Fantasma de Opera
Me encontraba en aquel teatro llamado ‘’Valhalla’’ donde aquel asesinato había ocurrido.
Conocía aquellos relatos del caso de Lysandro Cownet por eso te encontrabas allí te
habían informado del asesinato, me había interesado por aquel extraño caso, pese a las
advertencias de mis compañeros decidí tomar el caso.
Después de varios minutos para al frente de aquellas puertas del teatro decidí adentrarme
en él, todo estaba destrozado lleno de telarañas en y polvo, pasaba por los pasillos del
teatro para encontrarme con la sala principal totalmente destruida y deplorable, a lo lejos
se lograba ver un piano algo viejo, no se lograba ver mucho hacia que se fue alejando,
pero algo la detuvo al escuchar aquel piano a lo lejos una melodía algo hipnótica y
aterradora, ella se acercaba lentamente hacia el escenario principal pasando por los
asientos y la fosa de la orquesta al estar frente aquel piano no logra ver a alguien y la
melodía se había detenido.
Ella se sienta frente aquel piano y sigue con la melodía que había escuchado
anteriormente al terminar siente una presencia detrás de ella, aunque al voltearse no ve a
nadie
-¿Quién está ahí?- Su piel comienza a erizarse mientras ella mira a sus alrededores
Ninguna voz responde a la pregunta, ella se levanta del piano mirando a sus alrededores
al alejarte vuelves a escuchar aquella melodía del piano como si estuvieran tocando, en
ese momento sientes un aire frío en tu espalda, algo o alguien estaba a su lado.
-Muéstrate, se que estas ahí- Ella se acerca al piano nuevamente intentando descubrir
quién lo tocaba.
Al acercarse al piano no ve a nadie, la melodía seguía sonando lo que la ponía más
alerta, al dar la vuelta escucha el ruido de la puerta de la sala cerrarse, pero de alguna
manera el piano seguía sonando.
Ella escucha a alguien moviéndose a sus espaldas, volteó rápidamente para ver quien le
espiaba pero no encontraba a nadie, estaba sola sin saber quién tocaba aquel piano se
acercaba a él y comienza a revisarlo detalladamente en el momento ve como el piano se
mueve por sí solo, la música se había detenido de repente.
Se escucha que algo respiraba fuertemente detrás de las cortinas, comienza acercarse
lentamente hacia las cortinas a su camino se encuentra una palanca rota en el piso la
agarra con firmeza y al acercarse a las cortinas comienza a dar golpes detrás de ella al
dar los golpes se escucha una risa detrás de las cortinas.
- ¡Jaja! eso no funciona conmigo- La voz era susurrante y melódica detrás de las cortinas
Se escucha el pedazo de metal cayendo al suelo y ella acercándose detrás de las cortinas
al revisarlas no encuentra a nadie, se acerca nuevamente al piano y se reposa en el
confundida por lo que pasaba, se vuelve a escuchar el piano sonar y el aire frío volvía a
estar cerca de ella.
-¡Ya muéstrate!- su voz se notaba algo desesperada
El piano seguía sonando y el aire frío, dirigió su mirada al piano para averiguar quien
estaba interpretando la melodía, me dispuse a realizar una mirada más cercana, me di
cuenta que las teclas seguían sonando sin interprete y pequeñas gotas de sangre se
desprendían de ellas, pude ver encima del como se formaba una partitura y a medida que
la melodía continua, numerosas hojas aparecían creando numerosas hojas escritas con
sangre.
Se escucha una voz profunda y la niebla se vuelve mas densa
¡Canta! –
Con el miedo que me acobijaba y las manos temblorosas cogí en mis manos aquellas
hojas , sin embargo a medida que leía las partituras sentí calidez en el sitio, intuí que el
pianista solo quería interpretar , su ultima melodía, con la voz entre cortada trato de
balbucear lo descrito en las hojas, y la niebla se disipaba y el frio disminuía.
Mientras la melodía sonaba, y cantaba , mas y mas fuerte , me adentre en la historia de a
que pianista , relatando en lo que entiendo , su historia y su final ; la canción contaba de
una noche en la que el envidioso compositor, en la cima de la gloria y de la edad, se
paseaba solo por su barrio, oyó tocar el piano en una casa. Se detuvo. Era una música
moderna, pero muy diferente de la que componían él; nunca había oído nada parecido.
Contenía un amargo desprecio y casi parecía bromear, aunque en el fondo se advirtiera
que había sido escrita con una convicción apasionada. Esta nueva melodía tiene su
propio lenguaje, un lenguaje a menudo estridente y arrogante, y libre de las viejas leyes
armónicas, pero que, pese a todo, conseguía ser absolutamente claro. Aquella música se
caracterizaba también por su entusiasmo, por su juvenil levedad, sin rastro alguno de
cansancio. La envidia lo carcomió a tal punto de buscar la forma de quitarle la vida a ese
interprete.
Al cantar la ultima estrofa dejo de sonar el piano, y al final de la hoja, se observo las
palabras lo siento Antonia.
Quien era Antonia? Por que se quiso comunicar , conmigo que tengo ver?, preguntas sin
resolver, saliendo del teatro , leí tantas veces las partituras, lo tengo grabado en mi alma y
mi cerebro y no podía sacar a aquella melancólica melodía,
Al dia siguiente regrese al teatro , a encontrar pistas, a buscar el porque? , encontré
diarios viejos y leí la historia de una niña huérfana , que vio morir a sus padres, aquella
noche en el teatro estaba todo en silencio, exigía respuestas gritaba, para solo tuve
respuesta del eco, me senté desanimada , desconsolada, mientras escucho en los
pasillos pasos, mi corazón se acelera pero no tengo miedo , estoy feliz , por que quiero
volver a cantar , cuando volteo mi cara , veo a mi abuela , sorprendida de verme en este
lugar , escondo las partituras , como un instinto de esconder un tesoro, pero ella
mirándome me dice .
-Cantaste para él-
Mis ojos , mi boca , mi cuerpo quedaron quietos no pude moverme , sentí de nuevo
miedo, ella por que sabe.
- El mato a mis padres- y nunca lo perdonare.
Le entregue la partituras , y a medida que las leía cada estrofa desaparecía, y volvimos a
escuchar la melodía, pero esta vez el misterioso interprete , la canto , cada palabra , cada
silaba con su acorde , era con mas dolor , y remordimiento, al final de la estrofa se
escucho un claro , sonoro – PERDONAME - , y el llanto invadió el lugar, ella al ver el
sufrimiento de esa alma, lo perdono , y no volvimos a saber de él