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Actividad

El documento habla sobre la importancia de la inteligencia emocional y las habilidades emocionales para la competitividad de las organizaciones. Explica que las personas con una alta inteligencia emocional pueden tener más éxito que aquellos con un alto coeficiente intelectual. También describe cómo las organizaciones pueden desarrollar la inteligencia emocional de sus empleados para mejorar el clima laboral y la productividad.

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El documento habla sobre la importancia de la inteligencia emocional y las habilidades emocionales para la competitividad de las organizaciones. Explica que las personas con una alta inteligencia emocional pueden tener más éxito que aquellos con un alto coeficiente intelectual. También describe cómo las organizaciones pueden desarrollar la inteligencia emocional de sus empleados para mejorar el clima laboral y la productividad.

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COMPETENCIAS SOCIOEMOCIONALES

ACTIVIDAD 2 Resumen
Inteligencia emocional aplicada en las habilidades
emocionales como base de la competitividad organizacional

ALUMNA: Dina Alejandra Hernández Patiño

MATRICULA: 440205611

DOCENTE: Dr. Sergio Olguín

Maestría en Administración de Negocios.

15 de septiembre de 2023
INTELIGENCIA EMOCIONAL APLICADA EN LAS HABILIDADES EMOCIONALES
COMO BASE DE LA COMPETITIVIDAD ORGANIZACIONAL

La inteligencia emocional es “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y


los de otras personas, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones” según
(Goleman, 1996). Ciertas personas con su elevada inteligencia emocional pueden tener
más éxito a lo largo de su vida que las que tienen un mayor coeficiente intelectual. Ahora
bien respecto a las emociones se puede decir que son la fuente primaria de motivación,
información, retroalimentación, poder personal, innovación e influencia, inspiran y
vitalizan el buen sentido y la razón. La inteligencia emocional se puede crear, alimentar,
y fortalecer a través de una combinación de factores entre los cuales se encuentran las
experiencias de la infancia y el esfuerzo adecuado.
Dentro de las organizaciones es importante mencionar “Cuando las personas tienen un
adecuado desarrollo en todos los elementos que conforman la habilidad emocional,
generalmente se destacan en su desempeño profesional, lo cual se denomina “punto
crítico” al desarrollo integral de la competencia emocional. Las personas menos exitosas
generalmente poseen un bajo coeficiente emocional y enfrentan algunas dificultades que
constituyen un pesado lastre para lograr un adecuado desempeño, por ejemplo,
aislamiento social, ansiedad y depresión, dificultad para la concentración y para fijas la
atención en un asunto: agresividad que conduce a involucrarse en conflictos; baja
motivación y falta de energía emocional. En una organización que presenta estos
síntomas que exhiban bajo desarrollo de las habilidades pondrá en riesgo su capacidad
competitiva puesto que los problemas emocionales de sus trabajadores bloquean su
iniciativa, su creatividad y su deseo de asumir nuevos retos, el desperdicio de energía
emocional en conflictos, la falta de cooperación y de ayuda mutua, las deficiencias en la
comunicación, la apatía y la indiferencia de sus trabajadores afectara la productividad y
será incapaz de obtener la fidelidad de los clientes.
Las organizaciones tienen la posibilidad de evitar estos efectos y esto es mediante la
creación de condiciones psicosociales que favorezcan la expresión de los sentimientos
y las emociones y emprender acciones de capacitación destinadas a desarrollar la
inteligencia emocional en el trabajo y no solamente las capacidades técnicas. Ahora bien,
una empresa se ve enriquecida por la intuición de tantas experiencias de vida que
coinciden en un momento determinado y coadyuvan con ella al buen clima institucional.
El éxito de una empresa u organización se apoya en el buen clima laboral, los modos de
actuar, sentir, pensar y desempeñarse dentro de una organización modelan el clima de
trabajo ya que las diferentes situaciones que experimentan los miembros en el ambiente
interno influyen en su comportamiento.
En la elaboración de los programas de desarrollo de las habilidades emocionales de los
trabajadores la empresa puede apoyarse en el modelo de Coleman y son cinco
competencias principales:
1. Conocimiento de las propias emociones, capacidad de reconocer un sentimiento
en el mismo momento en que aparece.
2. Capacidad de controlar las emociones, habilidad que permite controlar nuestros
sentimientos y utilizarlos en el momento preciso.
3. Capacidad de motivarse, es saber utilizar el potencial existente para poder
conseguir resultados sobresalientes y no conformarse con lo que se tiene.
4. Reconocimiento de las emociones ajenas, saber ponerse en el lugar de los demás
es una habilidad fundamental.
5. Control de las relaciones, este deberá de mostrar un trato adecuado, así como
también de reconocer los conflictos y saber solucionarlos.
Una de las habilidades de la inteligencia emocional que puede ser aprendida es percibir
lo que siente el otro en determinada circunstancia y actuar en consecuencia, permitiendo
de esta manera que la empresa sea el apoyo en a resolución de conflictos de otra manera
entorpecería el clima laboral y por ende el existo de la empresa. Las formas más afectivas
de manejar la inteligencia emocional son abriendo espacio al dialogo. Dialogar no implica
necesariamente estar de acuerdo; lo verdaderamente relevante es sacar a la luz las
paradojas, los conflictos y dilemas para que el colectivo sea mas inteligente que el
individuo y finalmente la empresa quien se beneficie con este descontento constructivo.
Otro aspecto de la inteligencia emocional es la alquimia emocional permite al individuo
conocer su potencial que es único, además tener conciencia acerca de la dimensión de
las emociones, sus conocimientos y vocación para con base en ellos descubrir sus
fortalezas y debilidades con el fin de ponerlos a disposición de la organización, también
se requiere de la intuición para un buen desempeño laboral.
Hoy en día la inteligencia emocional juega un rol importante en la creación de perfiles
laborales, en los procesos de selección en el desarrollo gerencial y en el servicio al
cliente. Además, la inteligencia emocional cuenta con la resiliencia, es decir “la capacidad
que tienen las personas para afrontar la adversidad saliendo fortalecidas y alcanzando
un estado de excelencia profesional y personal” (Goleman, 1996). Por otro lado la actitud
de cada persona en su forma de reaccionar ya sea positiva o negativamente puede
denotar el carácter y lograr forjarlo aún más, para permitirse superar las dificultades,
perdonas los errores que pueda cometer y seguir adelante.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

Cooper, Robert (1999). “Sawaf Ayman: La Inteligencia Emocional aplicada al Liderazgo


y las Organizaciones.” Bogotá, Grupo Editorial Norma. Colombia.

Covey, Stephen (1995). “Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva”. Editorial


Paidós. España

Gan, Federico (1998) “Habilidades Emocionales para Vivir y Trabajar Mejor”. Madrid,
Editorial Apóstrofe. España.

Gardner, Howard (1998) “Estructuras de la Mente. La Teoría de las Inteligencias


Múltiples” Segunda Reimpresión. Bogotá, Fondo de Cultura Económica. Colombia.

Goleman, D. (1996) “La Inteligencia Emocional. Por qué es más importante que el
Cociente Intelectual”. Segunda Edición. Javier Vergara (Edi) Buenos Aires. Argentina.

Harrison. Lawrence (1992) “El Subdesarrollo es un Estado Mental”. Editorial REI.


Argentina.

Jericó, P. (2001) “Gestión del Talento. Del Profesional con Talento al Talento Organizativo”
Primera edición. Madrid, Prentice Hall. España

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