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Teoría Feminista y Participación Política Femenina

Este documento presenta el marco teórico de la investigación sobre la participación política de la mujer en los procesos presidenciales del siglo XXI. Se utiliza la teoría feminista como punto de partida, la cual busca eliminar los sistemas de opresión que obstaculizan la igualdad. La teoría feminista analiza las estructuras de dominación patriarcal y desigualdad de género para reconfigurarlas. También se discuten conceptos como el sexismo, la participación y representación política, y cómo las mujeres han sido históricamente sub

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Teoría Feminista y Participación Política Femenina

Este documento presenta el marco teórico de la investigación sobre la participación política de la mujer en los procesos presidenciales del siglo XXI. Se utiliza la teoría feminista como punto de partida, la cual busca eliminar los sistemas de opresión que obstaculizan la igualdad. La teoría feminista analiza las estructuras de dominación patriarcal y desigualdad de género para reconfigurarlas. También se discuten conceptos como el sexismo, la participación y representación política, y cómo las mujeres han sido históricamente sub

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Marco Teórico

Con la intención de brindarle a esta investigación un marco referencial


teórico, se ha seleccionado la teoría feminista y sus postulados como punto de
partida para abordar el tema de la participación política de la mujer en los
procesos presidenciales del siglo XXI, ya que esta busca subsanar la deuda
histórica de la humanidad para con la mujer a manera de eliminar los sistemas de
opresión que obstaculizan la igualdad.

Teoría feminista

De acuerdo con De las Heras (2009) los movimientos feministas han


logrado importantes avances en los ordenamientos jurídicos de los Estados
democráticos, recogiendo normas que colocan en un plano de igualdad formas de
derechos a todos los seres humanos sin importar su sexo. Sin embargo, el autor
señala que la lucha por la liberación femenina es aún una tarea por acabar por la
existencia de enormes diferencias entre los sexos tanto en el ámbito público como
en el privado. En ese sentido, las teorías feministas persiguen el redescubrimiento
de la historia de las mujeres, su situación y sus reivindicaciones con la aspiración
de erradicar el sistema de subordinación histórica a la que han estado sometidas
bajo la premisa del “sexo débil”.

Desde el punto de vista de Mackinon (1990) la teoría feminista es una teoría


del poder que busca explicar sus consecuencias en el plano social, así como su
injusta distribución. Para esta autora, la teoría feminista comparte con la marxista
el ofrecimiento de explicaciones de cómo las disposiciones sociales de disparidad
pautada y acumulativa en la configuración de la sociedad y la política pueden ser
internamente racionales y sistemáticas, pero profundamente injustas. No obstante,
las teorías feministas critican del marxismo su incapacidad de analizar a la
sociedad más allá de los términos de clase, dejando de lado las experiencias
sociales peculiares de cada sexo.
Díaz (1998) señala que las teorías feministas tienen un compromiso
esencialmente político puesto que tiene la intención de elaborar paradigmas
alternativos de configuración social. A ese respecto, afirma que para estas teorías
es imposible seguir manteniendo conceptos tradicionales de política y poder que,
desde sus orígenes, excluyen a las mujeres. Solo por medio de una cultura política
diferente, emancipada de las estructuras de dominación patriarcal, se logrará el
tránsito hacia la constitución de nuevos sujetos.

Para De las Heras (2009, pág. 46) la teoría feminista es “todo pensamiento
y práctica social, política y jurídica que tiene por objetivo hacer evidente y terminar
con la situación de opresión que soportan las mujeres y lograr así una sociedad
más justa que reconozca y garantice la igualdad plena”. Es decir que, busca
analizar y comprender las estructuras de dominación patriarcal y de desigualdad
de género que perpetúan la opresión de las mujeres en la sociedad, con la
intención de reconfigurarlas.

Política y género

Con el avance y fortalecimiento del movimiento feminista alrededor del


mundo, las mujeres fueron ganando terreno fuera de esfera privada a la que se le
había relegado históricamente. En ese sentido, Archenti y Tula (2019) señalan que
junto con el movimiento político y social que tiene como objetivo la defensa de los
derechos de las mujeres ante la dominación patriarcal, transcurre la política en
clave de género. Es decir, la búsqueda de la inclusión de las mujeres dentro del
sistema político prestando especial atención a los siguientes puntos: la
representación y sus diversas expresiones institucionales en un sistema
democrático, la participación como forma de expresar demandas y opiniones y el
reconocimiento sociocultural en término de igualdad y equidad.

Desde el punto de vista de Archenti y Tula (2019) en el ámbito de la política,


el feminismo y su discurso de denuncia y confrontación resalta el cuestionamiento
a principios básicos de la democracia liberal, como la distinción pública/privado y
los criterios universales que la sustentan. De acuerdo con este punto de vista, esta
dicotomía oculta las relaciones de subordinación entre los sexos que para
superarse necesita que en el ámbito doméstico se establezca una igualdad entre
sexos para luego alcanzar la igualdad en el ámbito público.

Sexismo

De acuerdo con Lameiras (2002), el sexismo se puede definir como aquel


conjunto de actitudes dirigidas a las personas en virtud de su pertenencia a
determinado sexo biológico y para el cual se asumen ciertas características y
conductas prejuiciosas. Estas características nutren los conceptos de masculino y
femenino de tal forma que la masculinidad se asocia con atributos de dominancia,
control e independencia, mientras que le feminidad con atributos de sensibilidad,
afecto, preocupación y bienestar ajeno. Este supone un tratamiento desigual y
perjudicial hacia las mujeres por su apego a los roles tradicionales para ambos
sexos.

Rottenbacher (2010) asegura que el sexismo ha sido entendido


tradicionalmente como el prejuicio hacia las mujeres expresado a través de la
antipatía hacia los miembros del grupo. De esta forma, el autor relaciona el
concepto con sociedad patriarcales entendidas como aquellas organizaciones
sociales donde lo masculino posee un carácter de supremacía o dominio, de modo
que lo relacionado con la feminidad adquiere una consideración despectiva. En
ese tipo de sociedad impera el sexismo y el control del hombre sobre las
instituciones políticas, legales, económicas y religiosas, colocando a la mujer en
un menor status social del que ocupan los hombres.

Participación Política

Según Sabucedo (1988) la participación política es un concepto que va


ligado estrechamente al de democracia, puesto que un régimen democrático se
encuentra legitimado por la posibilidad que tiene la ciudadanía para incidir en el
curso de los procesos políticos a través de diferentes instancias de participación
política, siendo la más habitual, pero no la única el voto. El autor agrega que, en la
actualidad, son muchos los recursos de los que dispone el sujeto para incidir en el
mundo político como las huelgas, manifestaciones y boicots.

En ese sentido, Mateos (2004) enfatiza que la participación política puede


definirse como toda actividad emprendida por la ciudadanía con el objetivo de
intervenir en la designación de gobernantes y/o influir en los mismos con relación
a la política estatal. El autor señala que a través de estas formas de participación
se intenta influir, pues, en las decisiones de gobierno que van a afectar
directamente a la sociedad y a sus miembros.

Es decir que, la participación política vendría a ser esa capacidad y derecho


de las personas a involucrarse activamente en todos los aspectos de la vida
política de su sociedad, de manera que tengan incidencia en la toma de
decisiones sin discriminación alguna, siendo para este caso especialmente
relevante el sexo si se toma en consideración que las mujeres han sido
históricamente subrepresentadas y gozan de menor oportunidades para participar
activamente en política al haber sido relegados al esfera privada.

Representación política

Desde el punto de vista de Chueca (s.f.) la representación política es la


acción mediante la cual el sujeto colectivo se formaliza como sujeto único, siendo
capaz de formular una voluntad con la que se identifica. Consiste pues, en
formular una voluntad unitaria para lo cual se necesita gestionar una complejidad
social amplia en la que existen una pluralidad de expresiones diferentes que de
alguna manera deben ser canalizadas para la toma de decisiones.

En un sistema democrático se puede considerar, pues, la representación


política como un componente esencial ya que permite que la ciudadanía influya en
la toma de decisiones gubernamentales y la participación en la política, brindado
un especio para elevar la voz y los intereses de la población. En este caso la
representación política es un elemento esencial para poder analizar la presencia
actual del género femenino en puestos de poder, así como los desafíos que
enfrenta la mujer al optar a un cargo público tan importante como la presidencia,
incluyendo factores como la discriminación de género o la violencia política

Bibliografía

Chueca, R. (2005). Representación política y representación de la política, pp. 65-


80. Revista Parlamentaria de la Asamblea de Madrid, núm. 13.
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De las Heras, S. (2009). Una aproximación a las teorías feministas, pp. 45-82.
Revista de Filosofía, Derecho y Política, núm. 9.
[Link]
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Díaz, R. (2013). Teoría feminista, ética y política, pp. 79-88. Hojas de Warmi, núm.
9. [Link]

Lameiras, M. (2002). El sexismo y sus dos caras: de la hostilidad a la


ambivalencia, pp. 91-102. Anuario de sexología, núm. 8.
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MacKinnon, C. (1995). Hacía una teoría feminista del Estado. Universidad de


Valencia: España. [Link]
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%C3%ADa+feminista&ots=c9dqjGlI1x&sig=jsb9xI29TxKFxXG7MnFpbCdgB
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Mateos, A. (2004). Ciudadanos y participación política. Universidad de Salamanca.


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%C3%8DTICA/[Link]
Rottenbacher, J. (2010). Sexismo ambivalente, paternalismo masculino e ideología
política en adultos jóvenes de la ciudad de Lima, pp. 9-18. Pensamiento
Psicológico, vol. 7, núm. 14. Universidad Católica del Perú, Lima.

Seoane, J. y Rodríguez, A. (1988). Psicología Política. Ediciones Pirámide: Madrid.


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