Herencia materna
La mayor parte del material genético (ADN) de las células humanas está en su
núcleo, donde las cintas de ADN que contienen los 23 mil genes están ovilladas
en la forma de cromosomas. Una proporción ínfima se encuentra en las
mitocondrias, orgánulos que producen energía. Desde hace mucho tiempo se
sabe que los hijos, tanto del sexo femenino como del masculino, solo reciben
ADN mitocondrial de la madre, lo que permite su uso para trazar la historia
evolutiva humana y rutas migratorias.
Mutaciones mitocondriales y enfermedades humanas
Las mutaciones en el ADN mitocondrial pueden llevar a trastornos genéticos
humanos. Por ejemplo, grandes deleciones en el ADN mitocondrial causan un
padecimiento llamado síndrome de Kearns-Sayre. Estas deleciones evitan que
las mitocondrias hagan su trabajo de extraer energía. El síndrome de Kearns-
Sayre puede causar síntomas tales como debilidad de los músculos, incluso de
los que controlan el movimiento de los párpados y los ojos, así como
degeneración de la retina y desarrollo de enfermedad cardíaca.
Los trastornos genéticos causados por mutaciones mitocondriales no se
transmiten de padres a hijos, ya que solo la madre proporciona las
mitocondrias. En cambio, pueden ser transmitidos de madres a hijos en una de
las siguientes formas:
Referencias bibliográficas:
Herencia de ADN mitocondrial y cloroplástico (artículo). (s/f). Khan Academy.
https://es.khanacademy.org/science/ap-biology/heredity/non-mendelian-
genetics/a/mitochondrial-and-chloroplast-dna-inheritance
¿Por qué el ADN mitocondrial sólo se hereda de
la madre?
Un trabajo, en el que participa el IIBB-CSIC, revela los mecanismos moleculares que
impiden que el ADN mitocondrial se herede de los padres
Un rasgo evolutivo de los humanos y de la mayoría de animales es que heredan el ADN
mitocondrial exclusivamente de la madre, a pesar de que los espermatozoides del padre
tienen mitocondrias. Si los espermatozoides tienen mitocondrias, ¿por qué no trasmiten
ADN mitocondrial?
Responder a esta pregunta es lo que ha hecho un equipo internacional en un trabajo
publicado en Nature Genetics y que cuenta con la participación de investigadores del
Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona del CSIC (IIBB). Tras varios años
de investigación, han podido demostrar que los espermatozoides no tienen ADN
mitocondrial y que, además, sus mitocondrias carecen de un factor de transcripción A (o
TFAM, del inglés Transcription Factor A mitocondrial) que es imprescindible para que
el ADN mitocondrial humano se replique.
Sin ADN mitocondrial
“En muchas especies, incluida la humana, las mitocondrias del espermatozoide se
introducen en el óvulo durante la fecundación, así que una de las hipótesis existentes era
que el ADN mitocondrial sí que llegaba al ovocito, pero se eliminaba en el proceso de
fecundación”, detalla el investigador Ramón Trullás, investigador del CSIC en el IIBB y
del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Neurodegenerativas
(CIBERNED). Ramón Trullás ha desarrollado esta investigación con su equipo,
formado por Anna Calderon, Margalida Puigròs y Petar Podlesniy. Han colaborado
junto con los equipos de Shoukhrat Mitalipov (Oregon Health & Science University,
EUA) y Dmitry Temiakov, coordinador del estudio, y su equipo William Lee, Angélica
Zamudio-Ochoa y Gina Buchel (Thomas Jefferson University, EUA).
PCR digital
Para averiguar si los espermatozoides tienen ADN mitocondrial, los investigadores del
IIBB-CSIC han desarrollado una técnica de PCR digital, más precisa que el PCR
convencional y que permite cuantificar en una misma muestra el número absoluto de
ADN en diferentes tipos de células. Los análisis se han realizado con muestras
procedentes de clínicas de Oregón (EE. UU.).
Los resultados muestran que los espermatozoides no tienen ni una sola molécula
completa de ADN mitocondrial, y que el ADN mitocondrial residual encontrado
probablemente ni siquiera es de los espermatozoides. “Cada espermatozoide contiene
entre 50 y 70 mitocondrias, que corresponden a menos de 0,01 moléculas de ADN
mitocondrial. Aunque extremadamente bajo, esta cifra probablemente se explicaría por
unas pocas células que contaminaban las muestras (concretamente leucocitos)”,
explican los autores en el trabajo.
Los investigadores han descubierto que lo que explica la ausencia de ADN en las
mitocondrias del espermatozoide es un proceso de relocalización del factor de
transcripción TFAM, una molécula que penetra en las mitocondrias para la replicación
del ADN mitocondrial. Durante la espermatogénesis, el espermatozoide modifica la
señal de localización de TFAM y no permite que penetre en las mitocondrias, sino que
la dirige al núcleo del espermatozoide, lo que evita la replicación del ADN
mitocondrial.
“Nuestro trabajo demuestra que la modificación de TFAM durante la espermatogénesis
resulta en la eliminación del ADN mitocondrial y explica su herencia materna. Un
proceso fascinante, producto de la evolución, que impide la herencia del ADN paterno”,
añade Trullás.
Este descubrimiento de la relocalización de TFAM tiene importantes implicaciones para
los campos de la fertilidad humana y la terapia de células germinales, ya que podría
explicar algunos casos de oligospermia y de oligoastenospermia, una alteración en la
que se da un bajo recuento y una baja movilidad de espermatozoides. De hecho, se han
encontrado niveles elevados de ADN mitocondrial en el esperma de hombres infértiles
con oligoastenospermia grave, dicen los investigadores.
Referencia científica: Lee, W., Zamudio-Ochoa, A., Buchel, G. et al. Molecular basis
for maternal inheritance of human mitochondrial DNA. Nat Genet. 2023.
https://doi.org/10.1038/s41588-023-01505-9