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Casos Clínicos en Psicofarmacología

Este documento presenta tres casos clínicos de pacientes con diferentes problemas psiquiátricos. El primer caso describe a una mujer mayor con demencia de Alzheimer. El segundo caso es de un hombre con síndrome de abstinencia al alcohol y delirium. Y el tercer caso es de un hombre que usa metanfetaminas y presenta síntomas psicóticos como voces y persecución.

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Casos Clínicos en Psicofarmacología

Este documento presenta tres casos clínicos de pacientes con diferentes problemas psiquiátricos. El primer caso describe a una mujer mayor con demencia de Alzheimer. El segundo caso es de un hombre con síndrome de abstinencia al alcohol y delirium. Y el tercer caso es de un hombre que usa metanfetaminas y presenta síntomas psicóticos como voces y persecución.

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PSICOFARMACOLOGÍA

PRACTICA #1
TEMA: CASOS CLINICOS

PROFESOR: OSWALDO CAZORLA GALDOS

ALUMNO: NIMROD ZAVALETA SAAVEDRA

FILIAL: LIMA

SECCION: 02-1

CICLO: VIII

AÑO: 2022
AUTOEVALUACIÓN: CASO CLÍNICO 1

LEA EL CASO CLÍNICO 1 Y REALICE UN COMENTARIO/DISCUSIÓN


La paciente es un ama de casa de 70 años de edad, con dos hijos adultos.
Motivo de consulta
La paciente siempre había sido siempre una persona muy ordenada, por lo tanto, cuando
comenzó a olvidarse cosas elementales, su esposo comenzó a preocuparse. La llevó
al médico de familia quien la derivó al servicio de psiquiatría de un hospital general
para su examen. Según su marido, los problemas de memoria se hicieron evidentes
cuando la paciente sé que]aba de que no podía recordar algunos nombres. Su
esposo notó que a veces era incapaz de acordarse de cosas que habían sucedido el
día anterior. Debido a que cada vez su problema progresaba más, tenía dificultad
para calcular el dinero al ir de compras, y a menudo volvía sin las cosas que
necesitaba. Siempre había estado orgullosa de su forma de cocinar, pero ahora
arruinaba la comida. Cada vez que cocinaba, le ponía demasiada sal o no la salaba.
Se olvidaba también de apagar la cocina o dejaba la canilla abierta. Durante las doce
meses anteriores a la consulta no había podido hacer las tareas del hogar sin ayuda
de su marido. Consultó a su médico familiar varias veces y éste le recetó fármacos
neurotrópicos, sin resultados aparentes.
Antecedentes
La Paciente vivía con su esposo, un maestro jubilado de 72 años. Ella también había
sido maestra, pero dejó de ejercer cuando nació su primer hijo y nunca más volvió a
trabajar. Su esposo la describió como una persona serena, sociable y jovial. No
había habido mayores problemas en el matrimonio o con los hijos, sin embargo, en
los meses anteriores a la consulta, su esposa se había vuelto retraída, apática
irritable y un poco recelosa.
El padre de la paciente falleció en una institución para enfermos mentales, en la cual
había sido internado a los 75 años por "arterioesclerosis".
Datos actuales
AI ser examinada la paciente se presenta algo desprolija. Lúcida, pero notoriamente
ansiosa y suspicaz. Desorientada en tiempo y espacio. Recordaba los nombres de sus hijos,
pero no sus edades o fechas de nacimiento. Tampoco podía recordar la suya propia ni sabía el
nombre del presidente de su país. Su lenguaje era bien articulado, pero Iento, y poco preciso.
Tenía dificultad para encontrar las palabras para expresarse. No podía recordar tres
objetos después de un intervalo de cinco minutos. No pudo copiar un cubo y fracasó
completamente al copiar la figura del "Rey". Realizaba cálculos con mucha dificultad y no
podía contar hacia atrás. Entendía los refranes sólo en forma literal, y no podía detectar el
error de lógica en la "historia del tren" (en esta historia, se le dice al paciente que casi todos los
accidentes ocurren en el último vagón, por eso se decidió sacarlo). Era incapaz de advertir la
naturaleza del problema.
No se detectaron anomalías en el examen físicos y neurológico. Su presión arterial de la era
normal para su edad.
Todos los análisis de laboratorio dieron negativos, pero una tomografía computada mostró
una marcada atrofia cortical

DISCUSIÓN:
La paciente presenta un deterioro de la memoria y otras habilidades intelectuales,
suficiente para impedir sus actividades en la vida cotidiana. Esto se encuentra asociado
con un cambio en su comportamiento social (apatía, suspicacia e irritabilidad). La
disminución de la memoria y otras funciones intelectuales ha estado claramente presente
durante seis meses el inicio ha sido insidioso y comenzó después de los sesenta y cinco
años, con un deterioro progresivo, y en ausencia de una causa específica. La conciencia se
mantuvo bien. A lo que nos permiten hacer un diagnóstico clínico seguro de demencia en la
enfermedad de Alzheimer.
De acuerdo con los Criterios Diagnóstico para la Investigación, la demencia de grado
moderado, debido a que la paciente está impedida de actuar sin la ayuda de su esposo y
requiere atención considerable. Se encuentra dada la ausencia de delirios, alucinaciones o
síntomas depresivos, se puede agregar la codificación cero, como otro carácter.
DIAGNOSTICO: Demencia en la Enfermedad de Alzheimer de comienzo tardío.

AUTOEVALUACION CASO CLINICO 2

LEA EL CASO CLÍNICO 2 Y REALICE UN COMENTARIO/DISCUSIÓN


Se trata de un obrero de fábrica de 35 años. Es casado y tiene tres hijos de 7, 9 y 11
años.
Problema
Motivo De Consulta
AI caerse de una escalera y romperse una pierna, el paciente fue internado en la sala
de traumatología de un hospital general. AI tercer día se lo notó nervioso y comenzó a
temblar. Se lo interrogó acerca de sus hábitos, pero negó tener algún problema de
bebida de alcohol en exceso. Dijo a os médicos que sólo ocasionalmente tomaba un
vaso de cerveza. A la noche no poda dormir y las enfermeras se preocupaban porque
hablaba con incoherencia y estaba muy ansioso.
Antecedentes
Según lo manifestado por su esposa, el paciente hacía más de tres años que tomaba
grandes cantidades de cerveza. El año anterior, había faltado al trabajo varias veces y
lo habían amenazado con despedirlo. Todos los días, comenzaba a beber cuando
volvía del trabajo a la tarde y no dejaba hasta no quedar dormido. La tarde en que se
lo internó volvió a su casa como de costumbre, pero se cayó en la escalera y se
quebró la pierna antes de comenzar a beber. Por lo tanto, no había tomado nada antes
de ser internado. Su esposa estaba avergonzada del problema de alcoholismo de su
marido, por lo que no dijo nada cuando su esposo fue internado. Tres días más tarde
cuando se lo preguntaron directamente, les cantó toda la historia.
La señora dijo que su esposo había comida muy poco en las últimas semanas. Había
notado que en varias ocasiones no podía recordar ni siquiera eventos importantes que
habían sucedido el día anterior.
Había tenido un accidente de autos dos años antes, estando alcoholizado, pero no
sufrió lesiones graves. El paciente no había tenido problemas de salud graves en el
pasado. La relación con su esposa, sin embargo, se había vuelto extremadamente
difícil desde que comenzó a beber por lo que ella pensaba seriamente en divorciarse.
Su relación con los hijos era tensa. Solía discutir con ellos, pero en la actualidad éstos
trataban de evitar a su padre lo más posible.
Según la esposa, el padre de su esposo había sido un alcohólico crónico y murió de
cirrosis cuando este tenía 24 años
Datos Actuales
Al examinarlo, su discurso era desordenado e incoherente. Pensaba que aún estaba
en la fábrica y que tenía que terminar un trabajo. A veces reconocía algunos médicos y
enfermeras que lo habían atendido los días anteriores, pero otras veces creía que eran
compañeros de la fábrica. En varias ocasiones sacaba insectos que veía en su
sábana. Estaba desorientado con relación al tiempo y se asustaba del menor ruido que
proviniera de afuera de su habitación. Transpiraba abundantemente y no podía
sostener un vaso sin volcar casi todo su contenido. Constantemente trataba de salir de
la cama y no se daba cuenta de que su pierna derecha estaba enyesada.

DISCUSIÓN:
El paciente tiene una larga historia de dependencia al alcohol y ya sufrió síntomas
severos de abstinencia cuando no pudo obtenerlo. Tenía síntomas característicos de
delirium: obnubilación de la conciencia, perturbación general de la cognición, agitación
psicomotora, perturbación del sueño (insomnio), aparición rápida y fluctuante de los
síntomas.
La presencia de un estado de abstinencia, asociado con delirium, poco tiempo
después de dejar de tomar alcohol indica síndrome de abstinencia con delirium. El
problema de alcoholismo del paciente ha durado por lo menos tres años y la
información dada por la esposa sirve como evidencia para un diagnóstico adicional de
dependencia al alcohol. Los problemas de memoria observados por su esposa hacen
suponer que además el paciente sufra síndrome amnésico debido al consumo de
alcohol. La descripción, sin embargo, no aporta información suficiente para asegurar
un diagnóstico adicional de síndrome amnésico causado por el alcohol. Este aspecto
debe ser examinado después de que desaparezca el delirio y los otros síntomas de
abstinencia, ya que la falta de memoria es también una característica en el delirium.
DIAGNNOSTICO:
Síndrome de abstinencia debido al consumo de alcohol, con delirium.

AUTOEVALUCACION CASO CLINICO 3

LEA EL CASO CLÍNICO 3 Y REALICE UN COMENTARIO/DISCUSIÓN


El paciente es un camionero casado de 30 años
Motivo de consulta:
El paciente ingresó a una clínica psiquiátrica porque sentía que un grupo mafioso lo
perseguía y quería matarlo. No podía explicar por qué lo habrían de matar, pero había
estado escuchando voces de gente que él sospechada eran narcotraficantes y que
discutían la manera de atraparlo y matarlo. Anteriormente había tenido encuentros con
traficantes porque durante años había consumido metanfetamina. A los 25 años uno
de sus compañeros lo convenció que probara esta droga. Después de una inyección
intravenosa de 20 mg. comenzó a sentirse bien, tuvo la sensación de sentirse
todopoderoso y su sueño y cansancio desaparecieron. Después de usar
metanfetamina unas cuantas veces, se dio cuenta de que no podía dejar de
consumirla. Constantemente pensaba cómo conseguirla y comenzó a aumentar las
dosis. Cuando no podía conseguir metanfetamina se sentía letárgico y somnoliento, y
se volvía irritable y disfórico. Su esposa se dio cuenta de que consumía drogas y trató
de persuadirlo para que las dejara porque la convivencia se hacía difícil y él se
convertía en un estorbo para ella y sus hijos. Dos meses antes de la internación había
perdido el trabajo por haberse comportado agresivamente con sus compañeros,
alegando que ellos habían interferido con su trabajo y tratado de perjudicarlo. Al no
tener los medios, tuvo que reducir el consumo diario inyectable de metanfetamina, sólo
a algunas ocasiones y por fin la dejó totalmente después de que su esposa lo
amenazó con irse con sus hijos y divorciarse. Luego de dejar la droga comenzó a
sentirse muy cansado, lúgubre, y a menudo se sentaba en una silla sin hacer nada.
Unas semanas más tarde le dijo a su esposa que no se animaba a salir de la casa
porque había oído a traficantes hablar de él en la calle, los oía decir cómo se
desharían de una persona tan inservible. Al mismo tiempo se lo veía tenso y
aprehensivo. Quería que cerraran todas las puertas y ventanas, y se negaba a comer
porque tenía miedo de que su comida estuviera envenenada. Su esposa lo llevó a un
médico clínico quien lo derivó a un hospital psiquiátrico.
Antecedentes:
El paciente es el menor de dos hermanos varones. Su padre era almacenero. En la
escuela fue buen alumno, y al terminar la secundaria tuvo varios empleos como obrero
no calificado. A los 21 años se casó con una mujer de su edad que trabajaba como
mesera en un restaurante. Se mudaron a otra ciudad donde consiguió trabajo como
camionero. Tuvieron tres hijos y vivían en un departamento pequeño. Su nivel de vida
era bastante pobre. La salud somática del paciente había sido buena con anterioridad,
pero los últimos años se había quejado de debilidad muscular y dificultad para
caminar. Estos problemas comenzaron después de comenzar a consumir
metanfetamina inyectable, pero no quiso consultar al médico.
DISCUSIÓN:
El paciente presenta síntomas de tipo esquizofrénicos, los que se desarrollaron unas
semanas después de interrumpir un largo y constante consumo abusivo de
metanfetamina. El advenimiento de perturbaciones psicóticas parece relacionado con
el abuso de la sustancia y no aparenta ser causado por otro trastorno mental. Por lo
tanto, si coincide con los criterios de un trastorno psicótico de comienzo tardío debido
al consumo de metanfetamina. Él paciente también parece responder al criterio del
síndrome de dependencia a la metanfetamina con falta de capacidad para poder
controlarse, y tiene síntomas de abstinencia durante un período mayor de un mes.

DIAGNOSTICO:
Trastorno psicótico de comienzo tardío, debido al consumo de metanfetamina con
diagnóstico subsidiario de Síndrome de dependencia por consumo de metanfetamina.

AUTOEVALUACIÓN CASO CLÍNICO 4

LEA EL CASO CLÍNICO 4 Y REALICE UN COMENTARIO/DISCUSIÓN


El paciente es un hombre de 24 años que vive solo, con un subsidio social, hasta hace
un año trabajo como empleado en un banco importante.
Motivo de consulta:
fue reinternado en un hospital psiquiátrico porque en los últimos dos meses se había
deprimido. Se encerraba en su departamento y cuando su padre fue a visitarlo
encontró una soga sobre la mesa, y el paciente admitió que planeaba ahorcarse. Su
padre lo llevó inmediatamente al hospital psiquiátrico y lo ingresó nuevamente. Cinco
meses antes había estado internado en el mismo hospital por un episodio psicótico.
Durante el año anterior se había vuelto progresivamente introvertido y se recluía. Dijo
que tenía la sensación de que sus compañeros de trabajo lo vigilaban y hablaban de él
a sus espaldas. Tenía dificultad para concentrarse y a menudo se retiraba por mucho
tiempo al baño. En la calle la gente lo miraba de manera poco usual y tenía la
impresión de que lo creían homosexual. Sentía que su teléfono estaba intervenido.
Cuando estaba en su departamento escuchaba a sus vecinos de ambos lados hablar
acerca de lo que él hacía y pensaban “ahora está yendo nuevamente al baño -seguro
que es homosexual- trataremos de deshacernos de él”. Eventualmente dejó de ir al
trabajo y fue despedido. Después de ello se recluyó en su departamento y sólo salía
de noche. Tenía la sensación de que sus vecinos trataban de molestarlo, enviando
corrientes eléctricas que afectaban sus genitales, por lo que finalmente se mudó a un
hotel. Aún allí oía las voces de los vecinos y sentía la influencia de la electricidad que
mandaban; finalmente fue a la policía. Llamaron a su padre quien manifestó haber
estado preocupado por su hijo desde hacía tiempo. Dijo que éste se había vuelto tan
poco comunicativo que se negaba a contestar el teléfono. Su padre lo llevó al hospital
y fue internado de urgencia. En el hospital se lo trató con haloperidol (6 mg./día) y
después de un mes mejoró como para ser dado alta. Continuó en tratamiento
ambulatorio con haloperidol (3 mg/día) y pudo continuar viviendo solo en su
departamento con un subsidio social. Aún oía voces que hablaban de él casi a diario,
pero ahora se daba cuenta de que eran parte de su enfermedad y no le daba
demasiada importancia. Nada lo entusiasmaba y pasaba gran parte del tiempo sin
hacer nada, mirando por la ventana, o fumando. Concurría regularmente a sus citas de
seguimiento y tomaba sus medicamentos según prescripción médica. Según su ficha
de evaluación aparecía apático e hipoafectivo, pero aparte de eso, se lo veía en
estado de remisión. Para tratar efectos colaterales, recibía biperideno (4mg /día).
Antecedentes:
El paciente nació y creció en una ciudad donde su padre era contador en una
compañía importante. Era el tercero de tres hermanos. Después de terminar la escuela
secundaria optó por la carrera comercial y comenzó a trabajar en un banco. No era
ambicioso y se contentaba con ser empleado. Había sido buen alumno en la escuela y
tenía muchos amigos con los que se mantuvo en contacto los primeros años después
de finalizarla. Mas adelante se apartó de sus amigos y cada vez se encerró más en sí
mismo. Al terminar la escuela salió con una chica, pero luego perdió interés, y ella lo
dejó por otro. Después de ello no tuvo más interés en conocer otras mujeres. En el
banco era un empleado responsable, aunque tenía una peculiar falta de ambición e
interés. Trabajaba mecánicamente y a veces los clientes se quejaban de que no
entendía lo que le pedían. Su padre había notado el cambio y su familia había tratado
de sacarlo de su aislamiento. Debido a que respondió agresivamente lo dejaron solo,
aunque se mantuvieron en contacto por teléfono. Los últimos años el paciente había
vivido solo en un departamento alquilado, ya que parecía capaz de manejarse bien de
esta manera. No había información alguna de enfermedad mental en su familia. Su
salud siempre había sido buena y nunca había sido internado.

DISCUSIÓN:
Al ser internado el paciente presentaba un trastorno depresivo que reunía los criterios
para un episodio depresivo moderado: con humor depresivo, pérdida de interés y
placer, baja confianza en sí mismo, pensamientos suicidas recurrentes, dificultad para
pensar, perturbación del sueño y pérdida de peso por disminución del apetito. El
episodio depresivo apareció cinco meses después de haber sido internado por primera
vez con signos de trastorno esquizofrénico, manifestado por voces que comentaban
sus actos, experiencias somáticas pasivas, delirio de perjuicio y retraimiento social, los
que se desarrollaron insidiosamente más allá de los últimos seis meses.
No había evidencia de trastorno cerebral o de abuso de sustancias psicoactivas. En su
primera internación sus síntomas coincidían con los de una esquizofrenia paranoide,
esquizofrenia.
DIAGNOSTICO
Depresión post-esquizofrénica

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