nuestros antepasados no comprendían el fenómeno del envejecimiento, sus
primeras ideas sobre su control eran pura especulación. No obstante, varias teorías
modernas sobre las causas del envejecimiento, tienen sus raíces en ideas antiguas.
• TEORÍA DE LA SUSTANCIA VITAL.
Una idea antigua es que los animales comienzan su vida con una cantidad limitada
de cierta sustancia vital. A medida que se va consumiendo esta hipotética sustancia,
se producen con la edad cambios que llevan a una pérdida del vigor y cuando esa
sustancia vital se agota, el animal se muere.
• TEORÍA DE LA MUTACIÓN GENÉTICA Y DEL ERROR CATASTRÓFICO.
Las teorías genéticas son de especial interés, pues relacionan al envejecimiento
con la evolución. El enfoque genético afirma que el envejecimiento está determinado
por la expresión de los genes en su interacción con el entorno. En la década de los
cincuenta del Siglo XX, la genética comenzó a prevalecer en la manera de entender
la causa del envejecimiento y la determinación de la longevidad. Entonces se habló
de las mutaciones o cambios que ocurren en los genes, los cuales pueden o no ser
benéficos y de que son el motor que impulsa la evolución y la selección natural. Por
ello se consideró a las mutaciones como un factor importante en los fenómenos del
envejecimiento y la longevidad.
• LA TEORÍA DE ENVEJECER POR DISEÑO O PROGRAMADO.
La teoría de envejecer por diseño expresa la idea de que hay un programa genético
finalista. La teoría de envejecimiento programado establece que el cuerpo tiene un
“reloj genético” que determina el inicio del envejecimiento. Este reloj genético se
puede manifestar con un número predeterminado de divisiones celulares, por lo que
el proceso de envejecimiento estaría bajo el comando de uno de los genes.
2
• LA TEORÍA ENDOCRINA
Las glándulas endocrinas envían a la sangre unos mensajeros químicos, llamados
hormonas, que luego actúan sobre las células diana en el cuerpo, Las hormonas
regulan muchas de las actividades relacionadas con metabolismo, reproducción,
síntesis de proteínas, función inmunitaria, desarrollo y conducta. Su importancia es
vital. Se sabe que las hormonas en grandes cantidades son capaces de acelerar
procesos de envejecimiento y también de lentificar otros. Hay un verdadero catálogo
de cambios relacionados con la edad asociados a las alteraciones de factores
hormonales. La menopausia proporciona un buen ejemplo de fenómenos
relacionados con la edad que afecta a todo el cuerpo. Algunos niveles de hormonas
bajan también en los varones cuando envejecen, aunque los hombres continúan
siendo fértiles mientras envejecen. No obstante, estas válidas observaciones, no
hay pruebas directas de que el sistema endocrino sea el origen de todos los cambios
relacionados con la edad.
• TEORÍA DE PÉRDIDA DE CÉLULAS CEREBRALES Y ENVEJECIMIENTO
O TEORÍA CIBERNÉTICA.
La teoría cibernética de envejecimiento sugiere que el sistema nervioso central es
un marcapaso del envejecimiento corporal. La teoría establece que cambios en el
hipotálamo y en el sistema endócrino resultan en una disminución de la secreción
de hormonas, como la hormona tiroidea y corticoides esteroidales. Además, de que
una alteración de los niveles de dopamina en el cerebro, podrían potenciar el
establecimiento de enfermedades como el Parkinson.
• TEORÍAS DEL ENVEJECIMIENTO BASADAS EN FENÓMENOS
ALEATORIOS
Las teorías modernas del envejecimiento, están basadas en fenómenos aleatorios
que pueden ser resultados de accidentes provocados a nivel molecular y pueden
afectar a importantes moléculas. Se basan en el concepto de que el envejecimiento
no se desarrolla de acuerdo a un plan maestro sino como resultado de
acontecimientos casuales. Entre estas teorías, se hace mención de: algunas: Teoría
del desgaste natural, Teoría del ritmo de vida, Teoría de acumulación de productos
de desecho, Teoría del entrecruzamiento, Teoría de los Radicales libres, Teoría del
Sistema inmunitario, Teoría de errores y reparaciones, Teoría del orden que se
desordena.
• TEORÍA DEL DESGASTE NATURAL.
Establece que los animales envejecen porque sus sistemas vitales acumulan daños
por el desgaste o estrés de la vida de cada día, y erosionan las actividades
bioquímicas normales que acontecen células, tejidos y órganos. Puesto que el
3
desgaste natural molecular, afecta directamente a las mitocondrias o centrales
eléctricas que aportan la energía para todas las actividades celulares.
• TEORÍA DEL DESGASTE NATURAL.
Establece que los animales envejecen porque sus sistemas vitales acumulan daños
por el desgaste o estrés de la vida de cada día, y erosionan las actividades
bioquímicas normales que acontecen células, tejidos y órganos. Puesto que el
desgaste natural molecular, afecta directamente a las mitocondrias o centrales
eléctricas que aportan la energía para todas las actividades celulares.
• TEORÍA DE LA ACUMULACIÓN DE PRODUCTOS DE DESECHO.
Hay pruebas de que cuando las células acumulan más toxinas de las que pueden
eliminar, se forma una sustancia llamada lipofuscina o pigmento de la edad que se
va acumulando en muchos tipos de células a medida que un animal o un hombre
envejecen
• TEORÍA DEL ENTRECRUZAMIENTO
La teoría sugiere que el entrecruzamiento químico que ocurre en proteínas, lípidos
y DNA, como resultado a la exposición a factores del ambiente y de la dieta,
producen cambios en las características físicas de sustancias como el colágeno y
la elastina. Con el tiempo los enlaces cruzados aumentan y los tejidos se vuelven
menos plegables y en realidad, se encogen. Esto se manifiesta en la conducta de
nuestros órganos, por ejemplo, en la piel que se va haciendo blanda y plegable.
• TEORÍA DE LOS RADICALES LIBRES.
Se refiere a una reacción química compleja que se produce cuando ciertas
moléculas sensibles de las células, se encuentran con el oxígeno y se separan para
formar elementos sumamente reactivos. Estos fragmentos moleculares se llaman
radicales libres, los cuales son inestables e intentan unirse con cualquier otra
molécula que casualmente esté cerca, la cual podría quedar desactivada u obligada
a actuar defectuosamente. La teoría descansa en que los radicales libres están
involucrados tanto en la formación de los pigmentos de la edad, como en la
formación de entrecruzamientos en ciertas moléculas y dañan el ADN. Se han visto
también implicados en la formación de las placas neuríticas características de la
demencia del tipo Alzheimer.
• TEORÍA INMUNOLÓGICA DEL ENVEJECIMIENTO.
El sistema inmunitario es la línea de defensa más importante contra toda sustancia
proveniente del exterior que pueda entrar en nuestro cuerpo. Sus armas son
variadas, las células blancas de la sangre pueden desactivar y digerir invasores
como las bacterias y los virus. Otras células blancas producen anticuerpos que
4
circulando por la sangre y desactivan las sustancias extrañas y las preparan para
ser digeridas por otras células. La teoría inmunitaria del envejecimiento descansa
sobre la premisa de que con la edad, disminuye la capacidad del sistema inmunitario
a reproducir anticuerpos en cantidades adecuadas y de la clase indicada. Y no sólo,
sino que el sistema inmunitario senescente se puede equivocar produciendo
anticuerpos contra proteínas normales del cuerpo, pudiendo destruirlas, de ahí
vienen las llamadas enfermedades autoinmunes.
• TEORÍA DEL ORDEN QUE SE DESORDENA.
Los defensores de esta idea sostienen que el desorden molecular creciente es
producto de errores moleculares que a su vez causan la cascada de cambios en
células, tejidos y órganos que llamamos envejecimiento. Las variaciones en la
velocidad del desorden creciente en las moléculas que componen nuestros tejidos
puede ser la razón de que unos envejezcan más rápidamente que otros y que la
velocidad del envejecimiento varíe de individuo a individuo.
5
BIBLIOGRAFÍA;
• GUILLÉN, Ll., Francisco. RUIPÉREZ, C .Isidoro. Manual de Geriatría
Editorial Mason, 3° Edición, España, 2002
• HAYFLICK, Leonard. Cómo y porqué envejecemos. Trad. Antonio Martínez
Riu, Empresa Editorial Herder, S.A., Barcelona, 1999
• RUBIO, S., Eduardo. Teorías del Envejecimiento .Editor, Felipe Martínez
Arronte, Academia 2, Tópicos de Gerontología, 1o Edición, 1998