Trabajo de Tecnología sobre configuración de la red
María Camila Castaño
Natalia Diaz Dorado
Diana Montes
Docente: Yolima Villalobos
Grado: 11°4
Inemaber
2023
La dirección IP de un Wi-Fi es un concepto fundamental en el ámbito de las redes
inalámbricas. En la era digital en la que vivimos, donde la conectividad es
primordial, entender cómo funciona y qué representa una dirección IP en el
contexto de un Wi-Fi se vuelve crucial para cualquier usuario. En pocas palabras,
una dirección IP (Protocolo de Internet) es una serie de números que identifica de
manera única a cada dispositivo conectado a una red. En el caso específico de un
Wi-Fi, cada dispositivo que se conecta a la red inalámbrica tiene asignada una
dirección IP para poder comunicarse y enviar y recibir datos. La dirección IP se
divide en dos partes principales: la primera parte identifica la red a la que
pertenece el dispositivo, mientras que la segunda parte identifica al dispositivo en
sí dentro de esa red. Este sistema de direccionamiento permite que los
dispositivos se comuniquen entre sí y compartan información de manera eficiente.
Las direcciones IP pueden ser estáticas o dinámicas. Una dirección IP estática es
aquella que se asigna manualmente y permanece constante a lo largo del tiempo.
Por otro lado, una dirección IP dinámica se asigna automáticamente por un
servidor DHCP (Protocolo de Configuración Dinámica de Host) y puede cambiar
cada vez que el dispositivo se conecta a la red. Es importante mencionar que
existen dos versiones principales de direcciones IP: IPv4 e IPv6. La versión IPv4
utiliza 32 bits y permite un número limitado de direcciones IP disponibles en todo
el mundo. Debido al crecimiento exponencial de dispositivos conectados a
Internet, se ha desarrollado IPv6, que utiliza 128 bits y ofrece un número
prácticamente ilimitado de direcciones IP. La dirección IP de un Wi-Fi no solo es
esencial para la comunicación entre dispositivos, sino que también juega un papel
crucial en el enrutamiento de datos. Cada vez que enviamos o recibimos
información a través de Internet, los datos se dividen en pequeños paquetes y se
envían a través de routers y servidores. Estos routers utilizan las direcciones IP
para determinar la ruta óptima que deben seguir los paquetes para llegar a su
destino. En resumen, la dirección IP de un Wi-Fi es un elemento fundamental en el
funcionamiento de las redes inalámbricas. Permite la identificación única de cada
dispositivo conectado, facilita la comunicación entre ellos y juega un papel clave
en el enrutamiento eficiente de datos. Comprender cómo funciona y cómo
gestionarla adecuadamente es esencial para garantizar una conexión estable y
segura en el mundo digital en el que vivimos.
Computador
DHCP
Router
Roky
Telefono
Internet
El anterior diagrama muestra la configuración básica de una red donde se indica la
dirección IP del equipo, así como la dirección MAC que esta incluye, esta se
compone de una red de internet, un modem con su dirección IP de un router con
su respectivo nombre y de 3 dispositivos que se encuentran conectados a la red
En la anterior imagen se muestra cómo se encontró la dirección IP y la dirección
MAC de una red, se encontró mediante el ingreso a configuraciones y después
dirigiéndonos al apartado de WI-FI y por último se da clic en propiedades y nos
muestra la dirección IP de la red y la dirección MAC de la red
Conclusión
En conclusión, la dirección IP de un Wi-Fi es una pieza fundamental en el
entramado de las redes inalámbricas. Es la clave que permite la identificación
única de cada dispositivo conectado y facilita la comunicación entre ellos. A través
del sistema de direccionamiento, los dispositivos pueden intercambiar información
y datos de manera eficiente. La asignación de direcciones IP estáticas o dinámicas
proporciona flexibilidad y escalabilidad a las redes Wi-Fi. Las direcciones IP
estáticas son ideales para dispositivos que requieren una identificación constante,
como servidores o impresoras, mientras que las direcciones IP dinámicas son más
adecuadas para dispositivos móviles o aquellos que se conectan ocasionalmente.
La evolución de las direcciones IP, desde IPv4 hasta IPv6, ha sido impulsada por
la necesidad de abordar el crecimiento exponencial de dispositivos conectados a
Internet. IPv6, con su amplio rango de direcciones, garantiza que haya suficientes
identificadores únicos para todos los dispositivos presentes y futuros. Además de
permitir la comunicación entre dispositivos, las direcciones IP son esenciales en el
enrutamiento de datos. Los routers utilizan estas direcciones para determinar el
camino óptimo que deben seguir los paquetes de datos para llegar a su destino.
Este proceso garantiza una entrega eficiente y confiable de la información a través
de la red. Es importante destacar que la gestión adecuada de las direcciones IP en
un Wi-Fi es esencial para garantizar una conexión estable y segura. Los
administradores de redes deben asegurarse de asignar correctamente las
direcciones IP, configurar los servidores DHCP de manera adecuada y monitorear
el tráfico de la red para detectar posibles problemas o ataques. En resumen, la
dirección IP de un Wi-Fi es una herramienta poderosa que permite la
comunicación y el intercambio de información entre dispositivos conectados. Su
correcta gestión y comprensión son fundamentales para garantizar un
funcionamiento óptimo de la red y una experiencia de conectividad fluida en el
mundo digital en el que vivimos.
Nombre del autor: María Castaño, Natalia Diaz