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Administración por Valores
Desarrollo Humano Integral
Ensayo: El Valor Clave Integridad.
Cedillo Míreles Jorge Antonio
Universidad Tecnológica de Altamira.
TSU Logística Área Cadena de Suministros
Profesor: Guadalupe Victoria Cerna Ortíz
Altamira,Tamaulipas
1 Diciembre 2023
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El Valor Clave Integridad.
En el vasto panorama de los negocios, donde los intereses económicos suelen ocupar un
lugar preponderante, la figura de Robert Saloman emerge como un defensor incansable de una
perspectiva que fusiona la integridad personal con el éxito empresarial. La premisa fundamental
que guía sus reflexiones es clara: la integridad y las utilidades no deben ser concebidas como
entidades independientes, sino como fuerzas intrínsecamente interconectadas. En este contexto,
Saloman argumenta que las ganancias, aunque cruciales, adquieren un significado efímero si el
costo de alcanzarlas sacrifica la integridad. Este enfoque implica un llamado a la reflexión
profunda sobre el propósito y la ética que deben guiar a las empresas en su búsqueda de éxito.
Integridad Personal
Para comprender la magnitud de la integridad en el mundo empresarial, es esencial
explorar su significado fundamental en el ámbito personal. La integridad, en su esencia más pura,
representa una cualidad de completitud, donde ninguna parte de un ser se encuentra ausente o
corrompida. En contraste, el término "corrupto" se erige como su antónimo, denotando la pérdida
de aquello que constituye la totalidad de un individuo. En este sentido, la integridad se convierte
en un pilar esencial para la plenitud humana, estableciendo la premisa de que sin ella, las
personas quedan incompletas como seres humanos.
En el contexto organizacional, la integridad adquiere otra dimensión, refiriéndose a
aquellos individuos cuya vida privada y pública se entrelazan en una armonía auténtica. La
ausencia de una dicotomía entre estos dos aspectos de la vida de una persona denota integridad;
una autenticidad que se manifiesta en la coherencia con los principios, la conciencia en las
acciones y la asunción plena de las responsabilidades.
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La integridad, por ende, no solo se trata de no comprometerse éticamente, sino de vivir
una vida sin fisuras, genuina y fiel a los valores propios, sin importar las consecuencias.
Integridad Moral
Son integras desde el punto de vista moral aquellas personas cuya conducta no la expone
a nada que podría perjudicar, dañar su consistencia física, afectiva, y psicológica.
Estas personas no desarrollan actitudes propensas a las adicciones que generalmente se
caracterizan por una despreocupación por los efectos en el largo plazo como la gran mayoría
de los seres humanos.
Orígenes Etimológicos
El término "integridad" encuentra sus raíces etimológicas en el latín "Integre", compuesto
por el prefijo negativo "In" y "Tejer", conectado a través de su raíz con el verbo "tango", cuyo
sentido genérico es "tocar". En su acepción negativa, "tango" adquiere significados como herir,
violar, golpear o contaminar. La riqueza semántica de la palabra abarca conceptos como intacto,
entero, incólume, genuino, sano, puro, honesto, imparcial, no contaminado y sin prejuicios,
revelando así su conexión con la plenitud y la totalidad en todas sus acepciones.
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La Resposabilidad de los lideres
La relación entre liderazgo e integridad es crucial para el correcto funcionamiento de
cualquier organización. Este ensayo examinará la afirmación de que los líderes tienen una
responsabilidad significativamente mayor en comparación con el resto de la sociedad y cómo la
integridad se convierte en el pilar fundamental de un liderazgo efectivo.
El concepto de integridad, según mi mentor espiritual, es esencial para aquellos que
ocupan roles de liderazgo en cualquier organización. La premisa de que un líder, al perder un
minuto, pierde un minuto multiplicado por todas las personas a su cargo, destaca la magnitud de
la responsabilidad que recae sobre sus hombros. Esta responsabilidad no solo se mide en
términos de eficiencia y productividad, sino también en la integridad con la cual llevan a cabo sus
funciones.
Cuando un líder carece de integridad, los efectos negativos se multiplican. Actos como el
engaño, el robo o el abuso de autoridad tienen consecuencias más graves cuando son perpetrados
por aquellos en posiciones de liderazgo. La razón es clara: los líderes son observados de cerca, y
la posibilidad de ocultar fallas de integridad se reduce considerablemente. La confianza, un pilar
esencial en cualquier relación, se ve socavada cuando los líderes no son íntegros, coherentes y
decentes.
La responsabilidad de los líderes no se limita a la eficacia en el ámbito organizacional,
sino que también abarca un compromiso con los valores, roles y habilidades que deben
representar y desarrollar. Los administradores y profesionales encargados del manejo del personal
deben convertirse en agentes de cambio, tomando la iniciativa en la transformación de la
conciencia y asumiendo su papel en la construcción de una sociedad mejor.
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En este contexto, programas como la Administración por Valores (APV) y la
Responsabilidad Social Empresarial (RSE) adquieren una relevancia crucial. Sin embargo, la
implementación de estos programas debe ser liderada por individuos íntegros, de lo contrario, se
corre el riesgo de que casos escandalosos de corrupción socaven la credibilidad de estas
iniciativas. Ejemplos recientes de grandes empresas multinacionales involucradas en prácticas
fraudulentas subrayan la importancia de contar con líderes íntegros para salvaguardar el propósito
y la efectividad de estas herramientas.
El riesgo de quedarse en el discurso sin acción práctica es otro desafío destacado.
Ejemplos como el caso del CEO de Enron, quien promovía la ética pero participó en prácticas
poco éticas, subrayan la necesidad de que los líderes no solo hablen de valores, sino que los vivan
y reflejen en sus acciones diarias.
En el contexto argentino, a pesar del crecimiento económico, persisten problemas
coyunturales graves. La desigualdad, el desempleo, la discriminación y otros desafíos sociales no
pueden ser abordados únicamente por el Estado. Los líderes empresariales y de otras
organizaciones deben asumir su responsabilidad social y contribuir a la transformación de la
sociedad.
¿Qué características deben tener estos líderes? Aquí es donde Stephen Covey, tras años de
investigación sobre liderazgo, ofrece una perspectiva valiosa. Covey propone siete hábitos que
llevan a un liderazgo eficiente y ocho características fundamentales de los líderes.
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El paso de la dependencia a la independencia implica ser proactivo, comenzar con un fin
en mente y poner primero lo primero. La transición a la interdependencia implica pensar en
ganar/ganar, buscar entender antes de ser entendido y fomentar la sinergia. Finalmente, el hábito
de acentuar el dicho implica una búsqueda constante de auto-renovación equilibrada.
Las ocho características de los líderes destacan la importancia del aprendizaje continuo, la
orientación al servicio, la energía positiva, la creencia en otras personas, la vida equilibrada, la
visión de la vida como una aventura, la sinergia y el compromiso con la auto-renovación en todos
los aspectos.
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El enfoque del compromiso dinámico, como propuesto por los administradores que
adoptan esta perspectiva, implica una atención cuidadosa a los valores que guían al personal de la
organización. Este enfoque no se limita solo a los valores internos de la empresa, sino que
también considera la cultura de la sociedad en la que opera la organización y los valores de las
personas ajenas a ella. Robert Solomon lleva esta idea un paso más allá al argumentar que los
gerentes deben ejercer valentía moral, colocando el valor de la excelencia en el centro de sus
actividades.
En este contexto, Robert Greenleaf introdujo el concepto revolucionario del líder como
servidor. Hace casi cuarenta años, en la década de 1970, su libro sobre el liderazgo sirviente
marcó un cambio fundamental en la concepción tradicional del liderazgo. Greenleaf propone que
el líder efectivo es aquel que, ante todo, busca servir a los demás y satisfacer sus necesidades
antes de buscar el poder o la posición de liderazgo.
El liderazgo servidor, según Greenleaf, se manifiesta en el compromiso del líder con dos
aspectos fundamentales: el servicio a las personas que lidera y el servicio a la misión mayor de la
organización. La primera dimensión implica una comprensión profunda del impacto que la
conducción puede tener sobre los demás y la responsabilidad que conlleva. La segunda
dimensión se refiere al compromiso personal del líder con la misión y propósito más amplios de
la organización.
Greenleaf desafía la percepción convencional del liderazgo al proponer que el líder debe
ser un servidor primero. Esta perspectiva implica un cambio de paradigma significativo,
especialmente para aquellos que fueron educados para ver el liderazgo desde la cima de la
pirámide organizacional.
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La idea de que la primera responsabilidad de un líder es definir la realidad, mientras que
la última es expresar gratitud, refleja la necesidad de equilibrar la gestión práctica con una visión
a largo plazo y un compromiso con el servicio.
En el contexto de las organizaciones que aprenden, Greenleaf destaca la importancia de
los líderes en la creación de un movimiento más amplio que va más allá de las fronteras de sus
propias organizaciones. Este enfoque va más allá de la filantropía y se basa en la convicción de
que el liderazgo efectivo contribuirá a la creación de organizaciones más productivas y exitosas.
La tensión entre el liderazgo carismático y el liderazgo servidor, como menciona
Greenleaf, revela un vínculo esencial entre ambos. Mientras que el liderazgo carismático puede
definir objetivos y caminos, el liderazgo servidor se centra en servir a los demás y busca
desarrollar la autonomía y la capacidad de servir en aquellos que siguen.
La relación entre liderazgo y servidumbre también se extiende a la política social, donde
la forma en que los líderes sirven a sus seguidores puede influir en la autonomía y la propensión
de estos últimos a convertirse en servidores a su vez. Este enfoque tiene implicaciones
importantes para la formación de jóvenes universitarios y profesionales, ya que busca desarrollar
no solo líderes, sino también seguidores autónomos y solidarios.
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Conclusión
En conclusión, el valor clave de la integridad se erige como un principio fundamental
tanto en el ámbito personal como en el liderazgo organizacional. La perspectiva de Robert
Saloman destaca la interconexión entre la integridad y el éxito empresarial, subrayando que las
ganancias carecen de significado duradero si se logran a expensas de la integridad. La integridad
personal se presenta como un pilar esencial para la plenitud humana, estableciendo la premisa de
que sin ella, las personas quedan incompletas.
Desde el punto de vista moral, la integridad implica una conducta que no expone a las
personas a elementos perjudiciales, preservando su consistencia física, afectiva y psicológica. Los
orígenes etimológicos del término revelan su conexión con la plenitud y la totalidad, abarcando
conceptos como honestidad, imparcialidad y pureza.
La responsabilidad de los líderes se destaca como crucial en el correcto funcionamiento
de las organizaciones. La integridad se posiciona como el pilar fundamental del liderazgo
efectivo, ya que la falta de esta cualidad puede tener efectos multiplicadores y socavar la
confianza esencial en cualquier relación. Los líderes no solo tienen la responsabilidad de la
eficacia organizacional, sino también un compromiso con los valores y roles que representan.
La implementación de programas como la Administración por Valores y la
Responsabilidad Social Empresarial adquiere relevancia, pero la integridad de los líderes es
esencial para salvaguardar la credibilidad de estas iniciativas. La transición de la dependencia a la
independencia y la interdependencia implica hábitos y características que promueven la auto-
renovación, el aprendizaje continuo, la orientación al servicio y la creencia en otras personas.
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Citas
Lic. Gabriel Masri. (2009). Administración por Valores Desarrollo Humano Integral (1.a
ed.) [Pdf]. Facultad de Ciencias Ecónomicas.
[Link]