El próximo 15 de mayo se celebrará en Colombia el día
del maestro.
El día de maestro es una celebración muy especial, ya que
esta profesión impregna casi todas las esferas de la
sociedad. Desde que nacemos hasta que crecemos, los
maestros marcan nuestra existencia de maneras distintas.
Algunos maestros pasan a la fama y gloria por su cariño,
por su inspiración ejemplar, su peculiar estilo de
enseñanza y hasta por ser bastante estrictos. Lo cierto es
que los docentes que nos topamos durante nuestras vidas
son muchos y se encuentran en múltiples lugares: colegios,
universidades, oficinas, hospitales, zonas de conflicto y en
muchos escenarios donde su valentía, dedicación y
empeño sale a relucir. Es por ello que esta celebración
tiene mucha relevancia en todos los ámbitos.
"No hay profesión u oficio que no se construya sin un
maestro, ya sea formal o informal. Porque, ser maestro es
también una vocación que va más allá de un título
profesional. Los maestros son aquellos que se esmeran en
compartir su conocimiento y buscan diversas formas de
compartirlo".
En Colombia y México, la celebración se realiza el 15 de
mayo. La razón de esta fecha se debe a la proclamación
del San Juan Bautista de La Salle como “patrono universal
de todos los educadores” y “patrono especial de todos los
educadores de la infancia y de la juventud”.
¡Feliz día del maestro!
LAS MANOS DE MI MADRE
Alfredo Espino
Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas,
me sacan las espinas y se las clavan en ellas!
Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Y cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.
Ellas son las celestes; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas.
Para el dolor, caricias; para el pesar, unción;
¡Son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).
Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡Las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con terneza