LOS VIAJES MENORES
Los viajes menores o viajes andaluces fueron una serie de viajes que se
llevaron a cabo en el “Nuevo Mundo” por parte de varios navegantes españoles.
Entre ellos se encontraban personajes como Alonso de Ojeda, Vicente Yánez
Pinzón, Diego de Lepe, entre otros.
Estos viajes, según varios historiadores, se realizaron entre los años 1499 y
1500. Sin embargo algunos consideran que los viajes menores incluyen los viajes
que se llevaron a cabo hasta 1510. Otros pocos escritos consideran en esta
categoría a los viajes que se llevaron a cabo hasta 1521.
A los viajes menores se les llamó así porque su objetivo y alcance fue
menor a las grandes expediciones que se dieron en tiempos anteriores y
posteriores a ellos. A diferencia de las grandes expediciones que habían ocurrido
hasta el momento, los viajes menores no fueron financiados por los reyes sino por
iniciativas privadas.
Estos viajes estaban dirigidos a una zona reducida comprendida entre
trinidad y la costa norte de la actual Venezuela, aunque se extendió a otras
regiones. Esta zona ya había sido descubierta por Cristóbal Colón, pero estos
viajes sirvieron para avanzar en el reconocimiento de la geografía de la región.
Aunque la iniciativa esperaba obtener generosos retornos económicos, en
este sentido fueron un gran fracaso.
A diferencia de los viajes de Colón y otras grandes expediciones, la
documentación de los viajes menores es más escasa.
A pesar de esto, los documentos existentes han sido importantes para
entender mejor la financiación de los viajes, los barcos utilizados, los tripulantes y
las fechas de los hechos entre otras cuestiones.
Dos cronistas fueron relevantes en el caso de los viajes andaluces. Uno fue
Bartolomé de Las Casas, quien informó los sucesos ocurridos en el segundo viaje
de Alonso de Ojeda.
Pedro Mártir de Anglería fue otro importante cronista de los viajes menores,
el cual realizó su trabajo a partir de informantes que participaron en dichos viajes.
Además de los relatos y las crónicas, muchos documentos de la época,
tales como correspondencias, órdenes y licencias, han sido fundamentales para
recuperar la información sobre los pormenores de estos viajes.
Los viajes andaluces estuvieron marcados por diferentes situaciones
ocurridas entre los exploradores y las comunidades indígenas.
En primer lugar, los problemas de comunicación con los nativos fue una
constante que difícilmente se superaba con el uso de intérpretes, muchos de los
cuales eran nativos anteriormente secuestrados o adiestrados para tal función.
En los encuentros con los nativos no solo destacaban los problemas de
comunicación. En algunos casos, los encuentros eran cordiales y había
importantes intercambios de regalos. En otros la desconfianza imperaba.
Muchos de las actividades que realizaban unos eran incomprensibles para
los otros. Era el caso de los “actos de posesión”, en los cuales los exploradores
reclamaban la posesión de las tierras que llegaban a “descubrir” sin que los
nativos pudieran tener idea de lo que aquello significaba.
Dada la superioridad de condiciones y recursos bélicos de los exploradores
españoles, los nativos sufrieron las consecuencias de los acercamientos.
Era entonces una práctica habitual la captura de indígenas como esclavos
para la venta en territorio español o americano, para su uso como mensajeros o
para otras prácticas.
Viaje de Alonso de Ojeda
La expedición zarpó el 18 de mayo de 1499.
Salieron del Puerto de Santa María
Fue acompañado por el cartógrafo Juan de la Cosa y del cosmógrafo Américo
Vespucio.
Zarparon cuatro naves.
Recorrió el océano Atlántico, el río Esequibo, el delta del Orinoco, Trinidad, las
costas venezolana (desde Paria hasta Chichiriviche), Curazao, el golfo de
Venezuela y el lago de Maracaibo.
La fecha de regreso de la expedición es discutida, tradicionalmente se
afirmaba que volvieron en junio de 1500, pero el historiador Demetrio Ramos
ha señalado una fecha un poco más temprana, hacia noviembre de 1499.
Regresaron a Cádiz.
Fue el primero de la serie de "viajes menores" o "viajes andaluces"
que se realizarían hacia el Nuevo Mundo.
Viaje de Pedro Alonso Niño
La expedición zarpó en junio de 1499.
Salieron del Puerto de Palos, España
Fue acompañado por Cristóbal Guerra.
Zarpó una carabela.
Recorrió las costas venezolanas, como el golfo de Paria, la península de
Araya, Margarita, el golfo de Cariaco y cabo Codera, en el estado Miranda.
La expedición regresó a mediados febrero de 1500.
Regresaron al Puerto de Bayona la Real en Pontevedra (Galicia), España.
Viaje de Vicente Yáñez Pinzón
La expedición zarpó el 19 de noviembre de 1499.
Salieron del Puerto de Palos, España.
Fue acompañado por los pilotos Juan Quintero y Juan de Umbría.
Zarparon cuatro naves.
Recorrió las costas de Brasil, el Golfo de Paria y una parte del Río Orinoco.
La expedición regresó el 30 de septiembre de 1500.
Regresaron al Puerto de Palos, España.
Viaje de Rodrigo de Bastidas
La expedición zarpó en septiembre u octubre de 1501.
Salieron del Puerto de Cádiz, España.
Fue acompañado por Vasco Núñez de Balboa y Juan de la Cosa.
Zarparon dos carabelas.
Recorrió las costas venezolanas desde Paria (actual estado Sucre) hasta el cabo de La
Vela (actual Colombia), recorrió las costas colombianas hasta el golfo del Darién y también
navegó por América Central.
La expedición regresó en septiembre de 1502.
Regresaron a Cádiz, España.
Viaje de Vasco Núñez de Balboa
La expedición zarpó el 1 de septiembre de 1513.
Salieron de Santa María, en el istmo de Panamá.
Fue acompañado por 190 españoles y algunos guías indígenas.
Zarparon un barco pequeño y diez canoas indígenas.
Recorrió el istmo de Panamá y el océano Pacífico (al que llamó Mar del Sur).
La expedición regresó el 19 de enero de 1514.
Regresaron a Santa María, en el istmo de Panamá.
Viaje de Fernando de Magallanes
La expedición zarpó el 20 de septiembre de 1519.
Salieron de Sanlúcar de Barrameda, España.
Fue acompañado por Juan Sebastián Elcano.
Zarparon cinco naves.
Recorrió el continente americano por su extremo sur y el océano Pacífico.
La expedición regresó el 6 de septiembre de 1522.
Regresaron a Sanlúcar de Barrameda, España.
Cuarto viaje de Cristóbal Colón
La expedición zarpó el 11 de mayo de 1502.
Salieron de Cádiz, España.
Fue acompañado por su hermano Bartolomé Colón, su hijo Hernando Colón y Diego
Méndez de Segura como escribano oficial.
Zarparon cuatro naves.
Recorrió las Antillas Menores, Jamaica, el sur de Cuba, Honduras, Nicaragua, Costa Rica,
Panamá, las Islas Caimán y Margarita, en Venezuela.
La expedición regresó el 7 de noviembre de 1504.
Regresaron a Sanlúcar de Barrameda, España.
Ya en 1495, y por la propia incapacidad de Colón como gobernante, los reyes
ven la imposibilidad de respetar las capitulaciones de Santa Fe y lo primero que se
anula es el monopolio de las navegaciones y su carácter de empresa estatal. La
Corona no estaba en condiciones de sufragar tales empresas y se acudió a la
iniciativa privada, concediendo permisos para explorar y comerciar en las Indias, a
cambio de pagar el quinto real, el 20 por 100 de los beneficios. Este procedimiento se
aplica a partir de 1499, en los viajes que la historiografía llama andaluces (por serlo
sus protagonistas) o de reconocimiento y rescate (por su objeto). Tienen una serie de
características comunes, la primera desde luego su andalucismo (parten de puertos
andaluces, de Cádiz o Huelva; con capitanes, tripulaciones, barcos y capitales
andaluces), pero también simultaneidad en el tiempo (todos entre 1499 y 1502),
similitud geográfica (siguen básicamente la ruta del tercer viaje colombino), casi
idénticos y desastrosos resultados económicos (todos son un fracaso, excepto el de
los hermanos Guerra), y similares beneficios geográficos, ya que en sólo cuatro años
se explora sistemáticamente la costa sudamericana desde los cabos de San Roque y
San Agustín (Brasil) hasta el istmo de Panamá. El primero de estos viajes es el de
Alonso de Ojeda, con Américo Vespucio y Juan de la Cosa, que en una sola nave
recorren desde el cabo de Orange al de la Vela en 1499. Casi simultáneamente se
produce el viaje de Pedro Alonso Niño, asociado con los hermanos Cristóbal y Luis
Guerra, directamente a Venezuela, logrando en la isla Margarita una gran cantidad de
perlas. El regreso de la pequeña carabela cargada de perlas cual si fuera paja (dice el
cronista Anglería) en abril del año 1500 sirvió de incentivo para nuevas expediciones.
A fines de 1499 habían salido dos expediciones que, según la historiografía española,
descubrieron las costas brasileñas. La primera, con cuatro carabelas, fue capitaneada
por Vicente Yáñez Pinzón, que el 26 de enero de 1500 llega a un promontorio que
bautiza como Santa María de la Consolación y se ha identificado con el brasileño
cabo San Roque o la punta Mucuripe; explora la desembocadura del Amazonas
(Santa María de la Mar Dulce) y el Orinoco (río Dulce). Apenas unas semanas
después de Pinzón, sale de Sevilla Diego de Lepe, que a mediados de febrero de
1500 llega cerca del cabo de San Agustín y toma posesión de estas tierras para
España por segunda e inútil vez. Meses después, el 22 de abril de 1500, Pedro
Álvarez Cabral -a quien la historiografía portuguesa atribuye el mérito del hallazgo de
Brasil- hará la ceremonia efectiva de toma de posesión para Portugal. Otros viajes
fueron el de Alonso Vélez de Mendoza, con Luis Guerra (1500); Cristóbal Guerra y
Diego Rodríguez de Grajeda (1500-1501); Rodrigo de Bastidas y Juan de la Cosa
(1501-1502), a quienes acompaña también Vasco Núñez de Balboa, y recorren toda
la costa colombiana entre la península de la Guajira y Puerto Escribanos, en Panamá,
enlazando con la zona que explorará Colón en su cuarto viaje. La última expedición
de este grupo es el segundo viaje de Alonso de Ojeda en 1502, a la misma zona que
había recorrido en el primero, con objeto de establecer una colonia en el continente.
Funda, en efecto, la villa de Santa Cruz en la península de Guajira, pero pronto la
abandonan ante la hostilidad de los indígenas y el descontento de los españoles.
Cuarto viaje de Cristóbal Colón
Este viaje partió del puerto de Cádiz el 9 de mayo de 1502 con cuatro
navíos y 140 hombres.
El objetivo de este viaje era encontrar un estrecho que le permitiera llegar a
las Indias y no tocar La Española (hoy Haití y República Dominicana) por los
problemas sucedidos en el viaje anterior. A pesar de esto; debido a un huracán se
vieron forzados a parar en esta por un corto tiempo sin desembarcar.
Las constantes tormentas los llevaron a bordear las costas de Honduras,
Nicaragua, Costa Rica y Panamá buscando como cruzar a las Indias; aunque, al
no encontrar forma, desembarcaron en Honduras y tomaron posesión de esas
tierras.
Un mes después; el 14 de septiembre lograron alcanzar el cabo al que
Cristóbal Colón bautizó como “Gracias de Dios”. Este evitó que sufrieran los
peligros de las constantes tormentas. Exploraron de igual forma la desembocadura
de un río en Guatemala; aunque este provocó que una de las naves se hundiera
junto con todos sus tripulantes.
Descubrieron, con el contacto con los nativos del área, que estos eran los
indígenas más desarrollados de todos los encontrados.
Continuaron su viaje y desembarcaron en Panamá, donde decidieron fundar
un fuerte en orillas del río Veragua. En este lugar iniciaron contacto con los nativos
de la región y comenzaron a intercambiar oro por baratijas traídas del viejo mundo.
Comenzaron la construcción de casas al poco tiempo de encontrarse en el área;
aunque pronto esto tuvo que parar debido al clima insoportable de la zona y a que
el cacique buscaría atacarlos por no querer que estos edificaran junto al río.
El final de los viajes de exploración
Cristóbal Colón decidió navegar a la Española, dejando a un grupo de
hombres en el fuerte; aunque estos fueron rápidamente atacados y solicitaron a
Colón irse con ellos y evitar un error como el sucedido en el Fuerte Navidad.
En camino a La Española encontraron unas islas pequeñas llenas de
tortugas a las que llamó “Islas Tortugas” (hoy en día conocidas como Islas
Caimán). Tomó rumbo hacia Cuba y llegó a Jamaica el 25 de junio de 1503 en
donde embarcaron las dos carabelas que les quedaban; aunque estas ya estaban
muy destruidas, debieron permanecer en aquel lugar por casi un año.
Finalmente; el 29 de junio de 1504, con la ayuda solicitada a Santo
Domingo, fueron rescatados con dos carabelas y llevados a La Española. El 13
de septiembre del mismo año, luego de muchas complicaciones, lograron
emprender el regreso a España; dando por finalizados los viajes de exploración de
Colón.
Posterior a este viaje; Colón muere en Valladolid en 1506 sin lograr llegar a
las Indias ni saber que había descubierto un nuevo continente.